{"id":12444,"date":"2022-09-15T06:18:35","date_gmt":"2022-09-15T05:18:35","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12444"},"modified":"2022-09-15T09:35:44","modified_gmt":"2022-09-15T08:35:44","slug":"la-concepcion-de-la-politica-que-se-concluye-de-la-filosofia-de-la-praxis-hegel-continuidad-y-renovacion-en-la-praxeologia-aristotelica-a-proposito-de-las-entrevistas-respectivas-a-ruben-zardoya-y","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12444","title":{"rendered":"La concepci\u00f3n de la pol\u00edtica que se concluye de la filosof\u00eda de la praxis. Hegel: Continuidad y renovaci\u00f3n en la praxeolog\u00eda aristot\u00e9lica"},"content":{"rendered":"<h3>\u2013A prop\u00f3sito de las entrevistas respectivas a Rub\u00e9n Zardoya y a Jorge Riechmann\u2013<\/h3>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 440px;\">El valor principal y m\u00e1s duradero de la obra de Marx es su condici\u00f3n de eslab\u00f3n de la tradici\u00f3n revolucionaria.<br \/>\nManuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n[1]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El presente art\u00edculo ha sido motivado por dos materiales que hemos publicado en la web de Espai Marx.<\/p>\n<p>Uno es <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12414\">el video<\/a> en el que Rub\u00e9n Zardoya, fil\u00f3sofo y buen conocedor del pensamiento de Hegel y de Marx, es entrevistado por varias personas que le formulan preguntas cuyo fin es poner en claro para marxistas cu\u00e1l es el pensamiento de Hegel.<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con la entrevista del video sobre Hegel para marxistas: Igual que en otros casos, casi siempre, los interlocutores estropean lo que este conocedor de Hegel y de Marx puede decir, porque parten de una versi\u00f3n preconcebida que ellos ya tienen prefigurada sobre el hegelianismo-de-Marx.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n motiva esta nota la interesante entrevista con el intelectual ecologista Jorge Riechmann, que <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12388\">hemos reproducido en nuestra web<\/a>.<\/p>\n<p>Al final de la misma Riechmann reflexiona sobre los partidos ecologistas y el fracaso o derrota a la que fueron sometidos. Qu\u00e9 es lo que ha hecho que esos partidos, que eran id\u00e9nticos a los partidos de izquierdas convencionales, a \u00abnosotros\u00bb \u2013seguramente, esta afirmaci\u00f3n no gustar\u00e1 a los ecologistas de partido\u2013, esto es, que eran partidos difusores de pensamiento, de cr\u00edtica ecol\u00f3gica cient\u00edficamente elaborada, que eran partidos agitadores y elaboradores de programas institucionales, de propuestas de intervenci\u00f3n ingenieril sobre la sociedad, solo que con un discurso diverso al nuestro, hayan fracasado.<\/p>\n<p>Ambas cosas van relacionadas en mi opini\u00f3n y creo que el fil\u00f3n del pensamiento hegeliano, el de el Hegel aut\u00e9ntico, puede arrojar luz, al respecto.<\/p>\n<p>Comencemos por la entrevista a Zardoya. Las respuestas, los resultados que deber\u00edan tener las preguntas, el derrotero de la entrevista, estaban ya en la mente de los entrevistadores. Por ello, y por ejemplo, cuando Zardoya, dice una frase que\u00a0 suena a enormidad, pasan por encima de la misma, la obliteran y prosiguen adonde quer\u00edan.<\/p>\n<p>La frase de Zardoya es: \u00abLa realidad es pensamiento\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo no le paran y le preguntan?. \u00bfCree Zardoya que la realidad, basta con fantasearla,\u00a0para que exista, y basta con pensar la tortilla de patatas para que se haga realidad y habite entre nosotros?<\/p>\n<p>De no ser as\u00ed, \u00bf A qu\u00e9 puede estar refiri\u00e9ndose Zardoya?<\/p>\n<p>La respuesta es que Zardoya se refiere a la noci\u00f3n de realidad <em>Wirklichkeit<\/em>, realidad humana, producida por \u00ab<em>wirk<\/em>\/ <em>Wirken<\/em>\u00bb, por \u00abacci\u00f3n\u00bb. <em>Wirklichkeit<\/em> es t\u00e9rmino acu\u00f1ado por Hegel, y que se suele traducir como \u00abrealidad efectiva\u00bb.<\/p>\n<p>Para Hegel, la realidad humana es pensamiento porque es resultado de la acci\u00f3n humana, de las manos humanas, que son movidas desde dentro de la acci\u00f3n por el pensamiento, por el pensamiento PR\u00c1XICO, que es el prioritario ontol\u00f3gicamente , y es aquel mediante el que nos autocreamos.<\/p>\n<p>Praxeolog\u00eda-historicidad hegeliana, continuadora de la praxeolog\u00eda aristot\u00e9lica, que carece, sin embargo, de la noci\u00f3n de la historicidad.<\/p>\n<p>Ese saber hacer es denominado por Hegel, que traduce el t\u00e9rmino aristot\u00e9lico <em>ethos<\/em> \u2013sus \u00e9ticas, que son reflexi\u00f3n filos\u00f3fica sobre las costumbres, cultura, y no \u00abmoralidad\u00bb\u2013 , <em>sittlichkeit<\/em>, \u2013de \u00ab<em>sitte<\/em>\u00bb, costumbres\u2013. Nosotros lo retraducimos como Eticidad.<\/p>\n<p>Es la eticidad, que constituye la sociedad civil. Lo que la antropolog\u00eda denomina cultura- civilizaci\u00f3n, y estudia, igual que Hegel, desde sus microfundamentos capilares.<\/p>\n<p>Entonces, a partir de esta aclaraci\u00f3n, hubieran podido surgir otras preguntas interesantes: pero todo lo que existe, las rocas, \u00bfes obra del pensamiento?<\/p>\n<p>Nos encontrar\u00edamos\u00a0con la religi\u00f3n de Hegel, debatir\u00edamos\u00a0si la idea expuesta por Zardoya de forma tan percutiente \u2013como dejada de lado\u2013 es extrapolable a fuera del ser humano, etc.<\/p>\n<p>Pero habr\u00edamos comprendido que Hegel es la continuidad radicalizada de la tradici\u00f3n de la praxeolog\u00eda aristot\u00e9lica. Radicalizaci\u00f3n de la antropolog\u00eda, que pasa a carecer de naturaleza prefigurada, ya a fines del Siglo XVI[2].<\/p>\n<p>Radicalizaci\u00f3n de la concepci\u00f3n del <em>ethos<\/em>, que, siguiendo la tesis sobre la historicidad y transformabilidad de los \u00abfines\u00bb \u00e9ticos, planteada por Francisco de Su\u00e1rez, en disputa con santo Tom\u00e1s de Aquino y con Arist\u00f3teles, pasa a ser cambiable o \u00abcontingente\u00bb[3].<\/p>\n<p>Esto es, el mundo humano pasa a ser caracterizado con el trazo fundamental de la Historicidad.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n praxeol\u00f3gica, se ha sostenido siempre al ser recibida y reelaborada desde la experiencia que cada presente generaba.<\/p>\n<p>Recordemos que Zardoya dice que, como m\u00ednimo, hay que leer a Arist\u00f3teles y Hegel, y que Hegel es la cima de la filosof\u00eda \u2013a su vez Hegel pensaba que el fil\u00f3sofo m\u00e1s grande era Arist\u00f3teles\u2013 . Zardoya s\u00ed sabe lo que se trae entre manos.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, la opini\u00f3n de que, para Hegel, la idea de tortilla genera la tortilla, o que la idea de almendridad genera la almendra, es la defendida en <em>La Sagrada Familia<\/em> en 1845:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El inter\u00e9s general del fil\u00f3sofo especulativo estriba, pues, en generar la <em>existencia<\/em> de las frutas profanas reales (&#8230;) Pero las manzanas, peras, almendras y pasas que reencontramos en el mundo especulativo son \u00fanicamente manzanas <em>aparentes<\/em>, peras <em>aparentes<\/em>, almendras y pasas <em>aparentes<\/em>, pues todas ella son fases vitales de \u00ab<em>La<\/em> fruta\u00bb, de ese <em>ente intelectual<\/em> abstracto, y por tanto, ellas mismas <em>entes intelectuales abstractos<\/em>. Por ende lo que regocija en la especulaci\u00f3n es volver a encontrar a todas las frutas reales (\u2026) que han surgido del \u00e9ter de su cerebro y no del suelo material, que son encarnaciones de \u00abLa fruta\u00bb, del <em>sujeto absoluto<\/em>[4].<\/p>\n<p>Con el tiempo, t\u00e1citamente, Marx ir\u00e1 dejando atr\u00e1s, en buena parte, estas ideas.[5]<\/p>\n<p>Curiosamente, ese mismo a\u00f1o, hab\u00eda escrito un brev\u00edsimo texto, contra Feuerbach \u2013\u00abAd Feuerbach\u00bb\u2013 <em>Tesis ad Feuerbach<\/em>. En esas l\u00edneas, cuasi afor\u00edsticas, su pensamiento es diverso.<\/p>\n<p>En la primera de las tesis, Marx critica a todos los materialistas. Seg\u00fan nos explica Marx, estos fil\u00f3sofos interpretan como de id\u00e9ntico significado dos t\u00e9rminos filos\u00f3ficos, \u00ab<em>Gegenstand<\/em>\u00bb y \u00ab<em>Objekt<\/em>\u00bb, cuyos significados son por completo diversos. El lector de la traducci\u00f3n, no se percata de ello porque los dos t\u00e9rminos son traducidos mediante la misma palabra, \u00abobjeto\u00bb.<\/p>\n<p>El lector, en consecuencia, debe hacer un acto de fe y creer la opini\u00f3n de Marx, seg\u00fan la cual los materialistas se equivocan porque perciben el \u00abobjeto\u00bb o cosa como \u00abobjeto\u00bb o cosa, y no el objeto o cosa como como \u00abactividad\u00bb. Propuesta que, sea de quien fuere, es un disparate, pues si el objeto es cosa, no es actividad.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Gegenstand<\/em>\u00bb, habitualmente mal traducido como \u00abobjeto\u00bb, no tiene tal sentido, y menos en su acepci\u00f3n filos\u00f3fica. \u00ab<em>Gegenstand<\/em>\u00bb significa o indica lo que aparece ante nosotros en nuestra mente, y puede ser traducido como \u00abasunto\u00bb, \u00abtema\u00bb, \u00absujeto\u00bb, como \u00abobjeto de conocimiento\u00bb, como \u00abpercibido como estando ah\u00ed enfrente o enfrentado\u00bb, como \u00abalgo hacia\u00bb \u2013hacia lo que nos dirigimos\u2013, como \u00abmateria de estudio\u00bb. Algo con lo que nos encontramos enfrente sin que sepamos a\u00fan qu\u00e9 es.<\/p>\n<p>Su significado tiene un car\u00e1cter de percepci\u00f3n mental, lo que percibimos, y puede ser una idea, o incluso un sentimiento que es objeto [<em>gegen<\/em>] de nuestra reflexi\u00f3n. Un \u00ab<em>Gegenstand<\/em>\u00bb puede ser, de entrada, \u2013por eso opta Marx por esa palabra\u2013 tanto una \u00abCosa-objeto-como-piedra: naturaleza\u00bb, como una \u00abactividad\u00bb, o \u00abpr\u00e1ctica\u00bb humana.<\/p>\n<p>Cuando Marx aporta, mediante la inclusi\u00f3n al lado de dicha palabra, una aposici\u00f3n explicativa, con la que hace una primera aclaraci\u00f3n del tipo de realidad a la que \u00e9l quiere referirse, usa la palabra \u00ab<em>Wirklichkeit<\/em>\u00bb, t\u00e9rmino que procede de \u00ab<em>Wirken<\/em>\u00bb, \u00abActo\u00bb. La palabra elegida para precisar el sentido de <em>Gegenstand<\/em>, define una realidad que es producto de la acci\u00f3n, y se traduce como \u00abRealidad efectiva\u00bb, efectuada, actuada.<\/p>\n<p>La cr\u00edtica de Marx es que, los materialistas, Feuerbach incluido, consideran que, todo lo que perciben intelectualmente ante s\u00ed [<em>Gegenstand<\/em>], es materia natural [<em>Objekt<\/em>]. De ese \u00ab<em>Gegenstand<\/em>\u00bb que es <em>Wirklichkeit<\/em>\/Realidad efectiva, Marx critica, precisamente que los materialistas lo consideren \u00ab<em>Objekt<\/em>\u00bb. Porque \u00ab<em>Objekt<\/em>\u00bb, y \u00ab<em>Ding<\/em>\u00bb, s\u00ed son palabras para referirse a cosas como las piedras, a cosas \u00abc\u00f3sicas\u00bb, materiales.<\/p>\n<p>Mientras que, de lo que estamos tratando ahora, es de nosotros mismos, de nuestra actividad, que debe ser tratada no como cosa ajena a nosotros, sino como subjetividad nuestra, como producci\u00f3n inherente a nuestra subjetividad. Los materialistas no tratan el \u00ab<em>Gegenstand<\/em>\u00bb \u00ab<em>como actividad sensiblemente humana<\/em>, como <em>pr\u00e1ctica<\/em>, (&#8230;) de forma subjetiva [como inherentemente subjetividad activa en acci\u00f3n]\u00bb. Porque creen que todo lo que est\u00e1 ante nosotros es materia natural.[6]<\/p>\n<p>A partir de aqu\u00ed, si el ser humano es actividad, <em>praxis<\/em> elaborada por la subjetividad social, el ser humano s\u00ed puede autotransformarse, transformando su <em>praxis<\/em>.<\/p>\n<p>A menudo se dice que las <em>Tesis Ad Feuerbach<\/em> son muy dif\u00edciles de entender porque se basan en nociones muy complejas y abstrusas. No es cierto, simplemente falta diccionario. A lo sumo, diccionario de t\u00e9rminos filos\u00f3ficos. O no ser un materialista naturalista.<\/p>\n<p>Este texto mereci\u00f3 much\u00edsima consideraci\u00f3n por parte de uno de los grandes pensadores del marxismo, Antonio Gramsci, que percib\u00eda que su contenido estaba en contra de las afirmaciones elaboradas en otro texto de Marx que vamos a comentar en seguida, el \u00abPr\u00f3logo\u00bb a la <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, de 1859.<\/p>\n<p>Desde luego, este breve texto se contradice con lo que Marx y Engels escriben en la <em>Ideolog\u00eda alemana<\/em> \u2013conjunto de textos que fueron publicados como libro, a la muerte de Marx previos retoques y traslaciones de textos\u2013 y con lo que dicen inmediatamente despu\u00e9s, como hemos visto.<\/p>\n<p>Para el a\u00f1o siguiente, 1846, en <em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, Marx asume lo que \u00e9l cree ser la dial\u00e9ctica hegeliana, pero confunde la dial\u00e9ctica de Hegel con la de Fichte.<\/p>\n<p>Fichte parte de una ontolog\u00eda antropol\u00f3gica naturalizada, todav\u00eda iusnaturalista: la naturaleza antropol\u00f3gica de Kant, descargada de ferreter\u00eda, con perd\u00f3n, pero naturaleza, una entidad trascendental, externa y anterior a toda acci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Hegel, a su vez y por el contrario, parte de que el ser humano carece de naturaleza, de antropolog\u00eda innata, natural, predefinida; y \u00e9sta, la antropolog\u00eda que en cada momento posea la subjetividad, es consecuencia de su propia acci\u00f3n hist\u00f3rica y tan mudable como \u00e9sta.<\/p>\n<p>Por eso, Fichte puede comenzar la dial\u00e9ctica con esa triada suya, no de Hegel, la \u00abTesis\u00bb, puesta una y otra vez desde el \u00abafuera\u00bb de la historia, desde la naturaleza metahist\u00f3rica humana, que, por ello, apunta siempre en la misma direcci\u00f3n prefigurada por la naturaleza. Tesis que gu\u00eda como proyecto, la acci\u00f3n humana. La \u00abAnt\u00edtesis\u00bb, que es con lo que se encuentra la acci\u00f3n humana, dej\u00e9moslo resumido en la idea de que es el resultado de la acci\u00f3n anterior. Y la \u00abS\u00edntesis\u00bb que es la conclusi\u00f3n siempre diversa y separada del deseo o proyecto originario, no satisfactoria nunca y que obliga al sujeto trascendental cuya naturaleza es extrahist\u00f3rica, a proponer nueva Tesis.