{"id":14333,"date":"2023-10-02T05:00:00","date_gmt":"2023-10-02T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14333"},"modified":"2023-10-02T02:47:15","modified_gmt":"2023-10-02T01:47:15","slug":"acumulacion-crisis-y-extractivismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14333","title":{"rendered":"Acumulaci\u00f3n, crisis y extractivismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Puesto que no hay lecturas inocentes, <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">empecemos por confesar de qu\u00e9 lecturas somos culpables.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">Louis Althusser<em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 240px;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Las burgues\u00edas aut\u00f3ctonas han perdido toda su capacidad de oposici\u00f3n al imperialismo y solo forman su furg\u00f3n de cola.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">Ernesto <em>Che <\/em>Guevara<\/span><\/p>\n<p><strong>Resumen<\/strong>: En este art\u00edculo busco aportar en la clarificaci\u00f3n conceptual del extractivismo como un fen\u00f3meno inescindible de las relaciones sociales en las cuales emerge y se desarrolla, a saber: el sistema capitalista. Planteamos la comprensi\u00f3n del extractivismo como parte central de un mecanismo de compensaci\u00f3n que, por un lado, mitiga los efectos de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en los pa\u00edses centrales, mientras que, por el otro, a nivel local contrabalancea las p\u00e9rdidas de valor que sufren las burgues\u00edas de las llamadas econom\u00edas dependientes.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave<\/strong>: extractivismo, dependencia, LTDTG, ecologismo reformista<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><sup><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">1<\/a><\/sup><\/p>\n<p>El presente trabajo busca aportar a la comprensi\u00f3n del extractivismo como un fen\u00f3meno inescindible de las relaciones sociales en las cuales emerge y se desarrolla. En este sentido, abundan las lecturas que, consciente o inconscientemente, abstraen la pol\u00edtica extractivista de las coordenadas societales en las cuales se halla inscripta, a saber: el sistema capitalista. Estamos convencidos que toda construcci\u00f3n discursiva, conlleva un \u00abdeber ser\u00bb que, expl\u00edcita o impl\u00edcitamente, puede ponerse en juego como estrategia de lucha pol\u00edtica. Al ser la realidad la unidad de m\u00faltiples determinaciones, la creencia, en la autonom\u00eda \u2013no tan relativa\u2013 del extractivismo con respecto al sistema econ\u00f3mico que le dio origen, deriva en una \u00abteor\u00eda del desacople\u00bb que pone a rodar un sistema de valoraciones que cifra sus esperanzas en salidas reformistas. Polemizando contra esta visi\u00f3n, abordaremos la problem\u00e1tica del extractivismo a trav\u00e9s del lente marxiano, es decir, a partir de las complejas y sofisticadas categor\u00edas y leyes que Marx ha desarrollado a lo largo de su praxis pol\u00edtico-intelectual; espec\u00edficamente, trataremos de entender el extractivismo a partir de aquellas leyes que para Marx explican las crisis del capital. Planteamos la hip\u00f3tesis de que el extractivismo es parte central de un mecanismo de compensaci\u00f3n que, a nivel internacional mitiga los efectos de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, mientras que, a nivel local contrabalancea las p\u00e9rdidas de valor que sufren las burgues\u00edas de las llamadas econom\u00edas dependientes. \u00a0Siguiendo estas l\u00edneas de an\u00e1lisis, el presente texto busca demostrar que no hay salida a la problem\u00e1tica del extractivismo en los marcos del sistema actual.<\/p>\n<p><strong>Lateralidad<\/strong><\/p>\n<p>Inicialmente, y para abordar a una mejor y m\u00e1s refinada comprensi\u00f3n de la cuesti\u00f3n extractivista, debemos derivar aspectos laterales de la teor\u00eda central. Por esto, realizaremos una breve digresi\u00f3n respecto a qu\u00e9 consideraba Marx, y por ende nosotros, como una ley social. En primer t\u00e9rmino, est\u00e1 claro que el enfoque epist\u00e9mico tradicional conceb\u00eda al saber c\u00f3mo pura objetividad sin ning\u00fan tipo de determinaci\u00f3n \u2013siquiera condicionamiento\u2013, social-hist\u00f3rico.\u00a0 Las consecuencias: leyes y modelos atados a la estricta l\u00f3gica axiom\u00e1tica de las matem\u00e1ticas. Marx era muy consciente de que los fen\u00f3menos y procesos por \u00e9l analizados ten\u00edan un car\u00e1cter social. Es decir, son referidos a un todo articulado de relaciones sociales hist\u00f3ricamente delimitables y sujetas permanentemente a la praxis humana.\u00a0 En este sentido, la determinaci\u00f3n de tendencias en los procesos de acumulaci\u00f3n de capital a mediano y largo plazo, no niega la acci\u00f3n consciente de los sujetos y su intervenci\u00f3n en la escena pol\u00edtica y social: la lucha de clases. De aqu\u00ed, que el principio de Marx no es equivalente a ley de la gravedad, ni a la selecci\u00f3n biol\u00f3gica de las especies, y no puede ser estudiado con los criterios utilizados en las ciencias naturales, (Katz, 2009).<\/p>\n<p>Dicho esto, queremos reivindicar frente al idealismo de las llamadas metaf\u00edsicas \u00abpost\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><sup>2<\/sup><\/a>, la necesidad de establecer tendencias y leyes sociales que nos vuelvan a permitir el descubrimiento de regularidades bajo la compleja superficie de lo social. En el plano te\u00f3rico, el tan mentado \u00abgiro ling\u00fc\u00edstico\u00bb de clara herencia heideggeriana, ha sido uno de los elementos centrales sobre cual pivotean todas las metaf\u00edsicas \u00abpost\u00bb, negando la posibilidad de formular leyes y tendencias que nos permitan arribar a un conocimiento m\u00e1s o menos objetivo de la realidad. En el \u00abgiro ling\u00fc\u00edstico\u00bb el mundo social se vuelve pura imagen y representaci\u00f3n, discurso vac\u00edo de realidad social, texto sin contexto. As\u00ed, \u00abla praxis revolucionaria y la transformaci\u00f3n radical se disuelven, por decreto filos\u00f3fico, en el aire vol\u00e1til de la pura discursividad\u00bb (Kohan, 2007, p. 6). No se nos escapa que toda lectura o an\u00e1lisis del complejo universo de lo social es \u00abculpable\u00bb en sentido althusseriano, es decir, una mirada condicionada por un conjunto de relaciones sociales: de clase, de g\u00e9nero, \u00e9tnicas, etc. En fin, una realidad que resulta \u00abtamizada\u00bb por un complej\u00edsimo aparato de <em>competencia ling\u00fc\u00edstica<\/em>, (Gr\u00fcner, 2006). Ahora bien, \u00bfesto implica como creen los posmodernos, que no hay posibilidad de arribar a un conocimiento <em>objetivo <\/em>de la realidad social? \u00bfEst\u00e1 nuestro saber condenado al relativismo de la <em>hiper<\/em>textualidad? El reconocimiento de la existencia de condicionamientos en los mecanismos de producci\u00f3n del conocimiento, \u00bfagota los contenidos del saber? La creencia en estos supuestos nos somete a una nueva (o no tanto) forma de idealismo, en la cual, la subjetividad trabaja sobre una realidad sin referentes materiales. El mundo de lo social estalla en mil fragmentos imposibles de integrar en el v\u00e9rtigo de las interpretaciones. Una p\u00e9sima versi\u00f3n del <em>Macbeth<\/em> de Shakespeare (1606), seg\u00fan el cual \u00abno es la vida m\u00e1s que una andante sombra\u2026un cuento contado por un idiota, todo estruendo y furia, y sin ning\u00fan sentido\u00bb (p.92). Tal vez, Macbeth fue un \u00abposmo\u00bb <em>avant la lettre<\/em>.