{"id":12714,"date":"2022-11-11T05:00:07","date_gmt":"2022-11-11T04:00:07","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12714"},"modified":"2022-11-11T02:15:58","modified_gmt":"2022-11-11T01:15:58","slug":"percy-bysshe-shelley-nos-pertenece-a-nosotros-los-muchos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12714","title":{"rendered":"Percy Bysshe Shelley nos pertenece a nosotros, los muchos"},"content":{"rendered":"<p><em>Karl Marx, Jeremy Corbyn, los cartistas ingleses del siglo XIX y las huelguistas de la ILGWU[1] del siglo XX coinciden en que la izquierda deber\u00eda leer a Percy Bysshe Shelley. Tras el 200 aniversario de su muerte, volvemos la mirada sobre el gran rom\u00e1ntico que incorpor\u00f3 la poes\u00eda a la lucha de clases.<\/em><\/p>\n<p>En abril de 1888, Eleanor Marx y Edward Aveling prepararon un discurso que defin\u00eda a uno de los m\u00e1s grandes escritores del siglo XIX como socialista, e identificaba su obra como un arma para la lucha de clases. El sujeto del discurso era Percy Bysshe Shelley y su audiencia la Sociedad Shelley \u2014una organizaci\u00f3n de los admiradores m\u00e1s activos y destacados del poeta, que hab\u00edan comenzado a abordar la cuesti\u00f3n de las lealtades pol\u00edticas de Shelley y la forma como se expresaban en su obra.<\/p>\n<p>Marx y Aveling escrib\u00edan en respuesta a un miembro de la Sociedad, que ve\u00eda la popularidad de Shelley entre los lectores de clase obrera como una ofensa oportunista al proyecto art\u00edstico del poeta y una amenaza a todo el oficio de la poes\u00eda. \u00abCreo que la grandeza de sus escritos\u00bb, hab\u00eda afirmado A. G. Ross ante la Sociedad un a\u00f1o antes, \u00abpermite tomar una medida aproximada de su incapacidad para manejar los asuntos del mundo\u00bb. Ross pretend\u00eda rescatar la poes\u00eda de Shelley del \u00absocialismo de las calles\u00bb, cuyos s\u00f3rdidos objetivos de reforma social consideraba incompatibles con las exigencias de la forma po\u00e9tica. Reducir la poes\u00eda de Shelley a un instrumento contundente de mensajes pol\u00edticos, argument\u00f3, impedir\u00eda la apreciaci\u00f3n de dicha poes\u00eda en sus propios t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>Han pasado doscientos a\u00f1os desde la muerte de Shelley a la edad de veintinueve y, desde entonces, los peores temores de Ross se han hecho realidad. Los versos de Shelley han llenado panfletos y discursos de activistas, desde el movimiento cartista de la Inglaterra del siglo XIX hasta la huelga de la f\u00e1brica Triangle Shirtwaist de 1909 en Nueva York, y todav\u00eda m\u00e1s. Los organizadores de la clase obrera, durante dos siglos, han encontrado en los escritos de Shelley grandeza para expresar la brutalidad de la tiran\u00eda, el imperativo de la resistencia popular y las condiciones materiales de la libertad y, a su vez, los han utilizado para dar forma a los problemas del mundo.<\/p>\n<p>Es gracias a la agitaci\u00f3n del socialismo de las calles que la obra de Shelley ha encontrado sus interlocutores m\u00e1s vivos y perspicaces, aquellos que pueden imaginar la relaci\u00f3n entre po\u00e9tica y pol\u00edtica como algo m\u00e1s all\u00e1 del agua y el aceite. Y es esencial que los socialistas de hoy \u2014tal como hicieron Marx y Aveling, y los cientos de miles de trabajadores shelleyanos de los movimientos obreros de todo el mundo\u2014 reconozcan el g\u00e9nero po\u00e9tico como un campo de batalla para la lucha de clases.