{"id":13982,"date":"2023-07-08T05:00:10","date_gmt":"2023-07-08T04:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13982"},"modified":"2023-07-08T02:56:58","modified_gmt":"2023-07-08T01:56:58","slug":"hechos-alternativos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=13982","title":{"rendered":"Hechos alternativos"},"content":{"rendered":"<p>Cada a\u00f1o, el 1 de diciembre, el Comit\u00e9 para la Protecci\u00f3n de los Periodistas publica su censo global de prisiones, documentando el n\u00famero de periodistas entre rejas en todo el mundo. La edici\u00f3n de 2022 estableci\u00f3 un r\u00e9cord sombr\u00edo: 363 periodistas encarcelados. En la lista, ordenada alfab\u00e9ticamente por el nombre de pila, vemos que Juan Lorenzo Holmann Chamorro, director del diario nicarag\u00fcense <em>La Prensa<\/em>, est\u00e1 encarcelado desde 2021 acusado de blanqueo de dinero, en el marco de la represi\u00f3n de la dictadura de Ortega contra los medios de comunicaci\u00f3n independientes. Le sigue Juret Haji, director del <em>Xinjiang Daily<\/em>, detenido desde 2018 tras acusar a un colega de tener \u00abdos caras\u00bb, una acusaci\u00f3n habitual del gobierno chino. Julian Assange encajar\u00eda perfectamente entre estos dos nombres, pero no aparece, como ha sido el caso desde que el fundador de WikiLeaks fue sacado a rastras de la Embajada de Ecuador en Londres en 2019 y encerrado en r\u00e9gimen de aislamiento en la prisi\u00f3n de Belmarsh, apodada \u00abel Guant\u00e1namo brit\u00e1nico.\u00bb<\/p>\n<p>La omisi\u00f3n es llamativa para cualquiera que recuerde el estruendoso impacto que causaron las revelaciones de Assange sobre secretos del Gobierno de Estados Unidos. Pero la importancia se ha desvanecido para muchos, si es que alguna vez se arraig\u00f3 en primer lugar. Hay pocas peticiones p\u00fablicas de alto nivel para que se rindan cuentas o se persigan los delitos expuestos a trav\u00e9s de sus informes. En conjunto, WikiLeaks elimin\u00f3 los filtros a trav\u00e9s de los cuales normalmente se nos indica que veamos el mundo. Sin \u00e9l, no tendr\u00edamos ni idea del n\u00famero de civiles muertos en Irak y Afganist\u00e1n durante la invasi\u00f3n estadounidense, ni de los cr\u00edmenes de guerra de Estados Unidos, como la ejecuci\u00f3n de once personas esposadas, entre ellas cinco ni\u00f1os, en un asalto a una casa en Irak en 2006. No sabr\u00edamos que la Secretaria de Estado Hillary Clinton era plenamente consciente de que Arabia Saud\u00ed era una fuente de \u00abapoyo financiero fundamental\u00bb para los talibanes y Al Qaeda; o que el gobierno brit\u00e1nico estaba enga\u00f1ando a la opini\u00f3n p\u00fablica sobre sus intenciones para con los antiguos habitantes de Diego Garc\u00eda, muchos de los cuales fueron desplazados en los a\u00f1os sesenta y setenta para dejar paso a una base estadounidense. \u00bfC\u00f3mo aborda la CIA el asunto de los llamados asesinatos selectivos? WikiLeaks nos dio la visi\u00f3n interna de la agencia, as\u00ed como los m\u00e9todos que desarroll\u00f3 para poner micr\u00f3fonos en nuestros televisores y tomar el control de nuestros coches. \u00bfManiobr\u00f3 el Comit\u00e9 Nacional Dem\u00f3crata para ama\u00f1ar las campa\u00f1as de las primarias de 2016? Wikileaks demostr\u00f3 que, efectivamente, as\u00ed fue. \u00abEs un archivo de la diplomacia estadounidense de esos a\u00f1os\u00bb, dijo John Goetz, ex reportero de <em>Der Spiegel<\/em> que trabaj\u00f3 con Assange para publicar documentos. \u00abSin WikiLeaks, no sabr\u00edamos nada de eso\u00bb.<\/p>\n<p>Estos logros le han costado a Assange m\u00e1s de diez a\u00f1os de confinamiento y encarcelamiento. Desde junio de 2012 hasta abril de 2019, estuvo confinado en la peque\u00f1a embajada ecuatoriana, donde su estado de salud empez\u00f3 a deteriorarse bruscamente. En enero de 2021, la jueza brit\u00e1nica Vanessa Baraitser se pronunci\u00f3 en contra de su extradici\u00f3n alegando que ser\u00eda \u00abopresiva\u00bb dado su estado mental, advirtiendo que podr\u00eda suicidarse para evitar tal destino. Estados Unidos apel\u00f3 entonces su fallo y gan\u00f3, y la extradici\u00f3n de Assange fue aprobada en junio de 2022. Si es condenado en un tribunal estadounidense, podr\u00eda pasar el resto de su vida en una prisi\u00f3n federal. Los abogados de Assange han recurrido ante el Tribunal Supremo brit\u00e1nico (que a\u00fan no ha fijado fecha para la vista en el momento de redactar este informe), as\u00ed como ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.