{"id":1365,"date":"2010-03-08T00:00:00","date_gmt":"2010-03-08T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1365"},"modified":"2019-01-21T18:58:58","modified_gmt":"2019-01-21T18:58:58","slug":"la-segunda-arista-de-la-concepcion-marxista-del-mundo-la-dialectica-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1365","title":{"rendered":"La segunda arista de la concepci\u00f3n marxista del mundo: la dial\u00e9ctica (I)"},"content":{"rendered":"\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985), 25 a\u00f1os despu\u00e9s. Materiales en la red<\/p>\n<p>LA SEGUNDA ARISTA DE LA CONCEPCI\u00d3N MARXISTA DEL MUNDO: LA DIAL\u00c9CTICA (I)<\/p>\n<p>Un pr\u00f3logo para un cl\u00e1sico de la tradici\u00f3n<\/p>\n<p>Salvador L\u00f3pez Arnal<\/p>\n<p>El materialismo era uno de los dos principios fundamentales de lo que Engels llamaba la \u201cconcepci\u00f3n comunista del mundo\u201d; el otro era la dial\u00e9ctica se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n en su pr\u00f3logo a la traducci\u00f3n castellana del cl\u00e1sico engelsiano. Este segundo principio fundamental se inspiraba no tanto en el hacer cient\u00edfico-positivo sino en sus limitaciones del mismo.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n daba cuenta de estas limitaciones y del espec\u00edfico territorio dial\u00e9ctico mediante la siguiente argumentaci\u00f3n:<\/p>\n<p>1. La ciencia positiva, las ciencias naturales y sociales, realizan el principio materialista-inmanentista a trav\u00e9s de una metodolog\u00eda anal\u00edtico-reductiva. <\/p>\n<p>2. La eliminaci\u00f3n de factores irracionales en sus explicaciones procede a trav\u00e9s \u201cde una reducci\u00f3n anal\u00edtica de las formaciones complejas y cualitativamente determinadas a factores menos complejos\u2026 y m\u00e1s homog\u00e9neas cualitativamente\u201d. La tendencia a la reducci\u00f3n era tan extrema que el aspecto cualitativo perd\u00eda toda relevancia gnoseol\u00f3gica. <\/p>\n<p>3. Este modo de proceder caracterizaba todo el trabajo cient\u00edfico a trav\u00e9s de fases muy diversas, desde la mec\u00e1nica antigua hasta la moderna b\u00fasqueda de las \u201cpart\u00edculas elementales\u201d. De hecho, el an\u00e1lisis reductivo practicado por la ciencia contempor\u00e1nea tend\u00eda a obviar conceptos con contenido cualitativo, limit\u00e1ndose en lo esencial al manejo \u201cde relaciones cuantitativas o al menos, materialmente vac\u00edas, formales\u201d. <\/p>\n<p>4. El procedimiento se apreciaba ya claramente, apuntaba Sacrist\u00e1n, en los comienzos de la ciencia positiva moderna. Lo que hoy llam\u00e1bamos \u201cpresi\u00f3n atmosf\u00e9rica\u201d hab\u00eda sido manejado por la ciencia naciente con el viejo nombre de \u201chorror de la naturaleza al vac\u00edo\u201d<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] sin que el uso de esta noci\u00f3n tuviera grandes inconvenientes, pues lo que de verdad interesaba al an\u00e1lisis reductivo del fen\u00f3meno (desde Galileo [1] hasta su disc\u00edpulo Torricelli) era la consecuci\u00f3n de un n\u00famero que midiera la fuerza en cuesti\u00f3n, cualquiera que fuera la naturaleza de \u00e9sta\u201d!.