<\/p>\n<p>Le\u00eddo como un conjunto de declaraciones pol\u00edticas, las obras de Shelley no representan un manual completo, ni siquiera coherente, para la resistencia popular. Pero su ingenioso uso de la forma po\u00e9tica para atacar la explotaci\u00f3n, en un lenguaje fogoso y elegante, y para clamar por la solidaridad contra el tirano lo convierten en una lectura socialista indispensable. Eleanor Marx record\u00f3 que Friedrich Engels dec\u00eda: \u00abTodos nos sab\u00edamos a Shelley de memoria, en aquel entonces.\u00bb Todav\u00eda deber\u00edamos.<\/p>\n<p><strong>\u00abVosotros sois muchos; ellos son pocos\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>El 9 de septiembre de 1819, en Livorno, Italia, Shelley se sent\u00f3 a componer un poema. Cuatro d\u00edas antes, hab\u00eda recibido noticias de una masacre en las afueras de Manchester, Inglaterra, en la que 420 personas resultaron gravemente heridas y once murieron. Sesenta mil manifestantes pac\u00edficos se unieron en una manifestaci\u00f3n el 16 de agosto en St. Peter&#8217;s Field, pidiendo el sufragio universal y la abolici\u00f3n de las Leyes del Ma\u00edz, que hab\u00edan elevado el precio del pan a niveles devastadores. Fueron recibidos por la caballer\u00eda de la milicia local de Manchester, que hab\u00eda recibido \u00f3rdenes de arrestar a los l\u00edderes de la protesta, pero que, sin embargo, cargaron directamente contra la multitud desarmada \u2014una masacre que ser\u00eda conocida como Peterloo.<\/p>\n<p>\u00abEspero ansiosamente escuchar c\u00f3mo el pa\u00eds expresar\u00e1 su sentir sobre esta sangrienta y asesina opresi\u00f3n a manos de sus destructores\u00bb, escribi\u00f3 Shelley a su editor, Charles Ollier, el 6 de septiembre. \u00abHay que hacer algo. El qu\u00e9, sin embargo, a\u00fan no lo s\u00e9\u00bb. Tres semanas despu\u00e9s, termin\u00f3 de escribir \u00abLa M\u00e1scara de la Anarqu\u00eda\u00bb y se lo envi\u00f3 por correo a su amigo Leigh Hunt, con la intenci\u00f3n de que lo publicara en su peri\u00f3dico, <em>The Examiner<\/em>. Por temor a la censura, Hunt retuvo el poema. No ser\u00eda le\u00eddo en vida de Shelley; Hunt finalmente lo public\u00f3 una d\u00e9cada despu\u00e9s de la muerte del poeta.<\/p>\n<p>En \u00abLa M\u00e1scara de la Anarqu\u00eda\u00bb, un poeta sue\u00f1a con el mal supremo montado en un caballo p\u00e1lido. La figura se parece a la muerte, pero no es la Muerte; es la Anarqu\u00eda, el estado de caos en el que la riqueza y la corrupci\u00f3n reemplazan la democracia y la justicia. Ante ella se acercan las figuras enmascaradas de Asesinato, Fraude e Hipocres\u00eda, cada una adornada con los s\u00edmbolos de la crueldad apocal\u00edptica. Asesinato arroja corazones humanos a un s\u00e9quito de siete sabuesos, las l\u00e1grimas de Fraude se convierten en piedras de molino que aplastan a los ni\u00f1os que pasan, y a estas figuras las siguen m\u00e1s \u00abDestrucciones\u00bb con la apariencia de figuras pol\u00edticas y religiosas contempor\u00e1neas.<\/p>\n<p>El motivo del disfraz le permite a Shelley establecer una v\u00edvida conexi\u00f3n entre los conceptos abstractos del mal y los arquitectos del sufrimiento humano que dominaban su momento pol\u00edtico. Asesinato est\u00e1 oculto por \u00abuna m\u00e1scara de Castlereagh\u00bb, el reprobable vizconde que aplast\u00f3 los levantamientos y tortur\u00f3 a los Irlandeses Unidos para proteger el gobierno brit\u00e1nico a finales del siglo XVIII. Para afianzar su r\u00e9gimen extremadamente impopular, compr\u00f3 a todo el Parlamento Irland\u00e9s, asegurando los votos para su disoluci\u00f3n en el Parlamento Brit\u00e1nico. El hom\u00f3logo de Fraude es Lord Eldon, quien inici\u00f3 una guerra abierta contra la clase obrera brit\u00e1nica como fiscal general: suspendi\u00f3 el <em>habeas corpus,<\/em> prohibi\u00f3 las protestas pol\u00edticas y declar\u00f3 traici\u00f3n las quejas por la carest\u00eda del coste de los alimentos. Se dice que Eldon derram\u00f3 l\u00e1grimas mientras condenaba a muerte a sus v\u00edctimas \u2014los pobres, los disidentes, los acusados \u200b\u200binjustamente. Por consiguiente, Shelley no fue sutil en su representaci\u00f3n del peso de esas l\u00e1grimas en la vida de los inocentes.