{"id":12837,"date":"2022-12-02T05:00:16","date_gmt":"2022-12-02T04:00:16","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12837"},"modified":"2022-12-01T23:58:01","modified_gmt":"2022-12-01T22:58:01","slug":"el-leninismo-y-la-legitimacion-democratica-del-pci","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12837","title":{"rendered":"El leninismo y la \u00ablegitimaci\u00f3n democr\u00e1tica\u00bb del PCI"},"content":{"rendered":"<p><em>Completamos este recuerdo de la personalidad pol\u00edtica de Berlinguer, en el centenario de su nacimiento, con tres entrevistas en la que esa personalidad se despliega sin el obligado cors\u00e9 estil\u00edstico y de contenido que tienen los documentos oficiales de partido. En las dos primeras Enrico Berlinguer juega en campo ajeno, aunque no enemigo, el del peri\u00f3dico <\/em>La Reppublica<em>, cuyo fundador y director Eugenio Scalfari es el entrevistador. La primera, que presentamos hoy, fue publicada el 2 de agosto de 1978, pocos meses despu\u00e9s del asesinato de Aldo Moro \u2013un golpe contra la traducci\u00f3n pol\u00edtica inmediata del compromiso hist\u00f3rico\u2013 en un momento todav\u00eda incierto en el que la elecci\u00f3n de Sandro Pertini como Presidente de la Rep\u00fablica, en julio, parec\u00eda mantener el esp\u00edritu unitario defendido por el PCI, a pesar de que la jefatura del gobierno estuviese en las manos del siempre sinuoso Andreotti. Berlinguer defiende la legitimidad hist\u00f3rica del movimiento comunista frente a las insidias sobre su carencia de legitimidad democr\u00e1tica, que se multiplican ahora no solo desde los sectores anticomunistas de la Democracia Cristiana, sino desde la nueva direcci\u00f3n socialista de Bettino Craxi. Y defiende, tambi\u00e9n el sentido profundo del compromiso hist\u00f3rico, deformado de manera intencionada por sus antagonistas como una mera operaci\u00f3n de alianzas partidistas. Bajo las palabras que intercambian Scalfari y Berlinguer va apareciendo el todav\u00eda incipiente dibujo de la operaci\u00f3n que quiere llevar, y conseguir\u00e1 llevar, al PCI al aislamiento pol\u00edtico para bloquear su proyecto de transformaci\u00f3n de Italia. El hip\u00f3crita examen de democracia, e incluso de \u00abizquierdismo\u00bb, al que se quiere someter al PCI es una pieza angular de esa operaci\u00f3n, de parte de los Craxi, Andreotti y Berlusconi que arrastraran a Italia no ya a la salvaguardia de la democracia sino a la plena corrupci\u00f3n de la Rep\u00fablica.<\/em><\/p>\n<h3><\/h3>\n<p>2 agosto 1978<\/p>\n<p><strong>Honorable[1] Enrico Berlinguer, \u00bfqu\u00e9 es para ustedes, los comunistas italianos, el leninismo?<\/strong><\/p>\n<p>No es f\u00e1cil resumirlo en una entrevista. Yo dir\u00eda que es el legado que nos ha dejado un gran revolucionario ruso y europeo, a lo largo de treinta a\u00f1os de lucha pol\u00edtica e ideol\u00f3gica, que llev\u00f3 a cabo como intelectual y l\u00edder del partido, como periodista y pensador marxista, como luchador y organizador, como hombre de gobierno y l\u00edder internacional. No se pueden considerar y fijar, separado uno de otro, ni las diversas facetas de la personalidad de Lenin ni los diferentes momentos, lo aspectos individuales y los desarrollos posteriores de su elaboraci\u00f3n te\u00f3rica y su conducta pr\u00e1ctica. El suyo es un patrimonio muy rico y complejo, del cual nos sentimos continuadores pero tambi\u00e9n cr\u00edticos e int\u00e9rpretes, evaluando las circunstancias hist\u00f3ricas en las que se expresaron y tuvieron lugar su pensamiento y su acci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs usted leninista? \u00bfEs el PCI leninista?<\/strong><\/p>\n<p>Si el t\u00e9rmino leninismo (o el t\u00e9rmino \u00abmarxismo-leninismo\u00bb) significa una especie de manual de reglas doctrinales est\u00e1ticamente concebido, un bloque de tesis endurecidas en f\u00f3rmulas escol\u00e1sticas, que debe aplicarse acr\u00edticamente en todas las circunstancias de tiempo y lugar, se har\u00eda el mayor mal al propio Lenin (as\u00ed como a Marx), y se lo har\u00eda a uno mismo. Distorsionar\u00eda la sustancia de sus ense\u00f1anzas pol\u00edticas, no ser\u00eda posible comprender y comprobar en nuestro tiempo, en la medida en que sea cierto, la lecci\u00f3n que Lenin nos dio. No somos leninistas de esa manera, aunque me doy cuenta de que hoy a muchos les gustar\u00eda que lo fu\u00e9ramos, o consideran que lo somos solamente de esa manera conformista.<\/p>\n<p><strong>Entonces, \u00bfde qu\u00e9 manera lo son?