{"id":1284,"date":"2009-11-25T00:00:00","date_gmt":"2009-11-25T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1284"},"modified":"2020-02-23T11:31:55","modified_gmt":"2020-02-23T10:31:55","slug":"las-dificultades-de-las-experiencias-de-reformismo-radical-en-america-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1284","title":{"rendered":"Las dificultades de las experiencias de reformismo radical en Am\u00e9rica Latina"},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos meses se constata una nota de mayor inquietud en los art\u00edculos que diversos analistas de la izquierda<a title=\"\" href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\">[1]<\/a>, que se ocupan habitualmente del proceso pol\u00edtico en desarrollo en Am\u00e9rica Latina, realizan sobre la situaci\u00f3n y previsible futuro de las experiencias de reformismo radical que diversos gobiernos de izquierda<a title=\"\" href=\"#_edn2\" name=\"_ednref2\">[2]<\/a> impulsan en esa regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En general son tres conjuntos de datos los que parecen llevar a esa preocupaci\u00f3n. El primero ser\u00eda el sesgo militarista que ha tomado la oposici\u00f3n que a esas experiencias oponen el imperialismo norteamericano y las oligarqu\u00edas locales, y cuya escalada ha dado un salto cualitativo con el acuerdo por establecer siete nuevas bases de EEUU en territorio colombiano y el golpe de Estado hondure\u00f1o<a title=\"\" href=\"#_edn3\" name=\"_ednref3\">[3]<\/a>. El segundo ser\u00eda la situaci\u00f3n de impasse en que han entrado estas experiencias transformadoras, dando la impresi\u00f3n de que han llegado a un l\u00edmite que dudan en sobrepasar. El tercero ser\u00eda el peligro de reversi\u00f3n electoral en algunos de los pa\u00edses de la regi\u00f3n, con un regreso al gobierno de opciones pol\u00edticas derechistas, que a\u00f1adir\u00edan a\u00fan m\u00e1s dificultades tanto a las diversas medidas de integraci\u00f3n latinoamericanas como al resto de los gobiernos de izquierda que subsistiesen.<\/p>\n<p>La profundizaci\u00f3n de la primera tendencia llevar\u00eda a un escenario de conflictos internos en algunos pa\u00edses e incluso interestatales con consecuencias imprevisibles de evaluar, se tratar\u00eda, por supuesto, del escenario m\u00e1s inestable e incontrolable, pudiendo producir graves derrotas del movimiento popular, pero sin descartar tampoco que dicha situaci\u00f3n, abierta a su pesar, le ofrezca oportunidades de avance. Los retos que plantean este escenario a los movimientos populares y las organizaciones de izquierda\u00a0 son los retos estrat\u00e9gicos de enfrentamiento abierto a las fuerzas contrarrevolucionarias. A algunas de estas situaciones ya se han enfrentado las experiencias en marcha en Am\u00e9rica Latina con \u00e9xito hasta el momento. Los dos casos m\u00e1s dram\u00e1ticos fueron el golpe militar contra Hugo Ch\u00e1vez en 2002 y el intento insurrecci\u00f3n de los sectores contrarrevolucionarios en septiembre de 2008 en Bolivia. Si la derrota del primero se debi\u00f3 fundamentalmente a la respuesta en gran medida espont\u00e1nea de los sectores populares, en el segundo caso se trat\u00f3 de una estrategia m\u00e1s elaborada de enfrentar y derrotar la creciente amenaza insurrecional reaccionaria. No obstante, y dada la v\u00eda elegida para avanzar en el proceso \u2013 de transformaci\u00f3n institucional sin ruptura \u2013 estas victorias no se convirtieron en definitivas como sol\u00eda ocurrir en las experiencias revolucionarias del siglo XX. Porque como correctamente se\u00f1ala Nils Castro, \u201c<i>al cabo es claro que ninguno de esos ejemplos ha dado lugar a una revoluci\u00f3n en el sentido cl\u00e1sico del t\u00e9rmino. Ninguno involucr\u00f3 la toma de la totalidad del poder del estado por una fuerza capaz de fundar una nueva formaci\u00f3n hist\u00f3rica en reemplazo del capitalismo. Entendido que no es lo mismo llegar al gobierno que tomar el poder, todos esos procesos se resolvieron en cambios de gobierno institucionalmente obtenidos y reconocidos por medios electorales, m\u00e1s o menos en el marco de las restricciones o limitaciones caracter\u00edsticas del sistema pol\u00edtico preexistente<\/i>\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn4\" name=\"_ednref4\">[4]<\/a><\/p>\n<p>El acuerdo para establecer siete nuevas bases norteamericanas en Colombia y el golpe llevado a cabo en Honduras abren nuevas variantes en el intento de cortar violentamente las experiencias latinoamericanas en marcha. Las dos variantes anteriores fracasaron estrepitosamente y en estos momentos las fuerzas de la oligarqu\u00eda local y el imperialismo ensayan la variante hondure\u00f1a. Como se\u00f1ala Javier Biardau, \u201c<i>Actualmente se ensayan golpes preventivos para desplazar a gobiernos reformistas antes de que se radicalicen, sin la intenci\u00f3n de reimplantar dictaduras cl\u00e1sicas de mediano plazo. Se busca as\u00ed una restauraci\u00f3n conservadora bajo un aparente respeto del marco constitucional. El ensayo hondure\u00f1o es una prueba crucial para el imperialismo norteamericano con el fin de calibrar las respuestas de los gobiernos y pueblos del continente latinoamericano, y para determinar las condiciones que permiten sostener a un generalato reaccionario como factor de estabilidad pol\u00edtica e institucional.