{"id":1299,"date":"2009-12-16T00:00:00","date_gmt":"2009-12-16T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1299"},"modified":"2020-02-22T17:05:29","modified_gmt":"2020-02-22T16:05:29","slug":"en-el-comienzo-de-un-largo-viaje-crepusculo-del-capitalismo-nostalgias-herencias-barbaries-y-esperanzas-a-comienzos-del-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1299","title":{"rendered":"En el comienzo de un largo viaje: Crep\u00fasculo del capitalismo, nostalgias, herencias, barbaries  y esperanzas a comienzos del siglo XXI"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"mailto:jorgebeinstein@gmail.com\">jorgebeinstein@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>Este texto se basa en las ponencias presentadas en los seminarios \u201cMargen Esquerda-Istvan Meszaros\u201d- USP-Editorial Boitempo, Sao Paulo,18-21 de agosto de 2009 y \u201cCrisi globale, lavoro, democrazia\u201d, Fondazione Guido Piccini &#8211; Facult\u00e0 di Economia dell Universit\u00e0 degli Studi di Brescia &#8211; Brescia, 27-28 novembre 2009<\/p>\n<p><b>\u00bfComienzo del fin (o fin del comienzo) de la crisis?<\/b><\/p>\n<p>Desde el inicio de 2009 Ben Bernanke se\u00f1alaba que antes del fin de ese a\u00f1o comenzar\u00edan a verse s\u00edntomas claros de superaci\u00f3n de la crisis y hacia el mes de agosto anunci\u00f3 que <i>\u201clo peor de la recesi\u00f3n ha quedado atr\u00e1s\u201d <\/i>(1). Antes de que estallara la bomba financiera en septiembre de 2008 Bernanke pronosticaba que dicho estallido nunca iba a ocurrir, y cuando finalmente ocurri\u00f3 su nuevo pron\u00f3stico era que en poco tiempo llegar\u00eda la recuperaci\u00f3n, ahora el Presidente de la Reserva Federal de los Estados Unidos ha decidido no esperar m\u00e1s y le anuncia al mundo el comienzo del fin de la pesadilla.<\/p>\n<p>No ha sido el \u00fanico en hacerlo, una apabullante campa\u00f1a medi\u00e1tica ha venido utilizando algunas se\u00f1ales aisladas para imponer esa idea. As\u00ed fue como el renacimiento de la burbuja burs\u00e1til global\u00a0 desde mediados de marzo fue presentada como un s\u00edntoma de mejor\u00eda econ\u00f3mica general, una nube de \u201cexpertos\u201d nos explic\u00f3 que la euforia de la Bolsa estaba anticipando el fin de la recesi\u00f3n.<\/p>\n<p>En realidad las inyecciones masivas de dinero de los gobiernos de las grandes potencias econ\u00f3micas beneficiando principalmente al sistema financiero generaron enormes excedentes de fondos que, en condiciones de enfriamiento generalizado de la producci\u00f3n y el consumo, encontraron en los negocios burs\u00e1tiles un espacio favorable para rentabilizar sus capitales.<\/p>\n<p>Jugando al alza de los valores de las acciones empujaban hacia arriba sus precios lo que a su vez incitaba a invertir m\u00e1s y m\u00e1s dinero en la Bolsa. A esto debemos agregar que el motor de la euforia burs\u00e1til mundial, la bolsa de los Estados Unidos, adem\u00e1s del dinero derivado de los salvatajes locales ha estado recibiendo importantes flujos de fondos especulativos externos que aprovechando la persistente ca\u00edda del d\u00f3lar se precipitaron a comprar acciones baratas y en alza.<\/p>\n<p>Se repiti\u00f3 as\u00ed la secuencia especulativa de fines de los a\u00f1os 1990 y de 2007 pero con una diferencia decisiva: el contexto de la burbuja actual no es el crecimiento de la econom\u00eda sino la recesi\u00f3n (o en el mejor de los casos el estancamiento). Las burbujas anteriores (burs\u00e1tiles, inmobiliarias, comerciales, etc.) interactuaban <i>\u201cpositivamente\u201d<\/i> con el resto de las actividades econ\u00f3micas; la subas en los precios de las acciones o de las viviendas alentaban el consumo y la producci\u00f3n y a su vez estos crecimientos generaban fondos que en buena medida se volcaban hacia los negocios especulativos produci\u00e9ndose as\u00ed una suerte de circulo virtuoso especulativo-consumista-productivo de car\u00e1cter global en \u00faltima instancia perverso, destinado a mediano plazo al desastre pero que causaba prosperidad en el corto plazo.<\/p>\n<p>Por el contrario la burbuja burs\u00e1til de 2009 contrasta con bajos niveles de consumo e inversiones productivas y altos niveles de desocupaci\u00f3n. Los excedentes de capitales bloqueados por una econom\u00eda productiva declinante consiguen beneficios en la especulaci\u00f3n financiera, lo que se produce entonces gracias a los fabulosos salvatajes financieros de los gobiernos es un circulo vicioso basado en la especulaci\u00f3n financiera y el crecimiento d\u00e9bil o negativo.<\/p>\n<p>En el caso del gobierno norteamericano este efecto negativo fue suavizado a trav\u00e9s de enormes subsidios que consiguieron apuntalar algunos consumos y de ese modo desacelerar primero y m\u00e1s adelante revertir la curva descendente del Producto Bruto Interno. A las fuertes ca\u00eddas del \u00faltimo trimestre de 2008 y del primero de 2009 le sucedi\u00f3 un descenso suave en el segundo trimestre y un crecimiento en el tercero empujado por los subsidios gubernamentales para la compra de autom\u00f3viles y viviendas m\u00e1s los gastos militares, pero detr\u00e1s de esa ef\u00edmera recuperaci\u00f3n aparece la expansi\u00f3n desenfrenada del d\u00e9ficit fiscal y del endeudamiento p\u00fablico.<\/p>\n<p>Es evidente que la econom\u00eda norteamericana no sale de la trampa de la decadencia, los alivios transitorios, las tentativas de recuperaci\u00f3n, los crecimientos drogados fortalecen, recomponen los mecanismos parasitarios que la han llevado al desastre actual. Y el hundimiento del imperio (del centro articulador del mundo capitalista) arrastra al conjunto del sistema mundial.<\/p>\n<p>Ahora, hacia fines de 2009, nos encontramos a la espera de una pr\u00f3xima segunda ca\u00edda recesiva (el a\u00f1o 2010 podr\u00eda ser el per\u00edodo de dicha cat\u00e1strofe) seguramente mucho m\u00e1s fuerte que la desatada en el \u00faltimo trimestre de 2008. Los salvatajes financieros globales de 2008-2009 desaceleraron la ca\u00edda econ\u00f3mica pero generando enormes d\u00e9ficits fiscales en las potencias centrales que las coloca ante graves amenazas inflacionarias y de debilitamiento extremo en la capacidad de pago de sus Estados, cuya generosidad fiscal (hacia las grandes empresas y las instituciones financieras) no consigui\u00f3 generar el ansiado despegue de la inversi\u00f3n y el consumo que anunciaban sus dirigentes.