<\/strong><\/p>\n<p>El Partido Comunista Italiano naci\u00f3 en la onda de la revoluci\u00f3n proletaria sovi\u00e9tica y a instigaci\u00f3n de Lenin, para reaccionar y resolver una confusi\u00f3n ideol\u00f3gica y un vac\u00edo pol\u00edtico en el que, de hecho, se hab\u00edan encontrado, bajo la direcci\u00f3n del Partido Socialista, la clase obrera y las masas trabajadoras italianas, especialmente inmediatamente despu\u00e9s de la Primera Guerra Mundial. Con la escisi\u00f3n de Livorno[2] nacimos para dar vida a un n\u00facleo de luchadores proletarios que ten\u00edan fe en la revoluci\u00f3n mundial y en la italiana. Nacimos de la manera que era hist\u00f3ricamente posible. De una manera que, como sabemos, fue m\u00e1s tarde criticado por Gramsci y Togliatti. En el <em>Ordine nuovo<\/em> de 1924 Gramsci escribi\u00f3: \u00abEntramos, despu\u00e9s de la escisi\u00f3n de Livorno, en un estado de necesidad. S\u00f3lo podemos dar esta justificaci\u00f3n a nuestras actitudes, a nuestras actividades despu\u00e9s de la escisi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Y la necesidad era la de la \u00ablucha f\u00edsica para defendernos del asalto fascista, para preservar el partido, reci\u00e9n nacido, su estructura primordial\u00bb. Las circunstancias, en resumen, y la concepci\u00f3n bordigiana que predominaba entonces, empujaron al Partido Comunista a cerrarse, a asumir inmediatamente una impronta, una direcci\u00f3n sectaria y esquem\u00e1tica, para ser una organizaci\u00f3n de tipo \u00abmilitar\u00bb en lugar de pol\u00edtico, directa y funcional, como dijo Togliatti, \u00abmediante la codificaci\u00f3n de ciertos l\u00edmites que la estrategia y la t\u00e1ctica del partido nunca deber\u00eda haber rebasado, seg\u00fan una visi\u00f3n formalista y jur\u00eddica de la realidad. De Hegel y Marx retrocedimos a Kant y al kantismo\u00bb. Este sectarismo y abstraccionismo iniciales fueron abiertamente criticados y confrontados por el propio Lenin, quien repetidamente discuti\u00f3 fuertemente con Bordiga y el bordigismo: y estos entran en crisis a finales de 1924 y fueron abiertamente impugnados en la primera conferencia del partido de mayo de 1924. Con ella comienza la formaci\u00f3n y constituci\u00f3n alrededor de Gramsci del grupo dirigente del partido que prevalecer\u00e1 en el III Congreso, en enero de 1926 en Lyon, y afirmar\u00e1 aquella nueva orientaci\u00f3n ideal y pr\u00e1ctica, \u2013que con sus desarrollos llega hasta el presente\u2013 derrotando las posiciones que dirig\u00edan el partido (todav\u00eda en palabras de Togliatti) para \u00abtransformarse en una secta marchita de talmudistas, separada de cualquier desarrollo real de los acontecimientos\u00bb que intent\u00f3 \u00abencapsular dentro de un marco estrecho el empuje revolucionario de la masa\u00bb.<\/p>\n<p>Esta es la \u00ablectura\u00bb que Gramsci y Togliatti hicieron de Lenin, para empezar una operaci\u00f3n pol\u00edtica en Italia que arranca de la importancia hist\u00f3rica mundial de un hecho, como fue la Revoluci\u00f3n Rusa del 17, pero que se enriquece y precisa de a\u00f1o en a\u00f1o (aunque sea con dificultad, con golpes represivos de arrestos, incluso con retrocesos, y entre no pocos debates) con caracteres peculiares, tanto pol\u00edticos como ideol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>En la elaboraci\u00f3n y la conducta del partido que de bordiguiano se convierte en gramsciano se introducen de manera efectiva, pero no ecl\u00e9ctica, Marx, Engels y Lenin, y tambi\u00e9n Maquiavelo, Vico, Cavour, Antonio Labriola, el fil\u00f3n de los meridionalistas: se introduce sobre todo el estudio cuidadoso de las fuerzas que se mueven y enfrentan en la sociedad italiana y en el mundo, y el esfuerzo continuo de mantenerse siempre \u2013en las condiciones dadas\u2013 los lazos m\u00e1s s\u00f3lidos y amplios con el movimiento concreto de las masas trabajadoras y populares. Es la visi\u00f3n de la historia de nuestro pa\u00eds y del mundo, no como una historia de grupos de intelectuales o de grupos dominantes, sino la de las clases subalternas y y los pueblos que luchan por renovar su sociedad nacional y liberar al conjunto de toda la humanidad.<\/p>\n<p>Por un lado, de hecho, es un partido que sabe c\u00f3mo ponerse en condiciones de poder medir y verificar gradualmente la validez de sus orientaciones te\u00f3ricas y, por lo tanto, actualizar continuamente las formulaciones dentro de las cuales viven los principios e ideales que aprendi\u00f3 de sus propios maestros revolucionario, aquellos principios e ideales que lo distinguen como Partido comunista. Por otro lado, es un partido que sabe c\u00f3mo conducir a la clase obrera a abrirse y construir un sistema de relaciones y alianzas pol\u00edticas y sociales y de intercambios de ideales lo m\u00e1s amplio posible. Mantiene, por tanto, su propia identidad de partido, pero siempre busca una unidad con fuerzas diferentes a s\u00ed mismo para llevar a cabo una tarea de transformaci\u00f3n. Tambi\u00e9n Lenin desarroll\u00f3 cr\u00edticamente y renov\u00f3 cualitativamente Marx. Lo mismo hicieron Gramsci y Togliatti con Lenin; y as\u00ed nos esforzamos por seguir haci\u00e9ndolo nosotros hoy.