{"id":14119,"date":"2023-08-24T05:00:30","date_gmt":"2023-08-24T04:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14119"},"modified":"2023-08-23T11:12:54","modified_gmt":"2023-08-23T10:12:54","slug":"aniversario-del-fallecimiento-de-simone-weill","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14119","title":{"rendered":"Aniversario del fallecimiento de Simone Weil"},"content":{"rendered":"<p>El 24 de agosto de 1943 muere la pensadora francesa Simone Weil. Como peque\u00f1o homenaje, publicamos estos dos textos sobre su figura, obra de Manuel Sacrist\u00e1n y Francisco Fern\u00e1ndez Buey, fallecidos tambi\u00e9n por estas fechas y a los que dedicaremos esta misma semana sendas entradas de homenaje.<\/p>\n<h3>Weil, Simone<\/h3>\n<p><em>El siguiente texto de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) deb\u00eda formar parte de la <\/em>Enciclopedia Pol\u00edtica Argos<em>, una enciclopedia coordinada por Esteban Pinilla de las Heras que finalmente no fue publicada. Fue escrito por el autor a principios de los a\u00f1os cincuenta, probablemente en 1951. Publicado en la revista <\/em>mientras tanto<em>, n\u00ba. 63, oto\u00f1o de 1995, pp. 55-58, Albert Domingo Curto incorpor\u00f3 el escrito a su edici\u00f3n de <\/em>Lecturas de filosof\u00eda moderna y contempor\u00e1nea<em>, Madrid: Editorial Trotta, 2007, pp. 59-62 (las notas de esta edici\u00f3n son suyas)<\/em><\/p>\n<p><em>El profesor Sacrist\u00e1n public\u00f3 asimismo en la revista barcelonesa <\/em>Laye<em>, en los primeros a\u00f1os de la d\u00e9cada de los cincuenta, cinco rese\u00f1as de obras de Simone Weil que ahora pueden verse en <\/em>Papeles de Filosof\u00eda, Panfletos y Materiales II<em>, Barcelona:\u00a0 Icaria, 1984, pp. 468- 479.<\/em><\/p>\n<p>Escritora pol\u00edtica y religiosa francesa (1909 \u2013 1943) de influencia extendida hoy por toda Europa, pero principalmente en ambientes no profesionales y de un modo un tanto desvirtuado. La doble vertiente del pensamiento de Simone Weil y su temprana muerte han dado lugar a que sus escritos, en la mayor parte bocetos adelantados, hayan sido editados con poca honradez y con miras proselitistas del editor.<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n pol\u00edtica de Simone Weil es anterior a su vocaci\u00f3n religiosa. Data de 1931, cuando, al ser nombrada profesora de filosof\u00eda en el Liceo de Puy-de-D\u00f4me (Auvernia) entra en contacto con los sindicalistas de la <em>R\u00e9volution Prol\u00e9tarienne<\/em>, publicaci\u00f3n no-stalinista. Impulsada por ideas bien precisas y por sentimientos profundos, pide un permiso especial y trabaja como obrera de f\u00e1brica desde el martes 4 de diciembre de 1934 hasta finales de 1935. Luego interviene en la guerra civil espa\u00f1ola, cae \u2013de vuelta a Francia\u2013 bajo las leyes antisemitas y antiizquierdistas de Vichy, quedando separada de su profesi\u00f3n, consigue salir de Francia, llega a New York (v\u00eda Casablanca) y luego a Inglaterra donde, sometida voluntariamente al r\u00e9gimen alimenticio del racionamiento franc\u00e9s, muere tuberculosa el 24 de agosto de 1943, en el sanatorio de Ashford (Kent).