{"id":14090,"date":"2023-07-30T05:00:00","date_gmt":"2023-07-30T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14090"},"modified":"2023-07-29T19:11:17","modified_gmt":"2023-07-29T18:11:17","slug":"jose-manuel-naredo-las-verdaderas-causas-del-deterioro-ecologico-son-las-reglas-de-juego-economico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14090","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Manuel Naredo: \u00abLas verdaderas causas del deterioro ecol\u00f3gico son las reglas de juego econ\u00f3mico\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"et_pb_with_border et_pb_column_4_4 et_pb_column et_pb_column_0_tb_body  et_pb_css_mix_blend_mode_passthrough et-last-child\">\n<div class=\"et_pb_module et_pb_post_title et_pb_post_title_0_tb_body et_pb_bg_layout_light  et_pb_text_align_left\">\n<div class=\"et_pb_title_container\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"et_pb_module et_pb_post_content et_pb_post_content_0_tb_body\">\n<p>Jos\u00e9 Manuel Naredo es un veterano economista espa\u00f1ol, su obra combina el an\u00e1lisis con propuestas, huelga decirlo, bastante radicales. En pocas palabras, Naredo es prol\u00edfico, riguroso y combativo. En cuanto a lo primero, s\u00f3lo en la \u00faltima d\u00e9cada Naredo public\u00f3 y reedit\u00f3 (en ediciones corregidas y ampliadas) seis libros como autor, sin contar las compilaciones, art\u00edculos acad\u00e9micos o de divulgaci\u00f3n. Su rigor conceptual y metodol\u00f3gico se evidencia en cada p\u00e1gina de sus escritos que, tal vez, justamente por ello se tornan un poco arduos para lectores ignaros. La combatividad del autor es expl\u00edcita y notoria, su compromiso con un ecologismo radical choca contra variantes m\u00e1s indolentes, as\u00ed como critica sin disimulo a distintas variantes de la izquierda que, a su entender, han pisado todas las trampas te\u00f3ricas y pr\u00e1cticas que los defensores del capitalismo han puesto a su paso.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.sigloxxieditores.com\/libro\/la-critica-agotada_51736\/\"><em>La cr\u00edtica agotada. Claves para el cambio de civilizaci\u00f3n <\/em><\/a>(Siglo XXI, 2022) es un llamamiento a una izquierda maniatada y timorata, presa de sus propias galimat\u00edas conceptuales y debilidades emp\u00edricas. El libro es directo en sus cr\u00edticas e intenta derivar de ellas una propuesta, abonando una mirada radical desde el rigor y la factibilidad. La transformaci\u00f3n que propone es total y, en gran medida, civilizatoria, ataca algunos de los cimientos conceptuales y te\u00f3ricos m\u00e1s arraigados en nuestro tiempo, comenzando por la valoraci\u00f3n acr\u00edtica y reverencial de la \u00abproducci\u00f3n\u00bb como par\u00e1metro indiscutido de prosperidad.<\/p>\n<p><em>La cr\u00edtica agotada<\/em> es una diatriba contra los pseudo-conceptos y las idolatr\u00edas que componen significantes in\u00fatiles para la querellas m\u00e1s urgentes. Mu\u00f1ecos de paja en la disputa pol\u00edtica e intelectual contempor\u00e1nea como el \u00abneoliberalismo\u00bb, concepto cargado de connotaciones pero muy d\u00e9bil e impreciso. Un enemigo invisible y escurridizo, tan poderoso en su indefinici\u00f3n que nos condena a la impotencia y el pasmo. La batalla conceptual que delinea Naredo va mucho m\u00e1s all\u00e1 que una simple discusi\u00f3n de nombres o definiciones, implica asumir cierta derrota cultural e intentar revertirla, volver a pensar en adversarios concretos y en la materialidad de nuestra existencia. Su propuesta ecointegradora insta a volver a pensar la cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica y la econom\u00eda en conjunto, no como un mero control de da\u00f1os o sostenibilidad en el tiempo. Sobre todas esas cuestiones, conversamos con Jos\u00e9 Manuel Naredo para <strong>La Vanguardia<\/strong>.<\/p>\n<p><strong><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/la-critica-agotada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-14092 alignleft\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/la-critica-agotada.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"310\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/la-critica-agotada.jpg 640w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/la-critica-agotada-194x300.jpg 194w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/a>Una de las primeras preguntas, que subyace al libro y a su propia trayectoria, es sobre la mirada que se\u00f1ala que las izquierdas carecen en la actualidad de una propuesta econ\u00f3mica s\u00f3lida y que, por el contrario, ha quedado reducida a una posici\u00f3n defensiva y, en general, culturalista: \u00bfEst\u00e1 de acuerdo con esta afirmaci\u00f3n? \u00bfEs preciso que las izquierdas forjen un nuevo pensamiento econ\u00f3mico con bases en la cr\u00edtica ecologista y cierto anticapitalismo de nuevo cu\u00f1o? <\/strong><\/p>\n<p>En efecto buena parte de las izquierdas asumen acr\u00edticamente, entre otras cosas, la noci\u00f3n usual de sistema econ\u00f3mico, con la met\u00e1fora de la producci\u00f3n y el objetivo del crecimiento (de dicha producci\u00f3n) a la cabeza, que son las piezas clave de la ideolog\u00eda econ\u00f3mica dominante. Una vez asumidas estas categor\u00edas, sus propuestas quedan ya dentro del sistema y, por las circunstancias que se\u00f1alo en el libro, han ido derivando hacia posiciones meramente defensivas.<\/p>\n<p>Si queremos salir de ese <em>impasse<\/em> hemos de trascender el reduccionismo monetario que caracteriza la noci\u00f3n usual de sistema econ\u00f3mico y el aparato conceptual y las instituciones (como la propiedad y el dinero) que le dan vida para plantear las cosas desde perspectivas m\u00e1s amplias. Como concluyo en el libro tendr\u00edamos que desplazar la reflexi\u00f3n desde la noci\u00f3n usual de el sistema econ\u00f3mico hacia una econom\u00eda de sistemas y desde la idolatr\u00eda de PIB hacia una taxonom\u00eda del lucro que matice y jerarquice todas las formas de lucro (las que figuran en el PIB y las que quedan fuera). Pero esta \u00abrevoluci\u00f3n cient\u00edfica\u00bb pendiente en econom\u00eda implica trascender muchas creencias y valores de la ideolog\u00eda dominante, lo que dif\u00edcilmente puede ser solo tarea de la izquierda. El enfrentamiento entre izquierda y derecha y la pelea de los partidos pol\u00edticos por el poder parten a la gente, mientras que este cambio de ideas debe de ser horizontal. En el libro apunto que para vislumbrar el posible cambio de civilizaci\u00f3n hay que superar tambi\u00e9n las teodiceas que siguen interpretando ese cambio como fruto de la lucha de clases y la toma del poder por alguna de ellas. En \u00e9l cito y suscribo una frase del ge\u00f3grafo anarquista \u00c9lis\u00e9e Reclus que, tras haber vivido y sufrido, entre otras, la terrible derrota de la Comuna de Par\u00eds en 1871, afirmaba que: \u00abcada vez comprendo m\u00e1s que las luchas sangrientas llamadas revoluciones hacen el papel de tristes episodios y que la verdadera revoluci\u00f3n es la que se realiza en las ideas, que es esencialmente pac\u00edfica\u00bb.<\/p>\n<p>Creo que el banco de pruebas de la historia evidencia hoy m\u00e1s todav\u00eda que las tomas de poder que resultan de enconar conflictos clasistas, partidistas, religiosos, racistas, xen\u00f3fobos \u2026 que dividen a la gente, suelen desembocar en reg\u00edmenes represivos, con Estados de derecho fallidos, en los que la discrecionalidad del poder y el despotismo corrupto reina incluso con m\u00e1s descaro que en las antiguas metr\u00f3polis del capitalismo. Creo que los logros del movimiento feminista aportan un buen ejemplo de c\u00f3mo se pueden cambiar las ideas, las normas y los comportamientos sin violentas tomas de poder ni partidos pol\u00edticos que los defiendan. Y sugiero que el movimiento ecologista deber\u00eda de apuntar en este sentido, proponiendo metas y consignas inclusivas que trasciendan las \u00f3pticas partidistas, pese a que desde los poderes y los enfoques dominantes se lancen continuos se\u00f1uelos y campa\u00f1as de imagen verde para absorber y descarriar a sus militantes y dividir y desactivar sus protestas.<\/p>\n<p><strong>En el libro <em>La cr\u00edtica agotada<\/em> se hace mucho \u00e9nfasis en la pobreza del lenguaje alternativo al del capitalismo hegem\u00f3nico y la aceptaci\u00f3n acr\u00edtica de sus supuestos, \u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil erradicar las ideas de crecimiento y desarrollo como los criterios preponderantes para evaluar el progreso de los pa\u00edses y la salud de su econom\u00eda? \u00bfQu\u00e9 forma alternativa se podr\u00eda proponer?<\/strong><\/p>\n<p>Es que dif\u00edcilmente cabe superarlas si no se relativiza y supera la idea usual de sistema econ\u00f3mico y la met\u00e1fora de la producci\u00f3n a la que se refiere el objetivo del crecimiento o el desarrollo econ\u00f3mico cifrado con el consabido PIB.