\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn5\" name=\"_ednref5\"><b>[5]<\/b><\/a>. <\/i>La carta colombiana se mantiene como amenaza latente y, es posible que, como alternativa \u00faltima si fracasan el resto. Pero sus las graves consecuencias se hacen ya presentes como denuncia Ra\u00fal Zibechi, \u201c<i>Una de las peores consecuencias de la ofensiva de Estados Unidos en la regi\u00f3n sudamericana es que la desv\u00eda de los objetivos que se hab\u00eda trazado: integraci\u00f3n y creciente autonom\u00eda a trav\u00e9s de un banco, una moneda y un consejo de defensa regionales\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn6\" name=\"_ednref6\"><b>[6]<\/b><\/a><\/i><\/p>\n<p>La confirmaci\u00f3n de la tercera de las tendencias abrir\u00eda el debate de si realmente, como indicaba Petras, estar\u00edamos al final de unos de los varios ciclos por los que ha atravesado Am\u00e9rica Latina en las \u00faltimas d\u00e9cadas. De confirmarse, se estar\u00eda abriendo un nuevo ciclo de gobiernos derechistas que reverter\u00edan gran parte de los avances alcanzados en estos \u00faltimos a\u00f1os por los movimientos populares, frustrando por la v\u00eda electoral las actuales experiencias de la izquierda. Este autor no se muestra muy optimista, \u201c<i>La cuesti\u00f3n b\u00e1sica de si los actuales gobiernos del socialismo del siglo XXI son pelda\u00f1os hacia la socializaci\u00f3n o simplemente gobiernos transitorios que abren camino para la restauraci\u00f3n neoliberal pro estadounidense en la regi\u00f3n, sigue estando abierta a discusi\u00f3n aun cuando se est\u00e1n acumulando pruebas de que el resultado citado en \u00faltimo lugar es m\u00e1s probable que el primero.\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn7\" name=\"_ednref7\"><b>[7]<\/b><\/a><\/i><i><\/i><\/p>\n<p>Pero es la segunda tendencia la que hace referencia a los problemas m\u00e1s de fondo a los que se enfrentan las actuales experiencias. No hay duda de que han cubierto un trecho importante en el camino de mejorar las condiciones de vida de los m\u00e1s desfavorecidos, en la apertura de espacios de participaci\u00f3n pol\u00edtica de amplias mayor\u00edas, en la recuperaci\u00f3n de las riquezas nacionales y en la obtenci\u00f3n de mayor espacio de autonom\u00eda frente al imperialismo y las grandes multinacionales. Pero como recordaba en su art\u00edculo James Petras, <i>\u201c<\/i><i>a pesar de las afirmaciones de los publicistas gubernamentales, el aspecto m\u00e1s llamativo de los gobiernos del socialismo del siglo XXI es lo escasamente nuevo o espec\u00edfico de sus pol\u00edticas. La adopci\u00f3n de una econom\u00eda mixta y un juego pol\u00edtico acorde a las normas institucionales de un estado capitalista liberal, difiere poco de las pr\u00e1cticas de los partidos socialdem\u00f3cratas europeos de fines de la d\u00e9cada de 1940 hasta mediados de 1970\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn8\" name=\"_ednref8\"><b>[8]<\/b><\/a><\/i><i><\/i><\/p>\n<p>Las cr\u00edticas de una parte importante de los analistas de la izquierda a las experiencias actuales inciden en que\u00a0 a\u00fan no han producido, en ning\u00fan caso, una ruptura con el capitalismo. En el caso del art\u00edculo de Javier Biardeau su diagnostico es claro y llega a se\u00f1alar que \u201c<i>la expansi\u00f3n de las nacionalizaciones que caracteriza al proceso bolivariano -no s\u00f3lo en el \u00e1rea petrolera, sino tambi\u00e9n en telefon\u00eda, electricidad o agua as\u00ed como la anulaci\u00f3n de la autonom\u00eda del banco central podr\u00edan llegar a ser funcionales a este proceso de reorganizaci\u00f3n de la acumulaci\u00f3n de fracciones capitalistas\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn9\" name=\"_ednref9\"><b>[9]<\/b><\/a>.<\/i><\/p>\n<p>En el art\u00edculo citado de Petras, este autor hace una comparaci\u00f3n en materia de realizaciones entre los distintos modelos de socialismo del siglo XX con los pa\u00edses que adscribe al socialismo del siglo XXI para poner en evidencia la distancia que les separa, con gran ventaja para los primeros. Pero, a\u00fan siendo de gran inter\u00e9s esta comparaci\u00f3n, en lo que no se detiene dicho art\u00edculo es justamente en\u00a0 las diferencias existentes en las\u00a0 coyunturas hist\u00f3ricas, en los proyectos emancipatorios, en las bases sociales que los sustentaban, en los niveles organizacionales alcanzados, etc. Porque sospechamos que es en este conjunto de factores donde\u00a0 se encuentra la respuesta al hecho de que despu\u00e9s de varios a\u00f1os estas experiencias no superen el marco del capitalismo, ni tengan aparentemente una estrategia clara sobre el camino a seguir a partir del punto donde se encuentran hoy.<\/p>\n<p>Emir Sader se inclina por una respuesta orientada en esta direcci\u00f3n, <i>\u201c<\/i><i>\u00bfpor qu\u00e9 no ha emergido un desaf\u00edo en toda regla al capitalismo? La respuesta debe buscarse en el equilibrio global de fuerzas tras la victoria de occidente en la guerra fr\u00eda. Los factores subjetivos -formas de organizaci\u00f3n colectiva y de conciencia, de la pol\u00edtica y del estado necesarios para la construcci\u00f3n de alternativas han sido descabalados en el curso de estos mismos procesos\u201d.<\/i><\/p>\n<p>A partir de esta premisa, Sader se\u00f1ala cual es el objetivo realista que se pueden plantear los actuales procesos en marcha, \u201c<i>Las estrategias contraneoliberales -en la \u00fanica forma posible que pueden asumir, dado el equilibrio de poder a escala global, regional y nacional implican una lucha prolongada por la hegemon\u00eda: ni una alianza desigual con los sectores burgueses dominantes (la estrategia reformista), ni la aniquilaci\u00f3n del enemigo (la<\/i> <i>premisa de la lucha armada). Por el contrario, estas estrategias suponen replantear la lucha por la hegemon\u00eda en t\u00e9rminos de conquista del poder.