{"id":12535,"date":"2022-10-04T05:00:23","date_gmt":"2022-10-04T04:00:23","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12535"},"modified":"2023-02-04T04:52:03","modified_gmt":"2023-02-04T03:52:03","slug":"encuentro-en-las-montanas-del-colorado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12535","title":{"rendered":"Encuentro en las monta\u00f1as del Colorado"},"content":{"rendered":"<p><em>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se est\u00e1n organizando diversos actos de recuerdo y homenaje y, desde Espai Marx, cada semana a lo largo de 2022-2023 publicaremos como nuestra peque\u00f1a aportaci\u00f3n un texto suyo para apoyar estos actos y dar a conocer su obra. La selecci\u00f3n y edici\u00f3n de todos estos textos corre a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal.<\/em><\/p>\n<p><em>Texto no fechado, probablemente de 1996 o 1997. El t\u00edtulo no es del autor. Publicado por el <\/em>El Viejo Topo<em>, septiembre de 2022.<br \/>\n<\/em><em>Anexo 1: \u00abPerestroika 91: de la v\u00eda china a la catarsis colectiva\u00bb (4\/IX\/1991)<br \/>\n<\/em><em>Anexo 2: \u00abRusia, el golpe de estado del 4 de octubre y la democracia\u00bb (1993)<br \/>\n<\/em><em>Anexo 3: \u00abConstituci\u00f3n y realidad en la URSS\u00bb (1977)<\/em><\/p>\n<p><em>New Perspectives Quarterly<\/em> de Los \u00c1ngeles y <em>Courrier International<\/em> n.\u00ba 283, 4\/10 abril de 1996, han publicado las actas de una conversaci\u00f3n mantenida el 8 de octubre de 1995, en las monta\u00f1as del Colorado, USA, entre Margaret Thatcher (primera ministra de Reino Unido entre 1979 y 1990), George Bush (Presidente de los EEUU de 1988 a 1992), Fran\u00e7ois Mitterrand (Presidente de Francia[1]) y Mikhail Gorbachov (Secretario General del PCUS de 1985 a 1991), en la que analizaron, cinco a\u00f1os despu\u00e9s, las causas del hundimiento de la URSS.<\/p>\n<p>Se trata sin duda, de un documento excepcional para interpretar las causas hist\u00f3ricas del hundimiento de la URSS por el papel protagonista de los convocados. Es, adem\u00e1s, un documento apasionante tanto desde el punto de vista pol\u00edtico como para la historiograf\u00eda, porque muestra hasta qu\u00e9 punto el pasado reciente se interpreta ya en funci\u00f3n del presente.<\/p>\n<p>Bush apenas habla; se limita a recordar aspectos muy secundarios, casi anecd\u00f3ticos, para la cuesti\u00f3n principal, lo cual pone de manifiesto, una vez m\u00e1s, el pragmatismo de la pol\u00edtica exterior de la gran potencia que representa y que ha salido, obviamente, muy reforzada de la nueva situaci\u00f3n que se cre\u00f3 en 1990-1991.<\/p>\n<p>Margaret Thatcher [MT], que es la m\u00e1s cr\u00edtica de la situaci\u00f3n creada a partir de 1990, considera un error la reunificaci\u00f3n de Alemania por lo que esto tiene de germanizaci\u00f3n de la pol\u00edtica de la Uni\u00f3n Europea y advierte de los peligros de la misma con referencias a la situaci\u00f3n de los a\u00f1os treinta.<\/p>\n<p>Mitterrand, que era el m\u00e1s cr\u00edtico de la pol\u00edtica exterior y militar ofensiva de los EEUU y Reino Unido en los a\u00f1os de la \u00absegunda guerra fr\u00eda\u00bb, se muestra ahora compresivo con todo lo que ha pasado y tambi\u00e9n con lo que hay en 1995.<\/p>\n<p>Gorbachov, que sigue teniendo clavada la espina de su derrota en la URSS por la oposici\u00f3n a su proyecto de nueva federaci\u00f3n de la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, piensa ahora, muy razonablemente, que el asunto de la identidad nacional en la \u00e9poca de la globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda es el m\u00e1s agudo de los problemas del mundo actual y relaciona esto con sus argumentos de entonces para reformar \u2013sin descomponer\u2013 la URSS.<\/p>\n<p>Hay un aspecto particularmente interesante en esta conversaci\u00f3n: una curiosidad sociopol\u00edtica inquietante. La interpretaci\u00f3n m\u00e1s l\u00facida de los hechos pasados y de la situaci\u00f3n presente la hace MT, que ya hab\u00eda sido derrotada en el partido conservador del Reino Unido, en el partido conservador ingl\u00e9s, en 1990[2]. El \u00fanico de los cuatro que habla como un dem\u00f3crata de verdad en el sentido occidental del t\u00e9rmino, el \u00fanico que tiene un concepto serio de democracia y hace consideraciones pertinentes relacionadas con el gobierno del pueblo (entonces y ahora), y que no se queda en apreciaciones solo geopol\u00edticas o de alta pol\u00edtica, es Gorbachov, cuyo predicamento en su pa\u00eds es, como se sabe, casi nulo (no llega ni al 1% de los votos en las \u00faltimas elecciones legislativas y presidenciales en Rusia).<\/p>\n<p>MT considera que el factor decisivo en el hundimiento de la URSS fue la Iniciativa de Defensa Estrat\u00e9gica (IDS, vulgarmente guerra de las galaxias) propiciada por el presidente norteamericano Ronald Reagan y apoyada por ella misma desde comienzos de los a\u00f1os ochenta. Su argumento: que el gobierno norteamericano de entonces sab\u00eda que esta ofensiva estrat\u00e9gico-militar (una variante ofensiva de la estrategia nuclear) iba a exigir una enorme capacidad tecnol\u00f3gica (sobre todo en el campo de la inform\u00e1tica y la telem\u00e1tica) para la cual la URSS no estaba en absoluto preparada. De modo que el factor decisivo en el hundimiento de la URSS habr\u00eda sido, seg\u00fan Thatcher, el cambio operado en la estrategia militar de los EEUU (de la OTAN) en la llamada segunda fase de la \u00abguerra fr\u00eda\u00bb (1980-1986): poner a la URSS contra las cuerdas de manera que la anticuada estructura econ\u00f3mico-tecnol\u00f3gica de aquel pa\u00eds no pudiera resistir ya esta ofensiva. No hay duda que que \u00e9ste ha sido el punto de vista dominante en el partido republicano desde Nixon (que consideraba que se hab\u00eda entrado en la \u00abtercera guerra mundial\u00bb sin m\u00e1s) y en las altas esferas estrat\u00e9gicas del Pent\u00e1gono a partir de 1982-1983.<\/p>\n<p>Mija\u00edl Gorbachov, en cambio, niega en esta conversaci\u00f3n el papel decisivo de la IDS reaganiana con dos argumentos. Primero: no admite que las reformas iniciadas en la URSS en 1985-1986, conocidas en su momento con el nombre de <em>perestroika<\/em>, hayan sido una consecuencia de la ofensiva estrat\u00e9gico-militar de Reagan-Thatcher, sino decisi\u00f3n propia motivada por la necesidad de abordar con una nueva \u00f3ptica liberalizadora los problemas internos de la URSS. Segundo: mantiene que la lecci\u00f3n que podr\u00eda sacarse de esta interpretaci\u00f3n de Thatcher para el futuro ser\u00eda err\u00f3nea (seguramente pensando que tal interpretaci\u00f3n da alas a los cr\u00edticos del gorbachismo en la propia URSS y luego en la CEI [Comunidad de Estados Independientes])[3]. Gorbachov pone los acentos, por el contrario, en la decisi\u00f3n sovi\u00e9tica de 1985, en el sentido de cambiar la pol\u00edtica exterior (priorizar el desarme nuclear) y liberalizar las relaciones interiores para adaptar la estructura pol\u00edtica de la URSS a los cambios que se hab\u00edan producido en la econom\u00eda y en la sociedad durante las d\u00e9cadas de los sesenta y setenta. Pero se ve obligado, naturalmente, a diferenciar lo positivo de la pol\u00edtica de la <em>perestroika<\/em> (la liberalizaci\u00f3n y la tendencia pacifista) del resultado final de todo el proceso (la desaparici\u00f3n de la URSS), negativo tambi\u00e9n para \u00e9l; de manera que, al valorar las causas del fracaso de la <em>perestroika<\/em> y del hundimiento de la Uni\u00f3n, tiene que poner el acento en otro asunto: las resistencias que hubo en la propia URSS a aceptar las reformas en curso, sobre todo en lo concerniente a la nueva configuraci\u00f3n federal de la Uni\u00f3n.<\/p>\n<p>Evidentemente, tanto en el caso de Thatcher como en el caso de Gorbachov, se trata de justificar, con la distancia del tiempo, las respectivas pol\u00edticas seguidas entre 1986-1990.<\/p>\n<p>MT tiene que justificar en 1995 una decisi\u00f3n que fue muy criticada en su momento por amplios sectores pacifistas occidentales con la consideraci\u00f3n, acertada, de que esta estrategia pon\u00eda a Europa en peligro de guerra nuclear. Bastar\u00e1 con recordar a este respecto la amplitud de las protestas ciudadanas contra aquella pol\u00edtica en el Reino Unido, Alemania, Francia, Pa\u00edses Bajos, Espa\u00f1a, etc. El pacifismo europeo de entonces lleg\u00f3 a hablar de que se estaba entrando en una fase \u00abexterminista\u00bb y muchos cient\u00edficos compartieron este an\u00e1lisis. El cine y la literatura de los a\u00f1os centrales de la d\u00e9cada de los 80 han dejado varias muestras del ambiente de p\u00e1nico que se cre\u00f3 en Europa.