<\/p>\n<p>Para las metaf\u00edsicas \u00abpost\u00bb, la realidad social est\u00e1 compuesta por mil relatos narrados por mil idiotas, sin posibilidad alguna de contrastarlos con hechos f\u00e1cticos: entramos en el r\u00e9gimen de la posverdad, donde no existen hechos contrastables solo interpretaciones. La fragmentaci\u00f3n de la historia y el espacio en un \u00abcaleidoscopio\u00bb de narrativas dis\u00edmiles e igualmente v\u00e1lidas, responde a la desarticulaci\u00f3n y disgregaci\u00f3n de los movimientos sociales <em>post<\/em> \u00b468 como resultado de una triple derrota pol\u00edtica: En Europa occidental, la derrota del Mayo Franc\u00e9s y la bancarrota del Eurocomunismo; en Estados Unidos la infiltraci\u00f3n y el aniquilamiento del combativo Black Power por parte del FBI; y, finalmente, pero no menos importante, en Am\u00e9rica Latina, el genocidio perpetrado por las dictaduras c\u00edvico-militares\u00a0 que vinieron a clausurar a sangre y fuego un ciclo de enorme ascenso de masas proletarias, (Kohan, 2007). La conjunci\u00f3n de esta \u00abtr\u00edada\u00bb sangrienta intent\u00f3 infligirle un da\u00f1o mortal a quien se consider\u00f3 \u2013y muchos seguimos considerando\u2013 como el \u00abhorizonte insuperable de nuestro tiempo\u00bb. El escenario pol\u00edtico-intelectual resultante de esta triple derrota estuvo caracterizado por la atomizaci\u00f3n y dispersi\u00f3n de las principales fuerzas sociales del per\u00edodo, elementos aprovechados por las metaf\u00edsicas \u00abpost\u00bb para hacer un culto del fragmento y la particularidad. De este modo, la l\u00f3gica pol\u00edtica se convierte \u00aben un racimo infinito de l\u00f3gicas diversas, fragmentadas, brutalmente dispersas y estructuradas sobre lenguajes rec\u00edprocamente intraducibles\u00bb, (Kohan, 2007, p.14). Las luchas resultan compartimentadas y aisladas en la confrontaci\u00f3n contra poderes \u00abarborescentes\u00bb o \u00abrizom\u00e1ticos\u00bb, de modo que se produce un repliegue de cada fragmento social en s\u00ed mismo impidiendo la posibilidad de una ofensiva de conjunto que permita destruir las vigas maestras de una arquitectura dise\u00f1ada para explotar personas y naturaleza.<\/p>\n<p><strong>La Ley de la Tendencia Decreciente de la Tasa de Ganancia<\/strong><\/p>\n<p>A medida que fue avanzando en el estudio y an\u00e1lisis de aquellos elementos y procedimientos sobre los cuales descansa la acumulaci\u00f3n capitalista, Marx fue descubriendo leyes y tendencias inmanentes a los procesos de reproducci\u00f3n ampliada de capital. En este sentido, plante\u00f3 que al tiempo que se desarrollaba el proceso de acumulaci\u00f3n \u2013necesariamente\u2013 se ve\u00eda incrementada la productividad del trabajo. Esto es as\u00ed porque el coraz\u00f3n del capitalismo esta signado por la maximizaci\u00f3n de los beneficios y la externalizaci\u00f3n de costos; para poder incrementar la ganancia los capitales individuales se ven obligados a competir a muerte en el mercado capitalista por la v\u00eda de una verdadera guerra comercial.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">La fuerza que da impulso a la actividad capitalista es el deseo de ganancias, lo que obliga a cada capitalista individual a dar la batalla en dos frentes: en el proceso de trabajo, contra los trabajadores durante la producci\u00f3n de plusval\u00eda, y en el proceso de circulaci\u00f3n, contra otros capitalistas, durante la realizaci\u00f3n de la plusval\u00eda en forma de ganancias. En el enfrentamiento con el trabajo, la mecanizaci\u00f3n aparece como la forma m\u00e1s eficaz para incrementar la producci\u00f3n de plusval\u00eda, mientras en el enfrentamiento con otros capitalistas, la reducci\u00f3n de los costos unitarios de producci\u00f3n por unidad (precios de costo unitarios) surge como principal arma para la competencia. (Shaikh, 1990, p.54)<\/p>\n<p>El capitalismo es un sistema en el cual los productores individuales se hallan aislados por la propiedad privada de sus medios de producci\u00f3n y solo pueden garantizar su supervivencia por la v\u00eda de arribar al mercado con el precio m\u00e1s bajo, es decir, compitiendo. Resulta fundamental, en este punto, entender que la lucha de la competencia capitalista se libra con el bagaje de las armas proporcionadas por la t\u00e9cnica, (Moral Sant\u00edn, 1986). Aquellos capitales que logren introducir innovaciones tecnol\u00f3gicas en los m\u00e9todos de producci\u00f3n, podr\u00e1n vender sus mercanc\u00edas por debajo del precio de mercado, pero por encima de su precio individual de producci\u00f3n obteniendo, de esta manera, una <em>ganancia extraordinaria<\/em>. El torbellino de la cruda competencia al que son arrastrados los capitalistas por la l\u00f3gica individual de la ganancia es uno de los elementos que \u2013ir\u00f3nicamente\u2013 m\u00e1s ha logrado expandir las fuerzas productivas a nivel mundial, y al mismo tiempo, el que m\u00e1s nos esta acercando a la destrucci\u00f3n masiva de la humanidad. Como acertadamente se\u00f1ala el profesor Ariel Petruccelli (2022), \u00abla din\u00e1mica intr\u00ednseca de las relaciones capitalistas de producci\u00f3n conlleva una pulsi\u00f3n hacia el crecimiento econ\u00f3mico, lo que tiene evidentemente l\u00edmites en un planeta que es finito\u00bb (p. 2).\u00a0El desarrollo descontrolado de las fuerzas productivas en el marco de relaciones sociales de producci\u00f3n capitalistas tiene como resultado una din\u00e1mica destructiva que todo lo engulle y todo lo devora, en la senda del beneficio individual. Es esta la l\u00f3gica <em>autof\u00e1gica<\/em> del capital.<\/p>\n<p>Ahora bien, en la necesidad imperiosa de ir aumentando progresivamente la productividad, como despliegue estrat\u00e9gico de los capitales individuales en el fragor de la batalla intercapitalista, aumentan \u2013relativamente\u2013 las proporciones de capital constante en relaci\u00f3n al capital variable. \u00abEs una ley de la producci\u00f3n capitalista el que, conforme va desarroll\u00e1ndose, decrezca en t\u00e9rminos relativos el capital variable con respecto al constante, y, por consiguiente, en proporci\u00f3n a todo el capital puesto en movimiento\u00bb (Marx, 1959, p. 214). He aqu\u00ed el principio que rige la acumulaci\u00f3n de capital. Este incremento gradual del capital constante en relaci\u00f3n al capital variable (coincidente con un aumento progresivo de la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital), tiene como correlato, <em>un descenso gradual de la tasa general de ganancia<\/em>, aunque permanezca invariable e <em>incluso aumente<\/em><sup><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">3<\/a><\/sup> el grado de explotaci\u00f3n del trabajo. Entonces, un efecto necesariamente derivado de la naturaleza del r\u00e9gimen capitalista es que, a medida que se desarrolla, la tasa general media de plusval\u00eda tiene que traducirse en una tasa general de ganancia <em>decreciente<\/em>, y esto, explica las sucesivas crisis que sacuden al conjunto de la humanidad en el sistema capitalista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Como la masa de trabajo vivo empleada disminuye constantemente en relaci\u00f3n a la masa del trabajo materializado, de medios de producci\u00f3n consumidos productivamente que pone en movimiento, es l\u00f3gico que la parte de este trabajo vivo\u2026guarde una proporci\u00f3n constantemente decreciente con el volumen de valor del capital total invertido. Y esta proporci\u00f3n entre la masa de plusval\u00eda y el valor del capital