{"id":1356,"date":"2010-02-28T00:00:00","date_gmt":"2010-02-28T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1356"},"modified":"2020-02-22T10:36:50","modified_gmt":"2020-02-22T09:36:50","slug":"una-conferencia-sobre-el-sentido-comun-y-la-crisis-historicas-i-recordando-a-manuel-sacristan-1925-1985-veinticinco-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1356","title":{"rendered":"Una Conferencia sobre el sentido com\u00fan y la crisis hist\u00f3ricas (I). Recordando a Manuel Sacrist\u00e1n (1925-1985), veinticinco a\u00f1os despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<p><strong>Sobre el Sacrist\u00e1n que podemos seguir leyendo en el siglo XXI.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con escasas opiniones divergentes [1], es ampliamente reconocida la importancia pol\u00edtica y cultural de la prolongada, diversa y densamente poblada arista de Manuel Sacrist\u00e1n como conferenciante. Algunos de sus grandes trabajos y art\u00edculos fueron inicialmente conferencias. \u201cEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u201d, \u201cLa universidad y la division del trabajo\u201d y \u201cStudium generale para todos los d\u00edas de la semana\u201d son tres ejemplos destacados.<\/p>\n<p>Durante su estancia en Alemania, en el Instituto de l\u00f3gica de M\u00fcnster, probablemente en alguno de sus per\u00edodos de descanso, Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 en Barcelona una conferencia con el t\u00edtulo \u201dHay una buena oportunidad para el sentido com\u00fan\u201d. Fue en un curso organizado, en 1954, por el Instituto de Estudios Hisp\u00e1nicos. Seguramente fue una de sus primeras intervenciones p\u00fablicas.<\/p>\n<p>En el folleto de presentaci\u00f3n del curso, despu\u00e9s de las citas iniciales de Nietzsche (1878), Ortega (1930) y Alfred Weber (1935), pod\u00eda leerse:<\/p>\n<p>Nuestro mundo cultural visto por hombres intelectualmente j\u00f3venes. Una serie de reflexiones sobre aspectos de presente y las posibilidades del inmediato futuro a trav\u00e9s de espa\u00f1oles nacidos no antes de 1914. Once conferencias bajo el tema \u2018Panorama del porvenir\u2019<\/p>\n<p>Entre los conferenciantes, Juli\u00e1n Mar\u00edas (\u201cEstructura de la Historia\u201d), Lorenzo Gomis (\u201cLa religi\u00f3n a prueba\u201d), Fabi\u00e0 Estap\u00e9 (\u201cEl precio de la industrializaci\u00f3n\u201d), R. Vidal Teixidor (\u201cHombre, destino y enfermedad\u201d), Jos\u00e9 Casanovas (\u201cLa m\u00fasica, una revoluci\u00f3n imposible\u201d), Jose Mar\u00eda Castellet (\u201cUna literatura sin lectores\u201d), Manuel Ribas (\u201cEse arte \u00fatil que llamamos Arquitectura\u201d), Gabriel Ferrater (\u201c\u00bfA d\u00f3nde miran los pintores?\u201d), Miguel S\u00e1nchez Mazas (\u201cCiencia te\u00f3rica, ciencia aplicada\u201d), Pinilla de las Heras (\u201cLa coexistencia posible: el equilibro entre potencias. La coexistencia imposible: libertad y seguridad\u201d) y el propio Sacrist\u00e1n. El curso se inici\u00f3 el 24 de noviembre de 1954 en el Ateneo barcelon\u00e9s con la conferencia de Juli\u00e1n Mar\u00edas; la \u00faltima de las intervenciones no lleg\u00f3 a celebrarse: Miguel S\u00e1nchez Mazas no pudo (o no le permitieron) trasladarse a Barcelona.<\/p>\n<p>Pinilla de las Heras ha dado cuenta [2] de los avatares de la publicaci\u00f3n de estas conferencias:<\/p>\n<p>Del ciclo \u201cPanorama del Porvenir\u201d se hicieron cuatro ejemplares mecanografiados. Conservo todav\u00eda la factura de los mecan\u00f3grafos, a mi nombre, factura que el Instituto de Estudios Hisp\u00e1nicos nunca me reembols\u00f3.