<\/p>\n<p>Si en su vida la vocaci\u00f3n pol\u00edtica (que nunca desapareci\u00f3 en ella) fue anterior cronol\u00f3gicamente a sus experiencias religiosas, en cambio, el conjunto de sus ideas revolucionarias parece haber estado pidiendo desde el primer momento el fondo religioso que les da la posterior intuici\u00f3n religiosa central. Un cuadro de las ideas pol\u00edticas de Simone Weil \u2013cuadro que es posible establecer a pesar del car\u00e1cter fragmentario de la mayor\u00eda de sus escritos\u2013 resulta poco profundamente comprensible si no est\u00e1 trazado sobre el fondo omnipresente de su experiencia y su teor\u00eda religiosas.<\/p>\n<p><i>Principios religiosos del pensamiento pol\u00edtico de S. W.<\/i> \u2013 El pensamiento religioso de Simone Weil es lo suficientemente sistem\u00e1tico para poder ser estructurado expositivamente en una teolog\u00eda bastante completa. Pero s\u00f3lo tienen importancia directa sobre sus ideas pol\u00edticas los principios religiosos que coinciden en configurar, dentro de su teolog\u00eda, una moral rigurosamente personalista. Este n\u00facleo de pensamiento se organiza a trav\u00e9s y en torno del desarrollo del siguiente principio: s\u00f3lo la persona tiene un valor substantivo, un valor ante la transcendencia. La consideraci\u00f3n como substantivas de entidades que no sean la persona es una forma de idolatr\u00eda.<\/p>\n<p>Si a este principio se une \u2013no meramente a\u00f1adido, sino ligado en el origen\u2013 el principio religioso del amor, se tiene el fondo teol\u00f3gico completo (por m\u00e1s que esquem\u00e1tico) de la ideolog\u00eda pol\u00edtica de S. W.<\/p>\n<p><i>Doctrina pol\u00edtica de Simone Weil<\/i>.- Al encerrarse en el campo de la teor\u00eda pol\u00edtica, S. W. lleva a cabo, en primer lugar, una armonizaci\u00f3n del principio personalista con el principio del amor. La forma en que realiza esa conjunci\u00f3n es de una violencia intelectual muy propia del pensador religioso: como que el fin primordial del individuo es su propia perfecci\u00f3n como persona y \u00e9sta requiere ante todo el cumplimiento de los imperativos b\u00e1sicos de la conciencia, la persona que ha sido colocada en el centro del reino del ser es, ante todo, la persona \u00abdel otro\u00bb. El principio del amor \u2013o de la justicia, pues ambos t\u00e9rminos son rigurosamente sin\u00f3nimos en la teolog\u00eda de Simone Weil, nada sentimental\u2013 resuelve por su primac\u00eda el posible conflicto que puede albergar en su seno un personalismo de tipo individualista cl\u00e1sico. La formulaci\u00f3n de esta soluci\u00f3n por S. W. adopta una terminolog\u00eda jur\u00eddica: \u00abLa notion d\u00b4obligation prime celle de droit, qui lui est subordonn\u00e9e et relative\u00bb (\u00abLa noci\u00f3n de obligaci\u00f3n es primaria frente a la de derecho, que le es relativa y le est\u00e1 subordinada\u00bb).<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El aut\u00e9ntico problema para un pensamiento pol\u00edtico personalista \u2013sobre todo, si es de cu\u00f1o religioso\u2013 consiste en la aclaraci\u00f3n y definici\u00f3n de la naturaleza de las entidades intermedias entre la persona y la transcendencia: familia, municipio, estado&#8230; S.W. ha dedicado un libro \u2013el \u00fanico totalmente compuesto por ella\u2013 a desarrollar su visi\u00f3n de ese problema. Ese libro, llamado sin duda a hacerse cl\u00e1sico, fue escrito en Inglaterra durante la guerra, a petici\u00f3n de los colaboradores del general De Gaulle (que nunca utilizaron las ideas de la autora) y responde con su mismo t\u00edtulo al problema de la justificaci\u00f3n de las entidades intermedias entre el hombre y la transcendencia. <i>L\u00b4Enracinement<\/i>, el arraigo o enraizamiento es, para S. W., una necesidad radical del