{"id":13287,"date":"2023-02-18T05:00:15","date_gmt":"2023-02-18T04:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13287"},"modified":"2023-02-18T01:30:07","modified_gmt":"2023-02-18T00:30:07","slug":"la-rivalidad-interimperial-entre-estados-unidos-y-china-en-africa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13287","title":{"rendered":"La rivalidad interimperial entre Estados Unidos y China en \u00c1frica"},"content":{"rendered":"<p><em>Una nueva respuesta al debate que se inici\u00f3 en enero de 2018 con la publicaci\u00f3n en las p\u00e1ginas de la <\/em>Review of African Political Economy<em> (ROAPE) de un art\u00edculo de John Smith critico con la visi\u00f3n de David Harvey sobre el imperialismo en el siglo XXI. Tras <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12878\">esa cr\u00edtica inicial a la posici\u00f3n de Harvey<\/a>, y <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12925\">la respuesta de este<\/a>, publicamos <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12974\">la contrar\u00e9plica de Smith<\/a>. No hubo m\u00e1s intervenciones de ninguno de los dos, pero s\u00ed de otros autores que se incorporaron al debate. Empezamos con una <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13006\">primera respuesta<\/a> de Adam Mayer a la que sigue <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13049\">la de Patrick Bond<\/a> que es a su vez criticada por <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13091\">Walter Daum<\/a>. Tras la <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13126\">intervenci\u00f3n de Andy Higginbottom<\/a>, quien hace un repaso a las intervenciones de varios de los anteriores autores, es <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13165\">Esteban Mora<\/a> quien plantea una cr\u00edtica a la orientaci\u00f3n del debate<\/em><em>. Esta cr\u00edtica ser\u00e1 respondida por una <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13216\">nueva intervenci\u00f3n<\/a> de Walter Daum. En la <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13247\">siguiente entrada<\/a>, Esteban Mora contin\u00faa el debate sobre la naturaleza del imperialismo en roape.net (y en concreto la entrada de Walter Daum). Lee Wengraf se incorpora a la discusi\u00f3n con este art\u00edculo sobre la rivalidad de las que \u00e9l considera potencias imperialistas mundiales en \u00c1frica.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el debate sobre el imperialismo que ha tenido lugar en roape.net durante el \u00faltimo a\u00f1o, los colaboradores han abordado cuestiones clave sobre los flujos relativos de valor y poder entre el Norte y el Sur Global. En el intercambio entre John Smith y David Harvey se presta gran atenci\u00f3n a la cuesti\u00f3n de la \u00abfuga de riqueza\u00bb entre estas regiones del mundo. Al evaluar el panorama actual del imperialismo mundial, Smith describe correctamente la r\u00e1pida transformaci\u00f3n de la econom\u00eda china de los \u00faltimos a\u00f1os <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=12878\">cuando escribe<\/a>: \u00abChina es mucho m\u00e1s que una \u00abnaci\u00f3n emergente\u00bb muy grande y de r\u00e1pido crecimiento\u00bb, y las condiciones mundiales se caracterizan por \u00abel creciente desaf\u00edo de China a la dominaci\u00f3n imperialista\u00bb . Sin embargo, a pesar de estos comentarios, Smith reduce las conclusiones de Harvey sobre el papel cr\u00edtico desempe\u00f1ado por China al privilegiar el papel de la \u00abgeograf\u00eda\u00bb en su an\u00e1lisis:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Sin embargo, en su respuesta a mi cr\u00edtica, Harvey eleva la geograf\u00eda por encima de todo lo dem\u00e1s, agrupando a China, cuyo PIB per c\u00e1pita en 2017 se situaba entre Tailandia y la Rep\u00fablica Dominicana, junto con Corea del Sur, Taiw\u00e1n y el Jap\u00f3n imperialista en un \u00abbloque de poder [sic] de Asia Oriental distinto en la econom\u00eda mundial\u00bb. Dado el estado moribundo de la econom\u00eda japonesa, cuyo PIB ha crecido una media inferior al 1% anual desde 1990, y conociendo la explosiva rivalidad econ\u00f3mica, pol\u00edtica y militar de Jap\u00f3n con China, preguntarse si este \u00abbloque\u00bb est\u00e1 ahora drenando riqueza de la Europa capitalista y Norteam\u00e9rica es plantear la pregunta equivocada.