{"id":1403,"date":"2010-07-30T00:00:00","date_gmt":"2010-07-30T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1403"},"modified":"2019-01-21T18:58:59","modified_gmt":"2019-01-21T18:58:59","slug":"repensar-la-politica-antes-de-refundar-la-izquierda-o-que-hacer-antes-de-como-hacerlo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1403","title":{"rendered":"Repensar la pol\u00edtica antes de refundar la izquierda -o: \u201cQu\u00e9 hacer\u201d antes de c\u00f3mo hacerlo-"},"content":{"rendered":"<p>La quiebra de la izquierda en Espa\u00f1a, como consecuencia del abandono de la movilizaci\u00f3n social y de su absorci\u00f3n en las instituciones ha dado lugar a que, un poco por todas partes, \u00a0una y otra vez, surjan propuestas y proyectos de creaci\u00f3n de nuevas organizaciones que sean instrumentos \u00fatiles para salir del marasmo.<\/p>\n<p>Estas intenciones no tienen en s\u00ed mismas nada de objetable.<\/p>\n<p>Una vez conocemos las formulaciones concretas de los diferentes esbozos de proyecto alternativo, sin embargo, encontramos siempre las mismas o parecidas ideas de base que, una y otra vez, fracasan, desde que hace ya decenios comenzasen a inspirar los intentos de renovaci\u00f3n pol\u00edtica. Esta inquietante recurrencia se debe a que tienen su origen en una y la misma cultura pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Todos estos proyectos comienzan por la \u201ccuesti\u00f3n organizativa\u201d. Todos ellos parten del an\u00e1lisis, o simplemente recogen la experiencia habida, de la facilidad con la que los dirigentes de las fuerzas pol\u00edticas de la izquierda se han profesionalizado y han aceptado la l\u00f3gica\u00a0 del poder institucional, la racionalidad impuesta por los presupuestos hacend\u00edsticos, los aparatos funcionariales, y las demandas \u201cdel\u00a0 mercado\u201d o de la \u201ceconom\u00eda\u201d etc. Y a partir de esta experiencia, los diversos proyectos de regeneraci\u00f3n tratan de concretar propuestas organizativas cuyo objeto es el control de los cargos, tanto de los internos a la fuerza pol\u00edtica como de los institucionales. Una s\u00edntesis de\u00a0 estas medidas, que son en s\u00ed completamente racionales y sensatas, recoger\u00eda probablemente, entre otras: la rendici\u00f3n de cuentas regular de los cargos ante las asambleas partidarias, la rotatividad de cargos, el mandato \u00fanico, la posibilidad de remoci\u00f3n del cargo\u00a0 en el momento en que la base partidaria o la ciudadan\u00eda le pierda la confianza, sin necesidad de tener que probarle nada en contra \u2013no tiene por qu\u00e9 ser algo solo posible en caso de comportamientos ilegales, tales como la corrupci\u00f3n, sino algo realizable en cuanto los fideicomisarios pierden el cr\u00e9dito habido ante sus comitentes-, etc, etc. Estas ideas que tratan de reforzar los mecanismos de democracia y soberan\u00eda partidaria y ciudadana, podr\u00edan ser, tambi\u00e9n, completados por algunos otros m\u00e1s, propios de la tradici\u00f3n hist\u00f3rica de la democracia. Por ejemplo: el sorteo de los cargos. Esta forma de elecci\u00f3n pertenece en exclusiva a la tradici\u00f3n de la democracia y constituye un desideratum y una aspiraci\u00f3n perenne, para esc\u00e1ndalo y gallin\u00e1ceo encocoro de los aristocratizantes defensores de la teor\u00eda de elites de todos los tiempos \u2013por ejemplo, el liberalismo-. En una instituci\u00f3n verdaderamente democr\u00e1tica ning\u00fan miembro dotado de regular intelecto puede estar en condiciones de no saber desempe\u00f1ar de la forma correcta las directrices pol\u00edticas elaboradas por el colectivo. De no ser\u00a0 eso as\u00ed, se produce lo que se denomina