<\/p>\n<p>Para Hegel es la praxis intersubjetiva, producida por un ser intersubjetivo que carece de proyecto innato, un ser que es una nada, pero que para subsistir, debe dotarse de entidad, la que genera, a la par, el mundo objetivado y la propia antropolog\u00eda. Prioridad ontol\u00f3gica de la praxis comunitaria \u2013como en Arist\u00f3teles, prioridad de la comunidad y de su actividad\u2013 sobre la comunidad objetivada y, tambi\u00e9n, sobre la subjetividad antropol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Solo cuando el mundo objetivado comienza a desbaratarse y la subjetividad sufre porque ese mundo que ella autoproduce en com\u00fan no resuelve sus necesidades inmanentes, se produce un desdoblamiento o \u00abnegaci\u00f3n\u00bb, y se abre la posibilidad de una nueva praxis-eticidad cuyo proyecto, cuyo nuevo saber hacer o <em>ethos<\/em>, \u00e9tica, cultura civilizaci\u00f3n, surge en el proceso, no preexiste.<\/p>\n<p>Marx, sin embargo, en <em>La Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, confunde tesis, ant\u00edtesis s\u00edntesis, y negaci\u00f3n y negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n[7].<\/p>\n<p>Estas atinadas interpretaciones filos\u00f3ficas elaboradas por Hegel, que parten de la constataci\u00f3n de la historicidad humana, como consecuencia de la reflexi\u00f3n sobre lo que ha sido la Modernidad humana, y, al final de la misma, de lo que origina la Contemporaneidad, es decir, de esa masiva y organizada generaci\u00f3n de actividad disruptiva que cambia el mundo: lo que ha sido la Revoluci\u00f3n francesa, tienen tambi\u00e9n , en su filosof\u00eda, una formulaci\u00f3n positiva. Poder generar nuevo saber hacer y nuevo hacer, sin que el nuevo hacer sea consecuencia causal de lo anterior; esto es, Negando lo anterior, entra\u00f1a que la Libertad es caracter\u00edstica inherente del ser humano : el ser humano es, ontol\u00f3gicamente \u2013Hegel no usa esta palabra\u2013, un ser Libre.<\/p>\n<p>Nuestra caracter\u00edstica es la Libertad. Porque toda nueva eticidad, por monstruosa que resulte, no est\u00e1 determinada causalmente por nada exterior al ser humano, sino que es consecuencia de la nueva <em>praxis<\/em> intersubjetiva, en acto, inmediata y no predeterminada por la anterior, que elaboremos entre todos, ni por una parte de la nueva actividad que, sin embargo, posea prelaci\u00f3n causal sobre las dem\u00e1s, estilo base\/superestructura.<\/p>\n<p>Esta elaboraci\u00f3n filos\u00f3fica parte de la reflexi\u00f3n sobre la propia experiencia hist\u00f3rica humana, y por tanto es saber segundo auto-reflexivo o especular, \u00abEspeculaci\u00f3n\u00bb \u2013volveremos sobre este t\u00e9rmino para aclararlo, si bien ya est\u00e1 todo dicho\u2013.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, Hegel utiliza tambi\u00e9n, conoce y maneja otra noci\u00f3n de libertad, para pensar la <em>praxis<\/em> pol\u00edtica. No es la noci\u00f3n liberal de libertad, no es la de no ser interferido por nada ni nadie en las propias decisiones, de forma que si me conviene venderme como esclavo, o comprar esclavos que se me quieran vender \u2013por un salario\u2013, yo pueda ejecutar esa decisi\u00f3n. Es la noci\u00f3n <em>res publicana<\/em> de libertad, seg\u00fan la cual libertad es no depender de otro, lo cual implica poseer siempre el \u00ab<em>conductus operis<\/em>\u00bb, y por ello, la ley que proh\u00edbe la dependencia de otro y evita la dominaci\u00f3n, es liberadora \u2013frente al liberal \u00abno interferencia\u00bb, el <em>res publicano<\/em> \u00abno dominaci\u00f3n\u00bb\u2013.<\/p>\n<p>Escribe Hegel: \u00abPrecisamente este movimiento es lo que se llama libertad, pues ya de una manera extr\u00ednsecamente especulativa [va a definir la libertad pol\u00edtica, no la libertad \u00abespeculativa\u00bb] decimos: es libre quien no depende de otro, el que no sufre ninguna autoridad, lo que no se halla implicado en otro\u00bb[8]<\/p>\n<p>Estas ideas de Hegel, sobre la falta de predeterminaci\u00f3n, o falta de fundamento causal, exterior cada mundo hist\u00f3ricamente existente, que lo produzca, desde fuera, sobre la libertad ontol\u00f3gica, subsiguiente, del ser humano, son las que le llevan a elaborar el uso o sentido que le otorgamos actualmente al t\u00e9rmino \u00abdial\u00e9ctica\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abDial\u00e9ctica\u00bb es nombre para la historicidad, para el cambio o procesualidad que se da en el \u00abobjeto\u00bb de estudio que es no otro que el mismo sujeto, la humanidad en <em>praxis<\/em> autogeneradora de s\u00ed misma \u2013lo que hemos sido siempre, por otro lado\u2026\u2013. Cambio o procesualidad producida por la actividad generada por el sujeto. Actividad no solo epist\u00e9mica, no solo gnoseol\u00f3gica; sino, en primer lugar, productora, autoproductora del mundo y de la antropolog\u00eda misma: la totalidad.<\/p>\n<p>En resumen, se denomina \u00abdial\u00e9ctica\u00bb, al proceso de constante generaci\u00f3n intersubjetiva de <em>praxis<\/em> humana nueva, no causalmente determinada, que a su vez genera u objetiva un mundo nuevo, antropolog\u00eda incluida, que antes no exist\u00eda, que supera el anteriormente existente, partes del cual quedan subsumidas y retransformadas dentro de ethos nuevo: \u00abdevenir\u00bb.<\/p>\n<p>Como siempre en Hegel, el t\u00e9rmino filos\u00f3fico, en este caso, \u00abdial\u00e9ctica\u00bb \u2013poco utilizado por \u00e9l\u2013 tiene un doble sentido: subjetivo y objetivo, dado que, como todo t\u00e9rmino que tiene que ver con la actividad del Esp\u00edritu, se refiere a las dos partes o vertientes generadas por la actividad intersubjetiva: el sujeto y el objeto, que no son sino, ambas, autoproducci\u00f3n nuestra.<\/p>\n<p>\u00abDial\u00e9ctica\u00bb no es simplemente nombre de \u00abm\u00e9todo\u00bb de estudio, que el sujeto elabora para conocer activamente el mundo objetivo, sin que se nos explique qu\u00e9 pasa con determinado objeto de conocimiento que exige procedimientos \u2013aceptemos que son m\u00e9todo\u2013 de aproximaci\u00f3n intelectual tan complejos y tan singulares. \u00abDial\u00e9ctica\u00bb no es solo t\u00e9rmino para referirnos al m\u00e9todo de elaboraci\u00f3n de discurso. \u00abDial\u00e9ctica\u00bb es tambi\u00e9n t\u00e9rmino que asume poder decir cosas sobre el \u00abobjeto\u00bb, sobre la totalidad objetivo\u2013subjetiva: sobre ese r\u00edo cuya permanente procesualidad cambiante impide que nos ba\u00f1emos dos veces en \u00e9l.<\/p>\n<p>Recordemos que aquello a lo que denominamos \u00abobjeto\u00bb, y \u00abobjeto de conocimiento\u00bb, no es, un \u00ab<em>no\u00fameno<\/em>\u00bb ignoto al otro lado de la catatara de fen\u00f3menos que llegan a nuestros sentidos, un \u00abnumen\u00bb, un dios. Ese \u00abobjeto\u00bb no es otra cosa que nosotros mismos, generado por nosotros mismos, como producto de nuestra actividad. Por ello, no es posible \u00abno conocer\u00bb, no conocernos.<\/p>\n<p>El objeto es la objetivaci\u00f3n producida por la actividad del sujeto, que a la par que crea, esto es, se crea, experimenta en s\u00ed la consecuencia inherente de su crearse.<\/p>\n<p>Tanto la experiencia inmediata, como la experiencia m\u00e1s mediata, de sufrimiento, dolor, que nos permiten conocer intuitivamente, surgen de esa actividad nuestra, producida por nosotros de la que son una inherencia.<\/p>\n<p>El problema tal como lo hab\u00eda planteado Kant, quedaba superado. Kant explicaba que hab\u00eda una actividad, la intelectual, que elaboraba o creaba, a partir de la masa ca\u00f3tica de fen\u00f3menos que nos llegaban a los sentidos, formas de conocimiento. Pero no le resultaba posible conocer c\u00f3mo, qu\u00e9 era lo que hab\u00eda realmente tras esta masa fenom\u00e9nica, pues, el objeto, era esa misma elaboraci\u00f3n, que no pod\u00eda ser trascendida. Pero, lo que hay al otro lado no es sino el hacer por nosotros generado, y las objetivaciones del mismo, que nos constituyen[9].<\/p>\n<p>Por tanto, nos creamos activamente a nosotros mismos. No solo nuestro conocer subjetivo es producci\u00f3n de la actividad, en ese caso, la intelectual cognoscitiva. Somos creaci\u00f3n nuestra por entero. Lo primero que generamos y conocemos es el saber hacer mediante el que nos creamos nosotros, lo segundo que conocemos es c\u00f3mo vivimos, qu\u00e9 consecuencias experienciales tiene el vivir en ese mundo que constantemente creamos.<\/p>\n<p>Lo que para Kant es un ignoto, que genera fen\u00f3menos, y se oculta tras ellos, el <em>no\u00fameno<\/em>, sin embargo, para Hegel, es nosotros mismos, el Esp\u00edritu, o capacidad intersubjetiva de autoproducirnos, y la autoproducci\u00f3n concreta que objetivamos en cada momento.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno de Kant es una \u00abapariencia\u00bb \u2013<em>Sheinung<\/em>\u2013 ca\u00f3tica, producida por no se sabe qu\u00e9, y que el Entendimiento debe activamente elaborar e interpretar, sin llegar alcanzar lo que hay \u00aben el otro lado\u00bb<\/p>\n<p>Para Hegel el \u00abFen\u00f3meno\u00bb es un \u00ab<em>Erscheinung<\/em>\u00bb, un \u00abaparecer\u00bb, una realidad apareciente, que es puesta o generada, en su realidad, donde, antes no hab\u00eda nada. Fen\u00f3meno y <em>Erscheinung<\/em> significan lo mismo. Mediante nuestra actividad intersubjetiva, los seres humanos producimos el mundo y no podemos no conocerlo en consecuencia. Al producirlo, generamos la experiencia que nos ocasiona tanto el hacerlo como el vivir en \u00e9l. Producimos, as\u00ed, tambi\u00e9n, la forma de comprenderlo.<\/p>\n<p>Hegel extiende la teor\u00eda de la actividad, no solo al conocer; recupera la \u00abDial\u00e9ctica\u00bb, por tanto, desde el punto de vista \u00abontol\u00f3gico\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abDial\u00e9ctica\u00bb es concebir que el ser humano es un ser hist\u00f3rico, que se auto genera, y en consecuencia, no est\u00e1 sometido a regularidades, ni a leyes, ni a evoluciones pautadas, ni a causalidades. Sino que carece de Causalidad o cuya causalidad est\u00e1 en el proceso din\u00e1mico inmanente en el que cada una de las partes de la totalidad en proceso de autoconstituci\u00f3n son a la vez causa y efecto, las unas de las otras.<\/p>\n<p>Creemos que, llegados aqu\u00ed, el lector ha podido percatarse de un debate, o una contradicci\u00f3n, que se da, durante un periodo prolongado, en el pensamiento de Marx \u2013varias de sus obras\u2013, cuando sostiene, a la vez, la procesualidad \u00abdial\u00e9ctica\u00bb humana, y la existencia de \u00abcausalidad\u00bb exterior.<\/p>\n<p>Ambas tem\u00e1ticas se pueden encontrar f\u00e1cilmente, precisamente en <em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, donde asume la dial\u00e9ctica y, a la vez, la variante independiente de la t\u00e9cnica \u2013el molino\u2013 como causalidad del cambio hist\u00f3rico[10].<\/p>\n<p>En el \u00abPr\u00f3logo\u00bb a <em>La contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica<\/em>, de 1859, escribe Marx unos pasos muy conocidos: \u00aben la producci\u00f3n social de su existencia los hombres entran en relaciones [1)] <strong>determinadas<\/strong>,[2)] <strong>necesarias<\/strong>, [3)] <strong>independientes de su voluntad<\/strong>; estas relaciones de producci\u00f3n corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas <strong>materiales<\/strong>. El conjunto de estas relaciones de producci\u00f3n constituye la estructura econ\u00f3mica de la sociedad, la <strong>base<\/strong> real, sobre la cual se eleva una <strong>superestructura jur\u00eddica y pol\u00edtica<\/strong> y sobre la que <strong>corresponden formas sociales determinadas de conciencia<\/strong>. El modo de producci\u00f3n de la vida material condiciona el proceso de la vida social, pol\u00edtica e intelectual en general. No es la consciencia de los hombres la que <strong>determina<\/strong> la realidad; por el contrario , la realidad social es la que determina su consciencia. Durante el curso de su desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicci\u00f3n con las relaciones de producci\u00f3n existentes o, <strong>lo cual no es m\u00e1s que su expresi\u00f3n jur\u00eddica<\/strong>, con las relaciones de propiedad en cuyo interior se hab\u00edan movido hasta entonces (\u2026) El cambio que se ha producido en la base econ\u00f3mica [cambio: [1] determinado,[2] necesario e [3] independiente de la voluntad de las personas] trastorna m\u00e1s o menos r\u00e1pidamente toda la colosal superestructura (\u2026) trastorno material de las condiciones econ\u00f3micas \u2013que <strong>se debe comprender fielmente con ayuda de las ciencias f\u00edsicas y naturales<\/strong>\u2013 (&#8230;)\u00bb[11].<\/p>\n<p>Este texto es el escrito de Marx que m\u00e1s ha atormentado a Antonio Gramsci, a cuyos comentarios vamos a recurrir. Un escrito en el que la base material de la sociedad, seg\u00fan leemos, debe ser estudiada con ayuda de las ciencias naturales.<\/p>\n<p>En su <em>cuaderno 11<\/em> de 1932, 1933, Gramsci escribe:<\/p>\n<p>\u00ab[en los modelos explicativos causales] la dial\u00e9ctica hist\u00f3rica <strong>es sustituida por<\/strong> las leyes de la causalidad, por la b\u00fasqueda de la regularidad, normalidad, uniformidad. Pero \u00bfc\u00f3mo puede deducirse, a partir de este modo de concebir, la superaci\u00f3n, el \u00abvuelco o radical inversi\u00f3n [<em>rovesciamento<\/em>] de la <em>praxis<\/em>\u00bb?. El efecto, mec\u00e1nicamente, nunca puede superar la causa o el sistema de causas, en consecuencia, no puede darse otra procesualidad que la roma y vulgar del evolucionismo\u00bb[12].<\/p>\n<p>Gramsci discierne entre dos modelos explicativos del cambio social, que son incompatibles. No insistimos, pues el texto es muy expl\u00edcito. Uno, el causal, es evolutivo, explica cambios en el tiempo, como consecuencia de causas preexistentes: propiamente es diacr\u00f3nico. El otro, que sostiene la hip\u00f3tesis del emerger de nueva praxis antes inexistente, desde la capacidad creativa humana, es el que merece propiamente la denominaci\u00f3n de modelo hist\u00f3rico o historicismo; es el modelo de la dial\u00e9ctica o modelo dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p>Durante esas mismas fechas, 9 de mayo de 1932, Antonio Gramsci escribe una carta a su cu\u00f1ada Tania Schutz, que era, junto con Piero Sraffa y el hermano de Gramsci, Gennaro, el contacto org\u00e1nico con la direcci\u00f3n del partido, m\u00e1s all\u00e1 de la literatura rosa que se quiera poner.<\/p>\n<p>Tania y Sraffa, personas de alta cualificaci\u00f3n intelectual, que sab\u00edan lo que se propon\u00edan, se hab\u00edan conjurado para lograr que Gramsci escribiera de forma sistem\u00e1tica una cr\u00edtica a la obra de Benedetto Croce. Un gran fil\u00f3sofo que, por su conocimiento, era el principal adversario intelectual del marxismo. Para inducir a Gramsci a entrar en el asunto, Tania le hab\u00eda escrito en carta que quer\u00eda hacer un estudio sobre Croce y necesitaba la ayuda de Gramsci.