{"id":1406,"date":"2010-09-16T00:00:00","date_gmt":"2010-09-16T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1406"},"modified":"2019-01-21T18:58:59","modified_gmt":"2019-01-21T18:58:59","slug":"la-funcion-de-la-ciencia-en-la-sociedad-contemporanea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1406","title":{"rendered":"La funci\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea"},"content":{"rendered":"<p><strong>La funci\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Notas de edici\u00f3n (SLA): Los departamentos de Filosof\u00eda e Historia del entonces Instituto Nacional de Bachillerato Bosc\u00e1n de Barcelona organizaron entre enero y febrero de 1981 un ciclo de conferencias y actividades para alumnos de C.O.U. con el t\u00edtulo general de \u201cEl mundo actual (debates, cine, m\u00fasica, teatro)\u201d. Intervino en primer lugar Bernat Muniesa con una conferencia titulada \u201cProblem\u00e1tica general del mundo actual\u201d; se proyect\u00f3, a continuaci\u00f3n, Orfeo de Cocteau; Sacrist\u00e1n dict\u00f3 la conferencia que aqu\u00ed se transcribe, y sigui\u00f3 el ciclo con un concierto de m\u00fasica contempor\u00e1nea, una conferencia de J. F. Ivars sobre \u201cAlgunos aspectos de la Est\u00e9tica actual\u201d y con una lectura de La cantante calva de Ionesco. <\/p>\n<p> Los organizadores repartieron un dossier, al que hace referencia Sacrist\u00e1n en su intervenci\u00f3n, que constaba de una cronolog\u00eda de los a\u00f1os 45-80 dividida en cinco apartados (\u201cLa postguerra\u201d, 1945-50; \u201cLa guerra fr\u00eda\u201d, 1950-56; \u201cLa coexistencia pac\u00edfica\u201d, 1956-70; un cuarto punto no titulado, 1971-80, y \u201c\u00bfHacia una nueva guerra fr\u00eda?, 1980 y siguientes) y una breve antolog\u00eda con textos de Leslie Sklair, El conocimiento organizado, p. 80; M. Foucault, Microf\u00edsica del poder, p. 99; H. Skolinowski, Racionalidad evolutiva, pp. 15-16, Gouldner, El futuro de los intelectuales y el ascenso de la nueva clase, pp. 48-49 y p. 37. El dossier se cerraba con una p\u00e1gina dedicada a Orfeo, de Jean Cocteau. <\/p>\n<p> Debo a J-R. Capella y a la malograda M. R. Borr\u00e0s numerosas indicaciones que correg\u00edan mi primera trascripci\u00f3n de la conferencia y del coloquio posterior (que, por cierto, no pudo registrarse en su totalidad). La versi\u00f3n final, claro est\u00e1, es de mi entera responsabilidad. <\/p>\n<p>Incluyo tambi\u00e9n el gui\u00f3n seguido por Sacrist\u00e1n en su intervenci\u00f3n. Puede consultarse en Reserva de la Biblioteca Central de la UB, fondo Sacrist\u00e1n, donde tambi\u00e9n est\u00e1 depositada una trascripci\u00f3n de la intervenci\u00f3n cuya autor\u00eda desconozco. Por su parte, Miguel Manzanera incluy\u00f3 otra trascripci\u00f3n de la conferencia entre los materiales anexos a su tesis doctoral.<\/p>\n<p> Que M. R. Borr\u00e0s fuera entonces directora del I. N. B. Bosc\u00e1n y directora del departamento de filosof\u00eda no fueron asuntos ajenos al ciclo ni a la presencia en \u00e9l de su maestro, amigo y compa\u00f1ero de lucha antifascista.<\/p>\n<p> Esquema<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> 1.1. Los datos relacionados con la ciencia que recoge el excelente dossier son muy adecuados para situar el problema.<\/p>\n<p> 1.2. Son datos contrapuestos<\/p>\n<p> 1.2.1. Repasarlos<\/p>\n<p> 1.2.2. Observar que las cifras de muertos sin precedentes de la Il Guerra Mundial -las cuales son menores que las previsibles en una III- no se deben a mayor maldad, sino a m\u00e1s ciencia.<\/p>\n<p> 1.3. El lado negativo de la contraposici\u00f3n se puede ampliar a\u00fan con el problema -relacionado, pero no id\u00e9ntico- de la contaminaci\u00f3n y el agotamiento de materias primas y fuentes de energ\u00eda no renovables.<\/p>\n<p> 1.4. El lado positivo, con los \u00faltimos desarrollos hacia la automatizaci\u00f3n de la producci\u00f3n y los servicios.<\/p>\n<p> 1.5. Tendremos que profundizar m\u00e1s en esa contraposici\u00f3n, pero antes conviene dejar sentadas algunas cosas elementales.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> 2.1. Una peculiaridad de la ciencia moderna es la relaci\u00f3n con la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n sociales, visible en la existencia de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n<p> 2.1.1. T\u00e9cnica antigua y tecnolog\u00eda<\/p>\n<p> 2.1.1.1. Simplificando, porque ha habido \u00e9pocas que han estado a un paso de la tecnolog\u00eda: Alejandr\u00eda.<\/p>\n<p> 2.1.2. Contemplaci\u00f3n y teor\u00eda: el cambio de sentido de \u201cteor\u00eda\u201d como hilo para entender la diferencia entre episteme y science.<\/p>\n<p> 2.2. La ciencia moderna es una fuerza productiva y reproductiva (explosi\u00f3n demogr\u00e1fica) y destructiva, como lo sugieren algunos de los puntos del dossier.<\/p>\n<p> 2.3. Eso hace de ella un saber cuya relaci\u00f3n con el poder es peculiar.<\/p>\n<p> 2.3.1. No como la del sacerdote o, en general, el ide\u00f3logo integrador. <\/p>\n<p> 2.3.1.1. A cuya espalda se produce el cambio material.<\/p>\n<p> 2.3.1.2. Mientras que el poder con ciencia moderna crea y destruye hasta cierto punto base material.<\/p>\n<p> 2.3.2.3.  La asignaci\u00f3n de recursos.  La I y D militar.<\/p>\n<p> 3.1. La contraposici\u00f3n no lo es s\u00f3lo entre productos diferentes (la bomba y los microprocesadores aludidos antes).<\/p>\n<p> 3.1.1. Hay productos absolutamente malos: la bomba.<\/p>\n<p> 3.1.2. Pero no los hay absolutamente buenos. Ejs.<\/p>\n<p> 3.1.2.1. Las t\u00e9cnicas de la revoluci\u00f3n verde.<\/p>\n<p> 3.1.2.2. Los microprocesadores.<\/p>\n<p> 3.1.2.3. La ingenier\u00eda gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> 4.1. Es verdad que la realizaci\u00f3n de bien o mal depende de la aplicaci\u00f3n de la tecnociencia.<\/p>\n<p> 4.2. Pero la posibilidad del mal est\u00e1 en la bondad epistemol\u00f3gica de esta ciencia.<\/p>\n<p> 4.2.1. Excurso sobre el orientalismo y la ciencia oriental. Universalizaci\u00f3n de la ciencia greco-europea. La \u00fanica &#8216;superioridad&#8217; oriental seria la raz\u00f3n de dominio social sobre el conocimiento.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> 5.1. Lo que hay que conseguir es eso. C\u00f3mo:<\/p>\n<p> 5.1.1. V\u00eda social.<\/p>\n<p> 5.1.1.1. Transformaci\u00f3n importante incluso en las democracias avanzadas.<\/p>\n<p> 5.1.2. V\u00eda tecnocr\u00e1tica. La tesis de Moster\u00edn sobre la racionalidad incompleta.<\/p>\n<p> 5.1.2.1. Su acierto descriptivo<\/p>\n<p> 5.1.2.2. Su debilidad anal\u00edtica<\/p>\n<p> 5.1.2.2.1. Ignora la diferencia y coexistencia de microrracionalidad con macrorracionalidad.<\/p>\n<p> 5.1.2.2.2. Ignora la naturaleza de grupo de los t\u00e9cnicos y cient\u00edficos.<\/p>\n<p> 5.1.2.2.3. Ignora a priori la existencia de problemas sociopol\u00edticos y morales no t\u00e9cnicos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> 6.1. Es posible salvar el principio de los versos de H\u00f6lderlin.<\/p>\n<p> 6.2. Pero referido a la raz\u00f3n misma, no precisamente a su especificaci\u00f3n tecnocient\u00edfica<\/p>\n<p> *<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p> Este dossier que ha preparado el Instituto, y que para mi gusto est\u00e1 muy bien, nos puede servir para empezar a tratar el tema que traemos. En \u00e9l hay una serie de datos, entre otros muchos que se refieren a otras cosas, que tienen que ver muy directamente con la funci\u00f3n y la posici\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea. Para empezar, si ten\u00e9is el dossier a la vista, el primer dato que aparece, el de las bombas at\u00f3micas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki* claramente tiene que ver, y de un modo muy directo, con la peculiaridad de la ciencia contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p> Pero no es dif\u00edcil encontrar en el mismo dossier datos contrapuestos. El primero con el que tropezamos, el de las bombas at\u00f3micas, no nos hace realmente muy felices sobre la funci\u00f3n de la ciencia en el mundo contempor\u00e1neo. En la p\u00e1gina siguiente, en cambio, bajo \u201cel a\u00f1o 1957\u201d, se presenta la aparici\u00f3n del primer sat\u00e9lite artificial, el primer Sputnik, un dato ante el que ya cabe m\u00e1s reflexi\u00f3n, m\u00e1s duda, acerca de si hay que reaccionar encantados o asustados. Bajo la fecha de 1959, aparece el lanzamiento del segundo Lunik* es decir, el primer sat\u00e9lite que orbit\u00f3 la Luna. Pero al a\u00f1o siguiente aparece la indicaci\u00f3n de la primera explosi\u00f3n nuclear experimental francesa y, ese mismo a\u00f1o, el comienzo de las comunicaciones v\u00eda sat\u00e9lite. <\/p>\n<p> No dir\u00e9 que algunos de esos datos sean totalmente euforizantes y muy buenos, ya hablaremos de eso, pero por lo menos se presentan e imponen la duda. Bajo la fecha de 1969 hab\u00e9is registrado la llegada a la Luna de los primeros seres humanos. Luego la cronolog\u00eda es un poco menos detallada, y as\u00ed, el primer dato que se me ocurre del dossier que hab\u00e9is preparado, el primer dato de importancia para lo que tenemos que hablar esta ma\u00f1ana aqu\u00ed, es un dato que aparece bajo la fecha de 1978 que es el accidente de la central nuclear de Harrisburg, de la isla de las Tres Millas. No he marcado ninguno m\u00e1s, aunque se podr\u00edan marcar otros. En cualquier caso, un peque\u00f1o repaso al dossier que ha preparado el Instituto mismo, muestra que para el tema que nos ocupa, \u00e9ste de la funci\u00f3n y de la colocaci\u00f3n de la ciencia en las sociedades modernas, particularmente en la contempor\u00e1nea nuestra, uno puede hacer una buena cosecha de datos contrapuestos.