<br \/>\nUn ejemplar se envi\u00f3 al diplom\u00e1tico Jos\u00e9 Luis Mess\u00eda, que por entonces era Secretario General en funciones del Instituto de Cultura Hisp\u00e1nica, en la sede central en Madrid. Otro ejemplar qued\u00f3 en posesi\u00f3n del Secretario General del Instituto en Barcelona, Ram\u00f3n Mulleras. Otro lo tengo yo. Y el cuarto ejemplar debi\u00f3 hacer alg\u00fan recorrido err\u00e1tico por los clanes intelectuales barceloneses. Solamente una parte de las conferencias llegaron a publicarse por entonces, donde se pudo (por ej., en el bolet\u00edn cultural del Instituto de Estudios Americanos, en el n\u00fam.1, 1958). La conferencia de Gabriel Ferrater fue publicada, \u00edntegra, por el profesor Laureano Bonet, como ap\u00e9ndice a su libro sobre Gabriel Ferrater, Universidad de Barcelona, 1983.<\/p>\n<p>Manolo Sacrist\u00e1n tuvo tiempo de leer el texto mecanografiado y de hacer observaciones y correcciones, que conservo en su manuscrito. Nuestra esperanza era que, dada la calidad de los textos, se hallar\u00eda alg\u00fan editor. Pero el Instituto de Cultura Hisp\u00e1nica era la instituci\u00f3n que hab\u00eda pagado las conferencias, y no produjo ni autorizaci\u00f3n ni negaci\u00f3n de autorizaci\u00f3n. Por otro lado, Juli\u00e1n Mar\u00edas decidi\u00f3 publicar por su cuenta, como parte de un libro suyo, su ensayo sobre Estructura de la Historia, convirtiendo en editorialmente imposible su reproducci\u00f3n simult\u00e1nea por nosotros [3].<\/p>\n<p>La conferencia de Sacrist\u00e1n, impartida el 3 de diciembre de 1954 en la sala de estudios del Instituto (calle Valencia, 231, de Barcelona), est\u00e1 recogida en el imprescindible libro de Pinilla de las Heras [4]. Est\u00e1 dividida en tres apartados [5]. Sacrist\u00e1n abr\u00eda su intervenci\u00f3n con las siguientes palabras:<\/p>\n<p>La verdad es que a unas reuniones animosamente dedicadas a darnos un \u201cpanorama del porvenir\u201d -es decir, un panorama de los hechos por venir- la Filosof\u00eda debiera asistir como mera oyente. Ella, la pobre, no ha hecho nunca gran cosa en el terreno de los hechos: su esencia, su entra\u00f1a, es la l\u00f3gica, y la l\u00f3gica es la ciencia de lo posible, no de lo real. Claro est\u00e1 que los organizadores de este curso pueden haber tra\u00eddo a colaci\u00f3n a la Filosof\u00eda precisamente por esa atenci\u00f3n que presta a las meras posibilidades. En todo caso, s\u00f3lo en este limitado sentido nos permitir\u00e1 que la interroguemos sobre el futuro.<\/p>\n<p>Por si eso fuera poca raz\u00f3n de impotencia, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, todav\u00eda quedaba otro nudo que aconsejaba a la Filosof\u00eda no meterse en camisa de once varas hablando del porvenir:<\/p>\n<p>[\u2026] la Filosof\u00eda no es lo que podr\u00edamos llamar una ciencia \u201cinmediata\u201d con un objeto material directamente definible en el mundo. La Filosof\u00eda es una ciencia mediata, una \u201cciencia de las ciencias\u201d y casi todo lo que esta expresi\u00f3n pueda tener de sublime es pura coincidencia sint\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Eso de que la Filosof\u00eda fuera \u201cla ciencia de las ciencias\u201d s\u00f3lo quer\u00eda decir, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, que a la antigua reina absoluta del saber humano no le quedaba casi tierra para gobernar. Su funci\u00f3n era mucho menos absoluta.