total empleado constituye la cuota de ganancia, la cual tiene, por lo tanto, que disminuir constantemente. (Marx, 1959, p.215)<\/p>\n<p>La ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia (en adelante, LTDTG) no excluye en modo alguno, la posibilidad de que aumente la masa absoluta de plusval\u00eda apropiada por el capital. Incluso la masa de ganancia puede aumentar cuando se est\u00e9 dando un descenso fenomenal en la tasa general de ganancia como resultado de la disminuci\u00f3n de la proporci\u00f3n del capital variable con respecto al capital constante. En este sentido, Marx plantea que se trata una ley de \u00abdoble filo\u00bb, ya que, por un lado, mientras desciende la tasa de ganancia, por el otro, aumenta la masa de ganancia. Sin embargo, como la elevaci\u00f3n en la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital hace que una cantidad cada vez menor de trabajo vivo ponga en movimiento una cantidad cada vez mayor de medios de producci\u00f3n, resulta que cada parte al\u00edcuota del producto total, absorbe menos trabajo vivo, e<em>rgo<\/em>, menos trabajo no retribuido. \u00abA medida que se acent\u00faa\u2026 en proporciones enormes el descenso absoluto de la suma de trabajo vivo a\u00f1adido a cada mercanc\u00eda, disminuir\u00e1 tambi\u00e9n la masa de plusval\u00eda que en ella se contiene<em>, <\/em>(Marx, 1959, p.226)<em>\u00bb<\/em>. Llegado un punto, la prolongada ca\u00edda de la tasa de ganancia estrangula la masa de ganancia y se produce el giro de la econom\u00eda a la crisis, con sus efectos ya conocidos: superproducci\u00f3n, sobreacumulaci\u00f3n, desvalorizaci\u00f3n de capitales, recesi\u00f3n, destrucci\u00f3n de fuerzas productivas, etc. \u00abLa tasa decreciente de ganancias conduce a una crisis generalizada por medio de su efecto sobre la masa de ganancias\u00bb, (Shaikh, 1990, p.55). En su punto m\u00e1s bajo, la ca\u00edda de la tasa de ganancia conduce a una desaceleraci\u00f3n en el aumento de la masa de ganancia, hasta el escenario en que no hay suficiente plusval\u00eda para sostener la reproducci\u00f3n ampliada de capital, (Roberts, 2021). \u00ab\u2026una tasa de ganancias decreciente debilita progresivamente el incentivo para la acumulaci\u00f3n y, al descender \u00e9sta, el efecto negativo empieza a dar alcance al efecto positivo hasta que, en un momento determinado, la masa total de ganancias empieza a estancarse, (Shaikh, 1990, p. 56). Hay que destacar que el proceso mencionado supone una \u00abonda larga\u00bb en la masa de ganancias, que al principio se acelera, luego se desacelera, se estanca y, finalmente, se hunde en la crisis.<\/p>\n<p>La LTDTG emana de aquellas regiones con mayores niveles de productividad y composici\u00f3n org\u00e1nica del capital: los grandes centros de la econom\u00eda mundial y, se expande hacia la periferia, con desarrollos y efectos diferenciales. Sin embargo, Marx le otorga un rol fundamental al comercio exterior, y, por tanto, a la periferia como fuerza contrarrestaste de la ca\u00edda tendencial de la tasa de ganancia en las formaciones sociales m\u00e1s desarrolladas.<\/p>\n<p><strong>Las cadenas de la dependencia<\/strong><\/p>\n<p>En el Tomo III de <em>El Capital<\/em>, Marx hace referencia al Comercio Exterior, como una de las fuerzas que contrarrestan la ca\u00edda de la tasa de ganancia. La necesidad de los capitales de las grandes metr\u00f3polis de contrarrestar la ca\u00edda de la tasa de ganancia en sus territorios ubica a nuestra regi\u00f3n en un lugar fundamental en el esquema de apropiaci\u00f3n de excedentes por parte de las econom\u00edas centrales. En efecto, estas econom\u00edas hist\u00f3ricamente han logrado desarrollar las condiciones para apropiarse de parte de la riqueza social generada en otras latitudes. En el r\u00e9gimen de producci\u00f3n capitalista se operan, en el \u00e1mbito de la circulaci\u00f3n, transferencias de valor entre pa\u00edses con distintos niveles de productividad como resultado de diferentes grados en la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital.<\/p>\n<p>Este aspecto, de transferencias de valor entre diversas formaciones sociales, fue ampliamente estudiado durante los a\u00f1os 60 en nuestra regi\u00f3n por aquellos intelectuales encuadrados en lo que se conoci\u00f3 como la Teor\u00eda Marxista de la Dependencia, en adelante TMD. Hablamos de pensadores tales como: Andr\u00e9 Gunder Frank<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><sup>4<\/sup><\/a>, Vania Bambirra, Theotonio dos Santos, y, muy especialmente, Ruy Mauro Marini. El objetivo de este grupo de pensadores fue tratar de dar cuenta de la especificidad de las econom\u00edas latinoamericanas desde una perspectiva cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica. En este sentido, se despegaron de aquellos marxistas que ejerc\u00edan una suerte de \u00abaplicacionismo\u00bb de la teor\u00eda marxiana y, al contrario, propusieron una visi\u00f3n que no fuera \u00abni calco ni copia\u00bb, sino creaci\u00f3n heroica.<\/p>\n<p>De acuerdo a Jaime Osorio (2016), la TMD es el resultado de una serie de <em>rupturas te\u00f3ricas<\/em> operadas en torno a diversas problematizaciones acerca de la cuesti\u00f3n del subdesarrollo y, fundamentalmente, del car\u00e1cter dependiente del capitalismo perif\u00e9rico. En efecto, la noci\u00f3n de dependencia constituye, en ese per\u00edodo, una suerte de <em>marco maestro<\/em> que instala un campo de problem\u00e1ticas en com\u00fan, (Svampa, 2016). Inicialmente, tuvo lugar una <em>primera ruptura te\u00f3rica<\/em> encabezada por la CEPAL, con respecto a las concepciones cl\u00e1sicas del comercio internacional basadas en la noci\u00f3n ricardiana de las ventajas comparativas y su recetario tradicional tendiente a la especializaci\u00f3n productiva en bienes primarios. En esta pol\u00e9mica, fueron decisivos los aportes del llamado estructuralismo latinoamericano en torno a la idea de una econom\u00eda internacional conformada por centros y periferias, en la cual act\u00faan mecanismos y esquemas que tienden a reproducir las asimetr\u00edas: es central aqu\u00ed la noci\u00f3n del <em>deterioro de los t\u00e9rminos de intercambio<\/em>, luego volveremos sobre ella. En este per\u00edodo, y con diagn\u00f3stico en mano, la CEPAL va a apuntalar en t\u00e9rminos te\u00f3ricos los incipientes procesos de industrializaci\u00f3n por sustituci\u00f3n de importaciones emergentes en algunos pa\u00edses de la regi\u00f3n, como v\u00eda para resolver el atraso y la dependencia. A poco caminar y de cara al fracaso de la industrializaci\u00f3n como proyecto para hacer frente al subdesarrollo, se le imputar\u00eda \u2013correctamente\u2013 a la CEPAL, el haber ca\u00eddo en una visi\u00f3n \u00abexogenista\u00bb, es decir, una perspectiva que ubica las limitaciones al desarrollo prioritariamente en el plano externo y no tiende a problematizar los procesos internos de las sociedades latinoamericanas. Es claro en este punto, como menciona Osorio (2016), que las burgues\u00edas vern\u00e1culas permanecieran indemnes en el esquema te\u00f3rico cepalino. La <em>segunda ruptura te\u00f3rica<\/em> sobreviene con la publicaci\u00f3n en 1969 del libro <em>Dependencia y desarrollo en Am\u00e9rica Latina, <\/em>escrito en co-autor\u00eda por Fernando Cardoso y Enzo Faletto, (aunque luego se abri\u00f3 una pol\u00e9mica en torno a esto). Este texto fue un parteaguas en la visi\u00f3n que se ten\u00eda hasta el momento acerca del subdesarrollo, dando lugar a una surte de \u00abgiro copernicano\u00bb, en el cual la dependencia no se reducir\u00e1 solo a factores de tipo externos, sino que, comenzar\u00e1 a problematizarse el rol que juega la estructura interna de las sociedades latinoamericanas en la llamada \u00absituaci\u00f3n de dependencia\u00bb. Si bien las aportaciones de Cardoso y Faletto fueron fundamentales a la hora de repensar la dependencia luego de la debacle cepalina, algunos autores coinciden que su trabajo no logr\u00f3 desprenderse del todo de cierto weberianismo presente en su obra<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><sup>5<\/sup><\/a>. Es en este sentido, que hay quienes plantean que es falso que Cardoso se haya desecho de sus libros al llegar al Palacio de Planalto, o una disociaci\u00f3n radical entre lo que primero escribi\u00f3 y lo que luego realiz\u00f3; hubo continuidad de pensamiento.