{"id":13049,"date":"2023-01-07T05:00:44","date_gmt":"2023-01-07T04:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13049"},"modified":"2023-01-07T04:23:32","modified_gmt":"2023-01-07T03:23:32","slug":"hacia-una-teoria-mas-amplia-del-imperialismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13049","title":{"rendered":"Hacia una teor\u00eda m\u00e1s amplia del imperialismo"},"content":{"rendered":"<p><em>Una nueva respuesta al debate que se inici\u00f3 en enero de 2018 con la publicaci\u00f3n en las p\u00e1ginas de la <\/em>Review of African Political Economy<em> (ROAPE) de un art\u00edculo de John Smith critico con la visi\u00f3n de David Harvey sobre el imperialismo en el siglo XXI. Tras <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12878\">esa cr\u00edtica inicial a la posici\u00f3n de Harvey<\/a>, y <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12925\">la respuesta de Harvey<\/a>, publicamos <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12974\">la contrar\u00e9plica de Smith<\/a>. No hubo m\u00e1s intervenciones de ninguno de los dos, pero s\u00ed de otros autores que se incorporaron al debate. Seguimos por tanto con una <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13006\">primera respuesta<\/a> de Adam Mayer a la que sigue esta de Patrick Bond.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos destacados cr\u00edticos del imperialismo \u2013John Smith y David Harvey\u2013 han mantenido recientemente una agria disputa en roape.net sobre c\u00f3mo interpretar los procesos de superexplotaci\u00f3n que se desplazan geogr\u00e1ficamente. El riesgo es que ocultan rasgos cruciales del objeto de su ira conjunta: los injustos procesos de acumulaci\u00f3n y la geopol\u00edtica que enriquecen a los ricos y expolian el medio ambiente mundial. Otro destacado marxista, Claudio Katz, nos ha recordado recientemente uno de esos rasgos que merece mucha m\u00e1s atenci\u00f3n: La teor\u00eda del subimperialismo de Rau Mauro Marini de los a\u00f1os 60-70, que fusiona agendas imperiales y semiperif\u00e9ricas de poder y acumulaci\u00f3n con procesos internos de superexplotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El concepto de subimperialismo puede resolver algunas de las disputas entre Smith y Harvey. El libro de Smith <em>Imperialism in the 21st Century<\/em> tiene como fundamento esta f\u00f3rmula:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">la divisi\u00f3n imperialista del mundo en naciones oprimidas y opresoras ha dado forma a la clase obrera mundial, en cuyo centro se encuentra la supresi\u00f3n violenta de la movilidad internacional de la mano de obra. Al igual que las infames leyes de pases personificaron el apartheid en Sud\u00e1frica, los controles de inmigraci\u00f3n forman el eje de un sistema econ\u00f3mico global similar al apartheid que niega sistem\u00e1ticamente la ciudadan\u00eda y los derechos humanos b\u00e1sicos a los trabajadores del Sur y que, como en la Sud\u00e1frica del apartheid, es una condici\u00f3n necesaria para su superexplotaci\u00f3n[1].<\/p>\n<p>Esto es un comienzo, pero una cr\u00edtica marxista-feminista-ecol\u00f3gica-consciente de la raza al imperialismo necesita una base m\u00e1s s\u00f3lida. Los problemas de Smith empiezan con la met\u00e1fora de Sud\u00e1frica y se extienden al binario poco convincente de naciones oprimidas y opresoras, cuyo principal defecto es que resta importancia a las clases dominantes nacionales que aspiran a pasar de las primeras a las segundas. El an\u00e1lisis tampoco incorpora aspectos de la \u00abdesglobalizaci\u00f3n\u00bb que son cada vez m\u00e1s evidentes en esta coyuntura (incluso antes de que estalle por completo la guerra comercial de Trump y de que las actuales minicrisis de los mercados financieros conduzcan a otro colapso generalizado). El descuido de las relaciones multilaterales de poder y la formaci\u00f3n de bloques geopol\u00edticos tambi\u00e9n caracteriza el debate en parte est\u00e9ril y en parte inspirador que Smith entabla con Harvey en su libro de 2016 <em>Imperialism in the Twenty-First Century<\/em>, en <em>Monthly Review Online<\/em> en 2017 y ahora en roape.net, el sitio web de la <em>Review of African Political Economy<\/em> en enero-marzo de 2018[2].<\/p>\n<p>Los eslabones perdidos en las contribuciones tanto de Smith como de Harvey se refieren a los procesos de acumulaci\u00f3n subimperial y a la lucha de clases, especialmente en un momento en que la llamada gobernanza global (multilateralismo) ha asimilado con \u00e9xito el desaf\u00edo potencial del principal bloque de pa\u00edses semiperif\u00e9ricos: Brasil, Rusia, India, China y Sud\u00e1frica (los BRICS). Sin duda, esta categor\u00eda fue desplegada al menos brevemente por Harvey (en su libro de 2003 <em>El nuevo imperialismo<\/em>):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La apertura de los mercados mundiales, tanto de materias primas como de capitales, cre\u00f3 oportunidades para que otros Estados se insertaran en la econom\u00eda mundial, primero como absorbentes y luego como productores de excedentes de capital. Se convirtieron entonces en competidores en la escena mundial. Surgieron lo que podr\u00edamos denominar \u00absubimperialismos\u00bb&#8230; Cada centro de acumulaci\u00f3n de capital en desarrollo busc\u00f3 fijaciones espacio-temporales sistem\u00e1ticas para su propio capital excedente definiendo esferas territoriales de influencia[3].<\/p>\n<p>Este es el componente m\u00e1s vital: el desplazamiento del capital sobreacumulado a lugares geogr\u00e1ficamente dispersos, especialmente los BRICS, y la redistribuci\u00f3n de este capital <em>en lugares de extracci\u00f3n de excedente a\u00fan m\u00e1s superexplotadores<\/em>, como hab\u00eda proyectado Marini, incluidas las industrias extractivas de \u00c1frica, aunque no sin contradicciones debilitantes que deben plantearse sin rodeos. De ah\u00ed que tambi\u00e9n haya surgido un sistema ligeramente renovado para la gesti\u00f3n global de estas contradicciones, aunque Smith y Harvey le resten importancia en este reciente debate[4].<\/p>\n<p>En pocas palabras, las estructuras de poder del neoliberalismo global atrajeron sin pausa a los BRICS durante la \u00faltima d\u00e9cada, especialmente en relaci\u00f3n con las finanzas mundiales (durante la era de reformas del Fondo Monetario Internacional de 2010-15), el comercio (en la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio en 2015) y las pol\u00edticas clim\u00e1ticas (en las Naciones Unidas de 2009-15). Las \u00abreformas\u00bb multilaterales promovidas por las potencias subimperiales ampl\u00edan la acumulaci\u00f3n de sus propias corporaciones y desplazan sus propios contragolpes de clase, sociales y ecol\u00f3gicos, aunque de nuevo con profundas contradicciones. Y hay pocos lugares donde este tipo de procesos sean m\u00e1s evidentes que aqu\u00ed en Sud\u00e1frica.<\/p>\n<p><strong>La compleja geograf\u00eda de la superexplotaci\u00f3n del apartheid<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, cualquier met\u00e1fora sudafricana necesita m\u00e1s matices que la t\u00edpica narraci\u00f3n de la superexplotaci\u00f3n de blancos y negros. El sistema del apartheid superexplot\u00f3 a los trabajadores, no s\u00f3lo neg\u00e1ndoles la ciudadan\u00eda y los derechos humanos b\u00e1sicos en el punto de producci\u00f3n. Tambi\u00e9n exist\u00edan profundas relaciones geogr\u00e1ficas: segregaci\u00f3n urbana (la \u00abLey de \u00c1reas Agrupadas\u00bb que regulaba la residencia); escalas nacionales y regionales de migraci\u00f3n reguladas por las Leyes de Pases y el poder pol\u00edtico reforzado por el ej\u00e9rcito sudafricano sobre el suministro de mano de obra; y el papel de Sud\u00e1frica en la divisi\u00f3n global del trabajo y la geopol\u00edtica[5]. Todo ello permiti\u00f3 que el suministro de cuerpos negros sirviera no s\u00f3lo a las empresas transnacionales, sino tambi\u00e9n a los procesos locales de acumulaci\u00f3n de capital (por ejemplo, las fortunas de las familias Oppenheimer y Rupert), la formaci\u00f3n de clases, el racismo, las relaciones de poder basadas en el g\u00e9nero y el estr\u00e9s ecol\u00f3gico[6].<\/p>\n<p>El argumento de Smith aqu\u00ed, correcto pero incompleto, es que el apartheid suministraba fuerza de trabajo por debajo del coste de reproducci\u00f3n a lo largo de lo que normalmente es el ciclo vital de un trabajador: la crianza infantil de los trabajadores est\u00e1 en un t\u00edpico pa\u00eds capitalista avanzado subvencionada por guarder\u00edas y escuelas; sus enfermedades y lesiones est\u00e1n cubiertas por sistemas de asistencia m\u00e9dica, ya sean p\u00fablicos o privados; y sus gastos de jubilaci\u00f3n son el resultado de ahorros, pensiones y seguridad social, todo ello apoyado por programas empresariales o impuestos a las empresas. Durante el apogeo del apartheid, ninguno de estos aspectos de la reproducci\u00f3n social se proporcionaba a los trabajadores negros. Eso dejaba a las mujeres de las bantustanes al cuidado de los trabajadores jubilados, los trabajadores enfermos y los pre-trabajadores \u2013los ni\u00f1os\u2013, aparte de las pocas escuelas gestionadas por las misiones religiosas. Como resultado, las empresas pagaron impuestos y beneficios mucho m\u00e1s bajos. De hecho, disfrutaron de superbeneficios, entre los m\u00e1s altos del mundo, hasta que el sistema empez\u00f3 a sufrir graves tensiones durante la d\u00e9cada de 1970[7].