<\/p>\n<p>5. El an\u00e1lisis reductivo practicado ten\u00eda regularmente \u00e9xito, un \u00e9xito descomponible en dos aspectos:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] por una parte, la reducci\u00f3n de fen\u00f3menos complejos a nociones m\u00e1s elementales, m\u00e1s homog\u00e9neas y, en el caso ideal, desprovistas de connotaciones cualitativas, permite penetrar muy material y eficazmente en la realidad, porque posibilita el planteamiento de preguntas muy exactas (cuantificadas y sobre fen\u00f3menos \u201celementales\u201d) a la naturaleza, as\u00ed como previsiones precisas que, caso de cumplirse, confirman en mayor o menor medida las hip\u00f3tesis en que se basan, y, caso de no cumplirse, las falsan definitivamente [2]. Por otra parte, el an\u00e1lisis reductivo posibilita a la larga la formaci\u00f3n de conceptos m\u00e1s adecuados, aunque no sea m\u00e1s que por la destrucci\u00f3n de viejos conceptos inadecuados\u201d. <\/p>\n<p>6. Por todo ello, porque se basan en un an\u00e1lisis reductivo que prescind\u00eda de la peculiaridad cualitativa de los fen\u00f3menos complejos analizados y reducidos, los conceptos cient\u00edficos eran invariablemente nociones generales cuyo lugar estaba en enunciados no menos generales, que informaban sobre clases enteras de objetos, no sobre singularidades. <\/p>\n<p>\u201c[\u2026] Con ese conocimiento se pierde una parte de lo concreto: precisamente la parte decisiva para la individualizaci\u00f3n de los objetos. Esto es as\u00ed no por alguna limitaci\u00f3n accidental, sino por el presupuesto definidor de la metodolog\u00eda anal\u00edtico-reductiva, que no responde m\u00e1s que al principio materialista de explicaci\u00f3n de toda formaci\u00f3n compleja, cualitativamente distinta, por unos mismos factores naturales m\u00e1s o menos homog\u00e9neos\u201d.<\/p>\n<p>7. Los \u201ctodos\u201d concretos y complejos no aparec\u00edan, pues, en el universo del discurso de la ciencia aunque \u00e9sta suministrase todos los elementos de confianza para una comprensi\u00f3n de los mismos. Lo que no suministraba era su totalidad, su consistencia concreta. Pues bien: el campo o \u00e1mbito de relevancia del pensamiento dial\u00e9ctico era precisamente, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, el de las totalidades concretas [3]. Hegel hab\u00eda expresado en su lenguaje po\u00e9tico esta motivaci\u00f3n al decir que \u201cla verdad es el todo\u201d.<\/p>\n<p>8. Una concepci\u00f3n del mundo ten\u00eda por fuerza que dar de s\u00ed una determinada comprensi\u00f3n de las totalidades concretas. <\/p>\n<p>\u201c[\u2026] Pues la pr\u00e1ctica humana no se enfrenta s\u00f3lo con la necesidad de penetrar anal\u00edtico-reductivamente en la realidad, sino tambi\u00e9n con la de tratar y entender las concreciones reales, aquello que la ciencia positiva no puede recoger\u201d.<\/p>\n<p>La tarea de una dial\u00e9ctica materialista consist\u00eda, pues, en recuperar lo concreto sin hacer intervenir m\u00e1s datos que los materialistas del an\u00e1lisis reductivo, sin concebir las cualidades que pierde el an\u00e1lisis reductivo como entidades que hubiera que a\u00f1adir a los datos, sino como resultado nuevo de la estructuraci\u00f3n de \u00e9stos en la formaci\u00f3n individual o concreta, en los \u201ctodos naturales.