hombre. Es para ella una cuesti\u00f3n de hecho comprobable que el hombre no puede desarrollar sus posibilidades esenciales si carece del arraigo f\u00edsico y ps\u00edquico que le prestan las que venimos llamando \u00abinstancias o entidades intermedias\u00bb. Familia, municipio, sociedades, estado, se justifican porque son la tierra en la que la persona arraiga para crecer y madurar. Esta justificaci\u00f3n lleva en s\u00ed, naturalmente, una compatibilidad <i>esencial<\/i> con las transformaciones revolucionarias m\u00e1s radicales: pues no es tal o cual forma de Estado la que es justificada, ni siquiera el Estado como tal o la familia o la asociaci\u00f3n; sino s\u00f3lo esas formas en cuanto suministradoras de arraigo humano. Y una forma concreta de estado o de sociedad familiar o econ\u00f3mica o de cualquier tipo, deja de tener justificaci\u00f3n alguna y debe perecer, <i>incluso por v\u00eda revolucionaria<\/i>, cuando lejos de suministrar aquel humus necesario para la vida del hombre, se convierte, por su naturaleza masiva o injusta, en un fr\u00edo elemento de desarraigo: \u00e9ste es el caso antonom\u00e1sico del estado pol\u00edtico-social causante de la proletarizaci\u00f3n de Occidente.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se insertan de nuevo, vivificados y sistematizados por esos principios profundos, las preocupaciones revolucionarias de S. W. El proletario, en efecto, es un ser forzosamente desarraigado: las demasidas horas de trabajo junto con el cansancio, le quitan la posibilidad de arraigar en entidades de tipo cultural, intelectual o no \u2013el estudio o el folklore, por ejemplo\u2013 mientras que el car\u00e1cter mec\u00e1nico y casi incomprendido del trabajo de las grandes f\u00e1bricas le impide arraigar en lo que acaso sea para S. W. el primer terreno de enraizamiento del hombre: el propio trabajo. De aqu\u00ed que el proletario tenga casi cerrado el camino hacia su constituci\u00f3n en persona aut\u00e9ntica, porque es ilusorio esperar que en un desarraigado forzoso puedan llegar a madurar las posibilidades de libertad \u00edntima que configuran la idea del hombre-persona, no mero individuo zool\u00f3gico. Los fundamentos teol\u00f3gicos del pensamiento de Simone Weil conducen, pues, con todo rigor, a una doctrina pol\u00edtica revolucionaria de extrema izquierda. Y esa concatenaci\u00f3n l\u00f3gica da raz\u00f3n y profunda unidad a su vida de m\u00edstica y militante sindicalista.<\/p>\n<p>En el \u00faltimo recodo del pensamiento de la gran escritora prematuramente muerta, aparece de nuevo el tema religioso, planteando un aparente contrasentido que es preciso aclarar: como en la mayor\u00eda de los m\u00edsticos, se da en Simone claramente la idea de que en el ideal religioso de justicia (la humildad de estilo de S. W. nos rechaza el usar aqu\u00ed t\u00e9rminos como \u00absantidad\u00bb o \u00abperfecci\u00f3n\u00bb) la persona (el m\u00edstico) prescinde tambi\u00e9n, forzosamente, de los bienes del arraigo o enraizamiento, para quedar absolutamente solo y desnudo ante la transcendencia. Esto, empero, es compatible con la postulaci\u00f3n de arraigo para el hombre que lleva a cabo su teor\u00eda pol\u00edtica: pues s\u00f3lo puede entregarse, abandon\u00e1ndolo todo, incluso el bien humano radical, aqu\u00e9l que posee ese bien. En \u00faltimo t\u00e9rmino, los fines que persigue la pol\u00edtica o debe perseguir al proporcionar arraigo a los hombres, son fines morales, definidores o preparadores de la situaci\u00f3n del hombre: s\u00f3lo despu\u00e9s se abren las cuestiones religiosas. (Naturalmente, este \u00abdespu\u00e9s\u00bb no tiene valor cronol\u00f3gico, sino l\u00f3gico o sistem\u00e1tico).