{"id":12878,"date":"2022-12-10T05:00:30","date_gmt":"2022-12-10T04:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12878"},"modified":"2022-12-10T03:08:07","modified_gmt":"2022-12-10T02:08:07","slug":"david-harvey-niega-el-imperialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12878","title":{"rendered":"David Harvey niega el imperialismo"},"content":{"rendered":"<p><em>En enero de 2018 se public\u00f3 en las p\u00e1ginas de la <\/em>Review of African Political Economy<em> (ROAPE) un art\u00edculo de John Smith critico con la visi\u00f3n de David Harvey sobre el imperialismo en el siglo XXI. A este art\u00edculo le sigui\u00f3 la respuesta de Harvey, una contrar\u00e9plica de Smith y posteriormente algunas aportaciones de otros autores. Es este un tema capital de discusi\u00f3n te\u00f3rica y creemos que vale la pena recuperarlo y traducirlo al espa\u00f1ol. En esta primera entrada publicamos la cr\u00edtica inicial a la posici\u00f3n de Harvey, y en posteriores semanas el resto, en lo que se conoce como el &#8216;debate Harvey-Smith&#8217;.<\/em><\/p>\n<h3><\/h3>\n<p>David Harvey, autor de <em>El nuevo imperialismo<\/em> y otros aclamados libros sobre capitalismo y econom\u00eda pol\u00edtica marxista, no s\u00f3lo cree que la era del imperialismo ha terminado, sino que piensa que incluso ha dado marcha atr\u00e1s. En su Comentario a <a href=\"https:\/\/cup.columbia.edu\/book\/a-theory-of-imperialism\/9780231179799\">A Theory of Imperialism<\/a>, de Prabhat y Utsa Patnaik, dice:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Los que pensamos que las viejas categor\u00edas del imperialismo no funcionan demasiado bien en estos tiempos no negamos en absoluto los complejos flujos de valor que expanden la acumulaci\u00f3n de riqueza y poder en una parte del mundo a expensas de otra. Simplemente pensamos que los flujos son m\u00e1s complicados y cambian constantemente de direcci\u00f3n. <em>La hist\u00f3rica fuga de riqueza de Oriente a Occidente durante m\u00e1s de dos siglos, por ejemplo, se ha invertido en gran medida en los \u00faltimos treinta a\u00f1os<\/em> (subrayado m\u00edo, aqu\u00ed y en todo el texto &#8211; JS, p.169).<\/p>\n<p>Por \u00abde Oriente a Occidente\u00bb l\u00e9ase \u00abde Sur a Norte\u00bb; es decir, <em>pa\u00edses de bajos salarios<\/em> y lo que algunos, incluido este autor, insisten en llamar <em>pa\u00edses imperialistas<\/em>. Para repetir la asombrosa afirmaci\u00f3n de Harvey: durante la era neoliberal, es decir, los \u00faltimos 30 a\u00f1os, no s\u00f3lo Norteam\u00e9rica, Europa y Jap\u00f3n han cesado su saqueo secular de la riqueza de \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica Latina, sino que el flujo se ha invertido: los \u00abpa\u00edses en desarrollo\u00bb est\u00e1n drenando ahora la riqueza de los centros imperialistas. Esta afirmaci\u00f3n, hecha sin ninguna prueba que la respalde ni estimaci\u00f3n de la magnitud, repite afirmaciones similares en obras anteriores de Harvey. En <em>Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo<\/em>, por ejemplo, afirma:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><span id=\"page351R_mcid7625\" class=\"markedContent\"><span class=\"\" dir=\"ltr\" role=\"presentation\">Las disparidades<\/span><\/span><span id=\"page351R_mcid7626\" class=\"markedContent\"> <span class=\"\" dir=\"ltr\" role=\"presentation\">entre<\/span><\/span><span id=\"page351R_mcid7627\" class=\"markedContent\"> <span dir=\"ltr\" role=\"presentation\">pa\u00edses en la distribuci\u00f3n global de la riqueza <\/span><\/span><span id=\"page351R_mcid7628\" class=\"markedContent\"><span dir=\"ltr\" role=\"presentation\">y la renta