{"id":13003,"date":"2022-12-30T05:00:18","date_gmt":"2022-12-30T04:00:18","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13003"},"modified":"2022-12-30T03:29:57","modified_gmt":"2022-12-30T02:29:57","slug":"ideas-para-un-mundo-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13003","title":{"rendered":"Ideas para un mundo nuevo"},"content":{"rendered":"<p><em>Terminamos nuestra serie de publicaciones como peque\u00f1o homenaje a Enrico Berlinguer en el centenario de su nacimiento con el art\u00edculo de presentaci\u00f3n aparecido en un n\u00famero dedicado a su figura en la revista <\/em>Critica marxista<em>, anta\u00f1o ligada org\u00e1nicamente al Partido Comunista Italiano. Aldo Tortorella (nacido en 1926) es un periodista, partisano durante la II Guerra Mundial y diputado durante varias legisladuras del PCI. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Era otro mundo el de 1984, cuando Berlinguer muri\u00f3 mientras se dirig\u00eda a su pueblo en un mitin por la renovaci\u00f3n del Parlamento Europeo, la segunda elecci\u00f3n por sufragio universal. La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica segu\u00eda existiendo, aunque en creciente decadencia debido a viejos errores y tambi\u00e9n a la ya perdedora invasi\u00f3n de Afganist\u00e1n. La Guerra Fr\u00eda experimentaba un recrudecimiento debido a la \u00abcrisis de los misiles\u00bb (la instalaci\u00f3n de misiles sovi\u00e9ticos de alcance medio en Alemania Oriental, entonces Rep\u00fablica Democr\u00e1tica Alemana, y de misiles estadounidenses similares en Europa Occidental, incluida Italia). La revoluci\u00f3n electr\u00f3nica acababa de empezar y la digital estaba en pa\u00f1ales. En nuestro pa\u00eds, los partidos autores de la Constituci\u00f3n republicana segu\u00edan existiendo y, tras el interludio de los gobiernos llamados de \u00abunidad nacional\u00bb \u2013que eran enteramente democristianos\u2013 y despu\u00e9s del asesinato de Moro, la alianza entre centristas y socialistas se hab\u00eda reafirmado y el PCI hab\u00eda vuelto a la oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>El n\u00famero de 1984 de esta nuestra revista (que entonces formaba parte de la redacci\u00f3n del PCI) abr\u00eda con una entrevista a Berlinguer realizada por Aldo Zanardo, entonces y ahora director. \u00abEuropa, Paz, Desarrollo\u00bb era el t\u00edtulo. El tema era la necesidad de fortalecer, renovar, de hecho, \u00abrehacer\u00bb la Uni\u00f3n con el prop\u00f3sito de su autonom\u00eda frente a la excesiva dependencia de la potencia hegem\u00f3nica estadounidense. Una autonom\u00eda necesaria frente a las dificultades econ\u00f3micas, los riesgos de guerra debidos a las tensiones internacionales, la persistencia de desacuerdos y el peligro de retrocesos nacionalistas, a pesar de tratarse entonces de una Uni\u00f3n Europea Occidental, pero que inclu\u00eda al Reino Unido.<\/p>\n<p>\u00abLa necesidad de una Europa unida y m\u00e1s aut\u00f3noma en aras de la paz\u00bb le parec\u00eda a Berlinguer \u00abtotalmente evidente\u00bb. Y a\u00f1adi\u00f3: \u00abNecesitamos refundar la Comunidad tambi\u00e9n y precisamente para garantizar la preeminencia en la escena internacional de un gran sujeto que trabaja por la paz\u00bb. En respuesta a la pregunta de Zanardo sobre la \u00abteorizaci\u00f3n de la posibilidad de guerras que no sean totalmente destructivas tambi\u00e9n para Europa\u00bb, respondi\u00f3: \u00abNo se trata s\u00f3lo de teor\u00edas. Tambi\u00e9n se est\u00e1n preparando herramientas y armas. La miniaturizaci\u00f3n del armamento nuclear, una tecnolog\u00eda y unas estrategias militares que permitir\u00edan un uso limitado de la disuasi\u00f3n nuclear manteniendo en un segundo plano el armamento total [&#8230;]. Pero lo que es imposible es precisamente esta distinci\u00f3n entre lo total y lo parcial, entre lo controlable y lo incontrolable. La propia naturaleza de las armas [&#8230;], al excluir a los hombres de las decisiones \u00faltimas, convierte este juego en una locura\u00bb.