{"id":13291,"date":"2023-02-19T05:00:48","date_gmt":"2023-02-19T04:00:48","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13291"},"modified":"2023-02-19T01:02:09","modified_gmt":"2023-02-19T00:02:09","slug":"entrevista-a-esteban-hernandez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13291","title":{"rendered":"Entrevista a Esteban Hern\u00e1ndez"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00abEsta nueva \u00e9poca, en la que ya estamos inmersos, puede tener diferentes expresiones ideol\u00f3gicas. Y resultar\u00e1 vencedora la que sepa atraerse a su esfera a las clases medias\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Director de la secci\u00f3n de Opini\u00f3n de <\/em>El Confidencial<em>, analista pol\u00edtico reconocido y muy le\u00eddo, Esteban Hern\u00e1ndez es autor de <\/em>El fin de la clase media<em> (2014), <\/em>Los l\u00edmites del deseo. Instrucciones de uso del capitalismo del siglo XXI<em> (2016), <\/em>El tiempo pervertido. Derecha e izquierda en el siglo XXI<em> (2018) y <\/em>As\u00ed empieza todo<em> (2020).<\/em><\/p>\n<p><em>Su \u00faltimo libro publicado, en Foca Investigaci\u00f3n, lleva por t\u00edtulo <\/em>El rencor de clase media alta y el fin de una era<em>. En \u00e9l centramos una buena parte de esta entrevista.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/rencor-clase-media.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-13292\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/rencor-clase-media.jpg\" alt=\"\" width=\"182\" height=\"276\" \/><\/a>\u00bfQu\u00e9 tipo de rencor es ese rencor de clase media alta al que hace referencia en el t\u00edtulo de su \u00faltimo libro? \u00bfA qu\u00e9 sectores alude con la categor\u00eda \u00abclase media alta\u00bb?<\/strong><\/p>\n<p>Existe una paradoja en esta \u00e9poca. En Espa\u00f1a, y en general en los pa\u00edses occidentales, las clases medias son mayoritariamente dominantes como categor\u00eda pol\u00edtica. Aunque buena parte de la poblaci\u00f3n posea recursos propios de la clase trabajadora, y por m\u00e1s que sus empleos pertenezcan tambi\u00e9n a esa categor\u00eda, la autopercepci\u00f3n es de clase media. Ya sea por motivos culturales, de formaci\u00f3n, aspiracionales o por simple m\u00edmesis, la gran mayor\u00eda de la gente dice de s\u00ed misma que pertenece a la clase media, con los matices que se quiera. Al mismo tiempo, vivimos procesos de desigualdad que implican fundamentalmente el adelgazamiento de esa categor\u00eda social: hay una bifurcaci\u00f3n que provoca que partes de esa clase, las menos, asciendan socialmente y otras, las mayoritarias, que desciendan en la escala y se convierta en clase obrera. La mayor parte de las clases medias est\u00e1n descubriendo que eran pobres en excedencia, o clases trabajadoras en excedencia. De modo que tenemos una situaci\u00f3n material en la que la p\u00e9rdida de nivel de vida y de oportunidades de futuro es mayoritaria, al mismo tiempo que la autopercepci\u00f3n como clase media es cada vez mayor. Y eso tiene consecuencias pol\u00edticas en distintos niveles.<\/p>\n<p><strong>Por ejemplo.<\/strong><\/p>\n<p>Por una parte, porque est\u00e1 generando un evidente malestar, que todav\u00eda no ha sido aprovechado pol\u00edticamente de manera clara por ning\u00fan partido en concreto.<\/p>\n<p>Hasta ahora, ha existido una separaci\u00f3n pol\u00edtica evidente entre los proyectos de izquierda y derecha, es decir, socioliberales y neoliberales, que han conformado dos idearios, uno progresista y otro econ\u00f3micoliberal, a los que las poblaciones que votan se han ido adscribiendo y van dando su apoyo. En ese terreno, cada vez las discusiones est\u00e1n m\u00e1s cargadas de moralismo y menos de proyectos pol\u00edticos, y por eso las cuestiones culturales est\u00e1n siendo relevantes.