{"id":13905,"date":"2023-06-20T05:00:37","date_gmt":"2023-06-20T04:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13905"},"modified":"2023-06-20T03:36:02","modified_gmt":"2023-06-20T02:36:02","slug":"el-papel-del-docente-como-intelectual-critico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13905","title":{"rendered":"El papel del docente como intelectual critico"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<\/strong><em>El 25 de agosto de 2022 se cumplieron diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. Se organizaron diversos actos de recuerdo y homenaje y, desde Espai Marx, cada semana a lo largo de 2022-2023 estamos publicando como nuestra peque\u00f1a aportaci\u00f3n un texto suyo para apoyar estos actos y dar a conocer su obra. La selecci\u00f3n y edici\u00f3n de todos estos textos corre a cargo de Salvador L\u00f3pez Arnal.<\/em><\/p>\n<p><em>Escrito fechado en julio de 1996, probable material para una conferencia.<\/em><\/p>\n<p><em>Anexo: Sobre la Universidad (5\/III\/2002)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n (1985), Santiago Montero D\u00edaz (1985), Tierno Galv\u00e1n (1986), Mariano Aguilar Navarro (1992), Joan Fuster (1992), Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde (1996), Jos\u00e9 Luis Aranguren (1996)<\/p>\n<p>1. La muerte reciente de dos de los principales protagonistas del movimiento universitario de la d\u00e9cada de los sesenta, Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Aranguren y Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde, y el recuerdo del d\u00e9cimo aniversario de la desaparici\u00f3n del m\u00e1s l\u00facido de nuestros pensadores marxistas, Manuel Sacrist\u00e1n, han sido motivos de reflexi\u00f3n acerca de la crisis del docente como intelectual cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Aranguren, Sacrist\u00e1n y Valverde representaron un tipo de profesor universitario en el que se combinaban el talante \u00e9tico, el esp\u00edritu anal\u00edtico y la voluntad de compromiso. Sin ellos el movimiento universitario antifranquista no hubiera sido lo que fue. Ellos fueron intelectualmente ejemplo y punto de mira para varios de los movimientos sociales sociales cr\u00edticos surgidos en la Espa\u00f1a posfranquista.<\/p>\n<p>En efecto, con diferencias de formaci\u00f3n e ideol\u00f3gicas que no son secundarias, Aranguren, Sacrist\u00e1n y Valverde simbolizaban, en un interesante di\u00e1logo entre tradiciones de liberaci\u00f3n, lo mejor del compromiso del docente universitario con la sociedad de su tiempo, lo que Ortega y Gasset llamaba \u00absaber estar a la altura de los tiempos\u00bb: la conciencia cr\u00edtica de la \u00e9tica frente a las manipulaciones intempestivas de la alta pol\u00edtica, la fundamentaci\u00f3n de un v\u00ednculo permanente, sobre bases igualitarias, entre el trabajador intelectual y el trabajador manual, la experiencia vivida de la solidaridad con aquella parte de los de abajo que, en Tercer Mundo y aqu\u00ed mismo, han decidido resistir al autoritarismo y al pensamiento \u00fanico en una democracia demediada.<\/p>\n<p>Varias de las necrol\u00f3gicas y de los recuerdos escritos en estos \u00faltimos meses a prop\u00f3sito de Aranguren, Sacrist\u00e1n y Valverde han coincidido en un punto: ellos fueron un ejemplo para varias generaciones de estudiantes universitarios que han sido llamados a desempe\u00f1ar importantes responsabilidades intelectuales y pol\u00edticas en un momento hist\u00f3rico en que el compromiso de los intelectuales es objeto en toda Europa de iron\u00edas y desprecios. Si hubiera que juzgar por los tonos a\u00f1orantes, e incluso melanc\u00f3licos, de estas necrol\u00f3gicas, parece que habr\u00eda que llegar a la conclusi\u00f3n de que el intelectual cr\u00edtico y comprometido ha sido sustituido en nuestros d\u00edas precisamente por la cr\u00edtica sin contemplaciones del compromiso del intelectual. Y ello en nombre del profesionalismo, de la especializaci\u00f3n, de la est\u00e9tica sin \u00e9tica y de la animaci\u00f3n cultural subvencionada por la pol\u00edtica institucional, pero desde\u00f1osa de la pol\u00edtica como participaci\u00f3n ciudadana, como afirmaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda, como actividad cr\u00edtica, como pedagog\u00eda, como \u00e9tica colectiva.