{"id":13817,"date":"2023-05-30T05:00:25","date_gmt":"2023-05-30T04:00:25","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13817"},"modified":"2023-05-30T05:00:25","modified_gmt":"2023-05-30T04:00:25","slug":"la-gran-perturbacion-el-mundo-como-mercado-unico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13817","title":{"rendered":"La gran perturbaci\u00f3n: el mundo como mercado \u00fanico"},"content":{"rendered":"<p><em>El 25 de agosto de 2022 se cumplieron diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se organizaron diversos actos de recuerdo y homenaje y, desde Espai Marx, cada semana a lo largo de 2022-2023 estamos publicando como nuestra peque\u00f1a aportaci\u00f3n un texto suyo para apoyar estos actos y dar a conocer su obra. La selecci\u00f3n y edici\u00f3n de todos estos textos corre a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal.<\/em><\/p>\n<p><em>Escrito no fechado. Probable material para una conferencia.<\/em><br \/>\n<em>Anexo: \u00abEconom\u00eda de la droga: el imperio subterr\u00e1neo.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>No es posible hoy en d\u00eda analizar y tratar de encontrar soluciones a los problemas de la estanflaci\u00f3n, del estancamiento econ\u00f3mico y del paro si no se parte de ese dato fijo que es la <i>globalizaci\u00f3n o mundializaci\u00f3n del sistema<\/i>. Cuando se estudian las causas del paro de larga duraci\u00f3n en los pa\u00edses industrialmente avanzados, o postindustriales, como suele decirse, inmediatamente uno tiene que hacer referencia a los \u00faltimos impulsos del proceso de automatizaci\u00f3n de la producci\u00f3n, a la difusi\u00f3n mundial de la informatizaci\u00f3n y de la robotizaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n a la nueva divisi\u00f3n internacional (fija y variable) del trabajo que iba imponi\u00e9ndose en las \u00faltimas d\u00e9cadas y que ha conocido un nueva etapa a partir de 1990. Cuando se trata de la situaci\u00f3n actual de los trabajadores de Volkswagen o de Suzuki, en Barcelona o en Ja\u00e9n, no hay m\u00e1s remedio que pensar en la internacionalizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo y en el nuevo tipo de relaciones que se han establecido de hecho entre los estados nacionales y las empresas transnacionales. Cuando se trata de los problemas medioambientales en el \u00e1mbito local, regional o nacional en seguida se ve uno obligado a relacionar estos problemas con el de la crisis ecol\u00f3gica global y unos y otros con el problema de las fuentes de energ\u00edas en uso y alternativas en el plano mundial. Y \u00e9stos con el de la diferencia de intereses en un mundo dividido.<\/p>\n<p><i>El mundo es ahora un mercado \u00fanico<\/i>. <i>La mercantilizaci\u00f3n se ha hecho universal<\/i>. El proceso de mercantilizaci\u00f3n se ha hecho tan universal que est\u00e1 llegando ya a los hielos perennes de la Ant\u00e1rtida. La cultura euronorteamericana (y no s\u00f3lo ella) ha hecho de los lugares m\u00e1s rec\u00f3nditos del planeta objeto de la ferocidad mercantil o simple propuesta aventurera para n\u00f3madas cansados de ver las propias desgracias. La ya antigua \u00abtendencia espiritual hacia la nada\u00bb, que viene caracterizando a las culturas europeas en la crisis, celebra ahora un nuevo carnaval mientras la esperada consciencia excedente de los ociosos sigue mutando, como casi siempre, en cinismo excedente de vuelta ya de todas las \u00e9ticas del trabajo como sacrificio voluntario.<\/p>\n<p>Es muy posible que este car\u00e1cter universal de la mercantilizaci\u00f3n sea el l\u00edmite \u00faltimo del capitalismo. Pero de momento lo que mayor\u00eda de la gente percibe es la enorme complejidad de las interrelaciones entre la vivencia directa del paro en las familias y la estructura de la econom\u00eda mundial; o entre la nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo, las crisis medioambientales locales y las grandes migraciones; o entre el agobio y la angustia que representan siempre la adicci\u00f3n a drogas que matan a los j\u00f3venes de nuestro mundo y los factores que han conducido a la floreciente econom\u00eda de la droga y a las nuevas guerras del opio; o entre la necesidad, tan evidente, y tan repetida, de adoptar medidas correctoras para paliar la destrucci\u00f3n antiecol\u00f3gica de los mares, r\u00edos, lagos o especies naturales y los intereses, tan encontrados al respecto, de culturas distintas, de Estados distintos, de clases sociales diferentes y a\u00fan de continentes.<\/p>\n<p>Es precisamente la dificultad que presenta hoy en d\u00eda el pensar tales interrelaciones (por no hablar del actuar en consecuencia) sin dejarse arrastrar por la desinformaci\u00f3n y por la manipulaci\u00f3n informativa lo que hace que est\u00e9n volviendo, con mucha m\u00e1s fuerza que antes, el oscurantismo, el irracionalismo y los fundamentalismos varios. Ni siquiera vale la pena ponerse a discutir ya cu\u00e1l es el opio del pueblo en nuestros d\u00edas porque se venden tantas clases de opios en competici\u00f3n mercantil que probablemente discutir sobre eso ser\u00eda el cuento de nunca acabar.<\/p>\n<p>En condiciones as\u00ed hay<i>dos cosas que cobran renovada importancia para los de abajo<\/i> y para todas aquellas personas que, por las razones que fuera, siguen creyendo que la justicia y la verdad son valores defendibles. La primera cosa es tratar de obtener un plano para orientarse entre tantos caminos y encrucijadas; un plano lo m\u00e1s preciso posible que le sirva a uno para hacerse una idea del lugar que ocupa en el mundo. La segunda cosa es tener claro con qui\u00e9n se est\u00e1, qui\u00e9nes son ahora \u00ablos amigos del pueblo\u00bb. Considero esto tan importante como lo otro, pues en tiempos de confusi\u00f3n suele ocurrir que las pobres gentes se confunden de adversario y golpean el que menos culpa tiene. Un ejemplo: todo lo que hemos o\u00eddo y le\u00eddo hace unos meses con ocasi\u00f3n del proyecto gubernamental de reforma del mercado de trabajo y la huelga general. Escuchando a los energ\u00famenos de varias tertulias radiof\u00f3nicas, de varias televisiones y de la mayor\u00eda de los peri\u00f3dicos parec\u00eda como si la culpa de todos los males la tuvieran precisamente los de abajo, como si la culpa de que haya un \u00edndice alt\u00edsimo de paro fuera de los que tienen trabajo y de los sindicatos. Es importante orientarse en esto del con qui\u00e9n se est\u00e1 porque, de lo contrario, se corre el riesgo de actuar como suele hacerlo el burdo inconsciente que querr\u00eda cantar las cuarenta a su patr\u00f3n pero, como no se atreve a hacerlo, golpea a su mujer al llegar a casa.