{"id":12696,"date":"2022-11-07T05:00:40","date_gmt":"2022-11-07T04:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12696"},"modified":"2024-03-01T00:26:32","modified_gmt":"2024-02-29T23:26:32","slug":"el-capitalismo-es-una-mezcla-de-todo-pero-fundamentalmente-un-sistema-que-da-prioridad-a-la-incesante-acumulacion-de-capital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12696","title":{"rendered":"El capitalismo es una mezcla de todo, pero fundamentalmente \u00abun sistema que da prioridad a la incesante acumulaci\u00f3n de capital\u00bb"},"content":{"rendered":"<h3>Aportes te\u00f3ricos de Immanuel Wallerstein V<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 320px;\">Al sitio web <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\">https:\/\/espai-marx.net<\/a>, que tanto contribuye a la divulgaci\u00f3n de la obra de Marx y sus estudiosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 200px;\">A Xabi, que se dio cuenta primero de la diferencia entre los refugiados de la II Guerra Mundial y los refugiados ucranianos del 2022 hacia Europa occidental: \u00ab\u00e9stos \u00faltimos ven\u00edan con olor a Armani\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 80px;\">\u00abSi todos los seres humanos tienen los mismos derechos, y todos los pueblos tienen los mismos derechos, no podemos mantener el tipo de sistema desigualitario que la econom\u00eda-mundo capitalista siempre ha sido y siempre ser\u00e1. Pero si se admite esto abiertamente la econom\u00eda-mundo capitalista no tendr\u00e1 legitimaci\u00f3n a los ojos de las clases peligrosas (es decir, las clases despose\u00eddas). Y un sistema que no tiene legitimaci\u00f3n no sobrevive\u00bb*<br \/>\nImmanuel Wallerstein<\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 160px;\">\u00abEl hecho es que la econom\u00eda-mundo capitalista sobrevive sobre la base de no cumplir con la ret\u00f3rica de lo que predica\u00bb**<br \/>\nImmanuel Wallerstein<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00abS\u00e9 qui\u00e9nes son, s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1n, s\u00e9 de d\u00f3nde vienen, s\u00e9 a d\u00f3nde van\u00bb***<br \/>\nGrupo de m\u00fasica gallego Siniestro Total<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los grandes problemas que ha afrontado la izquierda anticapitalista es la conceptualizaci\u00f3n de qu\u00e9 es el capitalismo, ya que el sistema ha creado un correlato no solo para enga\u00f1arnos, sino para justificarse y ganar legitimidad, de ah\u00ed la importancia de esclarecer en qu\u00e9 consiste y desbaratar los mitos que lo sustentan.<\/p>\n<p>Aunque abordaremos extensamente la respuesta a la interrogante planteada, citaremos un largo p\u00e1rrafo de un art\u00edculo de 1988, publicado en la revista <em>New Left Review<\/em> n\u00ba 167, titulado \u00abLa burgues\u00eda: concepto y realidad\u00bb donde, a modo casi de resumen, Wallerstein plantea la gran diferencia que hay entre lo que dice del capitalismo y lo que \u00e9ste realmente es, \u00abuna vez que se examina, se descubre con sorpresa que el burgu\u00e9s, en su pr\u00e1ctica hist\u00f3rica, resulta ser casi todo lo contrario de lo que se afirmaba.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEl problema b\u00e1sico reside en la imagen que nos hacemos de c\u00f3mo funciona el capitalismo. Dado que el capitalismo precisa que los factores de la producci\u00f3n \u2013trabajo, capital y mercanc\u00edas\u2013 fluyan libremente, suponemos que los capitalistas desean una libertad de circulaci\u00f3n <strong>total<\/strong>, cuando en realidad lo que desean es una libertad de circulaci\u00f3n <strong>parcial<\/strong>. Como el capitalismo funciona a trav\u00e9s de los mecanismos del mercado, basados en la \u2018ley\u2019 de la oferta y la demanda, suponemos que requiere, y que los capitalistas desean, un mercado perfectamente competitivo, cuando lo que requiere y los capitalistas desean realmente son mercados que puedan utilizarse y eludirse al mismo tiempo, una econom\u00eda que combine de forma adecuada la competencia y el monopolio. Como el capitalismo es un sistema que recompensa el comportamiento individualista, suponemos que requiere, o que los capitalistas desean, que todos act\u00faen bas\u00e1ndose en motivaciones individualistas, mientras que en realidad requiere y los capitalistas desean que tanto burgueses como proletarios incorporen una fuerte dosis de orientaci\u00f3n social antiindividualista a sus mentalidades. Como el capitalismo es un sistema construido sobre la base jur\u00eddica del derecho a la propiedad, suponemos que requiere y que los capitalistas desean que la propiedad sea sacrosanta y que el derecho a la propiedad privada se ampl\u00ede cada vez a m\u00e1s aspectos de la interacci\u00f3n social, mientras que en realidad toda la historia del capitalismo ha supuesto un constante declive, no una ampliaci\u00f3n, del derecho a la propiedad. Como el capitalismo es un sistema en el que los capitalistas siempre han defendido el derecho a adoptar decisiones econ\u00f3micas por razones puramente econ\u00f3micas, suponemos que esto significa que son al\u00e9rgicos a la injerencia pol\u00edtica en sus decisiones, cuando en realidad siempre han pretendido, con toda coherencia, utilizar la maquinaria del Estado y han acogido con agrado la idea de la primac\u00eda de lo pol\u00edtico\u00bb[1]<\/p>\n<p>Lo anterior explica el enorme derroche intelectual y medi\u00e1tico que el sistema despliega a todos los niveles para mostrar, como que es lo que verdaderamente <strong>no es<\/strong>, asegurando as\u00ed las premisas que garantizan la continuaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n ampliada del mismo[2].<\/p>\n<p>De la misma manera que se ha considerado a un pa\u00eds socialista cuando el Estado controla la mayor parte de los medios de producci\u00f3n o al menos los fundamentales, el capitalismo se ha asociado hist\u00f3ricamente a la existencia de una numerosa clase obrera explotada por una avara clase de empresarios capitalistas, pero aqu\u00ed tambi\u00e9n, parafraseando a Engels, \u00ablos \u00e1rboles impiden ver el bosque\u00bb; entonces, qu\u00e9 es el capitalismo, c\u00f3mo definirlo, qu\u00e9 es lo que tiene que darse y no puede faltar, seg\u00fan el profesor Immanuel Wallerstein, para encontrarnos en un sistema que merezca llamarse como tal.<\/p>\n<p>En su libro <em>An\u00e1lisis de sistemas-mundo. Una introducci\u00f3n<\/em> es donde, tal vez, mejor lo sintetiza:<\/p>\n<p>\u00abEl capitalismo no es la mera existencia de personas o compa\u00f1\u00edas produciendo para la venta en el mercado con la intenci\u00f3n de obtener una ganancia. Tales personas o compa\u00f1\u00edas han existido por miles de a\u00f1os a lo ancho y largo del planeta. Tampoco es definici\u00f3n suficiente la existencia de personas asalariadas. El trabajo remunerado ha sido conocido por miles de a\u00f1os. Nos encontramos en un sistema capitalista s\u00f3lo cuando <strong>el sistema da prioridad a la incesante acumulaci\u00f3n de capital<\/strong>. Frente al uso de tal definici\u00f3n, s\u00f3lo el sistema-mundo moderno ha sido un sistema capitalista. La acumulaci\u00f3n incesante es un concepto relativamente simple: significa que las personas y las compa\u00f1\u00edas acumulan capital a fin de acumular m\u00e1s capital, un proceso continuo e incesante. Si decimos que un sistema \u2018da prioridad\u2019 a tal acumulaci\u00f3n incesante, significa que existen mecanismos estructurales mediante los cuales quienes act\u00faan con alguna otra motivaci\u00f3n son, de alguna manera, castigados, y son eliminados eventualmente de la escena social, mientras que quienes act\u00faan con la motivaci\u00f3n apropiada son recompensados y, de tener \u00e9xito, enriquecidos\u00bb[3]<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 consecuencias trae consigo el accionar de esta particular y <em>sui g\u00e9neris<\/em> forma de funcionamiento del capitalismo?<\/p>\n<p>Lo primero es que si no se crece se perece, Marx lo dice as\u00ed: crecer, crecer e incesantemente crecer como \u00fanico \u00ab\u2026medio de conservaci\u00f3n y so pena de perecer\u2026\u00bb[4]<\/p>\n<p>En segundo lugar, salta a la vista lo absurdo e irracional de dicha forma de funcionamiento, por cuanto presupone el consumo <strong>infinito<\/strong> de todo, pero utilizando para ello un organismo (nuestro planeta) que es <strong>finito<\/strong> tambi\u00e9n en todo.<\/p>\n<p>En tercer lugar, la crisis ecol\u00f3gica y clim\u00e1tica <strong>no<\/strong> tiene soluci\u00f3n mientras exista el capitalismo, dado que su accionar conlleva el consumo <strong>siempre creciente<\/strong> de todo someti\u00e9ndolo a la l\u00f3gica de valorizaci\u00f3n, sin respetar para ello los ciclos naturales y biol\u00f3gicos de los procesos en los que interviene para asegurarse la <em>incesante acumulaci\u00f3n<\/em> de capital. De ah\u00ed que, dentro de los marcos del capitalismo, ni ecologismo ni decrecentismo, el capitalismo es el que es, el capitalismo realmente existente[5].