<\/p>\n<p><strong>Sin embargo, no son inexistentes las apelaciones a la clase obrera&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Las apelaciones a la clase obrera no funcionan, ni pueden funcionar en un instante en que casi nadie se reconoce como tal. Se ha intentado movilizar a las poblaciones desde nuevas categor\u00edas, el pueblo y las \u00e9lites, por ejemplo, derivando hacia la visi\u00f3n populista, no s\u00f3lo porque fuera m\u00e1s \u00fatil o m\u00e1s pragm\u00e1tico, sino porque era mucho m\u00e1s sencillo que las poblaciones se reconocieran en ese vocabulario que en el tradicional de clase. Sin embargo, ese viraje populista no ha encontrado tampoco un proyecto en el que esas categor\u00edas pudieran reconocerse: las apelaciones al se han formulado desde espacios claramente vinculados con la derecha y la izquierda tradicionales. Ocurri\u00f3 con Podemos, que r\u00e1pidamente vir\u00f3 desde un mensaje populista indefinido hacia el intento de derribar el r\u00e9gimen del 77, algo que la gente no entend\u00eda bien, que le resultaba extempor\u00e1neo, despu\u00e9s hacia la simple intenci\u00f3n de sacar al PP del Gobierno, luego hacia el combate contra la extrema derecha y ahora ya contra Yolanda D\u00edaz. Desde el otro lado del espectro pol\u00edtico, las posiciones <em>antiestablishment<\/em> estaban tambi\u00e9n claramente vinculadas a la derecha tradicional espa\u00f1ola, con lo que no hab\u00eda elementos de novedad por una parte ni por la otra, y tampoco se pon\u00edan sobre la mesa visiones o soluciones que pudieran ser reconocidas por la gente como \u00fatiles para su vida diaria.<\/p>\n<p>Esto es peculiar, en la medida en que si hay un pueblo que va perdiendo nivel de vida y posibilidades de futuro, que es claramente mayoritario, la puerta est\u00e1 abierta para que opciones pol\u00edticas identifiquen ese humor social y esas necesidades y pudieran crecer notablemente ofrece grandes posibilidades pol\u00edticas.<\/p>\n<p><strong>Pero no ha ocurrido as\u00ed hasta el momento.<\/strong><\/p>\n<p>No ha ocurrido as\u00ed, vivimos en la polarizaci\u00f3n entre dos bloques que no son capaces de tejer un proyecto para Espa\u00f1a. Y esto es as\u00ed porque durante los \u00faltimos a\u00f1os no ha existido una posici\u00f3n ideol\u00f3gica ni un proyecto pol\u00edtico aut\u00f3nomo de las clases populares, se denominen estas clases medias, pueblo o como se quiera. Ha habido dos proyectos en los que las \u00e9lites han marcado el paso y a los que la gente se ha ido adscribiendo.<\/p>\n<p><strong>Habla tambi\u00e9n en su ensayo del rencor entre las \u00e9lites. \u00abLos rencores de elite\u00bb y \u00abEl rencor de las elites\u00bb son los t\u00edtulos de apartados del libro.<\/strong><\/p>\n<p>Hay que entender que, en ese proceso de separaci\u00f3n dentro de las sociedades occidentales, y de la espa\u00f1ola como parte de ellas, la brecha m\u00e1s decisiva pol\u00edticamente se ha abierto entre las \u00e9lites. En t\u00e9rminos materiales sin duda, porque la distancia entre el 0,001 por ciento y el 10 por ciento con m\u00e1s recursos se ha hecho mucho m\u00e1s profunda. En el proceso de acumulaci\u00f3n que han supuesto las d\u00e9cadas de la globalizaci\u00f3n, una muy peque\u00f1a parte de la sociedad ha ganado mucho m\u00e1s que el resto, incluyendo a los de su propia clase. Y esa separaci\u00f3n tiene un coste, que se ha traducido en divergencias culturales profundas, en proyectos de sociedad distintos, pero tambi\u00e9n en notables tensiones internas.<\/p>\n<p>Esta quiebra ha sido la m\u00e1s significativa desde la perspectiva pol\u00edtica. Se suele hablar de los perdedores de la globalizaci\u00f3n, una categor\u00eda que se refiere a los trabajadores industriales de Occidente, y a trav\u00e9s de ese segmento de la sociedad se tratan de explicar fen\u00f3menos como el Brexit, la elecci\u00f3n de Trump o el ascenso de Le Pen. En definitiva, partes resentidas de la sociedad que no se adec\u00faan al progreso y que tratan de tirar hacia atr\u00e1s de la cuerda de la Historia. Toda la ret\u00f3rica sobre la nostalgia que suelen utilizar las facciones progresistas proviene de esa lectura. Sin embargo, esa explicaci\u00f3n dista mucho de reflejar los movimientos tect\u00f3nicos que esta \u00e9poca ha supuesto.