{"id":14356,"date":"2023-10-07T05:00:44","date_gmt":"2023-10-07T04:00:44","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14356"},"modified":"2023-10-07T02:15:35","modified_gmt":"2023-10-07T01:15:35","slug":"siete-tesis-sobre-la-politica-estadounidense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14356","title":{"rendered":"Siete tesis sobre la pol\u00edtica estadounidense"},"content":{"rendered":"<p>Durante las semanas posteriores a las elecciones legislativas estadounidenses de medio mandato de noviembre de 2022, el estado de \u00e1nimo en el \u00e1rea intelectual del Partido Dem\u00f3crata oscil\u00f3 entre la ansiedad exasperada y la autocomplacencia euf\u00f3rica. Las funestas advertencias de una \u00abola roja\u00bb, que otorgar\u00eda amplias mayor\u00edas en el Congreso al Partido Republicano, se trastocaron en j\u00fabilo por la salvaci\u00f3n de la democracia. En realidad, los resultados fueron muy dispares. Los Republicanos se hicieron con la C\u00e1mara de Representantes por una estrecha mayor\u00eda, mientras que los Dem\u00f3cratas conservaron su fr\u00e1gil control del Senado. Los Republicanos arrasaron adem\u00e1s en Florida y ganaron un pu\u00f1ado de distritos en Nueva York. Los derechos reproductivos tuvieron una noche netamente buena, pero los Dem\u00f3cratas obtuvieron p\u00e9simos resultados entre los votantes blancos sin estudios universitarios, dado que, seg\u00fan una encuesta, los Republicanos ganaron m\u00e1s del 70 por 100 del voto de los mismos<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\">1<\/a>.<\/p>\n<p>Se han ofrecido varias explicaciones para los resultados del Partido Republicano, m\u00e1s d\u00e9biles de lo esperado, en el contexto de un presidente profundamente impopular y una inflaci\u00f3n elevada. Entre las principales hip\u00f3tesis figuran la escasa \u00abcalidad como candidatos\u00bb de muchos de los contendientes respaldados por Trump; la anulaci\u00f3n por el Tribunal Supremo de la garant\u00eda constitucional del derecho al aborto con la sentencia <i>Dobbs<\/i><i> <\/i><i>vs.<\/i><i> <\/i><i>Jackson<\/i><i> <\/i>este pasado verano; y la participaci\u00f3n relativamente alta entre los votantes j\u00f3venes (27 por 100). Todos estos factores tienen algo de plausible, pero pasan por alto la cuesti\u00f3n m\u00e1s general. La pol\u00edtica estadounidense ha experimentado un cambio tect\u00f3nico en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, que se halla vinculado a las profundas transformaciones estructurales registradas en el r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n. Estas transformaciones a\u00fan no se han esbozado y teorizado adecuadamente y los imprevistos resultados de las elecciones de mitad de mandato del pasado noviembre son una buena ocasi\u00f3n para empezar a hacerlo.<\/p>\n<p>Lo que ofrecemos aqu\u00ed no es un razonamiento acabado, sino un conjunto de siete tesis telegr\u00e1ficas, sustentadas por pruebas emp\u00edricas, que est\u00e1n concebidas para provocar un debate m\u00e1s profundo sobre estas cuestiones fundamentales. Para ello, comenzaremos con un breve esbozo de la coyuntura actual y una aclaraci\u00f3n de t\u00e9rminos.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>1<\/strong><\/p>\n<p>Durante la mayor parte del siglo xx, los partidos pol\u00edticos estadounidenses representaron diferentes coaliciones de capitalistas, que apelaban a los votantes de la clase obrera aduciendo que promover\u00edan el desarrollo econ\u00f3mico, ampliar\u00edan las oportunidades de empleo y generar\u00edan ingresos para invertir en bienes p\u00fablicos. Esta era la \u00abbase material del consentimiento\u00bb, que determinaba el \u00e9xito de los partidos en las urnas: una versi\u00f3n local de la pol\u00edtica que dio forma a la mayor\u00eda de las democracias capitalistas durante el largo periodo de expansi\u00f3n de posguerra. En Estados Unidos ello produjo importantes oscilaciones electorales y grandes mayor\u00edas en el Congreso para el bando ganador: Eisenhower en 1956, Johnson en 1964, Nixon en 1972. Ese panorama pol\u00edtico ha desaparecido. A partir de la d\u00e9cada de 1990, y definitivamente desde 2000, Republicanos y Dem\u00f3cratas se alternan en el poder gracias a estrech\u00edsimos m\u00e1rgenes de victoria. Ganar unas elecciones ya no implica apelar a un vasto centro cambiante, sino que depende de la participaci\u00f3n y la movilizaci\u00f3n de un electorado profunda pero estrictamente dividido.<\/p>\n<p>Esta nueva estructura electoral est\u00e1 relacionada con el surgimiento de un nuevo r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n, que podemos denominar provisoriamente capitalismo pol\u00edtico. En el capitalismo pol\u00edtico, el poder pol\u00edtico puro, y no la inversi\u00f3n productiva, es el determinante clave de la tasa de rentabilidad. Esta nueva forma de acumulaci\u00f3n est\u00e1 asociada a una serie de nuevos mecanismos de \u00abfraude pol\u00edticamente constituido\u00bb<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\">2<\/a><\/sup>. Entre ellos se incluye una serie creciente de exenciones fiscales, la privatizaci\u00f3n de activos p\u00fablicos a precios de saldo, la flexibilizaci\u00f3n cuantitativa y los tipos de inter\u00e9s ultrabajos para promover la especulaci\u00f3n burs\u00e1til y, sobre todo, el gasto p\u00fablico masivo dirigido directamente a la industria privada y dotado de efectos de puro goteo para el conjunto de la poblaci\u00f3n: la <i>Medicare Prescription Drug, Improvement, and Modernization Act <\/i>(2003) de Bush Jr; la <i>Affordable Care Act <\/i>(2010) de Obama; la <i>Coronavirus Aid, <\/i><i>Relief,<\/i><i> <\/i><i>and<\/i><i> <\/i><i>Economic<\/i><i> <\/i><i>Security<\/i><i> <\/i><i>Act<\/i><i> <\/i><i>(2020)<\/i><i> <\/i>de Trump; y el paquete legislativo constituido por la <i>American<\/i><i> <\/i><i>Rescue<\/i><i> <\/i><i>Plan<\/i><i> <\/i><i>Act<\/i><i> <\/i>(2021), y la <i>Infrastructure <\/i><i>Investment and Jobs Act <\/i>(2021), la <i>c<\/i><i>hi<\/i><i>ps <\/i><i>and Science Act <\/i>(2022) y la <i>Inflation Reduction Act <\/i>(2022), leyes todas ellas promulgadas por Biden<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\">3<\/a><\/sup>. La totalidad de estos instrumentos de extracci\u00f3n de excedente son abierta y obviamente <i>pol\u00edticos<\/i>. Todos ellos permiten obtener beneficios no mediante la inversi\u00f3n en instalaciones, equipos, fuerza de trabajo e insumos para producir valores de uso, sino, por el contrario, mediante la realizaci\u00f3n de inversiones <i>en<\/i><i> <\/i><i>pol\u00edtica<\/i><sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\">4<\/a><\/sup>. Esta nueva estructura es el fundamento real de la principal