<\/p>\n<p>Sobre la enredada y complicada pol\u00e9mica de si puede haber capitalistas sin que ello pruebe la existencia de un sistema capitalista, en una entrevista con el tambi\u00e9n profesor mexicano Carlos Antonio Aguirre Rojas, realizada en 1999, dec\u00eda esto: \u00abCuando preguntas si no habr\u00eda existido un proyecto de modernidad capitalista en el seno del mundo mediterr\u00e1neo, dir\u00eda que sin duda alguna si exist\u00eda este proyecto. Pero existi\u00f3 porque, en verdad, hemos tenido diversos proyectos de crear esta modernidad capitalista a lo largo de cinco milenios y en muy diferentes partes del mundo, en el sentido en el que ha habido capitalistas siempre, a lo largo de toda la historia de la humanidad. Aunque es cierto que ellos no fueron nunca capaces de crear un sistema que les garantizara, a ellos mismos, el dominio sobre la sociedad. As\u00ed que ha habido ese tipo de proyectos en el Mediterr\u00e1neo, como los ha habido tambi\u00e9n en Grecia, o en China y en la India, igual que los ha habido en \u00c1frica. Es decir que ha habido capitalistas en todas partes, que han querido siempre crear un sistema que pudiera garantizarles la obtenci\u00f3n de un beneficio a partir de la actividad de la producci\u00f3n, a partir de la actividad del comercio y creando una sociedad que tuviese sus valores. Pero es verdad que ellos han sido siempre una minor\u00eda, que siempre han estado en una condici\u00f3n dominada, comprometida, e incluso es cierto que durante mucho tiempo fueron robados por parte de los reyes, etc..<\/p>\n<p>Aunque exist\u00eda todo esto, sin embargo no hab\u00eda existido nunca antes un verdadero sistema capitalista. Pero como hab\u00eda individuos que ten\u00edan un punto de vista capitalista, y que pose\u00edan empresas, etc., entonces ha sido muy f\u00e1cil decir que siempre ha habido capitalismo. Pero creo que esto es un error, porque <strong>no<\/strong> hab\u00eda entonces capitalismo, lo que hab\u00eda en realidad, desde entonces y siempre, era capitalistas. Ah\u00ed reside toda la diferencia fundamental: <em>en mi opini\u00f3n no ha habido realmente capitalismo antes de la existencia de un sistema que daba la prioridad a la acumulaci\u00f3n incesante de capital<\/em>, un sistema que entonces hace prevalecer a aquellos personajes que llevan a cabo esta misma acumulaci\u00f3n, es decir a los propios capitalistas. De tal modo que creo que existieron sin duda capitalistas en los siglos XIII, XIV y XV, por ejemplo en Italia, pero pienso tambi\u00e9n que esos capitalistas fueron incapaces de crear el sistema capitalista. Fueron capaces de ganar dinero y todo eso, pero eso no es la misma cosa que crear el capitalismo\u00bb.[6]<\/p>\n<p>De tal forma que, los ingredientes del capitalismo (capitalistas, obreros, dinero, mercanc\u00edas, mercados, etc.) son antiqu\u00edsimos, acompa\u00f1an a la sociedad humana casi desde sus or\u00edgenes, aunque el vuelco fundamental se produjo a partir del momento en que, la <strong>incesante acumulaci\u00f3n de capital<\/strong> se hizo preponderante. \u00abTodos los valores de la civilizaci\u00f3n capitalista son milenarios, pero tambi\u00e9n otros valores contrarios lo son. Lo que queremos decir cuando hablamos de capitalismo hist\u00f3rico es de un sistema en el que las instituciones construidas permitieron que los valores capitalistas adquirieran prioridad, a tal punto que la econom\u00eda-mundo tom\u00f3 por el camino de la mercantilizaci\u00f3n de todo a fin de que hubiera acumulaci\u00f3n incesante de capital por s\u00ed misma\u00bb.[7]<\/p>\n<p>\u00abEl capitalismo hist\u00f3rico es, pues, ese escenario integrado, concreto, limitado por el tiempo y el espacio, de las actividades productivas dentro del cual la incesante acumulaci\u00f3n de capital ha sido el objetivo o \u2018ley\u2019 econ\u00f3mica que ha gobernado o prevalecido en la actividad econ\u00f3mica fundamental. Es ese sistema social en el cual quienes se han regido por tales reglas han tenido un impacto tan grande sobre el conjunto que han creado las condiciones, mientras que los otros se han visto obligados a ajustarse a las normas o a sufrir las consecuencias. Es ese sistema social en el cual el alcance de esas reglas (la ley del valor) se ha hecho cada vez m\u00e1s amplio, los encargados de aplicar estas reglas se han hecho cada vez m\u00e1s intransigentes y la penetraci\u00f3n de estas reglas en el tejido social se ha hecho cada vez mayor, aun cuando la oposici\u00f3n social a tales reglas se haya hecho cada vez m\u00e1s fuerte y m\u00e1s organizada\u00bb[8]<\/p>\n<p>Por \u00faltimo se\u00f1alar que, cuando la incesante acumulaci\u00f3n de capital se hace \u00abdue\u00f1a\u00bb y \u00abgobierna\u00bb todo el mecanismo econ\u00f3mico (\u00absujeto autom\u00e1tico\u00bb, seg\u00fan la expresi\u00f3n de Marx) ella lo subordina todo y todo se subordina a ella, por muy irracional que sea dicho mecanismo, \u00abun modo de producci\u00f3n capitalista implica mecanismos que penalizan en forma espec\u00edfica un comportamiento que no es sensible a los constantes cambios de las modalidades \u00f3ptimas para llevar la acumulaci\u00f3n de capital al m\u00e1ximo. Quienes controlan las operaciones econ\u00f3micas y no ejecutan acciones para llevar la acumulaci\u00f3n de capital al m\u00e1ximo terminan quebrando y son eliminados como participantes. Por otra parte, no hay mecanismos (como los que podr\u00eda haber en un imperio-mundo) que penalizan los modos irracionales de consumir el producto mundial. De hecho tampoco hay manera de imponer los valores antimercado de manera sistem\u00e1tica y persistente en las tomas de decisiones. Por consiguiente, no hay una base donde asentar con eficacia la oposici\u00f3n a la expansi\u00f3n geogr\u00e1fica, una vez que qued\u00f3 demostrado que serv\u00eda a los intereses de la acumulaci\u00f3n de capital.\u00bb[9]<\/p>\n<p>Como la incesante acumulaci\u00f3n de capital es una condici\u00f3n que necesariamente ha de cumplirse para que un sistema sea capitalista, requisito indispensable para su existencia, sin la cual no existe este sistema, el mismo crea, busca y favorece la presencia de una serie de circunstancias que sirvan a este magno objetivo.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son estas condiciones sin las cuales no puede transcurrir la incesante acumulaci\u00f3n de capital? Son varias y ata\u00f1en a diversos campos (econ\u00f3micos, pol\u00edticos y sociales), es decir, lo abarca todo.<\/p>\n<p><strong>1. Un sistema interestatal[10] y no un imperio-mundo.<\/strong><\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) un sistema capitalista no puede existir dentro de cualquier marco, sino s\u00f3lo dentro de una econom\u00eda-mundo. (\u2026) un sistema capitalista requiere una relaci\u00f3n muy particular entre los productores econ\u00f3micos y quienes detentan el poder pol\u00edtico. Si estos \u00faltimos son demasiado fuertes, como en el caso de un imperio-mundo, sus intereses se impondr\u00e1n sobre el de los productores econ\u00f3micos, y la acumulaci\u00f3n incesante de capital dejar\u00e1 de ser una prioridad. Los capitalistas necesitan de grandes mercados (de aqu\u00ed que los minisistemas sean demasiado estrechos para ellos) pero tambi\u00e9n necesitan de una <strong>multiplicidad<\/strong> de estados, para poder obtener las ventajas de trabajar con los estados pero tambi\u00e9n para poder evitar estados hostiles a sus intereses a favor de estados amistosos a sus intereses. S\u00f3lo la existencia de una multiplicidad de estados dentro de la divisi\u00f3n total de trabajo asegura dicha posibilidad.\u00bb[11]<\/p>\n<p>\u00abUn imperio-mundo, por otra parte, paralizar\u00eda de hecho al capitalismo, porque significar\u00eda la existencia de una estructura pol\u00edtica con capacidad para imponerse a la acumulaci\u00f3n incesante de capital. Esto es por supuesto lo que ha sucedido repetidamente en todos los imperios-mundo que han existido antes del sistema-mundo moderno. Por ello, cuando alg\u00fan estado parece empe\u00f1ado en transformar el sistema en un imperio-mundo, encuentra que se enfrenta eventualmente a la hostilidad de las mayores empresas capitalistas de la econom\u00eda-mundo.