{"id":13144,"date":"2023-01-24T05:00:36","date_gmt":"2023-01-24T04:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13144"},"modified":"2023-02-04T04:46:45","modified_gmt":"2023-02-04T03:46:45","slug":"los-intelectuales-y-la-transicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13144","title":{"rendered":"Los intelectuales y la transici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se han organizado diversos actos de recuerdo y homenaje y, desde Espai Marx, cada semana a lo largo de 2022-2023 estamos publicando como nuestra peque\u00f1a aportaci\u00f3n un texto suyo para apoyar estos actos y dar a conocer su obra. La selecci\u00f3n y edici\u00f3n de todos estos textos corre a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal.<\/em><\/p>\n<p><em>Los intelectuales fueron grandes protagonistas del siglo XX, se se\u00f1alaba en el documento de convocatoria de las jornadas de la Fundaci\u00f3n Pablo Iglesias, \u00abtanto en la consolidaci\u00f3n de las grandes democracias como en su crisis, sin ellos no pueden entenderse procesos como la formaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica o la nacionalizaci\u00f3n de las masas\u00bb. El siglo breve hab\u00eda visto a los intelectuales \u00aberigirse en cr\u00edticos del poder, en gu\u00edas de la sociedad y en profetas del porvenir, pero tambi\u00e9n en servidores de las ideolog\u00edas totalitarias y en sacerdotes de las nuevas religiones pol\u00edticas.\u00bb Su momento de m\u00e1ximo esplendor, a\u00f1os sesenta, \u00abse acompa\u00f1\u00f3 de las primeras se\u00f1ales que anunciaban su final ante el agotamiento de los grandes relatos y la fragmentaci\u00f3n del saber, que requerir\u00eda a partir de entonces especialistas, int\u00e9rpretes y comunicadores medi\u00e1ticos\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Con la convocatoria, la Fundaci\u00f3n quer\u00eda proponer \u00abuna reflexi\u00f3n sobre la intelectualidad espa\u00f1ola entre 1939 y 1986, que recoja las principales aportaciones sobre el tema aparecidas en los \u00faltimos a\u00f1os y las someta a debate\u00bb. La primera fecha \u00abcomo inicio de una situaci\u00f3n nueva, tras la ruptura de la guerra, tanto en el interior con la dictadura franquista como en el exterior con el exilio\u00bb; la segunda \u00abcomo conclusi\u00f3n simb\u00f3lica de la transici\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la democracia, tras el ingreso en la Comunidad Europea\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><em>Las jornadas se celebraron el 4 y 5 de mayo de 2011 en Madrid. El jueves, en la cuarta sesi\u00f3n \u2013\u00abLos intelectuales en la transici\u00f3n (1975-1986)\u00bb\u2013 intervinieron El\u00edas D\u00edaz, Antonio Garc\u00eda-Santesmases y Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se transcriben aqu\u00ed las intervenciones de este \u00faltimo (El texto fue publicado en <\/em>El Viejo Topo<em>, septiembre de 2022).<\/em><\/p>\n<p><em>Anexo 1: Fin del desencanto. \u00bfFinal del encantamiento? (1979)<\/em><\/p>\n<p><em>Anexo 2: \u00bfPor qu\u00e9 los intelectuales de izquierda se hacen de derechas? El truco de la autocr\u00edtica (2007).<\/em><\/p>\n<p><em>Anexo 3: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 en Espa\u00f1a un gran n\u00famero de trabajadores vota a la derecha? Pregunta de Miguel Riera para <\/em>El viejo topo<em>.\u00bb (2008)<\/em><\/p>\n<p><em>Anexo 4: \u00abEl 1968 en Catalu\u00f1a: m\u00e9ritos e insuficiencias\u00bb (2009)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>Buenos d\u00edas.<\/p>\n<p>Quiero empezar felicitando a la Fundaci\u00f3n Pablo Iglesias por la iniciativa y agradeciendo a Javier Mu\u00f1oz la invitaci\u00f3n que, entre otras cosas, me da la oportunidad de encontrar a los viejos amigos El\u00edas y Antonio, a los que por cierto he encontrado muy bien. \u00a1No hab\u00e9is cambiado desde la \u00faltima vez que coincidimos!<\/p>\n<p>Como Javier Mu\u00f1oz nos propon\u00eda centrar la discusi\u00f3n a partir de un texto que \u00e9l nos ha mandado, lo que he pensado tiene que ver fundamentalmente con algunas precisiones que se me ocurren en torno a la \u00faltima parte del escrito, que es la parte que se refiere espec\u00edficamente a los intelectuales en la transici\u00f3n. Luego dir\u00e9 que precisiones son esas.<\/p>\n<p>Antes de hacerlas, tambi\u00e9n querr\u00eda decir el punto de vista desde el cual voy a hablar, me parece importante declararlo. Voy a hacer referencia exclusivamente a los intelectuales de izquierda en la transici\u00f3n y esto -a lo mejor no hace falta a\u00f1adirlo pero lo a\u00f1ado- no porque yo sea de los que piensan que no hab\u00eda intelectuales de derechas, que los hab\u00eda, sino sencillamente por razones de m\u00e9todo, anal\u00edticas, de conocimiento y tambi\u00e9n de tiempo.<\/p>\n<p>Para que quede todo claro todo desde el principio, en esto de la consideraci\u00f3n de intelectuales de izquierdas y de derechas soy popperiano. No soy popperiano desde el punto de vista ideol\u00f3gico sino desde el punto metodol\u00f3gico. Yo siempre he compartido con Popper la idea esta de que aprendemos m\u00e1s leyendo a nuestros adversarios que leyendo a nuestros amigos. Esto para que quede claro que no hago abstracci\u00f3n sino por los motivos que he dicho.<\/p>\n<p>Y la segunda declaraci\u00f3n, as\u00ed, personal, sobre desde donde pretendo hablar, tiene que ver con esto de las generaciones que dec\u00eda D\u00edaz. La verdad yo tengo un problema con eso porque no s\u00e9 de qu\u00e9 generaci\u00f3n soy. Probablemente porque, como dec\u00eda El\u00edas, nac\u00ed mal o como dec\u00eda mi abuela Guadalupe que tambi\u00e9n dec\u00eda eso. En su caso porque nac\u00ed un primer viernes de mes y por lo visto las cosas de los primeros viernes de mes que hab\u00eda que cumplir[1]. En ese sentido uno nace mal y no sabe si es de la generaci\u00f3n del 68[2], de lo que hab\u00eda antes o de lo que vino despu\u00e9s. En cualquier caso no doy mucha importancia al asunto generacional en lo que voy a plantear.<\/p>\n<p>Los tres asuntos sobre los que quer\u00eda intervenir con algunas precisiones ser\u00edan: este que nos plantea Javier, y que ya hab\u00eda planteado tambi\u00e9n El\u00edas en alguno de sus libros, sobre la ideolog\u00eda del desencanto entre los intelectuales de izquierdas a partir sobre todo de 1968, sobre eso que se suele llamar, que algunos han llamado al tratar de explicar la ideolog\u00eda del desencanto, a\u00f1oranza, utopismo y rupturismo existente entre los intelectuales de izquierdas en este pa\u00eds entre 1976 y 1982 o 1983, que est\u00e1 obviamente relacionado de manera directa con esto que se ha llamado desencanto. Tambi\u00e9n querr\u00eda decir algo, si me da tiempo, sobre otro de los asuntos que aparece al final del papel de Javier en relaci\u00f3n con alguna investigaci\u00f3n de Santos Juli\u00e1 que es el tema de los intelectuales y la cuesti\u00f3n nacional en esos mismos a\u00f1os por las repercusiones que eso iba a tener, que creo que ya ten\u00eda entonces, y que ha tenido luego.<\/p>\n<p>Voy a empezar mi reflexi\u00f3n diciendo algo que puede sonar un poco extempor\u00e1neo pero que me parece que es bastante fiel reflejo de lo que pasaba entre los intelectuales de izquierdas entre el momento de la muerte de Franco o poco antes y dir\u00edamos que hasta 1979 o 1980. \u00bfQu\u00e9 quer\u00edan, a qu\u00e9 aspiraban, qu\u00e9 deseaban ese conjunto, por heterog\u00e9neo que fuera, que podemos calificar de intelectuales de izquierdas en esos a\u00f1os?<\/p>\n<p>Mi esquema ser\u00eda: quer\u00edan primero, o quer\u00edamos primero, me voy a incluir ah\u00ed claro, quer\u00edamos una sociedad de transici\u00f3n al socialismo con matices desde luego, pero al socialismo. Democr\u00e1tico, autogestionado, consejista, planificado regulado, esos ser\u00edan los matices, pero de transici\u00f3n al socialismo. 2\u00ba: quer\u00edan o quer\u00edamos una democracia avanzada de trabajadores, tambi\u00e9n en esto con matices, pero una democracia no s\u00f3lo formal, no s\u00f3lo representativa, no s\u00f3lo indirecta. Los matices pueden ser diferentes pero creo que en eso tambi\u00e9n hab\u00eda acuerdo. 3\u00ba: quer\u00edan o quer\u00edamos los intelectuales de izquierdas un Estado republicano, tambi\u00e9n aqu\u00ed con matices sobre la forma y la oportunidad de plantear la cuesti\u00f3n de la forma de Estado, pero republicano, no mon\u00e1rquico. 4\u00ba: quer\u00edan o quer\u00edamos un estado federal o confederal, tambi\u00e9n con matices sobre la forma de la federaci\u00f3n o de la confederaci\u00f3n, pero, por lo general, admitiendo el derecho a la autodeterminaci\u00f3n. Y por \u00faltimo, en 5\u00ba lugar, quer\u00edan o quer\u00edamos un Estado independiente y neutral en las relaciones internacionales en un mundo todav\u00eda bipolar, tambi\u00e9n con matices sobre el car\u00e1cter de la independencia y de la neutralidad, pero claramente contrario a la OTAN, o sea, fuera de la OTAN.<\/p>\n<p>Esos cinco puntos creo que se pueden considerar, con los matices que se haya que introducir y en los que no voy a entrar ahora, compartidos por la izquierda o por los intelectuales de izquierda en esos a\u00f1os, tienen mucho que ver con algo que seguramente hoy resulta raro y extempor\u00e1neo, sobre todo para la mayor parte de la gente joven, pero que se puede definir o considerar como el predominio general del marxismo o, si quer\u00e9is m\u00e1s precisi\u00f3n, de los marxismos en plural, entre los intelectuales de izquierdas. De tal manera que podr\u00edamos decir que en esos a\u00f1os, el marxismo o los marxismos fueron algo as\u00ed como la cultura general o el humus cultural de los intelectuales en Espa\u00f1a, dir\u00eda que por lo menos hasta finales de los setenta.<\/p>\n<p>Esto que digo creo que se puede observar, comprobar y estudiar, vamos a decirlo as\u00ed, en las principales sedes de producci\u00f3n de ideas en aquella \u00e9poca. Es decir, deteni\u00e9ndose en lo que hac\u00edan o hac\u00edamos en las universidades los intelectuales de izquierda, deteni\u00e9ndose en el estudio de lo que escrib\u00edan o escrib\u00edamos en las principales revistas te\u00f3rico-pol\u00edticas, ideol\u00f3gico-pol\u00edticas, que se publicaron entre 1975 y 1979, 1980, incluso hasta el 82, deteni\u00e9ndose en lo que se dec\u00eda y escrib\u00eda en el \u00e1mbito los principales partidos de izquierda en ese momento, en el PSOE, en el PCE, y en los partidos que se consideraban o estaban a la izquierda del PSOE y del PCE entonces[3], e incluso dir\u00eda que este conjunto de rasgos al que me he referido vinculado a ese papel del marxismo o de los marxismos como cultura general o humus cultural, indirectamente, se pod\u00eda podr\u00eda o constatar tambi\u00e9n a partir de la documentaci\u00f3n que ya hay en esos a\u00f1os relativa a los movimientos sociales nuevos que est\u00e1n naciendo. Estoy pensado fundamentalmente en toda la documentaci\u00f3n existente y relacionada con el feminismo de la primera hora, con el ecologismo de la primera hora y con el pacifismo de la primera hora. Aqu\u00ed con una salvedad: quiero decir que ese humus cultural, esa cultura general, es algo constantemente en discusi\u00f3n y en interacci\u00f3n en las vanguardias del feminismo, en las vanguardias del ecologismo y en lo que acabar\u00eda siendo el movimiento pacifista en los a\u00f1os siguientes. De hecho creo que se puede decir que los principales movimientos sociales de aquellos momentos han surgido dialogando y discutiendo con los diferentes marxistas existentes no solo aqu\u00ed sino en Europa.