se han reducido mucho con el aumento de la renta per c\u00e1pita <span id=\"page353R_mcid7645\" class=\"markedContent\">en muchos pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo. <em>La transferencia neta de riqueza de<\/em><\/span><em><span id=\"page353R_mcid7646\" class=\"markedContent\"> Oriente a Occidente que hab\u00eda prevalecido durante dos siglos se ha inver<\/span><\/em><span id=\"page353R_mcid7648\" class=\"markedContent\"><em>tido<\/em> y Asia oriental en particular ocupa ahora un lugar destacado como<\/span><span id=\"page353R_mcid7649\" class=\"markedContent\"> motor de la econom\u00eda global (p. 170).<\/span><br \/>\n<\/span><\/span><\/p>\n<p>La primera frase de la cita exagera enormemente la convergencia mundial: una vez que se elimina a China del cuadro, y una vez que se tiene en cuenta el gran aumento de la desigualdad de ingresos en muchas naciones del Sur, no se ha hecho ning\u00fan progreso real en la superaci\u00f3n de la enorme brecha en los salarios reales y los niveles de vida entre \u00abOccidente\u00bb y el resto.<\/p>\n<p>La segunda frase queda refutada con un somero examen de la transformaci\u00f3n m\u00e1s importante de la era neoliberal: el traslado de los procesos de producci\u00f3n a pa\u00edses con salarios bajos. Las empresas transnacionales con sede en Europa, Norteam\u00e9rica y Jap\u00f3n han liderado este proceso, reduciendo los costes de producci\u00f3n y aumentando los m\u00e1rgenes comerciales mediante la sustituci\u00f3n de mano de obra nacional relativamente bien pagada por mano de obra extranjera mucho m\u00e1s barata. En su obra <em>Outsourcing, Protecionism, and the Global Labor Arbitrage<\/em> Stephen Roach, entonces economista senior de Morgan Stanley responsable de sus operaciones en Asia, explicaba por qu\u00e9:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En una \u00e9poca de exceso de oferta, las empresas carecen m\u00e1s que nunca de capacidad de fijaci\u00f3n de precios. Por ello, las empresas deben ser implacables en su b\u00fasqueda de nuevas eficiencias. No es sorprendente que el principal objetivo de estos esfuerzos sea la mano de obra, que representa la mayor parte de los costes de producci\u00f3n en el mundo desarrollado&#8230; Los salarios en China y la India oscilan entre el 10% y el 25% de los de trabajadores de calidad comparable en Estados Unidos y el resto del mundo desarrollado. En consecuencia, <em>la externalizaci\u00f3n al extranjero que extrae productos de trabajadores con salarios relativamente bajos en el mundo en desarrollo se ha convertido en una t\u00e1ctica de supervivencia cada vez m\u00e1s urgente para las empresas de las econom\u00edas desarrolladas<\/em>.<\/p>\n<p>La enorme escala de la externalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n a pa\u00edses con salarios bajos, ya sea a trav\u00e9s de inversiones extranjeras directas o de relaciones indirectas de plena competencia, significa una gran expansi\u00f3n de la explotaci\u00f3n de la mano de obra del Sur por parte de las compa\u00f1\u00edas transnacionales estadounidenses, europeas y japonesas, legiones de trabajadores que, adem\u00e1s, est\u00e1n sometidos a una mayor <em>tasa<\/em> de explotaci\u00f3n. En ocasiones, David Harvey parece reconocer esta realidad. En su cr\u00edtica a los Patnaiks, por ejemplo, dos p\u00e1rrafos antes de su afirmaci\u00f3n de que Oriente est\u00e1 drenando ahora la riqueza de Occidente, se\u00f1ala que \u00abFoxconn, que fabrica ordenadores Apple en condiciones laborales de superexplotaci\u00f3n para mano de obra inmigrante en el sur de China, registra un beneficio del 3%, mientras que Apple, que vende los ordenadores en los