\u00bb[12]<\/p>\n<p>El sistema interestatal para el capitalismo cumple tambi\u00e9n otra importante funci\u00f3n, la que se deriva de su estructuraci\u00f3n en \u00e1reas econ\u00f3micas diferentes, de tal forma que, cuando aumentan los costos de la mano de obra en el\/los Estado\/s de una de ellas, a consecuencia de acciones sindicales de alg\u00fan tipo y\/o de las leyes (medioambientales, laborales, antimonopolio, etc) del Estado correspondiente y las mismas perjudican el nivel de ganancias obtenido por la empresa en cuesti\u00f3n, limitando su accionar, pues la existencia de otros Estados localizados en otras \u00e1reas que faciliten la continuaci\u00f3n en su territorio de las ventajas perdidas, se convierte en una \u00abv\u00e1lvula de escape\u00bb para mantener la continuidad de la incesante acumulaci\u00f3n de capital que, como se ha dicho, es la condici\u00f3n sine qua non de la existencia de este sistema. Una s\u00edntesis muy clara al respecto la expresa Immanuel Wallerstein desde el primer tomo de la obra cumbre donde da a conocer la \u00abperspectiva de sistemas-mundo\u00bb, <em>El moderno sistema mundial<\/em>, argumentando porque a pesar de haber existido capitalistas (como se ha dicho anteriormente) en Grecia, China, Persia, India, \u00c1frica y Roma, etc., en ninguno de ellos floreci\u00f3 el capitalismo, \u00abel capitalismo no puede sobrevivir en el marco de un imperio-mundo. Esta es una raz\u00f3n por la cual jam\u00e1s emergi\u00f3 en Roma. Las diversas ventajas que los capitalistas ten\u00edan en una econom\u00eda-mundo [constituida por m\u00faltiples estructuras pol\u00edticas] eran pol\u00edticamente m\u00e1s f\u00e1ciles de obtener que si hubieran sido perseguidas en el seno de un Estado \u00fanico [caracter\u00edstica de un imperio-mundo], cuyos gobernantes tendr\u00edan que responder a m\u00faltiples intereses y presiones. Por eso el secreto del capitalismo estuvo en el establecimiento de la divisi\u00f3n del trabajo en el marco de una econom\u00eda-mundo que no era un imperio, en lugar de hacerlo en el marco de un \u00fanico Estado nacional.\u00bb[13]<\/p>\n<p>Es decir, para el sostenimiento de la incesante acumulaci\u00f3n de capital es esencial el \u00abcomponente geogr\u00e1fico de la diferenciaci\u00f3n estructural [que brinda un sistema interestatal], el hecho que la actividad econ\u00f3mica tiene lugar en una econom\u00eda-mundo, mientras que la autoridad de los dirigentes pol\u00edticos, si no su poder, estaba limitado a \u00e1reas menores que las comprendidas por la actividad econ\u00f3mica. Esta disparidad estructural crucial fue lo que marc\u00f3 el derrotero de los capitalistas.\u00bb[14]<\/p>\n<p>Lo anterior demuestra porque el capitalismo, que naci\u00f3 sin una vocaci\u00f3n por los lindes, acudi\u00f3 muy pronto a dividir el espacio en el cual se asentaba dando origen dicho fraccionamiento a un articulado sistema interestatal.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 el capitalismo, un fen\u00f3meno que no conoc\u00eda fronteras, habr\u00eda sido sustentado por el desarrollo de Estados fuertes? Esta es una cuesti\u00f3n que carece de una respuesta \u00fanica. Pero <strong>no<\/strong> es una paradoja; todo lo contrario. La caracter\u00edstica distintiva de una econom\u00eda-mundo capitalista es que las decisiones econ\u00f3micas est\u00e1n orientadas primariamente hacia la arena de la econom\u00eda-mundo, mientras que las decisiones pol\u00edticas est\u00e1 orientadas principalmente hacia las estructuras menores que tienen control legal, los Estados (naciones-Estados, ciudades-Estados, e imperios), en el seno de la econom\u00eda-mundo.\u00bb[15]<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n que tratamos es cardinal y ha enrarecido a tal extremo el funcionamiento estructural del capitalismo que, posiblemente, haya sido la causa principal que hasta nuestros d\u00edas, no haya podido establecerse por parte de las fuerzas anticapitalistas que luchan contra el mismo de una adecuada estrategia de enfrentamiento a este sistema[16].<\/p>\n<p>En la ya mencionada primog\u00e9nita obra que inaugura la \u00abperspectiva de sistemas-mundo\u00bb plantea que \u00abesta doble orientaci\u00f3n, esta \u2018distinci\u00f3n\u2019, si se quiere, entre lo econ\u00f3mico y pol\u00edtico, es la fuente de la confusi\u00f3n y la mistificaci\u00f3n concernientes a la identificaci\u00f3n apropiada de los grupos, a las manifestaciones razonables y razonadas de los intereses de grupo\u00bb de ah\u00ed los \u00abagudos problemas anal\u00edticos\u00bb[17] que plantea, algo que en 1991 lo reitera: \u00abEsta organizaci\u00f3n de la vida social donde las presiones \u2018econ\u00f3micas\u2019 predominantes son de car\u00e1cter \u2018internacional\u2019 (un t\u00e9rmino poco apropiado, pero el \u00fanico de uso com\u00fan) y las presiones \u2018pol\u00edticas\u2019 predominantes son \u2018nacionales\u2019, se\u00f1ala una primera contradicci\u00f3n en el modo en que los participantes pueden explicar y justificar sus acciones. \u00bfC\u00f3mo puede uno explicarlas y justificarlas nacional e internacionalmente a un tiempo?\u00bb[18]<\/p>\n<p>El sistema interestatal del sistema-mundo capitalista camufla la operativa siniestra del mismo, a tal extremo que sus due\u00f1os no pierden la m\u00e1s m\u00ednima oportunidad de reforzarlo con buenas dosis de nacionalismo, que contribuyan a afianzarlo cada vez que la oportunidad se les presenta. As\u00ed, por ejemplo, cada d\u00eda los noticieros y sitios web de noticias de todo el mundo abren sus espacios deportivos de noticias exaltando el desempe\u00f1o de sus connacionales, aunque \u00e9stos lo hagan defendiendo los colores no de sus banderas nacionales, sino de verdaderas empresas transnacionales como equipos de f\u00fatbol (al estilo del Real Madrid), ciclismo (como el Movistar o Astana), b\u00e1squet (como Los \u00c1ngeles Lakers) o beisbol (como Los Yankees de New York). Y en el empe\u00f1o no se \u00abescapa\u00bb nadie: desde los brasile\u00f1os jugando en ligas europeas, espa\u00f1oles en la NBA de EE.UU., o cubanos en ligas profesionales japonesas.<\/p>\n<p>Las extensiones de las cadenas mercantiles atravesando varios Estados no solo aportan \u00abeficiencia\u00bb, al constituir \u00abun m\u00e9todo que minimiza los costos en t\u00e9rminos de producci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n son \u2018opacas\u2019 (para emplear el t\u00e9rmino de Braudel). La opacidad de la distribuci\u00f3n del plusvalor en una cadena de mercanc\u00edas larga es la forma m\u00e1s efectiva de minimizar la oposici\u00f3n pol\u00edtica, porque oscurece la realidad y las causas de la polarizaci\u00f3n aguda de la distribuci\u00f3n que es la consecuencia de la acumulaci\u00f3n interminable de capital, polarizaci\u00f3n que hoy es m\u00e1s aguda que en cualquier sistema hist\u00f3rico previo.\u00bb[19]<\/p>\n<p>De aqu\u00ed se desprende que para el estudio del capitalismo, <strong>la verdadera unidad de an\u00e1lisis<\/strong> (la que aporta cientificidad a su saber) <strong>es el sistema-mundo y no los estados nacionales<\/strong> que componen su sistema interestatal que, como se ha dicho, son necesarios para disfrazar el aut\u00e9ntico proceder del mismo[20].<\/p>\n<p><strong>2. Un mercado <em>no<\/em> totalmente libre.<\/strong><\/p>\n<p>La libertad de mercado es, posiblemente, el elemento que menos identifique al capitalismo y, tal vez, el factor con que m\u00e1s se ha identificado al mismo desde su surgimiento hace 500 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00abLa econom\u00eda-mundo capitalista, tras 400-500 a\u00f1os de funcionamiento, no ha materializado todav\u00eda la existencia de un mercado libre, de una fuerza de trabajo libre, de una tierra absolutamente transmisible mercantilmente o de flujos de capital irrestrictos, ni tampoco creo que los materialice nunca, ya que a mi entender la esencia del modo de producci\u00f3n capitalista es la <strong>libertad parcial<\/strong> de los factores de la producci\u00f3n. S\u00f3lo en un sistema-mundo socialista se alcanzar\u00e1 la verdadera libertad (incluido el libre flujo de los factores de la producci\u00f3n). Esto es precisamente lo que dec\u00eda Marx cuando hablaba de pasar del \u2018reino de la necesidad al reino de la libertad\u2019.\u00bb[21]<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) El mercado absolutamente libre funciona como una ideolog\u00eda, un mito y una influencia restrictiva, pero nunca como una realidad cotidiana.<\/p>\n<p>Una de las razones por las que un mercado totalmente libre no es una realidad cotidiana, si es que alguna vez fuera a existir, es que volver\u00eda imposible la acumulaci\u00f3n incesante de capital. Esto puede parecer una paradoja, porque es cierto que el capitalismo no puede funcionar sin mercados, y tambi\u00e9n es cierto que los capitalistas dicen con regularidad que est\u00e1n a favor del libre mercado. Pero los capitalistas necesitan, de hecho, mercados no completamente libres sino mercados parcialmente libres. La raz\u00f3n es obvia. Supongamos que existiera un mercado mundial en el que todos los factores de producci\u00f3n fueran completamente libres, como nuestros libros de texto los definen habitualmente; esto es, uno en donde los factores fluyeran sin restricciones, en donde hubiera un enorme n\u00famero de compradores y un enorme n\u00famero de vendedores, y en el cual existiera una perfecta informaci\u00f3n (esto es, que todos los vendedores y todos los compradores supieran el estado exacto de todos los costos de producci\u00f3n). En un mercado de tal perfecci\u00f3n, ser\u00eda siempre posible para los compradores regatear con los vendedores hasta un nivel de ganancia absolutamente min\u00fasculo (digamos de s\u00f3lo un centavo), y este bajo nivel de ganancia har\u00eda del juego capitalista algo sin el m\u00e1s m\u00ednimo inter\u00e9s para los productores, removiendo el sustrato social b\u00e1sico de tal sistema.