<\/p>\n<p>Smith utiliza correctamente la met\u00e1fora del apartheid a un nivel rudimentario, en la medida en que la relaci\u00f3n migratoria fue testigo del desplazamiento de decenas de millones de trabajadores negros varones (11 de los 12 meses de cada a\u00f1o) a las ciudades, minas y plantaciones controladas y delimitadas espacialmente por los blancos, como \u00abresidentes temporales\u00bb en la tierra robada. Pero podr\u00eda haber se\u00f1alado que el pago por su fuerza de trabajo, por debajo del coste de su reproducci\u00f3n, estaba subvencionado por la opresi\u00f3n de las mujeres desplazadas a las zonas rurales por el apartheid y el colonialismo regional, con las consiguientes tensiones para las ecolog\u00edas locales, a menudo hasta el punto del colapso y la destrucci\u00f3n formal del campesinado anta\u00f1o autosuficiente. (En la literatura marxista sobre las \u00abarticulaciones de los modos de producci\u00f3n\u00bb[8] de Sud\u00e1frica y su \u00abdesarrollo desigual y combinado\u00bb[9], este aspecto geogr\u00e1fico de la superexplotaci\u00f3n es un tema central, aunque en ambas literaturas a\u00fan se podr\u00eda hacer m\u00e1s para sacar a la luz los aspectos de g\u00e9nero y medioambientales)[10].<\/p>\n<p>Lo que Smith no considera adecuadamente ni en este caso ni globalmente, fue la evidente <em>relaci\u00f3n pol\u00edtica<\/em> entre el r\u00e9gimen de Pretoria y sus aliados patriarcales. Esta relaci\u00f3n garantizaba una reproducci\u00f3n sist\u00e9mica m\u00e1s amplia de mano de obra barata tanto en los bantustanes internos[11] como en los reg\u00edmenes coloniales vecinos y posteriormente neocoloniales que facilitaron esta relaci\u00f3n laboral de superexplotaci\u00f3n hasta 1994. Escribir sobre el apartheid simplemente como una relaci\u00f3n capital-trabajo racializada, sin estos aspectos de g\u00e9nero, o el estr\u00e9s ecol\u00f3gico asociado al hacinamiento en los bantustanes, o el aparato estatal global que organiz\u00f3 y mantuvo la superexplotaci\u00f3n, es dejar de lado la mayor parte de la historia. Adem\u00e1s, en el proceso, este olvido niega impl\u00edcitamente una parte importante del movimiento de resistencia contra el apartheid.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, los modos rejuvenecidos (posteriores a 1994) de superexplotaci\u00f3n de Sud\u00e1frica merecen una atenci\u00f3n similar. En agosto de 2012, en Marikana, a dos horas en coche al noroeste de Johannesburgo, se enviaron fuertes se\u00f1ales sobre las nuevas variedades de superexplotaci\u00f3n, incluso dentro de un sistema usurero de microcr\u00e9ditos. All\u00ed, tres docenas de mineros inmigrantes fueron asesinados a tiros y decenas m\u00e1s resultaron gravemente heridos, muchos de ellos lisiados de por vida; formaban parte de los cuatro mil que participaban en una huelga salvaje contra la corporaci\u00f3n del platino Lonmin, exigiendo 1.000 d\u00f3lares al mes por la miner\u00eda en roca. La polic\u00eda los trat\u00f3 como \u00abcriminales miserables\u00bb a petici\u00f3n expl\u00edcita (enviada por correo electr\u00f3nico) de Cyril Ramaphosa, que era el principal propietario local de la empresa londinense. En 2014 se convirti\u00f3 en vicepresidente y en febrero de 2018 sustituy\u00f3 a Zuma como presidente en un golpe de palacio, 15 meses antes de la fecha de jubilaci\u00f3n de Zuma.<\/p>\n<p>Teniendo esto en cuenta, el libro de Smith s\u00f3lo hace un esfuerzo poco entusiasta por ampliar la \u00fatil met\u00e1fora del apartheid al modo actual de imperialismo. Para ampliarla de forma m\u00e1s convincente se requiere, en mi opini\u00f3n, extender el aparato conceptual de Harvey al nivel de las relaciones de poder subimperiales que tan bien personifica Ramaphosa. Al igual que los antiguos se\u00f1ores de la guerra tribales de Bantust\u00e1n que el r\u00e9gimen de Pretoria promovi\u00f3 al poder, ahora est\u00e1 surgiendo una \u00e9lite de amortiguaci\u00f3n a escala global que las potencias imperiales suelen encontrar \u00fatil en t\u00e9rminos de legitimaci\u00f3n, subvenciones financieras y funciones de ayudantes de sheriff, incluso cuando la ret\u00f3rica antiimperial se convierte en un irritante, como, por ejemplo, bajo el gobierno de Zuma de 2009-2018.<\/p>\n<p><strong>Del apartheid local al global: a\u00f1adiendo a los BRICS como \u00ab\u00e9lites bantustanes\u00bb subimperiales<\/strong><\/p>\n<p>Smith utiliza el an\u00e1lisis (muy convincente) del acad\u00e9mico-activista de la miner\u00eda Andrew Higginbottom en el que la superexplotaci\u00f3n del apartheid sudafricano se estudia en t\u00e9rminos te\u00f3ricos[12], y a partir de ah\u00ed nos recuerda aspectos poderosos de la teor\u00eda de la dependencia centrada en \u00c1frica de Samir Amin y el an\u00e1lisis basado en Brasil de Ruy Mauro Marini. Ambos hacen hincapi\u00e9 en la superexplotaci\u00f3n, pero los dos hacen mucho m\u00e1s:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 Amin siempre se ha preocupado por el equilibrio geopol\u00edtico general de fuerzas a escala mundial \u2013no s\u00f3lo en t\u00e9rminos de transferencias de valor de Sur a Norte\u2013 y suele prestar especial atenci\u00f3n a la forma en que la gobernanza mundial neoliberal ha surgido para acompa\u00f1ar la potencia militar neoconservadora de Washington[13].<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 Marini se centr\u00f3 en la construcci\u00f3n del poder subimperial ejercido por los Estados que se incorporan al sistema occidental como agentes regionales del imperialismo, en el que, Smith est\u00e1 de acuerdo, \u00ablas econom\u00edas dependientes como Brasil tratan de compensar la fuga de riqueza hacia los centros imperialistas desarrollando sus propias relaciones de explotaci\u00f3n con econom\u00edas vecinas a\u00fan m\u00e1s subdesarrolladas y perif\u00e9ricas\u00bb[14].<\/p>\n<p>Smith tiene raz\u00f3n al recordar el compromiso de estos escritores (y de otros) con una \u00abtesis de la dependencia\u00bb basada en \u00abla realidad de las tasas extremas de explotaci\u00f3n en las f\u00e1bricas de ropa de Bangladesh, las cadenas de producci\u00f3n chinas, las minas de platino sudafricanas y los cafetales brasile\u00f1os\u00bb[15]. Pero aparte del gui\u00f1o simb\u00f3lico a Marini \u2013seguido inmediatamente por una confesi\u00f3n, \u00abno se discute aqu\u00ed\u00bb\u2013, en un solo punto del libro Smith considera los procesos de propiedad y acumulaci\u00f3n asociados con estos lugares de extracci\u00f3n subimperial de plusval\u00eda. Lamentablemente, esto ocurre en una despectiva nota a pie de p\u00e1gina despu\u00e9s de atacar a Ellen Wood por:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">reducir el imperialismo a la rivalidad interestatal entre grandes potencias antes de suprimirlo por completo: El \u00abnuevo imperialismo [ya] no es&#8230; una relaci\u00f3n entre amos imperiales y s\u00fabditos coloniales, sino una compleja interacci\u00f3n entre Estados m\u00e1s o menos soberanos\u00bb. Alex Callinicos tiene la misma idea: \u00abLa jerarqu\u00eda global de poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico que es una consecuencia fundamental del desarrollo desigual y combinado inherente al imperialismo capitalista no se disolvi\u00f3, sino que se complic\u00f3 con la aparici\u00f3n de nuevos centros de acumulaci\u00f3n de capital\u00bb, produciendo lo que \u00e9l llama subimperialismos, una amplia categor\u00eda que incluye Vietnam, Grecia, Turqu\u00eda, India, Pakist\u00e1n, Ir\u00e1n, Irak y Sud\u00e1frica[15].<\/p>\n<p>Sin embargo, las descripciones de Wood y Callinicos de las relaciones de poder son perfectamente razonables, ya que llegan en un momento de mayor imperialismo neoliberal multilateral, a medida que la era neoliberal-neoconservadora Clinton-Bush-Obama cobra fuerza y asimila a sus oponentes. Ese proceso de asimilaci\u00f3n es cr\u00edtico. El principal lugar para ello es el proceso de gobernanza mundial en relaci\u00f3n con una serie de problemas pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales y medioambientales. Ser\u00eda imposible hablar del imperialismo de posguerra sin su base econ\u00f3mica multilateral en el sistema de Bretton Woods de 1944. De hecho, Smith es plenamente consciente de las muchas y complicadas formas en que el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC) y los organismos de las Naciones Unidas siguen gestionando hoy las relaciones de poder imperial global en beneficio de las grandes corporaciones.