{"id":13805,"date":"2023-05-28T05:00:03","date_gmt":"2023-05-28T04:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13805"},"modified":"2023-05-28T02:44:48","modified_gmt":"2023-05-28T01:44:48","slug":"entrevista-a-ricardo-robledo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13805","title":{"rendered":"Entrevista a Ricardo Robledo"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab<b>Los sucesos de Casas Viejas significaron la cristalizaci\u00f3n del desencuentro entre el campesinado m\u00e1s pobre y los ideales de la Rep\u00fablica con su promesa <\/b><strong>de\u00a0reforma agraria\u00a0y de mejora de las condiciones de trabajo.\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><em>Ricardo Robledo (Lumbrales, Salamanca, 1946), ha sido profesor en la UAB, catedr\u00e1tico de Historia econ\u00f3mica en la Universidad de Salamanca, presidente de la Sociedad de Estudios de Historia Agraria (SEHA), fundador y editor del blog <\/em>Conversaci\u00f3n sobre la historia<em>. Premio Trayectoria Acad\u00e9mica 2022 de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Historia econ\u00f3mica (AEHE).Actualmente es investigador visitante de la Universitat Pompeu Fabra.<\/em><\/p>\n<p><em>Entre sus obras principales cabe citar aqu\u00ed<\/em>: La renta de la tierra en Castilla la Vieja y Le\u00f3n, 1836-1913 (1984), Economistas y reformadores espa\u00f1oles: la cuesti\u00f3n agraria: 1760-1935 (1993), Esta salvaje pesadilla. Salamanca en la guerra civil espa\u00f1ola (2007), Sombras del progreso. Las huellas de la historia agraria (2010), La universidad espa\u00f1ola, de Ram\u00f3n Salas a la Guerra Civil (2014).<\/p>\n<p><em>Su \u00faltimo libro publicado: <\/em>La tierra es vuestra. La reforma agraria. Un problema no resuelto. Espa\u00f1a: 1900-1950<em>, Barcelona, Pasado&amp;Presente, 2022.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/La-tierra-es-vuestra-1.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-13806 alignleft\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/La-tierra-es-vuestra-1-652x1024.webp\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"314\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/La-tierra-es-vuestra-1-652x1024.webp 652w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/La-tierra-es-vuestra-1-191x300.webp 191w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/La-tierra-es-vuestra-1.webp 764w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>\u00ab<b>Con cuatro de\u0301cadas de investigacio\u0301n a sus espaldas, pocos especialistas hay tan cualificados como Ricardo Robledo para ofrecernos una visio\u0301n remozada e integral de la reforma agraria republicana\u00bb se\u00f1ala Eduardo Gonz\u00e1lez Calleja en el Pr\u00f3logo. \u00a1Cuatro d\u00e9cadas nada menos! \u00bfDe d\u00f3nde su inter\u00e9s por la cuesti\u00f3n agraria espa\u00f1ola? \u00bfIndispensable para entender la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de vuestro pa\u00eds?<\/b><\/p>\n<p>Una pregunta de investigaci\u00f3n de mi tesis de licenciatura de 1973, que a\u00fan no se ha agotado, es la del porqu\u00e9 del conservadurismo sociopol\u00edtico del campesinado castellano al comprobar que los l\u00edderes del Bloque agrario\/CEDA fueron salmantinos. Gracias a la historia de la propiedad agraria pensaba que se pod\u00edan lograr avances sustanciales en el conocimiento del pasado rural, las actitudes pol\u00edticas y la conciencia social. Hoy habr\u00eda que valorar m\u00e1s los comportamientos pol\u00edticos. Sin duda alguna, la desigual evoluci\u00f3n de la sociedad espa\u00f1ola es ininteligible sin conocer la historia de la cuesti\u00f3n agraria.<br \/>\n<i><b><\/b><\/i><\/p>\n<p><i><b>La tierra es vuestra, <\/b><\/i><b>titula usted<\/b><i><b>.<\/b><\/i><b> \u00bfDe qui\u00e9n debe ser la tierra?<\/b><\/p>\n<p>A lo largo de la historia escuchar\u00e1s, <i>blowing in the wind, <\/i>\u00abla tierra es para quien la trabaja\u00bb. Los sujetos sociales, si es que no han desaparecido casi del todo, han ido variando: del campesinado parcelario al subordinado a las grandes firmas o distribuidoras. Pero hay una constante: \u00abla empresa m\u00e1s extra\u00f1a de todas las emprendidas por nuestros antepasados consisti\u00f3 quiz\u00e1s en aislar a la tierra y hacer de ella un mercado\u00bb, cita de K. Polany con la que se abre el libro.