<\/p>\n<p>El pensamiento pol\u00edtico de Simone Weil ofrece la interesant\u00edsima caracter\u00edstica de servir desde un punto de vista religioso-experimental a la corriente personalista revolucionaria que se va abriendo paso en la Europa contempor\u00e1nea, sin estar previamente hipotecado al proselitismo o propaganda de alguna de las gigantescas m\u00e1quinas p\u00fablicas internacionales que se disputan desde hace tiempo el alma de los europeos.<\/p>\n<p>Precisamente por eso, la obra de Simone Weil sufre constantes bastardeos. El lector debe estar prevenido contra el editor de los libros de S. W. que en nuestra lista bibliogr\u00e1fica van seguidos del asterisco * .<br \/>\n<i><\/i><\/p>\n<p><i>Bibliograf\u00eda<\/i>: <i>La p\u00e9santeur et la Gr\u00e2ce<\/i>, Par\u00eds, Plon, 1948. <i>L\u00b4Enracinement<\/i>, Par\u00eds, Gallimard, 19\u00aa ed., 1949. <i>La connaisance surnaturelle<\/i>, Par\u00eds, Gallimard, 1950. <i>Attente de Dieu<\/i>,* Par\u00eds, Editione du Vieux Colombier, 1950. <i>Intuitions prechr\u00e9tiennes<\/i>,* Par\u00eds, Editione du Vieux Colombier, 1951. <i>Lettre \u00e0 un religieux<\/i>, Par\u00eds, Gallimard, 1951. Por \u00faltimo, la casa Plon, de Par\u00eds, est\u00e1 editando los <i>Cuadernos<\/i> de Simone Weil, en su estado de borradores; pero, al parecer por dificultades t\u00e9cnicas, tampoco da \u00edntegros los textos de an\u00e1lisis hist\u00f3rico-filos\u00f3fico (textos griegos principalmente), ni los estudios matem\u00e1ticos.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> <i>L\u00b4Enracinement<\/i>, p\u00e1g. 7. (Nota del ed.: v\u00e9ase el listado bibliogr\u00e1fico al final del art\u00edculo)<\/p>\n<h3><b>Gramsci \/ Weil<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a><\/b><\/h3>\n<p>Francisco Fern\u00e1ndez Buey<\/p>\n<p>Publicado en FFB, <i>Sobre Simone Weil. El compromiso con los desdichados,<\/i> Vilassar de Dalt: El Viejo Topo, 202o, pp. 25-30 (edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jordi Mir Garcia)<\/p>\n<p>Est\u00e1 por hacer un estudio comparativo de los escritos \u00e9tico-pol\u00edticos de Antonio Gramsci<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a> y de Simone Weil en los a\u00f1os treinta, en los a\u00f1os de entreguerras. Y ser\u00eda muy interesante hacerlo. Podr\u00eda ser tema para una tesina. Para introducir la obra de Simone Weil sin dejar del todo a Gramsci avanzar\u00e9 algo sobre esta comparaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La gran crisis bols\u00edstica y monetaria, que se inicia en EE.UU en 1929, ha tenido una enorme repercusi\u00f3n en Europa. El fascismo mussoliniano se ha consolidado en Italia a comienzos de los a\u00f1os treinta y Hitler acaba de subir al poder en Alemania. Son a\u00f1os en los que el desempleo y la conflictividad social est\u00e1n en primer plano en toda Europa; son los a\u00f1os de la II Rep\u00fablica en Espa\u00f1a [cf. <i>La lengua de las mariposas<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a><\/i>].<\/p>\n<p>Mientras, en Italia, Gramsci est\u00e1 escribiendo, en 1934-1935, sus cuadernos en el aislamiento de la c\u00e1rcel, ya muy enfermo, Simone Weil ha tomado una decisi\u00f3n muy dr\u00e1stica en su vida: ha dejado su puesto de profesora de filosof\u00eda en un instituto y ha decidido solicitar trabajo en una f\u00e1brica, primero en una empresa el\u00e9ctrica, la f\u00e1brica Alsthom de Par\u00eds, y despu\u00e9s en la f\u00e1brica de autom\u00f3viles Renault de Boulogne-Billancourt.