<\/p>\n<p>En el libro subrayo c\u00f3mo al trascender la dogm\u00e1tica econ\u00f3mica imperante, se abren otros mundos que permanec\u00edan eclipsados por la met\u00e1fora de la producci\u00f3n y la idea usual de sistema econ\u00f3mico. Un ejemplo importante es la definici\u00f3n de lo que es un pa\u00eds rico o desarrollado desde perspectivas m\u00e1s amplias y reveladoras de lo que lo hacen los enfoques econ\u00f3micos ordinarios. De entrada, la creencia dominante de que un pa\u00eds rico o desarrollado es un pa\u00eds muy laborioso y productivo, que es capaz de ahorrar mucho y de prestar e invertir dinero en el resto del mundo, se revienta desde dentro si nos damos cuenta de que el pa\u00eds m\u00e1s rico o desarrollado del mundo que es EEUU, es el m\u00e1s endeudado de la Tierra: su pasivo neto frente al resto del mundo ha superado los 14 billones de d\u00f3lares seg\u00fan datos del FMI. Creo que este peque\u00f1o detalle deber\u00eda de subrayarse cuando se habla de la deuda, aunque generalmente se ignora porque los pa\u00edses ricos acostumbran a emitir deudas no exigibles (como el d\u00f3lar o las acciones nominadas en d\u00f3lares) que el resto del mundo acepta de buen grado. De esta manera, en mi \u00faltimo libro, as\u00ed como en otros anteriores, como en los titulados <a href=\"https:\/\/www.sigloxxieditores.com\/libro\/raices-economicas-del-deterioro-ecologico-y-social_17745\/\"><em>Ra\u00edces econ\u00f3micas del deterioro ecol\u00f3gico y social. M\u00e1s all\u00e1 de los dogmas<\/em><\/a> (2015) o <a href=\"https:\/\/www.sigloxxieditores.com\/libro\/taxonomia-del-lucro_49378\/\"><em>Taxonom\u00eda del lucro <\/em><\/a>(2019<em>, <\/em>Siglo XXI) he podido definir un pa\u00eds rico o desarrollado trascendiendo la met\u00e1fora de la producci\u00f3n y el reduccionismo del PIB como abajo se indica.<\/p>\n<p>Cabe caracterizar a un pa\u00eds rico o desarrollado como aquel que consigue aumentar su capacidad de compra sobre el mundo utilizando algunos de los siguientes mecanismos: panorama comercial: se beneficia de una relaci\u00f3n de intercambio favorable frente al resto del mundo (entre otras cosas se observa que la tonelada exportada vale m\u00e1s que la tonelada importada o que exporta servicios bien valorados); panorama financiero: atrae capitales del resto del mundo (emitiendo pasivos no exigibles y titulizando o magnificando la solvencia de sus pasivos exigibles). Lo que le permite erigirse en atractor neto de recursos y de poblaci\u00f3n: panorama f\u00edsico: suele ser deficitario en recursos y excedentario en residuos respecto al resto del mundo (importador neto de recursos y exportador neto de residuos); panorama demogr\u00e1fico: atrae poblaci\u00f3n del resto del mundo.<\/p>\n<p>Lo cual evidencia la naturaleza relacional de eso que se llama desarrollo econ\u00f3mico, al definir un pa\u00eds desarrollado como aquel que ha conseguido aumentar su capacidad de compra sobre el mundo por los caminos indicados, alcanzando as\u00ed una situaci\u00f3n privilegiada. Ya que si un pa\u00eds cuenta con una relaci\u00f3n de intercambio favorable es porque hay otros que la tienen desfavorable. Que si un pa\u00eds ejerce como atractor de capitales es porque otros no lo son y se les escapan sus capitales. Que si un pa\u00eds es deficitario en recursos y excedentario en residuos es porque puede utilizar el resto del mundo como base de recursos y sumidero de residuos. Y que si un pa\u00eds atrae poblaci\u00f3n es porque otros pa\u00edses la pierden. Desde esta perspectiva el desarrollo se revela una cuesti\u00f3n m\u00e1s de posici\u00f3n que de producci\u00f3n, lo cual nos induce a pensar en modelos Depredador-Presa, que he venido aplicando desde hace tiempo para analizar c\u00f3mo se produce la dominaci\u00f3n entre los territorios, aplicaciones que van desde la escala regional, en el libro<em> <a href=\"http:\/\/www.elrincondenaredo.org\/Biblio-1978-Extremadura_saqueada.pdf\">Extremadura saqueada<\/a><\/em> (1978), hasta la escala planetaria, en el libro <em><a href=\"http:\/\/fcmanrique.org\/fcm-publicacion\/la-incidencia-de-la-especie-humana-sobre-la-faz-de-la-tierra-1955-2005\/?cpg=1&amp;me=1\">La incidencia de la especie humana sobre la faz de la Tierra (1955-2005)<\/a> <\/em>(2005).<\/p>\n<p>Dicho de otra manera, esta visi\u00f3n posicional del desarrollo econ\u00f3mico puede interpretarse como la habilidad de ciertos pa\u00edses para trepar hacia los tramos m\u00e1s valorados de la que Antonio Valero y yo hemos denominado Curva del Notario (que son los que se llevan la parte del le\u00f3n del valor monetario con escaso coste f\u00edsico, unido a su capacidad para ejercer como atractores de capitales) lo que va asociado al proceso de \u00abexternalizaci\u00f3n\u00bb de los da\u00f1os ecol\u00f3gicos y sociales de los pa\u00edses ricos. Creo que los an\u00e1lisis de estos da\u00f1os ganar\u00edan present\u00e1ndolos como confirmaci\u00f3n de esa tendencia de valoraci\u00f3n y evoluci\u00f3n de los pa\u00edses que refleja la Regla del Notario (que, insisto, permite visibilizar la dimensi\u00f3n posicional de eso que se llama desarrollo). Regla que venimos proponiendo desde el libro titulado <em><a href=\"https:\/\/fcmanrique.org\/fcm-publicacion\/desarrollo-economico-y-deterioro-ecologico\/?cpg=2\">Desarrollo econ\u00f3mico y deterioro ecol\u00f3gico<\/a> <\/em>(1999) hasta los m\u00e1s recientes ya citados, en los que presento la posibilidad de medir con indicadores cuantitativos el lugar que ocupan los pa\u00edses en la dimensi\u00f3n posicional del desarrollo arriba expuesta. Visi\u00f3n que muestra la imposibilidad absoluta de lograr por el camino indicado esa promesa hist\u00f3rica tan formidable que conten\u00eda el \u00abdiscurso del desarrollo\u00bb: el hecho de que finalmente todas las sociedades ser\u00edan capaces de cerrar la brecha con los ricos y disfrutar de las bondades de la civilizaci\u00f3n industrial, cuando como hemos visto si unas est\u00e1n arriba es porque succionan los capitales y los recursos de otras que est\u00e1n abajo. Imposibilidad que aflora hoy con m\u00e1s fuerza, cuando la realidad ha venido desmintiendo las promesas y haciendo que ahora se trate m\u00e1s de sobrevivir que de progresar. Pero si no se avanza en la demolici\u00f3n de ese tejido de conceptos clave que arma la ideolog\u00eda, las instituciones y las normas dominantes, por mucho que se pierda la fe en las promesas del desarrollo, resultar\u00e1 dif\u00edcil que prosperen formas de vida radicalmente distintas cuando la noci\u00f3n usual de sistema econ\u00f3mico sigue manteniendo sus conceptos clave, sus instituciones e imponiendo sus normas por toda la geograf\u00eda planetaria.<\/p>\n<p><strong>En ese sentido, se refiere al marxismo, por su mesianismo y economicismo, como \u00abcaballo de Troya\u00bb de los movimientos cr\u00edticos por aceptar ciertas premisas: \u00bfPodr\u00eda desarrollar esa dura cr\u00edtica? \u00bfHay elementos destacables del marxismo a pesar de esa posici\u00f3n ingenua con respecto al crecimiento econ\u00f3mico?<\/strong><\/p>\n<p>En primer lugar, quiero se\u00f1alar que la obra de Marx es enormemente copiosa y poli\u00e9drica (con reflexiones filos\u00f3ficas, hist\u00f3ricas, antropol\u00f3gicas, pol\u00edticas, econ\u00f3micas\u2026) por lo que no considero posible ni razonable evaluarla globalmente en las pocas palabras de esta entrevista. Marx ha sido uno de mis autores de cabecera, con los que he aprendido a pensar por cuenta propia, coincidiendo y disintiendo libremente con ellos. Por lo que, si bien no me considero marxista, tampoco me considero antimarxista, aunque la sacralizaci\u00f3n de Marx invite a abrazar con entusiasmo o a rechazar con animadversi\u00f3n en bloque su pensamiento, como si de una religi\u00f3n o una biblia se tratara. Y, como librepensador, lo mismo podr\u00eda decir de mis otros autores de cabecera. As\u00ed, preciso que la explicaci\u00f3n que me demanda esta pregunta se va a referir solo a la asunci\u00f3n por parte de Marx y del marxismo de las categor\u00edas de la econom\u00eda pol\u00edtica, que vengo relativizando desde hace tiempo, y a las consecuencias que de eso se derivan, ya esbozadas en la pregunta anterior.<\/p>\n<p>Es un hecho bien conocido y divulgado que el marxismo se apoy\u00f3 en la dial\u00e9ctica hegeliana y en las categor\u00edas de la econom\u00eda pol\u00edtica. Pero mientras que Hegel vio en el esp\u00edritu la fuerza impulsora que supuestamente permitir\u00eda la realizaci\u00f3n del reino de Dios en la historia, traduciendo as\u00ed la teolog\u00eda cristiana en filosof\u00eda profana, Marx la vio en la econom\u00eda construida sobre la noci\u00f3n de sistema econ\u00f3mico y las categor\u00edas y de la econom\u00eda pol\u00edtica (producci\u00f3n, trabajo, etc.) consider\u00e1ndolas como paradigma de racionalidad y universalidad, cuando en realidad son creaciones dieciochescas de la mente humana que se han erigido en piezas clave de la ideolog\u00eda dominante, como analizo largo y tendido en mi libro <a href=\"https:\/\/www.sigloxxieditores.com\/libro\/la-economia-en-evolucion_17908\/\"><em>La econom\u00eda en evoluci\u00f3n. Historia y perspectivas de las categor\u00edas b\u00e1sicas del pensamiento econ\u00f3mico<\/em><\/a> (Siglo XXI, 2015). Y para m\u00e1s detalles sobre el lugar que ocupa el marxismo en el pensamiento econ\u00f3mico remito al lector interesado al cap\u00edtulo 12 \u00abLas elaboraciones econ\u00f3micas del marxismo\u00bb del libro arriba mencionado.