{"id":13113,"date":"2023-01-19T05:00:15","date_gmt":"2023-01-19T04:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13113"},"modified":"2023-01-19T00:47:06","modified_gmt":"2023-01-18T23:47:06","slug":"el-imperialismo-del-siglo-xxi-un-debate-en-el-seno-de-la-izquierda-pakistani-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13113","title":{"rendered":"El imperialismo del siglo XXI: Un debate en el seno de la izquierda pakistan\u00ed (I)"},"content":{"rendered":"<p>Tras un largo intervalo, el siglo XXI ha reavivado el inter\u00e9s y el apoyo por la pol\u00edtica de izquierdas en Pakist\u00e1n. El equipo de <em>Jamhoor <\/em>se reuni\u00f3 con l\u00edderes de los tres principales partidos de izquierda de Pakist\u00e1n: Aasim Sajjad Akhtar (Partido Awami de los Trabajadores), Ammar Ali Jan (Partido Haqooq-e-Khalq) y Syed Azeem (Partido Mazdoor Kissan de Pakist\u00e1n para reflexionar sobre los retos y oportunidades a los que se enfrenta la izquierda en la actual coyuntura pol\u00edtica y econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>A medida que el equilibrio de fuerzas imperialistas parece cambiar en todo el mundo \u2013con la derrota de Estados Unidos en Afganist\u00e1n y el papel cada vez mayor de China en la econom\u00eda y la pol\u00edtica mundiales\u2013, la izquierda pakistan\u00ed se enfrenta a una serie de dilemas. \u00bfC\u00f3mo debe hacer frente al resurgimiento de los talibanes afganos y de la militancia en toda la regi\u00f3n en el contexto de la derrota y la retirada militar de Estados Unidos? \u00bfC\u00f3mo debe enfrentarse a China, el \u00abeterno amigo\u00bb de Pakist\u00e1n, y a su \u00abguerra fr\u00eda\u00bb contra Estados Unidos? \u00bfC\u00f3mo deber\u00eda enfocar el papel del ej\u00e9rcito pakistan\u00ed y sus maquinaciones contra los imperialismos rivales de la regi\u00f3n? En resumen, \u00bf<em>qu\u00e9 aspecto tiene hoy el antiimperialismo para la izquierda pakistan\u00ed<\/em>?<\/p>\n<p>Paralelamente a estos cambios pol\u00edticos y econ\u00f3micos mundiales, el agravamiento de la crisis pol\u00edtica en Pakist\u00e1n es una se\u00f1al de que las alianzas dentro de la clase dominante est\u00e1n cambiando. La aparici\u00f3n de un nuevo vac\u00edo pol\u00edtico plantea a la izquierda otra serie de retos y oportunidades: \u00bfC\u00f3mo distinguir su antiimperialismo del discurso antiimperialista de derechas m\u00e1s popular del PTI y el TLP? \u00bfDeber\u00eda aliarse con las principales fuerzas democr\u00e1ticas liberales o corre el riesgo de diluir su propia pol\u00edtica? \u00bfCon qu\u00e9 fin debe comprometerse en la esfera electoral?<\/p>\n<p>Al reflexionar sobre las confrontaciones pasadas y actuales de la izquierda con estas cuestiones, esperamos iluminar algunos de las v\u00edas emergentes para la pol\u00edtica de izquierda en el siglo XXI.<\/p>\n<p>Reconocemos que el predominio masculino del panel refleja en parte el reto de nuestro equipo de reunir a mujeres l\u00edderes de la izquierda en el momento oportuno y en parte la naturaleza de la pol\u00edtica de liderazgo. Por nuestra parte, esperamos rectificar esta omisi\u00f3n con conversaciones de seguimiento en un futuro pr\u00f3ximo. Tambi\u00e9n se\u00f1alamos que esta entrevista se realiz\u00f3 antes de las inundaciones sin precedentes de este a\u00f1o, y aunque nuestra conversaci\u00f3n aborda cuestiones relacionadas con la crisis medioambiental a la que se enfrenta Pakist\u00e1n, estas cuestiones han adquirido desde entonces una urgencia mucho mayor.<\/p>\n<h3>\u00a01. Estados Unidos tras la retirada de Afganist\u00e1n<\/h3>\n<p><strong>Tayyaba<\/strong>: Con el fin de la ocupaci\u00f3n estadounidense de Afganist\u00e1n en 2021 y el regreso de los talibanes, la izquierda pakistan\u00ed y los nacionalistas pastunes adoptaron diversas posturas pol\u00edticas, desde simpatizar con el r\u00e9gimen de Ashraf Ghani, apoyado por Estados Unidos, hasta apoyar a los talibanes como fuerza potencialmente antiimperialista. \u00bfC\u00f3mo cree que la izquierda deber\u00eda haber afrontado la ocupaci\u00f3n estadounidense, la posterior retirada y la toma del poder por los talibanes en Afganist\u00e1n?<\/p>\n<p><strong>Azeem<\/strong>: Este debate se remonta a 2001, cuando Estados Unidos ocup\u00f3 Afganist\u00e1n. En aquel momento, hab\u00eda varias posturas diferentes dentro de la izquierda pakistan\u00ed. Una posici\u00f3n, mantenida por muchos progresistas, consideraba a Pervez Musharraf un liberal progresista y estaban convencidos de que hab\u00eda que contrarrestar el r\u00e9gimen ultraconservador de Afganist\u00e1n, que estaba en contra de las mujeres y las minor\u00edas. As\u00ed que la izquierda ten\u00eda una posici\u00f3n antiimperialista muy d\u00e9bil a principios de la d\u00e9cada de 2000. La mayor\u00eda de ellos quer\u00edan que los talibanes se fueran, por lo que apoyaron la invasi\u00f3n estadounidense. Entre ellos estaban Pervez Hoodbhoy y Taimur Rahman, por ejemplo. [<a href=\"https:\/\/jamhoor.org\/letters\/response-taimur-rahman\">Rahman ha rebatido esta afirmaci\u00f3n<\/a>.]<\/p>\n<p>A excepci\u00f3n de unos pocos, la mayor\u00eda de los izquierdistas apoyaron la guerra o, en el mejor de los casos, guardaron silencio. Gran parte de la izquierda de la \u00e9poca estaba asociada a la creciente industria de ONG financiadas por Occidente en Pakist\u00e1n. Aunque \u00e9ramos una minor\u00eda dentro de la izquierda, el Mazdoor Kisan Party (MKP) organiz\u00f3 una larga marcha, de Kasur a Sakhakot, condenando el imperialismo estadounidense.<\/p>\n<p>Hacia 2006, cuando la popularidad de Musharraf declin\u00f3 y la ocupaci\u00f3n no hab\u00eda dado frutos, algunas personas m\u00e1s destacadas dentro de la izquierda, como Aasim [Sajjad Akhtar], se volvieron abiertamente cr\u00edticos con las pol\u00edticas estadounidenses en la regi\u00f3n. Por aquel entonces, los talibanes pakistan\u00edes eran cada vez m\u00e1s activos. Cuando se hicieron con el control de Swat e intentaron implantar la sharia, otra postura de la izquierda liberal gan\u00f3 prominencia: que los talibanes son el enemigo principal, la contradicci\u00f3n principal. Una tercera posici\u00f3n sostenida principalmente por los trotskistas, en particular Sartaj Khan y el Dr. Riaz, celebraba a los talibanes como una fuerza antiimperialista. Aunque no estaba de acuerdo con esta posici\u00f3n, nos animaba a examinar la composici\u00f3n de clase de los talibanes. En este sentido, su an\u00e1lisis era digno de menci\u00f3n.<\/p>\n<p>Tras presenciar el fracaso de Estados Unidos en Afganist\u00e1n, y como resultado de los debates en el seno de la izquierda, surgi\u00f3 una nueva posici\u00f3n intermedia, principalmente de Farooq Tariq. Aunque criticaban a Estados Unidos, declaraban que tanto los talibanes como Estados Unidos eran \u00abenemigos iguales\u00bb.<\/p>\n<p>Mi opini\u00f3n en aquel momento, que aclar\u00e9 en mis escritos entre 2010 y 2014, era que aunque tanto Estados Unidos como los talibanes son nuestros enemigos, no son en absoluto enemigos iguales. Uno es la mayor maquinaria militar del mundo, con inmensas armas, influencia y poder econ\u00f3mico, y los otros son tribus dispersas apoyadas desde aqu\u00ed y all\u00e1. Por lo tanto, nunca se pueden equiparar. El imperialismo estadounidense sigue siendo la principal contradicci\u00f3n, argument\u00e9.<\/p>\n<p>En 2014, cuando se intensificaron los ataques con drones en Pakist\u00e1n, estas mismas posiciones se reflejaron en la forma en que diferentes izquierdistas reaccionaron a los ataques. Izquierdistas como Hoodbhoy y Taimur apoyaban los ataques con drones, mientras que gente como nosotros en el MKP nos opon\u00edamos vehementemente a ellos como formas de agresi\u00f3n imperialista.<\/p>\n<p>Hoy tenemos que ver las cosas de forma ligeramente diferente. La retirada estadounidense de Afganist\u00e1n se ha producido en un momento en el que Estados Unidos ya no es una fuerza hegem\u00f3nica. Sigue disfrutando de una inmensa influencia. Pero con el ascenso de China, estamos entrando en una fase no hegem\u00f3nica. En este nuevo contexto, habr\u00eda que volver a analizar las posiciones anteriores. Sin embargo, a\u00fan hoy, yo dir\u00eda que el imperialismo sigue siendo la contradicci\u00f3n principal.<\/p>\n<p>Aunque apoyo el fin de la ocupaci\u00f3n estadounidense, la toma del poder por los talibanes no es una buena noticia para el pueblo de Afganist\u00e1n. No son una fuerza favorable al pueblo y, por tanto, no pueden ser una fuerza antiimperialista. No se puede ser antiimperialista si no se est\u00e1 a favor del pueblo: estas dos cosas van de la mano. La lucha contra el imperialismo, hist\u00f3ricamente, descansa sobre los hombros de los obreros, los campesinos y los sectores marginados. All\u00ed donde la burgues\u00eda ha dirigido movimientos antiimperialistas, siempre se han visto comprometidos.