<\/p>\n<p>Lo que los vendedores prefieren siempre es un monopolio, porque entonces pueden crear un amplio margen relativo entre los costos de producci\u00f3n y los precios de venta, y por lo tanto obtener grandes porcentajes de ganancia. Por supuesto, los monopolios perfectos son extremadamente dif\u00edciles de crear, e infrecuentes, pero los cuasimonopolios no lo son. Lo que uno necesita m\u00e1s que cualquier otra cosa es el apoyo de la maquinaria de un estado relativamente fuerte, uno que pueda apoyar a un cuasimonopolio\u00bb[22]<\/p>\n<p>De tal forma que, \u00abel verdadero lucro, el tipo de ganancias que permite la acumulaci\u00f3n interminable de capital en serio, s\u00f3lo es posible con monopolios relativos, por el tiempo que duren\u00bb[23], ya que \u00aben una situaci\u00f3n de ausencia de competencia, quienes realizan la venta pueden obtener un beneficio elevado o, tambi\u00e9n se podr\u00eda decir, retener una elevada proporci\u00f3n del plusvalor generado en toda la cadena mercantil de la que forma parte el segmento monopolizado\u00bb, tanto es as\u00ed \u00abque cuanto m\u00e1s cerca est\u00e9 una empresa de monopolizar un tipo espacio-temporal concreto de transacci\u00f3n econ\u00f3mica, m\u00e1s elevada ser\u00e1 su tasa de beneficio, y menor cuanto m\u00e1s aut\u00e9nticamente competitiva sea la situaci\u00f3n del mercado\u00bb, y esa es la causa que \u00abel capitalismo nunca haya conocido una libertad de empresa generalizada.\u00bb[24]<\/p>\n<p>Sin embargo, pese a ser el mercado libre (o competitivo) algo contraproducente con el capitalismo, el mercado como tal, en efecto, sigue desempe\u00f1ando \u00abun papel importante en el funcionamiento del capitalismo, pero s\u00f3lo como un mecanismo por el cual algunos productores\/vendedores buscan constantemente deshacer los monopolios de los otros.\u00bb[25]<\/p>\n<p>Dado que las actividades monopolizadas generan ping\u00fces ganancias y como el mercado, que no desaparece del todo, impone muy escasas limitaciones a la llegada de nuevos competidores (s\u00f3lo el de la eficiencia) y, como \u00e9sta en la pr\u00e1ctica puede ser alcanzada por otros, \u00ablas limitaciones a la entrada de otros competidores realmente significativas son obra \u00fanicamente del Estado, o mejor dicho de los Estados\u00bb[26], por lo que \u00e9stos lejos de la ret\u00f3rica que se dice de los mismos, no juegan un papel neutral en el sistema-mundo capitalista, por el contrario, a trav\u00e9s de las tarifas aduaneras, las patentes, la pol\u00edtica impositiva y actuando en algunas actividades como monopsonistas son jueces parciales que inclinan la balanza hacia uno u otro grupo de capitalistas, \u00aben una econom\u00eda capitalista, la energ\u00eda pol\u00edtica se utiliza para asegurarse derechos monopol\u00edsticos (o algo lo m\u00e1s parecido posible). El Estado se convierte (\u2026) en el medio de asegurar ciertos t\u00e9rminos de intercambio\u00bb[27]. Por eso, como dice Wallerstein, tanto el mito del libre flujo de los factores de la producci\u00f3n como la no interferencia de la maquinaria pol\u00edtica del Estado en el \u00abmercado\u00bb son solo eso quimeras, leyendas que ha tejido en torno suyo el sistema-mundo capitalista, \u00abde hecho, el capitalismo se define por el flujo parcialmente libre de los factores de producci\u00f3n y la interferencia selectiva de la maquinaria pol\u00edtica en el \u2018mercado\u2019\u00bb[28], as\u00ed que, \u00abmantener que el capitalismo es el \u00fanico sistema hist\u00f3rico que ha mantenido la autonom\u00eda del \u00e1mbito econ\u00f3mico con respecto al pol\u00edtico me parece un gigantesco error, aunque sea muy \u00fatil\u00bb[29], los capitalistas \u00abno s\u00f3lo est\u00e1n motivados, sino obligados estructuralmente a buscar posiciones de monopolio con las que maximizar los beneficios recurriendo a la principal instituci\u00f3n que les garantiza un monopolio duradero: el Estado.\u00bb[30]<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando se enfatiza en la incesante acumulaci\u00f3n de capital como rasgo distintivo del sistema-mundo capitalista, respecto de los dem\u00e1s sistemas sociales, hay algo que puede conducir a la confusi\u00f3n y es el hecho que \u00absi el objetivo es la acumulaci\u00f3n de capital, el eterno trabajo duro y la abnegaci\u00f3n siempre son l\u00f3gicamente <em>de rigueur<\/em>. Los beneficios tienen su ley de hierro, al igual que los salarios. Un c\u00e9ntimo gastado inmoderadamente es un c\u00e9ntimo sustra\u00eddo de la inversi\u00f3n y por consiguiente a la acumulaci\u00f3n de capital. Ahora bien, aunque la ley de hierro de los beneficios sea l\u00f3gicamente estricta, es psicol\u00f3gicamente imposible. \u00bfDe qu\u00e9 sirve ser capitalista, empresario, burgu\u00e9s, si no se obtiene una recompensa personal? Obviamente no servir\u00eda de nada, y nadie lo har\u00eda. Sin embargo, l\u00f3gicamente esto es lo que se exige. Hay, pues, que cambiar la l\u00f3gica o el sistema no funcionar\u00e1 nunca; y es obvio que hace cierto tiempo que funciona (\u2026) Todos los capitalistas pretenden transformar el beneficio en renta\u2026el objetivo primordial de todos los \u2018burgueses\u2019 es convertirse en \u2018arist\u00f3cratas\u2019; y se trata de un objetivo a corto plazo, no en la <strong><em>longue dur\u00e9e<\/em><\/strong>.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abLa l\u00f3gica del capitalismo exige un puritano sobrio, el Scrooge que escatima hasta en la Navidad. La psicol\u00f3gica del capitalismo, seg\u00fan la cual el dinero es la medida de la gracia m\u00e1s a\u00fan que del poder, exige la exhibici\u00f3n de la riqueza y, por consiguiente, un \u2018consumo ostentoso\u2019. Para contener esta contradicci\u00f3n, el sistema traduce los dos impulsos en una secuencia generacional, el fen\u00f3meno de <em>Los Buddenbrook<\/em>. Siempre que se da la concentraci\u00f3n de empresarios con \u00e9xito tenemos una concentraci\u00f3n de tipos Buddenbrook.\u00bb[31]<\/p>\n<p>Este proceso de aristocratizaci\u00f3n de la burgues\u00eda (su retirada de la vida empresarial activa para vivir de rentas) parece tener relaci\u00f3n con el hecho que en cada etapa \u00ablas nuevas formas de organizaci\u00f3n social tienden habitualmente a tener menos atractivo para aquellos a quienes les va bien bajo un sistema ya existente que para quienes son en\u00e9rgicos y ambiciosos, pero que a\u00fan no se han establecido\u00bb lo que lleva al desplazamiento de los primeros por los segundos y que, seg\u00fan Wallerstein, \u00abesto parece demostrar la creencia de Henri Pirenne en la no continuidad de los empresarios capitalistas.\u00bb[32]<\/p>\n<p>\u00abCreo que, para cada uno de los per\u00edodos en que podamos dividir nuestra historia econ\u00f3mica, existe una clase distinta y separada de capitalistas. En otras palabras, el grupo de capitalistas de una \u00e9poca dada no surge del grupo capitalista de la \u00e9poca precedente. A cada cambio de la organizaci\u00f3n econ\u00f3mica encontramos una ruptura de la continuidad. Es como si los capitalistas que hasta entonces han estado activos reconocieran que son incapaces de adaptarse a las condiciones creadas por necesidades anteriormente desconocidas y que exigen m\u00e9todos anteriormente no empleados. Se retiran de la lucha y se convierten en una aristocracia, que, si de nuevo desempe\u00f1a una parte en la marcha de los asuntos, lo hace tan s\u00f3lo pasivamente.\u00bb[33]<\/p>\n<p>Hay un segundo elemento al abordar la incesante acumulaci\u00f3n de capital, como principio din\u00e1mico que caracteriza este sistema, que puede tambi\u00e9n llevar a la confusi\u00f3n en relaci\u00f3n a qu\u00e9 es el capitalismo. El mismo parece estar derivado de una afirmaci\u00f3n de Marx en el Tomo I de <em>El Capital<\/em>, en el sentido que \u00abla producci\u00f3n de plusval\u00eda, la obtenci\u00f3n de lucro: tal es la ley absoluta de este sistema de producci\u00f3n\u00bb[34] , lo cual indujo a pensar a todo el marxismo tradicional y del movimiento obrero hasta nuestros d\u00edas que, el excedente del que se nutre el capitalismo es aquel que se extrae en forma de plusval\u00eda y, por consiguiente, el mismo existe y se desarrolla all\u00ed donde haya un proletariado m\u00e1s o menos numeroso, que es el que produce la plusval\u00eda.<\/p>\n<p>Esa imagen del capitalismo \u00abcomo una descripci\u00f3n precisa de la norma capitalista\u00bb ha llevado, tanto a liberales como a marxistas, a \u00abconsiderar cualquier situaci\u00f3n alejada de la misma como menos capitalista y tanto menos cuanto m\u00e1s diferente\u00bb; es decir, siguiendo esta \u00abnorma\u00bb \u00abla estructura econ\u00f3mica de un pa\u00eds pod\u00eda juzgarse como \u2018mas\u2019 o \u2018menos\u2019 capitalista, y la propia estructura estatal ser\u00eda menos congruente con el grado de capitalismo de la econom\u00eda o incongruente con \u00e9l, en cuyo caso cab\u00eda esperar que cambiara con el tiempo para alcanzar una mayor congruencia.