<\/p>\n<p>Y por \u00faltimo se pod\u00eda hacer una comprobaci\u00f3n tambi\u00e9n de lo que estoy diciendo a trav\u00e9s del estudio de los cat\u00e1logos de las principales editoriales existentes en aquel momento. Esto es interesante y en cierto modo est\u00e1 por hacer todav\u00eda, con detenimiento. Creo que si estudi\u00e1ramos con calma, al mismo tiempo, qu\u00e9 es lo que se publica en las principales revistas del momento, qu\u00e9 es lo que est\u00e1 en los cat\u00e1logos de las principales editoriales del momento, qu\u00e9 es lo se est\u00e1 escribiendo en los principales partidos de ese momento, 1975-1980, y qu\u00e9 es lo que est\u00e1n discutiendo-dialogando los tres principales movimientos sociales nuevos, llegar\u00edamos a una conclusi\u00f3n bastante pr\u00f3xima a esto que estoy diciendo sin entrar en mayores matices.<\/p>\n<p>Voy ahora a lo de la ideolog\u00eda del desencanto, y esto puede servir ya quiz\u00e1 para la discusi\u00f3n. No comparto, aparte de que me parece que esto del desencanto es una palabra que surge en un determinado momento y que recubre muchas cosas muy diferentes, en realidad tiene que ver directamente con la pel\u00edcula de Ch\u00e1varri[4] con ese mismo t\u00edtulo, y luego se usa de formas muy diversas. Yo mismo recuerdo que el primer art\u00edculo que escrib\u00ed en el n\u00famero 1 de la revista <em>mientras tanto<\/em> en 1979 llevaba por t\u00edtulo curiosamente, entre interrogantes, \u00ab\u00bfFin del desencanto, final del encantamiento?\u00bb porque no estaba seguro de que se pudiera hablar de desencanto entre intelectuales de izquierdas que nunca se hab\u00edan encantado por as\u00ed decirlo.<\/p>\n<p>Esto tiene que ver con otra cosa de la que disiento respecto a la mayor parte de las cosas que se han escrito sobre esos a\u00f1os. A saber, que lo del desencanto tenga que ver fundamentalmente con utopismo, tenga que ver fundamentalmente con rupturismo y, en general, con irrealismo de los intelectuales de izquierdas. Incluyo en este caso a todos, vamos a decirlo as\u00ed. En mi interpretaci\u00f3n de los hechos, este humus marxista de base que hubo, esta cultura general marxista que inspiraba a la mayor\u00eda de los intelectuales de izquierdas del momento, era m\u00e1s bien cientificista[5] que utopista, mucho m\u00e1s cientificista que utopista, y esto es importante tenerlo en cuenta porque la recuperaci\u00f3n de la idea y de la noci\u00f3n de utop\u00eda[6] es muy posterior en este pa\u00eds al uso de la palabra \u00abdesencanto\u00bb.<\/p>\n<p>Si se hace repaso de la documentaci\u00f3n existente para esos a\u00f1os, se ver\u00e1 que la mayor parte de los marxistas relevantes del momento eran m\u00e1s bien de corte cient\u00edfico y hasta cientificista. Ejemplo: dos de los autores m\u00e1s influyentes en aquel momento eran dos se\u00f1ores llamados Louis Althusser, que es el exponente m\u00e1ximo del marxismo cientificista de esos a\u00f1os, y otro se\u00f1or llamado Lucio Colletti[7], fil\u00f3sofo marxista italiano, que por cierto acab\u00f3 en las listas de Berlusconi unos a\u00f1os despu\u00e9s. Importante tenerlo en cuenta. No eran, no \u00e9ramos ut\u00f3picos. Eran, \u00e9ramos m\u00e1s bien cientificistas y no nos hubiera ido mal una cierta dosis de utop\u00eda moral para salvarnos de eso que se llam\u00f3 desencanto en aquel momento.<\/p>\n<p>Yo m\u00e1s bien creo que eso que se llam\u00f3 desencanto tiene que ver con algunos factores, y no solo el desencanto sino lo que podr\u00edamos considerar la evoluci\u00f3n de los intelectuales de izquierda desde 1975 en adelante. Primero, hay un factor de base que ya ven\u00eda de antes y ese factor de base es en cierto modo el final o el principio del final del intelectual tradicional liberal y su sustituci\u00f3n cada vez m\u00e1s por el intelectual en la producci\u00f3n. Se est\u00e1 acabando, por as\u00ed decirlo, el modelo o ejemplo del intelectual liberal tradicional entendido como conciencia cr\u00edtica moral de la sociedad, lo que en gran parte representaron Aranguren, Tierno Galv\u00e1n, el propio Manolo Sacrist\u00e1n[8], en cierto modo Garc\u00eda Calvo, etc. en los a\u00f1os anteriores, y el espectro al que da lugar la asalarizaci\u00f3n de los intelectuales en aquellos a\u00f1os ya est\u00e1 cambiando la base material digamos de la misma intelectualidad. Y es, como digo, un asunto que ven\u00eda de antes.<\/p>\n<p>Luego hay un factor ideol\u00f3gico que no se ha mencionado aqu\u00ed pero que me parece que es importante tenerlo en cuenta. Lo que se llam\u00f3 desde 1977 \u00abla crisis del marxismo\u00bb, 1977 es un a\u00f1o muy clave para esto. Es el a\u00f1o en el que <em>Il Manifesto<\/em> organiza en Italia un c\u00e9lebre congreso donde se cristaliza la idea de la crisis del marxismo a partir fundamentalmente de la declaraci\u00f3n de los dos exponentes principales de la \u00e9poca. Althusser diciendo \u00abla hemos cagado\u00bb, con perd\u00f3n, y Colletti diciendo pr\u00e1cticamente lo mismo: la dial\u00e9ctica no es ciencia, luego el marxismo es una mierda[9]. Que para nosotros, los que no ven\u00edamos de ese asunto, lo interpretamos en el siguiente sentido: efectivamente hay una crisis cientificista, no una crisis del marxismo en general. O dicho en otros t\u00e9rminos: hay una crisis de vuestro marxismo, no del marxismo humanista, no del marxismo entendido como filosof\u00eda moral, etc. Pero en cualquier caso es verdad, independientemente de lo que pensara uno entonces, es verdad que partir de 1977 ese es un factor ideol\u00f3gico clave que interviene para la primera disoluci\u00f3n, vamos a decirlo as\u00ed, de lo que fueron esas cuatro o cinco ideas compartidas que he dicho al principio.<\/p>\n<p>El otro factor, ya lo ha dicho El\u00edas al final y es verdad, es muy importante. Para analizar el papel de los intelectuales en la transici\u00f3n en Espa\u00f1a es clave tener en cuenta que la transici\u00f3n en este pa\u00eds coincide con un cambio de base hist\u00f3rica. Cierto. Y sobre todo a partir de 1979-1980 eso es clave., Desde el momento en que Thatcher gana las elecciones en el Reino Unido, desde el momento en que Reagan gana las elecciones, empieza esa cosa que luego se llam\u00f3 neoliberalismo y empieza la gran influencia del neoliberalismo que, desde mi punto de vista o tal como yo lo veo, es en gran parte la negaci\u00f3n del liberalismo cl\u00e1sico, del liberalismo tradicional[10]. Si uno se detiene a estudiar lo que dec\u00edan los liberales ingleses en 1945, 1946, al acabar la II Guerra Mundial, con lo que lo est\u00e1n diciendo los neoliberales de 1979, 1980, se da cuenta inmediatamente que, incluso una persona como El\u00edas, que era socialdem\u00f3crata, se hubiera encontrado muy a gusto con los liberales ingleses de 1945&#8230; y hasta yo que no era socialdem\u00f3crata por supuesto.<\/p>\n<p>Eso es un cambio que a m\u00ed me parece que fundamental, que hay que tener necesariamente en cuenta y que explica o que puede servir para explicar bastantes cosas.<\/p>\n<p>Voy a ir acabando con un par de asuntos. Uno es que me parece que todav\u00eda est\u00e1 por estudiar lo que podr\u00edamos llamar las ideas olvidadas de la transici\u00f3n[11] a trav\u00e9s de la pl\u00e9tora de revistas te\u00f3rico-pol\u00edticas, ideol\u00f3gico-pol\u00edticas, que salieron a la calle o que se publicaron entre el momento de la muerte de Franco, o incluso un poco antes, y 1982, 1983.<\/p>\n<p>Me vais a perdonar aunque esto pueda parecer un poco tedioso la enumeraci\u00f3n porque he dedicado cierto tiempo a eso y me parece que es interesante. Algunas de ellas ya han sido estudiadas o han empezado a estudiarse. Aparte de publicaciones que ya exist\u00edan y que tuvieron una gran influencia entre los intelectuales de izquierdas de esos a\u00f1os como <em>Triunfo<\/em>, como <em>Cuadernos para el di\u00e1logo<\/em>, como <em>Cuadernos del Ruedo Ib\u00e9rico<\/em>, o en Catalu\u00f1a, <em>Nous Horitzons<\/em>, o m\u00e1s en general <em>Nuestra Bandera<\/em>, o <em>El Ciervo<\/em>, tambi\u00e9n en Catalu\u00f1a pero distribuida en toda Espa\u00f1a, o <em>Noticias obreras<\/em>, o incluso revistas como <em>Nuestro cine<\/em> o incluso publicaciones hoy completamente olvidadas como <em>CAU<\/em>[12], que era una revista hecha, casi con lujo asi\u00e1tico, por el Colegio de Aparejadores de Barcelona pero donde colaboraba toda una serie de intelectuales muy interesante que luego se van a convertir en intelectuales importantes, desde Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n a Oriol Bohigas, pasando por otros muchos, y, adem\u00e1s, las revistas humor\u00edsticas, que convendr\u00eda no olvidar porque tal como estaban las cosas en el pa\u00eds en esos a\u00f1os influ\u00edan mucho m\u00e1s a veces que las revistas de orientaci\u00f3n pol\u00edtica-te\u00f3rica. Estoy pensando en <em>La Codorniz<\/em>, en el <em>Hermano Lobo<\/em>, en <em>El Papus<\/em>, en <em>Por favor<\/em>, en <em>Muchas gracias<\/em>, en <em>El jueves<\/em>, etc., con todos los matices que se hubiera que introducir ah\u00ed, el principal de los cuales es que probablemente la filosof\u00eda m\u00e1s profunda que se ha hecho en este pa\u00eds durante esos a\u00f1os la han hecho los humoristas, al menos esa es mi impresi\u00f3n, y la siguen haciendo. Ah\u00ed est\u00e1n <em>El Roto<\/em>, <em>M\u00e1ximo<\/em>, Chumy Ch\u00famez, etc, de los cuales aprendimos todos much\u00edsimo.<\/p>\n<p>Luego est\u00e1n las que se publicaron espec\u00edficamente entre 1975 y 1982. La lista es verdaderamente impresionante. Los m\u00e1s viejos del lugar la recordar\u00e1n pero los y las m\u00e1s j\u00f3venes las enumerar\u00e9. Desde <em>La Calle<\/em>, que sustituye a <em>Triunfo<\/em> despu\u00e9s de su desaparici\u00f3n, hasta el listado de las que se publicaban con una pretensi\u00f3n de influencia pol\u00edtico-ideol\u00f3gica: <em>Zona Abierta<\/em>, que se empieza a publicar en el a\u00f1o 1975. <em>Sistema<\/em>, aqu\u00ed est\u00e1 El\u00edas, no me acuerdo cuando empez\u00f3 a publicarse..<\/p>\n<p><strong>El\u00edas D\u00edaz<\/strong>: En 1973.