{"id":1327,"date":"2010-01-23T00:00:00","date_gmt":"2010-01-23T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1327"},"modified":"2020-02-22T11:19:54","modified_gmt":"2020-02-22T10:19:54","slug":"haiti-existe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1327","title":{"rendered":"\u00bfHait\u00ed existe?"},"content":{"rendered":"<p>Hait\u00ed fue el primer pa\u00eds independiente de Am\u00e9rica Latina. La colonia francesa de Saint Domingue, que ocupaba la mitad occidental de la isla La Espa\u00f1ola, vio en los a\u00f1os finales del siglo XVIII arder los cafetales y las plantaciones de ca\u00f1a que tanta riqueza hab\u00edan dado a la metr\u00f3poli europea. El fuego lo pusieron los negros esclavos, tra\u00eddos de \u00c1frica o ya nacidos en la colonia, quienes tuvieron la osad\u00eda de pensar que el sue\u00f1o ilustrado de que la libertad, la igualdad y la fraternidad eran posibles para los hombres, tambi\u00e9n les concern\u00eda a ellos, los m\u00e1s explotados y desiguales. Pero hombres al fin y al cabo.<\/p>\n<p>El reto lanzado al mundo y a la historia por los negros y ex esclavos haitianos al parecer fue demasiado audaz y pronto se revertir\u00eda como una maldici\u00f3n secular.<\/p>\n<p>Desde entonces Hait\u00ed ser\u00eda territorio de invasiones y ocupaciones, de dictaduras y violencia, de miseria, dolor, ignorancia, miedo y fanatismo.<\/p>\n<p>Derrotados los sue\u00f1os y la utop\u00eda, Hait\u00ed se convertir\u00eda en una ventana del infierno sobre la faz de la tierra.<\/p>\n<p>Hait\u00ed es el pa\u00eds m\u00e1s pobre del hemisferio occidental, el m\u00e1s analfabeto, el m\u00e1s asolado por la violencia y las enfermedades, el m\u00e1s hambreado e insalubre. Nueve millones de hombres, mujeres y ni\u00f1os, casi todos negros, viven en un pedazo de tierra esquilmado y agreste, donde peri\u00f3dicamente aflora la violencia del modo en que se expresa entre los m\u00e1s pobres, incultos y despose\u00eddos: de manera radical y sin l\u00edmites. En Hait\u00ed, cada d\u00eda mueren de hambre, desnutrici\u00f3n, enfermedades curables y desolaci\u00f3n cientos de ni\u00f1os, ancianos, mujeres.<\/p>\n<p>Hasta que la furia de la naturaleza sacudi\u00f3 la capital haitiana, el pasado 12 de enero, y la devast\u00f3, dejando una cifra todav\u00eda impredecible de muertos y heridos, \u00bfqui\u00e9n hablaba de Hait\u00ed?, \u00bfqui\u00e9n se acordaba de Hait\u00ed y su eterna agon\u00eda?<\/p>\n<p>Hoy los gobiernos de muchos pa\u00edses expresan su dolor y entregan su solidaridad humanitaria a un pa\u00eds desolado. Gracias a un terremoto que parece salido de entre las maldiciones del Apocalipsis (aunque una ira as\u00ed no puede ser divina), se habla de Hait\u00ed, se ayuda a Hait\u00ed, se recuerda a Hait\u00ed.<\/p>\n<p>El auxilio que llega y llegar\u00e1 al pa\u00eds seguramente salvar\u00e1 vidas, alimentar\u00e1 hambrientos y abrigar\u00e1 a despose\u00eddos. Pero cuando pase la ola, \u00bfqui\u00e9n seguir\u00e1 ayudando a Hait\u00ed?<\/p>\n<p>Las decenas de miles de muertos que hoy yacen bajo los escombros de una ciudad pobr\u00edsima en las fosas abiertas de cualquier manera y hasta en las mismas calles de la ciudad conmueven de una manera especial. Pero, \u00bfy los que mor\u00edan de hambre y desesperanza un d\u00eda antes, a qui\u00e9n conmov\u00edan?<\/p>\n<p>Ahora, cuando se habla de Hait\u00ed, se deber\u00edan utilizar palabras que no s\u00f3lo fueran de condolencia, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, de esperanza: Hait\u00ed necesita de la ayuda que le llega hoy, pero igual de la que reclamaba desde mucho antes, la ayuda que le permita salir de su ancestral miseria, de su ignorancia compacta, de su pobreza, que son tan y hasta m\u00e1s devastadoras que el m\u00e1s devastador de los terremotos.<\/p>\n<p>La furia de la naturaleza nos ha recordado a todos que Hait\u00ed existe. Ojal\u00e1 ma\u00f1ana, cuando la tragedia salga de los titulares de los peri\u00f3dicos y de los reclamos de los organismos internacionales, cuando estos muertos de hoy hayan sido sepultados, no nos olvidemos de que Hait\u00ed seguir\u00e1 existiendo, pobre y mis\u00e9rrimo, y que su gente seguir\u00e1 muriendo si no se cambia el destino tr\u00e1gico que un mundo injusto depar\u00f3 a los herederos de aquellos esclavos que hace dos siglos lucharon por la libertad, la igualdad y la fraternidad entre los hombres. Como si fuera posible.<\/p>\n<p>Publicado en Cubadebate: http:\/\/www.cubadebate.cu\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leonardo Padura Fuentes<\/p>\n<p>Publicado en Cubadebate: http:\/\/www.cubadebate.cu\/<\/p>\n<p>Hait\u00ed fue el primer pa\u00eds independiente de Am\u00e9rica Latina. La colonia francesa de Saint Domingue, que ocupaba la mitad occidental de la isla La Espa\u00f1ola, vio en los a\u00f1os finales del siglo XVIII arder los cafetales y las plantaciones de ca\u00f1a que tanta riqueza hab\u00edan dado a la metr\u00f3poli europea. El fuego lo pusieron los negros esclavos, tra\u00eddos de \u00c1frica o ya nacidos en la colonia, quienes tuvieron la osad\u00eda de pensar que el sue\u00f1o ilustrado de que la libertad, la igualdad y la fraternidad eran posibles para los hombres, tambi\u00e9n les concern\u00eda a ellos, los m\u00e1s explotados y desiguales. Pero hombres al fin y al cabo.<\/p>\n<p>El reto lanzado al mundo y a la historia por los negros y ex esclavos haitianos al parecer fue demasiado audaz y pronto se revertir\u00eda como una maldici\u00f3n secular.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":["post-1327","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-america-latina"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1327"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1327\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}