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY qui\u00e9nes han sido los grandes ganadores de esta \u00e9poca?<\/strong><\/p>\n<p>Los grandes ganadores de esta \u00e9poca han sido las \u00e9lites financieras, las ligadas a los fondos de inversi\u00f3n pasiva, a los <em>hedge funds<\/em>, al <em>private equity<\/em> y dem\u00e1s veh\u00edculos de captaci\u00f3n de recursos, que han aprovechado adem\u00e1s las condiciones favorables de los bancos centrales para expandirse notablemente. Ese cambio, muy ligado a las inversiones en tecnolog\u00eda y a la apertura de nuevas \u00e1reas al mercado, tuvo que realizarse mediante el desplazamiento de las viejas \u00e9lites, cuya mentalidad y posici\u00f3n era muy diferente.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo se produjo este proceso?<\/strong><\/p>\n<p>Ocurri\u00f3 en dos planos. Las \u00e9lites ligadas a la industria nacional, a la alta administraci\u00f3n estatal, a la judicatura, al ej\u00e9rcito y a la iglesia se vieron desplazadas por la irrupci\u00f3n definitiva de las nuevas clases financieras, que ten\u00edan un car\u00e1cter global y que pose\u00edan una visi\u00f3n rentista. Eran mucho m\u00e1s r\u00e1pidas, no estaban ligadas a los territorios y ten\u00edan una forma de gestionar la econom\u00eda muy diferente. Sus costumbres, adem\u00e1s, eran otras.<\/p>\n<p>En el caso espa\u00f1ol, las \u00e9lites tradicionales que permanecieron en sus espacios vieron c\u00f3mo su nivel de vida se reduc\u00eda sustancialmente si se comparaba con esos nuevos ricos, por lo que muchas de ellas intentaron vincularse con el capital global. Las \u00e9lites espa\u00f1olas ahora son fundamentalmente aquellas que intermedian con el capital for\u00e1neo, ya sea mediando en sus inversiones, ya gestionando en puestos de \u00e9lites empresas que ya no son espa\u00f1olas. El Ibex es buena muestra: los CEO suelen ser empleados especialmente bien remunerados de accionistas, y los principales son fondos, pero no son m\u00e1s que empleados.<\/p>\n<p>Gran parte de la industria espa\u00f1ola desapareci\u00f3, las empresas nacionales no cotizadas fueron adquiridas en su mayor parte por firmas globales, y aquellas personas que ten\u00edan recursos y poder porque pose\u00edan empresas, pasaron a ser personas que ten\u00edan muchos recursos pero mucho menos poder.<\/p>\n<p><strong>Describe lo que ha ocurrido en los pa\u00edses europeos&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>En todo Occidente ocurri\u00f3 as\u00ed. El ejemplo estadounidense es pertinente, porque all\u00ed aparecen unas \u00e9lites locales, las del interior de EEUU, que contin\u00faan siendo ricas, cuyas posesiones son inmobiliarias, tienen inversiones en franquicias, siguen siendo influyentes en sus territorios, pero poseen mucho menos peso que las \u00e9lites financieras y tecnol\u00f3gicas de las costas. De esa separaci\u00f3n se benefici\u00f3 Trump.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, esta separaci\u00f3n ocurri\u00f3 tambi\u00e9n a nivel mundial, y las \u00e9lites nacionales perdieron recurso e influencia respecto de las globales. Hay que insistir en que esta brecha supuso la emergencia de nuevas formas de pensar y de gestionar la econom\u00eda y tambi\u00e9n de nuevas formas de percibir la sociedad, que se tradujeron en divergencias culturales significativas. El arraigo contra lo fluido, el peso de lo local frente a la movilidad continua, el corto plazo permanente contra la estabilidad y dem\u00e1s caracter\u00edsticas que constituyen las divergencias de nuestro sistema tuvieron una expresi\u00f3n evidente en estas tensiones entre \u00e9lites, que explican bastante bien las nuevas luchas conservadoras, y las nuevas derechas, frente a esa tecnocracia financiera, que se ha instalado como <em>establishment<\/em>, y cuya forma de pensar ha penetrado todo tipo de instituciones