{"id":14338,"date":"2023-10-03T05:00:01","date_gmt":"2023-10-03T04:00:01","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14338"},"modified":"2023-10-07T02:12:40","modified_gmt":"2023-10-07T01:12:40","slug":"la-odisea-americana-de-engels-y-marx","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14338","title":{"rendered":"La odisea americana de Engels y Marx"},"content":{"rendered":"<p class=\"western\" align=\"center\"><b>I<\/b><sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a><\/sup><\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px; text-align: left;\"><i>En 1851 el <\/i>New York Tribune<i>, bajo el patrocinio y la publicaci\u00f3n de Horace Greeley, emple\u00f3 como corresponsal en Londres a un oscuro periodista llamado Karl Marx. Se nos dice que el corresponsal extranjero Marx, arruinado y con una familia enferma y desnutrida, apel\u00f3 constantemente a Greeley y al director de la publicaci\u00f3n, Charles Dana, para que le aumentaran su munificente salario de 5 d\u00f3lares por art\u00edculo, un salario que \u00e9l y Engels calificaron ingratamente como el \u2018m\u00e1s p\u00e9simo enga\u00f1o peque\u00f1oburgu\u00e9s\u2019. Pero cuando todos sus llamamientos financieros fueron rechazados, Marx busc\u00f3 otros medios de subsistencia y fama, terminando finalmente su relaci\u00f3n con el <\/i>Tribune <i>y dedicando todo su tiempo a la causa que legar\u00eda al mundo las semillas del leninismo, el stalinismo, la revoluci\u00f3n y la Guerra Fr\u00eda. Si este peri\u00f3dico capitalista de Nueva York le hubiera tratado con m\u00e1s amabilidad, si Marx hubiera seguido siendo corresponsal en el extranjero, la historia podr\u00eda haber sido diferente. <\/i>(John F. Kennedy, 1961)<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a><\/sup><\/p>\n<p>Existen pocos episodios m\u00e1s ins\u00f3litos en la historia del periodismo pol\u00edtico moderno que la alianza entre un fil\u00f3sofo alem\u00e1n socialista, exiliado en el Soho londinense, y un autodidacta <i>yankee<\/i>, de cara p\u00e1lida y ojos saltones, fourierista y <i>whig <\/i>de Vermont, llamado Horace Greeley, conocido cari\u00f1osamente por legiones de lectores progresistas en el Norte y el Oeste de los EEUU como \u00abT\u00edo Horace\u00bb.<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\">3<\/a><\/sup> Cuando Greeley fund\u00f3 el <i>Tribune<\/i> ya era un fourierista convencido.<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\">4<\/a><\/sup> En el plazo de un a\u00f1o, junto a Albert Brisbane y los fourieristas neoyorquinos, se pusieron de acuerdo para publicar una versi\u00f3n \u00abamericanizada\u00bb de las ideas de Fourier en el peri\u00f3dico de Greeley. Brisbane pens\u00f3 que eso le dar\u00eda acceso a su potencial p\u00fablico principal: las clases trabajadoras, agr\u00edcolas e industriales, y la <i>visionary class<\/i> de intelectuales y reformistas. Una columna regular, que comenz\u00f3 en la primavera de 1842, se titulaba \u00abAsociaci\u00f3n o Principios de una verdadera organizaci\u00f3n de la sociedad\u00bb. Presentaba, a instancias de Greeley, una versi\u00f3n popular y reducida de Fourier que evitaba \u00ablos t\u00e9rminos cient\u00edficos y t\u00e9cnicos\u00bb y se adaptaba \u00aba la comprensi\u00f3n popular en el mayor grado posible\u00bb. La ma\u00f1ana del s\u00e1bado 25 de octubre de 1851 el diario <i>New York Daily Tribune <\/i>de Greeley, afianzado despu\u00e9s de una d\u00e9cada de existencia como el principal diario <i>whig <\/i>y uno de los de mayor tirada en Occidente, apareci\u00f3 con doce p\u00e1ginas en lugar de las ocho habituales. La ocasi\u00f3n fue demasiado digna de menci\u00f3n para ser pasada por alto sin