<\/p>\n<p>Valga decir ahora que el marxismo, no solo asumi\u00f3 la met\u00e1fora de la producci\u00f3n, sino que contribuy\u00f3 a encumbrarla y divulgarla al entronizar el desarrollo de las \u00abfuerzas productivas\u00bb como motor de la historia en su supuesta marcha inequ\u00edvoca hacia el progreso, ignorando el paralelo aumento de fuerzas destructivas y ayudando as\u00ed a divulgar la ideolog\u00eda dominante de la producci\u00f3n y el crecimiento econ\u00f3mico entre las filas de la izquierda lo que le ha permitido hacer cr\u00edticas desde dentro de la noci\u00f3n usual de sistema econ\u00f3mico, pero a costa de eclipsar las cr\u00edticas desde fuera y de \u00a0recortar su capacidad anal\u00edtica y predictiva .<\/p>\n<p>Pues, por una parte, al interpretar la historia como una supuesta sucesi\u00f3n de modos de producci\u00f3n de riqueza espoleada por la lucha de clases, contribuy\u00f3 tambi\u00e9n a soslayar la evoluci\u00f3n efectiva de modos de adquisici\u00f3n y de dominaci\u00f3n que, lejos de sucederse, han venido mudando y solap\u00e1ndose entre s\u00ed desde \u00e9pocas inmemoriales. Por ejemplo, el clientelismo que caracterizaba las relaciones de dominaci\u00f3n en el antiguo Imperio romano, sigue vivo bajo nuevas formas de clientelismo \u2015usualmente impregnado de pr\u00e1cticas corruptas\u2015 asociado a esos dos tipos de organizaciones jer\u00e1rquicas imperantes que son las empresas y los partidos pol\u00edticos, que acostumbran a premiar la adhesi\u00f3n y la obediencia y a castigar la disidencia. Lo cual lleva a preguntarnos si podemos definir bien la sociedad actual con un t\u00e9rmino tan simple como capitalismo, cuando las relaciones de clase se solapan con otras \u2015clientelismo, machismo, racismo\u2026\u2015 que explican que siga gozando de buena salud la \u00abservidumbre voluntaria\u00bb de la que nos hablaba La Bo\u00e9tie hace siglos. Por ejemplo, en el libro objeto de esta entrevista hago referencia a un estudio que clasifica a los pa\u00edses por el peso que tienen en ellos los ingresos condicionados por relaciones clientelares. Curiosamente, el hecho de que Rusia y Ucrania ocupen los primeros puestos del ranking nos lleva a preguntarnos si en vez de definir su sistema como capitalismo clientelar no ser\u00eda mejor hacerlo como clientelismo capitalista. Pues esta definici\u00f3n explicar\u00eda mejor c\u00f3mo la antigua Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica pudo pasar sin especial violencia contrarrevolucionaria del socialismo al capitalismo, sistemas sociales que se suponen antag\u00f3nicos. La explicaci\u00f3n m\u00e1s plausible estar\u00eda en que en realidad pas\u00f3 de un clientelismo socialista a un clientelismo capitalista, mudado el tipo de clientelismo imperante al transformarse la antigua casta pol\u00edtico-administrativa dominante en clase propietaria.<\/p>\n<p>Por otra parte, al abrazar la met\u00e1fora de la producci\u00f3n de riqueza como elemento central del an\u00e1lisis econ\u00f3mico se ha venido soslayando la deriva de la econom\u00eda hacia la mera extracci\u00f3n y adquisici\u00f3n. En lo f\u00edsico, el extractivismo propio de la civilizaci\u00f3n industrial, apoyado en el uso masivo de los combustibles f\u00f3siles, hizo que la noci\u00f3n de producci\u00f3n acu\u00f1ada por los autores franceses del XVIII hoy llamados fisi\u00f3cratas como sin\u00f3nimo de \u00abacrecentar las riquezas renacientes sin menoscabo de los bienes fondo\u00bb se quedara cada vez m\u00e1s obsoleta. As\u00ed, en los pa\u00edses m\u00e1s ricos o desarrollados el peso de la agricultura en el PIB es rid\u00edculo y el de la industria ha ido disminuyendo a la vez que se ha ido haciendo mayoritaria la contribuci\u00f3n de los \u00abvalores a\u00f1adidos\u00bb de los servicios, haciendo que el PIB tenga cada vez menos que ver con esa \u00abproducci\u00f3n material\u00bb de la que nos hablaba Marx. Pero, adem\u00e1s, el proceso llamado de financiarizaci\u00f3n hizo que el valor de los activos patrimoniales creciera a ritmos trepidantes que superaban con mucho a los del PIB. As\u00ed, el lucro asociado a la generaci\u00f3n, revalorizaci\u00f3n y comercio de bienes patrimoniales (financieros e inmobiliarios) ha ido ganando terreno frente a aquel otro derivado de la fabricaci\u00f3n y el comercio de mercanc\u00edas en el que Marx centraba sus an\u00e1lisis. Tras la \u00abacumulaci\u00f3n primitiva\u00bb, practicada ocupando y explotando nuevos territorios, y tras la acumulaci\u00f3n de capitales mediante la fabricaci\u00f3n y venta de mercanc\u00edas estudiadas por Max, asistimos ahora a lo que denominado Tercera fase de acumulaci\u00f3n alimentada por la generaci\u00f3n, revalorizaci\u00f3n y comercio de bienes patrimoniales que difiere de las anteriores, pues la adquisici\u00f3n de riqueza que en ella se produce ya no se apoya directamente \u00a0en la colonizaci\u00f3n de nuevos territorios, ni en la explotaci\u00f3n fabril del proletariado.<\/p>\n<p>A la vez que peso de las actividades agrarias e industriales fue decayendo en favor de \u00ablos servicios\u00bb y la met\u00e1fora de la producci\u00f3n fue perdiendo capacidad explicativa ante la eclosi\u00f3n de nuevas formas de adquisici\u00f3n de riqueza ajenas al PIB, la propia noci\u00f3n de trabajo se fue resquebrajando. La creciente automatizaci\u00f3n, no s\u00f3lo ahorra trabajo, sino que cambia la naturaleza de los procesos y la funci\u00f3n de los trabajadores: convierte a los antiguos obreros de las f\u00e1bricas en meros vigilantes de m\u00e1quinas mantenidas y reparadas por especialistas, que suelen depender de otras empresas que venden esos servicios. A este fraccionamiento de tareas se a\u00f1ade la posibilidad que ofrecen los actuales medios inform\u00e1ticos de ejercer m\u00faltiples actividades sin necesidad de \u00abacudir al trabajo\u00bb, diluyendo as\u00ed la propia jornada y el tiempo presencial de trabajo, como bien ha ilustrado la eclosi\u00f3n de \u00abtrabajo virtual\u00bb practicado durante la reciente pandemia. Asimismo, las tecnolog\u00edas digitales y la generalizaci\u00f3n en el uso de los medios sociales han desconfigurado las tradicionales l\u00edneas divisorias entre trabajo y ocio, convirti\u00e9ndonos en \u00abtrabajadores digitales\u00bb para las grandes corporaciones tecnol\u00f3gicas. Nuestra jornada laboral comienza en el momento que encendemos nuestros m\u00f3viles, nos conectamos a internet y empezamos a generar datos aportando tiempo de \u00abtrabajo digital\u00bb que las empresas tecnol\u00f3gicas convierten en capital. Adem\u00e1s de que las relaciones laborales se modificaron tambi\u00e9n, haciendo que muchos trabajadores asalariados se fueron reconvirtiendo en falsos aut\u00f3nomos y\/o emprendedores y el \u00abtrabajo sombra\u00bb fuera invadiendo el llamado tiempo libre, a la vez que el ocio se somet\u00eda cada vez m\u00e1s a las servidumbres de la sociedad de consumo.<\/p>\n<p>En el libro <em>Taxonom\u00eda del lucro <\/em>(2019) analizo en detalle c\u00f3mo se ha ido produciendo el creciente desacoplamiento en entre el valor y el lucro asociado a al crecimiento de los activos patrimoniales y el crecimiento del PIB, desacoplamiento que resulta mucho m\u00e1s acusado en los pa\u00edses ricos o desarrollados. Lo cual explica por qu\u00e9, mientras el PIB se estancaba o a penas crec\u00eda en los \u00faltimos lustros, los propietarios de bienes patrimoniales multiplicaban sus fortunas, acentu\u00e1ndose notablemente la polarizaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de producci\u00f3n ha venido, as\u00ed, desempe\u00f1ando la funci\u00f3n de lo que en metaforolog\u00eda se llama una met\u00e1fora absoluta, entendiendo por tal una met\u00e1fora que aporta juicios de valor sobre cuestiones relevantes sin contar con respaldo l\u00f3gico o emp\u00edrico alguno, invitando en este caso a dar por bueno todo el lucro que incluye el PIB, por muy corrupto o destructivo que sea, y a ignorar el que excluye. Al seguir acaparando toda la atenci\u00f3n, ese indicador de coyuntura que es el PIB ha servido para encubrir bajo el velo de la producci\u00f3n el desplazamiento que se ha venido produciendo hacia lo que es mera extracci\u00f3n o adquisici\u00f3n de riqueza\u2026 y es evidente que el marxismo contribuy\u00f3 a extender y a avalar la ideolog\u00eda econ\u00f3mica dominante de la producci\u00f3n, del trabajo y del crecimiento econ\u00f3mico (de dicha producci\u00f3n) en el seno del pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n<p><strong>Usted observa, no obstante, tambi\u00e9n las cr\u00edticas vigentes en torno al decrecionismo y el ecologismo, por superficiales y poco consistentes. \u00abHacer hincapi\u00e9 en la meta del decrecimiento o del posdesarrollo puede oscurecer la verdadera meta de la reconversi\u00f3n\u00bb: \u00bfQu\u00e9 implica dicha reconversi\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 despliegue social y pol\u00edtico requiere para tornarse factible y viable? <\/strong><\/p>\n<p>Como hab\u00eda comentado en ocasiones, creo que enarbolar el decrecimiento como titular rompedor de revista o libro para coger a contrapi\u00e9 a la dogm\u00e1tica del crecimiento econ\u00f3mico puede resultar adecuado. Sobre todo, cuando el t\u00e9rmino surgi\u00f3 en pleno auge consumista y fue, y sigue siendo, utilizado como cr\u00edtica a la \u00absociedad de consumo\u00bb. Pero que tomar en serio ese t\u00e9rmino como meta o bandera del movimiento ecologista es, en primer lugar, un gesto tributario del reduccionismo propio del enfoque del crecimiento econ\u00f3mico dominante y, en segundo lugar, un objetivo gen\u00e9rico poco atractivo, sobre todo cuando durante la crisis que se viene arrastrando durante los \u00faltimos lustros el decrecimiento nos lo ha venido ofreciendo el propio sistema con creces, sometiendo a la poblaci\u00f3n a continuas penurias y recortes.