pa\u00edses metropolitanos, obtiene un 27%\u00bb. Sin embargo, esto, y el panorama m\u00e1s amplio que tan elocuentemente ilustra, implica nuevos y muy crecientes flujos de valor y plusval\u00eda hacia las transnacionales estadounidenses, europeas y japonesas procedentes de trabajadores chinos, bangladesh\u00edes, mexicanos y de otros pa\u00edses con salarios bajos, y da razones para creer que esta transformaci\u00f3n marca una nueva etapa en el desarrollo del imperialismo. David Harvey, desafiando la evidencia, pero reflejando una opini\u00f3n generalizada entre los marxistas de los pa\u00edses imperialistas, cree que ocurre lo contrario.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.akal.com\/libro\/el-enigma-del-capital_34794\/\"><em>El enigma del capital<\/em><\/a> de Harvey no s\u00f3lo proporciona la primera iteraci\u00f3n de su opini\u00f3n de que \u00abOriente\u00bb est\u00e1 drenando ahora la riqueza de \u00abOccidente\u00bb, sino tambi\u00e9n su fuente: Harvey cita con aprobaci\u00f3n las \u00abd\u00e9lficas estimaciones del Consejo Nacional de Inteligencia de EE.UU., publicadas poco despu\u00e9s de la elecci\u00f3n de Obama, sobre c\u00f3mo ser\u00e1 el mundo en 2025\u00bb. Quiz\u00e1 por primera vez, un organismo oficial estadounidense ha predicho que para entonces Estados Unidos&#8230; ya no ser\u00e1 el actor dominante&#8230;. Sobre todo, \u00abcontinuar\u00e1 el desplazamiento sin precedentes de la riqueza relativa y el poder econ\u00f3mico, aproximadamente de oeste a este, que ya est\u00e1 en marcha\u00bb\u00bb (pp. 34-35). Harvey repite esto, pero con su propio giro: \u00abEste \u00abdesplazamiento sin precedentes\u00bb ha invertido la prolongada fuga de riqueza desde el este, el sudeste y el sur de Asia hacia Europa y Norteam\u00e9rica que se viene produciendo desde el siglo XVIII\u00bb (p. 35).<\/p>\n<p>Sin embargo, en otra parte del libro, Harvey reconoce que \u00abinundadas de excedentes de capital, las empresas estadounidenses comenzaron a deslocalizar la producci\u00f3n a mediados de los a\u00f1os sesenta, pero este movimiento no cobr\u00f3 fuerza hasta una d\u00e9cada m\u00e1s tarde\u00bb, y que el desplazamiento de la producci\u00f3n a \u00abcualquier lugar del mundo \u2013preferiblemente donde la mano de obra y las materias primas fueran m\u00e1s baratas\u2013\u00bb estaba impulsado por la decisi\u00f3n de los capitalistas estadounidenses de exportar su capital (directamente, a trav\u00e9s de la IED, o indirectamente, a trav\u00e9s de los mercados de capitales) en lugar de invertirlo en casa. Todo ello implica un creciente poder metropolitano sobre las econom\u00edas receptoras y una mayor explotaci\u00f3n de su mano de obra viva, para lo cual el t\u00e9rmino m\u00e1s apropiado es \u00abimperialismo\u00bb. Una pista que ayuda a explicar c\u00f3mo Harvey racionaliza su negaci\u00f3n del imperialismo puede encontrarse en <em><a href=\"http:\/\/biblioteca.clacso.edu.ar\/clacso\/se\/20130702120830\/harvey.pdf\">El nuevo imperialismo<\/a><\/em>, donde dice que \u00ablas corporaciones capitalistas transnacionales&#8230; se extienden por el mapa del mundo de formas que eran impensables en fases anteriores del imperialismo (los <em>trusts<\/em> y c\u00e1rteles que Lenin y Hilferding describieron estaban todos muy estrechamente ligados a determinados Estados-naci\u00f3n)\u00bb. (pp.176-177). En otras palabras, es el \u00abcapital global\u00bb desarraigado, desterritorializado y despersonalizado el que se beneficia del traslado de la producci\u00f3n a los pa\u00edses de bajos salarios, no las multinacionales estadounidenses y europeas y sus propietarios capitalistas.