{"id":13457,"date":"2023-03-24T05:00:05","date_gmt":"2023-03-24T04:00:05","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13457"},"modified":"2023-03-23T07:45:15","modified_gmt":"2023-03-23T06:45:15","slug":"francisco-fernandez-buey-1943-2012-utopias-e-ilusiones-naturales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13457","title":{"rendered":"Francisco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012): utop\u00edas e ilusiones naturales"},"content":{"rendered":"<p>Es para m\u00ed motivo de satisfacci\u00f3n participar en este encuentro[1] para recordar a Francisco Fern\u00e1ndez Buey, recuerdo subversivo de una vida y pensamiento igualmente subversivas, al decir de Walter Benjamin, y hacerlo en Palencia, nuestra tierra com\u00fan donde nacimos con muy pocos a\u00f1os de diferencia.<\/p>\n<p>Hoy quisiera rememorar experiencias e ideas compartidas en nuestros encuentros y escritos. Fueron muchos los a\u00f1os en los que disfrut\u00e9 de su amistad y todav\u00eda m\u00e1s el tiempo que vengo disfrutando de la lectura de sus textos. Cuando nos ve\u00edamos surg\u00eda entre nosotros una espont\u00e1nea sinton\u00eda y una corriente c\u00e1lida de amistad solidaria.<\/p>\n<p>A principios de 2003 el Vaticano conden\u00f3 mi libro <em>Dios y Jes\u00fas. El horizonte religioso de Jes\u00fas de Nazaret<\/em> (Trotta, Madrid, 2000; 2006, 4\u00aa ed.). <em>El <\/em><em>Diario Palentino<\/em> titul\u00f3 la condena de esta guisa: \u00abEl primer hereje del siglo XXI es de Amusco\u00bb.\u00a0 No falt\u00f3 m\u00e1s que en la foto aparecieran las llamas de la inquisici\u00f3n. Recuerdo que informado de este titular Paco me coment\u00f3, con su gran conocimiento de los heterodoxos palentinos y exento de sorna, que ten\u00edan que haber titulado la noticia as\u00ed: \u00abEl primer erasmista del siglo XXI es de Palencia, como lo fue el primer erasmista del siglo XVI, don Alonso Fern\u00e1ndez de Madrid, arcediano del Alcor y traductor del <em>Manual del buen cristiano<\/em>, de Erasmo de R\u00f3terdam, al castellano\u00bb.<\/p>\n<p>Enseguida record\u00e9 a mi profesor de Historia de la Iglesia y can\u00f3nigo-archivero de la Catedral de Palencia Don Jes\u00fas San Mart\u00edn que, en sus divertidas y documentadas clases, nos hablaba con gran respeto y especial reconocimiento del arcediano del Alcor, y cuando visit\u00e1bamos la Catedral, \u00abla Bella Desconocida\u00bb nos mostraba con entusiasmo y admiraci\u00f3n las obras del arcediano y los estudios sobre \u00e9l. Es \u00abal arcediano del Alcor y a los erasmistas palentinos de 1530-1549\u00bb a quienes Paco dedica su libro sobre Bartolom\u00e9 de Las Casas con una cita de las <em>Obras <\/em>de Ausi\u00e0s March.<\/p>\n<p><strong>Bartolom\u00e9 de Las Casas: filosof\u00eda moral y pol\u00edtica de la alteridad<\/strong><\/p>\n<p>Cuando ese a\u00f1o me invitaron a escribir unas l\u00edneas sobre \u00e9l al cumplir sesenta a\u00f1os, acababa de tener la noticia de la concesi\u00f3n del Premio Pr\u00edncipe de Asturias al te\u00f3logo peruano Gustavo Guti\u00e9rrez, que Paco bien conoc\u00eda por su libro sobre Bartolom\u00e9 de Las Casas <em>En busca de los pobres de Jesucristo<\/em>. \u00a1Casualidades de la vida mezcladas con algunas causalidades! Cuando le invit\u00e9 a dar una conferencia en la Universidad Carlos III sobre \u00abBartolom\u00e9 de Las Casas, precursor de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n y los derechos humanos\u00bb, hablamos precisamente de Gustavo Guti\u00e9rrez, y en concreto del libro que acabo de citar. Entonces le dije que esa obra y la suya <em>La gran perturbaci\u00f3n. El discurso del indio metropolitano<\/em> (El Viejo Topo, 1995) eran los mejores estudios que conoc\u00eda sobre Las Casas. Y creo que, desde el punto de vista de filosof\u00eda moral y de teolog\u00eda, lo siguen siendo.