<\/p>\n<p><strong>Ammar<\/strong>: Ha habido un debate dentro de la izquierda sobre el papel exacto del Estado paquistan\u00ed frente al imperialismo, los talibanes y el extremismo isl\u00e1mico. En la d\u00e9cada de 1980, el debate era que Pakist\u00e1n era un Estado rentista de Estados Unidos en la Guerra Fr\u00eda, y que utilizaba a militantes isl\u00e1micos como apoderados. Esta visi\u00f3n del mundo era muy f\u00e1cil de entender, e inform\u00f3 gran parte del pensamiento izquierdista del siglo XX, especialmente durante la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>Pero todo esto cambi\u00f3 despu\u00e9s de la Guerra Fr\u00eda, especialmente tras el 11-S, cuando las contradicciones entre el imperialismo y el islam militante se agudizaron. En ese momento, la mayor parte de la izquierda experimentaba una subjetividad de derrota. Cuando me incorpor\u00e9 a la izquierda, no hab\u00eda debates ni perspectivas serias sobre la obtenci\u00f3n del poder y la victoria, ni siquiera de manera informal. La mayor\u00eda de los an\u00e1lisis se centraban en lo que deb\u00eda hacer el Estado. Por eso, amplios sectores de la izquierda pakistan\u00ed se transformaron en algo parecido a grupos de la sociedad civil, como el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, donde luchaban por ciertas cuestiones de justicia social, pero no se preguntaban c\u00f3mo pod\u00eda el pueblo ganar el poder.<\/p>\n<p>Esto se convirti\u00f3 en un intenso debate nacional tras el 11-S. Una perspectiva era que Estados Unidos es la potencia militar m\u00e1s poderosa del mundo y que, si viniera a la regi\u00f3n, ser\u00eda muy dif\u00edcil combatirla y causar\u00eda una inmensa destrucci\u00f3n. La otra perspectiva era que, a pesar de que EEUU es una potencia imperialista, el extremismo isl\u00e1mico es la amenaza inmediata a la que se enfrenta el pueblo pakistan\u00ed porque acabar\u00eda con cualquier posibilidad de pensamiento progresista en el pa\u00eds. Pon\u00edan ejemplos de Afganist\u00e1n, donde exist\u00eda la posibilidad de una izquierda incluso bajo gobiernos prooccidentales, pero una vez que el clero lleg\u00f3 al poder, esa posibilidad fue aniquilada.<\/p>\n<p>En primer lugar, con el tiempo qued\u00f3 claro que la gente subestimaba el impacto que la presencia estadounidense y la guerra contra el terrorismo tendr\u00edan en la pol\u00edtica local. Algunos de los mayores movimientos sociales de Pakist\u00e1n en la \u00faltima d\u00e9cada fueron aplastados bajo el manto de la Guerra contra el Terror. Los agricultores fueron detenidos y acusados de terrorismo en los movimientos de agricultores militares de Okara, dirigidos por el Anjuman Mazareen Punjab (AMP). Los trabajadores del Labour Qaumi Movement (LQM) de Faisalabad fueron juzgados por el tribunal antiterrorista y condenados a cadena perpetua por terrorismo porque hicieron huelga durante un d\u00eda para exigir un salario m\u00ednimo. Hay muchos otros ejemplos en los que el Estado paquistan\u00ed utiliza la guerra contra el terror como excusa para aplastar movimientos, como los de estudiantes, mujeres, residentes de los <em>katchi abadi<\/em> (asentamientos informales), etc.<\/p>\n<p>La Guerra contra el Terror no se limit\u00f3 a luchar contra extremistas en tierras lejanas. Se convirti\u00f3 en una herramienta de gesti\u00f3n interna de las poblaciones y cre\u00f3 su propia l\u00f3gica jur\u00eddica, militar y pol\u00edtica. Diezm\u00f3 el espacio para la participaci\u00f3n democr\u00e1tica. Es muy dif\u00edcil que un pa\u00eds tenga participaci\u00f3n democr\u00e1tica cuando ha estado orientado a luchar en guerras ajenas durante tanto tiempo. Pakist\u00e1n lleva as\u00ed desde los a\u00f1os cincuenta.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la gente se dio cuenta de que Estados Unidos ya no es una potencia que est\u00e9 m\u00ednimamente interesada en la reconstrucci\u00f3n y la construcci\u00f3n del Estado, como lo estuvo en la Europa de posguerra. Estados Unidos se ha convertido en un escuadr\u00f3n de demolici\u00f3n que invade y destruye Estados, que es su nueva forma de gestionar a sus oponentes en los distintos pa\u00edses. Esto ha ocurrido en Afganist\u00e1n, Siria, Yemen e Irak. Algunos sectores de la izquierda creyeron err\u00f3neamente que Estados Unidos construir\u00eda alg\u00fan atisbo de sociedad civil y democracia en Afganist\u00e1n.<\/p>\n<p>Para terminar, y como ha se\u00f1alado Azeem <em>bhai<\/em>, debemos tener en cuenta que las contradicciones siempre son din\u00e1micas. A nivel estructural, existe una contradicci\u00f3n absoluta, pero cuando se libran batallas inmediatas, resulta importante tomar partido por determinadas posiciones, que uno no habr\u00eda tomado en otras circunstancias. Cuando Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP), con su ret\u00f3rica muy antioccidental, asalt\u00f3 la capital en 2017, 2018 y 2020 en un intento de arrollar al Estado pakistan\u00ed, la izquierda se\u00f1al\u00f3 correctamente que el Estado deb\u00eda detenerlos, incluso por la fuerza, porque de lo contrario conducir\u00eda a una situaci\u00f3n ca\u00f3tica. Aunque somos antiautoritarios y antiestatales, una victoria del TLP no supondr\u00eda la liberaci\u00f3n del Estado. M\u00e1s bien ser\u00eda la reproducci\u00f3n de los peores aspectos del Estado paquistan\u00ed y de su ideolog\u00eda t\u00f3xica.<\/p>\n<p>Del mismo modo, cuando los talibanes estaban volviendo al poder, hab\u00eda margen para que la izquierda prestara apoyo t\u00e1ctico a los grupos dispuestos a resistir al r\u00e9gimen talib\u00e1n, que no s\u00f3lo est\u00e1 interesado en luchar contra una potencia extranjera, sino que es ideol\u00f3gicamente antiminor\u00edas, antimujeres y antidesarrollo. En ese sentido, estas contradicciones siguen siendo din\u00e1micas, y tiene que haber una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica entre las contradicciones permanentes, estructurales, y las cuestiones t\u00e1cticas inmediatas a las que se enfrenta la izquierda.<\/p>\n<p><strong>Aasim<\/strong>: En primer lugar, me gustar\u00eda sugerir firmemente que meter a todos estos innumerables grupos de los que hemos hablado en la categor\u00eda de \u00abizquierda\u00bb est\u00e1 fuera de lugar. Pervez Hoodbhoy no es de izquierdas. No s\u00e9 bajo qu\u00e9 categor\u00eda se le podr\u00eda llamar izquierdista. Es un liberal. Esto explica por qu\u00e9 agradecer\u00eda que los estadounidenses vinieran a matar a los talibanes. Esta visi\u00f3n del mundo no se extiende a cuestiones de clase o incluso de desarrollo en general. Taimur Rahman es una categor\u00eda de opini\u00f3n ligeramente diferente, m\u00e1s complicada, porque obviamente es muy abiertamente de izquierdas.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando yo me involucr\u00e9 en la izquierda en torno al cambio de milenio, ser progresista significaba ser laico. No significaba tener una posici\u00f3n sobre la clase u otras formas de polarizaci\u00f3n social. Significaba hablar de igualdad de derechos para las minor\u00edas y las mujeres, nada m\u00e1s all\u00e1 de las posiciones liberales est\u00e1ndar. Y creo que todav\u00eda tenemos que cargar con esto cuando pensamos en lo que deber\u00eda ser una posici\u00f3n antiimperialista, porque muchas de nuestras posiciones pol\u00edticas cotidianas inmediatas, e incluso movilizaciones reales, implican a personas que son liberales. As\u00ed que creo que se trata de una cuesti\u00f3n constante de autorreflexividad.<\/p>\n<p>Estoy totalmente de acuerdo con la descripci\u00f3n que hace Azeem de una evoluci\u00f3n. En 2001 hab\u00eda gente que se opon\u00eda inequ\u00edvocamente a la intervenci\u00f3n estadounidense. En 2003 nos manifestamos contra la guerra de Irak en Pindi. No fue enorme, pero hab\u00eda sectores significativos de la izquierda que hablaban de resistir al imperio. Por supuesto, dentro de la izquierda metropolitana, era una \u00e9poca en la que Michael Hardt y Antonio Negri escrib\u00edan sobre el imperio y las multitudes, y sobre c\u00f3mo ya no exist\u00edan las guerras imperiales. En Pakist\u00e1n tambi\u00e9n hab\u00eda elementos de esa idea.<\/p>\n<p>Por otro lado, si dec\u00edas algo sobre que los talibanes eran una fuerza org\u00e1nica con arraigo en el campo rural, cosa que yo dec\u00eda hace 20 a\u00f1os, inmediatamente te tachaban de simpatizante de los talibanes. Aunque los talibanes siempre han contado con apoyo externo, lo cierto es que eran una insurgencia rural. Tanto en Swat como en Wazirist\u00e1n, su existencia y sustento no pueden explicarse \u00fanicamente por el patrocinio de la derecha religiosa por parte del Estado y el ej\u00e9rcito pakistan\u00edes. Pero no hab\u00eda espacio para adoptar una posici\u00f3n matizada al respecto.