{"id":12875,"date":"2022-12-09T05:00:30","date_gmt":"2022-12-09T04:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12875"},"modified":"2022-12-09T00:02:16","modified_gmt":"2022-12-08T23:02:16","slug":"para-enrico-berlinguer-el-comunismo-significaba-la-maxima-difusion-de-la-democracia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12875","title":{"rendered":"Para Enrico Berlinguer, el comunismo significaba la m\u00e1xima difusi\u00f3n de la democracia"},"content":{"rendered":"<div class=\"initial-letter\">\n<p class=\"post-excerpt\"><em>El 25 de mayo de 1922 celebramos el centenario del nacimiento del dirigente comunista italiano Enrico Berlinguer. En esta serie de publicaciones como peque\u00f1o homenaje a su figura que estamos haciendo en Espai Marx, publicamos hoy esta semblanza publicada en Jacobin por Guido Liguori, Presidente de la International Gramsci Society.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace casi cien a\u00f1os, el 25 de mayo de 1922, naci\u00f3 Enrico Berlinguer. Importante dirigente del Partido Comunista Italiano (PCI), fue sin duda el m\u00e1s popular (m\u00e1s que Antonio Gramsci, por ejemplo, que hab\u00eda dirigido el partido durante los a\u00f1os dif\u00edciles de la dictadura fascista).<\/p>\n<p>Berlinguer naci\u00f3 en una familia rica de Sassari, Cerde\u00f1a \u2014la misma isla donde hab\u00eda nacido Gramsci\u2014 el mismo a\u00f1o en que Mussolini lleg\u00f3 al gobierno con la \u00abMarcha sobre Roma\u00bb. En 1924, su padre, Mario Berlinguer, abogado antifascista, fue elegido como diputado de entre las filas de la Uni\u00f3n Democr\u00e1tica Nacional durante las \u00faltimas elecciones permitidas por el fascismo. Fueron las mismas elecciones con las que Gramsci entr\u00f3 en el parlamento.<\/p>\n<p>Enrico Berlinguer se hizo comunista cuando era muy joven, a causa del amor que prodigaba por la lectura de los libros de Marx y de otros pensadores revolucionarios, con los que se hab\u00eda encontrado en la biblioteca de la familia, y tambi\u00e9n a causa de la amistad de ciertos obreros que no abandonaron sus ideales comunistas durante el fascismo. En 1943, cuando el fascismo estaba en su ocaso, Berlinguer se afili\u00f3 al PCI de Sassari. La isla ya hab\u00eda sido liberada por los estadounidenses cuando Enrico fue arrestado por dirigir una protesta popular contra el aumento de los precios. Permaneci\u00f3 varias semanas tras las rejas. En 1944, el joven conoci\u00f3 a Togliatti \u2014sucesor de Gramsci en la direcci\u00f3n del Partido Comunista\u2014 por medio de Mario, su padre, que se hab\u00eda convertido al socialismo y ten\u00eda un cargo en el gobierno de la Italia liberada de la ocupaci\u00f3n nazifascista, del que participaban en Salerno todos los partidos antifascistas. No pas\u00f3 mucho tiempo hasta que Enrico empez\u00f3 a dedicarse plenamente al PCI y se convirti\u00f3 en dirigente de los j\u00f3venes comunistas, cargo en el que permaneci\u00f3 hasta 1956.<\/p>\n<p><b>Las relaciones con los sovi\u00e9ticos<\/b><\/p>\n<p>Durante mucho tiempo hizo la vida de un joven funcionario de partido: serio, bien formado, honest\u00edsimo, sin ambiciones personales, apasionado de la pol\u00edtica internacional, y cada vez menos convencido de la <i>leadership <\/i>sovi\u00e9tica. Durante los primeros a\u00f1os de 1950 estuvo durante un par de a\u00f1os a la cabeza de la Federaci\u00f3n Mundial de la Juventud Democr\u00e1tica, una organizaci\u00f3n comunista que agrupaba a decenas de millones de j\u00f3venes de todo el mundo, y por eso pas\u00f3 mucho tiempo en Budapest. En 1956, despu\u00e9s de la invasi\u00f3n a Hungr\u00eda por parte de las tropas del Pacto de Varsovia, Berlinguer manifest\u00f3 su perplejidad y apoy\u00f3 con cautela las posiciones cr\u00edticas del dirigente sindical comunista, Giuseppe Di Vittorio.