<\/p>\n<p>Por una parte, el objetivo del decrecimiento es tributario del reduccionismo del enfoque econ\u00f3mico ordinario, porque el t\u00e9rmino no suscita por s\u00ed mismo ninguna idea de cambio de modelo o de sistema, sino que surge como el negativo del discurso del crecimiento econ\u00f3mico. Pues al igual que crecimiento, decrecimiento refleja un verbo sin sujeto ni predicado y, para que tengan sentido, ambos han de referirse a la evoluci\u00f3n unidireccional de alguna variable cuantitativa a definir. La ideolog\u00eda econ\u00f3mica dominante le dio sentido al t\u00e9rmino crecimiento tras un arduo y prolongado trabajo ideol\u00f3gico de m\u00e1s de un siglo. Para llenar de contenido econ\u00f3mico al t\u00e9rmino crecimiento tuvieron que inventarse primero y asumirse despu\u00e9s la met\u00e1fora absoluta de la producci\u00f3n y la idea usual de sistema econ\u00f3mico, para construir sobre estas ideas, por \u00faltimo, los sistemas de Cuentas Nacionales y cifrar el famoso PIB, que por fin otorga realidad monetaria domesticada a esa producci\u00f3n metaf\u00f3rica que se presupone que debe de crecer para colmar de \u00abbienes y servicios\u00bb a la poblaci\u00f3n. Es este largo trabajo ideol\u00f3gico el que ha otorgado tal peso y valor positivo al t\u00e9rmino crecimiento (econ\u00f3mico) o a su an\u00e1logo desarrollo, que ha llegado a eclipsar los otros posibles significados, permitiendo su utilizaci\u00f3n sin necesidad de adjetivarlo, ni de precisar ya que se refiere al agregado de renta o producto nacional. Para que tenga sentido el objetivo del decrecimiento, \u00e9ste se ha de referir tambi\u00e9n a alguna variable cuantitativa y el problema es que esa variable ha de ser distinta de la producci\u00f3n, ya que su decrecimiento tiene nombre propio, se llama depresi\u00f3n y no puede resultar atractivo para la mayor\u00eda de la gente, que tendr\u00eda que sufrir sus consecuencias. Por lo tanto, llenar de sentido el objetivo del decrecimiento exige referirlo a alguna variable igualmente cuantitativa que resulte tan altamente significativa y deseable que pueda movilizar a la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por otra, el objetivo del decrecimiento es poco atractivo, porque rema a contracorriente de las met\u00e1foras que comunican sensaciones positivas (se habla, por ejemplo, de crecimiento personal, de las cosechas\u2026 o de los ni\u00f1os, que se ven con buenos ojos), como en mayor medida ocurre con la palabra desarrollo (pues se habla del desarrollo del conocimiento, de los organismos, o de un plan o de una carrera profesional; lo mismo que alto se considera, en general, mejor que bajo y se habla, por ejemplo, de alto standing, de alta gama, como de sentimientos elevados, frente a las bajas pasiones y los sentimientos rastreros; o tambi\u00e9n grande mejor que peque\u00f1o, aumentar mejor que disminuir, etc.). Precisamente la valoraci\u00f3n metaf\u00f3rica positiva que acompa\u00f1a a las nociones de crecimiento y desarrollo es lo que hace que autores, como Amartya Sen, les otorguen un sentido m\u00e1s amplio y positivo, asociado al desarrollo de capacidades y libertades humanas.<\/p>\n<p>Pero con independencia de que juegue a favor o en contra de las valoraciones metaf\u00f3ricas habituales, hay que adjetivar o poner atributos al decrecimiento para que tenga alg\u00fan significado concreto, en suma, hay que aclarar \u00bfqu\u00e9 es lo que se piensa y se propone que deba decrecer? Veamos c\u00f3mo responden a esta pregunta los diccionarios del Posdesarrollo y del Decrecimiento.<\/p>\n<p>La voz \u00abDecrecimiento\u00bb del <em>Diccionario del posdesarrollo<\/em> (Kothari, A. et al., Barcelona, Icaria, 2019, p. 204), llamada a aclarar el tema, dice en su primer p\u00e1rrafo que \u00abel decrecimiento [\u2026] reclama una reducci\u00f3n equitativa de la producci\u00f3n y del consumo en los pa\u00edses industrializados\u00bb<\/p>\n<p>Y, por si hubiera dudas, en el mism\u00edsimo<em> Diccionario del Decrecimiento<\/em> (D\u2019Allisa, G. et al., Barcelona, Icaria, 2015, p. 39) la r\u00fabrica \u00abEl decrecimiento hoy\u00bb insiste pontificando que \u00ablos economistas ecol\u00f3gicos definen el decrecimiento como una reducci\u00f3n equitativa de la producci\u00f3n y del consumo\u00bb.<\/p>\n<p>Es decir que los principales te\u00f3ricos del decrecimiento, no s\u00f3lo usan de forma acr\u00edtica las categor\u00edas de producci\u00f3n y de consumo, sino que proponen que decrezcan, lo que como hemos dicho, por muy \u00abequitativamente\u00bb que lo hagan, tiene nombre propio: se llama depresi\u00f3n y no puede ser una propuesta atractiva ni ilusionante para la mayor\u00eda.<\/p>\n<p>Frente a estos empe\u00f1os poco afortunados, en el libro <em>La cr\u00edtica agotada<\/em> (2022) propongo hacer operativa y deseable para todo el mundo la meta del decrecimiento identific\u00e1ndola con el af\u00e1n de conseguir que decrezca el deterioro ecol\u00f3gico que la especie humana inflige a la Tierra, a sus distintos niveles de agregaci\u00f3n, utilizando para ello la metodolog\u00eda que Antonio Valero ha venido elaborando desde que hicimos el libro <a href=\"https:\/\/fcmanrique.org\/fcm-publicacion\/desarrollo-economico-y-deterioro-ecologico\/?cpg=2\"><em>Desarrollo econ\u00f3mico y deterioro ecol\u00f3gico <\/em><\/a> (1999) antes mencionado (que no cabe detallar aqu\u00ed), metodolog\u00eda que permite cuantificar en t\u00e9rminos energ\u00e9ticos el coste f\u00edsico de reposici\u00f3n de ese deterioro. Quiero advertir que la metodolog\u00eda propuesta, si bien aporta informaci\u00f3n precisa sobre el coste ecol\u00f3gico de los procesos y las mochilas de deterioro ecol\u00f3gico de los productos que ser\u00eda deseable disminuir, no permite decir nada sobre su utilidad, individual o colectiva, ni menos a\u00fan sobre los aspectos redistributivos, que habr\u00eda que tener en cuenta a la hora de enjuiciar y priorizar procesos y pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, en lo referente a que la meta del decrecimiento pueda oscurecer la verdadera meta de la reconversi\u00f3n, quiero subrayar que hoy por hoy es el reduccionismo monetario guiado por meros afanes de lucro, lo que mueve el comercio y arrastra los flujos f\u00edsicos, que evolucionan con el pulso de la coyuntura econ\u00f3mica. Por lo tanto, el objetivo de hacer que decrezcan ciertos flujos f\u00edsicos no puede abordarse directamente, es decir, sin cambiar las reglas del juego econ\u00f3mico que los mueven y que hacen que el crecimiento de los agregados monetarios (de renta, producci\u00f3n o consumo) acent\u00fae el deterioro ecol\u00f3gico. Porque la evoluci\u00f3n de los flujos f\u00edsicos no es una variable independiente en el actual modelo de gesti\u00f3n, sino que depende de los flujos monetarios y de los beneficios y plusval\u00edas que los mueven y orientan. Hay que visibilizar las actividades y lucros tan variopintos que alberga ese caj\u00f3n de sastre de valor monetario que es el PIB para enjuiciar lo que hay dentro y lo que queda fuera, lo que deber\u00eda crecer o decrecer. En mi libro ya citado<em> Taxonom\u00eda del lucro<\/em> (2019) he emprendido esta tarea de identificar y jerarquizar las actividades fuente de lucro, con el \u00e1nimo de generar una conciencia social y un marco institucional que desanime o impida aquellas que arrojan lucro sin contrapartida o con contrapartida corrupta o que resultan ecol\u00f3gica y socialmente da\u00f1inas y que incentive aquellas otras que se consideren social y ecol\u00f3gicamente saludables.<\/p>\n<p>Para aclarar mi punto de vista a este respecto voy a poner un ejemplo. La \u00faltima e intensa burbuja inmobiliaria ha explicado en buena parte el enorme uso y deterioro de energ\u00eda, materiales y territorio que se ha venido dando en Espa\u00f1a. <a href=\"http:\/\/elrincondenaredo.org\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Dossieres-EsF-50.pdf\">Esta burbuja ha sido propiciada por un modelo inmobiliario-financiero <em>sui generis<\/em> que incentiva la compra de viviendas como inversi\u00f3n, no como bien de uso<\/a>.