<\/p>\n<p>Eso persisti\u00f3 a lo largo de 2014 y 2015 con la operaci\u00f3n Swat y con Zarb-e-Azb. Cualquier postura cr\u00edtica con las expediciones militares se consideraba simpatizante de los talibanes. Eso ha cambiado con la aparici\u00f3n del Movimiento Pashtun Tahaffuz (PTM), que ha cristalizado esas posiciones matizadas que hab\u00edan sido arrinconadas en rincones muy lejanos.<\/p>\n<p>La retirada estadounidense de Afganist\u00e1n pone todo esto de relieve. Quienes hace 20 a\u00f1os pensaban que la invasi\u00f3n hab\u00eda sido una gran idea ya no defienden esa postura. Como dijo Ammar, la Guerra contra el Terror dio al Estado un mandato para hacer lo que quisiera bajo el disfraz de una nebulosa idea de terrorismo. Los liberales incluso dejaron de articular ese tipo de apoyo incondicional al Estado en nombre del aplastamiento del terrorismo alrededor de la \u00e9poca en que surgi\u00f3 el PTM.<\/p>\n<p>Dicho esto, el PTM tambi\u00e9n reflejaba estas tensiones y contradicciones. Ahora, por desgracia, es postfacto, porque el PTM est\u00e1 efectivamente fragmentado. En \u00faltima instancia, era una articulaci\u00f3n de la pol\u00edtica nacionalista, en la que se pod\u00eda denunciar a los talibanes, al ej\u00e9rcito pakistan\u00ed y al imperio, aunque este \u00faltimo era al que menos se nombraba. Eso se vio cuando cay\u00f3 el r\u00e9gimen de Ashraf Ghani y los talibanes lo reconquistaron. Tuvieron que pasar unos meses para que se reconociera, con verg\u00fcenza, que Washington facilit\u00f3 todo aquello. Llegaron a un acuerdo con los talibanes para que volvieran al poder. Esto no ocurri\u00f3 por casualidad sino por dise\u00f1o. Quienes no hab\u00edan criticado el imperialismo estadounidense durante 20 a\u00f1os se vieron ahora obligados a nombrar a Estados Unidos como protagonista principal de toda esta historia. De lo contrario, los estadounidenses hab\u00edan sido vistos, en cierto sentido, como los buenos.<\/p>\n<p>Creo que, en parte, la izquierda lucha con estas cuestiones porque nosotros mismos estamos a caballo entre las posiciones de izquierda y las liberales. Una posici\u00f3n claramente de izquierdas habr\u00eda hablado de la econom\u00eda del imperialismo, que en Afganist\u00e1n, como dijo Ammar, era b\u00e1sicamente una m\u00e1quina de hacer dinero en nombre de la guerra y la reconstrucci\u00f3n. Creo que esos hechos del imperialismo no se especificaron en absoluto y no deber\u00edan se\u00f1alarse simplemente <em>a posteriori<\/em>. Por el contrario, deber\u00eda haberse articulado claramente que, aunque compartamos ciertos puntos de vista con los liberales, existe una posici\u00f3n claramente de izquierdas y creo que, como dec\u00eda Ammar, \u00e9sta es la \u00fanica manera de que la izquierda pueda convertirse en un contendiente significativo por el poder. Esto es lo que hemos luchado por hacer en los \u00faltimos veinte a\u00f1os m\u00e1s o menos.<\/p>\n<p><strong>Tayyaba<\/strong>: Aasim, \u00bfpuedes articular esta posici\u00f3n claramente de izquierdas con un poco m\u00e1s de claridad?<\/p>\n<p><strong>Aasim<\/strong>: Hay una posici\u00f3n anal\u00edtica que reconoce que, a falta de una fuerza aut\u00e9nticamente antiimperialista, la derecha (la derecha religiosa u otras como Imran Khan) puede hacerse pasar por antiimperialista. Aunque emp\u00edricamente tengan cierto arraigo en las poblaciones de clase trabajadora, eso no significa que ofrezcan horizontes pol\u00edticos emancipadores. S\u00f3lo significa que la clase obrera se siente atra\u00edda por el fascismo, como en Italia y Alemania en el pasado. De eso es de lo que Antonio Gramsci se pas\u00f3 todos sus a\u00f1os de prisi\u00f3n escribiendo. Es equivalente a c\u00f3mo la poblaci\u00f3n trabajadora y de clase media baja de Karachi se sinti\u00f3 atra\u00edda por la pol\u00edtica del Muttahida Qaumi Movement (MQM). Una vez que tengamos un an\u00e1lisis claro, podremos evaluar c\u00f3mo la derecha est\u00e1 interviniendo para llenar un espacio que no estamos ocupando vendiendo esl\u00f3ganes vacuos de antiamericanismo.<\/p>\n<h3>2. Imperialismo y pol\u00edtica sobre el terreno<\/h3>\n<p><strong>Tayyaba<\/strong>: Una vez articuladas vuestras respectivas posiciones, \u00bfc\u00f3mo cre\u00e9is que se han desarrollado sobre el terreno? \u00bfC\u00f3mo influye en vuestra organizaci\u00f3n pol\u00edtica vuestra posici\u00f3n sobre el imperialismo?<\/p>\n<p><strong>Aasim<\/strong>: En primer lugar, tenemos que remontarnos en la historia para pensar en la \u00faltima vez que la izquierda fue un contendiente significativo por el poder en Pakist\u00e1n o en la regi\u00f3n. Hace unas d\u00e9cadas, la pol\u00edtica antiimperialista se basaba en dos pilares. Uno era la clase y el otro la cuesti\u00f3n nacional. Una raz\u00f3n crucial del declive de la pol\u00edtica de izquierdas en el \u00e1mbito nacional \u2013aparte del final de la Guerra Fr\u00eda y el \u00abfin de la ideolog\u00eda\u00bb, etc.\u2013 fue el declive de la pol\u00edtica de clase. La izquierda cedi\u00f3 espacio a la derecha en los barrios y problemas de la clase trabajadora, convirtiendo la pol\u00edtica progresista en secularismo, o en un cierto tipo de pol\u00edtica de reconocimiento en lugar de una pol\u00edtica de redistribuci\u00f3n.<\/p>\n<p>En segundo lugar, con el tiempo, la cuesti\u00f3n nacional se ha vuelto m\u00e1s insular. No tenemos nada parecido al Partido Nacional Awami (NAP), un amplio frente unido de antiimperialistas, socialistas y nacionalistas \u00e9tnicos. Ahora hay nacionalistas sindhis y baluchis en muchos grupos diferentes, que a menudo se odian entre s\u00ed por sus distintos niveles de compromiso con la causa nacionalista. El PTM fue emocionante precisamente porque represent\u00f3 durante un tiempo una articulaci\u00f3n rehabilitada del nacionalismo past\u00fan potencialmente antiimperialista. Pero, como sabemos, no lleg\u00f3 a buen puerto y ahora est\u00e1 fragmentado.<\/p>\n<p>En la organizaci\u00f3n sobre el terreno, nuestros esfuerzos han intentado abordar esos dos espacios en los que nos hemos replegado. Yo trabajo en los <em>katchi abadis<\/em> (asentamientos informales) pastunes, donde la gente son deobandis ac\u00e9rrimos y muchos de ellos probablemente tienen debilidad por los talibanes. Pero si hubi\u00e9ramos ido all\u00ed y preguntado: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es vuestra ideolog\u00eda?\u00bb, en lugar de: \u00ab\u00bfCu\u00e1l es el problema de desposesi\u00f3n en torno al cual podemos organizarnos?\u00bb, no habr\u00edamos avanzado mucho. Ser\u00eda ingenuo pretender que los barrios obreros est\u00e1n autom\u00e1ticamente imbuidos de ideales progresistas. Independientemente de la ideolog\u00eda, uno intenta comprometerse en cuestiones de clase y, con el tiempo, una vez que se han desarrollado relaciones m\u00e1s profundas, se puede desafiar a la gente en cuestiones ideol\u00f3gicas y cuestionar sus puntos de vista sobre las mujeres, las minor\u00edas, etc\u00e9tera. Esto ocurri\u00f3 en nuestro trabajo de organizaci\u00f3n en Okara. Tambi\u00e9n hablo de internacionalismo cuando organizo. La izquierda dedica mucho tiempo a hacer pol\u00edtica sobre la cuesti\u00f3n nacional, sobre la brutalizaci\u00f3n en periferias como Baluchist\u00e1n, Khyber Pakhtunkhwa, Sindh o Gilgit-Baltist\u00e1n. Pero la mayor\u00eda de los nacionalistas siguen sin confiar en nosotros; desconf\u00edan de que intentemos unir a la gente. As\u00ed que es una batalla cuesta arriba, pero eso no significa que nos detengamos.<\/p>\n<p>Para recuperar ese espacio cedido, tenemos que generar importantes bolsas de apoyo de la clase trabajadora e intentar volver a los principios nacionalistas progresistas en las periferias. Del mismo modo, en las \u00e1reas metropolitanas, muchos j\u00f3venes baluchis, pastunes y sindhis que vienen a estudiar casi siempre tienden hacia nosotros, pero siempre hay un punto a partir del cual luchamos para que nuestras mentes se encuentren. Pero es un reto permanente.<\/p>\n<p><strong>Ammar<\/strong>: Aasim ha explicado algunas de las principales contradicciones a las que uno se enfrenta cuando trata con aliados internamente en torno a la cuesti\u00f3n del imperialismo. Por ejemplo, es una responsabilidad tanto moral como hist\u00f3rica para la izquierda punjab\u00ed adoptar una posici\u00f3n a favor de los nacionalistas baluchis, sindhis y pastunes que est\u00e1n en el punto de mira del Estado. No tenemos por qu\u00e9 estar de acuerdo con todos los aspectos de su ideolog\u00eda. A diferencia de los a\u00f1os 70 y 80, cuando se trataba de proyectos antiimperialistas, ahora estos nacionalistas esperan alg\u00fan tipo de apoyo estadounidense. A pesar de todo, el nivel y el tipo de brutalidad ejercida contra estos grupos hace que sea absolutamente necesario defenderlos.