<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, Harvey no se limita a plantear la cuesti\u00f3n del papel de China como una mera cuesti\u00f3n geogr\u00e1fica, sino que, en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, se refiere a la centralidad de \u00abOriente\u00bb en una nueva fase del desarrollo capitalista y a la remodelaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial. Dada la explosiva evoluci\u00f3n de la econom\u00eda china y sus objetivos estrat\u00e9gicos a escala mundial, resulta dif\u00edcil entender que preguntarse si este \u00abbloque\u00bb est\u00e1 drenando la riqueza de la Europa capitalista y de Norteam\u00e9rica sea plantear la pregunta equivocada.<\/p>\n<p>Dicho esto, tanto la contribuci\u00f3n de Smith como la de Harvey dejan de lado la din\u00e1mica central cr\u00edtica del imperialismo contempor\u00e1neo: la de una aguda rivalidad interimperial que domina el globo en la actualidad. Este elemento ausente en el debate ha sido destacado brillantemente por las <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13165\">contribuciones de Esteban Mora en roape.net<\/a>, cuando argumenta que no s\u00f3lo deber\u00edamos buscar una conexi\u00f3n entre pa\u00edses \u00abdrenados\u00bb y pa\u00edses que \u00abdrenan\u00bb, sino m\u00e1s bien una relaci\u00f3n de beneficio mutuo entre una clase capitalista internacional. Curiosamente, Mora critica las teor\u00edas de la dependencia que sustentan el debate y argumenta que no pueden captar la totalidad de las relaciones en el mercado internacional, ni las operaciones reales del imperialismo.<\/p>\n<p>Para los marxistas, la din\u00e1mica del imperialismo no est\u00e1 impulsada meramente por la necesidad de acceder a recursos y mercados, aunque sin duda este impulso desempe\u00f1a un papel. M\u00e1s fundamentalmente, estas din\u00e1micas son una expresi\u00f3n del impulso competitivo para controlar esos recursos por encima y en contra de los rivales imperiales. Inextricablemente ligada a esos objetivos estrat\u00e9gicos est\u00e1 la importancia de la estabilidad pol\u00edtica o, en caso necesario, la dependencia del poder militar para respaldar sus intereses. Como escribi\u00f3 V.I. Lenin hace un siglo en <a href=\"https:\/\/www.fundacionfedericoengels.net\/images\/PDF\/lenin_imperialismo.pdf\"><em>Imperialismo: fase superior del capitalismo<\/em><\/a>, la competencia econ\u00f3mica en el coraz\u00f3n del capitalismo suele lanzar a los Estados-naci\u00f3n a un curso de colisi\u00f3n, recurriendo a una serie de t\u00e1cticas, desde los acuerdos de \u00ablibre comercio\u00bb hasta la guerra abierta; la creciente guerra comercial entre Estados Unidos y China es una de las expresiones m\u00e1s recientes de esta rivalidad. Como se\u00f1ala Andy Higginbottom en su <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13126\">contribuci\u00f3n al intercambio en ROAPE<\/a>, \u00abChina a\u00fan no est\u00e1 \u00abmuy por delante\u00bb del imperialismo occidental, pero se est\u00e1 poniendo r\u00e1pidamente a su altura y amenaza con empezar pronto a superarles. Ahora mismo, hay toda una industria de observadores de China, pero la cuesti\u00f3n es en qu\u00e9 contexto y contra qu\u00e9 competencia se alza China\u00bb.