{"id":12984,"date":"2022-12-27T05:00:01","date_gmt":"2022-12-27T04:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12984"},"modified":"2023-02-04T04:47:35","modified_gmt":"2023-02-04T03:47:35","slug":"sobre-el-amor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12984","title":{"rendered":"Sobre el amor"},"content":{"rendered":"<p><em>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se est\u00e1n organizando diversos actos de recuerdo y homenaje y, desde Espai Marx, cada semana a lo largo de 2022-2023 publicaremos como nuestra peque\u00f1a aportaci\u00f3n un texto suyo para apoyar estos actos y dar a conocer su obra. La selecci\u00f3n y edici\u00f3n de todos estos textos corre a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal.<\/em><\/p>\n<p><em>Intervenci\u00f3n en M\u00e1laga, 14\/XII\/2010.<\/em><\/p>\n<p><em>El escrito no est\u00e1 completamente desarrollado en sus pasos finales.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>I. En un nuevo \u00abbanquete\u00bb sobre el amor, como este al que nos ha convocado aqu\u00ed, en M\u00e1laga, Ana Jorge, seguramente conviene imitar a los griegos de la Antig\u00fcedad y ponernos bajo la advocaci\u00f3n de las musas.<\/p>\n<p>Y en no habiendo ya musas y al tener que hablar desde el punto de vista del racionalismo atemperado, que es el m\u00edo, lo mejor que se me ocurre para empezar es ponerme bajo la advocaci\u00f3n de tres santos de mi devoci\u00f3n (en esto y en otras cosas).<\/p>\n<p>El primero de los santos laicos que quiero traer a colaci\u00f3n aqu\u00ed es, como suelen decir los cr\u00edticos literarios, un moderno, un padre de la modernidad (europea): Cervantes. En la segunda parte del <em>Quijote<\/em>, cap\u00edtulo XXI, en el episodio de las bodas de Camacho, que alude a una narraci\u00f3n amorosa m\u00e1s larga, cuando llega el momento de descubrir el artificio inventado por el amante Basilio para conseguir el matrimonio con Quiteria, despu\u00e9s de escuchar muchas y reiteradas quejas de amor, Cervantes hace decir a Sancho (en el momento en que se descubre la artima\u00f1a del amor, vamos a decirlo as\u00ed, crepuscular): Para estar tan herido este mancebo \u2014dijo a este punto Sancho Panza\u2014, mucho habla. H\u00e1ganle que se deje de requiebros y que atienda a su alma, que, a mi parecer, m\u00e1s la tiene en la lengua que en los dientes\u00bb (<em>El Quijote<\/em>, II, XXXI)<\/p>\n<p>La segunda \u00abmusa\u00bb que quiero traer a colaci\u00f3n aqu\u00ed es el ilustrado Voltaire, quien en un determinado momento escribe algo que hay que tener muy en cuenta cuando se habla de amor. Dice Voltaire: El humano es un ser que se caracteriza porque primero decide lo que hacer y luego, una vez decidido, se pasa el tiempo buscando argumentos para la justificaci\u00f3n ideol\u00f3gica de su decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Y el tercer santo de mi devoci\u00f3n bajo cuya advocaci\u00f3n me quiero poner es el utopista Charles Fourier, el autor de <em>L&#8217;\u00e9garement de la raison<\/em> y de la <em>Teor\u00eda de los cuatros movimientos<\/em> y de tantas otras cosas interesantes para nuestro asunto. Al hacer el repaso sumario de lo que se ha escrito sobre las pasiones, sobre el deseo y sobre el amor apasionado en particular Fourier escribi\u00f3, con mucho tino, que los fil\u00f3sofos apenas se han ocupado del tema del amor y que eso tiene que ver con que no saben nada sobre las mujeres o las desprecian.