{"id":13425,"date":"2023-03-17T05:00:05","date_gmt":"2023-03-17T04:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13425"},"modified":"2023-03-16T23:44:28","modified_gmt":"2023-03-16T22:44:28","slug":"el-dialogo-lukacs-sacristan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13425","title":{"rendered":"El di\u00e1logo Luk\u00e1cs-Sacrist\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p class=\"td-post-sub-title\">A prop\u00f3sito del libro <em>Entre cl\u00e1sicos: Manuel Sacrist\u00e1n y Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs<\/em>, de Salvador L\u00f3pez Arnal, La Oveja Roja, Madrid, 2011.<\/p>\n<p><em>Hie Formalismus! \u2013Hie Inhaltismus!<br \/>\nDas ist doch zu primitiv und zu metaphysisch!<br \/>\n(Bertolt Brecht, \u00ab\u00dcber Realismus\u00bb, 1971)<\/em><\/p>\n<p>Se entiende por cl\u00e1sico a aquella obra que puede soportar infinitas lecturas. De alguna manera, el tiempo no puede con su ser. Se trata de obras (autores) que pueden sobrevivir a las caprichosas variaciones de la perspectiva humana sin sufrir banalizaci\u00f3n, decadencia, corrupci\u00f3n y olvido. Salvador L\u00f3pez Arnal, profesor de filosof\u00eda y de matem\u00e1ticas en la UNED adem\u00e1s de prol\u00edfico historiador de la historia intelectual del marxismo espa\u00f1ol, precisamente nos recuerda que un cl\u00e1sico es \u00abun autor que tiene derecho a no estar de moda nunca y a ser le\u00eddo siempre.\u00bb A veces, los hombres, como los libros, llevan sin conocerlo su tortuoso destino, ocurren entonces maravillosas casualidades: dos autores cl\u00e1sicos, sin ser conscientes de portar la sagrada categor\u00eda, se entran en contacto, se conocen, establecen afinidades electivas, respetan sus respectivos desarrollos espirituales, combaten entre l\u00edneas y nosotros podemos ser testigos de todo ello. Podemos recordar aqu\u00ed muchos de estos acontecimientos que hacen coincidir las par\u00e1bolas aut\u00f3nomas de grandes cl\u00e1sicos: el furtivo encuentro entre Spinoza y Leibniz; la amistad juvenil de Hegel, H\u00f6lderlin y Schelling; la desastrosa vivencia entre Hume y Rousseau; Nietzsche y su ambivalente intimidad con Wagner; el primer desencuentro entre Engels y Marx preludio de un lazo inquebrantable; Ezra Pound y su amistad-mecenazgo con Eliot; el productivo e intenso encuentro de Robert Graves con el tr\u00e1gico Wilfred Owen; la relaci\u00f3n amor-odio de Heidegger con su maestro Husserl; el raro di\u00e1logo cuasi m\u00edstico entre Benjamin y Scholem; el violento choque positivista l\u00f3gico entre Wittgenstein y Popper. Todos estos nimios hechos individuales, privados, no tienen valor <em>per se<\/em> sino porque de alguna manera modificaron los acontecimientos o porque hubieran podido cambiar la ilaci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>El libro de L\u00f3pez Arnal, por otro lado un maravilloso lector, trata de estos choques fortuitos de cometas estelares, muy pocas veces documentados, en el cual seremos privilegiados escuchas de esta \u00abinestimable conversaci\u00f3n\u00bb, como se\u00f1ala en el pr\u00f3logo Constantino B\u00e9rtolo, entre dos notables del pensamiento occidental. El arte del bi\u00f3grafo intelectual consiste justamente en la elecci\u00f3n, su instinto debe ser infalible. Y no se equivoca en absoluto. Nada menos que la relaci\u00f3n entre una leyenda filos\u00f3fica, uno de los mayores fil\u00f3sofos del siglo XX, seguramente el pensador marxista m\u00e1s importante despu\u00e9s de Marx, el h\u00fangaro Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, y el que sin lugar a dudas ha sido el m\u00e1s decisivo pensador marxista en espa\u00f1ol: Manuel Sacrist\u00e1n. El ensayo, que podr\u00eda llevar perfectamente como subt\u00edtulo \u00abencuentro de hombres notables\u00bb, es adem\u00e1s un desaf\u00edo en s\u00ed mismo, pues cruza en su intertextualidad campos inconexos o