<\/p>\n<p>Esas tensiones imperiales se manifiestan hoy en el \u00c1frica subsahariana, donde Estados Unidos y China, pero tambi\u00e9n los pa\u00edses de la Uni\u00f3n Europea, los Estados del Golfo y otras potencias mundiales como Rusia y la India compiten ferozmente por aprovechar las oportunidades que ofrece el nuevo auge de \u00ab\u00c1frica en ascenso\u00bb. El terreno de la \u00abnueva pugna\u00bb por el \u00c1frica del siglo XXI se caracteriza por la ampliaci\u00f3n de las redes de inversi\u00f3n, extracci\u00f3n de recursos y militarizaci\u00f3n en todo el continente. Las multinacionales extranjeras, en asociaci\u00f3n con las clases dominantes africanas, han acelerado enormemente una nueva carrera por las materias primas y los mercados, que recuerda notablemente a la carrera colonial por \u00c1frica de finales del siglo XIX y, como se\u00f1alan Smith y Harvey, a la superexplotaci\u00f3n de las clases trabajadoras del continente. Y la \u00abpugna\u00bb actual \u2013no muy diferente de la anterior\u2013 ha lanzado a las potencias imperiales del mundo a una competencia cada vez m\u00e1s aguda a escala mundial. Sobre todo, el conflicto actual es m\u00e1s pronunciado entre la rivalidad interimperial entre China y Estados Unidos, un conflicto global que gana terreno en el continente africano.<\/p>\n<p>Tanto para China como para EE.UU., las nuevas cotas de inversi\u00f3n, comercio y pr\u00e9stamos en el continente en el siglo XXI (<a href=\"https:\/\/static1.squarespace.com\/static\/5652847de4b033f56d2bdc29\/t\/58fd32a5ff7c502a493d18ed\/1492988584819\/PB18_US+China+Africa.pdf\">pulse aqu\u00ed<\/a> para ver las tendencias recientes) son expresiones del af\u00e1n estrat\u00e9gico por estrechar lealtades con los Estados africanos y asegurarse la preeminencia econ\u00f3mica, es decir, el acceso a recursos y mercados. Seg\u00fan datos de EY, la cuota de \u00c1frica en la IED mundial ha ido en aumento y se increment\u00f3 hasta el 11,4% en 2015, y la inversi\u00f3n de capital en log\u00edstica, transporte y comercio minorista creci\u00f3 un 32%. El crecimiento a principios de este siglo se anunciaba en la prensa econ\u00f3mica como \u00ab\u00c1frica en ascenso\u00bb, pero el desplome de las materias primas a mediados de esta d\u00e9cada provoc\u00f3 una brusca desaceleraci\u00f3n a mediados de la d\u00e9cada, seguida de una lenta recuperaci\u00f3n. El PIB del continente registr\u00f3 una media del 1,3% en 2016 y del 2,4% en 2017, con previsiones del 3,1% en 2018, y del 3,6% en 2019 (<a href=\"https:\/\/www.worldbank.org\/en\/region\/afr\/overview\">pulse aqu\u00ed<\/a> para ver el informe del Banco Mundial ). Seg\u00fan el Banco Mundial, el crecimiento del producto interior bruto (PIB) en el \u00c1frica subsahariana ha sido muy desigual, <a href=\"http:\/\/pubdocs.worldbank.org\/en\/575011512062621151\/Global-Economic-Prospects-Jan-2018-Sub-Saharan-Africa-analysis.pdf\">concentr\u00e1ndose en las mayores econom\u00edas del continente: Nigeria, Sud\u00e1frica y Angola<\/a>.<\/p>\n<p>Estados Unidos se subi\u00f3 con entusiasmo al carro de la inversi\u00f3n en \u00c1frica con un giro significativo hacia el petr\u00f3leo africano en la primera d\u00e9cada de este siglo. Durante este tiempo, las exportaciones de petr\u00f3leo africano a EE.UU. <em>superaron<\/em> a las de Oriente Medio. Aunque la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo en \u00c1frica por parte de empresas estadounidenses no es nada nuevo \u2013Exxon Mobil presume de su presencia en el continente desde hace m\u00e1s de un siglo\u2013, el reciente aumento reflej\u00f3 una \u00abimplicaci\u00f3n\u00bb cualitativamente m\u00e1s profunda. Las importaciones estadounidenses de petr\u00f3leo han cambiado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os con la \u00abrevoluci\u00f3n del esquisto\u00bb y el espectacular crecimiento de su industria petrolera nacional, especialmente en Texas. A mediados de la segunda d\u00e9cada, las exportaciones africanas a Estados Unidos eran