{"id":14157,"date":"2023-09-01T05:00:11","date_gmt":"2023-09-01T04:00:11","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14157"},"modified":"2023-09-01T02:59:46","modified_gmt":"2023-09-01T01:59:46","slug":"a-un-mes-de-los-50-anos-revolucion-y-restauracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14157","title":{"rendered":"A un mes de los 50 a\u00f1os. Revoluci\u00f3n y Restauraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>En el 50 aniversario del golpe de Estado que derroc\u00f3 el gobierno de Unidad Popular en Chile iniciamos una serie de publicaciones de homenaje, pero tambi\u00e9n de an\u00e1lisis de unos hechos que condicionaron, sin duda, la evoluci\u00f3n de la izquierda no solo en Am\u00e9rica Latina sino en el mundo: \u00abChile, cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s\u00bb.<\/em><\/p>\n<p><strong>Nunca, jam\u00e1s, ni antes ni despu\u00e9s, el pa\u00eds vivi\u00f3 un per\u00edodo de actividad m\u00e1s intenso en todos los aspectos de la vida colectiva. Nunca, jam\u00e1s, ni antes ni despu\u00e9s, hubo Gobierno alguno con la capacidad de realizaciones que logr\u00f3 la Unidad Popular.\u00a0A la derrota sigui\u00f3 la restauraci\u00f3n del viejo r\u00e9gimen, all\u00e1 volvieron por sus fueros el rey y los nobles, protegidos bajo el capote militar de un tiranuelo basto, cobarde, criminal y corrupto que traicion\u00f3 a su Presidente y a su Patria.<\/strong><span id=\"more-40543\"><\/span><\/p>\n<p>\u00abQuiz\u00e1s el gobierno del Presidente Allende no fue derrocado por lo que hizo mal, sino por lo que hizo bien\u00bb. La frase pertenece a una alta autoridad del actual Gobierno y fue lanzada en una de las muchas discusiones de an\u00e1lisis autocr\u00edtico de la izquierda acerca de la derrota del Gobierno Popular, que se iniciaron junto con la resistencia a la dictadura tras el mismo d\u00eda 11 de septiembre de 1973. Tal cual, as\u00ed fue.<\/p>\n<p>Lo que la Unidad Popular hizo bien fue nada menos que conducir con serena firmeza, como dijo el Presidente Allende, la fase desplegada de la extraordinaria gesta del pueblo que la historia denominar\u00e1 con acierto la Revoluci\u00f3n Chilena. As\u00ed, con may\u00fascula y la reconocer\u00e1 como la madre de la moderna rep\u00fablica que todav\u00eda no acaba de nacer, pero que est\u00e1 en trance de hacerlo.<\/p>\n<p>Chile es un pa\u00eds peque\u00f1o ubicado en el conf\u00edn del planeta, pero su Revoluci\u00f3n adquiri\u00f3 importancia general al ser la primera en la historia que curs\u00f3 por cauces democr\u00e1ticos y legales, en forma singularmente pac\u00edfica. Prueba de ello es la veneraci\u00f3n universal a la figura del Presidente Salvador Allende.<\/p>\n<p>Las Revoluciones Modernas jalonan la ruta enrevesada que ha seguido hasta ahora el tormentoso advenimiento de esta \u00e9poca hist\u00f3rica alrededor del planeta. Empujado desde las profundidades tect\u00f3nicas por el lento y todopoderoso avance de la urbanizaci\u00f3n y el consiguiente desvanecimiento de la forma de vida y trabajo milenaria en el campo tradicional. All\u00ed permanece todav\u00eda media Humanidad, pero esta ola adquiere en este tiempo un ritmo vertiginoso. Por donde pasa lo transforma todo de arriba abajo y para siempre.<\/p>\n<p>Bien sabido es y desde siempre, que la historia se mueve en la tensi\u00f3n permanente entre los de arriba y el pueblo trabajador. \u00c9ste es muy paciente pero de tanto en tanto pierde la paciencia e irrumpe masivamente en el espacio pol\u00edtico. Para hacerse respetar y resolver las constantes pugnas entre las diferentes fracciones de los de arriba, en favor de aquellas que muestran disposici\u00f3n a realizar las reformas en cada momento necesarias para el continuado progreso de la sociedad.