<\/p>\n<p>As\u00ed somos. Y conviene que dejemos de ser as\u00ed.<\/p>\n<p>Como yo no soy economista ni soci\u00f3logo s\u00f3lo puedo ayudar a dibujar el plano por el que orientarnos en sus trazos m\u00e1s generales. Reconozco que no ser\u00e1 el m\u00edo un plano muy preciso para ir a un sitio determinado, sino una especie de juego de la oca donde se han indicado las casillas en que conviene no caer.<\/p>\n<p><b>La gran perturbaci\u00f3n en lo econ\u00f3mico-social<\/b><\/p>\n<p>Tal como yo veo las cosas, la crisis actual en el nivel econ\u00f3mico del sistema-mundo no es de escasez de recursos, no es carencia, ni es simplemente descenso de los \u00edndices del crecimiento productivo, ni es s\u00f3lo sobreproducci\u00f3n respecto del consumo posible, ni tampoco es s\u00f3lo aumento del n\u00famero de los que pasan hambre y mueren por ello en el mundo. Es sobre todo desequilibrio, contradicci\u00f3n, polaridad, desfase entre la enorme capacidad t\u00e9cnica de producci\u00f3n y consumo del actual sistema econ\u00f3mico y la realidad de desigualdad de la distribuci\u00f3n, del hambre y de la miseria cotidianas. La crisis actual es, como la que vivi\u00f3 Charles Fourier, la de una pl\u00e9tora miserable.<\/p>\n<p>La crisis es actualmente <i>una gran perturbaci\u00f3n<\/i><i> <\/i>caracterizada por:<\/p>\n<p>* La primera revoluci\u00f3n mundial de las fuerza productivas que permite a los amos del mundo dosificar los ritmos entre la automatizaci\u00f3n generalizada (en las puntas m\u00e1s elevadas del proceso productivo) y la utilizaci\u00f3n de mano de obra semiesclava (en las tareas de mantenimiento, limpieza y otras funciones descualificadas).<\/p>\n<p>* Una nueva divisi\u00f3n internacional del trabajo: parte fija y parte variable. Una parte importante de la poblaci\u00f3n del mundo aparece como ej\u00e9rcito mundial de reserva en competici\u00f3n con el \u00abhombre mec\u00e1nico\u00bb (Hans Moravec).<\/p>\n<p>* Un sistema-mundo como combinaci\u00f3n, en grados diversos, de lo premoderno, lo moderno y lo posmoderno: patronos, plebeyos, esclavos, siervos, explotados de primera, explotados de segunda, ni siquiera explotados y excluidos. El ejemplo tal vez m\u00e1s significativo de esto son las grandes aglomeraciones humanas nuevas (\u00bfciudades?) que se implantan en Asia, Am\u00e9rica, \u00c1frica. El mundo aparece como experimentaci\u00f3n de la inteligencia artificial por arriba y como gran burdel por abajo.<\/p>\n<p>* La generalizaci\u00f3n de grandes movimientos de poblaci\u00f3n: emigrados y refugiados como proletariado exterior en el Imperio. Principales flujos migratorios en el mundo actual: la bomba poblacional y la bomba migraci\u00f3n.<\/p>\n<p>* Una nueva \u00e9poca del choque entre culturas (y religiones): sobre el nuevo \u00abestar vosotros en nosotros y nosotros en vosotros\u00bb: <i>nepantlismo <\/i>y reproducci\u00f3n de una vieja dificultad de comprensi\u00f3n de la especie humana que conduce al racismo y a la xenofobia<\/p>\n<p>* Extensi\u00f3n de la tragedia del economizar en los m\u00e1rgenes subterr\u00e1neos del Imperio \u00danico: de la econom\u00eda de la droga [ver anexo] a las nuevas guerras del opio pasando por el drama de las familias de los consumidores. Esa tragedia trae al recuerdo otros viejas palabras: \u00abNo trates nunca econ\u00f3micamente con quien es m\u00e1s fuerte que t\u00fa. Si haces tratos econ\u00f3micos con \u00e9l, perder\u00e1s\u00bb (<i>Eclesiast\u00e9s<\/i>, VIII, 15)<\/p>\n<p>Me voy a ocupar ahora de un tema que me parece capital hoy en d\u00eda, el del choque entre culturas.Terminar\u00e9 ejemplificando sobre este choque a partir de las relaciones entre econom\u00eda y ecolog\u00eda pol\u00edtica.<\/p>\n<p><b>Grandes migraciones\/choque entre culturas<\/b><\/p>\n<p>El final de siglo XX y del segundo milenio est\u00e1 ya marcado por <i>choques entre culturas<\/i> cuyas dimensiones, seg\u00fan todos los indicios, pueden ser muy considerables. Basta con pensar en los posibles efectos de las migraciones intercontinentales en curso y en los desplazamientos de poblaci\u00f3n hacia las grandes ciudades que est\u00e1n teniendo lugar en los cinco continentes. O en el horror de la guerra que durante estos \u00faltimos a\u00f1os ha enfrentado a serbios, croatas y bosnios en la antigua Yugoslavia. O en los atentados contra inmigrantes que tienen lugar cotidianamente en tantos pa\u00edses europeos. O en los atentados contra ciudadanos europeos que se han producido durante 1993 y 1994 en Argelia y en Egipto. O en los conflictos que se produc\u00edan casi simult\u00e1neamente en la selva amaz\u00f3nica, donde lo premoderno, lo moderno y lo posmoderno compiten a veces sin reconocerse como tales. O en la larga guerra no declarada que asola Per\u00fa. O en la cadena causal, cada vez m\u00e1s patente, entre explotaci\u00f3n econ\u00f3mica, supervivencia del campesinado ind\u00edgena, econom\u00eda de la droga, violencia primitiva que casi siempre toma la forma de matanza de los pobres, malestar cultural (que crecientemente se expresa en la c\u00f3lera del ciudadano humillado) y sociedad policial posmoderna. O en el inesperado levantamiento ind\u00edgena de Chiapas, en el M\u00e9xico profundo, donde un buen d\u00eda los antepasados de estos hombres insumisos que hoy se rebelan, desesperados, escucharon el grito de protesta de Bartolom\u00e9 de las Casas. O en los enfrentamientos \u00e9tnicos que han tenido lugar durante los \u00faltimos meses en \u00c1frica central y del sur.