<\/i>\u201d<i> <\/i><i><\/i><\/p>\n<p>Y a\u00f1ade un aviso claro a quienes consideran que dichas experiencias son demasiado moderadas y necesitan avanzar m\u00e1s decididamente al socialismo, \u201c<i>Las \u00fanicas alternativas a los gobiernos progresistas ahora en el poder en Am\u00e9rica Latina, incluidos los m\u00e1s moderados, radican a la derecha de los mismos: la izquierda, dada su situaci\u00f3n actual, no presenta en ninguna parte un nivel lo suficientemente alto de fuerza o de apoyo, o un discurso alternativo suficientemente claro.\u201d <a title=\"\" href=\"#_edn10\" name=\"_ednref10\"><b>[10]<\/b><\/a><\/i><\/p>\n<p>Frente a este tipo de an\u00e1lisis que encuentra dificultades objetivas y subjetivas para plantearse metas mucho m\u00e1s ambiciosas orientadas al socialismo, hay otro tipo de discurso que sit\u00faa el peligro de que las actuales experiencias malogren justamente por la situaci\u00f3n de impasse en que se encuentran. Es el n\u00facleo de la denuncia de Javier Biardeau, para qui\u00e9n \u201c<i>Los proyectos de capitalismo de estado est\u00e1n a la orden del d\u00eda, y puede arrastrar a una verdadera oleada de frustraci\u00f3n popular. Sin claridad alguna sobre la reinvenci\u00f3n de un proyecto socialista, democr\u00e1tico y revolucionario, la presi\u00f3n dominante es un nuevo ensayo de capitalismo regulado, maquillado por un costoso aparato propagand\u00edstico de \u201csocialismo bolivariano del siglo XXI\u201d. Esto genera descontento, desconcierto y desencanto (las 3d de la derrota).\u201d<\/i><\/p>\n<p>Y precisamente por estas razones cr\u00edtica a las posiciones como las que representa Emir Sader, \u201c<i>Algunos te\u00f3ricos de izquierda aprueban el rumbo neodesarrollista, present\u00e1ndolo como un paso intermedio al socialismo. Pero olvidan que la estabilizaci\u00f3n de ese curso bloquear\u00e1 cualquier evoluci\u00f3n anticapitalista. El etapismo impl\u00edcito genera una extra\u00f1a mezcla de capitalismo de estado aliado a nuevos grupos econ\u00f3micos de poder.\u201d <a title=\"\" href=\"#_edn11\" name=\"_ednref11\"><b>[11]<\/b><\/a><\/i><\/p>\n<p><b>Lo novedoso en las actuales experiencias en Am\u00e9rica Latina<\/b><\/p>\n<p>Con todo lo especifico que tenga la situaci\u00f3n actual en Am\u00e9rica Latina, como todo el mundo sabe el debate no es nuevo, se ha repetido muchas veces a lo largo de la historia del movimiento socialista, y por ello mismo vuelven a aparecer argumentos y enfrentamientos ya conocidos aunque se refieran a una situaci\u00f3n diferente de otras del pasado. En este sentido podemos situar en tres diferentes elementos lo m\u00e1s novedoso del proceso actual :<\/p>\n<p>El primero es el hecho de que a diferencia del ciclo inaugurado con la revoluci\u00f3n rusa, en que con la excepci\u00f3n de la ef\u00edmera Comuna de Par\u00eds, no exist\u00edan antecedentes de la puesta en pr\u00e1ctica del proyecto socialista, actualmente toda una serie de ensayos de revoluci\u00f3n, de revoluciones triunfantes, y de fracasos de esas revoluciones, aportan toda una serie de lecciones sobre las que reflexionar. Los antecedentes se encuentran en todas las partes del mundo, incluida la propia Am\u00e9rica Latina que ha visto desarrollarse en su seno revoluciones como la mexicana, la boliviana, la chilena, la sandinista o la cubana, por no citar m\u00e1s que los casos con mayor impacto. Aunque permanecieron los efectos en algunas de estas revoluciones, solo se consolid\u00f3 y consigui\u00f3 sobrevivir, incluso a la debacle del socialismo real, la revoluci\u00f3n cubana, pero experimentando graves dificultades originadas en el entorno exterior (bloqueo norteamericano, hundimiento comunismo eurosovi\u00e9tico) y en el propio desarrollo de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las actuales experiencias en desarrollo, sobretodo en Venezuela, Bolivia y Ecuador, tienen unas caracter\u00edsticas muy peculiares. En el orden estrat\u00e9gico &#8211; de avance sin ruptura brusca con la institucionalidad burguesa heredada &#8211; el \u00fanico ejemplo hist\u00f3rico claro en el que apoyarse fue en el de la corta existencia del gobierno de la UP en Chile, raz\u00f3n por la que ya hice un intento de comparaci\u00f3n entre \u00e9sta y la de Venezuela.<a title=\"\" href=\"#_edn12\" name=\"_ednref12\">[12]<\/a>\u00a0 Tanto en Venezuela como en Bolivia se produjeron momentos determinantes, como el golpe de Estado en la primera y el golpismo c\u00edvico-prefectural en septiembre de 2008 en la segunda, que podr\u00edan haber servido de punto de ruptura para iniciar una estrategia de mayor profundizaci\u00f3n del socialismo siguiendo versiones cl\u00e1sicas de las revoluciones socialistas, sin ir m\u00e1s lejos, de la cubana. Pero optaron por mantener la estrategia de evitar las rupturas bruscas con la institucionalidad heredada y fundar una nueva legitimidad, en su lugar se persisti\u00f3 en las reformas institucionales profundas no rupturistas a trav\u00e9s del mecanismo fundamental de implementar nuevas Constituciones, complementadas con los intentos por alcanzar mayores niveles de integraci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica en Am\u00e9rica Latina. Si en el primer aspecto evitaban el fantasma del enfrentamiento civil abierto \u2013 objetivo que ha buscado claramente la derecha en Venezuela y Bolivia \u2013 o el recurso a un r\u00e9gimen autoritario capaz de imponer una nueva orientaci\u00f3n m\u00e1s radicalmente socialista; con los procesos de integraci\u00f3n puestos en marcha se busca &#8211; adem\u00e1s de conseguir un mayor margen de autonom\u00eda e independencia para dise\u00f1ar su futuro liberados del imperialismo &#8211; la protecci\u00f3n frente a las tentaciones intervencionistas en el plano militar del imperialismo, bien directamente o a trav\u00e9s de actores nacionales latinoamericanos como est\u00e1 siendo demostrado con Colombia, primero en su intervenci\u00f3n contra Ecuador, y ahora como territorio de asentamiento militar norteamericano; pero tambi\u00e9n otros tipos de intervencionismos como el econ\u00f3mico v\u00eda FMI, BM, etc.