<\/p>\n<p>En la carta de Gramsci que vamos a citar, podemos encontrar formulados de forma concentrada, escueta y directa, el n\u00facleo de los argumentos en defensa de la filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em> que Gramsci elabora en sus cuadernos \u2013el d\u00e9cimo, sobre todo\u2013 contra la cr\u00edtica que Benedetto Croce elabora contra el marxismo.<\/p>\n<p>Gramsci confiere al contenido de la carta una gran importancia.: \u00ab\u2026puedo escribirte algunas observaciones que <strong>solo son externas en apariencia<\/strong>, como ver\u00e1s\u00bb[13].<\/p>\n<p>Prosigue Gramsci: \u00abla obra historiogr\u00e1fica de Croce se ha dirigido a elaborar una teor\u00eda de la historia como historia \u00e9tico-pol\u00edtica, en contraposici\u00f3n a la historia econ\u00f3mico-jur\u00eddica que representaba la teor\u00eda derivada del materialismo hist\u00f3rico, tras el proceso revisionista al que la hab\u00eda sometido el mismo Croce\u00bb.<\/p>\n<p>Es decir, Gramsci acusa a Croce de haber construido una interpretaci\u00f3n <em>ad hoc<\/em>, del materialismo hist\u00f3rico, para poder, luego destruirlo.<\/p>\n<p>Gramsci, que considera que la filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em> es un filosofar sobre el proceso de autoconstituci\u00f3n de la sociedad como totalidad \u00e9tico pol\u00edtica, lo primero que hace es afirmar que \u00abEl materialismo hist\u00f3rico no excluye una historia \u00e9tico-pol\u00edtica, en cuanto \u00e9sta es la historia del momento \u00abhegem\u00f3nico\u00bb\u00bb[14].<\/p>\n<p>Y a continuaci\u00f3n, pasa a la ofensiva y rechaza que el modelo de Croce sea \u00e9tico pol\u00edtico. Lo acusa de ser \u00abespeculativo\u00bb.<\/p>\n<p>Hacia el final de la carta vuelve sobre el asunto, y podemos decir que la cr\u00edtica a Croce, en este asunto de lo \u00abespeculativo\u00bb, es acertada con cautelas \u2013Croce era un gran talento filos\u00f3fico, que exig\u00eda, para ser batido, el talento a\u00fan superior de un Gramsci, en sus momentos \u00ab<em>sine ira et cum studio<\/em>\u00bb\u2013.<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n de la historia de la libertad a la historia europea del siglo XlX, por parte de Croce, es su punto d\u00e9bil. Lo dem\u00e1s que escribe Gramsci al respecto, muy bien documentado, esto es, que el ser humano, es ontol\u00f3gicamente libre, porque su esencia es autoproducci\u00f3n hist\u00f3rica suya \u2013concepto \u00abespeculativo\u00bb de Libertad\u2013, no muerde, y a nuestro juicio, por lo que Gramsci resume, \u00e9l lo sabe.<\/p>\n<p>Pero incluso si hubiese mordido y la cr\u00edtica hubiera fulminado la totalidad de la filosof\u00eda \u00abdel Croce\u00bb, habr\u00eda quedado en pie el ataque de \u00e9ste contra el materialismo hist\u00f3rico. Croce \u2013\u00abel senador Croce\u00bb, es decir, el pol\u00edtico fil\u00f3sofo Croce, en expresi\u00f3n de Gramsci\u2013<\/p>\n<p>Gramsci percibe el peligro de la cr\u00edtica. Croce, y Gramsci lo sabe, como lo revela la par\u00e1frasis a la par\u00e1frasis croceana sobre textos de Marx, no usa remedos secundarios del marxismo, el manual escrito por Bujarin, o el escrito por Plejanov, u otro cualquiera.<\/p>\n<p>Croce parte de los textos de Marx, y en concreto, del \u00abPr\u00f3logo\u00bb publicado de 1859. Croce dice que el materialismo hist\u00f3rico no es \u00e9tico-pol\u00edtico, sino \u00abecon\u00f3mico-jur\u00eddico\u00bb en referencia al vocabulario usado por Marx en ese pr\u00f3logo, que hemos subrayado \u2013sabemos lo que, en contraposici\u00f3n, quiere decir \u00abeticidad\u00bb, totalidad pr\u00e1xico cultural\u2013[15]. Y que \u00aben la filosof\u00eda de la praxis la estructura es como un dios escondido\u00bb. La frase de Gramsci, que recoge otra idea fieramente cr\u00edtica de Croce \u2013perm\u00edtasenos considerar suficiente documentaci\u00f3n textual sobre las ideas de Croce la cita de Croce por Gramsci\u2013.<\/p>\n<p>Ambos elementos, con los que Croce hace sangre, proceden del \u00abPr\u00f3logo de 1859\u00bb. Hay una base econ\u00f3mica cuyas relaciones jur\u00eddicas de propiedad son, junto con las ideolog\u00edas lo \u00fanico que hay, y est\u00e1n en las superestructuras. La estructura econ\u00f3mica, adem\u00e1s, no es denominaci\u00f3n para algo inmanente a la sociedad humana, no es nombre para actividad humana. Est\u00e1 determinada por algo externo a la sociedad, un <em>no\u00fameno<\/em> o dios oculto, exterior a ella, y cuyo conocimiento requiere de las <strong>ciencias de la naturaleza<\/strong>.<\/p>\n<p>La devoluci\u00f3n de pelota es contundente. Gramsci acusa a Croce de querer comenzar la historia de Europa en 1815, es decir con la Restauraci\u00f3n. Se suele explicar la cr\u00edtica de Gramsci en un sentido cierto, pero inane en relaci\u00f3n con lo que se dirime: se interpreta que la cr\u00edtica va en el sentido de que Croce nos falsea la historia de Europa a lo Stephan Sweig, al ocultar que ese siglo XlX tiene como origen la Revoluci\u00f3n Francesa, y las guerras europeas napole\u00f3nicas, y que se mutilan los or\u00edgenes de esa fase hist\u00f3rica para poder caracterizarla como periodo pl\u00e1cido de libertad gracias a la burgues\u00eda. Pero la cr\u00edtica de Gramsci tiene mucho m\u00e1s calado.<\/p>\n<p>Gramsci destaca que s\u00ed hay que escribir \u00abuna historia de Europa como [historia de la] formaci\u00f3n de un bloque hist\u00f3rico\u00bb, es decir una historia \u00e9tico-pol\u00edtica, en la que, en primer lugar, se explique, y no se oculte, c\u00f3mo se elabora o genera esa eticidad-cultura material a partir de una <em>praxis<\/em> intersubjetiva que genera, a la par, la civilizaci\u00f3n cultura y el sujeto-bloque que la produce con su hacer.<\/p>\n<p>El principio de todo cambio, el \u00abprincipio de causalidad\u00bb, valga la expresi\u00f3n, no es nunca una causa procedente de antes y de fuera de la realidad nueva que esa acci\u00f3n genera inmanentemente. Lo es la actividad inmanente, auto generada, no causada, por las subjetividades organizadas socialmente, que algo antes inexistente. Actividad inmanente, no causada ex\u00f3genamente por las anteriores fuerzas productivas. Actividad, todas cuyas diversas partes, son inherentemente, generadoras y generadas por las dem\u00e1s. Totalidad pr\u00e1xica autocreadora.<\/p>\n<p>La g\u00e9nesis de <em>Ethos<\/em> o saber hacer es inherente a la g\u00e9nesis de acci\u00f3n nueva y es inherente a la g\u00e9nesis del nuevo bloque social articulado en la medida que se desarrolla su eticidad, y todo esto es inherente a la creaci\u00f3n de un proyecto hegem\u00f3nico, que surge del conflicto y del consenso. Todas estas nociones son intercambiables o si se quiere funcionan a la par como causa-y-efecto las unas de las otras. Se \u00abautodespliegan\u00bb las unas en las otras, son el mismo proceso pr\u00e1xico visto desde la subjetividad o desde la objetividad del mismo.<\/p>\n<p>Pero lo fundamental, lo que resulta clave en la cr\u00edtica a Croce, es que Gramsci escribe que la \u00abbase econ\u00f3mica\u00bb de dicho bloque, lo que genera su ordenaci\u00f3n econ\u00f3mica, la \u00abcausa\u00bb de ello, no es el desarrollo de las fuerzas productivas, sino la Revoluci\u00f3n Francesa y las guerras napole\u00f3nicas, esto es, la <em>praxis<\/em> conscientemente organizada y auto producida para crear disrupci\u00f3n respecto del mundo anterior: \u00ab[Croce] no puede excluir la Revoluci\u00f3n Francesa y las guerras napole\u00f3nicas, que son la premisa \u00abecon\u00f3mico\u2013jur\u00eddica\u00bb del bloque hist\u00f3rico europeo, el momento de fuerza\u00bb.<\/p>\n<p>La devoluci\u00f3n de pelota est\u00e1 ah\u00ed: en denominar \u00abpremisa del cambio econ\u00f3mico\u00bb, condici\u00f3n indispensable previa, a la acci\u00f3n revolucionaria; una actividad autogenerada en ruptura con lo anterior, que objetiva un nuevo orden. En utilizar, adem\u00e1s, entrecomill\u00e1ndola, la expresi\u00f3n de Croce, que, a su vez procede del Pr\u00f3logo del 59, de Marx, y en concluir que es precisamente Croce quien elabora un modelo cojo, porque excluye como accesorio el momento fundante, la \u00abbase\u00bb originadora de la nueva sociedad. \u00abBase\u00bb que es no otra cosa que la movilizaci\u00f3n de masas revolucionaria, a la que Gramsci pone como infraestructura o \u00abpremisa\u00bb de la base o econom\u00eda. Una premisa no externa, sino <em>causa sui<\/em>, que genera un mundo inherente a su hacer generador[16].<\/p>\n<p>Gramsci reitera este tipo de cr\u00edtica a Croce poco m\u00e1s abajo, al referirse , en esta ocasi\u00f3n a la <em>Storia d&#8217;Italia<\/em>, obra de Croce. En este caso Gramsci dice que el momento econ\u00f3mico es el momento de la lucha revolucionaria, que la \u00abbase\u00bb, o momento causal de lo que hay, es la praxis de masas: \u00abal comenzar en 1870, \u00e9sta [la <em>Storia d&#8217;Italia<\/em>] olvidaba <strong>el momento de la lucha, el momento econ\u00f3mico<\/strong> \u2026\u00bb[17]<\/p>\n<p>Es la actividad nueva en conato la que genera en conato una eticidad y un bloque social, en conato, de intersubjetividades que se organizan y organizan la acci\u00f3n. Una actividad que no es consecuencia de una causa anterior. Una actividad que es el <em>novum<\/em> que constituye el orden nuevo, orden nuevo que no es sino la denominaci\u00f3n del hacer nuevo y su objetivaci\u00f3n, la denominaci\u00f3n de la totalidad.<\/p>\n<p>La \u00abbase\u00bb, en el modelo alternativo, el criticado por Croce, \u2013si bien, seg\u00fan Gramsci, es el asumido por Croce\u2013, era la econom\u00eda como base causal. Una causa, desarrollada desde fuera y ex ante de la totalidad existente en el presente, por una causa, anterior y trascedente a la nueva sociedad existente. Totalidad nueva existente que, por su parte, y a su vez, consta de una base, causa interna o estructuras, la nueva econom\u00eda, que impulsa, como consecuencia suya, el desarrollo de las superestructuras.<\/p>\n<p>La \u00abeconom\u00eda\u00bb es ahora sustituida por la acci\u00f3n revolucionaria autogenerada. Antonio Gramsci somete a un vuelco radical o \u00ab<em>rovesciamento<\/em>\u00bb el modelo propuesto por Croce, mostrando que se queda corto, y que no es verdaderamente \u00e9tico pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Pero, para hacer eso, debe reconocer que Croce da en el blanco porque parte en su cr\u00edtica al marxismo del esquema de 1859. Pues para derrocar el modelo Croce, debe someter a \u00ab<em>rovesciamento<\/em>\u00bb el modelo de materialismo hist\u00f3rico propuesto por Marx en el Pr\u00f3logo de 1859.<\/p>\n<p>Para evitar interpretaciones precipitadas deseamos a\u00f1adir que lo que propugna Gramsci no es una versi\u00f3n del cambio hist\u00f3rico basado en el insurreccionalismo vanguardista. Lo que est\u00e1 propugnando Gramsci frente a Croce, es que la filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em> sostiene, en cuanto concepci\u00f3n inmanentista de la realidad, y para todo momento hist\u00f3rico de la realidad humana, que \u00e9sta es siempre <em>praxis<\/em> subjetiva\/intersubjetiva; <em>praxis<\/em>, totalidad pr\u00e1xica, generada desde s\u00ed misma, con ausencia de motor causal no consciente, no voluntario. Y rechaza tanto el motor causal externo en el tiempo, la causalidad del periodo anterior, como motor causal externo respecto de la acci\u00f3n emprendida, esto es como causada por una estructura, externa a la actividad consciente, de la que la acci\u00f3n ser\u00eda consecuencia superestructural. Por ello, Gramsci rechaza el concepto de estructura, ese conjunto de fuerzas que, seg\u00fan el pr\u00f3logo, deben ser estudiadas por las ciencias de la naturaleza, que impeler\u00edan el cambio humano. Estructura que ser\u00eda ese dios absc\u00f3ndito que dirige la historia de la humanidad, al margen de las consciencias.<\/p>\n<p>Gramsci se ve forzado a reinterpretar el concepto de estructura a la luz de las <em>Tesis ad Feuerbach<\/em>.<\/p>\n<p>Por las fechas en que escribe la carta a Tania Schutz. Gramsci anota en su cuaderno:<\/p>\n<p>\u00abCroce ha llegado a afirmar que la (&#8230;) filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em> (&#8230;) tender\u00eda a la teolog\u00eda [<em>sarebbe teologizzante<\/em>] y el concepto de \u00abestructura\u00bb no ser\u00eda sino la representaci\u00f3n ingenua de un \u00abdios escondido\u00bb (\u2026) La filosof\u00eda de la praxis deriva ciertamente de la concepci\u00f3n inmanentista de la realidad (&#8230;) reducida a pura historia o historicidad o a puro humanismo. Si el concepto de estructura viene concebido \u00abespeculativamente\u00bb, ciertamente, \u00e9ste se convierte en un \u00abdios escondido\u00bb [esto es, se convierte en una estructura preexistente]; pero precisamente, \u00e9ste [concepto] no debe ser concebido especulativamente, sino hist\u00f3ricamente, como conjunto de relaciones sociales en las que los hombres reales se mueven y obran, como un conjunto de condiciones objetivas que pueden y deben ser estudiadas con los m\u00e9todos de la \u00abfilolog\u00eda\u00bb y no de la \u00abespeculaci\u00f3n\u00bb .(&#8230;) La filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em> no solo est\u00e1 conectada con el inmanentismo, sino <strong>tambi\u00e9n con la concepci\u00f3n subjetiva de la realidad<\/strong> (&#8230;) [realidad] que es simplemente un acto pr\u00e1ctico.\u00bb[18]<\/p>\n<p>Observemos que, seg\u00fan Gramsci el estudio de las relaciones debe ser encomendado a la filolog\u00eda, ciencia humana que estudia la discursividad; en este caso, la que gu\u00eda la acci\u00f3n, aunque esta tenga luego consecuencias no previstas. Pero es la acci\u00f3n ling\u00fc\u00edsticamente dirigida, como <em>causa sui<\/em>, la que genera el imprevisto que surge de ella, y no de un motor previo. Por extensi\u00f3n podr\u00edamos decir que las relaciones humanas deben ser estudiadas por ciencias sociales, que no olviden nunca que el objeto de su conocimiento no es sino <em>praxis<\/em> autogenerada. Frente a esto, se opone otro tipo de aproximaci\u00f3n intelectual a la actividad y su proceso de autogeneraci\u00f3n, que es errado. Gramsci hace una peque\u00f1a trampa, dice que es la \u00abespeculaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>El Pr\u00f3logo del 59, y Gramsci lo sabe \u2013Croce tambi\u00e9n\u2013, propone, sin embargo, no una reflexi\u00f3n \u00abespeculativa\u00bb, sino el recurso a unas ciencias de la naturaleza que estudien una estructura, distinta de la <em>praxis<\/em> subjetiva, que opera causalmente sobre la voluntad, la acci\u00f3n y el pensamiento humanos. Estructura que no es \u00abnosotros\u00bb, subjetividad intersubjetiva en acto, que no es un \u00abnosotros\u00bb; sino que es una estructura escondida que opera como causa nuestra, y que debe ser estudiada, en consecuencia, no mediante las ciencias humanas \u2013las \u00abhumanidades\u00bb en espa\u00f1ol, \u00ab<em>les belles lettres<\/em>\u00bb, en otros idiomas\u2013 sino mediante las ciencias de la naturaleza: un dios absc\u00f3ndito, porque no es nosotros.