<\/p>\n<p>La perspectiva de que Assange se enfrente a un juicio en virtud de la Ley de Espionaje de 1917 \u2013una acusaci\u00f3n contemplada por Barack Obama, perseguida en\u00e9rgicamente bajo el mandato de Donald Trump y no impugnada, hasta ahora, por Joe Biden\u2013 ha generado una sensaci\u00f3n de alarma que crece lentamente en los medios de comunicaci\u00f3n como una amenaza evidente a la libertad de prensa. Esto se demostr\u00f3 con mayor contundencia en una declaraci\u00f3n conjunta firmada a finales de noviembre por el <em>New York Times<\/em>, <em>The Guardian<\/em>, <em>Le Monde<\/em>, <em>El Pa\u00eds<\/em> y <em>Der Spiegel<\/em>, importantes publicaciones que colaboraron con Assange en la publicaci\u00f3n de primicias de WikiLeaks. Exigir responsabilidades a los gobiernos forma parte de la misi\u00f3n fundamental de una prensa libre en una democracia\u00bb, reza la carta, antes de denunciar la posible criminalizaci\u00f3n de \u00abla obtenci\u00f3n y divulgaci\u00f3n de informaci\u00f3n sensible&#8230; una parte esencial del trabajo diario de los periodistas\u00bb. A continuaci\u00f3n, los medios de comunicaci\u00f3n piden al gobierno de Estados Unidos \u00abque ponga fin a su persecuci\u00f3n de Julian Assange por publicar secretos. Publicar no es un delito\u00bb.<\/p>\n<div>\n<p>El hecho de que los antiguos colaboradores de Assange se hayan unido en su defensa y, por extensi\u00f3n, en la suya propia, es un acontecimiento totalmente bienvenido, estimulado en gran parte por la defensa de James Goodale, el antiguo abogado jefe del <em>New York Times<\/em> que, hace medio siglo, ide\u00f3 la victoria legal del peri\u00f3dico en el caso de los Papeles del Pent\u00e1gono, estableciendo el derecho de la prensa a publicar informaci\u00f3n clasificada, un derecho ahora amenazado por la persecuci\u00f3n de Assange. (Goodale tambi\u00e9n escribi\u00f3 sobre Assange para esta revista antes de su detenci\u00f3n.) Pero Assange ha sido objeto de la atenci\u00f3n vengativa del gobierno durante muchos a\u00f1os, incluso antes de ser amenazado con el encarcelamiento de por vida en un calabozo de m\u00e1xima seguridad de Estados Unidos. \u00bfPor qu\u00e9 han tardado tanto los principales medios de comunicaci\u00f3n en pronunciarse?<\/p>\n<div>\n<p>Cuando pregunt\u00e9 al Comit\u00e9 para la Protecci\u00f3n de los Periodistas por qu\u00e9 Assange no estaba en su lista, me remitieron a una declaraci\u00f3n de diciembre de 2019: \u00abDespu\u00e9s de una extensa investigaci\u00f3n y consideraci\u00f3n, el CPJ opt\u00f3 por no incluir a Assange en la lista como periodista, en parte porque su papel ha sido con la misma frecuencia como fuente\u00bb, se lee, \u00aby porque WikiLeaks generalmente no se desempe\u00f1a como un medio de noticias con un proceso editorial.\u00bb Los peri\u00f3dicos que firmaron la carta de noviembre se han negado igualmente a reclamar a Assange como uno de los suyos.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, otras acusaciones y difamaciones han deformado la narrativa p\u00fablica, ocultando las amenazas a la Primera Enmienda. Muchos de los medios que ahora expresan su alarma han ignorado o tergiversado informaci\u00f3n clave sobre su dif\u00edcil situaci\u00f3n. Es crucial reflexionar sobre estos extrav\u00edos, especialmente ahora que un flagrante asalto a la libertad de prensa parece estar a punto de tener \u00e9xito.<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n central que se despliega rutinariamente contra Assange es que public\u00f3 imprudentemente documentos sin ocultar los nombres de las personas que podr\u00edan sufrir da\u00f1os como resultado. Mientras que la declaraci\u00f3n del CPJ, por ejemplo, incluye comentarios del ex editor del <em>New York Times<\/em> Bill Keller denunciando la persecuci\u00f3n de Assange, Keller todav\u00eda lo describe como la publicaci\u00f3n de informaci\u00f3n \u00absin sentido de la responsabilidad por las consecuencias, incluidos los da\u00f1os colaterales de inocentes.