\u201d \u201cEl alma del marxismo\u201d seg\u00fan expresi\u00f3n de Lenin, recordaba Sacrist\u00e1n, era el an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta. Pero la palabra \u201can\u00e1lisis\u201d no ten\u00eda aqu\u00ed el mismo sentido que en la ciencia positiva. <\/p>\n<p>\u201cEl an\u00e1lisis marxista se propone entender la individual situaci\u00f3n concreta (en esto es pensamiento dial\u00e9ctico) sin postular m\u00e1s componentes de la misma que los resultantes de la abstracci\u00f3n y el an\u00e1lisis reductivo cient\u00edficos (y en esto es el marxismo un materialismo).\u201d <\/p>\n<p>Con esto parec\u00eda quedar claro cu\u00e1l era el nivel o el universo del discurso en el cual ten\u00eda realmente sentido hablar del pensamiento o an\u00e1lisis dial\u00e9ctico: era el nivel de la comprensi\u00f3n de las concreciones o totalidades. <\/p>\n<p>\u201c[\u2026] Concreciones o totalidades son, en este sentido dial\u00e9ctico, ante todo los individuos vivientes, y las particulares formaciones hist\u00f3ricas, las \u201csituaciones concretas\u201d de que habla Lenin, es decir, los presentes hist\u00f3ricos localmente delimitados, etc. Y tambi\u00e9n, en un sentido m\u00e1s vac\u00edo, el universo como totalidad, que no puede pensarse, como es obvio, en t\u00e9rminos de an\u00e1lisis cient\u00edfico-positivo, sino dial\u00e9cticamente, sobre la base de los resultados de dicho an\u00e1lisis\u201d.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed la argumentaci\u00f3n sobre conocimiento positivo y el \u00e1mbito singular de la dial\u00e9ctica, de este programa de investigaci\u00f3n praxeol\u00f3gico. <\/p>\n<p>Antes de proseguir la presentaci\u00f3n del pr\u00f3logo, vale la pena detenernos en la aproximaci\u00f3n de Sacrist\u00e1n a esta noci\u00f3n, en mi opini\u00f3n, una de sus mayores aportaciones te\u00f3rico-filos\u00f3ficas a la tradici\u00f3n marxista-comunista.<\/p>\n<p>Seis a\u00f1os m\u00e1s tarde del pr\u00f3logo y traducci\u00f3n del A-D, Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia en la Facultad de Letras de la Universidad de Zaragoza. Fue en febrero de 1970 y eran cuatro los puntos a desarrollar. <\/p>\n<p>El primer vers\u00f3 sobre los sentidos antiguos de la noci\u00f3n: usos plat\u00f3nicos, aristot\u00e9licos, usos medievales, la noci\u00f3n en Kant.<\/p>\n<p>\u201c1. Usos plat\u00f3nicos. 1.1. M\u00e9todo de ascenso. 1.2. M\u00e9todo de operaci\u00f3n con las formas. 1.3. En cualquier caso superior a los dem\u00e1s m\u00e9todos de concurrencia. 1.4. Punta \u00e9tica.<\/p>\n<p>2. Usos aristot\u00e9licos. 2.1. Como meramente probable (y a veces solapamiento con \u201cer\u00edstica\u201d). \u00bfEs una reflexi\u00f3n suya -basada en agrafa d\u00f3gmata [doctrinas no escritas]- sobre la dial\u00e9ctica de Plat\u00f3n?<\/p>\n<p>3. Identificaci\u00f3n medieval de \u201cdial\u00e9ctica\u201d con \u201cl\u00f3gica\u201d. 3.1. El trivium, en Hugo de San Victor, en Santo Tom\u00e1s, etc. 3.2. Abelardo y los \u201cdial\u00e9cticos\u201d. 3.2.1. Sic et non [El s\u00ed y el no]. 3.2.2. Dial\u00e9ctica y dialogicidad.<\/p>\n<p>4. Kant. 4.1. Uso trascendente de la raz\u00f3n-entendimiento. 4.2. Punta \u00e9tica del uso trascendente.<\/p>\n<p>5. Notas distintivas de los usos no- y pre-hegelianos.[4]. 5.1. Concepto referente a modo de razonar o pensar. 5.2. No formalmente demostrativo. 5.3. Con vinculaci\u00f3n \u00e9tica.\u201d<\/p>\n<p>El segundo punto estaba centrado en el nuevo arranque de la dial\u00e9ctica en el \u201chegelismo\u201d:<\/p>\n<p>\u201c1. El tema de la escisi\u00f3n y la exigencia de filosof\u00eda. 1.1. La interpretaci\u00f3n de Luk\u00e1cs. 1.1.1. Buen descubrimiento de la sensibilidad social de Hegel. 