<\/p>\n<p>La historicidad se explica inmanentemente, desde cada totalidad social, pr\u00e1xica, existente, como consecuencia inherente de la capacidad de generar, en cualquier momento, y sin l\u00edmite econ\u00f3mico, condicionado por el desarrollo anterior. Nueva actividad que es consecuencia, no de una causa externa, anterior, sino consecuencia de la propia autoconstituci\u00f3n de un nuevo sujeto hist\u00f3rico, causa y consecuencia, a la vez, de la organizaci\u00f3n de nueva acci\u00f3n. Constituci\u00f3n de un nuevo sujeto que se detecta porque se genera un nuevo saber hacer o eticidad, cuya generaci\u00f3n y puesta en obra articula una subjetividad o \u00abblocco storico\u00bb. En la medida en que ese saber hacer integra a m\u00e1s subjetividades, para lo que se debe modificar constantemente, se genera una hegemon\u00eda, que, si llega a ser mayoritaria, hace que ese \u00ab<em>blocco storico<\/em>\u00bb de la \u00ab<em>societ\u00e0 civile<\/em>\u00bb, devenga en Estado \u00e9tico pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Lo que no era, pasa a ser porque el ser humano se auto crea constantemente, est\u00e1 en constante autog\u00e9nesis. Lo que no era, surge y pasa a ser, lo que era, desaparece: \u00abdevenir\u00bb, \u00abhistoricidad\u00bb, \u00abdial\u00e9ctica\u00bb, como consecuencia de la indeterminaci\u00f3n ontol\u00f3gica del ser humano, que, a la par de no tener proyecto esencial predefinido, debe objetivar una forma pr\u00e1xica concreta que le permita \u00abser\u00bb, ser hist\u00f3ricamente, y vivir. Eso es lo que significa Historicidad, y Dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>Incluimos esta cr\u00edtica de Gramsci al modelo del pr\u00f3logo de 1859, porque estamos de acuerdo con ella. La causa de lo nuevo est\u00e1 en la autogeneraci\u00f3n de un nuevo sujeto pr\u00e1xico que genera una nueva eticidad o saber hacer, a partir del cual se crea el <em>ethos<\/em> nuevo, la <em>praxis<\/em> nueva y la nueva subjetividad o sujeto \u2013 bloque social. No es la crisis econ\u00f3mica lo que genera lo nuevo, ni el crecimiento de las fuerzas productivas.<\/p>\n<p>Hay que destacar que cada vez que Marx se ve abocado a la reflexi\u00f3n sobre la situaci\u00f3n pol\u00edtica, adopta como orientaci\u00f3n el modelo praxeol\u00f3gico que hab\u00edamos visto dibujarse, por unas l\u00edneas, en las <em>Tesis ad Feuerbach<\/em>. En ellas, las relaciones sociales conforman una totalidad inmanente en las que las unas se apoyan en las otras, sin principio motor de causalidad exterior evolutiva, ni prelaci\u00f3n causal interna, del tipo base y superestructura. Es lo mismo que leemos en el cap\u00edtulo 2 de <em>El manifiesto del Partido Comunista<\/em>. Y lo que encontramos en el extraordinario an\u00e1lisis pol\u00edtico elaborado por Marx en <em>El 18 Brumario de Luis Napole\u00f3n Bonaparte<\/em>, o, para poner otro ejemplo, en los art\u00edculos de Marx reunidos y publicados por Engels bajo el t\u00edtulo <em>Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850<\/em>. El modelo o concepci\u00f3n heur\u00edstica de Marx en estos y otros textos de an\u00e1lisis de coyuntura es el de la <em>praxis<\/em> humana como una totalidad \u00e9tico-pol\u00edtica, para decirlo con Gramsci. Un modelo praxeol\u00f3gico filos\u00f3ficamente historicista. Tanto, que nos parecen ser obras de historiograf\u00eda. Son totalizantes, los elementos se explican los unos por los otros. Pero no son obras de historiograf\u00eda, son obras de an\u00e1lisis pol\u00edtico, de una situaci\u00f3n \u00e9tico-pr\u00e1xica y esta concepci\u00f3n exige la elaboraci\u00f3n de totalidad.<\/p>\n<p>Esto ocurre con independencia de la fecha, los textos que ponemos como ejemplo son de 1848, 1851; el Pr\u00f3logo es de 1859. Pero tal hecho no autoriza a interpretar un Marx a la luz de otro y tratar de crear \u00abel marxismo\u00bb.<\/p>\n<p>El Marx de la publicaci\u00f3n del primer libro de <em>El Capital<\/em>, deja atr\u00e1s definitivamente, en nuestra opini\u00f3n, este modelo causal defendido por \u00e9l, a\u00fan en 1859, y cuyo peligro percibe muy bien Antonio Gramsci.<\/p>\n<p>En 1867, y en 1873, en las dos ediciones de <em>El Capital<\/em>, desde su cap\u00edtulo primero, sobre la mercanc\u00eda, Marx sostiene la prioridad ontol\u00f3gica de la praxis nueva, autodesplegada org\u00e1nicamente, desde s\u00ed misma, desde la nueva praxis. Praxis nueva cuya \u00abcausa\u00bb inmediata son las nuevas, disruptivas, \u00abrelaciones sociales\u00bb entre personas \u2013mediadas por cosas\u2013, el \u00abdespliegue de la mercanc\u00eda\u00bb que precisamente la <em>praxis<\/em> nueva desarrolla. Las relaciones intersubjetivas son elemento gen\u00e9tico, fundante, de la nueva forma de actividad[19].<\/p>\n<p>Ese nuevo sistema emergente de relaciones que es el que genera la actividad, por una parte se universaliza, por otra, no solo no es consecuencia de las fuerzas t\u00e9cnicas, etc., anteriores, sino que \u00e9l las subsume e integra retransform\u00e1ndolas seg\u00fan su necesidad inmanente: subsunci\u00f3n formal y real del trabajo al capital[20].<\/p>\n<p>En 1873 escribe, adem\u00e1s el cap\u00edtulo XXlV, \u00abLa llamada acumulaci\u00f3n originaria\u00bb, que, desde su mismo t\u00edtulo, sale al paso del modelo interpretativo basado en la acumulaci\u00f3n y desarrollo de base material procedente del hipot\u00e9tico y fantaseado ahorro del capitalismo mercantil de los mercaderes medievales, que evolucionar\u00eda dando lugar al capitalismo actual.<\/p>\n<p>En cap\u00edtulo XXlV y \u2013y su cuasi ap\u00e9ndice, el XXV\u2013, se explica la g\u00e9nesis de las nuevas relaciones sociales, como consecuencia de la disrupci\u00f3n respecto del mundo anterior mediante la violencia de clase, que expulsa a los campesinos de sus tierras. Es decir de la ruptura violenta de las anteriores relaciones de producci\u00f3n, con la expulsi\u00f3n en masa del campesinado de sus asentamientos comunitarios \u2013la violencia, no el desarrollo de las fuerzas productivas, como \u00abpartera de la historia\u00bb\u2013- lo que posibilita la g\u00e9nesis de unas nuevas relaciones sociales que abarcan la totalidad de la sociedad y la totalidad de la producci\u00f3n y conumo de las clases pobres.<\/p>\n<p>Debemos dejar aqu\u00ed las consideraciones sobre <em>El Capital, Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, que desbordan nuestro esquema. Pero no queremos dejar el asunto sin recordar que Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n era partidario de leer <em>El Capital<\/em> en clave praxeol\u00f3gica. Recordemos que, seg\u00fan Gramsci, la filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em> comienza como \u00abcritica\u00bb[21].<\/p>\n<p>Hemos abierto la reflexi\u00f3n sobre esta divergencia de modelos dentro del marxismo, por buenas razones, de fondo, por razones pol\u00edticas: de como entender la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Por ello, no creemos positivo tratar de homogeneizar el pensamiento de Marx a base de amalgamar interpretaciones suyas de \u00e9pocas diversas y diferentes g\u00e9neros literarios, haci\u00e9ndolas confluir en un modelo doctrinal, denominado El Marxismo. Eso puede conceder seguridad \u00abdoctrinaria\u00bb. Pero, pol\u00edticamente, los diversos modelos o concepciones, tienen consecuencias pr\u00e1cticas divergentes.<\/p>\n<p>El modelo evolutivo que explica el cambio hist\u00f3rico como consecuencia de la econom\u00eda, su desarrollo, y sus crisis, es tan de Marx como los diversos modelos praxeol\u00f3gicos, que explican el cambio hist\u00f3rico como resultado de la generaci\u00f3n de una <em>praxis<\/em> o hacer organizado.<\/p>\n<p>Ei marxismo atormentado de Gramsci contrapone una y otra vez las <em>Tesis ad Feuerbach<\/em>, en las que las relaciones sociales poseen prioridad ontol\u00f3gica, y, adem\u00e1s, no se hace distinci\u00f3n entre las que organizan la actividad econ\u00f3mica y las dem\u00e1s, y el \u00abPr\u00f3logo de 1859\u00bb.<\/p>\n<p>Lo hace muy a menudo pretextando criticar el mecanicismo del <em>Manual<\/em> de Bujarin. Pero tanto en ese caso, como cuando se ve obligado a confrontar con el gran rival, Croce, podemos reconocer en la cr\u00edtica el modelo y las frases que proceden del \u00abPr\u00f3logo de 1859\u00bb.<\/p>\n<p>El marxismo atormentado de Gramsci, seguramente hubiera sido de menor intensidad emocional, si no se hubiera encontrado con la creencia en la existencia de una doctrina \u00fanica, en maduraci\u00f3n, a lo largo de todo su pensamiento, de Marx: el Marxismo.<\/p>\n<p>Esa misma idea sobre la totalidad pr\u00e1xica en proceso de autogeneraci\u00f3n \u2013historicidad\u2013,sin causalidad anterior o variante independiente propulsora desde fuera, ni interior, como base econ\u00f3mica, sino entendida como \u00abNegatividad\u00bb o \u00abNegaci\u00f3n\u00bb de lo anterior, caracter\u00edstica fundamental del pensamiento de Hegel, y del Marx no evolucionista, surge en conato, durante la entrevista que se hace a Zardoya, en el video, cuando Zardoya trata de hablar de lo que es la \u00abRaz\u00f3n\u00bb, o cuando trata de hablar de la \u00abtotalidad\u00bb y de lo \u00abconcreto\u00bb como suma total de \u00abactividad\u00bb: siempre son categor\u00edas referidas a una totalidad pr\u00e1xica que se autogenera, que no tiene otro l\u00edmite que el de autogenerarse como sujeto organizado, productor de actividad, de forma inmanente.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n cuando habla de la Raz\u00f3n, desde luego, como acabamos de explicar,\u00a0 trata de decir eso: \u00abRaz\u00f3n\/<em>Vernunft<\/em>\u00bb es el nombre de un\u00a0pensamiento que ha llegado a permitirnos entender que somos el ser que se autocrea. Es el pensamiento de nuestra consciencia que se desdobla internamente y se reflexiona \u2013retengamos la palabra: reflexi\u00f3n\u2013: la consciencia, en tanto autoconsciencia, reflexiona sobre la experiencia de la propia consciencia pr\u00e1xica. Autoconsciencia que, a la altura de la experiencia generada por la Modernidad y por la Revoluci\u00f3n Francesa, esto es, la experiencia de ser capaces de generar un vuelco en el mundo, comprende que somos historicidad.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, \u00abhistoricidad\u00bb, la elaboraci\u00f3n que ha producido la Raz\u00f3n, no es evolucionismo determinado, ni por naturaleza, ni por tecnolog\u00eda, ni por acumulaci\u00f3n de capacidad de producir: sino la denominaci\u00f3n del proceso constante de generaci\u00f3n de acci\u00f3n nueva, creada <em>ex novo<\/em>, en la medida en que, precisamente, se autoorganiza \u2013se auto-genera, se auto-crea\u2013 un sujeto que genera nueva <em>praxis<\/em>; el ser social y sus luchas sociales.<\/p>\n<p>Es la nueva praxis-eticidad en conato de autogeneraci\u00f3n colectiva, la que genera la nueva subjetividad intersubjetiva, la nueva eticidad, el nuevo bloque hist\u00f3rico. Historicidad habla de Proceso. La autoconsciencia lo registra y elabora como Raz\u00f3n, como saber de la consciencia\/autoconsciencia elaborado sobre la experiencia pr\u00e1xica de la misma.<\/p>\n<p>Vamos por pasos. Como hemos se\u00f1alado, Raz\u00f3n\/<em>Vernunft<\/em> es la denominaci\u00f3n del estadio en el que la autoconsciencia humana, al reflexionar sobre su propia experiencia pr\u00e1xico \u00e9tica, \u2013\u00absaber de la experiencia de la consciencia\u00bb es el subt\u00edtulo de la <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>\u2013 en la que participa la consciencia dirigiendo su propia acci\u00f3n llega a comprender que somos el ser absoluto \u2013el ser <em>legibus solutus<\/em>, el que, como el Dios de la teolog\u00eda, se produce a s\u00ed mismo y se da a s\u00ed mismo su norma, el ser que es una nada que puede serlo todo, o el ser que es \u00abCausa libre\u00bb, seg\u00fan Francisco de Su\u00e1rez\u2013.<\/p>\n<p>Si <em>Vernunft<\/em> es nombre de reflexi\u00f3n que se desdobla de s\u00ed misma y que \u00abse reflexiona\u00bb, que reflexiona sobre la reflexi\u00f3n experiencial de la consciencia, <em>Vernunft<\/em> es el nombre del \u00absaber segundo\u00bb \u2013en este caso, m\u00e1s bien, hasta \u00absaber tercero\u00bb o \u00abcuarto\u2026\u00bb\u2013 es denominaci\u00f3n de\/para el filosofar (\u00a1\u2026es Filosof\u00eda!). Una filosof\u00eda a la altura de la potencia que la filosof\u00eda, y la experiencia hist\u00f3rica sobre la que reflexiona, la experiencia hist\u00f3rica de la Modernidad, de la Contemporaneidad, ha adquirido en nuestros tiempos, tiempos de revoluci\u00f3n \u2013la Francesa\u2013, en los que la reflexi\u00f3n sobre la experiencia pr\u00e1xica ha permitido que lleguemos a comprender que nosotros somos el ser que se autocrea.<\/p>\n<p>Raz\u00f3n <em>Vernunft<\/em> es denominada por Hegel <em>Wissenschaft<\/em>, saber. Pero s\u00f3lo por falta de lectura, puede decirse que Hegel confunde o cataloga la <em>Vernunft<\/em>, saber segundo, auto reflexi\u00f3n segunda sobre la propia experiencia, <em>filosofar<\/em>, con las ciencias positivas. Ciencias que, para Hegel, como para la tradici\u00f3n escol\u00e1stica, y como para Arist\u00f3teles, \u2013<em>De Anima<\/em>\u2013 dependen del Entendimiento\/<em>Intellectus<\/em>\/ <em>Verstand<\/em>, no de la \u00abRaz\u00f3n\/<em>Vernunft<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Precisamente en el pr\u00f3logo de la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em> hace Hegel un elogio rendido del \u00abEntendimiento\/<em>Verstand<\/em>\u00bb, que incluye el sentido com\u00fan. Entendimiento, <em>Verstand<\/em> o <em>Intellectus<\/em>, sin el cual, seg\u00fan Hegel, el ser humano no puede existir, mientras ha existido hist\u00f3ricamente durante la mayor parte del tiempo hist\u00f3rico sin <em>Vernunft<\/em> o Raz\u00f3n, sin filosof\u00eda radicalmente autoconsciente de s\u00ed misma, y del ser humano como ser autogenerado[22].