{"id":13420,"date":"2023-03-16T05:00:49","date_gmt":"2023-03-16T04:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13420"},"modified":"2023-03-16T05:08:15","modified_gmt":"2023-03-16T04:08:15","slug":"historia-de-la-ugt-en-cataluna-5-dictadura-retroceso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13420","title":{"rendered":"Historia de la UGT en Catalu\u00f1a. 5, Dictadura, retroceso"},"content":{"rendered":"<p><em>Tras nuestras entradas dedicadas <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13277\">a su fundaci\u00f3n y primeros a\u00f1os<\/a>, <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13311\">a sus a\u00f1os de estancamiento a principios del siglo XX<\/a> y <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13354\">a su despegue durante los primeros a\u00f1os de la II\u00aa Rep\u00fablica<\/a>, y <a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13385\">Guerra civil, expansi\u00f3n<\/a>, llegamos a la \u00faltima aportaci\u00f3n a esta introducci\u00f3n en cinco partes a la historia del sindicato socialista Uni\u00f3n General de Trabajadores en la regi\u00f3n catalana desde su fundaci\u00f3n a finales del siglo XIX hasta el final de la dictadura franquista en los a\u00f1os setenta.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">1.<\/p>\n<p>La derrota signific\u00f3 represi\u00f3n, exilio, rupturas pol\u00edticas y personales y la instauraci\u00f3n de una dictadura \u2013fascista en sus or\u00edgenes y que tuvo que adaptarse a la derrota del fascismo en Europa en 1945\u2013 que constituy\u00f3 una nueva situaci\u00f3n por completo desconocida hasta entonces. La UGT de Catalu\u00f1a desapareci\u00f3 como sindicato de masas por un tiempo de casi cuarenta a\u00f1os y s\u00f3lo pudo subsistir como superestructura de cuadros; los del exilio divididos entre las diferentes organizaciones que reclamaron ser su representaci\u00f3n leg\u00edtima, los del interior en condiciones de clandestinidad, limitados a una acci\u00f3n intermitente y muy mediatizada por los partidos, cuya propia naturaleza les permit\u00eda una mayor adaptaci\u00f3n a la situaci\u00f3n de clandestinidad y asum\u00edan el principal protagonismo de la lucha contra la dictadura franquista.<\/p>\n<p>La represi\u00f3n tuvo caras diversas. En primer lugar fue una represi\u00f3n social desmovilizadora y desmoralizadora, que someti\u00f3 a las clases trabajadoras al control social y pol\u00edtico de la dictadura, a la dr\u00e1stica rebaja de los salarios y a unas condiciones de trabajo absolutamente impuestas por la patronal y el estado. Una represi\u00f3n pol\u00edtica contra todo miembro, o sospechoso de ser miembro o simpatizante, de cualquier organizaci\u00f3n del Frente Popular o de los sindicatos; o simplemente haber sido votante de la izquierda o haber manifestado opiniones en p\u00fablico. S\u00f3lo en Catalu\u00f1a entre 1939 y 1942 hubo no menos de 60.000 internados en las prisiones \u2013la cifra de detenidos imposible de precisar\u2013 40.000 procesados y, por lo menos, unos 3.400 ejecutados. Y pudieron ser muchos m\u00e1s, si no fuera porque tras la derrota se exiliaron a Francia cerca de 200.000 personas. Est\u00e1 por establecer la cifra de procesados, condenados y ejecutados que pertenecieron a la UGT, aunque fueran represaliados por otro motivo. En cuanto a los exiliados hay un indicio fiable: una encuesta de la Generalitat en el exilio cens\u00f3 a 59.250 refugiados en Francia, en junio de 1939, con filiaci\u00f3n pol\u00edtica o sindical: los afiliados solo a la UGT eran m\u00e1s de 14.000, un 24%; a ellos habr\u00eda que a\u00f1adir buena parte de la militancia del PSUC, de las JSU, del PSOE y del PCE que sumaban casi 16.600, un 28%. En otras palabras, alrededor de la mitad de los exiliados eran miembros de la UGT, cuadros propios del sindicato o militantes m\u00e1s o menos pasivos cuya actividad principal se produc\u00eda en el seno de los partidos obreros y las juventudes. No puede prescindirse de la trascendencia de ese hecho. Superar la proscripci\u00f3n y la persecuci\u00f3n de la dictadura tuvo que hacerse sin poder contar con la inmensa mayor\u00eda de los cuadros del sindicato.