{"id":1410,"date":"2010-10-11T00:00:00","date_gmt":"2010-10-11T00:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1410"},"modified":"2019-01-21T18:58:59","modified_gmt":"2019-01-21T18:58:59","slug":"sobre-grandes-mitos-de-la-historia-de-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=1410","title":{"rendered":"Sobre grandes mitos de la historia de la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>    <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=CENTER><B>Sobre grandes mitos de la historia de la ciencia<\/B><\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY><BR> <\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY>Rese&ntilde;a de Ronald L. Numbers (editor), <I>Galileo fue a la c&aacute;rcel y otros mitos acerca de la ciencia y la religi&oacute;n<\/I>. Montesinos (Biblioteca Burid&aacute;n), Matar&oacute; (Barcelona), 2010, 303 p&aacute;ginas, traducci&oacute;n de Josep Sarret Grau.<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY><BR> <\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY>Salvador L&oacute;pez Arnal<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY>El Viejo Topo, septiembre de 2010.<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY><BR> <\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY>\tSeg&uacute;n Ronald L. Numbers, editor del volumen, el mayor de los mitos acerca de la ciencia y la religi&oacute;n, en la acepci&oacute;n de mito como afirmaci&oacute;n que se cree verdadera pero que en realidad es falsa, es &ldquo;el que sostiene que una y otra han estado siempre en una relaci&oacute;n de conflicto permanente&rdquo; (pp. 13-14). No es el caso en su opini&oacute;n. Nadie ha tenido m&aacute;s responsabilidad en la difusi&oacute;n de esa falsa idea que dos grandes polemistas norteamericanos del siglo XIX: Andrew Dickson White y John William Draper. El ensayo que rese&ntilde;amos, donde seg&uacute;n informa su editor colaboran autores de orientaci&oacute;n protestante, cat&oacute;lica, jud&iacute;a, musulmana, budista, agn&oacute;stica, atea y &ldquo;dos cuyas creencias no encajan en ninguna de estas tradicionales categor&iacute;as&rdquo;, intenta superar este mito b&aacute;sico, esta falsa idea decimon&oacute;nica, en su opini&oacute;n, tan copiosamente alimentada. Pero, &ldquo;a diferencia de los magistrales creadores de mitos White y Draper&rdquo; (p. 18), los colaboradores del volumen, asegura arriesgadamente su editor, no tienen inter&eacute;s personal alguno ni entuerto por deshacer, cient&iacute;fico o teol&oacute;gico. Lo suyo, la caracter&iacute;stica general compartida por todos ellos, es la objetividad sin prejuicio. Afirmado est&aacute;.<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY STYLE='text-indent: 1.25cm'> M&aacute;s all&aacute; de intenciones y finalidades, desde una perspectiva pol&iacute;tico-cultural, el libro editado por Ronald L. Numbers parece, en primera instancia, un ensayo que favorece o disculpa a la religi&oacute;n, a la cat&oacute;lica principalmente, tan malparada tradicionalmente, por razones nada marginales, en estos asuntos y en numerosos avatares. Determinadas situaciones que hist&oacute;ricamente se han sido visto como ataques, agresiones, bloqueos o incomprensiones a la ciencia y a los cient&iacute;ficos por parte de poderosas instancias religiosas son aqu&iacute; matizados, disolviendo o intentado disolver los nudos m&aacute;s penetrantes,  auque no siempre bien justificados seg&uacute;n la tesis aqu&iacute; defendida, de la arista cr&iacute;tica. El caso Galileo es un ejemplo conocido; coment&eacute;moslo brevemente.<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY>\tMaurice A. Finocchiaro, el autor del cap&iacute;tulo a &eacute;l dedicado, uno de los grandes especialistas mundiales en la obra del autor de <I>Sidereus Nuncius<\/I>, disuelve e intenta falsar la afirmaci&oacute;n de que el gran cient&iacute;fico pisano fue encarcelado y torturado por defender el copernicanismo. No fue el caso, afirma. La Iglesia cat&oacute;lica, apost&oacute;lica y romana no es responsable de esas supuestas tropel&iacute;as. &iquest;Qu&eacute; pas&oacute; entonces? Seg&uacute;n Finocchiaro, &ldquo;a la vista de la evidencia disponible, la postura m&aacute;s sostenible es la de que Galileo fue interrogado con la amenaza de ser torturado pero que no sufri&oacute; una tortura real ni una <I>territio realis<\/I>&rdquo; (p. 89). Adem&aacute;s de ello, prosigue Finoccchiaro, Galileo &ldquo;nunca fue a la c&aacute;rcel&rdquo; aunque, eso s&iacute;, permaneci&oacute; bajo arresto domiciliario durante el juicio de 1633 y los nueves a&ntilde;os siguientes de su vida.  <\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY STYLE='text-indent: 1.25cm'> El gran historiador anglosaj&oacute;n admite a continuaci&oacute;n que durante 150 a&ntilde;os despu&eacute;s del juicio la evidencia p&uacute;blica disponible indicaba que Galileo hab&iacute;a sido encarcelado y durante cien a&ntilde;os m&aacute;s que hab&iacute;a sido torturado. El mito, en este caso, es m&aacute;s bien una idea falsa que en su d&iacute;a pareci&oacute; verdadera pero que mantiene ciertas dosis de veracidad: ciertamente no es lo mismo ser torturado que recibir la amenaza de tortura pero esta &uacute;ltima no deja de ser una variante de presi&oacute;n nada aconsejable, una &ldquo;tortura verbal&rdquo; si se quiere ser generoso, muy generoso. No es lo mismo estar en la c&aacute;rcel que estar en casa bajo arresto domiciliario -&iexcl;durante nada m&aacute;s y nada menos que nueve a&ntilde;os!- pero no parece exagerado afirmar que un cierto aire de familia s&iacute; que mantienen ambas situaciones.<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY>\tAlgo af&iacute;n podr&iacute;a se&ntilde;alarse sobre el mito de que Bruno fue el primer m&aacute;rtir de la ciencia moderna. No fue ese el motivo, argumenta Jole Shackeford, sino la filosof&iacute;a natural de tradici&oacute;n &ldquo;pitag&oacute;rica&ldquo; que defend&iacute;a el autor de <I>La cena de las cenizas<\/I>. Al lado de ese pitagorismo naturalista, muy pegado a &eacute;l, estaba la creencia pitag&oacute;rica en la transmigraci&oacute;n de las almas. Demasiado herej&iacute;a para el cuerpo de una Roma post-tridentina que no pod&iacute;a tolerar esos sacrilegios. No fue, pues, Giordano Bruno un m&aacute;rtir de la ciencia moderna pero s&iacute;, en cambio, un m&aacute;rtir de la intolerancia de la Sant&iacute;sima Inquisici&oacute;n. De acuerdo, tomamos nota, y precisemos los t&eacute;rminos del agravio. Sea como fuere, no parece que el poder cat&oacute;lico-eclesi&aacute;stico salga en este caos por la puerta grande.<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY>\tReflexi&oacute;n similar podr&iacute;a sostenerse sobre el caso de la muerte de Hipat&iacute;a, el cap&iacute;tulo que abre el volumen, que en mi opini&oacute;n cuelga en exceso de una interpretaci&oacute;n, que es presentada casi como indiscutible postulado geom&eacute;trico, de la historiadora checa Maria Dzielska, quien en una reciente biograf&iacute;a ha defendido la conjetura de que Hipatia fue atrapada por la lucha pol&iacute;tica entre Cirilo, San Cirilo, &ldquo;un ambicioso y despiadado eclesi&aacute;stico ansioso de imponer su autoridad&rdquo;, que fue santificado en pleno siglo XX, y el amigo de Hipatia, Orestes, el prefecto imperial. Cirilo utiliz&oacute; contra este &uacute;ltimo su amistad con Hipatia a la que acus&oacute; de magia y brujer&iacute;a. La muerte de Hipatia, el terrible asesinato de la hija de Te&oacute;n de Alejandr&iacute;a, sucedi&oacute; seg&uacute;n cuenta las historias usuales: Pedro el lector, y un grupo de salvajes y despiadados fan&aacute;ticos, le desgarraron la carne separ&aacute;ndola de los huesos con ayudas de unas afiladas conchas de ostras; luego la arrojaron a las llamas. Sin embargo, su muerte, concluye David C. Lindberg, tomando pie exclusivo en Maria Dzielska, estuvo relacionada con la pol&iacute;tica local y &ldquo;no tuvo pr&aacute;cticamente nada que ver con la ciencia&rdquo; (p. 22). De hecho, sostiene cr&iacute;ticamente nuestro autor, despu&eacute;s de la muerte de Hipatia, a los sesenta a&ntilde;os de edad, la ciencia y las matem&aacute;ticas siguieron floreciendo durante a&ntilde;os en Alejandr&iacute;a.  <\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY STYLE='text-indent: 1.25cm'> No s&eacute; si este &uacute;ltimo nudo es un argumento decisivo y desconozco tambi&eacute;n si bajo la acusaci&oacute;n de brujer&iacute;a y magia se escond&iacute;a otro tipo de pr&aacute;cticas. Sea como sea, el asesinato de Hipatia se levanta bajo una enorme monta&ntilde;a de infamia y salvajismo que fue premiado con una santificaci&oacute;n diecisiete siglos m&aacute;s tarde, cuando ya exist&iacute;a una fuerte documentaci&oacute;n historiogr&aacute;fica sobre el caso. Lindberg admite tambi&eacute;n que en la tradici&oacute;n agustina no se amaba a la ciencia sino que solamente se la utilizaba y que esta actitud, respecto al conocimiento cient&iacute;fico, iba a florecer durante la Edad Media hasta bien entrado el periodo moderno. Si no hubiera sido por ella, sostiene Lindberg, en conjetura arriesgada, &ldquo;los europeos medievales hubieran tenido seguramente muchos menos conocimientos cient&iacute;ficos, no m&aacute;s&rdquo; (p. 31). Pudo haber sido eso o pudo haber emergido otro escenario. La tesis de Lindberg respira un exceso de &ldquo;bondad religiosa&rdquo; y unas enormes ganas de conciliaci&oacute;n.<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY>\tOtros mitos, son 25 los tratados, no s&eacute; si tienen actualmente la categor&iacute;a de mitos, de creencias falsas sostenidas como verdaderas seg&uacute;n acepci&oacute;n se&ntilde;alada. As&iacute;, por ejemplo, el mito de que &ldquo;los cat&oacute;licos no contribuyeron a la revoluci&oacute;n cient&iacute;fica&rdquo;, el de que &ldquo;la cosmolog&iacute;a mecanicista de Isaac Newton elimin&oacute; la necesidad del concepto de Dios&rdquo;, por no olvidar el de que &ldquo;Einstein cre&iacute;a en un Dios personal&rdquo;, que &ldquo;el creacionismo es un fen&oacute;meno exclusivamente americano&rdquo; o que el juicio contra Scopes acabara con la &ldquo;derrota del antievolucionismo&rdquo;.  <\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY STYLE='text-indent: 1.25cm'> No parece que estas &uacute;ltimas afirmaciones est&eacute;n actualmente muy extendidas. Como tampoco lo est&aacute; la falsa creencia de que la mec&aacute;nica cu&aacute;ntica demostrara la existencia del libre albedr&iacute;o (Por cierto, uno se entera al leer el cap&iacute;tulo correspondiente que fue un disc&iacute;pulo de Heisenberg, nada m&aacute;s y nada menos que Carl von Weizs&auml;ncker, muerto en 2007, quien instruy&oacute; al actual Dalai Lama en asuntos de mec&aacute;nica cu&aacute;ntica; el f&iacute;sico y fil&oacute;sofo alem&aacute;n no contuvo su decir cuando afirm&oacute; que su mentor, el gran f&iacute;sico alem&aacute;n que formul&oacute; el principio de incertidumbre y que mantuvo singulares relaciones con el Estado nacional-socialista, se habr&iacute;a entusiasmado si hubiera tenido conocimiento de los evidentes paralelismos entre la filosof&iacute;a budista y la f&iacute;sica moderna (p. 213). Ni m&aacute;s ni menos.<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY>\tA destacar, finalmente, que de los 25 mitos presentados en este volumen magn&iacute;ficamente traducido, una vez m&aacute;s, por Josep Sarret Grau, el infatigable director de la Biblioteca Burid&aacute;n, nueve, casi el 40%, est&aacute;n relacionados con la obra de Darwin y la tradici&oacute;n darwinista. La sombra del autor de <I>El origen de las especies<\/I> es enorme en la ciencia contempor&aacute;nea y en algunos de los mitos que la acompa&ntilde;an. Y no s&oacute;lo, desde luego, en a&ntilde;os de centenarios.<\/P> <P LANG='es-ES' CLASS='western' ALIGN=JUSTIFY><BR> <\/P>  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobre grandes mitos de la historia de la ciencia Rese&ntilde;a de Ronald L. Numbers (editor), Galileo fue a la c&aacute;rcel<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":1411,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,21],"tags":[],"class_list":["post-1410","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciencia","category-historia-general"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1410","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1410"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1410\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1411"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1410"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1410"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1410"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}