<\/p>\n<p>Inducido por la crisis econ\u00f3mica, tras la \u00faltima burbuja especulativa el consumo de cemento se ha desplomado en Espa\u00f1a siendo hoy la tercera parte de lo que fue, situ\u00e1ndose a niveles de hace sesenta a\u00f1os y apenas repunta\u2026 o el input total de materiales de la conurbaci\u00f3n madrile\u00f1a ha decrecido en m\u00e1s de un 30%. En esta situaci\u00f3n de claros decrecimientos, m\u00e1s que seguir enarbolando la bandera del decrecimiento como si nada hubiera pasado, lo que habr\u00eda que defender es el cambio de modelo inmobiliario, para conseguir que no sean las finalidades especulativas las que sigan gobernando los flujos f\u00edsicos y los usos del territorio, en un sistema que tiende a encadenar burbujas especulativas. Es el cambio de modelo, de enfoques, de pol\u00edticas y de instrumentos, lo que permitir\u00eda reducir en el futuro el deterioro ecol\u00f3gico y no al rev\u00e9s. Es lo que creo que deber\u00eda de exigir el movimiento ecologista, ya que exigir decrecimiento, antes que reconversi\u00f3n del sistema, viene a ser como poner el carro delante de los bueyes: no resulta eficaz.<\/p>\n<p><strong>El movimiento ecologista, tal y como lo reconstruye el libro, parece haber sido capaz de establecer nuevos temas y horizontes, pero al mismo tiempo ha sido procesado de forma inocua a trav\u00e9s de nociones como \u00abdesarrollo sostenible\u00bb y \u00abmedio ambiente\u00bb: \u00bfEl movimiento ecologista realmente existente, con sus partidos y ONG, ha tendido a ser poco combativo? \u00bfLa agenda ecologista debe romper esos cors\u00e9s conceptuales?<\/strong><\/p>\n<p>Bueno, yo no calificar\u00eda al movimiento ecologista en general como \u00abpoco combativo\u00bb e \u00abinocuo\u00bb. Creo que en determinados casos ha sido bien combativo y ha conseguido resultados. Por ejemplo, la movilizaci\u00f3n antinuclear (apoyada con el libro <em>Extremadura Saqueada<\/em> (1978) antes mencionado) contra los proyectos de centrales nucleares de Valdecaballeros y en Lem\u00f3niz hizo que no llegaran a realizarse y que se cancelara desde entonces la construcci\u00f3n de centrales nucleares en Espa\u00f1a. Al igual que otras movilizaciones consiguieron parar o sustituir con \u00e9xito determinados megaproyectos hidr\u00e1ulicos, inmobiliarios u otros. A la vez que ha contribuido a sensibilizar a la poblaci\u00f3n hacia los problemas que genera el deterioro ecol\u00f3gico y necesidad de paliarlo.<\/p>\n<p>El problema que comento en el libro estriba en que el movimiento ecologista no pierda la iniciativa y se descarr\u00ede arrastrado por toda una serie de no-conceptos que a modo de se\u00f1uelos vienen poblando el discurso pol\u00edtico, econ\u00f3mico y ecol\u00f3gico, contribuyendo a mantener indiscutidas ideas, relaciones sociales e instituciones clave que sostienen el <em>statu quo<\/em>, cuando su discusi\u00f3n y replanteamiento es condici\u00f3n necesaria para reorientar la actual crisis de civilizaci\u00f3n hacia horizontes ecol\u00f3gicos y sociales m\u00e1s saludables.<\/p>\n<p>El libro va desgranando esa especie de no-conceptos e idolatr\u00edas que forman parte de un \u00ablenguaje pol\u00edtico correcto\u00bb que se impone y que acaban asumiendo en buena medida los movimientos cr\u00edticos. Estos pseudo-conceptos unas veces son creaciones de los poderes establecidos y funcionan como instrumento y parte de la ideolog\u00eda dominante, pero otras son creaciones del discurso pretendidamente cr\u00edtico de la izquierda y\/o de los movimientos sociales, que contribuyen, sin quererlo, a descarriar o desactivar ese discurso.<\/p>\n<p>Valgan como ejemplos de ideas o jaculatorias generadas desde los n\u00facleos de poder el af\u00e1n de centrar toda la atenci\u00f3n en el \u00abmedio ambiente\u00bb y \u00abel desarrollo sostenible\u00bb. La idea de preocuparse por el \u00abmedio ambiente\u00bb, al monopolizar la atenci\u00f3n y crear ministerios y departamentos sin apenas competencias, a la vez que siguen funcionado los ministerios de siempre (de agricultura, industria, obras p\u00fablicas\u2026) ha ayudado a soslayar las verdaderas causas del deterioro ecol\u00f3gico, como son las reglas de juego econ\u00f3mico y las instituciones imperantes que orientan el metabolismo propio del sistema industrial y los usos del territorio con el apoyo de convenciones sociales indiscutidas como las teor\u00edas y formas de propiedad y de dinero. Al igual que el objetivo del desarrollo sostenible al juntar los dos t\u00e9rminos en conflicto (desarrollo econ\u00f3mico y sostenibilidad o viabilidad ecol\u00f3gica) vino a sostener la mitolog\u00eda del crecimiento econ\u00f3mico, consustancial a la idea usual de sistema econ\u00f3mico, que se hab\u00eda tambaleado con las cr\u00edticas de hace ya medio siglo. Y entre los no-conceptos creados esta vez, curiosamente, en el seno del propio movimiento ecologista, valga como ejemplo el estandarte del \u00abdecrecimiento\u00bb, ya comentado en la pregunta anterior, que acapara la atenci\u00f3n en los \u00faltimos decenios frenando los avances en la demolici\u00f3n del tejido de conceptos clave de la ideolog\u00eda dominante que siguen avalando y orientando las instituciones y comportamientos propios del mundo en que vivimos.<\/p>\n<p>En suma, como ya apunt\u00e9 en la primera pregunta, creo que el movimiento ecologista debe reafirmar su car\u00e1cter horizontal, situ\u00e1ndose por encima los partidos pol\u00edticos y las peleas habituales por el poder. Pues, con el peso que tiene la especie humana en el Planeta, pretender mejorar la calidad de vida degradando el entorno solo puede caber en mentes extremadamente obtusas o parcelarias. Tanto la raz\u00f3n como la \u00e9tica sugieren hoy que es la simbiosis, no el enfrentamiento, entre especie humana y naturaleza lo que podr\u00e1 mejorar la vida en el futuro. Y de ah\u00ed la necesidad de reconducir el metabolismo de la sociedad industrial hacia el modelo de la biosfera que permiti\u00f3 enriquecer la vida la Tierra.<\/p>\n<p><strong>Otra cr\u00edtica, expresada desde los pa\u00edses perif\u00e9ricos o, mal llamados, en v\u00edas de desarrollo, consideran que las exigencias ambientalistas son imposiciones de los pa\u00edses centrales para frenar su desarrollo y que, en gran medida, ellos no cumplieron (o incluso no cumplen): \u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n te merece este argumento desde, por decirlo de alg\u00fan modo, desarrollismo perif\u00e9rico?<\/strong><\/p>\n<p>Creo que lo dicho en la segunda pregunta sobre la interpretaci\u00f3n posicional del desarrollo econ\u00f3mico aclara bastante esta pegunta. Hemos visto que los pa\u00edses ricos o desarrollados no lo son porque produzcan muchos bienes y servicios, sino porque disfrutan de relaciones de intercambio favorables y ejercen como atractores de capitales, recursos y poblaci\u00f3n del resto del mundo. As\u00ed, su PIB per capita elevado suele ocultar procesos de apropiaci\u00f3n de riqueza de otros territorios que ven mermada su capacidad de compra sobre el mundo por mecanismos comerciales y financieros.<\/p>\n<p>De ah\u00ed que sea la condici\u00f3n de pa\u00edses pol\u00edtica, econ\u00f3mica e ideol\u00f3gicamente dependientes lo que explica la escasa capacidad de compra sobre el mundo de los pa\u00edses pobres, al ejercer como abastecedores de recursos de los pa\u00edses ricos, con relaciones de intercambio desfavorables y al sufrir huida de capitales y de poblaci\u00f3n. Y eso dif\u00edcilmente se arregla exportando m\u00e1s recursos a precios de saldo (con mayor deterioro ecol\u00f3gico) bajo el control de empresas transnacionales que se llevan la parte del le\u00f3n del valor generado.<\/p>\n<p>Para que un pa\u00eds pobre pueda mejorar su posici\u00f3n en este juego econ\u00f3mico, tiene que emanciparse de las redes de poder que lo controlan para avanzar hacia actividades de elaboraci\u00f3n y comercializaci\u00f3n m\u00e1s valoradas y mejorar su relaci\u00f3n de intercambio, as\u00ed como evitar la huida de capitales y creo que esto tiene poco que ver con que ese pa\u00eds \u00abcuide m\u00e1s o menos su medio ambiente\u00bb. El problema es que el \u00e9xito de un pa\u00eds para aumentar su capacidad de compra sobre el mundo erosiona por fuerza la posici\u00f3n de otros. De ah\u00ed que la emancipaci\u00f3n y la mejora de la relaci\u00f3n de intercambio de algunos \u00abpa\u00edses emergentes\u00bb como China, Rusia o la India, con el consiguiente aumento de su capacidad de compra sobre el mundo y sus afanes de independencia financiera, est\u00e9n alterando la geopol\u00edtica mundial.