{"id":1339,"date":"2010-02-07T00:00:00","date_gmt":"2010-02-07T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1339"},"modified":"2019-01-21T18:58:58","modified_gmt":"2019-01-21T18:58:58","slug":"la-moral-la-tragedia-ateniense-y-la-etica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1339","title":{"rendered":"La moral, la tragedia ateniense y la \u00e9tica"},"content":{"rendered":"\n<p><b>La moral, la tragedia ateniense y la \u00e9tica<\/b><\/p>\n<p><i>Por Luis Mattini*<\/i><\/p>\n<p>Algo sobre el papel del individuo en la historia<\/p>\n<p>Propongo un breve examen sobre el papel de los seres humanos en la historia y dentro de ella el papel del individuo, aclarando que este examen deviene fundamentalmente de nuestra experiencia militante<\/p>\n<p>Aclaraci\u00f3n: Para evitar las antiest\u00e9ticas consecuencias literarias en castellano de ese feminismo beato, de claro signo anglosaj\u00f3n, que, trasladado a nuestra lengua, confunde un elemento gramatical llamado \u00abg\u00e9nero\u00bb, femenino y masculino, con otras acepciones de esa palabra, como ser los g\u00e9neros sociales, biol\u00f3gicos o tejidos, aclaro que en todos los casos me refiero a seres humanos: mujeres y varones. Prometo poner mi buena voluntad no usando el vocablo gen\u00e9rico \u00abhombre\u00bb, pero mi buen gusto se niega a escribir \u00abla persona y el persono\u00bb; \u00abel ser humano y la sera humana\u00bb o ese absurdo adefesio de cambiar la muy latina letra \u00abo\u00bb por el signo arroba en las palabras en posici\u00f3n gramatical gen\u00e9rica. (\u00abtodos, \u00abmuchos\u00bb \u00abamigos\u00bb, \u00abnosotros\u00bb, etc)<\/p>\n<p>Bien, terminada esta aclaraci\u00f3n, digamos que yo empec\u00e9 a militar a los quince a\u00f1os cuando de un modo casual, casual en lo que hace a mi concretura, me top\u00e9 con gusto con la idea de que \u00e9ramos agentes de la historia. La adquir\u00ed de inmediato con enorme entusiasmo, porque esa idea funcion\u00f3 como un fort\u00edsimo estimulante, casi dir\u00eda una justificaci\u00f3n venida desde cierta trascendencia, al impulso vital que, no se sabe desde d\u00f3nde, nos empujaba hacia el compromiso militante. Y cuando nuestros padres, t\u00edos, vecinos o compa\u00f1eros de trabajo nos preguntaban, respond\u00edamos de diversas maneras, plenos de pasi\u00f3n y satisfacci\u00f3n por \u00abel hacer\u00bb, argumentando que milit\u00e1bamos porque no toler\u00e1bamos la injusticia social, que nos dol\u00eda el sufrimiento de los ni\u00f1os, que el mundo deb\u00eda ser cambiado; pero en \u00faltima instancia nos dec\u00edamos agentes de la historia. O sea un rol predeterminado, una especie de mandato.<\/p>\n<p>Insisto, hoy a m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os de esas cosas, estoy seguro que eso era s\u00f3lo un argumento para darnos derecho a actuar y coraje para enfrentar las oposiciones. Porque el impulso estaba signado por la potencia del deseo, entendiendo \u00e9ste como la tendencia de cualquier cuerpo a realizar sus potencialidades. Si era el cuerpo el que pensaba y hac\u00eda, era el cerebro el que deb\u00eda justificar esa acci\u00f3n, esa manifestaci\u00f3n del deseo. En ese aspecto \u00e9ramos inmanentes con justificaci\u00f3n trascendente. Nos mov\u00edamos por fuertes impulsos del deseo interno pero lo argument\u00e1bamos con la trascendencia externa de la historia como una determinaci\u00f3n. Para jugar con las palabras, se podr\u00eda decir que en teor\u00eda acept\u00e1bamos la trascendencia pero en la acci\u00f3n concreta nos mov\u00edamos en la inmanencia.