<\/p>\n<p><b>Universalismo y nuevo racismo<\/b><\/p>\n<p>El universalismo de las varias subculturas que han configurado la raz\u00f3n burguesa ilustrada (incluido el humanismo) no es incompatible con el sistema de jerarqu\u00edas y exclusiones que adopta las formas del <i>racismo y del sexismo<\/i><i>. <\/i><i>Xenofobia y racismo<\/i><i> <\/i>se han movido siempre entre el integrismo de la diferencia y el fundamentalismo universalista. El<i> neo-racismo que crece ahora en Europa es propio de la \u00e9poca de la descolonizaci\u00f3n<\/i><i>,<\/i> de una \u00e9poca caracterizada por la inversi\u00f3n de los movimientos de poblaci\u00f3n entre colonias y metr\u00f3polis y por la escisi\u00f3n de la humanidad en el interior de un solo espacio pol\u00edtico, en un solo mundo. Pero por otra parte, y parad\u00f3jicamente, el neo-racismo de finales del siglo XX se presenta como un racismo \u00bbsin razas\u00bb (algo bien conocido, sin embargo, desde hace alg\u00fan tiempo en los pa\u00edses anglosajones): el centro de su argumentaci\u00f3n no es ya la herencia biol\u00f3gica, sino m\u00e1s bien el car\u00e1cter supuestamente irreductible de las diferencias culturales.<\/p>\n<p>Aunque no siempre sea as\u00ed (puesto que racismo nuevo y viejo se mezclan en muchas circunstancias), suele admitirse que la tendencia dominante en el neo-racismo del final del siglo XX <i>no es postular la superioridad de unos grupos \u00e9tnicos o de unos pueblos respecto de otros, sino acentuar de manera declamatoria o presuntamente cient\u00edfica el car\u00e1cter nocivo de la cancelaci\u00f3n de las fronteras, la incompatibilidad de las distintas formas de vida y de las tradiciones<\/i><i>. Se trata, en suma, de un <\/i><i>racismo predominantemente diferencialista.<\/i><\/p>\n<p><b>La confusi\u00f3n del \u00abestar vosotros en nosotros y nosotros en vosotros\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Se est\u00e1 imponiendo una vez m\u00e1s la idea de que \u00abla mezcla de culturas\u00bb, el mestizaje y la \u00absupresi\u00f3n de las distancias culturales\u00bb traer\u00edan como consecuencia la muerte intelectual de la humanidad precisamente por hacer peligrar las reglas que nos aseguran la supervivencia biol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Como se viene diciendo con raz\u00f3n desde diferentes sitios, los nuevos ide\u00f3logos del neo-racismo que est\u00e1 creciendo en Europa no son ya m\u00edsticos de la herencia, sino m\u00e1s bien t\u00e9cnicos \u00abrealistas\u00bb de la psicolog\u00eda social de masas. La ideolog\u00eda del neo-racismo contempor\u00e1neo no se hallar\u00e1 f\u00e1cilmente (o se hallar\u00e1 s\u00f3lo disfrazada) en las p\u00e1ginas culturales de los medios de comunicaci\u00f3n, sino m\u00e1s bien en las p\u00e1ginas de sucesos. Lo cual es ya indicio de la vinculaci\u00f3n entre xenobofia y nuevo clasismo.<\/p>\n<p>En efecto, nadie parece haber sentido un miedo especial a la invasi\u00f3n de las principales ciudades industriales europeas por t\u00e9cnicos y expertos norteamericanos o japoneses; tal fen\u00f3meno ni siquiera fue objeto de reportajes period\u00edsticos cuando se produjo. En cambio (y sintom\u00e1ticamente) tiende a considerarse \u00abnatural\u00bb la actitud de miedo\/odio al otro, a la otra cultura, cuando este \u00abotro\u00bb y esta \u00abotra\u00bb est\u00e1n representados por pobres gentes que huyen del hambre en sus pa\u00edses y buscan trabajo en los nuestros. La invasi\u00f3n de aqu\u00e9llos (t\u00e9cnicos, expertos, comerciantes, negociantes) es siempre una \u00abllegada\u00bb pac\u00edfica y deseada, a la que los <i>media<\/i> s\u00f3lo dedican una atenci\u00f3n risue\u00f1a; la llegada de estos otros (\u00abemigrantes\u00bb) es siempre una \u00abinvasi\u00f3n\u00bb llamada a desatar las bajas pasiones (sobre todo) de los de abajo. Teniendo en cuenta esa esencial diferencia de trato parece claro que los altavoces que hoy representan los medios de comunicaci\u00f3n no son en absoluto ajenos al tipo concreto de neo-racismo que acompa\u00f1a los choques culturales de nuestra \u00e9poca.<\/p>\n<p>Bajo la ret\u00f3rica declamatoria de la mayor\u00eda de los medios de comunicaci\u00f3n europeos y bajo el pragmatismo pseudorrealista vigente en los medios pol\u00edticos, los comportamientos ante las grandes migraciones, lo que habitualmente se hace (hacemos) en el encuentro entre culturas, o mejor, en nuestro encuentro con mujeres y hombres de otras culturas, pone de manifiesto la persistencia de variantes apenas renovadas de una vieja y conocida idea. Esta idea dice sustancialmente que las culturas hist\u00f3ricas de la humanidad se dividen en dos grandes clases: las universalistas (progresistas, modernizadoras) y las irremediablemente particularistas (o primitivas). La forma en que \u00ablos nuestros\u00bb, o sea, el oligopolio de los medios de comunicaci\u00f3n de la cultura euro-norteamericana, trataron a \u00ablos otros\u00bb durante el conflicto del golfo P\u00e9rsico, o la forma en que se est\u00e1 tratando ahora el denominado \u00abfundamentalismo isl\u00e1mico\u00bb en Argelia son dos muestras m\u00e1s de que viejo principio sigue vigente. Porque, \u00bfde verdad puede alguien creer en serio que al final del siglo XX, en la \u00e9poca de la comunicaci\u00f3n instant\u00e1nea, hay \u00abfundamentalistas\u00bb que se juegan la vida por retornar al \u00abprimitivismo\u00bb del pasado? \u00bfNo es m\u00e1s sensato suponer que tanta entrega y tanta tensi\u00f3n moral tienen detr\u00e1s comparaciones de esas que \u00ablos nuestros\u00bb suelen considerar odiosas y de las que tal vez no salen demasiado bien librados los \u00abmodernizadores universalistas\u00bb?<\/p>\n<p>Soy de los que piensan que los problemas del racismo y de la xenofobia implicados en la vieja idea que diferencia tan dr\u00e1sticamente entre culturas de dos tipos acaban rigi\u00e9ndose (y quiz\u00e1 resolvi\u00e9ndose) al fin por el principio de la relatividad general bajo el que caen todas las declaraciones pol\u00edtico-culturales de importancia (el ver la paja en el ojo ajeno sin notar la viga en el propio). Tal principio, en su aplicaci\u00f3n a nuestro caso, viene a decir que \u00abuniversalismo\u00bb (modernizador) y \u00abparticularismo\u00bb (primitivista) se convierten por lo general en t\u00e9rminos positivamente intercambiables (y con el signo de valoraci\u00f3n cambiado) seg\u00fan que tales palabras hayan de ser utilizadas hacia dentro, en el marco de estados multinacionales cuya plurinacionalidad y desigualdad regional no acaba de ser reconocida, o hacia fuera, quiero decir: en defensa de la propia identidad\/diferencia frente al otro universalismo modernizador (que en este caso adquiere el matiz peyorativo de \u00abuniformista\u00bb o el m\u00e1s dr\u00e1stico de \u00abasimilacionista\u00bb).