<\/p>\n<p>Algo de eso hay, ciertamente. Y creo que cuando se lean con cuidado, con calma, y con la suficiente distancia, los \u00faltimos escritos de estos tres protagonistas universitarios de la resistencia intelectual durante la denominada \u00abtransici\u00f3n a la democracia\u00bb en Espa\u00f1a se acabar\u00e1 viendo que la progresiva radicalidad de las tres personas mencionadas en su vejez tuvo que ver, s\u00ed, con la insatisfacci\u00f3n ante ese cambio de talante que los establecimientos de ense\u00f1anza reflejan tan bien. Se comprender\u00e1 entonces que la radicalidad final de las obras de Aranguren, Sacrist\u00e1n y Valverde tuvo que ver con cierto profundo malestar ante lo que uno de ellos<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> ha llamado \u00abeste traspi\u00e9s de la historia\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>; con la denuncia en minor\u00eda de la apolog\u00eda indirecta del americanismo; con la acentuaci\u00f3n, tambi\u00e9n desde la minor\u00eda, de la protesta frente a la nueva forma que ha ido tomado la crisis cultural desde 1980; y con la insatisfacci\u00f3n del viejo resistente ante el clamoroso silencio de los universitarios m\u00e1s j\u00f3venes, tan condicionados ya por los imperativos del mercado, por el aumento de la competitividad entre colegas y por un desencanto las m\u00e1s de las veces fingido. He tenido el privilegio de poder escuchar a los tres, y de dialogar con ellos al final de sus vidas, ya muy enfermos, y estoy convencido de que estas cosas, con matices y diferencias que no son ahora del caso, contribuyeron decisivamente a la acentuaci\u00f3n de su radicalismo.<\/p>\n<p>2. Ser\u00eda demasiado f\u00e1cil concluir a partir de aqu\u00ed que con la desaparici\u00f3n de las personalidades mentadas acaba una fase hist\u00f3rica caracterizada por la presencia p\u00fablica continuada del profesor universitario como intelectual cr\u00edtico. Se ha dicho, ciertamente, que se acab\u00f3 la \u00e9poca del <em>ma\u00eetre \u00e0 penser<\/em>. Y se ha puesto ese final en relaci\u00f3n con el final de las ideolog\u00edas. Pero si esto \u00faltimo, lo del final de las ideolog\u00edas, no pasa de ser ingenua extrapolaci\u00f3n de fen\u00f3menos socioculturales en curso precipitadamente interpretados desde una \u00f3ptica demasiado racionalista y politicista (algo as\u00ed como un efecto de retorsi\u00f3n de politicismos y racionalismos anteriores ingenuamente progresistas), lo primero, lo del final del <em>ma\u00eetre \u00e0 penser<\/em> con conciencia cr\u00edtica y presencia p\u00fablica es una exageraci\u00f3n de cuya ridiculez da cuenta esa insistencia period\u00edstica en que \u00abha muerto el \u00faltimo marxista\u00bb, o \u00abla \u00faltima conciencia cr\u00edtica\u00bb, cada vez que nos deja alguno de los grandes maestros de las d\u00e9cadas pasadas.<\/p>\n<p>La historia reciente deber\u00eda ense\u00f1arnos algo: despu\u00e9s de la declaraci\u00f3n, con pompa y circunstancia, del final de las ideolog\u00edas hemos vivido alguna de las d\u00e9cadas m\u00e1s hiperideol\u00f3gicas de nuestra cultura; y al poco de morir \u00abel \u00faltimo marxista\u00bb o el \u00ab\u00faltimo intelectual con conciencia cr\u00edtica\u00bb siempre hay que recordar al siguiente. La lista detallada de las ideolog\u00edas, viejas y nuevas, compartidas por nuestros j\u00f3venes universitarios de hoy no permitir\u00eda hablar de otra cosa en este papel. Y la lista posible de los docentes en ejercicio, candidatos a aparecer en los pr\u00f3ximos tiempos como \u00ab\u00faltimo\u00bb de los intelectuales con conciencia cr\u00edtica, ser\u00eda m\u00e1s que suficiente para hacer resaltar ir\u00f3nicamente la falta de imaginaci\u00f3n de los redactores de titulares period\u00edsticos. Ese vicio, esa falta de imaginaci\u00f3n, se basa en un supuesto muy socorrido. pero que no siempre se cumple: la amnesia del lector de peri\u00f3dicos que no recordar\u00e1 ya en la pr\u00f3xima ocasi\u00f3n haber le\u00eddo lo mismo por en\u00e9sima vez.<\/p>\n<p>En estos \u00faltimos tiempos han cambiado, eso s\u00ed, algunas de las ideolog\u00edas m\u00e1s implantadas en las d\u00e9cadas pasadas en la universidad y fuera de la universidad. Liberalismos varios, nacionalismos varios y nihilismos varios han ido sustituyendo a los varios marxismos, socialismos y anarquismos que alimentaron la lucha contra la dictadura franquista en la Universidad espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Y ha cambiado tambi\u00e9n <em>la forma<\/em> de la conciencia cr\u00edtica del docente. Eso se debe no s\u00f3lo al cambio de las ideolog\u00edas, sino, sobre todo, a otro factor. Hoy no hay, por el momento, movimiento universitario propiamente dicho. O por mejor decir: no hay el tipo de movimiento estudiantil que fue en otros tiempos la espina dorsal de la conciencia cr\u00edtica universitaria, en di\u00e1logo con el cual conformaron su pensamiento y su actividad Aranguren, Sacrist\u00e1n, Valverde y otros docentes universitarios.