{"id":1347,"date":"2010-02-19T00:00:00","date_gmt":"2010-02-19T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1347"},"modified":"2020-02-22T10:48:45","modified_gmt":"2020-02-22T09:48:45","slug":"auschwitz-o-hiroshima-lo-nunca-visto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1347","title":{"rendered":"Auschwitz o Hiroshima.  Lo nunca visto"},"content":{"rendered":"<p>Fueron much\u00edsimos, s\u00ed, unos seis millones, pero hubo que matarlos uno por uno mediante un remedo atroz del trabajo humano: sacarlos uno por uno de sus casas, apriscarlos uno por uno en los vagones atestados de cuerpos, conducirlos uno por uno a los barracones, a los campos de trabajo, a las c\u00e1maras de gas. \u00bfNo era esto, despu\u00e9s de todo, lo siempre visto? \u00bfLo que hab\u00eda sucedido desde el primer d\u00eda? \u00bfLo que ven\u00eda repiti\u00e9ndose mon\u00f3tonamente desde Troya? Auschwitz, lo he dicho otras veces, no representa sino el colof\u00f3n industrial de un modelo antropol\u00f3gico muy familiar, el del exterminio horizontal del otro, que produce escalofr\u00edos precisamente porque es inteligible, comprensible, representable. Nos lo podemos imaginar, lo podemos memorizar: caemos fascinados, angustiados, contagiados, en el abismo. Pero no es nada nuevo ni particularmente inhumano; no entra\u00f1a ninguna iniquidad \u201cabsoluta\u201d. No es el Mal porque viene a ras de tierra, con botas y gorra de plato, y nos mira a los ojos y nos hace bajar la mirada antes de destruirnos; y porque incluso podemos concebir tambi\u00e9n -a poco honrados que seamos- el placer viscoso del destructor y su moral fangosa tratando de degradar, puesto que no puede elevarse por encima de ella, la existencia concreta de las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Trabajar cansa, pero es humano. \u00bfY matar sin trabajar? \u00bfMatar sin ning\u00fan esfuerzo? \u00bfQu\u00e9 pasa con el otro modelo? \u00bfQu\u00e9 pasa con el bombardeo a\u00e9reo? Tratar a un hombre como a un animal es ignominioso, s\u00ed, \u00a1pero tratarlo como a un residuo! Hacer listas minuciosas, como Eichmann, es atroz, de acuerdo, \u00a1pero no ver sino panoramas! Acercarse para destruir a muchos uno por uno es abyecto, sin duda, pero, \u00a1alejarse para poder matar a todos en una sola gavilla y de una sola vez! Y en cuanto a las v\u00edctimas, \u00bfqu\u00e9 hacer con ellas? \u00bfC\u00f3mo explicarlas? \u00bfMorir sin haber llegado a existir siquiera como obst\u00e1culo? \u00bfSin un cuerpo propio? \u00bfSer desnudado -sin manos- por una luz intensa? \u00bfSer herido -sin cuchillo- por una nube de gloria? \u00bfSer quemado -sin fuego- por un aire coloreado? \u00bfSer asesinado -sin garras- por una mirada ausente? Lo nuevo, lo nunca visto, el cero inaugural es Hiroshima: la ruina naturalizada por la ausencia del agresor, el agresor sobrenaturalizado por su propia lejan\u00eda aniquiladora, la eliminaci\u00f3n virtual -y la fundaci\u00f3n real- de la humanidad como conjunto. La bomba at\u00f3mica es tan inhumana, tan posthumana, que ni agresores ni v\u00edctimas pueden representarse el drama del que participaron y que iguala potencialmente a las dos partes. Tampoco -reconozc\u00e1moslo- se ha hecho ning\u00fan esfuerzo para explicar a los hombres la \u00e9poca nueva; todo lo contrario: los juicios de Nuremberg, que condenaron justamente Auschwitz, declararon legal, normal, aceptable, inevitable Hiroshima y sus consecuencias. Este mundo nuevo, en el que son los contempladores, y no los trabajadores, los que m\u00e1s destruyen, no puede ser asido en una novela y mucho menos en una telenovela. La propaganda contra Auschwitz, interesada o no, ser\u00e1 siempre mucho m\u00e1s emocionante.