{"id":1376,"date":"2010-03-24T00:00:00","date_gmt":"2010-03-24T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1376"},"modified":"2020-02-21T17:35:56","modified_gmt":"2020-02-21T16:35:56","slug":"la-segunda-arista-de-la-concepcion-marxista-del-mundo-la-dialectica-y-la-metodologia-de-marx-tercera-aproximacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1376","title":{"rendered":"La segunda arista de la concepci\u00f3n marxista del mundo. La dial\u00e9ctica y la metodolog\u00eda de Marx (Tercera aproximaci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985), 25 a\u00f1os despu\u00e9s. Materiales en la red<\/p>\n<p>LA SEGUNDA ARISTA DE LA CONCEPCI\u00d3N MARXISTA DEL MUNDO. LA DIAL\u00c9CTICA Y LA METODOLOG\u00cdA DE MARX (TERCERA APROXIMACI\u00d3N).<\/p>\n<p>Hab\u00eda sido la posici\u00f3n \u201cde los sem\u00e1nticos norteamericanos en 1939, luchando desesperadamente porque Roosevelt no entrara en guerra contra los nazis arguyendo que el concepto fascismo no es operativo porque no es verificable la proposici\u00f3n \u201cx es fascista\u201d\u201d. Todo ello, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, era ya pura lucha de clases, no una simple diferencia cient\u00edfico-anal\u00edtica entre dos aspiraciones enfrentadas.<\/p>\n<p>Con esas palabras finalizaba su respuesta a una documentada y aguda pregunta de un asistente a su conferencia de 1973 sobre la dial\u00e9ctica impartida en la Facultad de Derecho de la Aut\u00f3noma de Barcelona [1]. A\u00f1os m\u00e1s tarde, en sus clases de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales, en seminarios y clases de doctorado, volver\u00eda reiteradamente sobre el tema.<\/p>\n<p>La metodolog\u00eda de Marx ocupar\u00eda un lugar destacado en las clases de metodolog\u00eda de 1983-1984 [2]. Aunque ten\u00eda mucha relaci\u00f3n con la escuela hist\u00f3rica en temas de m\u00e9todo y concepci\u00f3n de la ciencia econ\u00f3mica, Sacrist\u00e1n cre\u00eda que era mejor comentar aisladamente las reflexiones de Marx.<\/p>\n<p>\u201cA pesar de que, como veremos, creo que tendr\u00e9 ocasi\u00f3n de documentarlo, hay un parentesco de \u00e9poca muy intenso entre Marx y la escuela hist\u00f3rica, no los puedo asimilar porque, a diferencia de la escuela hist\u00f3rica, Marx ha apreciado mucho, al mismo tiempo, a la econom\u00eda cl\u00e1sica inglesa. Comparte [\u2026] muchas ambiciones de la escuela hist\u00f3rica pero no comparte su desprecio por Smith y Ricardo sino que los aprecia grandemente. De modo que su obra tiene las dos motivaciones\u201d.<\/p>\n<p>La actitud metodol\u00f3gica marxiana hab\u00eda cambiado bastante en el curso de su vida intelectual. En los a\u00f1os cuarenta, cuando inici\u00f3 sus estudios econ\u00f3micos profundos, la primera reacci\u00f3n de Marx fue de rechazo de la econom\u00eda cl\u00e1sica, como simult\u00e1neamente estaba haciendo la escuela hist\u00f3rica. Un rechazo no s\u00f3lo te\u00f3rico, que ten\u00eda claramente una componente no cient\u00edfica, moral, no te\u00f3rica.<\/p>\n<p>\u201cPor ejemplo, cuando reprocha a los ricardianos lo que llama &#8216;infamia de la econom\u00eda pol\u00edtica&#8217;, entendiendo por infamia la utilizaci\u00f3n de cifras medias y estad\u00edsticas. Este joven Marx de 1843-1844, y hasta 1845, piensa que la utilizaci\u00f3n de cifras medias y estad\u00edsticas es una manera de encubrir sufrimiento social de los grupos sociales m\u00e1s desprovistos. En cambio, como es sabido, luego, en su \u00e9poca madura, sus principales intentos de establecer teoremas econ\u00f3micos se refieren precisamente a cifras medias, a tasas medias\u201d.<\/p>\n<p>Hab\u00eda habido, pues, un cambio importante en el curso del desarrollo intelectual de Marx sobre lo qu\u00e9 era hacer ciencia, qu\u00e9 era generar ciencia social.<\/p>\n<p>Lo mismo hab\u00eda ocurrido con el programa metodol\u00f3gico expl\u00edcito de Marx en el que hab\u00edan actuado, en forma no siempre armonizada se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, varias influencias. Estaba, por una parte, la influencia de Hegel; estaba, por otra parte, la influencia de la escuela joven-hegeliana y, por \u00faltimo, estaba la evidente influencia de la econom\u00eda cl\u00e1sica, de la ciencia en su sentido usual. Estas hab\u00edan sido las tres ideas de m\u00e9todo, incluso las tres ideas distintas de ciencia, con las que Marx hab\u00eda trabajado.