<\/p>\n<p>Bien sabemos que es as\u00ed quienes tenemos el privilegio de ser veteranos participantes en tres de estas irrupciones populares masivas en pol\u00edtica, las m\u00e1s importantes de todas, de haber presenciado otra cuando ni\u00f1os y ser contempor\u00e1neos de a\u00fan otra, de las que han sacudido al pa\u00eds a cada d\u00e9cada en promedio a lo largo de un siglo. As\u00ed ocurre en todas partes y en todas las \u00e9pocas, as\u00ed se mueve la historia, as\u00ed transcurre tambi\u00e9n el advenimiento de la modernidad, la \u00e9poca en que nos toca vivir.<\/p>\n<p>Pero de todas estas irrupciones hay una s\u00f3la que se distingue de todas las dem\u00e1s. Como dice Albert Souboul, el gran historiador de la Revoluci\u00f3n Francesa, es aquella en que el pueblo campesino despierta de su siesta secular y se une al pueblo trabajador de las nacientes urbes y al resto de la ciudadan\u00eda, en una ola singular y gigantesca que barre con el viejo r\u00e9gimen de vida y trabajo de una vez para siempre. Es precisamente la que estremeci\u00f3 y fecund\u00f3 a Chile desde mediados de los a\u00f1os 1960 y hasta 1973, conducida en su fase de ascenso por el Gobierno de Eduardo Frei Montalva, y en su fase desplegada por el de Salvador Allende.<\/p>\n<p>La ciencia pol\u00edtica del siglo XX devel\u00f3 que estas irrupciones populares no surgen de modo caprichoso sino siguen un curso c\u00edclico lento y pesado, que las eleva primero lenta y luego m\u00e1s r\u00e1pidamente hasta que se despliegan en todo su poder, para posteriormente amainar e iniciar un nuevo ciclo. Es una forma de movimiento parecida a la de grandes masas de part\u00edculas en la naturaleza, cuyo constante movimiento y choque se influye mutuamente hasta confluir en determinada direcci\u00f3n y sentido. No hay fuerza humana capaz de frenar o invertir s\u00fabitamente su curso.<\/p>\n<p>S\u00f3lo se puede incidir muy levemente sobre ella como hace un peque\u00f1o tim\u00f3n sobre la trayectoria de un pesado transatl\u00e1ntico, pero su manejo firme y acertado puede evitar que se estrelle o caiga por un despe\u00f1adero, logrando en cambio que fluya como una fuerza transformadora y constructiva poderosa. El arte de tal conducci\u00f3n constituye la forma m\u00e1s elevada de la pol\u00edtica, la m\u00e1s importante de todas las actividades humanas puesto que dirige nuestro actuar colectivo.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s nadie comprendi\u00f3 esto mejor entonces que Jacques Chonchol, sin duda la persona viva m\u00e1s importante de Chile en la actualidad. Joven inspirado por una profunda fe religiosa, form\u00f3 parte de la legendaria generaci\u00f3n de intelectuales latinoamericanos que cre\u00f3 CEPAL, que a principios de los a\u00f1os 1960 lo envi\u00f3 a asesorar la reforma agraria del reci\u00e9n instalado Gobierno revolucionario de Cuba. Retornado\u00a0a Chile a mediados de la d\u00e9cada, fue quien propuso a su partido, la Democracia Cristiana, la famosa y acertada consigna de realizar tambi\u00e9n ac\u00e1 una Revoluci\u00f3n en Libertad. Fue un actor clave en la dictaci\u00f3n e inicio de la aplicaci\u00f3n de la Ley de Reforma Agraria.