<\/p>\n<p>El saber \u00abespeculativo\u00bb, es decir, la \u00abreflexi\u00f3n\u00bb consciente a partir de la experiencia de nuestra consciencia, en la que nos vemos a nosotros mismos en nuestro interior como en un \u00abespejo\u00bb\/\u00ab<em>especulum<\/em>\u00bb, ese saber reflexionado sobre la experiencia interna, ese saber <em>ex post<\/em>, o saber segundo, saber propiamente y privilegiadamente filos\u00f3fico, no es un <em>novum<\/em> inventado por Hegel, por cierto.<\/p>\n<p>Saber especulativo es denominaci\u00f3n para una pr\u00e1ctica auto reflexiva elaborada conscientemente por una tradici\u00f3n filos\u00f3fica que se remonta, como menos, a Tom\u00e1s de Aquino[23], y desde luego a Francisco de Su\u00e1rez[24], autores que reclaman e incluyen la experiencia humana como fundamento , o <em>auctoritas<\/em>, de la argumentaci\u00f3n filos\u00f3fica. Su\u00e1rez, en concreto, reclama la experiencia de libertad como <em>auctoritas<\/em> que fundamente su radical\u00edsima interpretaci\u00f3n del Libre Albedr\u00edo:<\/p>\n<p>\u00ab12. (&#8230;) Afirmo, pues, en primer lugar, que es evidente <strong>por la raz\u00f3n natural<\/strong> y por <strong>la misma experiencia de las cosas<\/strong> que el hombre, en muchos de sus <strong>actos<\/strong>, no se deja llevar por la necesidad sino por su voluntad y libertad\u00bb. \u00ab13. <em>Se demuestra la afirmaci\u00f3n<\/em> [de la libertad] <strong><em>por experiencia<\/em><\/strong>\u2013 (&#8230;) podemos argumentar apoy\u00e1ndonos en la <strong>experiencia<\/strong> porque <strong>experimentamos<\/strong> evidentemente que cae bajo nuestra potestad el hacer u omitir algo, y para ello nos valemos de la raz\u00f3n, del discurso y de la deliberaci\u00f3n (&#8230;) consiguientemente la elecci\u00f3n depende de nuestro <strong>arbitrio<\/strong>\u00bb (\u2026) . \u00ab15. (&#8230;) Adem\u00e1s <strong>experimentamos<\/strong> que incluso despu\u00e9s de conocer la amenaza del castigo o la esperanza del premio, cae bajo <strong>nuestra potestad<\/strong> el dejarnos o no dejarnos mover por aquella raz\u00f3n\u2026\u00bb[25].<\/p>\n<p>Y en este sentido, Descartes, que hab\u00eda estudiado en el colegio de los jesuitas de La Fl\u00e8che y era gran conocedor de Su\u00e1rez, elabora no otra cosa que \u00absaber especular\u00bb: su <em>cogito<\/em>.<\/p>\n<p>Deber\u00eda resultar una obviedad que a Hegel solo se lo puede comprender desde la tradici\u00f3n filos\u00f3fica anterior, que \u00e9l recoge, resume, contin\u00faa, enmienda, reformula, objeta\u2026no desde Heidegger o desde la filosof\u00eda anal\u00edtica o la Acci\u00f3n Comunicativa&#8230; Deber\u00eda resultar una obviedad que la praxeolog\u00eda es una tradici\u00f3n filos\u00f3fica milenaria. En transformaci\u00f3n hist\u00f3rica, como lo est\u00e1 todo lo que constituye al ser <em>humano.<\/em> Nadie se nace a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Y deber\u00eda ser una obviedad que Hegel es el padre de la reelaboraci\u00f3n contempor\u00e1nea de la Tradici\u00f3n filos\u00f3fica de la Praxeolog\u00eda, de la tradici\u00f3n de Filosof\u00eda de la <em>Praxis<\/em>.<\/p>\n<p>En la obra de Hegel se encuentra una enorme masa de t\u00e9rminos que indican acci\u00f3n, hacer, acto, <em>opus<\/em> producto de acci\u00f3n, etc. cada uno de ellos, masivamente reiterados.<\/p>\n<p>Recogemos un muestreo de t\u00e9rminos: <em>Tun<\/em>, <em>Tat<\/em>, (Hacer; hizo). <em>Werk<\/em> (Obra, <em>Opus<\/em>). <em>T\u00e4tigkeit<\/em> (Actividad, tarea). <em>Handlung<\/em> (Acci\u00f3n, Acto; ra\u00edz, <em>hand<\/em>, mano). <em>Handeln<\/em> (Actuar). <em>Akt<\/em> (Acto, Actuar). <em>Praktischen<\/em> (Pr\u00e1ctico). <em>Veranstaltung<\/em> (Acto, acontecer). <em>Arbeit<\/em> (Trabajo). <em>\u00c4u\u00dferung<\/em> (objetivaci\u00f3n de la actividad humana). <em>Wirken<\/em> (acto, actividad objetivada o efectuada, efecto final de un acto). <em>Wirkliche<\/em> (acto realmente realizado). <em>Wirkenden<\/em> (Operante, agente). <em>Auszuf\u00fcren<\/em> (ejecutar). <em>Hervorbringen<\/em> (Producir). <em>Bildung<\/em> (Formar mediante autocreaci\u00f3n o autoconstruccion, <em>aedificatio<\/em>), <em>Sitte<\/em> \/ <em>sittlichkeit<\/em>, (saber hacer elaborado que dirige la actividad). <em>Geist<\/em>, (Esp\u00edritu; denominaci\u00f3n de la capacidad intersubjetiva de creaci\u00f3n de nueva acci\u00f3n y de nuevo saber hacer que la dirija). <em>Objektiver Geist<\/em>, (Esp\u00edritu objetivo, saber hacer elaborado o ethos, que dirige la actividad, t\u00e9rmino que, cuando es utilizado, sirve para que <em>Sittilichkeit<\/em> se refiera a la antig\u00fcedad. Recuerdo claro de que Eticidad\/\u00c9tica es la denominaci\u00f3n que da Arist\u00f3teles al saber hacer que pone en obra la actividad, tanto la <em>praxis<\/em> como la <em>poiesis<\/em>). <em>Praktischer Geist<\/em> (Esp\u00edritu Pr\u00e1ctico) <em>Entfremdung<\/em>, (extra\u00f1aci\u00f3n, para denominar el no sentirnos parte, ni sentirnos reconocidos a nosotros mismos como generadores del hacer que reproduce el mundo)\u2026<\/p>\n<p>En resumen, la actualizaci\u00f3n y adecuaci\u00f3n a la contemporaneidad de la tradici\u00f3n de la Filosof\u00eda de la <em>Praxis<\/em>, ha sido obra de Hegel. Una reelaboraci\u00f3n, desde la experiencia contempor\u00e1nea que insiste en el devenir o historicidad de la <em>praxis<\/em> humana, como caracter\u00edstica ontol\u00f3gica radical humana. Noci\u00f3n desde la cual subsume el legado de la tradici\u00f3n praxeol\u00f3gica.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n praxeol\u00f3gica, considera el mundo humano como totalidad comunitaria[26] que desarrolla una totalidad pr\u00e1xica a partir del ethos propio de la comunidad. Totalidad social, o \u00abconjunto de relaciones sociales\u00bb \u2013\u00ab<em>Ensemble der gesellschaftlichen Verh\u00e4ltnisse<\/em>\u00bb\u2013, para decirlo seg\u00fan la tesis sexta de las <em>Tesis Ad Feuerbach<\/em>.<\/p>\n<p>Actividad, que en todo caso, la tradici\u00f3n filos\u00f3fica praxeol\u00f3gica diferenciaba seg\u00fan tuviera un efecto inmediato en s\u00ed misma, estudiar, guerrear: \u00ab<em>praxis<\/em>\u00bb. O, por el contrario tuviera un uso mediato, o \u00ab<em>poiesis<\/em>\u00bb: una obra de teatro, o unos zapatos, elaborados pr\u00e1cticamente seg\u00fan un saber hacer t\u00e9cnico \u2013la po\u00e9tica o <em>poiesis<\/em>, el saber usar la lezna\u2013, por un t\u00e9cnico especialista, un <em>tecnites<\/em>, pero cuyo uso requiere de otro saber , el de andar, en el caso de las sandalias, o en el caso del p\u00fablico, el de proyectarse en la obra de teatro elaborada. El juicio sobre la calidad estaba en manos del usuario, o sea, en manos de la comunidad.<\/p>\n<p>La totalidad de la acci\u00f3n generada por la totalidad de la comunidad es por igual indispensable para la preservaci\u00f3n de la misma. La totalidad del saber hacer que se ejecuta mediante la acci\u00f3n se denomina \u00c9tica, de <em>ethos<\/em>.<\/p>\n<p>Este modelo o concepci\u00f3n que es el de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica praxeol\u00f3gica, es el que asume y desarrolla en su aspecto de historicidad, Hegel. De ah\u00ed que, siguiendo a Hegel, en la moderna filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em>, a una sociedad civil con su cultura material org\u00e1nica \u2013<em>sittlichkeit<\/em>\/eticidad, de <em>sitte<\/em>, costumbres\u2013, la podamos denominar comunidad \u00e9tico-pol\u00edtica. O bloque hist\u00f3rico-pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Por contrario, el modelo escoc\u00e9s, y en concreto el de David Ricardo, es el que reduce su an\u00e1lisis de la actividad a la que es \u00abtrabajo\u00bb que produce valor dentro de una producci\u00f3n institucionalizada para la venta. Lo dem\u00e1s son superestructuras.<\/p>\n<p>Excelente, y, desgraciadamente cr\u00edptica, por no desarrollada, \u2013no se le dio lugar en la <em>entrevista\u2013,<\/em> es la referencia que hace Zardoya al <em>Asalto a la raz\u00f3n<\/em> ( \u2026a la <em>Vernunft<\/em>) de Luk\u00e1cs, obra en la que Luk\u00e1cs dice que en la filosof\u00eda post hegeliana, tras el periodo revolucionario burgu\u00e9s, se pierde\/borra la noci\u00f3n de raz\u00f3n o sea de filosof\u00eda que comprende al ser humano como autoproducci\u00f3n; o sea: se borra conscientemente ese elemento filos\u00f3fico elaborado a partir de la reflexi\u00f3n segunda sobre la experiencia revolucionaria, que accede a la comprensi\u00f3n refleja\/reflexionada (<em>Vernunft<\/em>\/ Raz\u00f3n\/ Filosof\u00eda) de que somos el ser que se autocrea, el ser hist\u00f3rico, y que, una vez la burgues\u00eda accede al poder, se convierte en un filosofar peligroso. Somos la totalidad que se autogenera inmanentemente. Idea que abandona la filosof\u00eda actual, para biologizar al ser humano en la nueva filosof\u00eda, y naturalizar el mundo actual, o, para romper la filosof\u00eda en partes muy especializadas, que, a pesar de su valor intelectual, impiden sostener esa autoconcepci\u00f3n de que somos esa totalidad que sabe que ella es la que se auto genera.<\/p>\n<p>Esa atomizaci\u00f3n filos\u00f3fica superespecializada viene siempre unida a un escepticismo radical, al\u00e9rgico, sobre la conveniencia de pensar la totalidad y elaborar filosof\u00eda como saber segundo desde la experiencia de vida.<\/p>\n<p>Para concluir esta primera parte, a\u00f1adimos nosotros, que uno de los peque\u00f1os canales por donde nos llega un Hegel que no es como el que dibujan los interlocutores de Zardoya, ni, tampoco, el Hegel acad\u00e9mico, interesante en la medida en que hace buena filolog\u00eda, \u2013es el Hegel que nos llega de la universidad\u2013, es el hegelianismo italiano del XlX y del XX, porque es el \u00fanico hegelianismo interpretado en clave pol\u00edtica por quienes echan mano de \u00e9l \u2013Spaventa y c\u00eda en el XlX, revolucionarios; Labriola en el XlX; Croce, Gentile, Gramsci, Togliatti, todos ellos, pol\u00edticos, en el XX\u2013.<\/p>\n<p>Es una tradici\u00f3n pol\u00edtica, revolucionaria, que recibe y lee a Hegel desde Vico. Vico, para quien la verdad, la realidad es el resultado de nuestro hacer, <em>verum ipsum factum<\/em>. Es la l\u00ednea\u00a0aristot\u00e9lica\u00a0suareciana, que construye una antropolog\u00eda humana libre, carente de <em>quiddidad<\/em> predefinida, \u2013su concepci\u00f3n radical\u00edsima, del libre albedr\u00edo\u2013 anterior a su hacer, muy bien conocida por Vico, que historiza a la humanidad.<\/p>\n<p>En su breve autobiograf\u00eda en 3\u00aa persona, de unas 25 p\u00e1ginas, Vico explica que cuando estaba estudiando, detuvo su programa de estudios universitarios durante un a\u00f1o entero, para concentrarse todo el a\u00f1o en el estudio de las <em>Disputationes Metaphisicas<\/em>, de Francisco de Su\u00e1rez, el ser humano \u00abcausa libre\u00bb\u2026<\/p>\n<p>La praxeolog\u00eda, en el marxismo, es una corriente, a parte la italiana, de casi solo individualidades, eso s\u00ed, casi todas ellas hegelianas: Luk\u00e1cs, Korsch, Rosenberg \u2013no hegeliano, s\u00ed praxe\u00f3logo aristot\u00e9lico, consciente de ser parte de una <em>traditio<\/em>\u2013\u2026los nicodemitas hegelianos vygostkianos. Seguramente, tambi\u00e9n, Ernst Bloch, pero la parte de su obra, menor, que conocemos \u2013su <em>Tom\u00e1s M\u00fcnzer<\/em>, semblanzas de fil\u00f3sofos renacentistas\u2013, no nos autorizan a declararlo.<\/p>\n<p>Hay en el v\u00eddeo, un punto concreto en que no concordamos con Zardoya. Creemos que\u00a0 la categor\u00eda \u00abmercanc\u00eda\u00bb tiene prioridad ontol\u00f3gica sobre la categor\u00eda \u00abvalor\u00bb que es inherente a la mercanc\u00eda. En el mundo hist\u00f3rico, ha habido siempre metabolismo con la naturaleza, y esfuerzo psicof\u00edsico humano guiado por la mente, guiado por ideas. Es decir, ha habido siempre actividad productiva, ha habido, si se quiere decir con esa palabra, \u00abtrabajo\u00bb. Pero el valor es una realidad que emerge del mundo de la mercanc\u00eda. No puede haber valor si no hay despliegue absoluto de la relaci\u00f3n mercanc\u00eda, que incluya como mercanc\u00eda a la propia capacidad de producir, separada de los medios de producci\u00f3n y separada de las dem\u00e1s actividades de metabolismo con la naturaleza&#8230; capacidad de producir, que produce una producci\u00f3n rara: valor y plusvalor\u2026 pero esto es acad\u00e9mico,\u2026 en el sentido de que es muy interesante, pero\u00a0 es solo praxeol\u00f3gico &#8230;para decirlo con Engels&#8230; \u00aben \u00faltima instancia\u00bb&#8230;<\/p>\n<p>Ahora, en esta segunda parte, y para terminar, queremos extraer las consecuencias pol\u00edticas que se concluyen de declarar que el ser humano es pensamiento pr\u00e1xico, qu\u00e9 es lo que se dirime en el modelo praxeol\u00f3gico marxista, inspirado en Hegel, a su vez, \u00e9l, inmerso en la tradici\u00f3n praxeol\u00f3gica que elabora desde la experiencia de la contemporaneidad, sin adaptar <em>ad hoc<\/em> el pensamiento de Hegel, ni hacerle decir lo que no dijo o mutilarle lo que resulta inconveniente.<\/p>\n<p>Se trata de ver qu\u00e9 consecuencias pol\u00edticas se concluyen de la praxeolog\u00eda que se reelabora como filosof\u00eda a la luz de la experiencia de la Gran Revoluci\u00f3n Francesa, y tenerlas en cuenta y reflexionarlas sin reservas. Se trata de generar una praxis pol\u00edtica no derrotada <em>a priori<\/em>, tal como s\u00ed lo ha sido la pol\u00edtica partidaria que nos se\u00f1ala Jorge Riechmann, en su entrevista, inspirada en el mismo modelo pol\u00edtico organizativo que nosotros conocemos.<\/p>\n<p>Como hemos escrito anteriormente, el pensamiento que\u00a0consiste en un saber hacer que\u00a0dirige acci\u00f3n, un saber hacer que gu\u00eda acci\u00f3n: solo, \u00e9se, solo\u00a0\u00e9se, genera mundo objetivo, y solo \u00e9se genera sujeto.<\/p>\n<p>Solo ese pensamiento que es saber hacer, genera actividad, pues la actividad necesita de un saber hacer que la dirija, y solo la actividad crea mundo objetivo, y solo la actividad desarrolla necesidades subjetivas, capacidades, expectativas, antropolog\u00eda subjetiva.