<\/p>\n<p> Ante el primero de ellos, el primero que hemos registrado, el de las bombas de Hiroshima y Nagasaki, y las cifras de muertos que el mismo dossier registra respecto a la II Guerra Mundial en general. En cuanto a las v\u00edctimas espec\u00edficas de las dos bombas nucleares, todav\u00eda siguen sufriendo hoy en muchos casos, ya sea de un modo directo, porque sobreviven con tumores o con enfermedades o bien de \u00f3rganos determinados o bien de tipo gen\u00e9tico, ya sea sufrimiento indirecto, como a menudo se trasparenta y se documenta en las declaraciones de descendientes de los muertos de Hiroshima y Nagasaki, esas dos bombas fueron un juego de ni\u00f1os al lado de lo que podr\u00eda ser hoy, no ya s\u00f3lo por una diferencia cuantitativa sino incluso por diferencias de cualidad. Las bombas hoy comunes no son del tipo de la de Hiroshima y Nagasaki. Son ya estructuralmente muy distintas, son bombas de hidr\u00f3geno, como se dice normalmente, y, adem\u00e1s, como sin duda sab\u00e9is, en ese arsenal se dispone ya de otro tipo de proyectil, la bomba llamada de neutrones, que tiene algunas peculiaridades que, en cierto sentido, la hacen m\u00e1s temible, en el sentido de que los estrategas y los Estados Mayores que pueden decidir acerca de su utilizaci\u00f3n tal vez tengan menos inhibiciones para hacerlo por el hecho de que es una bomba que ataca s\u00f3lo a los seres vivos y no destruye, en cambio, por ejemplo, las instalaciones industriales o, en general, de importancia econ\u00f3mica.<\/p>\n<p> Ante las dimensiones as\u00ed, m\u00e1s bien horribles, diab\u00f3licas habr\u00eda dicho un hombre de otras culturas anteriores, que tienen las cifras que se refieren a la II Guerra Mundial en general, y por tanto previsiblemente ampliadas a una tercera, y a distintos elementos tecnol\u00f3gicos de esa guerra, en particular el nuclear, pero no s\u00f3lo \u00e9l, tambi\u00e9n, por ejemplo, el armamento biol\u00f3gico, puede uno pensar, y hay quien tiene en nuestra sociedad esa reacci\u00f3n, que esa peculiar maldad es espec\u00edfica de la sociedad presente, de que se debe a causas culturales y morales. Algo as\u00ed, para decirlo deprisa, como si los seres humanos, las personas de ahora, fu\u00e9ramos m\u00e1s perversas que las de otras \u00e9pocas.<\/p>\n<p> No se trata, no querr\u00eda entrar en discusi\u00f3n acerca de eso. Supongo que es sumamente dif\u00edcil como en toda cuesti\u00f3n no positiva, como en toda cuesti\u00f3n m\u00e1s o menos metaf\u00edsica, intentar precisar un concepto claro de qu\u00e9 es progreso moral. No har\u00e1 falta que entremos en ello. Basta con hacer una reflexi\u00f3n dubitativa, a saber: que con independencia de que la gente sea mejor o peor, lo que s\u00ed es evidente es que incluso con la misma voluntad guerrera de una persona del siglo XIII, si en vez de disponer de ballesta, dispone de armamento nuclear y de los instrumentos de muerte que le suministra la ciencia moderna, sin ser m\u00e1s perverso, claro que va a causar m\u00e1s muertes una guerra entre esas personas. Por consiguiente, una primera constataci\u00f3n, la m\u00e1s negra de todas, la m\u00e1s triste o entristecedora, ser\u00eda \u00e9sta: los particulares desastres del siglo XX -quiero decir, desastres causados directamente por los seres humanos-, la particularidad de su dimensi\u00f3n sin precedentes respecto de los de otras \u00e9pocas, con independencia de que puedan deberse a variaciones en la moralidad p\u00fablica, de lo que no hay ninguna duda es de que se deben no tanto, o independientemente de que se deban a m\u00e1s maldad, se deben desde luego a m\u00e1s ciencia. Esta es una primera constataci\u00f3n, no la \u00fanica. Tal vez es un poco innatural empezar una reflexi\u00f3n acerca de la funci\u00f3n de la ciencia en nuestra cultura, en nuestra sociedad, por esta constataci\u00f3n tan negra, pero, por otra parte, siempre es bueno empezar por aquello que m\u00e1s puede preocuparnos.<\/p>\n<p> Por otra parte, ese lado negativo de la contraposici\u00f3n, de la contrariedad de estos datos que est\u00e1 en vuestro dossier, se puede a\u00fan ampliar con campos de fen\u00f3menos que no son id\u00e9nticos al b\u00e9lico, al catastr\u00f3fico directo, pero que est\u00e1n emparentados con \u00e9l. Por ejemplo, fen\u00f3menos como el de la contaminaci\u00f3n y el de la insalubridad ps\u00edquica de la vida en las grandes aglomeraciones modernas, o, por ejemplo, el del progresivo agotamiento o disminuci\u00f3n inquietante de materias primas y fuentes de energ\u00eda no renovables. <\/p>\n<p> \u00bfY el lado positivo? \u00bfQu\u00e9 decir de datos por los menos susceptibles del beneficio de la duda como los que hemos registrado antes, los avances en el conocimiento del sistema planetario y, en general, astron\u00f3micos, posibilitados por la ciencia-t\u00e9cnica moderna? Quiz\u00e1 de los m\u00e1s interesantes, y que simplemente a\u00f1ado porque no est\u00e1n registrados y con raz\u00f3n en el dossier porque son de \u00faltima hora, pueda ser la incipiente penetraci\u00f3n de t\u00e9cnicas de ordenadores, los microprocesadores, en la producci\u00f3n y en los servicios, los cuales potencian hasta extremos antes no supuestos las posibilidades de automatizaci\u00f3n del trabajo humano y, por consiguiente, en la presentaci\u00f3n que de ellos suelen hacer sus descubridores y sus \u201caplicadores\u201d contienen una cierta promesa de liberaci\u00f3n material de la humanidad, en el sentido de disminuci\u00f3n importante del tiempo de trabajo necesario para la supervivencia y para el bienestar. <\/p>\n<p>Tendremos, sin duda, que profundizar luego un poco m\u00e1s  en esta contraposici\u00f3n entre datos que hablan un idioma y datos que hablan otro idioma, entre datos como la bomba at\u00f3mica o la contaminaci\u00f3n y datos como las posibles virtudes de la introducci\u00f3n de microprocesadores en la producci\u00f3n y en los servicios, u otras investigaciones prometedoras de resultados positivos.<\/p>\n<p> Pero antes de profundizar un poco en esa contraposici\u00f3n, en esa presencia de datos contradictorios, valdr\u00eda la pena dejar sentadas algunas cosas elementales, aunque sea a t\u00edtulo de repetici\u00f3n de cosas que muy veros\u00edmilmente sab\u00e9is todos o la mayor\u00eda. Y la principal de esas cosas elementales es tener presente la peculiaridad m\u00e1s caracter\u00edstica de la ciencia moderna, entendiendo por ciencia moderna tambi\u00e9n la contempor\u00e1nea, es decir, la acumulaci\u00f3n m\u00e1s o menos entrecortada de momentos de transformaci\u00f3n revolucionaria en los conceptos que se ha ido produciendo en el \u00e1rea de la cultura greco-europea desde el siglo XVII. <\/p>\n<p>Esa caracter\u00edstica a la que me refiero es la relaci\u00f3n de la ciencia moderna y contempor\u00e1nea con la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n de la sociedad, lo cual es muy visible en la existencia de una tecnolog\u00eda. Se podr\u00eda decir, para expresar brevemente el asunto al que me refiero, que la caracter\u00edstica de la ciencia moderna y contempor\u00e1nea es el haber dado lugar a una tecnolog\u00eda. No es que no haya habido, como es natural, t\u00e9cnica antes de la ciencia moderna; claro que s\u00ed y, a veces, de extremada calidad e incluso, en algunos \u00e9pocas, con una influencia directa en el nacimiento de la misma ciencia. Hoy est\u00e1 bastante fuera de duda que la perfecci\u00f3n t\u00e9cnica de algunas ramas artesanales de los siglos XIV y XV -por ejemplo,  en la pulimentaci\u00f3n de vidrios y en algunas otras ramas- han sido de una importancia decisiva para el nacimiento de la ciencia moderna Pero, en general, con muy pocas excepciones, alguna de las cuales valdr\u00e1 la pena recordar, la t\u00e9cnica antigua, la t\u00e9cnica anterior a nuestra \u00e9poca, ha sido una t\u00e9cnica desligada de la ciencia te\u00f3rica de su \u00e9poca.<\/p>\n<p> La principal excepci\u00f3n, y no cuajada, fue m\u00e1s una promesa que una excepci\u00f3n realizada, fue el per\u00edodo alejandrino, el per\u00edodo helen\u00edstico, en el cual m\u00e1s de un f\u00edsico,  astr\u00f3nomo o matem\u00e1tico -Arqu\u00edmedes y Her\u00f3n de Siracusa- estuvieron a un paso de producir una t\u00e9cnica sobre base te\u00f3rica. Pero con excepciones as\u00ed, muy fugaces, porque, como sab\u00e9is, todo ese mundo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico alejandrino, helen\u00edstico, no tuvo una duraci\u00f3n de m\u00e1s de 300 a\u00f1os y se sumi\u00f3 en la crisis final del mundo imperial romano. Con esas peque\u00f1as excepciones que adem\u00e1s fueron muy fugaces, se puede decir que la existencia de una tecnolog\u00eda, es decir, de una teorizaci\u00f3n del hacer t\u00e9cnico, de un injerto de la t\u00e9cnica, de la pr\u00e1ctica, en la teor\u00eda, en el saber te\u00f3rico, es la caracter\u00edstica fundamental de la ciencia moderna. <\/p>\n<p> Otro hecho, \u00e9ste m\u00e1s te\u00f3rico, m\u00e1s ideol\u00f3gico si quer\u00e9is, pero que tambi\u00e9n sirve para visualizar el cambio respecto de  la ciencia antigua y la moderna en este plano, es el cambio de la idea de teor\u00eda. Teor\u00eda, en el origen de la palabra en la cultura griega, es un t\u00e9rmino que est\u00e1 relacionado con la idea de ver, con la idea de<strong> <\/strong>contemplar, es decir, con una clara lejan\u00eda de la pr\u00e1ctica. Una teor\u00eda en sentido cl\u00e1sico, griego o medieval, es un acto o una pieza de contemplaci\u00f3n desinteresada y desligada de la pr\u00e1ctica. <\/p>\n<p>Es una noci\u00f3n que, dicho sea de paso, se mantiene bastante en el habla com\u00fan. Es un dicho com\u00fan, o es una actitud com\u00fan, el rechazar reflexiones que parezcan abstractas diciendo que \u201c\u00a1huy!, eso es te\u00f3rico, eso es teor\u00eda\u201d. Ese sentido alejado de la pr\u00e1ctica, puramente contemplativo, desinteresado de la vida cotidiana, es caracter\u00edstico de la noci\u00f3n inicial de teor\u00eda. En cambio, una teor\u00eda de una ciencia moderna se caracteriza principalmente por su susceptibilidad operativa, por su capacidad de dar pie a prolongaciones pr\u00e1cticas, a prolongaciones t\u00e9cnicas, hasta el punto de que cuando se discute la calidad cient\u00edfica de algunas ciencias -eso ocurre muy a menudo en ciencias sociales, que es el campo que yo m\u00e1s conozco, o menos desconozco-, cuando se discute, por ejemplo, el car\u00e1cter cient\u00edfico de la econom\u00eda o de la sociolog\u00eda, la cuesti\u00f3n concreta casi siempre en discusi\u00f3n es si las teor\u00edas de esas ciencias son operativas, si sirven para hacer algo, y se contraponen a la evidente operatividad de las teor\u00edas f\u00edsicas o qu\u00edmicas. <\/p>\n<p> Esa diferencia entre lo que los griegos, por decirlo brevemente y de acuerdo con la vieja costumbre europea de referirse siempre a los griegos que son de buena ayuda, llamaban \u201cepisteme\u201d, ciencia en sentido griego, y ciencia en sentido moderno, tiene en la realidad, al margen de estas consideraciones hist\u00f3ricas que he hecho, la consecuencia de que nuestra ciencia no es simplemente, digamos, saber, digamos, conocimiento, sino que es una fuerza activa en la producci\u00f3n de la vida social y en su reproducci\u00f3n, en la producci\u00f3n de alimentos, en la producci\u00f3n de objetos de uso. En fin, no hace falta que insista en esto porque est\u00e1 en el conocimiento de todos.