<\/p>\n<p>Aun cuando los enfoques son distintos, el suyo desde la filosof\u00eda moral y pol\u00edtica, y el de Guti\u00e9rrez, desde la perspectiva teol\u00f3gica, la sinton\u00eda es plena, la perspectiva, af\u00edn, y el prop\u00f3sito, similar: dar a conocer la originalidad y la radicalidad \u2013ambas van juntas casi siempre- de un intelectual cr\u00edtico, disidente como Las Casas, que tiene mucho que aportar al nuestro, tan marcado por el pensamiento \u00fanico y la represi\u00f3n contra los pueblos originarios.<\/p>\n<p>El libro de Paco fue para m\u00ed una verdadera \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb. Y no es hip\u00e9rbole. En \u00e9l descubr\u00ed lo que \u00e9l llama la variante latina de la filosof\u00eda de la alteridad, ejemplificada sobre todo en Bartolom\u00e9 de Las Casas, muy poco conocida y apenas tenida en cuenta, incluso entre los fil\u00f3sofos pol\u00edticos y morales.<\/p>\n<p>De Bartolom\u00e9 de Las Casas destaca su cr\u00edtica de la conquista, la defensa de los indios, el ser precursor del di\u00e1logo interreligioso, intercultural e inter\u00e9tnico y de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, y su filosof\u00eda moral y pol\u00edtica de la tolerancia mucho m\u00e1s avanzada que la filosof\u00eda y moral de la intolerancia de los pensadores ilustrados europeos.<\/p>\n<p>Me impresion\u00f3 tanto la lectura del libro que sent\u00ed una necesidad compulsiva de de hacer una rese\u00f1a del libro y la envi\u00e9 a la <em>Revista de Occidente<\/em>, que la public\u00f3 enseguida. Son de esos libros que dejan huella. Y en m\u00ed la dej\u00f3 y muy profunda, hasta el punto de que recurro a \u00e9l con frecuencia. Es el que utilic\u00e9 en mis clases sobre teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n en la Universidad Carlos III y el que sigo todav\u00eda hoy recomendando.<\/p>\n<p>Creo que, en ese libro, tan objetivo y riguroso, se retrataba tambi\u00e9n Paco tal como era y como pensaba. En cada p\u00e1gina aparecen rasgos de su personalidad que se proyectan sobre el espejo del dominico del siglo XVI. La indignaci\u00f3n \u00e9tica de Las Casas ante la masacre de los conquistadores contra los indios era su indignaci\u00f3n ante el maltrato recibido por los inmigrantes entre nosotros, empezando por las Leyes de Extranjer\u00eda, que no est\u00e1n inspiradas en la \u00e9tica de la acogida y la hospitalidad con los colectivos migrantes, refugiados y desplazados, sino por el refuerzo de las fronteras.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda moral y pol\u00edtica de la alteridad lascasiana es su filosof\u00eda, pero no s\u00f3lo su Filosof\u00eda como may\u00fascula, sino su filosof\u00eda de vida, de comunicaci\u00f3n, de su relaci\u00f3n humana con los amigos, las amigas, los colegas, los contertulios, con todo el mundo. La opci\u00f3n por las personas empobrecidas y los pueblos oprimidos, que fue la opci\u00f3n fundamental de Las Casas entonces y que lo es ahora de la teolog\u00eda latinoamericana de la liberaci\u00f3n y del cristianismo liberador en el Sur global, fue su opci\u00f3n por la gente excluida del sistema, por los colectivos inmigrantes, que mueren en las traves\u00edas mar\u00edtimas, o a quienes se les coloca fuera de las murallas de nuestras ciudadelas bien fortificadas y se les somete a unas condiciones inhumanas de vida.