comentarios por parte del propio peri\u00f3dico. Apareci\u00f3 un editorial especial, seguramente producto de la pluma del joven editor gerente de Greeley, un tal Charles A. Dana, tribuno en\u00e9rgico de bigotes dorados. El texto anunciaba que en esta nueva edici\u00f3n ampliada aparec\u00edan \u00abart\u00edculos de algunos colaboradores extranjeros que son especialmente dignos de atenci\u00f3n\u00bb, en especial \u2013subrayaba Dana\u2013 \u00abuno sobre Alemania por uno de los escritores m\u00e1s claros y vigorosos que ese pa\u00eds ha producido nunca, sin importar cu\u00e1l pueda ser el juicio de los cr\u00edticos sobre sus opiniones p\u00fablicas en el \u00e1mbito de la Filosof\u00eda pol\u00edtica y social\u00bb. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda ser este enigm\u00e1tico escritor alem\u00e1n <i>\u00abclearest and most vigorous\u00bb<\/i>? Pasando algunas p\u00e1ginas el lector llegaba a un art\u00edculo encabezado por el impactante titular <i>\u00abRevolution and Counter-Revolution\u00bb<\/i>, debajo de \u00e9l la firma de un tal Charles Marx. El <i>incipit<\/i> rezaba as\u00ed: \u00abEl primer acto del drama revolucionario desplegado en el continente europeo se ha cerrado\u00bb, y continuaba con tono sombr\u00edo: \u00abLos \u2018poderes que fueron\u2019 antes del hurac\u00e1n de 1848, son de nuevo los \u2018poderes que son\u2019\u00bb. Y subrayaba una definici\u00f3n madura de situaci\u00f3n revolucionaria: \u00aben nuestros d\u00edas todo el mundo sabe que, dondequiera que hay una conmoci\u00f3n revolucionaria, tiene que estar motivada por alguna demanda social que las instituciones caducas impiden satisfacer.\u00bb Y era solo el comienzo. El lector norteamericano pod\u00eda leer, at\u00f3nito, categor\u00edas cr\u00edticas y conceptos nuevos, como \u00abburgues\u00eda\u00bb o \u00abproletariado\u00bb, an\u00e1lisis de la composici\u00f3n de clase del pueblo alem\u00e1n (\u00abbase de toda organizaci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb), concentraci\u00f3n del capital, rol ambivalente de las nuevas y viejas clases medias, el fin de la historia moderna como la abolici\u00f3n de la condici\u00f3n proletaria, an\u00e1lisis de la forma estado de Prusia, la izquierda hegeliana\u2026 Contenidos de peso, palabras nuevas y extra\u00f1as para un p\u00fablico fervorosamente jacksoniano, asimilado en este momento con la ret\u00f3rica <i>whig<\/i>, el <i>Jeffersonism<\/i> y pizcas de fourierismo aut\u00f3ctono. Una conmoci\u00f3n literaria. \u00abEl hombre va profundo, muy profundo para m\u00ed\u00bb \u2013comentaba uno de los amigos m\u00e1s cercanos de Greeley, el editor Brockway, y preguntaba enigm\u00e1ticamente: \u00ab\u00bfDe qui\u00e9n se trata?\u00bb. Pero todo esto comenzaba mucho antes, con una carta de Marx a Engels del 8 de agosto de 1851: \u00abEl <i>New York Daily Tribune <\/i>nos ha invitado a m\u00ed y a Freiligrath<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\">5<\/a><\/sup> a trabajar como uno de los 18 corresponsales en el exterior remunerados. Es el peri\u00f3dico de mayor circulaci\u00f3n en Am\u00e9rica del Norte. Si pudieras tener un art\u00edculo en ingl\u00e9s sobre las condiciones en Alemania antes del viernes por la ma\u00f1ana (15 de agosto), ser\u00eda un comienzo espl\u00e9ndido.\u00bb No resulta extra\u00f1o: Marx consideraba que la cooperaci\u00f3n con los peri\u00f3dicos burgueses democr\u00e1ticos y progresistas burgueses era bastante admisible para un revolucionario proletario \u2013ya lo hab\u00eda hecho en la <i>Rheinische Zeitung<\/i>, ese extra\u00f1o laboratorio de j\u00f3venes hegelianos con liberales de izquierda\u2013 y a veces muy valiosa, porque los trabajadores tambi\u00e9n leen peri\u00f3dicos burgueses. Hay que se\u00f1alar aqu\u00ed el poco inter\u00e9s de la Marxolog\u00eda en el car\u00e1cter cr\u00edtico-materialista del trabajo period\u00edstico de Engels y Marx, en esa d\u00e9cada fundamental en que escribieron obras claves del Comunismo cr\u00edtico, como los <i>Grundrisse<\/i> y <i>Das Kapital<\/i>.