<\/p>\n<p>El destripamiento de Castlereagh y Eldon en \u00abLa m\u00e1scara de la Anarqu\u00eda\u00bb muestra que el poeta pretend\u00eda hacer m\u00e1s que denunciar la tiran\u00eda y la corrupci\u00f3n en la teor\u00eda. En su discurso para la Sociedad Shelley, Eleanor Marx se\u00f1ala que Shelley \u00abfue el hijo de la Revoluci\u00f3n Francesa\u00bb, pero a diferencia de otros herederos intelectuales de ese movimiento \u2014aqu\u00ed Marx nombra a Lord Byron\u2014, Shelley ten\u00eda una comprensi\u00f3n avanzada de las condiciones materiales de las cuales depend\u00eda el ideal de libertad de la Revoluci\u00f3n. La supresi\u00f3n de la democracia irlandesa por cuenta de Castlereagh, lograda gracias a su gran riqueza amasada a expensas de los irlandeses, afianz\u00f3 su poder para explotar y aterrorizar a sus s\u00fabditos. Eldon esgrimi\u00f3 su poder pol\u00edtico para criminalizar la disidencia p\u00fablica contra el hambre y contra la represi\u00f3n de la clase obrera.<\/p>\n<p>Tal como lo hab\u00edan hecho sus hom\u00f3logos de la vida real en los a\u00f1os que precedieron a Peterloo, Anarqu\u00eda, el personaje de Shelley, y su procesi\u00f3n, aterrorizan a los ingleses en su camino a Londres, donde abogados y sacerdotes se inclinan ante su figura, reconociendo su autoridad. Anarqu\u00eda env\u00eda a sus esclavos a saquear el Banco de Inglaterra y recuperar las joyas de la corona, pero en el camino se encuentra con Esperanza, que se arroja a los pies del caballo e invoca \u00abuna figura cubierta de malla\u00bb, una visi\u00f3n de luz que deja a Anarqu\u00eda muerta en el suelo. Su discurso posterior, dirigido a \u00abla postergada multitud\u00bb, se ha convertido en un elemento consolidado de la literatura socialista, y que ofrece quiz\u00e1s la mejor articulaci\u00f3n de la lucha de clases en el g\u00e9nero po\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Alzaos cual leones tras el sue\u00f1o<br \/>\nen n\u00famero invencible,<br \/>\narrojad a la tierra las cadenas<br \/>\ncomo el roc\u00edo que os cubri\u00f3 durmiendo,<br \/>\npues vosotros sois muchos; ellos son pocos.<\/p>\n<p>El estribillo \u00abVosotros sois muchos; ellos son pocos\u00bb habla, a la vez, de la gran desigualdad y la gran debilidad del capitalismo. El sistema pol\u00edtico que permiti\u00f3 la consolidaci\u00f3n corrupta del poder bajo <em>lords<\/em> ricos como Eldon y Castlereagh asegur\u00f3, bajo su mando, el sufrimiento de millones de personas de clase obrera. En las p\u00e1ginas de \u00abLa M\u00e1scara de la Anarqu\u00eda\u00bb, Shelley hace una referencia mordaz a las deudas contra\u00eddas por el joven y fr\u00edvolo pr\u00edncipe regente, deudas de millones de libras saldadas por las arcas p\u00fablicas. La prosperidad de los pocos depend\u00eda de la explotaci\u00f3n material de los muchos.<\/p>\n<p>\u00abVosotros sois muchos; ellos son pocos\u00bb, es recibido por la gente como un grito de guerra de Esperanza, igual que lo han recibido durante siglos los lectores de Shelley. Es un llamado directo a la desobediencia masiva contra una \u00e9lite gobernante hostil. El poder del pueblo est\u00e1 en su n\u00famero, y su objetivo es la libertad. Ya que la explotaci\u00f3n que describe Shelley es propia de una opresi\u00f3n de clase, la libertad que concibe se expresa en el lenguaje de las condiciones materiales. \u00ab\u00bfQu\u00e9 eres t\u00fa, Libertad?