<\/p>\n<p>Para empezar a levantarse del tremendo golpe sufrido en febrero de 1939 hubo que esperar al tramo final de la Segunda Guerra Mundial, cuando se gener\u00f3 la ilusi\u00f3n de que Franco pudiera caer, con sus patrocinadores Hitler y Mussolini. Hasta entonces la muy limitada historia de la UGT fue la de un sindicato transterrado y dominado por las confrontaciones internas, la resaca de la derrota. Esta se hab\u00eda producido acompa\u00f1ada por un lado por la m\u00e1xima divisi\u00f3n del socialismo, entre el sector que segu\u00eda a Negr\u00edn, apoyado por las ejecutivas del PSOE y de la UGT, y el resto de corrientes que hab\u00edan encabezado Besteiro, Largo Caballero y Prieto; y por otro por el enfrentamiento entre la mayor parte de las facciones socialistas y el PCE y el PSUC y los principales apoyos de ambos el seno de la UGT, los \u00abunitarios\u00bb, encabezados por Amaro del Rosal, y la UGT de Catalu\u00f1a. La ruptura se traslad\u00f3 al exilio y a\u00f1adi\u00f3 nuevos elementos. El 11 de mayo de 1940 un grupo de miembros del Comit\u00e9 Nacional de la UGT exiliados en M\u00e9xico dirigidos por Belarmino Tom\u00e1s, con el apoyo de Indalecio Prieto, acord\u00f3 unilateralmente la destituci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Ejecutiva Nacional y consigui\u00f3 el apoyo de las tres cuartas parte de los miembros del Comit\u00e9 exiliados en aquel pa\u00eds, entre ellos Salvador Vidal Rosell. La acci\u00f3n, rechazada por la Comisi\u00f3n Ejecutiva dirigida por Gonz\u00e1lez Pe\u00f1a, signific\u00f3 la primera ruptura formal de la UGT de Espa\u00f1a en el exilio. La UGT de Catalu\u00f1a mantuvo su adhesi\u00f3n a la Comisi\u00f3n Ejecutiva Nacional, pero tuvo que hacer frente una discrepancia interna propia, encabezada por Miquel Ferrer. Era una consecuencia directa de la crisis del PSUC en M\u00e9xico en 1940, que hab\u00eda dado lugar al abandono del partido por parte de Miquel Ferrer, Miquel Serra Pamies, Victor Colomer y otros cuadros importantes, que promover\u00edan el Partit Socialista Catal\u00e1, en 1942; rechazaban los t\u00e9rminos de la integraci\u00f3n del PSUC como secci\u00f3n de la Internacional Comunista, que consideraban que lo subordinaba de hecho al PCE, y la pol\u00edtica de la Internacional Comunista, que abandon\u00f3 la l\u00ednea del Frente Popular en los primeros tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Miquel Ferrer promovi\u00f3 la constituci\u00f3n de un Secretariado Regional propio, que s\u00f3lo tuvo presencia en el exilio mexicano y que apenas consigui\u00f3 apoyos entre los cuadros de la UGT de Catalu\u00f1a. A diferencia de lo ocurrido con los cuadros espa\u00f1oles en el exilio, la mayor parte de los miembros del Secretariado Regional y del Comit\u00e9 de Catalu\u00f1a de la UGT catalana rechazaron la propuesta de Ferrer y apoyaron la sustituci\u00f3n de \u00e9ste por Josep Moix en la secretar\u00eda general.<\/p>\n<p>Las pugnas del exilio mexicano configuraron las primeras rupturas; pero no determinaron su resoluci\u00f3n. \u00c9sta se produjo en primera instancia en territorio franc\u00e9s, a partir de su liberaci\u00f3n en 1944, y se consolid\u00f3 por la intervenci\u00f3n de las organizaciones clandestinas y por la din\u00e1mica pol\u00edtica del interior. Cuando las tropas alemanas y la administraci\u00f3n colaboracionista de Petain abandonaron el Sur de Francia, ante el desembarco aliado en la Provenza y la acci\u00f3n de la resistencia en agosto de 1944, el exilio republicano espa\u00f1ol se reactivo y se reorganiz\u00f3, con la esperanza de que la derrota del Eje significara tambi\u00e9n la ca\u00edda de Franco. El PCE promovi\u00f3 en Francia una \u00abJunta Central\u00bb de la UGT, que reconoc\u00eda la autoridad de la Comisi\u00f3n Ejecutiva Nacional, todav\u00eda exiliada en Am\u00e9rica, y que fue a su vez reconocida por la Delegaci\u00f3n en Francia del Secretariado Regional de la UGT de Catalu\u00f1a, vinculada al PSUC. Por su parte, la mayor\u00eda de los refugiados socialistas espa\u00f1oles constituyeron un PSOE y una UGT \u00abde Francia\u00bb, con sede en Toulouse lideradas respectivamente por Rodolfo Llopis y Enrique de Francisco y Pascual Tom\u00e1s y Trif\u00f3n G\u00f3mez, con la reconciliaci\u00f3n entre las antiguas corrientes besteirista y caballerista de la etapa de la Rep\u00fablica. Ambas organizaciones obtuvieron una victoria pol\u00edtica trascendental al pasar a formar parte de los Gobiernos de la Rep\u00fablica en el exilio constituidos a partir de agosto de 1945, en detrimento del sector negrinista. Ese hecho y el apoyo de las organizaciones socialistas clandestinas, del interior de Espa\u00f1a, convirti\u00f3 a ambos n\u00facleos en las organizaciones definitivas del PSOE y de la UGT en el exilio, en las que se integraron las promovidas por Prieto y Belarmino Tom\u00e1s en M\u00e9xico en 1946. No ingres\u00f3 en cambio en ella la UGT encabezada por Gonz\u00e1lez Pe\u00f1a, Rodr\u00edguez Vega y Amaro del Rosal, que inclu\u00eda la rama UGT-Junta Central de Francia; de manera que en la fundaci\u00f3n y en la primera etapa de la Federaci\u00f3n Sindical Mundial, constituida en 1945, estuvieron representadas ambas organizaciones, por medio de Pascual Tom\u00e1s y Amaro del Rosal. El