<\/p>\n<p>La prueba de ello fue que nosotros, en los hechos, no hemos respetado las supuestas \u00ableyes de la historia\u00bb que dictaba la postura trascendente, idealista o materialista; o sea las \u00abcondiciones\u00bb para actuar, no acept\u00e1bamos la afirmaci\u00f3n que para poner fin a la injusticia hab\u00eda que esperar la maduraci\u00f3n de las condiciones, el \u00abdesarrollo de las fuerzas productivas\u00bb. As\u00ed, por ejemplo, de hecho, en nuestra pr\u00e1ctica, compartimos sin saberlo, el sano criterio feminista, \u2014el modelo m\u00e1s acabado de la inmanencia que les hace rechazar el papel que pretende adjudicar a las mujeres la visi\u00f3n trascendente\u2014, de plantear la reivindicaci\u00f3n \u00abaqu\u00ed y ahora\u00bb. Sin embargo, contradictoriamente, en nuestro discurso trascendente sosten\u00edamos que la mujer deb\u00eda esperar la liberaci\u00f3n del proletariado, por ser el sujeto hist\u00f3rico que, al liberarse a s\u00ed mismo, liberar\u00eda a toda la humanidad. Por suerte el feminismo no escuch\u00f3 este discurso trascendente y, por el contrario lo rechaz\u00f3 en teor\u00eda y en pr\u00e1ctica; as\u00ed cotidianamente siguen cosechando, con altibajos pero en sentido creciente, cada vez m\u00e1s conquistas.<\/p>\n<p>Ya aceptando el compromiso racional con el determinismo hist\u00f3rico, nos obstante, nos subdivid\u00edamos en dos tendencias: aquellos que cre\u00edan que la historia la hac\u00edan personas determinadas y aquellos que sosten\u00edamos que la historia era obra de las masas, del pueblo. Los primeros eran proclives a lo que yo llamo \u00abvisi\u00f3n conspirativa de la historia\u00bb Para ellos todo depend\u00eda del talento de los grandes hombres y en consecuencia tambi\u00e9n el mal depend\u00eda de la maldad de los gobernantes, tiranos o corruptos.<\/p>\n<p>Plejanov, el padre de marxismo ruso, tiene un interesante trabajo \u00abEl papel del individuo en la historia\u00bb en el que, partiendo de que la historia la hacen los pueblos, las masas, se\u00f1ala cu\u00e1l es el m\u00e9rito y los atributos que deben tener los dirigentes y su relaci\u00f3n de ida y vuelta con las masas. En ese sentido el libro de Plejanov fue nuestro manual. Sobra agregar que la literatura marxista es riqu\u00edsima en este tema.<\/p>\n<p>No as\u00ed en lo espec\u00edfico de la visi\u00f3n conspirativa de la historia, pues suele ser una postura eminentemente emocional, probablemente irracional que se refleja en los hechos, a veces incluso en individuos que aceptan formalmente la teor\u00eda de Plejanov. Ocurre que esta concepci\u00f3n surge cuando ciertos hechos no tienen explicaci\u00f3n, contradicen la teor\u00eda. Por ejemplo: la ca\u00edda de los dirigentes que aborta una acci\u00f3n revolucionaria; entonces la visi\u00f3n conspirativa sugiere que tiene que ser la obra de un traidor. Esta visi\u00f3n es realmente aguda cuando atribuye las limitaciones de los revolucionarios a maniobras insidiosas del enemigo, o sea literalmente cuando el enemigo conspira dentro de la organizaci\u00f3n. Insisto, este punto de vista es nefasto porque ubica siempre el mal fuera de nosotros y por lo tanto impide el aprendizaje, la correcci\u00f3n. Porque rec\u00edprocamente todo depender\u00e1 de la genialidad del dirigente o del agente enemigo. Una mirada atenta nos indica que este punto de vista tiene cierta ra\u00edz mon\u00e1rquica y explica la transformaci\u00f3n de los revolucionarios en el poder en una especie de nueva nobleza, gobernantes eternos, como en caso de algunos asi\u00e1ticos, incluso en Cuba, el recambio de los cuadros por herencia familiar.<\/p>\n<p>Esa visi\u00f3n conspirativa se expresa tambi\u00e9n en frases hechas, consagradas como verdades absolutas, como ser. \u00abUn traidor puede con cien valientes\u00bb. O la expresi\u00f3n popular \u00abSeguro que hubo una cantada\u00bb. \u00abTodo hombre tiene su precio\u00bb O sea, los problemas no se derivan de una correlaci\u00f3n de fuerzas, de mayor o menor talento de las partes en lucha, de circunstancias, incluso de determinado grado de azar, sino de traiciones o genialidades. En ese sentido conspirar es casi mala palabra, significa actuar traidoramente. Nosotros, en cambio, llam\u00e1bamos \u00abm\u00e9todos conspirativos\u00bb, a los m\u00e9todos para moverse en la clandestinidad cuya esencia era aparentar distinto a lo que se era. Las condiciones de un actor, de un farsante, eran beneficiosas para un clandestino pues pod\u00eda disimular mejor.