internacionales, desde los bancos centrales hasta el FMI, pasando por Bruselas. Las grandes consultoras han sido una potente punta de lanza intelectual de todo este cambio, ya que fueron quienes introdujeron nuevas culturas organizativas y de gesti\u00f3n en las grandes firmas, de modo que las empresas y las instituciones quedaron imbuidas de la misma forma de pensar la econom\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Habr\u00eda que recurrir a otro Marx, se\u00f1ala en su ensayo, al analista de las sociedades de su tiempo, como demostr\u00f3 en <em>El 18 brumario de Luis Bonaparte<\/em> y <em>Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850<\/em>, que ofrece pistas interesantes para entender nuestra \u00e9poca. \u00bfQu\u00e9 pistas son esas?<\/strong><\/p>\n<p>Si juntamos ambos elementos, entenderemos que los grandes cambios en las \u00faltimas d\u00e9cadas en nuestro sistema productivo, y por tanto en las relaciones de producci\u00f3n y en el sistema social, han venido desde las \u00e9lites. En el <em>18 brumario<\/em>, Marx hac\u00eda un an\u00e1lisis fin\u00edsimo respecto de un momento social en el que una clase emergente, la burgues\u00eda trataba de adquirir un espacio mucho m\u00e1s relevante desplazando a la aristocracia en Francia. Pero era un instante todav\u00eda inconcreto, en el que las placas no hab\u00edan acabado de encajar. Hab\u00eda partes de la sociedad con distintos intereses, como un proletariado urbano que todav\u00eda era informe pol\u00edticamente, los campesinos, los artesanos y peque\u00f1os comerciantes, la burgues\u00eda industrial, la financiera y los arist\u00f3cratas, entre otros. En nuestra \u00e9poca, vemos c\u00f3mo esa categor\u00eda general, clases medias, se ve dividida en trabajadores del sector servicios, funcionarios, pensionistas, peque\u00f1os empresarios, aut\u00f3nomos, algo de burgues\u00eda industrial, agricultores y ganaderos, profesionales liberales, la gran mayor\u00eda de salarios escasos, y todos ellos determinados por su posici\u00f3n en los territorios, hay grandes diferencias entre lo rural y lo urbano, y por su edad y g\u00e9nero. Lo que cuenta Marx es c\u00f3mo los movimientos en la c\u00faspide de la pir\u00e1mide social fueron atrayendo hacia su lado a todos esos segmentos con intereses muy divergentes y acabaron subordin\u00e1ndolos a sus luchas.<\/p>\n<p><strong>Y usted sostiene que nuestra \u00e9poca tiene semejanzas.<\/strong><\/p>\n<p>Nuestra \u00e9poca tiene semejanzas, algunas significativas, y la obra de Marx puede servir para ense\u00f1arnos muchas cosas sobre esos acoplamientos.<\/p>\n<p>Es relevante, sin embargo, que el escenario que se describe no pod\u00eda ser le\u00eddo en t\u00e9rminos marxistas cl\u00e1sicos, como un enfrentamiento entre clases obreras y burguesas, dado que ninguna de las dos estaba conformada como tal: era un periodo de tr\u00e1nsito en el que los ajustes se estaban produciendo, y lo que aparec\u00eda era una sociedad en su pluralidad, con intereses econ\u00f3micos, culturales y sociales diversos, que fueron girando hacia un lugar o hacia otro, pero en el que la direcci\u00f3n la marcaban las \u00e9lites. As\u00ed ocurre en nuestra \u00e9poca: ha sido el desplazamiento instigado desde las \u00e9lites actuales el que ha transformado la sociedad y contin\u00faa transform\u00e1ndola. Por lo tanto, es mucho m\u00e1s interesante acudir a las teor\u00edas de esos pensadores que James Burnham calificaba como los \u00abmaquiavelistas\u00bb para entender lo que ocurre y para operar pol\u00edticamente. La posibilidad de aunar distintos intereses de las diferentes clases es la estrategia ganadora, y me temo que apenas se est\u00e1 pensando en esto. Precisamente porque no hay un proyecto para esa clase media indefinida que es el centro de nuestra sociedad. Actuar en estos t\u00e9rminos pol\u00edticos es esencial desde un punto de vista sist\u00e9mico, y no s\u00f3lo desde una posici\u00f3n partidista en el \u00e1mbito ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p><strong>Ortega y Gasset, sin ninguna duda, es el pensador m\u00e1s citado en su libro, con el que m\u00e1s dialoga. \u00bfLa filosof\u00eda del autor de <em>La Espa\u00f1a invertebrada<\/em> est\u00e1 a la altura de nuestras circunstancias?