<\/p>\n<p>Seg\u00fan ellos ese prometido <i>golpe de demanda<\/i> deber\u00eda producir la reactivaci\u00f3n durable de la econom\u00eda mundial y en consecuencia la reducci\u00f3n de los d\u00e9ficits, la anulaci\u00f3n del peligro hiper-inflacionario, etc. Apenas lograron modestas reactivaciones de ciertos consumos, algunas ilusiones estad\u00edsticas (crecimientos del PBI, etc.) y m\u00e1s parasitismo. El fracaso es evidente, lo que no impide que vuelvan una y otra vez a aplicar sus in\u00fatiles medicinas intervencionistas (en una curiosa combinaci\u00f3n ideol\u00f3gica de neoliberalismo y neokeynesiamo financiero), lo har\u00e1n hasta que se les agoten los recursos, prisioneros de la locura general del sistema. En sus cerebros no entra la realidad del violento cambio de \u00e9poca que ha convertido en obsoletos sus viejos instrumentos.<\/p>\n<p>Peor a\u00fan, no se trata solo de una \u201ccrisis econ\u00f3mica\u201d, otras \u201ccrisis\u201d est\u00e1n a la vista y en cualquier momento podr\u00edan golpear con fuerza a un sistema global muy fr\u00e1gil, entre ellas debemos destacar a las crisis energ\u00e9tica y alimentaria (que se hicieron presentes durante el a\u00f1o 2008). O a la degradaci\u00f3n del <i>complejo militar-industrial<\/i> de los Estados Unidos involucrando al conjunto de aparatos militares de la OTAN empantanados en las guerras de Irak y Afganist\u00e1n-Pakist\u00e1n, sumergido en una catastr\u00f3fica <i>crisis de percepci\u00f3n: <\/i>la sorprendente resistencia de esos pueblos perif\u00e9ricos desborda su capacidad de comprensi\u00f3n de la realidad, se repite a niveles mucho m\u00e1s elevados el \u201cefecto Vietnam\u201d o el desconcierto de Hitler ante la avalancha sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es necesario mencionar a las crisis urbana y ambiental que junto a la declinaci\u00f3n de valores morales y culturales, de creencias sociales, van ahogando gradualmente a los paradigmas decisivos del mundo burgu\u00e9s, desordenando, deteriorando a los sistemas pol\u00edticos, a las estructuras de innovaci\u00f3n productiva, a los mecanismos de manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica.<\/p>\n<p>En suma, nos encontramos ante la apariencia de una convergencia de numerosas \u201ccrisis\u201d, en realidad se trata de una \u00fanica crisis gigantesca, con diversos rostros, de dimensi\u00f3n (planetaria) nunca antes vista en la historia, su aspecto es el de un gran crep\u00fasculo que amenaza prolongarse durante un largo per\u00edodo.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>1968-2007: la etapa preparatoria<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>La crisis actual ha tenido un largo per\u00edodo de gestaci\u00f3n (aproximadamente entre 1968 y 2007), durante el cual se desarroll\u00f3 una <i>crisis cr\u00f3nica de sobreproducci\u00f3n<\/i> que fue acumulando parasitismo y depredaci\u00f3n del ecosistema. El proceso de esas cuatro d\u00e9cadas puede ser interpretado como una postergaci\u00f3n del desastre gracias a la expansi\u00f3n financiera-militar (centrada en los Estados Unidos), la integraci\u00f3n perif\u00e9rica de mano de obra industrial barata (China, etc.), la depredaci\u00f3n acelerada de recursos naturales (en especial los energ\u00e9ticos no renovables) y el pillaje financiero de una amplio abanico de pa\u00edses subdesarrollados. Tambi\u00e9n puede ser visto bajo la forma de una \u201c<i>fuga hacia adelante\u201d <\/i>del sistema impulsada por sus grandes motores parasitarios.<\/p>\n<p>Ambas visiones deber\u00edan ser integradas utilizando el concepto de <i>\u201ccapitalismo senil\u201d <\/i>(2), es decir de un fen\u00f3meno de envejecimiento avanzado del sistema que despliega todo su complejo instrumental anti-crisis acumulado en una larga historia bisecular pero que sin embargo no puede impedir el agravamiento de sus enfermedades, su decadencia.<\/p>\n<p>La expansi\u00f3n del parasitismo y la declinaci\u00f3n de la din\u00e1mica productiva global constituyen procesos estrechamente vinculados: desde mediados de los a\u00f1os 1970 las tasas de crecimiento del Producto Bruto Mundial se movieron de manera irregular en torno de una linea descendente mientras que la especulaci\u00f3n financiera se expand\u00eda a un ritmo vertiginoso.<\/p>\n<p>Si observamos el comportamiento de las tres econom\u00edas centrales: los Estados Unidos, la Uni\u00f3n Europea y Jap\u00f3n, constataremos que a lo largo de las tres \u00faltimas d\u00e9cadas la ca\u00edda de sus tasas de crecimiento del capital neto (la tasa de acumulaci\u00f3n) contrast\u00f3 con el aumento de los beneficios empresarios, la clave del fen\u00f3meno est\u00e1 en la creciente orientaci\u00f3n del conjunto de esas econom\u00edas hacia la especulaci\u00f3n financiera (3). La hipertrofia financiera fue a la vez causa y efecto de la decadencia productiva; la desaceleraci\u00f3n de la llamada <i>\u201ceconom\u00eda real\u201d<\/i> generaba fondos ociosos que eran derivados hacia la especulaci\u00f3n como v\u00eda de salida para rentabilizar el capital, en consecuencia dichas actividades se expand\u00edan absorbiendo capitales disponibles, dominando con su subcultura virtualista del beneficio inmediato a la totalidad del sistema, degener\u00e1ndolo, haci\u00e9ndole perder dinamismo. Un estudio riguroso del fen\u00f3meno demuestra que no existen dos esferas opuestas una financiera y otra productiva con comportamientos diferenciados, por el contrario nos encontramos ante un \u00fanico espacio de negocios fuertemente interrelacionados, muchas veces con operadores econ\u00f3micos combinando ambas actividades. Desde el punto de vista macroecon\u00f3mico no es posible describir sus trayectorias sin integrarlas en una din\u00e1mica capitalista com\u00fan apuntando hacia la maximizaci\u00f3n de los beneficios.