<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\">6<\/a><\/sup> Existe la sensaci\u00f3n que en el trabajo enciclop\u00e9dico y period\u00edstico de las d\u00e9cadas de 1850 y 1860 de Engels y Marx se abandona la <i>Kritik<\/i> en los umbrales, que era principalmente una fuente de ingresos muy necesaria, en un per\u00edodo financiero dif\u00edcil, pero de ninguna manera un medio para difundir su programa m\u00ednimo y la eficacia de la nueva <i>Kritik<\/i> materialista.<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\">7<\/a><\/sup> La mayor\u00eda de bi\u00f3grafos y hagi\u00f3grafos han restado importancia al trabajo period\u00edstico y encicloped\u00edstico de Engels y Marx, consider\u00e1ndolo un mal necesario, s\u00f3lo importante en la medida en que le dio independencia financiera necesaria para continuar su estudio de la <i>Kritik <\/i>de la econom\u00eda pol\u00edtica. En el mejor de los casos, el trabajo enciclop\u00e9dico-period\u00edsitico pagaba el alquiler, en el peor de los casos era una molesta distracci\u00f3n al trabajo <i>de profundis<\/i> nocturno. Como veremos, por el contrario, es imposible destejer de la trama de estos trabajos publicistas precisamente el m\u00e9todo cr\u00edtico-materialista. La publicaci\u00f3n en el formato period\u00edstico era, sin dudas, la praxis de la <i>Kritik<\/i>, su re-traducci\u00f3n, en el pleno sentido gramsciano, a lo concreto de la coyuntura. En 1847, en su pol\u00e9mica contra Heinzen, Engels se preguntaba: \u00ab\u00bfqu\u00e9 tiene que hacer la prensa de un partido? [\u2026] Demostrar la necesidad de la Democracia a partir de la inutilidad del gobierno existente, que representa m\u00e1s o menos a la aristocracia, de la insuficiencia del sistema constitucional que pone a la burgues\u00eda al frente, de la imposibilidad de que el pueblo se ayude a s\u00ed mismo mientras no tenga poder pol\u00edtico. Por lo tanto, tiene [&#8230;] que explicar c\u00f3mo ha surgido la opresi\u00f3n no s\u00f3lo pol\u00edtica, sino sobre todo social, y con qu\u00e9 medios se puede eliminar [&#8230;]. Tambi\u00e9n debe examinar hasta qu\u00e9 punto se puede esperar que la Democracia se aplique en un futuro pr\u00f3ximo qu\u00e9 medios disponen el partido y a qu\u00e9 otros partidos debe unirse, siempre que sea demasiado d\u00e9bil para actuar solo.\u00bb<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\">8<\/a><\/sup> La tarea revolucionaria de <i>zu diskutieren<\/i>, <span style=\"color: #000000;\"><i>zu begr\u00fcnden, zu entwickeln, zu verteidigen<\/i><span style=\"color: #000000;\">, discutir, fundamentar, desarrollar y defender a trav\u00e9s del formato period\u00edstico los principios del Comunismo cr\u00edtico, la nueva <span style=\"color: #000000;\"><i>Aufassung<\/i><span style=\"color: #000000;\"> materialista, implica la imbricaci\u00f3n de la <span style=\"color: #000000;\"><i>Kritik <\/i><span style=\"color: #000000;\">materialista y el m\u00e9todo dial\u00e9ctico. La visi\u00f3n totalizadora de este trabajo minucioso publicista y tribuno, una Teor\u00eda cr\u00edtica en desarrollo, <span style=\"color: #000000;\"><i>unabgeschlossenen<\/i><span style=\"color: #000000;\">, en de m\u00e1s de una d\u00e9cada, salvo an\u00e1lisis individuales y puntuales, qued\u00f3 marginado o ignorado. Tenemos que recordar a Marx como eficaz y proactivo <i>Chefredakteur<\/i> de la <i>Neue Rheinische Zeitung<\/i> entre 1848 y 1849, en el momento en que le conocer\u00eda Dana. En ese corto per\u00edodo de tiempo escribi\u00f3 una cantidad impresionante de sustanciales ensayos y art\u00edculos, aplicando la <i>Kritik<\/i> materialista al an\u00e1lisis del acontecimiento, analizando la correlaci\u00f3n entre instituci\u00f3n y l\u00f3gica del Capital (por ejemplo en sus art\u00edculos sobre B\u00e9lgica), que le hicieron alcanzar una fama temporal como figura se\u00f1era del movimiento y la escritura m\u00e1s potente del izquierda democr\u00e1tica. No ser\u00e1 m\u00e1s que una nueva evoluci\u00f3n y reajuste de esta perspectiva de la <i>Kritik<\/i> la tarea que Engels y Marx intentar\u00e1n desplegar tanto en el trabajo del <i>NYDT<\/i> como en los art\u00edculos enciclop\u00e9dicos de la <i>NAC<\/i>. Ya en el exilio londinense, enero de 1850, Engels y Marx se proponen editar una publicaci\u00f3n semanal, la <i>Politisch-\u00f6konomische Revue<\/i>;<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\">9<\/a><\/sup> entre los objetivos program\u00e1ticos se subraya el de <i>R\u00fcckblick, Besinnung und Aufkl\u00e4rung<\/i>, o sea: revisi\u00f3n, reflexi\u00f3n e ilustraci\u00f3n sobre el \u00abper\u00edodo revolucionario que acabamos de vivir\u00bb, lo que permitir\u00eda \u00abun examen detallado y cient\u00edfico de las condiciones econ\u00f3micas que constituyen la base de todo movimiento pol\u00edtico\u00bb. La <i>Kritik <\/i>deb\u00eda exponer en una nueva fenomenolog\u00eda hist\u00f3rica el <i>Symptome<\/i> de la crisis del capital, al mismo tiempo que deducir, a trav\u00e9s de la <i>\u00dcberblick<\/i> expresada en formato period\u00edstico o ensay\u00edstico, el <i>reale Grundlage<\/i>, el fundamento y base real en el que se mueven las oleadas superficiales en \u00abla regi\u00f3n de las nubes pol\u00edticas\u00bb. La <i>Kritik<\/i> atacaba no solo a los dogmas conservadores, liberales o chauvinistas y a los intelectuales provincianos org\u00e1nicos de la alta burgues\u00eda, sino adem\u00e1s a los \u00abte\u00f3ricos revolucionarios\u00bb que dec\u00eda representar el progresismo del nuevo proletariado con fantas\u00edas morales o formas distorsionadas de nacionalismo burgu\u00e9s. Marx era fiel a aquel ir\u00f3nico <i>motto <\/i>de Voltaire: \u00abNo hay solidaridad con la estupidez, \u00a1y menos en la izquierda!\u00bb. La nueva <i>materialistische Auffassung <\/i>no solo combate por la derecha, no solo embate necsariamene contra los representantes de la burgues\u00eda sino, como dir\u00e1 Engels, \u00abtambi\u00e9n contra la masa de socialistas franceses que quieren desquiciar el Mundo con la f\u00f3rmula m\u00e1gica <i>libert\u00e9, egalit\u00e9, fraternit\u00e9<\/i>. Pero tambi\u00e9n despert\u00f3 una gran ira entre los gritones alemanes de la Democracia vulgar.\u00bb <\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p>En una decisiva y sintom\u00e1tica rese\u00f1a de Engels, en agosto de 1859 al libro <i>Zur Kritik der politischen \u00d6konomie <\/i>de Marx,<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\">10<\/a><\/sup> o sea: en plena actividad literaria con el <i>NYDT<\/i> y la <i>NAC<\/i>, aquel afirma que Marx ha establecido una nueva Econom\u00eda pol\u00edtica alemana cient\u00edfica, cr\u00edtica e independiente, cuya existencia te\u00f3rica (<em>theoretisches Dasein<\/em>) brota de una nueva concepci\u00f3n materialista de la Historia, <i>der materialistischen Auffassung der Geschichte<\/i>. Engels afirma que \u00abno se puede hacer nada con meras frases y s\u00f3lo masas de material hist\u00f3rico cr\u00edticamente tamizado y completamente dominado\u00bb pueden permitir