\u00bb (Keller, sin embargo, se opone a la acusaci\u00f3n de espionaje.) Con motivo de la detenci\u00f3n de Assange en 2019, el consejo editorial del <em>Washington Post<\/em> proclam\u00f3 que \u00aba diferencia de los verdaderos periodistas, WikiLeaks verti\u00f3 material en el dominio p\u00fablico sin ning\u00fan esfuerzo independiente para verificar su veracidad o dar a las personas nombradas la oportunidad de comentar\u00bb, y pidi\u00f3 su extradici\u00f3n inmediata. (Cuando se le pregunt\u00f3 si el <em>Washington Post<\/em> segu\u00eda manteniendo esa opini\u00f3n, un portavoz respondi\u00f3 en octubre de 2022 que el peri\u00f3dico no ten\u00eda \u00abnada m\u00e1s que compartir m\u00e1s all\u00e1 del editorial\u00bb).<\/p>\n<p>Pero el registro p\u00fablico est\u00e1 repleto de pruebas de que Assange hizo un esfuerzo considerable para eliminar nombres de los documentos antes de publicarlos. \u00abLos hemos ocultado todos\u00bb, dijo a un entrevistador que le pregunt\u00f3 qu\u00e9 hac\u00eda con los colaboradores nombrados durante la preparaci\u00f3n de los diarios de guerra en 2010. Periodistas que trabajaron con WikiLeaks, entre ellos Goetz y la periodista neozelandesa Nicky Hager, han descrito que Assange se esforz\u00f3 mucho por evitar poner en peligro a personas concretas. El Pent\u00e1gono, por su parte, dedic\u00f3 enormes esfuerzos a demostrar lo contrario. Inmediatamente despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de los registros afganos, la Agencia de Inteligencia de Defensa cre\u00f3 un Grupo de Trabajo de Revisi\u00f3n de la Informaci\u00f3n bajo la direcci\u00f3n de un alto funcionario de inteligencia, Robert Carr, encargado de evaluar los da\u00f1os causados a las operaciones del departamento. El equipo, formado por 125 personas que trabajaron durante diez meses, a veces siete d\u00edas a la semana, estudi\u00f3 a fondo setecientos mil documentos, informando semanalmente a las m\u00e1s altas instancias del Departamento de Defensa. Testificando en el consejo de guerra de Chelsea Manning en 2013 por filtrar el alijo a Assange, Carr, que para entonces ya se hab\u00eda retirado, inform\u00f3 de que su equipo hab\u00eda descubierto un solo individuo muerto \u00abcomo resultado de los registros afganos\u00bb. Su fuente no era otra que los talibanes, y la informaci\u00f3n era falsa. Cuando el abogado defensor de Manning le presion\u00f3, su historia se desmoron\u00f3 r\u00e1pidamente: \u00abel nombre de la persona asesinada no figuraba en las revelaciones\u00bb, admiti\u00f3.<\/p>\n<p>La acusaci\u00f3n m\u00e1s grave y duradera contra Assange se deriva de la publicaci\u00f3n de los cables del Departamento de Estado en 2010. Despu\u00e9s de que WikiLeaks empezara a publicar los documentos, surgieron en Internet sitios espejo que copiaban el archivo cifrado y sin editar; el archivo en s\u00ed s\u00f3lo era accesible con un c\u00f3digo clave compartido con unos pocos periodistas. Dos de los primeros colaboradores de Assange, David Leigh y Luke Harding, del <em>Guardian<\/em>, publicaron la clave en <em>WikiLeaks: Inside Julian Assange&#8217;s War on Secrecy<\/em>, un libro de 2011, excusando m\u00e1s tarde la violaci\u00f3n de la seguridad alegando que Assange les hab\u00eda dicho que el c\u00f3digo clave era \u00abtemporal\u00bb, un hecho cuestionado por otros implicados en el proceso. Varios meses despu\u00e9s, John Young, editor del sitio web estadounidense Cryptome, localiz\u00f3 el archivo, que hab\u00eda sido desenterrado por el peri\u00f3dico alem\u00e1n <em>Der Freitag<\/em> en contra de los deseos de Assange, y lo public\u00f3 utilizando la contrase\u00f1a revelada por Leigh y Harding. Assange ya hab\u00eda llamado al Departamento de Estado para advertirle de que los documentos sin editar se har\u00edan p\u00fablicos de forma inminente. Tal vez alarmado por la posibilidad de que aparecieran versiones falsas de los registros, alguien en WikiLeaks public\u00f3 el mismo archivo completo sin editar en el sitio. A\u00f1os despu\u00e9s, bajo juramento, Young declar\u00f3 que ninguna autoridad policial le hab\u00eda pedido que retirara el archivo.