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 estos acuerdos son tan dif\u00edciles de conceptualizar en el siglo XXI, en un momento en que Xi Jinping promueve seriamente la globalizaci\u00f3n corporativa contra el espectro de Trump de retirarse del comercio liberalizado, la gesti\u00f3n global del clima y otros usos del arsenal de poder blando del Departamento de Estado de Estados Unidos? Un grave defecto de <em>Imperialism in the 21st Century<\/em> es la incapacidad de Smith para lidiar con las instituciones de gobernanza mundial del siglo, especialmente la Convenci\u00f3n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim\u00e1tico (CMNUCC) y el G20 y el G8 (hasta 2014, y ahora G7 sin la Rusia de Putin). Si las hubiera tenido en cuenta, Smith podr\u00eda haber encontrado su camino m\u00e1s all\u00e1 del anticuado binario de naciones oprimidas y opresoras.<\/p>\n<p>Por ejemplo, el papel del bloque BRICS en el multilateralismo imperialista requiere un tratamiento cuidadoso. Sin embargo, el bloque no recibe ni una menci\u00f3n de Smith. Para contextualizar, recordemos c\u00f3mo en 2014 Barack Obama revel\u00f3 a <em>The Economist<\/em> su agenda para incorporar a China en el sistema pseudomultilateral del imperialismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><em>The Economist<\/em>: &#8230; esa es la cuesti\u00f3n clave, si China termina dentro de ese sistema [de gobernanza global] o lo desaf\u00eda. Creo que esa es la gran cuesti\u00f3n de nuestro tiempo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Obama: Lo es. Y creo que es importante que Estados Unidos y Europa sigan dando la bienvenida a China como socio de pleno derecho en estas normas internacionales. Es importante que reconozcamos que habr\u00e1 momentos de tensiones y conflictos. Pero creo que son manejables. Y creo que, a medida que China va dejando de ser simplemente el fabricante de bajo coste del mundo para querer ascender en la cadena de valor, cuestiones como la protecci\u00f3n de la propiedad intelectual adquieren de repente m\u00e1s relevancia para sus empresas, no s\u00f3lo para las estadounidenses[16].<\/p>\n<p>Aunque Smith ignora a los BRICS como unidad de an\u00e1lisis o marcador de poder econ\u00f3mico ascendente, la asimilaci\u00f3n del bloque al imperialismo ha amplificado los procesos injustos y desiguales del orden mundial, especialmente en lo que respecta a las finanzas mundiales, el comercio y la gobernanza clim\u00e1tica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 La reestructuraci\u00f3n del directorio del FMI de 2010-15 hizo que cuatro de los BRICS fuesen mucho m\u00e1s poderosos (por ejemplo, China en un 37 por ciento) pero a la mayor\u00eda de los pa\u00edses africanos con una cuota de voto mucho menor (por ejemplo, la de Nigeria cay\u00f3 en un 41 por ciento y la de Sud\u00e1frica en un 21 por ciento). Los directores de los BRICS acordaron en tres ocasiones (en 2011, 2015 y 2016) con sus hom\u00f3logos occidentales respaldar el liderazgo de la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, a pesar de que fue procesada \u2013y en 2016 declarada culpable de negligencia\u2013 en un caso de corrupci\u00f3n criminal de 400 millones de euros que se remonta a sus a\u00f1os como ministra de Finanzas francesa. Por otra parte, el Acuerdo de Reserva Contingente de 84.000 millones de euros de los BRICS refuerza al FMI al obligar a los prestatarios a obtener primero un pr\u00e9stamo del FMI antes de acceder al 70 % de sus contribuciones de cuota en tiempos de emergencias financieras, mientras que los l\u00edderes del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS \u2013que no tiene supervisi\u00f3n de la sociedad civil\u2013 se jactan de acuerdos de cofinanciaci\u00f3n y personal compartido con el Banco Mundial.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 La cumbre de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio celebrada en Nairobi en 2015 acab\u00f3 esencialmente con las subvenciones agr\u00edcolas y, por tanto, con la soberan\u00eda alimentaria, gracias a las alianzas cruciales establecidas con los negociadores de Washington y Bruselas, de los representantes de Brasilia y Nueva Delhi, con China, Sud\u00e1frica y Rusia como c\u00f3mplices.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 El Acuerdo de Par\u00eds sobre el Clima de la CMNUCC de 2015 dej\u00f3 a \u00c1frica sin opciones de \u00abdeuda clim\u00e1tica\u00bb frente a Occidente y los BRICS, ya que se proh\u00edben las reclamaciones legales por responsabilidad de los firmantes. Tal y como prefigur\u00f3 el papel de cuatro de los BRICS (con Obama) en el Acuerdo de Copenhague de 2009, los compromisos de Par\u00eds para la reducci\u00f3n de emisiones son demasiado peque\u00f1os y, en cualquier caso, no vinculantes. Las emisiones militares, mar\u00edtimas y del transporte a\u00e9reo no est\u00e1n contempladas, mientras que los mercados de carbono s\u00ed lo est\u00e1n. As\u00ed pues, la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica es inevitable, sobre todo en beneficio de un flujo residual de beneficios para las industrias de alto contenido en carbono de los pa\u00edses ricos y de renta media.<\/p>\n<p>Las \u00e9lites de los BRICS fueron aliados vitales de Occidente en cada paso reciente de mal gobierno global, sirviendo al poder de forma muy similar a como lo hicieron los l\u00edderes de los bantustanes sudafricanos durante el apartheid. Sin embargo, las victorias a corto plazo como en el FMI, la OMC y la CMNUCC que hoy benefician a sus corporaciones neoliberales, contaminantes y agencias paraestatales llegan en un momento dif\u00edcil, dados los procesos de desglobalizaci\u00f3n: la disminuci\u00f3n relativa del comercio (incluso antes de Trump), la inversi\u00f3n extranjera directa (IED) y las finanzas transfronterizas medidas en relaci\u00f3n con el PIB. Del mismo modo, el pico del superciclo de las materias primas en 2011 y el posterior desplome de los precios mundiales de los minerales y el petr\u00f3leo en 2015 no solo acabaron con la ret\u00f3rica de <em>Africa Rising<\/em>. Y lo que es igual de importante, dado que los precios altos reportan menos beneficios, muchas empresas transnacionales lo compensaron aumentando el volumen de extracci\u00f3n con el fin de obtener una mayor masa, no tasa de beneficios.<\/p>\n<p><strong>Las empresas de los BRICS ejemplifican la superexplotaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Las empresas de los BRICS se convirtieron en algunas de las corporaciones m\u00e1s superexplotadoras dedicadas a la acumulaci\u00f3n no s\u00f3lo en su propio territorio, sino tambi\u00e9n en \u00c1frica. Para ilustrar la extracci\u00f3n de excedentes, entre 2000 y 2014 el valor del comercio entre \u00c1frica y los BRICS aument\u00f3 de 28.000 millones de d\u00f3lares a 377.000 millones, antes de caer en 2015 un 21% debido al desplome de los precios de las materias primas[17]. Los tratados bilaterales de inversi\u00f3n que facilitan estas transferencias de \u00c1frica a los BRICS son tan notoriamente unilaterales como los firmados con las potencias occidentales, seg\u00fan la principal estudiosa de este problema, Ana Garc\u00eda[18].<\/p>\n<p>Tomando el ejemplo de Mozambique, Carlos Castel-Branco muestra c\u00f3mo sus gobernantes persegu\u00edan \u00abla maximizaci\u00f3n de las entradas de capital extranjero \u2013IED o pr\u00e9stamos comerciales\u2013 sin condicionalidad pol\u00edtica\u00bb (gran parte del cual proced\u00eda de los BRICS, as\u00ed como de Portugal) en un contexto superexplotador: \u00abla reproducci\u00f3n de un sistema laboral en el que la mano de obra es remunerada por debajo de su coste social de subsistencia y las familias tienen que cargar con la responsabilidad de mantener (especialmente alimentar) a los trabajadores asalariados complementando sus salarios\u00bb, un fen\u00f3meno com\u00fan en todo el continente.<\/p>\n<p>Aunque ocasionalmente puede haber alguna excepci\u00f3n[19], consideremos algunos de los ejemplos m\u00e1s atroces que afectan a los BRICS:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 La principal empresa constructora subimperial brasile\u00f1a, Odebrecht, admiti\u00f3 haber pagado sobornos por valor de 51 millones de d\u00f3lares a funcionarios de Angola y Mozambique (aunque es probable que las cantidades reales sean mucho m\u00e1s elevadas), y tanto Odebrecht como la segunda empresa minera del mundo, Vale, con sede en R\u00edo, se han enfrentado a protestas peri\u00f3dicas por los desplazamientos masivos en proyectos de construcci\u00f3n y explotaciones mineras de carb\u00f3n en Tete (Mozambique), al igual que el Gobierno brasile\u00f1o (que data del Partido de los Trabajadores) por la apropiaci\u00f3n de tierras agr\u00edcolas por parte de la empresa ProSavana[20].<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 Los acuerdos rusos sobre reactores nucleares de Rosatom en toda \u00c1frica \u2013en Sud\u00e1frica, Egipto, Ghana, Nigeria y Zambia\u2013 son cada vez m\u00e1s dudosos, especialmente despu\u00e9s de que el \u00fanico pa\u00eds con un reactor nuclear en funcionamiento, Sud\u00e1frica, fuera testigo de un intenso debate debido en parte a la corrupci\u00f3n generalizada en la agencia encargada de su ejecuci\u00f3n (Eskom). Como consecuencia de la creciente crisis fiscal, el acuerdo con Rosatom parece haberse desvanecido.