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las veces que en estos diez \u00faltimos a\u00f1os la pol\u00edtica internacional, estatal o auton\u00f3mica ha exigido de la universidad definiciones o compromisos fueron los docentes, y no los estudiantes, quienes tomaron la iniciativa. As\u00ed ocurri\u00f3, por ejemplo, a prop\u00f3sito del \u00faltimo brote movimentista universitario en Italia conocido con el nombre de \u00abLa pantera\u00bb. As\u00ed ocurri\u00f3 tambi\u00e9n en los meses de la guerra del golfo P\u00e9rsico. Y as\u00ed ha ocurrido en relaci\u00f3n con las protestas sindicales contra la pol\u00edtica econ\u00f3mica de Solchaga<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> o contra la reforma de la legislaci\u00f3n que rige actualmente las relaciones laborales. Pero incluso esto, el que la iniciativa cr\u00edtica haya pasado, cuando la hay, a los profesores, es una novedad a medias. Pues no se debe olvidar que el movimiento estudiantil ha sido siempre, por naturaleza, guadi\u00e1nico, intermitente, y que si en Espa\u00f1a tuvo m\u00e1s continuidad que en otros pa\u00edses fue justamente por el papel de engarce entre generaciones universitarias que, como en una carrera de relevos, tuvieron algunos de los docentes con conciencia cr\u00edtica. En realidad, cierto conflicto de intereses entre el profesorado organizado y los restos de un movimiento estudiantil cr\u00edtico, ya muy atomizado, era patente entre nosotros a mediados de la d\u00e9cada de los setenta, inmediatamente antes e inmediatamente despu\u00e9s de la muerte del Dictador, que fue cuando m\u00e1s implantaci\u00f3n tuvo el movimiento de profesores no-numerarios.<\/p>\n<p>La diferencia es que mientras aquel embrionario conflicto se produc\u00eda en el marco de unas mismas tradiciones de liberaci\u00f3n, generalmente aceptadas por estudiantes y profesores comprometidos, ahora lo que condiciona el conflicto entre docentes y discentes, cuando lo hay, no es tanto la diferencia de intereses cuanto la crisis de aquellas tradiciones de liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay dos factores que han contribuido decisivamente a esta crisis. El primero es un factor hist\u00f3rico, de cambio de \u00e9poca, al que se ha aludido muchos veces: el hundimiento del llamado \u00absocialismo real\u00bb y la consiguiente p\u00e9rdida de las ilusiones puestas en una sociedad alternativa m\u00e1s libre y m\u00e1s igualitaria. El segundo, en cambio, es un factor permanente, el del conflicto generacional, que en esta d\u00e9cada se ha agudizado mucho y ha tomado, como ocurre en cada \u00e9poca hist\u00f3rica, una nueva forma.<\/p>\n<p>3. Es importante analizar esta nueva forma del conflicto generacional si no se quiere caer en vaguedades y generalizaciones inconvenientes sobre lo que hemos sido y lo que somos.<\/p>\n<p>Los j\u00f3venes universitarios perciben una vez m\u00e1s el enorme trecho existente entre lo que dicen sus padres que hicieron en nombre de aquellas tradiciones de liberaci\u00f3n y lo que ven que sus padres hacen realmente hoy en d\u00eda. Es cosa de j\u00f3venes juzgan el ayer por el hoy, como es cosa de viejos juzgar el hoy por el ayer. Los ejemplos, sobre todo cuando se mitifican, acaban veng\u00e1ndose de quienes los exaltan en beneficio propio. La retorsi\u00f3n por los j\u00f3venes de hoy de lo que dice que hizo la generaci\u00f3n del 68 es ahora una constante. Los j\u00f3venes perciben intuitivamente lo que es una verdad hist\u00f3rica oculta bajo la autoexaltaci\u00f3n de los mayores y tambi\u00e9n en la trivializaci\u00f3n de las cosas del pasado reciente por los medios de comunicaci\u00f3n. La mayor\u00eda de sus padres tal vez fueron simpatizantes de aquella marea alternativa del 68, piensan. Pero \u00bffueron realmente agentes en ella? \u00bffueron realmente activos en aquella marea? La pregunta intuitiva de los j\u00f3venes universitarios de hoy est\u00e1 justificada. El historiador sabe (y el padre que cuenta batallitas deber\u00eda saber) que el tiempo pasado tampoco fue mucho mejor que \u00e9ste de ahora: el primero de mayo de 1968 los miembros activos de aquella generaci\u00f3n rebelde eran, en el barcelon\u00e9s Tur\u00f3 de la Peira, cuatro gatos; y el 11 de septiembre de 1968, entre la calle Al\u00ed Bey y la Plaza de Urquinaona, otros cuatro gatos<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Dejo a los historiadores la tarea de hacer el c\u00f3mputo preciso (y de establecer, por cierto, si los cuatro gatos y gatas de ambas manifestaciones de la generaci\u00f3n rebelde eran o no los mismos).<\/p>\n<p>La forma nueva del eterno conflicto generacional es, por as\u00ed decirlo, su sordidez forzada por las circunstancias. Pues en una sociedad en la que hay tantos j\u00f3venes en paro, con un \u00edndice general de desempleo tan elevado, y con tan pocas esperanzas en un futuro alternativo, el estudiante universitario que se hace consciente del desfase entre el decir y el hacer de sus mayores tiene que optar casi necesariamente por una estrategia moderada, no rupturista. No hay, por tanto, ruptura generacional propiamente dicha en nombre de opciones alternativas propias y diferenciadas. Tiene que haber, en esas condiciones, acomodaci\u00f3n a un medio determinado por la relativa igualdad de oportunidades con salidas muy restringidas. Tiene que haber darwinismo social, nihilismo y cinismo. En \u00faltima instancia: coincidencia con los mayores que se han adaptado a lo que hay reconcili\u00e1ndose con la realidad.