<\/p>\n<p>Exist\u00edan dos lugares cl\u00e1sicos, no demasiado f\u00e1ciles en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n, para hacerse idea de las posiciones de Marx acerca del m\u00e9todo en econom\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cUno de esos lugares es la introducci\u00f3n que escribi\u00f3 en 1857, y que no public\u00f3, a la Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, que es su primera obra importante en econom\u00eda, que es de 1859\u2026 El otro lugar cl\u00e1sico es el ep\u00edlogo a la segunda edici\u00f3n del libro I de El Capital; esta segunda edici\u00f3n es de 1873, mientras que la primera era de 1867\u201d.<\/p>\n<p>Para Sacrist\u00e1n los dos textos, en realidad, eran escritos muy complicados y enrevesados aunque el segundo no lo pareciese. El ep\u00edlogo a la 2\u00aa edici\u00f3n del libro I de El Capital [3] parec\u00eda claro. En su opini\u00f3n era tambi\u00e9n bastante liado y oscuro. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u201cPorque Marx est\u00e1 jugando sin darse cuenta en mi modesta opini\u00f3n con estos tres conceptos de m\u00e9todo distintos: el de m\u00e9todo cient\u00edfico en sentido hegeliano, que ahora comentar\u00e9 un poco si tengo tiempo, el de m\u00e9todo cient\u00edfico y ciencia en el sentido de los j\u00f3venes hegelianos y la idea de m\u00e9todo corriente en ciencia\u201d<\/p>\n<p>La idea hegeliana se encontraba en la \u201cIntroducci\u00f3n\u201d de 1857 en la afirmaci\u00f3n marxiana seg\u00fan la cual el m\u00e9todo cient\u00edfico deb\u00eda ir de lo abstracto a lo concreto, deb\u00eda subir de lo abstracto a lo concreto.<\/p>\n<p>\u201cSi ustedes reflexionan un poco acerca de c\u00f3mo usamos normalmente las palabras, eso de ascender de lo abstracto a lo concreto parece innatural. Estamos acostumbrados a pensar que lo abstracto est\u00e1 \u2018m\u00e1s alto\u2019 y que lo concreto es lo inmediato. Independientemente de como lo use Marx [\u2026] la idea es de Hegel, y Hegel es muy comprensible que lo pensara as\u00ed aunque a los que no somos idealistas absolutos nos parezca un disparate. Pero, en fin, desde el punto de vista de la Idea misma es muy consistente. Es la idea de que como todo el Ser para Hegel es de naturaleza ideal, entonces el pensamiento tiene la misma naturaleza que el Ser\u201d.<\/p>\n<p>Hegel, prosigue Sacrist\u00e1n, observa que cuando empezamos a comprender un fen\u00f3meno usamos generalmente ideas imprecisas. Cuando iniciamos el estudio cualquier objeto, por ejemplo, el Congo, el antiguo Congo belga, el Zaire,<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] cuando uno empieza a estudiar eso sin saber nada, lo primero que adquiere es una vaga idea de aquello: territorio en el que est\u00e1, \u00c1frica; puesto que se llama \u201cCongo\u201d debe tener que ver con el r\u00edo Congo, etc., y el progreso en el conocimiento es claro que va a desembocar en una progresiva concreci\u00f3n de lo que se conoce. Aquello va a adquirir detalles, materialidad, perfil; en cierto sentido, a hacerse m\u00e1s concreto. La vaga idea del Congo va a hacerse m\u00e1s concreta\u201d.<\/p>\n<p>La descripci\u00f3n hegeliana se pod\u00eda admitir si uno admit\u00eda un prejuicio previo idealista: que lo general es vago, que la primera idea que uno ten\u00eda de este Congo, que para Sacrist\u00e1n era vaga, era ya un concepto general. Esto era un juicio de Hegel que no ten\u00eda por qu\u00e9 convencer. A \u00e9l no le convenc\u00eda.<\/p>\n<p>\u201cEn mi opini\u00f3n, lo que habr\u00eda que decir sobre este ejemplo es que cuando uno va conociendo el Congo ex-belga o el ex-Congo belga, primero tiene una idea vaga y va adquiriendo una idea precisa, pero \u201cabstracto\u201d y \u201cconcreto\u201d estamos acostumbrados a usarlos de otro modo. Abstracto consideramos, por ejemplo, el t\u00e9rmino \u201cbondad\u201d y concreto consideramos el conocimiento de una persona buena, individual. Eso es a lo que estamos acostumbrados y no a que la idea bondad sea m\u00e1s vaga que el conocimiento de un hombre en particular. Lo que ser\u00e1 vago es cuando conozcamos a ese hombre en particular sin saber mucho de \u00e9l, si es bueno o malo, si es listo o tonto\u201d.