{"id":12492,"date":"2022-09-25T05:00:49","date_gmt":"2022-09-25T04:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12492"},"modified":"2022-09-25T02:50:41","modified_gmt":"2022-09-25T01:50:41","slug":"entrevista-a-lluis-rabell","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12492","title":{"rendered":"Entrevista a Llu\u00eds Rabell: \u00abUna izquierda que espera no es izquierda\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><em>Llu\u00eds Rabell (Josep Llu\u00eds Franco Rabell) naci\u00f3 el 17 de febrero de 1954 en el barrio barcelon\u00e9s del Raval. Traductor e int\u00e9rprete, trabaj\u00f3 en una empresa vinculada al ramo de la construcci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Inici\u00f3 su activismo pol\u00edtico en las postrimer\u00edas de la dictadura, milit\u00f3 en la LCR (Liga Comunista Revolucionaria). Su itinerario le llev\u00f3 m\u00e1s tarde a formar parte de EUiA y otras agrupaciones de izquierda. Ha sido activista del movimiento vecinal y fue presidente de la Federaci\u00f3n de Asociaciones de vecinos de Barcelona durante el gobierno municipal convergente de Xavier Trias.<\/em><\/p>\n<p><em>En septiembre de 2015 fue candidato a la presidencia de la Generalitat de Catalunya por S\u00ed que es pot, presidiendo su grupo parlamentario hasta octubre de 2017. Es miembro activo de Federalistes d\u2019Esquerra.<\/em><\/p>\n<p><em>Ha publicado en la editorial de El Viejo Topo, <\/em>La izquierda desnortada. Entre parias y brahmanes<em>.<\/em><\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/la-izquierda-desnortada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-12493\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/la-izquierda-desnortada.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"285\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/la-izquierda-desnortada.jpg 364w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/la-izquierda-desnortada-211x300.jpg 211w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Son muchos los temas que presentas y comentas a lo largo de las p\u00e1ginas del libro. Tendr\u00e9 que dejarme muchos asuntos en el archivo de \u00abPendientes\u00bb. Empiezo recomendando una hermosa y profunda historia familiar, obrera y socr\u00e1tica, que explicas en las p\u00e1ginas 141-143. Una excelente muestra de la perspectiva moral que defiendes.<br \/>\n<\/strong><strong>\u00bfQu\u00e9 izquierda est\u00e1 desnortada? \u00bfD\u00f3nde observas, qu\u00e9 te hace pensar en esa desorientaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Desnortada, desorientada, lo est\u00e1 la izquierda en su conjunto. La socialdemocracia europea se desliz\u00f3 hacia los postulados social-liberales en las d\u00e9cadas finales del siglo XX, al tiempo que las leyes del mercado irrump\u00edan por doquier y saltaba por los aires el pacto social de la posguerra. La izquierda de matriz comunista \u2013incluidas las corrientes cr\u00edticas con el estalinismo\u2013 salieron malparadas del hundimiento de la URSS y, con ella, del ocaso de la utop\u00eda de emancipaci\u00f3n surgida de la Revoluci\u00f3n de Octubre. Las nuevas tendencias, nacidas de los movimientos contestatarios de la globalizaci\u00f3n \u2013y en buena medida influenciadas por la izquierda universitaria americana\u2013 buscan nuevos sujetos pol\u00edticos, m\u00e1s all\u00e1 del paradigma de la lucha de clases. Sin embargo, la crisis ecol\u00f3gica, las tensiones geopol\u00edticas y todas las contradicciones acumuladas por el capitalismo bajo los a\u00f1os de hegemon\u00eda neoliberal, nos abocan a un per\u00edodo de intensos conflictos sociales. Ante ese escenario de trascendencia hist\u00f3rica, la izquierda se siente desprovista de una visi\u00f3n estrat\u00e9gica. Ese vac\u00edo, que llena penosamente un tacticismo desenfrenado, afecta a sus tendencias reformistas como a aquellas que postulan transformaciones radicales.<\/p>\n<p><strong>Se\u00f1alas en el pr\u00f3logo, lo titulas \u00abEn la incertidumbre\u00bb, que si bien la opini\u00f3n dominante sostiene que la \u00e9poca de los grandes partidos obreros qued\u00f3 definitivamente atr\u00e1s, tu posici\u00f3n no es esa, sino m\u00e1s bien la contraria. \u00bfLos grandes partidos obreros son m\u00e1s necesarios que nunca en tu opini\u00f3n? \u00bfHay que unir m\u00e1s los derechos civiles y los derechos sociales?<\/strong><\/p>\n<p>Bajo una forma u otra, deviene m\u00e1s necesario que nunca dar una expresi\u00f3n organizada a los intereses propios de la clase trabajadora, al cambio que \u00e9sta propone al conjunto de la sociedad. Esa idea, es evidente, va a contracorriente del <em>zeitgeist<\/em> de nuestras sociedades \u00abl\u00edquidas\u00bb. Pero esa \u00abliquidez\u00bb resulta de una determinada mutaci\u00f3n del capitalismo, de los cambios que indujo y de una serie de confrontaciones en que perdi\u00f3 el movimiento obrero. El neoliberalismo ha configurado sociedades desarticuladas y atomizadas. Esa es la base material sobre las que la izquierda ha tratado de recomponerse de modo populista. Podemos o La France Insoumise de M\u00e9lenchon han bebido de esa fuente. Pero la gram\u00e1tica populista conviene mucho m\u00e1s al discurso de la derecha radicalizada y de la extrema derecha que al prop\u00f3sito de una izquierda transformadora.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>La izquierda transformadora necesita apelar a la raz\u00f3n, a la comprensi\u00f3n de las contradicciones del capitalismo, a las ense\u00f1anzas adquiridas por las generaciones anteriores, a la construcci\u00f3n colectiva de pensamiento y estrategia. Muy al contrario, el populismo se nutre de emotividad, sentimentalismo y respuestas simples a problemas complejos. Lo ef\u00edmero del populismo de izquierdas llevar\u00e1 a plantearse construcciones partidistas m\u00e1s s\u00f3lidas, org\u00e1nicas y arraigadas socialmente.<\/p>\n<p><strong>Desde posiciones cr\u00edticas a lo que se presenta en ocasiones como \u00abnueva izquierda\u00bb, se se\u00f1ala que esa izquierda, a la que califican de posmodernista, enfatiza todo lo que puede lo que tenemos de particular y diferente defendiendo pol\u00edticas identitarias y tendiendo a refugiarse en aspectos intimistas, singulares, y lo hace en detrimento de lo mucho que tenemos en com\u00fan. \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece esa consideraci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Es exacto. El neoliberalismo proclam\u00f3 la desaparici\u00f3n de la clase obrera. Semejante afirmaci\u00f3n corresponde a los procesos de desindustrializaci\u00f3n y deslocalizaci\u00f3n que se dieron en las metr\u00f3polis, y al consiguiente debilitamiento de los sindicatos. Con la ca\u00edda del Muro de Berl\u00edn, el capitalismo triunfante hac\u00eda tabla rasa de un siglo y medio de luchas sociales: no hab\u00eda horizonte alternativo, ni proletariado que aspirase a liderar alternativa alguna. Era el fin de la historia. La izquierda interioriz\u00f3 ese paradigma. Y, con \u00e9l, un sentimiento de profunda derrota. La socialdemocracia busc\u00f3 una alternativa en las clases medias urbanas ilustradas. La izquierda alternativa busc\u00f3 nuevos \u00absujetos\u00bb. Para algunos sectores, la celebraci\u00f3n de unas diversidades e \u00abidentidades\u00bb \u2013que el capitalismo transforma h\u00e1bilmente en productos mercantiles\u2013 ha reemplazado al an\u00e1lisis materialista y a la lucha de clases. Sin embargo, la realidad es muy tozuda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfD\u00f3nde observas esa tozudez de la realidad?<\/strong><\/p>\n<p>En el marco de la econom\u00eda global, la clase trabajadora \u2013empezando por el proletariado industrial propiamente dicho\u2013 nunca hab\u00eda sido tan numerosa. (Otra cosa es su consciencia, su organizaci\u00f3n sindical, sus expresiones pol\u00edticas, que por lo general van muy por detr\u00e1s de su realidad objetiva). En las antiguas naciones industriales, la vieja clase obrera, empobrecida y \u00abolvidada\u00bb por la izquierda, nos recuerda airadamente su presencia \u00abvotando mal\u00bb, dej\u00e1ndose seducir por el Brexit o la demagogia nacional-populista.