<\/p>\n<p>A finales de la d\u00e9cada, comprendi\u00f3 que su Gobierno no estaba siendo capaz de conducir la creciente masividad y radicalidad que adquiere por esos d\u00edas la movilizaci\u00f3n del pueblo, m\u00e1s bien se estaba quedando atr\u00e1s. Junto a la juventud y parte de su tienda concurre con la izquierda, que surgida de la saga del salitre ven\u00eda trabajando en ello desde hac\u00eda medio siglo, a la formaci\u00f3n de la Unidad Popular. Precandidato presidencial \u00e9l mismo, apoya con entusiasmo la candidatura de Salvador Allende y como su Ministro de Agricultura se convierte en el aut\u00e9ntico padre de la Reforma Agraria. Junto a la Nacionalizaci\u00f3n del Cobre, sin duda constituyen las realizaciones m\u00e1s importantes e irreversibles de la Revoluci\u00f3n Chilena.<\/p>\n<p>Al apreciar ahora la epopeya de la Unidad Popular, parece incre\u00edble lo realizado en tan s\u00f3lo mil d\u00edas. Especialmente cuando por d\u00e9cadas se ha pretendido reducir la pol\u00edtica a los acuerdos parlamentarios, la orientaci\u00f3n del desarrollo econ\u00f3mico a mantener los equilibrios fiscales, y toda una serie de lugares comunes por el estilo que se repiten como verdades reveladas.<\/p>\n<p>Expropiar todos los latifundios del pa\u00eds, aprobar por unanimidad la Nacionalizaci\u00f3n del Cobre en un Parlamento en que la Unidad Popular contaba con un tercio, y fusionar las operaciones nacionalizadas en la empresa minera m\u00e1s grande del mundo, que lo es hasta hoy. Nacionalizar la banca y algunas empresas estrat\u00e9gicas. Lograr que desde el primer d\u00eda y hasta hoy cada ni\u00f1o de Chile reciba medio litro de leche diario, acabando as\u00ed con la desnutrici\u00f3n, al tiempo que se aumentaba extraordinariamente la cantidad de calor\u00edas y prote\u00ednas consumidas por la poblaci\u00f3n en general y se daba salud y atenci\u00f3n al parto gratuitas en un Servicio Nacional de Salud que llegaba hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n del territorio. Elevar la matr\u00edcula general del sistema nacional de educaci\u00f3n p\u00fablica gratuita y de calidad a m\u00e1s de tres millones sobre una poblaci\u00f3n total de diez, en circunstancias que hoy alcanza apenas a poco m\u00e1s de cuatro sobre una poblaci\u00f3n de veinte, considerando todos sus niveles y formas, privadas y p\u00fablicas. Duplicar la matr\u00edcula de las universidades, multiplicar por tres sus sedes y por cinco los acad\u00e9micos a jornada completa seg\u00fan la cuenta del Rector Enrique Kirberg en 1973.<\/p>\n<p>Construir puntualmente en pocos meses un palacio de congresos internacionales, dos centenares de miles de viviendas populares de buena calidad que hasta hoy se pueden ver por todo Chile. Nadie qued\u00f3 sin empleo, ninguna empresa sin utilizar su capacidad al m\u00e1ximo, la producci\u00f3n se expandi\u00f3 en todos los \u00e1mbitos de forma extraordinaria, el pueblo trabajador mejor\u00f3 notablemente sus salarios reales y elev\u00f3 su participaci\u00f3n a dos tercios del PIB. La actividad cultural y art\u00edstica chilena estall\u00f3 e inund\u00f3 el mundo.<\/p>\n<p>Nunca, jam\u00e1s, ni antes ni despu\u00e9s, el pa\u00eds vivi\u00f3 un per\u00edodo de actividad m\u00e1s intenso en todos los aspectos de la vida colectiva. Nunca, jam\u00e1s, ni antes ni despu\u00e9s, hubo Gobierno alguno con la capacidad de realizaciones que logr\u00f3 la Unidad Popular.