{"id":14204,"date":"2023-09-10T05:00:13","date_gmt":"2023-09-10T04:00:13","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14204"},"modified":"2023-09-10T01:01:14","modified_gmt":"2023-09-10T00:01:14","slug":"entrevista-a-josep-burgaya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14204","title":{"rendered":"Entrevista a Josep Burgaya"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab<b>El tema central radica en lo que es el mayor error de la izquierda contempor\u00e1nea, la \u00abtrampa de la diversidad\u00bb en la que ha ca\u00eddo, el error de no focalizar la desigualdad material como la base sobre la que se sustentan todo tipo de inequidades y marginaciones.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Josep Burgaya es doctor en Historia Contempor\u00e1nea por la UAB y profesor titular de la Universidad de Vic (UVic-UCC), donde es decano de la Facultad de Empresa y Comunicaci\u00f3n. Habitualmente realiza estancias en universidades de Am\u00e9rica Latina.<br \/>\nEntre sus \u00faltimos libros publicados cabe citar: <i>La econom\u00eda del absurdo. Cuando comprar m\u00e1s barato contribuye a perder el trabajo<\/i> (2015, Premio Joan Fuster de Ensayo), <i>Populismo y relato independentista en Catalu\u00f1a. \u00bfUn peronismo de clases medias?<\/i> (2020), <i>La manada digital. Feudalismo hipertecnol\u00f3gico en una democracia sin ciudadanos<\/i> (2021).<\/p>\n<p>Su \u00faltimo libro publicado, en El Viejo Topo, lleva por t\u00edtulo: <i>Tiempos de confusi\u00f3n. De la clase adscriptiva a la identidad electiva.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><i>*<\/i><br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b><a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tiempos-de-confusion-portada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-14205\" src=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tiempos-de-confusion-portada.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tiempos-de-confusion-portada.jpg 658w, https:\/\/espai-marx.net\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/tiempos-de-confusion-portada-197x300.jpg 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 201px) 100vw, 201px\" \/><\/a>\u00bfCu\u00e1les son las principales confusiones de estos <\/b><i><b>Tiempos de confusi\u00f3n<\/b><\/i><b> en que vivimos?<\/b><\/p>\n<p>De hecho, la confusi\u00f3n no es de los tiempos, sino de las personas y de gran parte de la sociedad. Multitud de desenga\u00f1os e incertidumbres desde el futuro del trabajo hasta la espada de Damocles medioambiental, de la crisis del modelo democr\u00e1tico hasta la proletarizaci\u00f3n creciente de las clases medias, del extractivismo de las grandes corporaciones a la exclusi\u00f3n social y laboral de un porcentaje cada vez mayor de la poblaci\u00f3n. Triunf\u00f3 en todo el arco pol\u00edtico y social el individualismo m\u00e1s radical y las preocupaciones colectivas fueron desplazadas por el consumo compulsivo. Nos extraviamos con relaci\u00f3n a las prioridades.<\/p>\n<p>\u00ab<b>De la clase adscriptiva a la identidad electiva\u00bb es el subt\u00edtulo del libro. \u00bfQu\u00e9 era eso de la clase adscriptiva? \u00bfA qu\u00e9 refieren estas identidades electivas?<\/b><\/p>\n<p>Desde la Revoluci\u00f3n Industrial y la Revoluci\u00f3n Burguesa hasta los a\u00f1os noventa del siglo XX, se aceptaba y se compart\u00eda una ubicaci\u00f3n de clase que nos ven\u00eda dada por nuestra funci\u00f3n en el proceso productivo y en la sociedad. Era algo dado que no implicaba forzosamente resignaci\u00f3n, pero si un cierto orgullo y una \u00abcultura de clase\u00bb compartida. A partir de los noventa, cuando entramos en el \u00abciclo de Hayek\u00bb, se nos inculc\u00f3 que en la sociedad hab\u00eda \u00abigualdad de oportunidades\u00bb y que ser\u00edamos y llegar\u00edamos hasta d\u00f3nde quisi\u00e9ramos seg\u00fan talento y esfuerzo. A partir de ah\u00ed, cre\u00edmos que todos \u00e9ramos clases medias y nos esforzamos en trepar por el ascensor social de manera quim\u00e9rica. Ahora todos pod\u00edamos elegir estilos de vida y apostar en el mercado de las identidades por la que m\u00e1s nos conviniera. Una cultura muy adecuada para no poner en cuesti\u00f3n las bases del problema principal en el mundo del capitalismo tard\u00edo, que es la desigualdad acumulativa y creciente.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Son muchos los temas y subtemas desarrollados a lo largo de las m\u00e1s 300 p\u00e1ginas de su libro. \u00bfCu\u00e1les son ideas-fuerzas esenciales que defiende?