<\/p>\n<p>El comentario de David Harvey al nuevo libro de los Patnaik destaca tambi\u00e9n por su referencia a la <em>superexplotaci\u00f3n<\/em>, notable por su ausencia en el resto de su obra sobre el imperialismo y la teor\u00eda del valor:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La masa continental tropical y subtropical cuenta con una enorme reserva de mano de obra que vive en condiciones propicias para la superexplotaci\u00f3n. En los \u00faltimos 40 a\u00f1os (y esto es nuevo), el capital ha intentado movilizar cada vez m\u00e1s esta reserva de mano de obra en busca de mayores beneficios mediante el desarrollo industrial. Si hay un mapa que confirma el car\u00e1cter distintivo de la masa continental tropical, es el que muestra la ubicaci\u00f3n de las zonas francas industriales, el 90% de las cuales se encuentran en la masa continental tropical. Y es la reserva de mano de obra lo que atrae, no la base agraria (aunque la proletarizaci\u00f3n parcial que se produce a medida que la reproducci\u00f3n social se lleva a cabo en la tierra mientras que el capital s\u00f3lo explota la mano de obra con un salario inferior al vital es sin duda importante) (p. 165).<\/p>\n<p>No define la superexplotaci\u00f3n, pero incluso su invocaci\u00f3n es un punto de partida importante. Sin embargo, parte&#8230; pero no llega: El \u00abcapital\u00bb sigue siendo una abstracci\u00f3n incorp\u00f3rea y desterritorializada, y no los millonarios propietarios de empresas multinacionales congregados en los pa\u00edses imperialistas, lo que le permite eludir la conclusi\u00f3n obvia: que este nuevo y enormemente importante desarrollo implica un gran impulso a los flujos de valor desde los pa\u00edses de bajos salarios hacia los centros imperialistas. La ofuscaci\u00f3n de Harvey sobre las continuas divisiones imperialistas se extiende, m\u00e1s adelante en la misma p\u00e1gina que la cita anterior, a la afirmaci\u00f3n de que las condiciones en los mercados laborales de los pa\u00edses \u00abmetropolitanos\u00bb y de bajos salarios est\u00e1n convergiendo y las fronteras entre ellos est\u00e1n desapareciendo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">la distinci\u00f3n entre la reserva [ej\u00e9rcito de trabajo] en el centro metropolitano y en la periferia se ha reducido mucho por la globalizaci\u00f3n en los \u00faltimos tiempos, de tal manera que podemos pensar razonablemente que la confrontaci\u00f3n capital-trabajo est\u00e1 m\u00e1s unificada ahora en todos los espacios de la econom\u00eda global.<\/p>\n<p>La negaci\u00f3n del imperialismo por parte de Harvey es todo menos clara. Sus credenciales como cient\u00edfico social progresista y te\u00f3rico marxista no podr\u00edan sobrevivir a un rechazo categ\u00f3rico de la relevancia contempor\u00e1nea del imperialismo, o a la negativa a reconocer la persistencia de sus formas m\u00e1s desnudas y familiares. En lugar de ello, ofusca, siembra la confusi\u00f3n y pretende ser agn\u00f3stico sobre esta cuesti\u00f3n de cuestiones. En su cr\u00edtica a la teor\u00eda de Patnaik, por ejemplo, habla del \u00abproblema del imperialismo \u2013si es que existe\u2013\u00bb y pone como ejemplo<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">el caso del algod\u00f3n, cuyo precio a la baja ha sido destructivo, en particular para los productores de \u00c1frica Occidental. No se trata de negar las transferencias de riqueza y valor que se producen a trav\u00e9s del comercio mundial y el extractivismo, o de las pol\u00edticas geoecon\u00f3micas que perjudican a los productores primarios. Se trata m\u00e1s bien de insistir en que no subsumamos todas estas caracter\u00edsticas bajo la r\u00fabrica simple y enga\u00f1osa de un imperialismo que depende de una forma anacr\u00f3nica y enga\u00f1osa de determinismo geogr\u00e1fico f\u00edsico. (p. 161).