<\/p>\n<p><strong>En un segundo texto de presentaci\u00f3n, \u00abA \u00faltima hora\u00bb, afirmas que todav\u00eda est\u00e1 pendiente un balance \u00abdel cambio de paradigma que supuso la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, la apoteosis de los mercados y el debilitamiento de las organizaciones que se apoyaban sobre la clase trabajadora\u00bb. \u00bfNo hemos hablado ya mucho de ello? \u00bfQu\u00e9 podemos decirnos m\u00e1s? \u00bfHablar del pasado una y otra vez no nos quita energ\u00edas y tiempo para comprender y transformar el presente?<\/strong><\/p>\n<p>Hemos hablado mucho, pero quiz\u00e1 m\u00e1s para aliviar la mala conciencia de la izquierda que para entender realmente por qu\u00e9 se produjo ese colapso a finales del siglo XX. Nuestra comprensi\u00f3n del presente \u2013y a\u00fan m\u00e1s nuestra capacidad de imaginar el futuro\u2013 est\u00e1n fuertemente condicionadas por ese balance. Eso es tan cierto que hoy podemos imaginar el fin del mundo, pero somos incapaces de imaginar el final del capitalismo. Una parte de la izquierda permanece cautiva del pensamiento, al tiempo brutal e infantil, que el estalinismo inocul\u00f3 en el movimiento obrero internacional. Eso es perceptible en la incapacidad para orientarse seg\u00fan criterios de clase \u2013y no de bloques o conspiraciones, por mucho que, como las <em>meigas<\/em>, \u00abde haberlas, haylas\u00bb\u2013 en situaciones como la guerra de Ucrania. La URSS \u2013al igual que la Rep\u00fablica china\u2013 no constituyen \u00abmodelos\u00bb, no representan ning\u00fan dise\u00f1o previamente concebido de socialismo. Resultaron de un proceso tortuoso, complejo e inacabado de la lucha de clases mundial. Como consecuencia del atraso hist\u00f3rico, de las guerras y el aislamiento internacional, los sue\u00f1os socializadores se transformaron en terribles pesadillas estatalistas. Pero, situadas en su justa perspectiva hist\u00f3rica, esas experiencias no s\u00f3lo no desmienten, sino confirman la justeza del pron\u00f3stico marxista. Esas experiencias han consumido el esfuerzo emancipador de varias generaciones. El pasado pesa como una losa sobre el presente y el futuro de las izquierdas.<\/p>\n<p><strong>Te pregunto m\u00e1s tarde sobre Rusia y China. Coincides con Thomas Piketty en la consideraci\u00f3n de que en estos \u00faltimos a\u00f1os la izquierda se ha vuelto brahm\u00e1nica. \u00bfY eso qu\u00e9 significa exactamente? \u00bfToda la izquierda ha seguido esta transformaci\u00f3n? En el apartado \u00abEntre parias y brahmanes\u00bb hablas del rearme ideol\u00f3gico de la izquierda. \u00bfEn qu\u00e9 aristas deber\u00eda rearmarse m\u00e1s esa izquierda?<\/strong><\/p>\n<p>El enfoque de Piketty es muy interesante. Creo que da en el clavo. Frente a la \u00abrevoluci\u00f3n conservadora\u00bb y, m\u00e1s tarde, frente a la oleada neoliberal, la socialdemocracia, al sentir que iba perdiendo pie sobre las franjas sociales m\u00e1s humildes, aquellas que compondr\u00edan \u00ablos perdedores de la globalizaci\u00f3n\u00bb, busc\u00f3 afianzarse en aquellos segmentos que hab\u00edan progresado en el marco del Estado del Bienestar, durante las d\u00e9cadas en que funcion\u00f3 un cierto \u00abascensor social\u00bb. Pero ese desplazamiento del centro de gravedad conllev\u00f3 un deslizamiento no menos notable hacia las aspiraciones y percepciones de las clases medias en un momento de profundos cambios tecnol\u00f3gicos, econ\u00f3micos y culturales. La izquierda se \u00ab<em>brahmaniz\u00f3<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00bfBrahmaniz\u00f3?<\/strong><\/p>\n<p>Ah\u00ed estuvo la \u00abtercera v\u00eda\u00bb de Tony Blair, por citar un ejemplo emblem\u00e1tico. La suerte de un gran partido como el PCI tiene que ver igualmente con esa deriva. La izquierda verde europea \u2013a quien hay que reconocer el m\u00e9rito de haber puesto en la agenda la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica, que hoy reconocemos crucial para el devenir de la humanidad\u2013 ha mostrado tambi\u00e9n, desde su surgimiento, los rasgos caracter\u00edsticos de la <em>intelligentsia<\/em> urbanita a la hora de abordar los problemas pol\u00edticos, incluidos los de la propia transici\u00f3n ecol\u00f3gica, imposible sin una acertada orientaci\u00f3n social. El rearme ideol\u00f3gico tiene que ver con ese balance al que antes me refer\u00eda, y con el esbozo de un programa y una estrategia hacia el socialismo que recupere la centralidad y el esfuerzo de organizaci\u00f3n de la clase trabajadora.<\/p>\n<p><strong>Citas y hablas con cari\u00f1o y admiraci\u00f3n de pensadores de orientaci\u00f3n trotskista: Bensa\u00efd, Krivine, Mandel, etc. De hecho, de joven fuiste militante de la LCR. \u00bfTe sigues reconociendo en esa tradici\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>La lucha de la Oposici\u00f3n de Izquierdas contra la degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica del Estado sovi\u00e9tico y, luego, el esfuerzo del trotskismo por mantener vivas las tradiciones del marxismo revolucionario y del bolchevismo forman parte de la historia y el patrimonio del movimiento obrero mundial. Representan toda una etapa, repleta de impagables ense\u00f1anzas, conquistadas al precio de sacrificios heroicos de una corriente que tuvo que enfrentarse a las iras y la persecuci\u00f3n combinada de la burgues\u00eda liberal, del fascismo y del terror estalinista. Sin embargo, las tradiciones militantes no viven en el aire. Por la fuerza de las circunstancias hist\u00f3ricas, el trotskismo vivi\u00f3 en gran medida como una corriente \u00abexiliada de su propia clase\u00bb. S\u00f3lo epis\u00f3dicamente ha logrado romper su aislamiento, llegando a constituir una fuerza influyente entre las clases populares. El aislamiento asfixia el pensamiento, favorece las derivas doctrinarias, las rupturas y la b\u00fasqueda de suced\u00e1neos.<\/p>\n<p><strong>Reivindicas entonces aquella tradici\u00f3n&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Reivindico aquella tradici\u00f3n, la memoria de quienes lucharon por preservarla y cuanto de fecundo puede aportar esa experiencia al combate de la izquierda del siglo XXI. Pero me cuesta mucho reconocer ese impulso en las opciones adoptadas por grupos que, formalmente, se reclaman del trotskismo, pero se dejan seducir por las identidades posmodernas.<\/p>\n<p><strong>Has estructurado los escritos recogidos en el libro en nueve apartados. Empiezo por el primero: \u00abEchando la vista atr\u00e1s\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 das tanta importancia a la Primavera de Praga y a la invasi\u00f3n de Checoslovaquia de agosto de 1968?<\/strong><\/p>\n<p>Porque la historia no est\u00e1 escrita de antemano. Las cosas no sucedieron de la \u00fanica manera que pod\u00edan haber sucedido. S\u00f3lo la lucha dirime las disyuntivas. La Primavera de Praga no fue un acontecimiento aislado. Se hab\u00edan producido otros movimientos de masas contra los reg\u00edmenes burocr\u00e1ticos en el Este de Europa \u2013Berl\u00edn en el 53, la revoluci\u00f3n de los Consejos Obreros h\u00fangaros en el 56\u2026\u2013 Y otros siguieron: en el B\u00e1ltico a principios de los 70, luego el surgimiento de Solidarnosc.<\/p>\n<p>Visto en perspectiva, Praga fue crucial. El movimiento de las f\u00e1bricas y las universidades, sobre el que se apoy\u00f3 el ala reformadora del PC, planteaba un giro democr\u00e1tico en la vida pol\u00edtica y la econom\u00eda nacionalizada. Esa necesidad estaba a la orden del d\u00eda, con car\u00e1cter de urgencia, en todos los pa\u00edses del Este y en la URSS. Lo que se dio en llamar \u2013con poca fortuna\u2013 \u00absocialismo con rostro humano\u00bb pon\u00eda de manifiesto una alternativa insoslayable: la gesti\u00f3n anquilosada de la burocracia sobre econom\u00edas complejas, al tiempo que generaba desigualdades sociales y promov\u00eda tendencias favorables a una restauraci\u00f3n del capitalismo, amenazaba con llevar a un colapso general a medio plazo. No habr\u00eda socialismo en un solo pa\u00eds. Ni siquiera en un solo bloque.