<\/b><\/p>\n<p>El tema central radica en lo que, a mi parecer, es el mayor error de la izquierda contempor\u00e1nea, la \u00abtrampa de la diversidad\u00bb en la que ha ca\u00eddo, el error de no focalizar la desigualdad material como la base sobre la que se sustentan todo tipo de inequidades y marginaciones. La fragmentaci\u00f3n de las luchas progresistas en un sinf\u00edn de movilizaciones particulares no es que divida al progresismo, es que le roba la legitimidad. Lo identitario, sea individual o tribal, tiende a desenfocar los problemas que habr\u00eda que afrontar y, adem\u00e1s, en su exageraci\u00f3n sin matices, tiende a dar todo tipo de argumentos a la reacci\u00f3n derechista que ya es mayormente postfacista. La izquierda, desde hace mucho, especialmente en el mundo anglosaj\u00f3n, se dirige a clases medias urbanas universitarias. Los olvidados, aquellos que han cultivado el resentimiento en el olvido, se apuntan al discurso \u00abtransgresor\u00bb de la derecha. Se les acusa de primarios o \u00abfachas\u00bb, cuando en realidad su incorrecci\u00f3n pol\u00edtica y cultural tiene que ver con hacer estridente su abandono. Recuerda a aqu\u00e9l dicho oriental que afirma que cuando el sabio se\u00f1ala la luna, el necio mira el dedo.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Abre su ensayo con una magn\u00edfica broma ling\u00fc\u00edstica, una placa municipal en Ciudad de M\u00e9xico que advierte a los repartidores de mercanc\u00edas: \u00abSe proh\u00edbe a los materialistas aparcar en lo absoluto\u00bb. \u00bfNos puede traducir la advertencia?<\/b><\/p>\n<p>La verdad es que esta placa, sacada de contexto, resulta deliciosa. En el libro la utilizo el sentido que la izquierda actual, especialmente la que pretende estar m\u00e1s all\u00e1 de la socialdemocracia, acostumbra a ser poco proclive a la diversidad de pensamiento, a los matices y f\u00e1cilmente se erige en comisariado de la verdad. El mesianismo afecta tambi\u00e9n a la izquierda. Aunque no se tenga Dios, no quiere decir que se haya abandonado un concepto religioso de la pol\u00edtica y de la identidad. Quiz\u00e1 la pulsi\u00f3n estalinista no est\u00e9 del todo muerta\u2026<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfNos puede dar alg\u00fan ejemplo de esa izquierda que pretende estar m\u00e1s all\u00e1 de la socialdemocracia que acostumbra a ser poco proclive a la diversidad de pensamiento, a los matices?<\/b><\/p>\n<p>No se puede generalizar, pero en el mundo de Podemos existen sectores bastante cerrados, incluso sectarios, un poco dados a aquello de que \u00abla realidad no nos estropee unas buenas convicciones\u00bb. Ensimismados, son incapaces de captar los efectos perversos que provocan sus planteamientos en algunos temas identitarios. No sucede tanto en Catalu\u00f1a en el entorno de los Comunes, quiz\u00e1s porque se conforman con disponer de pol\u00edticos y dependen menos de gur\u00fas. Quiz\u00e1s d\u00f3nde es m\u00e1s exagerada la tendencia a lo absoluto sea en la, digamos, extrema izquierda independentista, instalada en una burbuja on\u00edrica.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>El sumario de su libro: introducci\u00f3n, diez cap\u00edtulos, posdata. Una, dos preguntas por apartado. Vivimos seg\u00fan se\u00f1ala en tiempos de confusi\u00f3n, pero tambi\u00e9n en un \u00abtiempo suspendido\u00bb, un concepto de \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera. \u00bfQu\u00e9 tiempo suspendidoen ese?<\/b><\/p>\n<p>Garc\u00eda Linera habla de \u00abtiempo liminal\u00bb para definir un momento de implosi\u00f3n de seguridades y verdades que ya no se sostienen, pero en que todav\u00eda no se han dise\u00f1ado propuestas de salida. Predominan los malestares, est\u00e1 en crisis el mismo concepto de sociedad, mientras resulta imposible de comprender y a\u00fan menos asir los cambios que se est\u00e1n produciendo. No es solamente, como dec\u00eda Brecht, que nos encontremos entre la eclosi\u00f3n de lo viejo y en la espera que aparezca lo nuevo y que el camino, es cuando aparecen los monstruos. La confusi\u00f3n est\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1. Una parte de la poblaci\u00f3n deviene \u00abdesechable\u00bb, se hunde la sociedad del trabajo que era la base del consenso democr\u00e1tico, la pol\u00edtica es ya pr\u00e1cticamente \u00abrelato\u00bb, lo que quiere decir espect\u00e1culo. El cambio clim\u00e1tico se acelera, el globalismo result\u00f3 si no un fracaso al menos una apuesta fallida en gran parte. Se contin\u00faa confundiendo el crecimiento con el desarrollo, mientras se impone la <i>gig economy<\/i> y la financiarizaci\u00f3n que nos llev\u00f3 a la crisis de 2008 y que se ha reemprendido de manera optimista. El mundo se ha convertido en algo inh\u00f3spito para una parte importante de la poblaci\u00f3n. No hay explicaciones globales, solamente el recurso a dioses menores, encerrarse en una burbuja y unas demanda de reconocimiento de identidades que se \u00abadquieren\u00bb en el supermercado global de la cultura.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Dedica un apartado de la introducci\u00f3n al calentamiento global y el reto de la sostenibilidad medioambiental. \u00bfEs partidario del decrecentismo? \u00bfDe qu\u00e9 tipo de decrecimiento si fuera el caso?