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, quiero matizar lo dicho en la segunda pregunta presentando algunos contraejemplos para advertir que no todos los pa\u00edses exportadores netos de recursos son pobres, aunque creo que este hecho no invalida la regla general antes expuesta. Pues hay que tener en cuenta que la posici\u00f3n econ\u00f3mica de un pa\u00eds viene condicionada por muchos factores que van desde su autonom\u00eda pol\u00edtica, asociada a su dotaci\u00f3n cultural y su marco institucional, hasta la dimensi\u00f3n y los recursos que alberga su territorio. Por ejemplo, China y la India se han ido emancipando y han sido capaces de desarrollar actividades con mayor valor a\u00f1adido que mejoran su relaci\u00f3n de intercambio, por lo que han pasado a ser \u2015como el grueso de los pa\u00edses ricos importadores netos de energ\u00eda y materiales desde la d\u00e9cada de 1990. Y si Canad\u00e1, Australia y Noruega son, a la vez, exportadores netos de energ\u00eda y materiales y tres de los pa\u00edses m\u00e1s ricos del mundo, es porque han conseguido sacar provecho de sus enormes recursos naturales sin ser masivamente expoliados por entidades y pa\u00edses for\u00e1neos, como ocurre con la mayor\u00eda de los pa\u00edses pobres<\/p>\n<p><strong>Otra observaci\u00f3n muy interesante es la denuncia del uso de la noci\u00f3n \u00abneoliberal\u00bb como una especie de mu\u00f1eco de paja que ha entumecido a las izquierdas y forjado un enemigo imaginario, por el contrario propone hablar de un capitalismo olig\u00e1rquico y clientelar: \u00bfQu\u00e9 implica est\u00e1 din\u00e1mica olig\u00e1rquica y clientelar? \u00bfEs la corrupci\u00f3n una faz de esa l\u00f3gica de colusi\u00f3n? \u00bfEstamos ante un modelo cada vez m\u00e1s inequitativo y autoritario que nada tiene que ver con los principios liberales? <\/strong><\/p>\n<p>En el libro dedico cerca de cien p\u00e1ginas al tema porque lo considero un ejemplo muy relevante de la desorientaci\u00f3n de la izquierda. Investigo primero la genealog\u00eda de los t\u00e9rminos liberal y liberalismo, para luego hacerlo con el neoliberalismo concluyendo que es un no-concepto creado por la izquierda que ha sido un verdadero regalo para la derecha. Pues al postular la izquierda que todos los males han venido urdidos por un supuesto neoliberalismo\u2026 o por hipot\u00e9ticos mercados libres inexistentes, quedan indemnes los verdaderos responsables de los atropellos que se vienen realizando desde el poder para facilitar el lucro de algunos, abusos que, como advirti\u00f3 Varoufakis, no suelen ser ni \u00abnuevos\u00bb ni \u00abliberales\u00bb, aunque en ocasiones cuenten con el respaldo de algunos liberales complacientes para justificar privatizaciones y recortes varios. Como muestro en el libro, la visi\u00f3n conspiranoica del neoliberalismo ha sido solventemente refutada. Por lo que el neoliberalismo como t\u00e9rmino fetiche contribuye as\u00ed junto a los otros, como \u00abla tiran\u00eda\u00bb o \u00abel fundamentalismo del mercado libre\u00bb, a encubrir el despotismo caciquil imperante y a naturalizar el <em>statu quo<\/em>, cuando lo que determina nuestro devenir no es el neoliberalismo maligno, ni la tiran\u00eda de los mercados, sino las \u00e9lites y redes de poder que conforman la actual tiran\u00eda corporativa que controla un sistema m\u00e1s bien neocaciquil que, lejos de ser libre y desregulado, esta hiperregulado para favorecer los intereses de ciertas corporaciones agrupadas en oligopolios que, a la vez, solicitan desregulaci\u00f3n y libertad para acometer el saqueo de lo p\u00fablico y para explotar a su antojo la mano de obra, los recursos naturales y los territorios. Y curiosamente, esto lo ten\u00edan muy claro autores los marxistas antes de culpar al neoliberalismo, cuando hablan de imperialismo y de capital monopolista, como subrayaba el cl\u00e1sico libro de Sweezy y Baran as\u00ed titulado en 1966, resaltando las estrechas relaciones entre poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico para facilitar negocios mutuos en detrimento de la mayor\u00eda y corrigiendo la querencia posterior a naturalizar el capitalismo identificando econom\u00edas capitalistas con econom\u00edas de mercado y confundiendo mercado con intercambio en general.<\/p>\n<p>Por otra parte, al orientar la izquierda las cr\u00edticas hacia el neoliberalismo, ha permitido a la derecha beneficiarse impunemente de las connotaciones positivas que durante siglos se han venido asociando a la palabra liberal y contribuye a que pueda presentarse ahora sin complejos como la verdadera defensora de la libertad, frente a supuestos socialismos o comunismos que la niegan. Resulta sorprendente que en Espa\u00f1a se haya podido invertir la situaci\u00f3n respecto a lo que ocurr\u00eda durante el franquismo y que, desde la \u00aboperaci\u00f3n liberal\u00bb realizada en 1983 por un personaje tan visceralmente autoritario como el exministro franquista Manuel Fraga Iribarne, cuele impunemente que la antigua derecha conservadora franquista haya pasado a presentarse como defensora de la libertad frente a oposiciones tildadas despectivamente de socialistas y comunistas. La campa\u00f1a ganadora de la candidata de la derecha Isabel D\u00edaz Ayuso, en las elecciones de 2021 y 2023 a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, a base de erigirse en defensora de la libertad frente a supuestos socialismos y comunismos que la niegan culmina esta tendencia.<\/p>\n<p>En suma, que a mi juicio el problema no es solo que el af\u00e1n de la izquierda de atribuir al neoliberalismo todos nuestros males no ayude a aclarar la situaci\u00f3n, sino que resulta para ella misma contraproducente, al dar por bueno el supuesto liberalismo de la derecha permitiendo que se erija en abanderada de la libertad, a la vez que se corre un tupido velo sobre el despotismo clientelar de carne y hueso que puebla y mantiene la actual tiran\u00eda corporativa con todos sus comisionistas y beneficiarios a bordo.<\/p>\n<p>Por si no queda claro mi punto de vista, me atrevo a redundar respondiendo a la pregunta \u00bfvivimos bajo un capitalismo neoliberal, gobernado por la tiran\u00eda de los mercados, o bajo un capitalismo clientelar, gobernado por las elites y redes de poder asociadas a una tiran\u00eda corporativa? En el libro alego m\u00faltiples razones para opinar que la segunda interpretaci\u00f3n es m\u00e1s adecuada.<\/p>\n<p><strong>En el libro propone un enfoque ecointegrador que trascienda la econom\u00eda ambiental y la econom\u00eda ecol\u00f3gica: \u00bfQu\u00e9 distingue cada una de las tres propuestas? \u00bfQu\u00e9 implica el enfoque ecointegrador que las otras dos variantes no incluyen?<\/strong><\/p>\n<p>Tras denunciar el magma ideol\u00f3gico que protege la actual tiran\u00eda corporativa globalizada, la cuarta parte del libro recapitula sobre la encrucijada ideol\u00f3gica actual y replantea en positivo las trampas del lenguaje y las idolatr\u00edas denunciadas a lo largo del mismo para superar el actual impasse sociopol\u00edtico. Reflexiona sobre los requisitos necesarios para conseguir que prospere un nuevo conglomerado de enfoques y valores que se ha venido configurando para reorientar la actual crisis de civilizaci\u00f3n hacia horizontes sociales, econ\u00f3micos y ecol\u00f3gicos m\u00e1s prometedores. Considero que podr\u00edamos llamar al nuevo paradigma sociocultural emergente paradigma ecointegrador porque propugna la integraci\u00f3n en un triple sentido. En primer lugar, la integraci\u00f3n del conocimiento, para trascender el actual predominio de los enfoques sectoriales y parcelarios y, sobre todo, frente al sonado divorcio entre econom\u00eda y ecolog\u00eda. En segundo lugar, la integraci\u00f3n especie humana y naturaleza frente al tradicional enfrentamiento entre ambas, recordando que es la simbiosis, y no el enfrentamiento, la clave del enriquecimiento de la vida en la Tierra, lo cual induce a desplazar el actual antropocentrismo hacia un nuevo geocentrismo. Y en tercer lugar integrando individuo y sociedad, lo que implica una reconstrucci\u00f3n profunda de identidades y la recreaci\u00f3n de la propia sociedad civil para generar un tejido social m\u00e1s cohesionado, frente al enfrentamiento y la polarizaci\u00f3n social que desata la actual pugna por la riqueza y el poder.<\/p>\n<p>En lo que concierne al enfrentamiento entre econom\u00eda ambiental y econom\u00eda ecol\u00f3gica, hay que recordar que el hecho de que impere el reduccionismo monetario de la econom\u00eda est\u00e1ndar explica que dicho enfrentamiento siga en pie, en consonancia con el dualismo cartesiano y los enfoques parcelarios propios de la modernidad, que han venido separando y enfrentando especie humana y naturaleza, como si de conjuntos disjuntos se trataran. Y hay que recordar tambi\u00e9n que el reduccionismo monetario de la idea usual de sistema econ\u00f3mico es el que soslaya el \u00abdeterioro ambiental\u00bb que generan los procesos habituales de extracci\u00f3n, elaboraci\u00f3n y uso de los recursos planetarios, olvidando que el llamado \u00abmedio ambiente\u00bb viene siendo el vac\u00edo anal\u00edtico que deja inestudiado el enfoque econ\u00f3mico ordinario, al circunscribir su razonamiento al universo de los valores monetarios. Y cuando la red anal\u00edtica de la econom\u00eda est\u00e1ndar deja un medio ambiente inestudiado hay dos formas de abordarlo: 1\u00ba) estirando la vara de medir del dinero para atrapar objetos de ese \u00abmedio ambiente\u00bb y llevarlos al redil del an\u00e1lisis usual coste-beneficio, y 2\u00ba) recurriendo a otras disciplinas que toman como objeto de estudio habitual ese \u00abmedio ambiente\u00bb del enfoque econ\u00f3mico corriente. Estas dos formas de tratarlo son las que utilizan, respectivamente, por un lado, la llamada econom\u00eda ambiental o verde y, por otro, la econom\u00eda ecol\u00f3gica.