<\/p>\n<p>No querr\u00eda deducir demasiadas cosas contundentes de ah\u00ed, pero s\u00ed al menos tres que nos pueden orientar metodol\u00f3gicamente:<\/p>\n<p>Una: sobre el amor, contenci\u00f3n en el hablar (otros dir\u00edan \u00absilencio\u00bb, pero, como se sabe, eso es imposible\u2026)<\/p>\n<p>Dos: sobre el amor, hacer m\u00e1s caso a lo que se hace como consecuencia de las decisiones individuales de las personas que a los largos discursos con los que justificamos, <em>a posteriori<\/em>, lo que decidimos hacer sin discurso previo.<\/p>\n<p>Tres: al reflexionar sobre el amor, y sobre todo viniendo del campo de la filosof\u00eda, humildad porque el gremio de los fil\u00f3sofos poco ha dicho al respecto; y atenci\u00f3n a lo que han dicho y dicen las mujeres al respecto no s\u00f3lo porque la defensa de la igualdad de g\u00e9nero depende casi todo lo dem\u00e1s sino tambi\u00e9n porque ha habido y hay un discurso espec\u00edfico que los varones fil\u00f3sofos no hemos suficientemente en cuenta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II. Como aqu\u00ed se trata de un \u00abbanquete\u00bb, o sea, de dialogar y de discutir m\u00e1s que de conferenciar, pontificar o de dar lecciones, voy a arrancar, para la pol\u00e9mica, con una declaraci\u00f3n sobre <em>los tiempos de crisis<\/em> que tal vez sonar\u00e1 a proclama neo-rom\u00e1ntica, pero que no quisiera dejar de hacer: en tiempos de crisis, o, como dir\u00eda H\u00f6lderlin, en tiempos menesterosos, en los tiempos malos para la l\u00edrica, e incluso en tiempos de crisis de civilizaci\u00f3n, como decimos ahora, tambi\u00e9n se ha cantado, se canta y se cantar\u00e1 al amor. Hacer sociolog\u00eda, psicolog\u00eda, fisiolog\u00eda e incluso econom\u00eda de la pasi\u00f3n amorosa no quita ni tiene por qu\u00e9 quitar sobre el reconocimiento de que sigue representando lo que llamamos amor en s\u00ed mismo (sea el eros, el amor-pasi\u00f3n, el amor propio, el amor al pr\u00f3jimo o el amor a la humanidad).<\/p>\n<p>Los poetas saben mucho de eso, y por lo general, los poetas buenos no necesitan, ni suelen pedir, m\u00e1s explicaciones al respecto. Se limitan al <em>eadem sed aliter<\/em>. Me remito a lo que escrib\u00eda aqu\u00ed, en los tiempos oscuros de la dictadura franquista, un poeta del amor de los que m\u00e1s me gustan, Claudio Rodr\u00edguez, en un momento hist\u00f3rico en el que en este pa\u00eds casi hab\u00eda que pedir perd\u00f3n por poetizar sobre el amor.<\/p>\n<p>Y por lo que hace a los \u00faltimos tiempos, a los tiempos de la llamada crisis de civilizaci\u00f3n, me remito a lo que han estado escribiendo poetas como Benedetti, Gimferrer, Garc\u00eda Montero, Riechmann o Gioconda Belli, por poner cuatro ejemplos de poetas distintos, de corrientes distintas, que han poetizado mucho sobre el amor en sus distintas dimensiones.<\/p>\n<p>Pero los dem\u00e1s, los que no somos poetas, aunque seamos aficionados a la poes\u00eda, parece que s\u00ed necesitamos explicaciones. Empezando por los fil\u00f3sofos y siguiendo por los cient\u00edficos sociales. Una contraprueba de lo que estoy diciendo es lo nos disponemos a hacer aqu\u00ed Eloy y yo, en esta crisis que estamos viviendo.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda decir incluso que en los \u00faltimos tiempos la reflexi\u00f3n filos\u00f3fico-sociol\u00f3gica sobre el amor se ha puesto de moda. Durante el \u00faltimo a\u00f1o se han publicado, que yo sepa, al menos tres ensayos sobre el amor: el de Eloy [Fern\u00e1ndez Porta][1], el de Manolo Cruz sobre los fil\u00f3sofos y el amor y el de Javier S\u00e1daba, <em>El amor y sus formas<\/em>, con enfoques y puntos de vista muy diferentes.