habitualmente tabicados en la celosa Academia: en una feliz s\u00edntesis de biograf\u00eda intelectual, historia de la cultura, historia de la filosof\u00eda, historia europea, teor\u00eda de la est\u00e9tica, pol\u00edtica del siglo XX, <em>Marxologie<\/em>, SLA nos esboza como una divinidad inferior, casi hasta agotarla, la esencia de esta afinidad electiva. Una afinidad no exenta de oscilaciones, vaivenes, desgastes, planos inclinados, malentendidos y silencios, entre un ya consagrado Luk\u00e1cs, \u00abun cerebro de primera clase\u00bb como le llamaba Victor Serge, en su exilio interior en el bloque stalinista, y su lector-admirador, traductor, editor y corresponsal Sacrist\u00e1n. En este cortocircuito productivo es donde se encuentra el sabor peculiar del ensayo. Sacrist\u00e1n fue un hombre poli\u00e9drico, multifac\u00e9tico, como gusta de llamarlo con justicia SLA, que fung\u00eda como <em>transfert<\/em> cultural en el mundo de lengua espa\u00f1ola con las mejores ideas filos\u00f3ficas de vanguardia. En su doble condici\u00f3n de estudioso de la l\u00f3gica formal y de conocedor profundo de las tendencias esenciales de la filosof\u00eda anal\u00edtica y la epistemolog\u00eda contempor\u00e1nea, pod\u00eda, efectivamente, reflexionar de manera creativa sobre la vulgata marxista imperante. En primer lugar atento lector, editor y traductor de, por ejemplo, las obras escogidas de Engels y Marx, de marxistas ya cl\u00e1sicos como Adorno, Benjamin, Della Volpe, Gramsci, Korsch, Labriola o Marcuse, de economistas progresistas y radicales como John Kenneth Galbraith o Joseph Schumpeter, de pensadores pol\u00e9micos como Plat\u00f3n, de fil\u00f3sofos anal\u00edticos como Quine o Runes; en segundo lugar Sacrist\u00e1n es un fil\u00f3sofo, con todo lo que ello implica, cuyo derrotero se inici\u00f3 con una audaz cr\u00edtica, en el ambiente acad\u00e9mico totalitario del Franquismo de los 1950\u2019s, desde el racionalismo y la ilustraci\u00f3n a la <em>Daseinanalytik<\/em> de Martin Heidegger; en tercer lugar Sacrist\u00e1n es un <em>homo politicus<\/em>, ya sea como ciudadano comprometido, militante, brillante tribuno o cuadro del grupo dirigente del PSUC-PCE, editando las revistas de perfil marxista m\u00e1s importantes de la \u00e9poca: <em>Nous Horitzons<\/em>, <em>Materiales<\/em> y <em>mientras tanto<\/em>.<\/p>\n<p>Es sintom\u00e1tico, se\u00f1ala SLA, que Luk\u00e1cs fuera, junto a Marx, el autor que m\u00e1s tradujo Sacrist\u00e1n (p. 20), pero adem\u00e1s demuestra que no era un mero ejercicio de virtuosidad editorial: lo ley\u00f3, estudi\u00f3 y anot\u00f3 con minuciosidad durante a\u00f1os, inspir\u00e1ndose en su com\u00fan <em>hybris<\/em> antiestalinista. Y a Luk\u00e1cs se le sumar\u00edan, como sanos contrapesos, nada menos que Gramsci y Korsch, dos almas heterodoxas del marxismo abierto. SLA cita, a prop\u00f3sito, una reveladora definici\u00f3n sacristaniana: \u00abel Marxismo debe entenderse\u2026 como la conciencia cr\u00edtica del esfuerzo por crear un nuevo mundo humano.\u00bb A la difusi\u00f3n de un cl\u00e1sico del Marxismo occidental como L\u00fakacs, se le superpon\u00eda y solapaba la b\u00fasqueda de puntos de critica&amp;renovaci\u00f3n de la vulgata marxista, del DiaMat institucionalizado en la URSS. Pero, aunque menos expl\u00edcito, Sacrist\u00e1n necesitaba tambi\u00e9n autoclarificaci\u00f3n, ant\u00eddotos contra el otro extremo de la herradura ideol\u00f3gica que \u00abenajenaba o sublimaba la realidad\u00bb: el propio Neopositivismo (p. 36). \u00bfEra el Neopositivismo una de las formas ideol\u00f3gicas de la <em>Cold War<\/em> en Occidente? \u00bfEra el Neopositivismo una falsa conciencia, un \u00abpensamiento restaurador\u00bb? S\u00f3lo as\u00ed puede explicarse su dificultosa navegaci\u00f3n entre Escila y Caribdis: SLA demuestra que Sacrist\u00e1n se mov\u00eda en un tensi\u00f3n cr\u00edtica entre la