<\/p>\n<p> Decir que la ciencia moderna se caracteriza por ser una fuerza productiva, a diferencia de la ciencia antigua, debe incluir que es tambi\u00e9n una fuerza destructiva, como acabamos de verlo en el breve repaso hecho a vuestro dossier, y que es una fuerza en la producci\u00f3n y tambi\u00e9n en la reproducci\u00f3n se debe tomar en muchos sentidos: reproducci\u00f3n social, en el sentido de reproducci\u00f3n del aparato econ\u00f3mico, del aparato productivo, y tambi\u00e9n reproducci\u00f3n incluso en sentido biol\u00f3gico, con consecuencias que empiezan a ser problem\u00e1ticas. Por ejemplo, lo que se suele llamar la bomba demogr\u00e1fica, es decir, la enorme multiplicaci\u00f3n de la especie humana, que ahora ya plantea problemas ecol\u00f3gicos serios en el planeta, es directamente una consecuencia de la ciencia moderna, la cual a trav\u00e9s sobre todo de  la disminuci\u00f3n de la mortalidad infantil en muchas \u00e1reas del planeta ha m\u00e1s que compensado los desastres y los sufrimientos de las poblaciones atrasadas, de las poblaciones m\u00e1s desvalidas. Es la ciencia nuestra la que permite que mientras, por ejemplo, en la zona de hambre del Sahel en \u00c1frica y en zonas correspondientes de Asia y de Am\u00e9rica Latina, una gran parte de la humanidad muera en edad temprana y entre grandes sufrimientos, que puede imaginar quien haya visto fotograf\u00edas de las dos \u00faltimas sequ\u00edas del Sahel con los cuerpos exang\u00fces, tirados por el suelo, mientras permite eso, al mismo tiempo, permite que las poblaciones que m\u00e1s o menos reciben instrumentos cient\u00edficos adecuados disminuyan tan dr\u00e1sticamente la mortalidad infantil y aumenten tanto la expectativa de vida que se produzca esta especie de pl\u00e9tora demogr\u00e1fica irregular en algunas zonas del planeta, en otras no, a la que estamos asistiendo.<\/p>\n<p> Esta caracter\u00edstica de la ciencia moderna de ser no s\u00f3lo conocimiento sino tambi\u00e9n fuerza productiva, reproductiva y destructora, hace que ella tenga una relaci\u00f3n muy peculiar con el poder, con el poder pol\u00edtico y con el poder econ\u00f3mico. Cuando digo poder no estoy pensando s\u00f3lo en gobernantes; o estoy pensando en gobernantes en un sentido moderno, que lo son tanto, y a veces m\u00e1s, los gerentes y managers de las grandes compa\u00f1\u00edas transnacionales que los ministros y presidentes de Rep\u00fablica o reyes. Entre un pa\u00eds peque\u00f1o como Portugal o mediano como Espa\u00f1a, el poder de sus gobernantes en materia de pol\u00edtica cient\u00edfica y el poder de la direcci\u00f3n conjunta o del conjunto de la direcci\u00f3n de Ciba, Bayer y Merck no hay comparaci\u00f3n. Es m\u00e1s potente el conjunto de los Estados mayores de Ciba, Bayer y Merck que todo el Estado espa\u00f1ol, o no digamos ya que del Estado portugu\u00e9s, en materia de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, de pol\u00edtica de investigaci\u00f3n. Y no hablemos ya si, saliendo del campo farmacol\u00f3gico, pasamos al m\u00e1s grande de todos, al de las grandes compa\u00f1\u00edas transnacionales con actividades diferenciadas, que son, principalmente, las que se suele llamar \u201clas siete hermanas del petr\u00f3leo\u201d, las cuales no son ya del petr\u00f3leo, sino que est\u00e1n en todos los campos, con patentes que abarcan, desde luego, desde el petr\u00f3leo y sus derivados hasta la misma gen\u00e9tica, hasta la biolog\u00eda, hasta la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, pasando por la qu\u00edmica, la f\u00edsica, los ordenadores, etc. Pues bien, digo que el hecho de ser la ciencia moderna una fuerza productiva, reproductiva y destructora de gran eficacia hace que su relaci\u00f3n con el poder sea distinta que la del conocimiento antiguo, cient\u00edfico o no. <\/p>\n<p> Sin ninguna duda, como lo recuerda un trozo de Foucault que hab\u00e9is puesto en el dossier y por eso me refiero a \u00e9l, el conocimiento, el saber, ha tenido siempre una relaci\u00f3n importante con el poder, relaci\u00f3n complicada, rec\u00edproca, m\u00e1s bien una red de relaciones. Pero hay una peculiaridad en el caso de la ciencia moderna. Por regla general, el antiguo sabio, el sacerdote, el cham\u00e1n o el sabio medieval, el fil\u00f3sofo, ha tenido con el poder una relaci\u00f3n que le convert\u00eda, si era un sabio conformista -algunos no lo eran, pero la mayor\u00eda s\u00ed lo era-, en un factor de integraci\u00f3n social, de simple integraci\u00f3n social, de homogeneizaci\u00f3n moral, ideal, de pensamiento, sin que \u00e9l mismo tuviera una eficacia sobre los mecanismos de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n b\u00e1sicos. Un fil\u00f3sofo medieval puede influir mucho en la conciencia p\u00fablica favorable al Papa o favorable al Emperador. Guillermo de Ockham y los ockhamistas, sin ninguna duda, han tenido una influencia importante en la configuraci\u00f3n de un estado de \u00e1nimo antipapal, pero el camino de la vida econ\u00f3mica, el proceso econ\u00f3mico-social de la Europa de los siglos XIII, XIV y XV no ha sido influenciado de una manera importante ni por fil\u00f3sofos nominalistas ni por fil\u00f3sofos realistas ni por fil\u00f3sofos conceptualistas. Por ninguno. Su relaci\u00f3n con el poder ha sido, m\u00e1s bien, muy pol\u00edtica, muy cultural. En cambio, la relaci\u00f3n de la ciencia moderna, del cient\u00edfico moderno con el poder es mucho m\u00e1s b\u00e1sica. No s\u00f3lo influye en los estados de conciencia, influye tambi\u00e9n en la vida material de los gobernados. Es una relaci\u00f3n, por lo tanto, muy directa, con la efectividad material del poder, del poder econ\u00f3mico o pol\u00edtico, o de esa mezcla que hoy en d\u00eda es el poder. <\/p>\n<p> Esto se traduce en la disputa, anual o cada varios a\u00f1os, seg\u00fan los programas de investigaci\u00f3n, en todos los grandes Estados, acerca de la asignaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos a la investigaci\u00f3n y desarrollo. O se traduce, por ejemplo, en nuestro pa\u00eds, en la extremada facilidad con que los t\u00e9cnicos nucleares consiguen por ejemplo la elevaci\u00f3n peri\u00f3dica y casi constante de las tarifas el\u00e9ctricas, una de las cuales se ha producido muy recientemente, con lo cual la poblaci\u00f3n paga, por decisi\u00f3n del poder, la investigaci\u00f3n y desarrollo en esa tarea.<\/p>\n<p> Tambi\u00e9n otro rasgo muy caracter\u00edstico de esa relaci\u00f3n con el poder de nuestra ciencia contempor\u00e1nea es la inmensidad de la asignaci\u00f3n de recursos a investigaci\u00f3n y desarrollo armament\u00edstico. El \u00faltimo informe al Club de Roma, que es sobre ense\u00f1anza, cifra en m\u00e1s del 50% de la inversi\u00f3n total en investigaci\u00f3n la cuota que se lleva la investigaci\u00f3n militar en todo el mundo, muy por encima de la investigaci\u00f3n dedicada a alimentaci\u00f3n que no rebasa el 17%. <\/p>\n<p> Esta naturaleza, o este rasgo tan importante y tan preocupante, para bien o para mal, de la ciencia moderna, profundizando ahora un poco en la contraposici\u00f3n del principio, de la que dije que volver\u00edamos a profundizar, hace que la tal contraposici\u00f3n no sea s\u00f3lo entre unos datos o factores positivos y otros negativos. La cosa es un poco m\u00e1s complicada. Antes usaba dos ejemplos, uno de los cuales parec\u00eda absolutamente malo, la bomba nuclear, y otro absolutamente bueno, el posible ahorro de fuerza de trabajo, de tiempo de trabajo humano, por la introducci\u00f3n de los microprocesadores y la automatizaci\u00f3n. Pero la verdad es que las cosas son m\u00e1s complicadas si se miran de cerca, que la funci\u00f3n de los productos cient\u00edficos en nuestra sociedad es contradictoria muy a menudo en ella misma. Se puede decir que hay productos de la tecnociencia, o ciencia tecnol\u00f3gica moderna, absolutamente malos desde un punto de vista de valoraci\u00f3n de ser humano medio que es en el que me pongo. Est\u00e1 claro que la cuesti\u00f3n de valores nunca es demostrable. Como dec\u00eda Einstein: \u201cNo se puede demostrar que no haya que exterminar a la humanidad\u201d. Eso es una cuesti\u00f3n, en \u00faltima instancia, de decisi\u00f3n. O se est\u00e1 a favor o se est\u00e1 en contra. En esa adopci\u00f3n de valores, estoy adoptando los que supongo mayoritarios en la media de la humanidad, valores no demostrables, regidos por el instinto de conservaci\u00f3n, por la solidaridad con el pr\u00f3jimo y por la aspiraci\u00f3n a bienestar, en un sentido amplio de bienestar que no signifique necesariamente acumulaci\u00f3n de objetos materiales.