<\/p>\n<p>En el caso de Mija\u00edl Gorbachov se trata de justificar en 1995 la voluntariedad de una pol\u00edtica, la <em>perestroika<\/em>, que, obviamente, conducir\u00eda al fracaso pol\u00edtico de su principal exponente en Rusia y a la desintegraci\u00f3n definitiva del sistema que se pretend\u00eda reformar. Atender solo, o principalmente, a los factores internos permite descargar la culpa del fracaso o de la derrota en la incomprensi\u00f3n y el primitivismo de gran parte de los compatriotas. Esto liga con el hecho, indiscutible, de que Gorbachov habr\u00e1 sido al mismo tiempo el dirigente ruso m\u00e1s popular en Occidente y m\u00e1s impopular en Rusia.<\/p>\n<p>Mitterrand, por su parte, opina, ya al final de su vida, que lo que provoc\u00f3 el hundimiento del sistema sovi\u00e9tico fue mas bien la incapacidad para controlar los movimientos de desagregaci\u00f3n que se produjeron en los pa\u00edses del Este de Europa en los a\u00f1os 80 (sobre todo en Polonia, Checoslovaquia y, finalmente, en la RDA). Esta incapacidad habr\u00eda estado vinculada, positivamente, a la voluntad de no resolver tal conflicto aplicando la fuerza. Esta argumentaci\u00f3n conduce a considerar como factor decisivo del hundimiento de la URSS la impotencia manifiesta a la hora de controlar la fant\u00e1stica migraci\u00f3n que a partir del a\u00f1o 1989 se produjo en la RDA hacia Hungr\u00eda, Checoslovaquia y la RFA, sobre todo cuando, en noviembre de aquel a\u00f1o, se produce la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Atendiendo al argumento de Mitterrand, Mija\u00edl Gorbachov admite ahora la importancia de tales movimientos, pero sugiere que la pol\u00edtica sovi\u00e9tica de no intervenci\u00f3n, en 1989-1990, no fue consecuencia de la impotencia sino una manifestaci\u00f3n m\u00e1s de la voluntariedad de la nueva pol\u00edtica exterior (alejarse de la pol\u00edtica brezneviana de \u00absoberan\u00eda limitada\u00bb, no solo en el caso de Afganist\u00e1n sino tambi\u00e9n en el caso de los pa\u00edses que entones formaban parte del Pacto de Varsovia).<\/p>\n<p>Ahora bien, mientras que en lo referente a la disgregaci\u00f3n del Pacto de Varsovia Gorbachov piensa que en 1989 se hab\u00eda creado algo as\u00ed como un estado de necesidad y que, por tanto, la URSS ni ten\u00eda ni pod\u00eda tener otro pol\u00edtica distinta del dejar hacer, al analizar el hundimiento de la URSS en 1991 el antiguo secretario general del PCUS pone, en cambio, el acento en la importancia que tuvo la acentuaci\u00f3n de las tendencias centr\u00edfugas, disgregadoras y nacionalistas, para el estado plurinacional que era la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>En su intervenci\u00f3n en el foro de Colorado, Gorbachov mantiene que la clave para explicar este \u00faltimo hecho, el final de la URSS, se ha de buscar en lo ocurrido durante los meses que van de junio a diciembre de 1991. Recordemos las fechas: la elecci\u00f3n de Yeltsin como Presidente (12 de junio), el intento de golpe de estado contra el propio Gorbachov (21 de agosto), la declaraci\u00f3n del fin de la URSS por los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia y la fundaci\u00f3n de la CEI (8 de diciembre), la asunci\u00f3n del mando de las fuerzas armadas por Boris Yeltsin (21 de diciembre) y la dimisi\u00f3n final del principal protagonista de la <em>perestroika<\/em> (el 25 de diciembre de 1991).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 durante esos meses decisivos? M\u00e1s all\u00e1 de la interpretaci\u00f3n de Gorbachov, pero arrancando de ella, hay que decir que se produjo entonces una ampl\u00edsima coincidencia entre sectores muy diferentes de la poblaci\u00f3n (por motivos distintos) que se opon\u00edan al nuevo Tratado de la Uni\u00f3n en t\u00e9rminos federativos. La cuesti\u00f3n de las nacionalidades pas\u00f3 a primer plano con virulencia precisamente porque siendo, como lo era, un asunto central en un estado plurinacional y pluri\u00e9tnico hab\u00eda ido silenciada durante demasiado tiempo. Este silencio, del que hay que hacer responsable al grupo dirigente del PCUS en la \u00e9poca brezneviana, se convirti\u00f3 casi de repente, como suele ocurrir, en contradicci\u00f3n clamorosa. A partir de ese momento ya no hubo una sola <em>perestroika<\/em> sino varias: contra la versi\u00f3n gorbachoviana de la <em>perestroika<\/em> federalista se unieron \u2013\u00abcontra natura\u00bb, dir\u00edamos en le lenguaje pol\u00edtico occidental\u2013 los representantes de las tendencias a la separaci\u00f3n en seis de las rep\u00fablicas de la antigua URSS (Armenia, Georgia, Moldavia Lituania, Estonia y Letonia), los representantes de las tendencias m\u00e1s oportunistas e irresponsables que en el seno del PCUS, y por razones de poder, deseaban desplazar a Gorbachov, y los representantes de la eslavofilia m\u00e1s o menos nost\u00e1lgica del Imperio.<\/p>\n<p>Lo que en lenguaje pol\u00edtico ilustrado tendemos a llamar \u00abcontra natura\u00bb, o antinatural, puede ser lo m\u00e1s natural del mundo desde el punto de vista sociocultural. Sobre todo cuando lo m\u00e1s natural del mundo (las diferencias \u00e9tnicas, ling\u00fc\u00edsticas y culturales, de un lado, y el mestizaje producido por las migraciones de otro) es silenciado, ocultado o ideol\u00f3gicamente disfrazado, de manera que no llega a tener expresi\u00f3n pol\u00edtica propiamente dicha que es la mediaci\u00f3n racional de las diferencias. En este caso todas las palabras importantes del lenguaje pol\u00edtico habitual \u2013\u00abautodeterminaci\u00f3n\u00bb, \u00abfederalismo\u00bb, \u00absocialismo\u00bb, \u00ablibertad\u00bb, \u00abdemocracia\u00bb\u2013 cambian de sentido como por ensalmo. Ya no se escuchan los argumentos del otro, sino que solo se presta atenci\u00f3n al sonido de las palabras. Yendo al caso: cuando pase el tiempo se ver\u00e1 que tan \u00abantinatural\u00bb habr\u00e1 sido el denominado \u00abnacional-bolchevismo\u00bb como la declaraci\u00f3n de Clinton llamando \u00abtriunfo de la democracia\u00bb a la consolidaci\u00f3n del caos y de la cat\u00e1strofe representado por Yeltsin.<\/p>\n<p>Cuando falta mediaci\u00f3n pol\u00edtica, cuando falta cultura pol\u00edtica \u2013y ese era el caso de la URSS\u2013, los deseos, las expectativas, los intereses y las pasiones de las gentes suelen asemejarse a un gran p\u00e9ndulo en el que da la impresi\u00f3n de que los extremos se tocan porque realmente los sujetos no saben d\u00f3nde est\u00e1n, no saben donde nombrar todav\u00eda su posici\u00f3n, su ubicaci\u00f3n. Van y vienen de un lado a otro sin encontrarse. En este caso el encuentro, cuando se produce, toma la forma de la paradoja y de la catarsis. Rusia ha sido hist\u00f3ricamente \u2013se ha dicho siempre\u2013 un pa\u00eds de extremos, de paradojas y de catarsis. Cuando se pone en marcha \u2013como sol\u00eda recordar Dostoievski\u2013 se asemeja al viejo gigante que dormita durante d\u00e9cadas y d\u00e9cadas y cree tener que volver a empezar siempre desde el principio. Lo que el viejo gigante necesita es que alguien o alguienes le digan d\u00f3nde se qued\u00f3 la vez anterior, por qu\u00e9 camino iba. Por desgracia, los dirigentes pol\u00edticos occidentales han demostrado una vez m\u00e1s en estos cinco a\u00f1os que no son ese alguien. Cabe esperar, por lo tanto, de nuevo, la paradoja hist\u00f3rica y la catarsis interior.<\/p>\n<p>Creo que, con el fin de la era Yeltsin, eso, la paradoja hist\u00f3rica, est\u00e1 a punto de llegar a Rusia. Las gentes se mueven: vuelven las manifestaciones por abajo. Las pancartas que las gentes llevan en las manifestaciones en estas \u00faltimas semanas vuelven a llamar a las cosas por su verdadero nombre: el pensamiento propio de los de abajo sobre las realidades econ\u00f3micas y sociales est\u00e1 empezando a ocupar el lugar de la ideolog\u00eda y del verbalismo. Lo que dicen estas pancartas es veraz, digno y razonable. Es otra cosa: nada que ver con la nostalgia del autoritarismo burocr\u00e1tico ni con las fascinaci\u00f3n inducida por un mercado que est\u00e1 resultando tan catastr\u00f3fico para los de abajo como el viejo estatismo.