<\/p>\n<p>Sea como fuere, volviendo a Hegel, el autor de la Ciencia de la L\u00f3gica se\u00f1alaba que puesto que el pensamiento era de la misma naturaleza que el Ser, o \u00e9ste era de la misma naturaleza del pensamiento de acuerdo con su idealismo filos\u00f3fico, el Ser mismo deb\u00eda moverse del mismo modo:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] que lo primero que hay en el Ser es una idea general y que el Ser va evolucionando por v\u00eda de negaciones y contradicciones y mediaciones hasta adquirir concreci\u00f3n. En el sistema de Hegel se parte de la idea en s\u00ed, sin ninguna cualificaci\u00f3n; de esa idea se pasa a su negaci\u00f3n, la Nada; de la s\u00edntesis del Ser, de la idea de Ser pura, y de la idea de Nada, se obtiene la idea de devenir, de cosas que cambian. As\u00ed va construyendo una serie de conceptos cada vez menos generales, cada vez m\u00e1s concretos. De aqu\u00ed que para \u00e9l tenga sentido decir que el m\u00e9todo consiste en pasar de lo abstracto a lo concreto\u201d.<\/p>\n<p>En una ciencia muy te\u00f3rica, como la f\u00edsica por ejemplo, se estar\u00eda dispuesto a afirmar que, m\u00e1s bien, lo real era lo contrario a lo apuntado por Hegel: conocer consiste realmente en pasar de lo concreto a lo cada vez m\u00e1s abstracto, de una experiencia concreta, directa, a conceptos f\u00edsicos que no ten\u00edan ni siquiera en muchos casos correlato sensible. La concepci\u00f3n hegeliana era la inversa<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] y tiene naturalmente su respetabilidad en una l\u00ednea emparentada con la escuela hist\u00f3rica; a saber, que tras ella se vislumbra una verdadera vocaci\u00f3n por el conocimiento de lo concreto, de lo particular, cosa que en cambio estaba excluida, y suele estar excluida, en la filosof\u00eda de la ciencia corriente\u201d.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda de la ciencia tradicional profesaba un lema: &#8216;non est scientia de particularibus&#8217;, no hacemos ciencia de las cosas singulares, con lo que se consideraba que el conocimiento hist\u00f3rico no pod\u00eda ser un conocimiento cient\u00edfico. En cambio, tanto la escuela hist\u00f3rica como Hegel ten\u00edan precisamente como ideal gnoseol\u00f3gico el conocimiento de lo singular hist\u00f3rico<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] singular no el sentido de individuo humano necesariamente, aunque tambi\u00e9n en ese sentido, sino en el sentido de singularidad hist\u00f3rica no repetible. Pues, por ejemplo, el Imperio romano o la democracia ateniense, o las ciudades del norte de Europa de la Edad Media, por mencionar t\u00edtulos de investigaciones c\u00e9lebres\u201d.<\/p>\n<p>En un plano metodol\u00f3gico, la dial\u00e9ctica hegeliana, esta concepci\u00f3n metodol\u00f3gica que luego hab\u00eda tenido tanta influencia en Marx y en otros autores, se entend\u00eda como un proceso, real y mental al mismo tiempo, que ten\u00eda un ritmo tri\u00e1dico, la conocida sucesi\u00f3n de tesis, ant\u00edtesis y s\u00edntesis que se aplicaba en cualquier campo.<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] Luego, en un plano l\u00f3gico, menos Hegel que alguno de sus continuadores, principalmente Engels, en ese campo intentaron codificarla en unas cuantas leyes, principalmente tres, de las cuales dos sobre todo ten\u00edan valor l\u00f3gico: la ley del paso de la cantidad a la cualidad, es decir, la idea de que un cambio de cualidad es s\u00f3lo el resultado de la acumulaci\u00f3n de cambios cuantitativos, y la idea de negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n que es la misma idea de tesis, ant\u00edtesis y s\u00edntesis, pero que en la versi\u00f3n de negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n, por una parte, es de muy f\u00e1cil aplicaci\u00f3n, y, por otra parte, ha sido constantemente ejemplificada con ejemplos muy lamentables, de muy poco inter\u00e9s explicativo, entre los que hay que contar el del grano de cebada de Engels. La idea, por ejemplo, de que interpretar el crecimiento de un pie de cebada de una planta a partir del grano que es la semilla es describir un proceso de negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n porque la siembra del grano, su destrucci\u00f3n en la tierra, ser\u00eda la negaci\u00f3n del grano, y el crecimiento posterior de la planta ser\u00eda la negaci\u00f3n de esa muerte, es decir, la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n del grano\u201d.