<\/p>\n<p>La \u00faltima parte de esto se refiere a la teor\u00eda distintiva desarrollada por Prabhat y Utsa Patnaik en <em>A Theory of Imperialism<\/em>; si la caracterizaci\u00f3n que hace Harvey de ella es justa est\u00e1 fuera del alcance de este art\u00edculo, pero est\u00e1 muy claro que el objetivo de Harvey no es alguna variante espec\u00edfica de la teor\u00eda del imperialismo, es la teor\u00eda del imperialismo <em>tout court<\/em>, y todos los que se consideran antiimperialistas.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n: La afirmaci\u00f3n de Harvey de que \u00abOriente\u00bb explota ahora a \u00abOccidente\u00bb, una afirmaci\u00f3n respaldada nada m\u00e1s que por su autoridad, es falsa. No podr\u00eda estar m\u00e1s equivocado, ni respecto a una cuesti\u00f3n m\u00e1s importante. La ra\u00edz de su error es su negaci\u00f3n de que el desplazamiento mundial de la producci\u00f3n a los pa\u00edses de bajos salarios representa una profundizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n imperialista. En un extracto de mi libro, <em>Imperialism in the Twenty-First Century<\/em> (El imperialismo en el siglo XXI), rastreo la incapacidad de Harvey para reconocer o analizar este rasgo caracter\u00edstico de la globalizaci\u00f3n neoliberal a trav\u00e9s de varias de sus obras, desde su c\u00e9lebre <em>Limits to Capital<\/em> (<em>Los l\u00edmites del capitalismo y la teor\u00eda marxista<\/em>).<\/p>\n<p><strong>Extracto sobre David Harvey del libro de John Smith <em>El imperialismo en el siglo XXI<\/em>\u00a0 (pp. 199-202)<\/strong><\/p>\n<p>Destacado entre los te\u00f3ricos marxistas contempor\u00e1neos, David Harvey ha publicado una serie de influyentes libros sobre la teor\u00eda del valor de Marx, sobre el neoliberalismo y sobre el nuevo imperialismo. Debido a la amplia audiencia que han ganado sus puntos de vista, es necesario someterlos a una rigurosa evaluaci\u00f3n, una tarea que s\u00f3lo puede esbozarse aqu\u00ed.<\/p>\n<p>El argumento central de la teor\u00eda de Harvey sobre el nuevo imperialismo es que la sobreacumulaci\u00f3n de capital empuja a los capitalistas y al capitalismo a recurrir cada vez m\u00e1s a formas no capitalistas de saqueo, es decir, formas distintas a la extracci\u00f3n de plusval\u00eda del trabajo asalariado, desde la confiscaci\u00f3n de la propiedad comunal a la privatizaci\u00f3n del bienestar, que surgen de la invasi\u00f3n del capital sobre los bienes comunes, ya sea la propiedad p\u00fablica o la naturaleza virgen.<\/p>\n<p>Sostiene que el nuevo imperialismo se caracteriza por \u00abun cambio de \u00e9nfasis de la acumulaci\u00f3n a trav\u00e9s de la reproducci\u00f3n ampliada a la acumulaci\u00f3n a trav\u00e9s de la desposesi\u00f3n\u00bb, siendo \u00e9sta ahora \u00abla principal contradicci\u00f3n a la que hay que enfrentarse\u00bb (<em>The New Imperialism<\/em>, Oxford: Oxford University Press, 2003, pp. 176-77). Harvey tiene raz\u00f3n al llamar la atenci\u00f3n sobre la continua e incluso creciente importancia de las viejas y nuevas formas de acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n, pero no reconoce que el cambio de \u00e9nfasis m\u00e1s significativo del imperialismo <em>va en una direcci\u00f3n totalmente diferente<\/em>: hacia la transformaci\u00f3n de sus propios procesos centrales de extracci\u00f3n de plusval\u00eda a trav\u00e9s de la globalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n impulsada por el arbitraje laboral mundial, un fen\u00f3meno totalmente interno a la relaci\u00f3n capital-trabajo.