pleito lo resolvi\u00f3 finalmente la guerra fr\u00eda en 1948, con la escisi\u00f3n de la Federaci\u00f3n Sindical Mundial, en la que se mantuvo la UGT-Comisi\u00f3n Ejecutiva, en tanto que la UGT en el exilio encabezada por Pascual Tom\u00e1s se integr\u00f3 en la Confederaci\u00f3n Internacional de Organizaciones Sindicales Libres, fundada a finales de 1949. Por otra parte, la expulsi\u00f3n de la corriente negrinista acordada por el PSOE en el exilio en abril de 1946 y el reconocimiento exclusivo de este \u00faltimo partido en las organizaciones socialistas internacionales (el COMISCO, entre 1947 y 1951 y la Internacional Socialista a partir de esa fecha) la dej\u00f3, de manera definitiva, sin ninguna base de actuaci\u00f3n, ni en el interior, ni en las relaciones internacionales.<\/p>\n<p>La confirmaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n dirigida por Pascual Tom\u00e1s y Trif\u00f3n G\u00f3mez como sucesora exclusiva de la UGT de Espa\u00f1a estuvo acompa\u00f1ada por los sucesivos, y fracasados, intentos de consolidar una UGT de Catalu\u00f1a en el exilio, que mantuviera la condici\u00f3n de autonom\u00eda conseguido durante los a\u00f1os de la guerra civil. El Secretariado de Miquel Ferrer, que en un primer momento estableci\u00f3 relaciones de mutuo reconocimiento por parte de la UGT-Comit\u00e9 Nacional de Belarmino Tom\u00e1s, no consigui\u00f3 luego ser reconocida por la definitiva UGT en el exilio, dirigida por Pascual Tom\u00e1s. Despu\u00e9s de una actuaci\u00f3n, limitada a acciones de propaganda o de maniobras en las pol\u00edticas del exilio republicano, desapareci\u00f3 a finales de los a\u00f1os cincuenta. La UGT en el exilio se propuso reconstituir su propio Secretariado Regional de Catalu\u00f1a, sin contar con las estructuras institucionales anteriores del mismo y encarg\u00f3 la presentaci\u00f3n de una ponencia para el Segundo Congreso de la UGT en el exilio, en septiembre de 1946 a LLu\u00eds Bur\u00f3n, Albert Foraster, Pere Bigat\u00e1, Joan Bov\u00e9 y Pere Pueyo, encargados asimismo de reactivar la organizaci\u00f3n catalana del PSOE. La ponencia propuso un Secretariado Regional que mantuviera su condici\u00f3n aut\u00f3noma, pero fue rechazado por el congreso, que se limit\u00f3 a impulsar una \u00abDelegaci\u00f3n provisional en el exilio del Secretariado de Catalu\u00f1a\u00bb. Con la participaci\u00f3n de militantes socialistas y del POUM, en los diez a\u00f1os siguientes se intent\u00f3 constituir una organizaci\u00f3n estable de la UGT de Catalu\u00f1a en el exilio y se recuper\u00f3 la denominaci\u00f3n de Secretariado Regional, pero nunca con la autonom\u00eda propuesta en un principio. Apenas tuvo \u00e9xito, como tampoco se pudo conectar de manera estable con los grupos de la UGT, afines ideol\u00f3gicamente, que se constituyeron en el interior a partir de 1945. Por fin, despu\u00e9s de conseguir elaborar un censo, con 444 afiliados, todos menos 7 residentes en Francia, se eligi\u00f3 una nueva direcci\u00f3n encabezada por Ram\u00f3n Porqueras, entonces miembro del PSOE, secretario general, y Ram\u00f3n Morera, secretario general adjunto \u2013militantes del interior que hab\u00edan huido a Francia para eludir su procesamiento\u2013 con Josep Buiria, del Moviment Socialista de Catalu\u00f1a, residente en Perpiny\u00e0, como responsable de propaganda. El principal \u00e9xito del nuevo Secretariado Regiona fue la publicaci\u00f3n de un <em>Butllet\u00ed Interior del Secretariat de Catalu\u00f1a<\/em>, que se mantuvo entre 1958 y 1962 y lleg\u00f3 a difundirse tambi\u00e9n por el interior. Su principal \u00e9xito y, al propio tiempo, un nuevo motivo de discordia: el <em>Butllet\u00ed<\/em> lo editada y distribu\u00eda Buir\u00eda desde Perpiny\u00e0 y tendi\u00f3 a recoger las posiciones pol\u00edticas del MSC, con disgusto por parte del resto del Secretariado y de la direcci\u00f3n de la UGT, instalados en Toulouse. Incapaz de imponer autoridad sobre el interior, Porqueras present\u00f3 su dimisi\u00f3n, secundado por Ram\u00f3n Morera. Sus cargos no fueron repuestos y el Secretariado en el exilio desapareci\u00f3 de hecho al a\u00f1o siguiente. El futuro de la UGTC hab\u00eda de decidirse en Catalu\u00f1a y en el curso de la lucha antifranquista.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">2.