<\/p>\n<p>Este es el planteo del asunto: Intento no presentar las cosas en blanco sobre negro, sino ver que todos tenemos alguna brizna de esa concepci\u00f3n. Dicho de otra manera, todos los humanos tenemos al menos algunas briznas de idealismo o materialismo, de b\u00fasqueda de la trascendencia y actuar con la inmanencia, de conspiradores, de sentimientos ego\u00edstas y altruistas; lo \u00fanico que nos define y establece las diferencias esenciales es \u00abel hacer\u00bb.<\/p>\n<p>Y el tema no ser\u00eda digno de demasiada preocupaci\u00f3n si s\u00f3lo se tratara de unos individuos aislados con visiones conspirativas, sino de que este aspecto est\u00e1 m\u00e1s extendido de lo sospechado y cobra m\u00e1s cuerpo a medida que la tarea emancipatoria de hace mas dif\u00edcil, dicho de otra manera, frente a la amenaza de derrota.<\/p>\n<p>Porque, lo repito de otro modo, la visi\u00f3n conspirativa de la historia lo explica todo y deja a los sobrevivientes la conciencia tranquila. \u00abYo hice las cosas bien, pero me traicionaron\u00bb. La teor\u00eda del \u00abentorno\u00bb que consiste en pensar que las \u00abfallas\u00bb de los dirigentes, se deben a su \u00abentorno\u00bb, una especie de cortesanos que los aisla del mundo real. Eso fue claro en los Montoneros con respecto a Per\u00f3n.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de tal, me distraigo un momento del tema central para recordar que en la discusi\u00f3n sobre los a\u00f1os setentas por parte de protagonistas sobrevivientes, testigos de \u00e9poca y descendientes de ambos, se verifica la presencia de esta visi\u00f3n conspirativa de la historia. Esto es, creer que no triunfamos culpa de traiciones sin analizar a fondo las causas en cada momento y en su conjunto. Creer que Montoneros fracas\u00f3 porque fue un grupo fomentado inicialmente pro la CIA es tan absurdo como cuando el envidioso de Virgilo Exp\u00f3sito dijo por radio que Gardel era un producto de Broadway.<\/p>\n<p>El otro extremo es la muy racionalista idea de que si las cosas se piensan correctamente y se planifican con justeza , siempre tienen que salir bien. Si no salen bien, no es porque el oponente fue m\u00e1s sagaz o talentoso, porque hubo circunstancias, sino por que se hicieron mal. El racionalismo consiste en creer que siempre se puede saber a priori mediante el razonamiento anal\u00edtico previsible, o sea que el cerebro puede conocer antes que el cuerpo. Creer que se puede aprender a nadar antes de meterse en el agua.<\/p>\n<p>Esto que se ve sin alarma en la vida cotidiana, durante el desarrollo m\u00e1s o menos \u00abnormal\u00bb de las cosas, cobra car\u00e1cter, a veces de tragedia, en las situaciones agudas, de extremo enfrentamiento y riesgos de vida. Tragedia s\u00ed, a veces tragedia, en el sentido ateniense del concepto. Tragedia es cuando los hechos se precipitan sin arreglo a las mentadas \u00abcondiciones objetivas\u00bb y se juega el destino del \u00abfactor subjetivo\u00bb, entendiendo \u00e9ste como la voluntad del individuo.<\/p>\n<p>El caso de la acci\u00f3n del Che en Bolivia es paradigm\u00e1tico, sobretodo porque detr\u00e1s de ese ejemplo nos movimos toda una generaci\u00f3n. Porque la experiencia del guevarismo confirma la afirmaci\u00f3n de Nietzsche en el sentido que los atenienses ten\u00edan un sentido de alegr\u00eda de lo tr\u00e1gico. La mayor\u00eda de los que participamos recordamos aquellos tiempos como los a\u00f1os mas felices de nuestra vida a pesar de la derrota y las dolorosas p\u00e9rdidas Visto desde hoy, con la distancia que da el tiempo y los acontecimientos posteriores, es casi indiscutible que el proyecto de iniciar \u00abuno, dos, tres, muchos vietnams\u00bb no se correspond\u00eda con las mentadas condiciones objetivas. Dicho de otra manera, se pod\u00eda prever la derrota. De hecho muchos la previeron y por eso no se comprometieron y hoy en d\u00eda nos refriegan ese acierto preventivo como una haza\u00f1a del intelecto. Claro que prever la derrota es siempre mucho m\u00e1s f\u00e1cil que prever la victoria.