{"id":1314,"date":"2010-01-12T00:00:00","date_gmt":"2010-01-12T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1314"},"modified":"2020-02-22T16:48:53","modified_gmt":"2020-02-22T15:48:53","slug":"trotsky-no-existe-por-un-marxismo-creativo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1314","title":{"rendered":"Trotsky no existe. Por un marxismo creativo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Si en este planeta existen recursos para todos pero muchos mueren de hambre, y eso es consecuencia directa del capitalismo, y s\u00f3lo podemos destruir el capitalismo organiz\u00e1ndonos, entonces se hace imprescindible pasar revista al panorama de la izquierda organizada, es decir, de la \u00fanica oposici\u00f3n existente al capitalismo y el hambre. Pasando revista, lo primero que nos llamar\u00e1 la atenci\u00f3n ser\u00e1 la infinita divisi\u00f3n y subdivisi\u00f3n de estas fuerzas, en ciertas ocasiones motivada por bases program\u00e1ticas (por ejemplo, la divisi\u00f3n que existe entre Izquierda Unida y la izquierda extraparlamentaria), pero en otras debida a prejuicios mutuos o, peor si cabe, a distintas lecturas de hechos hist\u00f3ricos del pasado (como en el caso de dicha izquierda extraparlamentaria, que se encuentra fraccionada hasta la impotencia pol\u00edtica).<\/p>\n<p>\u00bfRecuerdan aquella escena de La vida de Brian? Brian le pregunta a unos hombres si son del Frente Judaico Popular y estos le contestan: \u201c\u00a1Vete a la mierda! \u00bfFrente Judaico Popular? Somos del Frente Popular de Judea (<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=hMvcjzEKTMw\">http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=hMvcjzEKTMw<\/a>). Pues as\u00ed se siente uno muchas veces, como en una pel\u00edcula de los Monty Python, como si estuvi\u00e9ramos insensibilizados contra el hecho de que no se nos puede tomar en serio; y todo por confundir, como dec\u00eda Galeano hace unos d\u00edas, unidad con unanimidad, pol\u00edtica con religi\u00f3n, divergencia con herej\u00eda.<\/p>\n<p>Es curioso rastrear el origen del enfrentamiento que, en el seno del islam, se desarrolla entre sunnitas y chiitas. Resulta que Mahoma no dej\u00f3 un sucesor oficial, as\u00ed que, a su muerte, sus seguidores Al\u00ed y Muawiya se enfrentaron entre ellos, siendo derrotado el primero. M\u00e1s de mil a\u00f1os despu\u00e9s, sus partidarios contin\u00faan divididos, y a partir de una simple pelea sucesoria han inventado imbricadas teor\u00edas por las que enfrentarse. Algo parecido sucede hoy d\u00eda con el enfrentamiento que, en el seno del marxismo-leninismo, separa a trotskistas y estalinistas. Resulta que los comunistas nos encontramos insensatamente divididos por el enfrentamiento (en muchos sentidos personal) que tuvieron dos hombres hace 80 a\u00f1os, en una mera pelea sucesoria a la muerte de Lenin.<\/p>\n<p>Por supuesto, si el prop\u00f3sito de este trabajo fuera otro, deber\u00eda ahondar en el estudio de los condicionantes hist\u00f3ricos que rellenan de contenido una pelea sucesoria, como codificaci\u00f3n hist\u00f3rica de los conflictos sociales. Sin embargo, ser\u00eda una simplificaci\u00f3n ingenua del marxismo decir que Al\u00ed y Muawiya se enfrentaron para defender sus respectivos ideales. \u00bfEs que para el marxismo no existe la ambici\u00f3n personal entre las motivaciones de los personajes hist\u00f3ricos? \u00bfEs idealismo aludir a un enfrentamiento personal? Puestos a hacer met\u00e1foras forzadas al estilo del marxismo dogm\u00e1tico y vulgar, \u00bfpor qu\u00e9 no ver en el supuesto enfrentamiento pol\u00edtico una superestructura, cuya base fuera una lucha por el poder tras la muerte de Lenin? Podemos analizar, por ejemplo, qu\u00e9 factores materiales han motivado que en unos pa\u00edses el trotskismo haya tenido arraigo a posteriori y en otros no (o incluso analizar factores como la psicolog\u00eda de masas, la necesidad de una figura \u201cdiferente\u201d a lo que realmente se alcanz\u00f3 en la URSS y la insatisfacci\u00f3n consecuente). Pero eso sigue sin explicar lo acontecido en el Partido Bolchevique durante los a\u00f1os 20 del siglo XX.<\/p>\n<p><strong>Una superaci\u00f3n dial\u00e9ctica <\/strong><\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, y menos por evoluci\u00f3n que por desaparici\u00f3n pol\u00edtica, quedan pocos estalinistas (al menos \u201cestalinistas\u201d que se reconozcan en dicha denominaci\u00f3n y que den culto a la imagen del personaje hist\u00f3rico); en cambio, podemos encontrar bastantes activistas y partidos que se reconocen como \u201ctrotskistas\u201d y, en funci\u00f3n de ello, se dividen de otros partidos (e incluso entre s\u00ed, celosos por ver qui\u00e9n efect\u00faa la ex\u00e9gesis m\u00e1s ortodoxa de los textos del profeta armado y luego desarmado).