<\/p>\n<p>Gramsci y Weil han tenido algunas experiencias parecidas. Ambos son universitarios y ambos han conocido de cerca la experiencia de la gran f\u00e1brica: Gramsci, que ten\u00eda 18 a\u00f1os m\u00e1s que Simone Weil, al acabar la primera guerra mundial, en la Fiat de Tur\u00edn, entre 1919 y 1921; Weil catorce a\u00f1os despu\u00e9s en la Renault de Par\u00eds. En esos a\u00f1os que van de 1921 a 1935 se est\u00e1 produciendo una reconversi\u00f3n industrial important\u00edsima. Y, sobre todo, se est\u00e1 produciendo un cambio sustancial en la organizaci\u00f3n t\u00e9cnica del trabajo de f\u00e1brica.<\/p>\n<p>Estamos en los or\u00edgenes del taylorismo y del fordismo, que han nacido en los EE.UU. [cf. sobre esto <i>Tiempos modernos<\/i>] y se est\u00e1n difundiendo por toda Europa [cf. <i>Metr\u00f3polis<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a><\/i>]. Gramsci y Weil han reflexionado casi simult\u00e1neamente, en 1934-1935, sobre lo que este cambio significa, sobre lo que est\u00e1 representando la \u00aborganizaci\u00f3n cient\u00edfica\u00bb del trabajo, la mecanizaci\u00f3n de las funciones y los inicios de la automatizaci\u00f3n en el trabajo de f\u00e1brica. Gramsci lo ha hecho en las notas de los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel<\/i> dedicadas espec\u00edficamente el tema \u00abtaylorismo, americanismo y fordismo\u00bb; Simone Weil en un volumen que lleva por t\u00edtulo <i>La condici\u00f3n obrera<\/i> y tambi\u00e9n en algunos pasos de sus <i>Reflexiones sobre las causas de la libertad y de la opresi\u00f3n social.<\/i><\/p>\n<p>Antonio Gramsci y Simone Weil, siendo como eran, los dos, gentes de letras, personas con una formaci\u00f3n humanista, se han formado en tradiciones que ten\u00edan, sin embargo, un gran respeto por la ciencia y por sus aplicaciones pr\u00e1cticas, tecnol\u00f3gicas<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. Gramsci en la tradici\u00f3n marxista, que ha vinculado siempre la emancipaci\u00f3n de los hombres al progreso t\u00e9cnico y cient\u00edfico; Simone Weil en constante contacto con su hermano matem\u00e1tico<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>, dialogando con \u00e9l de cuestiones cient\u00edficas, hab\u00eda hecho la tesis, en 1931, sobre un tema relacionado con la ciencia cartesiana: \u00abCiencia y percepci\u00f3n en Descartes\u00bb.<\/p>\n<p>Pero ambos se han dado cuenta de la peligrosidad del cientificismo y del esp\u00edritu tecnocr\u00e1tico: Gramsci ha denunciado, en los <i>Cuadernos<\/i>, lo que llama \u00abla superstici\u00f3n cient\u00edfica\u00bb, la infatuaci\u00f3n de la ciencia de la \u00e9poca, que conlleva \u00abilusiones tan rid\u00edculas y concepciones tan infantiles que hasta la superstici\u00f3n religiosa acaba ennoblecida\u00bb; Simone Weil ha denunciado la tecnocratizaci\u00f3n y la idea de progreso t\u00e9cnico como una nueva forma de alienaci\u00f3n y de empobrecimiento intelectual de los hombres.