<\/p>\n<p>4. Otra novedad que hay que tener en cuenta es la siguiente. La docencia universitaria est\u00e1 determinada actualmente por factores distintos de los que imperaban hace d\u00e9cadas. De esos factores los m\u00e1s importantes, los que m\u00e1s cuentan, son cinco. El primero es la generalizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza superior. El segundo es la progresiva adaptaci\u00f3n de los planes de estudios al mercado de trabajo. El tercero es la profundizaci\u00f3n del corte o ruptura entre las \u00abdos culturas\u00bb, la cultura t\u00e9cnico-cient\u00edfica y la cultura literaria o human\u00edstica. El cuarto es la aplicaci\u00f3n acelerada de las innovaciones tecnol\u00f3gicas a la transmisi\u00f3n de los conocimientos. Y el quinto es la creciente complejidad de la gesti\u00f3n y administraci\u00f3n de las universidades derivada de la constante ampliaci\u00f3n del n\u00famero de alumnos y de la relativa autonom\u00eda de las instituciones universitarias respecto del Estado.<\/p>\n<p>Todos estos factores influyen m\u00e1s o menos decisivamente en las actitudes y comportamientos de los docentes. La dedicaci\u00f3n a la docencia propiamente dicha ha aumentado, sobre todo en las facultades y escuelas t\u00e9cnico-cient\u00edficas. En algunos casos tal dedicaci\u00f3n se ha hecho de verdad exclusiva. En otros se combina con el trabajo de investigaci\u00f3n en los departamentos universitarios o en instituciones pr\u00f3ximas a ellos, y, cuando se trata de profesorado en formaci\u00f3n, la docencia se combina con estancias cada vez m\u00e1s habituales en universidades extranjeras. Frente a lo que se cree, todo esto no implica necesariamente acriticismo, p\u00e9rdida de la conciencia social cr\u00edtica del docente. Lo que s\u00ed cambia es la forma de la intervenci\u00f3n cr\u00edtica. Es importante subrayar esto porque, a veces, se da ya por descontado que la mayor dedicaci\u00f3n a la docencia y la mayor dedicaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n acaban con el profesor cr\u00edtico de la sociedad en que vive.<\/p>\n<p>El trabajo en la producci\u00f3n, por intelectual y simb\u00f3lica que \u00e9sta sea, tiene otros ritmos (y derivaciones distintas) de los que son propios del intelectual humanista tradicional. Pero es un error, por anacronismo, exaltar la conciencia cr\u00edtica espasm\u00f3dica del intelectual tradicional, del literato o del humanista, frente al comportamiento del cient\u00edfico natural o del cient\u00edfico social que adem\u00e1s de cumplir con las obligaciones docentes y de investigaci\u00f3n interviene hoy, ya sin pompa y circunstancia, con modestia, como ciudadano, en los asuntos de la polis. Cierto es que la cr\u00edtica se hace as\u00ed menos generalizadora, menos global, m\u00e1s interna; pero tambi\u00e9n se hace m\u00e1s precisa, m\u00e1s documentada y m\u00e1s constante. La \u00e9tica de la responsabilidad se une en estos casos a la \u00e9tica de las convicciones. Desde la perspectiva que da el trabajo en la producci\u00f3n la cr\u00edtica es siempre menos espectacular, pero m\u00e1s concreta. En la sociedad del espect\u00e1culo, en la que reinan sin parlamento titulares y nombres propios en negrita, esto de la concreci\u00f3n y la modestia se suele interpretar como un descenso de la tensi\u00f3n cr\u00edtica en general. El intelectual tradicional contribuye mucho, y negativamente, a que se extienda esa impresi\u00f3n. El intelectual tradicional ama la jerem\u00edada y la eterna pregunta: \u00bfqu\u00e9 se hizo de los h\u00e9roes de anta\u00f1o? Pero la ret\u00f3rica tiende a idealizar el pasado y predispone a la consideraci\u00f3n de que el mundo de hoy est\u00e1 lleno de traidores y sumisos.<\/p>\n<p>Y no siempre es as\u00ed. No necesariamente es as\u00ed. Ya he dicho antes que convendr\u00eda, para ser veraces, reducir el n\u00famero de los h\u00e9roes cr\u00edticos de anta\u00f1o. En la mayor\u00eda de los casos la estimable pregunta ret\u00f3rica del literato por las nieves o las verduras de las eras de los tiempos pasados tiene una respuesta concreta y precisa. Yendo al caso: no pocas de las energ\u00edas anteriormente dedicadas por el profesorado a la intervenci\u00f3n en la vida p\u00fablica o en los asuntos sociales externos a la universidad se dedican hoy a tareas de organizaci\u00f3n y gesti\u00f3n de los asuntos universitarios. Esas tareas suelen ser duras y desagradables. Pero hay que