<\/p>\n<p><strong>Pero avanzar no era un sue\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p>Era posible avanzar, dando voz a los trabajadores y a la sociedad civil, mediante la libertad de expresi\u00f3n, la cr\u00edtica y la participaci\u00f3n, y confiriendo un car\u00e1cter m\u00e1s indicativo y cooperativo a la planificaci\u00f3n. El Kremlin temi\u00f3 por su poder y aplast\u00f3 aquella esperanza regeneradora, usurpando y desacreditando la bandera del socialismo. Esa tragedia marc\u00f3 ulteriores desarrollos ideol\u00f3gicos de las revueltas obreras contra el poder burocr\u00e1tico: Solidarnosc levant\u00f3 un movimiento de diez millones de trabajadores\u2026 que acab\u00f3 bajo una direcci\u00f3n clerical. La \u00abnormalizaci\u00f3n\u00bb de Praga prefigur\u00f3 el destino de la URSS.<\/p>\n<p><strong>En \u00abEcos de un siglo\u00bb rindes un homenaje a Albert Escofet, \u00abentra\u00f1able amigo y animador de tantos combates de la izquierda\u00bb. \u00bfQu\u00e9 signific\u00f3 para ti la vida y lucha de Albert?<\/strong><\/p>\n<p>Junto a su entra\u00f1able personalidad, me atrever\u00eda a decir que encarnaba muy bien el prototipo de la fidelidad a su clase y a sus ideales. Sobre la lealtad y la entrega de ese tipo de militantes, de hombres y mujeres con ese talante, se han construido y mantenido durante d\u00e9cadas las organizaciones del movimiento obrero.<\/p>\n<p>No se entienda esto como una mera evocaci\u00f3n sentimental, ni como una nostalgia de tiempos pasados. No. Se trata de reivindicar una ense\u00f1anza v\u00e1lida para la nueva generaci\u00f3n. No habr\u00e1 emancipaci\u00f3n sin esfuerzo emancipador y sin organizaci\u00f3n. Y no habr\u00e1 atajos, ni astucias que valgan. Ser\u00e1 necesarias tenacidad, constancia y lealtad.<\/p>\n<p>En ese sentido, Albert fue todo un ejemplo.<\/p>\n<p><strong>No son pocas las p\u00e1ginas y art\u00edculos que dedicas a temas feministas. \u00bfDebemos los hombres hablar de estas tem\u00e1ticas? \u00bfQu\u00e9 feminismo es el tuyo?<\/strong><\/p>\n<p>El problema es la izquierda. La izquierda debe asumir e integrar plenamente la agenda feminista. La cr\u00edtica y la aspiraci\u00f3n a la igualdad del movimiento feminista no pueden ser un atributo ni un complemento, sino un elemento nuclear del programa socialista. La opresi\u00f3n patriarcal, identificada por el feminismo en todos los \u00e1mbitos de la vida social, de la econom\u00eda y la cultura, no s\u00f3lo es funcional al capitalismo, sino que perpet\u00faa las pautas de dominaci\u00f3n que son necesarias a su reproducci\u00f3n. Pero, al mismo tiempo, hay que entender que el feminismo es el movimiento hist\u00f3rico de las mujeres en pro de la igualdad. Los hombres feministas, si esa expresi\u00f3n es acertada, son aquellos que han sido convencidos de la justeza de ese combate y lo apoyan resueltamente. Por supuesto que debemos hablar de la agenda feminista.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo no hablar\u00edamos de la prostituci\u00f3n si es la demanda masculina quien la promueve? \u00bfC\u00f3mo callar\u00edamos ante el fen\u00f3meno de la pornograf\u00eda, cuando escenifica una violencia deshumanizadora de los hombres sobre las mujeres? \u00bfO ante el negocio infame de los \u00abvientres de alquiler\u00bb? Claro que debemos hablar de todo ello. El feminismo incide de lleno en la crisis de la civilizaci\u00f3n que estamos viviendo. La cuesti\u00f3n, para nosotros, los hombres, consiste sobre todo en saber <em>a qui\u00e9n hablamos<\/em>. No vamos a explicar el feminismo a las feministas\u2026 de quienes a\u00fan estamos aprendiendo los rudimentos de la teor\u00eda feminista. Nuestra tarea, eso s\u00ed, es dirigirnos a los otros hombres y a la esfera p\u00fablica en general, combatiendo prejuicios, cuestionando la superioridad viril en la que hemos sido socializados, apelando a la responsabilidad\u2026<\/p>\n<p>Debemos decidir si queremos avanzar hacia una sociedad igualitaria\u2026 o formar parte, por activa o por pasiva, de una fratr\u00eda b\u00e1rbara.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNos resumes tus principales cr\u00edticas a la teor\u00eda-filosof\u00eda-cosmovisi\u00f3n <em>queer<\/em>? Sostienes que lo <em>queer<\/em>, una corriente antifeminista y patriarcal se\u00f1alas, \u00abarrasa por razones materiales y culturales. A estas alturas, ya es dif\u00edcil ocultar que hay poderosos intereses econ\u00f3micos en las promoci\u00f3n mundial del transgenerismo\u00bb. Tomando pie en Elena Armesto recuerdas que la industria de la identidad del g\u00e9nero ha pasado de valer 800 millones de euros anuales a m\u00e1s de 3 billones en solo cinco a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n<p>Recomiendo vivamente la lectura de <em>Nadie nace en un cuerpo equivocado<\/em>, de los profesores Jos\u00e9 Errasti y Marino P\u00e9rez, que constituye un excelente tratamiento de este tema. Como bien explican los autores, la actual y omnipresente oleada <em>transgenerista<\/em> <em>queer<\/em> s\u00f3lo es posible en el marco de unas sociedades desvertebradas y atomizadas tras d\u00e9cadas de neoliberalismo, donde la l\u00f3gica del mercado ha impregnado todos los pliegues de la vida, y reinan el narcisismo, el individualismo exacerbado y la infantilizaci\u00f3n del pensamiento. La eclosi\u00f3n de este movimiento, que impugna radicalmente la raz\u00f3n, surge en un contexto \u00abl\u00edquido\u00bb y desquiciado. Es un desvar\u00edo colectivo que, no obstante, acaba expresando las pulsiones m\u00e1s profundas del capitalismo. Poner en duda el resultado de cientos de millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n de las especies \u2013que, en el caso de la nuestra, han configurado una reproducci\u00f3n a partir de dos sexos\u2013 o pretender que esos sexos son, al igual que los prejuicios y roles socialmente atribuidos que les rodean, un \u00abconstructo\u00bb arbitrario, dise\u00f1ado por el lenguaje, hubiese sido en otras circunstancias hist\u00f3ricas una extravagancia sin mayor impacto que el terraplanismo. Sin embargo, en medio de la crisis de civilizaci\u00f3n que vivimos, esas creencias anticient\u00edficas se est\u00e1n convirtiendo en una religi\u00f3n ante la que se inclinan autoridades acad\u00e9micas, medios de comunicaci\u00f3n y gobiernos. Y est\u00e1 propiciando unas legislaciones retr\u00f3gradas que amenazan los derechos de las mujeres, la coeducaci\u00f3n, y la salud de ni\u00f1os y adolescentes \u2013a quienes se induce a creer que sus malestares responden invariablemente al hecho de que han nacido en un cuerpo equivocado, desatino de la naturaleza que les hormonas y el bistur\u00ed corregir\u00e1n\u2013.<\/p>\n<p><strong>Un desprop\u00f3sito en tu opini\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Un desprop\u00f3sito de graves consecuencias sociales, pero de ping\u00fces beneficios para algunas corporaciones.<\/p>\n<p><strong>Una de las decisiones m\u00e1s desafortunadas de Pedro S\u00e1nchez, sostienes, fue dejar el Ministerio de Igualdad en manos de Irene Montero. El feminismo, nos recuerdas, no es algo accesorio, sino nuclear, al socialismo. Lo acabas de se\u00f1alar. A\u00f1ades. \u00abDesgraciadamente, en toda una parte de la izquierda, los objetivos del movimiento hist\u00f3rico de las mujeres se han disuelto en una celebraci\u00f3n inane de la diversidad\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 fue un error nombrar a Montero ministra de Igualdad? \u00bfRepresenta ese sector inane pro-diversidad de la izquierda al que aludes?<\/strong><\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de un gobierno de coalici\u00f3n comporta negociaci\u00f3n y concesiones mutuas. No s\u00e9 si era evitable dar ese ministerio a Podemos. Pero me temo que el PSOE lo consider\u00f3 algo de importancia secundaria. Y ya se est\u00e1 viendo que no lo es. Tambi\u00e9n hubo un arbitraje gubernamental a favor de la tramitaci\u00f3n de la \u00abLey Trans\u00bb y, de modo significativo, Carmen Calvo, una de las voces m\u00e1s respetadas del feminismo socialista, fue apartada de la vicepresidencia en la reestructuraci\u00f3n del ejecutivo que precedi\u00f3 al Congreso del PSOE en Valencia. El problema es que ese ministerio se dedica a poner palos en las ruedas de la agenda feminista.