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 Las empresas indias en \u00c1frica han sido especialmente explotadoras, encabezadas por el director ejecutivo de Vedanta, Anil Agarwal, al que pillaron presumiendo ante los inversores de haber comprado la mayor mina de cobre del continente por s\u00f3lo 25 millones de d\u00f3lares, tras mentir al presidente de Zambia, Levy Mwanawasa, y obtener cada a\u00f1o entre 500 y 1.000 millones de d\u00f3lares en ingresos. Lakshmi Mittal, de ArcelorMittal, acus\u00f3 incluso al ministro de Comercio de Pretoria de exprimir las operaciones de la importante sider\u00fargica sudafricana ISCOR. Los acuerdos de superexplotaci\u00f3n de Jindal en Mozambique y Sud\u00e1frica se critican con regularidad. Pero el modo de acumulaci\u00f3n estatal y privado m\u00e1s atroz del capital indio en \u00c1frica debe ser la combinaci\u00f3n de los hermanos Gupta y el Banco de Baroda (de propiedad estatal), cuya corrupci\u00f3n de la \u00e9lite pol\u00edtica gobernante de Sud\u00e1frica condujo primero al saqueo masivo del sector p\u00fablico (y a flujos financieros il\u00edcitos a trav\u00e9s del Banco de Baroda) y despu\u00e9s a la ca\u00edda de Jacob Zuma y de pol\u00edticos aliados, as\u00ed como de otras empresas sudafricanas e internacionales atrapadas en la red de los Gupta (incluidas las corporaciones occidentales Bell Pottinger, KPMG, McKinsey y SAP).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 Las empresas chinas \u2013tanto estatales como privadas\u2013 han sido acusadas de importantes abusos financieros, contra los derechos humanos, laborales y medioambientales en \u00c1frica, quiz\u00e1s de forma m\u00e1s espectacular en el caso de Sam Pa, cuyas operaciones inclu\u00edan la extracci\u00f3n de diamantes en el este de Zimbabue. En 2016, incluso el presidente Robert Mugabe denunci\u00f3 que de 15.000 millones de d\u00f3lares en ingresos, solo se contabilizaban 2.000 millones, en minas controladas principalmente por militares locales y empresas chinas. (A finales de 2017, el golpista Constantino Chiwenga viaj\u00f3 a Pek\u00edn y recibi\u00f3 permiso de los militares chinos para proceder al derrocamiento de Mugabe). En Sud\u00e1frica, la empresa China South Rail Corporation desempe\u00f1\u00f3 un papel importante en la red de corrupci\u00f3n de los Gupta, en relaci\u00f3n con contratos multimillonarios de locomotoras y gr\u00faas de carga de buques con la empresa ferroviaria paraestatal Transnet.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u2022 Las empresas sudafricanas tienen un historial de saqueo del resto del continente que se remonta a la Compa\u00f1\u00eda Brit\u00e1nica Sudafricana de Cecil Rhodes (siglo XIX), el imperio minero de Oppenheimer y, m\u00e1s recientemente, la presidencia de MTN, la mayor empresa de telefon\u00eda m\u00f3vil de \u00c1frica, por parte del actual presidente Ramaphosa antes de 2012. Esta \u00faltima se descubri\u00f3 que \u2013junto con otras dos empresas que dirig\u00eda, Lonmin y Shanduka en 2014-17\u2013 ten\u00eda cuentas extraterritoriales en Bermudas y Mauricio utilizadas para sacar fondos il\u00edcitamente de \u00c1frica. Las \u00e9lites empresariales sudafricanas figuran regularmente como las m\u00e1s corruptas del planeta en la encuesta bianual sobre Delitos Econ\u00f3micos de PwC, y un informe reciente muestra que \u00abocho de cada diez altos directivos cometen delitos econ\u00f3micos\u00bb[21].<\/p>\n<p>Una vez obtenidos los beneficios en este proceso, se sustraen sistem\u00e1ticamente mediante t\u00e9cnicas contables como la facturaci\u00f3n err\u00f3nea y otros sistemas de evasi\u00f3n fiscal. Los flujos financieros il\u00edcitos que acompa\u00f1an a la IED, observa Smith, son las Transferencias Netas de Recursos (TNR) \u00abde los pa\u00edses pobres a los pa\u00edses imperialistas que en 2012 superaron los 3 billones de d\u00f3lares\u00bb. En concreto, las TNR de \u00c1frica \u00aba pa\u00edses imperialistas (o para\u00edsos fiscales autorizados por ellos) entre 1980 y 2012 ascendieron a 792.000 millones de d\u00f3lares\u00bb (unos 25.000 millones anuales). Pero el juego de manos aqu\u00ed es la capacidad de las \u00e9lites <em>locales<\/em> \u2013no s\u00f3lo las corporaciones occidentales o de los BRICS\u2013 para acumular en para\u00edsos fiscales en lugares como Mauricio (el principal centro de dinero caliente del continente africano). Esta parte del flujo de salida no es una funci\u00f3n del \u00abimperialismo\u00bb, sino de la codicia local y los mayores beneficios obtenidos por una burgues\u00eda antipatri\u00f3tica que puede mantener fondos en el extranjero (incluso ociosos), en lugar de invertir en las econom\u00edas africanas cuyas monedas a menudo est\u00e1n perdiendo valor r\u00e1pidamente[22]. La de Sud\u00e1frica alcanz\u00f3 un m\u00e1ximo de 6,3 R\/$ en 2011, pero cay\u00f3 a 17,9 R\/$ en 2016 antes de recuperarse hasta el rango de 12 R\/$ recientemente.<\/p>\n<p>Naturalmente, la City londinense, Wall Street y Z\u00farich son lugares cruciales para el estacionamiento de flujos il\u00edcitos. Pero tambi\u00e9n lo son los BRICS. La Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para \u00c1frica de las Naciones Unidas calcul\u00f3 que durante el superciclo de las materias primas, de 2001 a 2010, se transfirieron il\u00edcitamente desde \u00c1frica 319.000 millones de d\u00f3lares. Estados Unidos fue el principal destino, con 50.000 millones de d\u00f3lares; pero China, India y Rusia fueron responsables de 59.000 millones (Brasil no figura entre los 17 primeros y Sud\u00e1frica no est\u00e1 incluida)[23].<\/p>\n<p>Una de las refutaciones de Smith es que China tambi\u00e9n es una v\u00edctima de las salidas financieras il\u00edcitas, no s\u00f3lo un villano. Esto es cierto, ya que la fuga de capitales es una de las razones por las que el m\u00e1ximo de 4 billones de d\u00f3lares en reservas de divisas de China en 2013 se redujo a 3,3 billones en 2016, a un ritmo que aument\u00f3 a una salida r\u00e9cord de 120.000 millones de d\u00f3lares al mes a finales de 2015. La imposici\u00f3n por Pek\u00edn de controles cambiarios m\u00e1s estrictos a mediados de 2015 y principios de 2016 ralentiz\u00f3 el proceso. Pero con la ambiciosa Iniciativa \u00abUn Cintur\u00f3n, Una Ruta\u00bb (OBOR, por sus siglas en ingl\u00e9s) para avanzar hacia el oeste, habr\u00e1 muchos m\u00e1s proyectos en los que el capital excedente identificar\u00e1 enclaves espaciales fuera de China. Global Financial Integrity midi\u00f3 los flujos financieros il\u00edcitos anuales procedentes de China en una media de 140.000 millones de d\u00f3lares entre 2003 y 2014. La cuesti\u00f3n, sin embargo, es que estos flujos no son necesariamente transferencias de \u00abChina\u00bb a los pa\u00edses \u00abimperialistas\u00bb, aunque las empresas occidentales sin duda transfieren todo lo posible a los pa\u00edses de origen (normalmente a trav\u00e9s de <em>royalties<\/em> y licencias de I+D). Los flujos il\u00edcitos medidos por Global Financial Integrity son, en parte, las propias estrategias de acumulaci\u00f3n de las \u00e9lites chinas.<\/p>\n<p>Por desgracia, tanto Smith como Harvey ignoran otra salida vital de la riqueza de los pa\u00edses m\u00e1s pobres, en forma de recursos no renovables cuyo valor extractivo \u2013denominado \u00abcapital natural\u00bb\u2013 no se compensa con la reinversi\u00f3n. El volumen de las p\u00e9rdidas para \u00c1frica supera con creces las salidas financieras, y una gran parte va a parar a empresas de los BRICS. Esta categor\u00eda incluye el valor neto de la extracci\u00f3n de minerales, petr\u00f3leo, gas y otros recursos no renovables que, entre 1995 y 2015, el Banco Mundial midi\u00f3 en su informe <em>The Changing Wealth of Nations 2018<\/em> en m\u00e1s de 100.000 millones de d\u00f3lares anuales procedentes del \u00c1frica subsahariana[24] (esta cifra no incluye el norte de \u00c1frica ni las cuentas de diamantes y platino debido a las definiciones regionales de las primeras y a las dificultades de medici\u00f3n de las segundas). La salida neta est\u00e1 por encima y m\u00e1s all\u00e1 del aumento de la Renta Nacional Bruta y la inversi\u00f3n directa generada en el proceso de extracci\u00f3n, y supera con creces todos los dem\u00e1s mecanismos financieros a trav\u00e9s de los cuales se drena la riqueza de \u00c1frica.