negaci\u00f3n a ser un luk\u00e1csiano <em>in toto<\/em> y la afirmaci\u00f3n de entender nada menos que la <em>Dialektik<\/em> en Engels y Marx, un esc\u00e1ndalo para la tradici\u00f3n neopositivista. Era l\u00f3gico: los problemas de la Dial\u00e9ctica, como m\u00e9todo y l\u00f3gica de la cosa misma, son el <em>punctum saliens<\/em> de la entera obra filos\u00f3fica de Luk\u00e1cs. \u00bfQuer\u00eda en realidad Sacrist\u00e1n recorrer el camino de Luk\u00e1cs hacia Marx sin repetir sus errores? SLA se basa en parte del <em>Nachlass<\/em> in\u00e9dito de Sacrist\u00e1n como en su corta aunque sustanciosa correspondencia personal con Luk\u00e1cs. El primer contacto estuvo relacionado con el libro <em>Der junge Hegel<\/em>, un contacto profesional, en clave editorial, que Sacrist\u00e1n sabiamente transforma en un di\u00e1logo filos\u00f3fico que excede el marco original.<\/p>\n<p>En su di\u00e1logo editorial-pol\u00edtico Sacrist\u00e1n no duda en poner bajo la luz cr\u00edtica uno de los dogmas m\u00e1s queridos del Dia Mat stalinista: la teor\u00eda del reflejo, plasmada en la cuesti\u00f3n del realismo en est\u00e9tica, que ten\u00eda mucho de redundancia ideol\u00f3gica o mero <em>non sense<\/em>. Reconoc\u00eda en Luk\u00e1cs en su aproximaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n, no solo su honestidad intelectual sino su \u00abgenerosa radicalidad\u00bb, su ambici\u00f3n especulativa aut\u00e9ntica, que a veces desembocaba en excesos filos\u00f3ficos (p. 51 y ss.). Tal como intu\u00eda formas de reificaci\u00f3n y falsa consciencia en el Neopositivismo, Sacrist\u00e1n tambi\u00e9n percib\u00eda la creciente importancia del Irracionalismo en el 1900, como formas ideol\u00f3gicas del capital, en todas su filigranas (Modernismo reaccionario, Vitalismo, Conservadurismo revolucionario, etc.), coincidiendo en esto con mucho de los frentes abiertos por la obra de filosof\u00eda de la historia de Luk\u00e1cs, basada en un principio esperanza y en una racionalidad socialista, que como paradigma tiene el libro <em>El asalto a la raz\u00f3n<\/em>. La ecuaci\u00f3n, aunque clara, no era expl\u00edcita para las vanguardias en el combate ideol\u00f3gico (como Enzensberger u Adorno): los motivos anticientificistas aparec\u00edan estrechamente entrelazados y solapados con los anticomunistas. Pero Sacrist\u00e1n \u00abcorreg\u00eda\u00bb el excesivo ideologismo diltheynianosimmeliano a la hora de la disecci\u00f3n cr\u00edtica: el fil\u00f3sofo h\u00fangaro no se preguntaba si esas formas te\u00f3ricas ten\u00edan alguna funci\u00f3n t\u00e9cnica medianamente material, productiva, determinada por el sistema (p. 79 y ss.). Sacrist\u00e1n sospechaba, como mucho instinto filos\u00f3fico subraya SLA, que detr\u00e1s de esta \u00abdr\u00e1stica reducci\u00f3n de la investigaci\u00f3n positiva a simple ideolog\u00eda\u00bb se encontraba el sacrificio e inmolaci\u00f3n de la evidencia hist\u00f3rica a una dogm\u00e1tica categor\u00eda de la filosof\u00eda de la historia luk\u00e1csiana, un tipo ideal al mejor estilo weberiano: la decadencia ideol\u00f3gica irreversible de la burgues\u00eda. Para Luk\u00e1cs, qui\u00e9n cre\u00eda que este esquema coexist\u00eda en Marx, desde 1848 se inicia una larga decadencia que tiene como punto de partida la toma del poder por la burgues\u00eda y se desarrolla en las masas cuando ocupa el lugar central la lucha de clases capital&amp;trabajo, un gran cambio pol\u00edtico ideol\u00f3gico hacia la apolog\u00e9tica, hacia la degeneraci\u00f3n del pensamiento burgu\u00e9s <em>in toto<\/em>, incluyendo las ciencias positivas, que clausura el per\u00edodo heroico. La ciencia, como parte de las fuerzas productivas, ya no es fecundada por las contradicciones vivas de la evoluci\u00f3n social; al contrario, dir\u00e1 Luk\u00e1cs, se acomoda a las necesidades de reproducci\u00f3n ampliada de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s