conclusi\u00f3n extra\u00edda por Piketty: que la tasa de rentabilidad del capital supera ahora a la tasa de crecimiento (aunque el propio Piketty, en nuestra opini\u00f3n incorrectamente, presenta este hecho como una vuelta a la normalidad capitalista tras el periodo excepcional de la larga expansi\u00f3n econ\u00f3mica de posguerra)<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\">5<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>El surgimiento del capitalismo pol\u00edtico ha reconfigurado profundamente la pol\u00edtica. En cuanto a las elites, ello se ha traducido en niveles vertiginosos de gasto en las campa\u00f1as electorales y de corrupci\u00f3n expl\u00edcita a gran escala. En cuanto a las masas, ello ha significado el desmoronamiento del anterior orden hegem\u00f3nico, ya que en un entorno de crecimiento persistentemente bajo o nulo \u2013\u00abestancamiento secular\u00bb\u2013 los partidos ya no pueden funcionar en virtud de programas de crecimiento, esto es, no pueden gestionar un \u00abcompromiso de clase\u00bb en el sentido cl\u00e1sico del t\u00e9rmino. En estas condiciones, los partidos pol\u00edticos se convierten en coaliciones fundamentalmente <i>fiscales<\/i><i> <\/i>en lugar de productivistas. Antes de pasar a formular las correspondientes hip\u00f3tesis sobre el funcionamiento de estas coaliciones, conviene aclarar los t\u00e9rminos que utilizamos para efectuar nuestro an\u00e1lisis de clase de esta situaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>2<\/strong><\/p>\n<p>Las clases sociales, en nuestra opini\u00f3n, son posiciones estructurales vinculadas por relaciones de explotaci\u00f3n. La clase dominante extrae el esfuerzo del trabajo, es decir, \u00abexplota\u00bb, a la clase subordinada. Ese esfuerzo laboral es la base del control de la clase dominante sobre el excedente social, que a su vez le otorga un papel protagonista en la determinaci\u00f3n de la din\u00e1mica general de desarrollo de la sociedad en cuesti\u00f3n. Surgen diferentes estructuras de clase a partir de los modos cualitativamente espec\u00edficos mediante los cuales las clases dominantes extraen el esfuerzo laboral de sus subordinados. Por ejemplo, en el capitalismo los propietarios de los medios de producci\u00f3n extraen normalmente el esfuerzo laboral de los trabajadores durante el proceso de producci\u00f3n tras la compra de su fuerza de trabajo \u2013la capacidad de trabajar\u2013 en el correspondiente mercado. En cambio, en el feudalismo los se\u00f1ores feudales no suelen extraer el esfuerzo laboral en el proceso de producci\u00f3n propiamente dicho, sino despu\u00e9s, mediante la aplicaci\u00f3n o la amenaza del uso de la fuerza. De estas posiciones generales se desprenden varias cuestiones.<\/p>\n<p>En primer lugar, el prop\u00f3sito del \u00aban\u00e1lisis de clase\u00bb es, en nuestra opini\u00f3n, identificar el centro neur\u00e1lgico del conjunto del orden social a fin de organizar su posible trascendencia. No se trata, por lo tanto, <i>pace <\/i>al desaparecido y brillante Erik Olin Wright, de una teor\u00eda de la \u00abestratificaci\u00f3n social\u00bb, ni de un procedimiento destinado a proporcionar una cartograf\u00eda social de las \u00aboportunidades vitales\u00bb. De hecho, las categor\u00edas de las ciencias sociales predominantes son mucho mejores para realizar tal tarea que el an\u00e1lisis de clase. El trabajo de Olin Wright constituye una admisi\u00f3n t\u00e1cita de este hecho en el sentido de que su \u00abmapa de las clases\u00bb, organizado en funci\u00f3n de los criterios de la propiedad, la autoridad y la formaci\u00f3n, no est\u00e1 relacionado con su teor\u00eda marxista subyacente de lo que es la clase: un conjunto de posiciones entrelazadas constituidas por relaciones de explotaci\u00f3n<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\">6<\/a><\/sup>. As\u00ed, especialmente en condiciones capitalistas, pueden existir diferencias abismales en cuanto a las \u00aboportunidades vitales\u00bb, los ingresos y el estilo de vida realmente existentes en el seno de la clase obrera. De hecho, en el curso normal de las cosas cabr\u00eda esperar que las verdaderas relaciones de clase fueran cuasi invisibles como realidad cotidiana para la mayor\u00eda de los actores sociales durante la mayor parte del tiempo.<\/p>\n<p>En segundo lugar, y relacionado con lo anterior, nuestro uso de la expresi\u00f3n \u00abpol\u00edtica de clase\u00bb se refiere a la politizaci\u00f3n de la principal relaci\u00f3n de explotaci\u00f3n existente en la estructura de clase objeto de discusi\u00f3n. En la sociedad capitalista ello significa la politizaci\u00f3n de la relaci\u00f3n trabajo asalariado\/capital y, en particular, los intentos de ejercer un control pol\u00edtico sobre c\u00f3mo se invierte el excedente social. La pol\u00edtica de clase en este sentido es un acontecimiento raro; en las sociedades capitalistas avanzadas la mayor parte de la pol\u00edtica tiende a ser pol\u00edtica no de clase, como se explica a continuaci\u00f3n en la Primera Tesis. Finalmente, nuestro argumento postula que est\u00e1 surgiendo una nueva estructura de explotaci\u00f3n en el mundo capitalista avanzado; en consecuencia, tambi\u00e9n debemos estar asistiendo a la aparici\u00f3n de una nueva estructura de clase articulada en torno a relaciones de \u00abredistribuci\u00f3n pol\u00edticamente dise\u00f1ada hacia quien ya dispone de mayor renta y riqueza\u00bb. Hemos intentado, aunque de forma breve y telesc\u00f3pica, caracterizar estas nuevas relaciones de clase utilizando las nociones de coaliciones fiscales y grupos de estatus. Para comprender su especificidad debemos situar el momento presente en la perspectiva te\u00f3rica e hist\u00f3rica adecuada.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>3<\/strong><\/p>\n<p><i>Primera Tesis. Desde la d\u00e9cada de 1990 ha surgido una nueva pol\u00edtica no <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>clase,<\/i><i> <\/i><i>sino<\/i><i> <\/i><i>s\u00f3lidamente<\/i><i> <\/i><i>material.