<\/p>\n<p><strong>Otro Marx<\/strong><\/p>\n<p>Si gracias a su obra he podido <em>re-conocer<\/em> a Las Casas, en otros libros suyos tambi\u00e9n he <em>re-conocido<\/em> a Marx, un Marx cr\u00edtico que Fern\u00e1ndez Buey dio a conocer m\u00e1s all\u00e1 de los esquemas catequ\u00e9ticos, dogm\u00e1ticos y cientistas. Un Marx ut\u00f3pico, sin por ello dejar de ser un riguroso analista de la realidad social, cultural, pol\u00edtica, econ\u00f3mica y religiosa de su tiempo.<\/p>\n<p>Un Marx \u00e9tico, que mira la realidad desde abajo compasivamente, es decir, compartiendo los sufrimientos de los humillados, haci\u00e9ndolos suyos, y proponiendo alternativas. Un Marx que establece la s\u00edntesis entre individuo y comunidad, superando el individualismo burgu\u00e9s y el estatalismo burocr\u00e1tico.<\/p>\n<p>La izquierda socialista y transformadora del futuro, afirma Fern\u00e1ndez Buey \u00abpodr\u00e1 salir probablemente de un di\u00e1logo entre la tradici\u00f3n que Marx inaugur\u00f3, la tradici\u00f3n anarquista libertaria, la tradici\u00f3n cristiana (her\u00e9tica) de emancipaci\u00f3n y la reconsideraci\u00f3n autocr\u00edtica de la ciencia\u00bb (<em>Marx a contracorriente<\/em>, El Viejo Topo, 2018, p. 15).<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Buey ofrece la nueva imagen de Marx junto con su maestro y colega el fil\u00f3sofo Manuel Sacrist\u00e1n, quien cuestion\u00f3 las ideas de progreso y crecimiento ilimitado y fue uno de los primeros, y ciertamente el primero en Espa\u00f1a, en defender la necesidad de incorporar la ecolog\u00eda y el feminismo en la teor\u00eda cr\u00edtica marxista.<\/p>\n<p>Tras la lectura de Paco de los textos de Las Casas y de Marx he descubierto la afinidad entre ambos.<\/p>\n<p><strong>Utop\u00edas e ilusiones naturales<\/strong><\/p>\n<p>Unos a\u00f1os despu\u00e9s disfrut\u00e9 leyendo <em>Ut<\/em><em>op\u00edas e ilusiones naturales<\/em>, magn\u00edficamente editado en 2007 por su tan querida editorial El Viejo Topo, que sigue siendo libro de cabecera \u2013ahora de lectura reposada- y lo fue de consulta mientras escrib\u00eda mi <em>Invitaci\u00f3n a la Utop\u00eda. Estudio hist\u00f3rico para tiempos de crisis<\/em> (Trotta, Madrid, 2012). En \u00e9l osa defender el valor de la utop\u00eda a contracorriente y en pleno desarrollo de las distop\u00edas no solo como g\u00e9nero literario, sino como fen\u00f3meno social, cultural, pol\u00edtico y econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>En su recorrido hist\u00f3rico por las diferentes utop\u00edas, de\u00a0 Moro a Ernst Bloch, pasando por Marx, observa que en el concepto moderno de utop\u00eda convergen cinco elementos:<\/p>\n<p>a) La cr\u00edtica del capitalismo incipiente, es decir, la cr\u00edtica de la mercantilizaci\u00f3n y de la privatizaci\u00f3n de las tierras comunales.<\/p>\n<p>b) dar una forma alternativa a la reivindicaci\u00f3n comunal.<\/p>\n<p>c) una vaga atracci\u00f3n por la forma de vida existente en el nuevo mundo reci\u00e9n conocido.<\/p>\n<p>d) en contra de lo que quieren hacernos creer los neoliberales desde 1989, la utop\u00eda no ha muerto, No es verdad, lo que muri\u00f3 fue la utop\u00eda del marxismo cientista. En 1989 se abr\u00eda el camino a la reaparici\u00f3n del esp\u00edritu moral de la vieja utop\u00eda, la que va de Tom\u00e1s Moro a Karl Marx.<\/p>\n<p>e) el destino de las grandes ideas de la humanidad consiste en que casi siempre se tornan realidad pol\u00edtico-social en otro lugar, distinto de aquel para el que fueron pensadas.