<\/b><\/p>\n<p>Ya en 1970 un informe del Club de Roma nos alertaba que en un mundo finito era una temeridad creer que se podr\u00eda crecer de manera infinita consumiendo bienes no renovables. Que, de hecho, est\u00e1bamos consumiendo capital que no renta. Desde entonces, el PIB se ha multiplicado por 10, as\u00ed como el consumo de energ\u00eda. La poblaci\u00f3n mundial se ha doblado. Convertimos la biosfera en antroposfera. No solo llegamos a los l\u00edmites del crecimiento que hablaba el estudio de 1970, los rebasamos ampliamente. Tenemos un modelo de producci\u00f3n y consumo que debe transformarse radicalmente, disociar el \u00abdesarrollo\u00bb del \u00abcrecimiento\u00bb. Ya no basta con \u00abhacer las cosas bien\u00bb. El concepto de decrecimiento es complejo y necesario. No se trata de volver a la Edad Media sino de situar el impacto econ\u00f3mico y medioambiental dentro de las fronteras de los posible. El concepto formulado por Herman Daly de econom\u00eda \u00aben estado estacionario\u00bb resulta tambi\u00e9n muy interesante.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 es tan determinante el miedo en todos nosotros, por qu\u00e9 es tan poderoso?<\/b><\/p>\n<p>Los temores condicionan gran parte de las decisiones, de las opciones vitales que tomamos. Cuando m\u00e1s que el miedo abstracto nos adentramos en el espanto, tendemos a sacar las peores pulsiones de nosotros mismos. Se acaba la cooperaci\u00f3n, la empat\u00eda y se impone el individualismo, el s\u00e1lvese quien pueda. Lo tribal representa una cierta seguridad ante los temores de lo desconocido, configurar la tribu la \u00abidentidad nacional\u00bb como apela la derecha o bien las identidades culturales particulares a las que recurre la izquierda.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Finaliza el primer cap\u00edtulo con estas palabras: \u00abUn mundo orwelliano donde la exclusi\u00f3n social formar\u00e1 parte del paisaje, donde a las personas de bajos ingresos se las obligar\u00e1 a \u00absalir\u00bb de la civilizaci\u00f3n autosatisfecha y minoritaria. \u00bfQui\u00e9n quiere vivir en un mundo como este?\u00bb. Le devuelvo la pregunta: \u00bfqui\u00e9n quiere vivir en un mundo as\u00ed?<\/b><\/p>\n<p>No quisiera caer en el tremendismo, en el agonismo, pero ciertamente el mundo en el que estamos y al que al parecer vamos resulta poco vivible, entendiendo esto con la posibilidad de poder desarrollar una vida digna. Hay temores fundados que podemos ir a parar a una distop\u00eda de base tecnol\u00f3gica. Lo que ha significado la disrupci\u00f3n digital, el capitalismo de plataformas o la irrupci\u00f3n de la IA resulta tremendamente deshumanizador. Desaparece cualquier contexto de amabilidad y la posibilidad de desarrollar una vida pl\u00e1cida.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Se\u00f1ala que de un tiempo a esta parte el t\u00e9rmino \u00abpopulista\u00bb est\u00e1 continuamente presente en el lenguaje pol\u00edtico. \u00bfQu\u00e9 entiende usted por populismo?<\/b><\/p>\n<p>El t\u00e9rmino se ha convertido m\u00e1s bien en un insulto descalificador en pol\u00edtica que en un sustantivo. En realidad, nunca ha sido ni es una ideolog\u00eda. Es una manera de imaginar y practicar la pol\u00edtica que se usa tanto a derecha como a izquierda, a\u00fan con matices. Establecimiento de bandos confrontados y polarizados, partir de una definici\u00f3n estricta de un \u00abnosotros\u00bb y un \u00abellos\u00bb. Una prelatura de la emocionalidad sobre el razonamiento. El olvido que la cultura democr\u00e1tica descansa sobre el esp\u00edritu de transacci\u00f3n y convivencia de intereses y valores diferentes. Aunque la izquierda populista parte de Laclau y Mouffe que sit\u00faan su origen en el marco del concepto de \u00abhegemon\u00eda cultural\u00bb de Gramsci, en realidad es un planteamiento que proviene del pensador hiperconservador y pr\u00e1cticamente ultraderechista Carl Schmitt, la pol\u00edtica entendida como una guerra de bandosidades medievales.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfY qui\u00e9n representar\u00eda ese populismo de izquierdas al que alude en el caso de Espa\u00f1a?<\/b><\/p>\n<p>No me atrevo a decir que todo Podemos, porque resultar\u00eda incierto e injusto. Pero esta es la cultura y la manera de entender la pol\u00edtica de sus dirigentes m\u00e1s iluminados: Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Ione Belarra\u2026 Sectores del independentismo catal\u00e1n tambi\u00e9n han incorporada esta mirada y forma de acci\u00f3n pol\u00edtica, aunque no s\u00e9 si el adjetivo \u00abizquierda\u00bb resulte adecuado en este caso. Nacionalismo e izquierda resulta un ox\u00edmoron.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Sostiene usted que ha habido en la \u00faltima d\u00e9cada en casi toda Europa una eclosi\u00f3n de una \u00abnueva izquierda\u00bb que reacciona frente a la disoluci\u00f3n y desdibujamiento de la izquierda tradicional. \u00bfQu\u00e9 singulariza esa nueva izquierda? \u00bfA qu\u00e9 fuerzas se refiere con la expresi\u00f3n \u00abizquierda tradicional\u00bb?