{"id":12465,"date":"2022-09-20T05:00:24","date_gmt":"2022-09-20T04:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12465"},"modified":"2023-02-04T04:52:47","modified_gmt":"2023-02-04T03:52:47","slug":"gramsci-en-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12465","title":{"rendered":"Gramsci en Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><em>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se est\u00e1n organizando diversos actos de recuerdo y homenaje y, desde Espai Marx, cada semana a lo largo de 2022-2023 publicaremos como nuestra peque\u00f1a aportaci\u00f3n un texto suyo para apoyar estos actos y dar a conocer su obra. La selecci\u00f3n y edici\u00f3n de todos estos textos corre a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal.<br \/>\n<\/em>Triunfo<em>, a\u00f1o XXVII, n. 546 (17 marzo 1973), pp. 50-51.<br \/>\n<\/em><em>Uno de los primeros textos del autor sobre Gramsci, rese\u00f1a-aproximaci\u00f3n a A. Gramsci, <\/em>Antolog\u00eda<em>, M\u00e9xico: Siglo XXI editores, 1970 (edici\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n).<br \/>\n<\/em><em>Fue el historiador Giaime Pala quien me llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre este escrito de FFB cuya existencia desconoc\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No puede decirse propiamente que Antonio Gramsci haya estado o est\u00e9 de moda en los medios intelectuales de nuestro pa\u00eds. M\u00e1s bien habr\u00eda que hablar en este caso de lo contrario, aunque s\u00f3lo sea por el hecho de que las amplias espuertas por las que se introduce tanta semiolog\u00eda y tanta Teor\u00eda (con may\u00fascula) generalmente as\u00e9ptica, o las m\u00ednimas ranuras por las que se cuela en la siempre bien dispuesta industria editorial espa\u00f1ola alg\u00fan que otro cl\u00e1sico del socialismo, no suele abrirse para dar cabida a Gramsci. Y menos a todo Gramsci. Es decir, no solo al Gramsci te\u00f3rico de lo nacional-popular o de la organizaci\u00f3n de la cultura, sino tambi\u00e9n al Gramsci pol\u00edtico art\u00edfice del n\u00facleo dirigente del partido comunista italiano de los a\u00f1os 20, animador de los consejos de f\u00e1brica turineses, consciente internacionalista y activo (en la medida de sus diezmadas fuerzas) paciente de la represi\u00f3n fascista mussoliniana.<\/p>\n<p>Desde los a\u00f1os en que algunas bien intencionadas revistas dedicadas al cine o al teatro ten\u00edan que referirse a Antonio Gramsci semiclandestinamente diciendo \u00abcomo afirma A. G.\u00bb, ante la sorpresa de unos y el gui\u00f1o de complicidad de los menos, se han ido traduciendo al castellano o al catal\u00e1n algunas de las p\u00e1ginas del revolucionario de Cagliari[1]. P\u00e1ginas que, procedentes de los <em>Quaderni del carcere<\/em>[2], no necesitaban mayores recortes, puesto que ya hab\u00edan sido escritas en su idioma original pensando en los peri\u00f3dicos registros carcelarios, y que, por otra parte, alcanzaron en nuestro pa\u00eds menos difusi\u00f3n que las de otros marxistas entonces m\u00e1s en boga, como G. Luk\u00e1cs[3], por ejemplo. En cualquier caso, entre esas p\u00e1ginas, no estaban los escritos pol\u00edticos del joven Gramsci, no estaban los art\u00edculos period\u00edsticos de la <em>Citt\u00e0 Futura<\/em>, de <em>Il Grido del Popolo<\/em>, de <em>L\u2019Ordine Nuevo<\/em> o <em>Avanti<\/em>. No estaba, en definitiva, toda la producci\u00f3n gramsciana anterior a los a\u00f1os de la c\u00e1rcel.<\/p>\n<p>Ahora nos llega desde M\u00e9xico \u2013con el con siguiente retraso ocasionado por el obst\u00e1culo del oc\u00e9ano unido a otros obst\u00e1culos menos naturales[4]\u2013 la \u00abAntolog\u00eda de A. Gramsci\u00bb, preparada por Manuel Sacrist\u00e1n y fechada en mayo de 1969 en Barcelona[5]. Una antolog\u00eda que (en tanto no sea posible realizar la versi\u00f3n de las obras completas[6]) cubre en parte las lagunas de la producci\u00f3n gramsciana anteriormente traducida en Espa\u00f1a y que, por desgracia, no va a poder llegar de momento a las manos de los dos o tres mil lectores potenciales de las tiradas de la industria editorial ni siquiera a las de los muchos menos lectores reales de las mismas.