<\/p>\n<p>La reconstrucci\u00f3n del sindicato en el interior iba a ser una tarea en extremo dura, condicionada por la represi\u00f3n del r\u00e9gimen y la desmovilizaci\u00f3n social. Mientras la contestaci\u00f3n social al r\u00e9gimen no super\u00f3 la condici\u00f3n de explosiones de ira puntual (como las huelgas de 1946 o la de Tranv\u00edas de 1957) la organizaci\u00f3n de un sindicalismo clandestino en Catalu\u00f1a tampoco super\u00f3 la de ser, fundamentalmente, una proyecci\u00f3n de los diversos partidos pol\u00edticos, igualmente clandestinos. Por otra parte, las rupturas del exilio tuvieron tambi\u00e9n su incidencia. Por ello no existi\u00f3 una sola UGT, sino varias: la UGT del PSUC, la impulsada por el POUM y la Federaci\u00f3n Catalana del PSOE, la hegemonizada por el MSC, la que recuper\u00f3 de nuevo el PSOE.<\/p>\n<p>La primera organizaci\u00f3n clandestina de la UGT en Catalu\u00f1a correspondi\u00f3 al PSUC. La impuls\u00f3 Vicen\u00e7 Pe\u00f1arrolla quien, tras salir de la c\u00e1rcel, asumi\u00f3 a finales de 1941 la direcci\u00f3n del partido clandestino, recuper\u00f3 su independencia con respecto a la direcci\u00f3n del PCE del interior, a la que hab\u00eda quedado subordinada desde 1940. Para reforzarla promovi\u00f3 la constituci\u00f3n de la Delegaci\u00f3n del Interior de la UGT de Catalu\u00f1a; y puso al frente de ella a Bonaventura Trilles, hijo de Desiderio Trilles, en la confianza de que pudiera recuperar el contacto de antiguos militantes del sindicato. La existencia de esa primera UGT fue muy d\u00e9bil, hasta que la evoluci\u00f3n de la guerra en 1944 gener\u00f3 la ilusi\u00f3n de una ca\u00edda del r\u00e9gimen y propici\u00f3 una primera activaci\u00f3n de la lucha antifranquista. Trilles, con el concurso de un cuadro enviado aquel a\u00f1o desde Francia, Bustillo, consigui\u00f3 articular una peque\u00f1a organizaci\u00f3n, que dec\u00eda contar a finales de 1945 con \u00abfederaciones locales\u00bb en Barcelona, Sabadell, Badalona y Matar\u00f3 y comit\u00e9s comarcales en Alt Llobregat, Baix Camp, Baix Ebre y Tarragona; la documentaci\u00f3n propia s\u00f3lo proporcion\u00f3 datos de afiliaci\u00f3n de la de Barcelona, que situaba en m\u00e1s de 1.500, con presencia sobre todo en el metal y de manera destacada en La Maquinista, con un centenar de miembros. Adem\u00e1s consigui\u00f3 editar una publicaci\u00f3n clandestina, <em>Las Noticias<\/em>, entre agosto de 1945 y febrero de 1947, que tuvo una tirada m\u00e1xima de 3.000 ejemplares. La propaganda era la principal actividad, a la que se sum\u00f3 en 1945 el soporte log\u00edstico a la guerrilla impulsada por el PSUC y grupos afines. Ese incipiente despegue se enfrent\u00f3 a partir de 1945 a una acumulaci\u00f3n de inconvenientes. El primero fue la aparici\u00f3n de una UGT catalana rival, promovida por el POUM y la Federaci\u00f3n Catalana del PSOE. Para hacerle frente Trilles y Bustillo entraron en contacto con la comisi\u00f3n ejecutiva de la UGT de Espa\u00f1a en el interior y acabaron pactando un reconocimiento mutuo que fue desautorizado por el PSUC, en el verano de 1945. Trilles fue relevado de la direcci\u00f3n de la Delegaci\u00f3n del Interior de la UGTC. El conflicto inici\u00f3 un proceso de desorientaci\u00f3n de la UGT comunista, que se agrav\u00f3 por la crisis del PSUC en el interior y las consecuencias de los contactos que cuadros dirigentes de la UGT manten\u00edan con elementos guerrilleros; la detenci\u00f3n de uno de ellos, Eduardo Sariego, en octubre de 1945, motiv\u00f3 la ampliaci\u00f3n de la redada policial que afect\u00f3 a la UGT barcelonesa, algo que habr\u00eda de repetirse m\u00e1s adelante con las ca\u00eddas del PSUC de 1947. El partido de los comunistas catalanes entr\u00f3 en una crisis m\u00faltiple: de presencia en el interior; de direcci\u00f3n (la cuesti\u00f3n Comorera); de rectificaci\u00f3n estrat\u00e9gica a partir de 1948, en el cual perdi\u00f3 inter\u00e9s por seguir impulsando una red sindical clandestina y, al propio tiempo, litigar por las siglas. A pesar de que, todav\u00eda en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada del cincuenta, el PSUC sigui\u00f3 utilizando espor\u00e1dicamente en sus actividades de agitaci\u00f3n y de organizaci\u00f3n en alguna f\u00e1brica las siglas UGT, la organizaci\u00f3n sindical clandestina vinculada al PSUC dej\u00f3 de existir como tal. El PSUC hab\u00eda optado por el entrismo en la Central Nacional Sindicalista del r\u00e9gimen y la organizaci\u00f3n de su plataforma de Oposici\u00f3n Sindical Obrera.