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"docs\/a51c896c9cb81ecb5a199d51ac9fc3c5_files\/image002.gif\" \/><\/p>\n<p>Por su parte el <i>Complejo Militar-Industrial<\/i> norteamericano sufri\u00f3 un golpe muy duro al ser derrotado en Vietnam a mediados de los a\u00f1os 1970, pero las necesidades estructurales del capitalismo le dieron nuevo impulso y realiz\u00f3 un enorme salto cuantitativo al comenzar la d\u00e9cada de los 1980 con el mega programa militar del presidente Reagan. Luego pareci\u00f3 quedar bloqueado al ganar los Estados Unidos la <i>Guerra Fr\u00eda<\/i> a comienzos de los 1990, \u00bfcomo legitimar aumentos de gastos cuando hab\u00eda desaparecido el enemigo?, sin embargo al concluir esa d\u00e9cada el Imperio hab\u00eda podido fabricar un extra\u00f1o \u201cenemigo\u201d que permiti\u00f3 una nueva expansi\u00f3n militarista.<\/p>\n<p>Se trat\u00f3 del \u201cterrorismo internacional\u201d, un contrincante difuso, altamente virtual, justificaci\u00f3n de una prolongada aventura colonial en Eurasia, tratando de controlar la franja territorial que se extiende desde los Balcanes hasta Pakist\u00e1n, atravesando Irak, Ir\u00e1n, los pa\u00edses del Asia Central, en cuyo coraz\u00f3n (alrededor del Golfo P\u00e9rsico y la Cuenca del Mar Caspio) se encuentra cerca del 70 % de los recursos petroleros del planeta.<\/p>\n<p>La victoria en esa guerra le habr\u00eda permitido al Imperio acorralar a Rusia y a China y asegurar la fidelidad de su gran aliado estrat\u00e9gico: la Uni\u00f3n Europea, consolidando as\u00ed su hegemon\u00eda, imponiendo condiciones financieras y comerciales muy duras al resto del mundo ya que la econom\u00eda imperial declinante necesitaba dosis crecientes de riquezas externas para\u00a0 sobrevivir.<\/p>\n<p>Como en el pasado se conjugaron las necesidades \u201cinternas\u201d. propias de la reproducci\u00f3n de la econom\u00eda norteamericana (donde los gatos militares cumplen un rol decisivo) con la necesaria reproducci\u00f3n de la explotaci\u00f3n imperialista. En ese sentido no se trat\u00f3 de un fen\u00f3meno nuevo; en los a\u00f1os 1930 los gastos militares les permitieron a los Estados Unidos salir de la recesi\u00f3n y al mismo tiempo emerger como la gran superpotencia capitalista despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial, luego m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os de Guerra Fr\u00eda constituyeron una importante contribuci\u00f3n al crecimiento de su Producto Bruto Interno superando diversas amenazas recesivas (hacia fines de los a\u00f1os 1940, a comienzos de los a\u00f1os 1980, etc.). Lo novedoso de la \u00faltima militarizaci\u00f3n (a partir del final de la d\u00e9cada de los 1990) estuvo dado por la extrema deformaci\u00f3n parasitaria de la sociedad imperial lo que signific\u00f3 el desarrollo de una etapa radicalmente diferente de todas las anteriores.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>Declinaci\u00f3n del centro del mundo<\/b><\/p>\n<p>Es necesario constatar que nos encontramos ante la declinaci\u00f3n del centro del mundo: los Estados Unidos, y que esa decadencia no se corresponde con el ascenso de ning\u00fan otro centro imperialista mundial de remplazo, las otras grandes potencias (Uni\u00f3n Europea, Jap\u00f3n, Rusia, China) se encuentran todas embarcadas en el mismo buque global a la deriva.<\/p>\n<p>Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial el capitalismo se estructur\u00f3 en torno de los Estados Unidos, espacio fundamental de todos los negocios (productivos, financieros, medi\u00e1ticos, etc.), su degradaci\u00f3n desde comienzos de los a\u00f1os 1970 y su descenso actual expresa un mal universal, el parasitismo estadounidense no ha sido otra cosa que su manifestaci\u00f3n espec\u00edfica, central, acelerada por la crisis cr\u00f3nica global de sobreproducci\u00f3n (incluidos los seudo milagros como la expansi\u00f3n china, el renacimiento ruso o la integraci\u00f3n europea).<\/p>\n<p>El par\u00e1sito norteamericano consum\u00eda por encima de su capacidad productiva porque las econom\u00edas de Europa, China, Jap\u00f3n, etc., necesitaban venderle sus bienes y servicios, invertir sus excedentes financieros. Se trat\u00f3 de una interdependencia cada vez m\u00e1s profunda, se la llam\u00f3 \u201cglobalizaci\u00f3n\u201d y la propaganda neoliberal la describi\u00f3 como una suerte de etapa superior del capitalismo, superadora positiva del sistema vigente entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y la crisis de los a\u00f1os 1970.<\/p>\n<p>Fue construida la imagen id\u00edlica de un capitalismo transnacional liberado de la tutela de los grandes estados nacionales y creciendo indefinidamente en torno de los c\u00edrculos virtuosos interrelacionados de la revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, la expansi\u00f3n del consumo y de las finanzas globales, en realidad lo que se impuso fue un capitalismo global completamente hegemonizado por los negocios financieros y articulado en torno de un gran centro imperialista con claros s\u00edntomas de decadencia, acumulando deudas p\u00fablicas y privadas, externas e internas, cada vez m\u00e1s dependiente de sus periferias desarrolladas y subdesarrolladas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"docs\/a51c896c9cb81ecb5a199d51ac9fc3c5_files\/image004.jpg\" \/>\u00a0Ser\u00eda un grueso error se\u00f1alar al fen\u00f3meno parasitario como a un hecho espec\u00edfico, exclusivo de la sociedad norteamericana, deber\u00edamos entenderlo como un proceso mundial. La financierizaci\u00f3n, la proliferaci\u00f3n de redes mafiosas y negocios gangsteriles (como el tr\u00e1fico de drogas, la prostituci\u00f3n, los saqueos de empresas p\u00fablicas perif\u00e9ricas, etc.) atraviesa a todas las elites capitalistas de los pa\u00edses centrales y produjo una r\u00e1pida reconversi\u00f3n-degradaci\u00f3n de numerosas burgues\u00edas del llamado mundo subdesarrollado transformadas en aut\u00e9nticas lumpen-burgues\u00edas perif\u00e9ricas.<\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse que el caso chino es la excepci\u00f3n pero no es as\u00ed, China es una gran exportadora industrial pero acumula fabulosos excedentes financieros, cumple un rol muy importante en los negocios especulativos mundiales, sus elites dirigentes son altamente corruptas y en \u00faltima instancia su industrializaci\u00f3n es completamente funcional a la reproducci\u00f3n del capitalismo finanancierizado global, especialmente del desarrollo mas reciente de la econom\u00eda norteamericana suministrandole mercanc\u00edas baratas y acumulando a cambio d\u00f3lares, bonos del tesoro y otros papeles. De ese modo la elite china participa activamente en la fiesta parasitaria global, forma parte del restringido club de los ricos del mundo (su base social de obreros y campesinos forma parte de la masa proletaria universal de pobres, oprimidos y explotados).