1.1.2. Pero no probado como tesis, sino al contrario. 1.1.3. La alusi\u00f3n de Hegel es al kantismo. <\/p>\n<p>2. Realizaci\u00f3n de ese conato por Hegel. 2. 1. Contradicci\u00f3n (mediaci\u00f3n) -&gt; positividad especulativa (idealismo). 2.1.1. As\u00ed lo entendieron los primeros disc\u00edpulos.[5]. 2.1.2. Juicio de Merker. [6]. 2.2. Pero concretismo, \u201crealismo\u201d, cismundaneidad.<\/p>\n<p>3. Balance. 3.1. Su dial\u00e9ctica, como su conservadurismo, tienen mucho que ver con la general actitud contemplativa y especulativa de su filosofar. \u00c9ste es el lado malo de la conmovedora gana de verlo todo y al mismo tiempo. Esa gana es admirable: se compone de modestia, capacidad filos\u00f3fica de asombro, capacidad de gozar y ausencia de miedo a la muerte, a la naturaleza. Todo lo cual ha compensado el sucio motivo acad\u00e9mico de la diferenciaci\u00f3n. 3.2. Pero queda en pie el car\u00e1cter especulativo y salvador (conservador) de su dial\u00e9ctica, su inseparabilidad del \u201csistema\u201d, que est\u00e1 hecho con ella. La dial\u00e9ctica hegeliana es un m\u00e9todo para resolver en filosof\u00eda las contradicciones reales. 3.3. La semejanza con Marx no puede ser sino gen\u00e9tica y l\u00e9xica. 3.3.1. L\u00e9xica por proximidad y avatares. 3.3.2. Gen\u00e9tica. 3.3.2.1. Ya por la g\u00e9nesis de la hegeliana. Cr\u00edtica de Merker y justificaci\u00f3n de Luk\u00e1cs (parcial). 3.3.2.2. Y por la g\u00e9nesis de la marxiana\u201d.<\/p>\n<p>El tercer apartado de la conferencia se centr\u00f3 en la concepci\u00f3n marxiana de la categor\u00eda y en sus aportaciones:<\/p>\n<p>\u201c1. Reacci\u00f3n al car\u00e1cter especulativo de la dial\u00e9ctica hegeliana. 1.1. La cr\u00edtica generalmente recogida. La Umst\u00fclpung [inversi\u00f3n]. Incluso desde joven [7]. 1.1.1. Pero atenerse a eso es ignorar otro tipo de cr\u00edtica, ya presente en el mismo texto. 1.2. Cr\u00edtica del m\u00e9todo, del proceder. 1.2.1. Complejidad de la misma inversi\u00f3n [8]. 1.2.2. La cr\u00edtica es en dos frentes, no s\u00f3lo por falseamiento de la empiria [9]. 1.2.3. El tema de la futura tesis sobre Feuerbach afecta ya a Hegel [10]<\/p>\n<p>2. Reacci\u00f3n a la cismundaneidad de Hegel. 2.1. Posterior valoraci\u00f3n del verlo todo (antes entendido s\u00f3lo como vicio en la concepci\u00f3n de la idea). Oposici\u00f3n al filosofar abstracto post-hegeliano. 2.2. Valoraci\u00f3n del esquema metaf\u00f3ricamente: El Capital.[11]<\/p>\n<p>3. S\u00edntesis especulativa (Hegel) y s\u00edntesis \u201dinductiva\u201d (Marx). Marx, Kritik des Hegelschen Staatsrechts, MEW I 210 [Dial\u00e9ctica de s\u00edntesis \u201cinductiva\u201d] [12] y [13]\u201d<\/p>\n<p>El cuarto y \u00faltimo apartado del esquema de la conferencia trazaba un panorama de \u201cla problem\u00e1tica presente\u201d.<\/p>\n<p> \u201c1. Abandono de las f\u00f3rmulas hegelianas.<\/p>\n<p>2. Ciencia y pensamiento dial\u00e9ctico: planteamiento. 2.1. La negaci\u00f3n de la positividad cient\u00edfica. 2.1.1. Su motivaci\u00f3n: la abstracci\u00f3n positivista de la ciencia. 2.1.2. Su error: una concreci\u00f3n superior a la del conocimiento com\u00fan s\u00f3lo se consigue mediante buenas abstracciones. 2.1.2.1. La mala concreci\u00f3n de Hegel es un buen ejemplo. A contrario lo es la de Marx en El Capital. (La observaci\u00f3n de Engels en Anti-D\u00fchring). 