<\/p>\n<p>Todo ello en medio de la oposici\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s feroz, destinada literalmente a \u00abhacer aullar la econom\u00eda\u00bb y derrocar el Gobierno a\u00fan antes que asumiera, impulsada por la principal potencia del mundo, utilizando sin escr\u00fapulo todas las armas posibles, paros patronales sucesivos, sabotaje cotidiano, cr\u00edmenes y terrorismo armado, y una campa\u00f1a medi\u00e1tica feroz y mentirosa, destinada a atizar las dificultades, aterrorizar a la poblaci\u00f3n y volcarla en contra del gobierno. Todo fue en vano. Conducido por el Gobierno y apoyado en el pueblo movilizado, el pa\u00eds continu\u00f3 su marcha de progreso y transformaci\u00f3n extraordinaria, hasta el d\u00eda mismo del golpe.<\/p>\n<p>A decir verdad, nada hay en ello de extraordinario. As\u00ed son las aut\u00e9nticas Revoluciones, per\u00edodos singulares en la vida de los pueblos cuando, como escribieron los cl\u00e1sicos, superando dificultades inimaginables, realizan en horas lo que en tiempos normales no se logra en meses, en d\u00edas lo que no se logra en a\u00f1os y en a\u00f1os lo que no se logra en siglos. As\u00ed fue tambi\u00e9n la Revoluci\u00f3n Chilena.<\/p>\n<p>Toda la asimismo impresionante transformaci\u00f3n social y econ\u00f3mica de las d\u00e9cadas subsecuentes, es el resultado de la estructura social moderna que surge de la urbanizaci\u00f3n de tal modo desatada y acelerada por la Revoluci\u00f3n. Principalmente, la joven y poderosa fuerza de trabajo, urbana y moderna de Chile, que es su legado vivo. Multitudinaria, razonablemente sana y educada, liberada de las ataduras, del aislamiento y producci\u00f3n para el autoconsumo de la vida campesina tradicional. Un poco m\u00e1s tarde tambi\u00e9n las mujeres liberadas de la tiran\u00eda del trabajo dom\u00e9stico. Liberada tambi\u00e9n m\u00e1s o menos a la fuerza de la tierra que sosten\u00eda antes su vida, para ser contratada y despedida toda ella constantemente, principalmente por decenas de miles de empresas que surgen asimismo constantemente de su seno, para incorporar su trabajo a mercanc\u00edas, bienes y servicios que, al venderse en el mercado nacional y mundial en condiciones competitivas, dotan a sus manos con el poder de convertir lo que tocan en oro. El valor creado as\u00ed por su trabajo constituye la base verdadera, \u00fanica y exclusiva, de la riqueza de las modernas naciones.<\/p>\n<p>Las transiciones a la modernidad en cada pueblo que ha recorrido este camino hasta el momento, est\u00e1n signadas por sus grandes Revoluciones, pero tambi\u00e9n por derrotas espantosas. La escena inicial de \u00abLos Miserables\u00bb, la gran obra de V\u00edctor Hugo, son los campos humeantes de Waterloo sembrados hasta donde se pierde la vista de cad\u00e1veres de los h\u00e9roes de Francia. Los mismos que en pocos a\u00f1os guillotinaron a su rey y antiguo r\u00e9gimen y se guillotinaron unos a otros, al tiempo que legaron al mundo las modernas rep\u00fablicas, el c\u00f3digo civil y el sistema m\u00e9trico decimal, la Marsellesa y la Internacional, y el ej\u00e9rcito de ciudadanos que expuls\u00f3 de su tierra todas las potencias invasoras de Europa y se pase\u00f3 luego por el continente derrocando a todos los absolutismos y marcando en la batalla de Jena nada menos que el fin de la historia, al decir de Hegel.<\/p>\n<p>Guardando con toda modestia las debidas proporciones, la imagen no menos tr\u00e1gica de La Moneda en llamas y el Presidente Allende inmolado en aras de la lealtad de su pueblo, como a\u00fan resuena en el metal tranquilo de su voz, ha quedado asimismo grabada para siempre en la historia de las grandes Revoluciones Modernas.