{"id":12482,"date":"2022-09-23T05:00:52","date_gmt":"2022-09-23T04:00:52","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12482"},"modified":"2022-09-23T03:09:45","modified_gmt":"2022-09-23T02:09:45","slug":"todo-el-campo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12482","title":{"rendered":"Todo el campo"},"content":{"rendered":"<h3>Mercados, planificaci\u00f3n, y la coordinaci\u00f3n de la transformaci\u00f3n verde<\/h3>\n<p><em>Este art\u00edculo fue originalmente <a href=\"https:\/\/www.phenomenalworld.org\/analysis\/climate-planning\/\">publicado bajo el t\u00edtulo \u00abThe whole field\u00bb en <\/a><\/em><a href=\"https:\/\/www.phenomenalworld.org\/analysis\/climate-planning\/\">Phenomenal World<\/a><em>, revista de econom\u00eda pol\u00edtica y an\u00e1lisis social. Publicamos a continuaci\u00f3n la traducci\u00f3n al espa\u00f1ol aparecida en Contra el diluvio.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, se ha desarrollado un intenso debate sobre los programas y la pol\u00edtica de la transici\u00f3n verde[1]. Pero, tras un breve pico, el momento pol\u00edtico que dio nueva vida a este tema parece estar retrocediendo. La agenda de Biden ha perdido impulso, la inflaci\u00f3n ha pasado a ser el centro de atenci\u00f3n y las perspectivas a corto plazo de una legislaci\u00f3n tipo Green New Deal se han desvanecido. Sin embargo, con la pandemia de Covid-19 se rompi\u00f3 un dogma econ\u00f3mico muy arraigado, y justo cuando la econom\u00eda pol\u00edtica de una transici\u00f3n verde parece m\u00e1s dif\u00edcil que nunca, el debate pol\u00edtico est\u00e1 floreciendo. Ha llegado, pues, el momento de reflexionar sobre los medios estrat\u00e9gicos y las perspectivas pol\u00edticas de la transformaci\u00f3n verde.<\/p>\n<p>En cuanto a los medios, la planificaci\u00f3n ser\u00e1 esencial. El enfoque, la energ\u00eda y la reducci\u00f3n de la incertidumbre de una planificaci\u00f3n bien ejecutada son esenciales para afrontar el reto que tenemos ante nosotros, dado el alcance y la velocidad de la transici\u00f3n, que ser\u00e1n necesariamente amplios. Las alternativas \u2013depender de la toma de decisiones locales independientes o de la coordinaci\u00f3n basada en el mercado\u2013 van desde lo inviable hasta lo intolerablemente arriesgado.<\/p>\n<p>En cuanto a la pol\u00edtica, la situaci\u00f3n es complicada pero no desesperada. Ya no es evidente que el marco del Green New Deal \u2013que vincula la desigualdad con la pol\u00edtica clim\u00e1tica\u2013 vaya a tener \u00e9xito. En las sociedades desiguales que habitamos, esta estrategia genera tantas coaliciones de oposici\u00f3n como de apoyo. Adem\u00e1s, teniendo en cuenta su historial y la debilidad de sus planes, no podemos depositar esperanzas en que unas \u00e9lites racionales y con visi\u00f3n de largo plazo act\u00faen preventivamente. Sin embargo, como en la naturaleza, hay puntos de inflexi\u00f3n en la pol\u00edtica. Debemos fijarnos en ellos si queremos generar la voluntad pol\u00edtica necesaria para planificar la transici\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Dise\u00f1ar la transformaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>El leg\u00edtimo debate sobre el futuro de la sostenibilidad no versa sobre los fines \u2013acercar la vida humana en la Tierra a los l\u00edmites planetarios\u2013 sino sobre los medios. \u00bfQu\u00e9 hacer, en estas circunstancias?[2]<\/p>\n<p>La respuesta es bastante sencilla: reducir a cero las emisiones netas de gases de efecto invernadero, renaturalizar buena parte de la tierra, reducir gradualmente el consumo de prote\u00ednas animales y transformar el uso de materiales a una econom\u00eda circular. Pero la ejecuci\u00f3n es diab\u00f3licamente dif\u00edcil: cerrar todas las minas de carb\u00f3n y los pozos de petr\u00f3leo y gas es una prioridad obvia[3], pero \u00bfen qu\u00e9 orden, cu\u00e1ndo y d\u00f3nde? \u00bfQu\u00e9 pasa con las f\u00e1bricas y las centrales el\u00e9ctricas? \u00bfEmpezamos por la f\u00e1brica de coches de Ford en Colonia (Alemania), la moderna central el\u00e9ctrica de gas de West County en Palm Beach (Florida), la acer\u00eda integrada de Port Talbot (Gales) o los mataderos de cerdos cerca de Sioux Falls (Dakota del Sur)? \u00bfDeben cerrarse o reconvertirse? \u00bfEn qu\u00e9 plazos y para qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 deber\u00edan hacer los trabajadores de estas plantas? \u00bfQu\u00e9 zonas de la tierra deber\u00edan retirarse de la agricultura o de otros usos humanos y volver a ser silvestres? \u00bfC\u00f3mo deber\u00edan repartirse estos ajustes entre el Norte Global y el Sur Global?<\/p>\n<p>Y lo que es igual de importante: \u00bfen qu\u00e9 alternativas se debe invertir? \u00bfC\u00f3mo se pueden satisfacer de forma sostenible las necesidades masivas de vivienda, alimentaci\u00f3n, movilidad, atenci\u00f3n sanitaria y educaci\u00f3n? \u00bfDesde qu\u00e9 f\u00e1bricas, utilizando qu\u00e9 materias primas y tecnolog\u00edas?<\/p>\n<p>R\u00e1pidamente, los detalles pr\u00e1cticos de la transformaci\u00f3n convergen en torno a una vieja cuesti\u00f3n: c\u00f3mo coordinar una compleja divisi\u00f3n del trabajo. Lo hacen en nuevas circunstancias pero enfrent\u00e1ndose a los mismos retos: \u00bfqu\u00e9 debe producirse, qui\u00e9n debe hacerlo y qui\u00e9n debe recibirlo? \u00bfQui\u00e9n lo decide, seg\u00fan qu\u00e9 directrices y principios, y con qu\u00e9 responsabilidad y ante qui\u00e9n? \u00bfC\u00f3mo se consigue que las elecciones de cada uno encajen con las de todos?<\/p>\n<p>Las respuestas a estas preguntas pueden dividirse a grandes rasgos en tres categor\u00edas: toma de decisiones independientes desde lo local, coordinaci\u00f3n basada en el mercado, y planificaci\u00f3n[4]. Un estudio de sus respectivos puntos fuertes y d\u00e9biles muestra que, dada la tarea que tenemos por delante, la planificaci\u00f3n es clave.