<\/p>\n<p>Han pasado cuarenta a\u00f1os, la Guerra Fr\u00eda la han ganado los Estados Unidos, la URSS ha desaparecido, se nos prometi\u00f3 un mundo de prosperidad y paz, pero esas antiguas palabras hablan de nosotros, de nuestro tiempo, de los dramas de hoy, de los riesgos de la guerra en Ucrania, de la falta de autonom\u00eda de Europa. No se trata de habilidades adivinatorias. Era la consecuencia de una cultura cr\u00edtica que se esforzaba por leer la realidad m\u00e1s all\u00e1 de lo aparente y lo inmediato, una cultura que se hab\u00eda convertido en \u00e9l en una forma de ser y de pensar. Una lealtad que no ten\u00eda nada de repetitivo ni de nost\u00e1lgico porque hab\u00eda tenido que desprenderse de muchas ataduras y que, por tanto, ten\u00eda el car\u00e1cter de una conquista contra los mitos, contra el triunfalismo del \u00absocialismo realizado\u00bb, contra la vulgaridad de impronta sovi\u00e9tica, contra todo tipo de creencias dogm\u00e1ticas. La reconquista, en realidad, del pensamiento cr\u00edtico en el que se inscribe Marx, en buena y amplia compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>La historia humana y pol\u00edtica de Berlinguer es la historia de esta reconquista. Incluso despu\u00e9s de la victoria en la Segunda Guerra Mundial, otros, ante la represi\u00f3n y las tragedias continuas en el mundo sovi\u00e9tico, pensaron, unos antes, otros despu\u00e9s, en deshacerse de toda parte de la pesada carga del pasado en el que hubo tantos errores y tantas fealdades, pero no s\u00f3lo eso. No hab\u00eda sido un error haber buscado y deseado la transformaci\u00f3n de una forma de civilizaci\u00f3n basada en la lucha de todos contra todos, en la violencia, en la guerra perpetua, y que hab\u00eda llegado a tal punto de ruina medioambiental que nuestra especie estaba en peligro.<\/p>\n<p>Pero entonces fue necesario preguntar c\u00f3mo y por qu\u00e9 quienes deber\u00edan haber sido los principales impulsores de la construcci\u00f3n de nuevas relaciones humanas no hab\u00edan encontrado otro camino que el de la imposici\u00f3n violenta, el de matar a los disidentes, es decir, la tiran\u00eda. El propio Togliatti, que hab\u00eda vivido en ese sistema participando en \u00e9l para salvar su propia vida, hab\u00eda dicho, pero s\u00f3lo despu\u00e9s de la denuncia de Jruschov, que el \u00abculto a la personalidad\u00bb no pod\u00eda ser la \u00fanica explicaci\u00f3n, sino el signo revelador de errores m\u00e1s profundos. Y hab\u00eda a\u00f1adido, en lo que debi\u00f3 de ser su \u00faltimo escrito, que los comunistas italianos siempre hab\u00edan pensado en el socialismo como la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la democracia. Pero segu\u00edan siendo, tal vez inevitablemente dada la historia de esa generaci\u00f3n, indicaciones metodol\u00f3gicas prudentes.<\/p>\n<p>Berlinguer abord\u00f3 la cuesti\u00f3n de los principios cuando afirm\u00f3 que \u00abla democracia es un valor universal\u00bb ante el p\u00fablico de un congreso sovi\u00e9tico al que hab\u00eda asistido a rega\u00f1adientes por decisi\u00f3n de la direcci\u00f3n del PCI. Pero si, en el modelo sovi\u00e9tico, se trataba de la promoci\u00f3n de un valor universal, ya no era posible discutir s\u00f3lo los errores pol\u00edticos inmediatos. Era necesario profundizar en las costosas ideas, no s\u00f3lo rusas y sovi\u00e9ticas, de aquella experiencia. Y aqu\u00ed en casa, sin despreciar los defectos de los gobernantes extranjeros, ten\u00edamos que cuestionar nuestros propios fundamentos culturales si no quer\u00edamos perder las razones que hab\u00edan visto surgir un movimiento socialista dentro del capitalismo.<\/p>\n<p>Incluso para la soluci\u00f3n de los viejos y nuevos problemas del pa\u00eds y para la aplicaci\u00f3n del programa constitucional de justicia social e igualdad sustantiva, ya no bastaba pensar en la yuxtaposici\u00f3n de fuerzas diferentes como hab\u00eda ocurrido con los gobiernos de solidaridad nacional en nombre de una necesidad de salvaci\u00f3n p\u00fablica. Es cierto que esos gobiernos no representaban el \u00abcompromiso hist\u00f3rico\u00bb que habr\u00eda supuesto la uni\u00f3n de las principales fuerzas pol\u00edticas en torno a un programa para cambiar el rumbo econ\u00f3mico y social. Un programa para el que Berlinguer pens\u00f3 que la \u00abausteridad\u00bb pod\u00eda ser un instrumento, en el sentido de reequilibrar la distribuci\u00f3n de la riqueza y la prevalencia de los fondos p\u00fablicos (educaci\u00f3n, sanidad, reorganizaci\u00f3n espacial, etc.) sobre el consumo privado, lo que fue inmediatamente atacado y escarnecido como pauperismo premoderno. Pero tambi\u00e9n era cierto que el asesinato de Moro hab\u00eda demostrado lo fr\u00e1gil que era la esperanza \u00fanica depositada en un nuevo rumbo de un partido que representara a las fuerzas moderadas y conservadoras y, por tanto, en un entendimiento estable con ellas.