<\/p>\n<p>En 1968, doce a\u00f1os despu\u00e9s, en el congreso del PCI, frente a la invasi\u00f3n a Checoslovaquia por parte de los mismos pa\u00edses del Pacto de Varsovia, propuso adoptar las posiciones m\u00e1s cr\u00edticas contra la invasi\u00f3n: \u00abes necesario prepararse para el choque con los sovi\u00e9ticos\u00bb \u2014dijo en una reuni\u00f3n restringida, de la que pudimos leer el registro reci\u00e9n en los a\u00f1os noventa\u2014, \u00abes necesario preparar a la base del partido y a los militantes para un distanciamiento entre el PCI y la URSS\u00bb (que ni siquiera hab\u00eda respetado la renovaci\u00f3n democr\u00e1tica conducida por Alexander Dubcek, secretario del Partido Comunista de Checoslovaquia, cuyas posiciones eran similares a las de los comunistas italianos).<\/p>\n<p><b>Secretario del PCI<\/b><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la invasi\u00f3n de Praga, en el PCI prevalece el temor de romper abiertamente con la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica: los mitos de la primera \u00abpatria del socialismo\u00bb y del pa\u00eds que hab\u00eda jugado un papel determinante en la derrota de Hitler ten\u00edan mucha fuerza entre los militantes comunistas. Pero, en 1969, probablemente a causa de su defensa intransigente de la posici\u00f3n democr\u00e1tica del PCI \u2014fundada en el concepto de hegemon\u00eda de Gramsci y en la plena aceptaci\u00f3n de la democracia parlamentaria concretada por Togliatti en 1944, cuando regres\u00f3 a Italia despu\u00e9s de veinte a\u00f1os de exilio\u2014, el secretario del partido Luigi Longo, viejo y enfermo, eligi\u00f3 como sucesor a Enrico Berlinguer y lo design\u00f3 vicesecretario contra el otro candidato, Giorgio Napolitano, el favorito hasta ese momento.<\/p>\n<p>Berlinguer no hab\u00eda hecho nada para obtener ese cargo: lo acept\u00f3 con ese respeto por el deber tan caracter\u00edstico de su persona. Muchos observadores no supieron ocultar la sorpresa que provocaba en ellos la nominaci\u00f3n del joven Berlinguer y la evidencia de que pronto se convertir\u00eda en el n\u00famero uno del partido. Berlinguer no era muy conocido fuera del PCI. Pero los dirigentes m\u00e1s importantes del comunismo italiano sab\u00edan bien que se hab\u00eda mantenido firme frente a los sovi\u00e9ticos en numerosas confrontaciones entre los dos partidos, sobre todo durante los a\u00f1os 1960. Y tambi\u00e9n ten\u00edan en cuenta que era un pol\u00edtico relativamente joven, pero muy confiable, fiel al partido y a su idea de \u00abrenovaci\u00f3n en la continuidad\u00bb.<\/p>\n<p>La pregunta era: \u00bfser\u00eda capaz este joven de salir de las sombras y convertirse en un l\u00edder popular, una fuerza capaz de provocar fascinaci\u00f3n \u2014\u00e9l que era tan t\u00edmido, tan solitario, que carec\u00eda de todo personalismo o narcisismo, que ten\u00eda la inclinaci\u00f3n a ignorar la palabra \u00abyo\u00bb y a usar en cambio \u00abnosotros\u00bb (<i>nosotros <\/i>los comunistas italianos, <i>nosotros <\/i>el partido de los trabajadores, <i>nosotros <\/i>los defensores de la constituci\u00f3n democr\u00e1tica, <i>nosotros <\/i>los herederos de todos