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPalos en las ruedas de la agenda feminista el Ministerio de Igualdad?<\/strong><\/p>\n<p>Irene Montero, a pesar de sus intermitentes declaraciones abolicionistas, no pasar\u00e1 a la historia por haber promovido una legislaci\u00f3n seria contra la prostituci\u00f3n sino por sus denodados esfuerzos por exaltar la diversidad y por coronar en el Congreso de los Diputados una inquietante din\u00e1mica legislativa <em>queer<\/em> que ya ha tomado cuerpo en casi todas las comunidades aut\u00f3nomas. Podemos quiere \u00abmarcar perfil\u00bb frente a la socialdemocracia, un perfil supermoderno y guay. Para ello, ha escogido hacer bandera de una ideolog\u00eda que se ha convertido en el reflejo invertido de los m\u00e1s rancios prejuicios sexistas con los que se identifica la extrema derecha. Para \u00e9sta, hay que ajustar el comportamiento de ni\u00f1os y ni\u00f1as a las pautas y roles tradicionales, al <em>g\u00e9nero<\/em>. Para la <em>izquierda transactivista<\/em>, habr\u00eda que acomodar los cuerpos al sexo que supuestamente definir\u00edan esos rancios estereotipos, elevados a la categor\u00eda de una \u00abidentidad\u00bb incuestionable. As\u00ed, la disforia de g\u00e9nero, expresi\u00f3n de un aut\u00e9ntico malestar de or\u00edgenes diversos \u2013y que s\u00f3lo en determinados casos podr\u00eda encontrar alivio en una \u00abreasignaci\u00f3n\u00bb\u2013, deviene la revelaci\u00f3n del verdadero <em>ser<\/em>. Legislar a partir de semejante concepci\u00f3n, propia de una secta, s\u00f3lo puede abocar a situaciones desastrosas. \u00a1Menudo estandarte para la nueva izquierda!<\/p>\n<p><strong>Por cierto, \u00bfno te muestras a lo largo del libro bastante o muy generoso con Pedro S\u00e1nchez, incluso con la socialdemocracia, que en ocasiones se confunde con el social-liberalismo?<\/strong><\/p>\n<p>Alguna vez he escrito que Pedro S\u00e1nchez es un socialdem\u00f3crata posmoderno. Esp\u00edritu de supervivencia, habilidad t\u00e1ctica, regate corto, incluso audacia. Pero quiz\u00e1 no demasiado <em>background<\/em> ideol\u00f3gico. Creo que la actitud hacia el feminismo, como moneda de cambio para la paz gubernamental, as\u00ed lo indica. El brusco giro sobre el S\u00e1hara formar\u00eda parte tambi\u00e9n de esas decisiones que atienden a presiones o exigencias del corto plazo, en detrimento de la reflexi\u00f3n estrat\u00e9gica e incluso de ciertos principios.<\/p>\n<p>Pero no pienso que la gesti\u00f3n del gobierno de Pedro S\u00e1nchez pueda tildarse de social-liberal. Al contrario, creo que representa una neta inflexi\u00f3n al respecto. La reforma laboral, los ERTE, las medidas de protecci\u00f3n social durante la pandemia\u2026 incluso las intervenciones en Bruselas en favor de una mutualizaci\u00f3n de los fondos de contingencia o de la excepci\u00f3n ib\u00e9rica en materia energ\u00e9tica, con todas las limitaciones que se puedan se\u00f1alar, van en la l\u00ednea de una renovada concertaci\u00f3n social, muy propia de la socialdemocracia. Pero no hay que perder de vista que Espa\u00f1a forma parte de la OTAN, que el PSOE es de tradici\u00f3n atlantista y que, por otra parte, la apuesta de la socialdemocracia europea a favor de moverse dentro de las pautas marcadas por la UE es muy clara. Eso marca los l\u00edmites de la acci\u00f3n de un gobierno de indiscutible car\u00e1cter progresista \u2013en el sentido de promover ciertas reformas y medidas favorables a la poblaci\u00f3n trabajadora\u2013, pero que refleja una d\u00e9bil correlaci\u00f3n de fuerzas de las izquierdas en la sociedad espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Lo que discuto en mi libro es lo acertado, por parte de la izquierda alternativa, de haber querido formar parte de ese gobierno \u2013en lugar de optar por un apoyo parlamentario externo\u2013.<\/p>\n<p><strong>Tal vez tu posici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>La disciplina gubernamental obliga. Y Podemos no siempre lo lleva bien, en algunos casos incluso sobreactuando como si estuviera en la oposici\u00f3n. La colaboraci\u00f3n con la izquierda reformista es absolutamente obligada en esta etapa de recomposici\u00f3n de fuerzas. Pero eso requiere saber discrepar \u2013 y empujar cuando sea necesario\u2013, conscientes de la senda angosta por la que anda un gobierno como \u00e9ste.<\/p>\n<p>A la socialdemocracia hay que exigirle reformas efectivas. No tiene sentido esperar de ella lo que no puede dar\u2026 e indignarse por ello.<\/p>\n<p><strong>Las izquierdas catalanas, tambi\u00e9n las espa\u00f1olas, \u00bfno han sido en ocasiones, en bastantes ocasiones, demasiado acr\u00edticas e incluso seguidoras de los planteamientos te\u00f3ricos y las pr\u00e1cticas reales del nacional-secesionismo catal\u00e1n? \u00bfEstuvieron esas izquierdas a la altura de las circunstancias en septiembre y octubre de 2017? En una parte de la dedicatoria de tu libro, citas a un conjunto de compa\u00f1eros y compa\u00f1eras, y a\u00f1ades: \u00abenrolados en una \u201cpatrulla\u201d que defendi\u00f3 el honor de la izquierda transformadora durante la agitada legislatura catalana de 2015-2017.\u00bb \u00bfEl <em>honor<\/em> de la izquierda transformadora? \u00bfQu\u00e9 honor es ese?<\/strong><\/p>\n<p>Las izquierdas \u00aba la izquierda del PSOE\u00bb fueron, en efecto, muy bobaliconas frente al \u00abproc\u00e9s\u00bb. Es cierto que el gobierno de Rajoy, su corrupci\u00f3n, sus pol\u00edticas antisociales y su inmovilismo pol\u00edtico pod\u00edan crear cierta confusi\u00f3n, confiriendo una p\u00e1tina democr\u00e1tica a ese movimiento. Pero, conforme iba avanzando, sus rasgos aparec\u00edan con mayor nitidez. Se trataba de una revuelta de las clases medias, liderada por una nomenclatura auton\u00f3mica que se aferraba al poder. Los d\u00edas 6 y 7 de septiembre de 2017 apareci\u00f3 con toda claridad su naturaleza antidemocr\u00e1tica, profundamente divisoria de la sociedad catalana. Las leyes de \u00abdesconexi\u00f3n\u00bb esbozaban una Rep\u00fablica de rasgos autoritarios, destinada a devenir un para\u00edso fiscal.<\/p>\n<p><strong>D\u00e9jame remarcarlo: Rep\u00fablica de rasgos autoritarios, destinada a devenir un para\u00edso fiscal.<\/strong><\/p>\n<p>Hoy sabemos que, en aquellas fechas, Puigdemont recib\u00eda a presuntos emisarios del Kremlin.<\/p>\n<p>La izquierda populista espa\u00f1ola qued\u00f3 deslumbrada por los \u00e9xitos movilizadores del nacionalismo catal\u00e1n, en el que crey\u00f3 detectar a un aliado contra \u00abel r\u00e9gimen del 78\u00bb. Nuestro grupo parlamentario, a contracorriente, condenado por su propio espacio a un cierto ostracismo, trat\u00f3 de defender el punto de vista democr\u00e1tico y los intereses de la Catalu\u00f1a trabajadora, proponiendo v\u00edas de desactivaci\u00f3n del choque institucional en ciernes. Y, llegado el momento, plant\u00e1ndose ante el aventurerismo independentista, su clasismo y sus rasgos supremacistas. Ese era el deber de una fuerza de izquierdas fiel a su gente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 nos resulta m\u00e1s f\u00e1cil imaginarnos el final del mundo que el final del capitalismo? \u00bfPor falta de imaginaci\u00f3n? \u00bfPor la derrota que hemos sufrido? \u00bfPor el \u00e9xito y los grandes apoyos sociales que sigue teniendo el capitalismo?<\/strong><\/p>\n<p>Por todas esas cosas a la vez, como he comentado m\u00e1s arriba. Imaginaci\u00f3n, estudio, debate y reflexi\u00f3n\u2026 la izquierda deber\u00e1 recuperar esos h\u00e1bitos, perdidos en medio de la agitaci\u00f3n de una pol\u00edtica que late al ritmo de los tuits. Pero no todo depende de nuestra creatividad intelectual. Los cl\u00e1sicos del marxismo, formados en la cultura alemana, citaban con frecuencia los versos de Goethe: \u00abLa teor\u00eda es seca, mi joven amigo, pero el \u00e1rbol de la vida permanece eternamente verde\u00bb. Las variantes que ofrece la vida son siempre mucho ricas que la m\u00e1s febril de las mentes humanas. Enzo Traverso dice que la humanidad crear\u00e1 las nuevas utop\u00edas que necesite para seguir adelante. El desarrollo de la lucha de clases plantear\u00e1 los problemas en los t\u00e9rminos en que deber\u00e1n ser resueltos. La izquierda debe reaprender a ser atenta, fiel y \u00abestudiosa\u00bb, como acostumbraban a decir en tiempos de la joven Internacional Comunista, cuando se trataba de forjar nuevos partidos y dirigentes.