<\/p>\n<p>Exacto, pero que se sigue publicando en aquellos a\u00f1os. <em>Andal\u00e1n<\/em> que se publica en Zaragoza y donde empiezan a escribir toda una serie de intelectuales que luego jugar\u00e1n un papel importante no solo en Arag\u00f3n sino m\u00e1s en general[13]; <em>Taula de canvi<\/em>, que se publica en Barcelona durante unos a\u00f1os y donde colaboraron Alfonso Carlos Com\u00edn, Ramoneda, Isidre Molas, Jordi Borja, Sol\u00e9 Tura, Quim Sempere y much\u00edsima gente m\u00e1s; <em>Ajoblanco<\/em> que era un revista de orientaci\u00f3n anarquista, libertaria, donde colaboraron Pepe Rivas, Savater, Sempr\u00fan Maura, Racionero, etc. que se sigui\u00f3 publicando durante muchos a\u00f1os; <em>El Viejo Topo<\/em>, que todav\u00eda existe pero que en esa primera \u00e9poca era un lugar de encuentro de gentes, de intelectuales muy diferentes; <em>Negaciones<\/em>, donde publicaron Eduardo Fioravanti, Fernando Ariel del Val, el mismo Fernando Savater; <em>En Teor\u00eda<\/em>, que fue una revista vinculada primordialmente a la Liga Comunista Revolucionaria si la memoria no me falla; <em>El C\u00e1rabo<\/em>, que se public\u00f3 entre 1976 y 1980, y donde jug\u00f3 un papel importante Joaquin Estefan\u00eda y donde colaboraron muchos otros intelectuales, economistas como Gonz\u00e1lez-Tablas, etc; <em>Vindicaci\u00f3n feminista<\/em>, que tiene un papel esencial en lo que fue el feminismo de la primera hora donde colaboraron Lidia Falc\u00f3n, Carmen Alcalde, Ana Mar\u00eda Moix, Anna Estany, Mar\u00eda Rosa Ragu\u00e9; <em>Materiales<\/em>, que hicimos nosotros mismos, el grupo que luego hicimos <em>mientras tanto<\/em>, donde colaboraron gente diversa en aquel momento, no solo del grupo que luego estar\u00eda en <em>mientras tanto<\/em>, historiadores como Ramon Garrabou, o como Joan Clavera, o gente como Javier Corcuera, como Alonso Montero, como \u00c1lvarez Areces, luego presidente de la Comunidad asturiana, etc; <em>Teor\u00eda y pr\u00e1ctica<\/em>, que se public\u00f3 en Barcelona y Madrid entre 1975 y 1976, revista en la que jug\u00f3 un papel muy importante el soci\u00f3logo Fern\u00e1ndez de Castro que todav\u00eda sigue publicando y desde mi punto de vista es uno de los grandes olvidados en esta historia; la revista <em>Saida<\/em>, que se publica en Madrid en 1977, donde escribieron, entre otros muchos, Eugenio del R\u00edo[14], \u00c1lvarez Dorronsoro, Empar Pineda, Gabriel Albiac; <em>Argumentos<\/em> que en cierto modo juega un papel de difusi\u00f3n te\u00f3rica-pol\u00edtica vinculada al Partido Comunista de Espa\u00f1a y donde jug\u00f3 un papel importante Daniel Lacalle; <em>Askatasuna<\/em> que es una revista de la que apenas nadie se acuerda tal como han evolucionado las cosa en el Pa\u00eds Vasco pero que tuvo la cosa interesante de ser una revista anarquista y medio libertaria en la situaci\u00f3n entonces del Pa\u00eds Vasco, que se vincula con algo que va a tener luego mucha importancia en los ambientes de izquierda que es el tema de la autonom\u00eda obrera, etc; <em>Transici\u00f3n<\/em>, vinculada al Viejo Topo y que tiene una orientaci\u00f3n m\u00e1s bien econ\u00f3mica o relacionada con las ciencias sociales; la <em>Revista mensual<\/em>, <em>Monthly Review<\/em>, donde escribieron economistas y soci\u00f3logos y que no se limit\u00f3 a la traducci\u00f3n de la revista norteamericana; <em>Leviat\u00e1n<\/em>, donde escrib\u00edais vosotros, o sea Antonio Santesmases, Virgilio Zapatero, etc, en el 78.; la misma <em>mientras tanto<\/em> a partir de 1979 o incluso revistas como <em>Tiempo de historia<\/em> donde hicieron sus primeras armas historiadores hoy m\u00e1s conocidos o <em>Cuadernos de Pedagog\u00eda<\/em> que jug\u00f3 un papel muy importante en la difusi\u00f3n de las ideas pedag\u00f3gicas alternativas. M\u00e1s las primeras revistas ecologistas que empezaron a aparecer entonces: <em>Bicicleta<\/em>, <em>Ecologista<\/em>, <em>Userda<\/em>, etc[15].<\/p>\n<p>Todo esto hace un listado verdaderamente muy amplio. Y hay que decir que una parte importante de la intelectualidad de izquierdas del momento se form\u00f3 precisamente escribiendo ah\u00ed.<\/p>\n<p>Y acabo volviendo al desencantado y enlazando eso con el asunto del tema nacional. Desde mi punto de vista y a partir del estudio de esas cuestiones que he dicho, creo que se podr\u00eda decir que eso que se ha llamado desencanto tiene que ver con <em>la frustraci\u00f3n<\/em> de la mayor\u00eda de los intelectuales de izquierdas al no cumplirse <em>ninguna<\/em> de las expectativas de esto que quer\u00edamos en el momento de la muerte de Franco. Ni una sociedad de transici\u00f3n al socialismo, ni una democracia avanzada de trabajadores, ni un estado republicano, ni un estado federal o confederal, ni un estado independiente y neutral. Ninguna de esas cosas. Y el desencanto no es Ch\u00e1varri, el desencanto no es la familia Panero. El desencanto es lo que se nos puso en el coraz\u00f3n a tanta gente cuando vimos que eso no se cumpl\u00eda. Y cuando comprobamos que, adem\u00e1s de no cumplirse eso, tampoco se cumpl\u00eda algo que en aquellos momentos nos parec\u00eda elemental a todos: exigir responsabilidades por las barbaridades que se hab\u00edan hecho durante el franquismo y que se siguieron haciendo pr\u00e1cticamente hasta el momento mismo de la muerte de Franco. Ninguno de los criminales franquistas fue juzgado y eso llev\u00f3 a un olvido muy considerable que tiene directamente que ver, tal como yo lo veo, con la idea de desencanto.<\/p>\n<p>Y en cierto modo todo esto tiene tambi\u00e9n que ver con la reproposici\u00f3n del terror\u00edfico asunto de la cuesti\u00f3n o las cuestiones nacionales. Ya en el a\u00f1o 79, o sea, hace ya much\u00edsimo tiempo yo mismo escrib\u00ed un art\u00edculo en la revista <em>mientras tanto<\/em> comentando los primeros resultados electorales[16], haciendo la cr\u00edtica, porque nosotros \u00e9ramos cr\u00edticos de la Constituci\u00f3n del 78, lo cort\u00e9s no quita lo valiente pero ah\u00ed&#8230;<\/p>\n<p><strong>El\u00edas D\u00edaz<\/strong>: Luces y sombras.<\/p>\n<p>S\u00ed, luces y sombras pero hab\u00eda una sombra considerabil\u00edsima. Es decir, un par de art\u00edculos que estaba clar\u00edsimo que no iban a permitir\u2026 Y se est\u00e1 viendo todav\u00eda ahora. Estos lodos que estamos viviendo hoy por este esc\u00e1ndalo por lo menos moral, no s\u00e9 si pol\u00edtico, lo que est\u00e1 ocurriendo con Bildu y compa\u00f1\u00eda, estos lodos tienen que ver con aquellos polvos que est\u00e1n recogidos en la Constituci\u00f3n. Y mi hip\u00f3tesis, que puede ser arriesgada: una parte de los intelectuales de izquierda que se hab\u00edan formado con los marxismos en plural y que se <em>desencantaron<\/em> al ver que nada de aquello a los que aspiraban se cumpl\u00eda, empezaron a desplazarse hacia los diversos nacionalismos, particularismos, regionalismos o localismos, de tal manera que ya en 1979 se pod\u00eda apreciar que la tensi\u00f3n moral \u2013ya s\u00e9 que es una expresi\u00f3n que no dice mucho, pero la voy a seguir empleando\u2013, que la tensi\u00f3n moral se hab\u00eda empezado a desplazar hacia los nacionalismos, hacia los regionalismos, etc.<\/p>\n<p>Hip\u00f3tesis: si hici\u00e9ramos un estudio de lo que ha ocurrido en la mayor parte de las regiones y nacionalidades del Estado con toda una serie de intelectuales de izquierdas que hab\u00edan compartido esos puntos que he dicho al principio, nos dar\u00edamos cuenta del papel decisivo que una parte de esos intelectuales han jugado desde 1979 en la formaci\u00f3n, constituci\u00f3n y cristalizaci\u00f3n de los diferentes nacionalismos de izquierdas existentes en Espa\u00f1a. Pero eso no s\u00f3lo en el Pa\u00eds Vasco, no s\u00f3lo en Catalu\u00f1a, no s\u00f3lo en Galicia, tambi\u00e9n en Arag\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n nos iba a decir? Y ah\u00ed est\u00e1 Labordeta, por ejemplo. Pero tambi\u00e9n en Castilla. \u00bfQui\u00e9n nos iba a decir que el grupo \u00c1mbito, en aquel momento liderado por Valde\u00f3n[17], reconocido comunista vallisoletano, etc. pues se iba a retirar hacia el regionalismo castellano por un lado, o que otro grupo se iba a formar en relaci\u00f3n con Herri Batasuna en Castilla[18] que se supone que es la espina dorsal del Estado centralista?<\/p>\n<p>Esas cosas creo que tienen m\u00e1s que ver, o esa es mi hip\u00f3tesis, con lo que parece insinuarse \u2013no estoy seguro de que sea una insinuaci\u00f3n\u2013 al final del papel de Javier[19] para explicar el tema de la importancia que cobra el asunto nacional a partir de la subvenci\u00f3n por los nacionalismos de los intelectuales. S\u00e9 que ese es un factor importante, importante fundamentalmente en Catalu\u00f1a y en otros lugares. Pero no es el \u00fanico factor puesto eso de la subvenci\u00f3n de la cultura fue algo compartido en todas partes.<\/p>\n<p>Otro de los elementos por los cuales hay que considerar que el desencanto cuaj\u00f3 tanto es el habernos dado cuenta de que la aspiraci\u00f3n a un cambio cultural con conquista de la hegemon\u00eda alternativa desde abajo tambi\u00e9n hac\u00eda aguas a partir de la creaci\u00f3n de aquella figura, de la que ahora se habla menos pero porque ya se ha establecido, que era el de gestor cultural, el que les organiza a las gentes, pagados obviamente en cada una de las comunidades aut\u00f3nomas o por el Estado, qu\u00e9 es la cultura que tienen que hacer. Y esto fue bastante decisivo no solo para algunos intelectuales que al final acabamos jugando un papel pol\u00edtico muy reducido, como nosotros mismos, el grupo de <em>mientras tanto<\/em>.<\/p>\n<p>Que no se me entienda en absoluto lo que he dicho como una reivindicaci\u00f3n de lo que hicimos nosotros. No es el caso. Yo creo que nosotros metimos la pata como tantos, igual que tantos otros, pero por lo menos lo que creo que es importante en una discusi\u00f3n como la que tenemos ahora es recuperar ideas olvidadas que pueden haber sido derrotadas, cierto, pero que eran importantes, que estaban ah\u00ed y que se han olvidado durante mucho tiempo.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que creo que es importante tener en cuenta en esa historia es que hay que seguir consider\u00e1ndose derrotados de buen humor. Si encima de desencantados nos vamos a poner de mal talante porque perdimos. esto me parecer\u00eda absurdo. Por eso creo o sigo creyendo que el papel \u2013hay muy pocas revistas de humor\u2013 de los humoristas sigue siendo important\u00edsimo todav\u00eda ahora para que no nos pongamos negros, sobre todo los que hemos nacido en G\u00e9minis como yo y hemos nacido mal&#8230; \u00bfT\u00fa tambi\u00e9n? [Risas de Antonio Santesmases].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Coloquio<\/strong><\/p>\n<p><strong>1. Sobre la ausencia de los intelectuales:<\/strong><\/p>\n<p>No lo comparto. Antes comentaba que en una cosa parecida a esta que hicimos en Valencia con motivo de los premios Octubre en la que estaba Gregorio Mor\u00e1n y otras personas, el t\u00edtulo era \u00abLos intelectuales en la transici\u00f3n\u00bb, Gregorio, con ese tono provocador que le caracteriza, dijo: esto se acaba en un minuto, no hubo transici\u00f3n ni hubo intelectuales.<\/p>\n<p>No, en absoluto. Lo que s\u00ed seguramente se puede decir es que hasta 1977, 1978, los intelectuales, al mismo tiempo tambi\u00e9n pol\u00edticos, juegan un papel destacado, pues despu\u00e9s de las elecciones de 1977 tal vez sea cierto que los intelectuales con una dimensi\u00f3n pol\u00edtica de cierta importancia hayan pasado a un segundo plano pero esto me parece l\u00f3gico y natural una vez que se hab\u00eda establecido una situaci\u00f3n de cierta normalidad, formalmente democr\u00e1tica, lo cual no quiere decir que no jugaran un papel en la transici\u00f3n.<\/p>\n<p>Esa es la opini\u00f3n que yo tengo.<\/p>\n<p><strong>2. Sobre aspectos culturales<\/strong><\/p>\n<p>Voy a decirlo as\u00ed, un poco <em>caballunamente<\/em>. En mi impresi\u00f3n, espero que no sea solo personal, desde el punto de vista cultural, los a\u00f1os que van desde 1976 hasta 1980 son los mejores a\u00f1os de la historia de Espa\u00f1a que yo haya vivido. Desde mi punto de vista es como el momento del florecimiento de las mil flores[20]. Eso tiene que ver con lo que he dicho esta ma\u00f1ana del florecimiento de las revistas pero no s\u00f3lo. Entre 1976-77 y 1980 dediqu\u00e9 mucho tiempo de mi vida por estar primero en la revista <em>Materiales<\/em> y luego en <em>mientras tanto<\/em>[21] a viajar por ah\u00ed y lo que tengo en el recuerdo es que fuera al sitio donde fuera de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica estaban floreciendo cosas, tanto desde el punto de vista de las publicaciones como desde el punto de vista de formaci\u00f3n de grupos, asociaciones culturales, etc., y esto es otra cosa que no he dicho esta ma\u00f1ana y que querr\u00eda decir ahora. De todo esto de las much\u00edsimas revistas y manifestaciones culturales de esos a\u00f1os deber\u00edamos tener en cuenta que es dif\u00edcil tener una perspectiva conjunta global del conjunto de la pen\u00ednsula, tal como estaban las cosas ya entonces y tal como se han puesto despu\u00e9s.