{"id":1337,"date":"2010-01-31T00:00:00","date_gmt":"2010-01-31T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1337"},"modified":"2020-02-22T11:16:50","modified_gmt":"2020-02-22T10:16:50","slug":"podemos-fiarnos-de-los-desconocidos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1337","title":{"rendered":"\u00bfPodemos fiarnos de los desconocidos?"},"content":{"rendered":"<p>Atl\u00e1ntica XXII (Asturias)<\/p>\n<p>La habitabilidad material del mundo es sobre todo una cuesti\u00f3n de confianza. La pugna y la sospecha son siempre secundarios o reactivos; y la econom\u00eda y la pol\u00edtica, que determinan su curso, explotan la credulidad constructiva de una humanidad a la que sorprenden una bombilla fundida y una ca\u00f1er\u00eda vac\u00eda, pues esperamos ingenuamente que se encienda la luz al presionar el interruptor y salga agua al abrir el grifo. Todo se sostiene con una cierta estabilidad, y todo se reproduce con una cierta continuidad, gracias a la ilusi\u00f3n individual de que, mientras nosotros dudamos, el otro sabe lo que se trae entre manos; y de que, si nosotros confeccionamos chapuzas provisionales, nuestro compa\u00f1ero, nuestro vecino, nuestro fontanero, saben bien lo que se hacen. Estamos seguros de que los padres saben cuidar a sus hijos, de que el paseante no nos va a mentir si le preguntamos la hora, de que el m\u00e9dico quiere curarnos, de que el puente no va a caerse, de que la silla va a soportar nuestro peso, de que el picaporte va a ceder a nuestro empuje. Si Gian Battista Vico, el fil\u00f3sofo italiano dieciochesco, ten\u00eda raz\u00f3n y \u201cs\u00f3lo conocemos de verdad lo que nosotros mismos hacemos\u201d, hay que admitir que nuestra vida cotidiana consiste -y s\u00f3lo es posible por ello- en una radical confianza en lo desconocido, en una fe ciega en millones de desconocidos que han levantado nuestras casas, instalado nuestros tel\u00e9fonos, fabricado nuestros coches, construido nuestras carreteras (y preparado, desde que somos peque\u00f1os, nuestras comidas, remendado nuestros vestidos, curado nuestras heridas).<\/p>\n<p>La confianza es lo primero. Y la primera confianza tiene que ver con la naturaleza. Confiamos en que volver\u00e1 a salir el sol, en que el suelo no desaparecer\u00e1 bajo nuestros pies, en que el aire llegar\u00e1 a nuestros pulmones, en que las monta\u00f1as no se vendr\u00e1n abajo, en que el agua correr\u00e1 entre los guijarros del torrente.<\/p>\n<p>Puede parecer de entrada parad\u00f3jico, pero lo contrario de la confianza es la religi\u00f3n, al menos en sus versiones extremas, que son muchas veces laicas. El cristianismo -al igual que el resto de las doctrinas cosmof\u00f3bicas- sospecha de las apariencias; es decir, de las cosas que aparecen; es decir, de las cosas que parecen ellas mismas: el mundo es una pantalla donde se proyectan s\u00f3lo sombras y los objetos que introduce vanidosamente el hombre deben ser disueltos en el \u00fanico principio constituyente: Dios. Esta primac\u00eda m\u00edstica del \u201cmomento constituyente\u201d es compartida por la religi\u00f3n y por el capitalismo y algunas veces ha sido y sigue siendo reivindicada tambi\u00e9n por la izquierda. El Marx juvenil, por ejemplo, confund\u00eda \u201ccosificaci\u00f3n\u201d y \u201cfetichismo\u201d y condenaba, como Kohelet y San Jer\u00f3nimo, los objetos manufacturados mismos como fuente de alienaci\u00f3n negativa. Pero no hay nada malo en \u201calienar\u201d, ni siquiera industrialmente, nuestro trabajo vivo; no hay nada malo en que la energ\u00eda biol\u00f3gica o mental se \u201ccosifique\u201d para convertirse precisamente en \u201ccosa\u201d: una silla, un coche, un puente, una ley, una instituci\u00f3n. Una parte de la izquierda, en nombre de la participaci\u00f3n, contra la idea de \u201crepresentaci\u00f3n\u201d, insiste en el car\u00e1cter liberador de los procesos inacabados, de las obras en construcci\u00f3n, de las criaturas siempre crudas que hierven y hierven sin terminar nunca de hacerse.