<\/p>\n<p>El enfoque ecointegrador que vengo proponiendo desde hace tiempo busca conectar ambas aproximaciones primando la integraci\u00f3n del conocimiento para unir la reflexi\u00f3n monetaria con la f\u00edsica y la institucional. Pero esta puesta en com\u00fan est\u00e1 lejos de producirse: a la torre de Babel de las especialidades cient\u00edficas se a\u00f1ade, as\u00ed, la habitual incomunicaci\u00f3n entre econom\u00eda ambiental y econom\u00eda ecol\u00f3gica, permaneciendo la primera m\u00e1s al servicio de los poderes pol\u00edticos y econ\u00f3micos establecidos y la segunda m\u00e1s asociada al movimiento ecologista y a las corrientes sociales m\u00e1s cr\u00edticas del <em>statu quo<\/em>. Se suele ignorar que una gesti\u00f3n razonable exige romper con este artificial conflicto, para emprender una puesta en com\u00fan que fusione econom\u00eda y ecolog\u00eda. Pues hemos de recordar que la especie humana forma parte de la biosfera y que esa biolog\u00eda de sistemas que es la ecolog\u00eda debe incluir a la especie humana, con sus convenciones culturales e institucionales de la propiedad y el dinero de las que se ocupa la econom\u00eda ordinaria, convenciones que, como es sabido, orientan y condicionan las formas actuales de gesti\u00f3n y comportamiento. Soslayando esta evidencia, la econom\u00eda ambiental mantiene el dualismo cartesiano que refleja la propia noci\u00f3n de \u00abmedio ambiente\u00bb y trata de valorar en dinero los \u00abservicios de los ecosistemas\u00bb, como \u00abexternalidades\u00bb ajenas al sistema econ\u00f3mico desatando una inflaci\u00f3n de valoraciones tanto m\u00e1s arbitrarias cuanto carentes de inter\u00e9s y significado. Pues, por una parte, no tiene sentido valorar en dinero que el Sol salga todos los d\u00edas y mueva los ciclos de materiales asociados a la vida como el agua mueve la rueda de un molino, porque de todas maneras la radiaci\u00f3n solar y las energ\u00edas renovables seguir\u00e1n fluyendo y degrad\u00e1ndose aunque no haya fotos\u00edntesis ni funci\u00f3n vital alguna. Y, por otra, si nos referimos a territorios y ecosistemas concretos, tampoco cabe valorarlos como algo ajeno a nuestra especie, cuando la incidencia humana que interact\u00faa con ellos desde \u00e9pocas inmemoriales es tan relevante que ha llegado hasta a modificar el clima y cuando los servicios ya mercantilizados los otorgan b\u00e1sicamente los ecosistemas agrarios, industriales\u2026 o urbanos, cuyo comportamiento, adaptaci\u00f3n e incidencia local y global es la que de verdad habr\u00eda que estudiar y reorientar con todas sus piezas.<\/p>\n<p>En resumidas cuentas, que en lo econ\u00f3mico el paradigma ecointegrador propone pasar del dogmatismo de ese \u00fanico sistema \u2013\u00abel\u00bb sistema econ\u00f3mico\u2013 a una econom\u00eda de sistemas, fusionada con esa biolog\u00eda de sistemas que es la ecolog\u00eda. Para ello la Contabilidad Nacional centrada en el PIB, tendr\u00eda que perder el protagonismo absoluto que hoy ocupa para permitir que las \u00abcuentas sat\u00e9lite\u00bb que informan sobre las dimensiones f\u00edsicas y sociales relacionadas con la gesti\u00f3n, accedan a la categor\u00eda de verdaderos planetas, a la vez que se ampl\u00eda y matiza la reflexi\u00f3n monetaria para reflejar toda la taxonom\u00eda del lucro. Adem\u00e1s de desplazar la reflexi\u00f3n hacia el marco institucional que orienta y facilita su funcionamiento, con sus convenciones sociales de las formas de valoraci\u00f3n, de propiedad y de dinero.<\/p>\n<p>Subrayemos por \u00faltimo que, en el caso del conflicto de paradigmas que nos ocupa, no se trata de sustituir un reduccionismo por otro, sino de erosionar la hegemon\u00eda del antiguo con una visi\u00f3n m\u00e1s amplia que lo trasciende y relativiza. El mayor potencial anal\u00edtico y predictivo del que ha venido dando muestras el enfoque ecointegrador \u2013que se ejemplifica en el libro\u2013 unido a su car\u00e1cter abierto, transdisciplinar, multidimensional y a la mayor amplitud de su objeto de estudio, deber\u00edan potenciar tambi\u00e9n su naturaleza inclusiva, frente a los dogmatismos reduccionistas al uso.<\/p>\n<p><strong>El libro se\u00f1ala que dos ideas centrales de las democracias capitalistas, es decir el \u00absistema pol\u00edtico democr\u00e1tico\u00bb y el \u00absistema econ\u00f3mico mercantil\u00bb, son m\u00e1s bien artima\u00f1as ideol\u00f3gicas que permiten fundamentar la dominaci\u00f3n y la explotaci\u00f3n: \u00bfCu\u00e1l es la g\u00e9nesis de esas dos ideas y por qu\u00e9 han resultado tan exitosas? \u00bfEs preciso recuperar y disputar la idea de democracia?<\/strong><\/p>\n<p>Las ideas de \u00absistema pol\u00edtico democr\u00e1tico\u00bb y de \u00absistema econ\u00f3mico mercantil\u00bb, con sus supuestas leyes y automatismos a los que han de someterse las personas, son las creaciones ideol\u00f3gicas de origen ilustrado que mantienen la actual sociedad jer\u00e1rquica, tras haber pasado de moda las monarqu\u00edas absolutas y las dictaduras. Pues dan por buenas las nociones de propiedad absoluta, de dinero y de Estado en las que se sustenta el <em>statu quo<\/em> de poder reinante. Pero adem\u00e1s ambas nociones de sistema canalizan y descarr\u00edan la implicaci\u00f3n y la participaci\u00f3n ciudadana en la vida pol\u00edtica y econ\u00f3mica a trav\u00e9s de dos instituciones jer\u00e1rquicas y centralizadas que pelean por acumular poder y riqueza: los actuales partidos pol\u00edticos y las empresas capitalistas. En una sociedad en la que tienen fuerte presencia personas \u00e1vidas de poder y de lucro, que compiten entre s\u00ed agrupadas en partidos pol\u00edticos y empresas, as\u00ed como en estados parasitados por ellos, la batalla en favor de una sociedad de individuos libres e iguales que columbraba la Ilustraci\u00f3n est\u00e1 perdida de antemano. No, con esos mimbres no pueden salir estos cestos.<\/p>\n<p>As\u00ed, en lo pol\u00edtico, la democracia no es ning\u00fan sistema que nos venga dado llave en mano con la capacidad de lograr autom\u00e1ticamente la cohesi\u00f3n y la paz social haciendo que las voluntades individuales de los votantes lleven a la voluntad general y que la divisi\u00f3n de poderes sea moneda com\u00fan. Sino que la contradicci\u00f3n entre pueblo (<em>demos<\/em>) y poder (<em>cracia<\/em>) que alberga la propia noci\u00f3n de sistema pol\u00edtico democr\u00e1tico hace que esta etiqueta pueda dar cobijo a los despotismos m\u00e1s extremos. Pues en el fondo el peso de la participaci\u00f3n social en las tareas de gobierno depende de aspectos institucionales y culturales que la propicien implicando a diario a la ciudadana.<\/p>\n<p>Y en lo econ\u00f3mico, el sistema econ\u00f3mico mercantil, con su entelequia de mercado libre, transparente y perfecto, tampoco asegura para nada que el af\u00e1n de lucro de algunos poderosos vaya en beneficio de todos. Porque la realidad no tiene costuras y lo pol\u00edtico y lo econ\u00f3mico no son conjuntos disjuntos: como los pol\u00edticos tienen la llave de buenos negocios asistimos al habitual juego de una picaresca empresarial que cuenta con pol\u00edticos conseguidores, haciendo que sea la mano pretendidamente invisible del poder la que maneje entre bastidores las normativas y las decisiones que condicionan tanto las grandes operaciones y megaproyectos, como el intercambio comercial en general, tendencia que solo puede ser paliada por filtros institucionales y culturales que pongan freno a las mordidas y a los tratos de privilegio propios de las relaciones clientelares.<\/p>\n<p>Cabe advertir que las dimensiones que supone la adopci\u00f3n del enfoque ecointegrador trascienden el campo de lo pol\u00edtico y lo econ\u00f3mico. La revoluci\u00f3n cient\u00edfica que se producir\u00eda para relativizar y readaptar en el sentido indicado las nociones usuales de sistema pol\u00edtico y econ\u00f3mico, entra\u00f1a cambios de conciencia mucho m\u00e1s amplios que implican a otras ramas del conocimiento y del pensamiento: el cambio de paradigma sociocultural ecointegrador tendr\u00eda que abarcar por fuerza las \u00abtres ecolog\u00edas\u00bb a las que se refiere F\u00e9lix Guattari \u2013la mental, la social y la del mundo f\u00edsico a gestionar\u2013 para integrarse, con palabras de este autor, en una \u00abecosof\u00eda\u00bb de nuevo cu\u00f1o, a la vez pr\u00e1ctica y especulativa, \u00e9tico pol\u00edtica y est\u00e9tica.