hacerlas. Cr\u00edtico, en nombre de la conciencia ciudadana y de la participaci\u00f3n en la polis, no es el docente que se niega sistem\u00e1ticamente a hacer estas tareas, sino aquel otro que arrima el hombro para ayudar a la colectividad y de paso propone la participaci\u00f3n en ellas de los dem\u00e1s, por rotaci\u00f3n, para hacer frente a los riesgos de burocratizaci\u00f3n, a la rutina y al autoritarismo que siempre se incuba, como una serpiente, en la tecnificaci\u00f3n de la funci\u00f3n p\u00fablica. Cr\u00edtico es hoy en d\u00eda el docente universitario que, actuando as\u00ed, hace llegar sus opiniones sobre esto a la ciudadan\u00eda rompiendo el pacto de silencio que m\u00e1s cuenta ahora en nuestras instituciones: la endogamia y el corporativismo.<\/p>\n<p>Pero hay m\u00e1s. La transici\u00f3n postfranquista hacia una democracia todav\u00eda en construcci\u00f3n y la consolidaci\u00f3n en ella del sistema de partidos han desplazado hacia la pol\u00edtica institucional a un n\u00famero importante de profesores universitarios que en otros tiempos combinaban la docencia con la cr\u00edtica al r\u00e9gimen autoritario establecido. Varios de los ministerios gubernamentales de la transici\u00f3n han sido liderados, como se sabe, por profesores universitarios. Eso quiere decir, en suma, que una gran parte de las energ\u00edas cr\u00edticas de los docentes han sido gastadas en actividades pol\u00edticas institucionales. Nada malo hay en ello. Las formas de intervenir pol\u00edticamente han cambiado y es natural que una parte de la pasi\u00f3n pol\u00edtica de los docentes se canalice por ah\u00ed, a trav\u00e9s del sistema de partidos. Queda, desde luego, el viejo asunto: el poder corrompe. Eso se sabe desde hace mucho tiempo. Lo que no siempre se quiere saber y casi siempre se niega es que el poder corrompe<em> tambi\u00e9n<\/em> a los docentes amigos de uno y a uno mismo. Aquel que lo sospecha propondr\u00e1 una nueva forma de hacer pol\u00edtica, y si la corrupci\u00f3n del sistema es mucha, una forma de intervenir en la polis al margen del sistema o en los m\u00e1rgenes del sistema de partidos.<\/p>\n<p>Tengo para mi que esta \u00faltima actitud s\u00f3lo es llevadera hoy en d\u00eda, entre docentes, con una pizca de autoiron\u00eda y unos gramos de buen humor. Pero es una actitud que existe, que se da entre nosotros, aunque todav\u00eda sea minoritaria. Y, en cualquier caso, frente a jerem\u00edadas y nostalgias conviene no pasar por alto un dato revelador, a saber: que los m\u00e1s importantes y consolidados movimientos sociales cr\u00edticos existentes en la actualidad han crecido y sobrevivido a partir del conocimiento y de la voluntad de cient\u00edficos y humanistas casi siempre vinculados a las universidades y muchas veces como docentes en ellas. Eso ha ocurrido y est\u00e1 ocurriendo en el movimiento feminista, que ser\u00eda incomprensible sin el papel desempe\u00f1ado en \u00e9l por fil\u00f3sofas, soci\u00f3logas, antrop\u00f3logas, historiadoras y economistas dedicadas a la docencia universitaria. Ha ocurrido tambi\u00e9n en el movimiento pacifista y antimilitarista que empez\u00f3 a cuajar en la d\u00e9cada de los ochenta sobre todo entre estudiantes y profesores universitarios. Ha ocurrido igualmente en el movimiento ecologista, que no ser\u00eda lo que es sin la intervenci\u00f3n continuada durante las \u00faltimas d\u00e9cadas de bi\u00f3logos, ec\u00f3logos, f\u00edsicos, ge\u00f3logos y humanistas de varias universidades espa\u00f1olas. Y est\u00e1 ocurriendo hoy en d\u00eda en muchas de las asociaciones y organizaciones no gubernamentales que trabajan en favor de un desarrollo ecol\u00f3gica y socialmente sostenible en los pa\u00edses empobrecidos.<\/p>\n<p>Los nombres de estos docentes cr\u00edticos no suelen salir en negrita en los grandes medios de comunicaci\u00f3n. Su trabajo y sus opiniones pocas veces producen titulares period\u00edsticos. Pero no hay que enga\u00f1arse: est\u00e1n ah\u00ed, trabajando e investigando dentro y fuera de la universidad. Son la conciencia cr\u00edtica de la sociedad de hoy. Y son a\u00fan pocos, claro. Como los h\u00e9roes de ayer.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>1. Partimos de la idea de que los estudiantes son una parte esencial de la comunidad universitaria, contribuyen con sus tasas al presupuesto universitario y esperan de la universidad una formaci\u00f3n te\u00f3rica y pr\u00e1ctica suficiente en las distintas carreras para poder realizar, en un tiempo razonable, sus vocaciones y sus expectativas laborales y profesionales.