los que siempre combatieron el fascismo)? \u00bfSer\u00eda querido fuera del c\u00edrculo de los militantes del PCI? \u00bfSer\u00eda capaz de incrementar los votos del partido conquistando nuevos consensos fuera del \u00abpueblo comunista\u00bb tradicional? La respuesta es s\u00ed, lograr\u00eda todo eso: en pocos a\u00f1os, Berlinguer se convirti\u00f3 en el pol\u00edtico m\u00e1s amado y popular de Italia, y los votos a favor del PCI crecieron \u2014tambi\u00e9n gracias al enorme ciclo de luchas de 1968-1969\u2014 hasta pasar a representar de un cuarto a un tercio del electorado.<\/p>\n<p>Fueron a\u00f1os dif\u00edciles: despu\u00e9s de las luchas estudiantiles y obreras de fines de los a\u00f1os 1960, el pa\u00eds empez\u00f3 a sufrir la reacci\u00f3n de las fuerzas conservadoras. La \u00abestrategia de la tensi\u00f3n\u00bb y las bombas colocadas por los fascistas, con respaldo de la parte m\u00e1s conservadora de los servicios secretos, provocaron un enorme derramamiento de sangre en los bancos, en los trenes y en las asambleas sindicales. Se hablaba con insistencia de la posibilidad de un golpe, que contar\u00eda con el respaldo de la OTAN. Despu\u00e9s de todo, los fascistas y los militares reaccionarios estaban en el poder en Grecia, en Espa\u00f1a y en Portugal, pa\u00edses que formaban parte de la Alianza Atl\u00e1ntica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la crisis econ\u00f3mica estaba a la vuelta de la esquina: el fin de la convertibilidad entre el d\u00f3lar y el oro y del sistema de cambio fijado tras los acuerdos de Bretton Woods, anunciado en 1971, se sum\u00f3 al \u00abshock del petr\u00f3leo\u00bb de 1973 que cuadruplic\u00f3 repentinamente el precio del crudo. En este dif\u00edcil contexto lleg\u00f3 de Chile la terrible noticia de que el presidente socialista \u2014Salvador Allende, elegido democr\u00e1ticamente a la cabeza de un gobierno formado por socialistas y comunistas\u2014 hab\u00eda sido depuesto y asesinado en septiembre durante el golpe del general Pinochet, con respaldo de los Estados Unidos.<\/p>\n<p><b>El \u00abcompromiso hist\u00f3rico\u00bb y el asesinato de Aldo Moro<\/b><\/p>\n<p>Berlinguer pens\u00f3 cu\u00e1l era la mejor respuesta frente a esta corriente hist\u00f3rica que parec\u00eda girar a la derecha en medio de un contexto de grave crisis econ\u00f3mica, en Italia y en el mundo, que a sus ojos evidenciaba los l\u00edmites del sistema capitalista: entonces lanz\u00f3 la estrategia del \u00abcompromiso hist\u00f3rico\u00bb, una propuesta de alianza entre comunistas, socialistas y cat\u00f3licos \u2014es decir, la Democracia Cristiana (DC)\u2014 que tendr\u00eda la misi\u00f3n de reformar el pa\u00eds, evitando el riesgo de un golpe fascista o militar gracias a la colaboraci\u00f3n de todos los grandes partidos italianos. Era una reedici\u00f3n de la vieja estrategia de Togliatti del \u00abdi\u00e1logo\u00bb con los cat\u00f3licos, que contaba con el apoyo de muchos sectores progresistas que estaban activos en la sociedad despu\u00e9s del Concilio Vaticano II. De hecho, muchos de esos sectores hab\u00edan perdido toda fe en la DC, que con los a\u00f1os se hab\u00eda convertido en un partido dedicado casi exclusivamente a la gesti\u00f3n del poder. \u00a1Y de pronto el PCI quer\u00eda dialogar con este partido que muchos italianos juzgaban corrupto y defensor de intereses conservadores!