<\/p>\n<p><strong>Los l\u00edmites de la toma de decisiones local<\/strong><\/p>\n<p>La primera categor\u00eda, la toma de decisiones local independiente, tiene evidentes resonancias con la historia del movimiento ecologista[5]. Sin embargo, como t\u00e9cnica de coordinaci\u00f3n, la toma de decisiones local tiene un alcance intr\u00ednsecamente limitado: la verdadera reducci\u00f3n de la producci\u00f3n a nivel local implicar\u00eda probablemente renunciar a las comodidades b\u00e1sicas de la vida moderna, lo que la har\u00eda pol\u00edticamente inviable. Si se intenta preservar las redes de producci\u00f3n extensas, el localismo o bien fracasa en su coordinaci\u00f3n, o bien converge en la coordinaci\u00f3n de mercado o planificada[6].<\/p>\n<p><strong>\u00bfLos mercados al rescate?<\/strong><\/p>\n<p>Dada la trayectoria de los experimentos econ\u00f3micos a lo largo del siglo XX, la coordinaci\u00f3n del mercado es el medio preferido por poderosos grupos de inter\u00e9s de todo el espectro pol\u00edtico. Y de hecho, aunque tiene importantes defectos, la coordinaci\u00f3n basada en los mercados es una poderosa tecnolog\u00eda social.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo funciona en la pr\u00e1ctica? Una buena descripci\u00f3n se encuentra en el cl\u00e1sico de Hayek <em>El uso del conocimiento en la sociedad<\/em>:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Supongamos que en alg\u00fan lugar del mundo ha surgido una nueva oportunidad para el uso de alguna materia prima, digamos el esta\u00f1o, o que se ha eliminado una de las fuentes de suministro de esta\u00f1o. No importa para nuestro prop\u00f3sito \u2013y es muy significativo que no importe\u2013 cu\u00e1l de estas dos causas ha hecho que el esta\u00f1o sea m\u00e1s escaso. Todo lo que los usuarios de esta\u00f1o necesitan saber es que [\u2026] [porque los precios del esta\u00f1o han aumentado] en consecuencia deben economizar esta\u00f1o. [\u2026] el efecto se extender\u00e1 r\u00e1pidamente por todo el sistema econ\u00f3mico e influir\u00e1 no s\u00f3lo en todos los usos del esta\u00f1o, sino tambi\u00e9n en los de sus sustitutos y en los sustitutos de estos sustitutos, en el suministro de todas las cosas hechas de esta\u00f1o, y en sus sustitutos, y as\u00ed sucesivamente.[7]<\/p>\n<p>A diferencia de la planificaci\u00f3n, argumentaba Hayek, la coordinaci\u00f3n del mercado no requiere que nadie \u00abinspeccione todo el campo\u00bb. En cambio, los mercados entrelazan muchos \u00abcampos de visi\u00f3n individuales limitados\u00bb a trav\u00e9s de las se\u00f1ales de los precios, como el aumento del coste del esta\u00f1o. De este modo, los mercados movilizan el conocimiento t\u00e1cito y local disperso entre diferentes personas y coordinan las diversas acciones as\u00ed emprendidas, sin necesidad de ning\u00fan plan o visi\u00f3n global.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede utilizarse este mecanismo para coordinar la transici\u00f3n hacia la sostenibilidad? La opci\u00f3n por defecto es poner un precio a las externalidades. Para generar esta nueva se\u00f1al, se cuantifica el problema en cuesti\u00f3n \u2013ya sean emisiones, uso de la tierra, uso de f\u00f3sforo o nitr\u00f3geno\u2013, es decir, se obliga a las empresas a registrar sus emisiones de CO<sub>2<\/sub>, su uso de nitr\u00f3geno, sus residuos de pl\u00e1stico, etc. Una vez cuantificado, se pone un precio a cada incremento, ya sea con un impuesto o con un sistema de tope y comercio. Los precios cambian y el mecanismo hayekiano impulsa los cambios correspondientes en la divisi\u00f3n del trabajo.<\/p>\n<p>Otra posibilidad es decretar medidas directas en las fases previas del proceso \u2013prohibici\u00f3n de la extracci\u00f3n de combustibles f\u00f3siles y del uso de la tierra\u2013 y dejar que los precios se ajusten al nuevo panorama de la oferta.<\/p>\n<p>Una vez modificados los precios, todo lo dem\u00e1s procede como antes: el mismo algoritmo de competencia de mercado, pero trabajando con datos actualizados. A trav\u00e9s de los efectos de los precios de primera y segunda ronda, los nuevos precios se filtrar\u00e1n por el sistema econ\u00f3mico, de modo que los ajustes se producen no solo en la producci\u00f3n y el uso de los combustibles f\u00f3siles, sino tambi\u00e9n en sus \u00absustitutos y los sustitutos de estos sustitutos, la oferta de todas las cosas [relacionadas con los combustibles f\u00f3siles], y sus sustitutos, etc.\u00bb Este es el poder del mecanismo de mercado, especialmente cuando se combina con prohibiciones y mandatos claros.<\/p>\n<p>Aunque es potente, la coordinaci\u00f3n a trav\u00e9s del mercado plantea tres problemas en el caso de la transici\u00f3n hacia la sostenibilidad: el <em>conocimiento<\/em>, la <em>precauci\u00f3n<\/em> y la <em>dependencia del camino<\/em>. Estos problemas hacen que una confianza excesiva en los mecanismos de mercado sea arriesgada, de hecho demasiado arriesgada para que los mercados act\u00faen como la \u00fanica o principal herramienta para coordinar la transici\u00f3n.<\/p>\n<p>El problema del conocimiento surge de la siguiente forma. En tiempos de calma y estabilidad, el \u00e9xito comercial de una nueva tecnolog\u00eda o industria es una se\u00f1al fiable para la inversi\u00f3n. Tomemos el caso de los tel\u00e9fonos m\u00f3viles y su infraestructura de red. A pesar de una serie de fallos del mercado[8], los precios y los beneficios comunicaron un conocimiento sobre productividad y prosperidad, atrayendo el capital hacia una industria en alza. Se construyeron redes de comunicaci\u00f3n (al menos en zonas densamente pobladas) y se produjo un proceso schumpeteriano de destrucci\u00f3n creativa que cambi\u00f3 el perfil tecnol\u00f3gico del sector de las comunicaciones.