{"id":1252,"date":"2009-10-25T00:00:00","date_gmt":"2009-10-25T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1252"},"modified":"2020-02-23T11:56:25","modified_gmt":"2020-02-23T10:56:25","slug":"razonable-y-admirable-cronica-de-un-mirista-que-fue-responsable-de-la-seguridad-de-salvador-allende","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1252","title":{"rendered":"Razonable y admirable cr\u00f3nica de un mirista que fue responsable de la seguridad de Salvador Allende"},"content":{"rendered":"<p>Max Marambio,\u00a0<em>Las armas de ayer<\/em>, Debate, Madrid, 2008, 239 p\u00e1ginas<\/p>\n<p>Lo confieso: no hab\u00eda le\u00eddo hasta la fecha muchos libros como \u00e9ste. No hay referencia alguna a Walter Benjamin a lo largo de sus m\u00e1s de 200 p\u00e1ginas, que se leen como una excelente y nada insustantiva novela de aventuras y\/o acci\u00f3n, pero <em>Las armas de ayer<\/em> est\u00e1 impregnado de arriba abajo, de izquierda a derecha, de unas de las tesis sobre la historia m\u00e1s esenciales del autor de Iluminaciones: la necesidad de contar la historia desde abajo, desde la perspectiva de los perdedores, de los despose\u00eddos, desde el punto de vista de los que han sido orillados usualmente por la Historia, o incluso por la historia.<\/p>\n<p><em>Las armas de ayer<\/em> -\u00a1qu\u00e9 hermoso t\u00edtulo!- es la autobiograf\u00eda pol\u00edtico-intelectual de un revolucionario, de alguien que recibi\u00f3 instrucci\u00f3n militar en Cuba durante un tiempo, y regres\u00f3 a Chile para formar parte activa en el proceso de construcci\u00f3n del socialismo, un proceso que sigue causando admiraci\u00f3n, dolor y rabia en todos los lugares del mundo donde la dignidad no ha quedado reducida a una palabra vendida al peor postor del mercado central de la ciudad.<\/p>\n<p>Guardaespaldas de Allende durante unos a\u00f1os, militante cr\u00edtico del MIR, distanciado durante un tiempo de la organizaci\u00f3n aunque no desvinculado, su actuaci\u00f3n despu\u00e9s del golpe, su permanencia en la embajada cubana con el firme apoyo del embajador sueco (un socialdem\u00f3crata que no hab\u00eda renunciado a la socialdemocracia), su capacidad de combate, su compromiso firme por entregar las armas que all\u00ed se guardaban con el objetivo de cuidar las venas abiertas, enrabietadas y a\u00fan no vencidas de la resistencia mirista, merecen un lugar destacado en la historia universal de la dignidad y el coraje. Nos les cuento nada, no ser\u00eda justo, pero no pierdan detalle. Y no se pierdan el detalle de la hondura con que Marambio se aproxima a un personaje grande, enorme, que sigue creciendo como \u201cLa Payita\u201d (con quien, por cierto, comparti\u00f3 una exitosa noche en casinos).<\/p>\n<p>Es posible que alg\u00fan lector piense y sienta que sus aproximaciones a Castro y a Allende son exageradas, acr\u00edticas, entregadas, cegadas, excesivas. No lo creo, no logro compartir esa valoraci\u00f3n. Los grandes, que como casi todos los dem\u00e1s cometen errores y en ocasiones meten la pata hasta lo m\u00e1s profundo de nuestro ser y nuestras finalidades b\u00e1sicas, merecen relatos tan cercanos, tan pr\u00f3ximos, tan entusiastas como el que les dedica el autor.