<\/i><i> <\/i>La escena pol\u00edtica estadounidense presenta desde hace tiempo un aspecto profundamente parad\u00f3jico: aunque est\u00e1 omnipresentemente estructurada por la clase, se caracteriza por una ausencia casi total de \u00abpol\u00edtica de clase\u00bb<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote7sym\" name=\"sdfootnote7anc\">7<\/a><\/sup>. Los partidos, en sus c\u00faspides, atienden a distintas fracciones del capital, pero en sus bases se orientan respecto a distintas fracciones de la clase obrera. As\u00ed, ni el Partido Republicano ni el Partido Dem\u00f3crata son, ni han sido nunca, un \u00abpartido de la clase obrera\u00bb; es correcto interpretar estos partidos como partidos del capital. Sin embargo, a pesar de esta orientaci\u00f3n fundamental, ambos deben tratar de apelar a los intereses materiales de aquellos que \u00absolo poseen su propia fuerza de trabajo\u00bb, ya que este sector constituye la gran mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n estadounidense. Cualquier partido que compita en la pol\u00edtica electoral debe responder en cierta medida a los intereses de la clase obrera. A pesar de que se hable de pol\u00edtica de la identidad y de \u00abvalores posmateriales\u00bb, la pol\u00edtica estadounidense tiene una clara base <i>material <\/i>de masas, pero no es una pol\u00edtica de clase, porque naturalmente ni Dem\u00f3cratas ni Republicanos pretenden movilizar <i>contra<\/i><i> <\/i>el capital a los muchos trabajadores que les votan; como tampoco pretenden ejercer un control pol\u00edtico efectivo sobre el mismo, especialmente en la era del \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb. As\u00ed pues, de acuerdo con nuestra formulaci\u00f3n, contamos con una pol\u00edtica de intereses materiales sin que contemos con una pol\u00edtica de la clase obrera.<\/p>\n<p>Esta interpretaci\u00f3n se basa en una comprensi\u00f3n particular de la relaci\u00f3n existente entre la pol\u00edtica de la clase obrera, la estructura de clase y la formaci\u00f3n de clase. Sostenemos que la estructura de clase en el capitalismo <i>infra<\/i>determina la pol\u00edtica de clase. Esta infradeterminaci\u00f3n, inherente a la estructura de las relaciones de explotaci\u00f3n vigente en el capitalismo, es particularmente aguda en Estados Unidos por razones hist\u00f3ricas, dos de las cuales merecen ser destacadas: la aparici\u00f3n a partir de la d\u00e9cada de 1870 de un sistema racializado de control laboral en el Sur (el sistema de \u00abJim Crow\u00bb); y la inmigraci\u00f3n de masas, que cre\u00f3 los fundamentos para proceder a la estratificaci\u00f3n \u00ab\u00e9tnica\u00bb.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>4<\/strong><\/p>\n<p>En el nivel m\u00e1s abstracto, los trabajadores y trabajadoras que persiguen sus intereses econ\u00f3micos en el capitalismo pueden elegir entre dos estrategias principales: la individualista y colaboracionista de clase y la organizada en torno a la acci\u00f3n colectiva basada en la clase<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote8sym\" name=\"sdfootnote8anc\">8<\/a><\/sup>. Mediante la primera estrategia, en cierto modo la m\u00e1s natural, los trabajadores persiguen sus intereses como propietarios de la \u00abmercanc\u00eda especial\u00bb, esto es, la fuerza de trabajo. Esta estrategia puede adoptar muchas formas, pero fundamentalmente toda la pol\u00edtica no de clase basada en los intereses materiales de los trabajadores se centra en mejorar los salarios y las oportunidades de empleo en el seno del sistema de apropiaci\u00f3n privada, lo cual no es una \u00abpol\u00edtica de clase\u00bb de la clase obrera, porque en este tipo de pol\u00edtica los trabajadores no act\u00faan, ni se conciben a s\u00ed mismos, como una clase. En un polo de esta pol\u00edtica no de clase se sit\u00faa la negociaci\u00f3n colectiva; en el otro, la pol\u00edtica antiinmigraci\u00f3n y racista. En Estados Unidos hoy en d\u00eda, dado su gran colectivo de trabajadores dotado de un nivel de educaci\u00f3n relativamente alto, la titulaci\u00f3n acad\u00e9mica y la defensa del valor de los t\u00edtulos acad\u00e9micos constituye tambi\u00e9n una habitual estrategia no de clase. Las distintas fracciones de la clase obrera organizadas tienden a unirse en lo que Weber denomin\u00f3 \u00abgrupos de estatus para proteger el valor del trabajo\u00bb, desplegando medios pol\u00edtico-ideol\u00f3gicos para gestionar la competencia. Esta forma de pol\u00edtica tiende a fragmentar y aislar a los trabajadores entre s\u00ed.<\/p>\n<p>La alternativa es la \u00abpol\u00edtica de clase\u00bb de la clase obrera. Los trabajadores que siguen una estrategia de clase vinculan las demandas redistributivas a un intento m\u00e1s amplio de ejercer el control pol\u00edtico sobre el excedente social producido por los trabajadores y trabajadoras y apropiado por el capital. Tambi\u00e9n se conciben a s\u00ed mismos como miembros de una clase en una sociedad dividida por clases. La b\u00fasqueda de una pol\u00edtica de la clase obrera siempre es arriesgada para los trabajadores individuales, ya que requiere que un gran grupo act\u00fae en solidaridad. Siempre es tentador, y a menudo muy racional, que los individuos se aparten de la estrategia de clase y opten por el planteamiento del grupo de estatus en su intento de aumentar los beneficios de la venta de su correspondiente unidad de fuerza de trabajo. Mientras tanto, el \u00fanico mecanismo que puede mantener unidos a los trabajadores como \u00abclase\u00bb, y no como un \u00absaco de patatas\u00bb de vendedores de fuerza de trabajo, es la <i>lucha de clases<\/i>. La importancia de la lucha de clases reside, por lo tanto, no solo en la pugna entre el trabajo y el capital, sino tambi\u00e9n \u2013y ello es igualmente importante\u2013 en la lucha por transformar a los propietarios de la fuerza de trabajo, intr\u00ednsecamente aislados y atomizados, en un agente colectivo a fin de romper el r\u00edgido caparaz\u00f3n de la forma mercanc\u00eda y poner en movimiento a la clase obrera como sujeto hist\u00f3rico. Como dijo Rosa Luxemburg, extrayendo las lecciones pertinentes de la Revoluci\u00f3n Rusa de 1905: \u00abEl proletariado requiere un alto grado de educaci\u00f3n pol\u00edtica, de conciencia de clase y de organizaci\u00f3n. Todas estas condiciones no pueden cumplirse mediante panfletos y octavillas, sino solo mediante la escuela pol\u00edtica viva, mediante la lucha y en la lucha, en el curso continuo de la revoluci\u00f3n\u00bb<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote9sym\" name=\"sdfootnote9anc\">9<\/a><\/sup>. La pol\u00edtica de clase de la clase obrera, en resumen, se constituye en el contexto de la lucha de clases.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de la clase obrera en este sentido ha sido un acontecimiento muy inusual en la historia estadounidense. Solo se verific\u00f3 en dos breves periodos durante el siglo xx. El primero, que se extendi\u00f3 entre 1934 y 1937, registr\u00f3 la aprobaci\u00f3n de la <i>National<\/i><i> <\/i><i>Labor<\/i><i> <\/i><i>Relations<\/i><i> <\/i><i>Act<\/i><i> <\/i>en 1935 (derogada en 1948). El segundo, que se extendi\u00f3 desde mediados de la d\u00e9cada de 1960 hasta principios de la de 1970, trajo consigo la <i>Vote Rights Act <\/i>y los programas de la Gran Sociedad de Lyndon B. Johnson. Estos episodios de pol\u00edtica de clase se agotaron, sin embargo, r\u00e1pidamente. Los estratos pol\u00edticos reformistas surgidos de los mismos consiguieron algunos logros materiales para los ciudadanos de a pie, pero solo en las condiciones econ\u00f3micas favorables del largo periodo de expansi\u00f3n econ\u00f3mica de posguerra. Cuando este se desvaneci\u00f3, dando paso a la larga recesi\u00f3n posterior, los l\u00edderes sindicales burocratizados y los pol\u00edticos del Partido Dem\u00f3crata solo pudieron imponer concesiones a su base de masas.