{"id":13664,"date":"2023-05-01T05:00:27","date_gmt":"2023-05-01T04:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13664"},"modified":"2023-05-01T01:59:26","modified_gmt":"2023-05-01T00:59:26","slug":"la-creacion-historica-de-un-ethos-y-las-filosofias-praxeologicas-francisco-de-suarez-y-el-ethos-barroco-en-el-caso-de-nueva-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13664","title":{"rendered":"La creaci\u00f3n hist\u00f3rica de un ethos y las filosof\u00edas praxeol\u00f3gicas. Francisco de Su\u00e1rez y el ethos barroco en el caso de Nueva Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><em>A prop\u00f3sito del libro del maestro Ram\u00f3n Kuri Camacho, que se lee en seminario virtual <\/em>El barroco jesuita novohispano, la forja de un M\u00e9xico Posible<em>, biblioteca Universidad Veracruzana, M\u00e9xico, 2008<\/em><\/p>\n<p>El libro de Kuri Camacho podr\u00e1 ser apreciado por los lectores en toda su profundidad y calado, a lo largo de la lectura.<\/p>\n<p>Quiero, sin embargo, y adem\u00e1s , explicar porqu\u00e9 este libro me parece deslumbrante a mi, y la causa de esto parte de, o se halla en, la doble tem\u00e1tica, el ethos del mundo novohispano, generado durante el siglo XVI y XVII, cuya creaci\u00f3n tiene como fuerza mediadora a la Iglesia Cat\u00f3lica y a su punta de lanza, los jesuitas, quienes \u2013segunda tem\u00e1tica\u2013 elaboran una filosof\u00eda revolucionaria fundada en una teolog\u00eda nueva por entero, a la luz de la percepci\u00f3n de un mundo en transformaci\u00f3n. El asunto va de pol\u00edtica, y de pol\u00edtica para el presente.<\/p>\n<p>Primero, situar la eticidad. El <em>ethos<\/em> y, tambi\u00e9n, presentarme como perteneciente a la exigua rama de la <em>traditio<\/em> marxista que sostiene este elemento como fundamental. Un <em>ethos<\/em>, una eticidad es el t\u00e9rmino recuperado y puesto en el centro de su filosof\u00eda por Hegel. En alem\u00e1n, \u00ab<em>Sittlichkeit<\/em>\u00bb, de \u00ab<em>sitte<\/em>\u00bb, \u00abcostumbres\u00bb. Se refiere al conjunto de \u00absaberes haceres\u00bb, en su totalidad, que, a la vez, son creados y puestos en obra por la actividad de los seres humanos de una comunidad, y posibilitan la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n del mundo existente. Podemos sustituir la palabra por \u00abcultura\u00bb en sentido antropol\u00f3gico del t\u00e9rmino, o por civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para documentar la importancia dada por Hegel, hasta el final de sus d\u00edas a la eticidad podemos recurrir al\u00a0 largu\u00edsimo\u00a0y brillant\u00edsimo \u00a7 552 de la <em>Enciclopedia\u00a0de las Ciencias filos\u00f3ficas<\/em>, de Hegel, que es el \u00faltimo del apartado \u00abEsp\u00edritu Objetivo\u00bb. Este texto, que en la versi\u00f3n m\u00e1s primitiva era breve, recibe un extens\u00edsimo a\u00f1adido que lo convierte, casi, en un art\u00edculo publicable a parte. Estamos ante la tercera edici\u00f3n de la obra, muy desarrollada y reescrita, en realidad, la \u00faltima obra publicada por Hegel, y editada en 1831, tras su muerte.<\/p>\n<p>Nosotros, tambi\u00e9n nosotros, <em>hic et nunc<\/em>, somos y sostenemos una eticidad. Somos, a la par, producto de ella y productores \/ reproductores de la misma. Productores, puesto que, aunque nos parezca que la eticidad nuestra es fija, le ocurre como a las nubes, que, aunque no nos lo parece, est\u00e1n en constante transformaci\u00f3n. Solo que la nuestra es una eticidad \u2013en esto se adelanta ya algo de lo que voy a tratar\u2013 que no tiene instancias de mediaci\u00f3n que posibiliten la elaboraci\u00f3n comunitaria, consciente y participada; instancias que permitan la reelaboraci\u00f3n todo lo conflictiva que se quiera, con todas las asimetr\u00edas y desigualdades, etc., pero instancias que permitan, elaboraci\u00f3n consciente, regulada por los creadores\/ ejecutores de la eticidad, desde su vida y hacer cotidianos, que posibiliten que se concuerde, que se lleguen a acuerdos de cultura de vida. Instancias que inviten a organizarse y actuar a sectores subalternos masivos, los pongan en condiciones de elaborar nuevo saber hacer desde su cotidianidad, nueva eticidad, y medien la relaci\u00f3n entre los diversos sectores, de forma que, a trav\u00e9s del conflicto y el debate, se homogeneice, al menos, moment\u00e1neamente \u2013momentaneidad medida en tiempo hist\u00f3rico\u2013, una nueva , emergente, procesual, alternativa civilizatoria que cimente un bloque social emergente.<\/p>\n<p>Que somos eticidad es evidente. Si en las islas Trobriand, esas que nuestros antrop\u00f3logos han estudiado tantas veces, o en Samoa, (<em>Sexo y temperamento en tres sociedades primitivas<\/em> Margaret Mead), si en uno de esos lugares hubiera una facultad de antropolog\u00eda, y uno de esos antrop\u00f3logos viniera a estudiarnos, explicar\u00eda que somos sustentadores de una eticidad constituida por usos culturales, seg\u00fan la cual todos y cada uno de nosotros, para sentirse reconocido por los dem\u00e1s, exige poder tener y consumir, como m\u00ednimo, todos y cada uno de los objetos materiales \u2013y usos sociales de prestigio\u2013 que cualquier otro posee, se fuerza hasta la extenuaci\u00f3n por tenerlos y compite incluso por tener m\u00e1s. Adem\u00e1s opta por los m\u00e1s caros, con independencia de su funcionalidad y las prestaciones que pueda extraer de los mismos. Esto, este tipo de <em>ethos<\/em>, no es consecuencia de la t\u00e9cnica, ni es consecuencia de la econom\u00eda. Es un uso, sin cuya existencia, desde luego, el capitalismo no es posible, eso s\u00ed lo sabemos. Por el contrario, si despu\u00e9s de echar sus horas y cobrar su jornal, un minero asturiano de mina de carb\u00f3n \u2013un minero campesino\u2013 prefer\u00eda sentarse a la sombra de una carrasca, ante la bocamina, para tomar el fresco, en vez de aceptar un sobresueldo echando unas horas extras m\u00e1s, el capitalismo est\u00e1 bloqueado. Y as\u00ed lo sab\u00edan y expresaban por carta, a los amos de la mina, los ingenieros de minas cuyas cartas han sido estudiadas por \u00c1lvarez Junco. Quedamos pues en que los antrop\u00f3logos de pueblos