sustanciosos, el XI, es el referido a la <em>arcanum opus<\/em> de Luk\u00e1cs: la controvertida&amp;m\u00edtica <em>Historia y conciencia de clase<\/em> (HCC) de 1923, muy comentada, poco le\u00edda y tantas veces negada y renegada por el mismo Luk\u00e1cs. El libro, escrito en Viena (aunque publicado en Berl\u00edn)[1] y terminado en 1922, fue inmediatamente repudiado por la <em>Realideologie<\/em> de los partidos comunistas europeos (ya forzosamente \u00abrusificados\u00bb y en v\u00edas de la fat\u00eddica <em>Verapparatisiserung<\/em>) como literatura \u00abluxemburguista\u00bb (Rosa Luxemburg era entonces el s\u00edmbolo de la herej\u00eda marxista), desde Deborin, Duncker, Kun e incluso Zinoviev en el V\u00ba Congreso Mundial de la III\u00ba Internacional; junto con \u00e9l quedaron condenados otros intentos heterodoxos como <em>Marxismo y Filosof\u00eda<\/em> de Karl Korsch, que apareci\u00f3 el mismo a\u00f1o. No era casualidad: en los medios de la izquierda alemana independientes ambos eran calificados como \u00ablos nuevos comunistas\u00bb cuyas concepciones te\u00f3ricas mostraban una afinidad esencial con el joven Marx, consider\u00e1ndose sus obras como los intentos m\u00e1s importantes de fundamentar filos\u00f3ficamente el movimiento comunista occidental. Tampoco es casualidad que Sacrist\u00e1n fuera el traductor del <em>Karl Marx<\/em> de Korsch al espa\u00f1ol. SLA narra la apasionante historia de la edici\u00f3n espa\u00f1ola de HCC, las agudas reflexiones plasmadas en el prospecto editorial donde Sacrist\u00e1n se\u00f1ala con justicia que el libro hab\u00eda alcanzado \u00abuna celebridad s\u00f3lo comparable con la de los cl\u00e1sicos mayores\u00bb de la Filosof\u00eda pol\u00edtica de Occidente (p. 111 y ss.), denomin\u00e1ndolo \u00abrecuperaci\u00f3n filos\u00f3fica del marxismo revolucionario\u00bb. Luk\u00e1cs en uno de sus art\u00edculos fundamentales, \u00abLa cosificaci\u00f3n y la conciencia del Proletariado\u00bb, se centraba en el concepto de <em>Entfremdung<\/em>, extra\u00f1amiento, un intento serio y sistem\u00e1tico de formular una teor\u00eda social basada en el m\u00e9todo dial\u00e9ctico, la prehistoria de su ambiciosa <em>Ontolog\u00eda del ser social<\/em>. Para los que conocen a Marx en profundidad, <em>Entfremdung<\/em> es un concepto extra\u00f1o a su <em>corpus<\/em> te\u00f3rico, no es sin\u00f3nimo del t\u00e9rmino t\u00e9cnico marxiano <em>Ent\u00e4usserung<\/em> (que Marx tradujo del ingl\u00e9s al alem\u00e1n siguiendo al economista James Stuart) que significa una dimensi\u00f3n distinta, la alienaci\u00f3n entre el sujeto y el objeto en una sociedad productora de mercanc\u00edas. A Sacrist\u00e1n no se le escapa este matiz decisivo, que destacar\u00e1 al lector en una nota en la que diferenciar\u00e1 entre la luk\u00e1csiana <em>Entfremdung<\/em> de la alienaci\u00f3n en el sentido marxista, la <em>Ent\u00e4usserung<\/em>. Es un ejemplo de c\u00f3mo traducci\u00f3n, recepci\u00f3n, ex\u00e9gesis y cr\u00edtica se unen en el trabajo de Sacrist\u00e1n de recuperar la dimensi\u00f3n cr\u00edtica y la valencia<br \/>\nepistemol\u00f3gica profunda de Marx, ya que el uso acr\u00edtico de la <em>Entfremdung<\/em> abr\u00eda las puertas a la explicaci\u00f3n de la Historia por potencias trascendentes (p. 114). Aqu\u00ed la explicaci\u00f3n es parad\u00f3jicamente adial\u00e9ctica: \u00abalgo falla en esta deducci\u00f3n de la cosificaci\u00f3n a partir de la mercanc\u00eda.\u00bb Dial\u00e9ctico, dir\u00e1 Sacrist\u00e1n, es \u00abel Conocimiento asint\u00f3ticamente pleno de lo individual concreto.