<\/p>\n<p>El relevo lo tom\u00f3 la UGT de Catalu\u00f1a del interior, puesta en pie en 1944 conjuntamente por el muy peque\u00f1o n\u00facleo que hab\u00eda reconstituido la Federaci\u00f3n Catalana del PSOE en el interior \u2013encabezado por Lucila Fern\u00e1ndez, Juan Garc\u00eda yRafael Comer\u00f3n\u2013 y la organizaci\u00f3n clandestina del POUM. Ambos partidos acordaron la constituci\u00f3n de un Secretariado integrado por Gregorio Guerra, del PSOE, y Enrique Rodr\u00edguez Arroyo, del POUM y de un Comit\u00e9 Regional, con Juan Garc\u00eda, del PSOE, y Peruny, del POUM; el nombramiento como secretario general de Federaci\u00f3n Local de Barcelona de Mascarell, del POUM, reflej\u00f3 el absoluto predominio de este partido que alcanz\u00f3 a tener entre 300 y 500 militantes a mediados de los cuarenta. Esa composici\u00f3n la situ\u00f3 en la \u00f3rbita de la UGT del exilio, aunque las relaciones entre las dos organizaciones nunca fueron fluidas, y el sindicato clandestino del interior combin\u00f3 un funcionamiento aut\u00f3nomo de hecho con quejas frecuentes por falta de asistencia econ\u00f3mica y log\u00edstica por parte de la Comisi\u00f3n Ejecutiva de la UGT de Espa\u00f1a. Con menor implantaci\u00f3n, entonces, que la UGT del PSUC, la promovida por el POUM y el PSOE tambi\u00e9n limit\u00f3 su actividad a acciones de propaganda, en su caso con la publicaci\u00f3n de un \u00f3rgano peri\u00f3dico propio entre marzo de 1947 y marzo de 1949, primero con la cabecera de <em>UGT. Portavoz del Secretariado Regional de Catalu\u00f1a<\/em> y finalmente con la de <em>Bolet\u00edn del Secretariado Regional<\/em>. La mayor diferencia entre ambas fue la ausencia de actividad guerrillera por parte de la UGT socialista, lo que no la puso a salvo de la represi\u00f3n.<\/p>\n<p>De hecho fueron los golpes policiales los que fueron marcando su evoluci\u00f3n cuantitativa y pol\u00edtica. Entre 1947 y 1948 el POUM del interior padeci\u00f3 repetidas ca\u00eddas, que desarticularon los \u00f3rganos de direcci\u00f3n de la UGT y redujeron dr\u00e1sticamente su peso espec\u00edfico en ella. Enrique Rodr\u00edguez Arroyo huy\u00f3 a Francia, para no volver, y Gregorio Guerra desapareci\u00f3; los sustituyeron Peruny y Joan Garc\u00eda, pero su gesti\u00f3n se encontr\u00f3 con la cr\u00edtica abierta de un tercer grupo que vino a relevar al POUM como principal componente del sindicato, el Moviment Socialista de Catalu\u00f1a. El MSC, fundado en enero de 1945, dud\u00f3 inicialmente sobre cual hab\u00eda de ser su opci\u00f3n sindical, pero finalmente en la Primera Conferencia del MSC del Interior, en enero de 1947 decidi\u00f3 integrarse en la UGT socialista y en 1952 la direcci\u00f3n del interior de la UGT de Espa\u00f1a decidi\u00f3 atribuir al MSC, en la persona de Ram\u00f3n Porqueras, militante entonces de ese partido, la asunci\u00f3n del Secretariado Regional. El sindicato lleg\u00f3 en los primeros a\u00f1os de los cincuenta a su m\u00e1xima expansi\u00f3n, con unos 500 carnets entregados, 200 en Barcelona, 200 en Sabadell, 70 en Vilanova y una cuarentena m\u00e1s repartidos entre Manresa, Igualada, Santa Coloma de Gramanet, Matar\u00f3, L\u2019Hospitalet. A pesar de todo no tuvo incidencia en las huelgas de 1951, como tampoco la tuvo la UGT residual del PSUC y, por el contrario, si padeci\u00f3 las consecuencias del recrudecimiento de la represi\u00f3n que aquella manifestaci\u00f3n del rechazo al r\u00e9gimen tuvo por respuesta. Las sucesivas ca\u00eddas de marzo y mayo de 1952 y de febrero de 1953, desarticularon de manera definitiva al POUM, que dej\u00f3 de contar como fuerza pol\u00edtica en Catalu\u00f1a, y dejaron gravemente malparados al MSC y a la UGT. Porqueras y Ram\u00f3n Morera, detenidos en febrero cuando obtuvieron la libertad provisional optaron por marchar a Francia, e incorporarse a la actividad de la UGT en el exilio.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">3.<\/p>\n<p>Las dificultades para desarrollar una acci\u00f3n p\u00fablica \u2013pol\u00edtica o sindical\u2013 en condiciones de una dictadura como la franquista llev\u00f3 frecuentemente a sustituirla, en las preocupaciones y la vida cotidiana de la oposici\u00f3n antifranquista, por la acci\u00f3n interna, por los conflictos pol\u00edticos o personales en el seno de las organizaciones o por la din\u00e1mica de relaciones entre sus c\u00fapulas, que parec\u00edan alcanzar el m\u00e1ximo con pactos, comit\u00e9s o alianzas que ni surg\u00edan de la movilizaci\u00f3n social ni incid\u00edan en \u00e9sta cuando se produc\u00eda. No es una caracter\u00edstica ins\u00f3lita, forma parte de las historias de clandestinidad en cualquier lugar del mundo. Despu\u00e9s del gran desenga\u00f1o que supuso la aceptaci\u00f3n del r\u00e9gimen de Franco por parte de los aliados, vencedores de Hitler y Mussolini, y que tuvo su \u00faltimo episodio en el fiasco de las conversaciones entre Prieto y los mon\u00e1rquicos, incluido Gil Robles, en 1948-1949, la lucha antifranquista se subsumi\u00f3 en ese proceso de ensimismamiento, duramente alterado una y otra vez por los golpes policiales. Durante las d\u00e9cadas de los cincuenta y los sesenta la UGT de Catalu\u00f1a en el interior, tras haber superado la batalla por la propiedad de las siglas y la batalla por la supervivencia de una red clandestina m\u00ednima, estuvo m\u00e1s dominada por esas cuitas internas que por la proyecci\u00f3n p\u00fablica; lo que no quiere decir que no tuviera presencias puntuales en algunos centros de trabajo \u2013grandes empresas como Hispano Olivetti, La Maquinista, Pirelli, La Seda, FECSA, etc.