<\/p>\n<p>Era necesario repensar una cultura que pudiese aspirar a presentarse como capaz de leer la sociedad con mayor profundidad si quer\u00eda afirmar una tendencia a la transformaci\u00f3n social, en que consist\u00eda y consiste la idea de \u00abizquierda\u00bb. Como ya he mencionado en otras ocasiones (pido disculpas por la repetici\u00f3n), el historicismo no era suficiente y, de hecho, hab\u00eda obstaculizado la comprensi\u00f3n y el uso de las ciencias humanas. Es m\u00e1s, su burda semisimplificaci\u00f3n hab\u00eda llevado a justificar a los vencedores no como el resultado de opciones humanas determinadas y discutibles, sino como un desenlace fatal de la historia que hab\u00eda que vivir sin examinarla cr\u00edticamente (y aunque al principio los sovi\u00e9ticos tambi\u00e9n parec\u00edan vencedores, m\u00e1s tarde s\u00f3lo lo fueron los estadounidenses). La restricci\u00f3n economicista, a pesar de la alabada pero poco seguida lecci\u00f3n gramsciana, hab\u00eda oscurecido la comprensi\u00f3n de las nuevas corrientes de pensamiento \u2013el nuevo feminismo, el ecologismo\u2013 surgidas al margen y a menudo contra la sordera de la izquierda. Y un an\u00e1lisis que prestaba poca atenci\u00f3n a los cambios continuos en el modelo de liderazgo o bien no ve\u00eda o aceptaba pasivamente los cambios radicales no s\u00f3lo en el sistema de comunicaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n en el propio sistema de producci\u00f3n, provocados por la nueva revoluci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica. Debido a estas reflexiones, Berlinguer, tras la ruptura del llamado gobierno de solidaridad nacional, fue componiendo, aunque no org\u00e1nicamente, un nuevo programa fundamental para su partido \u2013o para el futuro de una posible izquierda\u2013 partiendo de la necesidad imperiosa de la paz, para lo cual abraz\u00f3 y apoy\u00f3 la justeza de la lucha por la idea pacifista del desarme gradual y controlado, de la comprensi\u00f3n del nuevo feminismo, de la ecolog\u00eda, de las asombrosas posibilidades pero tambi\u00e9n de los peligros de la revoluci\u00f3n electr\u00f3nica.<\/p>\n<p>Sin embargo, incluso este \u00faltimo Berlinguer, tan contempor\u00e1neo, fue y es acusado de pasividad. La ruptura con los sovi\u00e9ticos fue demasiado tard\u00eda, la presencia en una disputa perdida a las puertas de la FIAT fue absurda, la lucha contra el corte de la escala m\u00f3vil fue err\u00f3nea, la adhesi\u00f3n al pacifismo para el desarme fue poco realista, y fue peligroso plantear la \u00abcuesti\u00f3n moral\u00bb, que, seg\u00fan se dice, allan\u00f3 el camino para el fin de los partidos pol\u00edticos. Pero la utilidad del esfuerzo por mantener un discurso abierto hasta el extremo con los sovi\u00e9ticos se vio cuando Gorbachov lleg\u00f3 a recordar a Berlinguer como el inspirador de la obra de renovaci\u00f3n democr\u00e1tica en el mundo sovi\u00e9tico. Y se descubri\u00f3 muchos a\u00f1os despu\u00e9s cu\u00e1nta raz\u00f3n ten\u00eda la necesidad de estar al lado de los trabajadores en sus \u00e9xitos o derrotas cuando una \u00abvenganza de clase\u00bb (expresi\u00f3n utilizada por Bruno Trentin, secretario de la CGIL) se manifestaba contra ellos con la anulaci\u00f3n progresiva de toda conquista normativa y salarial, ante la indiferencia o con el consentimiento activo de la izquierda que se hab\u00eda vuelto centrista. En cuanto a la \u00abcuesti\u00f3n moral\u00bb, se recuerda m\u00e1s adelante en este mismo n\u00famero (en los art\u00edculos de Barbagallo y Nappi) lo mucho que se discut\u00eda tambi\u00e9n este tema en aquella \u00e9poca entre los socialdem\u00f3cratas, Willy Brandt, Olof Palme y Bruno Kreisky, con quienes Berlinguer hab\u00eda buscado y tejido una relaci\u00f3n. Era la llamada a la regeneraci\u00f3n del partido, la llamada a volver a los propios principios. \u00bfQu\u00e9 clase de partido cristiano es el que utiliza ese nombre y viola a cada paso la lecci\u00f3n evang\u00e9lica? \u00bfY qu\u00e9 clase de izquierda es la que antepone su propia participaci\u00f3n en el poder a las razones por las que naci\u00f3?