<\/p>\n<p>Ocurre que quienes se vanaglorian de haber \u00abacertado\u00bb con su cr\u00edtica al foquismo de Guevara, olvidan y se desligan de toda responsabilidad en la verg\u00fcenza de la guerra de Vietnam. Olvidan el discurso del Che en Argelia donde condena a los pa\u00edses socialistas porque han abandonado a Vietnam a su suerte. Desde el punto de vista de la moral, entendiendo por esta, la conducta ordenada por La Rep\u00fablica de Plat\u00f3n, que el movimiento emancipatorio progresista adquiri\u00f3 acr\u00edticamente, aceptando ese \u00abdeber ser\u00bb moral; desde ese punto de vista, digo, la oposici\u00f3n al foco de Guevara era correcta, porque el foco significaba poner en peligro todo lo ganado por el progreso de las diversas revoluciones. Particularmente a partir de la rev. rusa incluyendo la rev. cubana. Repito, desde la visi\u00f3n moral\u2026otra cosa ser\u00e1 desde la \u00e9tica. Porque lo que da un car\u00e1cter tr\u00e1gico a los hechos, es que el foco de Guevara se correspond\u00eda a una respuesta \u00e9tica aunque la raz\u00f3n indicara que la derrota ser\u00eda inevitable. Y as\u00ed fue, sobran todos lo traidores de esa gesta para explicar la derrota. Fue tragedia ateniense, que intu\u00eda la pol\u00edtica como el arte de lo imposible porque para hombres como el Che, no exist\u00eda otra posibilidad que la imposibilidad. La \u00e9tica lo hacia concebir su destino unido a la comunidad, expresada en este caso en el crimen de Vietnam, perpetrado por los EE.UU, pero a la vez permitido por el resto del mundo ordenado, como dije antes, seg\u00fan el modelo de la rep\u00fablica de Plat\u00f3n: esto es cada cosa en su lugar y un lugar para cada cosa. Por eso, esa misma \u00e9tica implicaba que, de no actuar, asum\u00eda al menos parte, peque\u00f1a, claro, pero suficiente como para compartir la responsabilidad del crimen.<\/p>\n<p>Dicho directamente: el foco de Guevara fue la respuesta \u00e9tica a la guerra de Vietnam, recogida despu\u00e9s por el Mayo Franc\u00e9s \u2014 \u00abseamos realistas, pidamos lo imposible\u00bb\u2014 y la llamada nueva izquierda en el mundo. Esa \u00e9tica es la que heredamos , y la diferencia actual pasa por los que la abandonaron y los que no la abandonamos a\u00fan a riesgo de no salir de la tragedia.<\/p>\n<p>Volviendo al tema central del este trabajo, recordemos que, respecto a la derrota del Che, siempre se habl\u00f3 de \u00abla traici\u00f3n de Monje\u00bb Pues, me tomo la licencia po\u00e9tica de hablar en subjuntivo con un toque de potencial , y digo, hoy no cabe dudas que a\u00fan si Monje hubiera cumplido con lo pactado brindando el apoyo total del Partido Comunista de Bolivia, la gesta del Che hubiera sido derrotada de todos modos, simplemente porque el capitalismo habr\u00eda salido de sus crisis con una mayor capacidad creativa que el socialismo. Por otra parte hoy podemos confirmar que aquello que llamamos socialismo, fue como lo definiera el mismo Lenin, una forma de capitalismo de Estado.<\/p>\n<p>Tratando de lograr una s\u00edntesis de lo que pretendo mostrar, repito, mostrar, no demostrar, digamos que al contrario de la versi\u00f3n conspirativa de la historia que le atribuye a ciertos individuos, genios, talentos, artistas o traidores, un grado inaudito de omnipotencia, los hechos indican que en tanto y cuanto acci\u00f3n real inmanente, los seres humanos no logran la conducci\u00f3n consciente de sus actos, la resultante de una empresa propuesta ser\u00e1 por lo com\u00fan inesperada, m\u00e1s a\u00fan una revoluci\u00f3n. De all\u00ed la sabidur\u00eda del gran V\u00edctor Hugo cuando afirmaba que toda revoluci\u00f3n es una gigantesca improvisaci\u00f3n. El talento de los protagonistas consiste en aprovechar toda la potencialidad de esa enorme improvisaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los l\u00edmites de la conciencia<\/p>\n<p>Sobre la primera parte de este texto, una buena amiga que tuvo acceso al manuscrito me coment\u00f3 lo siguiente<\/p>\n<p>\u00abel texto es excelente, entrador, pol\u00e9mico, me hace sentir que me llevar\u00e1s a alguna parte&#8230; y esa parte me genera una gran