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfA qu\u00e9 llamamos reforma agraria? \u00bfEn singular o en plural? <\/b><\/p>\n<p>Por reforma agraria suele entenderse la legislaci\u00f3n para redistribuir directamente la propiedad, individual o colectivamente, o proporcionar acceso a los derechos sobre la misma, lo que supone profundos cambios en las estructuras del poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico de los terratenientes<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfNo fue propiamente o no intent\u00f3 ser una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n, m\u00e1s que una mera reforma, de las relaciones de propiedad en el campo espa\u00f1ol?<\/b><\/p>\n<p>Si nos ce\u00f1imos al caso espa\u00f1ol suele distinguirse entre la reforma agraria liberal del siglo XIX, que afect\u00f3 a la propiedad eclesi\u00e1stica y gran parte de los bienes comunales de los pueblos, de la que se llev\u00f3 a cabo en los a\u00f1os 30 del siglo XX para reducir la desigualdad de la propiedad y aliviar el grave problema del paro. Cuando lleg\u00f3 la guerra civil, la reforma agraria republicana adquiri\u00f3 una intensidad de expropiaci\u00f3n, cerca de 5 millones de hect\u00e1reas, que la hacen comparable a otras grandes reformas. El adjetivo de revolucionaria ser\u00eda correcto.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfAfect\u00f3 solo a la propiedad de la tierra? <\/b><\/p>\n<p>A la propiedad de la tierra y a su explotaci\u00f3n. Aunque no saliera adelante una ley de arrendamientos favorable al colono (salvo en Catalu\u00f1a, aunque fue impugnada en el Constitucional por la Lliga de Camb\u00f3), s\u00ed se promulgaron leyes de laboreo forzoso para evitar que el gran labrador dejara de dar trabajo. Cuando analizamos la conflictividad rural de la Segunda Rep\u00fablica llama la atenci\u00f3n que se concentrara en el mercado del trabajo y no tanto en el mercado de la tierra.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 se produjeron tantos enfrentamiento sociales en el mercado laboral?<\/b><\/p>\n<p>La regulaci\u00f3n del mercado de trabajo rural se concret\u00f3 en el establecimiento de la jornada de ocho horas, de los jurados mixtos de patronos y obreros, y en el decreto de t\u00e9rminos municipales, que obligaba a los patronos a emplear preferentemente a los braceros vecinos del municipio. Ahora bien, el poder de mercado acostumbraba a imponer su ley expuesta a la perfecci\u00f3n en la frase \u00abNi bases, ni bolsa de trabajo\u00bb, como condici\u00f3n para dar empleo. La legislaci\u00f3n se desarroll\u00f3 en un <i>marco laboral coactivo <\/i>desde el inicio de la Rep\u00fablica que a las pocas semanas aceptaba la militarizaci\u00f3n del orden p\u00fablico con la declaraci\u00f3n del estado de guerra en Andaluc\u00eda.<i> <\/i><\/p>\n<p>Los enfrentamientos se saldaron m\u00e1s de una vez con un gran n\u00famero de muertos. Muy imparcial del todo no fue L. Caballero, que representaba a la UGT, cuando los anarquistas, partidarios de la <i>acci\u00f3n directa<\/i> y no de la negociaci\u00f3n, le disputaban el espacio pol\u00edtico.<\/p>\n<p>\u00ab<b>Un problema no resuelto. Espa\u00f1a: 1900-1950\u00bb, una parte del subt\u00edtulo de su libro. \u00bfSigue siendo a d\u00eda de hoy un problema no resuelto?<\/b><\/p>\n<p>Se puede afirmar que s\u00ed. Los efectos de la pol\u00edtica agraria comunitaria (PAC) tienen unos incentivos que son proporcionales al tama\u00f1o f\u00edsico de las explotaciones. Ha aumentado la concentraci\u00f3n de la propiedad y el problema de la desigualdad permanece con unas caracter\u00edsticas nuevas (industrializaci\u00f3n de la agricultura).<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfTen\u00edan preparaci\u00f3n suficiente los reformadores republicanos? \u00bfConoc\u00edan bien la tierra que pisaban y sobre la que pretend\u00eda legislar?