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando los precios cambian r\u00e1pidamente, el proceso schumpeteriano puede perder el norte. En un contexto de incertidumbre generalizada, ni las empresas ni los inversores financieros sabr\u00e1n qu\u00e9 tecnolog\u00edas y modelos de negocio tendr\u00e1n \u00e9xito ma\u00f1ana. Si bien esto no acaba necesariamente con la inversi\u00f3n, tiende a hacerla azarosa: al igual que el concurso de belleza keynesiano[9], las inversiones financieras pueden llegar a ser rentables s\u00f3lo si un n\u00famero suficiente de inversores cree que son una buena inversi\u00f3n. Las burbujas y las profec\u00edas autocumplidas se imponen[10], desvirtuando la fiabilidad de la l\u00f3gica del mercado. Pueden expandir (o forzar el cierre de) las tecnolog\u00edas e industrias adecuadas, pero tambi\u00e9n de las equivocadas[11].<\/p>\n<p>En tiempos de volatilidad, los mercados de inversi\u00f3n pierden as\u00ed su orientaci\u00f3n: comunican expectativas \u2013caprichosas y sujetas a caprichos y modas\u2013 en lugar de conocimientos. Incluso cuando se ajustan con la fijaci\u00f3n de precios de las externalidades, pueden guiar la actividad econ\u00f3mica en la direcci\u00f3n equivocada.<\/p>\n<p>El problema de la cautela tambi\u00e9n surge de la volatilidad y la incertidumbre. Cuando las empresas no est\u00e1n seguras de las perspectivas econ\u00f3micas futuras, suelen responder reduciendo la inversi\u00f3n real, prefiriendo la liquidez a los activos fijos y el pago de dividendos o la recompra de acciones a la financiaci\u00f3n de nuevas aventuras empresariales. Incluso cuando se evita el problema del conocimiento, y la fijaci\u00f3n de precios por externalidades o las prohibiciones en la fase previa modifican los precios como se pretende, haciendo que s\u00f3lo las empresas sostenibles resulten rentables, un clima de cautela puede estrangular los flujos de capital en la direcci\u00f3n de \u00e9stas. En su lugar, los inversores pueden preferir los bonos del Estado, las acciones de primera categor\u00eda, los bienes inmuebles y otros activos con un supuesto riesgo m\u00e1s bajo. Esta precauci\u00f3n \u2013preferencia por la liquidez, en el vocabulario de Keynes\u2013 ralentiza la transici\u00f3n. Los nuevos negocios orientados a la sostenibilidad se ver\u00edan obligadas a depender de la lenta acumulaci\u00f3n de financiaci\u00f3n generada internamente, mientras que las empresas ya establecidas, capaces de pedir pr\u00e9stamos con la garant\u00eda de sus activos existentes, seguir\u00edan recibiendo financiaci\u00f3n en condiciones excesivamente generosas.<\/p>\n<p>Un tercer problema, el de la dependencia de la trayectoria, reduce a\u00fan m\u00e1s la eficacia de los mercados y los precios para coordinar una r\u00e1pida transici\u00f3n verde: los efectos de cerrojo (\u00ablock-in\u00bb) predisponen a las empresas hacia el cambio marginal, alej\u00e1ndolas del cambio sist\u00e9mico.[12] Cuando las presiones de los precios empiecen a afectarles, es probable que una empresa de carb\u00f3n, por ejemplo, responda primero buscando eficiencias en sus operaciones, recortando personal, invirtiendo en la \u00faltima generaci\u00f3n de maquinaria conocida y pidiendo rebajas a sus proveedores y subvenciones al Estado, mientras sigue extrayendo carb\u00f3n. Es poco probable que la empresa responda abandonando r\u00e1pidamente su negocio principal para hacer la transici\u00f3n a las energ\u00edas renovables o abandonando por completo el sector energ\u00e9tico. Las presiones sobre los precios deben alcanzar niveles elevados \u2013en ese momento tanto su viabilidad pol\u00edtica[13] como su contenido informativo[14] empiezan a ser cuestionados\u2013 para que se abandonen los caminos bien conocidos[15].<\/p>\n<p>Este problema de la dependencia del camino puede superarse prohibiendo directamente la producci\u00f3n y el consumo de combustibles f\u00f3siles. Pero esto solo mueve el problema a una fase anterior. Ser\u00eda irresponsable y pol\u00edticamente suicida decretar una prohibici\u00f3n de un d\u00eda para otro: las tiendas de comestibles y las farmacias vac\u00edas, los apagones y los cortes de luz, y los hogares y escuelas heladas desestabilizar\u00edan a la sociedad en general y har\u00edan caer al gobierno de turno. Por otro lado, decretar una futura prohibici\u00f3n de los combustibles f\u00f3siles dentro de diez, veinte o treinta a\u00f1os sin un plan para su sustituci\u00f3n ser\u00eda muy similar a poner precios a las externalidades: la toma de decisiones esencial \u2013qu\u00e9 cerrar y cu\u00e1ndo, qu\u00e9 aumentar y d\u00f3nde\u2013 se dejar\u00eda en manos de un sistema de mercado que no es muy bueno en la tarea de coordinar un cambio sist\u00e9mico r\u00e1pido en un contexto de incertidumbre.<\/p>\n<p>La urgencia de la transici\u00f3n hacia la sostenibilidad pone a la coordinaci\u00f3n a trav\u00e9s del mercado en un aprieto: ajustar los precios gradualmente, para preservar el funcionamiento de los mecanismos de mercado, pero arriesgarse a una transformaci\u00f3n tard\u00eda debido a la dependencia del camino; o ajustar los precios agresivamente para acelerar la transformaci\u00f3n, pero arriesgarse a que los mecanismos de mercado funcionen mal debido a los problemas de conocimiento y precauci\u00f3n que surgen en los mercados que operan bajo una profunda incertidumbre.<\/p>\n<p><strong>Planificaci\u00f3n: \u00bfqui\u00e9n, c\u00f3mo y para qu\u00e9?