<\/p>\n<p><strong>El hecho es, sin embargo, que en los estatutos de su partido hay un art\u00edculo 5, que cuenta entre los deberes del militante el estudio y aplicaci\u00f3n de las ense\u00f1anzas del marxismo-leninismo. Una se\u00f1al de que lo consideran una doctrina cerrada. Por lo tanto, usted, se\u00f1or Berlinguer, cuando habla de la capacidad de su partido para actualizarse e innovar se contradice con lo que dicen los estatutos del PCI.<\/strong><\/p>\n<p>Esa parte de los estatutos ha permanecido tal como fue formulada hace muchos a\u00f1os, y por lo tanto, la redacci\u00f3n de ese apartado del art\u00edculo 5 es inadecuada, puede dar a pensar en la existencia de un \u00abmarxismo-leninismo\u00bb como un cuerpo doctrinal inm\u00f3vil y cerrado. Respecto a la frase en la que se habla de \u00abmarxismo-leninismo\u00bb debe ser reemplazado por una redacci\u00f3n diferente, que recuerda de una manera m\u00e1s correcta y actualizada todo nuestro patrimonio ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQui\u00e9n va a decidir este asunto?<\/strong><\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo congreso.<\/p>\n<p><strong>Pero en resumen, \u00bfes usted leninista o no? No es una curiosidad, es un problema que tiene que afrontar hoy.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfEst\u00e1 seguro? \u00bfEst\u00e1 usted est\u00e1 bastante seguro de que hoy, 1978, despu\u00e9s de lo que sucedi\u00f3 y sucede en Italia, en Europa, en el mundo, el problema que debemos afrontar nosotros, los comunistas italianos, es precisamente responder a la pregunta de si somos leninistas o no? Y no digo usted, sino todos aquellos que hacen esta pregunta. \u00bfRealmente conocen a Lenin y al leninismo, saben de qu\u00e9 se trata realmente cuando hablan de ello? Perm\u00edtanme dudarlo. Sin embargo, a m\u00ed me parece totalmente viva y v\u00e1lida la lecci\u00f3n que nos dio Lenin, elaborando una verdadera teor\u00eda revolucionaria, es decir, yendo m\u00e1s all\u00e1 de la \u00abortodoxia\u00bb del evolucionismo reformista, exaltando el momento subjetivo de la iniciativa aut\u00f3noma del partido, luchando contra el positivismo, el materialismo vulgar, la expectativa mesi\u00e1nica, los vicios propios de socialdemocracia, y en su lugar abrir un camino a las fuerzas proletarias de la renovaci\u00f3n y liberaci\u00f3n que lucharon en Rusia y en todo el mundo. Vale la pena la lecci\u00f3n del Lenin que rompi\u00f3 la dominaci\u00f3n y la unidad mundial del sistema capitalista, imperialista y colonialista, del Lenin luchador en todos los rincones de Europa por la paz y contra la guerra, del Lenin que descubri\u00f3 el car\u00e1cter decisivo de la alianza del proletariado industrial con los campesinos pobres, y que, todav\u00eda unos meses antes de octubre de 1917, \u00abEn esa situaci\u00f3n enconada, no excluy\u00f3 la posibilidad de un desarrollo pac\u00edfico de la revoluci\u00f3n socialista y la continuaci\u00f3n del pluralismo partidario\u00bb (estas son las palabras de Togliatti en 1956); del Lenin que concibi\u00f3 el socialismo como la sociedad que deb\u00eda realizar la plenitud completa de la democracia.<\/p>\n<p><strong>\u00bfIncluso el Lenin del centralismo democr\u00e1tico, el Lenin que sofoc\u00f3 al debate pol\u00edtico y disidencia organizada dentro del partido y en la Sociedad sovi\u00e9tica?<\/strong><\/p>\n<p>Distingamos. Es cierto que una limitaci\u00f3n de la disidencia interna empez\u00f3 a producirse en la parte final de la vida de Lenin, es decir, incluso antes del advenimiento de Stalin, y este hecho no dudamos en criticarlo y reprobarlo. Pero no olvidemos que Lenin fue quien asoci\u00f3 a la cabeza del partido y del poder sovi\u00e9tico personalidades que, antes, ten\u00edan posiciones dispuestos contra su l\u00ednea, e incluso contra la insurrecci\u00f3n de los soviets en octubre de 1917, como Zinoviev y Kamenev. Y en cuanto al centralismo democr\u00e1tico, pongamos fin a las distorsiones de conveniencia. De todos modos, acabemos con su identificaci\u00f3n con las degeneraciones del \u00abcentralismo org\u00e1nico\u00bby del \u00abcentralismo burocr\u00e1tico\u00bb que sufri\u00f3 posteriormente, pero que no tuvieron nada que ver con el centralismo democr\u00e1tico tal como fue concebido e implementado por Lenin: es decir, no como unanimismo preventivo, sino como como m\u00e9todo para asegurar, al final, la unidad indispensable en la orientaci\u00f3n y el trabajo concreto del partido. Es decir, despu\u00e9s de que se hubiesen expresado libre y democr\u00e1ticamente las posibles posiciones diferentes, que la mayor\u00eda se convertir\u00eda con raz\u00f3n en la posici\u00f3n de todo el partido. El centralismo democr\u00e1tico no fue ni debe ser concebido, por lo tanto, como norma asfixiante de la libertad de opini\u00f3n dentro del partido, sino como norma que garantiza, agotado el debate democr\u00e1tico interno, la condici\u00f3n elemental por la cual un partido es capaz de operar eficazmente, es decir, de manera unida, disciplinadamente. Y ten en cuenta que una cosa es aplicar correctamente este centralismo democr\u00e1tico en un partido de cuadros, que