<\/p>\n<p>Berlinguer explicaba que se trataba de convencer a todo el mundo de que los comunistas italianos quer\u00edan cambiar realmente la sociedad, pero con m\u00e9todos democr\u00e1ticos, en libertad y con consenso. Entonces, hab\u00eda que convencer primero a ese enemigo hist\u00f3rico que era la DC. Sin el respaldo de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, los Estados Unidos impedir\u00edan que los comunistas entraran en el gobierno, como hab\u00eda sucedido en 1948 a comienzos de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>Considerado como un personaje hostil por los Estados Unidos, para quienes un comunista segu\u00eda siendo siempre un comunista, aun si se reivindicaba democr\u00e1tico, Berlinguer tampoco era querido en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que percib\u00eda en \u00e9l a un peligroso rival, una alternativa a la visi\u00f3n de la sociedad que la URSS defend\u00eda en el interior del movimiento comunista internacional. El 3 de octubre de 1971, en Bulgaria, durante una visita oficial a Sof\u00eda, ocurri\u00f3 un extra\u00f1o accidente automovil\u00edstico: un cami\u00f3n militar choc\u00f3 contra el autom\u00f3vil que transportaba al dirigente italiano hacia el aeropuerto desde donde deb\u00eda emprender su retorno a Roma. El int\u00e9rprete que viajaba con \u00e9l muri\u00f3. Berlinguer se salv\u00f3 de milagro. Siempre estuvo convencido de que los servicios secretos b\u00falgaros, bajo \u00f3rdenes de los sovi\u00e9ticos, hab\u00edan intentado asesinarlo. Naturalmente no hab\u00eda pruebas y solo habl\u00f3 del tema con su mujer y con unos pocos amigos de la direcci\u00f3n comunista. La historia se hizo conocida reci\u00e9n a inicios de los a\u00f1os 1990, y todav\u00eda no sabemos si es solo una sospecha infundada o si se trat\u00f3 de un verdadero intento de asesinar a un comunista antisovi\u00e9tico popular tanto en el Este como en el Oeste.<\/p>\n<p>Porque la fama de Berlinguer estaba empezando a crecer, no solo en Italia. La gente percib\u00eda que era un pol\u00edtico sincero, honesto, correcto, es decir, que era casi el opuesto de la idea com\u00fan que la gente se hac\u00eda de los pol\u00edticos. Su admirable templanza moral hac\u00eda pensar en Gramsci. Su capacidad de hablar con los obreros, con los j\u00f3venes, con las mujeres, con las clases medias, con personas que nunca hab\u00edan sido comunistas, no ten\u00eda precedente. Hay una canci\u00f3n conocida que dice: \u00abAlgunos eran comunistas porque Berlinguer era una buena persona\u00bb. Pero Berlinguer no era solo una buena persona. Era un comunista democr\u00e1tico. \u00bfEs un ox\u00edmoron? No en su caso. \u00c9l era completa y tenazmente comunista (es decir, se opon\u00eda al sistema capitalista), pero estaba convencido de que hac\u00eda falta conquistar el consenso de la mayor\u00eda de los ciudadanos si se pretend\u00eda realizar una verdadera transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En las elecciones de 1976, el PCI conquist\u00f3 un \u00e9xito sin precedente: obtuvo un tercio de los votos en un sistema con siete u ocho partidos. No era poca cosa. La DC tambi\u00e9n tuvo mucho \u00e9xito, sea porque hab\u00eda iniciado un proceso de renovaci\u00f3n y de \u00abdepuraci\u00f3n moral\u00bb de la mano de ese hombre honesto que era Aldo Moro (prudentemente dispuesto al di\u00e1logo con los comunistas y con Berlinguer), sea porque \u2014con miedo a que los comunistas vencieran en las elecciones\u2014 toda la Italia conservadora y anticomunista hab\u00eda decidido votar por la DC. Despu\u00e9s de las elecciones, la \u00fanica soluci\u00f3n para formar un gobierno parec\u00eda ser una <i>Grosse Koalition<\/i>, un \u00abgobierno de unidad nacional\u00bb entre la DC y el PCI. Lo impidi\u00f3 la oposici\u00f3n de los Estados Unidos y de los otros partidos capitalistas, que en el G7 de Puerto Rico (junio de 1976) amenaz\u00f3 con derrumbar la econom\u00eda italiana si los comunistas eran aceptados en el gobierno junto a los otros partidos. En 1978, los terroristas de las Brigadas Rojas \u2014muchos dicen que con el respaldo inconfesable de las superpotencias que quer\u00edan bloquear la confluencia entre la DC y el PCI en el gobierno\u2014 secuestraron y asesinaron a Aldo Moro.<\/p>\n<p>Mientras tanto, el PCI hab\u00eda perdido una parte de su consenso electoral, sobre todo entre los j\u00f3venes, por sostener, con un sentido de la responsabilidad tal vez excesivo, a un gobierno democristiano (del que no formaba parte) en un per\u00edodo de crisis econ\u00f3mica dram\u00e1tica y consecuentemente de medidas gubernamentales antipopulares. En la Democracia Cristiana empezaron a prevalecer los sectores m\u00e1s decididamente anticomunistas (y filoestadounidenses), que encontraron un punto de apoyo en el nuevo dirigente del Partido Socialista, hostil al PCI: Bettino Craxi. Todo probaba que el \u00abcompromiso hist\u00f3rico\u00bb hab\u00eda sido una propuesta pol\u00edtica generosa, probablemente ventajosa si se trataba de reformar Italia, pero dotada en realidad de bases demasiado fr\u00e1giles, y que, adem\u00e1s, hab\u00eda causado divisiones en la izquierda, donde los partidos m\u00e1s radicales acusaron al Partido Comunista de querer integrarse en el sistema. Esos partidos segu\u00edan sosteniendo una concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n como insurrecci\u00f3n, infructuosa seg\u00fan Gramsci en el caso de los pa\u00edses del capitalismo avanzado. No menos cierto es que el PCI, por su parte, no hab\u00eda sabido desarrollar una acci\u00f3n suficientemente hegem\u00f3nica, es decir, conquistar a los sectores medios sin perder parte de las fuerzas con las que hab\u00eda confluido hist\u00f3ricamente.<\/p>\n<p>En todo caso, no se habl\u00f3 m\u00e1s de un gobierno que comprendiera al PCI. Y por esos a\u00f1os, la llegada de Margaret Thatcher y de Ronald Reagan al poder evidenciaron la ofensiva neoconservadora a escala mundial hab\u00eda comenzado.<\/p>\n<p><b>El eurocomunismo<\/b><\/p>\n<p>En el plano internacional, a mitad de los a\u00f1os 1970, Berlinguer impuls\u00f3 una propuesta que la prensa defini\u00f3 como \u00abeurocomunismo\u00bb. Se trataba de construir una alternativa internacional al comunismo sovi\u00e9tico sobre la base de la voluntad de reunir comunismo y democracia, pluralismo y libertad. De esa manera, sentando las bases del nuevo movimiento eurocomunista, construyendo una densa red de v\u00ednculos, sobre todo con los comunistas franceses y con los espa\u00f1oles, Berlinguer estaba retomando en parte una idea que hab\u00eda expuesto a comienzos de los a\u00f1os 1970: los comunistas deb\u00edan reconocer plenamente \u2014tanto antes como despu\u00e9s de su eventual conquista del gobierno\u2014 la libertad de expresi\u00f3n, de prensa, de organizaci\u00f3n pol\u00edtica, de organizaci\u00f3n sindical, de religi\u00f3n y de cultura. Solo la libertad de mercado deb\u00eda ser limitada y reglamentada y la prensa (p\u00fablica, privada y cooperativa) deb\u00eda estar al servicio de los intereses de toda la sociedad, y no de la riqueza de unos pocos. Despu\u00e9s de todo, es lo que establec\u00eda \u2014en la letra\u2014 la constituci\u00f3n italiana, redactada en 1946-1947 por comunistas, cat\u00f3licos y socialistas.