<\/p>\n<p>No obstante, tambi\u00e9n sabemos cual es el lado negativo evidente de la historia del movimiento socialista en el siglo XX: los fracasos de las revoluciones triunfantes m\u00e1s representativas, que, en el peor de los casos, proyectan una larga sombra de duda sobre la posibilidad de culminar el proyecto socialista, y en el m\u00e1s favorable, alertan sobre las enormes dificultades para alcanzarlo.<u><\/u><\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s, no est\u00e1 claro que se disponga de una teor\u00eda depurada capaz de utilizar los datos derivados de esas experiencias antecesoras para extraer las necesarias lecciones. El problema en este sentido es que el marxismo, entendido como el cuerpo de doctrina m\u00e1s elaborado desde la izquierda fruto de m\u00faltiples aportaciones a la contribuci\u00f3n original de Marx, ha mostrado importantes errores, carencias y controversias a lo largo de su historia, y tambi\u00e9n una falta de adecuaci\u00f3n a los cambios sociales de los \u00faltimos decenios, de lo se desprende que resulta dif\u00edcil en estos momentos saber cual es la parte que sigue siendo v\u00e1lida como instrumento de an\u00e1lisis, cual es exactamente la parte desechable y cual debe ser complementada con nuevas aportaciones. Lo que si es claro es la necesidad de es br\u00fajula te\u00f3rica que sirva para interpretar la realidad con el m\u00e1ximo de fiabilidad, porque en caso contrario los errores y fracasos est\u00e1n garantizados, no solamente en los pron\u00f3sticos &#8211; nada importante si solo se quedan en eso, pron\u00f3sticos &#8211; sino en las acciones sociales y pol\u00edticas que se gu\u00eden por ellos, lo cual puede acarrear consecuencias dram\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Boaventura de Sousa Santos expresa este problema de manera brillante, \u201c<i>En los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os se ha ensanchado la brecha entre teor\u00eda de izquierda y pr\u00e1ctica de izquierda, con consecuencias muy espec\u00edficas para el marxismo. En tanto la teor\u00eda de izquierda cr\u00edtica se desarroll\u00f3, principalmente, a partir de mediados del siglo XIX, en cinco pa\u00edses del Norte global (Alemania, Inglaterra, Italia, Francia y los Estados Unidos), y tomando en cuenta particularmente las realidades de las sociedades de los pa\u00edses capitalistas desarrollados, las pr\u00e1cticas de izquierda m\u00e1s creativas ocurrieron en el Sur global y fueron protagonizadas por clases o grupos sociales \u00abinvisibles\u00bb, o seminvisibles para la teor\u00eda cr\u00edtica y hasta para el marxismo, tales como pueblos colonizados, pueblos ind\u00edgenas, campesinos, mujeres, afrodescendientes, etc. Se cre\u00f3 as\u00ed una brecha entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica que domina nuestra condici\u00f3n te\u00f3rico-pol\u00edtica de hoy: una teor\u00eda semiciega que corre paralela a una pr\u00e1ctica seminvisible.<\/i>\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn13\" name=\"_ednref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>En consecuencia, \u00e9ste no es un problema exclusivo de los proyectos de la izquierda latinoamericana actual, de los intelectuales y organizaciones de izquierda en general de esa regi\u00f3n; el problema de no disponer de un an\u00e1lisis que goce de amplia aceptaci\u00f3n en la izquierda sobre el significado, en sentido amplio, de las experiencias del siglo XX y las lecciones a extraer para el futuro ata\u00f1e a toda la izquierda en general.<\/p>\n<p>Este tema nos engarza con el siguiente, tal como lo expone Roberto Ram\u00edrez, al discutir sobre \u201c<i>el car\u00e1cter social de los estados que se dec\u00edan \u201csocialistas\u201d, y especialmente la naturaleza de las revoluciones de posguerra que expropiaron al capitalismo (como las de China y Cuba)<\/i>\u201d, ya que como expone este autor, \u201c<i>Esto se relaciona a su vez con otro tema te\u00f3rico y de balance hist\u00f3rico<\/i>, <i>pero tambi\u00e9n de inmensa importancia pr\u00e1ctica, porque tiene que ver con la estrategia para el relanzamiento de la lucha por el socialismo en el siglo XXI: \u00bfen qu\u00e9 medida otros sujetos sociales y pol\u00edticos pueden sustituir a la clase obrera y trabajadora en la revoluci\u00f3n socialista? \u00bfhasta d\u00f3nde es eso posible? El problema del \u201csustituismo\u201d se plante\u00f3 con toda su fuerza ante la realidad de procesos como el de China, y luego Cuba, en los que no era el proletariado, ni social ni pol\u00edticamente, el sujeto de revoluciones que expropiaban el capitalismo y que adem\u00e1s se reclamaban socialistas. Esto parec\u00eda desmentir la concepci\u00f3n originaria de Marx que establec\u00eda relaciones un\u00edvocas entre clase obrera, revoluci\u00f3n obrera, dictadura del proletariado y socialismo<\/i>.