<\/p>\n<p>Frente a la tendencia a identificar la utop\u00eda con el totalitarismo -as\u00ed lo hace Karl Popper-, Fern\u00e1ndez Buey ofrece lo que a m\u00ed me parece el sentido preciso de la utop\u00eda: ilusi\u00f3n, ideal, esperanza, enso\u00f1aci\u00f3n, iluminaci\u00f3n, premonici\u00f3n o idea reguladora de una sociedad alternativa al mundo de la globalizaci\u00f3n neoliberal, de una sociedad m\u00e1s libre, m\u00e1s igualitaria, m\u00e1s justa, m\u00e1s fraterna [sororal] (<em>Utop\u00edas e ilusiones natrales<\/em>, p. 320).<\/p>\n<p>De este libro me gusta especialmente la <em>relaci\u00f3n<\/em>, tan necesaria, que establece <em>entre filosof\u00eda moral y utop\u00eda<\/em>: \u00abNo ha habido ni habr\u00e1 filosof\u00eda moral sin utop\u00edas, o sea, sin la prefiguraci\u00f3n de sociedades imaginarias m\u00e1s justas, m\u00e1s igualitarias, m\u00e1s libres y m\u00e1s habitables de las que hemos conocido y conocemos. La imaginaci\u00f3n ut\u00f3pica ha sido y ser\u00e1 el est\u00edmulo positivo de todo pensamiento pol\u00edtico-moral, como la veracidad y la bondad ser\u00e1n el aguij\u00f3n de la lucha en favor de la emancipaci\u00f3n humana por mucho que, como sabemos, el individuo bondadoso se haya dado repetidas veces de bruces con la realidad existente\u00bb.<\/p>\n<p>Defiende el valor de la utop\u00eda y lo hace recurriendo a una cita de autoridad, la de William Morris, un cl\u00e1sico de la utop\u00eda: \u00abExaminar\u00e9 todas estas cosas, y c\u00f3mo los hombres luchan y pierden la batalla, y c\u00f3mo aquello por lo cual hab\u00edan luchado se logra a pesar de su derrota y, c\u00f3mo, cuando esto llega, resulta ser diferente de aquello que se propon\u00edan, y c\u00f3mo otros hombres han de luchar por aquello que se propon\u00edan alcanzar bajo otro nombre\u00bb. Es verdad, como dice. que <em>la utop\u00eda ha perdido la inocencia con que se formul\u00f3 en los or\u00edgenes de la modernidad europea, pero no su vigencia<\/em>.<\/p>\n<p>Paco distingue l\u00facidamente entre hacerse ilusiones y tener ilusiones, y afirma que tener ilusiones es condici\u00f3n necesaria para un pensamiento s\u00f3lido y para las grandes acciones. Y recurre a otro autor mayor del pensamiento ut\u00f3pico, Leopardi, que habla de las \u00abilusiones naturales\u00bb: \u00abSin ilusiones casi nunca hay grandeza de pensamiento ni grandes acciones&#8230; El fil\u00f3sofo demediado combate las ilusiones precisamente porque es iluso; el verdadero fil\u00f3sofo las ama y predica porque no es iluso. Cu\u00e1ntas grandes ilusiones concebidas en un momento de entusiasmo, de desesperaci\u00f3n e incluso de exaltaci\u00f3n son, efectivamente, las verdades m\u00e1s reales y sublimes o precursoras de estas\u00bb.<\/p>\n<p>Los seres humanos ut\u00f3picos, los proyectos ut\u00f3picos y los movimientos ut\u00f3picos son quienes, al decir de Labordeta, han empujado la historia hacia la libertad (y hacia la liberaci\u00f3n, a\u00f1ado yo) y evitaron que desembocara en barbarie. Parece que fracasaron, pero no fue as\u00ed; dejaron huella y nos abrieron las veredas de la libertad para seguir caminando y viviendo con dignidad. A ellos se debe buena parte de los avances de la humanidad en todos los terrenos: \u00e9ticos, pol\u00edticos, econ\u00f3micos, sociales, culturales, simb\u00f3licos, religiosos, jur\u00eddicos, etc.