<\/p>\n<p>Puede que Rusia nos depare todav\u00eda el espect\u00e1culo edificante de una nueva paradoja hist\u00f3rica: la de acabar reconociendo, por aproximaci\u00f3n de los extremos del p\u00e9ndulo, que Gorbachov, habiendo equivocado en su momento las palabras, ten\u00eda sin embargo raz\u00f3n en todo lo fundamental, a saber: en su apuesta por un punto de equilibrio entre mercado y estado, y en su proyecto federalista para un conjunto de comunidades diferenciadas cuya separaci\u00f3n precipitada empieza a verse ahora como una de las causas del hambre generalizada y de la desmoralizaci\u00f3n de las personas. Las paradojas hist\u00f3ricas chocan a menudo con el concepto racional de la justicia. Podr\u00eda darse, por tanto, que el hombre del 1% no volviera a tener un papel pol\u00edtico decisivo en la nueva Rusia. Tambi\u00e9n de eso dir\u00edamos el d\u00eda de ma\u00f1ana que es \u00abantinatural\u00bb. Pero \u00bfcu\u00e1ntas cosas \u00abantinaturales\u00bb de ese tipo hemos vivido tambi\u00e9n en esta otra parte de Europa? Y \u00bfno dijo Gramsci, con raz\u00f3n, que la revoluci\u00f3n de octubre de 1917 era una revoluci\u00f3n contra El capital?<\/p>\n<h3><strong>Anexo 1: Perestroika 91: de la v\u00eda china a la catarsis colectiva<\/strong><\/h3>\n<p><em>Escrito fechado el 4\/IX\/1991: \u00abPara Miguel Bilbat\u00faa\u00bb, entonces director de <\/em>Mundo Obrero<em>. Tal vez se publicara en el \u00f3rgano de expresi\u00f3n del PCE. No he podido comprobarlo.<\/em><\/p>\n<p>Las im\u00e1genes que transmit\u00eda la televisi\u00f3n desde los alrededores del Parlamento de Mosc\u00fa en la madrugada del 21 de agosto de 1991 traen inmediatamente a la memoria otros dos acontecimientos hist\u00f3ricos relacionados ambos con el siempre dram\u00e1tico forcejeo entre un mundo que se resiste a morir y otro que quiere salir a la luz y que todav\u00eda no sabe su propio nombre. Estoy pensando, claro est\u00e1, en las calles de Praga durante el verano de 1968 y en la plaza de Tiananmen, en Pek\u00edn, hace ahora dos a\u00f1os. Como ayer en Pek\u00edn y anteayer en Praga, volv\u00edamos a contemplar en Mosc\u00fa el enfrentamiento de la multitud desarmada con los tanques, el tenso di\u00e1logo entre los tanquistas que reciben \u00f3rdenes de sus superiores y los j\u00f3venes que quieren vivir una nueva vida y que no aceptan las imposiciones de la fuerza bruta. Felizmente el final inmediato del enfrentamiento ha sido en este caso muy distinto del que vivieron los resistentes de Praga y de Pequ\u00edn.<\/p>\n<p>Hace veinte o veinticinco a\u00f1os, cuando otros j\u00f3venes, en aquel caso europeo-occidentales, discut\u00edan acaloradamente acerca de las posibilidades de la v\u00eda pac\u00edfica al socialismo surgi\u00f3 una idea que lleg\u00f3 a cuajar en las cabezas de muchas personas no-violentas o al menos convencidas de que hay que evitar la violencia pol\u00edtica y militar mientras se pueda. La idea era esta: obstaculizar el movimiento de los tanques con un oc\u00e9ano de manifestantes, convencer a los tanquistas, con la tranquila fuerza de la raz\u00f3n, de que no hay que disparar contra padres y hermanos, y obligar a quienes dan las \u00f3rdenes a los tanquistas a cambiar de opini\u00f3n y a deponer su actitud arrogante. Al fin y al cabo \u2013se dec\u00eda entonces\u2013 qu\u00e9 otras armas que no sean la desobediencia civil pac\u00edfica y la fuerza de la raz\u00f3n de la multitud actuando colectivamente puede oponerse hoy en d\u00eda a la sofisticaci\u00f3n del armamento que utilizan los ej\u00e9rcitos, todos los ej\u00e9rcitos.<\/p>\n<p>Al pensar as\u00ed, pocos, muy pocos de los j\u00f3venes de entonces ten\u00edan en la mente las calles de Mosc\u00fa. La idea naci\u00f3 m\u00e1s bien para ser puesta en pr\u00e1ctica en los bulevares de Par\u00eds, en las plazas de Roma o en las calles de Berl\u00edn y de Madrid. Pero ya se sabe que los hombres, j\u00f3venes o adultos, hacen la historia, aspiran a ser sujetos de la historia, en condiciones que ellos mismo no eligen. Nada de extra\u00f1o tiene, pues, que una idea que brot\u00f3 en Europa Occidental para traer el socialismo, el buen socialismo, haya acabado cuajando inesperadamente en el otro extremo de Europa contribuyendo as\u00ed a poner fin a la \u00faltima degradaci\u00f3n de una experiencia pseudosocialista, la del autogolpe bonapartista[4].<\/p>\n<p>Ya los marxistas cr\u00edticos, los cristianos sin dogma, y unos pocos humoristas laicos de los que siguen creyendo en la fuerza material de los ideales cuando estos arraigan en las multitudes, ten\u00edan noticia de que el verbo a veces se hace acci\u00f3n muy lejos del lugar en que fue pronunciado, tal vez porque la Historia no parece tener trato preferencial con intelectuales y cient\u00edficos sociales del Occidente demasiado seguros en sus predicciones. Pero, a\u00fan as\u00ed, lo ocurrido era de verdad una novedad, una sorprendente novedad. Lo que empez\u00f3 como un golpe de estado vergonzante contra la \u00faltima versi\u00f3n de la <em>perestroika<\/em> ha acabado en catarsis colectiva por obra y gracia de la resistencia pac\u00edfica pero activa de una mayor\u00eda de personas que, estando hartas de la <em>perestroika<\/em>, porque lo estaban, no quisieron en absoluto refrendar aquel paso atr\u00e1s que se adivinaba en el constante uso que los miembros del Comit\u00e9 de Emergencia hac\u00edan de la palabra patria (as\u00ed, en singular) en el Estado multinacional que m\u00e1s patrias tiene de este mundo nuestro.<\/p>\n<p>La idea del oc\u00e9ano de los manifestantes ahogando a los tanques se bas\u00f3 siempre en un supuesto muy delicado, a saber: que los tanquistas se comportaran como hermanos y que quienes daban las \u00f3rdenes a los tanquistas fueran humanos civilizados. Tal vez por lo delicado de su supuesto aquella idea, siendo buena, no lleg\u00f3 a cuajar en pa\u00edses que se autoproclaman muy cultos y muy civilizados, en los que los analistas se pasan la vida haciendo comparaciones especialmente odiosas. El caso de Chile, donde en 1973 los golpistas ahogaron inmediatamente en sangre toda resistencia, era significativo. Ha sido la URSS, pa\u00eds considerado siempre por los dogm\u00e1ticos del liberalismo como el contraejemplo de aquel delicado supuesto que se necesitaba para triunfar sobre la fuerza de las armas, donde, por primera vez en mucho tiempo, se hab\u00eda superado favorablemente para las gentes de abajo una crisis con intervenci\u00f3n del ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Este triunfo que ha conducido a la catarsis colectiva puede haber sido, sin duda, una casualidad de la historia, un caso de esos en los que, como suele decirse, inopinadamente los ejemplos se vengan de quienes los ponen. Aunque as\u00ed fuera la comparaci\u00f3n con el golpe militar chileno, tan recurrente en estos d\u00edas y tan funcional a la vieja tesis de la simetr\u00eda entre fascismo y comunismo, es inmantenible. La imagen de Yeltsin sobre un tanque llamando a la huelga general delante del Parlamento de Mosc\u00fa cubierto por las c\u00e1maras de televisi\u00f3n de todo el mundo refuta por s\u00ed sola toda comparaci\u00f3n. Pero es que hay m\u00e1s. La inesperada actitud del mastod\u00f3ntico ej\u00e9rcito de la URSS en las horas decisivas del golpe sigue a algo que pocos analistas han relacionado con los hechos de ahora, tal vez porque la cosa no encaja con las interpretaciones de tuertos amigos de los esquemas: fue la URSS, el \u00abterrible adversario\u00bb de los 80, el maniqueo aducido constantemente para justificar la permanencia de Espa\u00f1a en la OTAN, el pa\u00eds que m\u00e1s ha hecho en estos \u00faltimos a\u00f1os en favor de la paz mundial. Sin las propuestas de Gorbachov desde 1987 hoy el mundo ser\u00eda otro. Y a pesar de las propuestas pac\u00edficas de Gorbachov desde 1987 hemos visto y sufrido la guerra provocada por Sadam Hussein pero querida, impulsada, interesadamente librada por el Imperio que siempre acus\u00f3 a la URSS de militarismo expansionista, irritantemente justificada por intelectuales org\u00e1nicos de la OTAN que hoy defienden que ser pacifista es estar a favor de la guerra, de nuestra guerra.<\/p>\n<p>Cuando haya pasado el tiempo, cuando alguna forma de democracia estable haya sustituido a la catarsis colectiva que hoy se vive en aquel extremo de Europa, habr\u00e1 que preguntarse con calma si este chirriante contraste entre las palabras (casi siempre insultantes) de los dogm\u00e1ticos del liberalismo y los hechos ocurridos en la URSS desde 1987 a 1991 fueron solo casualidades hist\u00f3ricas, o tuvieron quiz\u00e1s que ver con alg\u00fan poso positivo que dej\u00f3 en las gentes el intento de construir otro tipo de sociedad distinta de la capitalista, o si fueron tal vez la expresi\u00f3n de tradiciones comunitaristas que en la cultura euroamericana no acaban de entenderse bien.