<\/p>\n<p>Finalmente, la <em>tercera ruptura te\u00f3rica, <\/em>aquella con la cual emerge la TMD, si bien reconoce antecedentes importantes en las obras de Sergio Bag\u00fa, Luis Vitale, Rodolfo Stavenhagen, etc., (textos que negaban el car\u00e1cter feudal de Am\u00e9rica Latina y ya deslizaban la idea de un capitalismo de tipo <em>sui generis<\/em>) no se va a producir hasta la publicaci\u00f3n de <em>Dial\u00e9ctica de la Dependencia<\/em>, libro escrito por Ruy Mauro Marini<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><sup>6<\/sup><\/a>. Este texto sentar\u00e1 las bases de una interpretaci\u00f3n materialista del fen\u00f3meno de la dependencia, sus fundamentos comenzar\u00edan a ser analizados a la luz de aquellas leyes y tendencias que explican la conformaci\u00f3n de una modalidad de acumulaci\u00f3n de capital particular en Am\u00e9rica Latina. El desarrollo desigual y combinado va a da lugar a la constituci\u00f3n de un capitalismo <em>sui generis<\/em>: el latinoamericano. \u00a0Marini va aportar dos categor\u00edas esenciales a la hora de comprender las particularidades del capitalismo latinoamericano: el <em>intercambio desigual<\/em> y <em>la superexplotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo<\/em>. En primer lugar, hay que se\u00f1alar que, para Marini, la forma hist\u00f3rica de inserci\u00f3n subordinada de Am\u00e9rica Latina en la divisi\u00f3n internacional del trabajo forjada en el siglo XIX, se da bajo la figura de proveedores de materias primas a los centros de la econom\u00eda capitalista (espec\u00edficamente, Inglaterra), con el objetivo de apuntalar en estas formaciones sociales un cambio del eje de acumulaci\u00f3n: de la producci\u00f3n de formas de plusval\u00eda absoluta a relativa. Este esquema, \u00abdeterminara el curso del desarrollo ulterior de la regi\u00f3n\u00bb (Marini, 1991, p.8).\u00a0 En este sentido, se va a ir consolidando en nuestra regi\u00f3n una matriz dependiente caracterizada por una relaci\u00f3n de subordinaci\u00f3n entre pa\u00edses formalmente independientes. Retomando a Marx, pero ancl\u00e1ndolo a la realidad latinoamericana, Marini va a se\u00f1alar que existe una contradicci\u00f3n crucial para la acumulaci\u00f3n capitalista, y es que, a medida que se elevan los niveles de productividad como resultado de una mayor composici\u00f3n t\u00e9cnica y org\u00e1nica del capital, vinculada a la necesidad de obtenci\u00f3n de plusval\u00edas extraordinarias, la tasa de ganancia tiende a decrecer<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><sup>7<\/sup><\/a>. Asimismo, existen fuerzas contrarrestantes que operan en sentido contrario a la LTDTG, y que le permiten al capital entorpecer o detener \u2013al menos por un tiempo\u2013 la ca\u00edda. L\u00e9ase bien: contrarrestan, entorpecen, anulan, pero solo de manera <em>moment\u00e1nea <\/em>la ca\u00edda, de ninguna forma la detienen indefinidamente. \u00a0Uno de estos mecanismos Marx lo sit\u00faa en el Comercio Exterior, \u00abCuando el comercio exterior abarata los elementos del capital constante o los medios de subsistencia de primera necesidad en que se invierte el capital variable, contribuye a hacer que aumente la cuota de ganancia, al elevar la cuota de plusval\u00eda y reducir el valor del capital constante\u00bb, (Marx, 1959, p.236). Mediante el creciente env\u00edo de materias primas \u2013extractivismo mediante\u2013 el capitalismo latinoamericano contribuye a ralentizar la ca\u00edda de la tasa de ganancia en las econom\u00edas centrales. Sin embargo, se\u00f1ala Marini, este es solo un aspecto del problema. En este punto, va a analizar la noci\u00f3n cepalina del deterioro de los t\u00e9rminos de intercambio bajo la lupa marxiana, es decir, a trav\u00e9s de la ley del valor. La CEPAL, planteaba que los precios de los bienes exportados por la periferia (bienes primarios), tend\u00edan a descender relativamente, frente a la elevaci\u00f3n, tambi\u00e9n relativa, de los precios de los bienes exportados por el centro, (bienes industriales). Esta idea, correcta en el plano de las <em>apariencias<\/em>, encierra un conjunto de problemas al no dar con la <em>esencia<\/em> del fen\u00f3meno. En efecto, Ocampo y Parra (2003), luego de un examen detallado de la evoluci\u00f3n de los t\u00e9rminos de intercambio entre productos b\u00e1sicos y manufacturas en los a\u00f1os 1900 a 2000, concluyen que para finales del siglo XX las materias primas hab\u00edan perdido entre el 50% y el 60% del valor relativo que ten\u00edan frente a las manufacturas hasta la d\u00e9cada de 1920. Es decir, si bien en apariencia, la constataci\u00f3n de la desvalorizaci\u00f3n relativa de los precios de bienes primarios es correcta, es necesario avanzar en la comprensi\u00f3n de aquellas determinaciones profundas que explican estas asimetr\u00edas en el comercio internacional de mercanc\u00edas. En la pr\u00e1ctica del intercambio mercantil, se observa la existencia de diversos mecanismos que permiten procesos de transferencia de valor. De acuerdo a Marini, hay que distinguir aquellos que operan en el interior de una misma esfera de producci\u00f3n (intrasectorial), de los que operan en el marco de distintas esferas o ramas de la producci\u00f3n, (intersectorial). No es el prop\u00f3sito de este escrito profundizar en el an\u00e1lisis de cada uno de estos mecanismos, nos bastar\u00e1 con se\u00f1alar de modo general algunos aspectos centrales para nuestro objetivo.<\/p>\n<p>En condiciones de intercambio mercantil signadas por diferencias de productividad entre formaciones sociales, como resultado \u2013a su vez\u2013 de distintos niveles de composici\u00f3n t\u00e9cnica y org\u00e1nica del capital, se operan transferencias de valor v\u00eda precios. Como bien se\u00f1ala Marx, \u00abLos capitales invertidos en el comercio exterior pueden arrojar una cuota de ganancia m\u00e1s alta\u2026al competir con mercanc\u00edas que otros pa\u00edses fabrican con menor facilidad, lo que permite al pa\u00eds m\u00e1s adelantado vender sus mercanc\u00edas por encima de su valor, (Marx, 1959, p.237). As\u00ed el pa\u00eds m\u00e1s atrasado pueda comprar mercanc\u00edas m\u00e1s baratas de lo que puede producirlas, Marx se\u00f1ala que puede ocurrir, que este pa\u00eds est\u00e9 entregando m\u00e1s trabajo del que recibe<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><sup>8<\/sup><\/a>. Aunque el objetivo de lograr una mayor productividad consiste en reducir los valores unitarios de las mercanc\u00edas, \u00e9stas son vendidas en el mercado mundial por encima de su valor, esta venta por encima del valor individual de mercanc\u00eda, tiene como corolario la exacci\u00f3n de parte del valor producido en las econom\u00edas dependientes. \u00abEl pa\u00eds favorecido obtiene en el intercambio una cantidad