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>5<\/strong><\/p>\n<p>Desde la d\u00e9cada de 2010 se ha producido un repunte de la lucha de clases, pero los miembros de la clase obrera siguen persiguiendo sus intereses de forma abrumadora como propietarios de la fuerza de trabajo, y no como clase. Esto no quiere decir que nada haya cambiado<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote10sym\" name=\"sdfootnote10anc\">10<\/a><\/sup>. Fundamentalmente ahora existe una variedad mucho mayor de puntos de partida desde los cuales pueden perseguirse pol\u00edticas de colaboraci\u00f3n de clase o pol\u00edticas basadas en los correspondientes grupos de estatus. Hasta la d\u00e9cada de 1980 estas pol\u00edticas pod\u00edan describirse en t\u00e9rminos generales como reformistas o \u00absocialdem\u00f3cratas\u00bb, basadas, como todas las pol\u00edticas socialdem\u00f3cratas, en la perspectiva del crecimiento econ\u00f3mico, pero la pol\u00edtica del periodo actual ni siquiera alberga la <i>esperanza <\/i>del crecimiento, lo cual redunda en una pol\u00edtica de redistribuci\u00f3n de suma cero verificada principalmente entre diferentes grupos de trabajadores. Es una pol\u00edtica distinta de la pol\u00edtica socialdem\u00f3crata no porque no sea una pol\u00edtica de clase \u2013lo cual tambi\u00e9n es cierto para la socialdemocracia\u2013, sino porque no es una pol\u00edtica basada en el crecimiento. As\u00ed, los dos principales partidos pol\u00edticos estadounidenses ya no se constituyen como modelos de crecimiento alternativos, sino, por el contrario, como coaliciones fiscales diferentes: la pol\u00edtica de <i>Make<\/i><i> <\/i><i>America<\/i><i> <\/i><i>Great<\/i><i> <\/i><i>Again <\/i>(maga), que pretende redistribuir los ingresos arrebat\u00e1ndoselos a los trabajadores no blancos e inmigrantes, y el neoliberalismo multicultural, que pretende redistribuir los ingresos hacia las personas con un alto nivel educativo<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote11sym\" name=\"sdfootnote11anc\">11<\/a><\/sup>. Ambas pol\u00edticas tienden a atomizar y fragmentar a la clase obrera.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>6<\/strong><\/p>\n<p>Con este marco conceptual en mente, perm\u00edtasenos ofrecer algunos datos b\u00e1sicos sobre el car\u00e1cter de la clase obrera estadounidense. Como primera aproximaci\u00f3n, la clase obrera puede conceptualizarse en t\u00e9rminos de su relaci\u00f3n con los principales activos de la sociedad. Trabajadores y trabajadoras son todos aquellos que no disfrutan de ingresos procedentes de rentas, dividendos o pagos de intereses. Como muestra el cuadro 1, solo el 21 por 100 de los hogares estadounidenses son propietarios de activos (excluida la propiedad de la vivienda), lo que deja aproximadamente al 79 por 100 de los mismos sin acceso a tales formas de ingresos. Podr\u00eda pensarse que ello exagera el tama\u00f1o de la clase obrera, ya que quiz\u00e1 exista un gran grupo de trabajadores aut\u00f3nomos que no disfrutan ni de activos ni de ingresos salariales. Pero, como muestra el cuadro 2, soo alrededor del 11 por 100 de los hogares tiene ingresos por cuenta propia procedentes de la actividad del trabajo aut\u00f3nomo y muchos de ellos son, sin duda, asalariados encubiertos. Si cruzamos estos dos hechos objetivos, podemos establecer un l\u00edmite inferior para la extensi\u00f3n cuantitativa de la clase obrera. Incluso suponiendo que todos los hogares con ingresos por cuenta propia sean propietarios de sus principales medios de producci\u00f3n y no dependan de los salarios, el 68 por 100 de la poblaci\u00f3n estadounidense pertenecer\u00eda a la clase obrera.<\/p>\n<table style=\"width: 86.5565%;\" width=\"801\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 84.3965%;\" width=\"552\" height=\"44\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">Cuadro 1: <i>Hogares<\/i><i> <\/i><i>perceptores de intereses, dividendos o rentas netas de alquiler<br \/>\n<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 3.30737%;\" width=\"153\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">\n<\/td>\n<td style=\"width: 12.1706%;\" width=\"96\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 84.3965%;\" width=\"552\" height=\"74\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Perciben<\/i><i> <\/i><i>intereses,<\/i><i> <\/i><i>dividendos<\/i><i> <\/i><i>o<\/i><i> <\/i><i>ingresos<\/i><i> <\/i><i>netos<\/i><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>procedentes<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>alquileres<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 3.30737%;\" width=\"153\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">25.218.729<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 12.1706%;\" width=\"96\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">20,6 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 84.3965%;\" width=\"552\" height=\"63\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>No<\/i><i> <\/i><i>perciben<\/i><i> <\/i><i>intereses,<\/i><i> <\/i><i>dividendos<\/i><i> <\/i><i>ni<\/i><i> <\/i><i>ingresos<\/i><i> <\/i><i>netos<\/i><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>procedentes<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>alquileres<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 3.30737%;\" width=\"153\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">97.135.490<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 12.1706%;\" width=\"96\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">79,4 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 84.3965%;\" width=\"552\" height=\"48\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Hogares<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 3.30737%;\" width=\"153\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">122.354.219<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 12.1706%;\" width=\"96\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">100 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Fuentes: Social Explorer; US Census Bureau.