curiosidad&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Sencilla pero aguda cr\u00edtica pues revel\u00f3 la falta de completud del texto. Entonces yo me pregunto \u00bfqu\u00e9 falta? Me respondo: llegar a donde iba y entonces aparece la pregunta verdadera: \u00bfhacia d\u00f3nde voy? En realidad voy al final para encontrar el origen. \u00bfPor que me interesa el origen si estoy ya cansado de escribir sobre el pasado? Pues porque quiz\u00e1s saber como fue el origen nos inspire para saber c\u00f3mo hay que hacer hoy. Atenci\u00f3n, dije \u00abnos inspire\u00bb no estoy diciendo que vamos a encontrar la f\u00f3rmula. Buscamos inspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Porque hay que recordar que crecimos en la lucha social, en el sindicalismo y en la pol\u00edtica con una creencia poderosa: el papel de la conciencia. Est\u00e1bamos convencidos de que cuando el individuo es consciente, lucha, se defiende, ataca, busca soluciones, etc. Lo contrario de la conciencia es la inconciencia o, mas simple, la no conciencia. La tarea militante era entonces, de acuerdo a este credo, crear conciencia, porque las transformaciones s\u00f3lo la pueden hacer las masas. La tarea del militante era muy parecida a la de un maestro. \u00a1Las veces que habremos bregado que todo militante es un maestro cuya misi\u00f3n era despertar conciencia! Los sacerdotes del tercer mundo, insufribles docentes, espantaron a la Real Academia de la Lengua con la verbalizaci\u00f3n del sustantivo conciencia transformado en el verbo \u00abconcientizar\u00bb.<\/p>\n<p>Pero a lo largo de los a\u00f1os ocurrieron dos fen\u00f3menos que nos hacen revisar estas ideas: uno: muchas personas adquirieron la conciencia y no asumieron el compromiso militante; dos: muchas personas se sumaron a la militancia con escas\u00edsima conciencia y la fueron adquiriendo en la lucha.<\/p>\n<p>La segunda observaci\u00f3n es: \u00bftiene que ver la conciencia con la educaci\u00f3n concretamente con la alfabetizaci\u00f3n? Su correlato \u00bfes m\u00e1s conciente un alfabetizado que un analfabeto? La respuesta en base a nuestra experiencia concreta es ambigua, puede ser tanto uno como otro, es decir hubo gente que se sum\u00f3 en un acto de conciencia, digamos \u00abbien pensado\u00bb y gente que se sum\u00f3 en un arranque espont\u00e1neo y en la lucha adquiri\u00f3 la conciencia. Pero en este punto es necesario levantar el \u00e1ngulo de an\u00e1lisis aunque sea como referencia: uno de los pueblos m\u00e1s analfabetos de Europa hizo la revoluci\u00f3n rusa y uno de los pueblos m\u00e1s alfabetizados cre\u00f3 el nazismo.<\/p>\n<p>Para abreviar este camino adelanto la siguiente observaci\u00f3n, tanto la experiencia hist\u00f3rica como la observaci\u00f3n militante muestran que la conciencia es condici\u00f3n necesaria pero insuficiente. Luego que no existe un concienz\u00f3metro y que la relaci\u00f3n de la conciencia con la educaci\u00f3n es relativa. Un sencillo razonamiento indica que adquirir conciencia deber\u00eda ser m\u00e1s f\u00e1cil a un alfabetizado porque puede utilizar los instrumentos de instrucci\u00f3n. Pero la misma experiencia indica que detr\u00e1s hay un condici\u00f3n social que act\u00faa en los individuos sin perjuicio de alfabetizados o no. A esto hay que agregarle el concepto marxista de clase, las categor\u00eda explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n, las que estipulan que el papel en la producci\u00f3n influye, condiciona, la conciencia, porque est\u00e1 determinada por el sujeto hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Va de suyo que no pretendo ser original con estas inquietudes. No son nuevas, tan viejas como la militancia y el viejo Lenin tiene todo un tratado sobre la conciencia, a la que define como \u00abel espejo subjetivo de la realidad\u00bb. Adem\u00e1s de los pensadores, la psicolog\u00eda se ocupa del asunto. En fin\u2026.pero lo que me motiva es que sobre el tema no se sabe lo que no se sabe: O mejor dicho la mayor ignorancia es creer que se sabe.