\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Esto nos lleva a la tercera familia de mecanismos de coordinaci\u00f3n: la planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La planificaci\u00f3n, es decir, el establecimiento de prioridades econ\u00f3micas a trav\u00e9s de medios diferentes al mercado, debe distinguirse de la econom\u00eda dirigida. La econom\u00eda dirigida, a diferencia de la planificaci\u00f3n, es una forma particular de introducir planes en la divisi\u00f3n del trabajo, a saber, con medidas de mando y control[16]. Como demostraron Francia, Suecia, Jap\u00f3n y otras econom\u00edas mixtas tras la Segunda Guerra Mundial, hay muchas otras formas de introducir planes en una econom\u00eda: desde la inversi\u00f3n p\u00fablica directa, pasando por los impuestos y las subvenciones, hasta la regulaci\u00f3n bancaria, la orientaci\u00f3n del cr\u00e9dito y la asignaci\u00f3n de divisas, por nombrar solo algunas[17]. La ventaja de la planificaci\u00f3n es su capacidad para concentrar recursos, crear y canalizar energ\u00edas y reducir la incertidumbre. Pierre Mass\u00e9, antiguo Comisario General de Planificaci\u00f3n de Francia, la llam\u00f3 <em>l\u2019anti-hasard<\/em>.[18]<\/p>\n<p>Cuando se introdujo el Plan Monnet en Francia en 1946, su objetivo era alcanzar el nivel de producci\u00f3n anterior a la guerra en 1948, y superarlo en un 50% en 1950. Bajo el lema \u00abmodernizaci\u00f3n o decadencia\u00bb, daba prioridad a la inversi\u00f3n sobre el consumo, asignaba las escasas reservas de d\u00f3lares a sus usos m\u00e1s importantes y canalizaba los recursos hacia los sectores identificados como cruciales para la reactivaci\u00f3n y el crecimiento de la econom\u00eda francesa. \u00abLos cuellos de botella se rompieron muy pronto\u00bb[19] y, aunque no se alcanzaron todos los objetivos, el plan proporcion\u00f3 \u00abdisciplina, direcci\u00f3n, visi\u00f3n, confianza y esperanza\u00bb[20].<\/p>\n<p>El Plan Monnet se desarroll\u00f3 en una situaci\u00f3n no del todo diferente a la nuestra. En la posguerra, tanto los fondos nacionales como las divisas extranjeras escaseaban. Como los d\u00f3lares y los francos no eran de libre cambio en aquella \u00e9poca, hab\u00eda que presupuestarlos por separado, lo que supon\u00eda una doble restricci\u00f3n presupuestaria. Hoy nos enfrentamos de nuevo a una doble restricci\u00f3n presupuestaria: econ\u00f3mica y ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>El Plan Monnet sorte\u00f3 esta doble restricci\u00f3n tan determinante mediante el establecimiento de prioridades. En lugar de intentar planificar todos los sectores, el Plan se centr\u00f3 en seis industrias estrat\u00e9gicas: electricidad, acero, miner\u00eda del carb\u00f3n, transporte, cemento y maquinaria agr\u00edcola[21]. La lecci\u00f3n para hoy es obvia. Hay que centrarse en los cinco sectores que impulsan el cambio clim\u00e1tico, el uso del suelo y la p\u00e9rdida de biodiversidad en la actualidad: la energ\u00eda, el transporte, la industria[22], la vivienda y la agricultura.<\/p>\n<p>El proceso de planificaci\u00f3n sectorial fue dirigido por un n\u00facleo de personal en el Commissariat g\u00e9n\u00e9ral du Plan, que contaba con un centenar de personas. Este personal central cooperaba con una serie de comisiones llamadas de modernizaci\u00f3n, compuestas por representantes del Estado, los empresarios y los sindicatos, que abordaban sectores espec\u00edficos o temas transversales como las finanzas o el trabajo. Estas comisiones, seg\u00fan el alto funcionario Mass\u00e9, fueron \u00abprobablemente la creaci\u00f3n m\u00e1s importante de Jean Monnet\u00bb[23]. Con entre diez y treinta miembros cada una, actuaban como correas de transmisi\u00f3n de doble sentido: en una direcci\u00f3n, proporcionando al Commissariat g\u00e9n\u00e9ral du Plan conocimientos especializados sobre la viabilidad; en la otra, generando el compromiso de las empresas y los sindicatos para ayudar a realizar los objetivos del plan.<\/p>\n<p>Podemos imaginar un proceso de planificaci\u00f3n similar hoy en d\u00eda: podr\u00eda crearse un peque\u00f1o n\u00facleo de planificaci\u00f3n como n\u00facleo central, cuya tarea principal ser\u00eda reunir comisiones de transici\u00f3n para cada uno de los cinco sectores, as\u00ed como para cuestiones interrelacionadas como la financiaci\u00f3n, el trabajo y el equilibrio regional. Estas comisiones, facilitadas por el personal central, trazar\u00edan v\u00edas de transici\u00f3n que respondan a la doble restricci\u00f3n presupuestaria actual. Al igual que el antiguo Commissariat g\u00e9n\u00e9ral du Plan, la unidad central tendr\u00eda que estar situada en los niveles m\u00e1s altos del gobierno, para poder cumplir su funci\u00f3n m\u00e1s importante: aportar coherencia a la acci\u00f3n gubernamental.<\/p>\n<p>Una vez elaborado un conjunto de planes de transici\u00f3n, el proceso pol\u00edtico determinar\u00eda qu\u00e9 herramientas utilizar para inyectar estos planes en la econom\u00eda: inversi\u00f3n p\u00fablica, impuestos y tasas selectivos, prohibiciones totales, subvenciones, nacionalizaciones, etc. Al igual que en la econom\u00eda mixta de la posguerra, los precios y la competencia seguir\u00edan coordinando gran parte de la actividad econ\u00f3mica, para garantizar el espacio para las iniciativas espont\u00e1neas (\u00abbottom-up\u00bb) y para preservar las presiones comerciales que facilitan el uso eficiente de los recursos. Los precios y los beneficios tambi\u00e9n proporcionar\u00edan datos importantes que la unidad de planificaci\u00f3n de la transici\u00f3n podr\u00eda utilizar a medida que los planes se fueran desarrollando.<\/p>\n<p>La forma general de la transici\u00f3n se guiar\u00eda por los planes sectoriales, cuya eficacia se desarrollar\u00eda en dos etapas: primero, en la fase de elaboraci\u00f3n, en la que proporcionan un punto focal para agregar los conocimientos e intereses de los diferentes actores.