<\/p>\n<p>Sin embargo, Trotsky no existe, ni Stalin tampoco. Y no s\u00f3lo porque ambos hayan muerto y no puedan venir, por tanto, aqu\u00ed a \u201chacernos\u201d la revoluci\u00f3n; sino porque de hecho nunca existieron (en las versiones ic\u00f3nicas que sus respectivos seguidores nos han legado). Ni Stalin fue el glorioso padre infalible de la revoluci\u00f3n, ni Trotsky el adalid antiburocr\u00e1tico y antirrepresivo que se nos quiere vender.<\/p>\n<p>No se trata de negar el destacado papel de Trotsky durante la Revoluci\u00f3n Rusa, ni su destreza como te\u00f3rico y escritor; tampoco se trata de justificar las falacias vertidas contra \u00e9l durante los Procesos de Mosc\u00fa de 1936-38, su cruel asesinato (o el de sus hijos) u otros cr\u00edmenes cometidos. Para m\u00ed no se trata de jugar a \u201ctrotskistas\u201d y \u201cestalinistas\u201d. Si alg\u00fan d\u00eda esto pudo significar algo y la gente pudo morir por ello, hoy no es m\u00e1s que una pelea de bar que divide nuestras propias fuerzas. De lo que se trata es de hacer una modesta reflexi\u00f3n, escrita por un compa\u00f1ero m\u00e1s de los que est\u00e1 cansado de ciertos clich\u00e9s que ya s\u00f3lo sirven para perder credibilidad, en eternos debates que no afectan a la vida de (ni interesan a) nadie. Porque un estudio serio y sosegado de la historia acaba por desacreditar el manique\u00edsmo. Y porque nuestra t\u00e1ctica ahora debe ser el reagrupamiento de las fuerzas anticapitalistas que no se hayan integrado en el sistema.<\/p>\n<p>\u00bfRealmente tenemos un objetivo diferente? A nivel de propuestas concretas y dentro de la izquierda extraparlamentaria, \u00bfhay tanta diferencia entre los partidos \u201ctrotskistas\u201d y los \u201cestalinistas\u201d? \u00bfNo abogan ambos por la construcci\u00f3n de una sociedad lo m\u00e1s democr\u00e1tica posible, que evite repetir los errores de la experiencia sovi\u00e9tica, pero que emule sus logros? Si la \u00fanica diferencia es a nivel de interpretaci\u00f3n del pasado hist\u00f3rico (es m\u00e1s, a nivel de conceptualizaci\u00f3n de dicho juicio: \u201cdefectuoso pero aceptable por ser mejor\u201d versus \u201cmejor pero defectuoso e inaceptable\u201d), \u00bfvale la pena dividirse por ello? Entonces, se me dir\u00e1, \u00bfpara qu\u00e9 tratar este tema, por qu\u00e9 hablar de ello? Porque para m\u00ed no se trata de callarlo, ni de olvidarlo, ni de \u201csustituirlo\u201d por otra cosa. Para m\u00ed no se trata de matarlos a todos, sino de trag\u00e1rselos vivos, es decir, de efectuar una superaci\u00f3n dial\u00e9ctica y cr\u00edtica de ambas tendencias. Como dir\u00eda Apollinaire, no podemos llevar a todos sitios el cad\u00e1ver de nuestro padre, pero como dir\u00eda Gabriel Aresti, de lo que se trata es de que la casa de nuestro padre siga en pie.<\/p>\n<p><strong>La inexistencia de Trotsky<\/strong><\/p>\n<p>En 1919 Trotsky promulg\u00f3 el Decreto de Rehenes, ordenando secuestrar a la familia de todo oficial que desertara del ej\u00e9rcito. Indignado por el hecho de que no se cumpliera su orden, en telegrama al Consejo Militar Revolucionario de Serpujov, Trotsky insistir\u00eda: \u201cla mala conducta o la traici\u00f3n provocar\u00e1 el arresto de sus familias\u201d (a\u00fan en 1939, poco antes de ser asesinado, Trotsky seguir\u00e1 defendiendo el sistema de rehenes en el art\u00edculo Su moral y la nuestra). En marzo de 1921 lanz\u00f3 a 50.000 soldados del Ej\u00e9rcito Rojo contra los obreros de Kronstadt, despu\u00e9s de que estos se sublevaran contra el Estado socialista al que acusaban, paradojas de la historia, de \u201cburocratismo\u201d (entre sus reivindicaciones estaban la libertad de palabra y de prensa para todos los partidos obreros o anarquistas, la liberaci\u00f3n de los prisioneros pol\u00edticos socialistas, la reactivaci\u00f3n de los soviets sin injerencias del Partido, etc.) La represi\u00f3n de Kronstadt se saldar\u00eda con centenares de fusilamientos. En el X Congreso de los bolcheviques, celebrado tambi\u00e9n en 1921, Trotsky propuso la total subordinaci\u00f3n de los sindicatos al Estado, el Partido y el Ej\u00e9rcito. Es m\u00e1s,\u00a0 ya en su documento Tesis sobre la transici\u00f3n entre la guerra y la paz, hab\u00eda propuesto Trotsky el llamado \u201ccomunismo de guerra\u201d, es decir, una militarizaci\u00f3n total de la poblaci\u00f3n, de modo que el Estado decidiera d\u00f3nde deb\u00eda trabajar cada persona, del mismo modo que el Ej\u00e9rcito Rojo decid\u00eda d\u00f3nde deb\u00eda ubicarse cada soldado. En contra de dicha propuesta se cre\u00f3 la Plataforma de los Diez, compuesta, entre otros, por Lenin y Stalin. La propuesta de Trotsky fue rechazada por el congreso, por 336 votos contra 50. En este X Congreso, adem\u00e1s, Trotsky vot\u00f3 a favor de la prohibici\u00f3n de las fracciones dentro del Partido Bolchevique.