<\/b><\/p>\n<p>No todos. Marcelino Domingo, el ministro que firm\u00f3 la ley de 1932 que modificaba la arquitectura de la propiedad liberal surgida en las Cortes de C\u00e1diz, ten\u00eda m\u00e1s dotes para ministro de Educaci\u00f3n que para Agricultura. Aunque los que dirig\u00edan la reforma fueran ingenieros agr\u00f3nomos. El problema no era tanto de incapacidad t\u00e9cnica sino de voluntad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Y esto cabe extenderlo a Aza\u00f1a, el padre intelectual de la reforma de 1932 que fue quitando las aristas que pudieran molestar a las \u00abclases medias terratenientes\u00bb, como tem\u00eda el presidente Alcal\u00e1 Zamora, que por cierto pertenec\u00eda precisamente a ese grupo social.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfLa reforma agraria se limit\u00f3 a la gran propiedad de las catorce provincias latifundistas?<\/b><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n agraria, igual que la reforma, no se puede reducir al latifundio andaluz o extreme\u00f1o, pues todos los aspectos \u2014rentas, salarios, propiedad y explotaci\u00f3n de la tierra\u2014 resultaron afectados por el reformismo republicano. Todas las regiones estuvieron implicadas en mayor o menor medida pues en todas las provincias, aunque no hubiera asentamientos de campesinos, se establecieron juntas provinciales de Reforma Agraria que sacaron a la luz los problemas agrarios m\u00e1s diversos (arrozales de Tarragona, parcelaciones en Mallorca, bienes comunales reivindicados en Galicia&#8230;), pero, sobre todo, el Registro de la Propiedad Expropiable (RPE) fue el medio de generalizar la reforma a todas las provincias o, dicho de otro modo, de generalizar el miedo a la reforma de todos los propietarios, bien tuvieran fincas en el norte o en el sur de Espa\u00f1a. Pues pod\u00edan verse afectados si la reforma se ampliaba.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 ha sido tan importante y decisivo en Espa\u00f1a, tal vez m\u00e1s que en otros pa\u00edses, el poder pol\u00edtico, econ\u00f3mico y social de los terratenientes, uno de los sectores m\u00e1s reaccionarios y duramente represor de las clases dominantes espa\u00f1olas? <\/b><\/p>\n<p>No s\u00e9 si Espa\u00f1a se lleva la palma. En el libro hago una menci\u00f3n a la masacre de 11.000 campesinos rumanos en 1907, atrapados entre una alta presi\u00f3n social sobre la tierra y una muy baja tasa de emigraci\u00f3n restringida por el gobierno. Por otra parte, la lectura del <i>Mussolini<\/i> de Scurati ha servido para divulgar las brutalidades de los labradores hasta arrasar con las ligas de los campesinos. La incompatibilidad entre terratenientes y liberalismo\/democracia es una tesis a la que presto atenci\u00f3n.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfSiguen teniendo poder o son ya parte de nuestro pasado hist\u00f3rico?<\/b><\/p>\n<p>Las oligarqu\u00edas se renuevan. En un discurso de Franco en Lugo en 1942 proclam\u00f3: \u00abNuestra Cruzada es la \u00fanica lucha en que los ricos que fueron a la guerra salieron m\u00e1s ricos\u00bb. Pero seguramente no fueron los mismos de antes de la guerra. Continu\u00f3 el poder de arist\u00f3cratas si bien, al igual que ocurri\u00f3 con el relevo de las \u00e9lites pol\u00edticas, hubo oportunidades para que el estraperlo y el mercado negro encumbraran a nuevos ricos que se codearan con los ricos de siempre.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Las reformas emprendidas durante la II Rep\u00fablica, especialmente la del Frente Popular, \u00bfhan sido los \u00fanicos intentos serios de reforma agraria en nuestro pa\u00eds? <\/b><\/p>\n<p>Hasta 1931 no se llev\u00f3 a cabo un proyecto de reforma que corrigiera sustancialmente el <i>statu quo<\/i> de las reformas agrarias liberales. En 1934, seg\u00fan los datos de las operaciones catastrales -que afectaban, es cierto, m\u00e1s a la Espa\u00f1a del Sur que a la del Norte- el<i> 1,25 % de los contribuyentes pose\u00eda m\u00e1s del 40 por 100 de toda la riqueza r\u00fastica comprendida en el Avance Catastral, y el 2,33 % de aquellos, de m\u00e1s de la mitad. <\/i>Este dato justifica la afirmaci\u00f3n de que las reformas distributivas en la Espa\u00f1a del latifundio no hab\u00edan tenido entidad suficiente como para cambiar la estructura social. Lo hemos demostrado al compararla con el Censo de 1860: la desigualdad se mantuvo o se agrav\u00f3 precisamente en aquellos partidos en los que el problema era inicialmente m\u00e1s grave (partidos andaluces y extreme\u00f1os).