melanesios, \u00e9sos estudiados por Douglas Olivier y por Marshall Sahlins, en los que existe el \u00ab<em>big man<\/em>\u00bb, el hombre que acumula riquezas a costa de esfuerzo y sacrificio para volver a su comunidad y regalarlas a manos llenas, obteniendo as\u00ed el prestigio y poder \u2013que es otorgado por consenso y est\u00e1 siempre en el aire\u2013, entender\u00edan perfectamente los usos de Julio C\u00e9sar, quien, tras acumular una fortuna colosal en la guerra de las Galias, la derram\u00f3 sin tasa sobre la ciudadan\u00eda romana, sobre el demos o plebe, para poder ser aclamado por ellos su caudillo, y ser sostenido por ellos. Nos lo explica Luciano Canfora. Entender\u00edan tambi\u00e9n los nuestros, en tanto que usos modernos nuestros, como eticidades, si bien les parecer\u00edan mucho m\u00e1s locos y desmesurados, m\u00e1s ego\u00edstamente individualistas -\u00abprivados\u00bb- que los otros se\u00f1alados. Y no los compartir\u00edan.<\/p>\n<p>Lo importante es que veamos que eso que nos resulta invisible, por parecernos obvio, nuestro comportamiento: ni es natural innato, ni es funci\u00f3n generada como consecuencia del capitalismo, sino que es una eticidad, una cultura civilizaci\u00f3n compuesta por usos normados, de cuya totalidad surge el capitalismo. De modo que en todo caso, tal como explica el cap\u00edtulo XXIV del primer libro de <em>El Capital<\/em> \u2013o E.P. Thompson, Raymond Williams\u2026\u2013 hay que usar la violencia partera de la historia, l\u00e1tigos, hierros candentes, terrorismo, para destruir las bases comunitarias de las culturas que no se basan en esto, las eticidades existentes, como medio que posibilite la existencia de esa eticidad nuestra actual, cuya consecuencia hist\u00f3rica inherente es el capitalismo. El capitalismo es la \u00abconsecuencia inherente\u00bb el, \u00abmomento inherente\u00bb (no la causa) de la eticidad que emerge. Es, antes, \u00absuperestructura\u00bb consecuencia de esta nueva eticidad, que \u00abinfraestructura\u00bb y causa de la misma. Una eticidad generada por una sociedad civil carente de instancias de mediaci\u00f3n interna que posibiliten la interacci\u00f3n, el acuerdo y el orden, tras el caos generado desde mediados del siglo XVIII, desde el cual, se destruye todo tejido organizado interno y mediador. Una eticidad, una totalidad \u00e9tica o una totalidad concreta. El t\u00e9rmino \u00abtotalidad\u00bb, y \u00abtotalidad concreta\u00bb, sin prelaciones, para referirse a una sociedad hist\u00f3rica, es el \u00ab<em>shibboleth<\/em>\u00bb \u2013dir\u00eda Marx\u2013 o palabra identificadora de la corriente praxeol\u00f3gica, que es la que piensa los mundos hist\u00f3ricos como totalidades de \u00e9ticas. Y piensa su cambio como consecuencia de la propia din\u00e1mica pr\u00e1xica, organizada por el poder o a organizar por los subalternos, sin motores causales \u00abobjetivos\u00bb, que los promuevan. Totalidad concreta y eticidad son sin\u00f3nimos estrictos.<\/p>\n<p>En resumen, el capitalismo, nosotros, es, a su vez, una eticidad compuesta de usos y costumbres, una eticidad, cuyo <em>novum<\/em> consiste en tres elementos, descubiertos y analizados por Hegel y se pueden encontrar en la tercera parte de <em>Principios de Filosof\u00eda del derecho<\/em>, titulada \u00abLa Eticidad\u00bb, cap\u00edtulos 1 y 2, de la misma, cuyos respectivos t\u00edtulos son: \u00abLa Familia\u00bb y \u00abLa Sociedad Civil\u00bb . El primero de estos elementos es, que la parte de los usos y saberes, y de la acci\u00f3n correspondiente que los pone en obra, dedicados a producir bienes, est\u00e1 separada del resto de la acci\u00f3n \u00e9tica, y se ejecuta en \u00e1mbitos privados, organizados por \u00abfamilias\u00bb que usan su dinero para generar la producci\u00f3n.Lo que, posteriormente, ya en el siglo XX, Karl Polany, el padre de la antropolog\u00eda econ\u00f3mica, denominar\u00e1 \u00abdesempotre\u00bb e \u00abinstitucionalizaci\u00f3n\u00bb separada de la parte de la eticidad que constituye el saber hacer pr\u00e1xico productivo del resto de las \u00ab<em>sitte<\/em>\u00bb.. El segundo, que descubre y denuncia Hegel, es que su sociedad civil carece de instancias internas organizadas de mediaci\u00f3n que posibilite el control y la deliberaci\u00f3n sobre las \u00ab<em>sitte<\/em>\u00bb de la eticidad emergente que constituye esa sociedad civil. El tercero, inherente al segundo, es que la estructura de las necesidades de los individuos sometidos a este <em>ethos<\/em>, al igual que la totalidad de la eticidad, est\u00e1 descontrolada, en constante aumento de su cantidad y en constante g\u00e9nesis de nuevas necesidades, sin que por ello deje de haber, a la par, pobreza extrema. A ese tipo de crecimiento sin l\u00edmites de las necesidades, como consecuencia del querer ser reconocido como igual por los dem\u00e1s, se\u00f1alado por Hegel ya nos hemos referido. Todo esto, aqu\u00ed resumido, como digo, lo expone Hegel en sus <em>Principios del Filosof\u00eda del derecho<\/em>, all\u00ed, en letras de molde. Somos eticidad sin mediaciones. Precisamente en esa obra, Hegel critica a los tres autores economistas cuya obra \u00e9l ha estudiado, Adam Smith, David Ricardo y Jean Baptiste Say, a los cuales, acusa, no de no elaborar un an\u00e1lisis explicativo convincente de la nueva din\u00e1mica \u00e9tico pdrouctiva, sino de ser naturalizadores intelectuales del mundo social que estudian. O sea, los acusa de ser elaboradores de \u00abEntendimiento\/<em>Verstand<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Toca aqu\u00ed elaborar un breve excurso. En la filosof\u00eda cl\u00e1sica, seguidora de Arist\u00f3teles, como lo es la escol\u00e1stica, y en Arist\u00f3teles mismo, cuando \u00e9ste reflexiona sobre las capacidades intelectuales del ser humano, la fundamental de las mismas es el Entendimiento. Este, puede ser pasivo y activo, o activo\/productivo. Crea nociones y las universaliza. A partir de un elemento percibido construye conceptos universalizables. Se puede leer todo esto en el breve trabajo de Arist\u00f3teles, <em>De \u00c1nima<\/em>.