<\/p>\n<p>[\u2026] tiene que limitarse a inspeccionar la gesti\u00f3n que sus virreyes -la F\u00edsica, la Biolog\u00eda, la Sociolog\u00eda, etc- llevan a cabo con sustanciosos resultados en los m\u00faltiples territorios aut\u00f3nomos de su desmembrado reino. Cierto que quedan parcelas que se ha reservado, y entre ellas la central, la l\u00f3gica (que es como la ley fundamental y constitucional que tienen que respetar todos esos virreyes aut\u00f3nomos), y alguna otra que para nuestra ocupaci\u00f3n de esta tarde es de suma importancia.<\/p>\n<p>Pocas eran, pues, las cosas cuyo desarrollo fuera todav\u00eda gesti\u00f3n filos\u00f3fica. Por lo dem\u00e1s, proseguia Sacrist\u00e1n, incluso en otros tiempos, aunque siempre o casi siempre se habia reservado<\/p>\n<p>[\u2026] voz la Filosof\u00eda para hablar de las cosas de los hombres, pocas veces se le otorg\u00f3 voto. Vamos ahora a pedirle que nos d\u00e9 su panorama del porvenir. Nos lo dar\u00e1 ciertamente; pero conste que llega aqu\u00ed con voz y sin voto. Hablar\u00e1 con nosotros de nuestro futuro, pero otros decidir\u00e1n de \u00e9l a la hora de votar y de vetar.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que, por razones de econom\u00eda mental, las primeras disciplinas antropol\u00f3gicas que se separaron del tronco filos\u00f3fico unitario hab\u00edan sido las ciencias jur\u00eddicas y la Medicina.<\/p>\n<p>Derecho y Medicina -el alma y el cuerpo- fueron luego reclamando como ayudantas investigaciones que arrancaron buenos trozos tem\u00e1ticos de la Filosof\u00eda, y que m\u00e1s tarde se convirtieron en ciencias con toda la categor\u00eda de tales; design\u00e9moslas brevemente como Sociolog\u00eda y Antropolog\u00eda, hoy ya considerablemente complejas y ricas.<\/p>\n<p>A pesar de ello, la filosof\u00eda se reservaba insistentemente voz y palabra en las cosas de los seres humanos: con lo que le hab\u00edan quitado la Antropolog\u00eda y la Sociolog\u00eda no se agotaba el tema del hombre [6]. Exponer lo que quedaba sin tocar del tema exig\u00eda entrar en consideraciones extensas de antropolog\u00eda filos\u00f3fica. Sacrist\u00e1n aputaba que tal vez pod\u00eda hacerse brevemente \u201cutilizando conceptos de algunos fil\u00f3sofos contemporaneous\u201d.<\/p>\n<p>A ninguno de nosotros le resultar\u00e1 sospechosa esta proposici\u00f3n: la Sociolog\u00eda no agota el objeto de estudio llamado hombre. En cambio, es a primera vista m\u00e1s discutible que tampoco tengamos agotado el tema en cuesti\u00f3n cuando reunimos los temas de la Antropolog\u00eda con los de la Sociolog\u00eda. Si de plantas se tratara, sin duda nos dar\u00edamos por satisfechos con su estudio cient\u00edfico -positivo, individual y social-, en el supuesto de que tal estudio consiguiera ser exhaustivo.<\/p>\n<p>Sin embargo, prosegu\u00eda el conferenciante, la misma hip\u00f3tesis resultaba insatisfactoria trat\u00e1ndose del conocimiento del ser humano. \u00bfPor qu\u00e9? Por lo siguiente:<\/p>\n<p>M\u00e1s de un fil\u00f3sofo contempor\u00e1neo ha puntualizado un peculiar car\u00e1cter del ente llamado hombre, a saber: que mientras, seg\u00fan parece, cualquier otro ser del mundo es comprensible cuando se exponen todos los elementos que presentemente lo forman, el hombre en cambio oculta todav\u00eda su \u00faltimo secreto cuando ya se conocen -en el supuesto de que se conocieran perfectamente- su constituci\u00f3n f\u00edsica, los elementos sociales de su vida y hasta sus constituyentes an\u00edmicos. Aun cuando conoci\u00e9ramos todo eso, todav\u00eda no sabr\u00edamos lo decisivo sobre el hombre; y ello porque el hombre puede hacer con todo eso lo que quiera, hasta el punto de transformar la relaci\u00f3n rec\u00edproca -y qui\u00e9n sabe si hasta la propia naturaleza- de todos aquellos elementos. Ejemplos muy