[24] Segundo, en la fase de implementaci\u00f3n, la inversi\u00f3n p\u00fablica, la regulaci\u00f3n, la pol\u00edtica fiscal y otras palancas de pol\u00edtica p\u00fablica se utilizan para dirigir los sectores hacia sus trayectorias planificadas.<\/p>\n<p>Es inevitable que la planificaci\u00f3n sectorial se equivocar\u00e1, tanto por el conocimiento imperfecto como por la incertidumbre inherente al futuro. Adem\u00e1s, la planificaci\u00f3n se centra en la eficacia, es decir, en el cumplimiento de los objetivos, y no necesariamente en la eficiencia, es decir, en la obtenci\u00f3n de resultados al menor coste[25].<\/p>\n<p>Sin embargo no se encontrar\u00e1 un m\u00e9todo perfecto para coordinar la transici\u00f3n, y desde luego no lo suficientemente pronto. La cuesti\u00f3n es: \u00bfcu\u00e1nto riesgo y aprendizaje social permite cada enfoque? \u00bfY qu\u00e9 probabilidades hay de que la transici\u00f3n se lleve a cabo a tiempo? Al dar una direcci\u00f3n sist\u00e9mica a la inversi\u00f3n p\u00fablica y privada, la planificaci\u00f3n sectorial permite una experimentaci\u00f3n audaz y r\u00e1pida, y una acci\u00f3n coherente y eficaz, precisamente lo que se necesita ahora mismo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0De las pol\u00edticas a la pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>Lo anterior es, por supuesto, un conjunto de consideraciones t\u00e9cnico-administrativas, que conlleva un conjunto de supuestos y condiciones previas.<\/p>\n<p>Un primer conjunto de condiciones previas incluye elementos de car\u00e1cter administrativo-cultural. Tanto la planificaci\u00f3n indicativa francesa como la pol\u00edtica industrial japonesa (planificaci\u00f3n sectorial con otro nombre) se basaban en tradiciones preexistentes de administraciones estatales capaces y seguras. Pero aunque la capacidad del Estado insuficiente es un reto serio, el problema m\u00e1s profundo es otro: \u00bfcu\u00e1l es la pol\u00edtica de una transici\u00f3n r\u00e1pida y planificada? \u00bfQu\u00e9 mayor\u00eda lo exigir\u00e1 y aprobar\u00e1?<\/p>\n<p>Cuando se dan las condiciones pol\u00edticas previas, es probable que la planificaci\u00f3n tenga \u00e9xito. En caso de emergencia, se pueden adaptar las viejas instituciones y construir otras nuevas.[26] De hecho, seg\u00fan Mass\u00e9, \u00abm\u00e1s que definirse por su prop\u00f3sito, estructura o medios, la planificaci\u00f3n francesa [se] caracteriz\u00f3 por su esp\u00edritu. El esp\u00edritu del plan [era] el concierto de todas las fuerzas econ\u00f3micas y sociales de la naci\u00f3n\u00bb.[27] En otras palabras, la pol\u00edtica es la limitaci\u00f3n m\u00e1s b\u00e1sica: el apoyo de una amplia mayor\u00eda \u00abde todas las fuerzas econ\u00f3micas y sociales\u00bb es la condici\u00f3n necesaria para la planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, el plan Build Back Better del presidente Biden fue recortado por la plutocracia y las limitaciones estructurales del Congreso[28]. En Europa, la pol\u00edtica energ\u00e9tica divide a la Francia nuclear de la Alemania dependiente del gas, y a la Polonia comprometida con el carb\u00f3n de los campeones de las renovables como Espa\u00f1a y Suecia.<\/p>\n<p>Y lo que es m\u00e1s preocupante, la estrategia discursiva dominante para construir una mayor\u00eda suficientemente amplia y poderosa, el enfoque del Green New Deal[29], ha desencadenado una poderosa oposici\u00f3n, lo que hace dudar de sus perspectivas fundamentales de \u00e9xito. La oposici\u00f3n es estructural. Una gran cantidad de investigaciones han mostrado que las sociedades occidentales se caracterizan por una gran desigualdad econ\u00f3mica y una gran desigualdad en cuanto a las emisiones de carbono[30]. Por lo tanto, un Green New Deal golpear\u00eda a los ricos por partida doble: se atacar\u00eda tanto su extraordinario consumo de carbono como su desproporcionada cuota de prosperidad.<\/p>\n<p>Subiendo a\u00fan m\u00e1s la apuesta, la manzana de la discordia no es s\u00f3lo la distribuci\u00f3n. Un instrumento clave para llevar a cabo el Plan Monnet era la asignaci\u00f3n de capital dirigida por el Estado. Si se quiere restablecer el control estatal sobre los flujos de capital, esto ser\u00eda o bien prohibitivamente caro, si se hace con <em>derisking<\/em> y subvenciones[31], o bien un ataque frontal a una fracci\u00f3n especialmente influyente de los ricos, si se hace a trav\u00e9s de la represi\u00f3n financiera. Como recordaba el peri\u00f3dico econ\u00f3mico franc\u00e9s <em>Les \u00cachos<\/em> \u00abel gran olvidado de los a\u00f1os de la reconstrucci\u00f3n de la posguerra fue, por supuesto, el mercado de valores\u00bb[32].<\/p>\n<p>En combinaci\u00f3n con la desigualdad pol\u00edtica de nuestros tiempos, en la que las voces m\u00e1s suaves de unos pocos tienden a resonar m\u00e1s fuerte que los gritos de la mayor\u00eda[33], no es obvio que un New Deal verde sea una estrategia ganadora. Al menos a nivel interno de las reglas de la pol\u00edtica actual, los votos adicionales ganados entre los muchos pueden ser superados por la resistencia adicional que oponen los pocos.<\/p>\n<p>Aunque el cambio clim\u00e1tico ser\u00e1 una caracter\u00edstica permanente de nuestra pol\u00edtica en el futuro, las tensiones y divisiones creadas por esta triple desigualdad \u2013riqueza, carbono, poder\u2013 pueden empeorar, no mejorar, seg\u00fan las tendencias actuales. A medida que el cambio clim\u00e1tico empeore, es posible que se fortalezca la coalici\u00f3n del Green New Deal[34]. Pero esto asustar\u00e1 a los ricos \u2013con raz\u00f3n\u2013, que pueden responder intentando debilitar la capacidad del Estado o el funcionamiento de la econom\u00eda[35], al tiempo que redoblan su apuesta por el preparacionismo y el escapismo (ya sea de la variedad neozelandesa, la fundaci\u00f3n de estados insulares o la colonizaci\u00f3n espacial). Esta no es una receta para generar \u00abel concierto de todas las fuerzas econ\u00f3micas y sociales de [una] naci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Una alternativa a la pol\u00edtica de clase de un Green New Deal podr\u00eda ser apostar conscientemente por \u00ablos miembros ilustrados de la clase dominante\u00bb[36]. Tal vez con la vista puesta en las horcas, los disturbios por el pan y los refugiados clim\u00e1ticos que se avecinan, esto podr\u00eda denominarse una \u00abpol\u00edtica de sostenibilidad del miedo\u00bb[37]. Podr\u00eda decirse que el Green Deal de la UE es el intento m\u00e1s avanzado en este sentido.