<\/p>\n<p>Ambos, Gramsci y Weil, tienen entonces, en 1934-1935, un alt\u00edsimo concepto de la \u00e9tica. Son altruistas; son idealistas en lo moral. Y aunque no se sienten a gusto con la formulaci\u00f3n del imperativo kantiano<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a> act\u00faan como si ese fuera su ideal: hacer un \u00abnosotros\u00bb del propio \u00abyo\u00bb. Se atienen a un alt\u00edsimo concepto de la \u00e9tica en sus vidas. En ambos casos se trata, en cierto modo, de una \u00e9tica del sacrificio. Gramsci, en la c\u00e1rcel, a pesar de la enfermedad, del aislamiento y de la soledad, se niega reiteradamente a firmar una petici\u00f3n de gracia al r\u00e9gimen mussoliniano con el argumento de que no quiere disfrutar de una situaci\u00f3n privilegiada en comparaci\u00f3n con otros trabajadores encarcelados por el fascismo por los mismos motivos que \u00e9l; no quiere convertirse, dice, en \u00abun pingo almidonado\u00bb. Simone Weil quiere vivir como viven entonces los trabajadores de f\u00e1brica, compartir sus vivencias y sus sufrimientos.<\/p>\n<p>Para ambos la \u00e9tica de la convicci\u00f3n (en el sentido weberiano) es esencial y para ambos el hacer es la mejor forma de decir. Ambos, Gramsci y Weil, tienen como centro principal de inter\u00e9s la condici\u00f3n obrera. Pero no s\u00f3lo por inter\u00e9s intelectual o sociol\u00f3gico (por conocer y analizar), sino con la idea de que este conocimiento es b\u00e1sico para que la clase obrera pueda emanciparse. Gramsci piensa en el proletariado industrial y en el campesinado pobre. Weil en estos a\u00f1os tambi\u00e9n. Pero cada vez en los desgraciados, desdichados, humillados y ofendidos en general. Ninguno de los dos ha pensado que la clase obrera est\u00e9 destinada a ir al Para\u00edso por su procedencia o por su lugar en el mundo. Y los dos han dado much\u00edsima importancia a la subjetividad, a la voluntad de los sujetos. Uno es, en muchos aspectos, voluntarista. La otra es, en muchos aspectos, personalista.<br \/>\nNi Gramsci ni Weil fueron pol\u00edticos \u00abprofesionales\u00bb en el restringido sentido weberiano<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>; no les satisfac\u00eda la pol\u00edtica al uso y se sent\u00edan vinculados a formas alternativas de hacer pol\u00edtica<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>. Ambos critican la concepci\u00f3n de la pol\u00edtica como mentira necesaria. Piensan que decir la verdad es revolucionario tambi\u00e9n en pol\u00edtica<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>. Y est\u00e1n viviendo, adem\u00e1s, en esos a\u00f1os, la tragedia personal que representa el complementar convicci\u00f3n \u00e9tica y responsabilidad sociopol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Apuntes (no fechados) para las clases de filosof\u00eda moral y pol\u00edtica del autor.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Son numerosos los libros, presentaciones, entrevistas y art\u00edculos de FFB centrados en la obra del autor de los <i>Quaderni<\/i>. Una peque\u00f1a muestra: \u00abGramsci, en Espa\u00f1a\u00bb, <i>Triunfo<\/i>, n\u00ba 546, 17 de marzo de 1973, pp. 50-51; \u00abTragedia y verdad de Antonio Gramsci\u00bb, en J. Tr\u00edas Vejarano (coord.), <i>Gramsci y la izquierda europea<\/i>. FIM, Madrid, 1992, pp. 115-127; \u00abLanguage and Politics in Gramsci\u00bb, en Peters Ivers and Rocco Lacorte (edited by), <i>Gramsci, Language, and translation<\/i>, Maryland, Lexington Books, 2010, pp. 227-241; edici\u00f3n de Antonio Gramsci<i>, Para la reforma moral e intelectual<\/i>, Los Libros de la Catarata, Madrid, 1998; \u00abPr\u00f3logo\u00bb a Antonio Gramsci, <i>Cartas desde la c\u00e1rcel<\/i>, Veintisieteletras, Madrid, 