mayor de trabajo que la que entrega, aunque la diferencia, el super\u00e1vit, se lo embolse una determinada clase, como ocurre con el intercambio entre capital y trabajo en general, (Marx, 1959, p.238)\u00bb. Se reproduce una dial\u00e9ctica de <em>producci\u00f3n\/apropiaci\u00f3n <\/em>de valor en la cual las econom\u00edas dependientes no llegan a apropiarse de todo el excedente que generan, fortaleciendo las din\u00e1micas de acumulaci\u00f3n de las econom\u00edas centrales. \u00a0De este modo, se torna comprensible que para los capitales de las econom\u00edas m\u00e1s avanzadas sea menester redoblar la expoliaci\u00f3n de la periferia con el objetivo de ralentizar la ca\u00edda tendencial de la tasa de ganancia en sus formaciones sociales. Diremos, al pasar, que existen otros mecanismos de transferencia de valor entre econom\u00edas centrales y dependientes, tales como: la repatriaci\u00f3n de ganancias por inversiones extranjeras directas (IED)<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><sup>9<\/sup><\/a>, la pesadilla del endeudamiento externo como mecanismo neocolonial de dominaci\u00f3n financiera<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><sup>10<\/sup><\/a>, etc.<\/p>\n<p>Finalmente, Marini plantea que esta p\u00e9rdida progresiva y sistem\u00e1tica de valor que sufren los capitales de las econom\u00edas dependientes, obliga a las burgues\u00edas regionales a hacerse de mecanismos tendientes a compensar la sangr\u00eda de riqueza social que emana de la periferia al centro. De esta manera, los capitales vern\u00e1culos, en la necesidad de incrementar la masa de valor producida, redoblan la explotaci\u00f3n sobre la fuerza de trabajo local, dando lugar a lo que Marini llam\u00f3, la <em>superexplotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo<\/em><sup><a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">11<\/a><\/sup>. Siguiendo esta l\u00ednea de an\u00e1lisis, nos resulta sumamente sugerente la noci\u00f3n de <em>superexplotaci\u00f3n de la naturaleza<\/em> propuesta por F\u00e9liz &amp; Haro (2018), para dar cuenta de c\u00f3mo la superexplotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo es complementaria y solidaria, en estas latitudes, a la <em>superexplotaci\u00f3n de la naturaleza<\/em><sup><a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">12<\/a><\/sup>. As\u00ed, buscamos entender al extractivismo como parte central de un mecanismo de compensaci\u00f3n que, por un lado, mitiga los efectos de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en los pa\u00edses centrales, mientras que, por el otro, a nivel local contrabalancea las p\u00e9rdidas de valor que sufren las burgues\u00edas de las llamadas econom\u00edas dependientes. De esta forma, tanto el imperialismo como las llamadas burgues\u00edas nacionales se hayan coaligadas en la superexplotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo y la naturaleza.<\/p>\n<p><strong>En busca del im\u00e1n perdido<\/strong><\/p>\n<p>Luego de todo lo se\u00f1alado hasta el momento, creemos que estamos en condiciones de aproximarnos a la cr\u00edtica de ciertas concepciones que plantean una \u00absalida\u00bb a la dependencia y el extractivismo, dentro de los estrechos m\u00e1rgenes de las relaciones sociales de producci\u00f3n capitalistas. \u00a0Nos proponemos debatir con aquellos intelectuales que han logrado abrir una veta interesante en los debates en torno a la cuesti\u00f3n ambiental logrando, incluso, irradiar al complejo campo de acci\u00f3n de diversas Asambleas por el Agua y por la Vida de distintos puntos del pa\u00eds: estamos hablando de Maristella Svampa y Enrique Viale. Sus aportaciones vinculadas al desenmascaramiento de la pol\u00edtica neoextractivista de los gobiernos progresistas, y sus consecuencias ambientales, les han valido, sobre todo a Svampa, fuertes cr\u00edticas e impugnaciones por parte de las usinas de la intelectualidad progresista, que no ve con buenos ojos a quienes realizan cuestionamientos por izquierda a sus gobiernos. Empero, y a partir de todo lo expuesto hasta el momento, creemos que la falta de una caracterizaci\u00f3n cient\u00edfica en el an\u00e1lisis de los mecanismos y procedimientos sobre los cuales descansa la acumulaci\u00f3n de capital y, sus consabidas contradicciones, los ha conducido al dise\u00f1o de \u00abbr\u00fajulas desimantadas\u00bb que nos proponen falsas soluciones al problema del saqueo de nuestros bienes naturales y sus efectos ambientales. La comprensi\u00f3n del extractivismo como parte central de un mecanismo de compensaci\u00f3n que, por un lado, mitiga los efectos de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en los pa\u00edses centrales, mientras que, por el otro, a nivel local contrabalancea las p\u00e9rdidas de valor que sufren las burgues\u00edas de las llamadas econom\u00edas dependientes, es fundamental a la hora de realizar un diagn\u00f3stico y una caracterizaci\u00f3n adecuadas de cuales son las tareas a definir y realizar para la liquidaci\u00f3n de la expoliaci\u00f3n y el saqueo de nuestros bienes naturales comunes. Decir que, \u00aben el actual contexto, el extractivismo debe ser entendido como un patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n basado en la sobreexplotaci\u00f3n de recursos naturales \u2013en gran parte no renovables\u2013, y en la expansi\u00f3n de las fronteras hacia territorios antes considerados como \u00abimproductivos\u00bb, (Svampa &amp; Viale, 2014, p.16); es importante, pero no alcanza. Debemos situar el fen\u00f3meno del extractivismo en sus justas coordenadas: el capitalismo dependiente.<\/p>\n<p>En su \u00faltimo libro (Svampa y Viale, 2020), en el cual ensayan salidas al problema del colapso ambiental y el extractivismo, los autores se\u00f1alan,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Con todo lo horroroso que trajo, la crisis<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><sup>13<\/sup><\/a> abri\u00f3 un portal desde el cual se torno posible aquello que hace poco tiempo se consideraba inviable, activ\u00f3 el \u00abprincipio esperanza\u00bb en clave mayor. En esta l\u00ednea comenzaron a circular diferentes propuestas globales y nacionales, que en el Sur adoptaron el nombre de Pactos Ecosociales y Econ\u00f3micos y el en Norte, Green New Deal. (p. 264)<\/p>\n<p>La referencia al Green New Deal no es azarosa, claramente entronca, como bien explican los autores, con el conjunto de pol\u00edticas llevadas adelante en los Estados Unidos en la d\u00e9cada del 30 por el entonces presidente Franklin D. Roosevelt. Aqu\u00ed emerge una primera cuesti\u00f3n soslayada en el escrito, y es que el llamado New Deal constituy\u00f3 la respuesta del capital norteamericano a la enorme crisis econ\u00f3mica que tuvo su ep\u00edtome en el famoso Crack del 29, la peor debacle de la historia de Wall Street, y, que, arrastr\u00f3 al conjunto de la econom\u00eda mundial a la recesi\u00f3n generalizada. Pero, sobre todo, y, en este escenario dram\u00e1tico de elevada inestabilidad y fuerte volatilidad, se trat\u00f3 de una reacci\u00f3n articulada de las clases dominantes frente al avance de una perspectiva comunista en la clase obrera norteamericana. El New Deal que impuso un nuevo rol al Estado con el objetivo de socorrer de la bancarrota a los grandes monopolios, pronto tuvo que lidiar con un ciclo ascendente de lucha de clases, cuyos hitos decisivos fueron las grandes huelgas de 1934, (Bosch, 2009). En este escenario de <em>defensiva <\/em>del capital, probablemente, el \u00fanico momento en la historia del capitalismo en el cual \u00e9ste se