2.2. Sobre esa base se puede situar bien el tema ciencia burguesa \/ ciencia socialista. 2.2.1 La distinci\u00f3n no tiene sentido si se practica entre dos presuntos cuerpos te\u00f3ricos formalmente heterog\u00e9neos, uno positivo, otro dial\u00e9ctico. 2.2.2. Tiene sentido entre dos entidades hist\u00f3rico-culturales. 2.2.2.1. Presupuestos econ\u00f3mico-sociales y culturales. De aqu\u00ed. 2.2.2.2. Tem\u00e1tica accesible. 2.2.2.3. Funcionamiento institucional. 2.2.2.4. Funcionalidad social. 2.2.3. S\u00f3lo sobre esa base repercusi\u00f3n sobre cuerpos te\u00f3ricos.<\/p>\n<p>3. Ciencia y pensamiento dial\u00e9ctico: consideraci\u00f3n dial\u00e9ctica de la ciencia positiva. 3.1. En el hacer del cient\u00edfico: sus condicionamientos personales y globales concretos: cambio hist\u00f3rico. 3.2. En el condicionamiento tem\u00e1tico: 3.2.1. Condicionamiento por el grado de desarrollo de las fuerzas productivas (incluida la ciencia misma). 3.2.2. Condicionamiento por los conceptos (incluida ella). 3.3. En su funcionalidad social. 3.3.1. Como fuerza productiva. 3.3.2. Como sobreestructura e ideolog\u00eda. 3.4. Sobreestructura e ideolog\u00eda. Hay concepto de martillo, pero no martillo de concepto. Consecuencias: 3.4.1. No reducir ciencia a fuerza productiva, a medio de producci\u00f3n. 3.4.2. \u00bfPermite pensar esa diferencia que el concepto sea objeto de total determinaci\u00f3n b\u00e1sica, mientras que el martillo no, por ser base \u00e9l mismo, o pre-base? No. Ambos est\u00e1n determinados b\u00e1sicamente. Hay elementos comunes entre base griega y hoy. Y ninguno de los dos est\u00e1 individualmente determinado por la base [\u00a1ojo!]. <\/p>\n<p>4. Dialectizar es globalizar, totalizar, enterizar. 4.1. Sumas (la ciencia en la sociedad).  4.2. Sumandos (lo que hace en un momento dado el cient\u00edfico). 4.3. Conocimiento de lo concreto. \u201cComprensi\u00f3n&#8217;.\u201d<\/p>\n<p>Fue este mismo esquema el que Sacrist\u00e1n us\u00f3 tres a\u00f1os m\u00e1s tarde en una conferencia impartida en la Facultad de Derecho de la Aut\u00f3noma [14]. No es posible dar cuenta de ella aqu\u00ed de forma resumida, pero s\u00ed es posible resumir una de sus respuestas durante el coloquio, una de sus mejores aproximaciones en mi opini\u00f3n a lo esencial de su propuesta dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>Un asistente formul\u00f3 una larga e informada pregunta sobre el problema de la operatividad del pensamiento dial\u00e9ctico que se centr\u00f3 en el \u00e1mbito del derecho y de los condicionamientos sociales. El interlocutor cit\u00f3, en su exposici\u00f3n, a Hesse, Plat\u00f3n, Her\u00e1clito y Cerroni, y al final de su pregunta-intervenci\u00f3n hizo referencia al neopositivismo y a Wittgenstein. En esencia, le pregunt\u00f3 a Sacrist\u00e1n por la posibilidad de realizaci\u00f3n de los objetivos de la dial\u00e9ctica. <\/p>\n<p>\u201cHabr\u00eda que volver a empezar, esto es todo el tema\u201d respondi\u00f3. \u00c9l iba a arrancar de la aceptaci\u00f3n de lo principal, la palabra \u201csue\u00f1o\u201d. Si hubiera hecho, se\u00f1al\u00f3, si se hubiera atrevido a desarrollar la \u00faltima parte de la conferencia (\u00a1tuvo inseguridad de la bondad did\u00e1ctica de su exposici\u00f3n!) habr\u00eda podido exponer lo que era su comprensi\u00f3n fundamental de la noci\u00f3n. Dada la pregunta, iba a intentar esa aproximaci\u00f3n. <\/p>\n<p> *<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>[1] Sobre Galileo y sus mediciones, v\u00e9ase el esquema desarrollado de la conferencia \u201cDetr\u00e1s de una medici\u00f3n de Galileo\u201d, dictada por Sacrist\u00e1n en 1964 en la Facultad de Medicina de la UB, gui\u00f3n depositado en Reserva de la Biblioteca Central de la UB. Igualmente, sus apuntes de \u201cFundamentos de Filosof\u00eda\u201d (SEU, 1956, pp. log. 55-57).