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que preguntarse entonces no s\u00f3lo por los cr\u00edmenes cometidos en nombre de la gran palabra sino tambi\u00e9n por otras cosas sobre las cuales hoy se pasa todav\u00eda como sobre ascuas: por qu\u00e9 la supuesta potencia militar expansionista se declar\u00f3 siempre dispuesta, desde el primer momento, a no usar la primera las armas at\u00f3micas, por qu\u00e9 fue la \u00fanica de las que ten\u00edan armas nucleares que hizo propuestas serias y realizables de desarme y por qu\u00e9 no fue escuchada, por qu\u00e9 disolvi\u00f3 el propio bloque militar pac\u00edficamente mientras su adversario segu\u00eda buscando enemigos para reforzarse y por qu\u00e9, finalmente, su enorme ej\u00e9rcito (seg\u00fan todos los analistas, intacto como \u00fanica instituci\u00f3n realmente organizada) dej\u00f3 la palabra definitiva a las masas que salieron a las calles y a los parlamentarios que quer\u00edan construir una Uni\u00f3n distinta de la sovi\u00e9tica, dando la orden de retirada de los tanques.<\/p>\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto estas actitudes que hab\u00edan vuelto a conmover al mundo, como conmovieron las actitudes de 1917 y que, por el momento, hab\u00edan servido para evitar la entonces llamada \u00abv\u00eda china\u00bb, son sencillamente la prolongaci\u00f3n, en otra fase hist\u00f3rica, de una formaci\u00f3n cultural poco comprendida por los intelectuales europeos a la Michelet, como dec\u00eda F. M. Dostoievski, o son m\u00e1s bien el resto pac\u00edfico y bondadoso, el lado bueno, del cruce cultural entre el viejo comunitarismo ruso y la nueva experiencia frustrada de construcci\u00f3n del socialismo moderno?<\/p>\n<p>Era probable que ahora mismo, en un momento en el que domina fuertemente la preocupaci\u00f3n politicista en unos y la angustia por la falta de lo m\u00e1s elemental en otros, una pregunta as\u00ed suene a especulativa. Y, sin embargo, estoy convencido de que para los socialistas del siglo XXI ese ser\u00eda un interrogante clave. Pues ellos no ser\u00e1n ide\u00f3logos, tendr\u00e1n ya la distancia suficiente para juzgar sobre palabras \u2013\u00absocialismo\u00bb, \u00abcomunismo\u00bb\u2013 que ahora, en tiempos de derrota, dan miedo, y, sobre todo, sabr\u00e1n distinguir ya entre lo que los hombres dec\u00edan estar haciendo y lo que hac\u00edan realmente.<\/p>\n<p>Si se intenta ver los acontecimientos recientes de la URSS con esta distancia (lo que no equivale, por supuesto, al descompromiso o al cinismo respecto de lo que est\u00e1 pasando), entonces las urgencias de los dogm\u00e1ticos del liberalismo exigiendo la disoluci\u00f3n de todo aquello que lleve el nombre de comunismo en la Europa de hoy podr\u00e1n verse como lo que realmente son: frutos de la intolerancia que no acaba de creerse del todo la derrota del adversario, la derrota de ideas y creencias que siguen teniendo su humus en el mal social existente, en la desigualdad social, en la persistencia de la opresi\u00f3n, de la explotaci\u00f3n y de la servidumbre social. Precisamente la catarsis de la URSS hace que resalten m\u00e1s y pasen a primer plano de la consideraci\u00f3n pol\u00edtica y social las injusticias flagrantes que existen en el mundo de hoy; los trabajadores norteamericanos podr\u00e1n salir a la calle protestando por el hambre, la miseria y la opresi\u00f3n racial sin miedo ya de ser acusados de lo contrario de lo que son; los proletarios de la pl\u00e9tora miserable [1] que es este mundo de hoy podr\u00e1n alzar su voz, y la alzar\u00e1n, sin ser identificados inmediatamente con el Mal absoluto, con Satan\u00e1s. Eso tardar\u00e1. Pero no mucho: la injusticia reinante era demasiado grande como para que la protesta tardara demasiado en brotar de los corazones de gentes que saben que tienen formalmente los mismos derechos que los que tienen la propiedad de todo.<\/p>\n<p>La historia de la URSS ense\u00f1a. Hay que empezar a ver el lado positivo, de futuro, de esa ense\u00f1anza. Y mientras enlazamos con las nuevas luchas, que vendr\u00e1n, no desnaturalizarse, \u00bfPidieron acaso los dogm\u00e1ticos del liberalismo la disoluci\u00f3n de la democracia cristiana italiana o alemana cuando una parte de la democracia chilena apoy\u00f3 a Pinochet? \u00bfPidieron acaso los dogm\u00e1ticos del social-liberalismo la disoluci\u00f3n de los partidos socialistas europeos cuando se comprob\u00f3 la corresponsabilidad de alguno de estos en las torturas infligidas a militantes de los movimientos de liberaci\u00f3n de Africa?<\/p>\n<p><strong>Nota al anexo 1<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>[1] \u00abPl\u00e9tora miserable\u00bb: expresi\u00f3n, tiene su origen en Charles Fourier, frecuentemente usada por el autor. Por ejemplo, en este art\u00edculo de 2002: \u00abEcolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abDe entre los varios ecologismos que han fructificado en el mundo durante estas dos \u00faltimas d\u00e9cadas el m\u00e1s interesante y el m\u00e1s cargado de razones es el ecologismo social. \u00c9ste atiende simult\u00e1neamente a las causas socioecon\u00f3micas del empobrecimiento de los pa\u00edses y a la interrelaci\u00f3n existente entre la vieja r\u00e9mora de la desigualdad social y los desequilibrios medioambientales que afectan a muchas regiones de Latinoam\u00e9rica, \u00c1frica, Asia y la Europa oriental cuyos ecosistemas son particularmente fr\u00e1giles.<\/p>\n<p>El ecologismo social sabe que, para avanzar hacia la naturaleza y armonizar las relaciones con ella, debemos atender nuevamente a los problemas socioecon\u00f3micos. Sabe tambi\u00e9n que existe una relaci\u00f3n directa entre neocolonialismo, sobrexplotaci\u00f3n, cat\u00e1strofes ecol\u00f3gicas y empobrecimiento de las poblaciones. Y por eso postula una nueva teor\u00eda de las necesidades materiales y espirituales, una teor\u00eda que es cr\u00edtica del industrialismo y del consumismo inducidos y se muestra, a la vez, sensible y atenta con las formas de humanizar la naturaleza que han sido propias de las culturas campesinas tradicionales.<\/p>\n<p>La forma que el ecologismo social ha ido tomando en estos \u00faltimos tiempos entre las personas conscientes de estos pa\u00edses empobrecidos es lo que suele llamarse ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza. La ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza es una opci\u00f3n en favor de un ecologismo social que atiende simult\u00e1neamente a los l\u00edmites del crecimiento y al hecho de que vivimos en una \u00abpl\u00e9tora miserable\u00bb con enormes diferencias y desigualdades en todo lo esencial para la vida de los humanos. La ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza naci\u00f3 en \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica Latina como respuesta a los problemas socio-ecol\u00f3gicos percibidos por las poblaciones ind\u00edgenas.<\/p>\n<p>En su origen est\u00e1n las protestas, y tambi\u00e9n propuestas alternativas, de mujeres de Kenia y de la India y de sindicalistas sensibles en Brasil en la d\u00e9cada de los ochenta. Este origen no es casual, pues es sabido que en muchos pa\u00edses africanos y asi\u00e1ticos son las mujeres del campo, sobre cuyos hombros recae gran parte del trabajo productivo, quienes m\u00e1s sufren la crisis ecol\u00f3gica, los ataques a la biodiversidad, el empobrecimiento de los suelos cultivables, la desertificaci\u00f3n y la escasez de agua. Y, por otra parte, en las selvas brasile\u00f1as es cada vez m\u00e1s evidente que las nuevas formas de esclavitud y de explotaci\u00f3n del trabajo asalariado, que ni siquiera permiten la sindicaci\u00f3n, tienen mucho que ver con los ataques al entorno natural y a las culturas tradicionales.