hallo a la defensiva y debi\u00f3 ensayar formas refinadas de regulaci\u00f3n de la conflictividad social frente al avance del marxismo, es que se otorgaron ciertas concesiones a la clase obrera. Siguiendo esta l\u00ednea de an\u00e1lisis y, anclado en la realidad social argentina, el programa de reformas para la \u00absalida\u00bb del extractivismo y el inminente colapso ecol\u00f3gico, tomar\u00eda la forma \u2013para los autores\u2013 de una suerte de \u00abperonismo verde\u00bb, (Svampa &amp; Viale, 2020). Nuevamente se soslaya aqu\u00ed \u2013al igual que con el New Deal\u2013 la significaci\u00f3n hist\u00f3rica del fen\u00f3meno social, es decir, su lugar a la luz de las relaciones de fuerza entre clases y fracciones de clases. Daniel James (2010), reconocido peron\u00f3logo, supo caracterizar al peronismo como un <em>experimento social de desmovilizaci\u00f3n pasiva<\/em><sup><a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">14<\/a><\/sup>, poniendo de relieve uno de sus elementos constitutivos: la contenci\u00f3n, canalizaci\u00f3n y domesticaci\u00f3n de la movilizaci\u00f3n obrera, ejerciendo un macartismo de hecho que se va a ver visto exacerbado en la pol\u00edtica represiva del \u00faltimo gobierno de Per\u00f3n, incluso durante el cual, la otrora \u00abjuventud maravillosa\u00bb de las formaciones especiales va a pasar a convertirse en los \u00abinfiltrados marxistas\u00bb en el movimiento<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><sup>15<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por otra parte, y, junto al paquete program\u00e1tico<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><sup>16<\/sup><\/a> que esgrimen los autores para salir del (mal)desarrollo, se vislumbra el surgimiento de un nuevo sujeto.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Durante mucho tiempo, en Occidente, la historia de las luchas y formas de resistencia colectivas estuvieron asociadas a las estructuras organizativas de la clase obrera, entendida como actor privilegiado del cambio hist\u00f3rico\u2026sin embargo, a partir de 1960, la multiplicaci\u00f3n de las esferas de conflicto, los cambios en las clases populares y la consiguiente p\u00e9rdida de centralidad del conflicto industrial pusieron de manifiesto la necesidad de ampliar las definiciones y las categor\u00edas anal\u00edticas. (Svampa &amp; Viale, 2020, p. 33)<\/p>\n<p>Sigue,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En este marco, fueron comprendidos los nacientes movimientos ecologistas o ambientales, que junto con los movimientos feministas, pacifistas y estudiantiles, ilustraban la emergencia de nuevas coordenadas culturales y pol\u00edticas. Estos movimientos aparec\u00edan como portadores de nuevas pr\u00e1cticas orientadas al desarrollo de formas organizativas m\u00e1s flexibles y democr\u00e1ticas, que cuestionaban los estilos de construcci\u00f3n pol\u00edtica de la socialdemocracia (y sus poderosos sindicatos), como asimismo aquellos procedentes del modelo leninista (el centralismo democr\u00e1tico), asociados a los partidos de izquierda. (Svampa &amp; Viale, 2020, p. 34)<\/p>\n<p>Vemos como, sobre un fondo con contornos autonomistas se sobreimprime la caracterizaci\u00f3n del nuevo sujeto del ecologismo reformista. De un plumazo desaparece de la escena pol\u00edtica y social la clase trabajadora y la distinci\u00f3n entre explotadores y explotados. Creemos que, esta operaci\u00f3n de <em>descentramiento<\/em> de la clase obrera, unida a la cr\u00edtica de sus formas organizativas tradicionales (especialmente, la que corresponde a los partidos de izquierda), es claramente deudora del pensamiento de Toni Negri<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><sup>17<\/sup><\/a>, en el cual se ensaya el pasaje de la clase trabajadora a categor\u00edas m\u00e1s laxas y ambiguas, como la de <em>multitud,<\/em> de matriz policlasista. Se trata de un cap\u00edtulo m\u00e1s en la larga historia de los intentos de las metaf\u00edsicas-post, de fragmentar y dispersar el universo del pensamiento pol\u00edtico y la acci\u00f3n social, dando lugar a un racimo de l\u00f3gicas pol\u00edticas dis\u00edmiles con lenguajes rec\u00edprocamente intraducibles, cuyo corolario radica en la imposibilidad de articular una ofensiva de conjunto que barra con las relaciones de explotaci\u00f3n actuales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Una de las razones m\u00e1s poderosas que nos motiv\u00f3 a escribir este libro fue la irrupci\u00f3n de la juventud, que recientemente se sum\u00f3 a la lucha socioambiental\u2026en nuestro pa\u00eds, cuatro j\u00f3venes egresados de ORT, una reconocida escuela de la Ciudad de Buenos Aires, fundaron el colectivo J\u00f3venes por el Clima Argentina, en tanto otras iniciativas locales se sumaron a Fridays for Future y sus rondas de los viernes frente al Congreso Nacional. (Svampa &amp; Viale, 2020, p. 14)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">As\u00ed, la irrupci\u00f3n de los j\u00f3venes en la lucha ecol\u00f3gica y clim\u00e1tica gener\u00f3 en nosotros una gran esperanza, no solo por la potencia de su reclamo sino tambi\u00e9n porque renueva y oxigena al movimiento ecologista. Por eso, desde fines de 2019, decidimos entablar un di\u00e1logo intergeneracional en el que participan buena parte de las organizaciones mencionadas. (Svampa &amp; Viale, 2020, p. 15)<\/p>\n<p>Sin embargo, los devenires de esta \u00abjuventud maravillosa\u00bb retratada por Svampa &amp; Viale, est\u00e1n siendo sacudidos por los vientos huracanados de la ambig\u00fcedad y, muchas veces, el oportunismo pol\u00edtico. La agenda de sus principales dirigentes (que los hay, a pesar de la apelaci\u00f3n a modalidades de construcci\u00f3n de organizaci\u00f3n m\u00e1s laxas y \u00abhorizontales\u00bb), oscila entre poder conjugar, por un lado, el apoyo expl\u00edcito a los gobiernos progresistas en la regi\u00f3n<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><sup>18<\/sup><\/a> ,<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>19<\/sup><\/a>, y sus proyectos ampliamente vinculados a una l\u00f3gica neoextractivista, y, por el otro, tratar \u2013en ese marco\u2013 de incorporar, mediante la t\u00e1ctica del <em>lobby parlamentario<\/em>, peque\u00f1as reformas de corte ambiental. \u00a0Es as\u00ed, que la cr\u00edtica al extractivismo se inscribe, para estas organizaciones, en un espacio de geometr\u00eda variable. Las expectativas depositadas en estas organizaciones y, el posterior derrotero de las mismas, es sintom\u00e1tico de las confusas aguas en las que naufraga la teor\u00eda de Svampa y Viale.