espectaculares nos ofrecen la psicopatolog\u00eda y la terap\u00e9utica psiqui\u00e1trica. Por eso dice Ortega que \u201cel hombre no tiene naturaleza sino historia\u201d, queriendo decir con ello que el hombre decide de su propia naturaleza merced al uso que de sus elementos constituyentes naturales hace a lo largo de su vida. Por lo mismo nos ense\u00f1a otro fil\u00f3sofo contempor\u00e1neo (Heidegger) que la esencia del hombre se revela como un peculiar poder ser, como un poder ser que es el elemento propiamente esencial del ente que se estudia.<\/p>\n<p>Ortega hab\u00eda escogido el t\u00e9rmino \u201cfuturici\u00f3n\u201d para expresar ese central rasgo potencial de la esencia del hombre. Sacrist\u00e1n recordaba igualmente que, algunos fil\u00f3sofos cl\u00e1sicos \u201cya se hab\u00edan aproximado a ese punto de vista al dar un valor metaf\u00edsico a la libertad\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, ese poder ser, esa caracter\u00edstica esencial de ser m\u00e1s lo que se puede ser que lo que actualmente se es, la libertad -si preferimos (como creo que debe preferirse) esa vieja y hermosa palabra [7]- es el resto constitutivo que queda en el hombre y que no puede ser estudiado en s\u00ed mismo por la Sociolog\u00eda y la Antropolog\u00eda positiva, sino en algunas de sus manifestaciones.<\/p>\n<p>La libertad en el sentido del hacer era tema propio de la \u00e9tica. La libertad \u201cen el sentido de hacerse a s\u00ed mismo, del decidir del propio ser constituy\u00e9ndolo\u201d, era asunto de la metaf\u00edsica, cuya filiaci\u00f3n filos\u00f3fica en aquel entonces estaba tambi\u00e9n fuera de duda para Sacrist\u00e1n. Por \u00faltimo, a\u00f1adia, al hablar de libertad en metaf\u00edsica se estaba hablando de un poder ser, \u201cy en la base del estudio de toda posibilidad est\u00e1 la l\u00f3gica, fuente primera de la Filosof\u00eda y de todo pensamiento\u201d [8].<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, conclu\u00eda Sacrist\u00e1n, val\u00eda la pena reservar la voz de la filosof\u00eda para hablar de las cosas de los seres humanos. Antes de o\u00edrla, advert\u00eda Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p>[\u2026] que con lo que llevamos dicho queda claro que al pedir a la Filosof\u00eda un panorama del porvenir no nos referimos a su propio futuro t\u00e9cnico como ciencia, sino al futuro nuestro, que sin duda nos interesa mucho m\u00e1s. Hace ya cierto tiempo que la Filosof\u00eda habla poco de asuntos tan generales, sumida como est\u00e1 en intrincados problemas t\u00e9cnicos especiales. Pero a todos nos consta que siempre le gustaron esos otros problemas m\u00e1s comunes, de inter\u00e9s m\u00e1s universal. Y sin duda nos dir\u00e1 algo sobre ellos, porque ya hemos visto que puede hacerlo, toda vez que ella se ocupa de esa llave del futuro que es la libertad.<\/p>\n<p>Con estas palabras cerraba Sacrist\u00e1n el primer apartado de su intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un buen n\u00famero de contempor\u00e1neos, se\u00f1alaba al inicio del segundo apartado, estaba convencido de que nuestra \u00e9poca ten\u00eda caracter\u00edsticas \u00fanicas, \u201cnunca vistas antes, y no precisamente por excelentes sino por rematadamente malas\u201d.<\/p>\n<p>No hablemos ya de la opini\u00f3n que estos a\u00f1os merecen a las personas de edad y de cultura media. Ellas est\u00e1n en su papel cuando ponen gesto agrio a la f\u00edsica at\u00f3mica y a las modas femeninas. Pero lo que es m\u00e1s notable es que personas j\u00f3venes -publicistas, periodistas, pol\u00edticos- hablen en t\u00e9rminos tan alarmados como son los que pueden leerse en cualquier peri\u00f3dico espa\u00f1ol por ejemplo. No creo que a ninguno de nosotros nos resulten in\u00e9ditas las frases \u201cfinal de la civilizaci\u00f3n\u201d, \u201csumirse el mundo en la barbarie\u201d, \u201cel peligro mortal que amenaza a nuestro mundo\u201d, etc.