<\/p>\n<p>Zaratustra, Buda, Profetas de Israel, S\u00f3crates, Espartaco, Jes\u00fas de Nazaret, Francisco y Clara de As\u00eds, Margarita Porete, Teresa de Jes\u00fas, Lutero, Olympia de Gouges, Marx, Bakunin, Clara Zitkin, Rosa Luxemburgo, Gandhi, Luther King, monse\u00f1or Romero, Ignacio Ellacur\u00eda, Rigoberta Mench\u00fa, Arafat\u2026<\/p>\n<p>Muchos de sus proyectos fueron desacreditados por sus adversarios y deformados por sus sucesores y sus ideas descalificadas por los ide\u00f3logos del sistema. \u00bfPero fracasaron realmente? No, sus ideas fueron enarboladas por personas y grupos que las llevaron adelante. No pocos de sus proyectos se hicieron realidad y los que no se llevaron a cabo siguen pendientes, pero no se pueden dar por descartados. Estas mujeres y estos hombres son <em>referentes morales a seguir<\/em>. Sus utop\u00edas son como luminarias que iluminan el camino en la oscuridad de la historia. Dejaron el terreno abonado para que diera sus frutos, de los que no pudieron beneficiarse.<\/p>\n<p>Sin embargo, por contradictorio que parezca, dichos proyectos y movimientos ut\u00f3picos son hoy expulsados de la sociedad por considerarlos unas veces fantasmag\u00f3ricos y otras subversivos del orden establecido, como fueron expulsados los poetas por Plat\u00f3n de su dise\u00f1o de Rep\u00fablica.<\/p>\n<p><strong><em>Izquierda alternativa y cristianismo emancipador<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Una de las aportaciones m\u00e1s originales de Fern\u00e1ndez Buey, ateo confeso, es su reflexi\u00f3n sobre el importante papel jugado por el cristianismo de liberaci\u00f3n en la construcci\u00f3n de una izquierda alternativa ecosocialista. Un buen ejemplo es el libro <em>Sobre izquierda alternativa y cristianismo emancipador<\/em>, que ofrece una cuidada selecci\u00f3n de sus textos sobre esta tem\u00e1tica en una edici\u00f3n e introducci\u00f3n de Rafael D\u00edaz-Salazar que lleva por t\u00edtulo \u00abUn intelectual gramsciano abierto al cristianismo emancipador\u00bb (Trotta, Madrid, 2021).<\/p>\n<p>\u00abAlgunos tuvimos que entender el otro cristianismo para seguir siendo comunistas\u00bb. Nada mejor que esta afirmaci\u00f3n de Paco para el reconocimiento del papel fundamental jugado por el cristianismo de liberaci\u00f3n en la construcci\u00f3n de la izquierda alternativa, no solo en Espa\u00f1a, sino tambi\u00e9n, y muy especialmente en Am\u00e9rica Latina, donde surgi\u00f3 la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n y su correspondiente cristianismo liberador, junto con la pedagog\u00eda del oprimido de Paulo Freire.<\/p>\n<p>Aun reconociendo -aunque no justificando- las limitaciones de los textos fundacionales de las religiones para el mundo actual, Fern\u00e1ndez Buey sigue el hilo rojo, her\u00e9tico, ut\u00f3pico y subversivo de estas, como ya hiciera el fil\u00f3sofo de la esperanza Ernst Bloch, en cuanto fuentes sapienciales de esperanza y conocimiento emancipador e inspiradoras de no pocas de las luchas por la justicia y la igualdad.<\/p>\n<p>Entre las personas que siguieron ese camino cita a Francisco de As\u00eds, Joaqu\u00edn de Fiore, Erasmo de R\u00f3terdam, Bartolom\u00e9 de Las Casas, Ephraim Lessing, los fil\u00f3sofos, fil\u00f3sofas, te\u00f3logos y te\u00f3logas de la liberaci\u00f3n actuales, exponentes todos ellos de los v\u00ednculos entre la religi\u00f3n liberadora y el compromiso con la humanidad sufriente.