<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfSe puede hablar propiamente de una reforma fracasada? <\/b><\/p>\n<p>No del todo. Convendr\u00eda tener en cuenta las ocupaciones de tierras en Extremadura durante la primavera del Frente Popular, legalizadas por el Instituto de Reforma Agraria (IRA), que ascendieron a unas 270.000 hect\u00e1reas y la extensi\u00f3n de la reforma a otras provincias, ahora sin m\u00e1s titubeos que los l\u00edmites financieros para dar cr\u00e9dito a los asentados. No olvidemos la variable del golpe militar, una amenaza desde abril de 1931, que lleg\u00f3 cuando se estaba tramitando en julio de 1936 el rescate de bienes comunales usurpados.<\/p>\n<p>Incluso la ley agraria de 1932, prevista para llevarse a cabo en unos 10-15 a\u00f1os, tuvo consecuencias indirectas que tambalearon el orden social en m\u00e1s de un pueblo. El cambio pol\u00edtico de los ayuntamientos posibilit\u00f3 que los recursos comunales dejaran de tener un uso olig\u00e1rquico. Y las movilizaciones sociales dieron lugar a una coyuntura econ\u00f3mica in\u00e9dita: baj\u00f3 la renta de la tierra y subieron los salarios hasta 1934. El latifundista (o su administrador o el gran arrendatario) perd\u00eda no solo rentas econ\u00f3micas, (mientras la seguridad jur\u00eddica segu\u00eda amenazada por el RPE), sino tambi\u00e9n rentas pol\u00edticas. El cambio de jerarqu\u00edas sociales desconcert\u00f3.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfPod\u00eda precisar algo m\u00e1s los efectos de este cambio jer\u00e1rquico?<\/b><\/p>\n<p>Hay dos frases que lo resumen. La queja de un terrateniente andaluz: <i>es que se nos ha perdido hasta el respeto.<\/i> Casi id\u00e9ntica a la de una gran propietaria de Salamanca en carta al administrador en 1934: <i>estamos en unos tiempos en que<\/i> ya<i> no se respeta ni a la Guardia Civil.<\/i> Pero \u00bfqu\u00e9 significa \u00abrespeto\u00bb en un contexto de gran desigualdad? M\u00e1s bien la humillaci\u00f3n del otro. Quiz\u00e1 sea pertinente tener en cuenta la teor\u00eda del reconocimiento de Axel Honnet (relacionado con J. Habermas) que sostiene que los conflictos sociales pueden interpretarse m\u00e1s como una lucha por el reconocimiento del otro que como una protesta por la mera supervivencia.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 papel tuvieron las ideas? \u00bfCu\u00e1les fueron las principales influencias intelectuales en la formulaci\u00f3n de la reforma agraria? <\/b><\/p>\n<p>Si prestamos atenci\u00f3n a los economistas, la principal influencia fue la del institucionalismo defendido por la escuela hist\u00f3rica alemana. No se pod\u00eda confiar exclusivamente en el mercado o en el juicio t\u00e9cnico, sino en la acci\u00f3n consciente de los poderes p\u00fablicos, inspirada en la moral y el derecho. En cuanto a los socialistas pod\u00edan compartir las ideas de la nacionalizaci\u00f3n de la tierra o del georgismo: el impuesto \u00fanico sobre las plusval\u00edas de \u00ablas rentas no ganadas\u00bb har\u00eda avanzar hacia una civilizaci\u00f3n m\u00e1s noble. De la inicial distancia con el mundo campesino que tuvo el PSOE, se pas\u00f3 a defender la reforma de la tierra como aliento para la democracia.