<\/p>\n<p>De este modo, la peculiaridad de la \u00e9poca ser\u00eda la de ser precisamente \u201cuna peculiaridad catastr\u00f3fica\u201d. Siguiendo a estos profetas catastrofistas, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, el panorama del porvenir era muy sencillo:<\/p>\n<p>[\u2026] cat\u00e1strofe o salvaci\u00f3n [9]. Y seguramente ser\u00eda muy f\u00e1cil poner de acuerdo a los ministros y periodistas de un pa\u00eds acerca de cu\u00e1l es la salvaci\u00f3n y cu\u00e1l la cat\u00e1strofe; pero es de temer que fuera imposible extender ese acuerdo a mucha distancia de cada oficina de propaganda.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n se segu\u00eda manifestando aqu\u00ed en t\u00e9rminos pol\u00edticamente muy prudentes. Inist\u00eda en ello: si hay alguna palabra que quiera decir exactamente lo contrario que filosof\u00eda, esa palabra era \u201cPropaganda\u201d [10]:<\/p>\n<p>No hay dos actitudes m\u00e1s heterog\u00e9neas que la del que tiene amor a saber y la del que tiene ansia de que los dem\u00e1s crean algo que \u00e9l cree, o que, aun sin estar muy seguro de ello, necesita creer por motivos de econom\u00eda espiritual o de cualquier otra clase de econom\u00eda.<\/p>\n<p>Lo primero que la Filosof\u00eda deb\u00eda hacer para levantar una atalaya del futuro era despejar el terreno sobre el que construirla. Ese terreno, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, era el presente.<\/p>\n<p>A primera vista, nuestro presente no difiere mucho de algunos pasados -muy significativos, eso s\u00ed de la historia del hombre. Lo que de peculiar tiene es que todo el mundo lo considera inestable, especialmente provisional, puesto que le ven abocado a una cat\u00e1strofe o necesitado de una salvaci\u00f3n. Claro est\u00e1 que todos los presentes son inestables, pero no siempre lo ha sido la situaci\u00f3n humana para la cual ese presente era tal presente. O mejor dicho, nunca lo ha sido de un modo tan acusado, o nunca ha parecido tan acusadamente provisional a las personas que lo viv\u00edan.<\/p>\n<p>En la Historia, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, exist\u00edan unas cuantas situaciones que presentaban semejante \u201caspecto de inestabilidad, de provisionalidad, de espera de un cambio\u201d. Esos momentos de inestablidad se llamaban \u201ccrisis hist\u00f3ricas\u201d.<\/p>\n<p>Por eso es una moda justificada decir que nuestro tiempo es tiempo de crisis, y no es necesario que nos ruboricemos al pronunciar esa palabra tan frecuente hoy en los labios de los conserjes de los peri\u00f3dicos, porque precisamente lo que nos va a ofrecer la Filosof\u00eda es una contemplaci\u00f3n seria, todo lo antiperiod\u00edstica posible, del hecho que designa el t\u00e9rmino \u201ccrisis\u201d.<\/p>\n<p>En la elucidaci\u00f3n de esta noci\u00f3n, y en extraer consecuencias de ello, centr\u00f3 Sacrist\u00e1n su intervenci\u00f3n a partir de este instante.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>1) Entre estos comentarios cr\u00edticos, puede verse el de Gregoria Mor\u00e1n. V\u00e9anse sus declaraciones para los documentales \u201cIntegral Sacrist\u00e1n\u201d dirigidos por Xavier Juncosa (El Viejo Topo, Barcelona, 2006).<\/p>\n<p>2) Esteban Pinilla de las Heras, En menos de la libertad. Dimensiones pol\u00edticas del grupo Laye en Barcelona y en Espa\u00f1a, Barcelona, Anthropos, 1989, p. 260.