\u2013 e intervenciones propagand\u00edsticas, con la difusi\u00f3n de boletines propios o el lanzamiento de octavillas.<\/p>\n<p>Tras las ca\u00eddas de 1953, la UGTC rehizo sus organismos de direcci\u00f3n y de relaci\u00f3n. A pesar de ello su presencia en episodios de conflicto como las huelgas del metal y el textil del abril de 1956 en Barcelona o la huelga general del metal en Barcelona en marzo y abril de 1958, o el segundo boicot a los tranv\u00edas de enero-febrero de 1957, sigui\u00f3 circunscrita a acciones de propaganda y tambi\u00e9n de solidaridad con los huelguistas o los represaliados o detenidos. Estas \u00faltimas, por cierto, activaron la confrontaci\u00f3n entre la UGT del interior, plenamente en manos del MSC, y la Comisi\u00f3n Ejecutiva de la UGT en el exilio o el Secretariado Regional en el exilio, asumido entonces por Porqueras y Ramon Morera. La Comisi\u00f3n Ejecutiva pretendi\u00f3 centralizar todo el curso de las ayudas que pudieran proceder de los sindicatos europeos o de la CIOSL, mientras que las organizaciones del interior reclamaron su derecho a conseguir y gestionar directamente esas ayudas o parte de ellas. Ello produjo diversos enfrentamientos entre Pallach, convertido ya en m\u00e1ximo dirigente del MSC y Pascual Tom\u00e1s; enfrentamiento agravado por el objetivo del MSC de ser reconocido tambi\u00e9n por la Internacional Socialista como su representaci\u00f3n en Catalu\u00f1a. Tom\u00e1s quiso recuperar control en el interior mediante el nombramiento de un \u00abpermanente\u00bb en Catalu\u00f1a, que hiciera de m\u00e1ximo dirigente de la organizaci\u00f3n y de v\u00eda de comunicaci\u00f3n con la direcci\u00f3n de Toulouse. No obstante, su victoria no fue completa; el apoyo del principal responsable del socialismo en el interior, Antonio Amat, al MSC hizo que la designaci\u00f3n del permanente recayera no en Juan Garc\u00eda sino en el militante del MSC Miquel Casablancas; el nuevo Secretariado del interior mantuvo la plena hegemon\u00eda del partido catal\u00e1n, al estar integrado, adem\u00e1s de Casablancas, por Joan Ri\u00f3n, Salvador Clop, Mari\u00e0 Solanas, todos ellos del MSC, y Juan Garc\u00eda.<\/p>\n<p>Un nuevo golpe policial de noviembre de 1958 \u2013iniciado con la ca\u00edda en Madrid de Antonio Amat\u2013 descabez\u00f3 las organizaciones socialistas de Catalu\u00f1a, con las detenci\u00f3n, entre otros, de Joan Revent\u00f3s y Francesc Casares, del MSC y todo el Secretariado del interior de la UGT. La posterior recuperaci\u00f3n se hizo ya en situaci\u00f3n de ruptura con la UGT del exilio. Una situaci\u00f3n favorecida por la evoluci\u00f3n del interior. Las nuevas pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales de la dictadura tuvieron como consecuencia la reactivaci\u00f3n de la movilizaci\u00f3n social y no s\u00f3lo en el mundo del trabajo, sino tambi\u00e9n entre sectores de clases medias. Esa reactivaci\u00f3n incorpor\u00f3 una nueva generaci\u00f3n a las luchas sindicales y pol\u00edticas y, entre ella una parte de la juventud cat\u00f3lica militante. El MSC supo aprovechar mejor esa nueva situaci\u00f3n y al mismo tiempo que rejuveneci\u00f3 sus cuadros pol\u00edticos con universitarios, como Raimon Obiols, ampli\u00f3 la base de la UGT con la incorporaci\u00f3n de nuevos militantes procedentes de las Juventudes Obreras Cat\u00f3licas, como Josep Pujol, Julio Morera, Josep Maria Pic\u00f3, entre otros.<\/p>\n<p>La ruptura estuvo salpicada por incidentes sucesivos: fracaso de un viaje de Porqueras al interior en la primavera de 1959, que se encontr\u00f3 con el vac\u00edo de sus antiguos compa\u00f1eros; la adhesi\u00f3n del MSC a la Jornada de Huelga Nacional Pac\u00edfica promovida por el PCE y el PSUC el 18 de junio del mismo a\u00f1o; la disoluci\u00f3n de hecho del Secretariado Regional de la UGT en el exilio, por la dimisi\u00f3n de Porqueras y Morera, en 1959 y la expulsi\u00f3n de Buir\u00eda por parte de la CE de la UGT, en 1960; la constituci\u00f3n de la Alianza Sindical Espa\u00f1ola, pactada entre UGT de Espa\u00f1a, sin tener en cuenta la UGT de Catalu\u00f1a, la CNT y el Sindicato de Trabajadores Vascos, en 1961. A comienzos de los sesenta la UGT controlada por el MSC form\u00f3 su propio Secretariado Regional con Joan Ri\u00f3n al frente, sustituido por Julio Morera a partir de 1962; y promovi\u00f3 su propia pol\u00edtica