<\/p>\n<table style=\"width: 86.5565%;\" width=\"801\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 74.5491%;\" width=\"551\" height=\"44\">\n<p lang=\"es-ES\">Cuadro 2: <i>Hogares<\/i><i> <\/i><i>perceptores<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>ingresos<\/i><i> <\/i><i>procedentes del trabajo aut\u00f3nomo<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 13.5312%;\" width=\"157\">\n<p lang=\"es-ES\">\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.7942%;\" width=\"93\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 74.5491%;\" width=\"551\" height=\"48\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Perciben<\/i><i> <\/i><i>ingresos<\/i><i> <\/i><i>procedentes<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>trabajo<\/i><i> <\/i><i>aut\u00f3nomo<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 13.5312%;\" width=\"157\">\n<p lang=\"es-ES\">13.437.280<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.7942%;\" width=\"93\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">11 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 74.5491%;\" width=\"551\" height=\"36\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>No<\/i><i> <\/i><i>perciben<\/i><i> <\/i><i>ingresos<\/i><i> <\/i><i>procedentes<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>trabajo<\/i><i> <\/i><i>aut\u00f3nomo<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 13.5312%;\" width=\"157\">\n<p lang=\"es-ES\">108.916.939<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.7942%;\" width=\"93\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">89 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 74.5491%;\" width=\"551\" height=\"47\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Hogares<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 13.5312%;\" width=\"157\">\n<p lang=\"es-ES\">122.354.219<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.7942%;\" width=\"93\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">100 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Fuentes: Social Explorer; US Census Bureau.<\/p>\n<p>En consecuencia, a este nivel de generalidad, la afirmaci\u00f3n de Marx de que la clase obrera del siglo xix constitu\u00eda la \u00abgran mayor\u00eda\u00bb de la sociedad capitalista sigue siendo correcta<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote12sym\" name=\"sdfootnote12anc\">12<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>7<\/strong><\/p>\n<p>Ser\u00eda el colmo de la estupidez dogm\u00e1tica, sin embargo, no reconocer las profundas divisiones existentes en el seno de la clase obrera, divisiones que nunca han sido adecuadamente cartografiadas en la tradici\u00f3n marxiana. El problema solo puede esbozarse aqu\u00ed aduciendo unas pocas indicaciones emp\u00edricas referidas a la educaci\u00f3n, los sectores del mercado de trabajo y la \u00abraza\u00bb. Empecemos por el fen\u00f3meno de la educaci\u00f3n: hoy en d\u00eda es un lugar com\u00fan en Estados Unidos equiparar a las personas \u00absin estudios universitarios\u00bb con la \u00abclase obrera\u00bb. Desde un punto de vista te\u00f3rico, esta fusi\u00f3n es muy problem\u00e1tica, porque la \u00abeducaci\u00f3n\u00bb no es un recurso comparable a la propiedad de bienes. Un t\u00edtulo colgado en la pared, por muy prestigiosa que sea la instituci\u00f3n concedente, no produce ingresos. En nuestra opini\u00f3n, cualquier concesi\u00f3n a las nociones de \u00abcapital cultural\u00bb, \u00abcapital humano\u00bb o \u00abclase profesional-empresarial\u00bb es, en \u00faltima instancia, una capitulaci\u00f3n ante una de las m\u00e1s antiguas patra\u00f1as ideol\u00f3gicas de la sociedad burguesa: la idea de que esas sociedades est\u00e1n formadas predominantemente por propietarios independientes que venden sus mercanc\u00edas en el mercado. Incluso el trabajador m\u00e1s excelsamente formado, si carece de bienes, debe entrar en una relaci\u00f3n salarial, es decir, debe subordinarse al <i>capi<\/i><i>tal<\/i><i> <\/i>para ganarse la vida.<\/p>\n<p>Esto no significa que la educaci\u00f3n sea econ\u00f3micamente irrelevante; por el contrario, en Estados Unidos la educaci\u00f3n est\u00e1 claramente correlacionada con salarios m\u00e1s altos<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote13sym\" name=\"sdfootnote13anc\">13<\/a><\/sup>. La distribuci\u00f3n de la poblaci\u00f3n seg\u00fan la posesi\u00f3n, o no, de un t\u00edtulo de educaci\u00f3n superior nos dice, por lo tanto, algo importante no tanto sobre la clase obrera, como sobre una fracci\u00f3n significativa de la misma. Si tenemos esto presente, es cabal que nos planteemos la siguiente pregunta: \u00bfqu\u00e9 porcentaje de la poblaci\u00f3n estadounidense disfruta, al menos potencialmente, de los beneficios de una titulaci\u00f3n superior? Como muestra el cuadro 3, un tercio de la poblaci\u00f3n estadounidense mayor de 25 a\u00f1os tiene un t\u00edtulo universitario, mientras alrededor del 38 por 100 solo tiene estudios secundarios o equivalentes. Queda el 29 por 100 con \u00abalguna formaci\u00f3n universitaria\u00bb, a menudo un \u00abt\u00edtulo asociado\u00bb de dos a\u00f1os en una especialidad profesional, como, por ejemplo, enfermer\u00eda. En los niveles superiores del sistema educativo terciario, los porcentajes son realmente reducidos. Solo el 9 por 100 tiene un m\u00e1ster y apenas el 2 por 100 tiene un \u00abt\u00edtulo de escuela profesional\u00bb, como el que se exige para ser m\u00e9dico, o un \u00abt\u00edtulo de doctor\u00bb, como sucede en el doctorado. Cabe destacar que la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n estadounidense se enfrenta al mercado laboral como mano de obra b\u00e1sicamente no cualificada.<\/p>\n<p>La clase obrera tambi\u00e9n es heterog\u00e9nea en cuanto a su composici\u00f3n sectorial. Los trabajadores de los sectores ocupados previamente por la \u00abclase obrera hist\u00f3rica\u00bb constituyen una clara minor\u00eda: las r\u00fabricas de \u00abAgricultura, silvicultura, pesca y caza, y miner\u00eda\u00bb, \u00abConstrucci\u00f3n\u00bb, \u00abIndustria manufacturera\u00bb y \u00abTransporte y almacenamiento, y agua, gas y electricidad\u00bb representan en su conjunto aproximadamente el 24 por 100 de la poblaci\u00f3n empleada, mientras que la categor\u00eda \u00fanica de \u00abServicios educativos, sanitarios y de asistencia social\u00bb constituye m\u00e1s del 23 por 100. Es probable que una parte sustancial de quienes trabajan en estos sectores tengan alg\u00fan tipo de titulaci\u00f3n acad\u00e9mica.