<\/p>\n<p>La cr\u00edtica a la \u00abcuesti\u00f3n moral\u00bb procede de un maquiavelismo barato, que ignora la motivaci\u00f3n \u00e9tica de Maquiavelo (la fundaci\u00f3n y defensa del Estado) y la cambia por una licencia para todo crimen y toda inmundicia. Es cierto que el uso de cualquier medio facilita la victoria de esos grupos privilegiados y de sus Estados fundados en la injusticia que saben bien c\u00f3mo ocultar sus cr\u00edmenes (quiz\u00e1s revel\u00e1ndolos unos cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando ya no suponga nada para nadie). Pero no es cierto, es m\u00e1s, es un error may\u00fasculo, que las fuerzas que aspiran a unas relaciones humanas menos incivilizadas puedan utilizar el mismo rasero. \u00c9stos tienen como \u00fanica arma la coherencia entre las palabras y los hechos, entre los principios que declaran y la acci\u00f3n pol\u00edtica que llevan a cabo. Porque es tambi\u00e9n el \u00fanico medio que tienen para desenmascarar el enga\u00f1o en el que se basa el mundo capitalista, en el que, a pesar de la conquista inalienable de la igualdad formal, la libertad se entiende en \u00faltima instancia como el imperio de la ley del m\u00e1s fuerte y violento. Los partidos pol\u00edticos italianos desaparecieron no por el llamamiento a su regeneraci\u00f3n sino, al contrario, porque ese llamamiento fue rechazado. Una pol\u00edtica moralmente corrupta est\u00e1 en perfecta consonancia con el poder abrumador de las minor\u00edas econ\u00f3micamente dominantes. La izquierda desapareci\u00f3 no por fatalidad, sino porque no quiso repensarse en el nuevo mundo sin perder su tarea.<\/p>\n<p>Quer\u00eda titular este art\u00edculo como la traducci\u00f3n italiana del t\u00edtulo de una hermosa pel\u00edcula de Wim Wenders, <em>Cos\u00ec lontano, cos\u00ec vicino<\/em> (<em>Tan lejos, tan cerca<\/em>), pero desist\u00ed enseguida, porque es la historia de un \u00e1ngel que quiere convertirse en hombre (bueno), acaba asesinado, vuelve \u00e1ngel y vela por sus amigos. Berlinguer no era un \u00e1ngel y no puede velar por nosotros. Era un hombre de su tiempo que intentaba comprender y mirar lejos. Ciertamente, quienes, como yo, estaban cerca de \u00e9l se han sentido derrotados (si ser derrotado significa no tener ni querer lugares de poder), pero tal vez no estaban equivocados. Pero los vencedores, que han ocupado lugares de poder, no fueron muy lejos, porque quiz\u00e1 no ten\u00edan raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Corresponde ahora a los j\u00f3venes de hoy encontrar su propio camino si quieren cambiar este mundo, en el que regresan los espectros (nacionalismo feroz, como el ruso, racismo, fascismo y guerra) que cre\u00edamos haber exorcizado. Creo que las ideas de Berlinguer pueden ayudarles.<\/p>\n<p>Fuente: <em>Critica marxista<\/em> (<a href=\"https:\/\/criticamarxistaonline.files.wordpress.com\/2022\/07\/aldo-tortorella-berlinguer_cm_2-3_2022_web-2.pdf\">https:\/\/criticamarxistaonline.files.wordpress.com\/2022\/07\/aldo-tortorella-berlinguer_cm_2-3_2022_web-2.pdf<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terminamos nuestra serie de publicaciones como peque\u00f1o homenaje a Enrico Berlinguer en el centenario de su nacimiento con el art\u00edculo<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12921,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[26,1878],"tags":[1903],"class_list":["post-13003","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia-del-comunismo","category-italia","tag-enrico-berlinguer"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13003","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13003"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13003\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12921"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13003"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13003"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13003"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}