era el partido bolchevique, y otra cosa es su aplicaci\u00f3n en un partido de masas, como el nuestro, en el cual es estructuralmente m\u00e1s amplia la dimensi\u00f3n y articulaci\u00f3n democr\u00e1ticas, y donde cada militante no s\u00f3lo puede expresar sus pensamientos, sino que puede pedir que, en las instancias estatutarias, sobre una de sus propuestas votemos y decidamos democr\u00e1ticamente, es decir, por mayor\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Usted, por lo tanto, no niega a Lenin&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Pero por caridad! Quiero a\u00f1adir, sin embargo, que la m\u00eda no quiere ser y no deber\u00eda ser entendida como una respuesta maniquea o apolog\u00e9tica de una posici\u00f3n tomada. Nosotros, los comunistas italianos, tenemos nuestra propia peculiaridad, nuestra propia elaboraci\u00f3n te\u00f3rica, nuestra propia historia. Desde que nacimos, en nuestra experiencia, en nuestro an\u00e1lisis e investigaci\u00f3n, en nuestras batallas, Lenin tiene su lugar, y muy relevante, pero est\u00e1 lejos de ser exclusivo y lejos de ser dogm\u00e1tico. Quien nos pide que emitamos condenas o que abjuremos de la historia y en particular de nuestra historia, nos pide una cosa que es a la vez imposible y necia. No se reniega de la historia, ni de la propia ni la de los dem\u00e1s. Tratamos de entenderla, de superarla, de crecer, de renovarse en continuidad. Los progresos en la adecuaci\u00f3n y la actualizaci\u00f3n de nuestra l\u00ednea pol\u00edtica y conducta las hemos llevado a cabo no rompiendo con nuestro pasado peculiar, no separ\u00e1ndonos de nuestros antecedentes, no cortando nuestras ra\u00edces, no haciendo un vac\u00edo a nuestras espaldas, sino desarrollando el gran, irrenunciable patrimonio te\u00f3rico e ideol\u00f3gico acumulado en ciento treinta a\u00f1os de luchas de movimientos revolucionarios nacidos con el <em>Manifiesto Comunista<\/em>, comprometi\u00e9ndonos con el esfuerzo de adherirnos a cada pliegue de la realidad italiana, para comprender y transmitir el sentido y direcci\u00f3n de nuestra historia nacional, para expresar, en los nuevos tiempos, lo mejor de nuestras tradiciones culturales y logros civiles. Dec\u00eda Maquiavelo: \u00abSi las rep\u00fablicas y las sectas (es decir, los partidos de hoy) no se renuevan, no duran. Y la forma de renovarlos es reconducirlos a sus principios\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Pero, al principio, ustedes los comunistas italianos quer\u00edan hacer lo mismo que en Rusia, no buscaban un camino diferente, aut\u00f3nomo, original o incluso, como se dice inexplorado.<\/strong><\/p>\n<p>S\u00ed, especialmente de 1921 a 1924 el PCI se comport\u00f3 como usted dice: fue casi inevitable. Le recuerdo, sin embargo, que quien propuso que se establecieran los soviets inmediatamente en toda Italia (\u00a1no recuerdo bien si por decreto del gobierno!) no fueron ni Gramsci ni Togliatti, sino ese \u00abdemagogo sin principios\u00bb que responde al nombre de Nicola Bombacci[3]. Sin embargo, la l\u00ednea seguida al principio es lo que usted dice. Esa elecci\u00f3n fue consecuencia de un error preciso de extremismo (en el que, adem\u00e1s, incurrieron casi todos los partidos comunistas europeos). Quer\u00edan exportar y trasplantar el leninismo fuera de la condiciones pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales espec\u00edficas en las que hab\u00eda podido triunfar, quer\u00edan transferir los m\u00e9todos de la asunci\u00f3n por la v\u00eda insurreccional del poder del proletariado de la Rusia de los zares, a Occidente, desde el \u00abpunto m\u00e1s bajo\u00bb al \u00abpunto m\u00e1s alto\u00bb del sistema capitalista. Se necesit\u00f3 unos veinte a\u00f1os para superar total y definitivamente ese error extremista. Cuando Togliatti aterriz\u00f3 en Salerno en marzo de 1944, dijo muy claramente que en Italia los comunistas no nos hab\u00edamos propuesto el objetivo de \u00abhacer como Rusia\u00bb. No el soviet, sino el parlamento era la elecci\u00f3n que la clase obrera italiana tenia que cumplir. Y, gracias al PCI, la ha logrado, hasta el fondo.<\/p>\n<p><strong>Usted est\u00e1 describiendo una historia de autonom\u00eda que viceversa ha registrado largas pausas.<\/strong><\/p>\n<p>Tal vez est\u00e9 aludiendo a aquella que va desde la creaci\u00f3n del Cominform y la condena de Tito, en 1948, hasta nuestro VIII Congreso, en 1956. En efecto, en aquel per\u00edodo hubo un cierto empa\u00f1amiento en la afirmaci\u00f3n de nuestra autonom\u00eda y originalidad \u2013es decir, de lo expl\u00edcita teorizaci\u00f3n del camino italiano al socialismo\u2013 en su debate con el movimiento comunista internacional. Pero no olvidemos que hubo la Guerra Fr\u00eda. Sin embargo, incluso en esos a\u00f1os la conducta pol\u00edtica del PCI era siempre coherente en la defensa de los intereses nacionales, la democracia y la unidad de las masas populares, y de las fuerzas democr\u00e1ticas, y ha llevado a la elaboraci\u00f3n de nuevas posiciones importantes, como las formuladas y sostenidas por Togliatti en las batallas por la defensa del parlamento (1953), en la defensa de la paz contra la amenaza at\u00f3mica, por el encuentro entre el movimiento comunista y el mundo cat\u00f3lico. Los compa\u00f1eros de Partido Socialista Italiano hicieron en aquellos a\u00f1os la misma experiencia. Con el congreso de 1956, nuestra autonom\u00eda estrat\u00e9gica recuper\u00f3 impulso y lleg\u00f3 a nuevos desarrollos tambi\u00e9n en el plano ideol\u00f3gico. Particularmente en la concepci\u00f3n y la pr\u00e1ctica del internacionalismo.