<\/p>\n<p>De hecho, en relaci\u00f3n con el agotamiento de los recursos no renovables, un correctivo al debate Smith-Harvey procede del \u00faltimo libro de Amin, <em>Modern Imperialism, Monopoly Finance Capital, and Marx&#8217;s Law of Value<\/em>, en el que Amin reafirma tanto la superexplotaci\u00f3n como las apropiaciones medioambientales como los dos procesos centrales del capitalismo mundial. Seg\u00fan argumenta<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">la acumulaci\u00f3n capitalista se fundamenta en la destrucci\u00f3n de las bases de toda riqueza: los seres humanos y su entorno natural. Hubo que esperar siglo y medio para que nuestros ecologistas redescubrieran esa realidad, ahora cegadoramente clara. Es cierto que los marxismos hist\u00f3ricos hab\u00edan pasado en gran medida una goma de borrar por encima de los an\u00e1lisis avanzados por Marx sobre este tema y hab\u00edan adoptado el punto de vista de la burgues\u00eda \u2013equiparado a un punto de vista \u00abracional\u00bb atemporal\u2013 respecto a la explotaci\u00f3n de los recursos naturales[25].<\/p>\n<p>La racionalidad capitalista consiste en explotar sin tener en cuenta el agotamiento de la mano de obra y de los recursos a lo largo del tiempo. El hecho de que China e India sean ahora los compradores m\u00e1s importantes de materias primas africanas exige repensar las formas en que la superexplotaci\u00f3n de la mano de obra y la destrucci\u00f3n del medio ambiente se est\u00e1n viendo amplificadas por la ampliaci\u00f3n del capitalismo fuera del n\u00facleo hist\u00f3rico europeo, estadounidense y japon\u00e9s. En conjunto, estos procesos generan una forma de acumulaci\u00f3n subimperial que est\u00e1 impl\u00edcita en la refutaci\u00f3n de Harvey a Smith, cuando reconoce \u00abcomplejas formas de producci\u00f3n, realizaci\u00f3n y distribuci\u00f3n espaciales, interterritoriales y espec\u00edficas de cada lugar\u00bb. La extracci\u00f3n de recursos de \u00c1frica corre a cargo de este tipo de empresas, prosigue Harvey,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">incluso cuando el producto final llega a Europa o Estados Unidos. La sed china de minerales y materias primas agr\u00edcolas (soja en particular) significa que las empresas chinas tambi\u00e9n est\u00e1n en el centro de un extractivismo que est\u00e1 destrozando el paisaje en todo el mundo&#8230; Un somero vistazo a las apropiaciones de tierras en toda \u00c1frica muestra que las empresas y los fondos de riqueza chinos est\u00e1n muy por delante de todos los dem\u00e1s en sus adquisiciones. Las dos mayores empresas mineras que operan en el cintur\u00f3n de cobre de Zambia son indias y chinas.<\/p>\n<p>Tal vez sea la anticuada l\u00ednea de argumentaci\u00f3n binaria Norte-Sur de Smith lo que le impide mencionar \u2013y mucho menos comprender\u2013 la amplificaci\u00f3n de los BRICS tanto de la superexplotaci\u00f3n como de las crisis ecol\u00f3gicas, especialmente las relacionadas con \u00c1frica, o las a\u00fan mayores p\u00e9rdidas netas de capital natural. Con todo, el libro de Smith reconoce otros aspectos cruciales del imperialismo que se examinan brevemente a continuaci\u00f3n: la crisis de sobreacumulaci\u00f3n, la financiarizaci\u00f3n y la remilitarizaci\u00f3n. Aun as\u00ed, sin explorar estos aspectos de la econom\u00eda pol\u00edtica y la geopol\u00edtica imperialistas de un modo que incorpore el subimperialismo, el potencial de Smith para enfrentarse con la preocupaci\u00f3n general de Harvey por el desarrollo geogr\u00e1fico desigual queda truncado.<\/p>\n<p><strong>Relaciones imperiales-subimperiales en una era de desglobalizaci\u00f3n, sobreacumulaci\u00f3n, financiarizaci\u00f3n y remilitarizaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Resulta crucial que el flujo y reflujo del capital en todo el mundo no sea solo de extensi\u00f3n espacial, sino tambi\u00e9n de contracci\u00f3n \u2013incluidas las corporaciones subimperiales que operan en \u00c1frica\u2013. Entre 2008 y 2016, la relaci\u00f3n comercio\/PIB mundial se redujo del 61% al 58%. Pero la tasa de comercio\/PIB de China cay\u00f3 del 53% al 36%; la de India, del 53% al 40%; la de Sud\u00e1frica, del 73% al 60%; la de Rusia, del 53% al 45%; y la de Brasil, del 28% al 25%. En los dos primeros BRICS, la ca\u00edda se debi\u00f3 a un reequilibrio a trav\u00e9s de un mayor consumo interno en lugar de un crecimiento impulsado por las exportaciones. El descenso de las cuotas comerciales de Sud\u00e1frica, Rusia y Brasil refleja el m\u00e1ximo de los precios de las materias primas justo antes del colapso financiero mundial de ese a\u00f1o, seguido de las recesiones posteriores.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de esto hay una crisis general de capital sobreacumulado, en gran medida debido a la excesiva expansi\u00f3n de las relaciones capitalistas en China, m\u00e1s all\u00e1 de la capacidad de sus trabajadores y del mundo para consumir la producci\u00f3n. Un informe de 2017 del Fondo Monetario Internacional confirm\u00f3 que los niveles de sobrecapacidad de China hab\u00edan alcanzado m\u00e1s del 30 por ciento en carb\u00f3n, metales no ferrosos, cemento y productos qu\u00edmicos en 2015 (en cada uno, China es responsable del 45-60 por ciento del mercado mundial). La subsiguiente contracci\u00f3n fue la raz\u00f3n central del desplome masivo de los precios de las materias primas en 2015. Larry Elliott, de <em>The Guardian<\/em>, resumi\u00f3 la preocupaci\u00f3n del FMI por \u00ablos m\u00e9todos utilizados para mantener la r\u00e1pida expansi\u00f3n de la econom\u00eda: un aumento del gasto p\u00fablico para financiar programas de infraestructuras y la voluntad de permitir que los bancos controlados por el Estado concedan m\u00e1s pr\u00e9stamos para promociones inmobiliarias especulativas\u00bb. Otra t\u00e9cnica \u2013la expansi\u00f3n de los mercados financieros para absorber la capacidad\u2013 tambi\u00e9n se volvi\u00f3 peligrosa, y el coeficiente de riesgo alto de los bancos chinos pas\u00f3 del 4 por ciento en 2010 a m\u00e1s del 12 por ciento a principios de 2015.La financiarizaci\u00f3n es un s\u00edntoma de la sobreproducci\u00f3n mundial, en China y en muchos otros sitios. A pesar de que los activos financieros transfronterizos han ca\u00eddo del 58 por ciento del PIB mundial en 2008 al 38 por ciento en 2016, el r\u00e1pido aumento de los flujos internos hacia los mercados emergentes de alto riesgo (alto rendimiento) y a pesar del aumento del endeudamiento global. En 2017, el Instituto de Finanzas Internacionales anunci\u00f3 que la deuda mundial alcanz\u00f3 los 217 billones de d\u00f3lares (327% del PIB mundial), frente a los 86 billones (246% del PIB) de 2002 y los 149 billones (276%) de 2007. Desde 2012, los mercados emergentes liderados por China han sido responsables de todo el aumento de la deuda neta.<\/p>\n<p>La pr\u00f3xima recesi\u00f3n \u2013que a mediados de 2017 los economistas de HSBC, Citigroup y Morgan Stanley reconocieron como inminente debido a unos mercados burs\u00e1tiles enormemente sobrevalorados y a un endeudamiento empresarial sin precedentes\u2013 tambi\u00e9n confirmar\u00e1 c\u00f3mo los optimistas se han sobreexpuesto a nivel local, incluso cuando pierden el apetito por los mercados globales. Las oscilaciones de principios de 2018 en los mercados burs\u00e1tiles mundiales, incluidas las p\u00e9rdidas de 4 billones de d\u00f3lares en cuesti\u00f3n de d\u00edas, se\u00f1alan que no se hizo nada tras el colapso de 2008 para detener el estallido de las burbujas financieras.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, la desglobalizaci\u00f3n est\u00e1 ahora plenamente en marcha, al igual que en \u00e9pocas anteriores como las d\u00e9cadas de 1880 y 1930. Por ejemplo, la IED anual fue de 1,56 billones de d\u00f3lares en 2011, cay\u00f3 a 1,23 billones en 2014, subi\u00f3 a 1,75 billones en 2015 y luego cay\u00f3 a 1,52 billones en 2016, lo que supone un descenso como porcentaje del PIB del 3,5% en 2008 al 1,7% en 2016. Seg\u00fan la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, la atracci\u00f3n de \u00c1frica fue disminuyendo desde el m\u00e1ximo de 66.000 millones de d\u00f3lares de entrada en 2008 hasta un nivel de 59.000 millones de d\u00f3lares en 2016[26]. Aunque a principios de 2018 parec\u00eda estar en marcha una recuperaci\u00f3n tard\u00eda, no hay esperanzas de un repunte decisivo en el horizonte, a pesar del bombo publicitario en torno a los megaproyectos de infraestructuras de China. La Iniciativa \u00abUn Cintur\u00f3n, Una Ruta\u00bb (OBOR, por sus siglas en ingl\u00e9s) tiene fama de restablecer cierta demanda del mercado de productos b\u00e1sicos relacionados con la construcci\u00f3n. Sin embargo, a un nivel estructural m\u00e1s profundo, China sufre el aparente agotamiento de anteriores fuentes de rentabilidad. El OBOR aparece como un espejismo potencial de 1 bill\u00f3n de d\u00f3lares, y que de paso puede incluso resquebrajar a los BRICS, en caso de que la ruta del OBOR de Cachemira siga provocando un distanciamiento extremo entre Xi Jinping y Narendra Modi.<\/p>\n<p>Otro desaf\u00edo para China viene de dentro: el reflujo de las oportunidades de superexplotaci\u00f3n debido al aumento de los salarios. Smith se muestra incr\u00e9dulo: \u00abEs cierto que los salarios ultrabajos de las naciones del Sur se est\u00e1n utilizando como garrote contra los trabajadores de las naciones imperialistas, pero es absurdo sugerir que el abismo Norte-Sur en salarios y niveles de vida se haya erosionado sustancialmente.