{"id":1258,"date":"2009-10-25T00:00:00","date_gmt":"2009-10-25T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1258"},"modified":"2020-02-23T12:00:42","modified_gmt":"2020-02-23T11:00:42","slug":"cancer-e-industria-nuclear-titulares-y-contenidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1258","title":{"rendered":"C\u00e1ncer e industria nuclear. Titulares y contenidos."},"content":{"rendered":"<p>Octubre 2009<\/p>\n<p>Manuel Asende titulaba del modo siguiente una informaci\u00f3n aparecida en P\u00fablico con fecha 23 de octubre de 2009: \u201cUn estudio descarta la relaci\u00f3n entre c\u00e1ncer y nucleares\u201d<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Como no es improbable que las interesadas fuerzas pro nucleares retomen sus incansables y ruidosos tambores y trompetas y entonen de nuevo una apolog\u00eda de lo nuclear, como es probable que el titular de la informaci\u00f3n de pie alg\u00fan malentendido en el lector poco atento, como es posible que alguien olvide que las conclusiones del estudio dirigido por el profesor L\u00f3pez-Abende no han sido a\u00fan redactadas y aunque desconozco por lectura directa los datos concretos y la metodolog\u00eda del estudio, del que no dudo que existan las m\u00e1ximas garant\u00edas, bas\u00e1ndome \u00fanicamente en aspectos de la informaci\u00f3n presentada en P\u00fablico, a la que luego a\u00f1adir\u00e9 algunas consideraciones complementarias, vale la pena remarcar los siguientes puntos:<\/p>\n<p>Seg\u00fan informa P\u00fablico, seg\u00fan diversas fuentes consultadas por el diario, el estudio del Centro Nacional de Epidemiolog\u00eda, que se presentar\u00e1 dentro de unas semanas al Congreso de los Diputados, no ha hallado &#8216;ninguna correlaci\u00f3n estad\u00edsticamente significativa&#8217; entre la mortalidad por c\u00e1ncer en el entorno de las centrales y la presencia de los reactores. Las conclusiones del estudio son similares a las de los dos an\u00e1lisis epidemiol\u00f3gicos anteriores, publicados respectivamente en 1999 y 2001. En ambos casos se se\u00f1alaba que no parec\u00eda existir un mayor riesgo de mortalidad por c\u00e1ncer en \u00e1reas pr\u00f3ximas a las centrales en comparaci\u00f3n con otras \u00e1reas de referencia alejadas de los reactores at\u00f3micos.<\/p>\n<p>Los datos del estudio dirigido por Gonzalo L\u00f3pez-Abente muestran, seg\u00fan informa P\u00fablico, un ligero incremento de mortalidad por tumores renales, de pulm\u00f3n y sangu\u00edneos (leucemias, linfomas) en el entorno de algunas centrales nucleares, sin embargo, no puede determinarse una correlaci\u00f3n estad\u00edsticamente significativa.<\/p>\n<p>Sin embargo, y al igual que en los estudios anteriores, \u00e9ste es el primer punto a tener en cuenta cuando hablamos de \u201clo nuclear\u201d que, desde luego y como es sabido, no engloba \u00fanicamente las instalaciones de las centrales nucleares, los datos m\u00e1s preocupantes aparecen en el entorno de las instalaciones del ciclo de combustible, en su mayor\u00eda clausuradas en Espa\u00f1a actualmente pero no en otros pa\u00edses. En el estudio al que se hace referencia de ha detectado un patr\u00f3n de mayor mortalidad en c\u00e1nceres de pulm\u00f3n y colorrectales, y un mayor n\u00famero de casos mortales de leucemia en mujeres. Seg\u00fan informa P\u00fablico, lo m\u00e1s llamativo se ha visto en And\u00fajar: la antigua f\u00e1brica de uranio de este municipio suministr\u00f3 combustible a las centrales espa\u00f1olas hasta 1981, el a\u00f1o en que se decret\u00f3 su cierre, y en 1995 se dio por concluido su desmantelamiento: los ex trabajadores de la planta todav\u00eda no han conseguido que sus problemas de salud, que existen, se consideren enfermedad laboral.<\/p>\n<p>Seg\u00fan recuerda P\u00fablico, en el estudio de 2001, basado en m\u00e1s de 12.000 casos mortales de c\u00e1ncer en casi 300 pueblos situados a menos de 30 kil\u00f3metros de las instalaciones nucleares, tambi\u00e9n firmado por L\u00f3pez-Abente y publicado en Environmental Health Perspectives, y al igual que en esta ocasi\u00f3n, se hall\u00f3 un exceso de tumores s\u00f3lidos en los municipios vecinos a las instalaciones del ciclo de combustible, sobre todo de pulm\u00f3n y ri\u00f1\u00f3n: en la citada ciudad jaenense, la mortalidad por c\u00e1ncer era un 9% superior a la de los pueblos de control.