<\/b><\/p>\n<p>L\u00f3gicamente, el tema merecer\u00eda muchos matices y mucho espacio para desarrollarlo. Espero hacerlo en un pr\u00f3ximo libro. El fin de la utop\u00eda comunista y el pragmatismo <i>business friendly<\/i> de la socialdemocracia con Tony Blair y las terceras v\u00edas implic\u00f3 la configuraci\u00f3n de una nueva izquierda en gran parte de Europa en la que conflu\u00edan movilizaciones sociales de todo tipo, preocupaciones identitarias de tipo cultural. Una izquierda no m\u00e1s roja que la socialdemocracia en lo social, que incorporaba lo verde y lo violeta a su ideario. Una izquierda que no ten\u00eda su base social en la antigua clase obrera, que de hecho desconoc\u00eda.<br \/>\nCuando hablamos de izquierda tradicional nos referimos a los grandes partidos socialistas europeos y al laborismo brit\u00e1nico. Despu\u00e9s de las renuncias de los ochenta y noventa de Tony Blair y su \u00abahora somos todos un poco thatcheristas\u00bb, llevaron a cabo un cierto rearmamiento ideol\u00f3gico y neutralizaron, en parte a los \u00abnuevos\u00bb resitu\u00e1ndose de nuevo en la izquierda y queriendo representar, tambi\u00e9n, las nuevas movilizaciones. Fue perdiendo, sin embargo, parte de su antigua base social y su militancia porque pasaron a la exclusi\u00f3n y al olvido. Los sindicatos que los acompa\u00f1aron quedaron seriamente debilitados.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 indicios le hacen pensar en un debilitamiento de la democracia como cultura y como sistema? \u00bfNo ha sido siempre as\u00ed? Me permito a\u00f1adir: \u00bfqu\u00e9 deber\u00edamos entender por democracia?<\/b><\/p>\n<p>No es necesario hacer m\u00edstica de la democracia. Es un sistema bastante eficaz de dirimir intereses y culturas contrapuestas en un marco estatal definido. Una manera civilizada de encauzar la diferencia. Varoufakis dijo en su momento, que \u00abdemocracia es pagar impuestos\u00bb. En todo caso un concepto que se confunde y va mucho m\u00e1s all\u00e1 de pronunciarse en unas elecciones, es una manera de entender el mundo en que lo social resulta fundamental, prioritario. D\u00f3nde debe primar el respeto, la protecci\u00f3n a las minor\u00edas, el debate y el consenso. Un sistema lleno de imperfecciones, tanto como es imperfecta la condici\u00f3n humana.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfVivimos tiempos de irracionalismo? \u00bfDe nuevo rige aquello que se\u00f1alaba Luk\u00e1cs sobre el asalto a la raz\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>La raz\u00f3n ilustrada no vive su mejor momento. Predomina la emocionalidad que es el refugio en tiempos de incertidumbre y de miedo. Cuando relativizamos los \u00abhechos\u00bb y establecemos \u00abverdades alternativas\u00bb, tenemos un serio problema para establecer un debate p\u00fablico fruct\u00edfero y que nos pueda llevar a alguna parte. Quiz\u00e1s, en este momento y a diferencia de otros per\u00edodos hist\u00f3ricos la cultura pol\u00edtica que tiende al fomento de lo irracional no es privativa de la derecha extrema<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Cuando habla, cr\u00edticamente, de corrientes identitarias a derecha a izquierda, \u00bfen qu\u00e9 est\u00e1 pensando? \u00bfQu\u00e9 hay de malo en la cultura idenditaria progresista?<\/b><\/p>\n<p>Todos tenemos elementos de referencia diversos que nos definen. El identitarismo resulta negativo en la medida que produce una fragmentaci\u00f3n irreal de la sociedad, de realzar la diferencia y no lo que compartimos y nos une. Delimita fronteras. Las identidades son en realidad diversas y cambiantes, evolucionan. Plantearlas como algo fosilizado con sus fronteras y rituales de admisi\u00f3n resulta una barbaridad. Se generan polaridades que nada tienen que ver con el desigual acceso a la riqueza y al bienestar. Hacen una funci\u00f3n de opi\u00e1ceo.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfPor qu\u00e9 afirma, siguiendo a Markus Gabriel, que las identidades culturales y sociales no son reales? \u00bfNo es real ser un trabajador industrial, por ejemplo?<\/b><\/p>\n<p>Toda definici\u00f3n y adscripci\u00f3n a una identidad resulta una simplificaci\u00f3n. Nuestros elementos reales de referencia son m\u00faltiples y van mudando. El territorio, nuestra ubicaci\u00f3n en el espacio, ya no nos define como quiz\u00e1s pod\u00eda hacerlo hace un par de siglos. La cultura es una posibilidad y un recurso y no deber\u00eda funcionar como un encuadre que nos limite. Las identidades resultan din\u00e1micas y se superponen. La Naci\u00f3n, como las identidades culturales, son una invenci\u00f3n, un constructo interesado.