<\/p>\n<p>La ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza empez\u00f3 a cuajar en el Forum Alternativo de Brasil, en 1992, y se caracteriza desde entonces por cuatro rasgos: 1. Propone una rectificaci\u00f3n radical del concepto lineal, ilustrado, de progreso; 2. Descarta el punto de vista euroc\u00e9ntrico (luego euro-norteamericano) que ha caracterizado incluso las opciones econ\u00f3mico-sociales tenidas por m\u00e1s avanzadas en el \u00faltimo siglo; 3. Avanza una reconsideraci\u00f3n de la creencia laica basada en la asunci\u00f3n de la autocr\u00edtica de la ciencia contempor\u00e1nea y en la cr\u00edtica del complejo tecnocient\u00edfico que domina el mundo; 4. Solicita un di\u00e1logo entre tradiciones de liberaci\u00f3n o de emancipaci\u00f3n en las distintas culturas hist\u00f3ricas para avanzar hacia un nuevo humanismo, hacia un humanismo atento a las diferencias culturales y respetuoso del medio ambiente.<\/p>\n<p>En este sentido la ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza enlaza bien con lo que se ha llamado teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, aunque pide a \u00e9sta que no acent\u00fae su particularidad religiosa sino que, precisamente en nombre de las necesidades socioecol\u00f3gicas, se abra a las otras creencias no espec\u00edficamente religiosas, esto es, que se haga \u00abfilosof\u00eda (laica) de la liberaci\u00f3n\u00bb. Este es un punto de vista que argument\u00f3 muy bien Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde cuando era presidente de la Casa de Nicaragua en Barcelona.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza, por ejemplo, en la versi\u00f3n que de ella han dado Leonardo Boff y otros autores, no s\u00f3lo se opone el industrialismo desarrollista que ha sido caracter\u00edstico del capitalismo hist\u00f3rico, sino tambien a la utilizaci\u00f3n mercantil del ecologismo. Y argumenta en este punto que, como era de esperar en un mundo dominado por el mercado y por el fetiche del dinero, la producci\u00f3n supuestamente ecol\u00f3gica, meramente conservacionista o bienintencionadamente ecol\u00f3gica (que de todo hay), corre el peligro de convertirse en negocio de unos cuantos, en beneficio privado, en pasto de la publicidad y en ocasi\u00f3n para el llamamiento a un \u00abnuevo tipo\u00bb de consumismo. Constata que la l\u00ednea \u00abverde\u00bb del sistema productivo capitalista empieza a cotizar en la Bolsa de valores mercantiles, porque lo \u00abverde\u00bb vende.<\/p>\n<p>La ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza hace observar que se est\u00e1 abriendo un nuevo flanco en el enfrentamiento entre pa\u00edses ricos (muy industrializados y muy competitivos) y pa\u00edses empobrecidos (cada vez m\u00e1s identificados con las reservas ecol\u00f3gicas del planeta o, en su defecto, con centros de producci\u00f3n de drogas ilegales). Subraya c\u00f3mo algunas de las instituciones monetarias internacionales propician algo as\u00ed como un trueque-fin-de-siglo: deuda externa por ecolog\u00eda; y c\u00f3mo, por lo general, en esa propuesta de trueque sigue dominando un punto de vista etnoc\u00e9ntrico, lo que incluye un matiz nuevo respecto del viejo colonialismo (el discurso se disfraza, una vez m\u00e1s, de universalismo pero se cubre con el manto de valores \u00e9ticoecol\u00f3gicos, como la conciencia de especie, usurp\u00e1ndoselos al ecologismo).<\/p>\n<p>La gran tarea de la ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza y del ecologismo social e internacionalista de los pr\u00f3ximos tiempos ser\u00e1 seguramente aprender a moverse, a ambos lados del Atl\u00e1ntico, evitando dos escollos: el neocolonialista y el neonacionalista. Lo cual no va a ser nada f\u00e1cil, desde luego. Pues el malestar de la cultura y la ausencia de expectativas hacen que mucha gente se vuelva contra sus vecinos; y las grandes migraciones del final de siglo parecen estar convirtiendo a la xenobofia en la ideolog\u00eda funcional del capitalismo triunfante.<\/p>\n<p>En suma, lo que la ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza viene a decirnos es que no se puede seguir viviendo como se ha vivido en las \u00faltimas d\u00e9cadas, por encima de las posibilidades de la econom\u00eda real y contra la naturaleza. Que el modo de vida consumista de los pa\u00edses ricos no es universalizable porque su generalizaci\u00f3n chocar\u00eda con l\u00edmites ecol\u00f3gicos insuperables. Y que en nuestro mundo actual ser s\u00f3lo ecologistas es ya insuficiente. Para hacer realidad lo que ahora es todav\u00eda un proyecto, un horizonte, la ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza, surgida en los pa\u00edses empobrecidos, tiene que enlazar con las personas sensibles del mundo rico y convencer a las buenas gentes de que la reconversi\u00f3n ecol\u00f3gico-econ\u00f3mica planetaria del futuro obliga a cambios radicales en el sistema consumista hoy dominante en casi todo el mundo industrialmente avanzado. Pues el desarrollo sostenible implica cierta autocontenci\u00f3n y la autocontenci\u00f3n implica austeridad. Pero para que \u00abausteridad\u00bb sea una palabra cre\u00edble para las mujeres y varones del mundo empobrecido es necesario que antes, o simult\u00e1neamente, seamos austeros quienes hoy vivimos del privilegio.\u00bb<\/p>\n<h3><strong>Anexo 2: Rusia, el golpe de estado del 4 de octubre y la democracia<\/strong><\/h3>\n<p><em>Intervenci\u00f3n de FFB en una mesa redonda, en la que tambi\u00e9n participaron Alexander Buzzgalin y Miquel Caminal (1952-2014), compa\u00f1ero suyo en la Facultad de Econ\u00f3micas de la UB, organizada por el Centre de Treball i Documentaci\u00f3 (CTD) en el Pati Manning de Barcelona el 16 de noviembre de 1993. El texto fue publicado en <\/em>mientras tanto<em>, n.\u00ba 56, diciembre 1993-enero de 1994, pp. 19-22.<\/em><\/p>\n<p>Estamos hoy aqu\u00ed, con Alexander Buzzgalin, y convocados una vez m\u00e1s por el CTD[5], para apoyar a los dem\u00f3cratas rusos que ayer se resist\u00edan a aceptar la identificaci\u00f3n oficial del r\u00e9gimen de ordeno y mando con la idea de socialismo y que hoy se resisten a aceptar la justificaci\u00f3n del golpe de estado dado por Boris Yeltsin el 4 de octubre [1993] con el argumento de que eso era necesario para continuar la reforma y construir la democracia.<\/p>\n<p>Muchos de estos dem\u00f3cratas han sufrido, con unos pocos a\u00f1os de distancia, la agresi\u00f3n violenta del poder de entonces y del poder de ahora. Uno de ellos, Boris Kagarlinski, suficientemente conocido hace ya a\u00f1os, en Europa y en EEUU, por sus cr\u00edticas a aquel r\u00e9gimen de ordeno y mando que el poder de entonces llamaba \u00absocialismo real\u00bb, ha declarado en una entrevista concedida el mes pasado al corresponsal de <em>La Vanguardia<\/em> en Mosc\u00fa, a los pocos d\u00edas de los hechos, que la brutalidad de la polic\u00eda de hoy no tiene nada que envidiar a la brutalidad de la polic\u00eda de ayer, y que en algunos aspectos la barbarie de los gorilas de hoy es peor que la de los de ayer.<\/p>\n<p>Nuestro Octavi Pellissa[6], que tantas veces nos convoc\u00f3 en el pasado para protestar contra las injusticias, tal vez habr\u00eda dicho ahora: \u00abConocemos eso\u00bb.<\/p>\n<p>Porque tambi\u00e9n aqu\u00ed hubo unos a\u00f1os, entre 1975 y 1982, en los que haber luchado contra la dictadura y continuar luchando contra un h\u00edbrido que conservaba en lo esencial el aparato del viejo estado, y se llamaba a s\u00ed mismo \u00abdemocracia\u00bb, fue particularmente duro. Y no s\u00f3lo moralmente. Hubo entonces un ministro, que hab\u00eda sido ya ministro con Franco y que, si\u00e9ndolo, insult\u00f3 gravemente a las mujeres de los mineros asturianos que en 1962 se manifestaban contra el r\u00e9gimen y calumni\u00f3 a los intelectuales y a los estudiantes dem\u00f3cratas que mostraron su solidaridad con aquellas mujeres, y que luego, al morir el Dictador, en nombre de lo que \u00e9l mismo empez\u00f3 a llamar \u00abdemocracia\u00bb se hizo c\u00e9lebre por justificar la represi\u00f3n contra los dem\u00f3cratas de verdad al grito polic\u00edaco de la \u00abcalle es m\u00eda\u00bb, un hombre que, sin embargo, ha conseguido el acuerdo de casi todos los medios de comunicaci\u00f3n y de casi todos los partidos pol\u00edticos de este pa\u00eds para que se corriera un tupido tel\u00f3n de acero sobre su pasado de antidem\u00f3crata y de represor. Hoy ese hombre es presidente electo de una de las comunidades aut\u00f3nomas del estado plurinacional que es Espa\u00f1a y los medios de comunicaci\u00f3n suelen presentarle como uno de los art\u00edfices de la democracia, cuando no le r\u00eden las gracias que nunca tuvo[7].<\/p>\n<p>As\u00ed que algunos sabemos lo que os pasa.