<\/p>\n<p>Algunos activistas antinucleares han se\u00f1alado, en todo caso, algunos puntos de inter\u00e9s sobre este \u00faltimo estudio:<\/p>\n<p>Los epidemi\u00f3logos han trabajado, por primera vez, con las dosis promedio proporcionadas por el CSN. De esta forma se ha asumido, acaso por necesidad metodol\u00f3gica, que todos los miembros de la poblaci\u00f3n est\u00e1n expuestos al mismo nivel de radiaci\u00f3n, a diferencia de estudios elaborados en otros pa\u00edses en los que se ha tenido en cuenta la dosis recibida por cada persona.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, los ecologistas han apuntado que en el estudio se ha utilizado la mortalidad causada por el c\u00e1ncer en lugar de la incidencia. El mismo CSN, el mismo Consejo de Seguridad Nuclear, en un art\u00edculo publicado a principios de a\u00f1o en su revista -Alfa- reconoc\u00eda las limitaciones de esta metodolog\u00eda. El argumento es suscribible : &#8216;El hecho de que esta enfermedad presente un largo periodo de latencia limita [&#8230;] el uso de la mortalidad derivada como indicador para estudiar el posible efecto reciente de la exposici\u00f3n a este tipo de radiaciones&#8217;.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de ello, aspecto que tampoco habr\u00eda que olvidar, uno de los requisitos actuales para trabajar en una central nuclear espa\u00f1ola es pasar un riguroso examen m\u00e9dico y no tener antecedentes de c\u00e1ncer en la familia. Estas cl\u00e1usulas de admisi\u00f3n podr\u00edan \u2013s\u00f3lo podr\u00edan- condicionar los estudios epidemiol\u00f3gicos: buena parte de los habitantes de estas poblaciones son los propios trabajadores de las centrales y sus familias, y, por consiguiente, dada su exigida salud inicial y sus antecedentes familiares son menos propensos a la adquisici\u00f3n de determinados tipos de c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>A lo anterior, complementariamente, a\u00f1ado algunas consideraciones del m\u00e9dico epidemi\u00f3logo Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9, todas ellas extra\u00eddas del libro Casi todo lo que usted deseaba saber alg\u00fan d\u00eda sobre los efectos de la energ\u00eda nuclear en la salud y el medio ambiente<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>Preguntado por un estudio sobre la incidencia de leucemias entre la poblaci\u00f3n cercana a la planta de Sellafield, Inglaterra, se\u00f1alaba aqu\u00ed Rodr\u00edguez Farr\u00e9:<\/p>\n<p>El informe que apareci\u00f3 a finales de 1983 mostr\u00f3 un aumento en la incidencia de leucemias en residentes j\u00f3venes que viv\u00edan cerca de la plantas de reprocesamiento de Sellafield (Inglaterra), y desencaden\u00f3 un volumen considerable de investigaciones sobre la incidencia de c\u00e1ncer y la mortalidad en \u00e1reas cercanas a las instalaciones nucleares. De hecho, las plantas de reprocesamiento, junto a las f\u00e1bricas militares de plutonio, son instalaciones que producen un nivel general de radiocontaminaci\u00f3n considerable. A pesar de la preocupaci\u00f3n expresada por la sociedad respecto a las consecuencias para la salud originada por la industria nuclear en su vecindad, y admitiendo que los resultados de varios estudios han evidenciado ausencia de riesgo de c\u00e1ncer en dichas \u00e1reas, existen todav\u00eda muchas cuestiones cient\u00edficas por aclarar debido a las propias dificultades y limitaciones de las investigaciones y, desde luego, a los importantes intereses pol\u00edticos y econ\u00f3micos que est\u00e1n en juego.<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Farr\u00e9 recordaba l\u00edneas m\u00e1s abajo que en Espa\u00f1a se hab\u00edan realizado dos estudios de mortalidad por c\u00e1ncer desde 1975 a 1993 en la poblaci\u00f3n vecina a ocho instalaciones nucleares espa\u00f1olas, de 283 y 489 localidades respectivamente, situadas a unos 30 Kms. Los resultados del estudio del grupo dirigido por el doctor L\u00f3pez-Abente \u201cno evidenciaron un exceso de riesgo por c\u00e1ncer en la mitad de ellas -Zorita, Garo\u00f1a, Vandell\u00f3s y Almaraz-, aunque en conjunto se encontr\u00f3 un exceso de mortalidad debida al c\u00e1ncer de pulm\u00f3n y ri\u00f1\u00f3n, y a leucemias\u201d.