<\/strong><\/p>\n<p>El cap\u00edtulo dedicado a Ortega y Gasset y <em>Espa\u00f1a invertebrada<\/em> tiene que ver con esta perspectiva, ya que su lectura de c\u00f3mo en \u00e9pocas de declive cada facci\u00f3n social y territorial se refugia en sus particularismos es muy pertinente hoy, y est\u00e1 realizada desde esa visi\u00f3n desnuda del poder que tan \u00fatil suele ser en estas \u00e9pocas. Hay muchos matices acerca de la posici\u00f3n de Ortega, y en el texto quedan reflejadas, pero aquel an\u00e1lisis orteguiano es relevante.<\/p>\n<p><strong>\u00bfLa nueva era vendr\u00eda caracterizada, como eje dominante, por una nueva guerra fr\u00eda entre Estados Unidos y la Rep\u00fablica Popular China?<\/strong><\/p>\n<p>La guerra fr\u00eda entre EEUU y China tiene muchas consecuencias, y una de ellas, la principal deber\u00eda ser la toma de conciencia respecto de la importancia del frente interno. Para entender esto hay que dar una vuelta por Maquiavelo, pero tambi\u00e9n por el mapa global que est\u00e1 configur\u00e1ndose. Hemos entrado en un periodo de desglobalizaci\u00f3n. Esto significa, en primer lugar, que EEUU ha dado marcha atr\u00e1s en la globalizaci\u00f3n y est\u00e1 reforzando su hegemon\u00eda desde el aumento de las capacidades nacionales. Hay reindustrializaci\u00f3n, una reestructuraci\u00f3n de sus cadenas de suministro y medidas proteccionistas, tambi\u00e9n frente a Europa. Adem\u00e1s, hay una expansi\u00f3n obvia de sus empresas: el petr\u00f3leo y el gas licuado vuelven a tener precios altos, y EEUU es una naci\u00f3n exportadora gracias al <em>fracking<\/em>, que para ser rentable necesita precios elevados. Al mismo tiempo, contin\u00faa su expansi\u00f3n exterior a trav\u00e9s de los fondos de inversi\u00f3n, de diferentes clases y posicionamientos de mercado, que est\u00e1n adquiriendo empresas de todo el mundo, y tambi\u00e9n europeas, gracias a los bajos precios. Las empresas del Ibex, por ejemplo, son de titularidad extranjera: el capital nacional ya no es decisivo en ellas, y ni siquiera influyente, en muchos casos. Las grandes tecnol\u00f3gicas, de bandera estadounidense, contin\u00faan siendo compa\u00f1\u00edas muy relevantes y con gran poder de decisi\u00f3n. De modo que, por un camino y por otro, EEUU quiere reforzarse interiormente al mismo tiempo que contin\u00faa expandi\u00e9ndose.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo act\u00faa China?<\/strong><\/p>\n<p>China act\u00faa de la misma manera, aunque por otros medios. Sus planes de expansi\u00f3n a trav\u00e9s de la iniciativa <em>Belt and Road<\/em>, y sus planes estrat\u00e9gicos de desarrollo precisan de conexiones de comercio poderosas, ya que necesita materias primas y mercados exteriores para vender sus productos. China trata de mantener viva la globalizaci\u00f3n porque necesita esas interconexiones. Es cierto que posee una baza todav\u00eda no utilizada, como es un mercado interno de 1.400 millones de personas, con el que podr\u00eda compensar la p\u00e9rdida de mercado exterior, pero dado que las exportaciones contin\u00faan a buen ritmo todav\u00eda no ha percibido la necesidad, y es interesante, de reforzar su mercado interior. China se ha convertido en la f\u00e1brica del mundo y quiere seguir si\u00e9ndolo, con todo lo que eso ha conllevado de desindustrializaci\u00f3n no s\u00f3lo en Europa, tambi\u00e9n en Am\u00e9rica Latina y \u00c1frica, que han visto empeque\u00f1ecidos sectores que no eran poderosos.<\/p>\n<p>Junto a ellos, hay una serie de pa\u00edses que act\u00faan como no alineados, desde India hasta Turqu\u00eda o Arabia Saud\u00ed, y que est\u00e1n fortaleciendo sus capacidades nacionales aprovechando la tensi\u00f3n entre los dos principales pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>Un nuevo orden mundial se est\u00e1 configurando.