<\/p>\n<p>Lo que he dicho esta ma\u00f1ana puede valer mayormente para Madrid y Barcelona pero, si se piensa bien, entre el 76 y el 80 hay una enorme cantidad de publicaciones, de organizaciones, etc. En Asturias, los hermanos Areces, estaban con su revista, con su gente, interesante no s\u00f3lo desde un punto de vista pol\u00edtico sino tambi\u00e9n desde un punto de vista cultural. En Andaluc\u00eda, en Granada, en C\u00f3rdoba, etc. est\u00e1n surgiendo una serie de cosas que ahora, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, reaparecen por ah\u00ed pero ese es el momento en que Garc\u00eda Montero est\u00e1 haciendo cosas, en que Javier Egea[22] est\u00e1 haciendo cosas, en que Jos\u00e9 Luis Rodr\u00edguez \u00ednclito disc\u00edpulo de Althusser en Andaluc\u00eda, est\u00e1 haciendo cosas y revistas. Eso que digo creo que vale tambi\u00e9n para Valencia en aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Es decir, no creo que haya habido ning\u00fan otro per\u00edodo equivalente a ese. Claro que es deudor de lo que se hab\u00eda estado haciendo en los a\u00f1os anteriores, pero que luego, tal como yo lo he visto, no se ha repetido. Incluso se pod\u00eda ver, desde otros puntos de vista, qu\u00e9 se hizo en esos a\u00f1os en la cinematograf\u00eda. Yo recuerdo lo que discut\u00edamos en aquel momento sobre las pel\u00edculas que estaba haciendo Manuel Guti\u00e9rrez Arag\u00f3n o desde el punto de vista de la innovaci\u00f3n teatral. Cierto es que luego ha habido muchas otras cosas y no dir\u00eda yo que a lo mejor, desde el punto de vista de la consideraci\u00f3n cultural o art\u00edstica individual, puede haber habido cosas mejores, qu\u00e9 duda cabe, pero como conjunto, hablando en los t\u00e9rminos en que hablaba Jordi Mir antes, de v\u00ednculo entre intelectuales y mundo colectivo, creo es lo mejor que ha habido en la historia que a uno le ha tocado vivir\u2026. Incluso tal vez en la tuya[23].<\/p>\n<p><strong>3. M\u00e1s sobre el desencanto<\/strong><\/p>\n<p>Cambiamos de conversaci\u00f3n pero no de tema, no de fondo. Yo le que quer\u00eda decir del tema desencanto ya lo he dicho antes[24].<\/p>\n<p>S\u00ed que creo que hay un asunto de fondo ah\u00ed, por debajo de la palabra, que vale la pena que nos paremos a pensar un poco. Una de esas cosas es que aun compartiendo con algunos matices esos cinco o seis puntos que dec\u00eda esta ma\u00f1ana, no los voy a repetir para no dedicarnos m\u00e1s tiempo a eso, una pregunta que s\u00ed que creo que podr\u00edamos hacernos como gentes preocupadas por la historia, y al mismo tiempo cr\u00edticos, es la pregunta acerca de hasta qu\u00e9 punto lo que quer\u00edamos, nuestros deseos, aquellos a lo que aspir\u00e1bamos, correspond\u00eda, vamos a decirlo as\u00ed, al estado de \u00e1nimo general de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola. Este creo que es el gran asunto. Podr\u00eda haber ocurrido perfectamente que teniendo la raz\u00f3n moral en lo que quer\u00edamos, en lo que exig\u00edamos, estuvi\u00e9ramos confundidos, en cambio, respecto a lo que quer\u00eda la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Personalmente tengo que decir que a m\u00ed se me abrieron los ojos a partir del informe-libro de V\u00edctor P\u00e9rez D\u00edaz sobre las actitudes y expectativas de las clases trabajadoras en Espa\u00f1a que, si la memoria no me falla, debi\u00f3 de ser de 1979 o por ah\u00ed, porque los resultados de aquella gran encuesta \u2013fue una de las grandes encuestas que se realizaron en nuestro pa\u00eds en aquellos a\u00f1os\u2013 no correspond\u00eda en absoluto \u2013y lo digo con la mano en el coraz\u00f3n, no me gust\u00f3 nada y me discut\u00ed con V\u00edctor P\u00e9rez D\u00edaz cuando nos lo present\u00f3 en el seminario que hac\u00edamos en <em>mientras tanto<\/em>\u2013, pero, por lo ocurrido en las elecciones, hab\u00eda que reconocer que la cosa iba por ah\u00ed. Hab\u00eda que reconocer que eso que quer\u00edamos, y que yo resum\u00eda esta ma\u00f1ana en esos seis puntos, no correspond\u00eda con la opini\u00f3n mayoritaria de la gente. Eso s\u00ed que tiene que ver no con el desencanto sino con el darse de bruces con una realidad existente que tal vez no conoc\u00edamos bien.<\/p>\n<p>Tienes raz\u00f3n El\u00edas cuando dices que entre los obreros no hubo desencanto. \u00a1Claro que s\u00ed porque la mayor parte de ellos no se hab\u00edan encantado en absoluto! No hubo desencanto, lo que hubo fue cabreo. Pero tambi\u00e9n es verdad que el desenga\u00f1o nuestro, de bastantes intelectuales, coincidi\u00f3 temporalmente con el cabreo de muchos obreros ante cosas que pr\u00e1cticamente no hemos hablado pero desde mi punto de vista son importantes. Ya s\u00e9 que ah\u00ed vamos a disentir pero lo digo, los Pactos de la Moncloa. Los Pactos de la Moncloa, para toda esta gente que coincid\u00edamos en lo que he dicho esta ma\u00f1ana, y una parte importante no de la clase obrera sino de la vanguardia de la clase obrera, fue en cierto modo el reconocimiento de que les hab\u00edan partido el espinazo. Y eso tuvo una repercusi\u00f3n muy grande porque la mayor parte de los intelectuales comprometidos pensaba que la clase obrera era el sujeto principal del cambio, de la transformaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Concluyo: dejando aparte este tema del desencanto, a m\u00ed s\u00ed que me parece que ser\u00eda importante un tipo de reconsideraci\u00f3n cr\u00edtica de esos a\u00f1os de la transici\u00f3n que incluya la autocr\u00edtica, la autocr\u00edtica de verdad, no la autocr\u00edtica en el sentido en el que la mayor parte de las veces se ha empleado esa palabra en la mayor parte de las reuniones que hac\u00edamos en las que algunos dec\u00edan \u00abte voy a pasar una dur\u00edsima autocr\u00edtica\u00bb que siempre acababa siendo no la cr\u00edtica de quien hablaba, sino la cr\u00edtica del otro, de los otros.<\/p>\n<p>Esto deber\u00edamos hacerlo realmente en serio, deber\u00edamos reconocer en alg\u00fan momento, algunos, no digo todos, los que tengan que reconocerlo, que en la apreciaci\u00f3n de la correlaci\u00f3n de fuerzas, vamos a decirlo as\u00ed, existente en el pa\u00eds entre 1975 y 1977 nos equivocamos. O, si prefer\u00eds que no os incluya en el nos y este no sea un plural mayest\u00e1tico, yo por lo menos me equivoqu\u00e9.<\/p>\n<p><strong>4. Sobre el tema de Espa\u00f1a y las cuestiones nacionales.<\/strong><\/p>\n<p>La verdad es que no pensaba hablar m\u00e1s, ya he confesado mis pecados. Con lo que ha rezado mi abuela Guadalupe por m\u00ed, espero librarme del purgatorio.<\/p>\n<p>Sobre este tema al que habr\u00eda que dedicar seguramente una sesi\u00f3n entera, seria, larga, etc., s\u00f3lo quiero decir una cosa que es absolutamente anecd\u00f3tica. Trabajando para esta cosas que ahora le piden mucho a uno, que es que vaya a dar una charla sobre la Segunda Rep\u00fablica, sobre la Tercera Rep\u00fablica, me encontr\u00e9 con una serie de textos, de Pi i Margall, de Estanislau Figueras y Moragas, etc. Me encontr\u00e9, dec\u00eda, con una an\u00e9cdota que me ha hecho pensar bastante, que tengo metida en la cabeza, y que creo que puede ser interesante para todos, que es la de c\u00f3mo acaba el proyecto, el borrador de lo que pudo ser la primera Rep\u00fablica federal espa\u00f1ola, la primera, con Estanislau Figueras de presidente. Cuentan los historiadores que estudiando lo que queda del borrador de lo que ten\u00eda que ser la Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica federal espa\u00f1ola, que Estanislau Figueras, que presid\u00eda la reuni\u00f3n, que era el presidente en funciones, se cabre\u00f3 tanto que a pesar de que los all\u00ed presentes eran de lengua castellana, le salieron las tripas y en un determinado momento dijo: \u00abEstic fins els collons de tots nosaltres!\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando lo le\u00ed pens\u00e9: en este mundo nuestro todo el mundo hubiera dicho: \u00abEstoy hasta los cojones de todos vosotros\u00bb. Pero Figueras dijo \u00abde todos nosotros\u00bb. Y esto me parece que podr\u00eda ser el inicio de una gran amistad.<\/p>\n<p><strong>5. Intervenci\u00f3n final.<\/strong><\/p>\n<p>Tengo que decir dos cosas, breves. Una en nombre de la modestia y otra en nombre de la autocr\u00edtica. La de la modestia: te agradezco mucho la referencia El\u00edas pero no es mi programa. He dicho esta ma\u00f1ana: con estos seis puntos trato de resumir lo que..,<\/p>\n<p><strong>El\u00edas D\u00edaz<\/strong>: T\u00fa los has enunciado ordenadamente.<\/p>\n<p>Exacto. No me he hecho m\u00e1s que resumir.<\/p>\n<p>Segundo, en nombre de la autocr\u00edtica. Celia [Amor\u00f3s] tiene toda la raz\u00f3n y si esto no est\u00e1 aqu\u00ed es porque no estaba all\u00ed y esto tenemos que reconocerlo los que s\u00ed que est\u00e1bamos all\u00ed en aquel momento, que \u00e9ramos unos cafres en aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>Estaba la demanda de las mujeres, estaba la demanda de la lucha feminista, pero no estaba recogido, integrado en lo que era la lucha pol\u00edtica. Yo todav\u00eda me acuerdo de las primeras reuniones acerca de feminismo y mujeres de la revista mientras tanto, y se supone que all\u00ed todos \u00e9ramos feministas y la revista ten\u00eda su franja violeta25, y a los diez minutos las mujeres nos estaban poniendo a parir con toda la raz\u00f3n. O sea que, en nombre de la autocr\u00edtica hist\u00f3rica, pues efectivamente habr\u00eda que decir que ah\u00ed tienes toda la raz\u00f3n y que eso no estaba integrado en un programa<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se podr\u00eda a\u00f1adir que en el tiempo transcurrido entre 1975 y 2011 pues a lo mejor algo hemos aprendido de todo esto, los chicos quer\u00eda decir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Anexo 1: Fin del desencanto. \u00bfFinal del encantamiento?<\/h3>\n<p><em>Publicado como nota editorial en <\/em>mientras tanto<em>, 1 (noviembre\/diciembre 1979), pp. 9-11.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se tiene la impresi\u00f3n de que ese estado de \u00e1nimo tan difuso al que ha dado en llamarse <em>desencanto<\/em> est\u00e1 tocando a su fin. Un primer s\u00edntoma de ello es el aumento de la participaci\u00f3n popular en las movilizaciones que se han sucedido al iniciarse el oto\u00f1o con los temas de la ense\u00f1anza, la pol\u00edtica energ\u00e9tica y la situaci\u00f3n laboral como fondo. Pues en ellas, adem\u00e1s del n\u00famero de ciudadanos activos, vuelve a destacar la continuidad de las acciones y la tensi\u00f3n pol\u00edtico-moral de los sujetos afectados. Hay sobre todo en esta sucesi\u00f3n de encierros y de salida a la calle una dignidad reivindicativa que permite augurar el inicio de una nueva fase en las relaciones entre las clases sociales y tambi\u00e9n en la forma misma de hacer pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Bastar\u00e1 con indicar un par de novedades en apoyo de lo dicho; si hasta ahora las manifestaciones contrarias al plan energ\u00e9tico nacional y a la difusi\u00f3n de la energ\u00eda nuclear hab\u00edan cuajado principalmente en las zonas del pa\u00eds mejor situadas desde el punto de vista econ\u00f3mico global, los \u00faltimos meses han puesto de relieve que la oposici\u00f3n al nuevo curso energ\u00e9tico y a los peligros que este conlleva cuenta ya con la voluntad activa de importantes sectores sociales en algunas de las regiones m\u00e1s expoliadas y sufrientes de la geograf\u00eda espa\u00f1ola. Eso quiere decir \u2013o por lo menos puede querer decir\u2013 que la disposici\u00f3n antinuclear empieza a rebasar el umbral de la resistencia y de la contrainformaci\u00f3n para tomar cuerpo social.