<\/p>\n<p><strong>Usted acaba de decir que la pregunta sobre su leninismo es enga\u00f1osa&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Personalmente, me parece provocativa.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Lo cierto es que se teme que la presencia de este Partido Comunista Italiano cambie el viejo equilibrio de poder en nuestra sociedad y en nuestro estado, que la entrada de la clase obrera en las instituciones (y hasta el m\u00e1ximo nivel), de los que siempre se la ha mantenido alejado con todo tipo de violencia, legal e ilegal, liquide los viejos y nuevos privilegios. Para evitar que suceda este proceso, que a pesar de todo est\u00e1 muy avanzado, se recurre al intento de exorcizar al Partido Comunista. Se le quiere hacer el examen de democracia. Y de ah\u00ed las preguntas sobre el leninismo. En realidad nuestros examinadores quieren escuchar de nosotros que nuestro partido, porque es comunista, no es leg\u00edtimo en Italia. En otros pa\u00edses el Partido Comunista ha sido puesto fuera de la ley; se querr\u00eda que nos pusi\u00e9ramos fuera de la ley nosotros mismos. Gustar\u00eda o\u00edrnos decir: nos equivocamos al nacer, hurra por el socialdemocracia, la \u00fanica forma de progreso pol\u00edtico y social. Entonces nuestros examinadores estar\u00edan satisfechos: \u00abLa respuesta es correcta, disuelve el partido y vete a casa\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Honorable Berlinguer, \u00bfqui\u00e9nes son sus examinadores?<\/strong><\/p>\n<p>Durante muchos a\u00f1os fue sobre todo la DC la que se arrog\u00f3 ese papel, y la parte m\u00e1s importante de la reaccionario de la burgues\u00eda italiana, junto con las internacionales centrales que ten\u00edan a Italia bajo tutela. Tengo que decir que desde hace alg\u00fan tiempo el grupo dirigente dem\u00f3crata cristiano ha atenuado un poco, sin abandonarla sin embargo, esa vocaci\u00f3n de examinador, y tambi\u00e9n grupos importantes de la burgues\u00eda productiva ve las cosas con ojos m\u00e1s atentos. Permanecen tan fuertes como indebidos, vetos internacionales.Y ahora hay una nueva vocaci\u00f3n a someternos a examen por parte de la actual direcci\u00f3n del Partido Socialista Italiano. Esto es nuevo. No dudo en decir que esto es preocupante.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lo explica?<\/strong><\/p>\n<p>Oh, lo explico y lo entiendo. El Partido Socialista ha cometido sus errores y los ha pagado caro. Fue una gran fuerza de la izquierda italiana; todav\u00eda en 1946 fue el primer partido de la izquierda. Luego experiment\u00f3 un declive mientras nosotros progres\u00e1bamos. Las razones son varias, pero algunas datan de a\u00f1os lejanos. El socialismo italiano, como ya he mencionado, no ha construido su propia cultura totalmente aut\u00f3nomo de las corrientes burguesas, ni una estrategia aut\u00f3noma de clase. Fue un movimiento poderoso que, hace cien a\u00f1os, fue el primero en despertar la conciencia de los proletarios y puso en marcha un gran proceso de liberaci\u00f3n humana y pol\u00edtica. Esta es su grandeza. Desafortunadamente, a pesar de las considerables contribuciones culturales y pol\u00edticas individuales, el Partido Socialista carec\u00eda de una elaboraci\u00f3n te\u00f3rica adecuada. En el plano cultural vivi\u00f3, c\u00f3mo decirlo, de la mezcla ecl\u00e9ctica de positivismo, reformismo, anarcosindicalismo, maximalismo. Pero tambi\u00e9n hay una peculiaridad profundamente arraigada del socialismo italiano, su fuerte positividad, en comparaci\u00f3n con otros partidos socialistas en Europa occidental. Nunca se identific\u00f3 con las socialdemocracias europeas del tipo alem\u00e1n o ingl\u00e9s. Mirando la fase posterior a la liberaci\u00f3n, el PSI, tras un per\u00edodo de estrechamiento de las relaciones unitarias con nosotros, reclam\u00f3 una autonom\u00eda que nadie le hab\u00eda socavado, y sucesivamente, siguiendo a lo largo de esta l\u00ednea, lleg\u00f3 al centro-izquierda y la unificaci\u00f3n con el PSDI, que le cost\u00f3 una grave p\u00e9rdida de consenso y de fuerza pol\u00edtica. Esta experiencia llev\u00f3 a los camaradas socialistas a llevar a cabo correcciones. Pero desde hace unos meses, parece que el PSI tiende a convertirse en el punto de referencia de un espacio neoliberal y neosocialdem\u00f3crata y tambi\u00e9n extremista. Veremos a d\u00f3nde conduce todo esto. Desde luego, no somos indiferentes. El Partido Socialista sigue siendo un partido importante en clases trabajadoras y, si se fortalece, es la izquierda italiana la que se fortalece. Pero si rompe la unidad de la izquierda, es la izquierda la que se est\u00e1 debilitando. Ya ha sucedido. No quisi\u00e9ramos que volviera a suceder.