una fracci\u00f3n de lo que hab\u00edan sido s\u00f3lo unos a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>En su contribuci\u00f3n al debate sobre el imperialismo, Smith concede un lugar central a la cuesti\u00f3n de los flujos de inversi\u00f3n y valor entre el Norte y el Sur Global. Smith tiene raz\u00f3n al argumentar que la riqueza y los beneficios se extraen del Sur Global a trav\u00e9s de m\u00faltiples canales, tanto l\u00edcitos como de otro tipo. En el \u00c1frica subsahariana, por ejemplo, los flujos il\u00edcitos de capital \u2013a trav\u00e9s de la fijaci\u00f3n de precios abusivos en las transferencias y otros esquemas fiscales\u2013 desempe\u00f1an un papel importante. Smith escribe: \u00abEn cuanto al \u00c1frica subsahariana, &#8230; [las transferencias netas de recursos] de este continente a pa\u00edses imperialistas (o a para\u00edsos fiscales autorizados por ellos) entre 1980 y 2012 ascendieron a un total de 792.000 millones de d\u00f3lares, que las transferencias il\u00edcitas de \u00c1frica a pa\u00edses imperialistas como proporci\u00f3n del PIB son mayores que las de cualquier otra regi\u00f3n, y que la fuga de capitales del \u00c1frica subsahariana est\u00e1 creciendo m\u00e1s de un 20% anual, m\u00e1s r\u00e1pido que en cualquier otra parte del mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Dar un paso atr\u00e1s nos permite ver los procesos hist\u00f3ricos que subyacen a estas condiciones: la din\u00e1mica actual de extracci\u00f3n de beneficios de \u00c1frica es una expresi\u00f3n tanto de la herencia de unas econom\u00edas coloniales muy asim\u00e9tricas \u2013orientadas a la exportaci\u00f3n de productos primarios\u2013 como de las enormes deficiencias normativas tambi\u00e9n heredadas del periodo anterior a la independencia (he escrito en <a href=\"http:\/\/roape.net\/2017\/06\/16\/europe-underdeveloped-africa-legacy-walter-rodney\/\">otro lugar de roape.net<\/a> sobre el relato hist\u00f3rico de Walter Rodney de 1972 sobre estos procesos). La reestructuraci\u00f3n neoliberal \u2013impulsada por las instituciones financieras internacionales y los Estados occidentales\u2013 exacerb\u00f3 estas debilidades hist\u00f3ricas y sent\u00f3 las bases para la recuperaci\u00f3n de la rentabilidad mundial tras el periodo de recesi\u00f3n de la d\u00e9cada de 1970. Por encima de todo, el neoliberalismo ciment\u00f3 la dominaci\u00f3n imperial de Estados Unidos sobre sus rivales, mediante unas condiciones comerciales y de inversi\u00f3n favorables y un asalto a las clases trabajadoras africanas \u2013y del Sur Global\u2013. Como Harvey ha escrito ampliamente, el orden neoliberal ha desencadenado una lucha por la dominaci\u00f3n imperial por parte de las grandes potencias unida a una carrera a la baja de las clases trabajadoras del mundo. Es esta din\u00e1mica competitiva la que enmarca las relaciones mundiales y ha facilitado la actual \u00abnueva pugna por \u00c1frica\u00bb y el auge sin precedentes del continente. Como en otros lugares, la aguda rivalidad en \u00c1frica \u2013expresada en esta \u00abnueva pugna\u00bb por los recursos y las inversiones\u2013 no tiene que ver en absoluto s\u00f3lo con Occidente.<\/p>\n<p>Como competidor relativamente tard\u00edo en este terreno, China ha sabido aprovechar la era del asalto neoliberal en el \u00c1frica subsahariana para espolear un crecimiento econ\u00f3mico masivo y contribuir a impulsar su propia posici\u00f3n como rival mundial dominante de Estados Unidos. Y lo que es m\u00e1s importante, el inmenso crecimiento de China ha impulsado una gran b\u00fasqueda de materias primas para apoyar su pujante industrializaci\u00f3n. La econom\u00eda china depende en gran medida de las exportaciones africanas y, en 2009, China se convirti\u00f3 en el mayor socio comercial de \u00c1frica, con un volumen de comercio entre ambos cuatro veces