<\/p>\n<p>Cuadro 3: <i>Nivel de estudios de la poblaci\u00f3n de 25 a\u00f1os o m\u00e1s<\/i><\/p>\n<table width=\"801\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"532\" height=\"70\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Menos<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>ense\u00f1anza<\/i><i> <\/i><i>secundaria<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"162\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">25.562.680<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"108\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">11,5 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"532\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>T\u00edtulo<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>educaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>secundaria<\/i><i> <\/i><i>(o<\/i><i> <\/i><i>equivalente)<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"162\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">59.421.419<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"108\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">26,7 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"532\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Alg\u00fan tipo<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>estudios universitarios<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"162\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">64.496.416<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"108\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">28,9 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"532\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Licenciatura<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"162\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">45.034.610<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"108\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">20,2 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"532\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>M\u00e1ster<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"162\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">20.210.271<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"108\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">9,1 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"532\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>T\u00edtulo<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>Escuela<\/i><i> <\/i><i>Profesional<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"162\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">4.863.846<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"108\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">2,2 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"532\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Doctorado<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"162\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">3.247.592<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"108\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">1,5 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"532\" height=\"49\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Poblaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>25<\/i><i> <\/i><i>a\u00f1os<\/i><i> <\/i><i>o<\/i><i> <\/i><i>m\u00e1s<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td width=\"162\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">222.836.834<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"108\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">100 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Fuentes: Social Explorer; US Census Bureau.<\/p>\n<p>Por supuesto, la clase obrera estadounidense tambi\u00e9n est\u00e1 profundamente dividida por la \u00abraza\u00bb. Alrededor del 70 por 100 de la poblaci\u00f3n se identifica como \u00abblanca\u00bb y alrededor del 13 por 100 como \u00abnegra\u00bb, pero las variaciones regionales son amplias; por ejemplo, el 56 por 100 de los californianos se identifica como \u00abblanco\u00bb y el 6 por 100 como \u00abnegro\u00bb. Adem\u00e1s, la categor\u00eda de \u00ablatino\u00bb o \u00abhispano\u00bb es transversal a la de \u00abblanco\u00bb. A escala nacional, alrededor del 10 por 100 de la poblaci\u00f3n \u00abblanca\u00bb se identifica como \u00abhispana\u00bb o \u00ablatina\u00bb, lo que significa que los \u00abblancos no hispanos\u00bb representan aproximadamente el 60 por 100 de la poblaci\u00f3n estadounidense, constituyendo alrededor del 40 por 100 en los grandes estados receptores de inmigraci\u00f3n como California, Texas y Florida. Estas identidades constituyen, como es bien sabido, un terreno f\u00e9rtil para la pol\u00edtica no de clase o de grupos de estatus.<\/p>\n<table style=\"width: 86.5565%;\" width=\"801\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%;\" width=\"561\" height=\"44\">\n<p lang=\"es-ES\">Cuadro 4: <i>Sector<\/i><i> <\/i><i>laboral<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>ocupaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>para<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>poblaci\u00f3n civil de 1G a\u00f1os o m\u00e1s<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%;\" width=\"561\" height=\"54\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Agricultura,<\/i><i> <\/i><i>silvicultura,<\/i><i> <\/i><i>pesca<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>caza<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>miner\u00eda<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">2.658.413<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">1,7 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%;\" width=\"561\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\" style=\"text-align: left;\" align=\"right\"><i>Construcci\u00f3n<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">10.416.196<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">6,7 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%;\" width=\"561\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Industria<\/i><i> <\/i><i>manufacturera<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">15.617.461<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">10,0 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Comercio<\/i><i> <\/i><i>al<\/i><i> <\/i><i>por<\/i><i> <\/i><i>menor<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">3.971.773<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">12,6 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Comercio<\/i><i> <\/i><i>al<\/i><i> <\/i><i>por<\/i><i> <\/i><i>mayor<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">17.195.083<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">11 