<\/p>\n<p>El \u00abotro\u00bb pensamiento , el que nos dice c\u00f3mo estamos, c\u00f3mo es el mundo que nosotros mismos generamos, pensamiento ciencia, pensamiento ideolog\u00eda, \u2013ideolog\u00eda como buena consciencia, ideolog\u00eda como falsa consciencia, ideolog\u00eda como \u00absignificantes vac\u00edos\u00bb o como lo que se quiera\u2013 pensamiento como teor\u00eda critica, pensamiento como religi\u00f3n, como opini\u00f3n, como creencia, etc., todo ese otro\u00a0 pensamiento, que estudia o que percibe y reflexiona sobre lo que hay, ese otro pensamiento \u00a0que es pensamiento gnoseol\u00f3gico, que es <em>episteme<\/em>, que es opini\u00f3n sobre lo que hay, o sea, que piensa en las consecuencias del \u00abotro\u00bb pensamiento, en las consecuencia del pensamiento saber hacer \u00a0que ponemos en obra y\u00a0 que genera acci\u00f3n, que es el que estamos poniendo en obra nosotros mismos (repetido para que queden contrastados ambos tipos de pensamiento el pr\u00e1xico y el te\u00f3rico): ese otro pensamiento gnoseolog\u00eda que es saber sobre nosotros, \u00absobre\u00bb nosotros, nos dice c\u00f3mo estamos \u2013como estamos nosotros a consecuencia del saber hacer que nosotros poseemos, y ponemos en obra; pero ese saber epist\u00e9mico, \u00a0gnoseol\u00f3gico, bueno, malo, regular, ese saber que nos explica qu\u00e9 consecuencias tiene el hacer que ponemos en obra sobre nosotros mismos, quienes lo ponemos en obra. Ese saber no nos ayuda a generar otro pensamiento que sea un nuevo saber hacer que genere nuevo objeto mundo y nueva subjetividad. Es un saber de lo que hay como consecuencia de lo que hay, y lo que hay es\u00a0 consecuencia de nuestro hacer, resultante de nuestro saber hacer. En caso de que ese saber gnoseol\u00f3gico, ciencia, ideolog\u00eda, teor\u00eda cr\u00edtica, trate de extraer consecuencias y proponer un hacer a los agentes, \u2013personas, instituciones\u2013 est\u00e1 elaborando, frente al \u00abes\u00bb, un \u00abdebe\u00bb \u2013kantiano\u2013; est\u00e1 elaborando, dicho de otra manera, un condicional contraf\u00e1ctico, una propuesta para que se cree un algo que no existe, creado por un algo, un alguien, que tampoco existe. Est\u00e1 proponiendo crear una acci\u00f3n para la cual las individualidades no generan capacidad pues est\u00e1n haciendo lo anterior, seg\u00fan el \u00fanico saber hacer pr\u00e1xico existente; es un intento de suspender lo que ha sido la historicidad humana.<\/p>\n<p>Cierto, desde las agencias ingenieriles institucionales, que no es algo a despreciar, se puede tratar de elaborar medidas de correcci\u00f3n de lo que hay, moneda, impuestos, reparto de recursos impositivos, direcci\u00f3n de los programas de investigaci\u00f3n nuevos de t\u00e9cnicas, impuestos que graven consumos etc., no algo que genere un nuevo saber hacer.<\/p>\n<p>Pero, un nuevo pensamiento saber hacer, solo se puede desarrollar poni\u00e9ndonos a organizarnos para tratar de cambiar el saber hacer que aplicamos ahora mismo y que genera esta sociedad y nuestra forma de ser.<\/p>\n<p>C\u00f3mo vaya a ser ese nuevo saber hacer resultante de una <em>praxis<\/em> en conato que nos ponemos a tratar de generar \u2013si lo hici\u00e9ramos\u2013, no podemos pronosticarlo, nunca ha sido pronosticado, ni prescrito; eso nunca ha sido as\u00ed, es antihist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Solo poni\u00e9ndonos a organizarnos para forcejear y generar nuevo saber hacer capilar, podemos comenzar \u2013tautol\u00f3gico\u2013 a generar ese nuevo saber hacer, a conocer c\u00f3mo es ese nuevo saber hacer, y a modificarnos en nuestra subjetividad al desarrollar en acto en nosotros las nuevas capacidades y facultades, las nuevas necesidades\u2026 generadas por ese nuevo hacer.<\/p>\n<p>Todo el saber cr\u00edtico sobre el mundo, sociolog\u00eda, econom\u00eda, estad\u00edstica, psicolog\u00eda, \u00a0no es capaz de hacer otra cosa que explicar qu\u00e9 es lo que hay y somos. Todo intento de proyectar imaginariamente, a partir del conocimiento intelectual sobre lo que hay y somos, esquemas alternativos de organizaci\u00f3n del hacer, desde ese saber intelectual \u00a0y, por tanto, desde \u00a0los que lo poseen, es una fantas\u00eda imaginaria \u2013lo llamaban\/-amos \u00ab<em>u-topos<\/em>\u00bb\u2013 es un condicional contraf\u00e1ctico, una antihistoricidad, \u00a0un \u00abdeber ser\u00bb frente a un \u00abes\u00bb, \u00a0para cuya generaci\u00f3n nos falta a las masas desorganizadas la capacidad de llevarlo a puerto, capacidad de la que carecemos <em>a priori<\/em>; es una ingenier\u00eda social de unos pocos sobre todos los dem\u00e1s\u2026 una ingenier\u00eda, por ejemplo la Rooseveltiana, para corregir, desde la hacienda, la inversi\u00f3n, la\u2026 el mundo existente, en suma. Como parte del mundo existente, tiene sus eficacias \u2013y sus l\u00edmites, ahora no es 1930\u2026\u2013 . Pero\u2026una ingenier\u00eda planificadora\u2026 sovi\u00e9tica\u2026roosveltiana\u2026no es una nueva eticidad, una nueva cultura material de vida, con una nueva antropolog\u00eda inherente a esa <em>praxis<\/em>.<\/p>\n<p>De hecho, siempre, y desde siempre, el futuro es imprevisible e impronosticable. No es sujeto de prescripci\u00f3n recetada.<\/p>\n<p>Digamos, adem\u00e1s, \u00a0que desde 1989 para ac\u00e1 \u2013el aceler\u00f3n que se produce entonces\u2026\u2013, esto, la imprevisibilidad e impronosticabilidad del futuro, a pesar de todo lo que sabemos que se agota \u2013gas, petr\u00f3leo, esto lo otro\u2026\u2013, se ha convertido en una apercepci\u00f3n experiencial antropom\u00f3rfica para el que cuente con sus dedos. No hay principio de causalidad. Y no hay, en modo alguno, predictibilidad posible, ni aproximada, m\u00e1s all\u00e1 de que, por ejemplo, el agotamiento de los recursos que se acaban imposibilita su uso \u2013tautolog\u00eda\u2013.<\/p>\n<p>Hemos excluido que el saber teor\u00e9tico sea el saber matricial que puede generar, por proyecci\u00f3n, alternativa de cultura y vida, proyecto de sociedad. Porque no es generador de actividad, de nuevas capacidades pr\u00e1xicas. El saber matricial solo puede serlo la experiencia; la experiencia de la <em>praxis<\/em>, y la nueva experiencia de la <em>praxis<\/em> nueva, que es la que genera la autoproducci\u00f3n, auto constituci\u00f3n del mundo heterog\u00e9neo de los subalternos, de los explotados, en sujeto creador: la \u00abconstituci\u00f3n de los proletarios en clase\u00bb[27].<\/p>\n<p>Es la nueva capacidad de generar y controlar la actividad, de elaborar eticidad, lo que constituye el sujeto, \u2013es causa: <em>causa sui<\/em>\u2013 y es su experiencia en despliegue, lo que funciona como la base intelectual creadora de nuevo hacer a\u00fan no imaginado.<\/p>\n<p>\u00bfNo sirve para nada todo el pensamiento <em>episteme<\/em>?. Solo en la medida en que sea recibido por las individualidades del nuevo sujeto organizado, absorbido desde su experiencia y capacidad pr\u00e1xica nueva, y reelaborado activamente, desde el propio sujeto, como instrumento para subsumirlo en su experiencia, deliberar con los dem\u00e1s agentes pr\u00e1xicos y elaborar una nueva <em>praxis<\/em>, subsunci\u00f3n del saber al nuevo sujeto en el que es la praxis en producci\u00f3n la que es iluminada y es la experiencia as\u00ed enriquecida la que elabora en comunidad.<\/p>\n<p>No como sustituci\u00f3n, pues, como dec\u00eda un gran fil\u00f3sofo marxista, la ley de la palanca es un conocimiento que no determina uso alguno en ning\u00fan sentido. Sino al modo como la patronal utiliza los conocimientos de los te\u00f3ricos, desde su capacidad de control sobre la actividad, desde su experiencia del mismo, para sus debates internos que orientan nueva actividad, sin delegar su capacidad de control pr\u00e1xico en nadie.<\/p>\n<p>La propia filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em>, donde, \u00abde la <em>praxis<\/em>\u00bb que fue definido por Sacrist\u00e1n, a quien nos acabamos de referir, como genitivo subjetivo, donde es la <em>praxis<\/em> la que se auto reflexiona, la que espolea, a la organizaci\u00f3n inmediata, capilar, de la gente para generar nueva acci\u00f3n y constituir o crear nueva subjetividad bloque. La que considera que eso exige la aparici\u00f3n de un nuevo intelectual y que nuevo intelectual es todo aquel que asume organizarse, pensar la experiencia de la <em>praxis<\/em> y deliberarla desde dentro. La que considera \u2013Gramsci\u2013 que el intelectual de base, organizador, del capitalismo es el propio capitalista en su f\u00e1brica: esa filosof\u00eda, para ser \u00fatil, debe estar en desarrollo y a la altura de la nueva capacidad del sujeto emergente. Debe aportar la consciencia de historicidad, contra los debates ideol\u00f3gicos que pretenden que el ser humano tiene una naturaleza inmutable y ego\u00edsta. debe instrumentar \u2013\u00ab<em>organare<\/em>\u00bb\u2013 todas las experiencias praxeol\u00f3gicas hist\u00f3ricas, anteriores, en la medida en que la potencia pr\u00e1xica, acrecida, lo exija y lo reclame a la altura de sus necesidades, y debe instrumentar\/ <em>organar<\/em> la utilizaci\u00f3n por parte del sujeto pr\u00e1xico en g\u00e9nesis de todos los saberes cient\u00edficos y human\u00edsticos posibles.<\/p>\n<p>Para ello, Antonio Gramsci propon\u00eda ir urdiendo una red de revistas, peri\u00f3dicos, editoriales, c\u00edrculos de debate, etc., que permitieran a la reflexi\u00f3n experiencial usufructuar el conocimiento, desde el mismo proceso pr\u00e1xico. \u00abSubsunci\u00f3n real\u00bb del saber intelectual en la <em>praxis<\/em> nueva, desde la nueva experiencia de sujeto pr\u00e1xico.<\/p>\n<p>En realidad, la historia de la humanidad ha sido siempre as\u00ed.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em>, adem\u00e1s, es consciente de su propio papel y tarea, de que debe favorecer la constituci\u00f3n del buen sentido del sujeto nuevo, cuya base intelectual est\u00e1 en la apercepci\u00f3n experiencial de que s\u00ed es posible cambiar, autocambi\u00e1ndonos organizadamente y gener\u00e1ndonos como nuevo sujeto hegem\u00f3nico. Y que es fundamental mediar para que se absorba creativamente, desde el sujeto pr\u00e1xico, el filosofar praxeol\u00f3gico guardado en una tradici\u00f3n milenaria, en la que se incardina el marxismo.<\/p>\n<p>Un sujeto en crecimiento ascendiente como poder social, siempre parte de la autoorganizaci\u00f3n y de la generaci\u00f3n de nueva experiencia de poder. Porque poder es nombre para denominar el control sobre la actividad, no es el nombre de \u00abEl Mal\u00bb. Tiene poder quien controla y organiza la actividad , quien crea el saber hacer, que genera un mundo.<\/p>\n<p>Todo saber pr\u00e1xico recogido en un <em>corpus<\/em> ideol\u00f3gico, si es asumido desde el sujeto pr\u00e1xico y convertido en medio para reflexionar \u2013\u00ab<em>especulatio<\/em>\u00bb, ya <em>sabemos\u2013<\/em> su experiencia de poder reciente, de <em>praxis<\/em> generada, y es medio para pensar c\u00f3mo desarrollar nueva <em>praxis<\/em>, es, y ha sido, positivo, aunque no haya pose\u00eddo la autoconsciencia plena de la filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em>, que parte de la comprensi\u00f3n de que somos el ser absoluto.<\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Francesa, que fue una revoluci\u00f3n campesina, cuya fuerza motora fueron las seis colosales <em>jacqueries<\/em> de alcance nacional, tiene como condici\u00f3n un movimiento de masas campesino, muy articulado \u2013La <em>grande Peur<\/em> es ejemplo ilustrativo de ello\u2013 desde ya mucho antes de la revoluci\u00f3n. Ese colosal movimiento organizado, de \u00e1mbito nacional, hab\u00eda dado prueba de ello, durante \u00ablas guerras del trigo\u00bb, y hab\u00eda obligado a que el rey defenestrara a los ministros procapitalistas, Turgot y dem\u00e1s. Este tejido urdido capilarmente, comuna a comuna, por toda Francia, que controla la cultura, la distribuci\u00f3n de bienes, que disputa la producci\u00f3n y la venta, es el generador de nueva capacidad de acci\u00f3n y de experiencia. Desde esa experiencia nueva, este movimiento, utiliza para sus deliberaciones, subsumi\u00e9ndolo, reinterpret\u00e1ndolo, utiliz\u00e1ndolo, el iusnaturalismo secularmente escuchado desde los p\u00falpitos. La Revoluci\u00f3n Francesa fue una revoluci\u00f3n iusnaturalista[28].<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Antonio Gramsci lo sab\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00a7 2. <em>Derecho natural y folclore<\/em>. Se viene elaborando a\u00fan hoy una cierta cr\u00edtica, en general de car\u00e1cter period\u00edstico y superficial (&#8230;) contra el denominado derecho natural (&#8230;) es preciso distinguir, en mi opini\u00f3n, algunas de las expresiones que tradicionalmente ha adoptado el derecho natural:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">I). La expresi\u00f3n cat\u00f3lica, contra la cual, los actuales polemistas no tienen el valor de tomar una clara posici\u00f3n, si bien, el concepto de \u00abderecho natural\u00bb sea esencial e integrante de la doctrina social y pol\u00edtica cat\u00f3lica. <strong>Ser\u00eda interesante recordar la estrecha relaci\u00f3n que existe entre la religi\u00f3n cat\u00f3lica, tal como ha sido entendida siempre por las amplias masas y los \u00abinmortales principios del 89\u00bb. Los propios cat\u00f3licos de la jerarqu\u00eda admiten esta relaci\u00f3n cuando afirman que la revoluci\u00f3n francesa ha sido una \u00abherej\u00eda\u00bb, o que de la misma se inicia una nueva herej\u00eda, reconocen, por tanto, que en ese momento sobrevino una escisi\u00f3n en la misma, fundamental mentalidad y concepci\u00f3n del mundo y de la vida<\/strong>\u2026.[29].<\/p>\n<p>Desde luego, con el Iusnaturalismo estamos ante el pensamiento filos\u00f3fico que recoge y trasmite el pensamiento praxeol\u00f3gico milenario, cl\u00e1sico, medieval, human\u00edstico, y barroco tridentino, sin temor ni prejuicio contra la tradici\u00f3n cl\u00e1sica, ni la medieval escol\u00e1stica, ni contra el humanismo, sino consider\u00e1ndolos como de inspiraci\u00f3n y origen divino \u2013<em>ius natural<\/em>, por naturaleza, creada por Dios\u2013; una tradici\u00f3n que concibe al ser humano como productor libre de su vivir y dota al ser humano de cuatro derechos imprescriptibles: a la libertad, a la vida y los recursos que la sustentan, a la <em>res publica<\/em> o comunidad y al tiranicidio contra quien atente contra uno de esos otros tres derechos.<\/p>\n<p>Estamos ante un gran saber.<\/p>\n<p>Pero el pensamiento, todo pensamiento, solo puede ser f\u00e9rtil, si es recibido en el contexto gen\u00e9tico de una nueva experiencia pr\u00e1xica, de una nueva, emergente, capacidad de generar acci\u00f3n y nuevo saber hacer, e instrumentalizado \u2013\u00ab<em>organato<\/em>\/ <em>organare<\/em>\u00bb que dec\u00eda Gramsci\u2013 como medio para reflexionar sobre esas nuevas situaciones y problemas.