<\/p>\n<p>Otro dato es la participaci\u00f3n en primer plano de trabajadores, sindicados o no, en las movilizaciones producidas por el d\u00e9ficit escolar y el progresivo deterioro de la escuela p\u00fablica. Ya que, aunque cuando existe una larga historia de declaraciones por parte de los sindicatos propugnando la extensi\u00f3n de la ense\u00f1anza p\u00fablica y la ruptura de los h\u00e1bitos antidemocr\u00e1ticos de gesti\u00f3n propios del franquismo en este campo, todo aquel que tenga un poco de experiencia combativa en este asunto sabe de las dificultades que han existido hasta ahora para fundir en un mismo proyecto y en una misma acci\u00f3n las reivindicaciones laborales elementales y la exigencia de escolaridad general para los hijos de los oprimidos.<\/p>\n<p>En definitiva, si \u2013por seguir limit\u00e1ndonos a esos dos ejemplos\u2013 el movimiento antinuclear empieza a contar en sus filas con campesinos y obreros del campo, la acci\u00f3n en favor de la dignificaci\u00f3n de las instituciones escolares y de un trabajo justo para el sector m\u00e1s maltratado de los ense\u00f1antes cuenta ya, tambi\u00e9n en la calle, con la colaboraci\u00f3n, la adhesi\u00f3n e incluso el protagonismo de asalariados de diferentes ramos de la industria.<\/p>\n<p>Por debajo de esos s\u00edntomas varios, cuya materializaci\u00f3n parece ser un rearme ideal de varios sectores de la clase obrera, destaca un panorama econ\u00f3mico y social de singular crudeza. Una vez liquidada la perplejidad producida por los meses de consenso, los trabajadores, esto es, la mayor\u00eda del pa\u00eds, se encuentran con un cuadro global bastante tenebroso: los derechos sindicales conquistados durante la dictadura de Franco corren el riesgo de ser recortados; el paro sigue en aumento; la inflaci\u00f3n \u2013m\u00e1s all\u00e1 del debate formal en torno a un 1 o 2% en m\u00e1s o en menos\u2013 no ha dejado de ser galopante; la patronal act\u00faa con impunidad cerrando empresas en per\u00edodo de vacaciones mientras exige la congelaci\u00f3n de salarios ahora con la promesa de crear puestos de trabajo pasado ma\u00f1ana, o bien pasa sencillamente a la provocaci\u00f3n antiobrera; el gasto p\u00fablico sigue cumpliendo la misma funci\u00f3n social de antes, acomod\u00e1ndose ahora al giro conservadurista que se observa en toda la Europa occidental, y el nuevo sistema impositivo compite con la aparici\u00f3n de una nueva e insolidaria picaresca. Al mismo tiempo aumentan las subvenciones a la ense\u00f1anza privada mientras la ense\u00f1anza p\u00fablica retrocede y a la iglesia clama en favor de la libertad de conciencia individual y de la privatizaci\u00f3n respondiendo de este modo a las concesiones que en su d\u00eda hicieran las dos principales partidos de la izquierda tanto en lo material como en el plano de las creencias.<\/p>\n<p>Y sin embargo no puede decirse que todos esos hechos sean nuevos. En realidad algunos de ellos estaban ah\u00ed, a la vista. Lo nuevo tal vez sea el redescubrimiento del cuadro de conjunto por parte de no pocos conciudadanos que durante un par de a\u00f1os parecen haber cre\u00eddo, incluso desde abajo, que pod\u00eda aprovecharse la nueva coyuntura de las libertades conquistadas para arrimarse a su buen \u00e1rbol mientras se perd\u00edan en el bosque de las palabras adormecidas. Este ver s\u00f3lo la propia parcela ignorando el marco general ha ido dando lugar a muchos desenga\u00f1os y desconfianzas. Pero tambi\u00e9n y particularmente al resurgimiento de no pocos vicios hisp\u00e1nicos que parec\u00edan definitivamente desterrados por los a\u00f1os de solidaridad ante la miseria, el miedo y la falta de libertades. De ah\u00ed las nostalgias, esperadas en la derecha porque no se domina en vano durante cuarenta a\u00f1os; pero que se hicieron tambi\u00e9n inevitables en la izquierda porque no en vano el dictador, contra nuestras esperanzas, muri\u00f3 amparado en el poder. Y de ah\u00ed, adem\u00e1s, los corporativismos, el esp\u00edritu estamental en el mundo laboral, las carreras desenfrenadas entre profesionales, el particularismo oportunista en las nacionalidades hist\u00f3ricas o el in\u00fatil rebuscar en el ba\u00fal de las banderas en otras tierras, igualmente hist\u00f3ricas, en las que habr\u00eda bastado con mirar hacia abajo, hacia los humillados, para saber y ense\u00f1ar a los dem\u00e1s que el estado franquista no fue suyo sino que esquilm\u00f3 a sus campesinos llevando a los hombres a la emigraci\u00f3n y dejando desertizadas las tierras.<\/p>\n<p>Eran, pues, demasiadas desenga\u00f1os, demasiadas nostalgias como para que cupieran en un solo desencanto. Por eso ha habido y hay varios desencantados y de varios tipos. Nada mas lejos de la realidad que interpretar reductivamente ese estado de \u00e1nimo euforizando acerca del partido de los abstencionistas, como si estos fueran el principal bloque de izquierdas en el pa\u00eds, o especulando sobre el espacio pol\u00edtico que ese mismo hecho dejar\u00eda para la formaci\u00f3n de un nuevo partido intermedio entre la UCD y el PSOE. \u00bfC\u00f3mo equiparara cosas tan distintas \u2013y tan obvias\u2013 como el abstencionismo combativo de una parte de la poblaci\u00f3n del Pa\u00eds Vasco con el hast\u00edo o la indiferencia del campesino gallego, la nostalgia de los derechistas silenciosos, el apoliticismo tradicional de los anarquistas, las desilusiones de una parte de la izquierda revolucionaria, o, m\u00e1s sencillamente, la perplejidad de trabajadores hartos de mirar sin ver las c\u00e9lebres contrapartidas del Pacto de la Moncloa.<\/p>\n<p>Algunos de esos desencantos empiezan a ceder ahora. En las acciones m\u00e1s recientes apuntan, a parecer, otras actitudes. Es solo un s\u00edntoma, Y un s\u00edntoma no es raz\u00f3n suficiente para echar al vuelo las campanas del optimismo, sobre todo si a \u00e9l se opone como se est\u00e1 oponiendo, un bloque dominante que en general sale reforzado por la extensi\u00f3n de la apat\u00eda en la izquierda durante estos a\u00f1os. Sin embargo, es posible que el final del desencanto de algunos acelere el fin de encantamiento de otros. Una coincidencia as\u00ed contribuir\u00eda a la reactivaci\u00f3n de las fuerzas sociales dominadas hasta ahora. Tiempo al tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Anexo 2: \u00bfPor qu\u00e9 los intelectuales de izquierda se hacen de derechas? El truco de la autocr\u00edtica.<\/h3>\n<p><em>Publicado en <\/em>El Pa\u00eds<em>, 18\/III\/2007<\/em>. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/03\/18\/opinion\/1174172415_850215.html\">https:\/\/elpais.com\/diario\/2007\/03\/18\/opinion\/1174172415_850215.html<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No ser\u00e9 yo quien vaya a negar la evidencia. Que bastantes personas que se dec\u00edan de izquierdas, e incluso revolucionarias, en la d\u00e9cada de los sesenta o los setenta, se han hecho luego de derechas es un hecho. Se suele hablar de los casos m\u00e1s llamativos en el \u00e1mbito pol\u00edtico, el de aquellas personas que un d\u00eda fueron la izquierda de la izquierda y hoy son la derecha de la derecha. Pero el proceso es m\u00e1s amplio y m\u00e1s profundo. Afecta tambi\u00e9n a intelectuales de lo que un d\u00eda fue la izquierda moderada o \u00absocialdem\u00f3crata\u00bb, como sol\u00eda decirse. Para hacerse una idea basta con comparar a este respecto lo que dec\u00eda el entonces \u00abcompa\u00f1ero Miguel\u00bb, en la Escuela de Verano del PSOE de 1976, con lo que suele decir Miguel Boyer en los \u00faltimos tiempos: de propugnar la nacionalizaci\u00f3n de la banca, las el\u00e9ctricas y la siderurgia, a la FAES de Aznar.<\/p>\n<p>El fen\u00f3meno no es nuevo. El transformismo de los intelectuales es algo tan antiguo y tan repetido que volver sobre el asunto resultar\u00eda tedioso si no fuera porque en ese paso hay implicadas algunas tragedias que a veces se olvidan. S\u00f3lo recordar\u00e9 una: la conversi\u00f3n de Benito Mussolini, palad\u00edn del socialismo maximalista italiano y fundador luego del partido fascista. Tragedias aparte, la cosa es tan aburrida que los intelectuales europeos que se mantuvieron leales a la izquierda siempre escribieron sobre el transformismo de los otros con iron\u00eda o sarcasmo. Recuerdo tres casos, pero hay m\u00e1s. El de Gramsci, definiendo a Marinetti y a los futuristas italianos como ni\u00f1os que se han divertido coqueteando con los proletarios para acabar volviendo al redil de la propia clase cuando pintan bastos. El de Brecht, redactando el libro de los tuis para distinguir entre intelectuales e intelectualines en la crisis. Y el de Luk\u00e1cs, ironizando sobre la falta de columna vertebral de los intelectuales tr\u00e1nsfugas como una ventaja fisiol\u00f3gica que permite al susodicho agusanarse ante el Poder.<\/p>\n<p>As\u00ed que, por ah\u00ed, nada nuevo bajo el sol. Vamos con las novedades. En Espa\u00f1a hay dos que subrayar. Una es la pr\u00e1ctica consistente en agrandar el propio pasado revolucionario para luego, bajo la apariencia de estar haciendo razonable autocr\u00edtica, poner a caldo, por antiguos, a los colegas que s\u00ed fueron de izquierdas y siguen si\u00e9ndolo. La operaci\u00f3n suele dar buenos dividendos en la sociedad del espect\u00e1culo. Pues las personas j\u00f3venes, que no tienen por qu\u00e9 saber lo de izquierdas que el agrandado fue en su juventud, reciben el mensaje y piensan: los intelectuales que resisten son dogm\u00e1ticos. En suma, el viejo truco de la autocr\u00edtica que en el fondo es s\u00f3lo ret\u00f3rica para criticar a la izquierda real, a la izquierda socialmente coherente.<\/p>\n<p>La otra particularidad recurrente en la sociedad medi\u00e1tica de la Espa\u00f1a actual consiste en llamar intelectual a cualquier cosa. En esto, los medios de intoxicaci\u00f3n de masas de la derecha pol\u00edtica vienen jugando un papel preponderante. Primero desprestigian a los pocos intelectuales serios que hay y luego elevan a la categor\u00eda de intelectual al tr\u00e1nsfuga que en el pasado fue, a lo sumo, un politicastro o un escribidor de catecismos. Elevado el tal a los altares de la intelectualidad, lo colocan a continuaci\u00f3n en la lista de los objetos consumibles. Y as\u00ed se hincha la n\u00f3mina de los supuestos intelectuales que fueron rojos y ahora son azules.