<\/p>\n<p>Nosotros tenemos un rey designado por el Dictador y ratificado por un refer\u00e9ndum en el que algunos votaron por la monarqu\u00eda sin que les hubieran preguntado expl\u00edcitamente si quer\u00edan eso o una rep\u00fablica8. No se suele recordar ya, pero la verdad es que todo aquello se hizo bajo la mirada atenta y el arbitraje decidido del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol. Al callar sobre esto lo llamaron entonces prudencia pol\u00edtica. Al resultado de aquella votaci\u00f3n en la que no se preguntaba lo esencial lo llamaron democracia. Y a la melancol\u00eda de quienes siguieron recordando lo que hab\u00eda sido la larga lucha contra la dictadura de Franco lo llamaron desencanto. Con el tiempo se juntaron los desencantados de verdad y los que no se hab\u00edan encantado nunca y aqu\u00ed estamos: en la crisis de la crisis.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si Agamen\u00f3n estar\u00e1 de acuerdo, pero s\u00ed s\u00e9 que esta es y sigue siendo la verdad del porquero de Agamen\u00f3n. No la traigo aqu\u00ed a colaci\u00f3n para dar lecciones o consejos a los amigos dem\u00f3cratas rusos que est\u00e1n viviendo una transici\u00f3n parecida en algunos aspectos, sino para ofreceros una explicaci\u00f3n de la enorme comprensi\u00f3n que ha encontrado en la mayor\u00eda de nuestros partidos pol\u00edticos y en la casi totalidad de los medios de comunicaci\u00f3n esa idea de que Yeltsin dio un golpe de estado, y estableci\u00f3 el estado de excepci\u00f3n, y prohibi\u00f3 partidos pol\u00edticos para garantizar la reforma y la democracia.<\/p>\n<p>Todos los medios de comunicaci\u00f3n que se llaman a s\u00ed mismos liberales han justificado la restauraci\u00f3n autoritaria en Rusia con el argumento de que, al fin y al cabo, Yeltsin s\u00f3lo mandaba disparar contra un Parlamento que no era democr\u00e1tico, contra el Parlamento del antiguo r\u00e9gimen. Es asombroso el que d\u00eda tras d\u00eda se siga diciendo una cosa as\u00ed casi sin r\u00e9plica. Y por eso mismo hay que agradecer a esa excelente revista que es <em>Cuatro Semanas<\/em> el que haya publicado, en su n\u00famero de noviembre, un art\u00edculo de Rafael Poch de Feliu titulado \u00abRusia cruza el Rubic\u00f3n\u00bb, en el que se recuerda un dato esencial, ignorado o tapado sistem\u00e1ticamente durante estos d\u00edas, a saber: que todos los diputados del Congreso y del Soviet Supremo (Parlamento) de Rusia fueron elegidos en marzo de 1990 por sufragio universal; que en las elecciones a diputados rusos no hubo esca\u00f1os corporativos ni comisiones especiales controladas por el PCUS como hab\u00eda ocurrido en el Congreso de la URSS un a\u00f1o antes; y que, por tanto, la legitimidad democr\u00e1tica del Parlamento era la misma que la del primer presidente electo.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n liberal de la pol\u00edtica europea hab\u00eda establecido que cuando se produce una situaci\u00f3n de doble poder y \u00e9sta es resuelta por una de las partes mediante el uso de la fuerza militar estamos ante un golpe de estado antidemocr\u00e1tico. As\u00ed ha calificado siempre el pensamiento liberal europeo lo ocurrido en octubre de 1917 cuando en Rusia se impusieron los bolcheviques. Pero hete aqu\u00ed que este principio (y el otro principio honorable: el fin no justifica los medios) deja de valer, al parecer, cuando ganan los nuestros con los mismos medios aborrecidos (que no hay fin que los justifique, como se sigue ense\u00f1ando en los institutos y en las universidades).<\/p>\n<p>Dos criterios, pues; y un solo fin: que ganen los nuestros, nuestros amigos, los amigos de nuestros intereses econ\u00f3micos. As\u00ed en Rusia como en Argelia[9]. Pero pensar y actuar as\u00ed supone la sustituci\u00f3n de la teor\u00eda liberal democr\u00e1tica de lo pol\u00edtico por la teor\u00eda de lo pol\u00edtico en t\u00e9rminos de amigo\/enemigo. La conciencia de que el pensamiento liberal ten\u00eda dos criterios distintos y contrapuestos para juzgar las actuaciones pol\u00edticas (uno para juzgar las actuaciones de los adversarios y otro para justificar las actuaciones del hijo-de-puta-amigo) estuvo en el origen de la primera crisis del liberalismo europeo en 1871[10]. La consciencia de que la teor\u00eda de lo pol\u00edtico en t\u00e9rminos de amigo\/enemigo explicaba mejor las actuaciones de hecho de quienes se llamaban liberales estuvo en el origen de la crisis del estado liberal de Weimar.<\/p>\n<p>No quiero concluir con una analog\u00eda para llamar al mal tiempo. He querido simplemente recordar estas cosas porque tal vez intercambiar experiencias y reflexiones as\u00ed con los amigos dem\u00f3cratas rusos puede servir esta vez para encontrar v\u00edas comunes de salida a la encrucijada en que estamos. Y porque pienso que, en las actuales circunstancias, hacer algo por la democracia en Rusia pasa por volver a crear redes de comunicaci\u00f3n entre las personas que siguen creyendo en la democracia como participaci\u00f3n de las gentes en la cosa p\u00fablica y que sospechan que tal como est\u00e1n las cosas, para ser dem\u00f3cratas hoy en d\u00eda hay que ser algo m\u00e1s que liberales.<\/p>\n<p>PS (a\u00f1adido el 13 de diciembre de 1993): Kiva Maid\u00e1nik, viejo luchador por la democracia y el socialismo en Rusia \u2013un hombre que ya en los a\u00f1os cincuenta cuando tantos callaban, denunci\u00f3 como historiador la manipulaci\u00f3n que el estalinismo hizo de la historia de la III Internacional[11]\u2013 ha escrito desde Mosc\u00fa, el pasado noviembre, un conmovedor alegato que, por desgracia, no pude conocer al pronunciar las anteriores palabras. Afirma Maid\u00e1nik que, de todas las provocaciones e infamias sufridas por los rusos dem\u00f3cratas en aquellos d\u00edas de octubre, la peor, por inesperada, por \u00abconstituir una sorpresa incomprensible y monstruosa\u00bb, ha sido la reacci\u00f3n de Occidente, y muy particularmente, el silencio culpable ante el golpe de Yeltsin de la \u00abizquierda social\u00bb de este lado del Rin.<\/p>\n<p>Ahora, al comenzar 1994, el \u00abmal tiempo\u00bb, al que no se quer\u00eda llamar, est\u00e1 ya ah\u00ed: el resultado de las elecciones de diciembre es algo m\u00e1s que un mal presagio. Se ve\u00eda venir. Las encuestas lo preve\u00edan. Pero los intereses mercantiles de los inquisidores del siglo XXI taparon, una vez m\u00e1s, lo elemental: la gente digna est\u00e1 harta de que la traten mal, como a siervos otra vez.<\/p>\n<p>Ahora los poderosos del mundo rico creen que la culpa es de los incultos rusos cegados de vodka. Vuelve la infinita zafiedad racista sobre el t\u00e1rtaro que sale al rascar al ruso. \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1 que, una y otra vez, los prepotentes mandamases del capitalismo, cuando hay conflicto en Rusia, eligen siempre lo que los rusos llaman el pantano? \u00bfTal vez porque no se han dado cuenta todav\u00eda de que, en ocasiones, al rascar a un liberal sale un nazi? No entienden nada. Quiz\u00e1s porque los banqueros y controladores que son s\u00f3lo liberales no leen a Dostoiewski. Lo pagar\u00e1n. Tambi\u00e9n ellos.<\/p>\n<h3><strong>Anexo 3. Constituci\u00f3n y realidad en la URSS<\/strong><\/h3>\n<p><em>Texto publicado, como nota de la redacci\u00f3n, en el n\u00famero 5 de la revista <\/em>Materiales<em>, Barcelona, septiembre\/octubre de 1977. Fue incorporado por el autor a <\/em>Discursos para insumisos discretos<em>, Madrid: Ediciones Libertarias, 1993, pp. 33-38.<\/em><\/p>\n<p><em>En carta (de 1991) a Enric Tello, se\u00f1alaba FFB: \u00abEnric: desempolvando cosas viejas para una conferencia que tengo ma\u00f1ana (28) en Murcia me encontr\u00e9 con ese papel que escrib\u00ed hace catorce a\u00f1os y que seguramente no conoces. Se trata de una nota para presentar cr\u00edticamente el proyecto de Constituci\u00f3n de la URSS de la era brezneviana. Sali\u00f3 en la revista <\/em>Materiales<em>, en el 77, no sin ciertas resistencias, por lo que recuerdo. Lo del \u201cpoder burocr\u00e1tico presocialista\u201d, la \u201cenfermedad pol\u00edtica consistente en la justificaci\u00f3n ideol\u00f3gica de las desigualdades sociales\u201d, la cr\u00edtica de la idea de \u201cpartido\/todo\u201d, la ubicaci\u00f3n en el primer plano de la discusi\u00f3n del renacer de los sentimientos y movimientos nacionales (una tesis que ven\u00eda entonces de la m\u00e1s l\u00facida de los int\u00e9rpretes, H\u00e9l\u00e8ne Carr\u00e8re) y, sobre todo, \u201cla lucha contra la mentira institucionalizada\u201d me costaron entonces unos cuantos tirones de orejas por parte de los \u00edntimos (&#8230;).