<\/p>\n<p><strong>El Partido Socialista sostiene que dentro de la izquierda las relaciones de fuerza deben cambiar.<\/strong><\/p>\n<p>Es su derecho esperarlo. Eso no es lo que nos preocupa. Nos gustar\u00eda, sin embargo, que el crecimiento del Partido Socialista coincidiese con un fortalecimiento integral, general de la izquierda, y por lo tanto con un fortalecimiento de su unidad; mientras que nos parece que algunos camaradas socialistas s\u00f3lo piensan en una redistribuci\u00f3n dentro de la masa de votos de izquierda. Parecer\u00eda que a los compa\u00f1eros del PSI les importa muy poco este aspecto de la cuesti\u00f3n, de un fortalecimiento general de toda la izquierda, que es en cambio el esencial.<\/p>\n<p><strong>Algunos socialistas dicen que no est\u00e1n listos para gobernar. Pueden participar en gobiernos de coalici\u00f3n amplia, pero no en un despliegue de alternativa de izquierda que se erija como una fuerza de gobierno. Sus preguntas sobre el leninismo surgen de este an\u00e1lisis.<\/strong><\/p>\n<p>Ya he dicho que la cuesti\u00f3n de nuestra \u00ablegitimidad\u00bb democr\u00e1tica es un pretexto. Podr\u00eda a\u00f1adir que cincuenta a\u00f1os de historia de PCI, de antifascismo, de luchas democr\u00e1ticas, son ex\u00e1menes aprobados con una puntuaci\u00f3n m\u00e1xima que nadie discute. Sobre las socialdemocracias europeas debo recordarles que ellos tambi\u00e9n ten\u00edan p\u00e1ginas negras. La socialdemocracia francesa hizo la guerra de Indochina, la de Argelia y el desembarco de Suez. Estos son hechos que se han sucedido en los \u00faltimos veinte a\u00f1os. Dej\u00e9moslo estar. La debilidad de la propuesta de la alternativa de izquierda no depende del hecho de que exista en Italia un partido comunista m\u00e1s fuerte que el socialista. La alternativa de izquierda en Italia no es una soluci\u00f3n estable y realista por otras razones.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1les, Honorable Berlinguer?<\/strong><\/p>\n<p>En Italia hay una cuesti\u00f3n cat\u00f3lica con caracteres absolutamente peculiares, y hay una cuesti\u00f3n comunista con caracter\u00edsticas igualmente peculiares; en Italia hay una burgues\u00eda y una clase obrera que no son la burgues\u00eda y la clase obrera alemana, inglesa o estadounidense; y, por \u00faltimo, la Constituci\u00f3n italiana fue hecho por una unidad de fuerzas que la hicieron y la hacen diferente y m\u00e1s avanzada que todas las Constituciones existentes hoy en los pa\u00edses capitalistas. Pero al mismo tiempo, en Italia siempre se cierne el peligro de un co\u00e1gulo de fuerzas de derecha moderadas, conservadoras y reaccionarias con bases de masa. Estas son las razones que hacen abstracta la posici\u00f3n de la alternativa de izquierda, y no el supuesto leninismo del PCI que lo llevar\u00eda a obstruir la alternativa por apostar por el compromiso hist\u00f3rico. Creo que los compa\u00f1eros socialistas, conocen tambi\u00e9n estas verdades en los momentos de m\u00e1s cuidadosa reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Se tiene la sensaci\u00f3n de que \u00faltimamente se ha puesto bastante agua en su vino del compromiso hist\u00f3rico.<\/strong><\/p>\n<p>No hay agua. El compromiso hist\u00f3rico fue deliberadamente confundido con algo que nunca fue. Se ha dicho: el PCI quiere llegar a un acuerdo con la DC y aplastar a todas las dem\u00e1s fuerzas pol\u00edticas. Nunca pens\u00e9 en una tonter\u00eda de este tipo. De hecho, se ha construido un objetivo de conveniencia para disparar en su contra.<\/p>\n<p><strong>Honorable Berlinguer, \u00bfpuede explicar por fin el compromiso hist\u00f3rico con unas pocas palabras claras?<\/strong><\/p>\n<p>He aqu\u00ed. Estamos seguros de que Italia es un pa\u00eds que necesita grandes transformaciones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas: una profunda renovaci\u00f3n de las estructuras de la moral p\u00fablica, de la organizaci\u00f3n social. Es imposible iniciar y llevar a cabo estas transformaciones sin acuerdo de las grandes fuerzas sociales (obreros, burgues\u00eda productiva, campesinos, masas juventud, mujeres) y pol\u00edticas (comunistas, socialistas, cat\u00f3licos, laicos). Esta corresponsabilidad hist\u00f3rica no obliga necesariamente a todos a participar en la mayor\u00eda y el gobierno. Son posibles de vez en cuando f\u00f3rmulas pol\u00edticas, coaliciones de gobierno y diferentes mayor\u00edas. Siempre que permanezcan, esa responsabilidad com\u00fan, esa solidaridad nacional, ese esfuerzo de comprensi\u00f3n mutua y siempre que sobre todo permanezca el compromiso com\u00fan para transformar el pa\u00eds. Esto es el compromiso hist\u00f3rico. Y por esta raz\u00f3n afirmo que aquellos que est\u00e1n en contra del compromiso hist\u00f3rico a veces esconden, m\u00e1s o menos conscientemente, un prejuicio anticomunista y el deseo de que el proceso de transformaci\u00f3n no tenga lugar, o no es tan profundo y radical como creemos que es necesario.