<\/p>\n<p>Sin dejar de reconocer los m\u00e9ritos de la Revoluci\u00f3n rusa de 1917 y de ese primer intento de transici\u00f3n socialista, Berlinguer declaraba que los comunistas italianos pensaban que la experiencia sovi\u00e9tica era limitada, pues el Estado negaba \u2014incluso d\u00e9cadas despu\u00e9s del triunfo de la revoluci\u00f3n\u2014 las libertades pol\u00edticas fundamentales. En pol\u00e9mica con los comunistas sovi\u00e9ticos, Berlinguer no solo declar\u00f3 muchas veces que los comunistas italianos pretend\u00edan avanzar hacia el socialismo \u00abpor una v\u00eda democr\u00e1tica\u00bb: en 1977, en Mosc\u00fa, con ocasi\u00f3n del festejo del 60o aniversario de la Revoluci\u00f3n de Octubre, delante de los representantes de casi todos los partidos comunistas del mundo, Berlinguer sostuvo que la democracia era un \u00abvalor hist\u00f3rico universal\u00bb, es decir, un valor que deb\u00eda ser respetado en todas partes, y que, por lo tanto, una sociedad socialista no pod\u00eda ser realmente socialista sin ser o convertirse en democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Los sovi\u00e9ticos hicieron fracasar el eurocomunismo introduciendo divisiones entre los comunistas espa\u00f1oles y haciendo que los franceses abandonaran el proyecto. Berlinguer tuvo que avanzar solo. Empez\u00f3 a hablar de la necesidad de una \u00abtercera v\u00eda\u00bb, distinta a la vez de la socialdem\u00f3crata (que no quer\u00eda superar el capitalismo) y de la sovi\u00e9tica (que negaba la libertad). Y despu\u00e9s habl\u00f3 de una \u00abtercera etapa\u00bb: una nueva etapa en la lucha por el socialismo, que reconoc\u00eda que las etapas de la II Internacional y de la III Internacional (con sus herederos, los socialdem\u00f3cratas y los comunistas autoritarios) estaban agotadas.<\/p>\n<p>El socialismo necesitaba encontrar y experimentar nuevos caminos. No es coincidencia si muchos a\u00f1os despu\u00e9s empez\u00f3 a hablarse a nivel mundial de un nuevo socialismo, de un \u00absocialismo del siglo veintiuno\u00bb.<\/p>\n<p><b>El \u00faltimo Berlinguer<\/b><\/p>\n<p>Reconociendo el fracaso de la estrategia del \u00abcompromiso hist\u00f3rico\u00bb, considerando que en la DC hab\u00edan triunfado los peores componentes, fuertemente clientelares y corruptos, pero admitiendo tambi\u00e9n los l\u00edmites de su propio partido y la retirada pol\u00edtica de muchos militantes despu\u00e9s de a\u00f1os de enormes sacrificios y dedicaci\u00f3n pol\u00edtica, Berlinguer pens\u00f3 que hab\u00eda que dotar al PCI de un nuevo \u00abprograma fundamental\u00bb. En primer lugar, decidi\u00f3 participar de la lucha obrera de la FIAT, dejando en claro que los comunistas conceb\u00edan que la defensa de los trabajadores y de los sectores m\u00e1s empobrecidos era el pivote de toda su acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero su pensamiento \u2014en la estela de Gramsci\u2014 no atend\u00eda solo a los problemas econ\u00f3micos. En 1976, en un discurso a los j\u00f3venes de Mil\u00e1n, hab\u00eda remarcado que el capitalismo causaba \u00abel malestar, la ansiedad, la angustia, la frustraci\u00f3n, la tendencia a la desesperaci\u00f3n, la clausura individualista y las evasiones ilusorias\u00bb de las que nac\u00eda \u00abla infelicidad del hombre contempor\u00e1neo\u00bb. M\u00e1s