<\/p>\n<p> Pues bien, digo que es m\u00e1s complicado, que la contraposici\u00f3n entre bien y mal aqu\u00ed, desde el punto de vista de la valoraci\u00f3n humana media, es bastante m\u00e1s complicada, porque si bien hay productos tecnocient\u00edficos de los que, desde ese punto de vista, se puede decir que son absolutamente malos, como la bomba, en cambio, es muy dif\u00edcil encontrar productos absolutamente buenos. La mayor\u00eda de ellos llevan la contradicci\u00f3n en s\u00ed, en mayor o menor medida. Los microprocesadores y la automatizaci\u00f3n, a los que me he referido antes, seguramente -es muy posible mejor, no me atrevo a decir seguramente-, probablemente llevan en su contradicci\u00f3n un factor negativo peque\u00f1o, el que podr\u00eda determinar el enorme paro que desencadenar\u00edan si se usaran sin criterios de racionalidad social. Si suponemos en un pa\u00eds como el nuestro, en el cual la producci\u00f3n se divide y se redistribuye como en los tiempos cl\u00e1sicos del capitalismo de un modo absolutamente no planificado, habr\u00eda que imaginarse lo que supondr\u00eda que las grandes empresas espa\u00f1olas consiguieran introducir microprocesadores y automatizar de la noche a la ma\u00f1ana. Significar\u00eda la puntilla en el camino del paro y del hambre en el que se encuentra una parte no despreciable, porque roza los dos millones, de la poblaci\u00f3n activa espa\u00f1ola. <\/p>\n<p> En otros casos, la contradictoriedad entre lo bueno y lo malo, desde esa valoraci\u00f3n humana media, es incluso m\u00e1s preocupante. Cojamos el caso de lo que se suele llamar \u201crevoluci\u00f3n verde\u201d, que en sus primeros a\u00f1os determin\u00f3 un enorme aumento del producto final agr\u00edcola y, por consiguiente, de la alimentaci\u00f3n. La revoluci\u00f3n verde es una t\u00e9cnica inventada o reunida en M\u00e9xico por un equipo de agr\u00f3nomos norteamericanos que consiste, en primer lugar,  en trabajar el suelo muy en profundidad, es decir, arar en profundidad; en segundo lugar, en utilizar productos qu\u00edmicos para la escarda, es decir, para quitar las malas hierbas, en vez de hacerlo a mano como en las viejas poblaciones campesinas, hacerlo mediante profusi\u00f3n de herbicidas; en tercer lugar, defenderse de las plagas, de los insectos, tambi\u00e9n por medios qu\u00edmicos, con insecticidas y, en cuarto lugar, en el orden en que se me ha ocurrido, pero no le deis importancia a ese orden, en trabajar con unas pocas semillas muy seleccionadas de alto rendimiento. As\u00ed, efectivamente, se consigui\u00f3 en algunos pa\u00edses producciones enormes. Seguramente conoc\u00e9is todos el hecho de que contra la idea que se ten\u00eda tradicionalmente de la relaci\u00f3n entre industrializaci\u00f3n y agricultura -se cre\u00eda que un pa\u00eds muy industrial no tendr\u00eda buena agricultura, porque uno se fijaba en el ejemplo ingl\u00e9s del siglo XIX, el cual, efectivamente, perdi\u00f3 su agricultura con la industrializaci\u00f3n-, hoy en d\u00eda, en cambio, los dos pa\u00edses m\u00e1s potentes en exportaci\u00f3n agr\u00edcola, Canad\u00e1 y Estados Unidos, son dos pa\u00edses altamente industrializados; uno de ellos, Estados Unidos, el que m\u00e1s. Ese \u00e9xito se ha debido a la revoluci\u00f3n verde, a estas t\u00e9cnicas de selecci\u00f3n y mutaci\u00f3n de semillas y todo lo dem\u00e1s que he dicho.<\/p>\n<p> Pues bien, esto que durante los a\u00f1os cincuenta y sesenta todo el mundo admiti\u00f3 como una bendici\u00f3n hoy empieza a arrojar resultados preocupantes. Algunos de ellos son muy conocidos, como el de los insecticidas. Todos sab\u00e9is que el DDT est\u00e1 casi prohibido. Por lo menos en los pa\u00edses un poco civilizados se intenta no usar DDT, porque es un t\u00f3xico que se acumula y que no se consigue descomponer en los organismos, de tal modo que ocurren cosas bastante escalofriantes en las cadenas tr\u00f3ficas, que dicen los bi\u00f3logos, es decir, en las cadenas de alimentaci\u00f3n de una especie sobre otra se va condensando y aumentando la presencia del DDT de tal modo que lo que la planta y el primer herb\u00edvoro tolera, cuando llega a mam\u00edferos de cierto desarrollo -por ejemplo, en la mar, ballenas, y en la tierra, seres humanos-, la concentraci\u00f3n de DDT, dec\u00eda, llega a dosis t\u00f3xicas claramente, t\u00f3xicas sobre el individuo o sobre su descendencia.<\/p>\n<p> Este es el primer aspecto en el que la revoluci\u00f3n verde revel\u00f3 su lado negativo, su  contradictoriedad, su peligrosidad: los insecticidas. Pero luego vinieron los herbicidas. Los herbicidas est\u00e1n resultando un factor de producci\u00f3n de malas hierbas cada vez m\u00e1s resistentes y sobre todo de fen\u00f3menos t\u00f3xicos concomitantes muy graves. Baste con decir que los herbicidas que usan nuestros campesinos incluidos en la revoluci\u00f3n verde, y ya en Catalunya se puede decir que todos -Catalunya es un pa\u00eds bastante adelantado desde el punto de vista occidental y, por consiguiente, uno de los primeros, junto con las grandes fincas andaluzas explotadas cient\u00edficamente, a los que llegan en la pen\u00ednsula estas cosas; se puede decir que desembarcan por Catalunya y Andaluc\u00eda las novedades agr\u00edcolas en la pen\u00ednsula-, pues bien, baste con decir que lo que est\u00e1n usando los campesinos como herbicidas es exactamente los mismos productos utilizados por el ej\u00e9rcito norteamericano para terminar con los bosques vietnamitas. Son los defoliantes, literalmente, son los defoliantes usados por los EE. UU. en el Vietnam; y  si record\u00e1is la cat\u00e1strofe de la ciudad italiana de Seveso hace dos o tres a\u00f1os con la dioxina, que hizo evacuar todo el pueblo y que mantiene todav\u00eda t\u00f3xica la tierra haci\u00e9ndola todav\u00eda inhabitable sin que se sepa qu\u00e9 consecuencias va a tener en las generaciones sucesivas. La dioxina es uno de los herbicidas m\u00e1s frecuentes utilizado en dosis m\u00e1s bajas pero sobre cuyos efectos acumulativos no sabemos nada.<\/p>\n<p> Incluso, por sacar un ejemplo que est\u00e1 muy de actualidad, aunque no s\u00e9 si estoy rebasando el tiempo habitual, la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, esta capacidad de intervenir en la dotaci\u00f3n gen\u00e9tica de los seres vivos que ha trascendido recientemente a la prensa diaria, en la que seguramente la habr\u00e9is visto por la producci\u00f3n hace poco de tres ratones cl\u00f3nicos. Esta posibilidad de intervenir en el equipo gen\u00e9tico de los seres vivos es de una contradictoriedad extrema. Los que iniciaron t\u00e9cnicas as\u00ed, o los que la hicieron posible, los descubridores de la estructura de la mol\u00e9cula del \u00e1cido desoxirribonucleico, es decir, Watson y Crick, el a\u00f1o 1974, ellos mismos, premios N\u00f3bel por este descubrimiento, firmaron un llamamiento pidiendo una moratoria en ingenier\u00eda gen\u00e9tica, es decir, pidiendo a sus colegas que durante cinco a\u00f1os no investigaran en ese campo, aterrados por las posibilidades que ese campo abr\u00eda. Ese campo abre la posibilidad de introducir, por ejemplo, parte del equipo gen\u00e9tico de una bacteria que sea el responsable de su acci\u00f3n pat\u00f3gena en el equipo gen\u00e9tico de moscas o de otros insectos de gran difusi\u00f3n, o de mosquitos, convirti\u00e9ndolos a \u00e9stos en vectores permanentes, hereditarios, de la enfermedad por ejemplo, o cosas parecidas. En un plano m\u00e1s fantasioso como es natural, permite, permitir\u00eda intervenir te\u00f3ricamente, esto no est\u00e1 ni en perspectiva pr\u00e1ctica, es una cosa de la que no se conoce el camino que habr\u00eda que hacer, pero en teor\u00eda debe haber un camino desde los descubrimientos actuales hasta la intervenci\u00f3n en la dotaci\u00f3n gen\u00e9tica humana (Por ejemplo, para privar a individuos de su capacidad de rebelarse, de su capacidad de estar en desacuerdo). <\/p>\n<p> Repito para no hacer tenebrismo que estar\u00eda fuera de lugar; hay que mirar las cosas con los dos ojos, viendo su peligro y tambi\u00e9n la situaci\u00f3n real. Repito que de esto no existe ninguna posibilidad pr\u00e1ctica en este momento. Existe s\u00f3lo la posibilidad te\u00f3rica, que ya es bastante, dicho sea de paso. Esta investigaci\u00f3n cargada de peligros es, por otra parte, la que en estos momentos tiene m\u00e1s posibilidades de poder decir algo serio acerca del c\u00e1ncer. Lo que es una buena muestra de la preocupante contradictoriedad de estas producciones cient\u00edficas tan eficaces. Ah\u00ed hay una rama de investigaci\u00f3n que, a la vez que puede llevarnos a un verdadero infierno desp\u00f3tico y totalitario, tambi\u00e9n puede curar el c\u00e1ncer.