mayor que con Estados Unidos (v\u00e9anse los recientes art\u00edculos del Financial Times aqu\u00ed). Aunque la IED de EE.UU. en \u00c1frica supera a la de China, la tendencia de la inversi\u00f3n china es al alza, mientras que la de EE.UU. ha ido a la baja. Adem\u00e1s, los pr\u00e9stamos del Exim Bank de China, muy centrados en proyectos de infraestructuras de gran envergadura, eclipsan a los de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Esta creciente implicaci\u00f3n econ\u00f3mica hace que China se juegue m\u00e1s, estrat\u00e9gica y pol\u00edticamente, a pesar de las pretensiones pasadas del gobierno chino de no injerencia pol\u00edtica. Su Iniciativa de la Franja y la Ruta, que se espera que cueste aproximadamente 1 bill\u00f3n de d\u00f3lares en todo el mundo, incluir\u00e1 proyectos de desarrollo cr\u00edticos en \u00c1frica. El Foro de Cooperaci\u00f3n China-\u00c1frica, reunido en Pek\u00edn en septiembre de este a\u00f1o, renov\u00f3 las promesas por parte de China de elevados niveles de gasto, para incluir el apoyo a la industrializaci\u00f3n. El imperialismo chino en \u00c1frica no es id\u00e9ntico al estadounidense: tiene su propia din\u00e1mica y obligaciones, incluida la adhesi\u00f3n a la pol\u00edtica de \u00abuna sola China\u00bb con respecto a Taiw\u00e1n y otras condiciones pol\u00edticas, al tiempo que suele condicionar los pr\u00e9stamos a futuros derechos de producci\u00f3n. En otras palabras, aunque China ha sabido aprovechar la puerta abierta por la desregulaci\u00f3n neoliberal y la privatizaci\u00f3n por parte de Occidente, su compromiso tiene un car\u00e1cter propio.<\/p>\n<p>No obstante, la centralidad de esta din\u00e1mica imperial es inevitable. La postura del imperialismo estadounidense con respecto a China en \u00c1frica se remonta a los expresidentes estadounidenses George W. Bush y Barack Obama: a pesar de un cambio de enfoque de la \u00abasociaci\u00f3n\u00bb bajo Obama al unilateralismo del actual presidente Donald Trump, existe una l\u00ednea de continuidad en sus objetivos estrat\u00e9gicos de fortalecer el capital estadounidense en todo el mundo. A Estados Unidos se han unido recientemente, entre otros, Gran Breta\u00f1a y Alemania, que se burlan abiertamente de la pol\u00edtica china en \u00c1frica como \u00abdiplomacia de la crisis de la deuda\u00bb \u2013por el car\u00e1cter promisorio de sus relaciones bilaterales\u2013, al tiempo que promueven las inversiones occidentales. Muy recientemente, de hecho, Trump dio a conocer un nuevo programa para aumentar la inversi\u00f3n estadounidense en el continente, una medida que s\u00f3lo puede entenderse como una respuesta a la implicaci\u00f3n de China en \u00c1frica (v\u00e9anse los art\u00edculos del <em>New York Times<\/em> <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2018\/10\/14\/world\/asia\/donald-trump-foreign-aid-bill.html\">aqu\u00ed<\/a>). Sin embargo, el agresivo nacionalismo de Trump y las recientes d\u00e1divas masivas a \u00absu propia\u00bb clase dominante demuestran que este tipo de pol\u00edticas siguen llevando a los trabajadores, tanto en Estados Unidos como en todo el mundo, a una carrera hacia el fondo. La desigualdad de clases no ha hecho m\u00e1s que intensificarse durante el \u00abboom\u00bb africano; el aumento de los beneficios empresariales en Estados Unidos no hace m\u00e1s que disimular una divisi\u00f3n de clases similar (v\u00e9ase el reciente art\u00edculo <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2018\/11\/12\/business\/economy\/trumps-tax-cut-was-supposed-to-change-corporate-behavior-heres-what-happened.html\">aqu\u00ed<\/a>), a pesar de las celebraciones de la prensa econ\u00f3mica sobre una econom\u00eda saneada. Contrariamente a la opini\u00f3n de Smith (y de Adam Mayer en su <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13006\">contribuci\u00f3n al debate<\/a>), aunque las clases trabajadoras del mundo puedan estar en posiciones diferentes dentro de las cadenas de suministro y producci\u00f3n, esas mismas clases trabajadoras comparten los mismos intereses dentro de un sistema m\u00e1s amplio construido sobre el beneficio.