<\/p>\n<p>Los ejemplos podr\u00edan ser innumerables. \u00bfTrotsky antiburocr\u00e1tico? Pero, es m\u00e1s, \u00bfLenin antiburocr\u00e1tico? \u00bfY c\u00f3mo se hac\u00eda la pol\u00edtica entonces? Por ejemplo, cuando se decide firmar la Paz de Brest-Litovsk, \u00bfse convoca un refer\u00e9ndum para que las masas populares decidan democr\u00e1ticamente? \u00bfO la realidad es que se re\u00fanen en una mesa siete l\u00edderes del Partido y all\u00ed lo deciden? Como denunciaron los consejistas (duramente criticados por Lenin, que les atribu\u00eda una \u201cenfermedad infantil\u201d), el control obrero s\u00f3lo tuvo una existencia efectiva en Rusia durante apenas unos meses. Ya en diciembre de 1917 se crea el Vesenkha (Consejo Supremo de la Econom\u00eda Nacional), compuesto de comisarios pol\u00edticos y expertos nombrados por el Partido. Un decreto del 3 de marzo establece que en las empresas nacionalizadas se someter\u00e1n \u201ctodas las declaraciones y decisiones del comit\u00e9 de f\u00e1brica o de taller, o de la comisi\u00f3n de control, a la aprobaci\u00f3n del consejo econ\u00f3mico administrativo\u201d.\u00a0 Lenin lo escribir\u00e1 claramente: \u201chemos pasado del control obrero a la creaci\u00f3n del Vesenkha\u201d. Tambi\u00e9n en marzo de 1918 se promulga la Constituci\u00f3n Sovi\u00e9tica, que centraliza el poder en detrimento de los soviets (consejos obreros). Y en el VIII Congreso (1919) Lenin dir\u00e1: \u201clos soviets que, seg\u00fan el programa, son \u00f3rganos de gobierno por los trabajadores, son en realidad \u00f3rganos de gobierno para los trabajadores, ejercido por la capa avanzada del proletariado y no por las masas trabajadoras\u201d. Como escribi\u00f3 John Reed, \u201cA pesar de la autonom\u00eda local, \u00a0 los decretos del comit\u00e9 Central Ejecutivo y las \u00f3rdenes de los delegados son v\u00e1lidos para todo el pa\u00eds\u201d. Por lo que respecta al pluripartidismo, todav\u00eda en marzo de 1922,\u00a0 Lenin escrib\u00eda en el Informe pol\u00edtico del Comit\u00e9 Central al und\u00e9cimo congreso del Partido que \u201clas manifestaciones p\u00fablicas de menchevismo son penadas con la muerte por nuestros tribunales\u201d (por no hablar de la represi\u00f3n contra los anarquistas, que puede consultarse en Vsevolod Volin). Rosa Luxemburgo fue muy critica con la reci\u00e9n acontecida Revoluci\u00f3n Rusa, escribiendo que \u201c<strong><i>esta dictadura debe ser obra de la clase y no de una peque\u00f1a minor\u00eda que dirige en nombre de la clase\u201d<\/i><\/strong><strong>, porque <\/strong><b>\u201cahogando la vida pol\u00edtica en todo el pa\u00eds, es inevitable que la vida en los soviets mismos est\u00e9 cada vez m\u00e1s paralizada. Sin elecciones generales, <\/b>sin libertad ilimitada de prensa y de reuni\u00f3n, sin lucha libre entre las opiniones<b>, <\/b>la vida se muere en todas las instituciones p\u00fablicas, se convierte en una vida aparente donde la burocracia es el \u00fanico elemento activo\u201d. Vale la pena recordar que Rosa Luxemburgo muri\u00f3 en enero de 1919, es decir, casi una d\u00e9cada antes del acceso de Stalin al poder. Una l\u00ednea parecida defender\u00eda por esas mismas fechas la Oposici\u00f3n Obrera, encabezada por Alexandra Kollontai. \u00bfY qu\u00e9 hay de la disoluci\u00f3n de la Asamblea Constituyente Rusa, en enero de 1918, tras haberse convocado unas elecciones el 12 de noviembre anterior que perdieron los bolcheviques (Socialistas Revolucionarios, 17.100.000 votos y 380 diputados; Bolcheviques, 9.800.000 y 168 diputados)?<\/p>\n<p>Desde luego, todas estas medidas han de verse en su contexto. Es m\u00e1s, probablemente la mayor\u00eda de ellas fueran decisiones acertadas y, por desgracia, necesarias. Pero una cosa es decir que quiz\u00e1 fueran necesarias, y otra muy distinta decir que eran buenas en s\u00ed mismas. Lo que no se puede hacer es manipular la historia, como si antes de 1924 (fecha de la muerte de Lenin) la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica fuera un para\u00edso y desde entonces un infierno. De hecho, en todas las l\u00edneas de fuerza lo que existe es continuidad, tanto en las luces como en las sombras, y el mito del \u201ccorte de 1924\u201d es una completa arbitrariedad carente de rigor. Es probable que mis palabras dejen estupefactos a aquellos que se han acostumbrado a cierta manera de razonar (de no razonar, quiero decir), seg\u00fan la cual si eres partidario de un r\u00e9gimen, debes justificar todas y cada una de sus acciones, negando todos aquellos aspectos que sean negativos o incluso cuestionables. Tambi\u00e9n puede ser que otros se est\u00e9n dando cuenta de cosas que jam\u00e1s se hab\u00edan planteado. No es una cuesti\u00f3n de inteligencia; ni siquiera de erudici\u00f3n. Sencillamente se trata de promover que, en nuestras organizaciones, los militantes piensen por s\u00ed mismos, en lugar de ense\u00f1arles una retah\u00edla que han de repetir como borregos. Por lo dem\u00e1s, admito estar haci\u00e9ndole el debate a los sectores atrasados de estos movimientos, que (nadie lo niega) cuentan con te\u00f3ricos de altura, pero \u00bfpara qu\u00e9 debatir en las alturas, mientras la formaci\u00f3n media de los militantes perpet\u00faa el estilo de clich\u00e9, el divisionismo y los falsos debates, imposibilitando, como decimos, la generaci\u00f3n de una alternativa que a la gente de la calle le suene cre\u00edble?