falta de transparencia pol\u00edtica, que consiste en el secuestro de los conocimientos que son condici\u00f3n indispensable para la pr\u00e1ctica de la actividad pol\u00edtica misma \u2013incluidos los que constituyen el, \u201cknow how\u201d &#8211; y esto es, por s\u00ed mismo, revelador de una flagrante inexistencia de democracia. \u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n el dirigente de turno ha de tener m\u00e1s capacidad que cualquiera de nosotros, la chusma plebeya, de extraer conclusiones para la pol\u00edtica de los informes y los an\u00e1lisis elaborados por \u00a0t\u00e9cnicos economistas y abogados? La pol\u00edtica democr\u00e1tica no solamente es \u201ccoram populo\u201d, es praxis protagonizada por la plebe.<\/p>\n<p>En resumen, y con independencia de que estas medidas se dise\u00f1an una y otra vez para luego no ser aplicadas, o ser violadas por los profesionales de la pol\u00edtica, todas ellas son, sencillamente, imprescindibles. Su incumplimiento nada dice en contra de su necesidad. Nadie puede pretender salir al paso de todas estas nuevas propuestas democr\u00e1ticas en nombre de la \u201ceficiencia\u201d, etc. \u00a0Donde se\u00a0 incumplan o no se den, no existe ya la democracia.<\/p>\n<p>Pero estos \u201ccontrapesos y contra balances\u201d no deben hacernos olvidar que, hasta aqu\u00ed, no hemos sometido a reflexi\u00f3n qu\u00e9 es lo que entendemos como el objeto de la actividad pol\u00edtica. La actividad pol\u00edtica considerada por esos modelos institucionales democr\u00e1ticos se limita al conjunto de actividades que se generan desde las instituciones pol\u00edticas del estado \u2013municipios, autonom\u00edas, administraci\u00f3n central&#8230;-. y a los eventuales congresos de estructuras profesionalizadas de hacer pol\u00edtico como pueden ser los sindicatos, verdaderos organismos paraestatatales financiados por fondos del estado.<\/p>\n<p>Una vez la pol\u00edtica queda as\u00ed reducida y naturalizada&#8230;el miembro del partido que ha conseguido hacerse con el desempe\u00f1o\u00a0 de la ejecuci\u00f3n de tareas en esos \u00e1mbitos pronto se percata de que \u201cen realidad, s\u00f3lo se hace lo que \u00e9l hace\u201d, de que no existe otra actividad que la que \u00e9l ejecuta. Como \u00e9l est\u00e1 a los compromisos internos que se fraguan en el seno de las instituciones del estado, que en ausencia de movilizaci\u00f3n organizada, son los \u00fanicos procedimientos de sacar algo, la conclusi\u00f3n del profesional es siempre la misma: eso es lo que hay; y m\u00e1s coloquialmente, y entre los amigos: \u201cno hay m\u00e1s cera que la que arde\u201d y \u201ctodo el pescao est\u00e1 vendido\u201d, etc. El cargo electo en las instituciones, el profesional pol\u00edtico, interpreta los tejemanejes en los que participa como saber pol\u00edtico sustantivo s\u00f3lo para iniciados \u2013arcana imperii-. Y las posibles fiscalizaciones de su actividad por parte de las bases, como un estorbo. Utiliza su posici\u00f3n preeminente para asegurarse ser \u201cimprescindible\u201d, y se perpet\u00faa, e incluso lo hace autojustific\u00e1ndose con buenas razones. <\/p>\n<p>El lector mismo a\u00f1adir\u00e1 a esta explicaci\u00f3n sobre las causas de esta reproducci\u00f3n de la profesionalizaci\u00f3n y secuestro de la pol\u00edtica, otros elementos igualmente reales. Por ejemplo, la resistencia a abandonar el ascenso de posici\u00f3n social que significa el desempe\u00f1o de estos cargos para los pol\u00edticos profesionales procedentes de las clases populares, y, tambi\u00e9n, en casos, el enriquecimiento mediante la corrupci\u00f3n, etc. Pero yo deseo poner de relieve aquella causa principal que es, adem\u00e1s, otra de las consecuencias de la reducci\u00f3n de la pol\u00edtica a la actividad institucional.