<\/p>\n<p>Por otra parte la realidad de la crisis desmiente las fantas\u00edas de los \u201cdesacoples\u201d nacionales o regionales respecto del hundimiento de los Estados Unidos, muestra por el contrario la desesperaci\u00f3n de las otras grandes potencias ante la declinaci\u00f3n de su espacio central de negocios.<\/p>\n<p>Lo que estamos presenciando no es el remplazo de la unipolaridad por alguna forma de multipolaridad eficaz, por un reparto completo del mundo entre potencias centrales, sino su desplazamiento paulatino por un proceso de despolarizaci\u00f3n donde se van abriendo m\u00faltiples espacios en los que los controles imperialistas (norteamericanos, europeos u otros) se est\u00e1n aflojando, es decir donde la articulaci\u00f3n capitalista del mundo se debilita al ritmo de la crisis. Y los antecedentes hist\u00f3ricos (sobre todo si pensamos en lo que ocurri\u00f3 a partir de la Primera Guerra Mundial) se\u00f1alan que si eso ocurre, si la jerarquia mundial del capitalismo (econ\u00f3mica, pol\u00edtica, cultural, militar) entra en crisis entonces irrumpen las condiciones objetivas y subjetivas para las rebeliones de las v\u00edctimas del sistema.<\/p>\n<p>No se trata de un proceso ordenado, incluye tentativas de redespliegue imperialista, de reconversi\u00f3n estrat\u00e9gica de los mecanismos de dominaci\u00f3n (como el actualmente en curso en los Estados Unidos bajo la presidencia de Barak Obama), de aprovechamientos por parte de otras grandes potencias que tratan de apropiarse de espacios donde el poder imperial norteamericano se ha debilitado, de autonomizaciones perif\u00e9ricas a veces exitosas y otras muy embrolladas y condenadas al fracaso. Cuando ciertos gur\u00faes occidentales muestran su preocupaci\u00f3n ante el posible desarrollo de lo que califican como <i>despolarizaci\u00f3n ca\u00f3tica<\/i> (4) est\u00e1n expresando un gran miedo universal, consciente o inconsciente, frente a la perspectiva de la reaparici\u00f3n del odiado fantasma anticapitalista, varias veces declarado muerto y exorcizado, pero siempre amenazante.<\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p><b>De las crisis de sobreproducci\u00f3n a la crisis general de subproducci\u00f3n (agotamiento de la civilizaci\u00f3n burguesa)<\/b><\/p>\n<p><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p>El desenlace de 2007-2008, inicio del largo crep\u00fasculo del sistema, no constituy\u00f3 ninguna sorpresa, estaba escrito en los avatares de la <i>crisis-controlada<\/i> de las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. M\u00e1s a\u00fan, es posible detectar caminos, procesos que a lo largo de cerca de dos siglos recorren toda la historia del capitalismo industrial desembocando ahora en su declinaci\u00f3n general, g\u00e9rmenes de parasitismo anunciadores de la futura decadencia presentes desde el nacimiento del sistema, durante su expansi\u00f3n juvenil y mucho m\u00e1s en su madurez.<\/p>\n<p>La sucesi\u00f3n de las crisis de sobreproducci\u00f3n en el capitalismo occidental durante el siglo XIX no marc\u00f3 un sencillo encadenamiento de ca\u00eddas y recuperaciones a niveles cada vez m\u00e1s altos de desarrollo de fuerzas productivas, luego de cada depresi\u00f3n el sistema se recompon\u00eda pero acumulando en su recorrido masas crecientes de parasitismo.<\/p>\n<p>El c\u00e1ncer financiero irrumpi\u00f3 triunfal entre fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX y obtuvo el control absoluto del sistema siete u ocho d\u00e9cadas despu\u00e9s, pero su desarrollo hab\u00eda comenzado mucho tiempo antes, financiando a estructuras industriales y comerciales cada vez m\u00e1s concentradas y a los estados imperialistas donde se expand\u00edan las burocracias civiles y militares. La hegemon\u00eda de la ideolog\u00eda del progreso y del discurso productivista sirvi\u00f3 para ocultar el fen\u00f3meno, instal\u00f3 la idea de que el capitalismo a la inversa de las civilizaciones anteriores no acumulaba parasitismo sino fuerzas productivas que al expandirse creaban problemas de inadaptaci\u00f3n superables al interior del sistema mundial, resueltos a trav\u00e9s de procesos de \u201cdestrucci\u00f3n-creadora\u201d. El parasitismo capitalista a gran escala cuando se hac\u00eda evidente era considerado como una forma de <i>\u201catraso\u201d<\/i> o una <i>\u201cdegeneraci\u00f3n\u201d<\/i> pasajera en la marcha ascendente de la modernidad.<\/p>\n<p>Dicha marea ideol\u00f3gica atrap\u00f3 tambi\u00e9n a buena parte del anticapitalismo (en \u00faltima instancia \u201cprogresista\u201d) de los siglos XIX y XX, convencido de que la corriente imparable del desarrollo de las fuerzas productivas terminar\u00eda por enfrentar al bloqueo de las relaciones capitalistas de producci\u00f3n, saltando por encima de ellas, aplast\u00e1ndolas con una avalancha revolucionaria de obreros industriales de los pa\u00edses m\u00e1s \u201cdesarrollados a los que seguir\u00edan los llamados \u201cpa\u00edses atrasados\u201d. La ilusi\u00f3n del progreso indefinido (m\u00e1s o menos turbulento) ocult\u00f3 la perspectiva de la decadencia, de esa manera dej\u00f3 a medio camino al pensamiento cr\u00edtico, le quit\u00f3 radicalidad con consecuencias culturales negativas evidentes para los movimientos de emancipaci\u00f3n de los oprimidos del centro y de la periferia.<\/p>\n<p>Por su parte el militarismo moderno hunde sus ra\u00edces en el siglo XIX occidental, desde las guerras napole\u00f3nicas, llegando a la guerra franco-prusiana hasta irrumpir en la Primera Guerra Mundial como <i>\u201cComplejo Militar-Industrial\u201d<\/i>. Fue percibido en un comienzo como un instrumento privilegiado de las estrategias imperialistas y m\u00e1s adelante como reactivador econ\u00f3mico del capitalismo. Solo se ve\u00eda un aspecto del problema pero se ignoraba o subestimaba su profunda naturaleza parasitaria, el hecho de que detr\u00e1s del monstruo militar al servicio de la reproducci\u00f3n del sistema se ocultaba un monstruo mucho m\u00e1s poderoso a largo plazo, consumidor improductivo, multiplicador de desequilibrios, de irracionalidad en el sistema de poder.