<\/p>\n<p>Al igual que en Francia, a la derrota sigui\u00f3 la restauraci\u00f3n del viejo r\u00e9gimen, all\u00e1 volvieron por sus fueros el rey y los nobles, por ac\u00e1, protegidos bajo el capote militar de un tiranuelo basto, cobarde, criminal y corrupto que traicion\u00f3 a su Presidente y a su Patria, se restaur\u00f3 la vieja oligarqu\u00eda agraria. M\u00e1s bien sus v\u00e1stagos henchidos de odio revanchista, disfrazados ahora de revolucionarios fanatizados por el ideario de profesores liberales demenciados, extremistas peligrosos cuyas recetas precipitaron a la econom\u00eda de crisis en crisis, al per\u00edodo econ\u00f3mico m\u00e1s negro de su historia.<\/p>\n<p>Se denost\u00f3 a la Revoluci\u00f3n y sus h\u00e9roes. Se asesin\u00f3, atropell\u00f3 y abus\u00f3 del pueblo. Tras el golpe se rebajaron sus salarios reales a la mitad mediante el simple expediente de falsificar el IPC en tiempos de alta inflaci\u00f3n y al fin de la dictadura no hab\u00eda recuperado su nivel previo al golpe. Los del magisterio se rebajaron a menos de un tercio y se mantuvieron en ese nivel hasta 1990, reci\u00e9n al fin del segundo gobierno de Bachelet recuperaron un nivel parecido al resto del pueblo trabajador. Se expropiaron sus cotizaciones previsionales y se desviaron a financiar negocios de un grupete de empresarios, a costa de la miseria en la vejez de quienes hicieron posible la Revoluci\u00f3n Chilena.<\/p>\n<p>La vida econ\u00f3mica, social y cultural del pa\u00eds sufri\u00f3 un retroceso en todos los \u00e1mbitos. Los oligarcas restaurados se apoderaron de la mayor parte de las riquezas del subsuelo y de las empresas del Estado. Por si todo eso fuera poco, establecieron monopolios en todos los dem\u00e1s mercados, cobrando sobreprecios desde los medicamentos a los pollos y hasta el papel higi\u00e9nico. El pa\u00eds fue hegemonizado as\u00ed por un pi\u00f1o de jeques sin turbante que viven principalmente de la renta de tales usurpaciones. A pesar de ellos, la moderna estructura social del pa\u00eds que es la herencia principal de la Revoluci\u00f3n, ha continuado pujando desde abajo por surgir. No hay jeque que la resista por mucho tiempo.<\/p>\n<p>Tampoco a la ira acumulada del pueblo. Este cay\u00f3 aplastado por una fuerza militar abrumadora digitada desde el extranjero que, tras varios intentos frustrados s\u00f3lo tuvo \u00e9xito cuando la marea popular transformadora, cumplida ya su tarea y realizadas las reformas necesarias, ven\u00eda mostrando inevitables signos de agotamiento tras casi una d\u00e9cada de despliegue incesante. Quiz\u00e1s ello no fue captado a tiempo por la Unidad Popular, aunque s\u00ed fue advertido por el Presidente y varios de sus partidos.<\/p>\n<p>El pueblo fue derrotado pero, como pidi\u00f3 su Presidente, no se dej\u00f3 avasallar. Mantuvo en alto su dignidad y resisti\u00f3 desde el primer d\u00eda, tejiendo un velo espeso que no logr\u00f3 ser penetrado por los esbirros del dictador. Una nueva rebeli\u00f3n popular, la m\u00e1s heroica y compleja en que aprendi\u00f3 a enfrentarse en todos los terrenos a la dictadura, lecci\u00f3n que no olvida, acab\u00f3 con ella en los a\u00f1os 1980.<\/p>\n<p>Las tres d\u00e9cadas siguientes transcurrieron en democracia, la que si bien realiz\u00f3 muchas cosas,\u00a0 nunca fue capaz ni lo pretendi\u00f3 siquiera, de acabar con los grandes abusos y distorsiones de la restauraci\u00f3n impuesta a sangre y fuego el 11 de septiembre de 1973, Al rev\u00e9s, la vieja oligarqu\u00eda restaurada sigui\u00f3 campeando por sus fueros, sobre la estela del temor y el dinero que se adue\u00f1\u00f3 de la pol\u00edtica.