\u00bb[35]<\/p>\n<p>Sin embargo, aqu\u00ed la representaci\u00f3n que tenemos del capitalismo vuelve a distar de la realidad del mismo, por cuanto \u00abel capitalismo implica no s\u00f3lo la expropiaci\u00f3n del plusvalor producido por los trabajadores, sino tambi\u00e9n una apropiaci\u00f3n del excedente de <strong>toda<\/strong> la econom\u00eda-mundo\u00bb[36], englobando en tal extorsi\u00f3n no solo a trabajadores asalariados (proletarios), sino a informales, aut\u00f3nomos, etc.<\/p>\n<p>\u00abLa sed vampiresa de sangre de trabajo vivo que siente el capital\u00bb[37] no se detiene en aquellos trabajadores vinculados a la producci\u00f3n material (donde se crea la plusval\u00eda) y de los servicios (que contribuyen a realizarla), sino se extiende tambi\u00e9n a la esfera de la reproducci\u00f3n humana, el cuidado de hijos, personas mayores, enfermos, etc., actividades realizadas casi exclusivamente por mujeres para las que, escandalosamente, el capitalismo invent\u00f3 el concepto de \u00abama de casa\u00bb en aras de justificar la gratuidad de las labores ejecutadas por \u00e9stas[38].<\/p>\n<p>La categor\u00eda de trabajo dom\u00e9stico aparece como una forma m\u00e1s de trabajo impago solo con el advenimiento del capitalismo como sistema[39]. En una econom\u00eda no capitalista y b\u00e1sicamente comunitaria, el trabajo impago no se distingue del trabajo pagado. Tanto hombres como mujeres realizan esencialmente trabajo impago. Entonces Marx estaba en lo cierto cuando aseveraba que \u00abel capital es trabajo muerto que no sabe alimentarse, como los vampiros, m\u00e1s que chupando trabajo vivo, y vive m\u00e1s cuanto m\u00e1s trabajo vivo chupa\u00bb[40], sin importar qui\u00e9n y c\u00f3mo lo genera. Wallerstein lo resume as\u00ed: \u00abel sistema parece contener amplias \u00e1reas de trabajo asalariado y no asalariado, amplias \u00e1reas de productos mercantilizados y no mercantilizados y amplias \u00e1reas de formas de propiedad y capital enajenable y no enajenable, deber\u00edamos al menos preguntarnos si esta \u2018combinaci\u00f3n\u2019 o mezcla de lo denominado libre y no libre no es de por s\u00ed la caracter\u00edstica definitoria del capitalismo como sistema hist\u00f3rico (\u2026) las proporciones de las combinaciones son espacial y temporalmente desiguales\u00bb[41]; como dice el profesor norteamericano, las anomal\u00edas no son excepciones que deban justificarse, sino patrones de comportamiento del sistema-mundo capitalista\/moderno.<\/p>\n<p>La confusi\u00f3n ha sido tan grande que algunos solo han visto capitalismo a partir de la revoluci\u00f3n industrial, sin embargo, trescientos a\u00f1os antes de \u00e9sta el trabajo esclavo propiamente dicho estuvo muy representado en vastas \u00e1reas del sistema-mundo capitalista y la omnipresencia de la esclavitud no contradec\u00eda los fundamentos del sistema, esto es la incesante acumulaci\u00f3n de capital, sino que era parte del mismo \u00abun individuo no deja de ser capitalista que explota el trabajo ajeno porque el Estado le ayude a pagar a sus trabajadores bajos salarios (incluidos los salarios en especie) y niegue a estos trabajadores el derecho a cambiar de empleo. La esclavitud y la llamada \u2018segunda servidumbre\u2019 no tienen por qu\u00e9 considerarse anomal\u00edas en un sistema capitalista\u00bb[42]. Wallerstein se expande en esta aparente \u00abdeformidad\u00bb del capitalismo con un peso realmente sustantivo anterior a la revoluci\u00f3n industrial, \u00aben la era del capitalismo agrario el trabajo asalariado es s\u00f3lo una de las formas de reclutamiento y pago del trabajo en el mercado de trabajo. La esclavitud, el trabajo obligado en la producci\u00f3n de cultivos para el mercado (as\u00ed es como prefiero llamar el segundo feudalismo), la aparcer\u00eda y el arrendamiento son otras formas alternativas\u00bb[43].<\/p>\n<p>La fuerza de trabajo es el elemento fundamental en todo modo de producci\u00f3n, pero el hecho de que la misma revista una importancia adicional en el capitalismo por ser la productora del valor \u00absavia\u00bb de la que se nutre el mismo, demanda hacer algunas precisiones sobre el empleo de la esclavitud en dicho sistema. Wallerstein lo aclara: \u00abLa <strong>\u00fanica<\/strong> forma de hacer econ\u00f3micamente viables las plantaciones esclavistas en un sistema capitalista consiste en eliminar el coste de oportunidad, lo que significa que los esclavos deben reclutarse fuera de la econom\u00eda-mundo, en cuyo caso el coste de oportunidad corre a cargo de otro sistema y es indiferente a los compradores. Eso cambiar\u00eda, por supuesto, si se agotara totalmente la oferta y no hubiera posibilidad alguna de sustituci\u00f3n en t\u00e9rminos similares, pero eso hist\u00f3ricamente no hab\u00eda sucedido todav\u00eda cuando acab\u00f3 la trata de esclavos\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLas esclavitud en las plantaciones es una forma de trabajo asalariado capitalista (fuerza de trabajo ofrecida como mercanc\u00eda en un mercado) en la que el Estado interviene para garantizar bajos salarios (los costes de subsistencia). Sin embargo, hay un coste adicional, el de la compra del esclavo. Si el esclavo se \u2018produce\u2019 dentro de la econom\u00eda-mundo, su coste real no es s\u00f3lo el precio de venta, sino el coste de oportunidad (al no utilizar su fuerza de trabajo en otras condiciones salariales con un nivel de productividad presumiblemente m\u00e1s alto). Como sugiri\u00f3 Marc Bloch hace mucho tiempo, en esas condiciones los esclavos son demasiado caros, esto es, no producen un excedente suficiente para compensar su coste real\u00bb[44].<\/p>\n<p>Como \u00aben el mercado capitalista, la compra siempre tiene un coste real\u00bb[45] en un sistema capitalista los esclavos hay que adquirirlos fuera del sistema, en una \u00abarena exterior\u00bb al mismo, \u00abel hecho de que arrebatar a un hombre de \u00c1frica occidental rebajara el potencial productivo de la regi\u00f3n supon\u00eda un coste <strong>cero<\/strong> para la econom\u00eda-mundo europea, ya que esa \u00e1rea no formaba parte de la divisi\u00f3n del trabajo. Por supuesto si la trata de esclavos hubiera privado totalmente a \u00c1frica de la posibilidad de suministrar nuevos esclavos, entonces hubiera supuesto un coste real para Europa, pero esa posibilidad nunca se alcanz\u00f3 hist\u00f3ricamente. En cambio, una vez que \u00c1frica entr\u00f3 a formar parte de la periferia, el coste real de un esclavo en t\u00e9rminos de la producci\u00f3n de excedente en la econom\u00eda-mundo lleg\u00f3 a un punto en que resultaba mucho m\u00e1s econ\u00f3mico utilizar trabajo asalariado hasta en las plantaciones de az\u00facar o algod\u00f3n, que es precisamente lo que sucedi\u00f3 en el Caribe y otras regiones de trabajo esclavo durante el siglo XIX\u00bb[46].<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se verifica una vez m\u00e1s que el fin de la trata de esclavos (y despu\u00e9s de la esclavitud) no tuvo nada que ver con el \u00abalumbramiento\u00bb de cierto humanismo de alguno de los planificadores del sistema capitalista, en el capitalismo todo se decide seg\u00fan las se\u00f1ales que lleguen provenientes del proceso de valorizaci\u00f3n del capital o, en palabras de Lenin, cuando la cuesti\u00f3n es de intereses econ\u00f3micos \u00aben materia de negocios los sentimientos sobran\u00bb.<\/p>\n<p>En cuanto a que la confirmaci\u00f3n del capitalismo lo certifica el predominio de un proletariado numeroso (digamos el 50% o m\u00e1s de la poblaci\u00f3n bajo esta relaci\u00f3n laboral) es una tesis que tampoco se corresponde con la realidad puesto que, \u00abla situaci\u00f3n de los obreros libres que trabajan por un salario en las empresas de productores libres es una situaci\u00f3n minoritaria en el mundo moderno\u00bb[47], algo que Wallerstein dej\u00f3 claro desde el primer tomo de la obra fundacional de la perspectiva de sistemas-mundo \u00abel trabajo libre es, en efecto, un car\u00e1cter definitorio del capitalismo, pero no el trabajo libre en todas las empresas productivas (\u2026) Esta combinaci\u00f3n [de trabajo libre y no libre] es la esencia del capitalismo. Cuando el trabajo sea libre por doquier, tendremos el socialismo\u00bb[48].