<\/p>\n<p>[2] Comentarios cr\u00edticos de Sacrist\u00e1n sobre el falsacionismo ingenuo, pueden verse en sus anotaciones de lectura de La l\u00f3gica de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica (Reserva de la BC de la UB) y en las transcripciones de las grabaciones de sus clases de metodolog\u00eda de las ciencias sociales de los cursos de 1981-1982 (Joan Benach) y 1983-1984 (Salvador L\u00f3pez Arnal).<\/p>\n<p>[3] Al anotar ejemplos de concreciones o totalidades, rep\u00e1rese en la cl\u00e1usula -\u201cen un sentido m\u00e1s vac\u00edo\u201d- que Sacrist\u00e1n introduce posteriormente antes del \u201cuniverso como totalidad\u201d. En cuanto a individuos vivientes como concreciones o totalidades, obs\u00e9rvese tambi\u00e9n en este paso \u201cdial\u00e9ctico\u201d de Oliver Sacks (Un antrop\u00f3logo en Marte, Barcelona, Anagrama, p\u00e1g. 307).<\/p>\n<p>[&#8230;] No hay dos autistas iguales; su peculiar estilo o expresi\u00f3n es diferente en cada caso. Adem\u00e1s, puede existir una interacci\u00f3n m\u00e1s intrincada (y potencialmente creativa) entre los rasgos autistas y los dem\u00e1s cualidades del individuo. As\u00ed, mientras una r\u00e1pida ojeada puede bastar para el diagn\u00f3stico cl\u00ednico, si deseamos comprender al autista como individuo precisamos ni m\u00e1s ni menos que una biograf\u00eda total. [la cursiva es m\u00eda]<\/p>\n<p>[4] Sacrist\u00e1n acompa\u00f1\u00f3 este apartado del siguiente texto: Merker 36, parafraseando la Differenz: <\/p>\n<p>Hoy se asiste, sobre todo \u201cen el mundo m\u00e1s sin prejuicios y juvenil\u201d del que son expresi\u00f3n los Discursos sobre la religi\u00f3n de Schleiermacher, a la manifestaci\u00f3n de la exigencia de una filosof\u00eda nueva en la cual se repare el \u201cmal trato\u201d que sufre la naturaleza en los sistemas de Kant y Fichte y \u201cla raz\u00f3n se ponga en armon\u00eda con la naturaleza, pero siendo tal la armon\u00eda que la raz\u00f3n no deba renunciar a s\u00ed misma ni convertirse en una imitaci\u00f3n insulsa de la naturaleza, sino que, por el contrario, ella misma se configure como naturaleza por su fuerza interior (D. 165).<\/p>\n<p>[5] Esta vez fue el siguiente texto: J. K. F. Rosenkranz, Kritische Erla\u00fcterungen das Hegelschen Systems [Comentarios cr\u00edticos del sistema hegeliano], K\u00f6nigsberg, 1840, 156: <\/p>\n<p>El que Hegel parta del presupuesto de que encontrar\u00e1 de nuevo la raz\u00f3n en la historia se justifica por el hecho de que el esp\u00edritu como sujeto de la historia es en s\u00ed mismo racional y, por lo tanto, tambi\u00e9n en la figuraci\u00f3n objetiva que se d\u00e9 a s\u00ed mismo ha de estar contenida la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>[6] El texto elegido era el siguiente: Merker, 85\/86:<\/p>\n<p>El motivo por el cual el esquema dial\u00e9ctico es \u201cmuy universal y omnivalente, desprendido en el fondo de