<\/p>\n<p>\u00bf<b>Y las ideas de Joaqu\u00edn Costa? \u00bfQu\u00e9 papel han jugado las ideas y propuestas de este historiador, pol\u00edtico y economista de Monz\u00f3n? <\/b><\/p>\n<p>Es el referente principal del reformismo espa\u00f1ol que ten\u00eda como criterios la defensa del modelo<i> <\/i>de la peque\u00f1a explotaci\u00f3n como el m\u00e1s id\u00f3neo para impulsar el crecimiento econ\u00f3mico, estabilidad y rentas<i> <\/i>bajas para el arrendatario<i>, <\/i>y<i> <\/i>suspicacia -m\u00e1s o menos beligerante- contra los terratenientes<i>, <\/i>por ser \u00e9stos los m\u00e1s favorecidos por el progreso del primer tercio de siglo. En esto \u00faltimo no hac\u00eda m\u00e1s que seguir a H. George convirti\u00e9ndose en el principal difusor. Si a estos criterios a\u00f1adimos la importancia dispensada a la pol\u00edtica hidr\u00e1ulica nos damos cuenta del extenso arco de las ideas costianas. De modo que, al final, todos beb\u00edan de Costa, bien fuera Fernando de los R\u00edos o F. Villalobos. La Segunda Rep\u00fablica supo reconocerlo en los debates parlamentarios.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 papel ha desempe\u00f1ado la Iglesia Cat\u00f3lica en toda esta historia? \u00bfSe mostr\u00f3 en alg\u00fan momento partidaria de erradicar o disminuir las grandes desigualdades que han asolado el campo espa\u00f1ol?<\/b><\/p>\n<p>La Iglesia Cat\u00f3lica deslegitimiz\u00f3 la Segunda Rep\u00fablica y, estallada la guerra, aval\u00f3 la tesis de la imposible conciliaci\u00f3n escud\u00e1ndose en la Cruzada. El anti republicanismo dej\u00f3 sin argumentos la pol\u00edtica del llamado catolicismo social, en el que sin duda hay corrientes diversas. Es bien conocido c\u00f3mo acab\u00f3 el bien intencionado ministro de Agricultura Gim\u00e9nez Fern\u00e1ndez de la CEDA cuando se sali\u00f3 del guion y se le ocurri\u00f3 conceder alg\u00fan derecho a los colonos.<\/p>\n<p>Con la defensa ac\u00e9rrima del orden establecido y del principio absoluto de la libertad poco margen hab\u00eda para disminuir las grandes desigualdades. La amalgama de la defensa de la propiedad y de la religi\u00f3n dio alas al triunfo electoral de las derechas en 1933 y a la reacci\u00f3n social del bienio 1933-1935. Esto ha dejado sus huellas. Como explica el profesor Rodr\u00edguez L\u00f3pez-Brea lo sustancial fue que, a diferencia de Alemania, Italia o B\u00e9lgica, los cat\u00f3licos pol\u00edticos espa\u00f1oles mantuvieran despu\u00e9s de 1945 un programa sustancialmente autoritario y antidemocr\u00e1tico.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Un autor que cita con admiraci\u00f3n: <\/b><b>Albert O. Hirschman. \u00bfQu\u00e9 ha significado para usted? \u00bfD\u00f3nde radica su importancia?<\/b><\/p>\n<p>Llama la atenci\u00f3n tanto su itinerario acad\u00e9mico, de heterodoxo, que lo alej\u00f3 siempre del Premio Nobel como sus afinidades pol\u00edticas en los a\u00f1os 30 cuando decidi\u00f3 viajar a Barcelona y alistarse en las Brigadas Internacionales. Su trabajo sobre el pensamiento reaccionario es fundamental: <i>Ret\u00f3ricas de la intransigencia<\/i>. Tambi\u00e9n me ha ayudado a comprender las diferentes oportunidades de la acci\u00f3n colectiva \u2014Hirschman distingui\u00f3 de forma memorable entre <i>Salida, voz <\/i>y <i>lealtad.<\/i> Este libro de 1970 era una respuesta al economista M. Olson que ven\u00eda a decir que al individuo le era m\u00e1s rentable no movilizarse que hacerlo. Su desgracia fue que lo desmintieron las movilizaciones de 1968. Por \u00faltimo, el trabajo que hizo Hirschman sobre la reforma agraria de Colombia me sirvi\u00f3 para comprender de otra forma los actos de violencia \u00abespont\u00e1neos\u00bb de parte del campesinado espa\u00f1ol, por ejemplo en las invasiones de las fincas.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Una expresi\u00f3n de filosof\u00eda de la historia que usa en ocasiones: \u00abescribir historia desde abajo\u00bb. \u00bfQu\u00e9 perspectiva es esa? \u00bfQu\u00e9 significa para usted escribir historia desde abajo? \u00bfA qu\u00e9 <\/b><i><b>abajo<\/b><\/i><b> se refiere?<\/b><\/p>\n<p>Esta expresi\u00f3n es tributaria de la forma de hacer historia que tuvieron los marxistas brit\u00e1nicos a fines de 1950, en especial, E.P. Thompson, quien tambi\u00e9n defendi\u00f3 la noci\u00f3n de \u00abeconom\u00eda moral\u00bb y un concepto de <i>clase<\/i>, nada abstracto. Eran voces cr\u00edticas contra el dogmatismo del Partido comunista brit\u00e1nico que cristalizaron en la revista <i>Past and Present.