<\/p>\n<p>Que ensayistas y fil\u00f3sofos hablen sobre el amor sin haberse puesto de acuerdo previamente y sin buscar, por otra parte, el m\u00e9rito acad\u00e9mico o la subvenci\u00f3n del Ministerio del ramo (que son hoy en d\u00eda las motivaciones b\u00e1sicas que los universitarios tenemos para escribir) algo querr\u00e1 decir.<\/p>\n<p>El asunto importante no es, pues, si en tiempos de crisis se hablar\u00e1 y escribir\u00e1 sobre el amor sino <em>qu\u00e9 decir sobre el amor<\/em> en la crisis de esta civilizaci\u00f3n ultracapitalista caracterizada por la mercantilizaci\u00f3n, la tecnificaci\u00f3n y profesionalizaci\u00f3n de todo lo humano y todo lo divino.<\/p>\n<p>Mi punto de vista al respecto es: en esta crisis de la civilizaci\u00f3n ultracapitalista caracterizada por la mercantilizaci\u00f3n, la tecnificaci\u00f3n y la profesionalizaci\u00f3n de todo lo humano y lo divino todav\u00eda puede servir como punto de partida, en el \u00e1mbito de la sociolog\u00eda del sociolog\u00eda del conocimiento, de la comunicaci\u00f3n y, en general, de las formas simb\u00f3licas, una intuici\u00f3n de Marx, en los <em>Grundrisse<\/em>, en los que dec\u00eda que la obnubilaci\u00f3n de la conciencia y la extensi\u00f3n de las alienaciones producen la cristalizaci\u00f3n repetitiva de las formas ideol\u00f3gicas de la cultura, en particular de dos de sus formas: la <em>legitimaci\u00f3n positivista<\/em> de lo existente y la a\u00f1oranza rom\u00e1ntica del pasado. Por eso el capitalismo, en su crisis, no puede salir de la oscilaci\u00f3n entre esas dos formas: positivismo y romanticismo.<\/p>\n<p>Esta intuici\u00f3n se tiene que poner al d\u00eda, claro est\u00e1 en un doble sentido: precisando m\u00e1s sobre lo que entendemos por <em>eros<\/em> y por superproducci\u00f3n de los afectos en el capitalismo tard\u00edo, posmoderno o neoliberal; y precisando m\u00e1s sobre las formas que han ido tomado \u00faltimamente aquellas dos reacciones paralelas de las que hablaba Marx: sobre qu\u00e9 significa hoy aceptaci\u00f3n positivista de lo dado, de lo que hay (los j\u00f3venes dicen constantemente: \u00abeso es lo que hay\u00bb) y sobre las nuevas y renovadas formas de reproducci\u00f3n del esp\u00edritu rom\u00e1ntico (de la m\u00edstica a la utop\u00eda, que tienen a unir pasado <em>idealizado<\/em> con futuro <em>esperanzado<\/em>).<\/p>\n<p>Yo creo que, salvando todo lo que haya que salvar, eso es lo que ha intentado hacer Eloy en su \u00faltimo libro, un libro que trata todo, como dice el subt\u00edtulo, de la sobreproducci\u00f3n de los afectos, del mercado afectivo, de las corporaciones, de las im\u00e1genes, de las t\u00e9cnicas y de los medios que est\u00e1n contribuyendo a configurar el discurso actual, oficial y extraoficial, sobre el eros. Eloy lo hace, entra en el camino de las presiones, con referencias generacionales que, en gran parte, ya no son las m\u00edas, con una intenci\u00f3n, casi siempre par\u00f3dica, que no oculta en absoluto la seriedad del asunto (y sobre la que discutiremos, porque eso es una cuesti\u00f3n no s\u00f3lo de estilo sino relativa a lo que se elige como potencial lector), pero, en cualquier caso, apuntando casi siempre a tendencias que rompen de forma clamorosa esquemas establecidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III. La referencia a las corporaciones, a las im\u00e1genes, a las t\u00e9cnicas y a los medios publicitarios remite inmediatamente a lo que entendemos por sociolog\u00eda de las relaciones personales; y \u00e9sta a lo que puede ser un punto de vista <em>materialista<\/em> que hace pasar a primer plano el contexto socio-econ\u00f3mico en el que hoy hablamos de amor.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo dialogar con este nuevo punto de vista sociol\u00f3gico y materialista sobre el amor desde la tradici\u00f3n marxista, que es la m\u00eda?