<\/p>\n<p><em>Los l\u00edmites del capital<\/em> de Harvey (Londres: Verso, 2006; publicado por primera vez en 1982. Publicado en espa\u00f1ol por Fondo de Cultura Econ\u00f3mica como <em>Los l\u00edmites del capitalismo y la teor\u00eda marxista<\/em>) tiene un t\u00edtulo deliberadamente ambiguo. Este libro intenta descubrir los l\u00edmites al implacable avance del capital, y tambi\u00e9n identificar las limitaciones de <em>El capital<\/em>, de la teor\u00eda de Marx sobre el desarrollo capitalista. <em>Limits to Capital<\/em> tiene mucho menos que decir sobre el imperialismo que el propio <em>El capital<\/em>. De hecho, el imperialismo s\u00f3lo recibe una breve y desganada menci\u00f3n (pp. 441-2): \u00abGran parte de lo que pasa por imperialismo se basa en la realidad de la explotaci\u00f3n de los pueblos de una regi\u00f3n por los de otra&#8230;.. Los procesos descritos permiten que la producci\u00f3n geogr\u00e1fica de plusval\u00eda diverja de su distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica\u00bb. En lugar de profundizar en esta importante idea, no se le presta m\u00e1s atenci\u00f3n. Harvey retoma el tema del desplazamiento geogr\u00e1fico de la producci\u00f3n a los pa\u00edses de bajos salarios en <em>The Condition of Postmodernity<\/em> (Oxford: Blackwell, 1990, p. 165; <em>La condici\u00f3n de la posmodernidad<\/em>, Amorrortu 2008), donde esto no se ve como un signo de profundizaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n imperialista, como implica su comentario de pasada en <em>Limits to Capital<\/em>, sino de su declive acelerado:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A partir de mediados de los a\u00f1os setenta&#8230; los pa\u00edses de reciente industrializaci\u00f3n&#8230; empezaron a hacer incursiones importantes en los mercados de ciertos productos (textiles, electr\u00f3nicos, etc.) de los pa\u00edses capitalistas avanzados, y pronto se les unieron otros pa\u00edses de reciente industrializaci\u00f3n, como Hungr\u00eda, India, Egipto y los pa\u00edses que hab\u00edan seguido estrategias de sustituci\u00f3n de importaciones (Brasil, M\u00e9xico)&#8230; Algunos de los cambios de poder desde 1972 en la econom\u00eda pol\u00edtica mundial del capitalismo avanzado han sido realmente notables. La dependencia de Estados Unidos del comercio exterior &#8230; se duplic\u00f3 en el periodo 1973-80. Las importaciones de los pa\u00edses en desarrollo se multiplicaron casi por diez.<\/p>\n<p>Esto pone la realidad cabeza abajo: lejos de significar un desplazamiento de poder hacia los pa\u00edses de bajos salarios, el crecimiento del comercio exterior refleja una enorme expansi\u00f3n del poder de las transnacionales imperialistas <em>sobre<\/em> estos pa\u00edses \u2013y de la creciente dependencia de estas corporaciones de la plusval\u00eda extra\u00edda de sus trabajadores\u2013.<\/p>\n<p>Esta conclusi\u00f3n viene sugerida por el reconocimiento de Harvey, en la misma obra, de (p. 153) \u00abla mayor capacidad del capital multinacional para llevar al extranjero los sistemas fordistas de producci\u00f3n en masa, y all\u00ed explotar la fuerza de trabajo femenina extremadamente vulnerable en condiciones de salarios extremadamente bajos y seguridad laboral insignificante\u00bb.