<\/p>\n<p>Y digo por desgracia porque leer hoy a Gramsci en la selecci\u00f3n y traducci\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n es un respiro indudable ante tanto texto pretendidamente cient\u00edfico sobre la estructura l\u00f3gica de <em>El capital<\/em>, ante tanta reducci\u00f3n del marxismo a esquema, mera metodolog\u00eda o teor\u00eda cient\u00edfica de inspiraci\u00f3n althusseriana en el mejor de los casos. En efecto, en los textos de Antonio Gramsci late un empuje moral revolucionario dif\u00edcil de encontrar en un marxismo actual que muchas veces, cansado de esperar primero ante la \u00abrelativa\u00bb estabilizaci\u00f3n del capitalismo y luego ante la ofensiva del imperialismo, se ha tomado excesivamente en serio la repetida afirmaci\u00f3n de que el materialismo hist\u00f3rico forma ya parte de la \u00absabia\u00bb cultura occidental como uno de sus elementos integrantes. En Gramsci, el marxismo, la \u00abfilosof\u00eda de la praxis\u00bb, es todav\u00eda conjunci\u00f3n unitaria de una cr\u00edtica, una teor\u00eda y una pr\u00e1ctica; no mero an\u00e1lisis hist\u00f3rico o econ\u00f3mico de vocaci\u00f3n profesional desvinculado de la praxis revolucionaria.<\/p>\n<p>Pero es que, adem\u00e1s, en los diversos art\u00edculos recogidos en esta Antolog\u00eda se encuentran conceptos acu\u00f1ados en los a\u00f1os 20-30 (y aun anteriores) que siguen siendo sustancialmente v\u00e1lidos para un marxismo no reductivo ni esquem\u00e1tico. Entre ellos \u2013y en los l\u00edmites de esta breve rese\u00f1a\u2013 vamos a destacar tres.<\/p>\n<p>En primer lugar, frente al objetivismo que centra el proceso revolucionario en el catastr\u00f3fico desarrollo de la contradicci\u00f3n fundamental de la sociedad capitalista sin hacer referencia a la subjetividad de los individuos agentes en la lucha de clases, el concepto de <em>voluntad colectiva<\/em>, presente ya en el joven Gramsci, aunque con matices claramente idealistas y muy pronto desarrollados en un sentido materialista.<\/p>\n<p>Efectivamente, despu\u00e9s de decirnos que el pensamiento marxista no sit\u00faa nunca como factor m\u00e1ximo de la historia los hechos econ\u00f3micos en bruto, sino siempre la sociedad de los hombres que desarrollan a trav\u00e9s de sus relaciones una voluntad social capaz de canalizar <em>como y por donde desee <\/em>la realidad objetiva (<em>La revoluci\u00f3n contra<\/em> El capital); y despu\u00e9s de rebatir una posible acusaci\u00f3n de voluntarismo, aduciendo que voluntad significa para el marxista <em>impulso rectil\u00edneo hasta el objetivo m\u00e1ximo, noci\u00f3n exacta de la potencia que se tienen en la correlaci\u00f3n de fuerzas sociales<\/em> (\u00abNuestro Marx\u00bb[7]), Antonio Gramsci lleva a la madura concreci\u00f3n de que el hombre es <em>voluntad concreta<\/em>, un <em>bloque hist\u00f3rico<\/em> de elementos puramente individuales y subjetivos y elementos de masa y objetivos o materiales con los que el individuo est\u00e1 en relaci\u00f3n activa (<em>El materialismo hist\u00f3rico y la filosof\u00eda de Benedetto Croce<\/em>).