<\/p>\n<p> Para acabar de describir estas caracter\u00edsticas de nuestra ciencia, de la ciencia en cuyo ambiente vivimos, habr\u00eda que hacer una observaci\u00f3n para evitar optimismos, esta vez un poco ingenuos. Es frecuente encontrar, sobre todo en fan\u00e1ticos pol\u00edticos, religiosos o morales, gente que dice: la ciencia no es buena ni mala, todo depende del uso que se hace, y una sociedad que fuera m\u00e1s justa, o que fuera justa y racional, podr\u00eda permitirse el lujo de toda esta investigaci\u00f3n sin peligro alguno. Puede que eso sea verdad, yo no estoy en absoluto dispuesto a negar que una sociedad racional ser\u00eda capaz de manejar eso minimizando o evitando el riesgo, pero quiero hacer observar que, de todas maneras, aunque es verdad que el mal o el bien sean resultado de la aplicaci\u00f3n, parece fuera de duda que la posibilidad<strong> <\/strong>de ese mal y ese bien est\u00e1n dadas ya en la ciencia misma, e incluso en la ciencia m\u00e1s te\u00f3rica. Sin ninguna duda, la realizaci\u00f3n del mal es fruto de una determinada sociedad, pero si esa misma sociedad, con la misma maldad, no dispusiera de la posibilidad de hacernos volar a todos, no nos har\u00eda volar, y, sin embargo, es la ciencia la que ha permitido que hoy d\u00eda el almac\u00e9n nuclear que tienen las grandes potencias equivalga a 3.000 kilos de trinitotolueno (TNT) para cada uno de nosotros. Si se tiene en cuenta que bastan gramos de TNT para matarnos a cada uno de nosotros, los 3.000 kilos aproximadamente ya ni siquiera se sabe para qu\u00e9 sirven. Esa posibilidad est\u00e1 dada en la misma teor\u00eda, en la misma ciencia, y eso hay que verlo con los dos ojos. <\/p>\n<p> Hab\u00eda pensado, en el esquema que me he hecho, tratar aqu\u00ed una cuesti\u00f3n relacionada con \u00e9sta. <\/p>\n<p>Otra reacci\u00f3n, no la de los optimistas a que me he referido, los fan\u00e1ticos pol\u00edticos o religiosos occidentales, sino otra reacci\u00f3n tambi\u00e9n fan\u00e1tica que habr\u00eda que discutir pero no me atrevo porque ya llevo bastante rato -la podemos discutir luego en el coloquio si acaso, si sale, si a alguien le interesa-, es la reacci\u00f3n de quienes dicen: entonces toda esta cultura cient\u00edfica que hemos hecho es ella misma perversa y lo que hay que hacer es pasar a las formas de vida social y moral de los antiguos pueblos orientales, ellos son los que tienen la buena ciencia y la buena filosof\u00eda. Esto es tambi\u00e9n una reacci\u00f3n ingenua que olvida, entre otras cosas, que no es tan verdad  que la vida social se pueda cambiar a voluntad de quien quiere. Pero, sobre todo, olvida el hecho de que esos pueblos orientales tuvieron otras ciencias. Algunos de ellos, como los chinos, ciencias de gran valor emp\u00edrico, otros, como los hind\u00faes, ciencias de gran valor formal, matem\u00e1tico, y que esas ciencias estuvieron socialmente controladas y dominadas en un momento en que la ciencia europea tambi\u00e9n estaba bien controlada, social y moralmente. Ha sido despu\u00e9s cuando las cosas han estallado, y ese despu\u00e9s, que es hoy, hace que en esos pa\u00edses orientales la ciencia existente sea \u00e9sta, no otra. A lo sumo, sobrevive alguna t\u00e9cnica de la otra ciencia. Por ejemplo, con mayor o menor \u00e9xito, la acupuntura. Pero sobrevive como t\u00e9cnica. Cuando se salva como teor\u00eda es gracias a que llegan individuos de la ciencia de origen greco-europeo y explican por qu\u00e9 funciona (por ejemplo, con la teor\u00eda de las endorfinas o con alguna otra teor\u00eda occidental que es la practicada por los orientales), hasta el punto de que decir hoy ciencia occidental no tiene realmente sentido. La f\u00edsica que hoy practican los chinos o los hind\u00faes es la misma que se practica en Washington o en Barcelona. No es otra.<\/p>\n<p> A m\u00ed me parece -\u00e9sta es la hip\u00f3tesis que os propondr\u00eda- que la situaci\u00f3n de contradictoriedad a que me he referido, en la ciencia que hoy existe, no es superable, como se dec\u00eda en la filosof\u00eda hegeliana. Quiero decir: que no existe la posibilidad de ir m\u00e1s all\u00e1 de ella por exageraci\u00f3n, podr\u00edamos decir. <\/p>\n<p>La verdad es que tengo que confesar con gran verg\u00fcenza que no me s\u00e9 los programas de bachillerato actuales y, por lo tanto, no s\u00e9 si se estudia a Hegel, por ejemplo, si los aqu\u00ed presentes han le\u00eddo alguna cosa sobre Hegel. A lo que me refer\u00eda con lo de la filosof\u00eda de Hegel es a una concepci\u00f3n de los hechos hist\u00f3ricos y sociales seg\u00fan la cual la contradictoriedad de estos hechos no se puede salvar mediante una soluci\u00f3n de t\u00e9rmino medio, sino que se salva mediante la exacerbaci\u00f3n de uno de los dos extremos, eso es lo que en el hegelismo cl\u00e1sico se llama \u201cla ley de la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u201d. <\/p>\n<p>Pero ahora caigo en que podemos decirlo de una manera que vaya mejor incluso para no aficionados a la historia de la filosof\u00eda. Hay un poeta, compa\u00f1ero de estudios de Hegel adem\u00e1s, H\u00f6lderlin, que ahora empieza a ser traducido mucho a otras lenguas, ahora ya no es s\u00f3lo legible en alem\u00e1n -en castellano, que yo sepa, existen dos buen\u00edsimas traducciones de parte de su obra-, el cual expresa la misma idea de Hegel en un par de versos que dicen: De donde nace el peligro\/ nace la salvaci\u00f3n tambi\u00e9n<\/p>\n<p> Esta es la misma idea hegeliana, la idea de que el choque, el riesgo de una contradicci\u00f3n, se salva, se supera, mediante la exacerbaci\u00f3n. Como dice H\u00f6lderlin, la salvaci\u00f3n del peligro tiene que nacer de la misma fuente de la que nace. <\/p>\n<p> En nuestra misma ciudad, en la Universidad de Barcelona, tenemos un partidario ferviente de esta soluci\u00f3n para el problema de la contradictoriedad de la ciencia moderna que es el profesor de l\u00f3gica de la Facultad de Letras, Jes\u00fas Moster\u00edn, que en su \u00faltimo libro, un libro muy bonito y muy recomendable para todos los aficionados a cuestiones de filosof\u00eda formal, titulado Racionalidad y pr\u00e1ctica humana [1] que est\u00e1 editado en la colecci\u00f3n de libros de Alianza, reconoce la situaci\u00f3n muy preocupante de crisis social, econ\u00f3mica, de la sociedad en que vivimos, reconoce la importancia de la ciencia en esa crisis, y entonces explica que esa crisis se debe a que vivimos en una sociedad de racionalidad incompleta, una sociedad que trabaja cient\u00edficamente en algunos campos, en la f\u00edsica, por ejemplo, o en la biolog\u00eda, pero, en cambio, no trabaja cient\u00edfica, racionalmente, en otros campos, por ejemplo, en la sociedad o en la econom\u00eda. Entonces la soluci\u00f3n, dice \u00e9l, es implantar el pensamiento cient\u00edfico en todos los aspectos de la vida; es decir, exacerbar una de las ramas, hacer, como dice el poeta H\u00f6lderlin, que la salvaci\u00f3n del peligro nazca de la misma fuente de la que naci\u00f3 el peligro.<\/p>\n<p> \u00bfQu\u00e9 decir de esto? A m\u00ed me parece, dicho sea a t\u00edtulo de opini\u00f3n personal, de hip\u00f3tesis personal, que aunque esa posici\u00f3n es correcta descriptivamente, describe una realidad. A saber: que el pensamiento racional, no ya s\u00f3lo cient\u00edfico -me interesa hacer la distinci\u00f3n: raz\u00f3n es m\u00e1s que ciencia, es mucho m\u00e1s amplio que ciencia-, aunque el pensamiento racional  se ha aplicado intensamente en forma de ciencia en algunos aspectos de la vida moderna, es verdad que, en cambio, no se ha aplicado en absoluto en otros. Cuando se piensa en c\u00f3mo se ordena la producci\u00f3n de bienes materiales en nuestra sociedad es evidente que no se ordena por reflexiones racionales sino que se ordena por el inter\u00e9s primario de cada individuo que est\u00e1 en disposici\u00f3n de influir en la producci\u00f3n, que no son todos desde luego. La descripci\u00f3n, por lo tanto, me parece bien. El dejar la capacidad, el poder de decisi\u00f3n a los t\u00e9cnicos en todos los problemas t\u00e9cnicos, en todos los problemas que tienen que ver con la t\u00e9cnica, que es la conclusi\u00f3n de Moster\u00edn, eso, en cambio, no me parece justificado. Me parece bastante ingenuo porque ignora que los t\u00e9cnicos y cient\u00edficos son grupos sociales como cualesquiera otros; quiere decirse, que tambi\u00e9n est\u00e1n sujetos, no digo que siempre, pero en un t\u00e9rmino medio estad\u00edstico, a reaccionar seg\u00fan sus intereses de grupo. Cuando se dice: lo que hay que hacer es entregar de una vez el poder a los t\u00e9cnicos y dejarse de romanticismos pol\u00edticos, se est\u00e1 suponiendo que los t\u00e9cnicos son seres sobrehumanos, los cuales van a actuar siempre de acuerdo con el beneficio de la gente, como llega a decir Moster\u00edn con gran ingenuidad: \u201cEl t\u00e9cnico es un individuo que decide seg\u00fan el inter\u00e9s de la gente\u201d. Pues eso es m\u00e1s bien sospechoso, no estoy muy seguro de eso. T\u00e9cnicos los hay en estos momentos, en la proporci\u00f3n de m\u00e1s del 50%, en la producci\u00f3n de armamento, nuclear o no, y a m\u00cd no me parece que la producci\u00f3n de armamento, nuclear o no, est\u00e9 en el inter\u00e9s de la gente. Por consiguiente, dudo mucho que esos t\u00e9cnicos de la industria armament\u00edstica est\u00e9n trabajando en el inter\u00e9s de la gente, est\u00e1n trabajando, dicho sea sin ning\u00fan \u00e1nimo acusador, en la inercia de sus propios intereses de grupo. Los t\u00e9cnicos y cient\u00edficos son un grupo social como cualquier otro.<\/p>\n<p> Esa soluci\u00f3n ignora, adem\u00e1s, que muchos problemas, los fundamentales, no son t\u00e9cnicos sino que son morales y pol\u00edticos, pol\u00edticos en el sentido general de organizaci\u00f3n de la convivencia, de organizaci\u00f3n de la convivencia social. Por eso no me parece que una contradictoriedad como la que presenta nuestra sociedad hoy, y dentro de ella, y sobre todo, la ciencia, la pol\u00edtica cient\u00edfica, sea salvable por esta v\u00eda de la exacerbaci\u00f3n de uno de los contrarios. M\u00e1s bien me parece que, aunque esto pueda desesperar a inteligencias muy simples, a personas que gusten de zanjar intelectualmente en blanco o negro, estamos ante una problem\u00e1tica que no puede ser objeto m\u00e1s que de tratamiento razonable, de tratamiento equilibrado. Esto no quiere decir de tratamiento tibio. Seguramente para conseguir un tratamiento equilibrado de estas contradicciones hacen falta grandes cambios morales y sociales, seguramente  no basta con el simple buen sentido com\u00fan de la sociedad en que vivimos. Si me permit\u00eds un ejemplo un poquit\u00edn mal\u00e9volo, quiz\u00e1 un poquit\u00edn malintencionado, para mostrar hasta qu\u00e9 punto el buen sentido com\u00fan contempor\u00e1neo est\u00e1 cogido en esta contradictoriedad sin conseguir manejarla, me referir\u00e9 a una cosa aparentemente inocua: el n\u00famero relativamente abundante de personas contrarias a la energ\u00eda nuclear que lleva el cartel \u201cNuclear: no, gracias\u201d en su autom\u00f3vil y se desplaza en ese autom\u00f3vil \u00e9l s\u00f3lo cada vez, cuatro veces al d\u00eda, a su lugar de trabajo, consumiendo petr\u00f3leo, aumentando la demanda energ\u00e9tica innecesariamente, contaminando por otros medios y, por lo tanto, facilitando la tarea a los promotores de las centrales nucleares claramente.