<\/i> \u00abDesde abajo\u00bb<i>, <\/i>quiere decir que\u00a0la vida de las clases populares deb\u00eda ser vista desde el propio contexto (su cultura, tradiciones, visi\u00f3n del mundo) y no desde las categor\u00edas de an\u00e1lisis ajenas a esta realidad vivida.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Hace usted referencia a un gran historiador del campo espa\u00f1ol, Edward Malefakis. \u00bfpor qu\u00e9 habla de \u00abherencia ambigua\u00bb?<\/b><\/p>\n<p>La obra de Malefakis publicada en 1950 (un a\u00f1o despu\u00e9s en Ed. Ariel, Barcelona) es un pilar de la historia agraria espa\u00f1ola. Somos deudores de muchas de sus an\u00e1lisis sobre la propiedad y explotaci\u00f3n de la tierra, pero no de otros, que se han ido trasmitiendo con cierta pereza intelectual. Por ejemplo, la idea de los peque\u00f1os propietarios afectados por la reforma debido al RPE. La ambig\u00fcedad se percibe especialmente a la hora de interpretar los movimientos sociales: sorprende la equiparaci\u00f3n de la revoluci\u00f3n de octubre del 34 con el golpe militar del 18 de julio, pero rebajando la culpabilidad moral de la derecha en su apoyo al golpe porque la izquierda ya lo hab\u00eda hecho en 1934 \u00abprobablemente con un grado de provocaci\u00f3n bastante inferior\u00bb. Y a\u00fan llama la atenci\u00f3n mucho m\u00e1s su afirmaci\u00f3n de que las proclamas de Largo Caballero tuvieran la capacidad de aterrorizar tanto a extensos sectores de la poblaci\u00f3n como para conseguir un amplio apoyo popular a la insurrecci\u00f3n militar de julio.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Dedica un apartado (excelente, magn\u00edfico, conmovedor en mi opini\u00f3n) a Casas Viejas. \u00bfQu\u00e9 signific\u00f3 la dura represi\u00f3n en Casas Viejas para la II Rep\u00fablica Espa\u00f1ola? \u00bfUn inmenso error que hubiera podido evitarse?<\/b><\/p>\n<p>Los sucesos de Casas Viejas significaron la cristalizaci\u00f3n del desencuentro entre el campesinado m\u00e1s pobre y los ideales de la Rep\u00fablica con su promesa de\u00a0reforma agraria\u00a0y de mejora de las condiciones de trabajo Sin duda pod\u00eda haberse evitado, al menos, la barbarie de una represi\u00f3n desmesurada: incendio de la choza de la familia Seisdedos y a continuaci\u00f3n el asesinato de doce campesinos que nada ten\u00edan que ver mayoritariamente con la sublevaci\u00f3n de los anarcosindicalistas. El juez instructor nos da una pista \u00abse cometieron algunas barbaridades, y creemos que fue para imponerse por el terror, como lo consiguieron\u00bb. No se trat\u00f3 de ning\u00fan <i>calent\u00f3n<\/i>. Predominaba la idea del anarquismo como un mal que se curaba con la represi\u00f3n a cuyo servicio estaba una concepci\u00f3n militarista del orden p\u00fablico, bien por el recurso de los estados de excepci\u00f3n o bien por el protagonismo de la guardia civil, cuerpo militar, en el mercado de trabajo. Su defectuosa gesti\u00f3n de los conflictos tuvo casi siempre el respaldo de la impunidad. Como ha demostrado el profesor P\u00e9rez Trujillano, el Tribunal Supremo nunca puso freno a las prerrogativas que las fuerzas de orden p\u00fablico ten\u00edan sobre la vida y la muerte de las personas, como demuestra la persistencia de la ley \u00abde fugas\u00bb.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo se consigui\u00f3 desde el Ministerio de Gobernaci\u00f3n debilitar el poder de los anarquistas y, a partir de 1934, el de los socialistas?<\/b><\/p>\n<p>No se eliminaron los m\u00e9todos de la Dictadura o de la Restauraci\u00f3n, por ejemplo, la ley de \u00abde fugas\u00bb en la \u00abSemana roja\u00bb de Sevilla (julio 1931), o se inventaron revoluciones para forzar preventivamente la represi\u00f3n contra el anarcosindicalismo. Las Leyes de Orden P\u00fablico y la Ley de Vagos y Maleantes de junio 1933 se utilizaron principalmente contra los \u00abenemigos de la Rep\u00fablica\u00bb de izquierdas. Cuando llegaron las derechas, los socialistas tuvieron que sufrir en carne propia la actitud provocativa de Salazar Alonso, el Dollfuss espa\u00f1ol, que no transigi\u00f3 ni con sus compa\u00f1eros de ministerio. La huelga campesina de junio de 1934, la \u00fanica que hab\u00eda conseguido un respaldo nacional, se declar\u00f3 \u00abservicio p\u00fablico nacional\u00bb para asegurarse la excepcional cosecha de trigo del siglo. Al tipificarse la acci\u00f3n huelgu\u00edstica como \u00absedici\u00f3n\u00bb o \u00abrebeli\u00f3n\u00bb, lo que se hac\u00eda en la pr\u00e1ctica era militarizar a los jornaleros. La represi\u00f3n indiscriminada super\u00f3 ampliamente el marco temporal de la huelga de junio.