-sus libros son siempre, en relaci\u00f3n con todo lo que explican e incluyen \u00abexiguos y eximios\u00bb-. En su obra, el Entendimiento humano es la facultad intelectual m\u00e1s valorada. De \u00e9l depende la l\u00f3gica. El Entendimiento aporta, construye activamente, nuevo conocimiento. Adem\u00e1s, y en segundo lugar, seg\u00fan Arist\u00f3teles, en el ser humano existe la Raz\u00f3n o <em>logos<\/em>. Que es la denominaci\u00f3n que recibe la facultad que nos permite orientarnos en nuestro hacer, dirigiendo nuestra actividad en cada momento concreto. La Raz\u00f3n es la facultad intelectual pr\u00e1xica. Pero la Raz\u00f3n es una capacidad intelectual secundaria, que se gu\u00eda u orienta seg\u00fan el <em>ethos<\/em> existente y lo que \u00e9ste establece que es la virtud. Es pues, el t\u00e9rmino medio entre el <em>ethos<\/em> \u2013o el principio del <em>ethos\u2013<\/em> en que nos orientamos y la situaci\u00f3n concreta. En Arist\u00f3teles, en cuya obra la cultura o saber hacer de la comunidad es fijo, la raz\u00f3n est\u00e1 subordinada al <em>ethos<\/em><sup>1<\/sup>. Una vez dado el <em>ethos<\/em>, que no es concebido como hist\u00f3rico, y sobre cuyos fines, en consecuencia, no se puede deliberar, la Raz\u00f3n y la <em>fr\u00f3nesis<\/em> \u00ab<em>prudentia<\/em>\u00bb dirigen nuestra actividad, caso a caso, singularmente, en concreto, teniendo en cuenta la situaci\u00f3n concreta y teniendo en cuenta nuestra singular, concreta, capacidad de acci\u00f3n, dentro de la misma: son orientativas de nuestro aplicar el saber \u00e9tico, son \u00abdiano-\u00e9ticas\u00bb. La Raz\u00f3n, orienta sobre el caso concreto y sobre la actividad o qu\u00e9 hacer en el mismo.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de Arist\u00f3teles es el origen y fundamento de las filosof\u00edas praxeol\u00f3gicas, adem\u00e1s de ser origen y fundamento de otras muchas elaboraciones filos\u00f3ficas y de conocimientos positivos de \u00edndole cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Pero Francisco de Su\u00e1rez opera una radical transformaci\u00f3n de la onto-antropolog\u00eda humana. Transformaci\u00f3n que tira de la praxelog\u00eda de Arist\u00f3teles, reform\u00e1ndola radicalmente, mientras que combate la f\u00edsica aristot\u00e9lica, porque rechaza, en defensa de la libertad de la praxis humana, el principio de causalidad, el principio de acci\u00f3n causalmente determinada. Tal como explican Santiago Fern\u00e1ndez Burillo o el maestro Ram\u00f3n Kuri Camacho, el colosal esfuerzo intelectual que entra\u00f1a su obra, que, ciertamente sistematiza por vez primera la Metaf\u00edsica, alcanza esto tan s\u00f3lo como consecuencia secundaria de su prop\u00f3sito primordial. El fin primordial de su filosof\u00eda es elaborar una nueva ontolog\u00eda antropol\u00f3gica del ser humano como ente libre que se causa a s\u00ed mismo, es causa de s\u00ed mismo, y se va creando una y otra vez, a s\u00ed mismo, a lo largo de la historia. El ser humano es \u00abCausa libre\u00bb, ser que debe darse a s\u00ed mismo su propia actividad y su propio saber hacer o eticidad, sus propios fines hist\u00f3ricos. Y esto lo comparte como virtualidad inherente con todos los \u00abentes Racionales\u00bb, aquellos que tienen esp\u00edritu. Para nosotros, el asunto se reduce al ser humano.<\/p>\n<p>Para dar cuenta de ello, Su\u00e1rez reelabora el t\u00e9rmino aristot\u00e9lico, praxeol\u00f3gico, \u00abRaz\u00f3n\u00bb en sus <em>Disputationes Metaphisicae<\/em>. La palabra Raz\u00f3n, es utilizada por Su\u00e1rez para definir la capacidad intelectual de los seres que est\u00e1n ontol\u00f3gicamente capacitados para autogenerar su propia actividad y su propia eticidad, esto es, usa la palabra Raz\u00f3n para para denominar la capacidad autoelectiva, autocreadora, de la praxis y del saber hacer \u00e9tico, que es la caracter\u00edstica de los \u00abentes libres\u00bb, de los seres \u00abcausa libre\u00bb, o \u00abentes racionales\u00bb, \u00abentes dotados de raz\u00f3n\u00bb. Como la eticidad, como la actividad concreta correspondiente a la misma, son contingentes, pueden ser o no ser, esto es, son Hist\u00f3ricas. La Raz\u00f3n que defin\u00eda la actividad concreta, pasa ahora a definir, adem\u00e1s, la otra nueva caracter\u00edstica ontol\u00f3gica descubierta en relaci\u00f3n con la actividad, y la eticidad. La Raz\u00f3n,define ahora, adem\u00e1s, la historicidad ontol\u00f3gica, el devenir permanente de eticidades y actividades. Pasa a definir esta capacidad perenne, de generar nuevas actividades concretas, y nuevos concretos saberes haceres, siempre en devenir, la Historicidad singular de la praxis humana y de sus <em>ethos<\/em>.<\/p>\n<p>Resumo el asunto del cambio de significaci\u00f3n del concepto de \u00abRaz\u00f3n\u00bb: Para Su\u00e1rez, la actividad humana no se desempe\u00f1a dentro del marco de la eticidad existente sino que pasa a ser la creadora de los futuros contingentes, de las eticidades nuevas, diversas, hist\u00f3ricas, posibles, La virtud que orienta la actividad propia, la \u00abRaz\u00f3n\u00bb, pasa en consecuencia, a ser, en la onto-antropolog\u00eda humana del ser hist\u00f3rico, la virtud ontol\u00f3gica constituyente. Deja de ser una virtualidad humana secundaria, que se orienta en otros elementos, fundamentalmente, en lo que le ense\u00f1a el Entendimiento, etc., y pasa a desempe\u00f1ar el papel fundamental, pues es la que dirige la deliberaci\u00f3n \/ creaci\u00f3n de la eticidad, incluidos sus fines \u2013lo escribe Su\u00e1rez\u2013, y la creaci\u00f3n y direcci\u00f3n de la acci\u00f3n. Es la capacidad ontol\u00f3gica que genera el hacer constantemente nuevo y los futuros posibles. Perm\u00edtaseme la repetici\u00f3n redundante de la explicaci\u00f3n sobre el cambio de posici\u00f3n de las facultades intelectuales. Es muy importante.<\/p>\n<p>Es tambi\u00e9n, en Su\u00e1rez, a la par, la palabra, o noci\u00f3n filos\u00f3fica que recoge y expresa la consciencia, la autoconsciencia, fundamentada en la experiencia, de que somos un ente que se autogenera, la autoconsciencia experiencial de que somos causa libre, o, digamos, tomando la definici\u00f3n reservada a la divinidad, la consciencia alcanzada por nosotros a trav\u00e9s de nuestra experiencia de que somos nuestra propia \u00ab<em>causa sui<\/em>\u00bb, pero en constante proceso de generaci\u00f3n y cambio.