<\/p>\n<p>Actualmente el Complejo Militar-Industrial norteamericano (en torno del cual se reproducen los de sus socios de la OTAN) gasta en t\u00e9rminos reales m\u00e1s de un bill\u00f3n (un mill\u00f3n de millones) de d\u00f3lares (5), contribuye de manera creciente al d\u00e9ficit fiscal y por consiguiente al endeudamiento del Imperio (y a la prosperidad de los negocios financieros beneficiarios de dicho d\u00e9ficit). Su eficacia militar es declinante pero su burocracia es cada vez mayor, la corrupci\u00f3n ha penetrado en todas sus actividades, ya no es el gran generador de empleos como en otras \u00e9pocas, el desarrollo de la tecnolog\u00eda industrial-militar ha reducido significativamente esa funci\u00f3n. La \u00e9poca del keynesiamismo militar como eficaz estrategia anti-crisis pertenece al pasado (6).<\/p>\n<p>Presenciamos en los Estados Unidos la integraci\u00f3n de negocios entre la esfera industrial-militar, las redes financieras, las grandes empresas energ\u00e9ticas, las camarillas mafiosas, las \u201cempresas\u201d de seguridad y otros actividades muy din\u00e1micas conformando el espacio dominante del sistema de poder imperial.<\/p>\n<p>Tampoco la crisis energ\u00e9tica en torno de la llegada del <i>\u201c<\/i><i>Peak<\/i><i> <\/i><i>Oil<\/i><i>\u201d <\/i>(la franja de m\u00e1xima producci\u00f3n petrolera mundial a partir de la cual se desarrolla su declinaci\u00f3n) deber\u00eda ser restringida a la historia de las \u00faltimas d\u00e9cadas, es necesario entenderla como fase declinante del largo ciclo de la explotaci\u00f3n moderna de los recursos naturales no renovables, desde el comienzo del capitalismo industrial que pudo realizar su despegue y posterior expansi\u00f3n gracias a esos insumos energ\u00e9ticos abundantes, baratos y f\u00e1cilmente transportables desarrollando primero el ciclo del carb\u00f3n bajo hegemon\u00eda inglesa en el siglo XIX y luego el del petr\u00f3leo bajo hegemon\u00eda norteamericana en el siglo XX.<\/p>\n<p>Ese ciclo energ\u00e9tico bisecular condicion\u00f3 todo el desarrollo tecnol\u00f3gico del sistema y expres\u00f3, fue la vanguardia de la din\u00e1mica depredadora del capitalismo extendida al conjunto de recursos naturales y del ecosistema en general.<\/p>\n<p>Lo que durante casi dos siglos fue considerado como una de las grandes proezas de la civilizaci\u00f3n burguesa, su aventura industrial y tecnol\u00f3gica, aparece ahora como la madre de todos los desastres, como una expansi\u00f3n depredadora que pone en peligro la supervivencia de la especie humana que la hab\u00eda desatado.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, el desarrollo de la civilizaci\u00f3n burguesa durante los dos \u00faltimos siglos (con ra\u00edces en un pasado occidental mucho m\u00e1s prolongado) ha terminado por engendrar un proceso irreversible de decadencia, la depredaci\u00f3n ambiental y la expansi\u00f3n parasitaria, estrechamente\u00a0 interrelacionadas, est\u00e1n en la base del fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>La din\u00e1mica del desarrollo econ\u00f3mico del capitalismo marcada por una sucesi\u00f3n de crisis de sobreproducci\u00f3n constituye el motor del proceso depredador-parasitario que conduce inevitablemente a una <b><u>crisis prolongada de subproducci\u00f3n.<\/u><\/b> Desde una mirada superficial se podr\u00eda concluir que dicha crisis ha sido causada por factores ex\u00f3genos al sistema: perturbaciones clim\u00e1ticas, escasez de recursos energ\u00e9ticos, etc., que bloquean o incluso hacen retroceder al desarrollo de las fuerzas productivas. Sin embargo una reflexi\u00f3n m\u00e1s rigurosa nos demuestra que la penuria energ\u00e9tica y la degradaci\u00f3n ambiental son el resultado de la din\u00e1mica depredadora del capitalismo obligado a crecer indefinidamente para no perecer, aunque precisamente dicho crecimiento termina por destruir al sistema.<\/p>\n<p>Existe una interrelaci\u00f3n dial\u00e9ctica perversa entre la expansi\u00f3n de la masa global de ganancias, su velocidad creciente, la multiplicaci\u00f3n de las estructuras burocr\u00e1ticas civiles y militares de control social, la concentraci\u00f3n mundial de ingresos, el ascenso de la marea parasitaria y la depredaci\u00f3n del ecosistema.<\/p>\n<p>Las revoluciones tecnol\u00f3gicas del capitalismo han sido en apariencia sus tablas de salvaci\u00f3n, y lo han sido durante mucho tiempo incrementando la productividad industrial y agraria, mejorando las comunicaciones y transportes, etc., pero en el largo plazo hist\u00f3rico, en el balance de varios siglos constituyen su trampa mortal: terminan por degradar el desarrollo que han impulsado al estar estructuralmente basadas en la depredaci\u00f3n ambiental, al generar un crecimiento exponencial de masas humanas s\u00faper explotadas y marginadas.<\/p>\n<p>La cultura t\u00e9cnica de la civilizaci\u00f3n burguesa se apoya en un doble combate: el del hombre contra la \u201cnaturaleza\u201d (el contexto ambiental de su vida) convertida en objeto de explotaci\u00f3n, realidad exterior y hostil a la que es necesario dominar, devorar, y en consecuencia del hombre (burgu\u00e9s) contra el hombre (explotado, dominado) convertido en objeto manipulable.<\/p>\n<p>El progreso t\u00e9cnico integra as\u00ed el proceso de auto destrucci\u00f3n general del capitalismo en la ruta hacia un horizonte de barbarie, esta idea va mucho m\u00e1s all\u00e1 del concepto de bloqueo tecnol\u00f3gico o de <i>\u201climite estructural del sistema tecnol\u00f3gico\u201d<\/i> tal como fue formulado por Bertrand Gille (7). No se trata de la incapacidad de sistema tecnol\u00f3gico de la civilizaci\u00f3n burguesa para seguir desarrollando fuerzas productivas sino de su alta capacidad en tanto instrumento de destrucci\u00f3n neta de fuerzas productivas.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la historia de las crisis de sobreproducci\u00f3n concluye con una crisis general de subproducci\u00f3n, como un proceso de destrucci\u00f3n, de decadencia sist\u00e9mica en el largo plazo. Esto significa que la superaci\u00f3n necesaria del capitalismo no aparece como el paso indispensable para proseguir <i>\u201cla marcha del progreso\u201d<\/i> sino en primer lugar como tentativa de supervivencia humana y de su contexto ambiental.