<\/p>\n<p>Sin embargo, el tiempo se est\u00e1 agotando para este enfoque. Tratando de adelantarse a la movilizaci\u00f3n popular, y condenada a encontrar cambalaches dentro de las \u00e9lites, la estrategia se ha centrado en pol\u00edticas m\u00ednimamente invasivas. Hasta ahora, estas no han bastado para hacer que ninguno de los grandes bloques se sit\u00fae en una trayectoria de 1,5 grados. Por lo tanto, Richard Seymour tiene raz\u00f3n al describir \u00abun frente burgu\u00e9s unido\u00bb como muy probablemente \u00abverde por fuera, marr\u00f3n por dentro\u00bb, al menos con respecto a las escalas de tiempo a corto y medio plazo.<\/p>\n<p>Si un Green New Deal no puede reunir mayor\u00edas <em>realpol\u00edticas<\/em>; si \u00abun frente burgu\u00e9s unido\u00bb no puede actuar con la suficiente rapidez; y si estos impases se profundizar\u00e1n con el tiempo, \u00bfestamos ya ante el fin de la pol\u00edtica clim\u00e1tica?<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n es peligrosamente incompleta[38]. Pintar con colores dist\u00f3picos puede causar resignaci\u00f3n tanto como estimular la acci\u00f3n directa. Y lo que es m\u00e1s importante, el miedo provoca miedo, la violencia violencia. Como sostienen Battistoni y Mann, \u00absi todo el mundo espera que este \u201ccaos clim\u00e1tico\u201d nos lleve a enfrentarnos unos a otros\u2026 eso es lo que obtendremos\u00bb[39].<\/p>\n<p>As\u00ed que s\u00ed, la pol\u00edtica clim\u00e1tica est\u00e1 atascada. S\u00ed, no se puede contar con el marco del Green New Deal ni con la tecnocracia clim\u00e1tica. Pero, como los historiadores de las transformaciones estructurales llevan tiempo se\u00f1alando, har\u00edamos bien en recordar que el futuro est\u00e1 abierto. Pensemos que el Bloque del Este parec\u00eda estable hasta la v\u00edspera de su colapso. En 1989, ocurri\u00f3 lo inimaginable: el gobierno polaco celebr\u00f3 elecciones abiertas, el Muro de Berl\u00edn cay\u00f3 y los reg\u00edmenes socialistas estatales abdicaron. \u00abLos diplom\u00e1ticos perspicaces y los periodistas m\u00e1s capaces se sorprendieron\u2026 Dentro de la propia Europa del Este, la revoluci\u00f3n fue una sorpresa incluso para los principales disidentes\u00bb. El ahora sali\u00f3 de la nada.[40]<\/p>\n<p>Lo que hizo que la sorpresa fuera casi universal fue la din\u00e1mica del punto de inflexi\u00f3n de la revoluci\u00f3n: mientras la mayor\u00eda de la gente creyera que los reg\u00edmenes del Bloque del Este durar\u00edan mucho tiempo en el futuro, la resistencia se consideraba tonta, incluso peligrosa. Pero una vez que aparecieron las primeras grietas, el dique se rompi\u00f3 y millones de personas dieron a conocer su descontento de inmediato. Una configuraci\u00f3n pol\u00edtica que hab\u00eda parecido estable hasta que se alcanz\u00f3 su punto de inflexi\u00f3n se derrumb\u00f3 r\u00e1pidamente una vez que se cruz\u00f3 ese umbral.<\/p>\n<p>2022 no es 1989. La transformaci\u00f3n verde es una tarea generacional, no una revoluci\u00f3n que se desarrolla en cuesti\u00f3n de meses. Pero las estructuras pol\u00edticas aparentemente estables pueden cambiar r\u00e1pidamente cuando se les empuja a cruzar un punto de inflexi\u00f3n. Lo que creemos que es posible depende de lo que otros creen que es posible. Lo que estamos dispuestos a hacer y a sacrificar depende de las acciones y ofrecimientos de quienes nos rodean. Dadas estas interdependencias, las constelaciones congeladas durante mucho tiempo pueden fundirse de repente en cascadas de actividad furiosa. Con el catalizador adecuado, lo que un d\u00eda parece un problema de acci\u00f3n colectiva irresoluble puede ser superado por un estallido de energ\u00eda al d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Han aparecido contribuciones importantes a este debate en publicaciones como la <em>New Left Review<\/em> (v\u00e9ase la serie \u00abDebating Green Strategy\u00bb), <em>The New Statesman<\/em> (por ejemplo, varios art\u00edculos en 2021 de Richard Seymour, James Meadway, Andreas Malm y Alyssa Battistoni y Geoff Mann), as\u00ed como en <em>Phenomenal World<\/em> (v\u00e9ase Farooqui y Sahay \u00abInvestment and Decarbonization: Rating Green Finance\u00bb, y el debate entre Farooqui, Sahay, Adam Tooze, Daniela Gabor, Robert Hockett, Saule Omarova y Yakov Feygin)<\/p>\n<p>[2] Robert Pollin, \u00abDe-Growth vs a Green New Deal\u00bb, <em>New Left Review<\/em> 112 (2018), 5.<\/p>\n<p>[3] Si bien existe la posibilidad de que la captura y el almacenamiento de carbono (CAC) se conviertan en una opci\u00f3n viable en el futuro, lo que podr\u00eda abrir posibilidades para el uso continuado de combustibles f\u00f3siles a peque\u00f1a escala, se trata de una posibilidad demasiado arriesgada como para apostar por ella.<\/p>\n<p>[4] \u00c9stas se corresponden con los tres modos b\u00e1sicos de coordinaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo identificados por Karl Polanyi: el intercambio de regalos, la coordinaci\u00f3n a trav\u00e9s del intercambio de mercado mediado por el precio y la coordinaci\u00f3n por un agente central. Polanyi, <em>The Great Transformation<\/em> (Nueva York: Rinehart &amp; Co, 1944), cap\u00edtulos 4 y 5.