de pactos sindicales, constituyendo en octubre de 1962 una Alianza Sindical Obrera, integrada conjuntamente con una facci\u00f3n de la CNT del interior y la Solidaritat d\u2019Obrers Cristians de Catalu\u00f1a, vinculado a Uni\u00f3 Democr\u00e0tica de Catalu\u00f1a. A pesar de todo, la divisi\u00f3n ugetista, en momentos de expansi\u00f3n de movimientos reivindicativos en las empresas y de crecimiento de la oposici\u00f3n antifranquista, no favoreci\u00f3 el nuevo proyecto. La cifra total de afiliados de la UGT-MSC apenas pudo superar los 70. La reacci\u00f3n fue la b\u00fasqueda de un nuevo camino propio que le permitiera competir con el nacimiento de nuevos grupos de izquierda, como el FOC y el despegue del PSUC como principal fuerza antifranquista en la etapa final de la dictadura. Una b\u00fasqueda err\u00e1tica que primero llev\u00f3 a la UGT a participar en el nuevo movimiento de Comisiones Obreras, entre noviembre de 1964 y el mismo mes del a\u00f1o siguiente; e inmediatamente a la divisi\u00f3n del sindicato entre el sector, minoritario, que se integr\u00f3 individualmente en Comisiones Obreras (en \u00e9l figuraba Josep Pujol) y el mayoritario ( dirigido por Morera y Ri\u00f3n) que lo hizo en la nueva organizaci\u00f3n fundada en 1961, partiendo tambi\u00e9n de sectores cristianos, la Uni\u00f3n Sindical Obrera. Aunque la USO catalana utiliz\u00f3 por alg\u00fan tiempo tambi\u00e9n las siglas UGT (USO-UGT de Catalu\u00f1a), las abandon\u00f3 finalmente a partir de 1969. De nuevo solo hubo una UGT en el interior.<\/p>\n<p>La UGT de Espa\u00f1a en el exilio hab\u00eda reaccionado a la ruptura, en 1962, enviando al interior un nuevo \u00abpermanente\u00bb, Ram\u00f3n Guti\u00e9rrez, para impulsar una organizaci\u00f3n propia con el reducido grupo de militantes que lo eran, al mismo tiempo, de la Federaci\u00f3n Catalana del PSOE. A lo largo de aquella d\u00e9cada, la UGT reconocida por la direcci\u00f3n de Toulouse y la Federaci\u00f3n Catalana del PSOE fueron de hecho lo mismo, con la misma direcci\u00f3n y, pr\u00e1cticamente, los mismos militantes; una treintena en sus inicios que debi\u00f3 alcanzar su m\u00e1ximo hacia 1967, unos ochenta, repartidos entre Barcelona (14), Badalona (19), Montcada i Reixach (6), Sant Joan Desp\u00ed y L\u2019Hospitalet (5), Cornell\u00e1 (6), Terrassa (9), Vilanova i la Geltr\u00fa (3), Matar\u00f3 (5) y Arenys de Mar (12). La mayor parte de ellos eran ferroviarios (21) o metal\u00fargicos (22). Sus actividades fueron fundamentalmente internas, de formaci\u00f3n de militantes, de encuentros colectivos, en particular los 1\u00ba de mayo, y de propaganda. Pero la precariedad del grupo se reflej\u00f3 en la intermitencia de esa propaganda \u2013<em>Uni\u00f3n<\/em> se public\u00f3 por primera vez en septiembre de 1969 y no lo volvi\u00f3 a hacer hasta marzo de 1971, y era, a la vez portavoz de UGT y de la Federaci\u00f3n Catalana\u2013, en la inestabilidad de su peque\u00f1o cuadro dirigente (Guti\u00e9rrez fue sustituido por Pedro Rueda y \u00e9ste por Josep Orts, entre 1962 y 1968, todos ellos con comportamientos pol\u00e9micos) y en la ausencia efectiva en la movilizaci\u00f3n obrera creciente.<\/p>\n<p>Esta \u00faltima, no obstante, acab\u00f3 incidiendo en la reducida organizaci\u00f3n a la que se incorpor\u00f3 una nueva generaci\u00f3n de j\u00f3venes trabajadores: Jos\u00e9 Valent\u00edn Ant\u00f3n, Camilo Rueda, Luis Fuertes, Carlos Cigarr\u00e1n, los hermanos V\u00e9liz, Antonio Santiburcio, Eduardo Montesinos, Luis Garc\u00eda S\u00e1nchez, Rosa P\u00e9rez, etc. Una nueva generaci\u00f3n que fue tomando las riendas de la organizaci\u00f3n y d\u00e1ndole presencia en las f\u00e1bricas, mientras el veterano Joaquim Jou, que sustituy\u00f3 a Orts en noviembre de 1968, estabiliz\u00f3 en los cuatro a\u00f1os que siguieron el Comit\u00e9 regional y las relaciones con la direcci\u00f3n de Toulouse. Esa estabilidad favoreci\u00f3 el ingreso en la Asamblea de Catalu\u00f1a, donde estuvo representada por Jos\u00e9 Valent\u00edn Ant\u00f3n y Paco Parras y la incorporaci\u00f3n de nuevos militantes repercuti\u00f3 en la intervenci\u00f3n activa en conflictos como los de las empresas Elsa, de Cornell\u00e1, Solvay, de Martorell, y, sobre todo Hispano Olivetti, a lo largo de 1974. En \u00e9ste \u00faltimo conflicto la secci\u00f3n de la UGT en dicha empresa, dirigida por Luis Fuertes, desbord\u00f3 a la que hasta entonces ven\u00eda actuando como fuerza sindical mayoritaria, Comisiones Obreras, e impuso su propio modelo de rechazo de la CNS y de postulaci\u00f3n de comit\u00e9s de f\u00e1brica elegidos en las asambleas y planteando directamente sus reivindicaciones, prescindiendo de los jurados de empresa. La UGT hab\u00eda rechazado siempre la propuesta del PSUC de participaci\u00f3n en las elecciones sindicales, de la CNS, sin que nunca consiguiera un \u00e9xito claro en sus campa\u00f1as de boicot; pero a partir de 1974, su propuesta, sin llegar a obtener un apoyo masivo en los centros de trabajo, empez\u00f3 a darle un perfil propio de lucha sindical, que favoreci\u00f3 su r\u00e1pida reconstrucci\u00f3n en los primeros a\u00f1os de la Transici\u00f3n. Esa situaci\u00f3n la hizo estar presente en el ciclo que ESADE organiz\u00f3 sobre las diversas propuestas sindicales, en Barcelona, en abril de 1976, a trav\u00e9s de las intervenciones de Fuertes y Valent\u00edn Ant\u00f3n.