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Al Frente Popular no se le ocult\u00f3 la importancia de la alianza obrera-campesina para avanzar en la consecuci\u00f3n de cambios sociales profundos \u00bfLas pol\u00edticas agrarias defendidas por el gobierno del Frente abonaron esa alianza?<\/b><\/p>\n<p>Es muy tenue la frontera entre el peque\u00f1o campesino y el jornalero de modo que solo forzando los argumentos se puede hablar de enemistad permanente. El peque\u00f1o propietario se beneficiaba de la reforma laboral cuando trabajaba como obrero y si era colono le favorec\u00edan las medidas de estabilidad para los arrendatarios. La interacci\u00f3n entre gobierno y movilizaci\u00f3n social hizo que en poco m\u00e1s de tres meses se resolvieran los dos problemas creados por los gobiernos radicales-cedistas \u2014el problema de los yunteros y el de los colonos desahuciados por la Ley de Arrendamientos R\u00fasticos de 1935\u2014 y que se iniciara el asentamiento de campesinos por el decreto de 20 de marzo de 1936. Se llev\u00f3 a cabo la mayor parte del programa del Frente Popular, incluido el que afectaba a los <i>rabassaires <\/i>que hab\u00edan logrado la hegemon\u00eda de la <i>payes\u00eda<\/i>. La guerra interrumpi\u00f3 dos proyectos importantes: el de rescate de bienes comunales y la reforma fiscal de Gabriel Franco.<\/p>\n<p>Interesa esta autocr\u00edtica de Aza\u00f1a \u00abNosotros\u2026fuimos demasiado amables con los terratenientes. A veces casi deseo que los campesinos hubieran ocupado las tierras y entonces habr\u00edamos podido dejar que se quedaran en ellas; si eso hubiera pasado, [se] habr\u00eda resuelto la cuesti\u00f3n agraria\u00bb. Declaraciones de 8 de Marzo 1936 a la periodista Anna Brener, para el<i> New York Times.<\/i><\/p>\n<p><b>Se ha se\u00f1alado en ocasiones que las pr\u00e1cticas colectivistas promovidas por la CNT o la UGT, no siempre contaron con el acuerdo y apoyo de los campesinos pobres y de los jornaleros agr\u00edcolas. \u00bfFue as\u00ed?<\/b><\/p>\n<p>No fue f\u00e1cil la coexistencia entre \u00abindividualistas\u00bb y \u00abcolectivistas\u00bb y menudearon los conflictos y los choques violentos entre \u00abgente precipitada en la miseria\u00bb que proclamaba la utop\u00eda revolucionaria frente a \u00abcampesinos y arrendatarios sumidos en la pobreza\u00bb. Las formas de exclusi\u00f3n social que provocaban estos conflictos no hac\u00edan sino generar inoperancia y desmoralizaci\u00f3n, los peores aliados para ganar la guerra.<\/p>\n<p>Dicho esto, las colectivizaciones demostraron la viabilidad de la peque\u00f1a explotaci\u00f3n y la colaboraci\u00f3n en objetivos de servicios sociales, como la atenci\u00f3n a los refugiados, o el abastecimiento a grandes ciudades.<\/p>\n<p>\u00bf<b>Se puede hablar propiamente de una dura (y a veces criminal) contrarreforma agraria tras el triunfo del fascismo o incluso durante la guerra civil, en los territorios ocupados por los golpistas?<\/b><\/p>\n<p>Cuenta Juli\u00e1n Zugazagoitia: \u00abLo que, en las ciudades, como Madrid y Barcelona, se conoc\u00eda por el nombre de \u00abpaseos\u00bb \u2014paseos que desembocaban en la muerte\u2014, en los pueblos campesinos, y en esta denominaci\u00f3n incluimos a capitales como Burgos, Valladolid y C\u00e1ceres, se llamaba \u00abla reforma agraria\u00bb. A los afectados por ella se les daba tierra, \u00a1poca!, sin renta y para siempre\u00bb. Las cifras son elocuentes en provincias que no tuvieron asentamiento de campesinos por el IRA: Zamora y La Rioja, con 2.000 asesinados cada una, o Navarra con cerca de 3.000. Donde los hubo masivamente como en Badajoz las v\u00edctimas fueron 9.550 seg\u00fan F. Espinosa. Represi\u00f3n y contrarreforma agraria se constituyeron en ejes centrales de la econom\u00eda pol\u00edtica franquista, en la que tambi\u00e9n deben incluirse la pol\u00edtica de la autarqu\u00eda y la corrupci\u00f3n, que iban de la mano en un Estado militarizado.