\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn14\" name=\"_ednref14\">[14]<\/a><\/p>\n<p>El segundo elemento de novedad es, efectivamente, el sujeto que est\u00e1 protagonizando las experiencias en curso en Am\u00e9rica Latina. No es que el sujeto actual no sea el proletariado industrial, porque en el siglo XX el protagonismo hegem\u00f3nico del proletariado en las revoluciones fue m\u00e1s la excepci\u00f3n que la regla. Lo novedoso es que, incluso en aquellas condiciones, segu\u00eda apel\u00e1ndose a la direcci\u00f3n proletaria de la revoluci\u00f3n, y en ausencia del proletariado, \u00e9ste aparec\u00eda representado por la organizaci\u00f3n dirigente de la revoluci\u00f3n, fuese un partido comunista u otro tipo de organizaci\u00f3n. Ello era congruente dentro de una teor\u00eda y un discurso que hac\u00eda de la clase trabajadora el sujeto hegem\u00f3nico de la revoluci\u00f3n socialista. Pero actualmente, en las experiencias latinoamericanas la clase trabajadora ha dejado de ser el sujeto pr\u00e1ctico y te\u00f3rico que dirige la revoluci\u00f3n. Su lugar ha sido ocupado por una mezcla de pueblos ind\u00edgenas, pobladores marginales de las ciudades, etc. En las tesis de Zibechi, \u201c<i>Los procesos profundos y verdaderos nacen de y en las periferias, nunca en el centro del sistema, tanto a escala planetaria como en cada pa\u00eds. As\u00ed como en los a\u00f1os 60 fueron los obreros no calificados, las mujeres y los j\u00f3venes la fuerza motriz de las luchas, en Am\u00e9rica Latina en el periodo neoliberal fueron los sin (sin derechos, sin tierra, sin trabajo, etc\u00e9tera) los que estuvieron a la cabeza de la deslegitimaci\u00f3n del modelo. En el lenguaje de Marx, los que no tienen nada que perder<\/i>.\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn15\" name=\"_ednref15\">[15]<\/a><\/p>\n<p>Isabel Rauber explica en que consiste este nuevo sujeto de las que denomina revoluciones desde abajo para diferenciarlas de las revoluciones socialistas desde arriba del siglo XX, \u201c<i>El sujeto del cambio, el sujeto revolucionario, no existe como tal a priori, es decir, previo a la experiencia. Es en las resistencias y luchas sociales, en la construcci\u00f3n de alternativas sectoriales e intersectoriales, coyunturales y estrat\u00e9gicas, que los diversos actores van desarrollando su conciencia pol\u00edtica y avanzando hacia formas complejas de organizaci\u00f3n y articulaci\u00f3n, es decir, hacia la constituci\u00f3n (auto-constituci\u00f3n) del actor colectivo, fuerza social y pol\u00edtica creadora, impulsora y realizadora de los cambios. <\/i><\/p>\n<p><i>Se trata de un sujeto plural, de un colectivo de actores sociales y pol\u00edticos diversos, que se van articulando en uno y constituy\u00e9ndose en actor colectivo sobre la base de compartir la orientaci\u00f3n estrat\u00e9gica, virtual im\u00e1n que atrae y fracciona -con modos y por caminos dis\u00edmiles- a las resistencias, luchas y propuestas alternativas de cambio<\/i>.<i>\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn16\" name=\"_ednref16\"><b>[16]<\/b><\/a><\/i><\/p>\n<p>Pero ello implica, explicita o impl\u00edcitamente, un proyecto emancipatorio diferente que no ha terminado de ser elaborado. Cosa que el propio Zibechi justifica en los siguientes t\u00e9rminos, \u201c<i>Los dominados no act\u00faan de modo sim\u00e9trico a los dominadores, y por eso no formulan racionalmente un proyecto para luego intentar hacerlo realidad. Como los pobladores chilenos a la hora de construir su campamento \u2013 no dibujan planos sino que al habitar generan el espacio habitado \u2013 , los sectores populares de nuestro continente van creando su proyecto hist\u00f3rico a medida que lo van recorriendo-viviendo. No hay un plan previo y quien no comprenda esto no puede comprender mucho de la realidad de nuestros pueblos<\/i>.<i>\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn17\" name=\"_ednref17\"><b>[17]<\/b><\/a><\/i><\/p>\n<p>No es que otros autores no compartan la visi\u00f3n anal\u00edtica de los autores de esta corriente interpretativa en la apreciaci\u00f3n de los hechos hist\u00f3ricos, lo que no comparten son sus apreciaciones en contra de la necesidad de un proyecto hist\u00f3rico expl\u00edcito, de la coordinaci\u00f3n y organizaci\u00f3n, o su desconfianza en los gobiernos progresistas de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Porque las interpretaciones anteriores se encuentran muy alejadas de la posici\u00f3n ortodoxa en el marxismo, como lo expresa, por ejemplo, Roberto S\u00e1enz, para qui\u00e9n, \u201c<i>En la posguerra se desarrollaron revoluciones democr\u00e1tico-nacionales, antiimperialistas y anticapitalistas, pero ninguna propiamente socialista, como s\u00ed hab\u00eda ocurrido luego de la primera guerra mundial. Porque, una vez m\u00e1s, reiteramos que sin la clase obrera al frente del proceso con sus propios m\u00e9todos de lucha, conciencia y organizaci\u00f3n, no hay revoluci\u00f3n socialista. La revoluci\u00f3n socialista no puede consumarse como producto de las \u201ccircunstancias objetivas\u201d, de las \u201ctareas\u201d que supuestamente cumplen, sin importar que la clase trabajadora como tal no tenga arte ni parte en ella ni la manera en que se cumplen esas tareas. En el caso de la revoluci\u00f3n propiamente socialista, existe necesariamente una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre las tareas, el sujeto y los m\u00e9todos mediante los cuales aqu\u00e9llas se llevan adelante. Esta dial\u00e9ctica en suma, estamos en presencia de una completa revisi\u00f3n objetivista de la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn18\" name=\"_ednref18\"><b>[18]<\/b><\/a><\/i><\/p>\n<p>Claudio Katz, por su parte, a\u00f1ade una explicaci\u00f3n que podrimos considerar intermediaria entre las dos anteriores, y plantea respecto a la diversidad de sujetos revolucionarios en Am\u00e9rica Latina que, \u201c<i>los actores de una transformaci\u00f3n socialista son las v\u00edctimas de la dominaci\u00f3n capitalista, pero los sujetos espec\u00edficos de este proceso en Am\u00e9rica Latina son muy diversos<\/i>\u201d y contin\u00faa diciendo que \u201cc<i>on miradas idealizadas de la clase obrera industrial -como \u00fanico art\u00edfice del socialismo siempre habr\u00e1 dificultades para concebir un planteo anticapitalista en la periferia. La socializaci\u00f3n de las tradiciones de lucha es m\u00e1s importante para un proceso anticapitalista que la jerarqu\u00eda de los sujetos participantes. Si las experiencias de resistencia son compartidas, la potencialidad de un cambio revolucionario se acrecienta<\/i>\u201d. Su conclusi\u00f3n frente a este problema es la de que , \u201c<i>El problema del sujeto ausente tiende a generar debates est\u00e9riles. Encontrar caminos para garantizar la unidad de los oprimidos y explotados<\/i> <i>es mucho m\u00e1s importante que dirimir cu\u00e1l de ellos tendr\u00eda mayor protagonismo en un salto al socialismo<\/i>.\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn19\" name=\"_ednref19\">[19]<\/a><\/p>\n<p>El tercer elemento que diferencia a la inmensa mayor\u00eda de las experiencias revolucionarias desarrolladas en el siglo XX de las actuales en Am\u00e9rica Latina es el factor organizativo. La gran mayor\u00eda del movimiento obrero y socialista actu\u00f3 desde el \u00faltimo cuarto del siglo XIX, cuando la socialdemocracia alemana apareci\u00f3 como el modelo exitoso a seguir, a trav\u00e9s de organizaciones de car\u00e1cter pol\u00edtico y altamente centralizadas, bien para la lucha electoral, como estableci\u00f3 el modelo socialdem\u00f3crata alem\u00e1n, bien para la lucha clandestina e insurreccional, como estableci\u00f3 el modelo bolchevique. Solo las tendencias anarquistas, anarcosindicalistas y sindicalistas revolucionarias supusieron una ruptura minoritaria a estas dos variantes del modelo principal, que pr\u00e1cticamente dejaron de contar en la pr\u00e1ctica con la derrota de la \u00faltima gran organizaci\u00f3n anarcosindicalista en la guerra civil espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Pero si las actuales experiencias en Am\u00e9rica Latina no se sit\u00faan en las coordenadas organizativas del modelo principal del siglo XX, y no han sido partidos de car\u00e1cter socialista centralizados los que las han impulsado y sostenido, sin embargo, hay un punto en el que si coinciden, a pesar de esta disimilitud de modelo organizativo, y \u00e9ste punto es el terreno elegido para impulsar los cambios pol\u00edticos y sociales, el terreno estatal. El modelo cl\u00e1sico estableci\u00f3 dos estrategias en este sentido, la toma insurreccional del control del Estado para solucionar el problema del poder de un golpe e iniciar las transformaciones de su programa; o la actuaci\u00f3n en las instituciones del Estado burgu\u00e9s (gobierno, parlamento, municipios, etc.) para alcanzar reformas (el ejemplo de la socialdemocracia europea) o impulsar transformaciones profundas hacia el socialismo (el ejemplo de la UP chilena).<\/p>\n<p>Actualmente en Am\u00e9rica Latina se pueden destacar dos momentos diferentes, el primero fue el de la furia de los distintos movimientos en el campo y en la ciudad que arrasaron con los principales gobiernos neoliberales de la regi\u00f3n, el segundo el de los gobiernos progresistas que sucedieron a aquellos, consecuencia directa, a veces, de aquella vigorosa movilizaci\u00f3n social. Vistos por algunos como el instrumento para alcanzar los objetivos de los movimientos, y vistos por otros como opuestos a sus objetivos antisist\u00e9micos, \u201c<i>los nuevos gobiernos progresistas y de izquierdas y sus renovadas artes de gobernar, son parte de esa adaptaci\u00f3n de las instituciones estatales a la nueva situaci\u00f3n de insubordinaci\u00f3n generalizada de los de abajo\u201d<a title=\"\" href=\"#_edn20\" name=\"_ednref20\"><b>[20]<\/b><\/a><\/i><\/p>\n<p>No es descartable que en algunos de los pa\u00edses latinoamericanos que a\u00fan no tienen gobiernos progresistas, como Per\u00fa por ejemplo, o en momentos de graves enfrentamientos, como ya ocurri\u00f3 en el pasado, estos movimientos recuperen un fuerte protagonismo, pero en general son los gobiernos de los pa\u00edses m\u00e1s avanzados en el actual proceso los que llevan las iniciativas en los frentes interno y externo, sin que dispongan del soporte de partidos seriamente consolidados en lo organizativo y en lo ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Conclusi\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>En lo inmediato, lo m\u00e1s urgente es, evidentemente, las pol\u00edticas para hacer frente al nuevo nivel de la ofensiva militarista de las oligarqu\u00edas locales y el imperialismo puesto en evidencia con el despliegue de bases militares norteamericanas en Colombia y el golpe de Estado en Honduras. Las denuncias, iniciativas, propuestas y llamamientos que se est\u00e1n realizando en este sentido son un claro s\u00edntoma de la preocupaci\u00f3n que este tema ha suscitado en los gobiernos de la regi\u00f3n y entre las fuerzas de izquierda en general, de la conciencia del peligro real que supone la escalada belicista desplegada a pesar del cambio de administraci\u00f3n en los Estados Unidos. Definitivamente, parece que el desplazamiento de los neocon de la Presidencia norteamericana no ha alterado los par\u00e1metros esenciales de la pol\u00edtica exterior imperial.