<\/p>\n<p>A diferencia del antiguo racismo, el nuevo oculta o disfraza la afirmaci\u00f3n de jerarqu\u00edas en lo cultural y se hace integrador o asimilacionista por el procedimiento de borrar la acepci\u00f3n antropol\u00f3gica del t\u00e9rmino \u00abcultura\u00bb e implicar que en el encuentro entre dos no hay m\u00e1s Cultura que la propia (de donde resulta que el otro, el inmigrante, por definici\u00f3n no tiene \u00abcultura\u00bb; pues cuando se trata de un poeta, de un cineasta o de un narrador de la otra misma cultura que el inculto aspirante a proletario no lo llamamos \u00abinmigrante\u00bb: en ese caso es (impl\u00edcitamente) \u00bbuno de los nuestros\u00bb.<\/p>\n<p><b>Xenofobia y divisi\u00f3n internacional de trabajo<\/b><\/p>\n<p>Immanuel Wallerstein ha captado, con precisi\u00f3n creo, la ambig\u00fcedad de fondo de la xenofobia en el mundo de hoy, as\u00ed como el car\u00e1cter funcional de un neo-racismo clasista que regula la entrada de inmigrantes en funci\u00f3n de las necesidades del mercado laboral interno mientras traslada una parte del proceso productivo a Asia, \u00c1frica o Am\u00e9rica Latina. En efecto, la actitud de desprecio o de miedo respecto de quienes pertenecen a otros grupos definidos por criterios gen\u00e9ticos (como el color de la piel) o por criterios sociales (pertenencia religiosa, modelos culturales, preferencia ling\u00fc\u00edstica), que es lo que caracteriza la xenofobia, choca de lleno con las necesidades econ\u00f3micas de explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo. En la \u00e9poca contempor\u00e1nea, que es la de la expansi\u00f3n universal del sistema capitalista, la contradicci\u00f3n que habitualmente produce la xenofobia (ganamos en \u00abpureza\u00bb \/ perdemos la \u00abfuerza de trabajo\u00bb de las personas rechazadas) convierte la conclusi\u00f3n habitual (la expulsi\u00f3n del sistema de la fuerza de trabajo otra) en una insensatez:<\/p>\n<p>Si se quiere maximizar la acumulaci\u00f3n de capital es necesario al mismo tiempo minimizar los costes de producci\u00f3n (consiguientemente, los costes de la fuerza de trabajo) y minimizar las protestas de la fuerza de trabajo (no eliminarlas, porque eso es imposible). El racismo es la \u00abf\u00f3rmula m\u00e1gica\u00bb que viene a conciliar todos estos objetivos.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo? Se podr\u00eda decir que, desde un punto de vista operativo, el racismo contempor\u00e1neo toma la forma de una \u00abetnizaci\u00f3n\u00bb de la fuerza de trabajo mediante la creaci\u00f3n y continua recreaci\u00f3n de grupos y comunidades raciales y\/o etno-nacionales-religiosas, que van cambiando seg\u00fan los lugares y los tiempos: siempre hay \u00abnegros\u00bb, y si no los hay, o son pocos, se inventan los \u00abnegros blancos\u00bb.<\/p>\n<p>Todo indica que una parte al menos de los grandes movimientos migratorios y de refugiados en este fin de siglo afectan a cuatro continentes son movimientos forzados, obligados y alentados, en los que las empresas beneficiadas que hoy sustituyen al negrero del siglo XVIII se ahorran hasta el gasto del transporte. Ello es posible porque la mundializaci\u00f3n del sistema capitalista ha acabado por hacer del trabajo humano no s\u00f3lo una mercanc\u00eda que aliena a aquella parte de la humanidad que hoy, en la fase del paro estructural, logra vender su fuerza de trabajo, sino tambi\u00e9n una aspiraci\u00f3n por la que se juega la vida diariamente otra parte de la humanidad que ni siquiera ha podido entrar en el ciclo de la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El final de la experiencia alternativa al capitalismo en los pa\u00edses del Este de Europa no s\u00f3lo ha dejado \u00abvacante\u00bb la sede del \u00absegundo mundo\u00bb, como escribi\u00f3 con gracia Mario Benedetti, sino que ha contribuido a multiplicar el n\u00famero de los potenciales \u00abnegros blancos\u00bb a disposici\u00f3n del capital. As\u00ed pues, las funciones de este sistema en el que el racismo diferencialista aparece como \u00abf\u00f3rmula m\u00e1gica\u00bb son b\u00e1sicamente dos: 1\u00ba permite ampliar o contraer el n\u00famero de las personas disponibles para los salarios m\u00e1s bajos y las tareas menos gratificantes, 2\u00ba procura una base no meritocr\u00e1tica para justificar la desigualdad, lo cual permite a su vez remunerar mucho menos a un segmento de la fuerza de trabajo, lo que no se podr\u00eda hacer en funci\u00f3n del m\u00e9rito.<\/p>\n<p><b>Del choque cultural al debate sobre la crisis ecol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>En los \u00faltimos diez a\u00f1os se ha puesto de manifiesto que los desequilibrios ecol\u00f3gicos no son s\u00f3lo problemas espec\u00edficos de las poblaciones de los pa\u00edses econ\u00f3micamente muy desarrollados, sino que pueden llegar a afectar a toda la especie humana. Vale la pena subrayarlo en este contexto: en ciertos casos la crisis ecol\u00f3gicas est\u00e1n afectando m\u00e1s directamente a las poblaciones de los pa\u00edses pobres que a las de los pa\u00edses ricos. De hecho, <i>a<\/i><i>lgunas de las m\u00e1s desgraciadas cat\u00e1strofes ecol\u00f3gicas de los \u00faltimos tiempos se han producido precisamente en zonas del planeta en las que el capitalismo<\/i><u> <\/u><i>aprovecha la mano de obra barata para instalar algunas de sus plantas con efectos potenciales m\u00e1s peligrosos <\/i>(Bhopal ense\u00f1a).<\/p>\n<p>De modo que en los pa\u00edses pobres o empobrecidos de Asia, \u00c1frica y Am\u00e9rica Latina, as\u00ed como en las regiones subdesarrolladas de los pa\u00edses del primer mundo, se juntan, una vez m\u00e1s, el hambre con las ganas de comer, como suele decirse: <i>l<\/i><i>as consecuencias de la pobreza con los efectos del peor tipo de contaminaci\u00f3n ambiental.