\u00bb Sin embargo, los estudios sobre la renta mundial y la distribuci\u00f3n de la \u00abcurva del elefante\u00bb de Branco Milanovic revelan un aumento de los salarios de estos trabajadores en comparaci\u00f3n con las aristocracias laborales estancadas del Norte[27].<\/p>\n<p>En este contexto, el estatus del subimperialismo es fluido, especialmente dentro de los profundamente divididos BRICS. Eso quedar\u00e1 patente en julio de 2018, cuando el bloque se re\u00fana en Johannesburgo. El anfitri\u00f3n sudafricano ya no es el falso antiimperialista Zuma, expulsado en un golpe de febrero de 2018 por Ramaphosa a pesar de rogarle que se quedara seis meses m\u00e1s para poder presidir los BRICS, lo que \u00e9l cree que es su principal legado. Durante a\u00f1os, Zuma se quej\u00f3 de que hab\u00eda sido \u00abenvenenado\u00bb por agentes occidentales \u2013que trabajaron a trav\u00e9s de su cuarta esposa a mediados de 2014\u2013 debido a su apoyo a los BRICS (efectivamente, fue envenenado y luego se recuper\u00f3 en Rusia, pero a\u00fan no se sabe con certeza por qu\u00e9 ocurri\u00f3)[28] El l\u00edder brasile\u00f1o Michel Temer ser\u00e1 sustituido pronto como presidente, en una sociedad con una rampante autodelegitimaci\u00f3n de las \u00e9lites una vez que se impidi\u00f3 al candidato m\u00e1s popular, Lula da Silva, presentarse a las elecciones de octubre de 2018. Desde India, Modi ha abrazado abiertamente al r\u00e9gimen de Trump. Los liderazgos chino y ruso son notablemente estables: El cargo de primer ministro vitalicio de Xi fue otorgado a principios de 2018, justo antes de un arrollador triunfo electoral ruso de Putin (despu\u00e9s de que a su principal oponente se le prohibiera concurrir) que parece prolongar su 18\u00ba a\u00f1o en el poder durante muchos m\u00e1s.<\/p>\n<p>En este contexto, al menos, Smith plantea argumentos pol\u00edticos v\u00e1lidos sobre el car\u00e1cter de clase del expansionismo chino:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El imperialismo est\u00e1 inscrito en el ADN del capitalismo, y si China se ha embarcado en el camino capitalista, entonces tambi\u00e9n se ha embarcado en el camino imperialista&#8230; El capitalismo de Estado chino (a falta de un t\u00e9rmino mejor) muestra signos de desarrollar un desaf\u00edo estrat\u00e9gico al dominio japon\u00e9s, europeo y norteamericano en industrias clave&#8230;. Los trabajadores con conciencia de clase deben mantener la independencia de ambos bandos en este inminente conflicto&#8230; [oponi\u00e9ndose] a la expansi\u00f3n capitalista china y a los intentos del Partido Comunista Chino de forjar una alianza con los reg\u00edmenes capitalistas reaccionarios de Myanmar, Pakist\u00e1n, Sri Lanka y otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>El ascenso de las potencias subimperiales y su dominaci\u00f3n de las zonas del interior se est\u00e1 produciendo decididamente <em>dentro<\/em> del imperialismo y no <em>contra<\/em> \u00e9l, y no s\u00f3lo en t\u00e9rminos de los procesos multilaterales mencionados anteriormente. El mundo es mucho m\u00e1s peligroso desde que los BRICS adoptaron su forma actual en 2010: en Siria y los Estados del Golfo, Ucrania, la pen\u00ednsula de Corea y el Mar de China Meridional. Incluso la frontera chino-india est\u00e1 plagada de enfrentamientos: a mediados de 2017 los enfrentamientos entre los dos gigantes en un oscuro puesto fronterizo de But\u00e1n estuvieron a punto de hacer descarrilar la reuni\u00f3n anual de los BRICS, y el boicot de Modi a la cumbre del OBOR en mayo de 2017 se debi\u00f3 a que el megaproyecto de Pek\u00edn invad\u00eda lo que Nueva Delhi considera su propia tierra de Cachemira, ahora en manos de Pakist\u00e1n. Para Xi se trata del crucial territorio que une el oeste de China con el puerto de Gwadar, en el mar Ar\u00e1bigo. No hay soluci\u00f3n a la vista.<\/p>\n<p>Actuando como un bloque geopol\u00edtico, las intervenciones de los BRICS en materia de seguridad p\u00fablica se han producido estrictamente en el contexto del G20: primero, para impedir que Barack Obama bombardeara Siria utilizando la presi\u00f3n ejercida en la cumbre del grupo m\u00e1s grande celebrada en septiembre de 2013 en San Petersburgo, y luego, seis meses m\u00e1s tarde en \u00c1msterdam, apoyando la invasi\u00f3n (o \u00abliberaci\u00f3n\u00bb) rusa de Crimea una vez que Occidente hizo amenazas de expulsar a Mosc\u00fa del G20 \u2013al igual que Estados Unidos y Europa hab\u00edan expulsado a Putin del G8, ahora G7\u2013. Sin embargo, cuando Trump acudi\u00f3 a la cumbre del G20 celebrada el pasado mes de julio en Hamburgo, los l\u00edderes de los BRICS se mostraron extremadamente amables a pesar de los llamamientos generalizados a introducir sanciones antiestadounidenses (por ejemplo, impuestos sobre el carbono) debido a la retirada de Trump de los compromisos clim\u00e1ticos mundiales apenas un mes antes.<\/p>\n<p>Afortunadamente para el sur de \u00c1frica, la remilitarizaci\u00f3n no es un factor importante en la geopol\u00edtica actual, en parte porque el r\u00e9gimen del apartheid dio paso a una democracia en 1994 y puso fin a las pol\u00edticas de desestabilizaci\u00f3n. M\u00e1s de dos millones de personas fueron asesinadas por los reg\u00edmenes blancos y sus agentes en las luchas anticoloniales y contra el apartheid en primera l\u00ednea durante los a\u00f1os setenta y ochenta. M\u00e1s millones murieron en el este de la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo (RDC) durante el periodo de extracci\u00f3n extrema de recursos de principios de la d\u00e9cada de 2000, un proceso que contin\u00faa a niveles bajos. Las dos intervenciones armadas recientes de Pretoria en la regi\u00f3n fueron para unirse a las tropas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas en la RDC (2013-presente) y ayudar al asediado r\u00e9gimen autoritario de la Rep\u00fablica Centroafricana (2006-13). Ambos se consideran fracasos pol\u00edtico-militares en la medida en que la violencia contin\u00faa en ambos sitios. En Bangui, la capital de este \u00faltimo pa\u00eds, m\u00e1s de una docena de soldados sudafricanos murieron en 2013 defendiendo a las empresas de Johannesburgo que persegu\u00edan lucrativos contratos, pocos d\u00edas antes de una cumbre de los BRICS sobre la \u00abPuerta de \u00c1frica\u00bb celebrada en Durban.<\/p>\n<p><strong>Marini, Katz, Amin, Prashad y Chibber sobre el subimperialismo en la coyuntura pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p>Mientras Smith y Harvey se enzarzan en un encarnizado debate, \u00bfqu\u00e9 han dicho de estos asuntos otros destacados colaboradores del Sur? Claudio Katz record\u00f3 simult\u00e1neamente en marzo de 2018 la contribuci\u00f3n m\u00e1s conocida de Marini a la teor\u00eda marxista, a saber, la teor\u00eda del subimperialismo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La simple polaridad centro-periferia es menos suficiente que en el pasado para entender la globalizaci\u00f3n. Las cadenas de valor han aumentado el peso relativo de los pa\u00edses semiperif\u00e9ricos. Las empresas multinacionales ya no priorizan la ocupaci\u00f3n de los mercados nacionales para aprovechar las subvenciones y las barreras aduaneras. Jerarquizan otro tipo de inversiones exteriores. En ciertos casos se aseguran la captaci\u00f3n de recursos naturales determinados por la geolog\u00eda y el clima de cada lugar. En otras situaciones, aprovechan la existencia de grandes contingentes de mano de obra barata y disciplinada. Estas dos variantes \u2013apropiaci\u00f3n de las riquezas naturales y explotaci\u00f3n de los asalariados\u2013 definen las estrategias de las empresas transnacionales y la ubicaci\u00f3n de cada econom\u00eda en el orden global&#8230; Este posicionamiento relegado se corrobora incluso en aquellas econom\u00edas que lograron forjar sus propias empresas multinacionales (India, Brasil, Corea del Sur). Entraron en un campo monopolizado por el centro, sin modificar su estatus secundario en la producci\u00f3n globalizada.