<\/p>\n<p>Aunque Leigh est\u00e1 en contra de la extradici\u00f3n, aviv\u00f3 el fuego de la imagen p\u00fablica negativa de Assange en una entrevista con <em>Frontline<\/em> de PBS, afirmando que, en una reuni\u00f3n, hab\u00eda dicho que las personas nombradas en los documentos afganos originales eran \u00abcolaboradores\u00bb que \u00abmerecen morir\u00bb. Goetz niega rotundamente esta afirmaci\u00f3n y recuerda haber trabajado con un equipo de periodistas, incluido Assange, para discutir la publicaci\u00f3n de los documentos. La presi\u00f3n era intensa, me dijo. Le pregunt\u00e9 por qu\u00e9 la antipat\u00eda hacia Assange por parte de algunos periodistas lleg\u00f3 a ser tan feroz. \u00ab\u00c9ramos de la vieja escuela. \u00c9l era el futuro\u00bb, observ\u00f3. \u00abLa idea de publicar documentos clasificados de esta manera era nueva para nosotros. No ten\u00edamos ni idea de seguridad ni de contrase\u00f1as. Sin Julian, nada de esto habr\u00eda aparecido. Lo que hizo fue enorme\u00bb.<\/p>\n<p>A pesar de los m\u00faltiples testimonios judiciales que subrayan la cuidadosa revisi\u00f3n de los documentos por parte de Assange \u2013as\u00ed como la reticente admisi\u00f3n de Carr de que su enorme grupo de trabajo no descubri\u00f3 ninguna muerte como consecuencia de las filtraciones\u2013, los principales medios de comunicaci\u00f3n no han corregido en gran medida la situaci\u00f3n. Por ello, los reportajes del periodista independiente Kevin Gosztola han sido de un valor incalculable. Como explica en su libro <em>Guilty of Journalism<\/em> (Culpable de periodismo), un relato meticuloso y exhaustivo de la persecuci\u00f3n de Julian Assange que se public\u00f3 en febrero, fue uno de los pocos reporteros que cubri\u00f3 el juicio de Chelsea Manning d\u00eda a d\u00eda. Los colegas de los medios de comunicaci\u00f3n establecidos, escribe, parec\u00edan encontrar los procedimientos demasiado complejos o demasiado aburridos. (Recuerda haber o\u00eddo que un productor de la CNN asignado a la historia pas\u00f3 gran parte de su tiempo durmiendo en el centro de prensa).<\/p>\n<p>Gosztola fue de nuevo uno de los pocos que elabor\u00f3 un reportaje detallado sobre las audiencias de extradici\u00f3n de Assange en 2020. Ni el<em> New York Times<\/em> ni otros grandes medios informaron sobre el testimonio que refuta la acusaci\u00f3n de que Assange ayud\u00f3 a Manning a descifrar los archivos clasificados. Patrick Eller, experto forense digital y ex investigador criminal del Ej\u00e9rcito de Estados Unidos, declar\u00f3 como testigo experto que era improbable que los mensajes instant\u00e1neos entre Assange y Manning hubieran ayudado a Manning a filtrar documentos clasificados o a cubrir sus huellas. En el momento de su intercambio, Manning no s\u00f3lo ten\u00eda ya acceso autorizado, sino que hab\u00eda descargado la mayor parte del material que entregar\u00eda a WikiLeaks.<\/p>\n<p>La imagen p\u00fablica de Assange se ha visto afectada por mucho m\u00e1s que las consecuencias de los diarios de guerra y los cables del Departamento de Estado. Una investigaci\u00f3n sobre una presunta violaci\u00f3n en Suecia, que desencaden\u00f3 el largo drama legal que termin\u00f3 en su actual encarcelamiento, dur\u00f3 casi diez a\u00f1os. Uno de los investigadores externos que revis\u00f3 la acusaci\u00f3n fue el abogado suizo Nils Melzer. Como Relator Especial de las Naciones Unidas sobre la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, Melzer investig\u00f3 el caso Assange; pero como confes\u00f3 en su libro <em>The Trial of Julian Assange<\/em>, publicado el a\u00f1o pasado, hab\u00eda ignorado inicialmente en 2018 un llamamiento del equipo legal de Assange para que se hiciera cargo del caso, gracias a \u00abun c\u00famulo de pensamientos despectivos y sentimientos casi reflejos de rechazo\u00bb inducidos por la reputaci\u00f3n del periodista australiano como \u00ab<em>hacker<\/em> turbio\u00bb. S\u00f3lo unos meses m\u00e1s tarde, tras un nuevo y m\u00e1s urgente llamamiento de los abogados, reconsider\u00f3 su decisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la informaci\u00f3n de Melzer, los fiscales suecos basaron el caso en las declaraciones de dos mujeres que se hab\u00edan acostado con Assange en agosto de 2010. Las mujeres hab\u00edan acudido a una comisar\u00eda de