<\/p>\n<p>En este momento, es muy importante defenderlos desde una perspectiva de solidaridad, construyendo una especie de coalici\u00f3n m\u00e1s amplia en el futuro, y no necesariamente desde una perspectiva de ideolog\u00eda compartida. Muchos de nuestros amigos del PTM, como bien ha se\u00f1alado Aasim, no s\u00f3lo son blandos con el imperialismo: algunos de ellos son proimperialistas, proestadounidenses. A pesar de ello, cuando el PTM llega a Lahore y hay una represi\u00f3n contra ellos, se convierte en una responsabilidad de la izquierda punjab\u00ed defenderlos. Todos nosotros hemos sufrido por nuestra posici\u00f3n respecto al PTM. Son cuestiones de pr\u00e1ctica que tendr\u00e1n que resolverse con el tiempo, teniendo en cuenta el papel del ej\u00e9rcito pakistan\u00ed y de los talibanes en la brutalizaci\u00f3n de muchas de estas poblaciones.<\/p>\n<p>Creo que en pol\u00edtica hay que permanecer abierto a alianzas imposibles y encuentros imposibles. Digo esto no s\u00f3lo en lo que respecta a las alianzas con los nacionalistas, sino tambi\u00e9n con los liberales de la sociedad civil. Siempre que hemos tenido problemas, muchas de estas ONG, incluida la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de Pakist\u00e1n, han apoyado a los activistas de izquierda, sabiendo que tenemos una postura cr\u00edtica hacia las ONG y Occidente. Pero nos han apoyado, y si les ocurre algo ilegal, nosotros tambi\u00e9n alzamos la voz en su apoyo.<\/p>\n<p>Son alianzas t\u00e1cticas que se hacen en la lucha, que no hay que confundir con los horizontes estrat\u00e9gicos que tiene toda entidad pol\u00edtica. Para cualquier grupo de derechos humanos financiado por Occidente, el horizonte estrat\u00e9gico es defender alguna idea de democracia liberal, con todos los compromisos que conlleva. Nos encontramos con estos grupos en nuestra lucha por otro tipo de Estado y de sociedad, pero moment\u00e1neamente tambi\u00e9n nos encontramos porque nos enfrentamos a la misma amenaza mortal de un enemigo que puede aniquilarnos.<\/p>\n<p>Esto es cierto incluso en los barrios obreros. Hace poco, gente del TLP se uni\u00f3 al Partido Haqooq-e-Khalq (HKP) porque lanzamos una campa\u00f1a de limpieza en su barrio. Son barel\u00edes con ideas extremistas. Pero cuando est\u00e1s en una lucha, digamos contra una instituci\u00f3n gubernamental que se niega a limpiar el barrio, a suministrar agua limpia, gas y electricidad o a mejorar las escuelas, entonces acudes a las mezquitas, a las iglesias, a cualquiera y a todo el mundo, para buscar apoyo. A nivel t\u00e1ctico, esa apertura es muy importante.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tenemos que hablar tambi\u00e9n de comprometernos con la corriente dominante, teniendo en cuenta que la izquierda no tiene representaci\u00f3n en el Parlamento y que estamos impulsando reformas legislativas como la restauraci\u00f3n de los sindicatos estudiantiles. Para ello, hay que colaborar con los partidos mayoritarios que tienen poder legislativo. Esto forma parte de una rica historia de izquierdistas, como Mao y Lenin en algunos casos, que se comprometen cr\u00edtica y t\u00e1cticamente con sus oponentes ideol\u00f3gicos, incluidos los funcionarios del Estado, e incluso con el imperialismo. Teniendo en cuenta la naturaleza del Estado, tendremos que tratar con los partidos dominantes. Esto puede enturbiar las cosas a nivel t\u00e1ctico, por lo que tenemos que tener claro nuestro horizonte estrat\u00e9gico, que es la lucha por un Pakist\u00e1n socialista.<\/p>\n<p><strong>Azeem<\/strong>: Ammar y Aasim han explicado en profundidad los importantes problemas pr\u00e1cticos a los que nos enfrentamos sobre el terreno. Yo s\u00f3lo me referir\u00e9 a la historia y a algo de teor\u00eda marxista para explicar c\u00f3mo creo que deber\u00edamos abordar estos problemas tan reales. Hay dos tipos de contradicciones: contradicciones principales y otras contradicciones. Por ejemplo, en un momento dado, el imperialismo apoyaba el extremismo religioso. Despu\u00e9s, tras el 11-S, empez\u00f3 a luchar contra los talibanes y, cuando Estados Unidos abandon\u00f3 Afganist\u00e1n en 2021, volvi\u00f3 a apoyar a los talibanes para facilitar su salida. Mientras que la contradicci\u00f3n principal \u2013el imperialismo\u2013 se mantuvo durante todo este tiempo, otras contradicciones fueron cambiando.<\/p>\n<p>Al tratar con otras contradicciones, si no tenemos clara la contradicci\u00f3n principal, nuestra lucha puede descarrilar en un nacionalismo estrecho o en formas muy liberales de lucha contra los talibanes, etc. Incluso en la pr\u00e1ctica, hay estrategia y hay t\u00e1ctica. La estrategia es el programa que la izquierda quiere alcanzar: una sociedad socialista, lucha antiimperialista, una econom\u00eda planificada, etc. Si nuestras t\u00e1cticas no est\u00e1n alineadas con nuestra estrategia, eso nos desviar\u00e1 de la consecuci\u00f3n de nuestro objetivo final y nos llevar\u00e1 hacia una pol\u00edtica reformista y liberal.<\/p>\n<p>Ese es el peligro de abordar los problemas cotidianos sin haber determinado hasta qu\u00e9 punto podemos librar estas batallas. Por ejemplo, no fue un error que la izquierda apoyara la democracia liberal en Pakist\u00e1n. Apoyamos el Movimiento para la Restauraci\u00f3n de la Democracia en los a\u00f1os 80 y la Alianza para la Restauraci\u00f3n de la Democracia en los 2000. Seguimos apoyando las luchas contra los militares o el poder judicial cuando intentan descarrilar la democracia, pero la medida en que lo haces depende de tu estrategia.<\/p>\n<p>En cuanto a la cuesti\u00f3n nacional, estaba leyendo un art\u00edculo muy importante del Dr. Aziz ul-Haq de 1971, cuando hubo una divisi\u00f3n en el Grupo de Profesores sobre la cuesti\u00f3n de la operaci\u00f3n militar en Pakist\u00e1n Oriental. El Dr. Aziz ul Haq lideraba el grupo que apoyaba la operaci\u00f3n y se separ\u00f3 del profesor Azizuddin, que lideraba a los que estaban en contra de la operaci\u00f3n. Pas\u00f3 a formar el Frente de la Juventud Popular y fue asesinado poco despu\u00e9s.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo explicaba esta divisi\u00f3n, exponiendo cuatro posturas diferentes, que son relevantes incluso hoy en d\u00eda. Su posici\u00f3n era apoyar la resoluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n nacional, pero estaba en contra de las \u00e9lites que dirig\u00edan la lucha nacional, gente como Akbar Bugti, Wali Khan, etc. Por otra parte, la izquierda que se opon\u00eda a la operaci\u00f3n en Bangladesh apoyaba a estos l\u00edderes nacionalistas. Nos encontramos de nuevo en una coyuntura similar. Despu\u00e9s de los a\u00f1os 50 y 60, despu\u00e9s de Fanon y de los numerosos movimientos de liberaci\u00f3n nacional de aquella \u00e9poca, ha quedado claro que la burgues\u00eda nacional de los pa\u00edses poscoloniales no est\u00e1 en condiciones de dirigir la tarea hist\u00f3rica del antiimperialismo y la liberaci\u00f3n. En esos pa\u00edses, la cuesti\u00f3n de la liberaci\u00f3n nacional recae sobre los hombros de los obreros, los campesinos, las clases medias, los estudiantes, etc. La liberaci\u00f3n nacional requiere que luchen por su lucha democr\u00e1tica contra su burgues\u00eda nacional. No es posible que el grupo de Wali Khan sea nunca antiimperialista y luche por la libertad de los pastunes, o que los l\u00edderes tribales baloch consigan la libertad para los baloch. Hist\u00f3ricamente no ha sido as\u00ed. Aunque logren una liberaci\u00f3n formal, no durar\u00e1 mucho. Se convertir\u00e1 en otra cosa porque la cuesti\u00f3n de clase seguir\u00e1 sin plantearse.<\/p>\n<p>El PTM se enfrenta al mismo dilema. Aunque cuenta con el apoyo de un gran n\u00famero de j\u00f3venes radicales, ilustrados y progresistas, la burgues\u00eda past\u00fan y los dirigentes nacionalistas lo consideran una amenaza. Para resolver la cuesti\u00f3n nacional, el PTM puede unirse a los viejos nacionalistas o dirigirse a la clase obrera para profundizar sus ra\u00edces y comprometerse realmente en un proyecto de emancipaci\u00f3n de la poblaci\u00f3n past\u00fan contra el imperialismo y los militares. Por ahora, sin embargo, parecen inclinarse por la idea de que la cuesti\u00f3n nacional puede resolver todas las dem\u00e1s contradicciones, algo con lo que no estoy de acuerdo. Si no se tiene en cuenta la contradicci\u00f3n principal, \u00e9sta seguir\u00e1 cambiando de forma y seguir\u00e1 aumentando la miseria de las poblaciones pastunes.