<\/p>\n<p>Entre otras cosas, habr\u00eda que superar la idea hoy dominante de individuo como categor\u00eda pre o antisocial, \u00e1vido de dinero y poder. Esta ideolog\u00eda desemboca, por fuerza, en la actual escisi\u00f3n entre una elite de pol\u00edticos y empresarios activos y una mayor\u00eda de gobernados y explotados pasivos. Frente a esta idea de individuo, el nuevo paradigma ecointegrador ha de considerar las personas como sujetos morales, propugnando un individualismo \u00e9tico, y como ciudadanos llamados a ejercer como sujetos pol\u00edticos y econ\u00f3micos activos que tienen el derecho y el deber de contribuir a organizar la convivencia y la intendencia.<\/p>\n<p>Hemos visto que el nuevo paradigma ecointegrador emergente propugna la integraci\u00f3n en un triple sentido: del conocimiento; de especie humana y naturaleza; y de individuo y sociedad. De ah\u00ed que mis reflexiones vayan en la l\u00ednea de autores que analizan c\u00f3mo establecer un marco institucional antiolig\u00e1rquico que propicie esos comportamientos. Un marco institucional y mental que desplace la actual concepci\u00f3n b\u00e9lica de la econom\u00eda y la pol\u00edtica hacia el predominio de la reciprocidad y la convivialidad, desactivando y reconvirtiendo hacia la cooperaci\u00f3n y la participaci\u00f3n esas dos instituciones jer\u00e1rquicas hoy hegem\u00f3nicas: las corporaciones empresariales y los partidos pol\u00edticos. A la vez que para responder a la pregunta de por qu\u00e9 las personas no acostumbran a rebelarse contra las redes de poder imperantes, haga referencia a autores entre los que destaca La Bo\u00e9tie, que nos ense\u00f1\u00f3 hace siglos en su libro La servidumbre voluntaria que un sistema que incentiva el ego\u00edsmo, la avaricia, la rivalidad, la competencia, la desconfianza y el miedo, genera el caldo de cultivo propicio para que prospere la tiran\u00eda, por muchos \u00abcontrapesos\u00bb ceremoniales que se le pongan. Mientras que la democracia participativa necesita asentarse sobre la amistad, la cooperaci\u00f3n, la solidaridad, el desprendimiento, la confianza, la libertad, la reciprocidad\u2026 Y como la ideolog\u00eda imperante en la civilizaci\u00f3n occidental, no solo considera dominantes e invariables las propiedades m\u00e1s perversas de la naturaleza humana, sino que las incentiva, el resultado de esta forma de pensar no puede ser otro que el actual despotismo democr\u00e1tico, en el que la clase pol\u00edtica es a la vez instrumento y parte de las elites beneficiarias de la actual tiran\u00eda corporativa.<\/p>\n<p><strong>Finalmente, el libro cierra proponiendo el contraste entre la Cacotop\u00eda y la Eutop\u00eda como dos escenarios posibles a futuro, entre inercias y reconversiones: \u00bfQu\u00e9 implica cada una de estas opciones? \u00bfC\u00f3mo se concilian la viabilidad con la radicalidad de cada propuesta?<\/strong><\/p>\n<p>Con este planteamiento trato de sintetizar la brecha que se abre entre las posiciones de los dos grandes paradigmas socio-culturales en pugna e incentivar a pensar sobre este conflicto. Para ello retomo algunas reflexiones de Patrick Geddes que creo que mantienen gran actualidad, ya que plantearon anticipadamente \u2015en su libro <em>Ciudades en evoluci\u00f3n <\/em>(1905)\u2015 \u00abla transici\u00f3n ecosocial\u00bb de la que hoy tanto se habla.<\/p>\n<p>Para este autor, las tendencias en curso por las que discurr\u00eda la sociedad industrial apuntaban hacia una utop\u00eda negativa, que llam\u00f3 Cacotop\u00eda, en el doble sentido de que no ve\u00eda posible ni deseable la extensi\u00f3n de ese modelo a escala planetaria, porque se revelaba social y ecol\u00f3gicamente degradante. Entre otras cosas, los trabajos de Antonio y Alicia Valero precisan bien \u2015e identifican hoy con el nombre de Thanatia\u2015 ese horizonte de degradaci\u00f3n geol\u00f3gica hacia el que el extractivismo cada vez m\u00e1s potente de la civilizaci\u00f3n industrial va empujando al planeta Tierra.<\/p>\n<p>Frente al horizonte hacia el que apunta la Cacotop\u00eda, Geddes esboza otro que m\u00e1s posible y deseable, pero que considera tambi\u00e9n ut\u00f3pico porque se enfrenta a inercias mentales e institucionales y a intereses establecidos que tienden a perpetuar el statu quo: Geddes denomina Eutop\u00eda a esta utop\u00eda positiva. Aparece as\u00ed el conflicto f\u00e1ustico que muestra el presente como un prolongado conflicto entre Cacotop\u00eda y Eutop\u00eda.<\/p>\n<p>La Eutop\u00eda propuesta por Geddes marca en buena medida la meta ilusionante hacia la que deber\u00eda apuntar la transici\u00f3n ecosocial de la que ahora se habla, frente a la Cacotop\u00eda o utop\u00eda negativa (en el doble sentido de que su extensi\u00f3n espacio-temporal no es posible ni generalmente deseable) hacia la que nos arrastra la actual tiran\u00eda corporativa globalizada<\/p>\n<p>As\u00ed, aunque la Eutop\u00eda presente un horizonte generalmente m\u00e1s viable y deseable que la Cacotop\u00eda, tiene la virtud de revelarse tambi\u00e9n ut\u00f3pica, porque asume que se enfrenta a inercias mentales e institucionales y a intereses establecidos que mantienen el statu quo y que habr\u00e1 que combatir permanentemente ya que, por mucho que se arrinconen, no tienen visos de desaparecer por completo. Creo que buena parte del aluvi\u00f3n de modas y t\u00e9rminos novedosos comentados a lo largo del libro que ha dado lugar a esta entrevista ha venido oscureciendo la meta ilusionante de la Eutop\u00eda, que deber\u00eda de ser la que iluminara y orientara los planteamientos y las acciones de los movimientos sociales cr\u00edticos en general y, sobre todo, de los ecologistas o ecofeministas. Meta de fondo que deber\u00eda de guiar y coordinar las reconversiones que se est\u00e1n planteando penosamente para fines parciales y realidades sectoriales que a veces entra\u00f1an una sinraz\u00f3n global. Por ejemplo, las exigencias de reconversi\u00f3n energ\u00e9tica deber\u00edan de incentivar la realizaci\u00f3n de planes integrados mucho m\u00e1s ambiciosos de reconversi\u00f3n del metabolismo de la sociedad y de saneamiento econ\u00f3mico y territorial adaptados a las distintas realidades y orientados hacia horizontes ecol\u00f3gicos y sociales generalmente deseables, viables y saludables. Con este planteamiento m\u00e1s amplio e integrador aparece m\u00e1s claro el conflicto que muestra el presente entre Cacotop\u00eda y Eutop\u00eda, en el que la demolici\u00f3n de la ideolog\u00eda dominante es condici\u00f3n necesaria para conseguir que la situaci\u00f3n se incline en favor de esta \u00faltima. En cualquier caso, acabo apuntando que no hace falta precisar c\u00f3mo deber\u00eda de ser un mundo ideal a prometer para tomar conciencia de los graves desprop\u00f3sitos que genera la actual crisis de civilizaci\u00f3n y sentir la necesidad corregirlos trabajando en el sentido que apunta el paradigma ecointegrador emergente.<\/p>\n<p><strong>QUI\u00c9N ES<\/strong><\/p>\n<p>Jos\u00e9 Manuel Naredo es doctor en Ciencias Econ\u00f3micas y Estad\u00edstico Facultativo, es una de las voces m\u00e1s prestigiosas de la econom\u00eda ecol\u00f3gica. Autor y editor de numerosos estudios que abarcan desde el seguimiento de la coyuntura econ\u00f3mica en relaci\u00f3n con aspectos patrimoniales, hasta el funcionamiento de los sistemas agrarios, urbanos e industriales en relaci\u00f3n con los recursos naturales, entre sus publicaciones m\u00e1s recientes destacan <em>Econom\u00eda, poder y pol\u00edtica. Crisis y cambio de paradigma<\/em> (2.\u00aa ed., 2015), <em>Di\u00e1logos sobre el Oikos. Entre las ruinas de la econom\u00eda y la pol\u00edtica<\/em> (2017), <em>Ra\u00edces econ\u00f3micas del deterioro ecol\u00f3gico y social. M\u00e1s all\u00e1 de los dogmas<\/em> (2.\u00aa ed., 2015), <em>La econom\u00eda en evoluci\u00f3n. Historia y perspectivas de las categor\u00edas b\u00e1sicas del pensamiento econ\u00f3mico<\/em> (4.\u00aa ed., 2015), <em>Taxonom\u00eda del lucro<\/em> (2019) y<em> La cr\u00edtica agotada. Claves para el cambio de civilizaci\u00f3n<\/em> (2022).<\/p>\n<p>Su dilatada trayectoria ha sido reconocida con prestigiosos galardones como el Premio Nacional de Medio Ambiente, el Premio Internacional Geocr\u00edtica, el Panda de Oro y, m\u00e1s recientemente, la Distinci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Fernando Gonz\u00e1lez Bern\u00e1ldez.<\/p>\n<p>Fuente: <em>La Vanguardia digital<\/em> (<a href=\"https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2023\/07\/08\/las-verdaderas-causas-del-deterioro-ecologico-son-las-reglas-de-juego-economico\/\">https:\/\/lavanguardiadigital.com.ar\/index.php\/2023\/07\/08\/las-verdaderas-causas-del-deterioro-ecologico-son-las-reglas-de-juego-economico\/<\/a>)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Manuel Naredo es un veterano economista espa\u00f1ol, su obra combina el an\u00e1lisis con propuestas, huelga decirlo, bastante radicales. 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