<\/p>\n<p><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p>Los principios que rigen la acumulaci\u00f3n de capital a escala global exigen que cada capitalista, en la pugna por ingerir porciones cada vez mayores de trabajo no retribuido, eleve la composici\u00f3n org\u00e1nica de su capital para as\u00ed poder obtener mayores niveles de productividad del trabajo. Es en este proceso que, de cara al aumento relativo de la proporci\u00f3n de capital constante en relaci\u00f3n al capital variable, se produce la ca\u00edda tendencial de la tasa de ganancia, causa fundamental de las crisis capitalistas. Sin embargo, lejos de derivar de esta tendencia una lectura catastrofista que augure la bancarrota del capital, entendemos a las crisis como el bot\u00f3n de reinicio de la acumulaci\u00f3n, momento en el cual la misma debe ser relanzada sobre nuevas bases. En este punto, de <em>reset<\/em> de la acumulaci\u00f3n de capital, Marx plantea que es central la elevaci\u00f3n de la explotaci\u00f3n del trabajo. Creemos, adem\u00e1s, que, para evitar, al menos moment\u00e1neamente, la ca\u00edda de la tasa de ganancia, es necesaria \u2013y solidaria a la explotaci\u00f3n del trabajo\u2013 la explotaci\u00f3n de la naturaleza, que en nuestras latitudes \u2013dependencia mediante\u2013 toma la forma de superexplotaci\u00f3n de los bienes naturales comunes o extractivismo redoblado. De esta manera y, siguiendo a Marini (1991), entendemos que la liquidaci\u00f3n de aquellos mecanismos y procedimientos inherentes a la acumulaci\u00f3n de capital, supone \u2013necesariamente\u2013, la supresi\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n que los encuadra. Esta perspectiva, que podr\u00eda tildarse de obsoleta y anacr\u00f3nica, ya que, como algunos pensadores dicen, es m\u00e1s f\u00e1cil imaginarse el fin del mundo que el fin del capitalismo, podr\u00eda ser la \u00fanica salida realmente existente a la destrucci\u00f3n de la naturaleza y sus devastadoras consecuencias para el conjunto de la humanidad. En sinton\u00eda, afirma Petruccelli (2022),<\/p>\n<p>Que esto parecer\u00e1 a mucha gente cosa pasada de moda, no hay c\u00f3mo dudarlo. Pero no deber\u00edamos orientarnos en base a las modas. Sobre todo, cuando caemos en la cuenta que los mega-ricos que pagaron una fortuna para hablar con Douglas Rushkoff<a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><sup>20<\/sup><\/a>, le hicieron preguntas del siguiente tenor: \u00ab\u00bfC\u00f3mo conseguir\u00e9 imponer mi autoridad sobre mi guardia de seguridad despu\u00e9s del acontecimiento?\u00bb. Si estos indigentes intelectuales hubieran le\u00eddo a cl\u00e1sicos como Cat\u00f3n o Columela, ya hubieran tenido respuestas suficientes (y se hubieran ahorrado unos mangos). Tanto para lo bueno como para lo malo, las mejores respuestas suelen estar en los cl\u00e1sicos. (p. 4)<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Bosch, V. (Febrero de 2009). Los trotskistas norteamericanos en la era del New Deal. <em>Centro de Estudios, Investiogaciones y Publicaciones. Le\u00f3n Trotsky. n\u00b0 11<\/em>. Obtenido de <a href=\"https:\/\/ceip.org.ar\/Los-trotskistas-norteamericanos-en-la-era-del-New-Deal\">https:\/\/ceip.org.ar\/Los-trotskistas-norteamericanos-en-la-era-del-New-Deal<\/a><\/p>\n<p>F\u00e9liz, M., &amp; Haro, A. C. (2019). Dependencia, valor y naturaleza: Hacia una revitalizaci\u00f3n cr\u00edtica de la teor\u00eda marxista de la dependencia. <em>Revista Sociedad n\u00b038<\/em>, 45-56. Obtenido de <a href=\"https:\/\/publicaciones.sociales.uba.ar\/index.php\/revistasociedad\/article\/viewFile\/3562\/2884\">https:\/\/publicaciones.sociales.uba.ar\/index.php\/revistasociedad\/article\/viewFile\/3562\/2884<\/a><\/p>\n<p>Gruner, E. (2006). <em>Biblioteca Virtual CLACSO.<\/em> Obtenido de <a href=\"https:\/\/biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar\/handle\/CLACSO\/14442\">https:\/\/biblioteca-repositorio.clacso.edu.ar\/handle\/CLACSO\/14442<\/a><\/p>\n<p>James, D. (2010). <em>Resistencia e integraci\u00f3n: El peronismo y la clase trabajadora argentina 1946-1976.<\/em> Buenos Aires: Siglo XXI editores.<\/p>\n<p>Katz, C. (05 de Agosto de 2009). <em>Herramienta. Revista de debate y cr\u00edtica marxista.<\/em> Obtenido de <a href=\"https:\/\/herramienta.com.ar\/una-interpretacion-contemporanea-de-la-ley-de-la-tendencia-decreciente-de-la-tasa-de-ganancia\">https:\/\/herramienta.com.ar\/una-interpretacion-contemporanea-de-la-ley-de-la-tendencia-decreciente-de-la-tasa-de-ganancia<\/a><\/p>\n<p>Kohan, N. (26 de julio de 2007). <em>la haine.org.<\/em> Obtenido de <a href=\"https:\/\/www.lahaine.org\/mundo.php\/desafios_actuales_de_la_teoria_critica_f\">https:\/\/www.lahaine.org\/mundo.php\/desafios_actuales_de_la_teoria_critica_f<\/a><\/p>\n<p>Mandel, E. (1972). <em>El capitalismo tard\u00edo.<\/em> M\u00e9xico: Era.<\/p>\n<p>Marini, R. (1991). <em>Dial\u00e9ctica de la dependencia.<\/em> Mexico: Era.<\/p>\n<p>Marx, C. (1959). <em>El Capital III, critica de la econom\u00eda pol\u00edtica.<\/em> Mexico: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Moral San Martin, J., &amp; Raimond, H. (1986). <em>La acumulacion del capital y sus crisis.<\/em> Madrid: Akal.<\/p>\n<p>Ocampo, J., &amp; Parra, M. (abril de 2003). Los t\u00e9rminos de intercambio de los productos b\u00e1sicos en el siglo XX. <em>Revista de la Cepal<\/em>, p\u00e1gs. 7-35.<\/p>\n<p>Osorio, J. (2016). <em>Teor\u00eda marxista de la dependencia: Historia, fundamentos, debates y contribuciones.<\/em> Los Polvorines: Ediciones UNGS.<\/p>\n<p>Petruccelli, A. (27 de Noviembre de 2022). <em>Kalewche.<\/em> Obtenido de <a href=\"https:\/\/kalewche.com\/que-hacer-ante-la-crisis-climatica-y-energetica\/\">https:\/\/kalewche.com\/que-hacer-ante-la-crisis-climatica-y-energetica\/<\/a><\/p>\n<p>Roberts, M. (01 de agosto de 2021). <em>sinpermiso.<\/em> Obtenido de <a href=\"https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/la-tasa-y-la-masa-de-beneficio\">https:\/\/www.sinpermiso.info\/textos\/la-tasa-y-la-masa-de-beneficio<\/a><\/p>\n<p>Shaikh, A. (1990). <em>Valor, acumulaci\u00f3n y crisis: Ensayos de econom\u00eda pol\u00edtica.<\/em> Bogot\u00e1: Tercer Mundo Editores.<\/p>\n<p>Shakespeare, W. (1606). <em>Macbeth.<\/em> Escocia : Penguin Cl\u00e1sicos.<\/p>\n<p>Svampa, M. (2016). <em>Debates Latinoamericanos: Indianismo, desarrollo, dependencia y populismo.<\/em> Buenos Aires: Edhasa.<\/p>\n<p>Svampa, M., &amp; Viale, E. (2014). <em>Maldesarrollo: La Argentina del extractivismo y el despojo.<\/em> Buenos Aires: Katz editores.<\/p>\n<p>Svampa, M., &amp; Viale, E. (2020). <em>El colapso ecol\u00f3gico ya lleg\u00f3.<\/em> Buenos Aires: Siglo XXI editores argentina.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><sup>1<\/sup><\/a> Elaborado por Santiago D\u00edaz, docente de la Universidad Nacional del Comahue, Argentina.<\/p>\n<p><sup><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">2<\/a><\/sup> N\u00e9stor Kohan (2007) llama metaf\u00edsicas \u00abpost\u00bb al posmodernismo, posestructuralismo y posmarxismo; se\u00f1alando, que, aunque todas estas corrientes poseen una aparente vocaci\u00f3n antimetaf\u00edsica, todas le otorgan rango ontol\u00f3gico \u00aba lo que no es mas que un momento hist\u00f3ricamente determinado del capitalismo: aquel donde se borran muchas solidaridades y barreras nacionales y se disuelven identidades sociales, consolidadas durante las etapas previas del capital. De este modo le atribuyen rango falsamente universal a una realidad social \u2014 por ejemplo, la proliferaci\u00f3n de discursos pol\u00edticos fragmentados y aislados, la dispersi\u00f3n de los movimientos sociales, la esquizofrenia de las antiguas subjetividades, etc.\u2014 que es bien particular y caracter\u00edstica de esta etapa de la expansi\u00f3n del desarrollo capitalista\u00bb. (p.4)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><sup>3<\/sup><\/a> \u00abPor consiguiente, en este respecto la compensaci\u00f3n del menor n\u00famero de obreros por el aumento del grado de explotaci\u00f3n del trabajo tropieza con ciertos l\u00edmites insuperables, puede, por tanto, entorpecer la baja de la tasa de ganancia, <em>pero no <\/em>anularla (Marx, 1959, p. 246). Dos obreros trabajando doce horas diarias, a\u00fan suponiendo que no exista trabajo necesario, no pueden suministrar la misma masa de plusval\u00eda que 24 trabajando dos horas diarias cada uno.