\u00bb En cuanto a la autocr\u00edtica de Luk\u00e1cs a sus locuras juveniles, denominadas para confortar al Dia Mat sovi\u00e9tico como \u00abidealismo subjetivo\u00bb, SLA destaca las ambivalencias del pensador h\u00fangaro percibidas por Sacrist\u00e1n, ya que \u00abse adhiri\u00f3 al Comunismo estaliniano, muy antihegeliano, pero sigui\u00f3 cultivando su Hegelomarxismo\u00bb, descubriendo que al menos coexist\u00edan en el alma escindida de Luk\u00e1cs un pensador oficial, diurno, exot\u00e9rico, una suerte de Goethe filostalinista, y otro nocturno, esot\u00e9rico, indisolublemente ligado a un Marxismo abierto. Nada mejor que su necrol\u00f3gica del verano de 1971 para descubrir su admiraci\u00f3n cr\u00edtica: \u00abLuk\u00e1cs ha realizado m\u00e1s que el mismo Arist\u00f3teles la divisa de ser arqueros que tienden a un blanco. Ha sido una vida planificada y su moral, la moral del plan.\u00bb Perry Anderson en su brev\u00edsima historia del Marxismo en Occidente sosten\u00eda, no con poca raz\u00f3n, que en el caso de Espa\u00f1a, y en relaci\u00f3n con el pensamiento\u00a0 de Marx en su recepci\u00f3n y desarrollo, es que, a pesar de lo temprano que se introdujo el Marxismo \u2013suele se\u00f1alarse la fecha de 1871, a\u00f1os en que Lafargue lleg\u00f3 a la pen\u00ednsula ib\u00e9rica\u2013, no pod\u00eda hablarse de una tradici\u00f3n te\u00f3rica marxista madura e incluso que toda la producci\u00f3n intelectual en este sentido es relativamente pobre. El <em>important historical<\/em> enigma espa\u00f1ol, dec\u00eda Anderson, consist\u00eda en porqu\u00e9 no se hab\u00eda desarrollado en el campo intelectual un pensador de la talla de un Labriola o un Gramsci como en otros pa\u00edses similares como Italia. Es probable que el enigma espa\u00f1ol ya haya sido resuelto, y este libro demuestra que Sacrist\u00e1n es nuestro Gramsci espa\u00f1ol. O como se\u00f1ala con justicia L\u00f3pez Arnal, <em>veritatis splendor<\/em>, \u00abdesde 1956 hasta su fallecimiento, Manuel Sacrist\u00e1n cultiv\u00f3, ampli\u00f3 y renov\u00f3 la tradici\u00f3n marxista como pocos autores hisp\u00e1nicos o europeos.\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[1] <em>HCC<\/em> fue editada por la curiosa Malick Verlag, fundada por el ala izquierda del Dada\u00edsm berlin\u00e9s, como el pintor George Grosz, con estrechos v\u00ednculos con el KPD y financiada por el acaudalado Felix Weil, que despu\u00e9s apoyar\u00eda econ\u00f3micamente la famosa \u00abEscuela de Frankfurt\u00bb. El libro de Luk\u00e1cs apareci\u00f3n como el volumen N\u00ba 9 de la colecci\u00f3n \u00abPeque\u00f1a Biblioteca Revolucionaria\u00bb, que ten\u00eda como objetivo \u00abaumentar y desarrollar el conocimiento revolucionario\u00bb; en ella aparecieron libros de Grosz, Zinoviev, Lenin, el poeta Blok, el escritor pacifista Henri Barbusse o del soci\u00f3logo Wittfogel.<\/p>\n<p>Fuente original: <em>Nabarralde <\/em><a href=\"https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-dialogo-lukacs-sacristan\/\">https:\/\/nabarralde.eus\/es\/el-dialogo-lukacs-sacristan\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop\u00f3sito del libro Entre cl\u00e1sicos: Manuel Sacrist\u00e1n y Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, de Salvador L\u00f3pez Arnal, La Oveja Roja, Madrid, 2011.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13426,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8,1547,10,1552],"tags":[1974,917,892],"class_list":["post-13425","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia","category-georg-lukacs","category-manuel-sacristan","category-marxismo","tag-entre-clasicos-manuel-sacristan-y-gyorgy-lukacs","tag-resenas","tag-salvador-lopez-arnal"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13425","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13425"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13425\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13426"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13425"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13425"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13425"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}