<\/p>\n<p>El proceso de decadencia en curso debe ser visto como la fase descendente de un largo ciclo hist\u00f3rico iniciado hacia fines del siglo XVIII (8) que cont\u00f3 con dos grandes articuladores hoy declinantes: el ciclo de la dominaci\u00f3n imperialista anglo-norteamericano (etapa inglesa en el siglo XIX y norteamericana en el siglo XX) y el ciclo del estado burgu\u00e9s desde su etapa \u201cliberal industrial\u201d en el siglo XIX, pasando por su etapa intervencionista productiva (keynesiana cl\u00e1sica) en buena parte del siglo XX para llegar a su degradaci\u00f3n \u201cneoliberal\u201d a partir de los a\u00f1os 1970-1980.<\/p>\n<p>En fin, es necesario se\u00f1alar que la convergencia de numerosas \u201ccrisis\u201d mundiales puede indicar la existencia de una perturbaci\u00f3n grave pero no necesariamente el despliegue de un proceso de decadencia general del sistema. La decadencia aparece como la \u00faltima etapa de un largo s\u00faper ciclo hist\u00f3rico, su fase declinante, su envejecimiento irreversible (su senilidad), el agotamiento de sus diversas funciones. Extremando los reduccionismos tan practicados por las \u201cciencias sociales\u201d podr\u00edamos hablar de \u201cciclos\u201d energ\u00e9tico, alimentario, militar, financiero, productivo, estatal, etc., y as\u00ed describir en cada caso trayectorias que despegan en Occidente entre fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX con ra\u00edces anteriores e involucrando espacios geogr\u00e1ficos crecientes hasta asumir finalmente una dimensi\u00f3n planetaria y luego declinar cada uno de ellos. La coincidencia hist\u00f3rica de todas esas declinaciones y la f\u00e1cil detecci\u00f3n de densas interrelaciones entre todos esos \u201cciclos\u201d nos sugieren la existencia de un \u00fanico s\u00faper ciclo que los incluye a todos. Dicho de otra manera, la hip\u00f3tesis es que se trata del ciclo de la civilizaci\u00f3n burguesa que se expresa a trav\u00e9s de una multiplicidad de \u201caspectos\u201d (productivo, moral, pol\u00edtico, militar, ambiental, etc.).<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" src=\"docs\/a51c896c9cb81ecb5a199d51ac9fc3c5_files\/image006.gif\" \/><b>Nostalgias, herencias y esperanzas<\/b><\/p>\n<p>En la izquierda pululan los nost\u00e1lgicos del siglo XX que es presentado como un per\u00edodo de grandes revoluciones socialistas y antiimperialistas, desde la revoluci\u00f3n rusa hasta la victoria vietnamita pasando por la revoluci\u00f3n china, las victorias anticolonialistas en Asia y \u00c1frica, etc. Frente a esa sucesi\u00f3n de olas revolucionarias lo que lleg\u00f3 despu\u00e9s, en las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XX, aparece como una desgracia.<\/p>\n<p>Aunque tambi\u00e9n es posible mirar a ese <i>\u201cperiodo maravilloso\u201d<\/i> como a una sucesi\u00f3n de desilusiones, de tentativas liberadoras fracasadas. Adem\u00e1s las esperanzas (acunadas desde mediados del siglo XIX) en victorias proletarias en el coraz\u00f3n del mundo burgu\u00e9s, en la Europa m\u00e1s desarrollada e incluso en la neo-Europa norteamericana: los Estados Unidos, nunca se concretaron, el peso cultural del capitalismo generando barbaries fascistas o \u201ccivilizadas\u201d integraciones keynesianas disip\u00f3 toda posibilidad de superaci\u00f3n poscapitalista. La ultima gran crisis del sistema desatada a comienzos de los a\u00f1os 1970 no produjo un corrimiento hacia la izquierda del mundo sino todo lo contrario.<\/p>\n<p>Todo ello contribuy\u00f3 a confirmar la creencia simplista, demoledora, de que el capital <i>\u201csiempre encuentra alguna salida\u201d<\/i> (tecnol\u00f3gica, pol\u00edtica, militar, etc.) a sus crisis, se trata de un prejuicio con ra\u00edces muy profundas forjado durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>Destruir ese mito constituye una tarea decisiva en el proceso de superaci\u00f3n de la decadencia, si ese objetivo no es logrado la trampa burguesa nos impedir\u00e1 salir de un mundo que se va hundiendo en la barbarie, as\u00ed ocurri\u00f3 a lo largo de la historia con otras civilizaciones decadentes que pudieron preservar su hegemon\u00eda cultural degradando, neutralizando una tras otra todas las posibles salidas superadoras.<\/p>\n<p>Sin embargo el hecho de que el capitalismo haya ingresado en su per\u00edodo de declinaci\u00f3n significa entre otras cosas la aparici\u00f3n de condiciones civilizacionales para la irrupci\u00f3n de elementos pr\u00e1cticos y te\u00f3ricos que podr\u00edan servir como base para el despegue (destructivo-creador) del anticapitalismo en tanto fen\u00f3meno universal. Para ello es necesario (urgente) desplegar la cr\u00edtica radical e integrarla con las resistencias y los movimientos insurgentes y a partir de all\u00ed con el abanico m\u00e1s amplio de masas populares golpeadas por el sistema.<\/p>\n<p>La clave hist\u00f3rica de ese proceso necesario es la aparici\u00f3n de un movimiento anticapitalista plural, innovador (que podr\u00edamos denominar en una primera aproximaci\u00f3n como <i>humanismo revolucionario <\/i>o <i>comunismo radical<\/i>) consagrado al desarrollo de sujetos populares revolucionarios, de rupturas, revoluciones, destrucciones de los sistemas de poder, de opresiones imperialistas, de estructuras de reproducci\u00f3n del capitalismo. Su despliege puede ser pensado como un doble fen\u00f3meno de innovaci\u00f3n social y de recuperaci\u00f3n de memorias, de proyectos de igualdad y libertad que atravesaron los dos \u00faltimos siglos siglos en los paises centrales y perif\u00e9ricos. Complejo proceso universal te\u00f3rico-pr\u00e1ctico de recuperaci\u00f3n de ra\u00edces, identidades aplastadas por las modernizaciones capitalistas, de critica integral, intransigente contra las trampas ideol\u00f3gicas del sistema, sus diversos fetichismos (de la tecnolog\u00eda, de la auto-realizaci\u00f3n individualista, disociadora, del consumo desenfrenado, de la cosificaci\u00f3n del ecosistema). Guerra global prolongada, conquista destructiva\u00a0 (revolucionaria) de los sistemas de poder es decir renacimiento de la idea de revoluci\u00f3n, de ofensiva\u00a0 liberadora contra los opresores internos y externos, autopraxis emancipadora de los oprimidos, rechazo combatiente de todas las tentativas de estabilizaci\u00f3n del sistema.