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la preocupaci\u00f3n por el futuro de las experiencias en desarrollo se centra en la posibilidad de que algunos de los actuales gobiernos progresistas sean desbancados electoralmente por partidos de derechas, dando lugar a un nuevo ciclo pol\u00edtico que cancele lentamente el actual en marcha.<\/p>\n<p>Pero, incluso si ambos peligros son sorteados finalmente, seguir\u00eda quedando en el aire el camino a seguir para alcanzar esa difusa meta, por el momento, que se ha dado en denominar socialismo del siglo XXI.<\/p>\n<p>Cuando se terminan de escribir estas l\u00edneas est\u00e1n apareciendo las primeras noticias y reacciones en torno a la convocatoria realizada desde Caracas en la reuni\u00f3n de 55 partidos de izquierda de todo el mundo para volverse a reunir en abril de 2010 e iniciar la construcci\u00f3n de la V Internacional Socialista. De consolidarse una iniciativa de la profunda carga hist\u00f3rica de este tipo, seguramente se estar\u00eda haciendo un esfuerzo realmente importante por solucionar los tres problemas que acabamos de mencionar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\"><\/a>(*) Se pueden consultar otros art\u00edculos y libros del autor en el blog\u00a0: <a href=\"http:\/\/miradacrtica.blogspot.com\/\">http:\/\/miradacrtica.blogspot.com\/<\/a><\/p>\n<p>[1] Para la redacci\u00f3n de este art\u00edculo vamos a utilizar diversas aportaciones realizadas por autores que siguen habitualmente el proceso en desarrollo en Am\u00e9rica Latina y que, como se podr\u00e1 comprobar, mantienen posiciones diferentes, incluso encontradas, sobre distintos aspectos de este proceso. Intercalar citas siempre es un ejercicio arriesgado que puede suponer una interpretaci\u00f3n no exacta de lo dicho por sus autores. Por ello aconsejamos a los lectores interesados la lectura de los textos originales, f\u00e1cilmente localizables en Internet.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref2\" name=\"_edn2\">[2]<\/a> Deliberadamente he elegido esta definici\u00f3n dada la diferencia de conceptos utilizados para referirse a estas experiencias (revoluci\u00f3n bolivariana, socialismo del siglo XXI, reformismo radical, antineoliberalismo, etc.). No obstante, al menos, se puede suscribir la siguiente definici\u00f3n amplia sobre la izquierda, \u201c<i>izquierda significa el conjunto de teor\u00edas y pr\u00e1cticas transformadoras que, a lo largo de los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os, resistieron a la expansi\u00f3n del capitalismo y al tipo de relaciones econ\u00f3micas, sociales, pol\u00edticas y culturales que genera, y que se hicieron con la convicci\u00f3n de la posibilidad de un futuro poscapitalista, de una sociedad alternativa, m\u00e1s justa por estar orientada a la satisfacci\u00f3n de las necesidades reales de los pueblos, y m\u00e1s libre, por estar centrada en la realizaci\u00f3n de las condiciones del efectivo ejercicio de la libertad. A esa sociedad alternativa generalmente se la llam\u00f3 socialismo<\/i>\u201d, Boaventura de Sousa Santos, <i>\u00bfPor qu\u00e9 cuba se ha vuelto un problema dif\u00edcil para la izquierda?<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref3\" name=\"_edn3\">[3]<\/a> Como art\u00edculos m\u00e1s recientes de la preocupaci\u00f3n existente ante la amenaza militar pueden verse el de Heinzt Dieterich, <i>Par\u00e1lisis estrat\u00e9gica de Ch\u00e1vez-Correa-Lula ante Declaraci\u00f3n de Guerra de Obama<\/i>; y el de Marta Harnecker, <i>C\u00f3mo cambiar la correlaci\u00f3n actual de fuerzas en Am\u00e9rica Latina<\/i><i><\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref4\" name=\"_edn4\">[4]<\/a> Nils Castro, <i>Una coyuntura liberadora&#8230;\u00bfy despu\u00e9s?<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref5\" name=\"_edn5\">[5]<\/a> Javier Biardeau R., <i>\u00bfTiene raz\u00f3n Dieterich?<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref6\" name=\"_edn6\">[6]<\/a> Ra\u00fal Zibechi, <i>La Unasur acosada.<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref7\" name=\"_edn7\">[7]<\/a> James Petras, <i>El socialismo del siglo XXI en su contexto hist\u00f3rico<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref8\" name=\"_edn8\">[8]<\/a> James Petras, op. cit.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref9\" name=\"_edn9\">[9]<\/a> Javier Biardeau R., op. Cit.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref10\" name=\"_edn10\">[10]<\/a> Emir Sader, <i>Am\u00e9rica Latina \u00bfel eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil?<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref11\" name=\"_edn11\">[11]<\/a> Javier Biardeau R., op. Cit.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref12\" name=\"_edn12\">[12]<\/a> Jes\u00fas S\u00e1nchez Rodr\u00edguez, <i>Venezuela: los retos de la v\u00eda democr\u00e1tica al socialismo<\/i>.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref13\" name=\"_edn13\">[13]<\/a> Boaventura de Sousa Santos, <i>\u00bfPor qu\u00e9 Cuba se ha vuelto un problema dif\u00edcil para la izquierda?