<\/p>\n<p>[5] V\u00e9ase, por ejemplo: Ernst F. Schumacher, Small is Beautiful, (Londres: Blond and Briggs, 1973). Aunque hay que tener en cuenta que las propuestas reales de Schumacher son, en gran medida, modificaciones de la toma de decisiones coordinada por el mercado, y no un llamamiento a abandonar este modo de coordinaci\u00f3n en favor de la toma de decisiones local independiente. V\u00e9ase tambi\u00e9n D\u2019Alisa y Kallis, \u00abDegrowth and the State\u00bb, <em>Ecological Economics<\/em> 169 (2020), especialmente la p\u00e1gina 5.<\/p>\n<p>[6] Esta convergencia se refleja en la combinaci\u00f3n, a menudo visible en los escritos ecol\u00f3gicos, de esperar \u00abel florecimiento de iniciativas de base\u00bb mientras se pide \u00abuna acci\u00f3n gubernamental de arriba abajo\u00bb (v\u00e9ase D\u2019Alisa y Kallis 2020, p. 5, y Cosme, I., Santos, R. y D.W. O\u2019Neill, \u00abAssessing the degrowth discourse: a review and analysis of academic degrowth policy proposals\u00bb, <em>Ecological Economics<\/em> 149, 2017).<\/p>\n<p>[7] Hayek F.A, \u00abThe Use of Knowledge in Society\u00bb, <em>American Economic Review<\/em> 35, no. 4 (1945): 526. V\u00e9ase tambi\u00e9n Aaron Benanav, \u00abHow to Make a Pencil\u00bb, <em>Logic<\/em> 12, 20 de diciembre de 2020 para una descripci\u00f3n concisa y clara.<\/p>\n<p>[8] Los elevados costes fijos de la infraestructura de red crean los cl\u00e1sicos problemas de monopolio y oligopolio de beneficios an\u00f3malos, precios excesivos y falta de inversi\u00f3n en los m\u00e1rgenes. Adem\u00e1s, el criterio de rentabilidad hizo que los operadores de redes orientados a la obtenci\u00f3n de beneficios rara vez extendieran sus infraestructuras a las zonas rurales y poco pobladas, a no ser que se vieran obligados por la regulaci\u00f3n o se vieran incentivados por las subvenciones. Para una \u00fatil visi\u00f3n general de los fallos del mercado, v\u00e9ase John Cassidy,<em> How Markets Fail<\/em> (Nueva York: Farrar, Straus and Giroux, 2009).<\/p>\n<p>[9] John Maynard Keynes, <em>The General Theory of Employment, Interest and Money<\/em>, Volume VIII of the Collected Works (Cambridge: Cambridge University Press, 1973 [1936]), 156.<\/p>\n<p>[10] V\u00e9ase: Robert Shiller, <em>Narrative Economics<\/em> (Princeton: Princeton University Press, 2019); George Akerlof y Robert Shiller, <em>Phishing for Fools<\/em> (Princeton: Princeton University Press, 2016); Jens Beckert, <em>Imagined Futures<\/em> (Cambridge: Harvard University Press, 2016); o Akerlof y Shiller, <em>Animal Spirits<\/em> (Princeton: Princeton University Press, 2010).<\/p>\n<p>[11] Algunos ejemplos recientes de mercados de inversi\u00f3n que funcionan mal en este sentido son las acciones meme y las criptodivisas. Actualmente son inversiones populares y financieramente atractivas, aunque es dif\u00edcil argumentar que empresas espec\u00edficas como AMC y GameStop, o una clase de activos como las criptodivisas (con niveles de consumo de energ\u00eda exorbitantes) encajen en una econom\u00eda global sostenible.<\/p>\n<p>[12] V\u00e9ase, por ejemplo: Gregory Unruh, \u00abUnderstanding carbon lock-in\u00bb, <em>Energy Policy<\/em> 28, n\u00ba 12 (2000) o Karen Seto et al. \u00abCarbon Lock-In: Types, Causes, and Policy Implications\u00bb, <em>Annual Review of Environment and Resources<\/em> 41, n\u00ba 1 (2016).<\/p>\n<p>[13] Vera Huwe, Max Krah\u00e9 y Philippa Sigl-Gl\u00f6ckner, \u00abEffektiv und mehrheitsf\u00e4hig? Der Emissionshandel auf dem Pr\u00fcfstand\u00bb, (Berl\u00edn: Dezernat Zukunft, 2021).<\/p>\n<p>[14] \u00abCuando una gran cantidad de precios se ajustan por una gran margen en un corto espacio de tiempo, dan mucho m\u00e1s que una se\u00f1al eficaz. Lo que se recibe es m\u00e1s parecido a una bomba de informaci\u00f3n\u00bb. Adam Tooze, \u00abWhy inflation and the cost-of-living crisis won\u2019t take us back to the 1970s\u00bb (Por qu\u00e9 la inflaci\u00f3n y la crisis del coste de la vida no nos devolver\u00e1n a los a\u00f1os 70), <em>The New Statesman<\/em>, 4 de febrero de 2022.<\/p>\n<p>[15] V\u00e9ase tambi\u00e9n Moe, \u00abEnergy, industry and politics: Energy, vested interests, and long-term economic growth and development\u00bb, <em>Energy<\/em> 35, no. 4 (2010), quien, bas\u00e1ndose en Schumpeter y Mancur Olson, destaca la importancia del Estado para posibilitar el cambio estructural mediante el rechazo de los intereses creados, deseosos de preservar el statu quo.<\/p>\n<p>[16] V\u00e9ase especialmente John H. Wilhelm, \u00abThe Soviet Union Has an Administered, Not a Planned, Economy\u00bb, <em>Soviet Studies<\/em> 37, n\u00ba 1 (1985).<\/p>\n<p>[17] V\u00e9ase, por ejemplo, Chalmers Johnson, <em>MITI and the Japanese Miracle<\/em> (Stanford: Stanford University Press, 1982).<\/p>\n<p>[18] Pierre Mass\u00e9, <em>Le plan ou l\u2019anti-hasard<\/em> (Par\u00eds: Gallimard, 1965).<\/p>\n<p>[19] Charles Kindleberger, \u00abFrench Planning\u00bb, en <em>National Economic Planning<\/em>, M.F. Millikan ed., (Washington, D.C.: NBER, 1967), 295.<\/p>\n<p>[20] Daniel Yergin y Joseph Stanislaw, <em>The Commanding Heights<\/em> (Nueva York: Simon &amp; Schuster, 2002), 14.<\/p>\n<p>[21] Aunque los planes franceses posteriores se extendieron al conjunto de la econom\u00eda, la cuesti\u00f3n es que el alcance de la planificaci\u00f3n debe estar a la altura del reto que se plantea.<\/p>\n<p>[22] Dentro del sector industrial, la producci\u00f3n de acero, cemento, fertilizantes y pl\u00e1sticos es responsable de la gran mayor\u00eda de las emisiones sectoriales.<\/p>\n<p>[23] Mass\u00e9, <em>Le plan ou l\u2019anti-hasard<\/em> (1965), 154.<\/p>\n<p>[24] Al igual que en el caso hist\u00f3rico de la planificaci\u00f3n de posguerra, esta primera etapa tambi\u00e9n puede afectar a los propios actores: desde el punto de vista sociol\u00f3gico, es probable que surja un cierto compromiso hacia la realizaci\u00f3n de lo que los propios participantes afirmaban anteriormente que era factible.