la soluci\u00f3n de la tarea de la nueva Econom\u00eda pol\u00edtica; es obvio que esta visi\u00f3n b\u00e1sica, la <i>Grundanschauung<\/i> materialista de Marx<i>,<\/i> \u00abcorre como un hilo rojo a trav\u00e9s de todas las producciones literarias del partido. En todas ellos se demuestra, en cada caso individual, c\u00f3mo la acci\u00f3n surgi\u00f3 cada vez de impulsos materiales directos (<em>direkten materiellen Anst\u00f6\u00dfen<\/em>), pero no de las frases que los acompa\u00f1an, c\u00f3mo, por el contrario, las frases pol\u00edticas y jur\u00eddicas surgieron tanto de los impulsos materiales como de la propia acci\u00f3n pol\u00edtica y sus resultados.\u00bb Es decir, confiesa abiertamente Engels, toda nuestras producciones literarias est\u00e1n embebidas conscientemente de esta nueva y revolucionaria <i>Grundanschauung<\/i>, este compendio sistem\u00e1tico hist\u00f3rico-cr\u00edtico, que \u00absintetiza todo el complejo de la Ciencia econ\u00f3mica, hacia un desarrollo coherente de las leyes de la producci\u00f3n burguesa y el cambio burgu\u00e9s.\u00bb A partir de abril de 1851, Engels y Marx escribir\u00e1n, de manera no-oficial y sin cobrar, en el diario del ala izquierda cartista, <i>Notes to the People<\/i>, editado por Ernst Jones; el mismo Jones editar\u00e1, a partir de mayo de 1852, un nuevo semanario cartista, <i>The People&#8217;s Paper<\/i>, donde colaborar\u00e1 de nuevo el t\u00e1ndem pero adem\u00e1s con trabajo extra como editores pero sin salario alguno.<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\">11<\/a><\/sup> Sin embargo, su cooperaci\u00f3n con la prensa burguesa e incluso revolucionaria, a diferencia de la dilatada carrera period\u00edstica de Engels desde muy joven,<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\">12<\/a><\/sup> hab\u00eda sido espor\u00e1dica hasta principios de la d\u00e9cada de 1850. Pero en los a\u00f1os de reacci\u00f3n que siguieron a la derrota de las revoluciones burguesas de 1848-1849 casi no exist\u00eda prensa de clase europea, a vece ni republicana, debido a la censura sistem\u00e1tica y a la represi\u00f3n abierta. La mayor\u00eda de los peri\u00f3dicos burgueses ingleses y continentales, mon\u00e1rquicos o conservadores, ten\u00edan las puertas cerradas al diab\u00f3lico Marx y sus asociados partidarios. En tales condiciones, la oferta de <i>NYDT <\/i>proporcion\u00f3 la \u00fanica oportunidad para que Marx llevara sus puntos de vista a un gran n\u00famero de lectores y, al mismo, tiempo paliar su fr\u00e1gil sistema econ\u00f3mico dom\u00e9stico. Mientras tanto Marx, que hab\u00eda aceptado el encargo sin esperar la respuesta de Engels y los plazos de entrega de Dana, se encontraba inmerso de pleno en el trabajo de \u00abCr\u00edtica de la Econom\u00eda Pol\u00edtica\u00bb (que desembocar\u00eda en la publicaci\u00f3n de su apresurada <i>Einleitung<\/i> de 1857 y su decepcionante <i>Kritik<\/i> de 1859), sumado al factor de su pobre ingl\u00e9s escrito, todo ello le indujo a utilizar el talento del \u00abGeneral\u00bb Engels como <i>n\u00e9gre<\/i> literario. Marx seguramente pens\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 no permitir que Engels escriba toda la serie y as\u00ed dejarle libre para seguir sin ser molestado con sus decisivos estudios para <i>Das Kapital<\/i>? As\u00ed que le escribi\u00f3 imperiosamente: \u00abDebes, en este momento en que estoy completamente absorto en la Econom\u00eda pol\u00edtica, acudir en mi ayuda. Escribe una serie de art\u00edculos sobre Alemania desde 1848. En\u00e9rgicos y con total franqueza. Estos se\u00f1ores [los editores de <i>NYDT<\/i>] son \u200b\u200bmuy liberales y tolerantes cuando se trata de asuntos exteriores\u00bb. La bi\u00f3grafa Stepanova afirma que \u00abel diario progresista norteamericano <i>New York Daily Tribune<\/i> hizo a Marx una propuesta de colaboraci\u00f3n. Este se dirigi\u00f3 a Engels solicitando su ayuda. De la enorme cantidad de art\u00edculos que Marx envi\u00f3\u2026 no menos de la tercera parte fueron escritos por Engels.