<\/p>\n<p>Por ejemplo: recuerdo en uno de los tantos actos electorales de los \u00faltimos tiempos, un viejo, viejo de edad digo, un intelectual del P.C. de alrededor de setenta a\u00f1os, solt\u00f3 soltura y desparpajo una frase de manual leninista: que las elecciones serv\u00edan para medir \u00abel grado de conciencia de la clase obrera\u00bb Este caballero repet\u00eda una frase que en su juventud le hab\u00eda escuchado a Lenin, y en su larga trayectoria pol\u00edtica en el Partido no se le ocurri\u00f3 verificar la vigencia de semejante postulado. En ese momento la mayor parte de la clase obrera de Argentina vot\u00f3 e Menem. Recordemos c\u00f3mo hab\u00eda sido antes: 1973 gan\u00f3 C\u00e1mpora en nombre de Per\u00f3n; fue un voto contra la dictadura de Lanuse; meses despu\u00e9s gan\u00f3 Isabelita con Per\u00f3n moribundo, fue un voto contra C\u00e1mpora y la aventura montonera; en 1983 Alfons\u00edn barri\u00f3; la clase obrera volvi\u00f3 a votar positivamente contra la dictadura. y luego vot\u00f3 a Menem, el hombre que desarm\u00f3 el Estado de Bienestar. Despu\u00e9s se vot\u00f3 a la insufrible clase media que tuvo la virtud de facilitar el argentinazo del 19 y 20 de diciembre. De esos hechos emergi\u00f3 la pareja real Kirchner, la caricatura de los Montoneros. Caramba que sufre altibajos la conciencia de la clase obrera argentina.<\/p>\n<p>\u00bfS\u00f3lo en Agentina? Ni hablar de lo que son los actos electorales en los pa\u00edses de tradici\u00f3n politizada como Italia, donde se alternan los gobiernos de izquierda y de derecha, por ejemplo. Ni hablar de ese nuevo invento llamado \u00abvoto castigo\u00bb sumun del orgasmo del Estado de Derecho.<\/p>\n<p>Es evidente que las elecciones, al menos ahora, no sirven como concienz\u00f3metro.<\/p>\n<p>Y tambi\u00e9n queda a la vista que la conciencia es condici\u00f3n necesaria pero insuficiente. Ello significa que hay un sentimiento \u00bfqu\u00e9 dije? \u00bfsentimiento? Pero la conciencia no es sentimiento, es pensamiento.<\/p>\n<p>\u00a1Pues ah\u00ed esta el rastro de lo que buscamos!.<\/p>\n<p>Lo que impulsa a la acci\u00f3n no es un pensamiento sino un sentimiento.<\/p>\n<p>Ese sentimiento se llama deseo. Entendiendo a este, como fue expuesto en la primera parte, no como una tentaci\u00f3n, no como un sentido de poseer, de posesi\u00f3n, sino como el impulso del cuerpo que busca desarrollar toda la potencialidad. Y aqu\u00ed me llega el comentario de mi amigo Miguel que me recuerda lo que escribe Leibniz \u00aba veces podemos obtener o hacer lo que deseamos, pero nunca podemos desear lo que deseamos\u00bb; es decir, las personas no son el \u00abmotor\u00bb de sus deseos, la cosa pasa por asumir o no lo que nos constituye y atravieza como deseo.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 muy m\u00edstico decir que el origen del deseo es misterio?<\/p>\n<p>El deseo es, en primer lugar, sed de creaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Interesante; ahora me surge la siguiente reflexi\u00f3n: el deseo es corporal, no racional, la conciencia es cerebral, racional. El deseo es la voluntad, la decisi\u00f3n, la acci\u00f3n; la misi\u00f3n de la conciencia, en cambio, es determinar c\u00f3mo ser\u00e1 esa acci\u00f3n. \u00bfSer\u00e1 muy esquem\u00e1tico inferir que la conciencia, como bien racional se corresponde m\u00e1s con la moral (la que indica el \u00abdeber ser\u00bb) y el deseo como impulso vital del cuerpo se corresponde con la \u00e9tica? (Me temo que los expertos en filosof\u00eda me agarren a los cascotazos.)<\/p>\n<p>Pero aun a ese riesgo saco la conclusi\u00f3n siguiente: la fuerza vital del deseo activa la conciencia y la depura de la moral y la impregna de \u00e9tica.<\/p>\n<p>Digamos al pasar que podemos resumir la \u00e9tica diciendo que es la fidelidad al deseo.