los ejemplos singulares y de su terreno gen\u00e9tico\u201d (Haering) est\u00e1 dado por el particular planteamiento especulativo que recibe en Hegel el problema de la superaci\u00f3n de las oposiciones que es la exigencia de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>[7] Ilustrado con el siguiente texto de Marx, Kritik des Hegelschen Staatsrechts [Cr\u00edtica de la Filosof\u00eda del Derecho hegeliana], MEW I 206:<\/p>\n<p>La familia y la sociedad civil son los presupuestos del Estado; ellos son los elementos propiamente activos; pero en la especulaci\u00f3n sucede a la inversa<\/p>\n<p>La \u201cUmst\u00fclpung\u201d cl\u00e1sica, anot\u00f3 Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p>[8] Complementado con el siguiente paso de Marx, Ibidem [Complejidad de la misma \u201cUmst\u00fclpung\u201d]: \u201c<\/p>\n<p>Lo importante es que Hegel hace en todas partes de la idea el sujeto, y del sujeto real, propio (&#8230;) el predicado. Pero el proceso va siempre por el lado del predicado.<\/p>\n<p>[9] El texto de Marx (Ibidem, p. 206) era el siguiente: <\/p>\n<p>Este hecho, esta situaci\u00f3n real es enunciada por la especulaci\u00f3n como apariencia, como fen\u00f3meno (&#8230;) son meramente el aparecer de una mediaci\u00f3n que la idea real practica consigo misma (&#8230;) La realidad no se enuncia como ella misma, sino como otra realidad. La empiria corriente no tiene su propio esp\u00edritu por ley, sino un esp\u00edritu ajeno, mientras que la idea real no tiene una realidad desarrollada, a partir de s\u00ed misma sino que tiene como existencia la empiria corriente.<\/p>\n<p>10] Ilustrado con el siguiente texto de Marx, Ibidem, pp. 207\/208 [Aplicaci\u00f3n a Hegel de la futura tesis sobre Feuerbach]: <\/p>\n<p>As\u00ed, pues, se recoge la realidad emp\u00edrica tal como es; incluso se la proclama racional pero no racional por su propia raz\u00f3n, sino porque el hecho tiene en su existencia emp\u00edrica otra significaci\u00f3n que s\u00ed mismo. El hecho del que se parte no se concibe como tal, sino como resultado m\u00edstico. Lo real se convierte en fen\u00f3meno, pero la idea no tiene m\u00e1s contenido que ese fen\u00f3meno. Ni tiene tampoco la idea m\u00e1s objetivo que el l\u00f3gico: \u201cser para s\u00ed esp\u00edritu real infinito\u201d. En este p\u00e1rrafo yace todo el misterio de la filosof\u00eda del derecho de Hegel, y de toda su filosof\u00eda en general.<\/p>\n<p>[11] Era un fragmento del ep\u00edlogo a la segunda edici\u00f3n de Das Kapital, ep\u00edlogo a la 2\u00aa edici\u00f3n. MEW 23, 27 [OME 40, p. 19], el texto escogido: <\/p>\n<p>Mi m\u00e9todo dial\u00e9ctico es por su fundamento no s\u00f3lo diferente del de Hegel, sino incluso su contrario directo. Para Hegel, el proceso del pensamiento, al que transforma incluso en sujeto independiente bajo el nombre de Idea, es el demiurgo de lo real, lo cual constituye s\u00f3lo su aparici\u00f3n externa. En mi caso, a la inversa, lo ideal no es m\u00e1s que lo material transpuesto y traducido en la cabeza humana.