Estocolmo en busca de ayuda para persuadir a Assange de que se sometiera a una prueba del VIH, despu\u00e9s de que \u00e9l supuestamente manipulara un preservativo con una de las mujeres, y supuestamente comenzara a mantener relaciones sexuales sin protecci\u00f3n con la otra mientras ella estaba \u00abmedio dormida\u00bb. En un principio, no mencionaron la violaci\u00f3n. Un inspector de polic\u00eda decidi\u00f3 que la situaci\u00f3n exig\u00eda una investigaci\u00f3n por violaci\u00f3n, lo que llev\u00f3 a un fiscal a dictar una orden de detenci\u00f3n contra Assange; la noticia de la orden de detenci\u00f3n se filtr\u00f3 r\u00e1pidamente a los medios de comunicaci\u00f3n, al igual que, finalmente, los nombres de las mujeres.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de la violaci\u00f3n, documentada por Melzer, mostr\u00f3 la evidente determinaci\u00f3n de las autoridades suecas de seguir adelante con un caso contra Assange a pesar de las numerosas aberraciones, incluida la decisi\u00f3n de la fiscal jefe de Estocolmo de abandonar la investigaci\u00f3n de la violaci\u00f3n porque, en sus palabras, \u00abla sospecha de violaci\u00f3n ya no existe\u00bb. Pero el caso se reabri\u00f3 r\u00e1pidamente. Assange regres\u00f3 a Londres, donde se ofreci\u00f3 a ser entrevistado sobre la investigaci\u00f3n, un procedimiento normal en estos casos. Tambi\u00e9n acept\u00f3 regresar a Suecia con la condici\u00f3n de que no se le extraditara a Estados Unidos, pero los suecos se negaron; los tribunales brit\u00e1nicos ordenaron su extradici\u00f3n a Suecia. Assange se salt\u00f3 la fianza en junio de 2012 y pidi\u00f3 asilo diplom\u00e1tico en la embajada de Ecuador. En 2017, los suecos finalmente desistieron y archivaron el caso. Assange segu\u00eda enfrent\u00e1ndose a cargos brit\u00e1nicos por saltarse la fianza y permanec\u00eda en la embajada.<\/p>\n<p>Mientras tanto, los cargos a los que se enfrentaba en Estados Unidos se vieron empa\u00f1ados por los resentimientos de fuerzas poderosas, incluidos medios de comunicaci\u00f3n convencidos de que hab\u00eda ayudado de alguna manera a la elecci\u00f3n de Donald Trump. En 2016, WikiLeaks obtuvo y public\u00f3 un enorme alijo de correspondencia electr\u00f3nica del DNC y del presidente de la campa\u00f1a de Hillary Clinton, John Podesta. Los documentos detallaban, en parte, planes dentro del aparato del partido para descarrilar la candidatura de Bernie Sanders, lo que provoc\u00f3 la dimisi\u00f3n de la presidenta del DNC, la congresista Debbie Wasserman Schultz. Indignada, la campa\u00f1a de Clinton atribuy\u00f3 r\u00e1pidamente las filtraciones al aparato de inteligencia de Vladimir Putin como parte de una operaci\u00f3n para asegurar la victoria de Trump. La acusaci\u00f3n fue alimentada por los an\u00e1lisis forenses de los consultores de ciberseguridad del DNC, de CrowdStrike, que detallaban los posibles v\u00ednculos entre las filtraciones y el Gobierno ruso. El consejero especial Robert Mueller inform\u00f3 de que el material hab\u00eda sido \u00abfiltrado\u00bb por agentes rusos y \u00abdifundido a trav\u00e9s\u00bb de WikiLeaks.<\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n de Assange de que el material no proced\u00eda de un \u00abEstado parte\u00bb, entretanto, recibi\u00f3 escasa atenci\u00f3n. (Dado que los documentos eran de inter\u00e9s period\u00edstico, habr\u00eda estado justificado que los publicara incluso si hubieran procedido del r\u00e9gimen de Putin). En abril de 2019, sin embargo, el <em>New York Times<\/em> se refiri\u00f3 al \u00abpapel central que WikiLeaks desempe\u00f1\u00f3 en la campa\u00f1a rusa para socavar las posibilidades presidenciales de la se\u00f1ora Clinton y ayudar a elegir al presidente Trump\u00bb; el <em>Guardian<\/em>, unos meses antes, tambi\u00e9n hab\u00eda hecho referencia a \u00abfuentes\u00bb que informaban de que el emisario de Trump Paul Manafort hab\u00eda \u00abmantenido conversaciones secretas con Julian Assange dentro de la embajada ecuatoriana\u00bb, una historia que se ha puesto en duda dada la falta de pruebas directas. No obstante, <em>The Guardian<\/em> no se ha retractado de la historia.