<\/p>\n<p>Este es el origen y esta la tradici\u00f3n de la palabra Raz\u00f3n, sostenida a\u00fan con este sentido por Hegel, con independencia de que, a finales del siglo XVIII, pasase a designar un saber invariable, metodol\u00f3gico, aplicable en las ciencias. Raz\u00f3n remite a praxis social humana, y designa el acto de la voluntad de dirigir en concreto una acci\u00f3n concreta, dadas unas condiciones singulares concretas, y un saber hacer que, antes de Su\u00e1rez, parec\u00eda ser inamovible y no se discut\u00eda, y que designa, desde Su\u00e1rez, la consciencia de que esa acci\u00f3n es hist\u00f3rica. La Historicidad, y la Consciencia de la Libertad inherente a la Historicidad. Ahora ya podemos volver al juicio valorativo que Hegel emite respecto de la ciencia social econ\u00f3mica elaborada por los escoceses y Say.<\/p>\n<p>No sin antes manifestar nuestra\u2026 \u00absorpresa\u00bb por el hecho de que a un t\u00e9rmino, que a\u00fan en \u00e9poca de Hegel manten\u00eda este sentido \u2013lo mantendr\u00e1 siempre para la minor\u00eda neohegeliana\u2013, le haya sido borrado tan a sangre y fuego que fil\u00f3sofos de gran talento del siglo XX lo desconozcan y yerren al interpretar los textos praxeol\u00f3gicos en los que a\u00fan se mantiene. Desde luego, s\u00ed que hay que se\u00f1alar que \u00e9se ha sido uno de los tantos recursos o expedientes mediante los que se ha generado la \u00abambiguaci\u00f3n\u00bb \u2013<em>sic veniant verba Wikipediae\u2013<\/em> p\u00e9rdida, extrav\u00edo y olvido de la caracter\u00edstica ontol\u00f3gica humana de la Historicidad. C\u00f3mo no; el mundo actual, humano, capitalista, ha de ser el mundo natural.<\/p>\n<p>Hegel, en la estela de la categorizaci\u00f3n de Su\u00e1rez, califica al pensamiento elaborado por los economistas cl\u00e1sicos, como <em>Verstand<\/em> o Entendimiento, esto es, pensamiento objetivante de lo que existe, pero que, una vez analiza y explica la realidad social humana tal como es, no explica que esa din\u00e1mica surge de opciones pr\u00e1xicas y \u00e9ticas humanas, hist\u00f3ricamente creadas, y que esos resultados pueden cambiar, porque la realidad \u00e9tica, pr\u00e1xica, humana est\u00e1 en perenne cambio; no elaboran lo que \u00e9l llama \u00ab<em>Vernunft<\/em> o Raz\u00f3n\u00bb. El de la escuela cl\u00e1sica de econom\u00eda, es un pensamiento\/Entendimiento que gana en explicaci\u00f3n heur\u00edstica y anal\u00edtica, elaborada conforme a modelo, de lo que es la econom\u00eda del capital, pero que aprovecha la capacidad explicativa de su an\u00e1lisis, para rechazar, negar y borrar la comprensi\u00f3n, elaborada por Su\u00e1rez, sostenida por Hegel, de la historicidad ontol\u00f3gica, autocreada, del ser social pr\u00e1xico humano. La posibilidad ontol\u00f3gica humana de la revoluci\u00f3n, para decirlo en plan agitaci\u00f3n y propaganda.<\/p>\n<p>Y lo hacen a sabiendas puesto que personas tan inteligentes no pueden no percatarse de la colosal paradoja contradictoria que sostienen. Que el mundo del capital es la Forma \u00abnatural\u00bb de la sociedad\u2026 \u00ab\u00a1al fin alcanzada!\u00bb. Una infamia.<\/p>\n<p>En resumen: Raz\u00f3n es, a la par, denominaci\u00f3n de la capacidad pr\u00e1xica autocreadora de nuestro saber hacer, de nuestro hacer y de nosotros mismos, que, lo hayamos sabido o no, ha sido siempre una capacidad pr\u00e1xica en perpetuo devenir y cambio, y ha sido, adem\u00e1s, denominaci\u00f3n de la consciencia a la que hemos llegado a fines del siglo XVI, en Su\u00e1rez, de esa caracter\u00edstica ontol\u00f3gica del ser humano: sabernos a nosotros mismos nuestros propios creadores en proceso de devenir hist\u00f3rico. Y es que, a veces, la ciencia, si se queda en su m\u00e9todo objetivante de la realidad estudiada, y naturaliza el momento existente, puede convertirse en un \u00abasalto a la Raz\u00f3n\/<em>Vernunft<\/em>\u00bb, precisamente por dar a entender, por sugerir que el ser humano es cosa natural. Es la apolog\u00eda de la realidad existente, precisamente por ser \u00abla\u00bb existente, y por tanto \u2013se sugiere\u2013 la \u00fanica, la buena, la positiva. El <em>Verstand<\/em> o Entendimiento, el pensamiento objetivante, anal\u00edtico, explicativo, producido por el Entendimiento, y en el que se incluyen las ciencias, es positivo, valioso, permite al ser humano enfrentarse con la realidad existente, conocerla. Pero, una vez elaborado, si trata sobre el ser humano, ser hist\u00f3rico, debe ayudar a entender que lo aferrado por el saber cient\u00edfico modelizador, es tan solo un instante del proceso y devenir hist\u00f3rico de la praxis social humana, que est\u00e1 en cambio constante, como consecuencia de la voluntad humana, que la Raz\u00f3n\/<em>Vernunft<\/em> ,perenne productora de nueva actividad hist\u00f3rica, es prioritaria. Y el Entendimiento no puede ser el que oriente esa perenne nueva creaci\u00f3n pr\u00e1xica.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 esta breve explicaci\u00f3n sobre el uso de la palabra Raz\u00f3n en Su\u00e1rez, en Hegel y entre hegelianos y neohegelianos , que es herencia directa de la onto-antropolog\u00eda hist\u00f3rica suareciana \u2013un Su\u00e1rez muy bien estudiado por Gian Battista Vico, ciertamente, tal como \u00e9ste explica \u00e9l mismo en su breve autobiograf\u00eda en tercera persona\u2013 pueda explicar y aclarar el sentido de alguna que otra obra filos\u00f3fica\u2026Sin ella no se puede entender el vocabulario de la mayor\u00eda de las filosof\u00edas praxeol\u00f3gicas, que son de inspiraci\u00f3n hegeliana, o sea, historicistas.