<\/p>\n<p><strong>Tayyaba<\/strong>: Lo que quieres decir en general es que la contradicci\u00f3n principal dicta la estrategia y, por lo tanto, las t\u00e1cticas tienen que estar en consonancia con la estrategia; de lo contrario, el movimiento puede ir en una direcci\u00f3n que acabe socavando sus objetivos pol\u00edticos.<\/p>\n<p><strong>Azeem<\/strong>: Si tienes clara la contradicci\u00f3n principal, puedes organizarte m\u00e1s en torno a las condiciones subjetivas que a las objetivas. En lugar de pasar constantemente de una cuesti\u00f3n a otra, puedes centrarte en organizarte en torno a tu estrategia a largo plazo. De lo contrario, empezar\u00e1s a perseguir ambulancias, porque hay muchas otras contradicciones que se agudizan moment\u00e1neamente.<\/p>\n<p><strong>Hadia<\/strong>: \u00bfTienes alg\u00fan ejemplo de tu trabajo de organizaci\u00f3n en el que hayas tenido que enfrentarte a este dilema de que la estrategia no concuerda con la t\u00e1ctica? \u00bfQu\u00e9 hizo en esas situaciones? \u00bfHa habido casos en los que haya tenido que abandonar una t\u00e1ctica en aras de una estrategia m\u00e1s amplia?<\/p>\n<p><strong>Azeem<\/strong>: Tras la toma del poder de los talibanes en Afganist\u00e1n en 1996, el MKP form\u00f3 parte de la Conferencia Nacional de Pakist\u00e1n (PNC) junto con el Partido de los Trabajadores de Minto Sahib y el partido de Ghinwa Bhutto. Ve\u00edan a los talibanes como el principal peligro para la izquierda. Dec\u00edan cosas como: \u00abLos talibanes est\u00e1n llegando a Pakist\u00e1n. Est\u00e1n a 200 kil\u00f3metros de Islamabad\u00bb. Para muchos, el final de la Guerra Fr\u00eda marc\u00f3 el comienzo de una nueva era pac\u00edfica de democracia, econom\u00eda de mercado, desarrollo y no imperialismo. Muchos izquierdistas\/liberales ve\u00edan en el fundamentalismo religioso el principal enemigo. Tras el golpe de Estado de Pervez Musharraf en 1999, personas de nuestros grupos apoyaron la toma del poder, alegando que los militares hab\u00edan cambiado de postura y ahora dar\u00edan espacio a la izquierda. Afirmaban que era un poder progresista que quer\u00eda cosas como reformas agrarias y desarrollo, y afirmaban incluso que algunos generales hab\u00edan asistido a c\u00edrculos de estudio progresistas. El 11-S dio credibilidad a esas voces. La izquierda tom\u00f3 la decisi\u00f3n t\u00e1ctica de apoyar a los militares contra el fundamentalismo religioso.<\/p>\n<p>En tales situaciones, uno se ve obligado a decidir si renuncia a centrarse en la contradicci\u00f3n principal para atender otras contradicciones inmediatas, o si se asegura de que la contradicci\u00f3n principal est\u00e9 siempre dictando las t\u00e1cticas sobre el terreno. Si la atenci\u00f3n se centra siempre en atender esas otras contradicciones, puede alejarse mucho de su proyecto revolucionario. Esas contradicciones inmediatas tienen sus propias soluciones dentro de un sistema liberal y reformista, y no son antiimperialistas.<\/p>\n<p><strong>Tayyaba<\/strong>: Azeem, a la luz de esto, \u00bfqu\u00e9 dir\u00edas al punto de Ammar de construir una alianza estrat\u00e9gica con el PTM debido a la brutalidad a la que se est\u00e1n enfrentando, y como una responsabilidad hist\u00f3rica de la Izquierda Punjabi, incluso si hay elementos dentro del PTM que no se alinean plenamente con una visi\u00f3n antiimperialista?<\/p>\n<p><strong>Azeem<\/strong>: Todos estamos de acuerdo en que debemos apoyar al PTM. Sin embargo, mientras se est\u00e1 en esas alianzas, \u00bfc\u00f3mo se mantiene una posici\u00f3n distinta? \u00bfC\u00f3mo se puede tener clara la estrategia a largo plazo sin dejar de participar a nivel t\u00e1ctico? Y lo m\u00e1s importante, tus cuadros no deben perder de vista su objetivo y visi\u00f3n a largo plazo.<\/p>\n<h3>3. Guerra contra el terror<\/h3>\n<p><strong>Arsalan<\/strong>: Hubo mucha confusi\u00f3n en la izquierda en torno a la Operaci\u00f3n Zarb-e-Azb [la ofensiva militar paquistan\u00ed aparentemente contra grupos militantes en Wazirist\u00e1n del Norte\/FATA]. Una parte importante de la izquierda apoy\u00f3 la operaci\u00f3n, y a muchos les pill\u00f3 por sorpresa cuando el PTM surgi\u00f3 m\u00e1s tarde de muchas de las mismas zonas. \u00bfCree que la izquierda ha tenido prejuicios al tratar con regiones perif\u00e9ricas como las FATA?<\/p>\n<p><strong>Aasim<\/strong>: Estoy de acuerdo en que fue una fuente de confusi\u00f3n. En el Partido de los Trabajadores Awami (AWP) hubo una gran lucha en torno a esta cuesti\u00f3n. Los que nos opon\u00edamos expl\u00edcitamente a apoyar cualquier operaci\u00f3n militar \u00e9ramos vistos como un gran problema. Como sugieres, la izquierda punjab\u00ed ha tendido hist\u00f3ricamente a ser un poco insular y todos hemos heredado este profundo sectarismo. A finales de los 90 y principios de los 2000, e incluso ahora en algunos segmentos de la izquierda, sigue existiendo un agudo sentimiento de sectarismo, como qui\u00e9n es trotskista, mao\u00edsta, estalinista, etc\u00e9tera, etc\u00e9tera&#8230;<\/p>\n<p>Cuando me involucr\u00e9 en la pol\u00edtica de izquierdas, estuve expuesto principalmente a la izquierda prorrusa, y siempre exist\u00eda esta sensaci\u00f3n, que me parec\u00eda demasiado simplista, de que a la izquierda \u00abpro-Ayub\u00bb [pro-China], tambi\u00e9n llamada izquierda \u00ab<em>sarkari<\/em>\u00bb (aliada del Estado), se le hab\u00eda dado m\u00e1s libertad para trabajar, a diferencia de nosotros, los izquierdistas de las periferias, a los que ni siquiera se nos permit\u00eda existir. Por tanto, hay algo de historia y de verdad en lo que dices.<\/p>\n<p>Del mismo modo, hubo grandes segmentos de la izquierda que se separaron del Partido Nacional Awami (NAP) y se unieron al Partido Popular (entre 1967 y 1969), que eran muy etnoc\u00e9ntricos e insulares. Ten\u00edan una posici\u00f3n comprometida respecto a Bangladesh e incluso apoyaron la operaci\u00f3n militar de Zulfiqar Ali Bhutto en Baluchist\u00e1n. As\u00ed que existe esta tensi\u00f3n subyacente en el movimiento de izquierda pakistan\u00ed; ya he dicho antes que, para m\u00ed, las cuestiones de clase y nacionales disfrutan de una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica, pero desgraciadamente no es as\u00ed como se han visto siempre en los c\u00edrculos de izquierda. Dicho esto, tampoco podemos equiparar clase con naci\u00f3n y es importante que haya cierta \u00abgradaci\u00f3n\u00bb. De hecho, Ammar y yo habl\u00e1bamos el otro d\u00eda de que, para quienes nos organizamos en el Punjab, no podemos limitarnos a hacer pol\u00edtica sobre la cuesti\u00f3n nacional; en \u00faltima instancia, tambi\u00e9n tenemos que tener nuestra propia base obrera. As\u00ed que se trata de cuestiones dif\u00edciles y peliagudas.<\/p>\n<p>Volviendo a tu punto de vista, no descarto que pueda haber cierto racismo subyacente. Pero no s\u00f3lo racismo, tal vez un sentimiento subyacente de superioridad, que tal vez como punjab\u00edes somos m\u00e1s cultos, <em>samajhdaar<\/em> [pol\u00edticamente astutos], o estamos m\u00e1s familiarizados con el canon marxista, que los que son \u00abs\u00f3lo nacionalistas\u00bb. Casualmente, el actual presidente de nuestro partido, Yousuf Masti Khan, ha pasado su vida entre los c\u00edrculos nacionalistas y sigue describi\u00e9ndose a s\u00ed mismo como un nacionalista progresista, as\u00ed que creo que hay una forma de conciliar este diverso espectro, pero tambi\u00e9n hay tensiones. Y estas tensiones se reflejaron sin duda en las operaciones [militares]. Estaban ocurriendo lejos, y puede que no nos guste admitirlo, pero la corriente dominante de Pakist\u00e1n siempre se sinti\u00f3 m\u00e1s atra\u00edda por los trucos ideol\u00f3gicos del gobierno y las proyecciones de los medios de comunicaci\u00f3n [sobre las zonas tribales].<\/p>\n<p>No me sorprendi\u00f3 lo del PTM porque, como ya he dicho, tenemos una mayor interacci\u00f3n con los estudiantes baluchis, pastunes y sindhis que vienen a las ciudades [punyab\u00edes] a estudiar. Pero algunos miembros de la vieja guardia, que quiz\u00e1 no hab\u00edan estado tan expuestos, se quedaron un poco sorprendidos y de repente tuvieron que reconsiderar su apoyo incondicional a la operaci\u00f3n. Yo no lo atribuir\u00eda a una vena racista subyacente absoluta, aunque al mismo tiempo habr\u00eda que reconocer sus puntos ciegos y sus insensateces.