<\/p>\n<p>Y desde esta idea nos comprometemos a fomentar la mejor calidad de la docencia, a velar por unas buenas condiciones de trabajo y estudio y a informar regularmente sobre salidas profesionales, cursos paralelos que mejoran la formaci\u00f3n pr\u00e1ctica espec\u00edfica as\u00ed como de becas y ayudas de las instituciones p\u00fablicas y privadas que incentivan las vocaciones y las expectativas profesionales. En la medida de sus posibilidades presupuestarias, la UPF [la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona] no se limitar\u00e1 en esto a la informaci\u00f3n, sino que tratar\u00e1 de tomar la iniciativa en la organizaci\u00f3n de cursos y masters que favorezcan la preparaci\u00f3n pr\u00e1ctica y funcional para las salidas profesionales.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la docencia nos proponemos fomentar una participaci\u00f3n m\u00e1s directa y creativa de los estudiantes en la concreci\u00f3n de los programas y su desarrollo. Al mismo tiempo nos proponemos impulsar sistem\u00e1ticamente la innovaci\u00f3n docente y mejorar los m\u00e9todos actuales de evaluaci\u00f3n.<\/p>\n<p>2. Los estudiantes son adultos que, en su gran mayor\u00eda, han elegido libremente el tipo de estudios deseado. Por consiguiente, tienen que ser tratados como adultos, tanto en las clases y seminarios como fuera de ellos. Esto implica por parte del profesorado acabar con el paternalismo, restringir la pr\u00e1ctica de las clases magistrales al m\u00ednimo necesario, potenciar siempre que sea posible la forma seminario y desarrollar un sistema de tutor\u00edas adecuado a la formaci\u00f3n universitaria. La mejora de la calidad de la ense\u00f1anza y la formaci\u00f3n de futuros investigadores en la UPF depender\u00e1, entre otras cosas, de la concreci\u00f3n de estos cambios. Y para ello lo que se necesita es colaboraci\u00f3n. No puede haber participaci\u00f3n activa de los estudiantes en la vida universitaria sin colaboraci\u00f3n, confianza y transparencia en las relaciones.<\/p>\n<p>3. La gran mayor\u00eda de los estudiantes, como la gran mayor\u00eda del profesorado, son conscientes de las limitaciones del actual modelo de ense\u00f1anza. Estas limitaciones se derivan en parte de deficiencias mencionadas en el punto anterior y en parte est\u00e1n relacionadas con la divisi\u00f3n trimestral de los estudios, que en determinadas carreras es percibida a veces como la causa de una inflexibilidad administrativa con consecuencias negativas.<\/p>\n<p>Est\u00e1 aumentando el n\u00famero de estudiantes universitarios que estudian y a la vez trabajan a tiempo parcial. Esta situaci\u00f3n plantea problemas de aprovechamiento al unirse a la divisi\u00f3n trimestral mencionada y a los horarios de clase existentes en algunas facultades. Estas dificultades se multiplican en el caso de asignaturas optativas o de libre elecci\u00f3n seguidas en facultades distintas de las del origen de los estudios. Y el mismo problema aparece tambi\u00e9n en el momento de las convalidaciones de estudios realizados por los estudiantes en otras universidades con becas Erasmus o de otro tipo.<\/p>\n<p>A la hora de analizar las consecuencias de la divisi\u00f3n trimestral en la UPF hay divisi\u00f3n de opiniones. Por ello nos comprometemos a hacer una consulta amplia sobre la divisi\u00f3n trimestral de los estudios y, sea cual fuera el resultado de la misma, a tomar las medidas administrativas necesarias para flexibilizar los ritmos de estudio y mejorar el sistema de horarios.<\/p>\n<p>4. Los estudiantes, adem\u00e1s de seguir tal o cual carrera universitaria, son ciudadanos con derechos reconocidos constitucionalmente. Nos planteamos el papel de los estudiantes en los \u00f3rganos de representaci\u00f3n y de gesti\u00f3n de la Universidad partiendo de este hecho. Lo cual implica que la Universidad no s\u00f3lo tiene que hacer todo lo posible para mejorar la formaci\u00f3n de sus miembros como ciudadanos (en esto tambi\u00e9n los educadores tenemos que ser educados), sino tambi\u00e9n mejorar y reforzar la participaci\u00f3n de los estudiantes en todos los \u00e1mbitos de la vida universitaria. Pues este tipo de participaci\u00f3n es ya una ense\u00f1anza para el ejercicio de la ciudadan\u00eda plena.<\/p>\n<p>Nos proponemos, por tanto, potenciar la participaci\u00f3n representativa de los estudiantes y facilitar administrativamente su contribuci\u00f3n directa y creativa a la vida universitaria. En esto tienen un papel prioritario primero la informaci\u00f3n y luego la difusi\u00f3n de las ideas.<\/p>\n<p>Para facilitar el acceso a la informaci\u00f3n y desarrollar la difusi\u00f3n de las ideas nos proponemos:<\/p>\n<p>1) Incorporar a representantes de estudiantes en los vicerrectorados cuyas funciones afectan directamente a la relaci\u00f3n entre profesores y alumnos (comunidad universitaria y docencia).<\/p>\n<p>2) Dedicar recurrentemente un espacio de la revista <em>Agora <\/em>a informes, resoluciones, disposiciones y debates relacionados con la pol\u00edtica universitaria en Catalu\u00f1a y Europa, empezando por el debate actualmente en curso sobre el anteproyecto de Ley Universitaria.