<\/p>\n<p>En otro orden de cosas, se\u00f1alaba igualmente Rodr\u00edguez Farr\u00e9:<\/p>\n<p>La presencia a escala mundial de numerosas instalaciones y aplicaciones de la energ\u00eda nuclear, conteniendo inmensas cantidades de radion\u00faclidos t\u00f3xicos, altamente activos y de larga vida, constituye una gigantesca fuente potencial de contaminaci\u00f3n radiactiva del medio y un riesgo de exposici\u00f3n a la radiaci\u00f3n de creciente importancia para la salud p\u00fablica. La entrada de estos radion\u00faclidos en la biosfera ya se ha producido de forma significativa. Conocemos m\u00e1s de 400 elementos radiactivos artificiales, algunos de ellos detectados en cantidades importantes en la atm\u00f3sfera, la hidrosfera y la litosfera.<\/p>\n<p>Sobre el \u2013digamos- argumento, reiteradamente esgrimido por la industria nuclear, que se\u00f1ala que tambi\u00e9n existe radiactividad natural y que, por consiguiente, no deber\u00edamos preocuparnos, Rodr\u00edguez Farr\u00e9 criticaba la falacia que en \u00e9l subyace del modo siguiente:<\/p>\n<p>Totalmente falaz, no se puede considerar seriamente. Por un lado, por lo que antes dec\u00edamos: la vida, nuestra especie en concreto, ha aparecido en un fondo radiactivo determinado que ha ido disminuyendo desde el origen del planeta, pero nosotros, con nuestras actividades, con nuestra tecnolog\u00eda, estamos incrementado esa radiactividad. Esto es un hecho radiobiol\u00f3gico comprobado. Cuanto m\u00e1s antigua es una especie o un philum m\u00e1s resistente es. Pero, adem\u00e1s, por otro lado, la afirmaci\u00f3n de que la radiactividad natural no tenga efectos negativos es una tesis muy discutible porque tambi\u00e9n hay estudios publicados que muestran que hay diferencias de efectos -c\u00e1nceres, diversos tipos de mortalidad- cuando la radiactividad natural es m\u00e1s alta en una regi\u00f3n que en otra.<\/p>\n<p>Igualmente, preguntado por si pod\u00eda afirmarse documentadamente que determinados tipos de c\u00e1nceres -o acaso su mayor incidencia- tienen como origen el uso de la energ\u00eda nuclear, sobre si cre\u00eda en la existencia de alguna relaci\u00f3n de causalidad o alguna correlaci\u00f3n positiva sospechosa entre ambos extremos, apuntaba:<\/p>\n<p>S\u00ed, yo me atrever\u00eda a afirmarlo, como creo que har\u00edan muchos otros cient\u00edficos. Creo que se puede sostener con fundamento esa afirmaci\u00f3n sin caer en ning\u00fan tremendismo.<\/p>\n<p>Pero habr\u00eda que matizar en el siguiente sentido. Una parte de estos c\u00e1nceres, no hablamos de todos ellos sino de un incremento de su incidencia, pueden estar originados por la energ\u00eda nuclear, por los radion\u00faclidos contaminantes del medio. El problema reside en que ante un determinado c\u00e1ncer \u2013un c\u00e1ncer de tiroides por ejemplo- no se puede saber si est\u00e1 causado concretamente por la radiactividad o si tiene su origen en otras causas. Lo que s\u00ed puede hacerse es distinguir la incidencia de casos, como ha ocurrido en el accidente de Chern\u00f3bil. La tasa de c\u00e1nceres espont\u00e1neos, de los que no sabemos su causa, es en principio bastante constante. En el caso del c\u00e1ncer de tiroides, no lo recuerdo exactamente, pero supongamos que sea de 2 por cada 100.000 habitantes. Lo que est\u00e1 claro, lo que se ha comprobado sin sombra alguna de duda, es que a partir de 1986, tanto en Ucrania como en Bielorrusia y en Chequia, y en muchos otros pa\u00edses en los que se ha podido investigar, en todos ellos \u2013insisto: en todos- se increment\u00f3 esa tasa de c\u00e1nceres espont\u00e1neos en ni\u00f1os peque\u00f1os, de edades entre 5 y 10 a\u00f1os, hasta 30 veces seg\u00fan la contaminaci\u00f3n local, durante los primeros cuatro o cinco a\u00f1os despu\u00e9s del accidente, y que luego esa tasa se ha mantenido en niveles muy altos respecto a los valores existentes antes del accidente.