<\/p>\n<p>Al repasar para esta intervenci\u00f3n lo que han escrito sobre el amor los autores marxistas y socialistas, e incluyo aqu\u00ed a todos, o sea, <em>los rojos<\/em>, con los que yo me he formado, he llegado a la conclusi\u00f3n de que hay en ellos, entre los marxistas, casi tantas opiniones, y tan diversas, como en cualquier otro grupo o colectivo, con independencia de la adscripci\u00f3n ideol\u00f3gica o pol\u00edtica.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que se pueda decir que este del amor es un asunto, uno de los pocos asuntos, vamos a dejarlo claro, en los que <em>no hay<\/em> doctrina establecida, al menos desde un punto de vista hist\u00f3rico-materialista.<\/p>\n<p>Me explicar\u00e9.<\/p>\n<p>Ya la pareja de los fundadores tuvieron sus discrepancias sobre esto. Es verdad que en el <em>Manifiesto<\/em> fundacional hay un acuerdo en la cr\u00edtica de la hipocres\u00eda que supone el matrimonio burgu\u00e9s, al responder a las acusaciones que en la \u00e9poca se hac\u00edan a los comunistas de propugnar la comunidad de mujeres.<\/p>\n<p>Pero, dicho eso, hay que a\u00f1adir que Marx fue de joven, cuando estaba enamorado, un partidario de la forma rom\u00e1ntica de entender el amor, y luego, ya maduro, en Londres, por lo que sabemos de sus relaciones con la familia, un defensor del matrimonio establecido y, de hecho, un practicante de aquella misma moral victoriana que se pone a parir en el <em>Manifiesto<\/em>.<\/p>\n<p>En cambio, Engels fue en este asunto, como se ha dicho tantas veces, mucho m\u00e1s simp\u00e1tico que Marx. Fue un defensor del amor libre, de la uni\u00f3n libre (eso s\u00ed: heterosexual) y nunca, que se sepa, hizo concesiones a la concepci\u00f3n victoriana dominante en la Inglaterra de su \u00e9poca, esa concepci\u00f3n cuyos antecedentes y consecuentes Eloy parodia con mucha gracia en su libro. Y tambi\u00e9n fue Engels un defensor de las mujeres y de la igualdad de g\u00e9neros en una l\u00ednea muy pr\u00f3xima a la Fourier.<\/p>\n<p>De los marxistas de la generaci\u00f3n siguiente tampoco puede decirse que, m\u00e1s all\u00e1 de la cr\u00edtica de las costumbres establecidas, coincidieran en una idea normativa, compartida, sobre el amor, al menos sobre lo que los te\u00f3ricos suelen llamar amor-pasi\u00f3n o amor sexuado (el amor al pr\u00f3jico o el amor a la humanidad es otra cosa).<\/p>\n<p>La hija de Marx y su compa\u00f1ero, Paul Lafargue, que fueron continuadores de la obra pol\u00edtico-social de los fundadores, llevaron la idea del amor de pareja para siempre hasta el extremo de suicidarse juntos, ya en el declive y en la enfermedad, y plantearon con esta conducta suya, o sea, con esta decisi\u00f3n (no con sus palabras o argumentos), un serio problema al marxismo doctrinario de la primera d\u00e9cada del siglo XX, como se puede ver por la correspondencia y por algunos art\u00edculos de V.I. Lenin sobre aquellos a\u00f1os de suicidios de los rojos.<\/p>\n<p>[Aqu\u00ed referencia a: Luk\u00e1cs (el dostoievskiano que se hace comunista en el desamor y el suicidio), Gramsci (la falta de educaci\u00f3n sentimental y la dificultad de expresi\u00f3n de los sentimientos \u00edntimos), Benjamin (el cr\u00edtico que llega al marxismo por amor y pierde a su amor) y Brecht (el comunista libertario pol\u00edgamo, etc.)]