<\/p>\n<p><strong>Otros mitos sorprendentes<\/strong><\/p>\n<p>Hay m\u00e1s mitos: por ejemplo, el mito de la identidad entre Lenin y Trotsky. La realidad, avalada por toda la historiograf\u00eda solvente sobre el periodo, es que Lenin y Trotsky mantuvieron un fort\u00edsimo antagonismo pol\u00edtico durante a\u00f1os. En Nuestras tareas pol\u00edticas (1904) Trotsky rechaz\u00f3 la concepci\u00f3n del partido que propugnara por Lenin en su obra de 1902 Qu\u00e9 hacer. Para Trotsky, Lenin era\u201cel dirigente del ala reaccionaria de nuestro partido\u201d y su concepci\u00f3n del partido supon\u00eda un \u201csistema de sustituci\u00f3n pol\u00edtica\u201d de la clase obrera. No en vano Trotsky era en aquella \u00e9poca un dirigente de los mencheviques. No estoy, adem\u00e1s, descontextualizando ninguna frase, porque esa obra entera, al igual que el Informe de la delegaci\u00f3n siberiana (tambi\u00e9n de 1904), son furibundos ataques contra la pol\u00edtica de Lenin. Pero todav\u00eda en febrero de 1917, Lenin afirmaba, en carta a In\u00e9s Armand, lo siguiente: \u201c\u00a1As\u00ed es Trotsky! Siempre fiel a si mismo, se revuelve, hace trampas, finge ser izquierdista y ayuda a la derecha cuando puede\u201d. Y en la \u00faltima carta al congreso de Lenin, que se ha venido considerando su \u201ctestamento pol\u00edtico\u201d (a pesar de que Trotsky estuvo tan interesado como Stalin en que no saliera a la luz), Lenin (que ante todo -y deber\u00edan tomar nota nuestros particulares \u201cchiitas y sunnitas\u201d- trataba de evitar una escisi\u00f3n en el partido) afirmaba que Trotsky estaba \u201cdemasiado ensoberbecido y demasiado atra\u00eddo por el aspecto puramente administrativo de los asuntos\u201d. Parad\u00f3jico en quien se ha considerado a s\u00ed mismo el palad\u00edn de la lucha antiburocr\u00e1tica; aunque no tanto si consideramos, como Otto R\u00fchle, que \u201cTrotsky no quiere reconocer que \u00e9l fue uno de los fundadores de la burocracia rusa\u201d. Lo que queda claro en ese \u201ctestamento\u201d es que, para Lenin, ninguno de sus sucesores est\u00e1 a la altura de las circunstancias. Eso por no hablar de las agrias diferencias entre Lenin y Trotsky acerca de la Paz de Brest-Litovsk, que Trotsky se negaba a firmar (a pesar de la promesa de los bolcheviques a las masas: darles \u201cpaz y pan\u201d).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es un mito que realmente existieran diferencias pol\u00edticas entre Trotsky y Stalin durante los a\u00f1os 20. La cr\u00edtica literaria actual considera que la tradicional (por ejemplo Men\u00e9ndez Pelayo) se equivocaba al considerar que el culteranismo de G\u00f3ngora y el conceptismo de Quevedo eran dos tendencias opuestas; como aclara Blecua, en realidad estamos ante una falsa dicotom\u00eda, porque, aunque sus cabecillas se odiaran mutuamente, son movimientos afines y con ra\u00edces compartidas. Algo similar ocurre con el trotskismo y el estalinismo. La escenificaci\u00f3n de una supuesta pol\u00e9mica entre \u201csocialismo en un solo pa\u00eds\u201d y \u201crevoluci\u00f3n permanente\u201d no resiste un an\u00e1lisis cr\u00edtico. Dada la derrota de la revoluci\u00f3n alemana, no exist\u00edan m\u00e1s que dos posibilidades: o acometer la construcci\u00f3n del socialismo en la URSS, o enviar al Ej\u00e9rcito Rojo a imponer el socialismo pisoteando Europa. Si Trotsky no propon\u00eda esto segundo, \u00bfera sencillamente un derrotista? Es sorprendente que nadie conteste nunca a esta sencilla pregunta, pero obviamente se trata de una falsa dicotom\u00eda: se puede compatibilizar perfectamente la construcci\u00f3n del socialismo con una pol\u00edtica internacionalista y revolucionaria.