<\/i> Ello se ha debido a la constante transferencia de t\u00e9cnicas e industrias altamente contaminantes, o con elevado riesgo para la vida de los hombres y otras especies animales y vegetales, desde los pa\u00edses ricos del Norte a los pa\u00edses pobres del Sur. Empresas que no pod\u00edan ser instaladas en pa\u00edses altamente industrializados porque la presi\u00f3n popular ha obligado a promulgar una legislaci\u00f3n medioambiental restrictiva, se implantan en pa\u00edses pobres aprovechando precisamente la tolerancia de la legislaci\u00f3n, si es que \u00e9sta existe, y la facilidad que all\u00ed suele haber para la sobreexplotaci\u00f3n de la mano de obra. Greenpeace International informaba en 1990 de que seis millones de toneladas de residuos t\u00f3xicos hab\u00edan sido transferidos a pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo entre 1987 y 1989. Entre los pa\u00edses africanos afectados por la transferencia de residuos de alta peligrosidad est\u00e1n: Guinea Bissau, Sierra Leona, Nigeria, Namibia, Zimbabue y Djibouti.<\/p>\n<p>La comprobaci\u00f3n material de que las previsiones cient\u00edficas (por minoritarias que fueran el d\u00eda en que se formularon) se cumplen, se est\u00e1n cumpliendo, ha contribuido a cambiar la orientaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica y a hacer a \u00e9sta m\u00e1s consciente de los grandes retos y peligros del final de siglo desde el punto de vista ecol\u00f3gico. Tambi\u00e9n la actividad ininterrumpida y la tarea pedag\u00f3gica de los movimientos y organizaciones ecologistas ha favorecido de manera notable esta sensibilizaci\u00f3n. Nacidos a finales de la d\u00e9cada de los sesenta en los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica, los grupos ecologistas han ido extendi\u00e9ndose por todo el mundo durante los \u00faltimos veinte a\u00f1os. Primero por los Pa\u00edses Bajos y Alemania. Despu\u00e9s por la mayor\u00eda de los estados industrializados de la Europa central y occidental. Ya en la d\u00e9cada de los setenta, tambi\u00e9n por la India, Kenia y Brasil, con caracter\u00edsticas nuevas y diferenciadas. Y en la d\u00e9cada siguiente, en el momento de la crisis terminal de lo que se llam\u00f3 \u00bbsocialismo realmente existente\u00bb, por las nacionalidades de la\u00a0 URSS y de los pa\u00edses del Este de Europa.<\/p>\n<p><b>Ecologismo mercantil y ecologismo social<\/b><\/p>\n<p>Por consiguiente, la batalla dial\u00e9ctica que empez\u00f3 en Brasil en junio de 1992, con ocasi\u00f3n de la Conferencia mundial sobre medio ambiente, tiene una doble dimensi\u00f3n.<\/p>\n<p>En primer lugar, esta controversia enfrenta al <i>ecologismo social con la utilizaci\u00f3n mercantil del ecologismo<\/i><i>,<\/i> ya que, como era de esperar en un mundo dominado por el mercado y por el fetiche del dinero, incluso la producci\u00f3n bienintencionadamente ecol\u00f3gica se est\u00e1 convirtiendo en negocio de unos cuantos, en beneficio privado, en pasto de la publicidad y en ocasi\u00f3n para el llamamiento a un \u00abnuevo tipo\u00bb de consumismo. La l\u00ednea verde del sistema productivo capitalista empieza a cotizar en la Bolsa. Dos a\u00f1os antes de que se iniciara la batalla de Brasil, durante la primera semana de octubre de 1990, se reun\u00eda en Estrasburgo el primer congreso internacional sobre medio ambiente organizado por asociaciones empresariales privadas con la presencia de 250 dirigentes de todo el mundo. Objetivo: adecuar el mundo empresarial a la demanda de los tiempos nuevos. Lo verde vende. Inmediatamente despu\u00e9s se alzaron las primeras voces empresariales en favor de una l\u00ednea productiva verde que al mismo tiempo hiciera recaer sobre las espaldas de todos los ciudadanos (como si la responsabilidad por la contaminaci\u00f3n industrial fuera la misma en todos los casos) el comprensible encarecimiento de tales productos. La mercantilizaci\u00f3n casi siempre va seguida por una exhibici\u00f3n de cinismo: los mismos que contaminan pueden pagar los m\u00e1s hermosos anuncios publicitarios en favor de la l\u00ednea verde de la industria.<\/p>\n<p>En segundo lugar, esta batalla abre un nuevo flanco al enfrentamiento entre pa\u00edses ricos (muy industrializados y muy competitivos) y pa\u00edses pobres (cada vez m\u00e1s identificados con las reservas ecol\u00f3gicas del planeta o, en su defecto, con centros de producci\u00f3n de drogas ilegales). Se habla ya del gran trueque-fin-de-siglo: deuda externa por ecolog\u00eda (y supresi\u00f3n de la producci\u00f3n de drogas en los pa\u00edses pobres para hacerlo, tal vez legal y moderadamente, en los pa\u00edses ricos del Norte: segundo negocio mundial despu\u00e9s del tr\u00e1fico de armas). Pero se habla de ello, por lo general, desde un punto de vista etnoc\u00e9ntrico. Lo que quiere decir: disfrazando el discurso una vez m\u00e1s de universalismo y cubri\u00e9ndolo con el manto de valores \u00e9tico-ecol\u00f3gicos, como la conciencia de especie, usurpados al ecologismo social.<\/p>\n<p><b>Econacionalismo\/ecocolonialismo en la econom\u00eda-mundo<\/b><\/p>\n<p>Como en la \u00e9poca del primer colonialismo, <i>el gran argumento del ecocolonialismo de ahora se centra en las cosas que, siendo de todos (o habiendo sido de todos), no son de nadie y, por consiguiente, se supone que han de caer bajo el control de quienes pueden utilizarlas convenientemente<\/i><i>.<\/i> No es casual que, de acuerdo con este discurso, quienes pueden hacer un uso conveniente de los recursos ecol\u00f3gicos del planeta sean los mismos que en otro momento hist\u00f3rico deb\u00edan hacer un uso conveniente de las minas y tierras americanas, africanas o asi\u00e1ticas. Entonces en nombre de la superioridad t\u00e9cnica y cultural. Ahora en nombre de la superioridad t\u00e9cnica y cultural y de la conciencia ecol\u00f3gica de la especie.