<\/p>\n<p>Una de las consecuencias perversas de estas dos cosas es que al final, y el final es ahora, el amable lector acaba crey\u00e9ndose lo que dice el intelectual que dice que fue de izquierdas y lo que dicen los medios de la derecha del politicastro convertido en intelectual por arte de birlibirloque. La otra prensa, los otros medios que no se quieren de derechas, suelen hacer eco. Y as\u00ed vamos perdiendo cualquier concepto serio de las palabras \u00abintelectual\u00bb e \u00abizquierda\u00bb. Para no gastar papel lo dir\u00e9 dr\u00e1sticamente, en dos frases. Una: no he conocido a ning\u00fan intelectual de verdad, que fuera de izquierdas de verdad, y que al mismo tiempo dijera de s\u00ed mismo que era un \u00abintelectual\u00bb y \u00abde izquierdas\u00bb. Les bastaba con ser \u00abrojos\u00bb y con tener pensamiento propio. Por algo ser\u00e1. Dos: la n\u00f3mina habitual de los intelectuales de izquierda que se pasan a la derecha en este pa\u00eds est\u00e1 hinchad\u00edsima, pues se tiende a llamar intelectuales a muchos que no lo son y se tiende a considerar de izquierdas a otros tantos que s\u00f3lo lo fueron en su imaginaci\u00f3n de ahora.<\/p>\n<p>Paralelamente se recorta (a veces hasta el doloroso olvido) la lista de quienes, con los distingos de rigor, se han mantenido leales a los valores de la izquierda que defendieron en el pasado. La visi\u00f3n period\u00edstica de la historia, el presentismo y la tendencia a convertirlo todo en espect\u00e1culo, en titular o en publicidad tienen mucha culpa en esto. Y es ya evidente para cualquier lector habitual de peri\u00f3dicos y semanarios culturales que la culpa de la hinchaz\u00f3n de aquella n\u00f3mina y del ninguneo de los otros no corresponde s\u00f3lo a lo que se viene llamando \u00abla caverna\u00bb. Tambi\u00e9n <em>El Pa\u00eds<\/em>, entre otros, tiene su parte de culpa.<\/p>\n<p>Me pregunto, y pregunto a los que leen, si en vez de seguir hinchando el globo de los tuis y de los politicastros que se pasan a la derecha, no ser\u00eda mejor hacer algo, ahora que estamos en lo de la memoria que se quiere hist\u00f3rica, para honrar a los intelectuales de izquierdas que se han mantenido leales. Sobre todo a aquellos que han seguido trabajando, escribiendo y actuando a favor de los de abajo sin mayor impacto medi\u00e1tico. Lo que queda de izquierda digna de ese nombre debe mucho a \u00e9stos, varones y mujeres. Son los intelectuales que han enlazado los ideales social-comunistas o libertarios de la izquierda de ayer con las luchas de hoy en favor de la democracia participativa, de la diversidad en la igualdad, de la econom\u00eda social ecol\u00f3gicamente fundamentada, de los anhelos de los an\u00f3nimos a los que un d\u00eda llamamos pueblo. Honremos, pues, lo que \u00e9stos han hecho como intelectuales de verdad y el valor de su resistencia \u00e9tico-pol\u00edtica. Y dejemos ya de hinchar el globo del transformismo. A lo mejor as\u00ed se invierte la tendencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Anexo 3: \u00bfPor qu\u00e9 en Espa\u00f1a un gran n\u00famero de trabajadores vota a la derecha? Pregunta de Miguel Riera para <em>El viejo topo<\/em>.<\/h3>\n<p><em>Fechado en 2008. Salvo error por mi parte, no lleg\u00f3 a publicarse.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para contestar bien a la pregunta hay que ir por pasos.<\/p>\n<p>1\u00ba. Siempre ha habido un n\u00famero importante de trabajadores (manuales e intelectuales) que <em>son<\/em> de derechas. La ideolog\u00eda dominante ha sido y es la ideolog\u00eda de la clase dominante. Conviene subrayar eso porque, cuando se habla de trabajadores en general, a veces se olvida, idealizando las actitudes y comportamientos pol\u00edtico-ideol\u00f3gicos de una clase obrera que nunca ha tenido ni tendr\u00e1 Para\u00edso.<\/p>\n<p>2\u00ba. Dec\u00eda Marx, con cierta melancol\u00eda, que \u00abla clase obrera o es revolucionaria o no es nada\u00bb. Creo que lo de \u00abnada\u00bb es mucho decir. Pero se puede traducir eso a lo que est\u00e1 ocurriendo en nuestra \u00e9poca: cuando se pierde la conciencia de clase (o ni siquiera se ha tenido) una parte importante de los trabajadores tiende a identificarse con los que mandan (en los lugares de trabajo, en el Estado o en la comunidad). Y eso empuja hacia el conservadurismo de derechas.<\/p>\n<p>3\u00ba. Los ideales y valores de izquierda propiamente dichos (socialistas, comunistas, anarquistas, libertarios) est\u00e1n por los suelos como consecuencia de fracasos y derrotas bien conocidos. Ese reflujo viene de lejos y el reflejo del mismo se nota en el conjunto de la sociedad. Por tanto, tambi\u00e9n entre los trabajadores. En Espa\u00f1a, ya en las primeras elecciones democr\u00e1ticas hubo un buen porcentaje de trabajadores que votaron a la derecha. El franquismo influy\u00f3 mucho en eso, pero no s\u00f3lo el franquismo.<\/p>\n<p>4\u00ba. Los trabajadores notan (intuyen o saben) que en este momento no hay programa propiamente de izquierdas en el sentido dicho en el punto anterior. Ni aqu\u00ed ni en los pa\u00edses pr\u00f3ximos. Raz\u00f3n por la cual una parte de los trabajadores que eran de izquierdas van perdiendo no s\u00f3lo ideales y valores sino hasta las ilusiones. Y una vez perdidos ideales, valores e ilusiones s\u00f3lo queda ya el c\u00e1lculo estrechamente pol\u00edtico sobre a qu\u00e9 derecha (m\u00e1s o menos) votar.<\/p>\n<p>5\u00ba. Cuando los ideales y los valores se diluyen y el programa falta puede quedar todav\u00eda la organizaci\u00f3n pol\u00edtica (el partido o los partidos); pero en este momento tambi\u00e9n la organizaci\u00f3n hace aguas por varios costados, aqu\u00ed y en los pa\u00edses pr\u00f3ximos. Las divisiones, las escisiones y el cainismo est\u00e1n matando la organizaci\u00f3n de la izquierda propiamente dicha. Y en estas condiciones, los trabajadores con conciencia que quedan se sienten indefensos, no tienen a qu\u00e9 agarrarse pol\u00edticamente (otra cosa es si tienen a qu\u00e9 agarrarse sindicalmente). De ah\u00ed que aumente el n\u00famero de los que se agarran instintivamente al <em>qualunquismo<\/em> de turno.<\/p>\n<p>6\u00ba. No siendo ya la f\u00e1brica, el tajo, el taller, etc., lugar para la configuraci\u00f3n de la conciencia pol\u00edtica, ni lugar para configurar identidad y cultura como clase, el obrero est\u00e1 m\u00e1s indefenso que otros ciudadanos ante los fen\u00f3menos sociales nuevos, por ejemplo, ante los nuevos flujos migratorios. Una parte de los trabajadores que se sienten indefensos no perciben ya al inmigrante como hermano explotado en el trabajo sino como una competencia amenazante. Y ese sentimiento empuja a sectores cada vez m\u00e1s numerosos en los cinturones industriales, y en los barrios obreros, hacia la conservaci\u00f3n, hacia la derecha, Aqu\u00ed, en Francia, en Italia y en otros muchos lugares.<\/p>\n<p>7\u00ba. Los trabajadores en general perciben que hace ya mucho tiempo que no hay un obrero en los parlamentos que pueda representar sus intereses. Parad\u00f3jicamente, varios otros sectores sociales tienen ahora \u00abcuotas\u00bb de representaci\u00f3n. Ellos, como tales, ni eso. De tal percepci\u00f3n nace el sentimiento de que, en el fondo, todos los partidos parlamentarios son iguales. No es verdad, pero lo parece. Y una de las formas m\u00e1s r\u00e1pidas de irse desplazando hacia la derecha es llegar a la conclusi\u00f3n de que <em>todo es parte de la misma mierda<\/em>. Pues una vez dicho eso, primero se cae en el sectarismo (\u00abs\u00f3lo mi partido est\u00e1 a salvo de la porquer\u00eda\u00bb) e inmediatamente despu\u00e9s, cuando vienen mal dadas, en la adoraci\u00f3n (por c\u00ednica que \u00e9sta sea) del Poder (o del podercito m\u00e1s pr\u00f3ximo), que es la base de la ideolog\u00eda derechista y conservadora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Anexo 4: El 1968 a Catalunya: m\u00e8rits i insufici\u00e8ncies<\/h3>\n<p><em>Conferencia Museu d&#8217;Hist\u00f2ria de Catalunya: 20 de enero 2009.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. El dato b\u00e1sico de partida para analizar la repercusi\u00f3n de lo que gen\u00e9ricamente se llama \u00abel 68 en Catalunya\u00bb (y en Espa\u00f1a) es, en mi opini\u00f3n, el siguiente: la influencia de los principales movimientos estudiantiles de ese a\u00f1o se hace presente aqu\u00ed al comenzar, en octubre\/noviembre, el curso 1968-1969, es decir, cuando aquellas movilizaciones (no s\u00f3lo estudiantiles, por cierto) ya hab\u00edan sido derrotadas y el reflujo del movimiento en Francia era muy patente.<\/p>\n<p>Es moral y pol\u00edticamente comprensible que el movimiento de mayo del 68 se despidiera en Par\u00eds con estas palabras: \u00abFue s\u00f3lo el comienzo; el combate contin\u00faa\u00bb. Pero lo cierto es que al iniciarse el curso 68-69 los estudiantes de la Universidad de Barcelona estaban divididos sobre esto: unos pensaban que, efectivamente, el mayo franc\u00e9s s\u00f3lo hab\u00eda sido el comienzo (de una fase revolucionaria) mientras que otros pensaban, atendiendo a la victoria incuestionable de la derecha en las elecciones en Francia, que aquello hab\u00eda sino m\u00e1s bien un final de \u00e9poca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2. Aunque no creo que la discusi\u00f3n sobre si el 68 franc\u00e9s era un comienzo o m\u00e1s bien un final haya sido el elemento decisivo para explicar lo que hizo el movimiento estudiantil aqu\u00ed, s\u00ed que me parece que vale la pena dedicar unas palabras al contexto internacional de la \u00e9poca.<\/p>\n<p>Par\u00eds y Praga fueron, inequ\u00edvocamente, dos derrotas, y no s\u00f3lo simb\u00f3licas, de la nueva forma de pensar social-comunista-libertaria que hab\u00eda surgido de la cr\u00edtica simult\u00e1nea del estalinismo y del nuevo an\u00e1lisis del capitalismo en su fase tard\u00eda (que se dec\u00eda entonces). Los estudiantes de entonces ten\u00edan por h\u00e1bito relacionar todo con todo y enmarcar lo que hac\u00edan (o cre\u00edan hacer) en la situaci\u00f3n mundial del capitalismo y del imperialismo. Desde el punto de vista metodol\u00f3gico seguramente hac\u00edan bien operando as\u00ed. Pero, si uno se atiene al euf\u00f3rico optimismo que reinaba en las vanguardias estudiantiles del 68-70, no es nada seguro que se estuviera acertando, en cambio, en el an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n mundial.<\/p>\n<p>Ya antes del verano del 68, es decir, antes de las derrotas de Par\u00eds y Praga, se pod\u00eda percibir en el mundo el reflujo del movimiento revolucionario con el que se pretend\u00eda enlazar, esto es, de un movimiento revolucionario que hab\u00eda estado mayormente alimentado, en \u00c1frica, Asia y Latinoam\u00e9rica, por la guerrilla y por los movimientos de liberaci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>En efecto, para esas fechas Lumumba hab\u00eda sido asesinado; el movimiento guerrillero estaba retrocediendo en \u00c1frica; Indonesia hab\u00eda vivido una de las mayores represiones anticomunistas de la historia del siglo XX; y el conflicto chino-sovi\u00e9tico no s\u00f3lo divid\u00eda al llamado \u00absistema socialista\u00bb sino que amenazaba con hacerse armado. La palabra de Ernesto Che Guevara tantas veces repetida \u2013\u00abcrear varios Vietnam\u00bb\u2013 no hab\u00eda cuajado: el propio Guevara hab\u00eda salido derrotado del Congo en 1965 y su guerrilla fue, finalmente, liquidada en Bolivia. En una palabra: la contraofensiva imperialista en el mundo era ya un hecho en 1968.