<\/p>\n<p>Se centra en tres dos personas cristianas comprometidas con la liberaci\u00f3n de las personas empobrecidas y los pueblos oprimidos: Bartolom\u00e9 de Las Casas: Simone Weil y Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde. A Las Casas ya me he referido. Fern\u00e1ndez Buey se sinti\u00f3 fascinado por la fil\u00f3sofa francesa Simone Weil, de quien destaca su capacidad para armonizar la experiencia m\u00edstica y las reflexiones sobre las causas de la libertad y de la opresi\u00f3n social, el car\u00e1cter religioso de su pensamiento, la conciencia radical de la desgracia, la comprensi\u00f3n de la infelicidad y de la desdicha del ser humano, la preocupaci\u00f3n social por las personas desdichadas, la conducta solidaria con el sufrimiento humano, el inter\u00e9s por la ciencia, el inter\u00e9s por el mundo del trabajo, sus escritos sobre la condici\u00f3n obrera, su temprana cr\u00edtica al marxismo, la manera de abordar la cuesti\u00f3n del poder, su concepci\u00f3n de la justicia,\u00a0 el futuro de los partidos pol\u00edticos, la relaci\u00f3n entre deberes, el futuro de los partidos pol\u00edticos en una sociedad democr\u00e1tica, la preocupaci\u00f3n por el mal social, que coincide con lo que cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s Ignacio Ellacur\u00eda llamar\u00eda \u00abel mal com\u00fan\u00bb, las reflexiones sobre explotaci\u00f3n y opresi\u00f3n, el examen cr\u00edtico de la noci\u00f3n de progreso, los l\u00edmites del sindicalismo, su posici\u00f3n \u00abher\u00e9tica en relaci\u00f3n a todas las ortodoxias\u00bb, su cr\u00edtica radical de la pol\u00edtica y de los derechos humanos en la modernidad, etc.<\/p>\n<p>Me han interesado especialmente las l\u00facidas reflexiones que hace sobre la m\u00edstica de Simone Weil de la mano de Jos\u00e9 Jim\u00e9nez Lozano, quien la define como \u00abuna m\u00edstica <em>postmortem Dei<\/em>, una m\u00edstica de Viernes Santo especulativo (Hegel) o conciencia del abatimiento, sufrimiento, fracaso o muerte\u00bb, implicada en los asuntos pol\u00edticos y sociales del lado de las personas sufrientes. Comparto el perfil que hace Fern\u00e1ndez Buey de Simone Weil:<\/p>\n<p>\u00abFue una mujer\u00a0 excepcional, de una sensibilidad para captar las implicaciones de la vida desgraciada de los seres humanos que no tiene parang\u00f3n en la filosof\u00eda occidental. No hay duda de que esta sensibilidad tiene en ella una dimensi\u00f3n profundamente religiosa y m\u00edstica. Pero lo admirable, en su caso, es que esta dimensi\u00f3n religiosa de su pensamiento haya ido de la mano con la `preocupaci\u00f3n social y el inter\u00e9s por la ciencia, y que haya cuajado en una coherencia pr\u00e1ctica que nos deja sin palabras para calificar su conducta\u00bb (<em>Sobre izquierda alternativa y cristianismo emanciapdor<\/em>, p. 201).<\/p>\n<p>De nuevo coincidimos Paco y yo en la valoraci\u00f3n de Simone Weil, a quien yo defino como \u00abintelectual compasiva\u00bb.<\/p>\n<p>Con Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde le unieron v\u00ednculos estrechos de afinidad pol\u00edtica, amistad personal y colaboraci\u00f3n universitaria. De \u00e9l destaca su ampl\u00edsima cultura hist\u00f3rica y literaria, su comunismo cristiano, su arraigad\u00edsimo sentido de la justicia, su peculiar sentido del humor y auto-iron\u00eda y su solidaridad con los pueblos empobrecidos de Am\u00e9rica Latina. Lo retrata primorosamente en un texto que gu\u00eda nuestro caminar con una luminosidad \u00e9tica y est\u00e9tica en medio de la oscuridad del presente:<\/p>\n<p>\u00abAquel cristiano rojo de ayer es el de la solidaridad de la est\u00e9tica con la \u00e9tica, el que tuvo que irse de Espa\u00f1a cuando la Dictadura expuls\u00f3 de las aulas universitarias a Aranguren, Tienro Galv\u00e1n y Garc\u00eda Calvo, en Madrid, a Sacrist\u00e1n, aqu\u00ed [Barcelona]. Ya entonces Jos\u00e9 Mar\u00eda ten\u00eda un alto concepto de la solidaridad. Ese concepto de la solidaridad le ven\u00eda precisamente de su vivencia como cristiano y como poeta\u00bb (id., 289).