<\/p>\n<p>La idea de que Assange hab\u00eda estado actuando en nombre tanto de Putin como de Trump lo conden\u00f3 ineludiblemente a los ojos de la clase dirigente dem\u00f3crata. Pero en medio del alboroto \u2013mientras figuras de la derecha intentaban culpar de las filtraciones a un empleado del DNC que hab\u00eda sido asesinado en un aparente robo callejero\u2013, el Comit\u00e9 de Inteligencia de la C\u00e1mara de Representantes ocult\u00f3 al p\u00fablico informaci\u00f3n significativa. Testificando bajo juramento en una sesi\u00f3n a puerta cerrada ante el comit\u00e9 en 2017, el jefe de seguridad de CrowdStrike, Shawn Henry, admiti\u00f3 que no ten\u00eda \u00abpruebas concretas\u00bb de que los rusos hubieran robado los correos electr\u00f3nicos o, de hecho, de que alguien hubiera <em>hackeado<\/em> el sistema del DNC. Esta entrevista crucial permaneci\u00f3 bajo llave hasta 2020. La prensa hizo poco para reconocerlo; el testimonio no atrajo ni siquiera una menci\u00f3n de pasada en el <em>New York Times<\/em>, <em>The Guardian<\/em>, o cualquier otro medio de corriente principal que hab\u00eda trazado previamente la historia de <em>hackeo<\/em> ruso.<\/p>\n<p>En 2017, mientras Assange estaba secuestrado en los estrechos confines de una peque\u00f1a habitaci\u00f3n en la Embajada de Ecuador, WikiLeaks revel\u00f3 en sucesivos lotes el material de la CIA conocido colectivamente como Vault 7, dejando al descubierto el inter\u00e9s de la agencia en tomar el control de los coches, televisores, navegadores web y tel\u00e9fonos inteligentes de la gente. Al parecer, esta enorme primicia \u2013\u00abla mayor p\u00e9rdida de datos de la historia de la CIA\u00bb, seg\u00fan una evaluaci\u00f3n interna\u2013 desat\u00f3 la furia, sobre todo por parte de Michael Pompeo, el ex congresista de Kansas que hab\u00eda sido nombrado director de la CIA por Trump. El 13 de abril de 2017, en una de sus primeras apariciones en un foro p\u00fablico como director, Pompeo habl\u00f3 en el <em>think tank<\/em> peso pesado Center for Strategic and International Studies para declararle la guerra a WikiLeaks. \u00abEs hora de llamar a WikiLeaks por lo que realmente es\u00bb, proclam\u00f3, \u00abun servicio de inteligencia hostil no estatal a menudo instigado por actores estatales como Rusia.\u00bb<\/p>\n<p>A pesar de la vehemencia de Pompeo, hubo una llamativa falta de inter\u00e9s medi\u00e1tico en sus siguientes movimientos contra Assange. La prensa expres\u00f3 en gran medida su alivio cuando, en abril de 2019, Estados Unidos desvel\u00f3 finalmente una acusaci\u00f3n en la que se acusaba a Assange de conspirar, junto a Manning, para piratear un ordenador con el fin de obtener informaci\u00f3n clasificada; como la acusaci\u00f3n no supon\u00eda aparentemente ninguna amenaza para la libertad de prensa, quiz\u00e1 se consideraron libres de sospecha. Charlie Savage en el <em>New York Times<\/em> opin\u00f3 que \u00abel caso reduce significativamente tales preocupaciones porque est\u00e1 fuera del periodismo de investigaci\u00f3n tradicional ayudar a las fuentes .\u2009. <em>hackear<\/em> ilegalmente los ordenadores del gobierno\u00bb, a pesar de que Savage hab\u00eda cubierto partes del juicio de Manning, en el que se cuestion\u00f3 la acusaci\u00f3n. Otros llegaron incluso a aplaudir la acusaci\u00f3n. <em>The Economist<\/em>, por ejemplo, dio a entender que Assange ten\u00eda lo que se merec\u00eda:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La acusaci\u00f3n principal (pirater\u00eda inform\u00e1tica) es una violaci\u00f3n indefendible de la ley. Ni los periodistas ni los activistas, como el Sr. Assange, tienen carta blanca para violar la ley en el ejercicio de sus derechos de la Primera Enmienda. Tienen derecho a publicar libremente, pero no a violar y entrar, f\u00edsica o digitalmente, para hacerlo.<\/p>\n<p>En 2021, Yahoo News public\u00f3 los resultados de una asombrosa investigaci\u00f3n. Citando entrevistas con m\u00e1s de treinta exfuncionarios estadounidenses an\u00f3nimos, incluidos los que hab\u00edan trabajado en la CIA y en la Casa Blanca de Trump, la historia describ\u00eda c\u00f3mo Pompeo y sus altos funcionarios discutieron planes para secuestrar a Assange de su refugio en la embajada, incluso explorando opciones para matarlo. \u00bb\u00a1Iba a ser como una pel\u00edcula de fuga de prisi\u00f3n!