\u00bb<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\">13<\/a><\/sup> En la biograf\u00eda colectiva sobre Engels, dirigida por Gemkow, se dice que \u00aben agosto de 1851 el redactor del <i>New York Daily Tribune<\/i>, Charles Dana, pregunt\u00f3 a Marx si pod\u00eda escribir regularmente para el peri\u00f3dico. Marx acept\u00f3 porque esto, por fin, le daba una posibilidad de asegurar a su familia un ingreso regular aunque modesto. Adem\u00e1s, quer\u00eda aprovechar la oportunidad para contribuir, con sus art\u00edculos, desde ese peri\u00f3dico de orientaci\u00f3n progresista burguesa, entonces muy difundido, a fortalecer el movimiento democr\u00e1tico. Esto iba en inter\u00e9s del proletariado norteamericano. Durante casi diez a\u00f1os, exactamente hasta 1861, Engels escribi\u00f3 a ruego de su amigo, otros ciento veinte art\u00edculos o m\u00e1s para el peri\u00f3dico norteamericano. Adem\u00e1s, a muchos de los art\u00edculos de Marx \u00e9l les agregaba partes enteras y casi sin excepci\u00f3n se ocup\u00f3 en los dos primeros a\u00f1os de colaboraci\u00f3n\u2026 de la traducci\u00f3n de los manuscritos de Marx. El nombre de Engels jam\u00e1s apareci\u00f3.\u00bb<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\">14<\/a><\/sup> <b><\/b><\/p>\n<p><b>(Continuar\u00e1)<\/b><\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Este ensayo forma parte del libro: <i>Cr\u00f3nicas marxianas<\/i>, de pr\u00f3xima aparici\u00f3n.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> John F. Kennedy<i>: \u00abThe President and the Press: Address Before the American Newspaper Publishers Association\u00bb<\/i>, Speech delivered by President John F. Kennedy in Waldorf-Astoria Hotel, New York, April, 26, 1961. On-line: <span style=\"color: #0000ff;\"><u><a href=\"https:\/\/www.jfklibrary.org\/archives\/other-resources\/john-f-kennedy-speeches\/american-newspaper-publishers-association-19610427\"><span style=\"color: #000000;\">The President and the Press: Address before the American Newspaper Publishers Association, April 27, 1961 | JFK Library<\/span><\/a><\/u><\/span><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> William Harlan Hale, \u00abWhen Karl Marx Worked for Horace Greeley,\u00bb en: <i>American Heritage<\/i>, 8 (April 1957), pp. 20\u201325; Morten Borden, \u00abSome Notes on Horace Greeley, Charles Dana, and Karl Marx\u00bb, en: <i>Journalism Quarterly<\/i>, 34 (Fall 1957), pp. 457\u2013465. Tambi\u00e9n la introducci\u00f3n editorial de Henry Christman en:<i> The American Journalism of Marx and Engels: A Selection from the New York Daily Tribune <\/i>(New York, 1966), p. xx; la introducci\u00f3n de Hal Draper a: Karl Marx&amp;Friedrich Engels, <i>Articles in the New American Cyclopaedia<\/i>, Independent Socialist Press, Berkeley, 1968; recientemente el trabajo de Adam-Max Tuchinsky: \u00abThe Bourgeoisie Will Fall and Fall Forever\u2019: The <i>New-York Tribune<\/i>, the 1848 French Revolution, and American Social Democratic Discourse\u00bb, en: <i>The Journal of American History<\/i>, September 2005, pp. 470-497.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> V\u00e9ase la biograf\u00eda cl\u00e1sica de James Parton: <i>The Life of Horace Greeley, Editor of the New York Tribune<\/i>, Derby\/Miller, New York, 1868. En el libro se menciona a Karl Marx.