<\/em><\/p>\n<p><em>Te lo mando por lo del \u201ctal como \u00e9ramos\u201d y como forma elemental de explicar por qu\u00e9 algunas discusiones de ahora en la revista [<\/em>mientras tanto<em>] me ponen melanc\u00f3lico.<\/em><\/p>\n<p><em>Vuelvo el domingo.<\/em><\/p>\n<p><em>Un abrazo y muchos recuerdos, Paco\u00bb<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Como afirman todos nuestros sabios y reconocen muchos que son de los nuestros, los habitantes de Jodensk[12] est\u00e1n muy encima de los dem\u00e1s, a excepci\u00f3n de aquellos que siguieron su ejemplo. Son superiores no por la reaccionaria naturaleza biol\u00f3gica (pues desde ese punto de vista son iguales), sino gracias a las progresivas condiciones hist\u00f3ricas, a una teor\u00eda correcta comprobada en su propio pellejo y a la sabidur\u00eda de sus dirigentes, que se las saben todas. Por este motivo, los habitantes de Jodensk no viven en el viejo y caduco sentido en el que agotan sus \u00faltimos d\u00edas los de Occidente, sino que realizan empresas hist\u00f3ricas. Las realizan incluso cuando nada saben de ellas ni en ellas participan. Incluso cuando estas empresas ni siquiera se llevan a cabo.<br \/>\nAlexandr Zinoviev, Cumbres abismales<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 4 de junio de 1977 varios medios de comunicaci\u00f3n de la URSS hicieron p\u00fablico el texto del proyecto de una nueva constituci\u00f3n que ha de sustituir a la ley fundamental vigente en aquel pa\u00eds desde 1936. Este proyecto es actualmente objeto de numerosas debates en las diferentes instancias de base del partido y del estado sovi\u00e9ticos. A juzgar por las informaciones de que se dispone, los debates concluir\u00e1n con la aceptaci\u00f3n un\u00e1nime del texto propuesto coincidiendo con las celebraciones, en noviembre [de 1977], del 60 aniversario de la revoluci\u00f3n. Se cerrar\u00e1 as\u00ed uno de los m\u00e1s dilatados procesos de redacci\u00f3n de una constituci\u00f3n que los especialistas recuerdan.<\/p>\n<p>En efecto, en 1960 el entonces secretario general del PCUS, Nikita Kruschev, anunci\u00f3 la necesidad de revisar la constituci\u00f3n de 1936 para adaptarla a las nuevas circunstancias de la desestalinizaci\u00f3n iniciada durante el XX Congreso. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde se constitu\u00eda la correspondiente comisi\u00f3n constitucional, presidida por el propio Kruschev, con el encargo de redactar el proyecto. Pero en 1964 los trabajos realizados al respecto fueron abandonados como consecuencia de la destituci\u00f3n de Nikita Kruschev. Dos a\u00f1os despu\u00e9s el nuevo secretario general de partido, Le\u00f3nidas Breznev, volv\u00eda sobre el tema sugiriendo que la constituci\u00f3n estar\u00eda ultimada en 1967. Pr\u00e1cticamente nada se sabe del desarrollo de los debates ocurridos en el seno de la nueva comisi\u00f3n constitucional formada entonces. Han sido necesario, sin embargo, diez a\u00f1os para llegar a la publicaci\u00f3n del texto actual.<\/p>\n<p>En su informe de presentaci\u00f3n de dicho texto al pleno del comit\u00e9 central del PCUS celebrado el 24 de marzo de este mismo a\u00f1o, Le\u00f3nidas Breznev no hizo ninguna alusi\u00f3n al considerable retraso con que aparecer\u00eda el proyecto ni tampoco, como es norma habitual en estos casos, a las incidencias de los debates sobre el mismo en la comisi\u00f3n constitucional. De manera que el \u00fanico dato a retener en este punto es que la comisi\u00f3n constitucional habr\u00eda trabajado durante diez a\u00f1os en un proyecto que el pueblo, esto es, el resto de los ciudadanos sovi\u00e9ticos tendr\u00e1n que ratificar en cuatro o cinco meses. Si se tiene en cuenta la argumentaci\u00f3n con que Le\u00f3nidas Breznev present\u00f3 el proyecto no puede decirse que esa despropiaci\u00f3n se deba en este caso a la tradicional y motivada desconfianza marxista en el formalismo constitucional, desconfianza apreciable en los momentos de redacci\u00f3n de las dos primeras constituciones sovi\u00e9ticas, la de 1918 y la de 1924. Al contrario, esa desproporci\u00f3n sugiere m\u00e1s bien que lo dominante en la URSS en la norma habitual de \u00abtrabajar para el pueblo, pero sin el pueblo\u00bb propia de todo poder burocr\u00e1tico presocialista.<\/p>\n<p>En cambio, Le\u00f3nidas Breznev se extendi\u00f3 considerablemente en su informe a la hora de argumentar los motivos por los cuales se ha considerado necesaria la promulgaci\u00f3n de esta nueva constituci\u00f3n. Entre ellos destac\u00f3 las profundas transformaciones experimentadas por el pa\u00eds y la sociedad sovi\u00e9tica desde 1936 insistiendo particularmente en que la URSS \u00abes ya una sociedad socialista desarrollada, madura\u00bb; una sociedad en la cual se conjugar\u00edan arm\u00f3nicamente las ventajas de la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica con las ventajas del r\u00e9gimen socialista. En esta sociedad transformada se dar\u00eda, seg\u00fan su opini\u00f3n, \u00abuna homogeneidad social creciente\u00bb al haber desaparecido ya las diferencias entre los principales grupos sociales y al haber aumentado, consiguientemente, las bases para la unificaci\u00f3n cultural y los intereses entre el proletariado industrial, el campesinado y los intelectuales. De modo que, en palabras del secretario general del PCUS, en la URSS se habr\u00eda formado una nueva comunidad hist\u00f3rica, el pueblo sovi\u00e9tico, cuya tarea central ahora es \u00abcrear la base material y t\u00e9cnica del comunismo, transformar paulatinamente en comunistas las relaciones socialistas y formar con ello una consciencia comunista\u00bb.<\/p>\n<p>Esa descripci\u00f3n tan idealizada de la sociedad sovi\u00e9tica actual no ha sido acogida precisamente con sorpresa en las varias corrientes del movimiento comunista en la Europa Occidental. Y se explica. Pues si en algo coinciden la mayor\u00eda de estas corrientes hoy es en estar vacunadas desde hace uno o varios lustros contra la enfermedad pol\u00edtica consistente en la justificaci\u00f3n ideol\u00f3gica, con lenguaje marxista, de las diferencias y desigualdades sociales existentes en la URSS. De ah\u00ed que en tales medios haya predominado m\u00e1s bien un silencio despreciativo o el recurso recurrente que consiste en enfrentar las declaraciones id\u00edlicas o las normas constitucionales con los hechos recientes acaecidos en aquel pa\u00eds (v\u00e9ase al respecto, por ejemplo, el art\u00edculo de K. S. Karol, en <em>El Pa\u00eds<\/em> del 9 de junio con el t\u00edtulo de \u00abURSS: una constituci\u00f3n al margen de la realidad\u00bb).<\/p>\n<p>S\u00ed hay coincidencia en subrayar el contraste entre el texto constitucional y la realidad sovi\u00e9tica tambi\u00e9n la hay a la hora de se\u00f1alar las principales novedades de esta constituci\u00f3n por comparaci\u00f3n con la de 1936. Tales novedades ser\u00edan resumidamente \u00e9stas:<\/p>\n<p>1) Reforzamiento (y reconocimiento expl\u00edcito en la constituci\u00f3n) del papel dirigente y orientador del partido.<\/p>\n<p>2) Caracterizaci\u00f3n del estado actual como \u00abestado de todo el pueblo\u00bb, lo cual supone la aceptaci\u00f3n de que la fase de dictadura del proletariado ha sido ya rebasada.<\/p>\n<p>3) Redefinici\u00f3n de los soviets actuales como \u00absoviets populares\u00bb.<\/p>\n<p>4) Ampliaci\u00f3n de la \u00abdemocracia socialista\u00bb subrayada con la inclusi\u00f3n formal, por primera vez, del t\u00e9rmino \u00ablibertades de los ciudadanos\u00bb. Esta ampliaci\u00f3n tiene su concreci\u00f3n constitucional en el reconocimiento del derecho a elegir la profesi\u00f3n de acuerdo con la vocaci\u00f3n, aptitudes, etc (antes derecho al trabajo), del derecho a la protecci\u00f3n de la salud (antes derecho a la asistencia material en caso de enfermedad) y del derecho a la vivienda. A ello hay que a\u00f1adir la reducci\u00f3n de la edad para ser elegido a los 18 a\u00f1os (antes 21) y el aumento de las garant\u00edas legales para recurrir contra eventuales injusticias de los funcionarios.<\/p>\n<p>5) Introducci\u00f3n de un apartado especial dedicado a las relaciones internacionales de la URSS en el que se ratifican formalmente los acuerdos de la conferencia de Helsinki.