<\/p>\n<p>En el caso poco probable de que un dirigente del tipo \u201ctribuno de la plebe\u201d \u2013del tipo Anguita o Beiras- se enfrente al colectivo de profesionales de la pol\u00edtica, el aparato de dirigentes profesionales, convertido en conjunci\u00f3n astral, lo fulmina y se desembaraza de \u00e9l, a pesar de su verbo feliz y de su hermoso busto romano. <\/p>\n<p>Pol\u00edtica Municipal, auton\u00f3mica, estatal, parlamentos varios\u2026instituciones pol\u00edticas del estado. Pero \u00bfy \u201cel mundo\u201d?\u00bfTenemos algo que decirle \u00a0al mundo? \u00bfQu\u00e9 podemos decir y proponer al activista de base, o al ciudadano, que no desea ser profesional pol\u00edtico, ni cargo electo en las instituciones del estado \u2013que no quiere no significa que no se le deba obligar, llegado el momento; precisamente \u00e9l es, seguro, y precisamente por no quererlo, el mejor, el m\u00e1s de confianza-, sino que desea poder llevar propuestas de organizaci\u00f3n y acci\u00f3n a los vecinos de su escalera, o a los de su barrio y comunidad, o a los hipotecados como \u00e9l, o a las trabajadores de su lugar de trabajo, o a los de su asociaci\u00f3n c\u00edvica, ya sea vecinal, deportiva, o recreativa; al que quiere crear nuevas instancias de organizaci\u00f3n molecular directa de personas para que puedan deliberar y desempe\u00f1ar , ellas mismas, la actividad que sea \u2013desde la protesta y reivindicaci\u00f3n a las m\u00e1s positivas-?<\/p>\n<p>En el modelo pol\u00edtico considerado por las propuestas democratizadoras habituales, el mundo, la vida cotidiana, el acaecer diario del hacer de las gentes est\u00e1, simplemente fuera de consideraci\u00f3n. <\/p>\n<p>Esta falta de capacidad para ver la vida humana, en toda su densidad, de dejarla pasar, y luego, ver las cosas como en imagen invertida, e interpretar que es la gente la que \u201cpasa de la pol\u00edtica\u201d, es consecuencia de una cultura pol\u00edtica com\u00fan, compartida, sumamente arraigada, que impide ver y hacer otras cosas. Y esta cultura pol\u00edtica que expulsa de la consideraci\u00f3n pol\u00edtica la vida cotidiana de la gente, opera as\u00ed porque carece de la capacidad de percibir el mundo existente, precisamente, en t\u00e9rminos de cultura, de orden cultural en el sentido antropol\u00f3gico de la palabra: la cultura como usos y costumbres que ordenan la acci\u00f3n y producen y reproducen la vida cotidiana; la cultura entendida como el conjunto de\u00a0 saberes y habilidades t\u00e9cnicas y tecnol\u00f3gicas<\/p>\n<p>valores, expectativas y aspiraciones, finalidades y objetivos que orientan nuestra praxis individual en su totalidad\u00a0 y posibilitan que produzcamos y reproduzcamos nuestra vida. Cultura, ella misma existente y producida debido a la f\u00e9rrea, aplicada, constante voluntad pr\u00e1xica de los individuos que formamos la sociedad<\/p>\n<p>Porque la cultura, as\u00ed entendida como el conjunto de saberes que nos permiten actuar cotidianamente en todos los \u00e1mbitos de actividad en los que participamos, desde el trabajo hasta el consumo, desde el estudio al esparcimiento, desde la actividad en solitario a la que exige participaci\u00f3n colectiva inmediata, existe y se perpet\u00faa como consecuencia del esfuerzo y del empe\u00f1o constantes que ponemos en ello todos y cada uno de los sujetos, y debido a que nos empleamos a fondo asumi\u00e9ndola con convicci\u00f3n. La cultura entendida como el Esp\u00edritu\u00a0 Objetivo, o la totalidad de saberes civilizatorios, heredados y acrecidos, s\u00f3lo existe por el compromiso profundo en su reproducci\u00f3n y actuaci\u00f3n por parte de todos y cada unos de los Esp\u00edritus Subjetivos individuales, que son la consciencia intelectual y actualizadora, pr\u00e1xica de aquel. Este es un matiz de no poca importancia. Porque, seg\u00fan eso, hasta la perpetuaci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la cultura existente es algo s\u00f3lo realizable por la consciente aplicaci\u00f3n a ello de los sujetos, y sin esta voluntad, la cultura decaer\u00eda.