<\/p>\n<p><strong>Haces referencia, como no pod\u00eda ser menos, a los problemas medioambientales y especialmente al calentamiento global. \u00bfEsto lo cambia todo? \u00bfHay alguna iniciativa que crees que va en la buena direcci\u00f3n? A\u00f1ado otra m\u00e1s: sostienes que el socialismo es el aut\u00e9ntico ecologismo del siglo XXI. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 tipo de socialismo, un socialismo decrecentista por ejemplo?<\/strong><\/p>\n<p>La transici\u00f3n ecol\u00f3gica ser\u00e1 el marco general de la lucha de clases a lo largo del siglo XXI. La l\u00f3gica de la acumulaci\u00f3n capitalista violenta sin cesar los ciclos de regeneraci\u00f3n de la vida. Las crisis c\u00edclicas del capital y las guerras que desata la lucha por los mercados no hacen sino agravar los desequilibrios medioambientales, provocar hambrunas, retrasar los cambios necesarios en los modelos energ\u00e9ticos. Las medidas del tr\u00e1nsito hacia una econom\u00eda descarbonizada, el recurso a energ\u00edas renovables, los paradigmas sostenibles de movilidad, producci\u00f3n industrial, alimenticia o de consumo\u2026 todo eso ha sido o est\u00e1 siendo pensado. El problema radica en los costes de esa transici\u00f3n, en qui\u00e9n debe soportarlos. Un reciente informe del Banco de Espa\u00f1a dice que recaer\u00e1n inevitablemente sobre las rentas m\u00e1s bajas. Si eso fuese as\u00ed, no habr\u00eda transici\u00f3n. Tendr\u00edamos una sucesi\u00f3n de explosiones sociales similares a la de los \u00abchalecos amarillos\u00bb franceses, generando unos escenarios f\u00e1cilmente aprovechables por la extrema derecha. La transici\u00f3n plantear\u00e1 la necesidad de enfrentarse a poderosos grupos corporativos, embridando con firmeza el mercado. Y requerir\u00e1 un giro no menos decidido en la fiscalidad, con objeto de financiar investigaci\u00f3n, formaci\u00f3n, infraestructuras, reestructuraciones y medidas compensatorias para las afectaciones sobre las clases menesterosas. En ese sentido digo que el socialismo es el verdadero ecologismo.<\/p>\n<p><strong>En cuanto al decrecentismo.<\/strong><\/p>\n<p>Pues no, no me convence el t\u00e9rmino \u00abdecrecimiento\u00bb, que evoca entre la clase trabajadora \u2013sin cuya adhesi\u00f3n no habr\u00e1 transici\u00f3n\u2013 unas penurias que conoce demasiado bien en su vida cotidiana. Habr\u00e1 que decrecer en ciertos dominios y crecer en otros. El modelo final debe satisfacer las necesidades humanas y ser sostenible para el planeta. Esa es la ecuaci\u00f3n que hay que resolver.<\/p>\n<p><strong>Te cito: \u00abEl siglo XXI se perfila como una nueva era de guerras y revoluciones. Los conflictos armados, dirimiendo en terceros pa\u00edses correlaciones de fuerza entre grandes potencias, han salpicado todo el desarrollo de la <em>globalizaci\u00f3n<\/em>. Bajo el actual desorden mundial, con sus devastadoras crisis financieras, el deterioro de la biosfera y la exacerbaci\u00f3n de las desigualdades, maduran las condiciones de nuevos acontecimientos revolucionarios que determinar\u00e1n el curso de la historia\u00bb. \u00bfNo ves la situaci\u00f3n con mucho optimismo? \u00bfD\u00f3nde observas el humus para nuevas revoluciones socialistas?<\/strong><\/p>\n<p>No, ni optimismo, ni pesimismo. La hip\u00f3tesis de la revoluci\u00f3n comporta a su vez la posibilidad de su derrota. Considerando la gravedad de las contradicciones que acumula el capitalismo, la profundidad de las crisis que nos ha legado la globalizaci\u00f3n neoliberal, los sufrimientos a que se ver\u00e1n abocados millones de seres humanos\u2026 no es razonable pensar que, aqu\u00ed y all\u00e1, dejen de producirse tremendas convulsiones, colapsos de las formas de gobierno, choques entre las clases sociales donde se dirima la cuesti\u00f3n del poder, del orden que debe regir sus relaciones. No es razonable pensar que el mundo no vaya a conocer nuevas sacudidas revolucionarias. De ser as\u00ed, el declive de la civilizaci\u00f3n ser\u00eda imparable. Lo ingenuo ser\u00eda creer que esas crisis y procesos revolucionarios \u2013con ritmos, desarrollos y ubicaciones que no podemos predecir\u2013 vayan a resolverse por s\u00ed solas, de modo favorable a los oprimidos. Ning\u00fan imperio ha abandonado la escena de la historia sin antes librar una \u00faltima guerra, ni las clases dominantes renunciar\u00e1n de buen grado a su posici\u00f3n. Como la revoluci\u00f3n, la contrarrevoluci\u00f3n tambi\u00e9n estar\u00e1 a la orden del d\u00eda. Es necesario que haya una izquierda capaz de ser \u00fatil en etapas defensivas como la actual, pero que integre esa hip\u00f3tesis en su visi\u00f3n del mundo.<\/p>\n<p><strong>Te defines en varias ocasiones como pensador marxista o muy pr\u00f3ximo al marxismo. \u00bfQu\u00e9 cl\u00e1sicos del siglo XX o de estas d\u00e9cadas te interesan m\u00e1s?<\/strong><\/p>\n<p>Me parece que eso de \u00abpensador marxista\u00bb me viene un poco grande. Efectivamente, me reconozco en la tradici\u00f3n marxista. Mis referencias son muchas, desde los cl\u00e1sicos \u00abde toda la vida\u00bb \u2013Marx, Engels, Rosa Luxemburg, Lenin, Trotsky, Gramsci\u2026\u2013 hasta historiadores del movimiento obrero, como Pierre Brou\u00e9, fil\u00f3sofos cr\u00edticos como Walter Benjamin o Daniel Bensa\u00efd\u2026 Me parece igualmente obligada la lectura de pensadores que no forman parte de esa tradici\u00f3n, pero cuyas investigaciones son enriquecedoras. En el libro hay una larga lista de autoras feministas. Y tambi\u00e9n rese\u00f1as de gente alejada en el espectro pol\u00edtico, pero de inspiradoras reflexiones, como Isaiah Berlin o Daniel Innerarity.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qu\u00e9 es el marxismo para ti?<\/strong><\/p>\n<p>El marxismo no es una doctrina, sino un pensamiento cr\u00edtico y materialista que trata de aprehender la realidad. Ninguno de los cl\u00e1sicos escribi\u00f3 una receta para los problemas a los que debemos enfrentarnos. Hay que estar dispuestos a aprender de todo aquel que pueda ense\u00f1arnos algo. Debemos pensar con nuestra propia cabeza; rechazar dogmas, sectarismos y arrogancia intelectual. Si la realidad desmiente nuestra teor\u00eda, es la teor\u00eda lo que debemos reconsiderar \u2013y no enviar al diablo la realidad\u2013. Esa ense\u00f1anza s\u00ed podemos recogerla tal cual de los cl\u00e1sicos. Insisto: la izquierda debe ser <em>estudiosa<\/em>.<\/p>\n<p><strong>\u00abCrisis territorial\u00bb es el t\u00edtulo de unos de los apartados del libro. \u00bfFue eso, fue una \u00abcrisis territorial\u00bb el intento nacional-secesionista .Cat se romper el Estado y crear un nuevo Estado-muro muy favorable, por lo que sabemos, y seg\u00fan t\u00fa mismo has se\u00f1alado, a ser para\u00edso fiscal?<\/strong><\/p>\n<p>Bien, en realidad, tuvimos una crisis social, institucional y pol\u00edtica, que cabalg\u00f3 sobre un desajuste y lo envenen\u00f3. Con la perspectiva de los a\u00f1os, creo que toda la izquierda nos equivocamos al plantear en su d\u00eda una reforma del Estatut que tend\u00eda a desbordar los marcos constitucionales y cuyo final poco feliz dej\u00f3 abierta una herida de incomprensi\u00f3n, un deseo de reconocimiento no satisfecho. El \u00abproc\u00e9s\u00bb ahond\u00f3 esa herida, levantando la bandera de una secesi\u00f3n unilateral. Pero, como he dicho antes, ese movimiento serv\u00eda ante todo de paraguas a la desaz\u00f3n y aspiraciones de unas clases medias que so\u00f1aban con un estatus m\u00e1s ventajoso al margen de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Lo de constituir una suerte de \u00abAndorra con vistas al mar\u00bb no era s\u00f3lo una enso\u00f1aci\u00f3n; de alg\u00fan modo ese ser\u00eda el \u00fanico destino posible para un peque\u00f1o Estado, eclosionado en el sur de Europa en plena globalizaci\u00f3n. Nada m\u00e1s lejos de una entidad social y democr\u00e1tica. Adem\u00e1s, la energ\u00eda requerida para emprender ese vuelo se obten\u00eda \u00abpor fisi\u00f3n\u00bb. Es decir, rompiendo la unidad civil de la sociedad catalana, al exacerbar e inflamar el sentimiento nacional, torn\u00e1ndolo excluyente para m\u00e1s de la mitad de esa sociedad, que conjuga su catalanidad con el apego a Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo hay en sectores de la izquierda espa\u00f1ola (incluida la catalana) una excesiva rapidez, tal vez por costumbre, en descalificar (\u00a1derecha extrema, extrema derecha!) a organizaciones o colectivos ciudadanos que apuestan por la integridad nacional espa\u00f1ola?