<\/p>\n<p>Y la conclusi\u00f3n sobre la \u00e9poca actual: sobra conciencia y sobra moral (por algo se la pasan marchando y parodiando a los setentistas, sin ver por donde pasa el sujeto activo)<\/p>\n<p>Insisto en las marchas porque es casi la a \u00fanica actividad militante, o bien toda militancia est\u00e1 presente all\u00ed. Parad\u00f3jicamente el Che march\u00f3 mucho m\u00e1s despu\u00e9s de muerto que cuando estaba vivo. Poca gente sabe que el Che no fue el militante estudiantil cl\u00e1sico, casi no se le conoce actividad de ese tipo. Casi no se conoce petitorio estudiantil con la firma de Ernesto Guevara. Muchacho de bajo perfil, sin dudas.<\/p>\n<p>\u00bfY nosotros? Pues claro, a veces march\u00e1bamos para solidarizarnos con determinado movimiento en lucha. Pero nunca hicimos una marcha para peticionar algo al gobierno. Nosotros no peticion\u00e1bamos. Lo tom\u00e1bamos, pu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 que las marchas actuales est\u00e1n muy influidas por el criterio televisivo que lo que no se ve no existe? Tengo para mi que las marchas actuales es la muestra de c\u00f3mo la izquierda ha sido captada por el criterio que la pol\u00edtica es espect\u00e1culo. De all\u00ed la importancia mayor a la fanfarria\u2014carteles, gorritos, uniformes, banderitas, etc\u2014 que a la acci\u00f3n de una marcha.<\/p>\n<p>Sea como fuere el abuso del marcheo indica que es una forma central de hacer pol\u00edtica. Y en la marcha se verifica lo dispuesto en la republica de Plat\u00f3n, cada cosa en su lugar, nadie puede salirse del cuadro; el \u00absistema\u00bb parece haber incorporado el marcheo como manera de control social, sobre todo como manera de sostener la iniciativa. Salirse de la marcha ser\u00eda como salirse del sistema. Cuando digo salirse de la marcha, quiero decir, inventar otra cosa.<\/p>\n<p>La marcha es, entonces, la expresi\u00f3n mayor de conciencia de la izquierda actual, por lo tanto su expresi\u00f3n moral. Y desgraciadamente refleja plenamente su pobreza espiritual.<\/p>\n<p>Pero, por otra parte no se puede llevar adelante acciones pol\u00edticas transformadoras si no se intenta al menos capturar la iniciativa. Iniciativa para romper lo dispuesto en la rep\u00fablica de Plat\u00f3n, para romper la iniciativa del Poder. No puede haber creatividad sin iniciativa y viceversa, no puede haber iniciativa sin creatividad. Claro para asumir iniciativa y creatividad, adem\u00e1s se necesita una gran cuota de coraje. El riesgo es que esa iniciativa se transforme en sentido ateniense de la Tragedia. Vimos como eso ocurri\u00f3 con la formidable iniciativa de los revolucionarios en la guerra de Vietnam.<\/p>\n<p>Para blanquear la met\u00e1foras lo dir\u00e9 claro: Iniciativa es rebeld\u00eda, y el Poder no perdona la rebeld\u00eda, la falta de coraje es no atreverse a la rebeli\u00f3n.<\/p>\n<p>Rebeli\u00f3n en serio muchachos, no rebeldes folcl\u00f3ricos tipo Castells<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 falta entonces para cobrar iniciativa?<\/p>\n<p>Dicho de otra manera \u00bfPor qu\u00e9 la izquierda no sale del pozo?<\/p>\n<p>Pues est\u00e1 claro, se puede oler en el aire: falta deseo, por eso se aprecian griter\u00edos, y consignas racionales, trajes vistosos, intentos de murgas, pero muy poca pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Sobra conciencia, sobre todo conciencia de que el deseo nos haga caer en otra Tragedia. Conciencia del riesgo de pagar caro la rebeld\u00eda, contra la democracia representativa por la democracia plena.<\/p>\n<p>Dicho de otra manera: sobra miedo, miedo a la Tragedia.<\/p>\n<p>Porque en el fondo, creemos en el Estado de Derecho y no hemos aprendido de los griegos a jugar con los Dioses, es decir a disfrutar la  Tragedia. Claro, en tiempos de los atenienses no exist\u00eda el Estado de Derecho, este es un invento de la burgues\u00eda europea para regular la democracia que inventaron los atenienses.<\/p>\n<p>Curioso, los guevaristas tampoco cre\u00edmos en el Estado de Derecho y s\u00ed en la democracia, pero no como sustantivo sino como verbo; no como instituci\u00f3n de representantes sino como pr\u00e1ctica presente.<\/p>\n<p>Por eso sobra la conciencia y la moral. Por eso las marchas son tan ordenadas, tan al estilo de la Rep\u00fablica de Plat\u00f3n o sea, repito, paradigma del Estado de Derecho, transformador de la democracia en \u00abrepresentativa\u00bb.