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfLa izquierda debe seguir vindicando el legado de la Ilustraci\u00f3n? \u00bfNo hay mucho desastre en estos dos \u00faltimos siglos realizado en nombre de la Ilustraci\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>Seguramente es cierto que los sue\u00f1os de la raz\u00f3n pueden engendrar monstruos. Ah\u00ed est\u00e1 la Revoluci\u00f3n rusa como demostraci\u00f3n de ello. Pero la alternativa a la raz\u00f3n es la barbarie. Es evidente que la reacci\u00f3n que supuso el Romanticismo aport\u00f3 algunos matices interesantes a un pensamiento ilustrado que pudiera parecer esquem\u00e1tico y, a veces, reduccionista. Pero las emociones son esenciales en el \u00e1mbito personal y un mal contexto en el espacio colectivo. Las guerras, en su mayor parte, provienen de la manipulaci\u00f3n de las emociones y las identidades.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Sostiene tambi\u00e9n que la izquierda, desde los a\u00f1os setenta del pasado siglo, vive un repliegue ideol\u00f3gico, abandonando las luchas colectivas para refugiarse en la individualidad. \u00bfToda la izquierda est\u00e1 inmersa en este paradigma identitario? \u00bfLa izquierda cl\u00e1sica no hablaba tambi\u00e9n de la identidad de clase?<\/b><\/p>\n<p>Ha sido una din\u00e1mica global de la izquierda, aunque con muchos matices. Cualquier grupo social requiere de un cierto grado de cultura compartida para cohesionarse y mantenerse unido. El planteamiento marxista de la lucha de clases iba en este sentido. La clase, para pasar de ser \u00abuna clase en s\u00ed a una clase para s\u00ed\u00bb, deb\u00eda identificar y reconocer sus intereses compartidos y elaborar una cultura com\u00fan que estableciera lazos y v\u00ednculos duraderos. Tambi\u00e9n objetivos colectivos. Pero esta cultura no se pretend\u00eda ni exclusiva ni excluyente. Pero hay una izquierda que ha nacido, justamente, para ser identitaria y confunde las prioridades. No representa, ni lo pretende, a las clases subalternas que lo requerir\u00edan El triunfo del individualismo es inapelable. Se ha convertido en transversal, ha superado lo ideol\u00f3gico para representar el sentido com\u00fan. Su triunfo tiene que ver con el discurso neoliberal predominante durante d\u00e9cadas, pero tambi\u00e9n con una izquierda imbuida por los valores, tambi\u00e9n individualistas, de la <i>French Theory<\/i>.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Le pregunto m\u00e1s adelante sobre la <\/b><i><b>French Theory<\/b><\/i><b>.<\/b><br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Hay en el libro varias referencias a lo que suele llamarse \u00abideolog\u00eda queer\u00bb. No parece muy pr\u00f3ximo a esa ideolog\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9?<\/b><\/p>\n<p>Es un planteamiento iconoclasta que puede tener un cierto inter\u00e9s como elucubraci\u00f3n te\u00f3rica pero que, a nivel pr\u00e1ctico, act\u00faa como ariete de ruptura de la acci\u00f3n colectiva en demanda de la emancipaci\u00f3n social. Pude resultar muy atractivo, casi revolucionario, romper moldes y desacreditar referentes, pero induce a un nihilismo vac\u00edo. Toda pulsi\u00f3n individual, toda disforia de g\u00e9nero debe ser aceptada y respetada, pero convertir esto en el estado \u00abnatural\u00bb de la condici\u00f3n humana es un desenfoque. Plantear que sexo y g\u00e9nero son \u00fanicamente construcciones culturales resulta exagerado. Existe la biolog\u00eda y \u00e9sta nos plantea unos ciertos l\u00edmites y tambi\u00e9n nos encauza. Lo individual, por s\u00ed mismo, no tienen por qu\u00e9 convertirse en norma global y, a\u00fan menos, en ley. Es un exceso de soberbia.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Le cito: \u00abLa izquierda, el progresismo en general, es depositario de una nueva ortodoxia que se pretende extensiva a toda la sociedad. Se intenta regular el discurso p\u00fablico estableciendo s\u00edmbolos y cultura y, sobre todo, un lenguaje m\u00e1s respetuoso e inclusivo con la diversidad\u00bb. \u00bfQu\u00e9 hay de malo en ello? \u00bfNo es un correcto usar un lenguaje m\u00e1s respetuoso e incluso con la diversidad?<\/b><\/p>\n<p>Cambiar el lenguaje, no transforma la sociedad. Es evidente que ser respetuoso, abandonar t\u00e9rminos que puedan resultar ofensivos o excluyentes es muy positivo y debe hacerse. Pero hay que ir m\u00e1s all\u00e1. El moralismo de una cierta izquierda es rancio y contraproducente, su actitud de comisarios de la moral, sirven poco m\u00e1s que para abonar la incorrecci\u00f3n pol\u00edtica y ling\u00fc\u00edstica de los que se siente humillados y excluidos. Hacer postureo con la diversidad no es avanzar en una sociedad m\u00e1s tolerante y multicultural.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Ha hecho referencia anteriormente. Se le ve muy cr\u00edtico con el pensamiento construido en Francia en los a\u00f1os sesenta, con la llamada <\/b><i><b>French Theory<\/b><\/i><b>. \u00bfCu\u00e1les son tus principales cr\u00edticas?