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Transporte<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>almacenamiento;<\/i><i> <\/i><i>Agua,<\/i><i> <\/i><i>gas<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>electricidad<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">8.576.862<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">5,5 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Informaci\u00f3n<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">3.066.743<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">2.0 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Finanzas<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>seguros;<\/i><i> <\/i><i>Sector<\/i><i> <\/i><i>inmobiliario;<\/i><i> <\/i><i>Alquiler<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>leasing<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">10.319.201<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">6,6 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"68\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Servicios<\/i><i> <\/i><i>profesionales,<\/i><i> <\/i><i>cient\u00edficos<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>gesti\u00f3n;<\/i><i> <\/i><i>Servicios<\/i><i> <\/i><i>administrativos;<\/i><i> <\/i><i>Servicios<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>gesti\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>residuos<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">18.312.454<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">11,8 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"42\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Servicios<\/i><i> <\/i><i>educativos;<\/i><i> <\/i><i>Asistencia<\/i><i> <\/i><i>sanitaria<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>social<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">36.315.008<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">23,3 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"68\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><i>Arte,<\/i><i> <\/i><i>entretenimiento<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>ocio;<\/i><i> <\/i><i>Servicios<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>alojamiento<\/i><i> <\/i><i>y <\/i><i>alimentaci\u00f3n<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">14.651.909<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">9,4 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"42\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Otros<\/i><i> <\/i><i>servicios<\/i><i> <\/i><i>excepto<\/i><i> <\/i><i>Administraci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>P\u00fablica<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">7.516.616<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">4,8 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"40\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Administraci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>P\u00fablica<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">7.271.189<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">4,7 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 73.2748%; text-align: right;\" width=\"561\" height=\"49\">\n<p lang=\"es-ES\"><i>Poblaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>civil<\/i><i> <\/i><i>ocupada<\/i><i> <\/i><i>total<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>1G<\/i><i> <\/i><i>a\u00f1os<\/i><i> <\/i><i>o<\/i><i> <\/i><i>m\u00e1s<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.931%;\" width=\"148\">\n<p lang=\"es-ES\">155.888.980<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 11.6688%;\" width=\"92\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">100 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Fuentes: Social Explorer; US Census Bureau.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo resumir esta configuraci\u00f3n b\u00e1sica? La clase obrera, entendida como aquella que no posee activos y, por lo tanto, debe subsistir obteniendo ingresos salariales, constituye entre el 68 y el 80 por 100 de la totalidad de los hogares estadounidenses. Pero esta clase est\u00e1 profundamente dividida por el nivel educativo, el sector de actividad econ\u00f3mica y la \u00abraza\u00bb. Estas divisiones est\u00e1n arraigadas en la l\u00f3gica de una configuraci\u00f3n global en la que los propietarios del capital est\u00e1n efectivamente exentos de cualquier intento de efectuar una redistribuci\u00f3n significativa. Esta perspectiva nos permite reunir la educaci\u00f3n y la raza en un \u00fanico marco conceptual. La \u00abtitulaci\u00f3n\u00bb y la \u00abraza\u00bb pueden concebirse como formas de clausura social surgidas en el seno de la clase obrera estadounidense, la cual se halla organizada principalmente en funci\u00f3n de criterios de redistribuci\u00f3n interna. Para decirlo de la forma m\u00e1s concisa posible, la \u00abblanquitud\u00bb o la \u00abnatividad\u00bb deben entenderse como el t\u00edtulo de licenciatura de quienes no han cursado estudios universitarios, y la posesi\u00f3n de este debe entenderse como la \u00abblanquitud\u00bb o \u00abnatividad\u00bb de quienes han cursado estudios universitarios.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>8<\/strong><\/p>\n<p><i>Segunda<\/i><i> <\/i><i>Tesis.<\/i><i> <\/i><i>El<\/i><i> <\/i><i>bidenismo<\/i><i> <\/i><i>ofrece<\/i><i> <\/i><i>keynesianismo<\/i><i> <\/i><i>sin<\/i><i> <\/i><i>crecimiento<\/i>. El bidenismo es un fen\u00f3meno peculiar. Para caracterizarlo con precisi\u00f3n primero tenemos que reconocer la ambiciosa escala de la agenda del gobierno de Biden. El proyecto de ley <i>Build<\/i><i> <\/i><i>Back<\/i><i> <\/i><i>Better<\/i><i> <\/i>aprobado por la C\u00e1mara de Representantes, controlada por los Dem\u00f3cratas, en septiembre de 2021 se basaba, al igual que sus predecesores, en la generosidad para con el capital implementada mediante instrumentos pol\u00edticos; cuantificada en 2,2 billones de d\u00f3lares, no solo rivalizaba en volumen con la <i>Coronavirus <\/i><i>Aid,<\/i><i> <\/i><i>Relief,<\/i><i> <\/i><i>and<\/i><i> <\/i><i>Economic<\/i><i> <\/i><i>Security Act<\/i><i> <\/i><i>(2020)<\/i>, sino que de haber sido aprobada habr\u00eda introducido nuevas medidas, aunque limitadas, en pro del seguro sanitario universal, la baja familiar remunerada, el cuidado infantil subvencionado y la educaci\u00f3n infantil. Su redimensionada sustituta, la <i>Inflation<\/i><i> <\/i><i>Reduction<\/i><i> <\/i><i>Act<\/i><i> <\/i>(ira), promulgada en agosto de 2022, aporta 738 millardos de d\u00f3lares a lo largo de diez a\u00f1os mediante una combinaci\u00f3n fiscal de dos tercios de recortes impositivos y un tercio de gasto directo destinados a estimular el capitalismo verde \u2013empresas de energ\u00eda solar y nuclear, agroindustria, eficiencia energ\u00e9tica dom\u00e9stica, veh\u00edculos el\u00e9ctricos\u2013, reducir el precio de los medicamentos y ampliar la financiaci\u00f3n vigente a la <i>Affordable<\/i><i> <\/i><i>Care<\/i><i> <\/i><i>Act<\/i>, aprobada por Obama en 2010 (64 millardos de d\u00f3lares desembolsados a lo largo de tres a\u00f1os).