<\/p>\n<p>Por encima de todo, esta competencia imperial se ve agudizada por la creciente militarizaci\u00f3n de Estados Unidos y China, as\u00ed como de otras grandes potencias, en todo el continente. La primera base militar de China en el extranjero se encuentra en la peque\u00f1a naci\u00f3n de Yibuti, en \u00c1frica Oriental, justo al lado del Campamento Lemonnier de Estados Unidos. Las contribuciones de China a las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU en \u00c1frica han aumentado enormemente, al igual que las de Rusia, que tiene m\u00e1s \u00abfuerzas de paz\u00bb en \u00c1frica que Francia, Estados Unidos y el Reino Unido juntos. Este es el panorama del aumento de las tensiones mundiales y el tel\u00f3n de fondo de la agenda de \u00abseguridad ante todo\u00bb de la administraci\u00f3n Trump, incluido el aumento del mando militar estadounidense en \u00c1frica (AFRICOM) \u2013que ahora cumple poco m\u00e1s de una d\u00e9cada\u2013 y la ampliaci\u00f3n de la huella militar de Estados Unidos en el continente, en el que hay miles de tropas dispersas.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el periodista de investigaci\u00f3n Nick Turse, \u00ab\u00c1frica&#8230; ha sido testigo del aumento m\u00e1s significativo de despliegues de operaciones especiales. En 2006, la cifra correspondiente a ese continente era de apenas el 1%; a finales de 2017, se situaba en el 16,61%. En otras palabras, hay m\u00e1s comandos operando all\u00ed que en cualquier otra regi\u00f3n excepto Oriente Medio&#8230; El a\u00f1o pasado, las fuerzas de Operaciones Especiales actuaron en al menos 33 pa\u00edses de ese continente&#8230; La primavera pasada, el presidente Donald Trump suaviz\u00f3 las restricciones impuestas por Obama a las operaciones ofensivas en [Somalia]\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.tomdispatch.com\/blog\/176371\/tomgram%3A_nick_turse%2C_the_coming_year_in_special_ops\">v\u00e9ase el art\u00edculo de Nick Turse de principios de a\u00f1o<\/a>). El aumento de la militarizaci\u00f3n s\u00f3lo puede entenderse en el contexto de las mayores apuestas y la competencia m\u00e1s aguda a medida que los conflictos econ\u00f3micos se expresan en formas militares cada vez m\u00e1s peligrosas.<\/p>\n<p>Mientras tanto, la noci\u00f3n de \u00absubimperialismo\u00bb, tal y como la <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13049\">defendi\u00f3 Patrick Bond en el debate<\/a>, no consigue explicar plenamente esta din\u00e1mica interimperial. Las llamadas potencias \u00abemergentes\u00bb o subimperiales de China, Rusia e India compiten por el dominio de la escena mundial, sin contentarse con (simplemente) \u00ablubricar\u00bb los intereses de las potencias \u00abm\u00e1s antiguas\u00bb. Del mismo modo, las clases dominantes africanas no se limitan a desempe\u00f1ar un papel de \u00ablugartenientes\u00bb o \u00abcompradores\u00bb en un orden mundial dominado por Occidente, sino que tratan de facilitar la acumulaci\u00f3n de capital para sus propias clases dominantes, un proyecto que es a la vez independiente y limitado por las grandes potencias imperiales. As\u00ed, los l\u00edderes pol\u00edticos africanos albergar\u00e1n instalaciones militares y adjudicar\u00e1n lucrativos contratos de extracci\u00f3n en pos de sus propios objetivos; objetivos no obstante marcados por los legados del colonialismo y el neoliberalismo que hacen que las econom\u00edas africanas se combinen e integren de forma desigual en el sistema capitalista mundial. El nacionalismo de los recursos representa una estrategia de las clases dominantes africanas para \u00abrenegociar\u00bb los t\u00e9rminos de esa relaci\u00f3n, una estrategia a su vez limitada por una herencia de econom\u00edas excesivamente dependientes de las exportaciones de productos primarios y de los precios mundiales que puedan sostenerla.