<\/strong><\/p>\n<p>Desde luego. El nacionalismo se nutre siempre de enemigos. La opresi\u00f3n cultural y pol\u00edtica sufrida por Catalu\u00f1a bajo el franquismo dej\u00f3 en el imaginario colectivo una visi\u00f3n del nacionalismo catal\u00e1n como algo con marchamo democr\u00e1tico. La izquierda tiene parte de responsabilidad en la permanencia de ese espejismo. En la transici\u00f3n, las izquierdas hicieron bandera de un catalanismo popular que pretend\u00eda cohesionar a la sociedad, recuperando como un bien com\u00fan la lengua y la cultura maltrechas bajo la dictadura. Pero, durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, Pujol fue sembrando su particular lectura del hecho nacional catal\u00e1n: no como una construcci\u00f3n integradora, permanentemente abierta e inconclusa, vinculada a la Espa\u00f1a democr\u00e1tica y a Europa, sino como un <em>esencialismo<\/em>. Entorno a la independencia, el \u00abproc\u00e9s\u00bb traz\u00f3 una separaci\u00f3n entre aut\u00e9nticos catalanes y \u00abcolonos del franquismo\u00bb. Hay que se\u00f1alar que, en su d\u00eda, ninguna fuerza pol\u00edtica recicl\u00f3 tantos alcaldes franquistas como Converg\u00e8ncia.<\/p>\n<p><strong>Dato que a veces se olvida. Antonio Santamar\u00eda suele hacer \u00e9nfasis en \u00e9l.<\/strong><\/p>\n<p>Y la geograf\u00eda del independentismo m\u00e1s radical coincide con las comarcas tradicionalmente carlistas. Sin embargo, es de rigor que todo aquel que no comulgue con las tesis independentistas sea tildado de reaccionario.<\/p>\n<p><strong>\u00bfNo hay mucho nacionalismo o incluso secesionismo en \u00abCatalunya en com\u00fa\u00bb? T\u00fa mismo aludes a la posici\u00f3n ambigua de la formaci\u00f3n ante la convocatoria nacionalista del 1-O, que no era cualquier cosa.<\/strong><\/p>\n<p>No sabr\u00eda decir si \u00abnacionalismo\u00bb es el t\u00e9rmino adecuado. Se trata m\u00e1s bien de una cercan\u00eda con ERC \u2013y en algunos casos tambi\u00e9n con la CUP\u2013. Cercan\u00eda en cuestiones ideol\u00f3gicas, como la visi\u00f3n posmoderna del feminismo. En Barcelona, por la fuerza de las cosas, los <em>comunes<\/em> gobiernan con el PSC, pero preferir\u00edan sin duda hacerlo con ERC. Y no solo en la capital. Creo que es una cuesti\u00f3n de cercan\u00eda socio-cultural, a pesar de las distintas trayectorias militantes.<\/p>\n<p>En el 1-O la postura oficial fue algo m\u00e1s que ambigua: se llam\u00f3 ostensiblemente a votar en una convocatoria de parte, que no reun\u00eda ninguna garant\u00eda democr\u00e1tica e introduc\u00eda peligrosos elementos de confrontaci\u00f3n civil. Una cosa era estar en contra de la actuaci\u00f3n policial en los colegios \u2013el propio PSC amenaz\u00f3 con salir a votar si no cesaban las cargas\u2013, y otra muy distinta dar legitimidad democr\u00e1tica a la convocatoria. En el libro explico la incomodidad que esa connivencia con el independentismo caus\u00f3 en nuestro grupo parlamentario.<\/p>\n<p><strong>Te muestras muy partidario del federalismo. \u00bfQu\u00e9 paso adelante ser\u00eda una Espa\u00f1a federal respecto a la Espa\u00f1a de las autonom\u00edas? \u00bfNo hay riesgos de que esa Espa\u00f1a federal se transformara en una Espa\u00f1a confederal o en un Reino de taifas? Se\u00f1alas t\u00fa mismo que una condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> del federalismo es la lealtad y no se ve mucha lealtad, m\u00e1s bien lo contrario, en los nacionalismos, conservadores o no tan conservadores.<\/strong><\/p>\n<p>La idea de las autonom\u00edas respond\u00eda a la necesidad de acomodar la diversidad ling\u00fc\u00edstica, cultural y de arraigados sentimientos nacionales que compone Espa\u00f1a en un proyecto democr\u00e1tico com\u00fan. Pero ese prop\u00f3sito dif\u00edcilmente podr\u00e1 cumplirse sin un desarrollo federal de la estructura territorial. Quedarse en el marco auton\u00f3mico es justamente lo que favorece las tendencias disgregadoras. Aunque las administraciones auton\u00f3micas han cumplido una parte de su cometido, tambi\u00e9n han favorecido que cristalizara una cierta mesocracia, unas nomenclaturas que se aferran al poder blandiendo la queja permanente y el agravio comparativo. Despu\u00e9s de Catalu\u00f1a, el Madrid de Ayuso ha retomado en cierto modo la bandera del separatismo de los ricos.<\/p>\n<p>El federalismo pretende establecer unos niveles competenciales definidos para los entes federados y para el gobierno federal. Lo que no quiere decir que, en un caso como el nuestro, no debieran admitirse ciertas asimetr\u00edas; pero no desde luego margen para el <em>dumping<\/em> fiscal como el que practica la capital. Por el contrario, ser\u00edan necesarios \u00e1mbitos de debate y concertaci\u00f3n federal, con un Senado que actuase como c\u00e1mara de representaci\u00f3n territorial. Y, m\u00e1s all\u00e1 de la buena disposici\u00f3n de tal o cual fuerza pol\u00edtica, la lealtad institucional es obligada. El famoso 155 es una copia literal del art\u00edculo de la constituci\u00f3n alemana referido a la lealtad federal.<\/p>\n<p>Hoy no existen condiciones para contemplar una reforma federal de la Constituci\u00f3n, que requerir\u00eda mayor\u00edas muy amplias. Pero s\u00ed podemos avanzar en la cultura federal, como se vio durante la pandemia. El federalismo acabar\u00e1 siendo el sentido com\u00fan progresista.<\/p>\n<p><strong>Te cito de nuevo: \u00abEn demasiadas ocasiones, la izquierda subestima la importancia de las batallas culturales. Y es un error, porque esas batallas no solo definen los contornos de una \u00e9pocas: a trav\u00e9s de ellas, se instalan en el imaginario colectivo los distintos modelos de sociedad en liza. Mucho m\u00e1s incluso que a trav\u00e9s de la confrontaci\u00f3n de los programas, siempre contingentes, de los partidos que se disputan el poder\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 comete ese error tan b\u00e1sico la izquierda? \u00bfC\u00f3mo no va a tener importancia la lucha de ideas, de modelos de sociedad, de cosmovisiones sociales?<\/strong><\/p>\n<p>Quiz\u00e1 por ese sentimiento de \u00abfin de la historia\u00bb, al que ha sucedido la incertidumbre de un futuro inimaginable. Hay un desplazamiento del pensamiento de una izquierda que analizaba las contradicciones del capitalismo, que con mayor o peor fortuna se orientaba en funci\u00f3n de la evoluci\u00f3n del conflicto social, situando en ese contexto los debates de car\u00e1cter ideol\u00f3gico y cultural. Hoy, un caleidoscopio de identidades llena por completo el espectro de un presente angustioso e infinito. La izquierda ha perdido el pulso de la historia.<\/p>\n<p><strong>Ucrania, sosten\u00edas el 27\/02\/2022, es teatro y v\u00edctima de una confrontaci\u00f3n mucho m\u00e1s amplia y prolongada, una confrontaci\u00f3n de naturaleza imperialista. Confrontaci\u00f3n, \u00bfentre qui\u00e9nes? \u00bfEl Pent\u00e1gono ha jugado al empantanamiento de Rusia en tierras ucranianas?