<\/p>\n<p>La opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n era que este tipo de consideraciones se parec\u00edan mucho a esquemas caracter\u00edsticos de la filosof\u00eda tradicional. Eran met\u00e1foras, simples met\u00e1foras, interesantes met\u00e1foras en algunos casos, y no m\u00e9todos ni l\u00f3gica. Recog\u00edan experiencia cotidiana precient\u00edfica, como hab\u00edan hecho los pares de conceptos de gran parte de la metaf\u00edsica tradicional.<\/p>\n<p>\u201cPor ejemplo, la explicaci\u00f3n aristot\u00e9lica del cambio aludiendo al hecho de que los cuerpos son compuestos de potencia y acto. En la f\u00edsica y en la ontolog\u00eda aristot\u00e9lica se explica que un cuerpo cambia diciendo que todo ente, todo cuerpo finito, es un compuesto de parejas de factores, materia-forma, esencia-accidente<strong>, <\/strong>y tambi\u00e9n potencia y acto. Entonces que un cuerpo pase de un estado (A) a un estado (B) consiste en que el estado B, que estaba en potencia en \u00e9l, actualiza A\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 valor explicativo ten\u00eda una conceptuaci\u00f3n de este tipo? Ninguno en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n. Lo que hac\u00eda era codificar en un lenguaje especial experiencia cotidiana no cient\u00edfica, experiencia directa, no trabajada. Eran met\u00e1foras, no eran expresiones que tuvieran ning\u00fan valor explicativo, puras descripciones de experiencia o de pensamiento cotidiano preanal\u00edtico, que pod\u00edan tener, desde luego, \u201cmucha calidad literaria y hasta po\u00e9tica\u201d.<\/p>\n<p>En el caso de la metodolog\u00eda de Marx se cruzaban muchos motivos de dificultad. Marx parec\u00eda un autor muy f\u00e1cil pero era, en cambio, un autor muy dif\u00edcil, \u201csobre todo en el plano de an\u00e1lisis de m\u00e9todo precisamente por su oscuridad\u201d.<\/p>\n<p>\u201cHay autores que est\u00e1n, por as\u00ed decirlo, por encima de sus conceptos, los dominan, los manejan bien, y otros que est\u00e1n por debajo. Marx es un caso claro de esto \u00faltimo. Un autor rebasado por su propio programa intelectual por un lado, y a menudo confundido en sus tomas de posici\u00f3n filos\u00f3ficas por sus m\u00faltiples herencias [\u2026] sin que \u00e9l se d\u00e9 cuenta, est\u00e1n jugando tres conceptos de ciencia y de m\u00e9todo diferentes: el hegeliano de ciencia como saber absoluto, como saber irrefutable, que es, para empezar, todo lo contrario del concepto moderno de ciencia\u201d [4].<\/p>\n<p>En segundo lugar, despu\u00e9s de la influencia hegeliana, estaba en Marx un concepto de ciencia que podr\u00eda llamarse joven-hegeliano, que entend\u00eda por actividad cient\u00edfica la cr\u00edtica, no construcciones te\u00f3ricas, sino cr\u00edtica de datos y tambi\u00e9n de la literatura, de la bibliograf\u00eda, que es lo que hab\u00edan hecho los j\u00f3venes hegelianos. Este concepto de ciencia estuvo muy presente en el joven Marx.<\/p>\n<p>\u201cCuando empieza a trabajar en econom\u00eda, lo que \u00e9l busca es escribir una cr\u00edtica de la econom\u00eda. Luego, con el paso del tiempo, se le va imponiendo otra noci\u00f3n de ciencia, la corriente, la tercera de sus ideas de ciencia, la que \u00e9l ha heredado de los cl\u00e1sicos de la econom\u00eda pol\u00edtica, principalmente de Smith y Ricardo, y en gran parte tambi\u00e9n de algunos cient\u00edficos naturales, principalmente de Darwin y de [Justus von] Liebig, el bioqu\u00edmico\u201d.<\/p>\n<p>La tercera idea de ciencia presente en Marx, la idea corriente de ciencia por as\u00ed decirlo, fue ganando importancia en su pensamiento hasta el punto de que en su obra madura, El Capital, remarcaba el que fuera su traductor castellano, la idea de cr\u00edtica s\u00f3lo est\u00e1 en el subt\u00edtulo, no est\u00e1 en el t\u00edtulo.