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed vamos aproxim\u00e1ndonos al cogollo del meollo del centollo. Hegel defendi\u00f3 siempre que el ser humano era un ser ontol\u00f3gicamente carente de formas de hacer, carente de esencia predeterminada, de Sustancia preexistente fija\u2026<\/p>\n<p>Como ya hemos visto, que el mundo humano era un mundo de costumbres, tampoco esto no fue un descubrimiento de Hegel. Este conocimiento est\u00e1 registrado, tambi\u00e9n, como creo que ha quedado apuntado ya, en la filosof\u00eda de Arist\u00f3teles, en su <em>Pol\u00edtica<\/em> y en sus \u00c9ticas, Arist\u00f3teles, quien, adem\u00e1s, distingue entre <em>ethos<\/em> con \u00e9psilon y <em>ethos<\/em> con eta o e larga. Que la sustancia o saber hacer, la eticidad, no era natural sino que era generada o creada intersubjetivamente por una capacidad nueva, no animal, que surg\u00eda de la interacci\u00f3n social comunitaria, esto es, que surg\u00eda de la instancia social: prioridad ontol\u00f3gica, de la comunidad sobre el individuo. Que era la comunidad intersubjetivamente organizada la que generaba la capacidad pr\u00e1xica, en esto, Hegel es Arist\u00f3teles redivivo-. Ese saber hacer era elaborado como manera de poder generar el comportamiento que produjese los medios de subsistencia y la Vida Buena, \u00ab<em>e\u00fa zen<\/em>\u00bb, en general. Un saber hacer del que Arist\u00f3teles, no hab\u00eda percibido su historicidad, sino tan solo que a veces se corromp\u00eda.<\/p>\n<p>Un comportamiento, a su vez, tampoco natural, y que se denomina Actividad, o Praxis, si se quiere. En resumen, esa nada humana, ese ser que carece de proyecto inherente, deb\u00eda crearlo en comunidad. Crear el saber hacer. La eticidad. Este proceso era un constante devenir, estaba en constante proceso de cambio, o devenir: historicidad ontol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Como queda claro ya en p\u00e1ginas anteriores, ese saber tampoco es de Hegel. Tampoco es Hegel el primero en conocer que las eticidades son hist\u00f3ricas y producto de la actividad de un ser que es \u00abcausa libre\u00bb esto es, \u00ab<em>causa sui<\/em>\u00bb. Este <em>novum<\/em> del pensamiento humano es elaborado por Luis de Molina, Francisco de Su\u00e1rez, en su fundamental obra <em>Disputationes Metaphisicae<\/em>, y Pedro de Fonseca. Es la filosof\u00eda onto-antropol\u00f3gica que surge de la reflexi\u00f3n sobre la experiencia colosal de trastorno que da lugar a la necesaria reconstituci\u00f3n de <em>ethos<\/em> con la que se inicia la Modernidad, el Barroco. Y sobre esto y sobre ellos, sobre este asombroso y admirable proceso eticofilos\u00f3fico, analizado por el libro de Ram\u00f3n Kuri Camacho, es sobre lo que quiero tratar y volver.<\/p>\n<p>Pero, dado que he querido comenzar por Hegel, pido permiso para seguir un poco m\u00e1s con \u00e9l resumir lo que Hegel recoge del legado del pasado, y aquello en lo que \u00e9l s\u00ed innova.<\/p>\n<p>Hegel sabia, como saber heredado, gracias al <em>novum<\/em> filos\u00f3fico creado por Su\u00e1rez, que las eticidades eran productos hist\u00f3ricos conflictivamente creados en comunidad por toda la comunidad coparticipante. Que expresaban en su seno contradicciones, \u2013la \u00abnegatividad\u00bb que los acabar\u00eda liquidando\u2013 pero que eran <em>creatio ex communitatis<\/em>, \u2013<em>gemaine<\/em>, que es corrupci\u00f3n de la palabra <em>communia\u2013<\/em>. Sab\u00eda adem\u00e1s, algo que la naturalizaci\u00f3n generada por el capitalismo nos ha hecho desconocer y olvidar, c\u00f3mo se generaban y se sosten\u00edan las eticidades, que a nosotros, ahora \u2013la nuestra\u2013 nos parece la \u00abnatural\u00bb y las otras, no parecen fantas\u00edas o delirios.<\/p>\n<p>Sabia tambi\u00e9n lo que, por supuesto, sab\u00eda Suarez, y se sab\u00eda desde \u00bf2500 a\u00f1os antes? \u2013m\u00e1s, desde \u00absiempre\u00bb\u2013. Que hab\u00eda unas instancias organizativas, institucionalizadas, internas a esas eticidades, que las mediaban, que encauzaban los conflictos, elaboraban acuerdos y ayudaban a crear consensos. Esas instancias no eran los estados, ni los \u00abprotoestados\u00bb, ni los \u00absemiestados\u00bb,ni los \u00abfeudos\u00bb, ni el Emperador. Eran la Religaciones, eran las religiones, eran por tanto la instituci\u00f3n religada, las iglesias. Era, en nuestra zona, parte de la Cristiandad -a\u00fan, no \u00abEuropa\u00bb- \u00abRoma\u00bb, la Iglesia Romana. Los poderes pol\u00edticos, realezas, imperios, y las iglesias, sab\u00edan cuales eran sus respectivos, diversos, \u00e1mbitos de acci\u00f3n, <em>potestas auctoritas<\/em>, <em>dominium imperium<\/em>.<\/p>\n<p>Toda eticidad estuvo siempre en proceso. En mutaci\u00f3n y cambio, en devenir. Los mundos sociales nunca estuvieron fijos. Aparec\u00edan nuevos segmentos sociales, aparec\u00edan nuevas antropolog\u00edas y necesidades, consecuencia de la din\u00e1mica en devenir, imparable, de toda eticidad. Surg\u00edan conflictos. Pero exist\u00edan instancias de mediaci\u00f3n, integradas, inmersas en los mundos \u00e9ticos, que instrumentaban el consenso, el acuerdo, y la posibilidad de integraci\u00f3n, mediante la asunci\u00f3n de cambios \u00e9ticos, de los nuevos sectores y demandas. Eran las religiones. Solo cuando una eticidad llegaba a su fin, se disgregaba, los individuos participantes de ella, debido a su colapso ya no pod\u00edan sino desdoblarse conscientemente y negar los mundos \u00e9ticos en los que su subjetividad antropol\u00f3gica se hab\u00eda formado, porque tales mundos entraban en disgregaci\u00f3n, y causaban sufrimiento a las individualidades. Y, al disgregarse la comunidad \u00e9tica, quedaban \u00aba la vista\u00bb, \u00abal descubierto\u00bb, como queda a la vista un pecio hundido en el mar en un momento de especial bajamar, las estructuras de mediaci\u00f3n religadora, las iglesias. Hasta aqu\u00ed, tambi\u00e9n Hegel que explica esto por ejemplo en el cap\u00edtulo VII de la <em>Fenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu<\/em>, al tratar de la religi\u00f3n y del arte.<\/p>\n<p>Y Hegel, que ve\u00eda ya despuntar las primeras organizaciones pol\u00edticas modernas, era tan por entero consciente de su nula capacidad de comprender que el mundo es eticidad, que sigui\u00f3 hasta su muerte defendiendo que deb\u00eda tratar de recomponerse la existencia de instancias de mediaci\u00f3n que permitieran a las masas subalternas de individuos participar en la elaboraci\u00f3n de un nuevo mundo \u00e9tico, y que estas instancias deb\u00edan ser las iglesias y las agremiaciones. Ni una palabra sobre esas otras formaciones pol\u00edticas emergentes, los partidos, cuyo liberalismo, cuya ideolog\u00eda liberal les llevaba a naturalizar la eticidad sin instancias de mediaci\u00f3n, generada por el capitalismo.