<\/p>\n<p>3) En diciembre de 1954, en Radio Espa\u00f1a de Barcelona (EAJ 15), dentro del programa radiof\u00f3nico \u201cUniversidad de aire\u201d, se dio informaci\u00f3n detallada sobre el curso. La emisi\u00f3n finalizaba con las siguientes palabras:<\/p>\n<p>(&#8230;) Nos gustar\u00eda desde esta antena disponer de espacio temporal para trasmitir \u00edntegras las palabras de Juli\u00e1n Mar\u00edas, no es as\u00ed. No obstante, se\u00f1alamos el inter\u00e9s y la trascendencia de este curso. Seguido de la promesa de la Universidad del Aire de seguir el desenvolvimiento del mismo, el pr\u00f3ximo martes hablar\u00e1 Gabriel Ferrater a prop\u00f3sito del porvenir de la pintura. En nuestra emisi\u00f3n venidera el mismo Gabriel Ferrater pronunciar\u00e1 desde nuestra antena un resumen de las ideas que integran su pensamiento (Ibidem, p.259).<\/p>\n<p>Seg\u00fan Pinilla de las Heras, la censura s\u00f3lo permiti\u00f3 la intervenci\u00f3n radiof\u00f3nica de Mar\u00edas y Ferrater.<\/p>\n<p>4) Pinilla de las Heras narra del modo siguiente las razones por las que los miembros del grupo Laye, reci\u00e9n llegados al Instituto, pudieron tener la libertad suficiente para organizar las jornadas. Seg\u00fan el soci\u00f3logo soriano, los dotados y generosos atributos personales de Juan Sed\u00f3 fueron condiciones de posibilidad del curso.<\/p>\n<p>En el verano de 1954, en un jard\u00edn de que dispon\u00edan los pisos (un entresuelo ampliado) en que se hallaba por entonces el Instituto de Estudios Hisp\u00e1nicos, en la calle Valencia, 231, en Barcelona, nos reun\u00edamos a menudo los participantes en seminarios. Era presidente del Instituto un industrial textil y gran mecenas barcelon\u00e9s, don Juan Sed\u00f3 Peris-Mencheta. Se trataba de un genuino gentleman, un hombre liberal, de peque\u00f1a estatura, salud m\u00e1s bien d\u00e9bil, voz muy mesurada, de un trato exquisito, una diplomacia permanente. Ten\u00eda un hobby por el cual era conocido internacionalmente, desde Barcelona al Jap\u00f3n, y desde California hasta Armenia: los beneficios de su industria textil los invert\u00eda en una gigantesca biblioteca cervantina que hab\u00eda ido formando, desde muy joven, en un gran piso que pose\u00eda en la Ronda de San Pedro. En esa biblioteca ten\u00eda no solamente ediciones muy antiguas del Quijote y de otras obras de Cervantes, en el original castellano; merced a contactos frecuentes con libreros de todo el mundo (incluida la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, Bulgaria, India, etc.) hab\u00eda ido reuniendo traducciones de Cervantes en otras lenguas. La sola visi\u00f3n de aquella biblioteca (donada a su muerte a la Biblioteca de Catalunya, en la calle del Carmen) produc\u00eda un cierto sentimiento de v\u00e9rtigo. Este se transformaba en placer y gozo al poder hojear algunos textos, maravillas de impresi\u00f3n, de arte, de creatividad humana. No hab\u00eda biblioteca cervantina comparable en el mundo. (Ibidem, p. 121).<\/p>\n<p>5) Seg\u00fan Pinilla de las Heras, los compases iniciales de la conferencia son una reelaboraci\u00f3n de la voz \u201cCrisis\u201d que Sacrist\u00e1n hab\u00eda escrito para la Enciclopedia pol\u00edtica Argos. El resto es enteramente original y, en opini\u00f3n de Pinilla (Ibidem p. 123)<\/p>\n<p>[\u2026] constituye un buen testimonio de la fase intelectual por la que pasaba entonces el Sacrist\u00e1n pre-marxista. Conviene llamar la atenci\u00f3n sobre la elegancia de la escritura, el rigor del estilo y la aparente facilidad del