\u00bb, dijo un ex alto funcionario de Trump al equipo de Yahoo. Las operaciones en discusi\u00f3n eran tan extremas, as\u00ed como potencialmente ilegales, que algunos funcionarios se preocuparon e informaron a ciertos congresistas sobre los peligrosos planes de Pompeo. Una vez m\u00e1s, la prensa del <em>establishment<\/em> mostr\u00f3 escaso inter\u00e9s. Michael Isikoff, uno de los reporteros de Yahoo, me dijo que no recibi\u00f3 ninguna llamada de periodistas interesados en seguir indagando, como ocurrir\u00eda normalmente con una noticia importante, ni siquiera cuando Pompeo, en respuesta a un raro seguimiento de Megyn Kelly en su programa hom\u00f3nimo, declar\u00f3 que los funcionarios que hablaron con el equipo de Yahoo \u00abdeber\u00edan ser todos procesados por hablar de actividades clasificadas\u00bb y que hay \u00abpartes [de la historia] que son ciertas\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque los supuestos planes de Pompeo no llegaron a buen puerto, Assange fue sometido a otra operaci\u00f3n de espionaje, en la que la seguridad de la embajada mont\u00f3 vigilancia las 24 horas del d\u00eda, grabando incluso las conversaciones de Assange, seg\u00fan testigos. A los visitantes, incluidos los abogados, se les exig\u00eda que entregaran sus tel\u00e9fonos a la llegada, tras lo cual los datos eran supuestamente extra\u00eddos de forma encubierta y enviados a la CIA. (Dos abogados y dos periodistas, entre ellos Goetz, demandan ahora a la CIA y a Pompeo en el Distrito Sur de Nueva York). La operaci\u00f3n termin\u00f3 finalmente el 11 de abril de 2019, cuando la polic\u00eda brit\u00e1nica fue a la embajada y sac\u00f3 a Assange a rastras. Para entonces, el Gobierno ecuatoriano hab\u00eda cambiado de manos y enviado nuevos diplom\u00e1ticos; hab\u00edan cortado el contacto telef\u00f3nico y por internet de Assange con el exterior, confiscando incluso su equipo de afeitado, seg\u00fan Assange, por lo que la imagen que se present\u00f3 ante las c\u00e1maras a su salida fue la de una figura desali\u00f1ada, ridiculizada en la prensa brit\u00e1nica. Fue encarcelado en Belmarsh durante cincuenta semanas por eludir la libertad bajo fianza, y luego se le dej\u00f3 all\u00ed a la espera de su extradici\u00f3n a Estados Unidos por el cargo inicial de conspiraci\u00f3n para piratear, que fue aumentado con cargos adicionales en virtud de la draconiana Ley de Espionaje. A continuaci\u00f3n se present\u00f3 una tercera acusaci\u00f3n \u00absustitutiva\u00bb, que ampliaba las acusaciones con pruebas dudosas, seg\u00fan se supo m\u00e1s tarde, proporcionadas por un antiguo voluntario de WikiLeaks que posteriormente admiti\u00f3 ante la prensa islandesa que hab\u00eda mentido a los investigadores.<\/p>\n<p>Mientras otras publicaciones tomaban nota de estas actualizaciones en el caso de Assange, Melzer comenz\u00f3 a llamar la atenci\u00f3n p\u00fablica sobre los detalles de su confinamiento despu\u00e9s de que los gobiernos brit\u00e1nico, estadounidense, sueco y ecuatoriano se negaran a cooperar con su investigaci\u00f3n. \u00abEl sufrimiento progresivamente grave infligido al Sr. Assange, como resultado de su prolongado confinamiento en solitario, equivale no s\u00f3lo a una detenci\u00f3n arbitraria\u00bb, dec\u00eda un informe de la ONU de 2020, \u00absino tambi\u00e9n a tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes\u00bb. En otro informe suger\u00eda que \u00abla ignorancia deliberada permite a funcionarios y jueces, pero tambi\u00e9n a periodistas y ciudadanos de a pie, negar la existencia de tortura o malos tratos &#8230; incluso ante pruebas contundentes\u00bb.<\/p>\n<p>En 2020, en comparecencias separadas por algunos meses debido a la pandemia, Assange tuvo por fin su momento en los tribunales, donde estuvo aislado de sus abogados tras una pantalla transparente. Las audiencias fueron notoriamente dif\u00edciles de seguir, con algunos medios de comunicaci\u00f3n sigui\u00e9ndolo lo mejor que pod\u00edan a trav\u00e9s de un circuito cerrado de televisi\u00f3n poco fiable en una sala contigua; m\u00e1s tarde, otros lo sintonizaron a trav\u00e9s de v\u00eddeo. Peri\u00f3dicos como <em>The New York Times<\/em> y <em>The Guardian<\/em> apenas prestaron atenci\u00f3n; una vez m\u00e1s, Gosztola se encarg\u00f3 en gran medida de informar de forma coherente.