<\/p>\n<p>As\u00ed se lleg\u00f3 al 18 de octubre de 2019, cuando el pueblo irrumpi\u00f3 nuevamente en el centro de la escena pol\u00edtica. No la ha abandonado ni mucho menos. Al rev\u00e9s, a trav\u00e9s de una pandemia sin precedentes que derrot\u00f3 con la disciplina de que es capaz en su acci\u00f3n colectiva, ha continuado manifestando su indignaci\u00f3n creciente en 18 elecciones nacionales sucesivas a lo largo de tres a\u00f1os y medio.<\/p>\n<p>A diferencia de lo ocurrido en los a\u00f1os 1960 y hasta el golpe, esta vez las fuerzas pol\u00edticas progresistas no han estado a la altura de la circunstancia. Se han agrupado en\u00a0 la coalici\u00f3n m\u00e1s amplia de la historia del pa\u00eds, aquella que vot\u00f3 Apruebo en el plebiscito constitucional. Controlan el Gobierno central, la mayor\u00eda de los gobiernos locales y la mitad del Parlamento, Sin embargo, hasta ahora no han sido capaces de canalizar la fuerza poderosa de la indignaci\u00f3n del pueblo para realizar las reformas necesarias con la decisi\u00f3n que en su momento mostraron los Presidentes Frei Montalva, y especialmente Salvador Allende y la Unidad Popular.<\/p>\n<p>Mala cosa, porque dejan el terreno libre a que la indignaci\u00f3n popular caiga en manos de sinverg\u00fcenzas, canallas y criminales, financiados por la oligarqu\u00eda que no quiere aflojar sus restaurados privilegios. Esos tipos inevitablemente llevan los pa\u00edses al suicidio, como muestra la tr\u00e1gica historia de Europa en el siglo XX.<\/p>\n<p>Estamos a tiempo de reaccionar. No hay que seguir vacilando sino terminar ahora con la restauraci\u00f3n olig\u00e1rquica y los grandes abusos que se impusieron el 11 de septiembre de 1973. S\u00f3lo as\u00ed el sistema democr\u00e1tico recuperar\u00e1 su legitimidad hoy perdida del todo. S\u00f3lo as\u00ed el pa\u00eds pondr\u00e1 fin a su era de revoluciones y se adentrar\u00e1 con paso firme en el gigantesco progreso que representa la era moderna.<\/p>\n<p>\u00c9sta tampoco durar\u00e1 para siempre, porque sigue formando parte de la prehistoria de la humanidad al mantener sometido al pueblo trabajador, aunque sea mediante cadenas de oro. Pero para eso falta a\u00fan un buen tiempo, al menos el requerido para que la mitad del mundo que reci\u00e9n emerge a la era moderna alcance a disfrutar de ella, y la minor\u00eda que accedi\u00f3 primero acepte que ello ocurra sin pretender la locura de intentar frenarlo por la fuerza.<\/p>\n<p>En esas estamos.<\/p>\n<p><em>Manuel Riesco es ingeniero civil industrial, magister en Econom\u00eda de la Universidad de Chile, doctorado en Econom\u00eda Pol\u00edtica en el Instituto de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias de Rusia y Vicepresidente del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA).<\/em><\/p>\n<p>Fuente: <em>El siglo<\/em>, Santiago. 11\/8\/2023 (<a href=\"https:\/\/elsiglo.cl\/11-08-2023-a-un-mes-del-golpe\/\">https:\/\/elsiglo.cl\/11-08-2023-a-un-mes-del-golpe\/<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el 50 aniversario del golpe de Estado que derroc\u00f3 el gobierno de Unidad Popular en Chile iniciamos una serie<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14159,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[860,17],"tags":[2045],"class_list":["post-14157","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-chile","category-historia","tag-cincuenta-anos-despues"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14157"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14157\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14159"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}