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, Trotsky compilar\u00e1 sus ideas en La revoluci\u00f3n permanente (1930), afirmando, por ejemplo, lo siguiente: \u201cUn pa\u00eds colonial o semicolonial, cuyo proletariado resulte a\u00fan insuficientemente preparado para agrupar en torno suyo a los campesinos y conquistar el poder, se halla por ello mismo imposibilitado para llevar hasta el fin la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica\u201d. No s\u00f3lo es una frase derrotista, dogm\u00e1tica y etapista (\u00bfno culpaban a Stalin de eso?), sino que, adem\u00e1s, si esta es la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n permanente, la misma historia del siglo XX le quita la raz\u00f3n. De hecho, todas las revoluciones, no ya democr\u00e1ticas sino en muchos casos incluso socialistas, que se han producido desde la escritura de este texto hasta la actualidad se han dado en pa\u00edses coloniales o semicoloniales (Yugoslavia y Albania, 1945; Corea del Norte, 1948; China, 1949; Bolivia, 1952; Cuba, 1959; Argelia, 1962; Vietnam, 1975; Nicaragua, 1979&#8230; y podr\u00edamos incluir el Chile de Allende y la Venezuela de Ch\u00e1vez), siendo protagonizadas no por el proletariado industrial (inexistente o insignificante en esos pa\u00edses, y en la mayor\u00eda de los pa\u00edses del mundo), sino por el campesinado (con frecuencia organizado en guerrillas). Si como Marx en la Cr\u00edtica del programa de Gotha pensamos que \u201ccada paso del movimiento efectivo es m\u00e1s importante que una docena de programas\u201d, \u00bfa qui\u00e9n creer, a nuestros ojos, o a un libro escrito hace 8 d\u00e9cadas?<\/p>\n<p><strong>Separar la paja del grano<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, as\u00ed nos va. La historia se analiza ad hoc, porque cada cual intenta justificar a su personaje hist\u00f3rico favorito. Si Stalin (en lugar de Lenin) hubiera propuesto la NEP, el trotskismo dir\u00eda que las concesiones al capitalismo de la NEP supon\u00edan una traici\u00f3n a la revoluci\u00f3n. Como fue al contrario; como lo que hizo Stalin fue detener la NEP para colectivizar y planificar toda la econom\u00eda, se quejan de que esta colectivizaci\u00f3n fuera forzosa. Por activa o por pasiva, la conclusi\u00f3n ha de ser siempre la misma, porque est\u00e1 prefabricada. Sin embargo, Trotsky propon\u00eda exactamente lo mismo: colectivizar, sin haber especificado en ninguna parte que dicha colectivizaci\u00f3n debiera hacerse de manera s\u00f3lo voluntaria. Por tanto, las acciones de Trotsky, aunque fueran extremadamente represivas o burocr\u00e1ticas, se justifican como necesidades impuestas por las dur\u00edsimas circunstancias (la guerra civil, por ejemplo); y no les falta raz\u00f3n al hacerlo. Sin embargo, se act\u00faa como si las circunstancias de la \u00e9poca de Stalin fueran una especie de idilio, a pesar de que estas circunstancias supusieran la mayor colectivizaci\u00f3n de toda la historia humana y una de las mayores invasiones tambi\u00e9n de toda la historia (que acabar\u00eda provocando 25 millones de bajas sovi\u00e9ticas). Sin el menor rigor metodol\u00f3gico, se afirma que todo lo bueno es gracias a la econom\u00eda planificada, y todo lo malo por culpa de Stalin. A pesar de que el burocratismo exist\u00eda antes y existir\u00eda despu\u00e9s de Stalin, se denomina a este fen\u00f3meno \u201cestalinismo\u201d,\u00a0 t\u00e9rmino del que, adem\u00e1s, se abusa de manera simplista para referirse a todos aquellos comunistas que no sean trotskistas. De hecho, cuando cae la URSS en 1991, se corona a Trotsky como el profeta o futur\u00f3logo que supo preverlo. \u00bfNo se equivocaba por un siglo entero de revoluciones encabezadas por el campesinado de pa\u00edses semicoloniales, pero acierta cuando la URSS cae en el 91?<\/p>\n<p>Lo peor de esta manera de enfocar las cosas, de este marxismo anquilosado, es que impide separar la paja del grano, e imposibilita hacer la cr\u00edtica seria que en efecto necesitamos y que, aun reivindicando con orgullo los logros del socialismo, debe hablar del cambio de paradigma que no se dio en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y que en el futuro s\u00f3lo podr\u00e1 darse tomando ejemplo lo que los revolucionarios latinoamericanos denominan Poder Popular.<\/p>\n<p><strong>Contra la cita descontextualizada<\/strong><\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed he hablado de la forma de entender el marxismo que considero inoperante y est\u00e9ril. Tratar\u00e9 ahora de oponer una alternativa, exponiendo qu\u00e9 es lo que yo defiendo.<\/p>\n<p>Esta forma de entender el marxismo mitifica y reh\u00faye el an\u00e1lisis concreto de la circunstancia concreta, apostando por repetir f\u00f3rmulas del pasado y hacer un calco mim\u00e9tico de la experiencia rusa, incluso aunque estemos ante circunstancias hist\u00f3ricas o geogr\u00e1ficas completamente diferentes. Algo as\u00ed como ponerse un abrigo de pieles en pleno verano sevillano porque, de estar en Rusia, ser\u00eda necesario. Como dir\u00eda Salvador Allende, cada pa\u00eds tiene su propia v\u00eda al socialismo. Pero la izquierda del Estado espa\u00f1ol, quiz\u00e1 excluyendo a la izquierda abertzale (v\u00e9anse para ello los an\u00e1lisis de Euskal Herriko Komunistak), sigue teniendo cierta tendencia a la escol\u00e1stica.