<\/p>\n<p>De hecho esta miop\u00eda cultural de la izquierda que nos hizo aceptar todo cambio cultural como positivo o, si m\u00e1s no, como indiferente, nos someti\u00f3 a la mayor derrota de la historia desde la Revoluci\u00f3n francesa, a saber, no el hundimiento de la URSS, sino la provocada por la incomprensi\u00f3n de que tras la segunda guerra mundial un nuevo capitalismo de bienes de consumo para la vida cotidiana de las personas necesitaba ahormar una nueva cultura de vida, de usos, de costumbres, \u00a0adecuada a sus nuevas capacidades productivas. Que los valores del individualismo capitalista penetraban la vida cotidiana de la gente. Esa nueva cultura fue celebrada como \u201cel progreso\u201d por la izquierda.<\/p>\n<p>Esa nueva cultura inducida por el capitalismo, sin resistencia alguna por parte de la desprevenida izquierda, es la <strong>base material<\/strong>, esto es, la condici\u00f3n indispensable, que posibilita la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la econom\u00eda capitalista, la cual no es sino la <strong>sobrestructura<\/strong> de aquella base material. Tambi\u00e9n es, en consecuencia, el Tal\u00f3n de Aquiles del capitalismo. El desapego de los sujetos respecto de esa cultura cotidiana de vida y su compromiso con otras formas de vida determinar\u00eda que el capitalismo, hoy aparentemente tan s\u00f3lido, se desvaneciera en el aire. Sin esas actuales formas de vida, y sin esas expectativas que nos empujan, en nuestro fuero interno, al vivir que llevamos, sin el compromiso individual tan firme en la activa, protagonista, auto actuaci\u00f3n \u00a0de unas formas de vida, imprescindibles para la producci\u00f3n \u00a0y reproducci\u00f3n el capitalismo, \u00e9ste es inviable. Porque el capitalismo, sus saberes t\u00e9cnicos, sus saberes organizacionales, sus actividades, sus principios, sus ideales de vida, etc, es una cultura: es esa cultura.<\/p>\n<p>En la tradici\u00f3n pol\u00edtica de la izquierda hubo mentes agud\u00edsimas, escasas y desatendidas, que hab\u00edan preconizado el desarrollo de pr\u00e1cticas pol\u00edticas inspiradas en estas ideas. Pol\u00edticas cuyo objetivo es el cambio de la cultura existente y el desarrollo de una cultura popular autodeterminada. Esto es, la creaci\u00f3n de verdadera pol\u00edtica, que sustituya a esas otras tecnolog\u00edas de intervenci\u00f3n\u00a0 ingenieril sobre la sociedad desde las instituciones y aparatos del estado. Antonio Gramsci, que propon\u00eda una estrategia de lucha en el nivel micro de la sociedad civil con objeto de imponer la \u201cReforma moral e intelectual\u201d de la misma. \u201cMoral\u201d, es decir, mores, costumbres de vida, usos y pr\u00e1cticas de la vida cotidiana. Unas costumbres, un ethos, que determinaran el verdadero vivir libre. Esta finalidad exige la lucha directa en la sociedad civil, por la hegemon\u00eda de los propios principios y valores axiol\u00f3gicos, sin lo cual no es posible generar una nueva cultura. La cultura nueva ser\u00e1, solo puede ser, el resultado de los miles y miles de peque\u00f1as microacciones deliberadas y ejecutadas por la praxis de millones de seres humanos. El sujeto social del futuro se construye, y esto se logra creando