tarde empez\u00f3 a centrar su atenci\u00f3n en los problemas de la vida cotidiana, que la pol\u00edtica no pod\u00eda ignorar: \u00ablas nuevas formas de vida, el trabajo y las ocupaciones, el ocio y el deporte, el estudio y la formaci\u00f3n ciudadana, el amor, el sexo y la vida de pareja, el hogar para las parejas j\u00f3venes, la lucha contra las drogas\u00bb, todas palabras que en ese entonces eran bastante inusuales en boca de un pol\u00edtico, pero sobre todo de uno comunista. En 1977 Berlinguer habl\u00f3 de la \u00abausteridad\u00bb como \u00aboportunidad para cambiar Italia\u00bb: la propuesta era un nuevo modelo de sociedad fundado en el consumo p\u00fablico (educaci\u00f3n, salud, etc.) y no en el consumo privado, un modelo m\u00e1s atento a la \u00abcalidad de vida\u00bb y al medioambiente.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, Berlinguer propon\u00eda un nuevo modo de hacer pol\u00edtica, en primer lugar en su partido. Denunciaba la creciente corrupci\u00f3n de todos los partidos de gobierno que buscaban solo el poder y las riquezas (la denominada \u00abcuesti\u00f3n moral\u00bb) y afirmaba que la pol\u00edtica no pod\u00eda y no deb\u00eda ignorar la \u00e9tica. Planteaba que el PCI deb\u00eda dialogar m\u00e1s con los otros partidos, sobre todo con los \u00abmovimientos\u00bb que estaban actuando en la sociedad: con el movimiento por la paz de inicios de los a\u00f1os 1980, que fue muy fuerte en toda Europa; con el movimiento ecologista, que estaba dando sus primeros pasos; con el movimiento de mujeres, que encontr\u00f3 por primera vez en un comunista a un interlocutor atento y abierto a las exigencias y a la elaboraci\u00f3n de la teor\u00eda feminista, incluso la m\u00e1s vanguardista, y a un aliado valioso en la campa\u00f1a por el aborto en Italia. Y tambi\u00e9n afirmaba con fuerza que era necesario medirse con el progreso tecnol\u00f3gico y cient\u00edfico, aceptando los aspectos positivos de la revoluci\u00f3n inform\u00e1tica que reci\u00e9n estaba empezando.<\/p>\n<p>Este \u00abnuevo Berlinguer\u00bb no tard\u00f3 en incrementar otra vez su popularidad. Encontr\u00f3 resistencias en el partido, pero no se dej\u00f3 intimidar por los dirigentes m\u00e1s moderados y nost\u00e1lgicos que a\u00f1oraban el acuerdo con los socialistas y los democristianos. Ten\u00eda el respaldo de la tendencia de izquierda de Pietro Ingrao, y sobre todo el de los militantes de la \u00abbase\u00bb comunista, los activistas del partido, las centenas de miles de afiliados entusiasmados con esta original propuesta pol\u00edtica. Todo ese apoyo lo hac\u00eda \u00abintocable\u00bb aun cuando la mayor parte del grupo dirigente no lo segu\u00eda y probablemente ni siquiera lo entend\u00eda.<\/p>\n<p>Esa popularidad extraordinaria obedec\u00eda al hecho de que era un pol\u00edtico distinto, que parec\u00eda sincero en t\u00e9rminos morales y pol\u00edticos: dec\u00eda y hac\u00eda lo que pensaba. Hab\u00eda perdido a sus viejos aliados en Italia, pero ten\u00eda nuevos en todo el mundo: desde los grandes dirigentes de la socialdemocracia de izquierda \u2014como el alem\u00e1n Willy Brandt y el sueco Olof Palme\u2014 hasta los l\u00edderes populares del \u00abtercer mundo\u00bb en lucha: los palestinos y los latinoamericanos. Berlinguer hizo que su partido se convirtiera en un defensor convencido del proceso de unidad europea. Restableci\u00f3 relaciones con los dirigentes chinos, con los que el PCI no siempre se hab\u00eda llevado tan bien. En particular, estaba atento (como Brandt) al equilibrio entre el Norte y el Sur del mundo, entre los pa\u00edses ricos y los pa\u00edses pobres. Pensaba que, si se pretend\u00eda evitar problemas grav\u00edsimos \u2014el clima, el medioambiente, las muertes por hambre y por sed\u2014, ser\u00eda necesario que un gobierno mundial se hiciera cargo de la econom\u00eda y del desarrollo.