<\/p>\n<p>Uno de los pocos episodios que aparecen en el libro y que no contaron con la participaci\u00f3n de Marambio \u2013\u201cEl camino hacia la muerte de Salvador Allende\u201d- narra los \u00faltimos momentos del compa\u00f1ero Presidente. No se lo pierdan. Dice mucho del autor y de su \u00e9tica y filosof\u00eda pol\u00edtica. Ten\u00eda raz\u00f3n Garc\u00eda M\u00e1rquez cuando le sugiri\u00f3 su inclusi\u00f3n. Cuenta algo, por ejemplo, que yo desconoc\u00eda: el ofrecimiento, la llamada de Miguel Enr\u00edquez al presidente Allende para sacarle del Palacio de la Moneda y proseguir la resistencia en barrios obreros. Ahora le toca usted, ahora es su hora, parece que le respondi\u00f3 Allende.<\/p>\n<p>Las armas de ayer libro tiene, desde luego, varias ense\u00f1anzas pol\u00edticas. El autor es cr\u00edtico del MIR sin alejarse de su historia ni de sus actuaciones. Pero esa cr\u00edtica no es obst\u00e1culo para reconocer la grandeza de un proyecto y la sinceridad de una generaci\u00f3n de militantes (universitarios, obreros, campesinos, profesionales) que quiso, con raz\u00f3n y razones, asaltar los cielos y no lo hizo, como es sabido, para su propio beneficio. Los admirables saltos de clase, no hacia arriba, sino hacia abajo, fueron frecuentes en aquel Chile que no puede olvidarse.<\/p>\n<p>Hay otra arista que Marambio se\u00f1ala en el libro y que ha destacado en conversaciones o entrevistas para documentales y pel\u00edculas y que, en mi opini\u00f3n, no s\u00f3lo apunta al MIR y a su trayectoria pol\u00edtica durante esos a\u00f1os, sino a otras historias y a reflexiones actuales. Uno de los grandes problemas, acaso el decisivo, de la izquierda que en verdad quiera transformar el mundo es construir las condiciones que permitan poder hacer realidad sus palabras. No basta con tener esp\u00edritu cr\u00edtico, no basta con se\u00f1alar las insuficiencias de un proyecto pol\u00edtico-constitucional que estaba condenado a ser lanzado a un abismo criminal por un golpismo siempre activo y activado desde centros oligarcas y nudos imperiales por individuos de la bajeza moral de Nixon y Kissinger, no basta con insistir en postulados b\u00e1sicos de la tradici\u00f3n, no basta con se\u00f1alar nominalmente los caminos que han de recorrerse si se quiere vencer. No basta desde luego. Es necesario, por si alguna vez lo hemos dudado, organizar y concretar pol\u00edtica y materialmente los senderos que razonablemente se se\u00f1alan. Si no es as\u00ed, si esta esencial operaci\u00f3n complementaria no se construye, los proyectos pol\u00edticos se convierten en una interesante charla vecinal, acad\u00e9mica o de camaradas entusiastas que dura lo que duran los caramelos afables antes que las garras del golpistas, oligarcas, extremas derechas y gentes de muy mal vivir, y peor compa\u00f1\u00eda, arrojen sus tanques, pistolas y municiones sobre la mejor y m\u00e1s noble de nuestras enso\u00f1aciones, en un d\u00eda o una noche hermosa, llena de dignidad y coraje\u2026 pero acompa\u00f1ada, eso s\u00ed, de miles y miles de muertos que pierden todo y a todos. Hablar y se\u00f1alar es prepararse para la acci\u00f3n. No puede haber muros infranqueables entre Palabra y Acci\u00f3n.<\/p>\n<p>El autor, Max Marambio, naci\u00f3 en Santa Cruz en 1947. Curs\u00f3 estudios universitarios en Cuba desde 1966, que interrumpi\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s para formarse como guerrillero, regresando a Chile en 1968. Se vincul\u00f3 entonces al MIR, al Movimiento de Izquierda Revolucionaria, pas\u00f3 a la clandestinidad y de all\u00ed sali\u00f3 a la luz en 1970 para asumir la m\u00e1xima responsabilidad de la escolta del presidente Allende. Tras el golpe de Pinochet viaj\u00f3 a Suecia y de all\u00ed a Cuba donde form\u00f3 parte de las tropas especiales, cumpliendo misiones internacionalistas en varios lugares del mundo. Angola y