<\/p>\n<p><strong>Atenci\u00f3n, Honorable Berlinguer: usted excomulga de entrada a quienes no piensan como usted.<\/strong><\/p>\n<p>No excomulgo a nadie. Todas las posiciones democr\u00e1ticas son leg\u00edtimas y todas ellas, de una forma u otra, deben tenerse en cuenta. Por otro lado parte, a pesar del hecho de que muchos, incluido usted, est\u00e1n en contra del compromiso hist\u00f3rico, sigue siendo un hecho incontrovertible: a pesar de todo, se han dado pasos notables hacia adelante en el camino pol\u00edtico que hemos indicado.<\/p>\n<p><strong>El PCI, sin embargo, tambi\u00e9n ha pagado algunos precios.<\/strong><\/p>\n<p>Obviamente, usted se est\u00e1 refiriendo a las recientes elecciones locales. El d\u00eda 14 de mayo, tuvimos en efecto p\u00e9rdidas significativas: fue el d\u00eda despu\u00e9s de la muerte de Moro, la emoci\u00f3n fue grande y dio lugar a un aumento de votos de la DC; adem\u00e1s, los lugares donde se llev\u00f3 a cabo la votaci\u00f3n se encontraban principalmente en el sur, donde la brecha entre las elecciones pol\u00edticas y las administrativas siempre han sido notable para nosotros. En la segunda vuelta parcial de sesiones del 25 de junio, los resultados ya fueron diferentes. Pero no oculto el hecho de que los resultados de las administrativas parciales y de los refer\u00e9ndums inducen a meditar y nos han llevado, de hecho, a llevar a cabo un examen cr\u00edtico y autocr\u00edtico.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9?<\/strong><\/p>\n<p>Porque hemos permitido, durante alg\u00fan tiempo, que nuestra lealtad hacia la mayor\u00eda nublase nuestras cr\u00edticas al gobierno y a la DC. Y porque hemos estado y seguimos estando \u2013como usted ha escrito varias veces\u2013 \u00aben medio del vado\u00bb, es decir, a medio camino entre la oposici\u00f3n y el gobierno. Pero esto no es culpa nuestra: todo el pa\u00eds est\u00e1 en medio del vado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfHa terminado esta fase?<\/strong><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de nuestra participaci\u00f3n en el gobierno sigue abierta. Se acab\u00f3 sin embargo, la fase \u00abexcepcional\u00bb de la emergencia: el secuestro y muerte de Moro, esos d\u00edas terribles en los que, junto a los dirigentes de la DC, el PRI y otros partidos, hemos asumido la responsabilidad de responder con firmeza el ataque de los terroristas contra la Rep\u00fablica; y luego la prueba de los referendos; y luego el Quirinale&#8230; Han sido seis meses terribles. Ahora se ha abierto otra fase, la de la aplicaci\u00f3n del programa de gobierno. Existe el problema del Mezzogiorno, de N\u00e1poles, del empleo, de los j\u00f3venes, de rehabilitaci\u00f3n de las finanzas p\u00fablicas. Seremos extremadamente rigurosos y exigentes en estos puntos. El gobierno sabe que si el programa no se implementa a tiempo y con contenidos acordados, estamos dispuestos a dejar la mayor\u00eda. Si alguien piensa que estamos en la mayor\u00eda tranquilos y felices porque en esa compa\u00f1\u00eda nos \u00ablegitimamos\u00bb, pues bien ha calculado mal.<\/p>\n<p>Estamos en la mayor\u00eda por un sentido de responsabilidad hacia el pa\u00eds y porque somos conscientes de que nuestra contribuci\u00f3n es importante; pero no nos quedar\u00edamos si vi\u00e9ramos que no estaba a la altura de la tarea y los compromisos para los que se ha constituido.<\/p>\n<p><strong>1979 ser\u00e1 el a\u00f1o de Europa. Y usted dijo en la \u00faltima reuni\u00f3n de la Comit\u00e9 Central que el PCI ha hecho una elecci\u00f3n europea definitiva. \u00bfLo confirma?<\/strong><\/p>\n<p>Lo confirmo. Sabemos que el proceso de integraci\u00f3n europea est\u00e1 siendo conducido, al menos por ahora, principalmente por fuerzas e intereses a\u00fan profundamente ligado a las estructuras capitalistas que queremos transformar. Sabemos que la integraci\u00f3n supranacional, llevada a cabo e impulsada por esas fuerzas, impone restricciones al proceso de transformaci\u00f3n nacional. Esta es la raz\u00f3n, lejos de ser despreciable, por la qu\u00e9, por ejemplo, los comunistas franceses y tambi\u00e9n los socialistas franceses miran con muchas reservas a la aceleraci\u00f3n del proceso de unidad monetaria y econ\u00f3mica y la pol\u00edtica de la Comunidad Europea. Pero creemos que en cualquier caso debemos empujar hacia Europa y su unidad y que el desaf\u00edo que este objetivo implica ser aceptado, traer la lucha de clases, democr\u00e1tica y de renovaci\u00f3n, a escala europea y con conciencia europea.