<\/p>\n<p>No se puede exagerar la urgencia de un an\u00e1lisis de izquierdas sobre la centralidad de esta agudizaci\u00f3n de la rivalidad interimperial, tal y como la describi\u00f3 Lenin. La resistencia por parte de las clases trabajadoras africanas como productoras de (plus)valor en el \u00abpunto de extracci\u00f3n\u00bb y \u2013mientras la industrializaci\u00f3n espoleada por la inversi\u00f3n china en \u00c1frica sigue creciendo\u2013 el punto de producci\u00f3n debe entenderse como una <em>lucha de clases<\/em> que exige solidaridad, independientemente de qu\u00e9 actores imperiales est\u00e9n implicados. Como demostr\u00f3 sin lugar a dudas la crisis de las materias primas de 2015, la crisis sist\u00e9mica de la competencia capitalista y los peligros del exceso de capacidad se dejar\u00e1n sentir con fuerza en las econom\u00edas \u00aborientadas a la exportaci\u00f3n\u00bb del \u00c1frica subsahariana. El nuevo Acuerdo Continental Africano de Libre Comercio convertir\u00eda a \u00c1frica en la mayor zona de libre comercio del mundo, con un PIB combinado de m\u00e1s de 3,4 billones de d\u00f3lares y un enorme impulso al comercio intraafricano. Un acuerdo as\u00ed, si es que llega a hacerse realidad, pone de relieve la insuficiencia de los proyectos de izquierda que prev\u00e9n una \u00abdesvinculaci\u00f3n\u00bb del sistema mundial. Este impulso competitivo global \u2013impulsado por China y Estados Unidos\u2013 est\u00e1 en curso de colisi\u00f3n y se desarrolla en un continente armado hasta los dientes. Del mismo modo, la izquierda debe movilizarse contra todas las formas de racismo y opresi\u00f3n en este per\u00edodo vol\u00e1til, desde la xenofobia antichina en \u00c1frica hasta la movilizaci\u00f3n de la derecha en la frontera entre Estados Unidos y M\u00e9xico contra la caravana de migrantes centroamericanos. La izquierda debe insistir en un abrazo compartido de nuestras luchas contra el imperialismo y todas sus manifestaciones actuales.<\/p>\n<p><em>Lee Wengraf es escritora y activista residente en Nueva York. Sus trabajos sobre \u00c1frica se publican en <\/em>International Socialist Review, Counterpunch, Pambazuka News, AllAfrica.com<em>, en <\/em>roape.net <em>y en <\/em>Review of African Political Economy<em>. Su nuevo libro <\/em><a href=\"https:\/\/www.haymarketbooks.org\/books\/1087-extracting-profit\">Extracting Profit: Neoliberalism, Imperialism and the New Scramble for Africa<\/a><em> se present\u00f3 en el Seminario de Teor\u00eda Marxista Contempor\u00e1nea del Kings College, el 21 de noviembre de 2018.<\/em><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de portada: Una reuni\u00f3n de los BRICS en Johannesburgo, Sud\u00e1frica (27 de julio de 2018).<\/p>\n<p>Fuente: ROAPE -16 de noviembre de 2018 (<a href=\"https:\/\/roape.net\/2018\/11\/16\/u-s-china-inter-imperial-rivalry-in-africa\/\">https:\/\/roape.net\/2018\/11\/16\/u-s-china-inter-imperial-rivalry-in-africa\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una nueva respuesta al debate que se inici\u00f3 en enero de 2018 con la publicaci\u00f3n en las p\u00e1ginas de la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13288,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1555],"tags":[1909],"class_list":["post-13287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imperialismo","tag-imperialismo-en-el-siglo-xxi"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13287"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13287\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13288"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}