<\/strong><\/p>\n<p>En este nuevo reparto de cartas internacional, en el que est\u00e1 intentando configurarse un orden diferente, del que la guerra de Ucrania es parte, aparece un movimiento significativo. China lidera un bloque en el que tambi\u00e9n aparecen Rusia, India, Brasil, Sud\u00e1frica (los BRICS), que cuenta cada vez con mayores y mejores relaciones con Arabia Saud\u00ed, Catar o Argentina, que est\u00e1 empujando Asia hacia una posici\u00f3n muy relevante en el orden internacional, y cuyas conexiones con \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina son notablemente importantes. Todos estos pa\u00edses, a los que podemos sumar Indonesia, Pakist\u00e1n e Ir\u00e1n, son proveedores de materias primas y productos b\u00e1sicos a nivel mundial y cuentan, en conjunto, con demograf\u00eda y mano de obra masiva, industria (porque la relocalizamos all\u00ed), cada vez m\u00e1s capital, y ahora tecnolog\u00eda, ya que China ha avanzado significativamente en ese aspecto.<\/p>\n<p>Dicho de otra manera, Occidente tendr\u00eda las finanzas, la moneda y el mercado de alto poder adquisitivo (adem\u00e1s del ej\u00e9rcito estadounidense), mientras que esa esfera emergente y que demanda ya un mundo multipolar, contar\u00eda con las bazas t\u00edpicas de la producci\u00f3n: mano de obra, materias primas, industria. Ese reparto tiene ventajas para Occidente, o las ha tenido durante la era global, pero ahora se dejan sentir tambi\u00e9n los problemas: cuando hacen falta esa clase de bienes no est\u00e1n disponibles, como ocurri\u00f3 en la primera fase del Covid, o son muy caros, porque al haber escasez los precios se disparan, producto tambi\u00e9n de la especulaci\u00f3n que permiten cadenas con muy pocos lugares de producci\u00f3n y pocos y poderosos intermediarios, en general financieros. Ocurre con la energ\u00eda y tambi\u00e9n con muchas otras cosas.<\/p>\n<p>Hasta ahora, esto no era gran problema porque hab\u00eda una interconexi\u00f3n directa entre el mundo de la producci\u00f3n y el de las finanzas, ya que ambos se reforzaban: la mano de obra barata asi\u00e1tica generaba muchos m\u00e1s beneficios a los accionistas de las grandes firmas. No eran esferas separadas, sino dos partes de la misma. Por eso los grandes ganadores de la globalizaci\u00f3n han sido el Estado chino y Wall Street. Y por eso ambos intentan mantener viva la globalizaci\u00f3n lo m\u00e1ximo posible.<\/p>\n<p>Ahora es mucho m\u00e1s complicado.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 esa mayor complejidad?<\/strong><\/p>\n<p>Porque al comenzar la guerra fr\u00eda entre EEUU y China, los aspectos nacionales se vuelven mucho m\u00e1s relevantes. Y aqu\u00ed ocurre algo significativo: las tensiones entre un bloque y otro son territoriales, pero est\u00e1n expresadas en t\u00e9rminos muy semejantes a los de clase. Los pa\u00edses de la producci\u00f3n y de las materias primas est\u00e1n construyendo su discurso a partir de la tensi\u00f3n entre un mundo occidental que ha explotado al tercer mundo y a los pa\u00edses emergentes y que debe dejar de hacerlo. Ese es el mensaje que China y Rusia est\u00e1n trasladando a la esfera no occidental: liberaos de la opresi\u00f3n a la que Occidente os ha sometido y China os ayudar\u00e1.<\/p>\n<p>Tampoco es extra\u00f1o que as\u00ed ocurra, dado que la reacci\u00f3n frente al <em>establishment<\/em> de la globalizaci\u00f3n en el interior de Occidente ha tenido lugar en esos mismos t\u00e9rminos: la oposici\u00f3n ha venido desde el lado nacional, <em>Make America Great Again<\/em>, o Reino Unido, o Francia. Era la propuesta de salida del declive: reforzarse en el aspecto nacional conllevar\u00eda tambi\u00e9n la recuperaci\u00f3n de ciertas capacidades productivas, as\u00ed como la defensa de los nacionales, lo que permitir\u00eda encontrar una salida al descenso en el nivel de vida. Con ese eje, lo nacional como protecci\u00f3n, han crecido las derechas en Occidente, y se han convertido en desafiantes del orden establecido.