<\/p>\n<p>Su norte fue siempre el mismo: la convicci\u00f3n de convertir el \u00abcomunismo democr\u00e1tico\u00bb de matriz gramsciana en una gran experiencia a nivel mundial, preferible tanto frente al comunismo autoritario sovi\u00e9tico como a la socialdemocracia de Europa del Norte. Esta convicci\u00f3n intacta hizo que, durante los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, Berlinguer declarara sin medias tintas, en la televisi\u00f3n y frente a audiencias numerosas, que estaba orgulloso de haber mantenido toda la vida \u00ablos ideales de su juventud\u00bb. A quienes exig\u00edan cambiar el nombre del partido argumentando que el t\u00e9rmino \u00abcomunista\u00bb estaba demasiado vinculado con la experiencia dictatorial del siglo veinte, amaba responder citando una frase de Miterrand, socialista franc\u00e9s: \u00abcortar nuestras ra\u00edces\u00bb ser\u00eda \u00abel gesto suicida de un idiota\u00bb.<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que su modo de pensar hab\u00eda cambiado mucho durante medio siglo de pura pasi\u00f3n pol\u00edtica. Pero la opci\u00f3n por el comunismo, por los oprimidos y por una sociedad igualitaria y libre se mantuvo hasta el final.<\/p>\n<p>En 1984, cuando Berlinguer muri\u00f3 inesperadamente de un ACV \u2014en medio de una campa\u00f1a electoral\u2014, el pueblo italiano sinti\u00f3 que hab\u00eda perdido a uno de los pocos pol\u00edticos que admiraba: su funeral fue un evento popular del que participaron millones de personas y dirigentes que viajaron de todas partes del mundo. Las calles de Roma vivieron la manifestaci\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s grande de la historia italiana. En las elecciones europeas, celebradas pocos d\u00edas despu\u00e9s, el PCI super\u00f3 por primera y \u00faltima vez a la DC: fue el homenaje que los italianos hicieron a su pol\u00edtico m\u00e1s querido.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de Berlinguer de una \u00abnueva etapa\u00bb en la lucha por el socialismo qued\u00f3 as\u00ed interrumpida y no lleg\u00f3 a completarse. Sin embargo, su figura sigue siendo hoy un punto de referencia para muchos de los que piensan la pol\u00edtica, no como un factor para incrementar su poder personal, sino como un medio para trabajar por el cambio de la sociedad y del mundo de acuerdo con los valores de la justicia y de la solidaridad. Para todos los que desean luchar por una sociedad socialista como prolongaci\u00f3n y no como negaci\u00f3n de la democracia.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n: Valent\u00edn Huarte<\/p>\n<p>Fuente: <em>Jacobin lat<\/em> (<a href=\"https:\/\/jacobinlat.com\/2022\/05\/25\/para-enrico-berlinguer-el-comunismo-significaba-la-maxima-difusion-de-la-democracia\/\">https:\/\/jacobinlat.com\/2022\/05\/25\/para-enrico-berlinguer-el-comunismo-significaba-la-maxima-difusion-de-la-democracia\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 25 de mayo de 1922 celebramos el centenario del nacimiento del dirigente comunista italiano Enrico Berlinguer. 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