<\/b><\/p>\n<p>El tema, desde el punto de vista te\u00f3rico, es muy complejo y no se puede analizar en unas pocas frases. No descubro nada al decir que las aportaciones de Foucault, Deleuze, Guattari o Lacan han sido y son a\u00fan muy relevantes en el campo del pensamiento contempor\u00e1neo. Indispensables. Ahora bien, significan, cada uno es su \u00e1mbito, una renuncia a cualquier planteamiento globalizador, a cualquier acci\u00f3n social colectiva. Se trata de liberar el deseo, de volver la mirada a uno mismo, se establece que ya solamente es posible la revoluci\u00f3n individual. Para ellos, hay que convertir en p\u00fablico aquello estrictamente personal, enarbolarlo en el espacio p\u00fablico.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfQu\u00e9 izquierda de Occidente ha cambiado, como afirma, de sujeto hist\u00f3rico? \u00bfQu\u00e9 izquierda no considera al movimiento obrero como eje central de la emancipaci\u00f3n?<\/b><\/p>\n<p>Aunque la izquierda ha mudado de sujeto hist\u00f3rico, no se ha formalizado esto aunque siempre est\u00e1 presente. Es evidente que el trabajador de f\u00e1brica ancestral ya va deviniendo minoritario en el mundo occidental, pero hay un mundo de trabajadores ah\u00ed afuera hecho de precarios, excluidos, aut\u00f3nomos, informales, sobreexplotados\u2026 Como es evidente que la desigualdad en la distribuci\u00f3n de la renta resulta cada vez m\u00e1s pronunciada. El problema de las izquierdas es que ya no los ve y construyen un discurso dirigido a las clases medias urbanas intelectualmente formadas. Este es el nuevo sujeto hist\u00f3rico. Pero lo es \u00fanicamente en t\u00e9rminos electorales y no para plantear un proyecto de emancipaci\u00f3n y transformaci\u00f3n. Los abandonados, encuentran otros referentes, que no los salvan, pero que les confortan. Como contesta Slavoj Zizek a los que afirman que la clase obrera ya no existe, \u00ablo que est\u00e1, es fuera de vuestra vista\u00bb.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Vuelvo sobre una idea comentada. \u00bfPor qu\u00e9 la diversidad no es un valor en s\u00ed mismo? \u00bfPor qu\u00e9 habla, como Daniel Bernab\u00e9, de la trampa de la diversidad?<\/b><\/p>\n<p>La diversidad es un gran valor, no lo es anclarse en microidentidades particulares que funcionan como elemento de dispersi\u00f3n. La diversidad no puede ser un refugio, una excusa y, a\u00fan menos, un arma. No puede funcionar como elemento encubridor de la desigualdad social y de los retos que tenemos planteados conjuntamente como sociedad. Todo sentido de identidad resulta muy personal y de libre adscripci\u00f3n. Merece todo el respeto, y si conviene protecci\u00f3n jur\u00eddica, para que pueda vivir y desarrollarse en libertad. M\u00e1s all\u00e1 de ello, la sociedad y los grupos sociales que vienen definido por lo material deben articularse para ganar el futuro, no establecer barreras que compartimentan y disgregan. Justamente se frivolizan las opciones e identidades particulares como si fueran un producto de consumo desechable.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Le cito: \u00abLa Uni\u00f3n Europea parece haber entendido que el capitalismo de las grandes plataformas, m\u00e1s que disruptivo, resulta ser un sistema depredador en la captaci\u00f3n de rentas y un terrible acelerador de las desigualdades econ\u00f3micas y sociales\u00bb. \u00bfNo es muy generoso con la UE? \u00bfNo la sit\u00faa en el \u00ablado bueno\u00bb de la historia, por as\u00ed decir, siendo muchas veces, as\u00ed lo parece cuanto menos, representante de los intereses insaciables de las multinacionales?<\/b><\/p>\n<p>La UE representa la institucionalizaci\u00f3n de la europeidad. Conviven ah\u00ed, l\u00f3gicamente, intereses contrapuestos. Puede ser un instrumento valios\u00edsimo, y en muchos aspectos y momentos lo es, para la gobernanza en esta parte del mundo. No es un marco neutral, sus acciones son el resultado de la ideolog\u00eda dominante y, actualmente, lo es la que protege e impulsa un determinado capitalismo. Ahora bien, creo que hay una cierta conciencia que la creciente desigualdad debilita la cohesi\u00f3n en los diversos estados que forman parte de ella, como tambi\u00e9n, que las grandes plataformas de internet, que son mayormente estadounidenses, saquean los ingresos fiscales y destrozan sectores econ\u00f3micos enteros a su paso. Sus intentos de controlar estas plataformas no es que sean sinceros, se han convertido en imprescindibles si no se quiere jugar un papel secundario en la econom\u00eda y la geopol\u00edtica mundial.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>El cap\u00edtulo 7\u00ba se titula: \u00abUn mundo sin trabajo digno.\u00bb \u00bfVe posible alcanzar un mundo con trabajo digno?