<\/strong><\/p>\n<p>Trotsky dec\u00eda que, en nueve de cada diez ocasiones, la izquierda pod\u00eda ubicarse correctamente en un conflicto por oposici\u00f3n a lo que hac\u00edan la burgues\u00eda o sus gobiernos. Pero, a veces, se presentaba la ocasi\u00f3n n\u00famero diez, y hab\u00eda que analizar los pormenores de la situaci\u00f3n para orientarse. Es el caso de Ucrania. El contexto geopol\u00edtico mundial est\u00e1 marcado por la competici\u00f3n entre Estados Unidos y China. Rusia, con su r\u00e9gimen autocr\u00e1tico y su temible arsenal militar, es ya un actor secundario. Su dependencia de Pek\u00edn ir\u00e1 en aumento. China sigue el curso de la guerra en Ucrania pensando en Taiw\u00e1n. Tambi\u00e9n es cierto que la din\u00e1mica de expansi\u00f3n de la OTAN s\u00f3lo pod\u00eda tensar las relaciones con Rusia. Pero, en los pliegues de ese contexto, la invasi\u00f3n de Ucrania por parte de Putin, una invasi\u00f3n con finalidades netamente expansionistas, tiene un grosor y una entidad propias que no se diluyen en el escenario general. Ucrania lucha por su supervivencia frente a una agresi\u00f3n imperialista. M\u00e1s all\u00e1 de los c\u00e1lculos interesados de Estados Unidos o de otras potencias, la Rep\u00fablica ucraniana tiene el derecho a defenderse y a reclamar armas a todo el mundo. Esa lucha es progresista. Y cuanto antes lo entienda la izquierda m\u00e1s capaz ser\u00e1 de intervenir pol\u00edticamente para que las ayudas militares occidentales de hoy no se conviertan en un nudo corredizo en torno al cuello de Ucrania.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ndo empez\u00f3 la guerra, el 24 de febrero de 2022, o en 2014, con el Maid\u00e1n, un golpe de estado en opini\u00f3n de J. A. Zorrilla, el ex embajador espa\u00f1ol en Georgia, un occidentalista y liberal cr\u00edtico seg\u00fan su propia autodefinici\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Podr\u00edamos discutir la concatenaci\u00f3n de los acontecimientos hasta el infinito. De hecho, deber\u00edamos remontarnos al colapso de la URSS y al ca\u00f3tico proceso que llev\u00f3 a la configuraci\u00f3n de un r\u00e9gimen autoritario sostenido por unos oligarcas que levantaron su fortuna sobre el saqueo de la econom\u00eda nacionalizada sovi\u00e9tica. No s\u00f3lo en Ucrania, tambi\u00e9n en el desarrollo de las cosas en Rusia desde la \u00e9poca de Boris Yeltsin incidi\u00f3 poderosamente la pol\u00edtica exterior americana. Durante a\u00f1os, occidente le ha re\u00eddo las gracias a Putin. La primera econom\u00eda europea, la alemana, volvi\u00f3 a encontrar su natural zona de expansi\u00f3n econ\u00f3mica hacia el Este, y sosten\u00eda su competitividad industrial sobre el suministro de carburante ruso a buen precio. Ahora, todo se ha ido de las manos a unos y a otros. Y, por supuesto, todas las canciller\u00edas hacen sus c\u00e1lculos. Algunas conspiran abiertamente. Pero esas maniobras no definen la naturaleza de la guerra, ni empa\u00f1an la legitimidad de la resistencia ucraniana.<\/p>\n<p><strong>Refiri\u00e9ndote a la izquierda europea, sostienes que el \u00abno a la guerra\u00bb debe declinarse en concreto, proponiendo objetivos a la movilizaci\u00f3n ciudadana y formulando exigencias a los distintos gobiernos. \u00bfQu\u00e9 objetivos ser\u00edan esos? \u00bfQu\u00e9 exigencias? \u00bfArmas para Ucrania, como titulas uno de tus art\u00edculos?<\/strong><\/p>\n<p>Armas para Ucrania, por supuesto. Pero, al mismo tiempo, la izquierda deber\u00eda construir sus propios v\u00ednculos con la izquierda y las fuerzas progresistas ucranianas, con sus sindicatos y entidades de la sociedad civil. Defender a Ucrania y atenerse a las exigencias de la guerra no deber\u00eda confundirse con una identificaci\u00f3n pol\u00edtica con el gobierno de Zelenski. Hay que defenderlo militarmente frente a Putin, no frente a la cr\u00edtica pol\u00edtica de esa izquierda ucraniana que combate lealmente en el frente y contribuye a sostener la retaguardia.<\/p>\n<p>En cuanto a nuestros gobiernos, hay que exigirles que sean consecuentes en su apoyo econ\u00f3mico y militar a Ucrania, en sus presiones sobre Mosc\u00fa y en sus iniciativas diplom\u00e1ticas. No es admisible especular con una guerra de desgaste, a costa del sufrimiento del pueblo ucraniano y de la p\u00e9rdida de miles de vidas de soldados y civiles. Pero tambi\u00e9n es necesario hallar la manera de promover la idea de articular una defensa aut\u00f3noma europea. Cosa dif\u00edcil en estos momentos. Putin ha logrado revitalizar la OTAN y, con ella, el liderazgo americano.<\/p>\n<p>Por otro lado, la inercia de los Estados nacionales es muy fuerte. Francia es incapaz de mantener un contingente en Mali, pero saca pecho con su <em>force de frappe<\/em> y se considera el comandante en jefe natural de un ej\u00e9rcito europeo, si un d\u00eda lo hubiera. A pesar de todo ello, si Europa no quiere permanecer cautiva de los c\u00e1lculos del <em>amigo americano<\/em>, tarde o temprano deber\u00e1 encarar el desaf\u00edo de un sistema federal de defensa, respaldando una diplomacia pacifista que pese en el escenario mundial.<\/p>\n<p><strong>Te cito de nuevo: \u00abUnas demandas [renuncia de la OTAN a seguir ampliando su \u00e1rea de influencia, neutralidad de Ucrania] razonables, dice Poch de Feliu. De ser atendidas, opina, se hubiese evitado la guerra. Nada se antoja menos seguro. Las demandas pueden se razonables, pero Putin no lo es\u2026 los acontecimientos hubiesen tenido sin duda otra concatenaci\u00f3n, pero dif\u00edcilmente \u00e9sta hubiese sido pac\u00edfica.\u00bb \u00bfPutin es un loco y la guerra, por parte de Rusia, era inevitable?<\/strong><\/p>\n<p>No me atrever\u00eda a formular un diagn\u00f3stico cl\u00ednico acerca de la personalidad de Putin. Doctores tiene la academia. Lo cierto es que todo sistema pol\u00edtico acaba encontrando los hombres que mejor encarnan sus tendencias, y esos individuos les imprimen a su vez su sello particular. Putin dirige un gobierno de antiguos oficiales del KGB, que se han enriquecido junto a otros oligarcas mediante el saqueo, la corrupci\u00f3n y el crimen, con el benepl\u00e1cito de Occidente. Ese r\u00e9gimen debe comprimir violentamente la expresi\u00f3n de las tremendas desigualdades sociales que reinan en Rusia. Denunciar la autocracia rusa es exponerse a perder la libertad o la vida. La consolidaci\u00f3n de ese poder ha sido, en cada una de sus etapas, inseparable de la guerra. Chechenia est\u00e1 en memoria de todos. Ucrania representa un objetivo definitorio de la ambici\u00f3n de Putin de reconstituir un imperio ruso. En la medida que el arraigado sentimiento nacional de Ucrania hac\u00eda inviable una toma de control de la Rep\u00fablica mediante un simple desplazamiento del personal pol\u00edtico, la guerra estaba a la orden del d\u00eda. El discurso acerca de la protecci\u00f3n a la poblaci\u00f3n rusa del Donbass recuerda la anexi\u00f3n de los Sudetes por parte de Hitler. Putin contaba con un <em>blitzkrieg<\/em> sobre Kiev. La guerra, sin embargo, se ha estancado, incrementando todos los peligros a nivel mundial. Desde el punto de vista de los intereses de los oligarcas, la aventura puede acabar siendo desastrosa. Pero esa es el reverso de los reg\u00edmenes autoritarios: representan <em>por aproximaci\u00f3n<\/em> los intereses de los estamentos sociales que los sustentan, pero tienen su propia din\u00e1mica y voluntad de supervivencia. Un conjunto de organismos policiales, militares y de inteligencia se vigilan unos a otros en el Kremlin. Para Putin vencer es imposible, retroceder impensable. El dilema del aut\u00f3crata atenaza a todo el mundo.<\/p>\n<p><strong>Cambio de tema. \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece el Sumar de Yolanda D\u00edaz? \u00bfUn proyecto ilusionante? \u00bfQu\u00e9 modelo de pa\u00eds observas en \u00e9l?<\/strong><\/p>\n<p>Un proyecto por definir. Y una tarea vital para el conjunto de la izquierda. Si Yolanda D\u00edaz no logra su prop\u00f3sito de federar ampliamente las fuerzas que se sit\u00faan a la izquierda del PSOE, no habr\u00e1 manera de configurar una mayor\u00eda de progreso, por mucho que la socialdemocracia haga un buen papel en las pr\u00f3ximas elecciones. PP y Vox se har\u00edan con el gobierno. Yolanda D\u00edaz cuenta con un inestimable respaldo en el sindicalismo de clase y un perfil de solvencia, de izquierda seria, gracias a su desempe\u00f1o ministerial. Pero no lo tiene f\u00e1cil. Pablo Iglesias y su entorno no aceptan un nuevo liderazgo cuyas iniciativas no tengan monitorizadas. Por otro lado, los mimbres con los que Yolanda D\u00edaz tiene que trenzar su plataforma electoral \u2013as\u00ed como la alianza que la sustente\u2013 plantean no pocos problemas. El modelo de pa\u00eds que vaya a surgir de \u00abescuchas\u00bb y encuentros, m\u00e1s all\u00e1 de generalidades, es toda una inc\u00f3gnita.