\u00bb, pregunta Esperanza:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Para el trabajador eres el pan<br \/>\ny una hermosa mesa puesta,<br \/>\nvenidos de su trabajo diario,<br \/>\nen un feliz hogar cuidado.<\/p>\n<p>La libertad de Shelley es tangible e intangible. Tal como se expresa en las siguientes estrofas del poema, la libertad es la restricci\u00f3n del poder entre los ricos, las leyes no contaminadas por la corrupci\u00f3n, el fin de las guerras en las que los pobres derraman sangre en beneficio de los ricos. Pero el lugar de partida que elige Shelley para explorar su idea de libertad es uno en el que el trabajador prospera gracias a los beneficios de su trabajo. Otras libertades se derivan de este derecho inmediato a la alimentaci\u00f3n y la vivienda, y esta estabilidad proporciona la base crucial para la libertad humana.<\/p>\n<p><strong>La trompeta de una profec\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>El propio Shelley no estaba convencido de que la poes\u00eda tuviera potencial revolucionario. En su ensayo \u00abForma po\u00e9tica y reforma pol\u00edtica: &#8216;La m\u00e1scara de la anarqu\u00eda&#8217; e &#8216;Inglaterra en 1819&#8217;\u00bb, Susan Wolfson, acad\u00e9mica especializada en el Romanticismo, se\u00f1ala los vacilantes puntos de vista de Shelley sobre la cuesti\u00f3n, en particular su creencia de que \u00abnada puede expresarse igualmente bien en prosa que no sea tedioso y superfluo en verso\u00bb. La lectura de Wolfson del inverso de esta declaraci\u00f3n sugiere, sin embargo, un caso s\u00f3lido para el papel de la poes\u00eda en la reforma social: \u00abCuando la poes\u00eda es la expresi\u00f3n, comunica algo que la mera prosa no puede\u00bb.<\/p>\n<p>La historia nos dice que \u00abLa M\u00e1scara de la Anarqu\u00eda\u00bb, junto con \u00abLa reina Mab\u00bb y otros versos pol\u00edticos de Shelley, transmitieron algo a los organizadores socialistas y de la clase obrera que la prosa no pudo: no ofreci\u00f3, por ejemplo, un modelo para la reforma o la revoluci\u00f3n. \u00abLa M\u00e1scara de la Anarqu\u00eda\u00bb termina con ese grito ensordecedor: \u00abVosotros sois muchos; ellos son pocos\u00bb, pero al final del poema, el grito re\u00fane a las masas reci\u00e9n despertadas y militantes para una protesta pac\u00edfica que termina en una masacre a gran escala. Siendo detractor de la violencia, Shelley imagin\u00f3 un movimiento de desobediencia civil en respuesta a Peterloo. Su Esperanza insta a la gente a asimilar los ataques de sus tiranos, desenmascar\u00e1ndolos como demonios sedientos de sangre al ofrecerse a s\u00ed misma como objetivo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">Si los tiranos osan volver, dejad que<br \/>\ncabalguen otra vez entre vosotros,<br \/>\nque acuchillen, que corten, que desfiguren;<br \/>\ndejadlos hacer todo aquello que quieran.