<\/p>\n<p>A\u00f1ade Samir Amin,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La actual ofensiva del imperialismo colectivo de Estados Unidos\/Europa\/Jap\u00f3n contra todos los pueblos del Sur camina sobre dos patas: la pata econ\u00f3mica \u2013el neoliberalismo globalizado impuesto como la \u00fanica pol\u00edtica econ\u00f3mica posible\u2013 y la pata pol\u00edtica \u2013las continuas intervenciones que incluyen guerras preventivas contra quienes rechazan las intervenciones imperialistas\u2013. En respuesta, algunos pa\u00edses del Sur, como los BRICS, caminan en el mejor de los casos sobre una sola pata: rechazan la geopol\u00edtica del imperialismo pero aceptan el neoliberalismo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>La agenda militarista del imperialismo est\u00e1 siendo ahora equilibrada de forma algo m\u00e1s eficaz por la armada china y los sistemas de misiles rusos, ambos capaces de llevar a cabo ataques debilitadores que eludir\u00edan la vigilancia estadounidense. Pero incluso rechazando la geopol\u00edtica del imperialismo, lo que destaca a\u00fan m\u00e1s es la asimilaci\u00f3n de los BRICS a la pol\u00edtica multilateral neoliberal. Y aunque Vijay Prashad no cree que los BRICS puedan \u00abcontrarrestar el dominio militar de Estados Unidos y la OTAN\u00bb, y aunque \u00abun poder militar abrumador se traduce en poder pol\u00edtico\u00bb, y aunque \u00ablos BRICS tienen pocos medios, en este momento, para desafiar ese poder\u00bb, Prashad s\u00ed est\u00e1 de acuerdo en que los BRICS han aceptado el neoliberalismo econ\u00f3mico:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">El bloque BRICS \u2013dada la naturaleza de sus clases dirigentes (y particularmente con la derecha ahora en ascenso en Brasil y en India)\u2013 no tiene alternativa ideol\u00f3gica al imperialismo. Las pol\u00edticas nacionales adoptadas por los estados BRICS pueden describirse como <em>neoliberales con caracter\u00edsticas del Sur,<\/em> con un enfoque en la venta de materias primas, bajos salarios para los trabajadores junto con el excedente reciclado convertido en cr\u00e9dito para el Norte, incluso cuando el sustento de sus propios ciudadanos est\u00e1 en peligro, e incluso cuando han desarrollado nuevos mercados en otros pa\u00edses, a menudo m\u00e1s vulnerables, que una vez formaron parte del bloque del Tercer Mundo&#8230;. De hecho, las nuevas instituciones de los BRICS estar\u00e1n atadas al FMI y al d\u00f3lar, no dispuestas a crear una nueva plataforma para el comercio y el desarrollo al margen del orden del Norte. El af\u00e1n por los mercados occidentales sigue dominando la agenda de crecimiento de los Estados BRICS. Las inmensas necesidades de sus propias poblaciones no impulsan sus orientaciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Vivek Chibber tambi\u00e9n ve a las \u00e9lites de los BRICS como asimilacionistas, en una reciente entrevista sudafricana: \u00abel mundo avanza hacia un conjunto de alineamientos pol\u00edticos m\u00e1s multic\u00e9ntricos. Desde el punto de vista econ\u00f3mico, lo que estamos viendo ahora mismo es la convergencia de las clases dirigentes del Sur y del Norte globales en un comit\u00e9 com\u00fan de intereses capitalistas globales. Eso, me parece, es un fen\u00f3meno nuevo\u00bb.<\/p>\n<p>Tales caracter\u00edsticas del capitalismo global contribuyen en cierta medida a resolver las contradicciones que Smith y Harvey plantean en sus relatos. Y lo que es m\u00e1s importante, al definir m\u00e1s claramente la amenaza de los BRICS como un <em>amplificador<\/em> del imperialismo, no como un bloque alternativo, una cr\u00edtica de la ubicaci\u00f3n subimperial allanar\u00e1 el camino para una mejor comprensi\u00f3n por parte de las fuerzas anticapitalistas del mundo, de modo que no sea necesario sembrar m\u00e1s confusi\u00f3n sobre las posibilidades de aliarse con las \u00e9lites de los BRICS (o, para el caso, de que las \u00e9lites mundiales acepten un nuevo acuerdo global al estilo de Kautsky). Aunque en muchos casos existe un barniz \u00abanticorrupci\u00f3n\u00bb, el espacio democr\u00e1tico para la pol\u00edtica progresista se est\u00e1 cerrando en la mayor\u00eda de los BRICS, junto con la intensificaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y el empeoramiento de las condiciones medioambientales.<\/p>\n<p>Las primeras semanas de 2018 fueron testigo de la detenci\u00f3n del popular expresidente de Brasil Lula da Silva cuando parec\u00eda probable que ganara las elecciones de octubre; la incapacidad de Putin para permitir una competencia electoral cre\u00edble; el creciente fascismo patrocinado por el Estado dentro de India; el fin de los l\u00edmites de mandato en China al mismo tiempo que empeoraban la vigilancia y la represi\u00f3n; y un cambio de r\u00e9gimen popular en Sud\u00e1frica que fue seguido inmediatamente por una intensa austeridad presupuestaria y un ataque al derecho de huelga de los trabajadores.<\/p>\n<p>En la \u00faltima semana de julio de 2018, cuando los jefes de Estado del bloque BRICS se re\u00fanan en el distrito de negocios Sandton de Johannesburgo, la contracumbre de activistas e intelectuales radicales reunidos bajo el lema \u00abBRICS-from-below\u00bb BRICS desde abajo] llevar\u00e1 adelante cr\u00edticas tanto de la superexplotaci\u00f3n local\/regional, como de las amenazas ecol\u00f3gicas, los d\u00e9ficits democr\u00e1ticos y el proceso global que crea el subimperialismo de los BRICS. Los te\u00f3ricos marxistas deber\u00edan plantearse c\u00f3mo reconocer estos procesos tanto en la pr\u00e1ctica como a trav\u00e9s de una <em>teor\u00eda m\u00e1s amplia del imperialismo<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Patrick Bond es profesor de econom\u00eda pol\u00edtica en la Wits School of Governance de la Universidad de Witwatersrand. Anteriormente estuvo asociado a la Universidad de KwaZulu-Natal, donde dirigi\u00f3 el Centro para la Sociedad Civil entre 2004 y 2016.<\/em><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] John Smith, <em>Imperialism in the 21st Century<\/em><em>, <\/em>New York: Monthly Review, 2016, p.104.<\/p>\n<p>[2] V\u00e9ase el intercambio completo en roape.net, John Smith, \u00abDavid Harvey denies imperialism\u00bb, roape.net<em>, <\/em>10 January 2019, <a href=\"http:\/\/roape.net\/2018\/01\/10\/david-harvey-denies-imperialism\/\">http:\/\/roape.net\/2018\/01\/10\/david-harvey-denies-imperialism\/<\/a> [en espa\u00f1ol en nuestras p\u00e1ginas: <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12878\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=12878<\/a>]; David Harvey, \u00abRealities on the ground\u00bb, roape.net<em>, <\/em>2 February 2018, <a href=\"http:\/\/roape.net\/2018\/02\/05\/realities-ground-david-harvey-replies-john-smith\/\">http:\/\/roape.net\/2018\/02\/05\/realities-ground-david-harvey-replies-john-smith\/<\/a> [<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12925\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=12925<\/a>]; John Smith, \u00abImperialist realities vs. the myths of David Harvey\u00bb, roape.net<em>, <\/em>19 March 2018, <a href=\"http:\/\/roape.net\/2018\/03\/19\/imperialist-realities-vs-the-myths-of-david-harvey\/\">http:\/\/roape.net\/2018\/03\/19\/imperialist-realities-vs-the-myths-of-david-harvey\/<\/a> [<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12974\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=12974<\/a>] y una reciente intervenci\u00f3n de Adam Mayer, \u00abDissolving Empire: David Harvey, John Smith, and the Migrant\u00bb roape.net, 10 April, 2018 <a href=\"http:\/\/roape.net\/2018\/04\/10\/dissolving-empire-david-harvey-john-smith-and-the-migrant\/\">http:\/\/roape.net\/2018\/04\/10\/dissolving-empire-david-harvey-john-smith-and-the-migrant\/<\/a> [<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13006\">https:\/\/espai-marx.net\/?p=13006<\/a>]<\/p>\n<p>[3] David Harvey, <em>The New Imperialism, <\/em>Oxford: Oxford University Press, 2003, pp.185-86.<\/p>\n<p>[4] Las fases iniciales del debate se revisan en Patrick Bond y Ana Garc\u00eda, <em>BRICS: An anti-capitalist critique<\/em>, Londres: Pluto Press, 2015; Patrick Bond, \u00abBRICS banking and the debate over subimperialism\u00bb. <em>Third World Quarterly<\/em>, 37, 4, 2016, pp.611-629, <a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1080\/01436597.2015.1128816\">https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/full\/10.1080\/01436597.2015.1128816<\/a>; y Matthias Luce, \u00abSubimperialism, the highest stage of dependent capitalism\u00bb, en P. Bond y A. Garc\u00eda (Eds), <em>BRICS<\/em>, Johannesburgo: Jacana Media, pp. 27-44.<\/p>\n<p>[5]\u00a0 Smith tambi\u00e9n menciona de pasada, pero no elabora te\u00f3ricamente, una caracter\u00edstica crucial del apartheid: la hegemon\u00eda militar regional, en la que Pretoria sirvi\u00f3 como gendarme local del imperialismo occidental durante la Guerra Fr\u00eda, hasta la victoria cubano-angole\u00f1a en Cuito Cuanovale en 1988, que \u00e9l juzga correctamente como un momento profundo en el cambio de poder que permiti\u00f3 la desracializaci\u00f3n del subimperialismo sudafricano.<\/p>\n<p>[6] Es una l\u00e1stima que Smith \u2013cuyo trabajo es tan impresionante sobre la superexplotaci\u00f3n laboral\u2013 sea tan d\u00e9bil a la hora de incorporar el g\u00e9nero, el medio ambiente y la esfera pol\u00edtica en el n\u00facleo de su an\u00e1lisis (como hace Harvey en su libro de 2017 <em>Marx, Capital and the Madness of Economic Reason<\/em>). Todo esto va de la mano, y en ese sentido su cr\u00edtica a Harvey podr\u00eda reforzarse, y sus an\u00e1lisis reconciliarse al menos parcialmente.<\/p>\n<p>[7] John Saul and Patrick Bond, <em>South Africa: The present as history, <\/em>Oxford: James Currey, 2014.<\/p>\n<p>[8] Harold Wolpe (Ed), <em>The Articulation of Modes of Production<\/em>, Londres: Routledge &amp; Kegan Paul, 1980.