<\/p>\n<p><strong>Azeem<\/strong>: S\u00ed, creo que hab\u00eda m\u00faltiples niveles de confusi\u00f3n dentro de la izquierda: en primer lugar, sobre la cuesti\u00f3n del imperialismo, como hemos discutido, y luego, dentro de ese contexto, la cuesti\u00f3n del nacionalismo past\u00fan y la operaci\u00f3n militar. La operaci\u00f3n no fue s\u00f3lo contra los talibanes, sino contra poblaciones mayoritariamente pastunes, con enormes violaciones de sus derechos humanos y constitucionales. En cierto sentido, la cuesti\u00f3n nacional y la imperialista colisionaron aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Estoy de acuerdo en que tenemos que volver la mirada a los patrones hist\u00f3ricos. Como ha se\u00f1alado Aasim, s\u00ed, los grupos mao\u00edstas eran hist\u00f3ricamente muy propaquistan\u00edes, debido a los v\u00ednculos entre el r\u00e9gimen de Ayub y China, mientras que la izquierda pro-Mosc\u00fa era muy pro-India, ya que era contraria al Estado paquistan\u00ed. Al mismo tiempo, nuestro an\u00e1lisis en este momento debe ser un \u00aban\u00e1lisis concreto de condiciones concretas\u00bb: debemos volver a la teor\u00eda y a la historia, pero tambi\u00e9n debemos reinventarnos. La continuidad con el pasado es importante, pero tambi\u00e9n es necesaria la ruptura, y en esto tambi\u00e9n estoy de acuerdo con Aasim.<\/p>\n<p>Aunque nuestras posiciones han evolucionado con el tiempo, en particular sobre el imperialismo, creo que sobre la cuesti\u00f3n nacional estamos dando vueltas en c\u00edrculos. Por un lado, la cuesti\u00f3n nacional se ha agotado, por otro, se ha agudizado. Parece haber una apertura para la pol\u00edtica de clases dentro de ella. Parece ser el momento adecuado para intervenir en la cuesti\u00f3n nacional desde una perspectiva de clase.<\/p>\n<h3>4. El ej\u00e9rcito<\/h3>\n<p><strong>Tayyaba<\/strong>: En tu organizaci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo has abordado la cuesti\u00f3n del ej\u00e9rcito pakistan\u00ed en relaci\u00f3n con su posici\u00f3n dentro de la clase dominante de Pakist\u00e1n, su servilismo al imperialismo estadounidense y sus propias agendas estrat\u00e9gicas y econ\u00f3micas?<\/p>\n<p><strong>Ammar<\/strong>: Esta es una pregunta importante que enlaza con lo que dec\u00edan los camaradas Aasim y Azeem. El Estado paquistan\u00ed tiene una l\u00f3gica \u00e9tnica: c\u00f3mo hace que ciertos seres humanos sean m\u00e1s desechables en comparaci\u00f3n con otros es una parte muy real de la experiencia de la gente corriente. Esto se hace patente en las regiones perif\u00e9ricas y en el caso de las mujeres y las minor\u00edas. Esta diferenciaci\u00f3n entre las personas y las distintas intensidades de violencia a las que se enfrentan es parte integrante del funcionamiento del Estado y, por tanto, debe ser parte integrante de nuestra estrategia de lucha contra el Estado. El ej\u00e9rcito de Pakist\u00e1n es el principal veh\u00edculo de esta violencia racializada.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la unidad es dif\u00edcil porque no existe una izquierda punjabi, una posici\u00f3n past\u00fan o una posici\u00f3n baluchi. Hace apenas unos d\u00edas (20 de agosto de 2022), el mayor contingente de partidarios de Imran Khan se encontraba en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, donde es extremadamente popular. As\u00ed que la periferia tiene sus propias contradicciones, junto con las del n\u00facleo y las de toda la federaci\u00f3n. Estas contradicciones deben articularse para formar una pol\u00edtica alternativa.<\/p>\n<p>Cuando hablamos del ej\u00e9rcito y del Estado, a menudo ignoramos la infraestructura econ\u00f3mica global en la que se inserta nuestro Estado. La cr\u00edtica al imperialismo no debe derivarse \u00fanicamente de nuestra posici\u00f3n sobre Afganist\u00e1n o los drones. Imran Khan tiene una posici\u00f3n antiestadounidense muy firme en algunas de esas cuestiones, pero es el mismo tipo que se arrodill\u00f3 ante el FMI, hizo uno de los peores tratos y entreg\u00f3 el Banco del Estado a un ex empleado del FMI, Reza Baqir.<\/p>\n<p>Tenemos una \u00e9lite muy decadente que no es productiva, ni siquiera en el sentido capitalista. La mayor parte de nuestro dinero va a parar a la especulaci\u00f3n con la tierra, supervisada por los militares, que tienen enormes intereses financieros. Nuestra econom\u00eda improductiva se sustenta en una factura de importaci\u00f3n masiva. Tenemos una crisis de balanza de pagos por culpa del FMI. El Estado pakistan\u00ed no emprende reformas para solucionar esto porque sabe que seguir\u00e1 recibiendo pr\u00e9stamos mientras los militares sigan desempe\u00f1ando su papel hist\u00f3rico de rentistas.<\/p>\n<p>El ej\u00e9rcito alquila sus servicios a Estados Unidos para librar guerras en la regi\u00f3n. Eso ha garantizado un suministro constante de dinero en efectivo para sostener esta econom\u00eda tan decadente y dirigida por las \u00e9lites. Esta relaci\u00f3n entre la violencia, el ej\u00e9rcito y el imperialismo tambi\u00e9n est\u00e1 \u00edntimamente ligada a la estructura econ\u00f3mica que est\u00e1 integrada en el capitalismo global. Pakist\u00e1n es un puesto avanzado para las guerras de Estados Unidos en la regi\u00f3n, para controlar el sur de Asia y para intentar gestionar el mundo musulm\u00e1n. Estados Unidos est\u00e1 intensificando ahora su papel contra China, lo que tambi\u00e9n forma parte de la contradicci\u00f3n que est\u00e1 surgiendo entre el Estado pakistan\u00ed y Estados Unidos.<\/p>\n<p>As\u00ed que una forma de atacar tanto a los militares como al imperialismo es cuestionar esta infraestructura econ\u00f3mica impulsada por las \u00e9lites, sostenida por el FMI, improductiva y decadente, que, seg\u00fan el PNUD, incluye la enorme cantidad de 17.000 millones de d\u00f3lares en privilegios anuales para las \u00e9lites, gran parte de los cuales van a parar a los militares. La gente corriente se convierte en corderos de sacrificio, y la situaci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s tensa en las periferias. El camarada Aasim ha escrito sobre esto en su reciente libro. Dado que esta \u00e9lite decadente no puede proporcionar ni siquiera una apariencia de desarrollo capitalista, simplemente se dedica a un desenfreno parecido a la acumulaci\u00f3n primitiva: arrebata los recursos a los baluchis, ocupa islas en Sindh, despoja de sus tierras a los agricultores de Okara y extrae minerales de las FATA creando monopolios y extorsionando a los rentistas.<\/p>\n<p>El futuro es bastante sombr\u00edo. El ej\u00e9rcito no est\u00e1 creando puestos de trabajo, sino excedentes de poblaci\u00f3n. La l\u00f3gica natural de este sistema ser\u00e1 el aumento de la militarizaci\u00f3n, y lo \u00fanico que venderemos al mundo ser\u00e1 nuestro apoyo a alguna potencia imperial en sus c\u00e1lculos geoestrat\u00e9gicos en la regi\u00f3n. Ese es un futuro dist\u00f3pico contra el que debemos luchar. Si lo planteamos en esos t\u00e9rminos, podemos conseguir el apoyo no s\u00f3lo del Pakist\u00e1n continental, sino tambi\u00e9n de la periferia, porque este sistema no puede dar reconocimiento ni lugar a ninguno de los dos a menos que tengamos una orientaci\u00f3n econ\u00f3mica muy diferente liberada de las \u00e9lites y de sus patrocinadores internacionales.<\/p>\n<p>Azeem: El ej\u00e9rcito pakistan\u00ed es la sede del poder del imperialismo en la regi\u00f3n y protege los intereses de la \u00e9lite capitalista y feudal de Pakist\u00e1n. Puede que se peleen entre ellos, pero en \u00faltima instancia el ej\u00e9rcito los protege. Esto significa que nuestra pol\u00edtica debe tener cuidado de no prestar apoyo a esta instituci\u00f3n con cualquier excusa, ya sea frenar el fundamentalismo o cualquier otra cosa. Hay que limitarla a los cuarteles y cuestionar sus intereses econ\u00f3micos. Debemos apoyar cualquier esfuerzo por debilitar esta instituci\u00f3n, desde los bandos liberales o progresistas, porque \u2013y esto es importante\u2013 es la fuerza que protege al imperialismo. No debemos perder de vista este objetivo general. Nuestra lucha debe estar ligada a nuestra pol\u00edtica antiimperialista y a nuestro proyecto final de construir una econom\u00eda socialista en Pakist\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>Aasim<\/strong>: Es f\u00e1cil que todos estemos de acuerdo en esto, as\u00ed que a\u00f1adir\u00e9 algo de complejidad al problema. \u00bfEs el ej\u00e9rcito una entidad que protege, defiende y proyecta los intereses del imperio estadounidense, o tambi\u00e9n se dedica a otras tareas? Ammar habl\u00f3 de Pakist\u00e1n como un Estado rentista militarizado. Deber\u00edamos ampliarlo un poco m\u00e1s para entender el CECP (Corredor Econ\u00f3mico China-Pakist\u00e1n) y los dem\u00e1s patrones del Estado pakistan\u00ed. Estados Unidos sigue siendo la entidad dominante y principal, ya que sigue apuntalando al ej\u00e9rcito. Mientras que China ha sido una parte importante de la matriz de la pol\u00edtica exterior de Pakist\u00e1n desde mediados de los a\u00f1os 60, el desarrollismo chino es una nueva fase de la relaci\u00f3n sino-pakistan\u00ed que comenz\u00f3 con el acuerdo de libre comercio en 2002, y en forma de CECP en 2015. Por supuesto, si Imran Khan fuera genuinamente \u00abanti-estadounidense\u00bb, habr\u00eda profundizado en el CECP , pero hizo lo contrario. La PML-N iba en serio con el CECP e Imran Khan le dio largas. En cualquier caso, el Estado en su conjunto, incluido el ej\u00e9rcito, ha cultivado y profundizado los lazos econ\u00f3micos con China.