<\/p>\n<p>Por otro lado, Errej\u00f3n, M\u00f3nica Oltra, Ada Colau\u2026 ponen de los nervios al feminismo cl\u00e1sico, el feminismo de la igualdad, con su entusiasmo <em>transactivista<\/em>. Y eso no es una cuesti\u00f3n menor, sino que revela una determinada visi\u00f3n de la sociedad, con derivadas en muchos \u00e1mbitos. Pero habr\u00e1 que trabajar con los materiales disponibles. Por lo menos, articulando un espacio electoral que permita a la izquierda retener el gobierno, ganando el tiempo necesario y las condiciones m\u00e1s favorables para estructurar una organizaci\u00f3n m\u00e1s s\u00f3lida, deliberativa y arraigada socialmente.<\/p>\n<p><strong>Afirmas que el futuro de Espa\u00f1a, el porvenir de su cohesi\u00f3n y de su convivencia, son inseparables del destino del proyecto europeo. \u00bfDe qu\u00e9 Europa? \u00bfDe la que representa la UE realmente existente?<\/strong><\/p>\n<p>La \u00abUE realmente existente\u00bb est\u00e1 en plena transformaci\u00f3n, confrontada a disyuntivas que determinar\u00e1n su semblante y su futuro. \u00abA la fuerza ahorcan\u00bb. La pandemia ha obligado a una suspensi\u00f3n del rigor fiscal y a respuesta mutualista y coordinada, en las ant\u00edpodas del abordaje <em>austericida<\/em> de la anterior crisis financiera, que ahond\u00f3 la recesi\u00f3n y fue especialmente cruel con los pa\u00edses del Sur. La guerra pone de relieve que ning\u00fan Estado puede afrontar por separado las dificultades de aprovisionamiento energ\u00e9tico, los impactos sociales del conflicto o los retos de la descarbonizaci\u00f3n de la econom\u00eda. El Parlamento europeo acaba de aprobar un ambicioso paquete de medidas progresistas. Mario Draghi evoc\u00f3 en Estrasburgo la necesidad de avanzar hacia una Europa federal. Macron afronta a la izquierda blandiendo la bandera de la integraci\u00f3n europea y de la revisi\u00f3n de sus tratados. Alemania se ve abocada a replantear su papel en el continente, al cambiar las condiciones sobre las que se basaba la preeminencia de su industria. Nada garantiza que las cosas salgan bien: la nomenclatura de Bruselas y del BCE ha sido formada en la ortodoxia neoliberal, la inercia de los Estados nacionales sigue siendo muy fuerte. Y la resistencia de finanzas y corporaciones transnacionales a cualquier intento de embridar los mercados, tenaz. Sin embargo, existe una ventana de oportunidad para promover el proyecto de una Europa social y democr\u00e1tica, capaz de armonizar fiscalidad y derechos, de mancomunar esfuerzos y dotarse de presupuestos y proyectos ambiciosos. Practicando un \u00abfederalismo de los hechos\u00bb, la izquierda deber\u00eda apostar por esa v\u00eda de superaci\u00f3n de una ilusoria \u00absoberan\u00eda nacional\u00bb donde germinan los delirios reaccionarios de la extrema derecha.<\/p>\n<p><strong>Has hablado antes de pasada pero insisto. \u00bfQu\u00e9 es China para ti a d\u00eda de hoy? \u00bfUn pa\u00eds capitalista de nuevo cu\u00f1o con una pol\u00edtica exterior tan imperial como otras grandes potencias? \u00bfOtra cosa?<\/strong><\/p>\n<p>China demuestra que la vida siempre es m\u00e1s rica y compleja que los modelos te\u00f3ricos. Su realidad es h\u00edbrida. La burocracia gobernante no s\u00f3lo mantiene un f\u00e9rreo control sobre el pa\u00eds, sino que dispone de una amplia porci\u00f3n de industria estatal. El giro del r\u00e9gimen en la d\u00e9cada de los setenta situ\u00f3 a China en el coraz\u00f3n de la globalizaci\u00f3n. Su desarrollo capitalista ha sido prodigioso. Pero ese \u00e9xito del poder burocr\u00e1tico ha creado a su vez contradicciones que, tarde o temprano, se manifestar\u00e1n con fuerza torrencial. El vertiginoso crecimiento de las ciudades ha creado una nueva clase obrera, que acabar\u00e1 tomando conciencia de su poder\u00edo. Al mismo tiempo, ha generado una clase media que recibir\u00e1 de lleno los impactos de las crisis c\u00edclicas, propias del capitalismo en el que China se ha insertado con tanto br\u00edo. La que estuvo a punto de llevarse por delante a Evergrande, gigante de la construcci\u00f3n, fue una advertencia de cataclismos venideros. La necesidad de conquistar mercados y disponer de materias primas ha empujado a ese capitalismo, tutelado por el Estado, a seguir las pautas del desarrollo imperialista a cuenta de los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo. La disputa con Estados Unidos no har\u00e1 sino exacerbar las contradicciones internas. A pesar de su aparente solidez, \u00bfpor cu\u00e1nto tiempo podr\u00e1 encuadrar el r\u00e9gimen a los bulliciosos magnates que \u00e9l mismo ha creado? Veremos acontecimientos de alcance hist\u00f3rico. La naturaleza social de la Rep\u00fablica Popular a\u00fan est\u00e1 en disputa.<\/p>\n<p><strong>Te preguntas en el \u00faltimo texto que has incorporado al libro si una tercera guerra mundial est\u00e1 a la orden del d\u00eda. Con las amenazas alt\u00edsimas de Putin y las r\u00e9plicas airadas de Biden, se\u00f1alas, \u00abel temor empieza a hacer mella en la sociedad.\u00bb A\u00f1ades que la hip\u00f3tesis de un cataclismo nuclear se inscribe en la actual crisis de la globalizaci\u00f3n y en la conformaci\u00f3n de dos grandes bloques y que todas las plegarias pacifistas del mundo no pueden disipar ese peligro. En \u00faltima instancia, as\u00ed lo se\u00f1alas, disipar ese peligro apocal\u00edptico \u00absolo es concebible merced a un ascenso decisivo de las fuerzas progresistas en Norteam\u00e9rica, capaz de vencer al poder de Wall Street y del complejo militar-industrial, y a una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica en China, bajo impulso de su renovada clase obrera.\u00bb Pues no parece que esas condiciones que se\u00f1alas como imprescindibles est\u00e9n dadas o que se est\u00e9 en camino de alcanzarlas. \u00bfQu\u00e9 nos cabe esperar entonces? \u00bfLa hecatombe, el desastre, el suicidio como especie?<\/strong><\/p>\n<p>\u00abEl d\u00eda se acerca y Marte gobierna la hora\u00bb, dir\u00eda Schiller. El amanecer irrumpe tras el momento m\u00e1s fr\u00edo y tenebroso de la noche. Es muy posible que la revoluci\u00f3n sea hija de una guerra, de una cat\u00e1strofe social o medioambiental. La lucha de clases no extiende garant\u00edas previas sobre su desenlace. Pero podemos constatar hasta qu\u00e9 punto las contradicciones se acumulan y se tornan explosivas. El nivel de violencia armada que punt\u00faa el d\u00eda a d\u00eda de la sociedad americana indica que la atm\u00f3sfera se est\u00e1 cargando de electricidad y el enfrentamiento civil est\u00e1 latente. Las crisis actuar\u00e1n como formidables aceleradores. Y, efectivamente, a cierto plazo, el destino de la humanidad estar\u00e1 en juego. Jam\u00e1s hab\u00eda alcanzado la civilizaci\u00f3n tal capacidad de producci\u00f3n, atesorado tantos conocimientos y potencial de progreso. Y nunca hab\u00eda estado tan cerca de provocar una hecatombe para la especie y la biosfera. Ambas cosas son ciertas al mismo tiempo. Por eso no se trata de esperar nada. Una izquierda que espera no es izquierda. La gravedad de la disyuntiva hist\u00f3rica, lejos de paralizarnos, debe empujarnos a la reflexi\u00f3n, al esfuerzo por comprender los acontecimientos; debe llevarnos a la organizaci\u00f3n y al compromiso con los oprimidos. Este libro tiene la pretensi\u00f3n de inscribirse en ese enorme esfuerzo colectivo al que est\u00e1 convocada la izquierda.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQuieres a\u00f1adir algo m\u00e1s?<\/strong><\/p>\n<p>Mejor lo dejamos para un pr\u00f3ximo libro\u2026<\/p>\n<p><strong>Gracias, muchas gracias. Pido cita previa para conversar sobre ese pr\u00f3ximo libro.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llu\u00eds Rabell (Josep Llu\u00eds Franco Rabell) naci\u00f3 el 17 de febrero de 1954 en el barrio barcelon\u00e9s del Raval. 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