<\/p>\n<p>\u201cAl principio de su proyecto cient\u00edfico lo que Marx quer\u00eda escribir era una cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica; al final lo que ha escrito es un libro llamado El Capital, y s\u00f3lo debajo, y en letra m\u00e1s peque\u00f1a, Cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica, que es un buen indicador de como una noci\u00f3n normal de ciencia va domin\u00e1ndole las ideas joven-hegelianas y hegeliana de ciencia\u201d.<\/p>\n<p>El Capital mismo ten\u00eda estos tres tipos de literatura, de dificultad diferente: unos primeros cap\u00edtulos muy hegelianos, dif\u00edciles de leer, pesados, y en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n, \u201cen gran parte in\u00fatiles\u201d. Luego, cap\u00edtulos de tipo hist\u00f3rico: \u201cpredominantemente emp\u00edricos, muy lisos y buenos de leer\u201d; los cap\u00edtulos sobre la historia de la jornada de trabajo, por ejemplo. Finalmente, un n\u00facleo m\u00e1s te\u00f3rico en el sentido moderno de la palabra, \u201cno hegeliano sino construido con las t\u00e9cnicas y los m\u00e9todos habituales de la ciencia\u201d.<\/p>\n<p>[\u201c\u2026] Pero todo eso es el reflejo de una larga evoluci\u00f3n que empieza por algo que supongo que coment\u00e9, por el rechazo de la econom\u00eda de mercado, considerando una \u00bbinfamia\u201d incluso las tasas medias, las cifras medias y que termina, en cambio, en unos intentos muy apasionados, pero que no cuajaron, de matematizaci\u00f3n de su teor\u00eda. Empieza por pedir a sus amigos matem\u00e1ticos que intenten matematizar lo que \u00e9l est\u00e1 escribiendo, sobre todo a un matem\u00e1tico ingl\u00e9s que fue muy amigo de \u00e9l, Samuel Moore, pero \u00e9ste le contesta que con los procedimientos matem\u00e1ticos de la \u00e9poca no le parec\u00eda posible, y luego intentando \u00e9l mismo hacerse con un instrumental matem\u00e1tico que le permitiera hacer el trabajo a \u00e9l, que a eso responden sus estudios de vejez sobre c\u00e1lculo infinitesimal\u201d.<\/p>\n<p>Partiendo de todo ello, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda significar entonces dial\u00e9ctica en Marx, se pregunta Sacrist\u00e1n? Su parentesco con la escuela hist\u00f3rica: lo que se ve como aspiraci\u00f3n de conocimiento, como producto de conocimiento, es un concreto hist\u00f3rico, no leyes generales sino un conocimiento historizado, individualizado, singularizado. Pero exist\u00eda, en todo caso, una diferencia importante entre Marx y la escuela hist\u00f3rica,<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] la escuela hist\u00f3rica piensa que ese conocimiento individualizado, historizado, no se debe obtener con procedimientos cient\u00edficos corrientes, no se debe obtener con los procedimientos deductivos e inductivos de la econom\u00eda cl\u00e1sica. En cambio, Marx [\u2026] piensa que incluso el conocimiento concreto no se puede adquirir m\u00e1s que con los m\u00e9todos corrientes en ciencia, los de la econom\u00eda cl\u00e1sica, como lo muestra el hecho de que en su vejez est\u00e9 intentando matematizar su propia teor\u00eda. Es decir, Marx no es, por as\u00ed decirlo, un historicista ortodoxo, pero tiene con la escuela hist\u00f3rica ese parentesco de considerar que el buen conocimiento econ\u00f3mico es conocimiento social general. Desde el punto de vista de las materias es, a la vez, sociol\u00f3gico, institucional, pol\u00edtico, hist\u00f3rico, y es individualizado, historizado\u201d.<\/p>\n<p>Este era el primer elemento de la noci\u00f3n marxiana de dial\u00e9ctica en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n. Quedaba otro. Para documentarlo era un buen texto el ep\u00edlogo a la segunda edici\u00f3n del libro I de El Capital. Marx distingue aqu\u00ed, bastante acertadamente en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n, entre m\u00e9todo de investigaci\u00f3n y m\u00e9todo de exposici\u00f3n: para investigar, no hay m\u00e1s m\u00e9todos que los conocidos: deducci\u00f3n, inducci\u00f3n, observaci\u00f3n, an\u00e1lisis, pero, en cambio, la exposici\u00f3n era cosa distinta si en ella uno consegu\u00eda, se\u00f1ala Marx, recordaba Sacrist\u00e1n, que el material se organice de tal forma que pareciese vivo, que pareciese reflejar la vida que ten\u00eda el objeto.