<\/p>\n<p>Yendo al caso. Se tratar\u00eda, seg\u00fan este discurso, de salvar la Amazon\u00eda del primitivismo burgu\u00e9s-industrial brasile\u00f1o en nombre de la cultura burguesa euroc\u00e9ntrica autocr\u00edtica y ecol\u00f3gicamente cultivada. Los datos de partida para este razonamiento son tan claros y aterradores como indiscutidos: en los \u00faltimos a\u00f1os se han perdido ya entre 400.000 y 600.000 kil\u00f3metros cuadrados de selva amaz\u00f3nica, han sido alterados 20 millones de Ha por la intensidad de los incendios provocados por agricultores y ganaderos; los planes del gobierno brasile\u00f1o en el \u00e1mbito hidroel\u00e9ctrico y la enorme intensidad de los vertidos de mercurio, procedentes de las instalaciones mineras, en los r\u00edos de la zona completan el negro cuadro del inmediato futuro de una regi\u00f3n del planeta de la que se ha dicho que act\u00faa como un pulm\u00f3n de la Tierra y que es, al mismo tiempo, un ecosistema muy fr\u00e1gil.<br \/>\nEn la actualidad tienen soberan\u00eda sobre la regi\u00f3n amaz\u00f3nica ocho estados sudamericanos y un estado europeo (Francia). Soberan\u00eda quiere decir, en este caso, intereses particulares sobre la zona sobre una zona clave para el planeta: el Amazonas vierte al Oc\u00e9ano casi el 18 % del total del agua dulce drenada desde tierra firme; la selva amaz\u00f3nica alberga, seg\u00fan Thomas Lovejoy, casi un tercio de las reservas gen\u00e9ticas del mundo, lo que la convierte en una reserva fundamental de principios activos probablemente b\u00e1sicos para curar enfermedades y para potenciar la alimentaci\u00f3n en los a\u00f1os venideros; la desaparici\u00f3n de aquella selva supondr\u00eda un impulso complementario al ya grave efecto invernadero creado por las emisiones industriales.<\/p>\n<p>Con tales datos resultan comprensibles los constantes llamamientos a considerar la lucha contra la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica en la Amazonia como un asunto de todos los humanos, como un problema vital para la especie. La propuesta de internacionalizaci\u00f3n de la Amazon\u00eda arranca justamente de estos datos. Y tambi\u00e9n la oferta hecha a los pa\u00edses de la zona en el sentido de cambiar ecolog\u00eda por deuda externa. Hace unos a\u00f1os, presionado por los gobiernos de Alemania y de EEUU de Norteam\u00e9rica, el Banco Mundial hizo p\u00fablica su preocupaci\u00f3n por el impacto ambiental de los proyectos que estaba financiando all\u00ed y condicion\u00f3 la entrega de cr\u00e9ditos al gobierno brasile\u00f1o a la modificaci\u00f3n de sus planes hidroel\u00e9ctricos. El presidente franc\u00e9s Fran\u00e7ois Mitterrand proclam\u00f3 la necesidad de crear alguna autoridad internacional sobre la Amazon\u00eda para preservar esta zona como un bien de la Humanidad, lo que significa de hecho una limitaci\u00f3n de la soberan\u00eda de los actuales estados de la zona.<\/p>\n<p>El movimiento ecologista actual se halla perplejo y dividido ante las propuestas de internacionalizaci\u00f3n. Pues la exigencia de una autoridad mundial para hacer frente a la crisis ecol\u00f3gica ha sido desde hace d\u00e9cadas una reivindicaci\u00f3n de los movimientos medioambientalistas contra el liberalismo estrecho de la econom\u00eda mercantil del industrialismo; pero, por otra parte, se hace cada vez m\u00e1s evidente que la limitaci\u00f3n de las soberan\u00edas nacionales est\u00e1 trayendo consigo una reduplicaci\u00f3n del dominio de las empresas transnacionales en el Imperio \u00danico en contra de los intereses de las poblaciones de los pa\u00edses m\u00e1s pobres, sin que esta nueva forma de dominaci\u00f3n universal se haya traducido por el momento en resoluci\u00f3n de los problemas ecol\u00f3gicos m\u00e1s acuciantes.<\/p>\n<p>Los movimientos ecologistas que han surgido durante los \u00faltimos a\u00f1os en los pa\u00edses pobres y la parte m\u00e1s consciente del ecologismo social de los EEUU de Norteam\u00e9rica, Jap\u00f3n y Europa empiezan a ver con mucha desconfianza los llamamientos a la internacionalizaci\u00f3n de la Amazonia en nombre de la conciencia de especie (y a veces sin admitir siquiera la condonaci\u00f3n de la deuda externa de aquellos pa\u00edses), porque, una vez m\u00e1s, observan ah\u00ed la existencia de un doble lenguaje, de un doble criterio para hablas y juzgar de lo que hacen ellos y de lo que hacemos nosotros. Seguramente tienen raz\u00f3n los dirigentes de la Uni\u00f3n de Naciones Ind\u00edgenas cuando dicen:\u00bbLos europeos hablan mucho de salvar la Amazonia. Pero no vemos ninguna preocupaci\u00f3n por el ser humano que vive aqu\u00ed. S\u00f3lo piensan en salvar los bosques, las tierras, los animales\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo no recordar en este contexto que tambi\u00e9n con argumentos universalistas pero con intereses etnoc\u00e9ntricos parecidos \u00abse salv\u00f3\u00bb, en la \u00e9poca del primer colonialismo, la buena tierra californiana del primitivo y perezoso indio mexica?. Y \u00bfc\u00f3mo no recordar, cuando se habla tanto de \u00e9tica de especie y de \u00e9tica ecol\u00f3gica, que no es la primera vez en la historia que la usurpaci\u00f3n de las grandes palabras por los dominadores conduce al genocidio y que el recurso sistem\u00e1tico a la palabra<i> \u00e9tica <\/i>(por muy nueva que parezca \u00e9sta que ahora se nos propone) oculta siempre la suciedad de los pa\u00f1ales de aquella parte de la humanidad que tanta necesidad tiene de tal palabra?.<\/p>\n<p><b>Etica ecol\u00f3gica<\/b><\/p>\n<p>Etica ecol\u00f3gica, s\u00ed. Pero lo mejor es hacer la prueba del nueve: <i>el mismo presidente europeo que en nombre del ecologismo planetario propone la internacionalizaci\u00f3n del problema del Amazonas hace la vista gorda ante los atentados criminales de sus agentes secretos contra los ecologistas que molestan los intereses de la industria nuclear francesa y permite el tr\u00e1fico de especies en extinci\u00f3n cuando se trata de cubrir necesidades de las propias \u00e9lites.