<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n de este libro, nueve a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del autor, me parece muy oportuna para mantener viva la memoria de este intelectual gramsciano vinculado a los movimientos sociales, con especial implicaci\u00f3n en el ecologismo, en un momento de crisis cultural, pol\u00edtica e ideol\u00f3gica de la izquierda y del cristianismo liberador y de avance del \u00abcristoneofascismo\u00bb. Estoy seguro de que facilitar\u00e1 la construcci\u00f3n de una izquierda alternativa, que compagine el rojo, el verde y el violeta, y de un cristianismo emancipador comprometido con la naturaleza depredada y sectores m\u00e1s vulnerabilizados de la humanidad.<\/p>\n<p>Termino ya y lo hago con dos referencias a su car\u00e1cter. En mi trato con \u00e9l y con sus escritos siempre percib\u00ed naturalidad y sencillez, junto a rigor y seriedad. Nunca presumi\u00f3 de sus saberes, que eran muchos, interdisciplinares y bien ordenados, ni de sus t\u00edtulos, ni su actividad universitaria, tan dilatada e intensa.<\/p>\n<p>Era su persona con ese fondo de honradez consigo mismo y con la realidad la que aparec\u00eda en primer plano. Y eso es algo a reconocer en una \u00e9poca en que todo es producto del marketing. Utilizaba un lenguaje discreto, sobrio, preciso, directo, nada rebuscado. Pero, en su caso, era, sobre todo, un modo de ser y de estar en la realidad y ante los otros.<\/p>\n<p>El fil\u00f3sofo y cient\u00edfico social Francisco Fern\u00e1ndez Buey (1943-2012) es uno de los intelectuales espa\u00f1oles m\u00e1s l\u00facidos del \u00faltimo tercio del siglo XX y de la primera d\u00e9cada del siglo XXI en Espa\u00f1a, y uno de los creadores de la corriente ecosocialista dentro de las ciencias sociales y de la actividad pol\u00edtica, con merecido reconocimiento internacional.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>[1] Intervenci\u00f3n en el Homenaje dedicado a Francisco Fern\u00e1ndez Buey \u00abUtop\u00eda y poes\u00eda en el pensamiento de Paco Fern\u00e1ndez Buey\u00bb, con motivo del d\u00e9cimo aniversario de su fallecimiento y del ochenta aniversario de su nacimiento. Tuvo lugar en la Biblioteca P\u00fablica de Palencia, su ciudad natal, el 7 marzo de 2023, con la participaci\u00f3n de Nieves Fern\u00e1ndez Buey, Esperanza Ortega y Juan Jos\u00e9 Tamayo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Juan Jos\u00e9 Tamayo\/te\u00f3logo de la liberaci\u00f3n. Autor de <em>Invitaci\u00f3n a la utop\u00eda. Estudio hist\u00f3rico para tiempos de crisis<\/em> (Editorial Trotta)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es para m\u00ed motivo de satisfacci\u00f3n participar en este encuentro[1] para recordar a Francisco Fern\u00e1ndez Buey, recuerdo subversivo de una<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12344,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1948],"tags":[],"class_list":["post-13457","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-francisco-fernandez-buey"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13457"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13457\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12344"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}