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEstar\u00edamos pues en un fin de era, estar\u00edamos en una \u00e9poca de desglobalizaci\u00f3n selectiva?<\/strong><\/p>\n<p>En esta configuraci\u00f3n, lo que tenemos es, como Europa, un papel especialmente complicado. La guerra fr\u00eda entre China y EEUU nos debilita, porque fortalece a ambas potencias, y deja a los europeos en una situaci\u00f3n bastante m\u00e1s dif\u00edcil. Alemania sigue pensando en que ser\u00eda id\u00f3neo continuar en ese mundo en el que el gas barato le permit\u00eda impulsar su industria y proseguir una relaci\u00f3n comercial intensa con China, pero ya no es posible. Cada pa\u00eds comienza a mirar por sus propios intereses, y las divergencias entre Francia, Alemania, los pa\u00edses del Este, los del Norte y los del Sur pueden hacerse m\u00e1s profundas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo se podr\u00eda reaccionar ante esta situaci\u00f3n que describe?<\/strong><\/p>\n<p>C\u00f3mo reaccionar a esta \u00e9poca en que la geopol\u00edtica va a ser muy influyente en las pol\u00edticas internas de cada Estado es una pregunta pertinente, que suele responderse desde una suerte de intento de continuidad con el pasado. La desglobalizaci\u00f3n selectiva es esto: vamos a fortalecer Europa en el plano energ\u00e9tico y en el tecnol\u00f3gico, as\u00ed como en el militar, y continuar operando del mismo modo, con la misma primac\u00eda de lo financiero sobre lo productivo en todo lo dem\u00e1s: con el mismo tipo de trampas para las poblaciones y los pa\u00edses a que nos llev\u00f3 la globalizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No funcionar\u00e1, porque har\u00e1 m\u00e1s fuertes a EEUU y a China y m\u00e1s d\u00e9bil a Europa.<\/p>\n<p>En este sentido, hay una ense\u00f1anza de Maquiavelo que resulta especialmente pertinente, como es la enorme relevancia de contar con armas propias a la hora de jugar un papel internacional, y sirve tanto a nivel puramente espa\u00f1ol como a efectos europeos. En general, este t\u00e9rmino suele ser entendido desde la necesidad de reforzarse militarmente o, en el mejor de los casos, de reforzar las capacidades productivas propias. Desde luego, esto \u00faltimo es esencial: la industrializaci\u00f3n y, sobre todo, la vuelta a la econom\u00eda real, con la supeditaci\u00f3n de lo financiero a lo productivo, a hacer cosas de verdad en lugar de especular y apostar con instrumentos financieros cada vez m\u00e1s complejos y alejados de la realidad es esencial, completamente esencial, para que la vida de la gente comience a ser mejor y para que Espa\u00f1a y Europa tomen un rumbo adecuado. Pero armas propias tambi\u00e9n, en el pensador florentino, alude a algo muy relevante: la necesidad de cohesi\u00f3n interna, de equilibrio entre los pocos y los muchos, de afianzamiento de las sociedades a trav\u00e9s de la legitimidad.<\/p>\n<p>El caso chino es obvio: pueden tener un r\u00e9gimen autoritario y vigilante, pero el humor social es positivo porque perciben un mejor nivel material en grandes partes de la poblaci\u00f3n y una esperanza en que el futuro ser\u00e1 mejor, tanto en t\u00e9rminos nacionales como individuales. En Espa\u00f1a, en Europa, en Occidente, es justo al rev\u00e9s, y eso nos vuelve mucho m\u00e1s d\u00e9biles. Es imprescindible, por tanto, poner en marcha un sistema econ\u00f3mico que recupere capacidades, que aumente el nivel de vida, que se vuelque en la econom\u00eda real, que haga que volvamos a tener esperanza en el futuro. Y esto como imperativo sist\u00e9mico, como el arma propia m\u00e1s importante de todas, porque de ella dependen las otras.