<\/p>\n<p>Aunque las ominosas implicaciones de los cargos de espionaje han despertado cierta alarma en los principales medios de comunicaci\u00f3n, esto no cambia las condiciones hostiles a las que se han enfrentado los denunciantes desde el comienzo de la dif\u00edcil situaci\u00f3n de Assange. La Administraci\u00f3n Obama inici\u00f3 el doble de procesos por filtraciones utilizando la Ley de Espionaje que todas las administraciones anteriores juntas. En particular, el ex agente de la CIA John Kiriakou fue encarcelado \u2013supuestamente por confirmar a un periodista el nombre de un agente encubierto de la CIA\u2013 poco despu\u00e9s de denunciar el programa de torturas de la agencia. Jeffrey Sterling sufri\u00f3 un destino similar, al ser condenado por revelar informaci\u00f3n clasificada sobre una operaci\u00f3n de la CIA que investigaba las armas nucleares de Ir\u00e1n. Los fiscales destrozaron la vida del informante de la NSA Thomas Drake, arruin\u00e1ndolo econ\u00f3micamente antes de conseguir finalmente que se declarara culpable de un delito menor. Tras la publicaci\u00f3n de los cables del Departamento de Estado, el fiscal general de Obama, Eric Holder, declar\u00f3 que hab\u00eda ordenado personalmente a los funcionarios que tomaran medidas no especificadas pero \u00absignificativas\u00bb para procesar a Assange.<\/p>\n<p>Mientras que el Departamento de Justicia de Obama se resisti\u00f3 a acusar a Assange de espionaje, alegando que supondr\u00eda un desaf\u00edo legal para los periodistas, el de Trump no tuvo tales inhibiciones. Tampoco, al parecer, Joe Biden y su fiscal general Merrick Garland, que a\u00fan no han retirado la acusaci\u00f3n. Garland, por su parte, se gan\u00f3 una prensa favorable al anunciar nuevas directrices sobre la limitaci\u00f3n de la intrusi\u00f3n de las fuerzas del orden en los registros de los reporteros, proclamando antes que \u00abuna prensa libre e independiente es vital para el funcionamiento de nuestra democracia.\u00bb Preguntado por <em>The Guardian<\/em> sobre las intenciones de Garland en relaci\u00f3n con el procesamiento de Assange, un funcionario an\u00f3nimo del Departamento de Justicia ofreci\u00f3 a los periodistas el comentario no del todo tranquilizador de que Garland \u00abha dejado claro que seguir\u00e1 la ley dondequiera que conduzca\u00bb.<\/p>\n<p>Estados Unidos tiene la intenci\u00f3n de juzgar a Assange en el Distrito Este de Virginia, apodado el \u00abTribunal del Espionaje\u00bb, tristemente c\u00e9lebre por la probabilidad de que entre los miembros de su jurado haya ciudadanos vinculados por empleo u otros medios al aparato de seguridad nacional del gobierno. Es muy posible que, por fin, la prensa preste atenci\u00f3n a los hechos del caso y examine acusaciones que, como dijo Melzer, \u00abya han sido refutadas en los tribunales\u00bb. En su opini\u00f3n, la declaraci\u00f3n conjunta de los peri\u00f3dicos publicada en noviembre fue \u00abun intento insulso e incruento de ponerse en el lado correcto de la historia&#8230; simplemente demasiado poco, demasiado tarde\u00bb.<\/p>\n<p><em>Andrew Cockburn es editor en Washington de Harper&#8217;s Magazine. Su libro m\u00e1s reciente es The Spoils of War.<\/em><\/p>\n<p>Fuente: Harper&#8217;s Magazine (<a href=\"https:\/\/harpers.org\/archive\/2023\/03\/alternative-facts-how-the-media-failed-julian-assange\/\">https:\/\/harpers.org\/archive\/2023\/03\/alternative-facts-how-the-media-failed-julian-assange\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada a\u00f1o, el 1 de diciembre, el Comit\u00e9 para la Protecci\u00f3n de los Periodistas publica su censo global de prisiones,<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":13832,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1965,2022],"tags":[2018],"class_list":["post-13982","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-justicia","category-periodismo","tag-julian-assange"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13982"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13982\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13832"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}