<\/p>\n<p>Esto indica que los militares siguen viendo atendidos sus principales intereses estrat\u00e9gicos, econ\u00f3micos y corporativos. Desde luego, no considera que la cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica con China o la influencia china sean perjudiciales. De hecho, en algunas \u00e1reas \u2013especialmente en la cuesti\u00f3n de la vigilancia\u2013 se beneficia de la cooperaci\u00f3n. En lo que respecta al arte de gobernar, China es un modelo de vigilancia m\u00e1s exitoso que cualquier otro pa\u00eds del mundo. Los grandes proyectos del CECP, como el tendido del cable de fibra \u00f3ptica y varios \u00abproyectos de ciudades seguras\u00bb, representan una relaci\u00f3n simbi\u00f3tica con el proyecto de control social del ej\u00e9rcito pakistan\u00ed.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo lograr\u00e1n los militares un equilibrio entre Estados Unidos y China? \u00bfSer\u00e1 capaz de mantener un equilibrio adecuado? Ammar ha se\u00f1alado muy acertadamente que una \u00abNueva Guerra Fr\u00eda\u00bb contra China parece contar con un consenso estrat\u00e9gico en el <em>establishment<\/em> estadounidense. \u00bfC\u00f3mo se tomar\u00e1 Estados Unidos que Pakist\u00e1n siga acerc\u00e1ndose a China? Habr\u00e1 que esperar y ver. El ej\u00e9rcito pakistan\u00ed siente claramente que puede jugar a ambos lados de este juego estrat\u00e9gico tan complejo.<\/p>\n<p>Pero a pesar de ello, no cabe duda de que considera que sus intereses econ\u00f3micos y corporativos se ven favorecidos jugando a dos bandas. Porque de cualquier manera \u2013ya sea el modelo rapaz de captura de recursos naturales con la ayuda de China, o la forma m\u00e1s financiarizada de capitalismo especulativo bautizado y sellado en Nueva York y Wall Street\u2013 el ej\u00e9rcito pakistan\u00ed est\u00e1 tratando de tender un puente entre estas diversas formas de desarrollismo en el sistema capitalista mundial para sus propios fines.<\/p>\n<p>Ammar se\u00f1al\u00f3 acertadamente que, para la izquierda, la cuesti\u00f3n es c\u00f3mo vincular estas cuestiones algo complejas a las luchas org\u00e1nicas sobre el terreno, especialmente las luchas en torno a la desposesi\u00f3n. Ya se trate del desarrollismo chino o de las guerras imperiales de Estados Unidos, el efecto dominante de ambos es la desposesi\u00f3n. No s\u00f3lo ahora, sino tambi\u00e9n para las generaciones futuras, cuando se trata de la construcci\u00f3n masiva y la extracci\u00f3n de oro, carb\u00f3n o cobre. Los impactos ecol\u00f3gicos a largo plazo del complejo de la C\u00e9lula Log\u00edstica Nacional (NLC) y la Organizaci\u00f3n de Trabajadores Fronterizos (FWO), junto con sus imperios de log\u00edstica, construcci\u00f3n y construcci\u00f3n de carreteras, siguen sin especificarse, especialmente en las zonas monta\u00f1osas de las tierras altas. Creo que debemos ser valientes y no resignarnos a elegir entre Estados Unidos y China. Nuestra labor tampoco consiste en dedicarnos a criticar sin fundamento a China, sino en comprender nuestras propias condiciones concretas.<\/p>\n<p>Siempre estoy buscando una raz\u00f3n para creer que la hegemon\u00eda china en la escena mundial ser\u00e1 favorable al pueblo y antiimperialista, pero a\u00fan no he encontrado ninguna. Esta esperanza no puede basarse en una idea abstracta; tiene que reflejarse en lo que China pone sobre la mesa. Si China acaba apoyando el autoritarismo, dando una filial al imperio corporativo de los militares y, de paso, ofreciendo tambi\u00e9n un desaf\u00edo a la hegemon\u00eda estadounidense, eso no es suficiente para que la izquierda ponga todas nuestras fichas en China.<\/p>\n<p>Tampoco creo que haya llegado el momento de calificar a China de potencia imperialista mundial porque eso es ir demasiado lejos, pero s\u00ed creo que tiene tendencias imperialistas en Pakist\u00e1n. Aunque no es f\u00e1cil construir una posici\u00f3n pol\u00edtica en torno a esto, anal\u00edticamente es algo que hay que reconocer a la hora de pensar en c\u00f3mo articular nuestras posiciones.<\/p>\n<p><strong>Azeem<\/strong>: Estoy de acuerdo con Aasim en que la cuesti\u00f3n de China a\u00fan est\u00e1 en desarrollo. Aunque tenemos un an\u00e1lisis b\u00e1sico de la naturaleza del capital chino y algo de historia de sus inversiones en Am\u00e9rica Latina, \u00c1frica y Pakist\u00e1n, no tenemos una historia del expansionismo chino. Tambi\u00e9n deber\u00edamos tener cuidado al utilizar la palabra \u00abGuerra Fr\u00eda\u00bb para referirnos a la rivalidad entre Estados Unidos y China. La Guerra Fr\u00eda fue entre dos ideolog\u00edas (con la URSS socialista que apoyaba movimientos socialistas en todo el mundo) mientras que China es hoy un pa\u00eds capitalista. Como mucho puede calificarse de antiimperialista. Es demasiado pronto para calificarla de Estado imperialista [mundial].<\/p>\n<p>Seg\u00fan tengo entendido, un gran contingente del ej\u00e9rcito ha decidido ponerse del lado del imperialismo estadounidense debido a su continuidad hist\u00f3rica del colonialismo. Los v\u00ednculos entre Occidente y Pakist\u00e1n son muy profundos y, al ver esto, China parece haberse retractado de sus promesas al <em>establishment<\/em> pakistan\u00ed. Como dijo Aasim, una vez que estemos sobre el terreno lidiando con los problemas de la desposesi\u00f3n, la degradaci\u00f3n medioambiental y la falta de tierras, veremos a China, a Occidente y a nuestros militares capitalistas \u2013a todos ellos\u2013 como enemigos del pueblo.<\/p>\n<h3>5. El \u00abantiimperialismo\u00bb de derechas<\/h3>\n<p><strong>Tayyaba<\/strong>: La derecha ha conseguido movilizar apoyo utilizando la ret\u00f3rica del antiamericanismo. \u00bfPor qu\u00e9 la pol\u00edtica antiimperialista de la izquierda no ha tenido la misma resonancia? \u00bfPor qu\u00e9 se ha tachado a la izquierda de \u00abantinacional\u00bb o de \u00abagente extranjero\u00bb, cuando en realidad tiene una historia tan larga de antiimperialismo?<\/p>\n<p><strong>Ammar<\/strong>: Hay una diferencia entre antiamericanismo o antioccidentalismo y antiimperialismo. El antioccidentalismo en Pakist\u00e1n es un proyecto peligrosamente derechista, cuyos objetivos son las mujeres y las minor\u00edas, y est\u00e1 ligado a una noci\u00f3n hipermasculina del nacionalismo pakistan\u00ed. Nada progresista puede salir de \u00e9l. Toma las ansiedades existentes de la gente contra Occidente y las utiliza con precisi\u00f3n para una pol\u00edtica muy antipopular, particularmente antiobrera y autoritaria. Este tipo de xenofobia est\u00e1 ocurriendo en todo el mundo con Modi en la India, Duterte en Filipinas, antes Bolsonaro en Brasil, etc.<\/p>\n<p>Reificar el Norte global y el Sur global como categor\u00edas fijas es peligroso, e Imran Khan las est\u00e1 utilizando de manera mort\u00edfera. El actual brote de nacionalismo hist\u00e9rico en Pakist\u00e1n es especialmente peligroso para el pueblo y los activistas de izquierda porque califica abiertamente al Tribunal Supremo, al Parlamento, a los medios de comunicaci\u00f3n, a los liberales y a la izquierda como los mayores obst\u00e1culos para su agenda. Su proyecto pretende aniquilar las protecciones institucionales para las personas, raz\u00f3n por la cual, aunque no goza del favor del jefe del ej\u00e9rcito, sigue contando con tanto apoyo de distintos sectores del ej\u00e9rcito. Este es exactamente el proyecto pol\u00edtico de los militares durante los \u00faltimos 40 a\u00f1os, y ahora cuentan con el apoyo de la calle.<\/p>\n<p>Nuestro antiimperialismo no puede limitarse a estas cr\u00edticas culturales. Como dijo el camarada Azeem, nuestro antiimperialismo es diferente porque se basa en sectores marginados de la poblaci\u00f3n \u2013mujeres, estudiantes, clase media\u2013, pero dirigido por la clase obrera y el campesinado. Ese es el significado hist\u00f3rico del antiimperialismo: luchar por el socialismo, la redistribuci\u00f3n de los recursos, la dignidad humana y los derechos nacionales.