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>La que hoy llamamos \u00abEspa\u00f1a vaciada\u00bb fue hace a\u00f1os la Espa\u00f1a agr\u00edcola o m\u00e1s agr\u00edcola. \u00bfV\u00edctima de la industrializaci\u00f3n? \u00bfEspa\u00f1a ha dejado de ser un pa\u00eds agr\u00edcola? \u00bfDebemos sentir a\u00f1oranza?<\/b><\/p>\n<p>Son complejos los caminos de la despoblaci\u00f3n de la Espa\u00f1a rural. La emigraci\u00f3n campesina es un fen\u00f3meno tradicional cuyo \u00faltimo episodio hab\u00eda sido el flujo hacia Am\u00e9rica a principios del siglo XX como se analiza en <i>La tierra es vuestra<\/i>. La industrializaci\u00f3n y sus cambios hicieron de gran tir\u00f3n del campo especialmente a partir de 1950. Pero ahora juegan otros elementos que van complicando las soluciones, por ejemplo, la transici\u00f3n demogr\u00e1fica: menos ni\u00f1os y m\u00e1s supervivencia de los mayores. Tambi\u00e9n evoluciona la din\u00e1mica del sector agrario y de la industria agroalimentaria. El problema fundamental no est\u00e1 tanto en la despoblaci\u00f3n de los pueblos sino en el colapso de la actividad agraria que nos empuja hacia una agricultura sin agricultores, muy industrializada (es bien conocido el temor a las macrogranjas) y con impactos ambientales muy importantes. La evocaci\u00f3n del mundo rural suscita a\u00f1oranzas, pero tambi\u00e9n m\u00e1s de un rechazo.<\/p>\n<p>Como escribi\u00f3 Alfonso Ort\u00ed, uno de los mejores expertos en J. Costa: \u00abModernizarse productivamente\u00bb a corto plazo ha supuesto para la mayor\u00eda de los agricultores contribuir, a medio plazo, a su suicidio social como clase agraria y forma de vida y, a largo plazo, a colaborar en la \u00abliquidaci\u00f3n del propio mundo rural\u00bb.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfC\u00f3mo resumir\u00eda la tesis principal del libro?<\/b><\/p>\n<p>La principal tesis que sostenemos es que en 1931 no pod\u00eda esperarse que el mercado resolviera las tensiones provocadas por estas tres variables: el paro creciente, una mayor sindicaci\u00f3n rural y el aumento de las oportunidades pol\u00edticas (derechos de asociaci\u00f3n, libertad de expresi\u00f3n, etc.) que depar\u00f3 el marco republicano. Y todo ello en una coyuntura econ\u00f3mica internacional depresiva que pon\u00eda barreras a los hombres y a las mercanc\u00edas. En aquellas circunstancias, la opci\u00f3n que mejor encajaba era apostar por un modelo de desarrollo centrado en la difusi\u00f3n de la peque\u00f1a explotaci\u00f3n.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Much\u00edsimas gracias por tu tiempo y por su amabilidad.<\/b><br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p>Fuente: <i>El Viejo Topo, <\/i>abril de 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLos sucesos de Casas Viejas significaron la cristalizaci\u00f3n del desencuentro entre el campesinado m\u00e1s pobre y los ideales de la<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13807,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1567,17],"tags":[920,2012,2011],"class_list":["post-13805","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-campesinado","category-historia","tag-entrevista-a-autor","tag-la-tierra-es-vuestra-la-reforma-agraria-un-problema-no-resuelto-espana-1900-1950","tag-ricardo-robledo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13805","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13805"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13805\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13807"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13805"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13805"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13805"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}