una nueva cultura<\/p>\n<p>Hay que recordar aqu\u00ed a Arthur Rosenberg que recuperaba tambi\u00e9n estas ideas que est\u00e1n en la entra\u00f1a del pensamiento pol\u00edtico cl\u00e1sico. Rosenberg nos recuerda que la democracia, desde Arist\u00f3teles, es el nombre de un ethos, no de un procedimiento electoral. Adem\u00e1s Rosenberg nos explica que la democracia es el nombre de un movimiento de masas, que es el que genera esa cultura, y en donde reside la misma. Movimiento que lucha por constituirse en poder pol\u00edtico soberano. La democracia entendida como s\u00f3lo un procedimiento electivo nada tiene que ver con la tradici\u00f3n de la democracia. El procedimentalismo democr\u00e1tico es una reducci\u00f3n de la democracia producida por el liberalismo.<\/p>\n<p>Es imperativo recordar al viejo Georg Lukacs y a Pier Paolo Pasolini, quienes se percatan de que el capitalismo de producci\u00f3n de bienes de consumo para la vida cotidiana exige la manipulaci\u00f3n y aniquilaci\u00f3n de las culturas aut\u00f3nomas populares existentes y su sustituci\u00f3n por otras cuyo desideratum sea el consumo. Y que esto implica la destrucci\u00f3n de la base cultural en la que se generaba la izquierda. Y al historiador Edward P. Thompson quien comprende que la clase obrera es una construcci\u00f3n cultural fruto de la organizaci\u00f3n para la lucha y para el ejercicio de la vida en com\u00fan, que integra en su seno, en coherencia con esto, un proyecto pol\u00edtico inspirado en la democracia jacobina. Entre nosotros, cabe recordar que fue Manuel Sacrist\u00e1n quien introdujo e intent\u00f3 hacer, sin \u00e9xito, la mediaci\u00f3n pol\u00edtica de estas ideas. Y creo que se puede cerrar aqu\u00ed la n\u00f3mina sin hacer afrenta por olvido a nadie m\u00e1s.<\/p>\n<p>En el encabezado de este art\u00edculo yo propon\u00eda que, antes de ponernos reflexionar sobre los procedimientos organizativos nuevos, era aconsejable que pens\u00e1ramos sobre lo que deb\u00eda ser considerado el objetivo primordial, fundamental de la actividad pol\u00edtica: \u201cqu\u00e9 hacer\u201d. El objeto de la actividad pol\u00edtica es, seg\u00fan esta reflexi\u00f3n apuntada aqu\u00ed, la actividad cultural, la praxis creadora de una nueva cultura democr\u00e1tica de vida. Este es el objetivo pol\u00edtico primordial, verdaderamente democr\u00e1tico adem\u00e1s, porque es irrealizable sin que se concierna en \u00e9l la mayor\u00eda de las individualidades de la plebe, que son consideradas por otras formas de entender la pol\u00edtica como un agente pol\u00edtico despreciable. En consecuencia, cuando se hagan propuestas organizativas habr\u00e1 que tener presente la necesidad de sacar al mundo la pol\u00edtica y de invitar a protagonizar la pr\u00e1ctica pol\u00edtica y la creatividad cultural a cuantos m\u00e1s personas, mejor \u2026 Pero, una vez aqu\u00ed, creo que \u00a0llega a su fin el prop\u00f3sito que ten\u00eda este art\u00edculo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La quiebra de la izquierda en Espa\u00f1a, como consecuencia del abandono de la movilizaci\u00f3n social y de su absorci\u00f3n en<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[],"class_list":["post-1403","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-izquierda-a-debate"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1403","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1403"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1403\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1403"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1403"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1403"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}