<\/p>\n<p><strong>Lo se\u00f1alado parece la conclusi\u00f3n de una inferencia deductiva, buen sentido com\u00fan&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Formulado as\u00ed, parece de sentido com\u00fan, pero es bastante complicado, porque implica reformas sustanciales respecto de c\u00f3mo se rige la econom\u00eda, de c\u00f3mo se invierte el capital, del papel del Estado y de las condiciones de funcionamiento del mercado. Implica desenredar la globalizaci\u00f3n, esa conexi\u00f3n entre la mano de obra barata y Wall Street, de un modo de gesti\u00f3n que ha generado dividendos permanentemente a partir de la devaluaci\u00f3n del factor trabajo, en cualquiera de sus escalas, desde el manual hasta el del peque\u00f1o y mediano empresario o el del profesional liberal, y que ha trastocado significativamente las relaciones de producci\u00f3n. Hay que insistir que estamos ante una necesidad en t\u00e9rminos sist\u00e9micos, y tambi\u00e9n de perdurabilidad de una serie de valores que sin esa legitimidad material se devaluar\u00edan significativamente. Actuar de esta manera implica tirar del freno de mano y cambiar la marcha econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><strong>En todo caso, sea como fuere, vamos a la desglobalizaci\u00f3n&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>Vamos hacia la desglobalizaci\u00f3n, porque las tendencias internacionales lo marcan: cuando los dos Estados m\u00e1s importantes del mundo, EEUU y China, est\u00e1n en competencia, el margen de acci\u00f3n que dejan a los dem\u00e1s es reducido. Y esta nueva \u00e9poca, en la que ya estamos inmersos, puede tener diferentes expresiones ideol\u00f3gicas. Y resultar\u00e1 vencedora la que sepa atraerse a su esfera a las clases medias, ese sin\u00f3nimo inconcreto de un mont\u00f3n de sectores sociales con intereses diversos que ha sido incapaz de tejer un proyecto pol\u00edtico aut\u00f3nomo y com\u00fan. Si ese proyecto aparece en alg\u00fan momento, ser\u00e1 decisivo, porque implicar\u00eda que las \u00e9lites se ver\u00edan presionadas para regresar a la vida real, concreta y territorializada en la que los dem\u00e1s vivimos, y no podr\u00edan pasarla por alto. Significar\u00eda que la historia est\u00e1 regresando porque las clases populares vuelven a tener palabra propia.<\/p>\n<p><strong>Que as\u00ed sea. Me quedan mil preguntas m\u00e1s, pero no quiere abusar de su tiempo y su generosidad.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una sugerencia al lector de la entrevista: lean un libro valiente, con pensamiento propio, que ense\u00f1a y da gusto leer.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEsta nueva \u00e9poca, en la que ya estamos inmersos, puede tener diferentes expresiones ideol\u00f3gicas. Y resultar\u00e1 vencedora la que sepa atraerse a su esfera a las clases medias\u201d<br \/>\nDirector de la secci\u00f3n de Opini\u00f3n de El Confidencial, analista pol\u00edtico reconocido y muy le\u00eddo, Esteban Hern\u00e1ndez es autor de El fin de la clase media (2014), Los l\u00edmites del deseo. Instrucciones de uso del capitalismo del siglo XXI (2016), El tiempo pervertido. Derecha e izquierda en el siglo XXI (2018) y As\u00ed empieza todo (2020).<br \/>\nSu \u00faltimo libro publicado, en Foca Investigaci\u00f3n, lleva por t\u00edtulo El rencor de clase media alta y el fin de una era. En \u00e9l centramos una buena parte de esta entrevista.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13293,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[29,1548],"tags":[1962,1961],"class_list":["post-13291","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacional","category-politica","tag-el-rencor-de-clase-media-alta-y-el-fin-de-una-era","tag-esteban-hernandez"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13291","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13291"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13291\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13293"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13291"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13291"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13291"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}