2010, pp. VII-XLVIII (traducci\u00f3n de Esther Ben\u00edtez). Y, por supuesto, <i>Ensayos sobre Gramsci, <\/i>Editorial Materiales, Barcelona, 1978; <i>Leyendo a Gramsci<\/i>, Los Libros del Viejo Topo, Barcelona, 2001 (traducci\u00f3n al ingl\u00e9s: <i>Reading Gramsci<\/i>, Brill, 2014, translated by Nicholas Gray) y el que fuera uno de sus \u00faltimos trabajos: \u00abSobre culturas nacionales y estrategia internacionalista en los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel <\/i>de Antonio Gramsci\u00bb, en Giaime Pala, Antonino Firenze y Jordi Mir Garcia (eds), <i>Gramsci y la sociedad intercultural<\/i>, Montesinos, Vilassar de Mar, 2014, pp. 13-42.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Pel\u00edcula dirigida por Jos\u00e9 Luis Cuerda en 1996, basada en un relato hom\u00f3nimo de Manuel Rivas.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Ambas pel\u00edculas fueron comentadas y recomendadas por el autor en sus clases y en seminarios. No es extra\u00f1o que fuera de su inter\u00e9s: <i>Metr\u00f3polis<\/i> de Philip Kerr (RBA Ediciones, Barcelona, 2019, traducci\u00f3n de Eduardo Iriarte).<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Sobre las posiciones en filosof\u00eda, historia y pol\u00edtica de la ciencia del autor, v\u00e9ase FFB, <i>La ilusi\u00f3n del m\u00e9todo. Ideas para un racionalismo bien temperado,<\/i> Cr\u00edtica, Barcelona, 1991 (2\u00aa reedici\u00f3n (en bolsillo) en 2004) (NE). Igualmente, entre otros materiales, \u00abElogio de la historia en la consideraci\u00f3n te\u00f3rica de la ciencia\u00bb, en M. Cruz, M. A. Granada y A. Papiol (editores), <i>Homenaje a Emilio Lled\u00f3,<\/i> Cr\u00edtica, Barcelona, 1989; \u00abIdeas nuevas y cabos sueltos en la consideraci\u00f3n te\u00f3rica de la ciencia\u00bb, <i>Anuario de estudios econ\u00f3micos y empresariales de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la Universidad de Valladolid<\/i>. Secretariado de Publicaciones, n\u00ba 2, 1987, pp. 169-186.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Andr\u00e9 Weil, uno de los grandes matem\u00e1ticos del siglo XX, uno de los fundadores del grupo Bourbaki.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Formulaciones del imperativo: 1. \u00abObra s\u00f3lo seg\u00fan aquella m\u00e1xima por la cual puedas querer que al mismo tiempo se convierta en ley universal. Obra como si la m\u00e1xima de tu acci\u00f3n pudiera convertirse por tu voluntad en una ley universal de la naturaleza\u00bb. 2. \u00abObra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre al mismo tiempo como fin y nunca simplemente como medio\u00bb.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Sobre Max Weber, FFB, <i>Para la tercera cultura. Ensayos sobre ciencias y humanidades<\/i>, El Viejo Topo, Vilassar de Mar, 2013, especialmente pp. 95-109.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Exactamente lo mismo, y casi con las mismas palabras, podr\u00eda afirmarse del autor.<br \/>\n<a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> V\u00e9ase FFB, \u00abUna reflexi\u00f3n sobre el dicho gramsciano decir la verdad es revolucionario.\u00bb <u><a href=\"about:blank\">https:\/\/kmarx.wordpress.com\/2018\/09\/03\/una-reflexion-sobre-el-dicho-gramsciano-decir-la-verdad-es-revolucionario\/<\/a><\/u><strong>.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 24 de agosto de 1943 muere la pensadora francesa Simone Weil. 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