<\/i> Ha sido la Comunidad Europea, la comunidad de la Europa de la tolerancia y de la conciencia autocr\u00edtica sobre los efectos perversos del primer colonialismo, la primera en proponer juiciosas medidas para detener la destrucci\u00f3n ecol\u00f3gica de la zona amaz\u00f3nica y de la Ant\u00e1rtida. Pero esa misma Europa que presiona a los pa\u00edses latinoamericanos para que reduzcan sus grandes proyectos industriales con impacto ecol\u00f3gico negativo parece haber heredado tambi\u00e9n la vieja moral del c\u00ednico inquisidor que clama siempre contra los simples de la iglesia y ense\u00f1a a los m\u00e1s pr\u00f3ximos la gran verdad: haced lo que yo digo que hay que hacer, no lo que yo hago.<\/p>\n<p>El desenlace de esta doble batalla del Brasil depender\u00e1 en gran parte de que la ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza caiga en la cuenta de que el<i> ecologismo mercantil, el ecologismo del negocio, se est\u00e1 disfrazando ya con otra \u00e9tica universalista para cubrir as\u00ed una nueva forma de colonizaci\u00f3n del antiguo tercer mundo en la que sus ciudadanos ser\u00e1n parte de la reserva natural tolerada y sus tierras vertederos de las basuras contaminantes de los ricos o sede de las industrias m\u00e1s peligrosas creadas por \u00e9stos y prohibidas por sus leyes<\/i><i>.<\/i> Naturalmente, la alternativa a esta nueva colonizaci\u00f3n que se otea en el horizonte no es destruir la Amazon\u00eda en nombre del nacionalismo de la otra Am\u00e9rica imitando, mal y a destiempo, lo que hicieron los burgueses de la primera industrializaci\u00f3n, los antepasados de quienes hoy les piden que no sean como fueron ellos entonces.<\/p>\n<p><b>No se puede seguir viviendo como se ha vivido en el pasado<\/b><\/p>\n<p>Todo el mundo que quiere saberlo lo sabe ya: no se puede seguir viviendo como se ha vivido en las \u00faltimas d\u00e9cadas, por encima de las posibilidades de la econom\u00eda real y contra la naturaleza. Lo sorprendente es que ahora empiecen a decirlo quienes ten\u00edan la responsabilidad de haberlo dicho hace tiempo, los ministros de econom\u00eda. Pero al constatar lo pantanoso de un terreno que parec\u00eda tan s\u00f3lido son muchas las personas que pierden toda noci\u00f3n seria de democracia, de lo que fue la participaci\u00f3n de las masas en la pol\u00edtica, de lo que fueron la \u00abizquierda\u00bb y la \u00abderecha\u00bb pol\u00edticas de las \u00faltimas d\u00e9cadas. En esta confusi\u00f3n anida una vez m\u00e1s el peligro del recurso a los irracionalismos. Ser s\u00f3lo ecologistas en un mundo as\u00ed es muy insuficiente. Por eso unos buscan el complemento a la palabra y lo declaran con autosuficiencia y presunci\u00f3n, y otros la complementan en la pr\u00e1ctica sin dar nombre de momento al nuevo h\u00edbrido. No es s\u00f3lo el ecocolonialismo lo que est\u00e1 naciendo. En la CEI y en varios pa\u00edses del antiguo Pacto de Varsovia, una buena parte del ecologismo se confunde ya con el nacionalismo extremo, eslavista o de otro tipo. El ecologismo empieza a aparecer identificado con la salvaci\u00f3n de la patria. En Centroeuropa y en la Europa del Sur est\u00e1 ocurriendo algo parecido. No es cierto que hayamos llegado al final de las ideolog\u00edas. Y ser\u00eda descabellado, por otra parte, seguir considerando ahora el ecologismo como un todo unitario, como un movimiento \u00fanico o como una paradigma compartido desde el punto de vista pol\u00edtico-social.<\/p>\n<p>Todo indica que tambi\u00e9n para el ecologismo social, alternativo, llega el momento de la verdad. Para abordar una tarea como la que puede imaginarse en tiempos tan dif\u00edciles lo primero y m\u00e1s urgente es encontrar la manera de que los partidarios de esta ecolog\u00eda pol\u00edtica de la pobreza puedan comunicar a las buenas gentes que la reconversi\u00f3n ecol\u00f3gico-econ\u00f3mica planetaria del futuro obliga a cambios radicales en el sistema consumista hoy dominante en casi todo el mundo industrialmente avanzado: a cambios revolucionarios en la forma de vida de los privilegiados de los pa\u00edses ricos, porque los recursos no renovables escasean y porque no es materialmente posible universalizar el tipo de vida caracter\u00edstico del americanismo a toda la poblaci\u00f3n mundial. Tales medidas, que habr\u00e1n de afectar a la forma de moverse por las ciudades, a la relaci\u00f3n de las personas con el entorno natural y a aspectos tan vitales del humano estar en el mundo como la comprensi\u00f3n de las culturas distintas a la nuestra, ser\u00e1n probablemente tanto m\u00e1s dr\u00e1sticas y, por consiguiente, tanto m\u00e1s autoritarias cuanto m\u00e1s tarden en llegar.<\/p>\n<p>No creo, en cambio, que la simb\u00f3lica \u00abmuralla china\u00bb que se est\u00e1 levantando en la fortaleza europea sea suficiente para contener a los hambrientos que huyen de los otros continentes. En esta parte del mundo no podemos comprender ya lo que significa, lo que sigue significando el hambre en el mundo de los pobres . Como escribi\u00f3 Joseph Conrad en una p\u00e1gina luminosa de <i>El coraz\u00f3n de las tinieblas<\/i>: \u00abNo hay miedo que pueda hacer frente al hambre, no hay presencia que pueda hacerlo desaparecer, la repugnancia simplemente no existe donde existe el hambre; y en cuanto a la superstici\u00f3n y lo que podr\u00edamos llamar principios, tienen menos peso que la hojarasca arrastrada por el viento.\u00bfNo conoc\u00e9is lo diab\u00f3lico de una persistente inanici\u00f3n, su exasperante tormento, sus negros pensamientos. su sombr\u00eda y obsesiva ferocidad \/&#8230;\/ Un hombre necesita toda su fuerza innata para combatir el hambre debidamente. De hecho es m\u00e1s f\u00e1cil arrastrar la aflicci\u00f3n, el deshonor y la p\u00e9rdida de la propia alma que esa clase de hambre prolongada \/&#8230;\/ No pod\u00edamos comprenderlo porque una salud triunfante sobre la derrota general de los organismos constituye ya por s\u00ed misma una especie de poder.\u00bb<\/p>\n<h3><b>Anexo: Econom\u00eda de la droga: el imperio subterr\u00e1neo<\/b><\/h3>\n<p><em>Escrito no fechado<\/em><\/p>\n<p>Ya en 1990 la econom\u00eda de la droga representaba entre ciento 50 y 300 mil millones de d\u00f3lares al a\u00f1o. Hay una correlaci\u00f3n entre pa\u00edses subdesarrollados y pa\u00edses en los que se cultivan drogas varias. La mayor parte de los cultivos considerados ilegales (cannabis, coca, opio) que proporcionan las materias primas para producir drogas est\u00e1n situados en pa\u00edses del llamado Tercer Mundo. Por eso se ha dicho que la mala hierba prospera sobre las ruinas del subdesarrollo.