<\/b><\/p>\n<p>No creo que se consiga si nos atenemos a la evoluci\u00f3n de \u00e9ste dentro de esta fase \u00abcognitiva\u00bb y an\u00e1rquica del capitalismo. No es solamente que el trabajo va a ser cada vez m\u00e1s escaso y se condena a una parte de la poblaci\u00f3n a ser irrelevante. Es que la proporci\u00f3n de trabajo indigno -mal pagado, inseguro y en condiciones draconianas- va a seguir aumentando. Y no solamente en los \u00abtalleres del sudor\u00bb asi\u00e1ticos o latinoamericanos, sino en la <i>gig economy<\/i> occidental hecha de repartidores, servicios personales, hosteler\u00eda, microempleos informales\u2026<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>En una nota al pie de p\u00e1gina puede leerse su caracterizaci\u00f3n del transhumanismo: \u00abun movimiento cultural vinculado a la fe en la capacidad de transformaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana gracias a la tecnolog\u00eda digital. El objeto es el superar las limitaciones fisiol\u00f3gicas y cognitivas de la especie humana para llegar a una hibridaci\u00f3n entre el hombre y la m\u00e1quina que resulta del todo dist\u00f3pica\u00bb. No se muestra muy partidario de esta nueva corriente filos\u00f3fica. \u00bfPor qu\u00e9?<\/b><\/p>\n<p>Es una barbaridad. Qu\u00e9 alguien pretenda \u00abresetear\u00bb la condici\u00f3n humana no deber\u00eda ser ni planteable. Resulta dist\u00f3pico y totalitario. La \u00abimperfecci\u00f3n\u00bb, justamente, hace grande y \u00fanica a la condici\u00f3n humana. La exageraci\u00f3n del pensamiento basado en la ingenier\u00eda que plantea un futuro de fusi\u00f3n material de lo humano y lo maqu\u00ednico resulta un sue\u00f1o propio de la locura en que determinados salvadores de lo humano se han instalado. En este sentido, el concepto de \u00absingularidad\u00bb de Kurzweil resulta extremadamente indecente a nivel \u00e9tico y moral.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Cita a Diderot: \u00abLa democracia se detiene en los suburbios\u00bb. \u00bfD\u00f3nde se detiene hoy la democracia?<\/b><\/p>\n<p>La democracia requiere de entornos de una cierta dignidad, de un sentido de lo colectivo, de una desigualdad social contenida. Se detiene en la gente excluida, en los sintrabajo, en la pobreza, en las <i>banlieu<\/i> de las ciudades, en los grupos sociales faltados de expectativas y de futuro, en la falta de espacio p\u00fablico, d\u00f3nde falta la reflexi\u00f3n pausada y serena\u2026 La democracia requiere de ciertas condiciones, del predominio de un sentido del \u00abnosotros\u00bb sobre la hegemon\u00eda del \u00abyo\u00bb.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>En Estados Unidos, afirma usted, la relaci\u00f3n entre precarizaci\u00f3n, sufrimiento mental, ansiedad y toma de barbit\u00faricos provoca entre 70.000 y 100.000 muertes anuales: muertes por desesperaci\u00f3n que provocan un consumo desmesurado de opi\u00e1ceos. \u00bfLa situaci\u00f3n es diferente en un pa\u00eds como el nuestro, con un capitalismo, digamos, algo menos salvaje y con algo m\u00e1s de protecci\u00f3n social?<\/b><\/p>\n<p>El problema de Estados Unidos en este tema resulta brutal. Muere m\u00e1s gente cada a\u00f1o por desesperaci\u00f3n que los americanos que murieron en la guerra del Vietnam. Hay que leer a Case y Deaton, o bien a Radden Keefe, para comprenderlo. \u00c9ste no es solamente un fen\u00f3meno norteamericano. La automedicaci\u00f3n paliativa del sufrimiento funciona a lo largo y ancho del mundo occidental. El consumo farmacol\u00f3gico, recetado o no, resulta brutal. Algunas drogas, especialmente el consumo y dependencia de la marihuana entre los j\u00f3venes hace tambi\u00e9n esta funci\u00f3n de adormecimiento de los malestares. Los antidepresivos ya se toman m\u00e1s que la Coca-Cola. De hecho, el Prozac compite con Apple para ser la marca que representa y que define el mundo contempor\u00e1neo.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfLa globalizaci\u00f3n que hemos vivido en estos \u00faltimos a\u00f1os ha sido letal para la clase obrera industrial de los pa\u00edses capitalistas occidentales?<\/b><\/p>\n<p>La absoluta mundializaci\u00f3n de la econom\u00eda, la nueva distribuci\u00f3n planetaria de la producci\u00f3n ha resultado fatal para los trabajadores occidentales. La desindustrializaci\u00f3n llev\u00f3 a perder el trabajo a un porcentaje importante de los empleados de f\u00e1brica. La ocupaci\u00f3n industrial est\u00e1 en el 12 y el 15%. Muchos desempleados han resultado muy dif\u00edciles de insertar en otras actividades. Pero mucha actividad terciaria y cuaternaria tambi\u00e9n se desplaz\u00f3 con la industria hacia los para\u00edsos de la mano de obra barata de Asia, Latinoam\u00e9rica o el norte de \u00c1frica. La \u00abteor\u00eda del derrame\u00bb de riqueza que la globalizaci\u00f3n iba a traer al mundo no se cumpli\u00f3 ni tan solo en los grupos sociales de empleados del mundo occidental, como tampoco en aquellos que se convirtieron en la \u00abf\u00e1brica del mundo\u00bb. Solamente gan\u00f3 la capacidad extractiva de rendas y la din\u00e1mica de desigualdad, especialmente dentro de los propios pa\u00edses.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Dedica el \u00faltimo cap\u00edtulo de su libro a la desigualdad. \u00bfPor qu\u00e9 es tan corrosiva la desigualdad? \u00bfEs compatible la democracia con los niveles de desigualdad realmente existentes? \u00bfC\u00f3mo se combate la desigualdad?