<\/p>\n<p>La decadencia aparece bajo la forma de una inmensa totalidad burguesa ineludible, su superaci\u00f3n solo es posible a partir del desarrollo de su negaci\u00f3n absoluta, de la irrupci\u00f3n de una <i>\u201ctotalidad negativa\u201d universal <\/i>(9) que en la condiciones concretas del siglo XXI deber\u00eda presentarse como convergencia de los marginados, oprimidos y explotados del planeta. No como sujeto solitario o aislado sino como aglutinador, como espacio insurgente de encuentro de una amplio abanico de fuerzas sociales rebeldes, como v\u00edctima absoluta de todos los males de la civilizaci\u00f3n burguesa y en consecuencia como l\u00edder hist\u00f3rico de la regeneraci\u00f3n humana (reinstalaci\u00f3n-recomposici\u00f3n de la visi\u00f3n de Marx del \u201cproletariado\u201d como sujeto universal emancipador).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es necesario se\u00f1alar una diferencia decisiva entre la situaci\u00f3n actual y las condiciones culturales en las que se apoy\u00f3 el ciclo de revoluciones que despeg\u00f3 con la Primera Guerra Mundial. El actual comienzo de crisis dispone de una herencia \u00fanica que es posible resumir como la existencia de un gigantesco <b><i>patrimonio democr\u00e1tico<\/i><\/b>, igualitario, acumulado a lo largo del siglo XX a trav\u00e9s de grandes tentativas emancipadoras revolucionarias, reformistas, atiimperialistas m\u00e1s o menos radicales, incluso con objetivos socialistas muchas de ellas. Centenares de millones de oprimidos y explotados, en todos los continentes, realizaron un aprendizaje excepcional, obtuvieron victorias, fracasaron, fueron enga\u00f1ados por usurpadores de todo tipo, recibieron el ejemplo de dirigentes heroicos, etc. Esta es otra manera de mirar al siglo XX: como una gigantesca escuela de lucha por la libertad donde lo mejor de la humanidad ha aprendido muchas cosas que han quedo grabadas en su memoria hist\u00f3rica no como recuerdo pesimista de un pasado irreversible sino como descubrimiento, como herramienta cultural cargada definitivamente en su mochila de combate. Hacia 1798, cuando las esperanzas generadas por la Revoluci\u00f3n Francesa agonizaban Kant sosten\u00eda con tozudez que <i>\u201cun fen\u00f3meno como ese no se olvida jam\u00e1s en la historia humana&#8230; es demasiado grande, demasiado ligado al inter\u00e9s de la humanidad , demasiado esparcido en virtud de su influencia sobre el mundo, por todas sus partes, para que los pueblos no lo recuerden en alguna ocasi\u00f3n propicia y no sean incitados por ese recuerdo a repetir el intento\u201d<\/i>\u00a0 (10). El siglo XX equivale a decenas de revoluciones libertarias como la francesa, y mucho m\u00e1s que eso si lo vemos desde el punto de vista cualitativo.<\/p>\n<p>El patrimonio cultural democr\u00e1tico disponible ahora por la humanidad oprimida, almacenado en su memoria, al comenzar la crisis mas grande de la historia del capitalismo es mucho m\u00e1s vasta, rica, densa que la existente al comenzar la anterior\u00a0 crisis prolongada del sistema (1914-1945). El poscapitalismo no solo constituye una necesidad hist\u00f3rica (determinada por la decadencia de la civilizaci\u00f3n burguesa) sino una posibilidad real, tiene una base cultural inmensa nunca antes disponible. La esperanza, el optimismo hist\u00f3rico aparecen, son visibles a traves de las ruinas, de las estructuras degradadas de un mundo injusto.<\/p>\n<p>Cuatro aclaraciones son necesarias.<\/p>\n<p><u>Primero<\/u>, a comienzos del siglo XXI el sistema global ha ingresado en el per\u00edodo de crecimiento cero, negativo o muy d\u00e9bil, ello no se debe a la rebeli\u00f3n popular contra el crecimiento alienante y destructor del medio ambiente sino a la decadencia de la civilizaci\u00f3n burguesa. En los a\u00f1os 1970 Joseph Gabel expresaba sus temores ante las consecuencias del agotamiento de los recursos naturales (era la \u00e9poca de los shocks petroleros y de la teor\u00eda de \u201clos l\u00edmites del crecimiento\u201d) y en consecuencia de la instalaci\u00f3n de sociedades de penuria, de supervivencia, fundadas en la distribuci\u00f3n autoritaria, hiper-elitista de los escasos bienes disponibles. Gabel se\u00f1alaba que las utop\u00edas igualitarias se basan en la abundancia de bienes, en el fin de la miseria, etc., opuestas a las experiencias de las sociedades de supervivencia basadas en la distribuci\u00f3n jer\u00e1rquica del poder y los bienes (11).<\/p>\n<p>Podr\u00edamos imaginar un escenario siniestro donde luego del desmoronamiento de la cultura del consumismo ante la evidencia del fin del crecimiento (por lo menos a mediano plazo) el sistema\u00a0 genere una suerte de reconversi\u00f3n ideol\u00f3gica apoyada en la idea de austeridad autoritaria, en la instalaci\u00f3n de un conformismo profundamente conservador y ultra elitista apuntalado por un bombardeo medi\u00e1tico gigantesco e ininterrumpido y por sistemas represivos eficaces, en suma, algo as\u00ed como un neofascismo estabilizador. Para realizar exitosamente esa reconversi\u00f3n cultural el capitalismo necesitar\u00eda disponer de una capacidad de control social universal, de asimilaci\u00f3n de sus contradicciones y de un tiempo de desarrollo que actualmente no son visibles, todo parece indicar que su din\u00e1mica cultural, el inmenso peso de sus intereses inmediatos, las debilidades de sus sistemas de control social (inclu\u00edda el arma medi\u00e1tica), su fragmentaci\u00f3n, hacen muy poco probable semejante futuro. Por el contrario la reciente experiencia de los halcones norteamericanos, la esencia parasitaria de las elites dominantes mundiales sugiere escenarios turbulentos de redespliegues militaristas-imperialistas, de rebeliones sociales, etc.<\/p>\n<p>Queda pendiente el tema del decrecimiento de los recursos naturales disponibles y en consecuencia de las t\u00e9cnica productivas y del tipo de bienes producidos. Una metamorfosis social compleja es posible sobre la base de la decadencia del sistema reinstalando utop\u00edas igualitarias basadas a su vez en la <b><i>abundancia<\/i><\/b> (punto de partida para la superaci\u00f3n del mercado, para la extensi\u00f3n de la gratuidad, etc.). Obviamente abundancia de \u201cotro tipo\u201d, fraternal, creativa y no consumista-pasiva, reconciliada con la comunidad y la naturaleza. De esa manera la farsa capitalista de la \u201cabundancia general\u201d (objetivo inalcanzable, contradictorio con la reproducci\u00f3n del sistema) o la pesadilla de la sociedad de supervivencia (autoritaria, represiva, elitista) se contrapone a la utop\u00eda de la sociedad igualitaria de abundancia (otros bienes, otras t\u00e9cnicas, otras formas de relaci\u00f3n entre los seres humanos y de estos con su contexto ambiental).