<\/p>\n<p>El cultivo del opio se sit\u00faa hoy entre Oriente Medio (Afganist\u00e1n, Ir\u00e1n, Pakist\u00e1n), India y Nepal y el llamado tri\u00e1ngulo de oro en el sudeste de Asia (Birmania, Laos, Tailandia). Ah\u00ed se producen varios miles de toneladas de opio anuales, que son la base de producci\u00f3n de hero\u00edna que se consume en la zona o que es exportada a Europa y a los Estados Unidos de Am\u00e9rica. La casi totalidad de la coca se cultiva en Am\u00e9rica Latina, entre Per\u00fa, Bolivia, Colombia y Ecuador, pero se refina para su conversi\u00f3n en coca\u00edna mayormente en Colombia Otros pa\u00edses, como Brasil, Bahamas, Hait\u00ed, M\u00e9xico, Cuba, Venezuela y Panam\u00e1, han intervenido o intervienen en el tr\u00e1fico como intermediarios. Son tambi\u00e9n pa\u00edses subdesarrollados de Africa (Mal\u00ed, Costa de Marfil, Senegal, el Rif en Marruecos) aquellos que cultivan el cannabis que luego se comercializa y vende en la Uni\u00f3n europea.<\/p>\n<p>En varios de esos pa\u00edses el aumento de la producci\u00f3n de drogas ha estado determinado por la crisis en la producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de otros cultivos tradicionales (cacao y caf\u00e9 en \u00c1frica; caf\u00e9 y az\u00facar en Am\u00e9rica Latina; arroz en Asia). En Am\u00e9rica Latina hay, adem\u00e1s, otra correlaci\u00f3n perversa: los terrenos dedicados al cultivo de coca pasaban de 20 mil a 60 mil Ha mientras el paro sub\u00eda del 5,7% al 21,5% y el subempleo del 18% al 58%. Son millones de personas en el mundo las que est\u00e1n implicadas en el cultivo, manipulaci\u00f3n, tr\u00e1fico y comercializaci\u00f3n de drogas. La mayor parte de ellas son personas. Pero el n\u00famero de los que obtienen beneficios millonarios del tr\u00e1fico y del blanqueo procedente del negocio ilegal es reducido y entre ellos suelen saltar a los medios comunicaci\u00f3n, de vez en cuando, nombres de banqueros, nombre de gobernantes y nombres de jueces. No s\u00f3lo en los pa\u00edses cultivadores sino tambi\u00e9n en los pa\u00edses que hacen de intermediarios en el proceso.<\/p>\n<p>En varios de estos pa\u00edses empobrecidos los campesinos se han visto obligados a cambiar sus cultivos tradicionales o a acentuar cultivos de drogas que ten\u00edan ya una cierta tradici\u00f3n en la zona. Tambi\u00e9n esto tiene que ver con la generalizaci\u00f3n de la econom\u00eda capitalista de mercado. Y, en los \u00faltimos tiempos, con la imposibilidad de seguir subsistiendo de otros cultivos cuyos precios han ca\u00eddo en picado en el mercado mundial. En buena parte del mundo hoy empobrecido los cultivos tradicionales (arroz, cereales, az\u00facar, caf\u00e9) han dejado de producir una rentabilidad m\u00ednima. Y tambi\u00e9n en esto la racionalidad del campesino del Tercer Mundo es de la misma especie que la racionalidad del empresario del primer mundo. Lo posmoderno se superpone all\u00ed a lo moderno y lo premoderno. Esto ha empujado a muchos campesinos del mundo a dedicarse al cultivo de drogas varias. Un campesino colombiano que quisiera cultivar una hect\u00e1rea de tierra en propiedad con productos tradicionales pod\u00eda obtener, con una buena cosecha y eligiendo bien su producci\u00f3n, unos quinientos d\u00f3lares anuales. Con una hect\u00e1rea cultivada de coca ese mismo campesino puede ganar hoy en d\u00eda cinco mil d\u00f3lares. Y entrar as\u00ed en una espiral diab\u00f3lica. Pues la interrelaci\u00f3n entre el imperio subterr\u00e1neo y el imperio de la econom\u00eda legal, de las finanzas y de la dominaci\u00f3n pol\u00edtica es tal que su vida y la de su familia puede estar en juego. Lo mismo pasa en el sudeste asi\u00e1tico, en la zona de cultivo y producci\u00f3n del opio y la hero\u00edna. Por eso puede hablarse, con raz\u00f3n, de las nuevas guerras del opio que se desarrollan junto a las guerras del petr\u00f3leo y otros recursos energ\u00e9ticos.<\/p>\n<p>En esas condiciones la mayor\u00eda de los programas pensados para erradicar las drogas y substituir los cultivos, como el Plan Colombia, suelen fracasar. Hay m\u00e1s datos que explican este fracaso. Se ha calculado que apenas un 3% de los fondos de la ayuda norteamericana se han empleado realmente en el proyecto de sustituci\u00f3n de cultivos; el resto se dedica a la preparaci\u00f3n y formaci\u00f3n de polic\u00edas e indirectamente de grupos paramilitares que se dedican por lo general a tareas represivas contra las poblaciones campesinas. Por otra parte, si se compara el listado de los gobiernos que, seg\u00fan la agencia norteamericana antinarc\u00f3ticos, est\u00e1n implicados en operaciones de producci\u00f3n, transporte y refinado de estos productos con los pa\u00edses que entran en la lista de cultivadores de drogas varias se ve en seguida que la econom\u00eda de la droga rebasa con mucho los lugares de producci\u00f3n. En ese listado aparecen pa\u00edses que no est\u00e1n habitualmente en el otro, como Argentina, Australia, Bulgaria, Chile, Costa Rica, Francia, Honduras, Italia Jamaica, L\u00edbano, Taiw\u00e1n, Turqu\u00eda, etc. Adem\u00e1s, en la econom\u00eda de la droga juega un papel esencial el prelavado y lavado del dinero negro procedente de la comercializaci\u00f3n y venta de hero\u00edna, coca\u00edna y cannabis. Y en este caso aparecen vinculadas entidades financieras de otros pa\u00edses, se\u00f1aladamente Suiza, EE.UU (el estado de Florida, sobre todo) y Panam\u00e1, que se han convertido en para\u00edso de narcotraficantes de cuello blanco. Ya eso da idea de c\u00f3mo el otro imperio, el imperio subterr\u00e1neo, que enlaza con la pl\u00e9tora a trav\u00e9s de la especulaci\u00f3n financiera, el gran negocio de la prostituci\u00f3n y el juego legalizado, el comercio legal y las operaciones inmobiliarias, tambi\u00e9n se ha globalizado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 25 de agosto de 2022 se cumplieron diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. 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