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, el desplazamiento global de los procesos de producci\u00f3n a naciones con salarios bajos fue impulsado por las transnacionales para reforzar su competitividad y rentabilidad, y con gran \u00e9xito, aunque Harvey lo presenta como una prueba del <em>declive<\/em> de la competitividad imperialista. Seg\u00fan Harvey, el capital central intenta resolver su crisis de sobreacumulaci\u00f3n a trav\u00e9s de un arreglo espacial, que implica la producci\u00f3n de (p. 183) \u00abnuevos espacios dentro de los cuales la producci\u00f3n capitalista pueda proceder (a trav\u00e9s de inversiones infraestructurales, por ejemplo), el crecimiento del comercio y las inversiones directas, y la exploraci\u00f3n de nuevas posibilidades para la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo\u00bb.<\/p>\n<p>Esto es lo que Marx llam\u00f3 un concepto ca\u00f3tico. En lugar de la vaguedad deliberada de la exploraci\u00f3n de nuevas posibilidades para la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo, \u00bfqu\u00e9 tal algo mucho m\u00e1s directo como la intensificaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n de la mano de obra barata? Al final, los intentos de Harvey de a\u00f1adir una dimensi\u00f3n espacial a la teor\u00eda marxista del capitalismo fracasan porque se olvida de discutir las implicaciones espaciales de los controles de inmigraci\u00f3n, de la profundizaci\u00f3n del gradiente salarial entre naciones imperialistas y semicoloniales, del arbitraje salarial global.<\/p>\n<p>En <em>The New Imperialism<\/em>, publicado en 2003, Harvey dedica dos p\u00e1ginas a la globalizaci\u00f3n de los procesos de producci\u00f3n. Comienza insertando este desarrollo en su tesis b\u00e1sica de la sobreacumulaci\u00f3n de capital (pp. 63-4): \u00abLa mano de obra barata y f\u00e1cil de explotar, unida a la creciente facilidad de la movilidad geogr\u00e1fica de la producci\u00f3n, abri\u00f3 nuevas oportunidades para el empleo rentable del capital excedente. Pero en poco tiempo esto exacerb\u00f3 el problema de la producci\u00f3n de capital excedente en todo el mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Separando formalmente a los capitalistas industriales de los capitalistas financieros, atribuye el origen impulsor de la ola de externalizaci\u00f3n al poder desatado de los capitalistas financieros que afirman su dominio sobre el capital manufacturero, en gran detrimento de los intereses nacionales de Estados Unidos (pp. 64-65):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Una bater\u00eda de cambios tecnol\u00f3gicos y organizativos&#8230; promovi\u00f3 el tipo de movilidad geogr\u00e1fica del capital manufacturero del que el capital financiero, cada vez m\u00e1s hiperm\u00f3vil, pod\u00eda alimentarse. Aunque el cambio hacia el poder financiero aport\u00f3 grandes beneficios directos a Estados Unidos, los efectos sobre su propia estructura industrial fueron muy traum\u00e1ticos, si no catastr\u00f3ficos&#8230;. Oleada tras oleada de desindustrializaciones golpearon industria tras industria y regi\u00f3n tras regi\u00f3n&#8230;. Estados Unidos fue c\u00f3mplice del debilitamiento de su dominio en el sector manufacturero al desatar los poderes de las finanzas en todo el mundo. El beneficio, sin embargo, fueron productos cada vez m\u00e1s baratos procedentes de otros lugares para alimentar el consumismo sin fin con el que EE.UU. estaba comprometido.<\/p>\n<p>Dejando a un lado su perspectiva nacionalista y proteccionista, y su incapacidad para advertir que las mercanc\u00edas m\u00e1s baratas procedentes de otros lugares son posibles gracias a una mano de obra m\u00e1s barata en otros lugares, es decir, a la superexplotaci\u00f3n, el argumento de Harvey contiene un fallo garrafal. La externalizaci\u00f3n no fue impulsada tanto por el despertar de las finanzas como por el estancamiento y el declive de la tasa de beneficios de la industria manufacturera y los esfuerzos de los capitanes de la industria por contrarrestarlo.