<\/p>\n<p>M\u00e1s concretamente. Preguntado por si desde el punto de vista de una persona informada y preocupada por la salud publica como era su caso, pod\u00eda afirmarse con fundamento que el uso civil de la energ\u00eda nuclear -dejando aparte el uso militar- era peligroso para la salud humana y que, por consiguiente, lo razonable ser\u00eda intentar apostar de forma m\u00e1s o menos urgente por otro tipo de energ\u00edas m\u00e1s respetuosas con la Naturaleza, menos peligrosas para el ser humano, se\u00f1alaba Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9:<\/p>\n<p>Desde luego, sin ning\u00fan g\u00e9nero de duda. Como resumen final valdr\u00eda la pena decir lo siguiente. Se est\u00e1 creando una masa ingente, miles de toneladas de residuos radiactivos, que est\u00e1n ah\u00ed, y que pueden diseminarse por la biosfera por m\u00e1s controlados que se quieran tener; se est\u00e1 asumiendo un riesgo de accidentes, que ya han ocurrido y que pueden volver a ocurrir, y se est\u00e1 optando adem\u00e1s por una v\u00eda energ\u00e9tica que no parece adecuada para un sistema de calidad de vida como el que aspiramos en toda sociedad avanzada y que, adem\u00e1s, deseamos no s\u00f3lo para nosotros, para los que vivimos por simple azar en sociedades privilegiadas, aunque muy desiguales, sino para toda la humanidad.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis: no se trata de cerrarse en banda, de negarse a aceptar las nuevas aportaciones de estudios independientes, de afirmar lo que no puede afirmarse, de crear alarmas injustificadas, de sostenerla y no enmendarla. En absoluto, pero s\u00ed es necesario centrar la informaci\u00f3n, analizar los puntos esgrimidos y, sobre todo, no olvidar las otras aristas que suelen ser ocultadas por las fuerzas at\u00f3micas, irresponsablemente dispuestas a llevarnos por innecesarios senderos de riesgo por situar, como es sabido, el color del dinero en el puesto de mando de sus finalidades, dej\u00e1ndose deslumbrar por \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>http:\/\/www.publico.es\/ciencias\/263119\/estudio\/descarta\/relacion\/cancer\/nucleares<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> El Viejo Topo, Barcelona, 2008, ensayo en el que figuro como coautor pero en el que todas las consideraciones cient\u00edficas provienen de los estudios e investigaciones del doctor e investigador Eduard Rodr\u00edguez Farr\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00c1NCER E INDUSTRIA NUCLEAR. TITULARES Y CONTENIDOS.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Salvador L\u00f3pez Arnal<\/p>\n<p>Octubre 2009<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Manuel Asende titulaba del modo siguiente una informaci\u00f3n aparecida en P\u00fablico con fecha 23 de octubre de 2009: \u201cUn estudio descarta la relaci\u00f3n entre c\u00e1ncer y nucleares\u201d[1]. Como no es improbable que las interesadas fuerzas pro nucleares retomen sus incansables y ruidosos tambores y trompetas y entonen de nuevo una apolog\u00eda de lo nuclear, como es probable que el titular de la informaci\u00f3n de pie alg\u00fan malentendido en el lector poco atento, como es posible que alguien olvide que las conclusiones del estudio dirigido por el profesor L\u00f3pez-Abende no han sido a\u00fan redactadas y aunque desconozco por lectura directa los datos concretos y la metodolog\u00eda del estudio, del que no dudo que existan las m\u00e1ximas garant\u00edas, bas\u00e1ndome \u00fanicamente en aspectos de la informaci\u00f3n presentada en P\u00fablico, a la que luego a\u00f1adir\u00e9 algunas consideraciones complementarias, vale la pena remarcar los siguientes puntos:<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1258","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-condiciones-de-vida"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1258","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1258"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1258\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1258"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1258"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1258"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}