<\/p>\n<p>[9] Samantha Ashman, Ben Fine y Susan Newman (2011) \u00abThe crisis in South Africa: Neoliberalism, financialisation and uneven and combined development\u00bb, en L. Panitch, G.Albo y V.Chibber (Eds.), <em>Socialist Register 2011: The crisis this time<\/em>, Londres: Merlin Press, 2010; Patrick Bond y Ashwin Desai, \u00abExplaining uneven and combined development in South Africa\u00bb, en B. Dunn (ed.), <em>Permanent Revolution: Results and Prospects 100 Years On<\/em>, Londres: Pluto, 2006, pp.230-245.<\/p>\n<p>[10] Annette Kuhn y AnnMarie Wolpe (Eds), <em>Feminism and Materialism: Women and modes of production<\/em>, Londres: Routledge y Paul, 1978.<\/p>\n<p>[11] Se trata de bantustanes [<em>homelands<\/em>] negros de base \u00e9tnica, como KwaZulu, Transkei, Ciskei, Bophuthatswana, Venda y otras, a las que en su momento \u00e1lgido se traslad\u00f3 por la fuerza a cerca de la mitad de la poblaci\u00f3n negra. Ahora est\u00e1n reincorporados dentro de las fronteras sudafricanas.<\/p>\n<p>[12] Andrew Higginbottom, \u00abThe system of accumulation in South Africa: Theories of imperialism and capital\u00bb, <em>\u00c9conomies et Soci\u00e9t\u00e9s<\/em> 45, 2, pp.261-88.<\/p>\n<p>[13] Entre sus muchos libros que hacen hincapi\u00e9 en la transferencia de valor de Sur a Norte se encuentra el m\u00e1s reciente, Samir Amin, <em>Modern Imperialism, Monopoly Finance Capital, and Marx&#8217;s Law of Value<\/em>, Nueva York: Monthly Review, 2018.<\/p>\n<p>[14] Ruy Mauro Marini, \u00abBrazilian interdependence and imperialist integration\u00bb, <em>Monthly Review<\/em> 17, 7, 1965, pp. 14-24.<\/p>\n<p>[15] Smith, <em>Imperialism<\/em>, p.352.<\/p>\n<p>[16] <em>The Economist<\/em>, \u00abBarack Obama talks to <em>The Economist<\/em>\u00bb, agosto de 2014, <a href=\"https:\/\/www.economist.com\/blogs\/democracyinamerica\/2014\/08\/barack-obama-talks-economist\">https:\/\/www.economist.com\/blogs\/democracyinamerica\/2014\/08\/barack-obama-talks-economist<\/a>.<\/p>\n<p>[17] Garth le Pere, \u00abCan Africa truly benefit from global economic governance?\u00bb, <em>Global Policy Journal<\/em>, 10 de marzo de 2017, <a href=\"https:\/\/www.globalpolicyjournal.com\/blog\/10\/03\/2017\/can-africa-truly-benefit-global-economic-governance\">https:\/\/www.globalpolicyjournal.com\/blog\/10\/03\/2017\/can-africa-truly-benefit-global-economic-governance<\/a>.<\/p>\n<p>[18] Ana Garc\u00eda, \u00abBRICS investment agreements in Africa\u00bb, <em>Studies in Political Economy<\/em>, 98, 1, 2017, pp.24-47, <a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/07078552.2017.1297018?journalCode=rsor20\">https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/07078552.2017.1297018?journalCode=rsor20<\/a><\/p>\n<p>[19] La excepci\u00f3n m\u00e1s conocida a este proceso de superexplotaci\u00f3n de \u00c1frica fue la adquisici\u00f3n \u2013para decenas de millones de personas seropositivas\u2013 de medicamentos gen\u00e9ricos contra el sida, inicialmente a la farmac\u00e9utica india Cipla, con la ayuda de violaciones de la Propiedad Intelectual por parte del Gobierno brasile\u00f1o. Pero en lugar de ser un ataque semiperif\u00e9rico coordinado contra la OMC, se trat\u00f3 de un caso en el que la desmercantilizaci\u00f3n de una necesidad b\u00e1sica vital fue impulsada por activistas sudafricanos de la Campa\u00f1a de Acci\u00f3n pro Tratamiento (que trabajaban contra la oposici\u00f3n del gobierno de Mbeki al suministro de los medicamentos). Los activistas obligaron a la OMC a conceder una exenci\u00f3n a los medicamentos. Posteriormente, tanto el gobierno indio como el brasile\u00f1o se volvieron mucho m\u00e1s conservadores en relaci\u00f3n con la protecci\u00f3n de los derechos de propiedad de las empresas.<\/p>\n<p>[20] BBC, \u00abCaso Odebrecht: Politicians worldwide suspected in bribery scandal\u00bb, 15 de diciembre de 2017, <a href=\"http:\/\/www.bbc.com\/news\/world-latin-america-41109132\">http:\/\/www.bbc.com\/news\/world-latin-america-41109132<\/a>; Judith Marshall, \u00abMozambican workers and communities in resistance\u00bb, roape.net, 18 de marzo de 2016, <a href=\"http:\/\/roape.net\/2016\/03\/18\/mozambican-workers-and-communities-in-resistance-part-2\/\">http:\/\/roape.net\/2016\/03\/18\/mozambican-workers-and-communities-in-resistance-part-2\/<\/a>; Clemente Ntauazi, <em>Resistance to ProSavana in Mozambique<\/em>, Ciudad del Cabo: Programme in Land and Agrarian Studies, <a href=\"http:\/\/www.plaas.org.za\/plaas-publications\/ADC-pres-mozambique\">http:\/\/www.plaas.org.za\/plaas-publications\/ADC-pres-mozambique<\/a>.<\/p>\n<p>[21] Craig McCune y George Turner, \u00abRamaphosa and MTN&#8217;s offshore stash\u00bb, <em>Mail&amp;Guardian<\/em>, 9 de octubre de 2015, <a href=\"https:\/\/mg.co.za\/article\/2015-10-08-ramaphosa-and-mtns-offshore-stash\">https:\/\/mg.co.za\/article\/2015-10-08-ramaphosa-and-mtns-offshore-stash<\/a>; PwC, \u00abGlobal economic crime and fraud survey\u00bb, Johannesburgo, 2018, <a href=\"https:\/\/www.pwc.co.za\/en\/publications\/global-economic-crime-survey.html\">https:\/\/www.pwc.co.za\/en\/publications\/global-economic-crime-survey.html<\/a><\/p>\n<p>[22] Quiz\u00e1 el m\u00e1s conocido en Sud\u00e1frica sea Cyril Ramaphosa; v\u00e9ase McCune y Turner, \u00abRamaphosa and MTN&#8217;s offshore stash\u00bb; Craig McKune y Andisiwe Makinana, \u00abCyril Ramaphosa&#8217;s Lonmin tax-dodge headache\u00bb, <em>Mail&amp;Guardian<\/em>, 19 de septiembre de 2014, <a href=\"https:\/\/mg.co.za\/article\/2014-09-18-cyril-ramaphosas-lonmin-tax-dodge-headache\">https:\/\/mg.co.za\/article\/2014-09-18-cyril-ramaphosas-lonmin-tax-dodge-headache<\/a>; y Micah Reddy, Rob Rose, Will Fitzgibbon, ICIJ y amaBhungane, \u00abParadise papers: Ramaphosa&#8217;s Shanduka deal flop\u00bb, <em>Mail&amp;Guardian<\/em>, 9 de noviembre de 2017, <a href=\"http:\/\/amabhungane.co.za\/article\/2017-11-09-paradise-papers-ramaphosas-shanduka-deal-flop\">http:\/\/amabhungane.co.za\/article\/2017-11-09-paradise-papers-ramaphosas-shanduka-deal-flop<\/a>.<\/p>\n<p>[23] Simon Mevel, Siope Ofa y Stephen Karingi, \u00abQuantifying Illicit Financial Flows from Africa Through Trade Mis-Pricing and Assessing Their Incidence on African Economies\u00bb, presentaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica de las Naciones Unidas para \u00c1frica (UNECA) en la Conferencia Econ\u00f3mica Africana, Johannesburgo, 28-30 de octubre de 2013, <a href=\"http:\/\/www.afdb.org\/en\/aec\/papers\/paper\/quantifying-illicit-financial-flows-from-africa-through-trade-mis-pricing-and-assessing-their-incidence-on-african-economies-945\">http:\/\/www.afdb.org\/en\/aec\/papers\/paper\/quantifying-illicit-financial-flows-from-africa-through-trade-mis-pricing-and-assessing-their-incidence-on-african-economies-945<\/a>.<\/p>\n<p>[24] Patrick Bond, \u00abEconomic narratives for resisting unequal ecological exchange caused by extractive industries in Africa\u00bb, de pr\u00f3xima publicaci\u00f3n en <em>Review of Political Economy<\/em>, julio de 2018.<\/p>\n<p>[25] Amin, <em>Modern Imperialism<\/em>, p. 86.<\/p>\n<p>[26] Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, <em>Informe sobre las inversiones en el mundo 2017<\/em>, Ginebra, 2017, <a href=\"http:\/\/unctad.org\/en\/PublicationsLibrary\/wir2017_en.pdf\">http:\/\/unctad.org\/en\/PublicationsLibrary\/wir2017_en.pdf<\/a>.<\/p>\n<p>[27] Branco Milanovic, <em>Global Inequality: A new approach for the age of globalisation<\/em>, Cambridge: Harvard University Press, 2015. Sin duda, Milanovic ha sido criticado por C.P. Chandrasekhar y Jayati Ghosh. V\u00e9ase C.P. Chandrasekhar y Jayati Ghosh, \u00abHow unequal are world incomes?\u00bb, <em>Network Ideas<\/em>, marzo de 2018, <a href=\"http:\/\/www.networkideas.org\/featured-articles\/2018\/03\/how-unequal-are-world-incomes\/\">http:\/\/www.networkideas.org\/featured-articles\/2018\/03\/how-unequal-are-world-incomes\/<\/a>.<\/p>\n<p>[28] Gayton McKenzie, <em>Kill Zuma By Any Means Necessary<\/em>, Johannesburgo, ZAR Empire, 2017.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fuente: Roape.net, 18 de abril de 2018. <a href=\"https:\/\/roape.net\/2018\/04\/18\/towards-a-broader-theory-of-imperialism\/\">https:\/\/roape.net\/2018\/04\/18\/towards-a-broader-theory-of-imperialism\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nueva respuesta al debate que se inici\u00f3 en enero de 2018 con la publicaci\u00f3n en las p\u00e1ginas de la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13052,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1555],"tags":[1909],"class_list":["post-13049","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperialismo","tag-imperialismo-en-el-siglo-xxi"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13049","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13049"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13049\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13052"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}