<\/p>\n<p>Y llegamos a la obra del maestro Ramon Kuri Camacho, en la que el maestro nos explica, c\u00f3mo se genera una nueva eticidad hist\u00f3rica, la primera de la Edad Moderna, la Barroca, qu\u00e9 problemas hab\u00edan hecho imprescindible reconstituir una cultura civilizaci\u00f3n nueva, qu\u00e9 instancias de mediaci\u00f3n fueron capaces de esa haza\u00f1a de mediaci\u00f3n y de impulso integrador y generador de sinergias a partir de las diversas fuerzas y segmentos sociales existentes, y de los saberes rescatados.<\/p>\n<p>Qu\u00e9 experiencias previas posibilitaron a esas instancias de mediaci\u00f3n tomar consciencia de la colosalidad de los cambios producidos, de su irreversibilidad, de las nuevas fuerzas sociales en acci\u00f3n, y ser capaces de entender convertirse en intelectuales org\u00e1nicos de la nueva <em>civilt\u00e0<\/em>, organizadores de <em>blocco storico<\/em>, activo, operante, generador de iniciativas. Qu\u00e9 filosofares, qu\u00e9 elaboraciones filos\u00f3ficas y teol\u00f3gicas producidas como reflexi\u00f3n de esas experiencias les permitieron comprender el momento, hacerse cargo de la situaci\u00f3n y generar los nuevos modos de consenso, las nuevas maneras e instancias de mediaci\u00f3n, a la altura de las subjetividades del mundo moderno, de sus necesidades.<\/p>\n<p>Como siempre, hasta entonces, fueron las iglesias, las que ejercieron la mediaci\u00f3n. Fue Trento, la base intelectual en que se ponen las nuevas bases culturales y religiosas de las que emerge el Barroco, una cultura civilizaci\u00f3n, que no cae en la <em>na\u00efvit\u00e9<\/em> de rechazar todo legado anterior para pensar el presente \u2013la filosof\u00eda cl\u00e1sica, la filosof\u00eda escol\u00e1stica, el humanismo renacentista\u2013 instrumentados tanto para repensar el mundo nuevo, como, tambi\u00e9n como gu\u00eda teor\u00e9tica que permit\u00eda reconocer que lo fundamental consist\u00eda en convertirse en el organizador colectivo de las fuerzas sociales existentes, ellas s\u00ed, capaces de generar un trabajo pr\u00e1xico, productivo. Un instrumento intelectual que, all\u00ed donde faltaban conocimientos los aportaba y suministraba, sin tratar de convertir esa aportaci\u00f3n en medio para imponer la estructuraci\u00f3n de su uso, actitud que siempre lleva a bloquear iniciativas, despilfarrar energ\u00edas que hubiesen podido ponerse en acci\u00f3n autoprotagonista, dentro de los cauces integradores de la instancia de mediaci\u00f3n. Y un instrumento intelectual que sab\u00eda que el mundo nuevo era un mundo en el que la libertad humana reclamaba nuevo protagonismo, y hab\u00eda que elaborar esto filos\u00f3ficamente. Tambi\u00e9n teol\u00f3gicamente, puesto que las nuevas eticidades producidas eran muy distintas de las anteriores, sus usos y costumbres eran diferentes. Hab\u00eda que darle justificaci\u00f3n a esto. La libertad humana, defendida por la Iglesia Cat\u00f3lica, el libre albedr\u00edo, hasta entonces, admit\u00eda que el ser humano, cada ser humano individual, tenia la libertad no predestinada de elegir hacer el bien y adoptar las pautas de vida elaboradas por las anteriores eticidades, que, se supon\u00eda, eran voluntad divina, o de hacer el mal incumpli\u00e9ndolas, pecar. La percepci\u00f3n de los colosales cambios sociales, esto es, la comprensi\u00f3n de la historicidad ontol\u00f3gica del ser humano, percepci\u00f3n que se hab\u00eda abierto paso tanto debido a los cambios \u00e9ticos en la vieja cristiandad como por el conocimiento de nuevas eticidades. El conocimiento de las nuevas eticidades tanto en la cristiandad occidental como en Am\u00e9rica y en Asia, -nauas, mayas, incas, toltecas, chichimecas, Indios Pueblos etc, en Am\u00e9rica. En las Indias de Goa y dem\u00e1s territorios indost\u00e1nicos, las grandes culturas china y japonesa..- obligaba a plantearse si toda esa riqueza cultural pasmosa deb\u00eda ser pensada como pecado contra la norma de lo ordenado por Dios, y, en consecuencia, los sustentadores de tales eticidades deb\u00edan ser ahormados conforme a los viejos <em>ethos<\/em>. O si esos <em>ethos<\/em>, asombrosos, eran en s\u00ed mismos buenos, por ser libre creaci\u00f3n humana, de una humanidad que hab\u00eda que repensar como dotada de la libertad ontol\u00f3gica de autogenerar constantemente eticidades nuevas y nuevas formas en cada eticidad. La libertad ontol\u00f3gica que la teolog\u00eda pensaba como concedida por Dios a las \u00abcausas libres\u00bb o seres dotados de raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Una gran tarea de mediaci\u00f3n que posibilita la creaci\u00f3n de un nuevo <em>ethos<\/em>, el Barroco, s\u00edntesis en variantes, que constituye la primera Modernidad, pero cuya din\u00e1mica desarrollada llevaba en su seno un intelectual org\u00e1nico nuevo , de nueva creaci\u00f3n a su vez, formado por una gran cantidad de cuadros imbuidos por una filosof\u00eda que los hiciera ser l\u00facidos, que los convirtiera en cuadros activos, no por autodeclaraci\u00f3n proclamada, sino porque su pensamiento, reconocedor de la libertad y la iniciativa de los muchos, no trataba de sustituirla sino de incitarla y ordenarla en el gran consenso. Quien es capaz de generar la gran tarea de producir un consenso, se convierte en el Hegem\u00f3n. Los jesuitas y su filosof\u00eda y teolog\u00eda fueron la punta de lanza de esa Iglesia religadora, denominada, ahora s\u00ed, ya no Romana, sino Cat\u00f3lica, frente a las protestantes. Durante doscientos a\u00f1os, ese <em>ethos<\/em>, el primero de la Modernidad, y el \u00faltimo de las eticidades elaboradas mediante instituciones del consenso, mediante intelectuales org\u00e1nicos internos a la sociedad civil. Porque su disgregaci\u00f3n y hundimiento, da paso al <em>ethos<\/em> del capitalismo, que siempre trat\u00f3 de destruir y desintegrar las instancias que mediaban y creaban consensos sociales y proyectos de vida en com\u00fan, que solo pod\u00edan surgir de la acci\u00f3n de las propias comunidades.