<\/p>\n<p>[25] Mass\u00e9: \u00abEl respeto a los \u00f3rdenes de magnitud es esencial. Es absurdo centrarse supersticiosamente en los d\u00edgitos detr\u00e1s de la coma\u00bb. (Mass\u00e9 1965, 176)<\/p>\n<p>[26] Para un estudio sobre la tantas veces invocada creaci\u00f3n de un aparato de planificaci\u00f3n b\u00e9lica en los Estados Unidos de la Segunda Guerra Mundial, v\u00e9ase Mark Wilson, <em>Destructive Creation: American Business and the Winning of World War II<\/em> (Filadelfia: University of Pennsylvania Press, 2016).<\/p>\n<p>[27] \u00abAntes de definirse por su objeto, su estructura o sus medios, la planificaci\u00f3n francesa se caracteriza por su esp\u00edritu. <em>L\u2019esprit du Plan<\/em>, c\u2019est le concert de toutes les forces \u00e9conomiques et sociales de la Nation\u00bb (Pierre Mass\u00e9 1965, p. 152, cursiva original.)<\/p>\n<p>[28] Jonathan Chait, \u00abJoe Biden\u2019s Big Squeeze\u00bb, <em>New York Magazine<\/em>, 22 de noviembre de 2021.<\/p>\n<p>[29] Inspir\u00e1ndose en el New Deal del presidente Roosevelt y en la movilizaci\u00f3n estadounidense para la Segunda Guerra Mundial, el marco del Green New Deal se refiere a los planes de reestructuraci\u00f3n econ\u00f3mica r\u00e1pida (Green) que est\u00e1n vinculados con las pol\u00edticas econ\u00f3micas igualitarias (New), o integrados en ellas, para crear un paquete global (Deal) que, se espera, sea capaz de conseguir el apoyo de una mayor\u00eda.<\/p>\n<p>[30] Piketty, <em>El capital en el siglo XXI<\/em> (Cambridge: Harvard University Press, 2014); Lukas Chancel y Thomas Piketty, <em>Carbono y desigualdad: de Kioto a Par\u00eds<\/em> (Par\u00eds: Escuela de Econom\u00eda de Par\u00eds, 2015); Ilona M. Otto, Kyoung Mi Kim, Nika Dubrovsky y Wolfgang Lucht, \u00abShift the focus from the super-poor to the super-rich\u00bb, <em>Nature Climate Change<\/em> 9 (2019): 82-87; Yannick Oswald, Anne Owen y Julia Steinberger, \u00abLarge inequality in international and intranational energy footprints between income groups and across consumption categories\u00bb, <em>Nature Energy<\/em> 5, no. 3 (2020): 231-239.<\/p>\n<p>[31] Daniela Gabor, \u00abThe Wall Street Consensus\u00bb, <em>Development and Change<\/em> 52, no. 3 (2021): 429-459.<\/p>\n<p>[32] <em>Les Echos<\/em>, \u00abLa modernizaci\u00f3n o la decadencia\u00bb \u2013 Nuestra serie del verano (5\/8), \u201c30 de agosto de 2016.<\/p>\n<p>[33] Martin Gilens, <em>Affluence and Influence<\/em> (Princeton: Princeton University Press, 2012); Benjamin Page y Martin Gilens, <em>\u00bfDemocracia en Am\u00e9rica?<\/em> (Chicago: University of Chicago Press, 2020); Lea Els\u00e4sser, <em>Wessen Stimme z\u00e4hlt?<\/em>, (Frankfurt: Campus Verlag, 2018).<\/p>\n<p>[34] C\u00e9dric Durand articula la visi\u00f3n positiva: \u00abNo veo qu\u00e9 deber\u00eda impedir que un gran frente progresista se manifieste a favor de las restricciones a las emisiones evitables relacionadas con los patrones de consumo de los ultrarricos. Una ecolog\u00eda punitiva con sesgo de clase podr\u00eda convertirse en un medio eficaz para impedir que el gasto ecol\u00f3gicamente perverso repercuta en los m\u00e1s pobres. Tambi\u00e9n podr\u00eda ser un trampol\u00edn para movilizaciones sociales m\u00e1s amplias\u00bb. Cedric Durand, \u00abZero-Sum Game\u00bb, <em>New Left Review<\/em> Sidecar 17, noviembre de 2021.<\/p>\n<p>[35] Por ejemplo, a trav\u00e9s del alarmismo clim\u00e1tico-kaleckiano; v\u00e9ase Adam Tooze, \u00abWhy the so-called \u2018energy crisis\u2019 is both a threat and an opportunity\u00bb, <em>The New Statesman<\/em>, 27 de octubre de 2021.<\/p>\n<p>[36] Richard Seymour, \u00ab\u00bfEs la crisis energ\u00e9tica una mayor oportunidad para la izquierda o la derecha?\u00bb <em>The New Statesman<\/em>, 5 de noviembre de 2021.<\/p>\n<p>[37] Judith Shklar, \u00abEl liberalismo del miedo\u00bb, en Rosenblum ed. <em>Liberalism and the Moral Life<\/em> (Cambridge: Harvard University Press, 1989).<\/p>\n<p>[38] Seymour lo llama \u00abuna escatolog\u00eda secularizada [\u2026] una esclavitud ins\u00edpida para el juicio final de la historia\u00bb (Seymour 2021)<\/p>\n<p>[39] Alyssa Battistoni y Geoff Mann, \u00ab\u00bfFue real la \u201cguerra contra el carb\u00f3n\u201d de Donald Trump, o s\u00f3lo el mercado en funcionamiento?\u00bb <em>The New Statesman<\/em>, 22 de noviembre de 2021.<\/p>\n<p>[40] Timur Kuran, \u00abNow Out of Never: The Element of Surprise in the East European Revolution of 1989\u00bb, <em>World Politics<\/em> 44, n\u00ba 1 (1991).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: <em>Contra el diluvio<\/em> (<a href=\"https:\/\/contraeldiluvio.es\/todo-el-campo\/\">https:\/\/contraeldiluvio.es\/todo-el-campo\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mercados, planificaci\u00f3n, y la coordinaci\u00f3n de la transformaci\u00f3n verde Este art\u00edculo fue originalmente publicado bajo el t\u00edtulo \u00abThe whole field\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12483,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563,44],"tags":[],"class_list":["post-12482","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial","category-economia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12482","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12482"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12482\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12483"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12482"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12482"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12482"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}