<\/p>\n<p><strong>Honorable Berlinguer, pero en Europa occidental todav\u00eda existe el capitalismo: \u00bfel PCI siempre quiere liquidar el capitalismo?<\/strong><\/p>\n<p>La respuesta es s\u00ed. Queremos lograr aqu\u00ed, en el Occidente europeo, un orden econ\u00f3mico, social, estatal que ya no es capitalista, pero que no sigue ning\u00fan modelo y no repite ninguna de las experiencias socialistas que se han llevado a cabo hasta ahora y que, al mismo tiempo, no se reduce a exhumar experimentos socialdem\u00f3cratas, que se limitaron a la gesti\u00f3n del capitalismo. Estamos a favor de la tercera soluci\u00f3n, que se requiere precisamente por la inestabilidad de la situaci\u00f3n mundial actual.<\/p>\n<p><strong>Quiere liquidar el capitalismo. \u00bfQu\u00e9 pasa con la democracia?<\/strong><\/p>\n<p>Precisamente para salvar la democracia, para hacerla m\u00e1s amplia, m\u00e1s fuerte, m\u00e1s ordenada, el capitalismo debe ser superado. La experiencia hist\u00f3rica \u2013al menos desde los a\u00f1os 20 en adelante\u2013 muestra que la reconquista, la salvaguardia y el desarrollo de la democracia han sido y son el resultado de una lucha que tiene como protagonistas a la clase obrera, a los trabajadores, a sus partidos de clase y a los comunistas en primer lugar. Y eso es porque fueron las fuerzas capitalistas y burgueses las que, para mantener su dominaci\u00f3n, no vacilaron en frenar, limitar, amputar, vaciar y, con el fascismo, destruir la democracia. Y, hoy, la largu\u00edsima crisis en la que se encuentran todas las sociedades del llamado capitalismo \u00abmaduro\u00bb muestran a qu\u00e9 procesos de la disoluci\u00f3n anarquista y la desintegraci\u00f3n corporativa est\u00e1 sujeta la democracia, a qu\u00e9 peligros de aventuras autoritarias reaccionarias est\u00e1 expuesta.<\/p>\n<p>Ser consistentemente anticapitalista tambi\u00e9n significa ser consistentemente dem\u00f3cratas. Es por eso que hoy, en nuestra opini\u00f3n, la democracia es una conquista indispensable e inalienable de la clase obrera. Y aqu\u00ed hay un desarrollo y una superaci\u00f3n de un aspecto del leninismo, al menos como se llev\u00f3 a cabo en octubre de 1917 y los a\u00f1os siguientes. Lenin concibi\u00f3 la lucha por la democracia como una lucha que incluso el proletario tuvo que hacer hasta que la revoluci\u00f3n burguesa se hubiese completado. Para nosotros, sin embargo, la democracia (incluidas las llamadas libertades \u00abformales\u00bb que, inicialmente, conquista de la burgues\u00eda) es un valor que demuestra la experiencia hist\u00f3rica que es universal y permanente y que, en consecuencia, la clase obrera y la los partidos comunistas hacen suyos y deben afirmarse tambi\u00e9n en la construcci\u00f3n de una sociedad socialista. As\u00ed que, en cualquier caso, lo consideramos y queremos nosotros, los comunistas italianos. Despu\u00e9s de todo, \u00e9sta no es una opci\u00f3n de ahora, no es una verdad descubierta ahora, sino durante d\u00e9cadas. No lo proclamamos con palabras sino con el ejemplo de muchos y muchos comunistas, con sangre, en las c\u00e1rceles fascistas, en las monta\u00f1as con el ej\u00e9rcito partisano. Por eso no tenemos que pasar ning\u00fan examen.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Tratamiento formal por su condici\u00f3n de diputado, que mantenemos en su versi\u00f3n literal.<br \/>\n[2] En la ciudad de Livorno se produjo el Congreso del Partido Socialista Italiano, en enero de 1921, en el que se rechaz\u00f3 la adhesi\u00f3n a la Internacional Comunista, lo que dio lugar al abandono de la minor\u00eda partidaria de ese ingreso inmediato, que pas\u00f3 a reunirse por propia cuenta para fundar el Partido Comunista.<br \/>\n[3] Dirigente de la corriente \u00abmaximalista\u00bb del Partido Socialista Italiano, que particip\u00f3 en la fundaci\u00f3n del PCI y fue uno de los miembros de la direcci\u00f3n bordiguista que m\u00e1s adelante abandonar\u00e1 el partido para unirse a Mussolini, al que acompa\u00f1\u00f3 hasta el momento de la ejecuci\u00f3n de ambos en 1945.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Completamos este recuerdo de la personalidad pol\u00edtica de Berlinguer, en el centenario de su nacimiento, con tres entrevistas en la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12838,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1550,26,1878,28],"tags":[1903],"class_list":["post-12837","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunismo","category-historia-del-comunismo","category-italia","category-siglo-xx","tag-enrico-berlinguer"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12837","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12837"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12837\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12837"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12837"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12837"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}