<\/p>\n<p>El peligro no es la confianza en lo desconocido, la confianza en los desconocidos. Esa debe seguir siendo la base de un mundo cuya divisi\u00f3n del trabajo y complejidad tecnol\u00f3gica, con independencia de su orientaci\u00f3n econ\u00f3mica, nos pone cada vez m\u00e1s a merced de los otros. Entre la arqueolog\u00eda y la biolog\u00eda, est\u00e1 la sociedad, compuesta a partes iguales de cosas hechas y cosas por hacer, de decisiones ya tomadas y decisiones por tomar. La ciencia tiene que estar siempre en construcci\u00f3n; una casa no. La vida -la lucha misma- tiene que estar siempre sin hacer del todo: una camisa o un cuento no. Los cient\u00edficos m\u00e1s rigurosos conf\u00edan en los alba\u00f1iles que han levantado las cuatro paredes de su laboratorio y los revolucionarios m\u00e1s incansables conf\u00edan en que el guiso que cuecen en el fog\u00f3n estar\u00e1 preparado antes del triunfo de su causa. No me parece mal que el trabajo vivo de los zapateros se convierta -el m\u00e1s hermoso cuento de hadas- en zapatos; no me parece mal que nuestros zapatos los haga un zapatero y nuestras casas un alba\u00f1il y nuestras lavadora un obrero especializado. Lo que me parece mal -lo que <i>est\u00e1<\/i> mal- es que el zapatero, el alba\u00f1il y el obrero no sean due\u00f1os de sus cuerpos, de sus instrumentos de trabajo, de sus cabezas y, por lo tanto, del tiempo necesario para desconfiar, no de los fontaneros, los electricistas y los mec\u00e1nicos, sino de las causas de esta privaci\u00f3n. No me parece mal que la libertad viva de los ciudadanos -la magia m\u00e1s maravillosa- se convierta en leyes, instituciones y parlamentos. Lo que me parece mal -lo que <i>est\u00e1<\/i><i> <\/i>mal- es que nuestras leyes no nos defiendan, nuestras instituciones no nos protejan y nuestros parlamentos no nos representen y que, por este motivo, hayamos acabado desconfiando, no de sus secuestradores, sino de la pol\u00edtica misma. Y que precisamente por eso hayamos aceptado convertir en una \u201cespecialidad\u201d lo que, al contrario de lo que ocurre con las naves y los zapatos y seg\u00fan el reparto que hizo Zeus de los saberes <i>in illo tempore<\/i>, es la \u00fanica cosa -la pol\u00edtica- que todos podemos conocer y que no debemos dejar en manos de desconocidos.<\/p>\n<p>El capitalismo se reproduce socialmente, en la medida en que todav\u00eda es <i>sociedad<\/i>, gracias a la confianza radical de los humanos en las cosas visibles y en los desconocidos invisibles que las han hecho. Debemos proteger esa confianza para tiempos mejores y protegerla precisamente de una fuerza siempre constituyente, siempre destituyente, que disuelve sin parar todo lo visible, que desacredita y vuelve amenazadores a los desconocidos y que, por eso mismo, cuestiona los fundamentos mismos del mundo y su supervivencia. Hoy -como lo prueba la in\u00fatil y agorera cumbre de Copenhague- est\u00e1 a punto de ocurrir lo m\u00e1s incre\u00edble: que dejemos de creer no s\u00f3lo en la hora que marcan nuestros relojes y en las medicinas que prescriben nuestros m\u00e9dicos sino tambi\u00e9n, m\u00e1s radicalmente a\u00fan, en la estabilidad de la tierra, en la seguridad del aire y hasta en la pr\u00f3xima salida del sol.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPodemos fiarnos de los desconocidos?<\/p>\n<p>Santiago Alba Rico<\/p>\n<p>Atl\u00e1ntica XXII (Asturias)<\/p>\n<p>La habitabilidad material del mundo es sobre todo una cuesti\u00f3n de confianza. La pugna y la sospecha son siempre secundarios o reactivos; y la econom\u00eda y la pol\u00edtica, que determinan su curso, explotan la credulidad constructiva de una humanidad a la que sorprenden una bombilla fundida y una ca\u00f1er\u00eda vac\u00eda, pues esperamos ingenuamente que se encienda la luz al presionar el interruptor y salga agua al abrir el grifo. Todo se sostiene con una cierta estabilidad, y todo se reproduce con una cierta continuidad, gracias a la ilusi\u00f3n individual de que, mientras nosotros dudamos, el otro sabe lo que se trae entre manos; y de que, si nosotros confeccionamos chapuzas provisionales, nuestro compa\u00f1ero, nuestro vecino, nuestro fontanero, saben bien lo que se hacen. Estamos seguros de que los padres saben cuidar a sus hijos, de que el paseante no nos va a mentir si le preguntamos la hora, de que el m\u00e9dico quiere curarnos, de que el puente no va a caerse, de que la silla va a soportar nuestro peso, de que el picaporte va a ceder a nuestro empuje. Si Gian Battista Vico, el fil\u00f3sofo italiano dieciochesco, ten\u00eda raz\u00f3n y \u201cs\u00f3lo conocemos de verdad lo que nosotros mismos hacemos\u201d, hay que admitir que nuestra vida cotidiana consiste -y s\u00f3lo es posible por ello- en una radical confianza en lo desconocido, en una fe ciega en millones de desconocidos que han levantado nuestras casas, instalado nuestros tel\u00e9fonos, fabricado nuestros coches, construido nuestras carreteras (y preparado, desde que somos peque\u00f1os, nuestras comidas, remendado nuestros vestidos, curado nuestras heridas).<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1337","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1337","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1337"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1337\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}