<\/p>\n<p>El aumento de las importaciones de productos manufacturados baratos hizo mucho m\u00e1s que alimentar el consumismo, tambi\u00e9n apoy\u00f3 directamente la rentabilidad y la posici\u00f3n competitiva de los gigantes industriales norteamericanos, y fue promovido activamente por ellos. Lejos de poner fin al dominio de Estados Unidos \u2013en otras palabras, a la capacidad de sus corporaciones para capturar la mayor parte de la plusval\u00eda\u2013, la externalizaci\u00f3n ha abierto nuevas v\u00edas para que los capitalistas estadounidenses, europeos y japoneses afiancen su dominio sobre la producci\u00f3n manufacturera mundial.<\/p>\n<p>El error fundamental de Harvey s\u00f3lo explica hasta cierto punto el terrible reformismo de su conclusi\u00f3n de <em>El nuevo imperialismo<\/em>, donde aboga (pp. 209-211) por \u00abun retorno a un imperialismo m\u00e1s ben\u00e9volo de tipo New Deal, preferiblemente alcanzado a trav\u00e9s del tipo de coalici\u00f3n de potencias capitalistas que Kautsky previ\u00f3 hace mucho tiempo&#8230;. [Esto] es sin duda suficiente para luchar en la coyuntura actual\u00bb, olvidando lo que escribi\u00f3 dos d\u00e9cadas antes en su conclusi\u00f3n de <em>Los l\u00edmites del capitalismo<\/em> (p. 444): \u00abEl mundo se salv\u00f3 de los terrores de la Gran Depresi\u00f3n no gracias a alg\u00fan nuevo acuerdo glorioso o al toque m\u00e1gico de la econom\u00eda keynesiana en las tesorer\u00edas del mundo, sino gracias a la destrucci\u00f3n y la muerte de la guerra global\u00bb.<\/p>\n<p><em>John Smith se doctor\u00f3 en la Universidad de Sheffield y actualmente trabaja por cuenta propia como investigador y escritor. Fue trabajador en una plataforma petrol\u00edfera, conductor de autob\u00fas e ingeniero de telecomunicaciones, y es activista desde hace mucho tiempo en los movimientos contra la guerra y de solidaridad con Am\u00e9rica Latina. Ganador del primer premio Paul A. Baran-Paul M. Sweezy Memorial Award con una monograf\u00eda original sobre la econom\u00eda pol\u00edtica del imperialismo, <\/em>Imperialism in the Twenty-First Century<em> de John es un examen fundamental de la relaci\u00f3n entre los principales pa\u00edses capitalistas y el resto del mundo en la era de la globalizaci\u00f3n neoliberal. Puede ponerse en contacto con \u00e9l en johncsmith@btinternet.com.<\/em><\/p>\n<p><em>Esta entrada [la original en ingl\u00e9s] es una versi\u00f3n ligeramente ampliada de \u00abDavid Harvey niega el imperialismo\u00bb, publicado en <\/em>Nuestra Am\u00e9rica XXI<em>, n\u00famero 14 (diciembre de 2017), a su vez esta es una versi\u00f3n editada de una versi\u00f3n editada de \u00abA critique of David Harvey&#8217;s analysis of imperialism\u00bb, publicado en agosto de 2017 por <\/em>MROnline<em>.<\/em><\/p>\n<p>Fuente: ROAPE, enero de 2018: <a href=\"https:\/\/roape.net\/2018\/01\/10\/david-harvey-denies-imperialism\/\">https:\/\/roape.net\/2018\/01\/10\/david-harvey-denies-imperialism\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En enero de 2018 se public\u00f3 en las p\u00e1ginas de la Review of African Political Economy (ROAPE) un art\u00edculo de<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12880,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1555],"tags":[1910,1909],"class_list":["post-12878","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperialismo","tag-debate-harvey-smith","tag-imperialismo-en-el-siglo-xxi"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12878"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12878\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12880"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}