<\/p>\n<p>El segundo concepto que interesa destacar aqu\u00ed es precisamente el de <em>bloque hist\u00f3rico<\/em>, empleado para superar el mecanicismo de la socialdemocracia y la visi\u00f3n simplista de una estructura econ\u00f3mica que determina abstractamente, sin mediaciones, la sobrestructura pol\u00edtico-institucional. Vale la pena aclarar que en Gramsci ese t\u00e9rmino tiene escasamente que ver con el de \u00abbloque dominante\u00bb o alianza de fuerzas sociales en un momento dado, como quieren ciertas divulgaciones demasiado frecuentes y precipitadas de la filosof\u00eda de la praxis. Gramsci lo emplea al menos en un triple sentido: 1) para expresar (como se ve en la cita anterior) la compleja naturaleza del hombre social entendida como conjunci\u00f3n de subjetividad y objetividad; 2) para expresar el todo constituido por la estructura y la sobreestructura, as\u00ed como la reciprocidad entre ambas: la estructura y las sobreestructuras forman un bloque hist\u00f3rico; 3) para expresar la org\u00e1nica relaci\u00f3n entre el <em>saber<\/em> propio de los intelectuales y el <em>sentir<\/em> propio del pueblo-naci\u00f3n. En este \u00faltimo sentido un bloque hist\u00f3rico se crea -afirma Gramsci- cuando el sentimiento-pasi\u00f3n de las masas populares deviene comprensi\u00f3n intelectual, no pedante saber de mandarines.<\/p>\n<p>Finalmente hay un tercer concepto que parece importante recuperar sobre todo en tiempos de primac\u00eda de la t\u00e1ctica sobre la estrategia en el movimiento comunista, y de acusado tacticismo en los movimientos obreros nacionales de los pa\u00edses capitalistas; sobre todo en tiempos en que el socialismo parece oponer demasiado poco futuro a los problemas \u2013casi siempre demag\u00f3gicos\u2013 del capitalismo tard\u00edo. Se trata del t\u00e9rmino gramsciano de <em>utop\u00eda<\/em>. Lo ut\u00f3pico no es para Gramsci la lucha proclamada por unos principios generales futuros (como, por ejemplo, el principio que reza: \u00abDe cada cual seg\u00fan sus capacidades; a cada cual seg\u00fan sus necesidades\u00bb), sino precisamente lo contrario, el programa detallado, la presunta previsi\u00f3n de los hechos, el filiste\u00edsmo y el reformismo. Una concepci\u00f3n esta que ya en 1917 en joven Gramsci expresaba as\u00ed: \u00abEl defecto org\u00e1nico de las utop\u00edas estriba \u00edntegramente\u2026 en creer que la previsi\u00f3n puede serlo de hechos, cuando solo puede serlo de principios o de m\u00e1ximas jur\u00eddicas\u00bb.<\/p>\n<p>La <em>Antolog\u00eda<\/em> que comentamos ya acompa\u00f1ada de unas util\u00edsimas tablas cronol\u00f3gicas y de m\u00e1s de un centenar de notas que ponen de manifiesto una ya larga ocupaci\u00f3n de su autor \u2013Manuel Sacrist\u00e1n\u2013 con Gramsci.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Selecci\u00f3n de escritos de Gramsci en: A. G., <em>Cultura i literatura<\/em>, Edicions 62 (en castellano, Pen\u00ednsula), A. G. <em>El Pr\u00edncep modern<\/em>, Ediciones 62 (en castellano Pen\u00ednsula), A. G., <em>Introducci\u00f3n a la filosof\u00eda la praxis<\/em>, Ediciones Pen\u00ednsula, NCI. Todas estas ediciones, al cuidado de J. Sol\u00e9 Tura.<br \/>\n[2] NE. FFB escribe antes de la edici\u00f3n cr\u00edtica de los <em>Quaderni<\/em> de Valentino Gerratana.<br \/>\n[3] NE. V\u00e9ase \u00abHistoria (personal) y conciencia de clase: Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs\u00bb. En FFB, <em>Poli\u00e9tica<\/em>, Oviedo-Buenos Aires: editorial Losada, 2003, pp. 85-124.<br \/>\n[4] NE. La censura franquista.<br \/>\n[5] A. Gramsci, <em>Antolog\u00eda<\/em>. Selecci\u00f3n, traducci\u00f3n y notas de M. Sacrist\u00e1n, Siglo XXI Editores, M\u00e9xico, 1970 [NE. Reeditada por Akal en 2013].<br \/>\n[6] NE. Ediciones ERA public\u00f3 la versi\u00f3n completa en espa\u00f1ol de los <em>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/em> en 1981.<br \/>\n[7] NE. Este fue el t\u00edtulo que eligi\u00f3 FFB para su contribuci\u00f3n al <em>mientras tanto<\/em>, 16-17, agosto-noviembre de 1983, el dedicado a Karl Marx con ocasi\u00f3n del primer centenario de su fallecimiento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. 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