<\/p>\n<p>Como s\u00e9 que todo esto es novedoso, y para darme a entender: un <em>ethos<\/em> es el producto de millones de iniciativas, que van siendo integradas en un vivir com\u00fan. A ese vivir com\u00fan existente, generado por la sociedad civil, es el que la iglesia religadora, cada religi\u00f3n que es la instancia de mediaci\u00f3n en\/de cada momento hist\u00f3rico, es el que considera el deseado por Dios: este es el orden, lo ha sido siempre. Y si la iglesia religadora tiene el concepto de la historicidad, sabe que el nuevo <em>ethos<\/em> es consecuencia del \u00absigno de los tiempos\u00bb. El nuevo <em>ethos<\/em> emergente es <em>Gesta Dei per francos<\/em>. Donde es el hacer de los francos lo que es proclamado <em>gesta Dei<\/em>.<\/p>\n<p>Parad\u00f3gicamente, ese Hegel que sabe que han sido siempre las religaciones las instancias de mediaci\u00f3n con consciencia de eticidad, en el apartado precitado de <em>La Enciclopedia<\/em>, considera que no puede ser la iglesia Cat\u00f3lica la que realizara la tarea religadora, porque, dec\u00eda, era una instancia que por voluntad propia se manten\u00eda externa a la sociedad; y Hegel apelaba a la teolog\u00eda de la transustanciaci\u00f3n como modelo teol\u00f3gico que expresa o muestra o produce una estructura eclesi\u00e1stica \u00abexternalista\u00bb respecto de la sociedad civil. Pero en otros momentos, era consciente de que la religiosidad protestante era subjetivista, pietista, individualista y esto le imped\u00eda convertirse en fuerza \u00e9tica: en instancia mediadora de la g\u00e9nesis de una nueva eticidad. Lo cierto es que la \u00faltima eticidad generada mediante instancias que posibilitaban la interacci\u00f3n en conflicto, y el acuerdo, fue el Barroco cat\u00f3lico.<\/p>\n<p>El libro del maestro Kuri Camacho nos explica cu\u00e1l es la filosof\u00eda y la teolog\u00eda de la punta de lanza del intelectual org\u00e1nico capaz de ser mediador organizador de las fuerzas sociales cuya actividad genera la nueva eticidad y nos las muestra en acci\u00f3n, acci\u00f3n hist\u00f3rica, en una parte del mundo del XVI, el XVII, y mediados del XVIII, Nueva Espa\u00f1a. 14 fil\u00f3sofos, todos ellos novo hispanos, son presentados a trav\u00e9s de la explicaci\u00f3n de su pensamiento, de ra\u00edz suareciana.<\/p>\n<p>En pol\u00edtica, el concepto eticidad est\u00e1 desaparecido. Casi. Por supuesto, esto, este concepto, es lo que se cuece en la peque\u00f1a tradici\u00f3n praxeol\u00f3gica marxista, Antonio Labriola, Antonio Gramsci, Georg Luk\u00e1cs, Ernst Bloch&#8230; ellos s\u00ed se manejan con la noci\u00f3n de eticidad y creaci\u00f3n de culturas de vida cotidiana. &#8230;en estos intelectuales, varios \u2013me dejo alguno, Karel Kosik, Karl Korsch\u2026\u2013, y en un solo partido, en el que una parte de la direcci\u00f3n del mismo s\u00ed se manejaba con esa noci\u00f3n, s\u00ed ten\u00eda consciencia te\u00f3rica de esa noci\u00f3n: el PC italiano. Los dem\u00e1s, no nos manej\u00e1bamos con esa noci\u00f3n. No ve\u00edamos que la cultura civilizaci\u00f3n existente era la eticidad org\u00e1nica que produc\u00eda y reproduc\u00eda el capitalismo. Llegamos a donde llegamos, y con toda dignidad, pero hasta ah\u00ed lleg\u00f3 la marea&#8230;<\/p>\n<p>Un \u00faltimo apunte: en la cultura laica e inmanentista, la m\u00eda, suele darse por supuesto que cuanto m\u00e1s contempor\u00e1neo es el pensamiento, m\u00e1s clara est\u00e1 la noci\u00f3n de libertad, y cuanto m\u00e1s pr\u00f3ximo a la ciencia es el mismo, y m\u00e1s desarrollada est\u00e1n las ciencias, m\u00e1s capacidad de comprender la libertad existe, m\u00e1s libertad hay. Es un prejuicio. Son los momentos hist\u00f3ricos en los que la sociedad se encuentra en colosal cambio, los que revelan a la experiencia de la consciencia la constante transformaci\u00f3n social humana como consecuencia de su praxis libre. En esos periodos, la experiencia de la consciencia de libertad es elaborada desde las formas de consciencia existentes. Es lo acaecido en el XVI, o lo que Benjamin Farrington explica respecto del pensamiento jonio. Sin embargo, en periodos de gran estabilidad, como consecuencia de que el orden del mundo \u00e9tico existente permite vivir a las mayor\u00edas, de una u otra forma, aunque haya un gran desarrollo cient\u00edfico, esto no opera como motor de consciencia de libertad, e incluso puede obrar a contrario. La segunda mitad del siglo XIX, periodo de un prodigioso desarrollo cient\u00edfico en qu\u00edmica org\u00e1nica, en biolog\u00eda, en fisiolog\u00eda, en sicolog\u00eda etc, es un ejemplo de ello. Grandes cient\u00edficos como Moleschott, gran fisi\u00f3logo, y genial qu\u00edmico org\u00e1nico, materialista y ateo, afirm\u00f3 que la acci\u00f3n humana no depend\u00eda de otra cosa sino de las reacciones qu\u00edmicas producidas por los alimentos comidos: el hombre es lo que come. La libertad es una ficci\u00f3n. Otro gran cient\u00edfico de la misma opini\u00f3n, fue Carl Vogt, tambi\u00e9n lo fue Louis Buchner, e incluso, hasta donde recuerdo a partir de lecturas muy antiguas, el mismo Liebig sostuvo ideas semejantes, que quiz\u00e1 atemper\u00f3 con los a\u00f1os. Grandes qu\u00edmicos org\u00e1nicos que negaban la libertad, consideraban que el hacer del ser humano era un determinismo qu\u00edmico org\u00e1nico, y que quer\u00edan sustituir al Se\u00f1or del Tri\u00e1ngulo, por el Hex\u00e1gono qu\u00edmico como Se\u00f1or. En la misma l\u00ednea animalizadora y negadora de la libertad estuvo Haeckel y su versi\u00f3n biologicista del darwinismo aplicado a la humanidad. El mundo burgu\u00e9s complaciente daba esta experiencia seg\u00fan la cual todo iba bien y hablar de libertad era un peligro in\u00fatil, y la ciencia, por s\u00ed misma, no la combat\u00eda.<\/p>\n<p>A se\u00f1alar que Karl Marx siempre estuvo frontalmente en contra de estas insensateces.