<\/p>\n<p> Es muy complicado por lo tanto. Cuando digo que hace falta seguramente una metodolog\u00eda muy equilibrada, no en blanco y negro, no estoy queriendo decir pues, que basta con ponerse en el centro. No. Seguramente hacen falta cambios sociales importantes. Uno, del todo revolucionario: orientar la producci\u00f3n no seg\u00fan el principio del rendimiento m\u00e1ximo para la clase propietaria de los instrumentos de producci\u00f3n sino seg\u00fan criterios de equilibrio, muy distintos pero no menos cient\u00edficos. De aqu\u00ed que piense que, aunque haya una manera de salvar esta idea de H\u00f6lderlin o de Hegel, seg\u00fan la cual \u201cDe donde nace el peligro \/ nace la salvaci\u00f3n tambi\u00e9n\u201d, habr\u00eda que referirlo no a la tecnolog\u00eda s\u00f3lo sino a la raz\u00f3n en general. Es verdad, yo estoy dispuesto a admitirlo: la contradictoriedad en que estamos s\u00f3lo se puede salvar mediante un uso mayor de la raz\u00f3n, pero de la raz\u00f3n en su totalidad, no precisamente de la raz\u00f3n tecnol\u00f3gica sola. La tecnolog\u00eda, la raz\u00f3n tecnol\u00f3gica, t\u00e9cnico-cient\u00edfica, no tiene nada qu\u00e9 decir sobre valores. Un cient\u00edfico, un f\u00edsico, cuando est\u00e1 trabajando como f\u00edsico se entiende, cuando est\u00e1 haciendo f\u00edsica, no tiene nada qu\u00e9 opinar acerca de la bondad o maldad de las conductas pr\u00e1cticas, pero nuestra raz\u00f3n de seres humanos completos s\u00ed que tiene que ver con los fines. En ese sentido s\u00ed que estar\u00eda yo dispuesto a afirmar que tanto la contradictoriedad de la ciencia moderna y contempor\u00e1nea, cuanto otras contradictoriedades de nuestra sociedad, s\u00f3lo se pueden salvar consiguiendo una racionalidad completa en vez de incompleta, pero entendiendo, repito, por racionalidad no s\u00f3lo la racionalidad tecnol\u00f3gica sino, fundamentalmente, una racionalidad social que busque una reorganizaci\u00f3n social de acuerdo con criterios de equilibrio, de homeostasis, que dicen, o de homeostas\u00eda, y no con criterios de maximizaci\u00f3n del beneficio privado de los propietarios de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p> Siento que el l\u00edmite que me hab\u00edan puesto lo he cubierto todo. Yo quer\u00eda haber hecho s\u00f3lo tres cuartos de hora pero he hecho la hora entera. Por m\u00ed, lo dejamos as\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>C o l o q u i o.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>1\u00aa pregunta:  Para disolver esta contradictoriedad de la ciencia moderna ha entendido que Sacrist\u00e1n defend\u00eda la necesidad de cambios morales y sociales. Situ\u00e1ndose en el \u00e1mbito de la pol\u00edtica, \u00bfcu\u00e1l ser\u00eda el sistema social defendido por Sacrist\u00e1n, o, m\u00e1s a\u00fan, qu\u00e9 pod\u00edan hacer las clases populares para conquistarlo en la medida que ello fuera posible?<\/p>\n<p> Siento mucho que \u00e9sta sea la primera pregunta porque a lo mejor porque envejezco soy bastante pesimista y es desagradable empezar dando una respuesta pesimista. No sabr\u00eda decir nada muy euforizante la verdad. <\/p>\n<p>A m\u00ed me parece que estamos viviendo, tanto la humanidad de los pa\u00edses capitalistas como la de los pa\u00edses del Este, como la de los pa\u00edses del Tercer Mundo, una \u00e9poca de bastante retroceso de la fuerza popular. En los pa\u00edses que se suele llamar \u201ccapitalistas\u201d hay un claro descenso de las esperanzas de cambio por parte de los sectores populares que durante los a\u00f1os sesenta estuvieron muy ilusionados con la posibilidad del cambio. Esto es visible. En los pa\u00edses del Este, nada hace suponer que haya una voluntad o una consciencia transformadora en los puntos decisivos de la crisis que m\u00e1s nos ocupan. Por ejemplo, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica tiene un programa nuclear ligeramente inferior, pero s\u00f3lo por razones econ\u00f3micas, al de los principales pa\u00edses capitalistas y, adem\u00e1s, todo hace suponer, aunque esto no me atrevo a asegurarlo, que incluso con menores medidas de seguridad, con menores defensas para la poblaci\u00f3n. Se sabe que el \u00fanico accidente nuclear de mayores dimensiones que el accidente de Harrisburg fue un accidente en el C\u00e1ucaso en los a\u00f1os cincuenta, que no fue un accidente de un reactor pero fue un accidente muy parecido a \u00e9ste que se ha producido en Francia, en La Hague, un accidente en una central de reprocesamiento donde almacenan los residuos radioactivos de los reactores nucleares.<\/p>\n<p> Para acabarlo de arreglar, tambi\u00e9n me parece que estamos en una \u00e9poca de reflujo, de muy pocas esperanzas en lo que solemos llamar el Tercer Mundo. El primero que se dio cuenta de que all\u00ed las cosas tambi\u00e9n iban mal fue [Ren\u00e9] Dumont, un agr\u00f3nomo franc\u00e9s que public\u00f3 un libro c\u00e9lebre titulado \u00c1frica Negra ha empezado mal, d\u00e1ndose cuenta de que reproduc\u00edan tambi\u00e9n lo peor de nuestro camino. <\/p>\n<p> Si dejando aparte las minor\u00edas que en los a\u00f1os sesenta estaban todav\u00eda llenas de esperanzas, tambi\u00e9n valen esos a\u00f1os para todos los pa\u00edses como \u00e9poca de esperanza. En el mundo capitalista fueron los grandes movimientos sociales que ten\u00edan componentes socialistas y libertarias, una recuperaci\u00f3n de lo mejor de la tradici\u00f3n libertaria en aquel momento, y bien injertada adem\u00e1s en la tradici\u00f3n socialista, hasta el punto de que los periodistas se hac\u00edan un l\u00edo y no sab\u00edan si tal o cual estudiante u obrero detenido era anarquista o comunista. Lleg\u00f3 a existir una verdadera esperanza difusa. Quiz\u00e1 con poca precisi\u00f3n ideol\u00f3gica, pero exist\u00eda.<\/p>\n<p> En los pa\u00edses del Este hubo fen\u00f3menos, como el checo, en que tambi\u00e9n era muy notable, y en el Tercer Mundo, el sesenta mismo fue el a\u00f1o del asesinato de Lumumba, acontecimiento con el quiz\u00e1 se podr\u00eda fechar la involuci\u00f3n. Lumumba fue el dirigente de la independencia del Congo. Inmediatamente despu\u00e9s de la independencia fue asesinado por un complot que hoy se sabe que mont\u00f3, hoy ya lo dice todo el mundo, la Agencia Americana de Informaci\u00f3n, la CIA, con la ayuda de mercenarios belgas, pero con direcci\u00f3n norteamericana.<\/p>\n<p> Si pasando de esas minor\u00edas, que en los a\u00f1os sesenta encarnaron una gran esperanza, se va al grueso de la poblaci\u00f3n, creo que tambi\u00e9n est\u00e1 justificado el pesimismo. La mayor\u00eda de las poblaciones incluso se muestran muy poco sensibles, tanto a la reivindicaci\u00f3n de su libertad cuanto a la amenaza que se cierne sobre ellos por los instrumentos tecnol\u00f3gicos que manejan los poderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos. En todo los planos se da la falta de reivindicaci\u00f3n de libertad. Basta con ir a un hospital donde la gente se deja operar sin preguntar qu\u00e9 tiene, literalmente, o, en otro plano, salir a la calle y preguntar a cualquiera, hacer una peque\u00f1a encuesta por la calle: \u201c\u00bfusted qu\u00e9 piensa de las centrales nucleares?\u201d Se puede apostar, doble contra  sencillo, que en el noventa y tantos por ciento de los casos o bien os van a despedir con cajas destempladas o a deciros que no les importa y que eso es cosa de otros, que ellos no se ocupan de eso, que ellos se ocupan del fin de semana, el seiscientos y sus sustitutos, y algunas pocas cosas m\u00e1s [2].<\/p>\n<p> De modo que yo no tengo m\u00e1s remedio que reconocer que soy muy pesimista sobre la pregunta que se ha formulado. Ni veo que est\u00e9n claras las posibilidades pol\u00edticas en sentido cl\u00e1sico ni veo que haya una clara reserva cr\u00edtica en las poblaciones por ahora. Tambi\u00e9n he de decir que ya tengo edad suficiente para haber vivido \u00e9pocas muy distintas y que, por tanto, ya comprendo que \u00e9sta no es una \u00e9poca definitiva.<\/p>\n<p> Pero entonces, para no escurrir el bulto, dir\u00eda que a m\u00ed lo que se me ocurre es que \u00e9sta es una \u00e9poca en la que la acci\u00f3n principal consiste en lo que podr\u00edamos llamar, lo que Gramsci llamaba, \u201cacci\u00f3n capilar\u201d. No grandes proyectos espectaculares de fundar partidos o  empresas, sino meterse, como vasos capilares, en todas partes y en todas partes ir contando las cosas, dando informaci\u00f3n e intentando presionar sobre la racionalidad que importa, la racionalidad de los valores, es decir, la racionalidad moral y social. <\/p>\n<p>Esa acci\u00f3n capilar es la que hoy d\u00eda, aunque parezca m\u00ednima, me parece la m\u00e1s importante. Si uno est\u00e1 en un Instituto, en el Instituto; si est\u00e1 en un sindicato, en el sindicato, y si est\u00e1 en un partido pol\u00edtico, en el partido pol\u00edtico, y, si no, donde est\u00e9. Por ahora. Supongo que m\u00e1s adelante habr\u00e1 una toma de conciencia que permita organizaciones m\u00e1s colectivas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>2\u00aa pregunta: Se le pregunta por las bases de la \u00e9tica oriental que mencion\u00f3 en su conferencia.