<\/p>\n<p>Quedaba Vietnam: all\u00ed no s\u00f3lo se resist\u00eda en nombre del socialismo y de la liberaci\u00f3n nacional, sino que se estaba poniendo en dificultades a la mayor de las potencias militares de la \u00e9poca, los EEUU de Norteam\u00e9rica. Pero Vietnam, que era en 1968, por as\u00ed decirlo, la excepci\u00f3n, fue presentada por los estudiantes revolucionarios del momento como la regla general de una nueva ofensiva revolucionaria que aparentemente coincid\u00eda con la rebeli\u00f3n estudiantil. As\u00ed se interpret\u00f3 tambi\u00e9n la historia de los \u00faltimos a\u00f1os de Guevara: no como una derrota sino como otro anuncio de la nueva ofensiva. En ese traspi\u00e9s anal\u00edtico de la excepci\u00f3n a la regla est\u00e1, en mi opini\u00f3n, el origen del espejismo del 68-69 aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Es verdad que en el momento en que transcurren los acontecimientos nunca se tienen todos los datos de los que despu\u00e9s puede disponer el historiador. Por ejemplo, casi nadie, entre los estudiantes del 68, conoc\u00eda entonces la complejidad del pensamiento de Guevara ante la situaci\u00f3n en \u00c1frica (cosa que ahora conocemos por la publicaci\u00f3n su diario dedicado al Congo). Pero a\u00fan as\u00ed, hab\u00eda datos suficientes como para pensar que, en lo que ata\u00f1e al movimiento revolucionario mundial, se estaba entrando ya en una fase de reflujo.<\/p>\n<p>Leyendo los documentos que han quedado de aquellos meses creo que puede decirse que, por lo general, la vanguardia del movimiento estudiantil del 68 en Catalunya (y no s\u00f3lo en Catalunya) interpret\u00f3 las cosas en el sentido contrario. No pretendo hacer aqu\u00ed un juicio pol\u00edtico sobre esto. S\u00f3lo adelanto una hip\u00f3tesis historiogr\u00e1fica para la discusi\u00f3n de las insuficiencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>3. En cualquier caso, para lo que nos trae aqu\u00ed, lo importante es relacionar lo que he dicho en el punto 1 (que las movilizaciones en Catalunya se producen cuando ya hab\u00eda sido derrotado el movimiento en Francia y su reflujo era muy patente) con otro hecho que a veces no se valora suficientemente: la acentuaci\u00f3n de la represi\u00f3n por parte del r\u00e9gimen franquista durante buena parte de los a\u00f1os 1968 y 1969. Casi todo el a\u00f1o 1969 estuvo marcado en Espa\u00f1a por la imposici\u00f3n de un estado de excepci\u00f3n que dur\u00f3 desde el 24 de enero hasta el verano con cierres continuos de universidades, presencia constante de la polic\u00eda en ellas y numeros\u00edsimas detenciones de estudiantes.<\/p>\n<p>Para el an\u00e1lisis de lo ocurrido en Catalunya en 1968-1969 esta acentuaci\u00f3n de la represi\u00f3n es muy relevante. Pues a la expulsi\u00f3n de la universidad de los delegados, subdelegados y otros muchos estudiantes y profesores que hab\u00edan contribuido a crear el SDEUB entre 1966 y 1967 se uni\u00f3 la expulsi\u00f3n de los profesores m\u00e1s activos, el expediente abierto a casi centenar y medio de estudiantes que se hab\u00edan reunido en la Escuela de Arquitectura en enero del 68 y, finalmente, la detenci\u00f3n de buena parte de la vanguardia estudiantil a comienzos del a\u00f1o siguiente.<\/p>\n<p>Para hacerse una idea de lo que esto pudo significar para el movimiento estudiantil en 1968-1969 conviene recordar que expulsiones de la universidad, expedientes abiertos, env\u00edos forzosos al servicio militar, detenciones y encarcelamientos afectaron a varios centenares de estudiantes, sin duda los m\u00e1s activos del momento. En una universidad que deb\u00eda tener por entonces un total de seis mil y pico estudiantes la cifra de represaliados que he dado es muy alta. Puede que, como consecuencia de la represi\u00f3n, haya quedado total o parcialmente fuera de la universidad el 10% de los matriculados.<\/p>\n<p>Ya eso, entre otras cosas, sirve para explicar que el curso 68-69 no haya sido especialmente feliz en Barcelona desde el punto de vista de las movilizaciones estudiantiles. Antes ya del mayo franc\u00e9s la vanguardia de las movilizaciones se hab\u00eda trasladado a otras universidades (Madrid y Santiago, sobre todo). Se ha dicho muchas veces y es verdad: nuestro 68 fue el 66. A lo que habr\u00eda que a\u00f1adir para precisar: esto es as\u00ed si hemos de juzgar por la participaci\u00f3n estudiantil en las protestas y movilizaciones.<\/p>\n<p>Antes del mayo franc\u00e9s la acci\u00f3n m\u00e1s importante del movimiento estudiantil catal\u00e1n fue el encierro, en enero del 68, en la Escuela de la Arquitectura precisamente para protestar contra la represi\u00f3n. Aquel encierro, adem\u00e1s de originar nuevos expedientes, cre\u00f3 m\u00e1s divisi\u00f3n en el movimiento. El 1\u00ba de mayo de aquel mismo a\u00f1o, convocado en el Tur\u00f3 de la Peira, coincidi\u00f3 con las noticias que llegaban de Francia sobre las movilizaciones all\u00ed, pero la participaci\u00f3n estudiantil fue m\u00ednima. Y el 11 de septiembre del 68, convocado por el PSUC y otras fuerzas pol\u00edticas antifranquistas en la Plaza de Urquinaona, tambi\u00e9n tuvo un seguimiento menor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>4. La novedad o innovaci\u00f3n del movimiento estudiantil en Catalu\u00f1a despu\u00e9s del mayo franc\u00e9s, sobre todo desde octubre de 1968, no se encontrar\u00e1, por tanto, en el plano estrictamente pol\u00edtico o en un aumento de la participaci\u00f3n en las movilizaciones, sino en otros \u00e1mbitos. En mi recuerdo, esos otros \u00e1mbitos que hay que considerar fueron principalmente dos.<\/p>\n<p>En primer lugar, surgen entonces nuevas formas de protesta y de lucha, claramente influidas por las vanguardias de los movimientos estudiantiles europeos y (en menor medida) norteamericanos.<\/p>\n<p>En segundo lugar, y esto en un sentido m\u00e1s capilar pero tambi\u00e9n en relaci\u00f3n con algunas de las ideas de los movimientos estudiantiles europeos del 68, se produce entonces un importante cambio socio-cultural que afect\u00f3 no s\u00f3lo a la vanguardia del movimiento estudiantil sino a los j\u00f3venes universitarios en general.<\/p>\n<p>Las dos cosas tienen que ver con la radicalizaci\u00f3n de un movimiento estudiantil que, adem\u00e1s de antifranquista, se quer\u00eda ya y se proclamaba anticapitalista y anti-imperialista y, en algunos, casos anti-burgu\u00e9s y\/o proletario. En la proclama anticapitalista influy\u00f3 mucho la difusi\u00f3n de las ideas de \u00ablas tres M\u00bb, como dec\u00edan los estudiantes franceses: Marx, Mao, Marcuse. En la proclama anti-imperialista, lo decisivo fue la importancia que entonces se dio a la protesta contra la intervenci\u00f3n norteamericana en Vietnam. De la proclama anti-burguesa hay numerosas muestras en las octavillas del momento y tal vez la titulada \u00abLos hijos de la burgues\u00eda han dicho basta\u00bb sea la m\u00e1s significativa de las lanzadas por entonces en la Universidad de Barcelona. Por \u00faltimo, de la relevancia que lleg\u00f3 a darse a la proletarizaci\u00f3n bastar\u00e1 con recordar aqu\u00ed el llamamiento a los estudiantes, formulado por uno de los grupos postseseantyochista, para ir a trabajar a las f\u00e1bricas del cintur\u00f3n industrial barcelon\u00e9s. Cosa que algunos estudiantes hicieron realmente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>5. De las nuevas formas de actuaci\u00f3n que entonces se impusieron en el movimiento estudiantil barcelon\u00e9s hay que destacar las sentadas, los encierros, los \u00abjuicios cr\u00edticos\u00bb a los mandarines, el uso habitual del <em>dazibao<\/em> en los patios y pasillos de las instalaciones, las ocupaciones de c\u00e1tedras y la proliferaci\u00f3n de comit\u00e9s <em>ad hoc<\/em> en las facultades universitarias; y fuera de la universidad, en las calles, la actuaci\u00f3n de comandos, las manifestaciones rel\u00e1mpago, la guerrilla urbana y los llamamientos al\u00a0 enfrentamiento directo con la polic\u00eda. Se puede decir que ah\u00ed hubo una combinaci\u00f3n de ideas procedentes de Nanterre, de los escritos de los estudiantes anti-autoritarios de Berl\u00edn, de las pr\u00e1cticas de los estudiantes californianos, del mao\u00edsmo, del guevarismo y de la revoluci\u00f3n cultural china (vista entonces casi siempre con ojos idealizadores y no s\u00f3lo por la vanguardia estudiantil).<\/p>\n<p>Formalmente todo esto representaba un cambio notable respecto de las formas de actuaci\u00f3n del movimiento estudiantil barcelon\u00e9s de los a\u00f1os anteriores. Pues la din\u00e1mica de \u00e9ste se hab\u00eda basado por lo general en la asamblea (en sus varios niveles), la huelga y la manifestaci\u00f3n en la calle, siguiendo, tambi\u00e9n por lo general, la pr\u00e1ctica tradicional del movimiento obrero y sindical.<\/p>\n<p>La imposici\u00f3n de los comit\u00e9s para llevar a cabo tal o cual actuaci\u00f3n no siempre sustitu\u00eda a las asambleas, pero en muchos casos se superpon\u00eda a las asambleas en nombre de la democracia directa o de la eficacia en la acci\u00f3n en una situaci\u00f3n represiva y de clandestinidad.<\/p>\n<p>Las sentadas y los encierros, inicialmente vistos con desconfianza por los estudiantes m\u00e1s vinculados al movimiento obrero, acabaron imponi\u00e9ndose, en parte, como prolongaci\u00f3n del \u00abNo nos mover\u00e1n\u00bb y, en parte, como consecuencia de la presencia permanente (lo que tambi\u00e9n era nuevo) de la polic\u00eda en la universidad, cosa que hac\u00eda cada vez m\u00e1s dif\u00edcil la celebraci\u00f3n de asambleas masivas.<\/p>\n<p>Los \u00abjuicios cr\u00edticos\u00bb y las ocupaciones de c\u00e1tedra, heredados del mayo franc\u00e9s, pretend\u00edan enlazar la cr\u00edtica a los contenidos de asignaturas impartidas por catedr\u00e1ticos reaccionarios o conservadores con el convencimiento de que el autoritarismo no estaba s\u00f3lo en la ideolog\u00eda franquista sino tambi\u00e9n en la forma tradicional de la relaci\u00f3n profesor-alumno, en la forma de transmitir conocimientos. Por debajo de los juicios cr\u00edticos y de las ocupaciones de c\u00e1tedra, que se hicieron habituales en las facultades de letras y econ\u00f3micas sobre todo, lat\u00edan dos ideas no siempre coincidentes: la de la autogesti\u00f3n de la universidad, protagonizada por los propios estudiantes, y la de la destrucci\u00f3n de la universidad (generalmente calificada de burguesa o tecnocr\u00e1tica).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>6. Para alguien que, como yo, volv\u00eda a la universidad de Barcelona despu\u00e9s de casi dos a\u00f1os en el desierto del Sahara y a\u00fan expedientado, con la experiencia de lo que hab\u00eda sido SDEUB a\u00fan fresca, lo que ese encontraba al iniciarse el curso 68-69 fue algo as\u00ed como una paradoja que iba a resolverse por la v\u00eda r\u00e1pida. Por una parte, el rector-represor Garc\u00eda Valdecasas y la mayor\u00eda de los decanos reaccionarios que le acompa\u00f1aron en su mandato hab\u00edan dimitido, abriendo el paso a lo que empezaba a llamarse \u00abliberalizaci\u00f3n\u00bb; por otra parte, un movimiento estudiantil internamente muy dividido y radicalizado en el que se impon\u00edan, como he dicho, formas nuevas de actuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del radicalismo hiperideol\u00f3gico y de que algunas de esas cosas me parecieran traducciones idealizadoras de los pasados vientos de Par\u00eds y de Pek\u00edn, recuerdo, sin embargo, varias de estas innovaciones en las formas de actuaci\u00f3n como aire fresco que apuntaba hacia la superaci\u00f3n de lo que yo mismo hab\u00eda llamado \u00absindicalizaci\u00f3n\u00bb de los problemas universitarios. As\u00ed que con la distancia del tiempo creo que, a pesar de los pesares, hay que considerar aquella traducci\u00f3n de ideas de otros m\u00e1s como un m\u00e9rito que como una insuficiencia de las vanguardias del movimiento estudiantil. No era, desde luego, \u00abla imaginaci\u00f3n al poder\u00bb, que se dec\u00eda, pero s\u00ed hab\u00eda un elemento imaginativo en todo eso que pronto iba a perderse.