discurso, al alcance de cualquier estudiante. Son virtudes que luego se han perdido en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>6) Sobre el concepto sacristaniano de la filosof\u00eda y del filosofar puede verse el esquema de la conferencia -\u201cM\u00e1s sobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores\u201d- impartida el 3 de febrero de 1970, en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Zaragoza (Reserva de la BC de la UB, fondo Sacrist\u00e1n)<\/p>\n<p>7) \u201cVieja y Hermosa palabra\u201d. Los t\u00e9rminos son casi id\u00e9nticos a los que Sacrist\u00e1n usar\u00eda 24 a\u00f1os despu\u00e9s en su intervenci\u00f3n en una mesa redonda \u201cSobre el estalinismo\u201d en la que particip\u00f3 junto a Manuel V\u00e1zquez Montalb\u00e1n.<\/p>\n<p>8) Por esas mismas fechas, Sacrist\u00e1n hab\u00eda escrito la voz \u201clibertad\u201d para la Enciclopedia Pol\u00edtica Argos. Puede verse ahora en Manuel Sacrist\u00e1n, Lecturas de filosof\u00eda moderna y contempor\u00e1nea, Trotta, Barcelona, 2007 (edici\u00f3n y presentaci\u00f3n de Albert Domingo Curto).<\/p>\n<p>[9] Cat\u00e1strofe o salvaci\u00f3n, barbarie o socialismo. No es imposible que Sacrist\u00e1n tuviera en mente la disyuntiva luxemburguista.<\/p>\n<p>[10] En conferencias e intevenciones de su etapa marxista, Sacrist\u00e1n distinguir\u00e1 entre publicidad, ese v\u00e9rtice insano del capitalismo, y propagada, la diffusion de ideas, razonamientos y programas.<\/p>\n<p>Rebeli\u00f3n y Espai Marx han publicado este art\u00edculo a petici\u00f3n expresa del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. <a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/2.5\/es\/\">http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/2.5\/es\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre el Sacrist\u00e1n que podemos seguir leyendo en el siglo XXI.<\/p>\n<p>Salvador L\u00f3pez Arnal<\/p>\n<p>Con escasas opiniones divergentes [1], es ampliamente reconocida la importancia pol\u00edtica y cultural de la prolongada, diversa y densamente poblada arista de Manuel Sacrist\u00e1n como conferenciante. Algunos de sus grandes trabajos y art\u00edculos fueron inicialmente conferencias. \u201cEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u201d, \u201cLa universidad y la division del trabajo\u201d y \u201cStudium generale para todos los d\u00edas de la semana\u201d son tres ejemplos destacados.<\/p>\n<p>Durante su estancia en Alemania, en el Instituto de l\u00f3gica de M\u00fcnster, probablemente en alguno de sus per\u00edodos de descanso, Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 en Barcelona una conferencia con el t\u00edtulo \u201dHay una buena oportunidad para el sentido com\u00fan\u201d. Fue en un curso organizado, en 1954, por el Instituto de Estudios Hisp\u00e1nicos. Seguramente fue una de sus primeras intervenciones p\u00fablicas.<\/p>\n<p>En el folleto de presentaci\u00f3n del curso, despu\u00e9s de las citas iniciales de Nietzsche (1878), Ortega (1930) y Alfred Weber (1935), pod\u00eda leerse:<\/p>\n<p>Nuestro mundo cultural visto por hombres intelectualmente j\u00f3venes. Una serie de reflexiones sobre aspectos de presente y las posibilidades del inmediato futuro a trav\u00e9s de espa\u00f1oles nacidos no antes de 1914. Once conferencias bajo el tema \u2018Panorama del porvenir\u2019<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[993],"class_list":["post-1356","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-manuel-sacristan"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1356\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}