<\/p>\n<p>A un lector poco prevenido, prosigue Sacrist\u00e1n, puede darle la impresi\u00f3n de que esta consideraci\u00f3n era un simple artificio. De hecho, eso era lo que reprobaban sus cr\u00edticos al estilo dial\u00e9ctico marxiano. En opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n:<\/p>\n<p>\u201cEste argumento de Marx me parece de inter\u00e9s porque implica la confesi\u00f3n de que para investigar no hace falta dial\u00e9ctica, si por dial\u00e9ctica hay que entender algo distinto de los m\u00e9todos corrientes de la ciencia; para investigar, dice \u00e9l, basta con obtener los hechos, analizarlos, compararlos y ordenarlos te\u00f3ricamente, que eso es todo lo que hace una teor\u00eda cient\u00edfica. Entonces, \u00bfqu\u00e9 es la dial\u00e9ctica? \u00bfQu\u00e9 es ese modo de exposici\u00f3n que viene despu\u00e9s que se han ordenado los hechos? En mi opini\u00f3n, eso es entonces algo, desde el punto de vista cient\u00edfico, sobrea\u00f1adido, por as\u00ed decirlo, innecesario, innecesario en alg\u00fan sentido de necesario, pero que, en cambio, Marx, por alguna raz\u00f3n, sostiene todav\u00eda como necesario en esta defensa frente a sus cr\u00edticos positivos, los cr\u00edticos que le elogian el libro\u201d.<\/p>\n<p>Lo dial\u00e9ctico resultaba ser en el caso de Marx un atributo del producto m\u00e1s que un m\u00e9todo o una l\u00f3gica. \u00bfQu\u00e9 era, pues, la dial\u00e9ctica marxiana en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n?<\/p>\n<p>\u201cDial\u00e9ctica es una cierta manera de ser del producto intelectual consistente en su globalidad, como en el caso de la escuela hist\u00f3rica, en el hecho de que es autoexplicado, autocontenido, no tiene explicaciones ex\u00f3genas, tiene un elemento de historicidad, de singularizaci\u00f3n del objeto, \u201cel capitalismo\u201d, como en el caso de Sombart, o El Capital, que en el fondo quiere decir lo mismo\u201d.<\/p>\n<p>Rasgos que, en alguna medida, emparentaban el producto dial\u00e9ctico con el producto art\u00edstico, un producto que intentaba reflejar una entidad individualizada, contenida en s\u00ed misma, y en su proceso, en su historicidad, en su dinamicidad.<\/p>\n<p>\u201cRepito una vez m\u00e1s por cargo de conciencia, por no confundir las cosas al comparar demasiado, que en el caso de Marx hay esta gran diferencia respecto de la escuela hist\u00f3rica, a saber, que ese trabajo se intenta conseguir con los m\u00e9todos habituales de la ciencia, con eso que \u00e9l llama \u201cm\u00e9todo de investigaci\u00f3n\u201d, y por tanto la cosa se distingue bastante del caso de la escuela hist\u00f3rica. Pero, en todo caso, esta idea de lo dial\u00e9ctico como una cualidad del producto final, con cierto parentesco con lo hist\u00f3rico y lo art\u00edstico, no es ni la idea de dial\u00e9ctica del marxismo convencional, que ve la dial\u00e9ctica como una l\u00f3gica, como un m\u00e9todo, que cuando se reduce a leyes da s\u00f3lo esas leyes que en mi opini\u00f3n son [\u2026] met\u00e1foras de la vida cotidiana: negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n, salto de la cantidad a la cualidad, etc.<\/p>\n<p>Tampoco eran pura vaciedad, pura verborrea, como tend\u00edan a se\u00f1alar algunos fil\u00f3sofos anal\u00edticos, Bunge entre ellos, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, sino que en su opini\u00f3n era un objetivo de conocimiento que cuando se lograba alcanzar consist\u00eda en un atributo del producto definible por su m\u00e1xima globalidad, como ya hab\u00eda visto Schumpeter, \u201cpor su car\u00e1cter de explicaci\u00f3n end\u00f3gena y por su visi\u00f3n principalmente din\u00e1mica del objeto\u201d.<\/p>\n<p>Anexo:<\/p>\n<p>En el turno de preguntas con las que Sacrist\u00e1n sol\u00eda cerrar todos los apartados del temario de Metodolog\u00eda, un estudiante le formul\u00f3 una interesante cuesti\u00f3n sobre metodolog\u00eda e ideolog\u00eda<\/p>\n<p>Has dicho que, como verdad general, no se pod\u00eda afirmar que hubiera relaci\u00f3n entre metodolog\u00eda e ideolog\u00eda, pero parec\u00eda que si bien no de una manera absoluta, acaso relativamente tal vez s\u00ed. \u00bfPiensas que hay alguna coincidencia?<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n cre\u00eda que se pod\u00eda afirmar que exist\u00edan parentescos, por as\u00ed decirlo, que exist\u00edan parentescos espirituales entre ciertas tendencias metodol\u00f3gicas y ciertas concepciones generales.