<\/b><\/p>\n<p>Al final del libro recuerdo los datos b\u00e1sicos de la desigualdad y como \u00e9sta evoluciona. \u00c9ste y no otro deber\u00eda ser el tema central de la pol\u00edtica progresista contempor\u00e1nea. La injusticia, la inequidad material es la base de la descomposici\u00f3n de la cohesi\u00f3n social de la que disfrutamos en el mundo occidental durante los \u00abtreinta gloriosos\u00bb. La humillaci\u00f3n y el desencanto que acompa\u00f1an al empobrecimiento y a la imposibilidad de desarrollar un proyecto de vida digno destruyen el esp\u00edritu democr\u00e1tico compartido. La cultura democr\u00e1tica y la legitimaci\u00f3n de sus instituciones ha descansado siempre sobre el trabajo y sobre una cierta convicci\u00f3n de que funciona el ascensor social. Cuando amplios sectores sociales descubren que no existe la igualdad de oportunidades y que el concepto de m\u00e9rito no es m\u00e1s que un trampantojo para mantener determinadas hegemon\u00edas, una parte importante de la sociedad se irrita, desconecta pol\u00edticamente y acaba por recurrir, como protesta, a los falsos emancipadores.<\/p>\n<p>La desigualdad se puede combatir y reequilibrar con pol\u00edticas econ\u00f3micas efectivas que lo pretendan. Fiscalidad realmente progresiva, legislaciones laborales que promuevan mejoras salariales significativas, asegurar el pleno empleo y buenos servicios p\u00fablicos pueden generar sociedades bastante diferentes a las actuales. Incluso en Davos se cree que hay que \u00abresetear\u00bb el actual capitalismo, como dir\u00eda Keynes, protegerlo de s\u00ed mismo.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Finaliza su libro con estas palabras: \u00abLa izquierda, el progresismo, deber\u00eda recuperar la preocupaci\u00f3n por los temas fundamentales, los cuales tienen su punto de arranque en la econom\u00eda y en las pol\u00edticas econ\u00f3micas que generan polaridad de rentas y practican el laissez-faire en relaci\u00f3n con la creaci\u00f3n de c\u00edrculos cada vez mayores de empobrecimiento&#8230; Nadie si no es la izquierda pol\u00edtica, liderar\u00e1 la lucha por la repolitizaci\u00f3n de la econom\u00eda y las transformaciones sustanciales que se requieren en las pol\u00edticas monetarias y fiscales\u00bb. \u00bfEn qu\u00e9 izquierda est\u00e1 pensando?<\/b><\/p>\n<p>En realidad, en toda. Probablemente a la socialdemocracia, digamos que tradicional, le corresponder\u00eda estar en la vanguardia de ello, m\u00e1s que nada porque mut\u00f3 en mucha menor medida que las nuevas izquierdas hacia el predominio del discurso de la fragmentaci\u00f3n social en identidades particulares, se dej\u00f3 arrastrar mucho menos hacia la \u00abtrampa de la diversidad\u00bb y conserva a\u00fan ciertos v\u00ednculos con la clase trabajadora tradicional. Pero esta izquierda requiere del contrapeso de nuevas izquierdas que se liberen de las \u00abguerras culturales\u00bb en las que se centran, no tanto porque le recuerden a la socialdemocracia la importancia del identitarismo, sino para evitar su tradicional tentaci\u00f3n a desplazarse hacia el centro pol\u00edtico, perderse en el <i>business friendly<\/i>. La querencia en establecerse en la alternancia en lugar de como alternativa que es lo que se requiere y se demanda.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>\u00bfQuiere a\u00f1adir algo m\u00e1s?<\/b><\/p>\n<p>La sociedad digital resulta reacia a la primac\u00eda de lo colectivo y nos induce al aislamiento y al individualismo m\u00e1s recalcitrante que busaca compensaciones menores en el consumo. Las tiendas virtuales siempre est\u00e1n abiertas y, aunque algunos lo crean, las redes sociales no son un espacio p\u00fablico de deliberaci\u00f3n.<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>Gracias, muchas gracias por su tiempo y su amabilidad.<\/b><\/p>\n<p>Fuente: <i>El Viejo Topo<\/i><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEl tema central radica en lo que es el mayor error de la izquierda contempor\u00e1nea, la \u00abtrampa de la diversidad\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14208,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[920,2048,2049],"class_list":["post-14204","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-izquierda-a-debate","tag-entrevista-a-autor","tag-jossep-burgaya","tag-tiempos-de-confusion-de-la-clase-adscriptiva-a-la-identidad-electiva"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14204","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14204"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14204\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14208"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14204"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14204"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14204"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}