<\/p>\n<p>El 6 de agosto de 1945, una ma\u00f1ana limpia y soleada de verano, los habitantes de Hiroshima no oyeron nada. Vieron el fulminante pika (el gran resplandor) y al mismo tiempo las casas comenzaron a inclinarse y desmenuzarse sin ning\u00fan ruido, y los cuerpos a convertirse en polvo bajo un cielo mudo de tinta china. Los supervivientes se dieron cuenta enseguida de que estaban completamente desnudos y as\u00ed, sin ropa, semicocidos, hinchados y ensangrentados, giraron y giraron por las calles desmigajadas, como almas dantescas, queriendo alejarse, no de la ciudad, no, sino de sus propios cuerpos, tiznados bajo un aguacero repentino de lluvia negra. En 12 km. a la redonda todos los edificios se desataron en llamas. Curiosamente -lo nunca visto- a 30 kil\u00f3metros de Hiroshima se escuch\u00f3 en cambio el don (la gran explosi\u00f3n) y la destrucci\u00f3n adopt\u00f3 la forma de una nube maravillosa, abanico de rel\u00e1mpagos y luces desplegadas en una expansi\u00f3n crom\u00e1tica cuya belleza ninguna descripci\u00f3n puede ameritar. Por fuera, el infierno era una joya; desde lejos, el Mal era la flor m\u00e1s bella del universo.<\/p>\n<p>En ese infierno se encontraba Shigematsu Shizuma, el protagonista de Lluvia negra, la obra fundamental del japon\u00e9s Masuji Ibuse, la novela inevitable sobre Hiroshima y sus consecuencias (Libros del Asteroide, Barcelona 2007, traducci\u00f3n de Pedro Tena). En ese infierno se encontraba asimismo Michihiko Hachiya, el m\u00e9dico que dirig\u00eda el Hospital de Comunicaciones de Hiroshima y que -v\u00edctima \u00e9l mismo del pika &#8211; recogi\u00f3 en un diario estremecedor, desde el mismo 6 de agosto, lo-nunca-visto de la destrucci\u00f3n at\u00f3mica (Diario de Hiroshima, Turner, Madrid 2005, traducci\u00f3n de J.C. Torres). Los dos libros -nada tiene de singular- se parecen; no s\u00f3lo porque cuentan lo mismo sino porque lo cuentan de la misma manera, en un estilo minucioso impuesto al mismo tiempo por la tradici\u00f3n japonesa, amorosamente descriptiva, y por la bomba estadounidense, que destierra toda \u00e9pica e introduce -tras el pika apocal\u00edptico- una muerte s\u00f3lo vistosa, discreta, casi paisaj\u00edstica. Lo-nunca-visto produce heridas nuevas, cuerpos desconocidos, olores y colores sin precedentes; y obliga a una supervivencia diminuta, elemental y ceremoniosa al mismo tiempo, que ilumina, por contraste, la inaudita novedad de la \u00e9poca nueva inaugurada por Little boy y su luz intensa. O -mejor- la inaudita novedad de la Muerte Nueva, instalada ya entre nosotros y de la que no podemos retroceder, contra la que no hay defensa heroica ni dignidad subjetiva y que deja a la humanidad sin destino y sin libertad, potencialmente Una, potencialmente ya extinguida junto a los dinosaurios, perteneciente al pasado de una Tierra que nadie estudiar\u00e1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Auschwitz o Hiroshima<\/p>\n<p>Lo nunca visto<\/p>\n<p>Santiago Alba Rico<\/p>\n<p>Fueron much\u00edsimos, s\u00ed, unos seis millones, pero hubo que matarlos uno por uno mediante un remedo atroz del trabajo