<\/p>\n<p>\u201cSartre el fil\u00f3sofo existencialista que, como la mayor\u00eda de los fil\u00f3sofos tradicionales, no estaba muy atento a las ciencias positivas sino que hablaba un poco al margen de ellas, o mir\u00e1ndolas demasiado poco sin tener nunca la paciencia de seguirlas con detalle, ten\u00eda sus ideas sobre m\u00e9todo, enlazando la idea de m\u00e9todo con la idea de ideolog\u00eda, de concepci\u00f3n general, y en su tesis doctoral precisamente asienta esta proposici\u00f3n que a m\u00ed me parece literalmente muy falsa y hasta bastante ignorante: que una metodolog\u00eda anal\u00edtica es por naturaleza conservadora, propia de conservadores, mientras que la metodolog\u00eda natural de un cient\u00edfico o de un fil\u00f3sofo que no sea conservador, que sea reformador, revolucionario o radical, es por fuerza una metodolog\u00eda sint\u00e9tica, globalizadora\u201d.<\/p>\n<p>Tomada al pie de la letra, a \u00e9l le parec\u00eda una gran falsedad la tesis sartriana: por muy revolucionar\u00edsimo que sea un autor, si se pon\u00eda a hacer \u201cvisiones globales sin haber analizado nunca nada, aparte de revolucionario lo que va a ser es p\u00e9simo\u201d. Si no hac\u00eda ning\u00fan trabajo anal\u00edtico, si no elabora el detalle, el dato, el material, en vez de s\u00edntesis, lo que iba a conseguir eran s\u00f3lo frases vagas, imprecisas, muy generales, poco interesantes.<\/p>\n<p>\u201cTodos analizamos siempre, cualquiera que sea nuestra vocaci\u00f3n filos\u00f3fica o tendencia general, no digamos ya en cuestiones de an\u00e1lisis ling\u00fc\u00edstico o matem\u00e1tico que son simples instrumentos para cualquiera, sino tambi\u00e9n en las ciencias reales, en las ciencias emp\u00edricas, cuando se trata de analizar el material emp\u00edrico de que se dispone. Eso es una necesidad universal, igual si uno es rubio que si es moreno, y si es conservador que si no es conservador\u201d.<\/p>\n<p>La tesis le parec\u00eda, pues, falsa, inadecuada. En cambio, Sacrist\u00e1n estaba dispuesto a admitir que con esa afirmaci\u00f3n globalmente falsa Sartre estaba rastreando un hecho bastante m\u00e1s dif\u00edcil de precisar pero que podr\u00eda ser formulado as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201c[\u2026]el que un tipo de pensamiento, cient\u00edfico o pr\u00e1ctico, pol\u00edtico o moral, que de verdad se proponga tomar la realidad dada, no como un dato firme, inamovible, sino como un problema, como algo que \u00e9l quiere modificar, sin duda ser\u00e1 una mentalidad que tender\u00e1 a obtener visiones de conjunto, porque si se quiere cambiar algo, si se quiere cambiar una realidad parece necesario, adem\u00e1s de analizarla, que en esto se equivocaba Sartre en mi opini\u00f3n, parece necesario, repito, buscar al mismo tiempo una visi\u00f3n global de esa realidad\u201d.<\/p>\n<p>Si uno no se planteaba como problema el conjunto de la realidad social o cultural en la que vive, le bastaba con lo que un gran fil\u00f3sofo conservador, seguramente el principal fil\u00f3sofo conservador del siglo XX, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, Karl Popper [5], expresaba diciendo que el buen m\u00e9todo del pensamiento social, sobre todo del pensamiento pol\u00edtico, es lo que llama la &#8216;ingenier\u00eda social fragmentaria\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa palabra \u201cfragmentaria\u201d ah\u00ed es muy significativa. Efectivamente, si el conjunto de la realidad se toma como bueno, como dado, como algo que no hay que poner en discusi\u00f3n, entonces lo que hay que hacer es operar fragmentariamente sobre sus puntos malos, mejorar tal cosa, mejorar tal otra. En cambio, si uno, ya sea en el plano cient\u00edfico, ya sea en el plano pr\u00e1ctico, pol\u00edtico, arranca en cambio de un descontento respecto de la globalidad social, es natural que aspire a una visi\u00f3n global tambi\u00e9n y no s\u00f3lo a una visi\u00f3n fragmentaria. Pero una cosa es aspirar y otra es conseguirlo. Es decir, no siempre est\u00e1 garantizado que sobre un campo dado de la realidad uno pueda obtener una buena estampa total. De eso no hay nunca ninguna garant\u00eda. Por tanto, suponer que hay que identificar una voluntad cr\u00edtica, o una actitud cr\u00edtica ante la realidad necesariamente con una buena imagen del todo es demasiado pedir\u201d.