<\/p>\n<p>La fe de Shelley en este m\u00e9todo de confrontar el poder ciertamente no ha sido compartida por muchos de sus admiradores pol\u00edticamente activos. Estos han encontrado, sin embargo, inspiraci\u00f3n y una articulaci\u00f3n clara y elegante de la lucha de clases en los versos de Shelley, d\u00e1ndoles un lugar persistente en las librer\u00edas socialistas y de la clase obrera. En su <em>Historia popular de los Estados Unidos<\/em>, Howard Zinn documenta el uso que las mujeres trabajadoras de la f\u00e1brica Triangle Shirtwaist encontraron en la poes\u00eda de Shelley, fortaleciendo a la vez la alfabetizaci\u00f3n y la conciencia pol\u00edtica. Pauline Newman, organizadora sindical del Sindicato Internacional de Trabajadoras de la Confecci\u00f3n (ILGWU), record\u00f3 la presencia que ten\u00eda la poes\u00eda de Shelley en las reuniones con sus compa\u00f1eras de trabajo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Trat\u00e1bamos de educarnos a nosotras mismas. Invitaba a las chicas a mis salas, y nos turn\u00e1bamos para leer poes\u00eda en ingl\u00e9s para mejorar nuestra comprensi\u00f3n del idioma. Una de nuestras lecturas favoritas era \u00abLa M\u00e1scara de la Anarqu\u00eda\u00bb de Percy Bysshe Shelley.<\/p>\n<p>Newman contin\u00faa citando la resonante estrofa final del poema, que debi\u00f3 de haber estado en la mente de algunos de esos veinte mil trabajadores, en su mayor\u00eda mujeres, que abandonaron sus trabajos en la industria de la confecci\u00f3n a finales de 1909. Fue una huelga de solidaridad con las trabajadoras de la f\u00e1brica Triangle Shirtwaist, que llevaban en huelga desde septiembre para exigir condiciones de trabajo m\u00e1s seguras, representaci\u00f3n sindical y salarios justos.<\/p>\n<p>La escalofriante familiaridad del nombre de la f\u00e1brica Triangle Shirtwaist nos dice que las huelguistas de 1909 no ganaron la representaci\u00f3n sindical ni las condiciones laborales que necesitaban para sobrevivir en el trabajo[2]. Pero el impacto de la huelga de la industria de la confecci\u00f3n de 1909 atrajo a decenas de miles de trabajadoras a un movimiento obrero insurgente, y organizadoras como Newman recurrieron a las palabras de Shelley para animar su apremiante lucha material contra los patrones y en favor de la prosperidad de la clase obrera.<\/p>\n<p>La resonancia de esas palabras ha perdurado a trav\u00e9s de generaciones de organizadores socialistas y militantes de la lucha de clases. Jeremy Corbyn termin\u00f3 su campa\u00f1a de 2017 como l\u00edder del Partido Laborista leyendo las mismas l\u00edneas de Shelley que Pauline Newman y sus camaradas de la f\u00e1brica Triangle Shirtwaist se hab\u00edan recitado unas a otras m\u00e1s de un siglo antes. Esa campa\u00f1a, que rechaz\u00f3 el giro neoliberal de los laboristas a favor de una plataforma socialista democr\u00e1tica robusta, logr\u00f3 obtener un n\u00famero de votos mucho mayor que los que hab\u00eda obtenido desde 2005. El Partido Laborista se restableci\u00f3 como un partido de pol\u00edtica de masas para el bienestar de la gente com\u00fan \u2014un programa que los miembros m\u00e1s liberales del partido hab\u00edan luchado por evitar y contra el que a\u00fan luchan ahora. El eslogan elegido por Corbyn para la campa\u00f1a, \u00abPara los muchos, no para los pocos\u00bb, resulta adecuado, y su terminolog\u00eda resulta familiar.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el elemento de la poes\u00eda de Shelley que con m\u00e1s seguridad tocar\u00e1 la fibra sensible de una audiencia izquierdista es la capacidad del poeta para explorar momentos de incertidumbre y desesperaci\u00f3n en busca de su potencial para generar esperanza presente y un futuro revolucionario. La l\u00ednea final de su \u00abOda al Viento del Oeste\u00bb deja una pregunta abierta: \u00abSi llega el Invierno, \u00bfpuede estar muy lejos la Primavera?