<\/p>\n<p>La misma Filosof\u00eda de la <em>Praxis<\/em>, con ser la m\u00e1s alta autoconsciencia \u2013filosof\u00eda elaborada que recoge, en continuidad, la reflexiones de las experiencias pr\u00e1xicas hist\u00f3ricas, las reelabora con el fin de que comprendamos mejor nuestra <em>praxis<\/em> actual en caso de generarla\u2013, hace esa reflexi\u00f3n segunda desde la autoconsciencia hist\u00f3rica de la Modernidad, y como heredera inmediata de la misma, cuya experiencia hist\u00f3rica reflexionada nos permite a los seres humanos autocomprendernos como el ser intersubjetivo sin naturaleza prefigurada que se autocrea mediante la <em>praxis<\/em> elaborada intersubjetivamente.<\/p>\n<p>La misma Filosof\u00eda de la <em>Praxis<\/em>, con ser la m\u00e1s alta autoconsciencia filos\u00f3fica humana, de nada sirve, si no hay sujeto organizado, bloque social, en acci\u00f3n que la subsuma, la instrumente para pensar su actividad, su subjetividad, y la haga ser medio para reflexionar la <em>praxis<\/em> desde dentro de la misma \u2013\u00ab<em>organare<\/em>\u00bb\u2013. La filosof\u00eda de la <em>praxis<\/em>, es saber segundo, es decir, y con la denominaci\u00f3n que le da Hegel \u2013la de la tradici\u00f3n cl\u00e1sica\u2013 es <em>Vernunft<\/em>, Raz\u00f3n. Es , por tanto, conocimiento experiencial, conocimiento pleno, \u00ababsoluto\u00bb de que somos el ser cuyo hacer depende de s\u00ed mismo; es, a su vez, absoluta impotencia, <em>adynamis<\/em>, astenia radicales, sumas. Como se ha escrito tantas veces, el b\u00faho de Minerva solo vuela <em>ex post<\/em> de la actividad concreta reflexionada. La actividad, la capacidad de hacer humana, en la tradici\u00f3n y en Hegel, depende del Entendimiento &#8211;<em>Intellectus<\/em>&#8211; o Verstand.<\/p>\n<p>Una vez dicho de forma tajante esto, podemos matizar sobre la utilidad de la Filosof\u00eda de la <em>Praxis<\/em>. La Filosof\u00eda de la <em>Praxis<\/em>, en caso de que no haya movimiento organizado, puede servir para ad-monestar, invitar, hacer de protr\u00e9ptico, o exhortaci\u00f3n, admonici\u00f3n, para aconsejar a quienes estamos atomizados a que nos organicemos, explicando argumentativamente \u2013uso ret\u00f3rico\u2013 porqu\u00e9 es eso lo indispensable. Para ello puede presentar su saber del pasado. Y, tambi\u00e9n, puede ayudar a comprender c\u00f3mo gentes que pueden obrar de buena fe, cortocircuitan una y otra vez, con su forma de ejercer la pol\u00edtica, la posibilidad de que las gentes nos organicemos capilarmente, desde nuestra vida cotidiana, para generar actividad y luchar democr\u00e1ticamente por la capacidad de generar el <em>ethos<\/em>, el vivir.<\/p>\n<p>Los Morados, Unidas Podemos, en sus diversas presentaciones y nombres, esa constelaci\u00f3n de fuerzas, ahora <em>disiecta membra<\/em>, han sido, son, el \u00faltimo ejemplo de esto.<\/p>\n<p>La Filosof\u00eda de la <em>Praxis<\/em> no puede generar, ni prescribir recetas o programas sobre la actividad; ni puede ser capaz de intuir o pronosticar cu\u00e1l ser\u00e1 la capacidad de hacer, cu\u00e1l ser\u00e1 el hacer del posible sujeto organizado, ni, si \u00e9ste llegar\u00e1 a existir o no; y, en consecuencia cu\u00e1les ser\u00e1n las \u00abfases\u00bb del futuro cuento de la lechera.<\/p>\n<p>Los partidos pol\u00edticos de la derecha, son \u00aborg\u00e1nicos\u00bb, esto es, expresan un proyecto, porque existe un bloque social, nucleado en torno a las organizaciones patronales, que est\u00e1 rodeado de un mundo de organizaciones articuladas en su rededor de manera m\u00e1s o menos inmediata o m\u00e1s o menos aut\u00f3noma. Hay un sujeto bloque social con proyectos y debates, de los que son org\u00e1nicas esas fuerzas.<\/p>\n<p>Los partidos electorales que se consideran de izquierdas, no representan ni expresan org\u00e1nicamente lo que no existe, porque no est\u00e1 organizado. Giran en torno una \u00e9lite partidaria, que es la que posee la palabra, y por ello pasa a desempe\u00f1ar los cargos internos de direcci\u00f3n y los institucionales, electivos, en la administraci\u00f3n del estado. Frente a ella, por debajo de ella, no hay militancia, porque no hay otra actividad pol\u00edtica planeada que la institucional, no hay activismo de masas.<\/p>\n<p>Por tanto, ante el liderato y sus diversas facciones, hay tan solo un electorado desorganizado, sin poder propio, contrariamente a lo que sucede en el caso de la organizaci\u00f3n patronal, que paga y que no depende inmediatamente de las decisiones y la gesti\u00f3n de sus partidos. Es distinto incluso el caso del patrono aislado, que posee el poder sobre la actividad que organiza y genera su empresa, y gracias a eso, tiene autonom\u00eda econ\u00f3mica y adem\u00e1s, sabe por experiencia, lo que necesita pol\u00edticamente, en concreto, la actividad productiva de su empresa.<\/p>\n<p>El ciudadano atomizado, nuestro caso, el de la mayor\u00eda, sometido al poder de su patr\u00f3n por la relaci\u00f3n salario, depende, adem\u00e1s, de las decisiones que adopte para lo m\u00e1s inmediato el cargo electo, el cargo institucional: sostenimiento de las pensiones, sanidad, precios, etc.<\/p>\n<p>Es \u00e9sta es una dependencia impotente, por su atomizaci\u00f3n. Atomizaci\u00f3n; seg\u00fan frase c\u00e9lebre, como patatas dentro de un saco de patatas, una al lado de otra, suma impotencia y percepci\u00f3n de esa impotencia y de la dependencia respecto del capital y respecto de un l\u00edder o grupo que s\u00ed lo saben todo y lo hacen todo.<\/p>\n<p>Estas masas desorganizadas de votantes, llegado el momento, pueden abominar de su l\u00edder, una vez \u00e9ste act\u00faa catastr\u00f3ficamente, pero por su propia desestructuraci\u00f3n atomizada y percepci\u00f3n de impotencia, generan siempre un reverencialismo hacia sus l\u00edderes, un caudillismo incondicional. Un desinter\u00e9s por el saber emp\u00edrico sobre los problemas sociales, saber que, dada la impotencia para actuar, tan solo angustia.<\/p>\n<p>Conf\u00edan en el nuevo opio del pueblo: por mal que est\u00e9 todo, por mucho que se est\u00e9n agotando los recursos naturales y el di\u00f3xido de carbono haga subir la temperatura, ya, alguien sabio, la ciencia, descubrir\u00e1 el remedio.<\/p>\n<p>Estos partidos que, por su forma de hacer, generan desestructuraci\u00f3n social y se alimentan de ella, son, como se puede ver, leyendo <em>El 18 Brumario de Luis Napole\u00f3n Bonaparte<\/em>, focos de generaci\u00f3n de bonapartismo, de cesarismos civiles, que pueden ser de derechas o de izquierdas, como Gramsci supo ver \u2013el bolchevismo posterior a la guerra civil sovi\u00e9tica, de izquierdas\u2013.<\/p>\n<p>No ser rojo, ser m\u00e1s bien verde, o morado, no vacuna contra los efectos del modelo pol\u00edtico, discursivista, que es catastr\u00f3fico.<\/p>\n<p>Esto no va en contra del l\u00edder, esa persona que en un momento dado lee bien la situaci\u00f3n y propone a debate una pol\u00edtica adecuada \u2013dada la \u00absituaci\u00f3n\u00bb, que es la de inexistencia de un sujeto organizado, ninguna pol\u00edtica inmediatista es \u00abadecuada\u00bb\u2013. Sino contra el l\u00edder, esa persona que, suceda lo que suceda, siempre sigue al mando, y bloquea toda posible organizaci\u00f3n de las bases internas, que son un peligro para \u00e9l y su poder partidario, cuanto si, m\u00e1s, la organizaci\u00f3n de la gente para la acci\u00f3n en la sociedad, porque le pueden crear problemas con el poder social establecido.<\/p>\n<p>No es conveniente terminar un art\u00edculo en forma de amargo an\u00e1lisis cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Es mejor concluirlo con una reflexi\u00f3n positiva, que defienda la concepci\u00f3n praxeol\u00f3gica.<\/p>\n<p>El viejo, sabio, muy sabio Luk\u00e1cs, \u00a0estaba totalmente al cabo de la calle de esto que resumimos, y que est\u00e1 \u00a0elaborado, aqu\u00ed, en este material,\u00a0m\u00e1s bien en c\u00f3digo \u00abitaliano\u00bb, filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Y llegados aqu\u00ed, por cierto, se hace imprescindible rendir homenaje al hombre que se atrevi\u00f3 a extraer conclusiones de todo esto que siempre hemos sabido. Enrico Berlinguer, gramsciano secretario general del PC Italiano. \u00c9l se atrevi\u00f3 a plantear el triple debate: el del cambio imprescindible de modo de vida \u2013Austerit\u00e0\u2013. El de la b\u00fasqueda de alianzas con fuerzas civilizatorias que comprendiesen que el modo de vida generado por el capitalismo era una cat\u00e1strofe civilizatoria \u2013compromiso civilizatorio, \u00ab<em>storico<\/em>\u00bb, con la Iglesia Cat\u00f3lica\u2013. La necesidad de cambiar de modelo de organizaci\u00f3n pol\u00edtica, la \u00abforma partido\u00bb \u2013<em>La Questione morale<\/em>\u2013 que generaba una elite burocr\u00e1tica que sustitu\u00eda el poder de la militancia en el partido y la liquidaba como intelectual organizador de la actividad de los subalternos en la sociedad civil. Era \u00e9sta la corrupci\u00f3n fundamental de aquella estructura de poder interna del PCI, m\u00e1s que la corrupci\u00f3n econ\u00f3mica, absolutamente generalizada y com\u00fan a las otras fuerzas pol\u00edticas.<\/p>\n<p>La propuesta produjo cambios convulsos, el asesinato del dirigente fundamental de la Democracia cristiana italiana, Aldo Moro, etc. Y la muerte precoz de Berlinguer. Esperemos que a Bergoglio, el actual papa negro y blanco, cat\u00f3lico, le vaya mucho mejor en su colosal, e important\u00edsima para la civilizaci\u00f3n, reforma actual de la Iglesia.<\/p>\n<p>Dicho, esto, no era otra cosa distinta de lo que hemos presentado como pol\u00edtica praxeol\u00f3gica, lo que Luk\u00e1cs propon\u00eda. La obra de Luk\u00e1cs nos amonesta a la organizaci\u00f3n capilar, desde nuestra vida cotidiana, para luchar por la democratizaci\u00f3n de la vida cotidiana o cultura material de vida. Una proposici\u00f3n que no conlleva programa preelaborado, ni estrategia predefinida; en la que lo que, en lo futuro, esta actividad sea y c\u00f3mo sea, es imposible preverlo[30]\u2026 Bueno, pues, ese Luk\u00e1cs, usaba, con mucha reiteraci\u00f3n, una frase de Marx, y mostraba que es un \u00abdesplegable\u00bb. La frase, de <em>El Capital<\/em>, de Marx, es \u00abno lo saben pero lo hacen\u00bb.<\/p>\n<p>Marx lo dec\u00eda para indicar en primer lugar que este mundo, que es el del capital, no es sino nosotros mismos en nuestro hacer. No est\u00e1 mal: el capitalismo no lo generaron los economistas, es un proceso hist\u00f3rico, y nosotros no reproducimos el capitalismo a base de saber teoremas sobre el capitalismo.<\/p>\n<p>Pues, eso sirve para la historicidad, para lo porvenir, eso es lo que pretend\u00eda Luk\u00e1cs que entendi\u00e9ramos en esa frase, que es v\u00e1lida para todo tiempo, historicidad.<\/p>\n<p>Todo nuevo hacer no puede ser conocido antes de ser hecho, y todo nuevo saber hacer solo surge cuando nos ponemos a hacer. Es la historicidad ontol\u00f3gica humana.<\/p>\n<p>Historicidad quiere decir, no <em>prognosis<\/em>, no prescripci\u00f3n, no contraf\u00e1cticos; originaci\u00f3n permanente en el acto de hacer. Pasar de la nada del no ser, al ser, mediante la <em>praxis<\/em>. Devenir de la <em>praxis<\/em>.<\/p>\n<p>A esto es a lo que se le denomina, en jerga hegeliana, hasta el presente, la elaboraci\u00f3n actual m\u00e1s potente de la filosof\u00eda praxeol\u00f3gica: autoidentidad sujeto\/objeto.<\/p>\n<p>Esperamos, con \u00e9ste texto, haber mostrado qu\u00e9 concepci\u00f3n de la historia y de la pol\u00edtica se concluye de esta filosof\u00eda de tradici\u00f3n milenaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, \u00abEn el primer centenario del fallecimiento de K. Marx\u00bb Carta de la Redacci\u00f3n de <em>mientras tanto<\/em> en <em>Escritos sobre EL Capital (y textos afines)<\/em>, Edici\u00f3n a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal, Ed El Viejo Topo, Barcelona, 2004, p\u00e1g. 335<br \/>\n[2] \u00abLa criatura [humana] por s\u00ed misma y antes de ser producida por Dios, no posee ning\u00fan ser real, prescindiendo del ser de la existencia, <strong>la esencia no es ninguna realidad, sino absolutamente nada<\/strong>\u00bb. Francisco de Su\u00e1rez, <em>Disputationes Metafisicas<\/em>, Ed Gredos, Madrid, 1965, Disputatio XXXlV, ll, 23, Vol. V, p\u00e1g 21. Recordemos: \u00ab\u00a7 86. El <em>puro ser<\/em> constituye el comienzo porque es tanto pensamiento puro como lo inmediato simple e indeterminado (&#8230;) \u00a7 87 Ahora bien, este puro ser es la <em>pura abstracci\u00f3n<\/em> y por tanto, lo <em>absolutamente negativo<\/em> que, tomado igualmente de manera inmediata, es la <em>nada<\/em>. (\u2026) \u00a7 88. La <em>nada<\/em> en cuanto es esto inmediato, igual a s\u00ed mismo, es tambi\u00e9n, inversamente, <em>lo mismo<\/em> que el ser. La verdad del ser, as\u00ed como la verdad de la nada, es, por consiguiente, la <em>unidad<\/em> de ambos; esta unidad es el <em>devenir<\/em>\u00bb G.W.F Hegel, <em>Enciclopedia de las ciencias filos\u00f3ficas<\/em>, Ed Alianza, M. 2008, pp. 188, 189, 190, 191<br \/>\n[3] Un <em>ethos<\/em> o totalidad del saber hacer pr\u00e1xico, est\u00e1 definido por sus fines o fundamentos del <em>ethos<\/em>. Comparamos Arist\u00f3teles con Su\u00e1rez. \u00abPero no deliberamos sobre los fines sino sobre los medios que conducen a los fines\u00bb. Arist\u00f3teles, <em>\u00c9tica Nicom\u00e1quea<\/em>, 1112 b, Ed Gredos, Madrid, 1985, p\u00e1g. 188. Su\u00e1rez: \u00ab(\u2026) <strong>la libertad<\/strong> \u2013seg\u00fan piensan Arist\u00f3teles y Santo Tom\u00e1s\u2013 <strong>s\u00f3lo se da<\/strong> en la elecci\u00f3n de los <strong>medios<\/strong>; luego, por esta causa, al acto libre precede siempre alg\u00fan acto necesario que es el principio pr\u00f3ximo y la raz\u00f3n de la elecci\u00f3n libre (&#8230;) <strong>Respondo que<\/strong> [en esos puntos de vista tradicionales] se <em>supone<\/em> una cosa <strong>falsa<\/strong> y que la <strong>inferencia es mala<\/strong>. Efectivamente no toda elecci\u00f3n del fin es necesaria [obligatoria por estar predeterminada], porque <strong>hay muchos fines particulares a los que tendemos con libertad<\/strong>, no solo de ejercicio sino tambi\u00e9n <strong>de especificaci\u00f3n<\/strong> (&#8230;) la libertad que se da en la elecci\u00f3n (&#8230;) debe atribuirse (\u2026) a la facultad de la que proceden la intenci\u00f3n misma y la elecci\u00f3n\u00bb. Francisco de Su\u00e1rez, <em>Disputationes Metafisicas<\/em>, Ed Gredos, Madrid, 1965, Disputatio XlX, apartado Vll, Volumen lll, pp. 373, 374.<br \/>\n[4] Karl Marx y Friedrich Engels, <em>La Sagrada Familia<\/em>, ed. Cr\u00edtica, Barcelona, 1978, p\u00e1g 63. Ver tambi\u00e9n, 62, y 64.