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Hermann Ferdinand Freiligrath (1810-1876): importante activista, poeta y traductor alem\u00e1n. Por razones de oposici\u00f3n pol\u00edtica renunci\u00f3 a su pensi\u00f3n en 1844 y a un posible empleo en la corte de Weimar. Su libro de poemas de 1838, <i>Gedichte<\/i>, gan\u00f3 un favor inmediato y amplio en el p\u00fablico, y decidi\u00f3 emprender una carrera literaria con trayectoria. De mayo de 1837 a 1839, trabaj\u00f3 como ayudante de comerciante en la empresa Eynern en Barmen. Considerado l\u00edder del movimiento liberal radical \u00abJoven Alemania\u00bb en los 1830\u2019s, debido al peligro de persecuci\u00f3n policial, dej\u00f3 Alemania y se traslad\u00f3 a Bruselas en 1845, donde vivi\u00f3 en un hotel con Karl Heinzen. All\u00ed Marx y Heinrich B\u00fcrgers lo visitaron durante diez d\u00edas. En 1846 public\u00f3 la colecci\u00f3n de poes\u00eda <i>\u00c7a ira!<\/i>, en la que se expresa que hab\u00eda llegado el momento de una revoluci\u00f3n en Alemania. Luego se fue a Londres por razones financieras, donde trabaj\u00f3 como corresponsal de una casa de comercio y m\u00e1s tarde como profesor en la Universidad de Londres. Se dirig\u00eda a Am\u00e9rica cuando estall\u00f3 la revoluci\u00f3n de 1848 en Alemania, se dirigi\u00f3 a D\u00fcsseldorf, y particip\u00f3 activamente en la revoluci\u00f3n. En junio de 1848 asisti\u00f3 al primer Congreso Democr\u00e1tico en Fr\u00e1ncfort del Meno. En octubre Freiligrath se uni\u00f3 al equipo editorial del <i>Neue Rheinische Zeitung<\/i> de Engels y Marx y supervis\u00f3 la corresponsal\u00eda en el extranjero. Desde mayo de 1851, despu\u00e9s del fracaso de las revoluciones europeas, vivi\u00f3 de nuevo exiliado en Londres. En junio de 1856 fue contratado como jefe de la agencia londinense del Banco General de Suiza (Cr\u00e9dit Foncier), desde donde ayud\u00f3 a Marx a cobrar las letras de sus trabajos para el <i>NYDT<\/i> y la <i>NAC<\/i>. En noviembre de 1858 se convirti\u00f3 en ciudadano ingl\u00e9s. Como no se le concedi\u00f3 la amnist\u00eda en Prusia, volvi\u00f3 a Alemania y se estableci\u00f3 en Cannstatt, cerca de Stuttgart, en 1874. Ya despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n fallida, el entusiasmo de Freiligrath por la revoluci\u00f3n, la lucha de clases y el proletariado se aplan\u00f3. En su \u00faltima obra, se uni\u00f3 a la ola nacional de entusiasmo y dio la bienvenida a la guerra contra Francia y la fundaci\u00f3n del Imperio de 1871 con poemas nacionales y patri\u00f3ticos. Freiligrath fue traductor de obras de Robert Burns, Victor Hugo, Alfred de Musset.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> El creciente inter\u00e9s en la forma period\u00edstica de la <i>Kritik <\/i>marxista surgi\u00f3 despu\u00e9s de la I Guerra Mundial en Alemania, por ejemplo en una compilaci\u00f3n realizada por Egon Erwin Kisch: <i>Klassischer Journalismus. Die Meisterwerke der Zeitung<\/i>, Kaemmerer Verlag, Berlin, 1923, aparecen entre los modelos de estilos period\u00edsticos de la Modernidad art\u00edculos de Engels y Marx organizados cronol\u00f3gicamente, p. 138-144 y 293; dentro de la Marxolog\u00eda hay notables excepciones como el estudio de Michael R. Kr\u00e4tke sobre Marx como periodista econ\u00f3mico; v\u00e9ase su ensayo: \u00abMarx als Wirtschaftsjournalist\u00bb; en: <i>Beitr\u00e4ge zur Marx-Engels-Forschung<\/i>, 2005, pp. 40-109; tambi\u00e9n el art\u00edculo de Anna-Sophie Sch\u00f6nfelder: \u00abDie Register der Kritik in Marx\u2019 Journalismus der 1850er Jahre\u00bb; en<i>: Marx-Engels-Jahrbuch<\/i> 2015\/16. pp. 160\u2013191.