<\/p>\n<p> Desde el punto de vista que nos ocupa, \u00e9ste de la relaci\u00f3n entre ciencia y sociedad, debo decir que yo no soy un especialista en ciencia oriental. No s\u00e9 ni chino ni hind\u00fa, ni s\u00e1nscrito quiero decir, y sin saber chino ni s\u00e1nscrito no se puede ser un conocedor de ciencia oriental. Me f\u00edo de unos cuantos especialistas importantes, el principal de los cuales es un ingl\u00e9s, historiador de la ciencia oriental, Needham -se escribe N-E-E-D-H-A-M-, uno de cuyos libros est\u00e1 traducido al castellano y es un buen libro, tambi\u00e9n recomendable. Se titula<strong> <\/strong>Ciencia, religi\u00f3n y socialismo [3]. Needham es un t\u00edpico marxista ingl\u00e9s, y por \u201ct\u00edpico ingl\u00e9s\u201d quiero decir enormemente personal, no adscribible a ninguna ortodoxia. Es tambi\u00e9n cat\u00f3lico y un pensador muy original. Sobre todo es la primera autoridad mundial en ciencia china, no oriental en general sino china en particular. <\/p>\n<p> Fi\u00e1ndome sobre todo de estas investigaciones hist\u00f3ricas, se podr\u00eda hacer el siguiente cuadro para lo que aqu\u00ed nos interesa: hasta aproximadamente el siglo XIV, o XV incluso, la comparaci\u00f3n entre ciencia oriental, china e hind\u00fa, y ciencia occidental, habr\u00eda sido lo contrario de lo que es hoy. La ciencia europea era muy te\u00f3rica, sin intervenci\u00f3n pr\u00e1ctica, sin, como he dicho antes, ninguna capacidad productiva, reproductiva y destructiva; era una ciencia de fil\u00f3sofos, sin ninguna relaci\u00f3n directa, muy directa vamos, pr\u00e1ctica, con el poder, sino s\u00f3lo como relaci\u00f3n ideol\u00f3gica, que he dicho antes, de integraci\u00f3n. En cambio, la ciencia china sobre todo era una ciencia altamente pr\u00e1ctica, con ca\u00f1ones, con artiller\u00eda, con p\u00f3lvora, que ellos hab\u00eda inventado (la p\u00f3lvora es una invenci\u00f3n china), con una navegaci\u00f3n militar imponente gracias a la br\u00fajula (ellos ten\u00edan br\u00fajula, un precedente de la br\u00fajula, un aprovechamiento del magnetismo terrestre para orientarse dicho precisamente) y era una ciencia directamente vinculada a la casta administrativa, a los mandarines, a los gobernantes. De modo que en el a\u00f1o 1400, por decirlo as\u00ed, la situaci\u00f3n era la inversa: ellos eran la ciencia con impacto en la producci\u00f3n y aqu\u00ed, en cambio, lo contrario. Entre el XIV y el XVI, sin embargo, ha pasado en Europa algo muy importante que conoc\u00e9is por Historia: el nacimiento, el origen, de lo que luego se va a llamar el capitalismo, la constituci\u00f3n de la burgues\u00eda mercantil, luego de una burgues\u00eda industrial y banquera, y finalmente de las clases sociales que ya apuntan en el siglo XVIII y cristalizan en el XIX. En esta enorme revoluci\u00f3n social hay que ver el fundamento del cambio, mientras que las sociedades china e hind\u00fa siguen en esas formas que unos autores llaman \u201cfeudalismo oriental\u201d, otros \u201cdespotismo oriental\u201d y otros, recogiendo una frase de Marx, llaman simplemente \u201cmodo de producci\u00f3n asi\u00e1tico\u201d, que es, que se parece -dicho muy groseramente, los historiadores me perdonar\u00e9is-, que tiene cierto parentesco con lo que nosotros en Europa llamamos \u201cfeudalismo\u201d, pero con la gran diferencia de que es un r\u00e9gimen social dirigido estatalmente, es decir, dirigido por una capa administrativa, lo que nosotros llamamos en Occidente \u201clos mandarines\u201d, que seg\u00fan  parece no es palabra china, no viene del chino, seg\u00fan he le\u00eddo en Needham. Ese cambio determina que mientras la ciencia china, que era la m\u00e1s pr\u00e1ctica de todas, sigue haciendo progreso pr\u00e1ctico lento, la ciencia europea hace un progreso pr\u00e1ctico sensacional, de tipo de cohete, desde la mec\u00e1nica de Galileo hasta la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica en poco m\u00e1s de 300 a\u00f1os.<\/p>\n<p> Entonces, \u00bfqu\u00e9 decir de la idea de que hay que ir a buscar en la cultura oriental una ciencia que a nosotros nos ha faltado? Pues la verdad es que los hechos m\u00e1s bien muestran que eso es m\u00edtico, que simplemente aquella ciencia sobre una base social determinada, que ten\u00eda su parecido con la base social europea, avanzaba al ritmo de la europea pero con ventaja, porque hab\u00eda empezado algo as\u00ed como 1.500 a\u00f1os antes, y que luego un cambio social, que ellos no tuvieron, aqu\u00ed provoc\u00f3 una aceleraci\u00f3n. <\/p>\n<p>Pero simplemente una aceleraci\u00f3n. Por eso ha sido tan f\u00e1cil, para los japoneses por ejemplo, hacerse con la ciencia occidental en poco m\u00e1s de una generaci\u00f3n, en algo as\u00ed como 35 a\u00f1os, desde la llegada de los americanos,  porque no hay de verdad una diferencia esencial entre pensamiento f\u00edsico, cient\u00edfico, chino, japon\u00e9s y europeo. Lo que ha habido son tasas de aceleraci\u00f3n diferentes y ellos han sido perfectamente capaces de recuperar esa aceleraci\u00f3n, y hoy en d\u00eda en Jap\u00f3n no hay ciencia arcaica japonesa, hay ciencia occidental, Y en China hay restos t\u00e9cnicos arcaicos, no restos cient\u00edficos.<\/p>\n<p> Incluso lo que aqu\u00ed es una ilusi\u00f3n extrema de los orientalistas -por ejemplo, la acupuntura-, en China se est\u00e1 reduciendo dr\u00e1sticamente su uso. La acupuntura se usa en China para peque\u00f1as intervenciones, como analg\u00e9sico menor, pero cuando va en serio aparecen los analg\u00e9sicos occidentales, con toda su toxicidad, etc., pero aparecen porque esos s\u00ed que permiten la intervenci\u00f3n profunda y dilatada, mientras que la acupuntura no permite la intervenci\u00f3n quir\u00fargica profunda y dilatada salvo en casos extremos en que la ayuda ps\u00edquica, es decir, el elemento sugestivo, sea muy importante. Hay sujetos en los cuales la acupuntura hace mucho m\u00e1s efecto que en otros pero es que tambi\u00e9n hay sujetos en los que la aspirina hace m\u00e1s efecto que en otros, ya por constituci\u00f3n f\u00edsica, ya por la importancia del vector psicol\u00f3gico. <\/p>\n<p> Hay un punto, sin embargo, en el que s\u00ed que se podr\u00eda hablar de esa cultura, no de la ciencia, en absoluto la ciencia. Si la ciencia nuestra causa tantos estragos, si nuestra ciencia puede causar tanto mal, no es porque sea peor como ciencia sino que es, evidentemente, porque es mejor como ciencia. Si nuestra f\u00edsica nos ha dotado a cada uno con la posibilidad de morir tres millones de veces por el arsenal at\u00f3mico existente y, en cambio, la ciencia hind\u00fa o china no hizo eso, es porque la nuestra, como ciencia, es mucho mejor. Eso hay que comprenderlo: es tan mala porque es tan buena; es tan mala socialmente, es tan mala moralmente, porque es tan buena epistemol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p> En donde est\u00e1 lo interesante del mundo oriental para nosotros es, seguramente, en la relaci\u00f3n de dominio social de la ciencia. Si alguien pudiera construir una fracci\u00f3n, una raz\u00f3n, que arrojara la tasa de dominio de la sociedad sobre la ciencia, en eso seguramente la fracci\u00f3n correspondiente a los orientales -la raz\u00f3n correspondiente a los orientales antiguos, no a los de ahora que son como nosotros: tanta investigaci\u00f3n nuclear tiene la China y la India, que las dos tienen ya bomba at\u00f3mica, como nosotros; nosotros, aqu\u00ed en Espa\u00f1a, no la tenemos todav\u00eda, son ellos m\u00e1s occidentales en ese sentido-, pues bien, esa raz\u00f3n de dominio de la sociedad sobre la ciencia y t\u00e9cnica en la China antigua era una raz\u00f3n muy buena, muy alta, entre otras cosas porque su denominador, quiero decir, la potencia cient\u00edfica, era bajo. El poder social era intenso y el poder cient\u00edfico escaso. <\/p>\n<p>Eso s\u00ed que es bueno, s\u00ed que ser\u00eda bueno poder reproducir esa situaci\u00f3n, pero probablemente no ser\u00e1 posible haciendo disminuir el denominador, es decir, la potencia, la fuerza cient\u00edfica. Por eso digo que la soluci\u00f3n es conseguir que aumenta el numerador, es decir, la fuerza social, la racionalidad social, el poder de la sociedad, de los hombres, de los seres humanos sobre la ciencia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Pregunta 3\u00aa: A ra\u00edz de lo dicho por Sacrist\u00e1n sobre la funci\u00f3n capilar se le se\u00f1ala que tanto la ciencia como la filosof\u00eda se estaban convirtiendo en asuntos exclusivamente para \u00e9lites. Entonces, apunta el interlocutor, la situaci\u00f3n podr\u00eda superarse, aunque fuera en parte, si la filosof\u00eda saliera m\u00e1s a la calle, a nivel del ciudadano medio, si contribuyera a crear una situaci\u00f3n  favorable a la difusi\u00f3n de esa funci\u00f3n capilar, o de la racionalidad completa, entre la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p> No hay ninguna duda claro, a eso no se le puede contestar m\u00e1s que afirmativamente, sin ocultarse los grandes problemas que tiene porque sacar la filosof\u00eda a la calle es relativamente f\u00e1cil, en cambio, sacar la informaci\u00f3n acerca de las centrales nucleares o la ingenier\u00eda gen\u00e9tica, informaci\u00f3n que tenga calidad, es bastante m\u00e1s dif\u00edcil por el simple hecho de que no se trata ya de las personas sin estudios sino que es m\u00e1s grave. Las personas con estudios, pero con otro tipo de estudios, no tenemos muchas veces buena informaci\u00f3n acerca de esas cosas. Es decir, sobre un reactor nuclear, los que no somos f\u00edsicos, toda la informaci\u00f3n que tenemos proviene de los f\u00edsicos. Es evidente que nosotros mismos no nos podemos poner a estudiar el ciclo del uranio; tenemos que leernos algo que ha hecho un f\u00edsico sobre el ciclo del uranio. No hay ninguna duda que eso les da un poder muy especial a determinados cient\u00edficos, con independencia de la mayor o menor situaci\u00f3n del conocimiento popular. Eso no quita que lo que t\u00fa dices es una verdad como un templo. Claro. Aqu\u00ed hay un problema muy importante de informaci\u00f3n, que no lo resolver\u00eda todo porque hay adem\u00e1s un problema de moral, de valores y social, pero que s\u00f3lo as\u00ed permitir\u00eda plantear el problema de valores. Es evidente.