<br \/>\n[5] Para la recuperaci\u00f3n de la obra de Hegel por parte de Marx, a medida que madura su pensamiento, ver la obra, aqu\u00ed citada en exergo, de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n: <em>Escritos sobre El Capital (y textos afines)<\/em>, Ed. a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal, Op, cit. En ella, entre otras excelentes apercepciones, Sacrist\u00e1n considera que la lectura adecuada de <em>El Capital<\/em> no es la estructural, y prueba que Marx propon\u00eda una lectura praxeol\u00f3gica de la obra. Un estudio circunstanciado sobre la recepci\u00f3n de Hegel por parte de Marx, a lo largo de su vida: Roberto Fineschi: <em>Marx e Hegel, contributi a una rilettura<\/em>, Ed Carocci, Roma, 2006.<br \/>\n[6] Usamos el texto de las Tesis, presentado por Georges Labica, en franc\u00e9s, que incluye el texto alem\u00e1n. Karl Marx, <em>Les Th\u00e8ses sur Feuerbach<\/em>, a cargo de Georges Labica, Ed. PUF, Paris, 1987, p\u00e1g. 19<br \/>\n[7] \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 consiste el movimiento de la raz\u00f3n pura?. En ponerse, en oponerse, en componerse, formularse como Tesis, Ant\u00edtesis, S\u00edntesis, o bien en Afirmarse, Negarse, Negar su negaci\u00f3n\u00bb. Karl Marx, <em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, Ed Aguilar, Madrid, 1973, p\u00e1g. 159<br \/>\n[8] G.W.F Hegel, <em>Introducci\u00f3n a la Historia de la Filosof\u00eda<\/em>. Ed. Prisa, Madrid, 2009, p\u00e1g.63<br \/>\n[9] Contra el kantismo que supone que detr\u00e1s del fen\u00f3meno hay algo, Hegel escribe, ya, como final de su cap\u00edtulo 3 de la <em>Fenomenolog\u00eda<\/em>: \u00abVemos que, en el interior del fen\u00f3meno, el Entendimiento (&#8230;) de hecho, solo hace la experiencia de <em>s\u00ed mismo<\/em> (\u2026) se demuestra que detr\u00e1s de eso llamado tel\u00f3n, que deb\u00eda tapar lo interior [el <em>no\u00fameno<\/em>], no hay nada que ver, si no es que nosotros mismos pasamos ah\u00ed detr\u00e1s, tanto para que haya visi\u00f3n como para que ah\u00ed detr\u00e1s haya algo que pueda ser visto\u00bb G.W.F Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, (biling\u00fce), Ed. Abada, Madrid, 2010,. p\u00e1g. 243 final cap\u00edtulo tercero.<br \/>\n[10] \u00abAl adquirir nuevas fuerzas productivas los hombres cambian su modo de producci\u00f3n, y al cambiar el modo de producci\u00f3n, la manera de ganar su vida, cambian todas sus relaciones sociales. El molino a brazo os dar\u00e1 la sociedad con el se\u00f1or feudal; el molino de vapor, la sociedad con el capitalismo industrial\u00bb Karl Marx, <em>Miseria de la Filosof\u00eda<\/em>, Op. Cit. p\u00e1g. 161<br \/>\n[11] Karl Marx, <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, Ed Alberto Coraz\u00f3n, Madrid, 1970, pp. 37, 38<br \/>\n[12] Antonio Gramsci, <em>Quaderni del Carcere<\/em>, Ed Einaudi, Tur\u00edn, 2001, vol. Segundo, Cuaderno 11, p\u00e1g. 1403.<br \/>\n[13] Antonio Gramsci, <em>Cartas desde la c\u00e1rcel<\/em>. Ed. Cuadernos para el Di\u00e1logo, Madrid, 1975, pp. 221 a 223.<br \/>\n[14] <em>Ibid<\/em>. P\u00e1g. 222.<br \/>\n[15] \u00abla <strong>estructura econ\u00f3mica<\/strong> de la sociedad, la <strong>base<\/strong> real, sobre la cual se eleva una <strong>superestructura jur\u00eddica y pol\u00edtica<\/strong> (\u2026) las fuerzas productivas de la sociedad entran en contradicci\u00f3n con las relaciones de producci\u00f3n existentes o, lo cual no es m\u00e1s que su expresi\u00f3n jur\u00eddica, con las relaciones de propiedad (\u2026) trastorno material de las condiciones econ\u00f3micas \u2013que <strong>se debe comprender fielmente con ayuda de las ciencias f\u00edsicas y naturales<\/strong>\u2013\u00bb de la cita del \u00abPr\u00f3logo\u00bb de 1859, ya reproducida.<br \/>\n[16] En alguna parte de su <em>Est\u00e9tica<\/em>, Georg Luk\u00e1cs, para explicar la dialecticidad, el origen <em>ex novo<\/em>, sin causalidad ni externa ni prelaci\u00f3n interna, de acciones y objetivaciones, de una realidad humana, pr\u00e1xica, recupera y reflexiona sobre el concepto de \u00abinherencia\u00bb. Es inherente al cuchillo tener filo y cortar. La cualidad de cortar no es causa ni consecuencia del cuchillo, sino caracter\u00edstica del mismo.<br \/>\n[17] <em>Ibid<\/em>. P\u00e1g. 222.<br \/>\n[18] Antonio Gramsci, Quaderni del carcere, Op. Cit. Q. 10, \u00a7 8. (1932 \u2013 1935) pp. 1225, 1226<br \/>\n[19] \u00abHab\u00edamos partido, en realidad, del valor de cambio o de la relaci\u00f3n de intercambio entre dos mercanc\u00edas, para descubrir el valor de las mismas, oculto en esa relaci\u00f3n (\u2026) La <em>relaci\u00f3n de valor entre dos mercanc\u00edas, pues, proporciona la expresi\u00f3n m\u00e1s simple del valor de una mercanc\u00eda<\/em> (\u2026) La forma relativa de valor y la forma equivalente son aspectos interconectados e inseparables, que se condicionan de manera rec\u00edproca, pero constituyen a la vez externos excluyentes o contrapuestos (\u2026) el valor del lienzo, como vemos, solo se puede expresar <em>relativamente<\/em>, es decir, en <em>otra mercanc\u00eda<\/em> (\u2026) si decimos que las mercanc\u00edas en cuanto valores, no son m\u00e1s que mera gelatina de trabajo humano, nuestro an\u00e1lisis las reduce a la abstracci\u00f3n del valor, pero no les confiere forma alguna de valor que difiera de sus formas naturaleza. Otra cosa ocurre en la relaci\u00f3n de valor entre una mercanc\u00eda y otra. Lo que pone de relieve su car\u00e1cter de valor es su propia relaci\u00f3n con la otra mercanc\u00eda (&#8230;) La fuerza de trabajo humana en estado l\u00edquido, o el trabajo humano, crea valor, pero no es valor. Se convierte en valor al solidificarse, al pasar a la forma objetiva\u2026\u00bb. Karl Marx, <em>El Capital<\/em>. Libro Primero, Ed Siglo XXI, Madrid, 1975, vol. 1, pp. 58, 59, 60, 62 , 63.<br \/>\n[20] \u00abPor eso, la producci\u00f3n del plusvalor absoluto \u00fanicamente presupone la subsunci\u00f3n formal del trabajo en el capital. La producci\u00f3n del plusvalor relativo presupone la producci\u00f3n del valor absoluto (\u2026) La producci\u00f3n del plusvalor relativo supone un <em>modo de producci\u00f3n espec\u00edficamente capitalista<\/em>, que con sus m\u00e9todos, medios y condiciones solo surge y se desenvuelve, de manera espont\u00e1nea, <strong>sobre el fundamento<\/strong> de la <strong>subsunci\u00f3n formal<\/strong> del trabajo en el capital. En lugar de la <strong>subsunci\u00f3n formal<\/strong>, hace su entrada en escena la <em><strong>subsunci\u00f3n real<\/strong> del trabajo en el capital<\/em>\u00bb. Karl Marx, <em>El Capital<\/em>, Libro Primero, Op. Cit. vol. 2, pp. 617, 618. Tambi\u00e9n, en p\u00e1g. 591. Como vemos, el evolucionismo es inexistente. Alguien podr\u00eda decir que \u00ab<em>post hoc, ergo propter hoc<\/em>\u00bb. Pero es la historicidad humana.<br \/>\n[21] \u00ab10. La presuposici\u00f3n del valor consiste en que haya mercanc\u00eda, es otro rasgo b\u00e1sico definidor del tema de Marx. Espec\u00edfica pero <strong>no asimila a econom\u00eda pura, porque la relaci\u00f3n mercanc\u00eda es tambi\u00e9n social<\/strong> (\u2026) 25. Todo el cap. I \u2013pero en particular, la secci\u00f3n sobre el fetichismo de la mercanc\u00eda\u2013 muestra que la principal preocupaci\u00f3n de Marx en el asunto de la alienaci\u00f3n (en la \u00e9poca del <em>Capital<\/em>) es <strong>combatir la perversidad \u00e9tica del mercado<\/strong> (&#8230;) El ep\u00edgrafe sobre el fetichismo de la mercanc\u00eda tiene importancia decisiva para entender <strong>la diferencia entre la econom\u00eda pol\u00edtica y el trabajo intelectual de Marx<\/strong> (\u2026) Por eso lo de Marx <strong>no es econom\u00eda pol\u00edtica, sino su cr\u00edtica<\/strong>, que para algo la llama \u00e9l as\u00ed (\u2026) El programa de Marx <strong>requiere la superaci\u00f3n de la econom\u00eda<\/strong> (&#8230;) 2 Al tratar la personificaci\u00f3n de las relaciones-situaciones econ\u00f3micas, <strong><em>Marx escribe de un modo que permite las dos lecturas, la estructural y la activa, en complementariedad<\/em><\/strong> (\u2026) <em>Pero solo la <strong>acci\u00f3n social<\/strong> puede convertir una determinada mercanc\u00eda en equivalente general<\/em> (OME, 40,p\u00e1g 97) [Sacrist\u00e1n cita aqu\u00ed literalmente a Marx, y a\u00f1ade las bastardillas] (\u2026) Se podr\u00eda objetar que para la consideraci\u00f3n global, macroecon\u00f3mica, el distingo social de su noci\u00f3n de capital es importante. Es claro que Marx no lo cree as\u00ed, lo que significa (contra Althusser) que cree que el funcionamiento no es por flujos c\u00f3sicos, sino por <strong>sujetos orientados<\/strong>\u00bb Vid. Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n, <em>Escritos sobre El capital (y textos afines)<\/em> Op. Cit. pp. 198, 201, 202, 203, 286, et alt.<br \/>\n[22] \u00ab<em>Analizar<\/em> una representaci\u00f3n, tal como ha solido hacerse, no era otra cosa que cancelar la forma en la que era familiar y conocida. Descomponer una representaci\u00f3n en sus elementos originarios (\u2026) Pero esto <em>separado<\/em> [el resultado del an\u00e1lisis] , esto que no es ello mismo efectivamente real, es un momento esencial (\u2026) La actividad de separar es la fuerza y el trabajo del <em>Entendimiento<\/em> [<em>Verstand<\/em>\/ <em>Intellectus<\/em>], el m\u00e1s grande y maravilloso de los poderes, o m\u00e1s bien, el poder absoluto (\u2026) La belleza que no tiene fuerza odia al Entendimiento, porque \u00e9ste le exige que haga lo que ella no es capaz de hacer\u2026\u00bb G.W.F Hegel, <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, \u00abPr\u00f3logo\u00bb, Biling\u00fce. Ed. Abada, Madrid, 2010, p\u00e1g. 91.<br \/>\n[23] Alain de Libera, <em>La querelle des universaux de Platon \u00e0 la fin du Moyen \u00c2ge<\/em>, \u00c9ditions du Seuil, Paris, 1996.<br \/>\n[24] Ram\u00f3n Kuri Camacho, <em>La Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Im\u00e1genes e ideas. Scientia conditionata, tradici\u00f3n barroca y Modernidad en la Nueva Espa\u00f1a<\/em>, Benem\u00e9rita Universidad de Puebla, y Ed. Plaza y Vald\u00e9s, M\u00e9xico, 2000.<br \/>\n[25] Francisco de Su\u00e1rez, <em>Disputaciones Metaf\u00edsicas<\/em>, XlX , ll , 13, Ed Gredos, Madrid, 1961, Vol. lll, pp. 333, 335, 337<br \/>\n[26] \u00abDe todo esto es evidente que la ciudad [\u00ab<em>polis<\/em>\/\u03c0\u03bf\u03bb\u03b9\u03c2\u00bb, en lat\u00edn, <em>ciuitas<\/em>: comunidad organizada \u00e9tico pol\u00edticamente: <em>ethos<\/em> y <em>nomos<\/em>. En contrapartida, al conjunto o parque formado por edificaciones, calles, fuentes, cloacas, etc. se denominaba <em>asty<\/em>\/\u03b1\u03c3\u03c4\u03c5, y en lat\u00edn, <em>urbs<\/em>] es una de las cosas naturales y que el hombre es por naturaleza un animal social (&#8230;) Por naturaleza, pues, la ciudad es anterior a la casa y a cada uno de nosotros, porque el todo es necesariamente anterior a las parte (\u2026) es evidente que la ciudad es por naturaleza y es anterior al individuo; porque si cada uno por separado no se basta a s\u00ed mismo, se encontrar\u00e1 de manera semejante a las dem\u00e1s partes en relaci\u00f3n con el todo. Y el que no puede vivir en comunidad, o no necesita nada por su propia suficiencia, no es miembro de la comunidad, sino una bestia o un dios\u00bb Arist\u00f3teles, <em>Pol\u00edtica<\/em> 1253 a, Ed Gredos, M. 1988, pp. 50, 51, 52<br \/>\n[27] Karl Marx, Friedrich Engels, <em>Manifiesto del partido comunista<\/em>, cap\u00edtulo 2, Ed Progreso, Mosc\u00fa, 1972, p\u00e1g. 44. El texto anterior y posterior de este cap\u00edtulo, que es un modelo de praxeolog\u00eda autogeneradora del sujeto por medio de su nuevo hacer, de antideterminaci\u00f3n causal, reza as\u00ed: \u00abLos comunistas no forman partido a parte, opuesto a los otros partidos obreros [el original: <em>Arbeiter<\/em>\/ Trabajadores] (&#8230;) no proclaman principios especiales a los que quisieran amoldar el movimiento proletario (&#8230;) el objetivo de los comunistas es el mismo que el de los dem\u00e1s partidos proletarios: constituci\u00f3n de los proletarios en clase (&#8230;) Las tesis te\u00f3ricas de los comunistas no se basan en modo alguno en ideas y principios inventados o descubiertos por tal o cual reformador del mundo. No son sino la expresi\u00f3n de conjunto de las condiciones reales de una lucha de clase existente, de un movimiento hist\u00f3rico que se est\u00e1 desarrollando ante nuestros ojos\u00bb. El mismo cap\u00edtulo termina dejando el posible programa pol\u00edtico econ\u00f3mico a aplicar a lo que, en cada momento, el proceso de lucha y capacidad de decidir y elaborar vayan sugiriendo al propio movimiento organizado.<br \/>\n[28] Florence Gauthier, <em>Triomphe et mort du droit naturel en r\u00e9volution<\/em>, 1789, 1795, 1802. PUF, Paris, 1997. Hay ediciones actuales en otra editorial. De la misma autora, junto con Gui Robert Ikni, la edici\u00f3n de art\u00edculos de diversos autores, sobre las guerras del trigo, <em>La guerre du bl\u00e9 au XVIII\u00ba si\u00e8cle<\/em>, Les \u00e9ditions de la Passion, Paris 1988. El libro de Georges Lefbvre, <em>La grande peur de 1789<\/em>, cl\u00e1sico, tiene diversas ediciones traducidas, como sabemos.<br \/>\n[29] Antonio Gramsci, <em>Quaderni del Carcere<\/em>, \u00abCuaderno 27\u00bb, Vol. Tercero, Ed. Einaudi,, Torino, 2002, Pp. 2314, 2315.<br \/>\n[30] Georg Luk\u00e1cs, <em>Conversaciones con Georg Luk\u00e1cs<\/em>, Ed Alianza, Madrid, 1969. Tambi\u00e9n, <em>El hombre y la democracia<\/em>, Ed Contrapunto, Buenos Aires, 1989, libro que en franc\u00e9s se titula Socialisme et democratisation, Eds. Sociales- Messidor, Paris, 1989. Para un an\u00e1lisis del propio Luk\u00e1cs sobre vida cotidiana y pensamiento cotidiano, ver el tomo primero de su <em>Est\u00e9tica<\/em>, las 200 primeras p\u00e1ginas. Ed Grijalbo, 3\u00aa ed. Barcelona, 1974.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2013A prop\u00f3sito de las entrevistas respectivas a Rub\u00e9n Zardoya y a Jorge Riechmann\u2013 El valor principal y m\u00e1s duradero de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":9975,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1546,8,1545,1544],"tags":[],"class_list":["post-12444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-antonio-gramsci","category-filosofia","category-g-w-f-hegel","category-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12444"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12444\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/9975"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}