<\/p>\n<p>Cuando durante su mandato se produc\u00edan casos sonados de violaci\u00f3n, Imran Khan los atribu\u00eda a la vulgaridad y a los valores occidentales infiltrados en nuestra cultura, trasladando la culpa a las mujeres. Cuando mataban a chi\u00edes hazara, los llamaba chantajistas porque son una minor\u00eda y, por tanto, prescindibles, personas desechables.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la soberan\u00eda nacional o federal no deber\u00eda estar vinculada a la cultura, sino a la soberan\u00eda econ\u00f3mica. Personas como Modi, Duterte e Imran Khan est\u00e1n dispuestas a renunciar a todas las formas de soberan\u00eda econ\u00f3mica. Vimos c\u00f3mo Imran Khan impuls\u00f3 la legislaci\u00f3n que daba autonom\u00eda al FMI a trav\u00e9s del Parlamento sin ning\u00fan debate, pero de alguna manera se le considera antiamericano.<\/p>\n<p>As\u00ed que tenemos que invertir esta situaci\u00f3n: tenemos que insistir en que ser antiimperialista significa luchar por la soberan\u00eda econ\u00f3mica, crear un gobierno popular con un plan de desarrollo para todos, redistribuir los recursos internamente y poner fin a las constantes guerras en nuestras periferias. Un programa econ\u00f3mico radical, a favor de los pobres, dirigido por una parte de la clase obrera, esto nos diferencia de estas cr\u00edticas xen\u00f3fobas y culturales de Occidente. Esta es la \u00fanica manera de desmilitarizar, crear cohesi\u00f3n y francamente hacer frente a los desaf\u00edos de la cat\u00e1strofe clim\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong>Azeem<\/strong>: Imran Khan y sus partidarios est\u00e1n abordando la insatisfacci\u00f3n de la gente con los aspectos culturales, militares y pol\u00edticos del imperialismo. En t\u00e9rminos econ\u00f3micos, aunque la gente reconoce los problemas con el FMI y el Banco Mundial, el r\u00e9gimen de Imran Khan fue c\u00f3mplice al sucumbir ante estas instituciones.<\/p>\n<p>Cuando los izquierdistas adoptan posturas contrarias a Estados Unidos, los liberales y la izquierda les acusan de ponerse del lado de la derecha. Tras el 11-S, se nos tach\u00f3 de <em>jamaatis<\/em> [partidarios de Jamaat-e-Islami] encubiertos.<\/p>\n<p>Para ser antiimperialista, uno debe suscribir necesariamente una pol\u00edtica a favor del pueblo. Ambas van de la mano. El fen\u00f3meno Imran Khan es propio de la clase media alta (y tambi\u00e9n de la di\u00e1spora): atrae a ingenieros, profesionales con estudios y personas con dinero. Los principales partidos pol\u00edticos han sido incapaces de enfrentarse a su propaganda. La \u00fanica confrontaci\u00f3n ideol\u00f3gica posible puede venir de la izquierda: nuestra ideolog\u00eda verdaderamente antiimperialista, que debe estar conectada con una pol\u00edtica a favor del pueblo, con la pol\u00edtica de los marginados y con nuestra historia, que demuestra que somos los verdaderos custodios de las luchas antiimperialistas.<\/p>\n<p>En este contexto, organizar y educar a nuestros trabajadores y cuadros adquiere una importancia extrema. Desde que me un\u00ed a la izquierda en los a\u00f1os 90, las ideas de izquierda y antiimperialistas nunca han sido tan populares como hoy. Hay mucha demanda por parte de estudiantes, profesores y la juventud educada, que quieren aprender sobre estas cosas. Es un momento oportuno para que la izquierda se organice en torno a las ideas antiimperialistas.<\/p>\n<p><strong>Aasim<\/strong>: Estoy totalmente de acuerdo. Hace veinte a\u00f1os ser antiimperialista era inmediatamente ser tachado de simpatizante de los talibanes, incluso en la izquierda, por mucho que distinguieras esa posici\u00f3n de una de derechas. Tras la retirada estadounidense de Afganist\u00e1n, se reconoce en gran medida que esa gente ten\u00eda raz\u00f3n. Que el imperio hizo un desastre y ahora nos toca a nosotros limpiarlo.<\/p>\n<p>Usted ha preguntado por qu\u00e9 se nos tacha de antinacionales: pues porque nuestro Estado es un Estado proimperialista. Siempre hemos sido antinacionales y antiestatales, seg\u00fan esa definici\u00f3n. Incluso los nacionalistas relativamente acomodados han sido tachados de antiestatales en la historia de Pakist\u00e1n. As\u00ed que no es de extra\u00f1ar. Para cambiar las tornas y convertir lo que es una posici\u00f3n minoritaria en una posici\u00f3n dominante, como han dicho tanto Azeem como Ammar, tenemos que movilizar a los trabajadores, lo que no es dif\u00edcil de imaginar, pero s\u00ed de hacer.<\/p>\n<p>A corto plazo, tenemos que seguir impulsando nuestra narrativa, y tener realmente una posici\u00f3n antiimperialista, no s\u00f3lo lanzar consignas como est\u00e1 haciendo Imran Khan. Pero a largo plazo, dado que en Pakist\u00e1n hay una gran masa de j\u00f3venes, nuestras definiciones de los trabajadores y de la pol\u00edtica de clases tambi\u00e9n deben ampliarse para abordar este grupo demogr\u00e1fico, porque va a ser la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta es tambi\u00e9n la poblaci\u00f3n a la que Imran Khan apela. J\u00f3venes conocedores de la tecnolog\u00eda, j\u00f3venes, diasp\u00f3ricos, conectados y con ganas de algo nuevo. Profundizar en su conocimiento es nuestra responsabilidad. No necesariamente se van a sentir atra\u00eddos por posiciones antiimperialistas, pero tenemos que dise\u00f1ar una estrategia para dirigirnos a esa poblaci\u00f3n, tanto en la posici\u00f3n que ocupan como trabajadores en cualquiera de sus formas, como en su calidad de j\u00f3venes y estudiantes.<\/p>\n<p>Y por \u00faltimo, el antiimperialismo en Pakist\u00e1n exige en la pr\u00e1ctica desafiar a los militares. No hay forma de evitarlo. De un modo u otro, \u00e9ste es el pilar del poder imperialista en el contexto nacional. Esto no es tan dif\u00edcil de imaginar ahora como hace veinte a\u00f1os. Hoy en d\u00eda, la generalizaci\u00f3n del discurso antisistema, por superficial que sea, en el que se habla del ej\u00e9rcito y su imperio corporativo, tambi\u00e9n se debe a las pocas voces de izquierda que sol\u00edan hablar de ello cuando nadie m\u00e1s lo hac\u00eda. Okara [protestas contra las granjas militares] fue el primer movimiento de este tipo. Nadie m\u00e1s hablaba entonces del acaparamiento de tierras por parte de los militares. Eso es algo que hemos hecho, y estoy de acuerdo con Azeem, ahora tenemos un mayor potencial, y es m\u00e1s probable que ese potencial se haga realidad si lo hacemos juntos.<\/p>\n<p><strong>Azeem<\/strong>: Nadie puede librar una lucha antiimperialista solo. Se trata siempre de una estrategia de frente unido. Creo que casi lo hemos conseguido.<\/p>\n<p><strong>Tayyaba<\/strong>: Excelente, es una gran idea para terminar la primera parte. Continuaremos nuestra discusi\u00f3n en la Parte 2.<\/p>\n<p><em>Esta es la primera parte de una entrevista en dos partes. Pr\u00f3ximamente, publicaremos la segunda parte.<\/em><\/p>\n<p><em>Aasim Sajjad Akhtar es profesor asociado de econom\u00eda pol\u00edtica en el Instituto Nacional de Estudios Pakistan\u00edes de la Universidad Quaid-i-Azam de Pakist\u00e1n. Es autor de La lucha por la hegemon\u00eda en Pakist\u00e1n: Miedo, deseo y horizontes revolucionarios.<\/em><\/p>\n<p><em>Ammar Ali Jan finaliz\u00f3 sus estudios de doctorado en Historia en la Universidad de Cambridge. Es miembro del Movimiento Haqooq-e-Khalq.<\/em><\/p>\n<p><em>Syed Azeem es profesor asociado en la Universidad de Ciencias de la Gesti\u00f3n de Lahore (LUMS). Sus investigaciones versan sobre el trabajo en Pakist\u00e1n, y es miembro del Partido Mazdoor Kisaan de Pakist\u00e1n.<\/em><\/p>\n<p>Fuente: <em>Jamhoor<\/em>, 9 de diciembre de 2022 (<a href=\"https:\/\/www.jamhoor.org\/read\/21st-century-imperialism-a-debate-within-the-pakistani-left-part-1\">https:\/\/www.jamhoor.org\/read\/21st-century-imperialism-a-debate-within-the-pakistani-left-part-1<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras un largo intervalo, el siglo XXI ha reavivado el inter\u00e9s y el apoyo por la pol\u00edtica de izquierdas en<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13114,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1555,1935],"tags":[1936],"class_list":["post-13113","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperialismo","category-pakistan","tag-imperial"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13113","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13113"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13113\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13114"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13113"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13113"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}