<\/p>\n<p> Esto, cuando se tiene experiencia directa, yo la he tenido bastante durante muchos a\u00f1os, puede causar angustia. <\/p>\n<p>Me acuerdo una vez en la escuela de alfabetizaci\u00f3n de adultos de Can Serra en L\u2019Hospitalet de Llobregat, en que trabajamos bastantes personas, cada una en un campo [4]. A m\u00ed, aunque no soy un economista realmente, pero como soy de la Facultad de Econ\u00f3micas, me pidieron que hiciera una especie de alfabetizaci\u00f3n econ\u00f3mica de un p\u00fablico que eran, sobre todo, inmigrantes j\u00f3venes y bastante recientes. Algunos todav\u00eda no hab\u00edan encontrado trabajo. Era antes de la crisis, antes de que estallara lo grueso de la crisis. 1975 o 1976, ya en crisis, pero sin que fuera tan visible como ahora. Entonces, en una de las sesiones en que ten\u00eda que explicar qu\u00e9 son las crisis c\u00edclicas capitalistas y si la crisis en que entr\u00e1bamos con el petr\u00f3leo era una crisis c\u00edclica o no lo era, cuando llevaba algo as\u00ed como quince minutos explic\u00e1ndolo, una chica joven, una madre de familia, pero muy joven, tambi\u00e9n reci\u00e9n inmigrada, extreme\u00f1a, me dice: \u201c\u00bfY por qu\u00e9 ahora que empezamos a estar mejor el gobierno habla de crisis?\u201d Esto, que podr\u00eda hacer re\u00edr a alg\u00fan pedante universitario, pensando que esta se\u00f1ora no entiende nada, es una pat\u00e9tica muestra de hasta qu\u00e9 punto est\u00e1 indefensa para entender lo que pasa la mayor parte de la poblaci\u00f3n. Para esta chica reci\u00e9n llegada, que acababa de encontrar trabajo, que hab\u00eda encontrado un piso en Can Serra hac\u00eda muy pocos meses, ahora empezaba a estar mejor porque todo el primer a\u00f1o de inmigraci\u00f3n hab\u00eda sido un infierno, buscando piso, trabajo, viendo donde dejar el ni\u00f1o, el marido buscando trabajo, piso, y ahora, dec\u00eda ella \u201cque empezamos a estar mejor\u201d, desde la limitaci\u00f3n de su punto de vista particular. Y eso lo dec\u00eda despu\u00e9s de llevar quince minutos de hablar de crisis c\u00edclicas.<\/p>\n<p> El problema de informaci\u00f3n de la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n, no hay que hacerse ilusiones, es tremendo y seguramente es el primero. Pero no lo resuelve todo. Luego las personas informadas, adem\u00e1s, tienen que decidir porque sobre los valores no hay ninguna ciencia que pueda decidir nada.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>4\u00aa: La persona que interviene afirma que la visi\u00f3n de Jes\u00fas Moster\u00edn est\u00e1 en principio clara: si conocemos ciertas t\u00e9cnicas y los t\u00e9cnicos pueden llegar a ciertas cotas, pues que alcancen esos objetivos. La otra posici\u00f3n le parece, en cambio, que encierra una contradicci\u00f3n sobre qui\u00e9nes han de controlar ese futuro -lo que Sacrist\u00e1n ha llamado \u201cla racionalidad completa\u201d &#8211; si admitimos, al mismo tiempo, que el mundo cient\u00edfico ha llegado a ser tan complejo y diverso que no se ve desde qu\u00e9 racionalidad  se pueden tomar las decisiones adecuadas.<\/p>\n<p> Que hay una contradictoriedad no tengo ninguna duda. La soluci\u00f3n tecnocr\u00e1tica precisamente lo que hace es negar la contradictoriedad, negar que haya una problem\u00e1tica dentro de las soluciones tecnocr\u00e1ticas mismas. Lo otro es admitir que esa contradictoriedad existe, admitir que ning\u00fan valor es demostrable, que los juicios de valor son todos juicios m\u00e1s o menos plausibles, pero en ning\u00fan caso demostrativos, y que el pensamiento demostrativo s\u00f3lo puede ejercerse una vez admitidos unos valores. Esto son cosas de sentido com\u00fan, es l\u00f3gica elemental o an\u00e1lisis l\u00f3gico elemental. Una teor\u00eda cient\u00edfica no es nunca una valoraci\u00f3n sino una construcci\u00f3n a partir de ciertos valores aunque no sea m\u00e1s que el valor o la valoraci\u00f3n que sit\u00faa por encima de todo la investigaci\u00f3n pura por ejemplo.<\/p>\n<p> El problema de qui\u00e9n domina es el m\u00e1s importante de todos porque precisamente el desarrollo de ciertas consecuencias de esta civilizaci\u00f3n en que estamos, tan protagonizada por la tecnociencia, est\u00e1 determinando problemas que induce a mucha gente a buscar soluciones autoritarias como \u00e9sta de Moster\u00edn, que manden los t\u00e9cnicos, declarando que no hay soluci\u00f3n democr\u00e1tica para los problemas t\u00e9cnicos, que, como \u00e9l mismo dice, aunque \u00e9l es muy liberal, como dice en su libro, no existe soluci\u00f3n democr\u00e1tica para los problemas de la sanidad. Un problema de la sanidad no se resuelve preguntando a la poblaci\u00f3n que va a ser servida c\u00f3mo quiere ser servida sino que hay que imponerle la sanidad. Otro ejemplo, tambi\u00e9n autoritario, el de otro amigo m\u00edo, Wolfgang Harich [5], un fil\u00f3sofo alem\u00e1n, el cual piensa que la \u00fanica soluci\u00f3n consiste en otorgar un poder desp\u00f3tico a una agencia mundial porque \u00e9sa es la \u00fanica manera de resolver los problemas globales de contaminaci\u00f3n. \u00c9l piensa: poderes locales pueden resolver problemas parciales y locales de contaminaci\u00f3n, pero el problema de la contaminaci\u00f3n de los oc\u00e9anos s\u00f3lo puede resolverlo un poder mundial dotado de atribuciones absolutas ante el cual nadie pueda resistirse.<\/p>\n<p> Aqu\u00ed hay una cuesti\u00f3n de valoraci\u00f3n, por supuesto. A quien no le importe nada el valor libertad, puede apuntarse a la soluci\u00f3n de Harich, a la de Moster\u00edn o a cualquier otra soluci\u00f3n tecnocr\u00e1tica. Hay que decir, para ser justo con Moster\u00edn, y luego tambi\u00e9n har\u00e9 una matizaci\u00f3n respecto de Harich, que Moster\u00edn piensa que existen todav\u00eda dos clases de problemas: los problemas tratables democr\u00e1ticamente, con t\u00e9cnica democr\u00e1tica, y los problemas s\u00f3lo tratables con procedimientos tecnocr\u00e1ticos. \u00c9l ejemplifica el caso del problema s\u00f3lo tratable tecnocr\u00e1ticamente con el ejemplo que he dado antes de la sanidad, y el caso de problema s\u00f3lo resoluble por v\u00eda democr\u00e1tica con la elecci\u00f3n de representantes de grupos sociales. La representaci\u00f3n de grupos sociales s\u00f3lo puede resolverse democr\u00e1ticamente, la soluci\u00f3n del problema sanitario s\u00f3lo puede resolverse tecnocr\u00e1ticamente. <\/p>\n<p> Harich, en los \u00faltimos tiempos, ha matizado un poco su posici\u00f3n. Sigue manteniendo la necesidad de poderes incontrastados a escala mundial para los problemas planetarios. Su ejemplo t\u00edpico es de los oc\u00e9anos, que ser\u00eda un poder tecnocr\u00e1tico, de cient\u00edficos y t\u00e9cnicos, y luego admite, precisamente lo admiti\u00f3 por la mucha oposici\u00f3n que le hicimos en Barcelona cuando discutimos con \u00e9l muchos d\u00edas seguidos hasta conseguir que matizara un poco sus posiciones, que hay otras esferas de la vida p\u00fablica en la que ser\u00eda posible vivir m\u00e1s democr\u00e1tica o libertariamente, m\u00e1s en comunidad, m\u00e1s de manera comunista o comunitaria, siempre que fuera posible organizar comunidades peque\u00f1as; quiere decir, no los grandes Estados nacionales actuales sino entidades sociales del orden de los muy pocos millones de personas, si se llegaba al mill\u00f3n. <\/p>\n<p> Eso lo digo para ser justos con unos y con otros. Es decir, que ambos matizan su posici\u00f3n autoritaria, su posici\u00f3n tecnocr\u00e1tica. Pero \u00e9sas valen, en cualquier caso, para quien ponga en un lugar bastante secundario el valor libertad y algunos otros valores relacionados con \u00e9l. Por ejemplo, el valor comunidad frente al valor sociedad. En cambio, quien ponga por encima el valor libertad, el valor libertad y el valor comunidad por encima de los valores orden t\u00e9cnico y sociedad, para \u00e9se el problema&#8230;<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>[Se interrumpe aqu\u00ed la grabaci\u00f3n. En todo caso, creo que \u00e9ste fue  el \u00faltimo momento del coloquio].<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Notas edici\u00f3n:<\/p>\n<p>[1] Para una rese\u00f1a de Sacrist\u00e1n del ensayo de Moster\u00edn, v\u00e9ase Manuel Sacrist\u00e1n, Lecturas de filosof\u00eda moderna y contempor\u00e1nea, Madrid, Trotta, pp. 281-285 (edici\u00f3n de Albert Domingo Curto). En Reserva de la BC de la UB, fondo Sacrist\u00e1n, puede verse tambi\u00e9n anotaciones de lectura de Sacrist\u00e1n de este ensayo de Moster\u00edn.<\/p>\n<p>[2] Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba esto en 1981, mucho antes del accidente de Chern\u00f3bil.<\/p>\n<p>[3] Fue publicado por Cr\u00edtica en 1978. Alianza hab\u00eda publicado en 1977 La gran titulaci\u00f3n. Ciencia y sociedad en Oriente y Occidente.<\/p>\n<p>[4] Entre otros compa\u00f1eros, Neus Porta, Francisco Fern\u00e1ndez Buey y Rafael Grasa. Jaume Botey fue el alma de la experiencia.<\/p>\n<p>[5] La editorial Materiales public\u00f3 \u00bfComunismo sin crecimiento? Babeuf y el Club de Roma, con presentaci\u00f3n de Manuel Sacrist\u00e1n. Harich colabor\u00f3 con varios art\u00edculos en la revista Materiales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La funci\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea \u00a0 Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n \u00a0 Notas de edici\u00f3n (SLA): Los departamentos<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,11],"tags":[],"class_list":["post-1406","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia","category-general"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1406","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1406"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1406\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1406"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1406"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1406"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}