<\/p>\n<p>Hace ya casi treinta 30 a\u00f1os que critiqu\u00e9 el aspecto mistificador de la dial\u00e9ctica hegeliana, en una \u00e9poca en la cual era a\u00fan moda del d\u00eda. Pero precisamente mientras yo trabajaba en el primer tomo del Capital la desabrida y mediocre soberbia de los ep\u00edgonos que ahora tienen la ruidosa palabra en la Alemania culta se complac\u00eda en tratar a Hegel como el buenazo de Moses Mendelssohn trat\u00f3 a Spinoza en tiempos de Lessing, a saber, como a un \u201cperro muerto&#8217;. Por eso me declar\u00e9 abiertamente disc\u00edpulo de aquel gran pensador y hasta coquete\u00e9 aqu\u00ed y all\u00e1 en el cap\u00edtulo sobre la teor\u00eda del valor, con su peculiar modo de expresarse. La mistificaci\u00f3n que sufre la dial\u00e9ctica en manos de Hegel no impide en modo alguno que el fil\u00f3sofo exponga por vez primera sus formas generales de movimiento de una manera amplia y consciente. En su obra la dial\u00e9ctica se encuentra cabeza abajo. Hay que darle la vuelta para descubrir el n\u00facleo racional dentro del recubrimiento m\u00edstico.<\/p>\n<p>[12] El texto, esta vez, era el siguiente:<\/p>\n<p>El pensamiento verdadero es: el despliegue del estado o de la constituci\u00f3n pol\u00edtica en diferencias y la realidad de \u00e9stas es un despliegue org\u00e1nico. El presupuesto, el sujeto, son las diferencias reales o aspectos varios de la constituci\u00f3n pol\u00edtica. El predicado es su determinaci\u00f3n como org\u00e1nicos. En vez de eso, la idea se convierte en sujeto, las diferencias y su realidad se entienden como desarrollo de la idea, como su resultado, mientras que, a la inversa, la idea se tiene que desarrollar a partir de las diferencias reales. Lo org\u00e1nico es precisamente la idea de las diferencias, su determinaci\u00f3n ideal. Pero aqu\u00ed se habla de la idea como de un sujeto que se despliega constituyendo sus diferencias\u201d.<\/p>\n<p>Texto de Marx sobre el que Sacrist\u00e1n realizaba el siguiente comentario: <\/p>\n<p>Puesto que esto \u00faltimo es la dial\u00e9ctica hegeliana como m\u00e9todo -no un mero aspecto suyo- la dial\u00e9ctica \u201cinductiva&#8217; marxiana es otra cosa, y tambi\u00e9n es la clave de la Umst\u00fclpung [inversi\u00f3n]. Se puede invertir un objeto y sale otro objeto. Pero no hay garant\u00eda de que invirtiendo un m\u00e9todo (una herramienta) salga una herramienta (un m\u00e9todo). Distinguir entre g\u00e9nesis y estructura\u201d.<\/p>\n<p>[13] Sacrist\u00e1n a\u00f1adi\u00f3 a su esquema una nota manuscrita: \u201cEn realidad, lo recogido por Marx es el \u201csistema\u201d, si Hegel ha fijado, como parece, su m\u00e9todo. Pero no el m\u00e9todo, el despliegue de las mediaciones de la Idea\u201d.<\/p>\n<p>[14] V\u00e9ase Manuel Sacrist\u00e1n, Sobre dial\u00e9ctica, El Viejo Topo, Barcelona, 2009, pp. 101-130.<\/p>\n<p><strong>Referencia Pr\u00f3logo: <\/strong>El pr\u00f3logo de Sacrist\u00e1n en la red: <a href='http:\/\/archivo.juventudes.org\/node\/114'>http:\/\/archivo.juventudes.org\/node\/114<\/a><strong><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985), 25 a\u00f1os despu\u00e9s. Materiales en la red<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>LA SEGUNDA ARISTA DE LA CONCEPCI\u00d3N MARXISTA DEL MUNDO: LA DIAL\u00c9CTICA (I)<\/p>\n<p>Un pr\u00f3logo para un cl\u00e1sico de la tradici\u00f3n<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Salvador L\u00f3pez Arnal<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-1365","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1365","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1365"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1365\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}