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><sup>4<\/sup><\/a> No obviamos la pol\u00e9mica que existe en torno a este autor y su incorporaci\u00f3n a la TMD, sin embargo, creemos que, sin haber podido desarrollar an\u00e1lisis del tenor y la precisi\u00f3n te\u00f3rica que caracterizaron al resto de los miembros de la TMD, s\u00ed supo sentar las bases de una interpretaci\u00f3n radical del fen\u00f3meno de la dependencia.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><sup>5<\/sup><\/a> V\u00e9ase, Carcanholo, M. (2017). <em>Dependencia, superexplotaci\u00f3n del trabajo y crisis. <\/em>Madrid: MAIA Ediciones.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><sup>6<\/sup><\/a> Editado por Era, M\u00e9xico, en 1973.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><sup>7<\/sup><\/a> Este fen\u00f3meno inmanente a la acumulaci\u00f3n de capital, fue ampliamente abordado en la primera parte de este art\u00edculo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><sup>8<\/sup><\/a> Al analizar la transici\u00f3n al capitalismo de pa\u00edses como Jap\u00f3n y Rusia, Mandel (1979), se\u00f1ala, \u00abEl intercambio de mercanc\u00edas producidas en condiciones de una productividad del trabajo m\u00e1s alta por mercanc\u00edas producidas en condiciones de productividad del trabajo m\u00e1s baja era un intercambio desigual; era un intercambio de menos por m\u00e1s trabajo, que inevitablemente condujo a una <em>erosi\u00f3n<\/em>, un flujo de valor y capital de estos pa\u00edses hacia los pa\u00edses de Europa occidental\u00bb, (p. 54).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><sup>9<\/sup><\/a> \u00abEn 2014 las entradas de Inversi\u00f3n Extranjera Directa (IED) en Am\u00e9rica Latina y el Caribe alcanz\u00f3 los 158.803 millones de d\u00f3lares. Los beneficios obtenidos por las empresas transnacionales solo en ese a\u00f1o en la regi\u00f3n alcanzaron los 103.877, millones de d\u00f3lares\u2026Estas empresas suelen reinvertir alrededor del 50% de sus beneficios, por lo que extraen de la regi\u00f3n el otro 50%\u00bb, (Osorio, 2016, p.308).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><sup>10<\/sup><\/a> \u00abAl aumentar las exportaciones, y sobre todo a partir del momento en que el comercio exterior comienza a arrojar saldos positivos, el papel de la deuda externa pasa a ser el de transferir hacia la metr\u00f3poli parte del excedente obtenido en Am\u00e9rica Latina. El caso de Brasil es revelador: a partir de la d\u00e9cada de 1860, cuando los saldos de la balanza comercial se vuelven cada vez m\u00e1s importantes, el servicio de la deuda externa aumenta: del 50% que representaba sobre ese saldo en los sesentas, se eleva al 99% en la d\u00e9cada siguiente\u00bb, en Nelson Werneck Sodr\u00e9, <em>Forma\u00e7\u00e3o hist\u00f3rica do Brasil<\/em>. Ed. Brasiliense, S\u00e1o Paulo, 1964, p.34, citado por Marini, <em>Dial\u00e9ctica de la Dependencia, op. cit., <\/em>p. 7.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><sup>11<\/sup><\/a> Este mecanismo de exacci\u00f3n de plusvalor implica en los hechos la venta de la fuerza de trabajo <em>por debajo <\/em>de su valor.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><sup>12<\/sup><\/a> Sin embargo, creemos que se trata de un concepto a\u00fan en desarrollo, todav\u00eda hace falta el despliegue de un proceso de profundizaci\u00f3n te\u00f3rico-conceptual para establecer tanto sus alcances como sus limitaciones.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><sup>13<\/sup><\/a> Se est\u00e1 haciendo referencia a la \u00faltima pandemia mundial causada por el virus SARS-CoV-2.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><sup>14<\/sup><\/a> \u00abConsiderado bajo esta luz el peronismo fue en cierto sentido, para los trabajadores, un experimento social de desmovilizaci\u00f3n pasiva. En su ret\u00f3rica oficial puso cada vez m\u00e1s de relieve la movilizaci\u00f3n controlada y limitada de los trabajadores bajo la tutela del Estado. El propio Per\u00f3n se refiri\u00f3 con frecuencia a su preocupaci\u00f3n por los peligros de las \u00abmasas desorganizadas\u00bb, y en la situaci\u00f3n peronista ideal los sindicatos deb\u00edan actuar en gran medida como instrumentos del Estado para movilizar y controlar a los trabajadores. Este aspecto cooptativo del experimento peronista se reflejo en la consigna fundamental dirigida por el Estado a los trabajadores en la \u00e9poca de Per\u00f3n para exhortarlos a conducirse pac\u00edficamente: <em>De casa al trabajo, y del trabajo a casa<\/em>\u00bb<em>, <\/em>(Daniel James, 2010, p. 51).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><sup>15<\/sup><\/a> V\u00e9ase el excelente trabajo de Marina Franco, \u00ab<em>La depuraci\u00f3n interna del peronismo como parte del proceso de construcci\u00f3n del terror de Estado en la Argentina en la d\u00e9cada del 70<\/em>\u00bb, A Contracorriente: Revista de Historia Social y Literatura en Am\u00e9rica Latina,\u00a0ISSN-e\u00a01548-7083,\u00a0Vol. 8, N.\u00ba. 3, 2011,\u00a0p\u00e1gs.\u00a023-54.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><sup>16<\/sup><\/a> \u00c9ste contar\u00eda con 5 (cinco) puntos fundamentales:\u00a0 ingreso universal, reforma tributaria progresiva, suspensi\u00f3n del pago y auditor\u00eda de la deuda externa, paradigma del cuidado y la transici\u00f3n a un paradigma energ\u00e9tico renovable. De todos estos ejes, que deber\u00edan ser puestos en discusi\u00f3n uno por uno, aquel que tiene que ver con la suspensi\u00f3n y auditor\u00eda de la deuda externa, nos parece lo m\u00e1s interesante del planteo program\u00e1tico de los autores; empero, creemos que se queda a medio caminar, es decir, si la suspensi\u00f3n del pago de la deuda externa -en tanto mecanismo neocolonial de dominaci\u00f3n financiera- no va\u00a0 acompa\u00f1ada de medidas de fondo tales como la estatizaci\u00f3n de la banca y la nacionalizaci\u00f3n del comercio exterior, no hay forma de frenar la enorme sangr\u00eda de divisas que sobrevendr\u00eda al poco tiempo. En suma, se trata de un paquete de medidas interesantes, pero, en esencia, reformista; incapaz de barrer los lastres de la dependencia y el extractivismo.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><sup>17<\/sup><\/a> V\u00e9ase, Negri, A. &amp; Hardt, M., (2007). <em>Imperio<\/em>. Ed. PAID\u00d3S.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><sup>18<\/sup><\/a> V\u00e9ase, <a href=\"https:\/\/www.anred.org\/2022\/05\/04\/rechazan-la-mesa-nacional-sobre-mineria-abierta-a-la-comunidad-el-unico-objetivo-es-romper-las-resistencias-territoriales\/\">https:\/\/www.anred.org\/2022\/05\/04\/rechazan-la-mesa-nacional-sobre-mineria-abierta-a-la-comunidad-el-unico-objetivo-es-romper-las-resistencias-territoriales\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><sup>19<\/sup><\/a> V\u00e9ase, <a href=\"https:\/\/agenciapresentes.org\/2022\/02\/03\/como-construir-un-ambientalismo-soberano-y-popular\/\">https:\/\/agenciapresentes.org\/2022\/02\/03\/como-construir-un-ambientalismo-soberano-y-popular\/<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><sup>20<\/sup><\/a> Petruccelli est\u00e1 haciendo referencia a una reuni\u00f3n que se produjo entre los cinco super-millonarios m\u00e1s ricos del mundo y Douglas Rushkoff, experto en cultura tecnol\u00f3gica. Reuni\u00f3n en la cual, las preguntas de los supermillonarios gravitaban en torno a c\u00f3mo actuar luego de lo que ellos denominaban \u00abel acontecimiento\u00bb; el colapso civilizatorio en ciernes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puesto que no hay lecturas inocentes, empecemos por confesar de qu\u00e9 lecturas somos culpables. 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