<\/p>\n<p>Cada secta esgrime su cita descontextualizada para justificar su pol\u00edtica. Pero todo el mundo sabe que con un poco de tiempo y habilidad pueden buscarse citas al uso de Marx o Lenin para justificar algo o lo contrario. Si est\u00e1s a favor del Frente Popular, acudes a La lucha de clases en Francia, donde Marx defiende la posibilidad de una alianza del proletariado con sectores de la burgues\u00eda, para derrotar a la aristocracia alemana. Si est\u00e1s en contra, encontrar\u00e1s, y adem\u00e1s en la misma obra, que Marx rechaza toda alianza de clase cuando habla de Francia, porque all\u00ed ya se ha hecho la revoluci\u00f3n burguesa. Si quieres justificar la apuesta por Comisiones Obreras, descontextualizas La enfemerdad infantil del izquierdismo en el comunismo, de Lenin; si te opones a ella puedes aludir al an\u00e1lisis sindical del II Congreso de la III Internacional Socialista (o a la misma creaci\u00f3n de Comisiones Obreras, en detrimento del sindicato vertical OSE). Falta siempre un conocimiento operativo de las obras de Marx, Lenin y otros, que implica asimismo el conocimiento exacto de las coyunturas pol\u00edticas concretas en que dichas obras fueron concebidas, as\u00ed como la consideraci\u00f3n del marco desde el que partimos nosotros. Todo esto se sustituye por el fetichismo de la cita descontextualizada que preside an\u00e1lisis y textos, en una batalla de frases infantil y paternalista que no invita a pensar por uno mismo.<\/p>\n<p><strong>Cambiar lo que deba ser cambiado<\/strong><\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, debemos tomar de cada autor lo que nos interese: de Trotsky, de Stalin, de Mao, de Althusser, de Mandel, de Gramsci, de Mari\u00e1tegui, de Rosa Luxemburgo, del Che Guevara (e incluso de autores anarquistas, como Malatesta)&#8230; O los aceptamos a todos, o buscamos figuras m\u00e1s incluyentes, que no dejen fuera a la mitad de los comunistas. No se puede predicar \u201cla unidad de los comunistas\u201d de otro modo. Debemos aprender de todos ellos y de muchos m\u00e1s, pero siempre enfrent\u00e1ndonos a nuestra realidad concreta. Sobre todo, debemos efectuar una reapropiaci\u00f3n cr\u00edtica del marxismo, con el objetivo irrenunciable de la colectivizaci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n. No es eso lo que hay que superar; sin embargo, cada uno de los l\u00edderes de cada una de las revoluciones socialistas han efectuado una reapropiaci\u00f3n cr\u00edtica de sus predecesores.<\/p>\n<p>Superar es adaptar las tesis fundamentales del marxismo a las nuevas circunstancias. De no haber superado a Marx (o, al menos, a la lectura de Marx que efectuaba su tiempo), Lenin no habr\u00eda podido hacer ninguna revoluci\u00f3n en Rusia; habr\u00eda adoptado la tesis del introductor del marxismo en Rusia, Georgi Plejanov, seg\u00fan la cual hab\u00eda que esperar a que se produjera un desarrollo capitalista, a que surgieran las \u201ccondiciones objetivas\u201d (un proletariado industrial moderno), etc. Tomando las obras m\u00e1s divulgadas, esa era efectivamente la tesis m\u00e1s marxiana, la m\u00e1s apegada a la doctrina del barbudo alem\u00e1n (aunque en rigor, el propio Marx de la vejez, por ejemplo en 1882, fecha de su prefacio a la edici\u00f3n rusa del Manifiesto comunista, ha superado ya al joven Marx, economicista y etapista, de 1848; y admite, ahora s\u00ed, la posibilidad de una revoluci\u00f3n en Rusia antes que en los pa\u00edses industriales). M\u00e1s all\u00e1 de Plejanov, Lenin le dio la vuelta a determinados aspectos de este primer marxismo economicista en El desarrollo del capitalismo en Rusia (1899), donde expuso la \u201cteor\u00eda del eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil\u201d, que trataba de demostrar la probabilidad de que la cadena del imperialismo se rompiera no por Alemania, sino por el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil: Rusia. Tambi\u00e9n matiza de manera importante la tesis marxiana de la \u201cautoemancipaci\u00f3n del proletariado\u201d, arguyendo en el ya aludido Qu\u00e9 hacer lo siguiente: \u201cLos obreros no pod\u00edan tener conciencia socialdem\u00f3crata. Esta s\u00f3lo pod\u00eda ser tra\u00edda desde fuera. (&#8230;) La clase obrera est\u00e1 en condiciones de elaborar exclusivamente con sus propias fuerzas s\u00f3lo una conciencia tradeunionista, es decir, la convicci\u00f3n de que es necesario agruparse en sindicatos\u201d, si bien a\u00f1os m\u00e1s tarde aclarar\u00e1 que exager\u00f3 esta postura porque la pol\u00e9mica con los economicistas le obligaba a hacer excesiva fuerza en esa direcci\u00f3n, como para enderezar un bast\u00f3n torcido. Tal vez el concepto de autoemancipaci\u00f3n en Marx s\u00f3lo pueda comprenderse correctamente como una afirmaci\u00f3n a una escala hist\u00f3rica, superior; con todo, es innegable que el leninismo refuerza la importancia del factor subjetivo.