<\/p>\n<p>Falta acci\u00f3n y la acci\u00f3n no surge de la representaci\u00f3n ni de la conciencia, surge del deseo presente, no re-presentado.<\/p>\n<p>*Arnol Kremer Balugano naci\u00f3 en Z\u00e1rate en 1941. Iniciado a la vida pol\u00edtica en 1959 en el grupo PRAXIS, fue activista sindical en ATE, UOM y Navales; protagonista de las luchas pol\u00edticas de los \u201960, y dirigente del PRT-ERP con el \u201cnombre de guerra\u201d Luis Mattini \u2014seud\u00f3nimo que conserva como identificaci\u00f3n del compromiso militante\u2014 en los \u201970. Ha publicado Hombres y mujeres del PRT-ERP y La pol\u00edtica como subversi\u00f3n; y en colaboraci\u00f3n con otros autores: Che, el argentino; Los espejos rotos; Contrapoder &#8211; Una introducci\u00f3n; \u00bfQu\u00e9 son las Asambleas Populares? y numerosos art\u00edculos en revistas y p\u00e1ginas web. Fue docente en la C\u00e1tedra libre \u201cChe Guevara\u201d de la  UBA. Actualmente participa de la actividad de los grupos aut\u00f3nomos y es coordinador de la C\u00e1tedra libre \u201cChe Guevara\u201d en la  Universidad Nacional de La Pampa. Es tambi\u00e9n comentarista de libros en Le Monde Diplomatique. En esta misma colecci\u00f3n ha publicado: El encantamiento pol\u00edtico &#8211; De revolucionarios de los \u201970 a rebeldes sociales de hoy (2004) y Los Perros \u2013 Memorias de un combatiente revolucionario (2006).<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.profanascartas.blogspot.com\">www.profanascartas.blogspot.com<\/a><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La moral, la tragedia ateniense y la \u00e9tica<\/p>\n<p>Por Luis Mattini*<\/p>\n<p>Algo sobre el papel del individuo en la historia<\/p>\n<p>Propongo un breve examen sobre el papel de los seres humanos en la historia y dentro de ella el papel del individuo, aclarando que este examen deviene fundamentalmente de nuestra experiencia militante<\/p>\n<p>Aclaraci\u00f3n: Para evitar las antiest\u00e9ticas consecuencias literarias en castellano de ese feminismo beato, de claro signo anglosaj\u00f3n, que, trasladado a nuestra lengua, confunde un elemento gramatical llamado &quot;g\u00e9nero&quot;, femenino y masculino, con otras acepciones de esa palabra, como ser los g\u00e9neros sociales, biol\u00f3gicos o tejidos, aclaro que en todos los casos me refiero a seres humanos: mujeres y varones. Prometo poner mi buena voluntad no usando el vocablo gen\u00e9rico &quot;hombre&quot;, pero mi buen gusto se niega a escribir &quot;la persona y el persono&quot;; &quot;el ser humano y la sera humana&quot; o ese absurdo adefesio de cambiar la muy latina letra &quot;o&quot; por el signo arroba en las palabras en posici\u00f3n gramatical gen\u00e9rica. (&quot;todos, &quot;muchos&quot; &quot;amigos&quot;, &quot;nosotros&quot;, etc)<\/p>\n<p>Bien, terminada esta aclaraci\u00f3n, digamos que yo empec\u00e9 a militar a los quince a\u00f1os cuando de un modo casual, casual en lo que hace a mi concretura, me top\u00e9 con gusto con la idea de que \u00e9ramos agentes de la historia. La adquir\u00ed de inmediato con enorme entusiasmo, porque esa idea funcion\u00f3 como un fort\u00edsimo estimulante, casi dir\u00eda una justificaci\u00f3n venida desde cierta trascendencia, al impulso vital que, no se sabe desde d\u00f3nde, nos empujaba hacia el compromiso militante. Y cuando nuestros padres, t\u00edos, vecinos o compa\u00f1eros de trabajo nos preguntaban, respond\u00edamos de diversas maneras, plenos de pasi\u00f3n y satisfacci\u00f3n por &quot;el hacer&quot;, argumentando que milit\u00e1bamos porque no toler\u00e1bamos la injusticia social, que nos dol\u00eda el sufrimiento de los ni\u00f1os, que el mundo deb\u00eda ser cambiado; pero en \u00faltima instancia nos dec\u00edamos agentes de la historia. O sea un rol predeterminado, una especie de mandato.<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1339","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1339"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1339\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}