<\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n existente entre declarar a la URSS \u00abestado de todo el pueblo\u00bb y reforzar al mismo tiempo el papel, las funciones y, por tanto, el poder del partido, esto es, de una parte de la sociedad, pone de manifiesto el car\u00e1cter meramente ideol\u00f3gico de los apartados centrales de la constituci\u00f3n, o sea, su funci\u00f3n de ocultamiento de la conflictividad social latente o actuante ya. Pero la falta de una caracterizaci\u00f3n precisa, no ideol\u00f3gica, de ese estado complica para el comunismo cr\u00edtico la explicaci\u00f3n del sentido real de aquellas novedades y de la funci\u00f3n social concreta que la nueva constituci\u00f3n puede cumplir en el pr\u00f3ximo futuro.<\/p>\n<p>En este sentido es sintom\u00e1tico que en el momento de la destituci\u00f3n de Podgorny (mayo de ese mismo a\u00f1o) como presidente del pres\u00eddium del soviet supremo[13], la gran mayor\u00eda de los observadores estuviera de acuerdo en establecer una relaci\u00f3n directa entre ese hecho, la previsible acumulaci\u00f3n de poder en la persona de Breznev y la inmediata publicaci\u00f3n del proyecto constitucional, el cual habr\u00eda de ratificar la fusi\u00f3n de las instancias superiores el estado y del partido. El posterior conocimiento del texto de ley fundamental, sin embargo, no parece dar demasiada plausibilidad a las especulaciones sobre aquella relaci\u00f3n, al menos en el sentido estricto de causa a efecto que entonces se suger\u00eda. Pese a lo cual algunos int\u00e9rpretes del texto constitucional sigue explicando el retraso del mismo como una consecuencia del enfrentamiento sordo que durante a\u00f1os habr\u00eda existido entre los partidarios de Breznev y los de Podgorny. En esa hip\u00f3tesis el reforzamiento del partido sugerido por el propio Breznev y ratificado por la constituci\u00f3n misma deber\u00eda ser interpretado como una reacci\u00f3n de una parte del aparato contra el poder creciente de los funcionarios representados precisamente por el viejo dirigente cesado.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de ser muy improbable, esa interpretaci\u00f3n de los hechos relacionados inmediatamente con la constituci\u00f3n parece escasamente relevante por cuanto que en ella nada se dice acerca de los intereses concretos o de las particulares opiniones contrapuestas que unos y otros, representantes del partido y del aparato estatal, habr\u00edan defendido durante estos a\u00f1os. M\u00e1s enjundia tiene, en cambio, la hip\u00f3tesis establecida por H\u00e9l\u00e8ne Carr\u00e8re d\u2019Encausse en su art\u00edculo \u00abLeer la nueva constituci\u00f3n\u00bb (<em>Le Monde Diplomatique<\/em>, julio de 1977). Seg\u00fan ella, el dilatado proceso de redacci\u00f3n de la constituci\u00f3n se habr\u00eda debido a los problemas existentes en las nacionalidades y m\u00e1s concretamente a la discusi\u00f3n en curso sobre la naturaleza federal o unitaria del estado sovi\u00e9tico. Esta discusi\u00f3n se habr\u00eda saldado con un compromiso reflejado en el texto constitucional por el hecho de que, a pesar de las m\u00e1s recientes declaraciones \u00abunitarias\u00bb de los dirigentes sovi\u00e9ticos, no se ha modificado apenas el articulado federalista de la constituci\u00f3n de 1936.<\/p>\n<p>La hip\u00f3tesis de H\u00e9l\u00e8ne Carr\u00e8re, que tiende a dar m\u00e1s importancia a lo que no ha cambiado respecto de la constituci\u00f3n del 36 que a las novedades introducidas, tiene a su favor dos factores. En primer lugar que el tema de las nacionalidades, y se\u00f1aladamente la discusi\u00f3n sobre la naturaleza de la federaci\u00f3n de rep\u00fablicas socialistas, fue un elemento central en las controversias previas a la relaci\u00f3n de las tres constituciones anteriores. Y, en segundo lugar, que en los \u00faltimos a\u00f1os se ha producido en la URSS un indudable renacimiento de los sentimientos y movimientos nacionales, de manera que, seg\u00fan todos los indicios, la cuesti\u00f3n de las nacionalidades es hoy all\u00ed el motor principal de la conflictividad social. A todo eso podr\u00edan no ser ajenas, por lo dem\u00e1s, las consecuencias sociales del reciente fracaso de la agricultura sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Como es sabido, poco despu\u00e9s de la puesta en vigor de la constituci\u00f3n de 1936, el terror desencadenado desde el mismo poder que hizo la ley acab\u00f3 asesinando a los principales dirigentes bolcheviques de noviembre de 1917 (entre ellos a Buj\u00e1rin[14] quien, por cruel paradoja, hab\u00eda sido el inspirador de aquella constituci\u00f3n que fue calificada como \u00abla m\u00e1s democr\u00e1tica del mundo\u00bb). El recuerdo de esos hechos del per\u00edodo estaliniano y el trauma que dej\u00f3 en el movimiento comunista favorece ahora el escepticismo o el silencio ante el nuevo texto constitucional. Y sin embargo, dada la naturaleza de la actual oposici\u00f3n en la URSS y las orientaciones pol\u00edticas de quienes parecen ser dirigentes de la misma, no puede descartarse que la nueva constituci\u00f3n se convierta en algo distinto a lo que los promulgadores pretenden, en algo m\u00e1s que un documento al margen de la realidad, esto es, en un instrumento, entre otros, para la lucha contra la mentira institucionalizada.<\/p>\n<p><strong>Notas generales<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>[1] NE. Lo fue entre 1981 y 1995.<br \/>\n[2] NE. El a\u00f1o que dej\u00f3 de ser primera ministra. John Roy Major fue su sucesor (entre 1990 y 1997)..<br \/>\n[3] NE. La organizaci\u00f3n supranacional compuesta por nueve de las quince rep\u00fablicas ex sovi\u00e9ticas.<br \/>\n[4] NE. FFB se est\u00e1 refiriendo al intento de golpe militar en la URRS, agosto de 1991.<br \/>\n[5] NE. Recientemente disuelto. V\u00e9ase la nota de Josep M. Fradera: \u00abCTD, 1976-2017\u00bb <a href=\"http:\/\/www.mientrastanto.org\/boletin-154\/notas\/ctd-1976-2017\">http:\/\/www.mientrastanto.org\/boletin-154\/notas\/ctd-1976-2017<\/a><br \/>\n[6] NE. Uno de los fundadores del CTD, amigo del autor, uno de los primeros militantes universitarios del PSUC-PCE tras la guerra civil (ingres\u00f3 en el partido en 1955), falleci\u00f3 en 1992, a los 56 a\u00f1os de edad. Puede verse SLA: \u00abEntrevista con Josep Torrell sobre Octavi Pellissa\u00bb.<a href=\"http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/sobre-octavi-pellisa-1935-1992-entrevista\"> http:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/sobre-octavi-pellisa-1935-1992-entrevista<\/a><br \/>\n[7] NE. FFB se est\u00e1 refiriendo, como es evidente, a Manuel Fraga, ex ministro fascista, firmante de penas de muerte, l\u00edder de Alianza Popular y m\u00e1s tarde del PP, del que fue presidente fundador. La comunidad a la que se hace referencia es Galicia.<br \/>\n[8] NE. FFB se abstuvo en el refer\u00e9ndum que aprob\u00f3 la Constituci\u00f3n el 6 de diciembre de 1978.<br \/>\n[9] NE. FFB hace referencia a los sucesos de enero de 1992. Bajo la presi\u00f3n del ej\u00e9rcito argelino, dimiti\u00f3 el presidente Chadli y se anul\u00f3 la segunda vuelta de las elecciones. El ej\u00e9rcito, con el apoyo del FLN, instaur\u00f3 el \u00abAlto Consejo de Estado\u00bb. Se disolvi\u00f3 el FIS, sus l\u00edderes fueron arrestados, asesinados en algunos casos, y se declar\u00f3 el estado de emergencia en el pa\u00eds.<br \/>\n[10] NE. Comuna de Par\u00eds.<br \/>\n[11] NE. Kiva Maid\u00e1nik (1929-2006) critic\u00f3 tambi\u00e9n la aniquilaci\u00f3n de la Primavera de Praga por las tropas del Pacto de Varsovia. Conjeturo que Maid\u00e1nik, expulsado del PCUS, y FFB se conocieron personalmente durante unas jornadas organizadas por el PCC a principios de los a\u00f1os noventa en Barcelona con el t\u00edtulo: \u00abLes raons del socialisme\u00bb en las que ambos intervinieron. La conferencia de Maid\u00e1nik, recogida posteriormente en un libro del mismo t\u00edtulo, sigue conmoviendo por su lucidez y coraje pol\u00edticos. Rafael Poch de Feliu sol\u00eda traerle a FFB mensajes y saludos de Maid\u00e1nik.<br \/>\n[12] Zinoviev juega ah\u00ed con el sufijo habitual de muchos pueblos y aldeas rusos, relacionado con un nombre corriente, Iv\u00e1n, y lo junta con el vocablo \u00abebat\u00bb (o sea, \u00abjoder\u00bb). En la traducci\u00f3n castellana de Luis Gorrachategui este juego ruso de palabras da el nombre de la ciudad sobre cuya vida ironiza Zinoviev: Jodensk.<br \/>\n[13] NE. Lo fue entre 1965 y 1977.<br \/>\n[14]NE. El 15 de marzo de 1938.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. 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