\u00bb. En sus escritos pol\u00edticos, Shelley no excluy\u00f3 la posibilidad de una lucha brutal, de miseria y sufrimiento en el derrocamiento de los tiranos y la liberaci\u00f3n de la clase trabajadora. Ni siquiera estableci\u00f3 la certeza del triunfo: la Esperanza \u00abm\u00e1s parec\u00eda Desesperaci\u00f3n\u00bb cuando se arroj\u00f3 a merced de la Anarqu\u00eda. Conocemos el desgarrador coste que las trabajadoras de la f\u00e1brica Triangle Shirtwaist pagaron por la codicia de sus jefes, cuando en 1909 lucharon con u\u00f1as y dientes por las protecciones que habr\u00edan evitado la tragedia dos a\u00f1os despu\u00e9s. No lucharon porque el triunfo fuera seguro, sin\u00f3 porque luchar era su \u00fanica opci\u00f3n.<\/p>\n<p>En otras palabras: nuestra victoria no es una conclusi\u00f3n anticipada, ineludible. Es el proceso de tomar conciencia y escuchar la llamada incendiaria hacia la lucha a lo que Shelley recurre como punto de acceso a una vida mejor y m\u00e1s libre. Una y otra vez, desde las salas de las trabajadoras de la f\u00e1brica Triangle Shirtwaist hasta las campa\u00f1as laboristas y las manifestaciones p\u00fablicas de Tahrir a la plaza de Tiananmen, los organizadores y revolucionarios han atendido al llamado de la obra de Shelley, y nos lo han transmitido. A menudo nos referimos a los esfuerzos art\u00edsticos, tal es la poes\u00eda, como a las \u00abrosas\u00bb que la organizaci\u00f3n socialista lucha por ganar para los trabajadores. Pero no podemos olvidar que poes\u00eda como la de Shelley nos ha ayudado tambi\u00e9n a ganarnos el pan y, dado que nuestro propio tiempo nos enfrenta de nuevo a los muchos contra los pocos, seguro que volver\u00e1 a hacerlo.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><br \/>\n[1]\u00a0 <em>International Ladies\u2019 Garment Workers\u2019 Union<\/em> (Sindicato Internacional de Trabajadoras de la Confecci\u00f3n)<br \/>\n[2] El 25 de marzo de 1911 se produjo un incendio en la f\u00e1brica Triangle Shirtwaist en el que murieron 146 trabajadores \u2014129 mujeres, en su mayor\u00eda inmigrantes de entre 14 y 23 a\u00f1os de edad. El fuego se origin\u00f3 y se propag\u00f3 por la falta de prevenciones en el cuidado y mantenimiento de los medios de producci\u00f3n. Adem\u00e1s, la f\u00e1brica ocupaba las plantas m\u00e1s altas del edificio, y las trabajadoras se encontraban encerradas en dichas plantas puesto que los vigilantes bloqueaban habitualmente las puertas para evitar que se produjeran robos; las trabajadoras murieron por quemaduras y asfixia, o bien por fuertes impactos al saltar a la calle desde el octavo, noveno y d\u00e9cimo piso. Tanto la huelga de 1909 como el incendio de 1911 son hechos centrales en la conmemoraci\u00f3n del 8M.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: Texto publicado originalmente en ingl\u00e9s en la revista <em>Jacobin<\/em>, el 20\/VIII\/2022, con motivo del 200 aniversario de la muerte del poeta. <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2022\/08\/percy-bysshe-shelley-poetry-corbyn-triangle-shirtwaist\">Disponible online<\/a>.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n y notas al pie de Aldara Pere\u00f1\u00edguez Rodr\u00edguez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Karl Marx, Jeremy Corbyn, los cartistas ingleses del siglo XIX y las huelguistas de la ILGWU[1] del siglo XX coinciden<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12717,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[1900],"class_list":["post-12714","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura","tag-percy-shelley"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12714"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12714\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12717"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12714"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}