<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref14\" name=\"_edn14\">[14]<\/a> Roberto Ram\u00edrez, <i>Sobre la naturaleza de las revoluciones de posguerra y los estados \u00absocialistas\u00bb,<\/i> p\u00e1g 221<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref15\" name=\"_edn15\">[15]<\/a> Ra\u00fal Zibechi, <i>Movimientos, crisis, movimientos<\/i>.<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref16\" name=\"_edn16\">[16]<\/a> Isabel Ruber, Siglo XXI: tiempo de revoluciones desde abajo, p\u00e1g 4<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref17\" name=\"_edn17\">[17]<\/a> Ra\u00fal Zibechi<i>, Autonom\u00edas y emancipaciones. Am\u00e9rica Latina en movimiento<\/i>, p\u00e1g. 245<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref18\" name=\"_edn18\">[18]<\/a> Roberto S\u00e1enz, <i>Las revoluciones de posguerra y el movimiento trotskista_2<\/i>, p\u00e1g 4<\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref19\" name=\"_edn19\">[19]<\/a> Claudio Katz, <i>Estrategias socialistas en Am\u00e9rica Latina<\/i><\/p>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ednref20\" name=\"_edn20\">[20]<\/a> Ra\u00fal Zibechi, <i>Autonom\u00edas y emancipaciones. Am\u00e9rica Latina en movimiento<\/i>, p\u00e1g. 272<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las dificultades de las experiencias de reformismo radical en Am\u00e9rica Latina<\/p>\n<p>Jes\u00fas S\u00e1nchez Rodr\u00edguez *<\/p>\n<p>En los \u00faltimos meses se constata una nota de mayor inquietud en los art\u00edculos que diversos analistas de la izquierda[1], que se ocupan habitualmente del proceso pol\u00edtico en desarrollo en Am\u00e9rica Latina, realizan sobre la situaci\u00f3n y previsible futuro de las experiencias de reformismo radical que diversos gobiernos de izquierda[2] impulsan en esa regi\u00f3n.<\/p>\n<p>En general son tres conjuntos de datos los que parecen llevar a esa preocupaci\u00f3n. El primero ser\u00eda el sesgo militarista que ha tomado la oposici\u00f3n que a esas experiencias oponen el imperialismo norteamericano y las oligarqu\u00edas locales, y cuya escalada ha dado un salto cualitativo con el acuerdo por establecer siete nuevas bases de EEUU en territorio colombiano y el golpe de Estado hondure\u00f1o[3]. El segundo ser\u00eda la situaci\u00f3n de impasse en que han entrado estas experiencias transformadoras, dando la impresi\u00f3n de que han llegado a un l\u00edmite que dudan en sobrepasar. El tercero ser\u00eda el peligro de reversi\u00f3n electoral en algunos de los pa\u00edses de la regi\u00f3n, con un regreso al gobierno de opciones pol\u00edticas derechistas, que a\u00f1adir\u00edan a\u00fan m\u00e1s dificultades tanto a las diversas medidas de integraci\u00f3n latinoamericanas como al resto de los gobiernos de izquierda que subsistiesen.<\/p>\n<p>La profundizaci\u00f3n de la primera tendencia llevar\u00eda a un escenario de conflictos internos en algunos pa\u00edses e incluso interestatales con consecuencias imprevisibles de evaluar, se tratar\u00eda, por supuesto, del escenario m\u00e1s inestable e incontrolable, pudiendo producir graves derrotas del movimiento popular, pero sin descartar tampoco que dicha situaci\u00f3n, abierta a su pesar, le ofrezca oportunidades de avance. Los retos que plantean este escenario a los movimientos populares y las organizaciones de izquierda\u00a0 son los retos estrat\u00e9gicos de enfrentamiento abierto a las fuerzas contrarrevolucionarias. A algunas de estas situaciones ya se han enfrentado las experiencias en marcha en Am\u00e9rica Latina con \u00e9xito hasta el momento. Los dos casos m\u00e1s dram\u00e1ticos fueron el golpe militar contra Hugo Ch\u00e1vez en 2002 y el intento insurrecci\u00f3n de los sectores contrarrevolucionarios en septiembre de 2008 en Bolivia. Si la derrota del primero se debi\u00f3 fundamentalmente a la respuesta en gran medida espont\u00e1nea de los sectores populares, en el segundo caso se trat\u00f3 de una estrategia m\u00e1s elaborada de enfrentar y derrotar la creciente amenaza insurrecional reaccionaria. No obstante, y dada la v\u00eda elegida para avanzar en el proceso \u2013 de transformaci\u00f3n institucional sin ruptura \u2013 estas victorias no se convirtieron en definitivas como sol\u00eda ocurrir en las experiencias revolucionarias del siglo XX. Porque como correctamente se\u00f1ala Nils Castro, \u201cal cabo es claro que ninguno de esos ejemplos ha dado lugar a una revoluci\u00f3n en el sentido cl\u00e1sico del t\u00e9rmino. Ninguno involucr\u00f3 la toma de la totalidad del poder del estado por una fuerza capaz de fundar una nueva formaci\u00f3n hist\u00f3rica en reemplazo del capitalismo. Entendido que no es lo mismo llegar al gobierno que tomar el poder, todos esos procesos se resolvieron en cambios de gobierno institucionalmente obtenidos y reconocidos por medios electorales, m\u00e1s o menos en el marco de las restricciones o limitaciones caracter\u00edsticas del sistema pol\u00edtico preexistente\u201d[4]<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-1284","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1284","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1284"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1284\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1284"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1284"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1284"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}