<\/p>\n<p>La nueva realidad de la UGT de Catalu\u00f1a se tradujo en un incremento de militantes: en 1975 iba ya camino de los 200 y aspiraba a triplicar esos efectivos en los meses siguientes. Y tambi\u00e9n en la formaci\u00f3n de un nuevo Comit\u00e9 Regional, en octubre de 1974, integrado por Luis Fuertes, Camilo Rueda \u2013ambos de Hispano Olivetti\u2013 y Eduardo Montesinos, que reflej\u00f3 el predominio de la nueva generaci\u00f3n de afiliados del metal. Sin dejar de mantener una relaci\u00f3n de afinidad ideol\u00f3gica y pol\u00edtica, la UGT pas\u00f3 a diferenciarse claramente en sus estructuras organizativas de la Federaci\u00f3n Catalana del PSOE y a tener un grupo dirigente propio en el que tambi\u00e9n estar\u00edan tambi\u00e9n,entre otros, Carlos Cigarr\u00e1n, de SEAT, y Jos\u00e9 Valent\u00edn Ant\u00f3n. La desembocadura de ese crecimiento, de la presencia en las f\u00e1bricas, de la visibilidad p\u00fablica que empezaba a tener el sindicato y de la emergencia de toda una nueva generaci\u00f3n de cuadros, as\u00ed como el avance del proceso de transici\u00f3n hacia un sistema de libertades pol\u00edticas y sindicales, hab\u00eda de ser la celebraci\u00f3n de un congreso propio, pensado desde comienzos de 1976. No pudo celebrarse hasta febrero de 1978, por razones de organizaci\u00f3n interna \u2013el congreso de la UGT de Espa\u00f1a\u2013 y por la aceleraci\u00f3n del ritmo pol\u00edtico de la Transici\u00f3n a partir del oto\u00f1o de 1976. Sin embargo la UGT no renunci\u00f3 a tener un gran encuentro colectivo, que hiciera acta p\u00fablica de su presencia y, por otra parte, consolidara la organizaci\u00f3n que estaba gest\u00e1ndose desde hac\u00eda cinco a\u00f1os. Fue la denominada Asamblea de Terrassa, del 20 de junio de 1976, en el Centre Social del barrio de Les Arenes, con una asistencia de entre 400 y 500 militantes, con delegaciones territoriales \u2013ese fue el criterio escogido de representaci\u00f3n\u2013 de Barcelona, L\u2019Hospitalet, Baix LLobregat, Badalona, Santa Coloma de Gramanet, Vall\u00e9s Occidental y Oriental, Maresme, Tarragona, Lleida y Guissona. La Asamblea ratific\u00f3 los acuerdos del XXX Congreso de la UGT y el impulso definitivo a la reconstituci\u00f3n de la UGT de Catalu\u00f1a, con la elecci\u00f3n de un nuevo Secretariat Nacional de 15 miembros, con Luis Fuertes como secretario general; aunque el debate de unos nuevos estatutos se pospuso hasta que se celebrar el que hab\u00eda de ser el IV\u00ba Congreso. A partir de ese momento, y en el contexto al proceso pol\u00edtico que culmin\u00f3 en las elecciones generales de junio de 1977, con el \u00e9xito obtenido por la candidatura de los \u00abSocialistes de Catalu\u00f1a\u00bb, la UGTC pas\u00f3 a constituirse de manera definitiva en organizaci\u00f3n de masas, compitiendo plenamente por el liderazgo del movimiento sindical con Comisiones Obreras y, a distancia de ellas, la USO y la Confederaci\u00f3n Sindical del Trabajo Unitaria, escindida de CCOO en 1976. El reto habr\u00eda de ser dar respuesta a la articulaci\u00f3n de un nuevo sistema de relaciones laborales coherente con el r\u00e9gimen de libertades, pero en el marco de una grave crisis econ\u00f3mica sist\u00e9mica, general en Europa y agravada en Espa\u00f1a por las estructuras institucionales y las pol\u00edticas de la dictadura.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras nuestras entradas dedicadas a su fundaci\u00f3n y primeros a\u00f1os, a sus a\u00f1os de estancamiento a principios del siglo XX<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13422,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17,22],"tags":[913,1960],"class_list":["post-13420","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-historia-del-movimiento-y-de-la-clase-obrera","tag-cataluna","tag-ugt"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13420"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13420\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13422"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}