<\/p>\n<p>Una \u00faltima referencia a la obra ya indirectamente citada <em>El asalto a la Raz\u00f3n<\/em>, de Georg Luk\u00e1cs, obra en la que se estudia la evoluci\u00f3n del pensamiento filos\u00f3fico burgu\u00e9s que pone las condiciones intelectuales de elaboraci\u00f3n de las ideolog\u00edas reaccionarias, y del pensamiento fascista. Esta obra es criticada porque en ella se habla de la decadencia del pensamiento burgu\u00e9s presente, debido a que, seg\u00fan el autor, en ese pensamiento la Raz\u00f3n est\u00e1 puesta en crisis, si no es, directamente, negada. Algo que Luk\u00e1cs dice que ocurre tras Hegel. Despu\u00e9s del cual la Raz\u00f3n entra en crisis. Antes de todo reproche a Luk\u00e1cs, conveniente ser\u00eda saber qu\u00e9 entiende \u00e9l por Raz\u00f3n. No vaya a ser que lleve raz\u00f3n con el asunto de la Raz\u00f3n, y lo que \u00e9l est\u00e9 asentando como tesis es que, con la dominaci\u00f3n generada por el mundo burgu\u00e9s en el poder, la noci\u00f3n de Historicidad ontol\u00f3gica del ser humano \u2013Raz\u00f3n\/<em>Vernunft\u2013<\/em>, esto es, la noci\u00f3n de la absoluta soberan\u00eda praxico \u00e9tica del ser humano, haya sido puesta en duda, ocultada y negada por las filosof\u00edas que se inspiran directamente, sin mediaci\u00f3n, en ciencias positivas, por la econom\u00eda, la sociolog\u00eda, los estructuralismos cient\u00edficos y filos\u00f3ficos, y por las hip\u00f3tesis heur\u00edsticas que muchos cient\u00edficos naturales bi\u00f3logos, neur\u00f3logos, etc. manejan para explicar al ser humano como ente animal biol\u00f3gico, cuyo comportamiento es innatista, instintivo, preconstituido gen\u00e9ticamente, biol\u00f3gicamente. Esto es, no hist\u00f3rico, no capaz de dotarse de una nueva, diferente eticidad, puesto que no es un ser pr\u00e1xico. Recordemos que \u00abRaz\u00f3n\u00bb, es la noci\u00f3n que explica que el ser humano posee la capacidad \u2013Raz\u00f3n\u2013 de autocrearse constantemente, porque es un ser social que se autogenera pr\u00e1xicamente a s\u00ed mismo y est\u00e1 en constante cambio hist\u00f3rico. No se puede estar defendiendo la posibilidad, y la conveniencia, del cambio humano, la conveniencia de crear una alternativa de civilizaci\u00f3n, la posibilidad de la revoluci\u00f3n, esto es la historicidad ontol\u00f3gica humana, historicidad sobre la que nos otorga consciencia -autoconsciencia-, o cuya autoconsciencia denominamos \u00abRaz\u00f3n\/<em>Vernunft<\/em>\u00bb y considerar, a la par, equivocado el juicio cr\u00edtico de Luk\u00e1cs, la denuncia de tantos intentos de biologizar, de zoologizar el comportamiento humano, deterministamente <em>ad maiorem gloriam<\/em> del capitalismo existente. Que es a lo que Luk\u00e1cs denomina \u00abasalto a la Raz\u00f3n\u00bb. Est\u00e1 claro, \u00abes un hecho\u00bb o \u00abuna evidencia emp\u00edrica\u00bb que las ciencias del siglo XX, tanto las sociales como la biol\u00f3gicas, en gran parte, elaboraron programas que han tratado de confutar, sin \u00e9xito, el car\u00e1cter ontol\u00f3gico social e hist\u00f3rico pr\u00e1xico del ser humano. La ontolog\u00eda del ser social, que es ontolog\u00eda hist\u00f3rico pr\u00e1xica. En la medida en que se han empleado en tal sentido en el estudio del ser humano, se han metido en callejones sin salida, y han hecho apolog\u00eda del mundo existente. Hasta aqu\u00ed, creo que la tesis de Luk\u00e1cs es irrebatible. Ellos son los \u00ab<em>confutatis, maledictis\/Flammis acribus addictis<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>M\u00e1s matizada, con m\u00e1s cautela quiz\u00e1, conviene establecer la relaci\u00f3n entre el nazi fascismo y estas corrientes cient\u00edficas y filos\u00f3ficas. Y este es un segundo aspecto de su tesis. Creo que s\u00ed se puede afirmar lo siguiente. Las filosof\u00edas que extraen conclusiones inmediatas de las ciencias biol\u00f3gicas, para explicar el ser social humano, los cient\u00edficos que se manejan con hip\u00f3tesis heur\u00edsticas del tenor de las que he citado, cuando proponen sus deterministas hip\u00f3tesis explicativas, han sido, son, mucho m\u00e1s importantes, fundamentales, como condici\u00f3n indispensable para la elaboraci\u00f3n de las ideolog\u00edas de extrema derecha nazi, biologicistas, racistas, supremacistas, aristocratizantes y exterminadoras de la democracia, de la que lo fue la pretendida influencia de la obra de un fil\u00f3sofo marginal, solo conocido una vez ya muerto, un fil\u00f3sofo, extremamente reaccionario, y aristocratizante, pero, a la postre, mit\u00f3mano y grandilocuente, cuya obra fue de escritura literariamente brillante pero hojarasca sin fundamento: Nietzsche. Autor que hoy, sigue siendo le\u00eddo marginalmente en algunas clases de las facultades de filosof\u00eda, pero no es el fil\u00f3n fundamental del pensamiento supremacista, racista, reaccionario exterminista de la democracia y las libertades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Nota<\/strong><\/p>\n<p><sup>1<\/sup> En este texto he procurado evitar todo tipo de cita textual si bien s\u00ed doy el nombre del autor de cuya obra tomo ideas. Aqu\u00ed sin embargo, por tratarse del m\u00e1s grande fil\u00f3sofo de todos los tiempos, si va la cita: \u00abEs por tanto, la virtud un h\u00e1bito (uso\/ \u0395\u03be\u03b9\u03c2) selectivo, que consiste en ser un t\u00e9rmino medio relativo a nosotros, determinado por la Raz\u00f3n (logos\/ \u039b\u03bf\u03b3\u03c9) y por aquello por lo cual decidir\u00eda el hombre prudente (\u03c6\u03c1\u03bf\u03bd\u03b9\u03bc\u03bf\u03c2). Aristoteles, <em>\u00c9tica Nicom\u00e1quea<\/em>, 1106 b, 1107 a. Libro ll. Ed. Centro de estudios pol\u00edticos y constitucionales, Madrid, 1999, Biling\u00fce, p\u00e1g. 28. En Ed. Gredos, p\u00e1g. 171.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A prop\u00f3sito del libro del maestro Ram\u00f3n Kuri Camacho, que se lee en seminario virtual El barroco jesuita novohispano, la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13665,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-13664","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13664","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13664"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13664\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13665"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13664"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13664"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13664"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}