Mozambique entre ellos seguramente. Con estas palabras precisamente cierra Las armas del ayer:<\/p>\n<p>Pi\u00f1eiro s\u00f3lo me pregunt\u00f3 si estaba seguro de esta determinaci\u00f3n y, cuando recibi\u00f3 mi respuesta afirmativa, se despidi\u00f3 cari\u00f1oso, dici\u00e9ndome que trasladar\u00eda mi solicitud y me transmitir\u00eda la respuesta. Despu\u00e9s de unos d\u00edas se aparecieron a verme unos amigos de Tropas Especiales y, como la cosa m\u00e1s natural del mundo, me dijeron, \u201cprep\u00e1rate que vienes con nosotros\u201d. Fue una decisi\u00f3n que transform\u00f3 mi vida y consumi\u00f3 mis energ\u00edas durante varios a\u00f1os. Tambi\u00e9n cambi\u00f3 mi nombre y nunca m\u00e1s volv\u00ed a llamarme Ariel Fontana.<\/p>\n<p>Posteriormente Marambio regres\u00f3 a Europa y cre\u00f3 una productora de cine y televisi\u00f3n que ha producido largometrajes y series en apoyo a la Fundaci\u00f3n del Nuevo Cine Latinoamericano. Reside en Chile desde 1993, presidiendo el directorio de la Universidad de las Artes y las Ciencias Sociales (ARCIS). En los \u00faltimos tiempos ha dado p\u00fablicamente su apoyo a la candidatura presidencial del hijo de Miguel Enr\u00edquez. No conozco bien, admito, su papel pol\u00edtico-social en el Chile actual. No es importante para valorar la grandeza y veracidad de su ensayo biogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Garc\u00eda M\u00e1rquez se\u00f1ala en el pr\u00f3logo que desde aquel martes 11 de septiembre de 1973 ten\u00eda ganas de leer un libro como \u00e9ste. Sus p\u00e1ginas son, se\u00f1ala, \u201cuna cr\u00f3nica austera de la epifan\u00eda de una bandera en alto en medio de la derrota de aquel 1973\u201d. Yo tambi\u00e9n ten\u00eda ganas de leer un libro como \u00e9ste y coincido con el autor de aquella impecable y precisa Cr\u00f3nica de una muerte anunciada que estamos ante una bandera erguida, insumida, no entregada, que no est\u00e1 dispuesta a admitir que el olvido, la revisi\u00f3n y la falsedad dominen en una p\u00e1gina admirable de la historia del socialismo y el comunismo del siglo XX, y en su reverso: otra ignominia m\u00e1s de la reacci\u00f3n capitalistas, sus gorilas fascistas y sus amos imperiales.<\/p>\n<p>Por cierto, si complementan su lectura con \u201cCompa\u00f1ero presidente\u201d de Mario Amor\u00f3s, el dueto ser\u00e1 perfecto. Se lo aseguro por experiencia propia. Quien lo prob\u00f3, lo sabe.<\/p>\n<p><strong>El Viejo Topo, julio-agosto de 2009.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>RAZONABLE Y ADMIRABLE CR\u00d3NICA DE UN MIRISTA QUE FUE RESPONSABLE DE LA SEGURIDAD DE SALVADOR ALLENDE<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>MAX MARAMBIO, LAS ARMAS DE AYER. DEBATE, MADRID, 2008,. 239 P\u00c1GINAS.\u00a0 PR\u00d3LOGO DE GABRIEL GARC\u00cdA M\u00c1RQUEZ.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>SALVADOR L\u00d3PEZ ARNAL<\/p>\n<p>El Viejo Topo, julio-agosto de 2009.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[1247,1246,917],"class_list":["post-1252","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina","tag-las-armas-de-ayer","tag-max-marambio","tag-resenas"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1252","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1252"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1252\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1252"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1252"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1252"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}