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Como lo sostiene August H. Nimtz, en su libro: <i>Marx, Tocqueville, and race in America: the \u00ababsolute democracy\u00bb or \u00abdefined republic\u00bb<\/i>, Lexington Books, Oxforemers, 2003, p. 68.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a><span lang=\"de-DE\"> Friedrich Engels: \u201eDie Kommunisten und Karl Heinzen\u00ab; en: Karl Marx-Friedrich Engels; <span lang=\"de-DE\"><i>Werke<\/i><span lang=\"de-DE\">, Band 4, Dietz Verlag, Berlin\/DDR 1972, p. 312<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a><span lang=\"de-DE\"> V\u00e9ase: <span lang=\"de-DE\"><i>Marx Engels Gesamtausgabe<\/i><span lang=\"de-DE\">, I\/10: Karl Marx \/ Friedrich Engels: Werke, Artikel, Entw\u00fcrfe Juli 1849 bis Juni 1851; Dietz Verlag, Berlin-DDR, 1977, p. 17. En su primer n\u00famero, apareci\u00f3 el art\u00edculo de Marx: \u00ab1848\u20131849. Die Juniniederlage 1848\u00bb; luego famoso por su t\u00edtulo posterior: \u00abLa luchas de clases en Francia de 1848 a 1850\u00bb. La revista, con una tirada inicial de 2.500 ejemplares, no pudo continuar tras la publicaci\u00f3n del \u00faltimo n\u00famero, 5-6, en noviembre de 1850; el editor de Hamburgo Georg Schuberth insisti\u00f3 en que se dejara de publicar unilateralmente y Marx y Engels no pod\u00edan soportar los costes de la inevitable disputa legal contra la violaci\u00f3n del contrato. Sobre la historia poco conocida de esta publicaci\u00f3n \u00abmarxista\u00bb: v\u00e9ase Martin Hundt: \u00abDie Geschichte der <i>Neuen Rheinische Zeitung. Politisch-\u00f6konomische Revue<\/i>\u00ab; en: <i>Marx-Engels-Jahrbuch<\/i>, 1, Berl\u00edn 1978, pp. 259-288.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Friedrich Engels<span lang=\"es-ES\">: \u00abKarl Marx, \u2018Zur Kritik der politischen \u00d6konomie\u2019 [Rezension]\u00bb<span lang=\"es-ES\">; en: <i>Das Volk<\/i><span lang=\"es-ES\">, Nr. 14 vom 6. August 1859. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> V\u00e9ase: Hans-J\u00fcrgen Bochinski: \u00abMarx\u2019 Mitarbeit an der chartistischen Zeitung <i>The People\u2019s Paper<\/i> im Jahre 1853\u00bb; en: <i>Marx-Engels-Jahrbuch<\/i> 3, Berlin 1980, pp. 165\u2013194; Ingolf Neun\u00fcbel: \u00abMarx\u2019 und Engels\u2019 Einflu\u00df auf Ernest Jones\u2019 Chartistenbl\u00e4tter \u201eNotes to the People\u00ab und \u201eThe People\u2019s Paper\u00ab (1851\/1852)\u00bb; en: <i>Marx-Engels-Jahrbuch <\/i>8, Berlin, 1985, pp. 153\u2013187.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Remitimos al lector a nuestro estudio preliminar en: <i>Friedrich Engels antes de Marx. Escritos 1838-1843<\/i>; El Viejo Topo, Barcelona, 2020.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Stepanova, E. A.; <i>Federico Engels<\/i>, Ediciones Pueblos Unidos, Buenos Aires-Montevideo, 1957, p. 147.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> En la biograf\u00eda can\u00f3nica de la RDA realizada por parte del equipo de la <i>MEGA<\/i> 2 en 1970: Gemkow, Heinrich y otros; <i>Federico Engels. Biograf\u00eda completa<\/i>, Editorial Cartago, Buenos Aires, 1973, pp. 159-160.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I1 En 1851 el New York Tribune, bajo el patrocinio y la publicaci\u00f3n de Horace Greeley, emple\u00f3 como corresponsal en<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14339,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[31,2001,1544,2022],"tags":[],"class_list":["post-14338","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eeuu","category-friedrich-engels","category-karl-marx","category-periodismo"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14338"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14338\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}