<\/p>\n<p>Much\u00edsimas veces a la persona, ya sea te\u00f3rica, ya sea pr\u00e1ctica o pol\u00edtica, interesada en cambiar todo el contexto, finalizaba Sacrist\u00e1n, le ser\u00eda necesario \u201ccontentarse no ya con una buena imagen de todo el concepto sino m\u00e1s bien con una percepci\u00f3n intuitiva y un ideario moral\u201d, no siempre podr\u00e1 conseguir un buen cuadro sistem\u00e1tico. Pensar que eso no era problema, que eso siempre se pod\u00eda conseguir, era en su opini\u00f3n caracter\u00edstico del optimismo del fil\u00f3sofo<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] explicado por el hecho de que el fil\u00f3sofo casi nunca se sube las mangas y se pone a mirar c\u00f3mo est\u00e1 la sociolog\u00eda, c\u00f3mo est\u00e1 la psicolog\u00eda o la econom\u00eda, sino que los considera campos ya logrados y maduros y trabaja como si lo fuera.\u201d<\/p>\n<p>Eso, conclu\u00eda Sacrist\u00e1n, no estaba nada claro.<\/p>\n<p><strong>Notas:<\/strong><\/p>\n<p>[1] \u201cDe la dial\u00e9ctica\u201d. En: Manuel Sacrist\u00e1n, Sobre dial\u00e9ctica. El Viejo Topo, Matar\u00f3 (Barcelona), 2009, pp. 101-130.<\/p>\n<p>[2] Ibidem, pp. 205-217.<\/p>\n<p>[3] Fue traducido por el propio Sacrist\u00e1n para la edici\u00f3n castellana de El Capital en OME de Cr\u00edtica-Grijalbo. Aparece en OME 40.<\/p>\n<p>[4] La mejor aproximaci\u00f3n de Sacrist\u00e1n a las concepciones metacient\u00edficas de Marx puede verse en \u201cEl trabajo cient\u00edfico de Marx y su noci\u00f3n de ciencia\u201d. En M. Sacrist\u00e1n, Sobre Marx y marxismo, Icaria, Barcelona, 1983, pp. 317-367, en mi opini\u00f3n, uno de los mejores trabajos de filolog\u00eda y filosof\u00eda marxistas de Sacrist\u00e1n. Una grabaci\u00f3n de la conferencia base del art\u00edculo puede consultarse entre los materiales anexos de los documentales dirigidos por Xavier Juncosa, Integral Sacrist\u00e1n, El Viejo Topo, Barcelona, 2006.<\/p>\n<p>[5] Que era conservador, a\u00f1ad\u00eda Sacrist\u00e1n, en el sentido no s\u00f3lo de un estado de esp\u00edritu sino de haber sido Popper, \u201cahora [1984] ya es demasiado viejo\u201d, un consejero muy activo del partido conservador brit\u00e1nico durante toda su madurez.<\/p>\n<p><strong>Referencia Pr\u00f3logo:<\/strong><\/p>\n<p>El pr\u00f3logo de Sacrist\u00e1n en la red: <a href=\"http:\/\/archivo.juventudes.org\/node\/114\">http:\/\/archivo.juventudes.org\/node\/114<\/a><\/p>\n<p>Rebeli\u00f3n ha publicado este art\u00edculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985), 25 a\u00f1os despu\u00e9s. Materiales en la red<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>LA SEGUNDA ARISTA DE LA  CONCEPCI\u00d3N MARXISTA DEL MUNDO. LA DIAL\u00c9CTICA Y LA METODOLOG\u00cdA DE MARX (TERCERA APROXIMACI\u00d3N).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hab\u00eda sido la posici\u00f3n \u201cde los sem\u00e1nticos norteamericanos en 1939, luchando desesperadamente porque Roosevelt no entrara en guerra contra los nazis arguyendo que el concepto fascismo no es operativo porque no es verificable la proposici\u00f3n \u201cx es fascista\u201d\u201d. Todo ello, prosegu\u00eda Sacrist\u00e1n, era ya pura lucha de clases, no una simple diferencia cient\u00edfico-anal\u00edtica entre dos aspiraciones enfrentadas.<\/p>\n<p>Con esas palabras finalizaba su respuesta a una documentada y aguda pregunta de un asistente a su conferencia de 1973 sobre la dial\u00e9ctica impartida en la Facultad de Derecho de la Aut\u00f3noma de Barcelona [1]. A\u00f1os m\u00e1s tarde, en sus clases de Metodolog\u00eda de las ciencias sociales, en seminarios y clases de doctorado, volver\u00eda reiteradamente sobre el tema.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[868],"class_list":["post-1376","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general","tag-karl-marx"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1376","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1376"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1376\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1376"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1376"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1376"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}