humano: sacarlos uno por uno de sus casas, apriscarlos uno por uno en los vagones atestados de cuerpos, conducirlos uno por uno a los barracones, a los campos de trabajo, a las c\u00e1maras de gas. \u00bfNo era esto, despu\u00e9s de todo, lo siempre visto? \u00bfLo que hab\u00eda sucedido desde el primer d\u00eda? \u00bfLo que ven\u00eda repiti\u00e9ndose mon\u00f3tonamente desde Troya? Auschwitz, lo he dicho otras veces, no representa sino el colof\u00f3n industrial de un modelo antropol\u00f3gico muy familiar, el del exterminio horizontal del otro, que produce escalofr\u00edos precisamente porque es inteligible, comprensible, representable. Nos lo podemos imaginar, lo podemos memorizar: caemos fascinados, angustiados, contagiados, en el abismo. Pero no es nada nuevo ni particularmente inhumano; no entra\u00f1a ninguna iniquidad \u201cabsoluta\u201d. No es el Mal porque viene a ras de tierra, con botas y gorra de plato, y nos mira a los ojos y nos hace bajar la mirada antes de destruirnos; y porque incluso podemos concebir tambi\u00e9n -a poco honrados que seamos- el placer viscoso del destructor y su moral fangosa tratando de degradar, puesto que no puede elevarse por encima de ella, la existencia concreta de las v\u00edctimas. <\/p>\n<p>Trabajar cansa, pero es humano. \u00bfY matar sin trabajar? \u00bfMatar sin ning\u00fan esfuerzo? \u00bfQu\u00e9 pasa con el otro modelo? \u00bfQu\u00e9 pasa con el bombardeo a\u00e9reo? Tratar a un hombre como a un animal es ignominioso, s\u00ed, \u00a1pero tratarlo como a un residuo! Hacer listas minuciosas, como Eichmann, es atroz, de acuerdo, \u00a1pero no ver sino panoramas! Acercarse para destruir a muchos uno por uno es abyecto, sin duda, pero, \u00a1alejarse para poder matar a todos en una sola gavilla y de una sola vez! Y en cuanto a las v\u00edctimas, \u00bfqu\u00e9 hacer con ellas? \u00bfC\u00f3mo explicarlas? \u00bfMorir sin haber llegado a existir siquiera como obst\u00e1culo? \u00bfSin un cuerpo propio? \u00bfSer desnudado -sin manos- por una luz intensa? \u00bfSer herido -sin cuchillo- por una nube de gloria? \u00bfSer quemado -sin fuego- por un aire coloreado? \u00bfSer asesinado -sin garras- por una mirada ausente? Lo nuevo, lo nunca visto, el cero inaugural es Hiroshima: la ruina naturalizada por la ausencia del agresor, el agresor sobrenaturalizado por su propia lejan\u00eda aniquiladora, la eliminaci\u00f3n virtual -y la fundaci\u00f3n real- de la humanidad como conjunto. La bomba at\u00f3mica es tan inhumana, tan posthumana, que ni agresores ni v\u00edctimas pueden representarse el drama del que participaron y que iguala potencialmente a las dos partes. Tampoco -reconozc\u00e1moslo- se ha hecho ning\u00fan esfuerzo para explicar a los hombres la \u00e9poca nueva; todo lo contrario: los juicios de Nuremberg, que condenaron justamente Auschwitz, declararon legal, normal, aceptable, inevitable Hiroshima y sus consecuencias. Este mundo nuevo, en el que son los contempladores, y no los trabajadores, los que m\u00e1s destruyen, no puede ser asido en una novela y mucho menos en una telenovela. La propaganda contra Auschwitz, interesada o no, ser\u00e1 siempre mucho m\u00e1s emocionante. <\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-1347","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cine"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1347\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}