<\/p>\n<p>El otro lado de la paradoja en que nos encontr\u00e1bamos es que la ocupaci\u00f3n del rectorado de la Universidad de Barcelona, que seguramente fue la acci\u00f3n m\u00e1s importante de este movimiento, en enero del 69, se hizo directamente <em>contra el aperturismo tecnocr\u00e1tico<\/em>, entonces incipiente, y trajo como consecuencia la proclamaci\u00f3n por parte del r\u00e9gimen de un estado de excepci\u00f3n que durar\u00eda meses, har\u00eda casi imposible la continuaci\u00f3n del movimiento y cortar\u00eda de ra\u00edz lo que de imaginativo hubo en las nuevas formas de actuaci\u00f3n heredadas del mayo franc\u00e9s. As\u00ed que, como suele ocurrir en el movimiento estudiantil, hubo que volver a empezar. O casi.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>7. Y el \u00abcasi\u00bb, que digo, tiene que ver precisamente con los cambios socio-culturales que, mientras tanto, se estaban produciendo. Este es un aspecto del que se suele hablar menos cuando se habla de nuestro 68 porque de \u00e9l ha quedado poca constancia en los papeles que redactaba la vanguardia del movimiento estudiantil y al que los historiadores suelen prestar menos atenci\u00f3n porque para captarlo hay que salir de los panfletos y materiales de la \u00e9poca para adentrarse en la literatura. No s\u00e9 si existe la novela del sesentayochismo en Catalunya, pero s\u00ed que ya en los primeros relatos publicados por Montserrat Roig hay apuntes acerca de ese cambio socio-cultural que se estaba produciendo entonces.<\/p>\n<p>De entrada, la difusi\u00f3n de valores de eso que vagamente se llama el 68, y que engloba ideas de los estudiantes rebeldes norteamericanos, franceses, alemanes o italianos, represent\u00f3 un cierto cambio generacional tambi\u00e9n aqu\u00ed. El anhelo de emancipaci\u00f3n de los j\u00f3venes universitarios se acentu\u00f3 al calor de esas ideas. La cr\u00edtica a la familia tradicional, que en la promoci\u00f3n universitaria anterior era todav\u00eda vaga y soterrada, se hizo cada vez m\u00e1s abierta. Empez\u00f3 a hablarse de la comuna como alternativa a la familia; y en no pocos casos a poner en pr\u00e1ctica la idea. Las relaciones entre padres e hijos empezaron a cambiar y tambi\u00e9n la relaci\u00f3n entre chicos y chicas. La batalla que entonces se dio en favor de los anticonceptivos en las relaciones sexuales dio su fruto. La presencia y protagonismo de las mujeres en el movimiento estudiantil en Catalunya creci\u00f3 (y no s\u00f3lo a consecuencia de la represi\u00f3n anterior de los dirigentes varones). Se empez\u00f3 a hablar en serio de la relaci\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado, de la relaci\u00f3n entre pol\u00edtica y sentimientos, de la revoluci\u00f3n de la vida cotidiana. Las relaciones sexuales empezaron a ser m\u00e1s libres entre los estudiantes universitarios y cosas tan s\u00f3rdidas como el nacional-catolicismo y las que se cuentan en pel\u00edculas como <em>I vitelloni<\/em> o <em>Calle mayor<\/em> empezaron a parecernos antiguallas de una \u00e9poca antigua.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>8. Corre por ah\u00ed una leyenda urbana que hace cargar con el muerto de las peores cosas pol\u00edticas a los protagonistas del 68 y atribuye el cambio socio-cultural de fondo a la evoluci\u00f3n del r\u00e9gimen o del sistema, lo que es tanto como apunt\u00e1rselo <em>a posteriori<\/em> en el haber de los mandamases de siempre. Pero esa leyenda urbana, de la que se han difundido varias versiones (centralistas y nacionalistas) es falsa. Es una consecuencia precisamente de la derrota del movimiento estudiantil de entonces.<\/p>\n<p>Aquel cambio socio-cultural que se estaba produciendo aqu\u00ed hacia 1968, paralelamente a la radicalizaci\u00f3n pol\u00edtico-ideol\u00f3gica, no es la consecuencia mec\u00e1nica de ning\u00fan desarrollismo ni de ning\u00fan aperturismo propiciado por los que mandaban entonces, sino en gran parte fruto de la asimilaci\u00f3n de lecturas (y del di\u00e1logo sobre ellas) que tienen que ver precisamente con aquella radicalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Una buena pista para entender por d\u00f3nde entraron las ideas que est\u00e1n por debajo del cambio socio-cultural al que me refiero es el repaso de los cat\u00e1logos de editoriales de aquellos a\u00f1os, como Ciencia Nueva, Grijalbo, Ariel, Aguilera, Halc\u00f3n, Equipo Editorial, Martinez Roca, Nova Terra, Zero-Zyx, Edicions 62, Pen\u00ednsula, Edici\u00f3 de Materials, Siglo XXI., etc., por no hablar de lo que entraba clandestinamente (<em>Cuadernos del Ruedo Ib\u00e9rico<\/em> desde Par\u00eds, <em>Realidad<\/em> desde Roma, adem\u00e1s de las publicaciones que llegaban desde La Habana, Mosc\u00fa, Pek\u00edn, Buenos Aires o M\u00e9xico). Ah\u00ed se form\u00f3 no s\u00f3lo pol\u00edticamente sino tambi\u00e9n culturalmente, para bien y para mal, la vanguardia del movimiento estudiantil barcelon\u00e9s de la \u00e9poca de la radicalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El llamado \u00abaperturismo\u00bb franquista de la \u00e9poca prohibi\u00f3 o liquid\u00f3 pronto casi todo eso, durante el estado de excepci\u00f3n del 69 como prohibi\u00f3, liquid\u00f3 o descabez\u00f3 a la mayor\u00eda de las organizaciones estudiantiles que hab\u00edan nacido al calor del 68. Pero si en plano pol\u00edtico la represi\u00f3n de entonces fue efectiva en el \u00e1mbito socio-cultural lleg\u00f3 tarde. En aquellos a\u00f1os las nuevas ideas, las nuevas creencias, los nuevos h\u00e1bitos, las nuevas pr\u00e1cticas pasaron de la universidad a los institutos precisamente a trav\u00e9s de las organizaciones socio-pol\u00edticas que se hab\u00edan creado entonces. Y esto, m\u00e1s all\u00e1 de las divisiones pol\u00edticas y de los errores en el an\u00e1lisis de las correlaciones fuerzas, fue tambi\u00e9n un m\u00e9rito del movimiento universitario del 68. Que no hay que subvalorar por el hecho de que luego algunos de los protagonistas del movimiento de entonces cambiaran de opini\u00f3n y se dedicaron a pontificar con la monserga aquella de que es bueno ser revolucionario a los 20 y malo a los 50.<\/p>\n<h4>Notas<\/h4>\n<p>[1] NE. El autor de <em>Marx (sin ismos)<\/em> naci\u00f3 en Palencia, el 4 de junio de 1943. Falleci\u00f3 el 25 de agosto de 2012, en Barcelona.<br \/>\n[2] NE. V\u00e9anse \u00ab1968: antes y despu\u00e9s\u00bb, \u00abSituacionistas y mayo franc\u00e9s del sesentayocho\u00bb, \u00abEl sesentayocho en Espa\u00f1a\u00bb. En <em>Por una universidad de democr\u00e1tica<\/em>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2009.<br \/>\n[3] NE. Entre ellos, el PTE, la ORT, el MC o la LCR. Sobre la primera de estas organizaciones: Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Ramos (coordinador), <em>Pan, trabajo y libertad. Historia del Partido de Trabajo de Espa\u00f1a<\/em>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2001.<br \/>\n[4] NE. Direcci\u00f3n y gui\u00f3n de Jaime Ch\u00e1varri, <em>El desencanto<\/em>, 1976. Producci\u00f3n: El\u00edas Querejeta.<br \/>\n[5] NE. La tesis doctoral del autor, publicada en 1984 por Publicacions i Edicions de la Universitat de Barcelona, llevaba por t\u00edtulo: <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica del marxismo cientificista. Una aproximaci\u00f3n a la obra de Galvano della Volpe<\/em>.<br \/>\n[6] NE. V\u00e9ase Francisco Fern\u00e1ndez Buey, <em>Utop\u00edas e ilusiones naturales<\/em>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2007.<br \/>\n[7] NE. V\u00e9ase, por ejemplo, \u00abNota introductoria\u00bb a Lucio Colletti, <em>La cuesti\u00f3n de Stalin y otros escritos sobre pol\u00edtica y filosof\u00eda<\/em>, Barcelona: Anagrama, 1977, pp. 5-8, por \u00e9l traducido. Tradujo tambi\u00e9n: <em>El marxismo y Hegel<\/em>, 2 vols., M\u00e9xico: Grijalbo, 1977.<br \/>\n[8] NE. V\u00e9ase F. Fern\u00e1ndez Buey, <em>Sobre Manuel Sacrist\u00e1n<\/em>, Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 2015.<br \/>\n[9] NE. Lucio Colletti, <em>La superaci\u00f3n de la ideolog\u00eda<\/em>, Madrid: C\u00e1tedra, 1982.<br \/>\n[10] NE. V\u00e9ase F. Fern\u00e1ndez Buey, <em>Gu\u00eda para una globalizaci\u00f3n alternativa. Otro mundo es posible<\/em>, Barcelona: Ediciones B, 2004.<br \/>\n[11] NE. Jordi Mir Garc\u00eda, \u00abAn\u00e1lisis de las principales ideas sobre la noci\u00f3n de ruptura difundidas en Espa\u00f1a durante la transici\u00f3n. Simientes para utop\u00edas realizables en el mundo actual\u00bb. Tesis doctoral, UPF, 2014, director Francisco Fern\u00e1ndez Buey.<br \/>\n[12] NE. Entre otros art\u00edculos, F. Fern\u00e1ndez Buey public\u00f3 en <em>CAU (Construcci\u00f3n, Arquitectura, Urbanismo)<\/em>: \u00abRadovan Richta, Progreso t\u00e9cnico y democracia\u00bb n\u00ba 13, mayo\/junio 1972, n\u00ba 14 julio\/agosto 1972; \u00abUna cr\u00edtica de la ideolog\u00eda contempor\u00e1nea. Galvano Della Volpe\u00bb, n\u00ba 13, mayo\/junio 1972, n\u00ba 14 julio\/agosto 1972; \u00abEn torno a la <em>Sociolog\u00eda de las nacionalidades<\/em>. Notas cr\u00edticas a un libro de J. Busquets\u00bb (julio 1971). n\u00ba 13, mayo\/junio 1972, n\u00ba 14 julio\/agosto 1972; \u00abBertolt Brech. <em>Formalisme i realisme<\/em>\u00bb (marzo 1972). <em>CAU (Construcci\u00f3n, Arquitectura, Urbanismo)<\/em>, n\u00ba. 13, mayo\/junio 1972, n\u00ba 14 julio\/agosto 1972.<br \/>\n[13] NE. Entre ellos, Jos\u00e9 Antonio Labordeta (1935-2010) y Eloy Fern\u00e1ndez Clemente (1942-2022).<br \/>\n[14] NE. En aquel entonces, secretario general del Movimiento Comunista.<br \/>\n[15] NE. El autor colabor\u00f3, entre otras revistas, en <em>Materiales, mientras tanto, El Viejo Topo, Noticias obreras, Nuestra bandera<\/em> y <em>Askatasuna<\/em>.<br \/>\n[16] NE. \u00abAbstenci\u00f3n y particularismos: dos aspectos de la crisis social espa\u00f1ola\u00bb, en <em>mientras tanto<\/em>, n\u00ba 3, marzo-abril de 1980, pp. 12-16.<br \/>\n[17] NE. Julio Valde\u00f3n Baruque (1935-2009).<br \/>\n[18] NE. Izquierda Castellana. Doris Benegas fue una de sus dirigentes.<br \/>\n[19] NE. Javier Mu\u00f1oz, uno de los organizadores de las Jornadas de la Fundaci\u00f3n.<br \/>\n[20] NE. Referencia a una consigna de la cultura pol\u00edtica mao\u00edsta: que se abran cien flores, que compitan cien escuelas.<br \/>\n[21] NE. Testimonio de todo ello en la documentaci\u00f3n del autor depositada en la Biblioteca Central de la Universidad Pompeu Fabra.<br \/>\n[22] NE. Javier Egea (1952-1999) ha sido considerado uno de los poetas espa\u00f1oles m\u00e1s importantes de los a\u00f1os ochenta. Fue uno de los fundadores del movimiento po\u00e9tico La otra sentimentalidad (junto con Luis Garc\u00eda Montero y \u00c1lvaro Salvador).<br \/>\n[23] NE. Una broma a Antonio Santesmases.<br \/>\n[24] NE. Intervenci\u00f3n en broma de El\u00edas D\u00edaz: \u00abT\u00fa eres un hombre de Palencia, un hombre duro, los de Palencia no pod\u00e9is desencataros.\u00bb<br \/>\n[25] NE. Tres franjas: la roja, por el movimiento obrero y el internacionalismo; la verde, por el ecologismo de los pobres, y la violeta, por el feminismo. Giulia Adinolfi, esposa de Manuel Sacrist\u00e1n y muy amiga del autor, jug\u00f3 un papel destacado en las reflexiones de la revista sobre el feminismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 25 de agosto de 2022 hizo diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. 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