<\/p>\n<p>Si clasificamos las unidades dom\u00e9sticas atendiendo a las distintas formas de ingreso y acordamos que, aquellas unidades dom\u00e9sticas donde el ingreso salarial da cuenta del 50% o m\u00e1s del total de los ingresos de toda la vida, son \u00abunidades dom\u00e9stica proletarias\u00bb, (puesto que parecen depender en grado sumo del ingreso salarial, que es exactamente lo que el t\u00e9rmino proletariado supone invocar), y la unidad dom\u00e9stica donde la cuenta de menos, es una \u00abunidad dom\u00e9stica semiprolelaria\u00bb, (porque existe un cierto porcentaje de ingreso de otro tipo, distinto a los salariales), llegamos a la asombrosa constataci\u00f3n \u00abque en un sistema capitalista los empleadores prefieren, en general, emplear a trabajadores provenientes de unidades dom\u00e9sticas semiproletarias\u00bb, y esto es as\u00ed porque \u00abun empleador obtiene ventajas al emplear a aquellos asalariados que habitan unidades dom\u00e9sticas semiproletarias, dado que en dondequiera que los trabajos asalariados constituyan un componente sustancial del ingreso de la unidad dom\u00e9stica, existe necesariamente un piso referente a cu\u00e1nto puede recibir el trabajador asalariado. Este debe ser una cantidad que represente por lo menos una parte proporcional de los costos de reproducci\u00f3n de la unidad dom\u00e9stica. Es por ello por lo que podemos pensar en un salario m\u00ednimo absoluto. Si, sin embargo, el trabajador asalariado es miembro de una unidad dom\u00e9stica que es s\u00f3lo semiproletaria, el trabajador asalariado puede ser remunerado con un sueldo por debajo del salario m\u00ednimo absoluto, sin poner en riesgo necesariamente la supervivencia de la unidad dom\u00e9stica. La diferencia puede cubrirse con el ingreso adicional suministrado a trav\u00e9s de otras fuentes y por lo com\u00fan por otros miembros de la unidad dom\u00e9stica. Lo que vemos que sucede en tales casos es que otros productores de ingresos en la unidad dom\u00e9stica transfieren, de hecho, la plusval\u00eda del empleador del sujeto asalariado m\u00e1s all\u00e1 de lo que el mismo empleado asalariado pueda transferir, permitiendo as\u00ed que el empleador pague menos que el salario m\u00ednimo absoluto\u00bb[49].<\/p>\n<p>En otra parte de su vasta obra Wallerstein dice \u00abdesde el punto de vista del empleador de trabajo asalariado, resulta preferible, <em>ceteris paribus<\/em>, emplear a personas menos dependientes de los ingresos salariales (llam\u00e9moslas unidades dom\u00e9sticas <strong>semiproletarias<\/strong>). Un trabajador asalariado perteneciente a una unidad dom\u00e9stica semiproletaria est\u00e1 m\u00e1s dispuesto a aceptar un salario bajo, ya que cabe suponer que obtiene, mediante la autoexplotaci\u00f3n, otras formas de ingreso compensatorias. Cuanto m\u00e1s proletaria (esto es, dependiente del salario) sea la <strong>unidad dom\u00e9stica<\/strong>, m\u00e1s obligado se ve el trabajador asalariado individual a procurarse salarios altos (el llamado salario m\u00ednimo vital)\u00bb[50]<\/p>\n<p>De aqu\u00ed se desprende tambi\u00e9n que el tama\u00f1o de las unidades dom\u00e9sticas es importante para el capital; dado que un asalariado proveniente de una unidad dom\u00e9stica semiproletaria recibe una remuneraci\u00f3n, por las causas antes mencionadas, inferior a si el mismo proviniera de una unidad dom\u00e9stica proletaria; el capitalismo moldea la configuraci\u00f3n del ordenamiento social creando \u00abpresiones sobre las estructuras familiares\u00bb a fin de favorecer el predominio de unidades dom\u00e9sticas ni demasiado peque\u00f1as, ni excesivamente grandes, sino lo que pudi\u00e9ramos llamar de tipo medio (tres, cuatro miembros) en aras de favorecer una rentable incesante acumulaci\u00f3n de capital: \u00abuna unidad dom\u00e9stica demasiado peque\u00f1a (digamos, una familia aut\u00e9nticamente nuclear) puede no disponer de horas suficientes para generar los ingresos necesarios [y por ello precisa de ingresos salariales necesariamente altos]. Por otra parte, una unidad dom\u00e9stica muy numerosa puede suponer unas necesidades demasiado grandes para poder cubrirlas\u00bb[51], ninguna de las dos son factibles al desarrollo capitalista.<\/p>\n<p>El capitalismo, al perseguir la incesante acumulaci\u00f3n de capital que, como se ha dicho es el principio din\u00e1mico que lo rige, por un lado, impulsa la proletarizaci\u00f3n del mundo mientras que, por otro lado, sociedades \u00abexcesivamente\u00bb proletarizadas desestimulan su accionar.<\/p>\n<p>Ante esta evidente paradoja, irresoluble por dem\u00e1s, el capitalismo acude a un manejo suave de la contradicci\u00f3n creada: cuando el nivel de proletarizaci\u00f3n amenaza con socavar los cimientos de una rentable acumulaci\u00f3n de capital, el mismo acude al conocido proceso de deslocalizaci\u00f3n, desplaz\u00e1ndose hacia sociedades menos proletarizadas (con una abundante reserva de mano de obra rural)[52], al tiempo que hacia los pa\u00edses y regiones \u00abmuy\u00bb proletarizadas facilita, gradual y controladamente, cierto flujo migratorio a fin de regenerar los entornos favorables de acumulaci\u00f3n perdidos y\/o erosionados. Como dice Wallerstein, en el sistema-mundo capitalista\/moderno \u00absiempre hay individuos que son \u2018negros\u2019 [y] si no hay negros, o si su n\u00famero es excesivamente reducido, siempre se pueden inventar \u2018negros blancos\u2019\u00bb[53]. Aqu\u00ed Wallerstein utiliza la palabra \u00abnegro\u00bb en el sentido de aquella persona a la que se le remunera un ingreso por su trabajo inferior a los dem\u00e1s que, hist\u00f3ricamente, en un principio, coincidi\u00f3 que fueran realmente negros de piel, pero como el capitalismo no es xen\u00f3fobo cuando se agotaron los negros de verdad acudi\u00f3 a sustituirlos por \u00abnegros blancos\u00bb, que cobraban y estaban dispuestos a cobrar salarios como los \u00abnegros\u00bb, pero con la diferencia que eran blancos por la pigmentaci\u00f3n de la piel; as\u00ed hay muchos rubio\/as de ojos azules provenientes de los pa\u00edses del extinguido \u00absocialismo real\u00bb trabajando y recibiendo salarios de \u00abnegros\u00bb en los pa\u00edses de Europa occidental.<\/p>\n<p>Antes de concluir citaremos lo que Wallerstein, a modo de resumen, expres\u00f3 en su libro <em>Impensar las ciencias sociales. L\u00edmites de los paradigmas decimon\u00f3nicos<\/em>:<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo voy a enunciar las caracter\u00edsticas que se supone describen una econom\u00eda-mundo capitalista:<\/p>\n<p>1. la incesante acumulaci\u00f3n de capital como fuerza impulsora;<\/p>\n<p>2. una divisi\u00f3n axial del trabajo en la cual existe una tensi\u00f3n centro-periferia, de tal manera que hay cierta forma de intercambio desigual (no necesariamente como lo defini\u00f3 en sus or\u00edgenes Arghiri Emmanuel) que es especial;<\/p>\n<p>3. la existencia estructural de una zona semiperif\u00e9rica;<\/p>\n<p>4. la funci\u00f3n importante y continua de una mano de obra no asalariada a la par de una mano de obra asalariada;<\/p>\n<p>5. la correspondencia entre los l\u00edmites de la econom\u00eda-mundo capitalista y los de un sistema interestatal que se compone de estados soberanos;<\/p>\n<p>6. la ubicaci\u00f3n de los or\u00edgenes de esta econom\u00eda-mundo capitalista: antes del siglo XIX, tal vez en el siglo XVI;<\/p>\n<p>7. la opini\u00f3n de que esta econom\u00eda-mundo capitalista comenz\u00f3 en una regi\u00f3n del globo (principalmente en Europa) y despu\u00e9s se extendi\u00f3 a todo el globo mediante un proceso de \u00abincorporaciones\u00bb sucesivas;<\/p>\n<p>8. la existencia de estados hegem\u00f3nicos en este sistema-mundo cuyos periodos de hegemon\u00eda total o indiscutible han sido, sin embargo, relativamente breves;<\/p>\n<p>9. el car\u00e1cter no primordial de los estados, grupos \u00e9tnicos y familias, cuya totalidad se crea y recrea de manera constante;<\/p>\n<p>10. la importancia fundamental del racismo y el sexismo como principios organizadores del sistema;<\/p>\n<p>11. el surgimiento de movimientos antisist\u00e9micos que debiliten y refuercen simult\u00e1neamente al sistema;<\/p>\n<p>12. un patr\u00f3n tanto de ritmos c\u00edclicos como de tendencias seculares, que encarna las contradicciones inherentes al sistema y que explica la crisis sist\u00e9mica que supuestamente vivimos en la actualidad.<\/p>\n<p>Sin duda la presente lista constituye s\u00f3lo un grupo de premisas y argumentos que se articularon y se han vuelto casi familiares para muchos. No es una lista de verdades, mucho menos una lista de credos a los cuales debemos jurar lealtad. No cabe duda de que se necesita mucho trabajo emp\u00edrico en cada uno de estos doce puntos, y es posible que en el futuro sean reformulados de manera te\u00f3rica. Sin embargo, existen como perspectiva relativamente coherente y articulada del capitalismo hist\u00f3rico\u00bb[54]<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>* Wallerstein, Immanuel. <em>Despu\u00e9s del liberalismo.<\/em> Editorial Siglo XXI. Sexta reimpresi\u00f3n. 2011. p. 163. Primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s 1995 y primera en castellano 1996.<\/p>\n<p>** Wallerstein, Immanuel. <em>La decadencia del imperio. EE UU en un mundo ca\u00f3tico<\/em>. Editorial Txalaparta. Primera edici\u00f3n. 2005. p. 255. Primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s 2003.<\/p>\n<p>*** Este es el estribillo de la canci\u00f3n \u00abS\u00e9\u00bb del grupo de m\u00fasica punk-rock gallego Siniestro Total, su autor es el m\u00fasico y cantante espa\u00f1ol, fundador y l\u00edder del grupo, Juli\u00e1n Hern\u00e1ndez Rodr\u00edguez-Cebral.<\/p>\n<p>[1]. Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Ediciones Akal, S. A., 2004. Madrid. p. 300 y 310. Esta edici\u00f3n no se encuentra en ingl\u00e9s, es solo para lengua espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>[2]. En el libro, de sugestivo t\u00edtulo, <em>Impensar las ciencias sociales<\/em>, Wallerstein recalca lo dif\u00edcil que resulta para todos (hasta para \u00e9l mismo) deshacerse de viejos conceptos establecidos y definiciones que se encuentran muy enraizadas, \u00abme parece que quienes critican la actual epistemolog\u00eda, aun si sus cr\u00edticas son formales y pertinentes, siguen ligados a la <em>Weltanschauung<\/em> o cosmovisi\u00f3n a la que renuncian; incluso confieso que ni yo mismo estoy exento de esta reincidencia, lo que confirma mi opini\u00f3n respecto a lo arraigadas que est\u00e1n en nosotros estas suposiciones metodol\u00f3gicas y lo \u2018importante\u2019 que es que las \u2018impensemos\u2019\u00bb. Wallerstein, Immanuel, <em>Impensar las ciencias sociales<\/em>. Editorial Siglo XXI. Segunda edici\u00f3n. 1999. p. 3. Primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s 1991 y en castellano 1998.<\/p>\n<p>[3]. Wallerstein, Immanuel. <em>An\u00e1lisis de sistemas-mundo. Una introducci\u00f3n<\/em>. Editorial Siglo XXI. Segunda edici\u00f3n 2006. p. 40-41. Primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s 2004 y en castellano 2005. Negritas y subrayado nuestros.<br \/>\nAunque esta definici\u00f3n del capitalismo est\u00e1 presente y recorre toda su obra, agregaremos alg\u00fan otro lugar donde tambi\u00e9n define al mismo, para que el lector aprecie los matices.<br \/>\n\u00abeste sistema al cual llamamos capitalismo\u2026 es un sistema basado en una falta de l\u00f3gica peculiar, que hace de la acumulaci\u00f3n un fin en s\u00ed mismo\u2026\u00bb. <em>Din\u00e1mica de la crisis global<\/em>. Editorial siglo XXI. M\u00e9xico. 1983. p. 15. Esta obra compendia art\u00edculos, adem\u00e1s de Wallerstein, de Samir Amin, Giovanni Arrighi y Andr\u00e9 Gunder Frank.<br \/>\n\u00ab\u00bfQu\u00e9 es lo que define a un sistema, este sistema, como capitalista? Me parece a m\u00ed que la <em>differentia specifica<\/em> no es la acumulaci\u00f3n de capital sino la prioridad acordada a la acumulaci\u00f3n incesante de capital. Es decir, \u00e9ste es un sistema cuyas instituciones est\u00e1n organizadas para recompensar a mediano plazo a todos los que dan primac\u00eda a la acumulaci\u00f3n de capital y castigar a mediano plazo a todos los que tratan de aplicar otras prioridades. El conjunto de instituciones establecidas para hacer posible esto incluye la elaboraci\u00f3n de cadenas de mercanc\u00edas que vinculan geogr\u00e1ficamente actividades de producci\u00f3n distintas operando para optimizar la tasa de beneficios del sistema en su conjunto, la red de estructuras estatales modernas unidas en un sistema interestatal, la creaci\u00f3n de unidades dom\u00e9sticas con ingresos comunes como unidad b\u00e1sica de la reproducci\u00f3n social, y eventualmente una cultura geopol\u00edtica que legitima las estructuras e intenta contener el descontento de las clases explotadas\u203a. Wallerstein, Immanuel. <em>Conocer el mundo, saber el mundo: el fin de lo aprendido. Una ciencia social para el siglo XXI<\/em>. Editorial Siglo XXI. 2007. p. 148. Primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s 1999 y en castellano 2001.<\/p>\n<p>[4]. Marx, C. <em>El Capital<\/em>. Tomo III. Cap\u00edtulo XV. Desarrollo de las contradicciones internas de la ley. Ep\u00edgrafe 1. Generalidades. Aqu\u00ed y en las citas siguientes de Marx en <em>El Capital<\/em>, dada la amplia variedad de ediciones que existen del mismo, optamos por no poner las p\u00e1ginas contribuyendo de esta forma a su mejor localizaci\u00f3n por los lectores. Fidel Castro lo parafrasea de esta forma en 1994: \u00abPor dondequiera que se analice, se saca la conclusi\u00f3n de que esa sociedad es insostenible, esa sociedad que tiene que crecer, crecer y crecer so pena de perecer; y es imposible, las condiciones objetivas del mundo no lo permiten\u00bb. <a href=\"http:\/\/www.fidelcastro.cu\/es\/discursos\/discurso-pronunciado-en-la-clausura-del-iv-encuentro-latinoamericano-y-del-caribe\">http:\/\/www.fidelcastro.cu\/es\/discursos\/discurso-pronunciado-en-la-clausura-del-iv-encuentro-latinoamericano-y-del-caribe<\/a><\/p>\n<p>[5]. Rojas Ferro, Diosdado. \u00abA los decrecentistas y ecologistas: ni decrecimiento ni ecologismo, el capitalismo es el que es, el capitalismo realmente existente\u00bb. <a href=\"https:\/\/laguarura-impresa.blogspot.com\/2013\/10\/a-los-decrecentistas-y-ecologistas-ni.html\">https:\/\/laguarura-impresa.blogspot.com\/2013\/10\/a-los-decrecentistas-y-ecologistas-ni.html<\/a><\/p>\n<p>[6]. Aguirre Rojas, Carlos Antonio. <em>Immanuel Wallerstein: cr\u00edtica del sistema-mundo capitalista<\/em>. Editorial Era. 2003. (negritas en el original, subrayado nuestro). El autor utiliza como fuente una copia digital del libro, regalo del profesor Aguirre Rojas, al que agradecemos.<\/p>\n<p>[7]. Wallerstein, Immanuel. <em>Conocer el mundo, saber el mundo: el fin de lo aprendido. Una ciencia social para el siglo XXI<\/em>. Editorial Siglo XXI. 2007. p. 90.<\/p>\n<p>[8]. Wallerstein, Immanuel. <em>El capitalismo hist\u00f3rico<\/em>. Editorial Siglo XXI. Segunda edici\u00f3n 2012. p. 14. Primera edici\u00f3n e ingl\u00e9s 1983, y en castellano 1988.<\/p>\n<p>[9]. Wallerstein, Immanuel. <em>Impensar las ciencias sociales<\/em>. Editorial Siglo XXI. Segunda edici\u00f3n. 1999. p. 253.<\/p>\n<p>[10]. El sistema interestatal es la \u00absuperestructura pol\u00edtica de la econom\u00eda-mundo capitalista\u00bb Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Ediciones Akal, S. A., 2004. p. 132. En otro lugar dice \u00abEl sistema interestatal no es una variable ex\u00f3gena, creada por Dios, que limite o interact\u00fae misteriosamente con la acumulaci\u00f3n incesante de capital, sino simplemente su expresi\u00f3n en el terreno de la pol\u00edtica\u00bb. <em>Ibidem<\/em> p. 248.<\/p>\n<p>[11]. Wallerstein, Immanuel. <em>An\u00e1lisis de sistemas-mundo. Una introducci\u00f3n<\/em>. Editorial Siglo XXI. Segunda edici\u00f3n 2006. p. 41. Negritas nuestras.<\/p>\n<p>[12]. <em>Ibidem<\/em> p. 84.<\/p>\n<p>[13] y [14]. Wallerstein, Immanuel. <em>El Moderno Sistema Mundial. Tomo I. La agricultura capitalista y los or\u00edgenes de la econom\u00eda-mundo europea en el siglo XVI<\/em>. Editorial Siglo XXI. 2010. p. 180. Primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s 1974 y en castellano 1979. Negritas de Wallerstein y corchetes del autor para facilitar la comprensi\u00f3n. En la \u00faltima secci\u00f3n de este tomo dedicada a un \u00abRepaso te\u00f3rico de lo tratado\u00bb expres\u00f3 \u00abLo que defiendo es el que el capitalismo como modo econ\u00f3mico se basa en el hecho de que los factores econ\u00f3micos operan en el seno de una arena mayor de lo que de lo que cualquier entidad pol\u00edtica puede controlar totalmente. Esto les da a los capitalistas una libertad de maniobra que tiene una base estructural. Ha hecho posible la expansi\u00f3n econ\u00f3mica constante del sistema mundial, aunque con una distribuci\u00f3n muy desigual de sus frutos. El \u00fanico sistema mundial alternativo que podr\u00eda mantener un alto nivel de productividad y cambiar el sistema de distribuci\u00f3n supondr\u00eda la reintegraci\u00f3n de los niveles de decisi\u00f3n pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Esto constituir\u00eda una tercera forma posible de sistema mundial, un gobierno mundial socialista\u00bb <em>Ibidem<\/em> p. 491.<\/p>\n<p>[15]. Wallerstein, Immanuel. <em>El Moderno Sistema Mundial<\/em>. Tomo I. Editorial Siglo XXI. 2010. p. 93. Negritas de Wallerstein.<\/p>\n<p>[16]. \u00abLa izquierda no ha desarrollado todav\u00eda una teor\u00eda social clara que explique la prolongada resistencia del sistema social existente en el mundo o que indique claramente qu\u00e9 hay que hacer para transformarlo\u00bb Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Ediciones Akal, S. A., 2004. p. 53.<\/p>\n<p>[17]. Wallerstein, Immanuel. <em>El Moderno Sistema Mundial.<\/em> Tomo I. Editorial Siglo XXI. 2010. p. 93.<\/p>\n<p>[18]. Wallerstein, Immanuel. <em>Geopol\u00edtica y geocultura. Ensayos sobre el moderno sistema mundial<\/em>. Editorial Kair\u00f3s. Primera edici\u00f3n 2007. p. 225. Primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s 1991.<\/p>\n<p>[19]. Wallerstein, Immanuel. <em>Conocer el mundo, saber el mundo: el fin de lo aprendido. Una ciencia social para el siglo XXI<\/em>. Editorial Siglo XXI. 2007. p. 68. Constituye el discurso principal pronunciado en la Conferencia \u00abState and Sovereignty in the World Economy\u00bb, Universidad de California en Irvine, 21-23 de febrero de 1997.<\/p>\n<p>[20]. \u00abMi preocupaci\u00f3n por el m\u00e9todo me llev\u00f3 a considerar como cuesti\u00f3n clave la \u2018unidad de an\u00e1lisis\u2019, que es por lo que se habla de \u2018an\u00e1lisis de sistemas-mundo\u2019. Se supone que la unidad de an\u00e1lisis apropiada es un sistema-mundo, con lo que, al menos en principio, alud\u00eda a algo diferente del Estado-naci\u00f3n moderno, m\u00e1s amplio, y definido por los l\u00edmites de una divisi\u00f3n del trabajo real\u00bb. Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Ediciones Akal, S. A., 2004. p. 151.<\/p>\n<p>[21]. <em>Ibidem<\/em>. p. 117. Las negritas son de Wallerstein.<\/p>\n<p>[22]. Wallerstein, Immanuel. <em>An\u00e1lisis de sistemas-mundo. Una introducci\u00f3n<\/em>. Editorial Siglo XXI. Segunda edici\u00f3n 2006. p. 42-43.<\/p>\n<p>[23]. Wallerstein, Immanuel. <em>Conocer el mundo, saber el mundo: el fin de lo aprendido. Una ciencia social para el siglo XXI<\/em>. Editorial Siglo XXI. 2007. p. 76.<\/p>\n<p>[24]. Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Editorial Akal. 2012. p. 313.<\/p>\n<p>[25]. Wallerstein, Immanuel. <em>La decadencia del imperio. EE.UU. en un mundo ca\u00f3tico<\/em>. Editorial Txalaparta (primera edici\u00f3n en castellano). Tafalla. Espa\u00f1a. 2005. p. 198. Primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s 2003.<\/p>\n<p>[26]. Wallerstein, Immanuel. <em>Conocer el mundo, saber el mundo: el fin de lo aprendido. Una ciencia social para el siglo XXI<\/em>. Editorial Siglo XXI. 2007. p. 74.<\/p>\n<p>[27]. Wallerstein, Immanuel. <em>El Moderno Sistema Mundial<\/em>. Tomo I. Editorial Siglo XXI. 2010. p. 23.<\/p>\n<p>[28]. Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Editorial Akal. 2012. p. 246.<\/p>\n<p>[29]. <em>Ibidem<\/em> p. 317.<\/p>\n<p>[30]. <em>Ibidem<\/em> p. 313-314.<\/p>\n<p>[31]. <em>Ibidem<\/em> p. 311-312 y 314.<\/p>\n<p>[32]. Wallerstein, Immanuel. <em>El Moderno Sistema Mundial<\/em>. Tomo I. Editorial Siglo XXI. 2010. p. 176-177.<\/p>\n<p>[33]. Cita de Henri Pirenne en <em>American Historical Review<\/em>, XIX, 3, abril de 1914, pp. 494-495, en Wallerstein, Immanuel. <em>El Moderno Sistema Mundial.<\/em> Tomo I. Editorial Siglo XXI. 2010. p. 176.<\/p>\n<p>[34]. Marx, Carlos. <em>El Capital<\/em>. Tomo I. Cap\u00edtulo XXIII. La ley general de la acumulaci\u00f3n capitalista. Subt\u00f3pico 1. Aumento de la demanda de fuerza de trabajo, con la acumulaci\u00f3n, si permanece invariable la composici\u00f3n del capital.<\/p>\n<p>[35]. Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Ediciones Akal, S. A., 2004. p. 144-145.<\/p>\n<p>[36]. Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Ediciones Akal, S. A., 2004. p. 101. Negritas resaltadas nuestras.<\/p>\n<p>[37]. Marx, Carlos. <em>El Capital<\/em>. Tomo I. Cap\u00edtulo VIII. La jornada de trabajo. Subt\u00f3pico 4. Trabajo diario nocturno. El sistema de turnos.<\/p>\n<p>[38]. Por eso parece m\u00e1s plausible atender la afirmaci\u00f3n de Marx que \u00abla producci\u00f3n de plusval\u00eda o <strong>extracci\u00f3n de trabajo excedente<\/strong> constituye el contenido espec\u00edfico y el fin concreto de la producci\u00f3n capitalista\u00bb, en la que no especifica que se trate solo del trabajo excedente del obrero. Marx, Carlos. <em>El Capital<\/em>. Tomo I, Cap\u00edtulo VIII. Subt\u00f3pico 7. Lucha por la jornada normal de trabajo. Las negritas nuestras.<\/p>\n<p>[39]. La escuela anticapitalista \u00abcritica del valor\u2013disociaci\u00f3n\u00bb fundada por el repartidor de peri\u00f3dicos nocturno Robert Kurz, considera que el trabajo dom\u00e9stico de la mujer, gratuito y no pagado, est\u00e1 asociado a este sistema desde sus mismos albores: \u00abDesde el punto de vista hist\u00f3rico\u2013l\u00f3gico, el trabajo abstracto y la disociaci\u00f3n surgen, pues, al mismo tiempo; no puede decirse que uno engendre otro. Cada uno representa la condici\u00f3n previa para la constituci\u00f3n del otro. En este sentido, la relaci\u00f3n de disociaci\u00f3n representa en cierto modo una metaestructura, contrariamente a la hip\u00f3tesis reduccionista seg\u00fan la cual el valor ser\u00eda el \u00fanico principio de constituci\u00f3n y representar\u00eda la naturaleza misma de las sociedades basadas en la producci\u00f3n mercantil.<br \/>\nAs\u00ed, lo disociado femenino resulta ser el Otro de la forma\u2013mercanc\u00eda con una entidad propia y completa; pero, por otro lado, permanece sometido e infravalorado precisamente porque se trata del momento disociado en el seno de la producci\u00f3n social general. Podr\u00edamos decir que, si bien la forma abstracta corresponde a la mercanc\u00eda, la deformidad abstracta corresponde, por el contrario, a lo disociado; y cabr\u00eda, acerca de lo disociado, hacer referencia de manera parad\u00f3jica a una forma de lo informe que \u2013subray\u00e9moslo una vez m\u00e1s\u2013 no podr\u00eda ser aprehendida mediante las categor\u00edas intr\u00ednsecas a la forma\u2013mercanc\u00eda.<br \/>\nLa ciencia y la teor\u00eda androc\u00e9ntrica de la forma\u2013mercanc\u00eda no pueden tomar en consideraci\u00f3n tal relaci\u00f3n, puesto que sus teor\u00edas y sus aparatos conceptuales deben \u2018expulsar\u2019 como \u2018il\u00f3gico\u2019 y \u2018ajeno a la conceptualizaci\u00f3n\u2019 todo aquello que no sea compatible con la forma\u2013mercanc\u00eda\u00bb. Roswitha Scholz. <em>El patriarcado productor de mercanc\u00edas y otros textos<\/em>. Coedici\u00f3n Quimera Ediciones y Editorial Pensamiento &amp; Batalla. 1\u00aa Edici\u00f3n. 2019. p. 67.<\/p>\n<p>[40]. Marx, Carlos. <em>El Capital<\/em>. Tomo I, Cap\u00edtulo VIII. Subt\u00f3pico 1. Los l\u00edmites de la jornada de trabajo.<\/p>\n<p>[41]. Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Ediciones Akal, S. A., 2004. p. 145-146.<\/p>\n<p>[42]. <em>Ibidem<\/em> p. 99.<\/p>\n<p>[43]. <em>Ibidem<\/em> p. 99.<\/p>\n<p>[44]. <em>Ibidem<\/em> p. 73-74 (las negritas resaltadas de Wallerstein) La cita de Bloch es esta: \u00abLa experiencia ha demostrado que de todas las formas de ganader\u00eda la del ganado humano es la m\u00e1s dura. Para que la esclavitud sea rentable en empresas a gran escala, tiene que haber mucha carne humana barata en el mercado. S\u00f3lo se puede conseguir mediante la guerra o la caza de esclavos. As\u00ed pues, una sociedad no puede basar gran parte de su econom\u00eda en seres humanos domesticados a menos que disponga de sociedades m\u00e1s d\u00e9biles a las que derrotar o en las que hacer incursiones.\u00bb (<em>The Rise of Dependent Cultivation and Seignoral Institutions<\/em>, citado por Wallerstein, <em>Ibidem<\/em> p. 73.<\/p>\n<p>[45]. <em>Ibidem<\/em> p. 108.<\/p>\n<p>[46]. <em>Ibidem<\/em> p. 109. Las negritas resaltadas de Wallerstein.<\/p>\n<p>[47]. <em>Ibidem<\/em> p. 145.<\/p>\n<p>[48]. Wallerstein, Immanuel. <em>El Moderno Sistema Mundial<\/em>. Tomo I. Editorial Siglo XXI. 2010 p. 179-180. Par\u00e9ntesis nuestro.<\/p>\n<p>[49]. Wallerstein, Immanuel. <em>An\u00e1lisis de sistemas-mundo. Una introducci\u00f3n<\/em>. Editorial Siglo XXI. Segunda edici\u00f3n 2006. p. 55.<\/p>\n<p>[50]. Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Ediciones Akal, S. A., 2004. p. 235.<\/p>\n<p>[51]. <em>Ibidem<\/em> p. 235.<\/p>\n<p>[52]. Wallerstein, Immanuel. \u00ab\u00bfEl final del camino para las f\u00e1bricas deslocalizadas?\u00bb Diario mexicano <em>La Jornada<\/em>, 21 abril 2013. <a href=\"https:\/\/www.jornada.com.mx\/2013\/04\/21\/opinion\/022a1mun\">https:\/\/www.jornada.com.mx\/2013\/04\/21\/opinion\/022a1mun<\/a><\/p>\n<p>[53]. Wallerstein, Immanuel. <em>Capitalismo hist\u00f3rico y movimientos antisist\u00e9micos. Un an\u00e1lisis de sistemas-mundo<\/em>. Ediciones Akal, S. A., 2004. p. 323.<\/p>\n<p>[54]. Wallerstein, Immanuel. <em>Impensar las ciencias sociales<\/em>. Editorial Siglo XXI. Segunda edici\u00f3n. 1999. p. 253.<\/p>\n<p>rodohc21@gmail.com<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Entradas anteriores de esta serie \u00abLos aportes te\u00f3ricos de Immanuel Wallerstein\u00bb:<\/em><\/p>\n<p>I.- <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11653\">La divisi\u00f3n del trabajo, frontera de los sistemas sociales<\/a><\/p>\n<p>II.-<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=11791\"> Clasificaci\u00f3n de los sistemas sociales hist\u00f3ricos: minisistemas, imperios-mundo y econom\u00edas-mundo<\/a><\/p>\n<p>III.- <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12285\">El capitalismo, es el sistema-mundo en el que vivimos desde fines del siglo XIX<\/a><\/p>\n<p>IV.- <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12332\">El (mal) llamado sistema socialista mundial es un mito, un error te\u00f3rico-pr\u00e1ctico, porque no ha existido<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aportes te\u00f3ricos de Immanuel Wallerstein V &nbsp; Al sitio web https:\/\/espai-marx.net, que tanto contribuye a la divulgaci\u00f3n de la obra<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12333,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[2093,1300],"class_list":["post-12696","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","tag-aportes-teoricos-de-immanuel-wallerstein","tag-immanuel-wallerstein"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12696\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}