<\/p>\n<p>[Kostas Axelos, \u00abLos marxistas y el amor\u00bb, <em>Arguments<\/em>, 1961 sobre la evoluci\u00f3n del asunto y el debate de V.I. Lenin con Clara Zetzin y Alexandra Kollontai: <em>del amor libre al matrimonio proletario por amor<\/em>. De la Constituci\u00f3n sovi\u00e9tica (abolici\u00f3n del poder del marido, capacidad jur\u00eddica plena de la mujer, facilidad para disolver los matrimonios, reconocimiento de las uniones de hecho, eliminaci\u00f3n de la diferencia entre hijos naturales y leg\u00edtimos, etc.) al mantenimiento, m\u00e1s o menos abiertamente, del patriarcado en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica].<\/p>\n<p>De hecho, y desde entonces, cuando se estudia esto con cuidado se ve que la reflexi\u00f3n, si no sistem\u00e1tica, por lo menos particularizada de los marxistas sobre el amor ha ido siempre unida a la hibridaci\u00f3n con otros puntos de vista o teor\u00edas, singularmente con la teor\u00eda de Freud y con psicoan\u00e1lisis en sus diferentes variantes.<\/p>\n<p>Es el caso de las obras de Wilhelm Reich (1897-1957), sobre todo en la segunda fase de su vida, cuando militaba en el partido comunista austriaco y escribi\u00f3 <em>La revoluci\u00f3n sexual<\/em>, que es, en lo esencial, un intento de s\u00edntesis entre el materialismo dial\u00e9ctico y el psicoan\u00e1lisis.<\/p>\n<p>Es el caso tambi\u00e9n de Herbert Marcuse en <em>Eros y civilizaci\u00f3n<\/em> (1955), derivaci\u00f3n optimista, en lo que tiene de marxista, de la teor\u00eda de Freud.<\/p>\n<p>Y es el caso de la obra seguramente m\u00e1s le\u00edda y discutida entre marxistas de la segunda mitad del siglo XX, <em>El arte de amar<\/em>, de Erich Fromm (1956).<\/p>\n<p>La finalidad del libro de Fromm era demostrar que el amor no es un sentimiento f\u00e1cil para nadie, sea cual fuera el grado de madurez alcanzado; convencer al lector de que todos los intentos de amar est\u00e1n condenados al fracaso a menos que procure, del modo m\u00e1s activo, desarrollar la personalidad total, desarrollar en forma discursiva una orientaci\u00f3n productiva. Su tesis central es que la satisfacci\u00f3n en el amor individual no puede lograrse sin capacidad de <em>amar al pr\u00f3jimo<\/em>, sin humildad, <em>coraje<\/em>, <em>fe<\/em> y <em>disciplina<\/em>.<\/p>\n<p>En lo que hace al an\u00e1lisis del amor en s\u00ed no hay en Fromm, a mi modo de ver, gran novedad. S\u00ed que la hay, en cambio, en el desarrollo de la aproximaci\u00f3n socio-econ\u00f3mica, es decir, al contexto. Fromm dec\u00eda, desarrollando en esto lo que hab\u00edan escrito otros marxistas, que una cultura en la cual cualidades como las mentadas (<em>amar al pr\u00f3jimo<\/em>, humildad, <em>coraje<\/em>, <em>fe<\/em> y <em>disciplina<\/em>) son raras, tambi\u00e9n han de ser raras las capacidades de amar. Y aduc\u00eda que quien no lo crea debe preguntarse a s\u00ed mismo cuantas personas verdaderamente capaces de amar ha conocido.<\/p>\n<p>Uno de los caminos utilizados especialmente por los hombres para lograr que se les ame es tener \u00e9xito, ser tan poderoso y rico como lo permite el margen social de la propia posici\u00f3n.<\/p>\n<p>En una cultura en la que prevalece la orientaci\u00f3n mercantil y en la que el \u00e9xito material constituye el valor predominante no hay en realidad motivos para sorprenderse de que las relaciones amorosas humanas sigan el mismo esquema de intercambio que gobierna el marcadlo de buenas y de trabajo.<\/p>\n<p>Hay por tanto algo que aprender sobre el amor porque el amor es un arte. Y ah\u00ed viene la comparaci\u00f3n con la medicina.<\/p>\n<p>[Y terminar con la comparaci\u00f3n con la medicina].<\/p>\n<p><strong>Nota<\/strong><\/p>\n<p>[1] NE. <em>La superproducci\u00f3n de los afectos<\/em>, Anagrama, 2010 (Premio Anagrama de Ensayo).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. 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