<\/p>\n<p>3) Estudiar la posibilidad de un Servicio Universitario de Publicaciones pensado preferentemente para las necesidades de estudio e informaci\u00f3n acad\u00e9mico-cient\u00edfica de los estudiantes.<\/p>\n<p>4) Facilitar y potenciar las actividades de las asociaciones estudiantiles con fines culturales, solidarios, etc.<\/p>\n<p>5) Proponer la incorporaci\u00f3n a la Xarxa [Red] J. L. Vives para ampliar la colaboraci\u00f3n con otras instituciones de la educaci\u00f3n superior en Catalu\u00f1a y como marco para hacer frente a las tendencias uniformizadoras y centralistas del actual contexto.<\/p>\n<p>6) Clarificar la informaci\u00f3n de la UPF dirigida a las universidades de procedencia de los alumnos Erasmus-S\u00f3crates, en el sentido de especificar la lengua en que se imparten las clases y, en consecuencia, potenciar un servicio de atenci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica a los estudiantes Erasmus-S\u00f3crates para evitar obst\u00e1culos e inconvenientes al uso normalizado del catal\u00e1n en nuestras facultades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Anexo 1. Sobre la Universidad<\/strong><\/h3>\n<p><em>Esquema (interrumpido) de una intervenci\u00f3n del autor en la UPF, 5\/III\/2002<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. De la cr\u00edtica a las soluciones. Menci\u00f3n al acto sobre la LOU de hace unos meses.<\/p>\n<p>2. Caracter\u00edsticas de la pol\u00edtica universitaria de la UE:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Mercantilizaci\u00f3n y ley de la oferta y la demanda<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Competencia<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. Calidad y excelencia<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.4. Adaptaci\u00f3n del sistema a la uni\u00f3n europea<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.5. Generalizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza universitaria y problemas demogr\u00e1ficos (m\u00e1s de una cuarta parte de los j\u00f3venes entre 18 y 24 a\u00f1os van a la universidad en Espa\u00f1a)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.6. Tendencia a la unificaci\u00f3n y atenci\u00f3n a las diferentes tradiciones nacionales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.7. Emular a los norteamericanos en condiciones diferentes: la confusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.8. Espa\u00f1a en el sistema universitario europeo: cola de le\u00f3n o cabeza de rat\u00f3n.<\/p>\n<p>3. El diagn\u00f3stico de la universidad espa\u00f1ola:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. <em>Mediocre<\/em> en general, <em>modesta<\/em> en la investigaci\u00f3n, <em>defectuosa <\/em>en la educaci\u00f3n profesional. Pero matizar comparativamente.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">No conviene meterlo todo en el mismo saco ni comparar s\u00f3lo entre pa\u00edses. Dentro del sistema ha habido pol\u00edticas universitarias diferenciadas. Estas diferencias se deben a la autonom\u00eda pol\u00edtica, a las diferencias regionales y a la autonom\u00eda de las propias universidades.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Tampoco conviene aceptar el diagn\u00f3stico que parece derivarse de las declaraciones del presidente del Gobierno y de algunos de sus ministros, que han creado en la opini\u00f3n p\u00fablica la impresi\u00f3n de que todo lo que hay en la universidad es endogamia y conservadurismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Este es un punto clave: porque, en efecto, hay endogamia y conservadurismo en la universidad p\u00fablica, pero no m\u00e1s de lo que hay en la sociedad en general, y muy particularmente en el sistema de los partidos pol\u00edticos, en la gran empresa privada, en la confederaci\u00f3n de empresarios o en las televisiones (los Botines, los Cuevas, los de siempre en los partidos pol\u00edticos y en las televisiones p\u00fablicas y privadas).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Tampoco conviene usar esta comparaci\u00f3n en un sentido ideol\u00f3gico o instrumentalmente pol\u00edtico: para justificar, en un caso, la privatizaci\u00f3n de la universidad p\u00fablica o para negar, en otro, el peso de la endogamia y del conservadurismo en la universidad p\u00fablica y no tocar nada de lo que hay.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Mal de muchos es s\u00f3lo consuelo de tontos. Y los pasos que se han dado en Espa\u00f1a durante los \u00faltimos meses, desde que se aprob\u00f3 la LOU en el parlamento parecen ir por ese camino.