<\/p>\n<p><u>Segundo<\/u>, ese protagonismo radical de los oprimidos no tiene porque nacer durante el primer d\u00eda de la crisis, es necesario un inmenso proceso de gestaci\u00f3n atravesado por rebeliones populares y reacciones conservadoras, con avances y retrocesos, una larga marcha durante un per\u00edodo muy denso, turbulento<i> <\/i>(cuya duraci\u00f3n real es impredecible) del que estamos dando los primeros pasos. Tiempo de recuperaci\u00f3n de memorias, de aprendizajes nuevos, de construcci\u00f3n compleja de una nueva conciencia.<\/p>\n<p><u>Tercero<\/u>, la existencia del patrimonio democr\u00e1tico global antes mencionado podr\u00eda ser la base hist\u00f3rica de la superaci\u00f3n de las frustraciones socialistas del siglo XX donde la reproducci\u00f3n de la hegemon\u00eda cultural del capitalismo enlazada con muy viejas tradiciones de sometimiento bloqueaban los procesos de autoemancipaci\u00f3n. Los reduc\u00edan a movimientos de masas dirigidos por elites radicales, por dirigentes inevitablemente autoritarios, cuyas victorias derivaban en nuevos mecanismos de opresi\u00f3n. El despliegue de la historia salta por encima de la disputa sin soluci\u00f3n entre comunistas estatistas y libertarios, los primeros desarrollando la posibilidad concreta de la revoluci\u00f3n pero postergando para un futuro nebuloso la democracia de base (en consecuencia produciendo al mismo tiempo el hecho revolucionario y las condiciones de su fracaso) y los segundos ignorando la existencia de una densa trama cultural negativa penetrando hasta el fondo de la conciencia popular y entonces la necesidad de complejas transiciones, desmantelamientos de estructuras y estilos de vida, combinanciones pragm\u00e1ticas, plurales entre lo viejo y lo nuevo.<\/p>\n<p><u>Cuarto<\/u>, la periferia del capitalismo, el espacio de los pueblos pobres y marginados del planeta aparece como el lugar privilegiado para la irrupci\u00f3n de esas fuerzas liberadoras, as\u00ed lo va demostrando la realidad, desde la resistencias al Imperio en Irak y Afganistan hasta la ola popular democratizadora en Am\u00e9rica Latina que ya incluye algunos espacios m\u00e1s avanzados\u00a0 donde se postula la superaci\u00f3n socialista del capitalismo. Aunque no deber\u00edamos subestimar sus probables futuras prolongaciones, interacciones con fen\u00f3menos de igual signo en los pa\u00edses centrales coraz\u00f3n visible de la crisis, all\u00ed la concentraci\u00f3n de ingresos, la desocupaci\u00f3n, el empobrecimiento a gran escala se extiende al ritmo de la decadencia del sistema. Cuyas elites aceleran su degeneraci\u00f3n parasitaria lo que plantea el peligro de renovadas aventuras neofascistas e imperialistas pero tambi\u00e9n la esperanza en la rebeld\u00eda de sus retaguardias populares internas.<\/p>\n<p>La barbarie ya est\u00e1 en marcha, pero tambi\u00e9n lo est\u00e1 la insurgencia de los oprimidos.<\/p>\n<p><b><u>Notas<\/u><\/b><\/p>\n<p><b><u>\u00a0<\/u><\/b><\/p>\n<p>(1), \u201cFed says worst of recession over\u201d, BBC News, 12 August 2009<\/p>\n<p>(2), El concepto de capitalismo senil tal como es utilizado en este texto aparece en los a\u00f1os 1970 en un trabajo de Roger Dangeville (Roger Dangeville, \u201cMarx-Engels. La crise\u201d, editions 10\/18, Paris 1978) y retomado por varios autores en la d\u00e9cada actual: Jorge Beinstein, \u201cCapitalismo Senil\u201d, Ediciones Record, Rio de Janeiro, 2001; Samir\u00a0 Amin , \u201cAu del\u00e0 du capitalisme senile\u201d, Actuel Marx -PUF, Paris 2002.<\/p>\n<p>(3), MIchel Husson, \u00abCrise de la finance ou crise du capitalisme\u00bb, http:\/\/hussonet.free.fr\/denkntzf.pdf<\/p>\n<p>(4), Richard N. Haass, \u201cThe Age of Nonpolarity. What Will Follow U.S. Dominance\u201d, Foreign Affairs , May\/June 2008.<\/p>\n<p>(5), Esta cifra se obtiene sumando al gasto del Departamento de Defensa los gatos militares de otras \u00e1reas de la administraci\u00f3n Publica. Chalmers Johnson, \u201cGoing bankrupt: The US&#8217;s greatest threat \u201c, Asia Times, 24 Jan 2008.<\/p>\n<p>(6), Scott B. MacDonald, \u201cEnd of the guns and butter economy\u201d, Asia Times, October 31, 2007.<\/p>\n<p>(7), Bertrand Gille, \u201cHistoire des techniques\u201d, La Pl\u00e9iade, Paris, 1978.<\/p>\n<p>(8), Una visi\u00f3n mucho m\u00e1s extendida lo integrar\u00eda en el mega ciclo de la civilizaci\u00f3n occidental despegando a comienzos del segundo milenio con las <i>cruzadas y <\/i>los primeros g\u00e9rmenes comerciales de capitalismo en Europa, atravesando la conquista de Am\u00e9rica, hasta llegar a la revoluci\u00f3n industrial inglesa, las guerras napole\u00f3nicas y la expansi\u00f3n planetaria de la modernidad (imperialista, de ra\u00edz occidental, es necesario subrayarlo).<\/p>\n<p>(9), Franz Jakubowsky, \u201cLes superestructures id\u00e9ologiques dans la conception mat\u00e9rialiste de l&#8217;histoire\u201d, Etudes et Documentetion Internationales (EDI), Par\u00eds, 1976.<\/p>\n<p>(10), Emmanuel Kant, \u201cFilosofia de la historia\u201d, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1992.<\/p>\n<p>(11), Joseph Gabel, \u201cId\u00e9ologies II\u201d, \u00e9ditions anthropos, Par\u00eds, 1978.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>jorgebeinstein@gmail.com<\/p>\n<p>Este texto se basa en las ponencias presentadas en los seminarios \u201cMargen Esquerda-Istvan Meszaros\u201d- USP-Editorial Boitempo, Sao Paulo,18-21 de agosto de 2009 y \u201cCrisi globale, lavoro, democrazia\u201d, Fondazione Guido Piccini &#8211; Facult\u00e0 di Economia dell Universit\u00e0 degli Studi di Brescia &#8211; Brescia, 27-28 novembre 2009 <\/p>\n<p>\u00bfComienzo del fin (o fin del comienzo) de la crisis?<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1299","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-jorge-beinstein"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1299"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1299\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}