<\/p>\n<p><strong>El marxismo como creaci\u00f3n heroica<\/strong><\/p>\n<p>Si Lenin supera a Marx (o a \u201ccierto\u201d Marx), nosotros debemos superar a Lenin y superarlos a todos, como ya hemos dicho. Marx defend\u00eda que la ideolog\u00eda est\u00e1 condicionada por los l\u00edmites de cada \u00e9poca. Aplicando la metadial\u00e9ctica, el propio Marx est\u00e1 condicionado por su \u00e9poca: el siglo XIX, la \u00e9poca del positivismo. Marx comete un craso error: el eurocentrismo. Como recordaba en un art\u00edculo reciente el comandante de las FARC-EP Jes\u00fas Santrich, comentando el libro de Nestor Kohan Marx en su (tercer) mundo, Marx hizo un an\u00e1lisis muy deficiente de la figura de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, atacando al Libertador por haber emancipado a Latinoam\u00e9rica del imperialismo&#8230; un imperialismo que habr\u00eda acelerado la llegada de la etapa capitalista, la creaci\u00f3n de un proletariado industrial y, por tanto, el socialismo. Por no hablar de Engels, que festej\u00f3 as\u00ed la conquista de California por parte de EE UU: \u201cEs en inter\u00e9s de su propio desarrollo que M\u00e9xico estar\u00e1 en el futuro bajo la tutela de los Estados Unidos. (\u2026) \u00bfO acaso es una desgracia que la magn\u00edfica California haya sido arrancada a los perezosos mexicanos, que no sab\u00edan que hacer con ella?\u201d<\/p>\n<p>Hay que ser dial\u00e9cticos, hay que renovar el marxismo constantemente; el marxismo no puede sonar a una cosa muy vieja llena de polvo. El comunismo debe ser un movimiento te\u00f3rico-pr\u00e1ctico en constante cuestionamiento de s\u00ed mismo. Como dijo Mari\u00e1tegui, \u201cel socialismo latinoamericano no debe ser calco ni copia, sino creaci\u00f3n heroica\u201d. El europeo tampoco, a\u00f1adir\u00edamos nosotros. Hay que superar el eurocentrismo, el dogmatismo, la deshistorizaci\u00f3n, la pedagog\u00eda de la repetici\u00f3n, el sectarismo, la cita mec\u00e1nica, la extrapolaci\u00f3n de experiencias&#8230; Para ello, propongo leer a aquellos autores renovadores del marxismo, que practican un marxismo abierto, antidogm\u00e1tico, adaptado al mundo actual, como Nestor Kohan, Carlos Fern\u00e1ndez Liria, Luis Alegre Zahonero, Santiago Alba Rico, Slovaj Zizek, Terry Eagleton, Marta Harnecker (que ha sabido evolucionar desde el DIAMAT hacia el marxismo abierto), James Petras, Carlo Frabetti, I\u00f1aki Gil de San Vicente&#8230; Podemos diferir en muchas cosas; aprovechar otras; pero, al menos, estaremos creando, estaremos pensando nuestra propia realidad&#8230; en lugar de repetir f\u00f3rmulas del pasado.<\/p>\n<p><strong>Contra el monoazulismo quijotesco y la vanguardia<\/strong><\/p>\n<p>Sin este enfoque renovador, antidogm\u00e1tico; sin este comunismo del siglo XXI es imposible comprender experiencias como la Revoluci\u00f3n Bolivariana de Venezuela o el Movimiento de Liberaci\u00f3n Nacional Vasco, sencillamente porque son espacios antiimperialistas que permiten crecer y acumular fuerzas para la lucha por el socialismo; procesos de integraci\u00f3n que nos interesa que avancen, aun con sus contradicciones o peculiaridades. De ah\u00ed que los sectores m\u00e1s ortodoxos del trotskismo y el estalinismo no comprendan la necesidad de apoyar estos procesos sociales.<\/p>\n<p>El marxismo anquilosado nos lleva al obrerismo monoazulista (calco quijotesco de Marx; enfoque que, en el mundo actual, deviene irreal y que, adem\u00e1s, pasa por alto que casi todas las revoluciones socialistas han sido campesinas) y al vanguardismo (calco no menos quijotesco de Lenin, que lleva a las organizaciones comunistas a disputarse la direcci\u00f3n de los movimientos, din\u00e1mica que acaba por destruirlos). Debemos, por un lado, participar en los movimientos sociales, no s\u00f3lo en el movimiento obrero; y, por otro, poner nuestras organizaciones, su capacidad log\u00edstica y su experiencia organizativa al servicio de las luchas, en lugar de intentar liderarlas.<\/p>\n<p>Por otra parte, ce\u00f1irse a un solo autor, dividirnos por matices, puede ser una necesidad en otras circunstancias hist\u00f3ricas; pero en una situaci\u00f3n de extremo repliegue, de subsunci\u00f3n real en el capital, s\u00f3lo nos lleva a la rid\u00edcula sopa de letras que describimos al inicio de este escrito, situaci\u00f3n m\u00e1s propia de los Monty Python que de la realidad misma.