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En uno de los asuntos principales en discusi\u00f3n, el del profesorado universitario, casi todo ha quedado como estaba: el gobierno hizo aprobar un nuevo sistema de reclutamiento del profesorado, la habilitaci\u00f3n centralizada con un nuevo sistema de oposiciones, y las comunidades aut\u00f3nomas y las universidades respondieron convocando miles de concursos docentes para candidatos locales.<\/p>\n<p>4. Una soluci\u00f3n. V\u00edctor P\u00e9rez D\u00edaz en <em>El Pa\u00eds<\/em> de ayer (\u00abLa soluci\u00f3n universitaria\u00bb, 4 del III).<\/p>\n<p>Propone VPD, en el actual marco de la UE, una especie de \u00abguerra rel\u00e1mpago\u00bb para conseguir algunas universidades o instituciones de educaci\u00f3n e investigaci\u00f3n <em>excelentes<\/em> en poco tiempo. La idea es que estas pocas universidades se sit\u00faen en el primer plano europeo y mundial y tiren del resto.<\/p>\n<p>Esta idea se basa en el supuesto liberal, muy compartido actualmente, de la competencia desigual que acaba favoreciendo a todos (o a casi todos). Pero, a diferencia de los exabruptos ideol\u00f3gicos del neoliberalismo y de las declaraciones politicistas y partidistas que luego se quedan en nada (o en pactos por arriba, que suele ser lo mismo que nada) esa idea est\u00e1 inteligentemente argumentada. Y conviene, por tanto, detenerse en la argumentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>VPD establece dos condiciones para que esa especie de \u00abguerra rel\u00e1mpago\u00bb triunfe. La primera es un moderado y espont\u00e1neo \u00abdesorden\u00bb (una guerra de guerrillas) basado en las iniciativas locales y regionales de universidades sin rutinas ni intereses creados y que pueden aprovechar los recursos a su disposici\u00f3n.<\/p>\n<p>La segunda y principal es el papel que pueden llegar a jugar los estudiantes. Cuando habla del papel de los estudiantes en t\u00e9rminos de \u00abefervescencia de las masas de estudiantes\u00bb, VPD no se est\u00e1 refiriendo a manifestaciones masivas de estudiantes en favor de una universidad p\u00fablica de calidad, como las que ha habido en Espa\u00f1a en los \u00faltimos meses, sino a otra cosa. Se refiere al modelo norteamericano, es decir, a la presi\u00f3n de los estudiantes \u00abmotivados\u00bb y \u00abcapaces\u00bb decidiendo en qu\u00e9 instituciones universitarias ponen sus dineros, incluyendo sus becas.<\/p>\n<p>Se puede decir que esta es una soluci\u00f3n liberal \u00abpura\u00bb, que da m\u00e1s importancia a las leyes de la oferta y la demanda en el mercando universitario que a la actuaci\u00f3n de los pol\u00edticos, de las autoridades acad\u00e9micas o de los profesores discutiendo sobre planes de estudios. Se supone que la mejora del profesorado universitario, el aumento de los recursos y los contratos de investigaci\u00f3n es algo que viene despu\u00e9s, que se sigue de la presi\u00f3n de los estudiantes a trav\u00e9s de la ley de la oferta y la demanda.<\/p>\n<p>En esta soluci\u00f3n la presi\u00f3n espont\u00e1nea de los estudiantes se combina con la oferta de las universidades que puedan, en el sentido de tener los mejores estudiantes posibles: no s\u00f3lo motivados y capaces, sino tambi\u00e9n divididos en tres ciclos bien diferenciados y que lleguen de todas partes.<\/p>\n<p>VPD correlaciona <em>motivaci\u00f3n<\/em> de los estudiantes con pago del precio real de la ense\u00f1anza (con su dinero o con cr\u00e9ditos o en becas). La sociedad puede subvencionar una parte de los estudios, pero no todo.<\/p>\n<p><em>Capacidad<\/em> quiere decir: leer, escribir, retener argumentos completos y saber criticar. Eso hay que cultivarlo.<\/p>\n<p>Finalmente, delimitaci\u00f3n clara de los tres ciclos: 1\u00ba saberes b\u00e1sicos en grandes campos de conocimiento; 2\u00ba ense\u00f1anza profesional con un horizonte europeo; y 3\u00ba que actualmente es pat\u00e9tico y en el que, seg\u00fan VPD, habr\u00eda que concentrar ahora todos los esfuerzos estrat\u00e9gicos, internacionaliz\u00e1ndolo integralmente tanto en lo que hace a los profesores como en lo que hace a los estudiantes, o sea, con un horizonte planetario.<\/p>\n<p>\u00abLa soluci\u00f3n, en el fondo, es sencilla. Y para aplicarla ni siquiera tenemos que ponemos todos de acuerdo. Basta con que cada cual, cada autonom\u00eda, cada universidad, cada profesor, cada estudiante haga, por su cuenta, lo que tenga que hacer\u00bb<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Mientras tanto<\/em>, 43 (noviembre-diciembre 1990), pp. 51-62.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Entonces Ministro de Econom\u00eda del gobierno PSOE.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> En ambos casos, el autor fue uno de esos cuatro gatos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0El 25 de agosto de 2022 se cumplieron diez a\u00f1os del fallecimiento de Francisco Fern\u00e1ndez Buey. 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