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>No se trata, en suma, de unirse con quien sea y para lo que sea. Se trata de identificar la verdadera brecha, que no es entre trotskistas y estalinistas, sino entre los que deciden pactar con el sistema y entre quienes deciden (quienes decidimos) romper toda colaboraci\u00f3n con el mismo. Se trata, adem\u00e1s, de saber identificar cu\u00e1l es nuestro papel aqu\u00ed y ahora, lo que supone una superaci\u00f3n dial\u00e9ctica, cr\u00edtica y creativa del legado te\u00f3rico de los cl\u00e1sicos del marxismo. Se trata, por \u00faltimo, de renunciar a la jerga, a todo ese caudal de terminolog\u00eda decimon\u00f3nica que s\u00f3lo consigue espantar y que jam\u00e1s podr\u00e1 encajar en el mundo subjetivo del ciudadano medio. S\u00f3lo as\u00ed, y en el seno del movimiento obrero y de los movimientos sociales, podremos reconstruir unos h\u00e1bitos de actuaci\u00f3n pol\u00edtica que dejen de dar la impresi\u00f3n de una disputa extra\u00f1a, sectaria y marginal; que resulten cre\u00edbles para cualquiera, para la gente de a pie. De lo contrario, nos arriesgamos a que el comunismo se convierta en algo parecido a lo que el Macbeth de William Shakespeare afirmaba acerca de la vida: \u201cit is a tale, told by an idiot, full of sound and fury, signifying nothing\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel M. Navarrete<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n<\/p>\n<p>Si en este planeta existen recursos para todos pero muchos mueren de hambre, y eso es consecuencia directa del capitalismo, y s\u00f3lo podemos destruir el capitalismo organiz\u00e1ndonos, entonces se hace imprescindible pasar revista al panorama de la izquierda organizada, es decir, de la \u00fanica oposici\u00f3n existente al capitalismo y el hambre. Pasando revista, lo primero que nos llamar\u00e1 la atenci\u00f3n ser\u00e1 la infinita divisi\u00f3n y subdivisi\u00f3n de estas fuerzas, en ciertas ocasiones motivada por bases program\u00e1ticas (por ejemplo, la divisi\u00f3n que existe entre Izquierda Unida y la izquierda extraparlamentaria), pero en otras debida a prejuicios mutuos o, peor si cabe, a distintas lecturas de hechos hist\u00f3ricos del pasado (como en el caso de dicha izquierda extraparlamentaria, que se encuentra fraccionada hasta la impotencia pol\u00edtica).<\/p>\n<p>\u00bfRecuerdan aquella escena de La vida de Brian? Brian le pregunta a unos hombres si son del Frente Judaico Popular y estos le contestan: \u201c\u00a1Vete a la mierda! \u00bfFrente Judaico Popular? Somos del Frente Popular de Judea (http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=hMvcjzEKTMw). Pues as\u00ed se siente uno muchas veces, como en una pel\u00edcula de los Monty Python, como si estuvi\u00e9ramos insensibilizados contra el hecho de que no se nos puede tomar en serio; y todo por confundir, como dec\u00eda Galeano hace unos d\u00edas, unidad con unanimidad, pol\u00edtica con religi\u00f3n, divergencia con herej\u00eda.<\/p>\n<p>Es curioso rastrear el origen del enfrentamiento que, en el seno del islam, se desarrolla entre sunnitas y chiitas. Resulta que Mahoma no dej\u00f3 un sucesor oficial, as\u00ed que, a su muerte, sus seguidores Al\u00ed y Muawiya se enfrentaron entre ellos, siendo derrotado el primero. M\u00e1s de mil a\u00f1os despu\u00e9s, sus partidarios contin\u00faan divididos, y a partir de una simple pelea sucesoria han inventado imbricadas teor\u00edas por las que enfrentarse. Algo parecido sucede hoy d\u00eda con el enfrentamiento que, en el seno del marxismo-leninismo, separa a trotskistas y estalinistas. Resulta que los comunistas nos encontramos insensatamente divididos por el enfrentamiento (en muchos sentidos personal) que tuvieron dos hombres hace 80 a\u00f1os, en una mera pelea sucesoria a la muerte de Lenin.<\/p>\n<p>Por supuesto, si el prop\u00f3sito de este trabajo fuera otro, deber\u00eda ahondar en el estudio de los condicionantes hist\u00f3ricos que rellenan de contenido una pelea sucesoria, como codificaci\u00f3n hist\u00f3rica de los conflictos sociales. Sin embargo, ser\u00eda una simplificaci\u00f3n ingenua del marxismo decir que Al\u00ed y Muawiya se enfrentaron para defender sus respectivos ideales. \u00bfEs que para el marxismo no existe la ambici\u00f3n personal entre las motivaciones de los personajes hist\u00f3ricos? \u00bfEs idealismo aludir a un enfrentamiento personal? Puestos a hacer met\u00e1foras forzadas al estilo del marxismo dogm\u00e1tico y vulgar, \u00bfpor qu\u00e9 no ver en el supuesto enfrentamiento pol\u00edtico una superestructura, cuya base fuera una lucha por el poder tras la muerte de Lenin? Podemos analizar, por ejemplo, qu\u00e9 factores materiales han motivado que en unos pa\u00edses el trotskismo haya tenido arraigo a posteriori y en otros no (o incluso analizar factores como la psicolog\u00eda de masas, la necesidad de una figura \u201cdiferente\u201d a lo que realmente se alcanz\u00f3 en la URSS y la insatisfacci\u00f3n consecuente). Pero eso sigue sin explicar lo acontecido en el Partido Bolchevique durante los a\u00f1os 20 del siglo XX.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1314","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1314","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1314"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1314\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1314"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1314"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1314"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}