<\/p>\n<p>La nueva agenda presenta, sin embargo, dos peculiaridades. La primera se refiere a sus condiciones de emergencia. Aunque la versi\u00f3n estadounidense del Estado del bienestar keynesiano nunca fue consecuencia directa de la pol\u00edtica de clase, dado que tuvo al menos tanto que ver con la movilizaci\u00f3n en tiempos de guerra, hist\u00f3ricamente se bas\u00f3, sin embargo, en una oleada previa de militancia de la clase obrera. Por el contrario, la pol\u00edtica expansiva posterior a 2020 no tiene esa base, siendo en gran medida una respuesta fortuita a la pandemia de la covid-19 y quiz\u00e1 tambi\u00e9n a la rivalidad con China; de hecho, la continuidad entre <i>bidenomics<\/i><i> <\/i>y <i>trumpo<\/i><i>nomics<\/i><i> <\/i>radica precisamente en este hecho<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote14sym\" name=\"sdfootnote14anc\">14<\/a><\/sup>. La segunda peculiaridad es el entorno econ\u00f3mico en el que opera la nueva agenda. Todos los dem\u00e1s Estados del bienestar keynesianos se han basado en una econom\u00eda en proceso de crecimiento; la <i>bidenomics<\/i>, en cambio, es un programa de gasto financiado mediante el endeudamiento p\u00fablico verificado en un entorno de ausencia de crecimiento econ\u00f3mico. Hay muy pocos indicios de una recuperaci\u00f3n real de la rentabilidad del sector industrial estadounidense.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>9<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo entender entonces a esta extra\u00f1a criatura? Una breve narraci\u00f3n de c\u00f3mo Biden lleg\u00f3 a ocupar su puesto actual puede ser \u00fatil en este sentido. La campa\u00f1a presidencial de Hillary Clinton de 2016 estaba tan netamente comprometida con el neoliberalismo como lo hab\u00edan estado los tres gobiernos anteriores y apelaba a la base electoral natural del Partido Dem\u00f3crata constituida por la fracci\u00f3n de la clase obrera en posesi\u00f3n de t\u00edtulos educativos y perfilada por los t\u00e9rminos gemelos de la profesionalidad y la diversidad, pero sin proponer pr\u00e1cticamente nada relacionado con el crecimiento econ\u00f3mico. Si hubiera ganado Clinton, ello habr\u00eda representado la continuaci\u00f3n de la hegemon\u00eda del neoliberalismo multicultural en su forma pura.<\/p>\n<p>La sorprendente victoria de Trump bloque\u00f3 ese camino. Esta ruptura electoral con el neoliberalismo multicultural se vio agravada por la pandemia. Aunque el propio Trump se resisti\u00f3 en todo momento a dar una respuesta obvia y racional a la crisis de la covid-19, su gobierno abri\u00f3, no obstante, el camino hacia una nueva forma de pol\u00edtica debido a la necesidad ineludible de contrarrestar la pandemia. El Estado federal intervino masivamente para mantener las vidas de muchos estadounidenses de clase obrera, lo contrario de lo que Trump y sus colaboradores proclamaban que quer\u00edan hacer, lo cual produjo una situaci\u00f3n extra\u00f1a en la que Trump desacreditaba las propias pol\u00edticas que su gobierno implementaba, especialmente con respecto a las mascarillas y la vacunaci\u00f3n masiva.<\/p>\n<p>Estas contradicciones se interpretaron err\u00f3neamente como debilidades personales. En realidad, el comportamiento err\u00e1tico de Trump concentraba y ejemplificaba las contradictorias circunstancias hist\u00f3ricas que llevaron a los Republicanos a convertirse en el primer partido estadounidense en avanzar hacia una renta b\u00e1sica garantizada. El constante autodescr\u00e9dito en el que incurri\u00f3 Trump, sus rid\u00edculas formulaciones sobre la lej\u00eda como ant\u00eddoto contra la covid, etc\u00e9tera, eran un intento de no reconocer que las pol\u00edticas a las que le oblig\u00f3 la pandemia eran adecuadas y eficaces. Su gobierno pod\u00eda reclamar leg\u00edtimamente cierto cr\u00e9dito por el desarrollo extraordinariamente r\u00e1pido de vacunas eficaces, pero como el propio Trump descubri\u00f3, ello pod\u00eda alejar seriamente a sus bases coaguladas en torno al lema <i>Make America Great Again<\/i><sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote15sym\" name=\"sdfootnote15anc\">15<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Biden emergi\u00f3 triunfante sobre las ruinas del proyecto de Clinton una vez que los movimientos entre bastidores de la c\u00fapula del Partido Dem\u00f3crata orquestaron la derrota de Bernie Sanders. El bidenismo es tambi\u00e9n, sin embargo, y de manera crucial, un fen\u00f3meno espec\u00edficamente posterior a Trump. Para ganar en 2020 Biden tuvo que aprovecharse de las contradicciones hist\u00f3ricas que se encarnaban biol\u00f3gicamente, por as\u00ed decirlo, en el descerebramiento de Trump. Inicialmente Biden ten\u00eda, por consiguiente, el viento a su favor, porque parec\u00eda el mejor l\u00edder pol\u00edtico disponible en la lucha contra la covid-19, lo cual, por su propio desenvolvimiento, forz\u00f3 una ruptura m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica neoliberalmulticultural de Clinton, a pesar de que Biden hab\u00eda sido un neoliberal incondicional de Delaware desde la d\u00e9cada de 1990. Como muestra su agenda dom\u00e9stica, Biden lleg\u00f3 a personificar, breve y accidentalmente, algo as\u00ed como un nuevo <i>New Deal<\/i>. La respuesta presupuestaria de Trump y Biden ante la recesi\u00f3n de la covid-19 verificada entre marzo de 2020 y marzo de 2021 ascendi\u00f3 a m\u00e1s de 5 billones de d\u00f3lares, cantidad cinco veces superior al est\u00edmulo fiscal inyectado en 2008 y equivalente pr\u00e1cticamente a la cuarta parte del pib estadounidense. Crucialmente, 1,8 billones de d\u00f3lares de este paquete de ayuda fueron directamente a individuos y hogares a trav\u00e9s de cheques de est\u00edmulo y subsidios de desempleo, completados con 600 d\u00f3lares semanales asignados entre marzo y julio de 2020, con una ronda adicional de cheques de 2.000 d\u00f3lares desembolsados en enero de 2021<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote16sym\" name=\"sdfootnote16anc\">16<\/a><\/sup>. A todo ello, la posterior legislaci\u00f3n de Biden aprobada en 2021-2022 \u2013esto es, la <i>Infrastructure<\/i><i> <\/i><i>Investment<\/i><i> <\/i><i>and<\/i><i> <\/i><i>Jobs Act<\/i><i> <\/i>(2021), la <i>c<\/i><i>hi<\/i><i>ps<\/i><i> <\/i><i>and<\/i><i> <\/i><i>Science<\/i><i> <\/i><i>Act<\/i><i> <\/i>(2022) y la <i>Inflation<\/i><i> <\/i><i>Reduction<\/i><i> <\/i><i>Act <\/i>(2022)\u2013 a\u00f1adi\u00f3 otros 2 billones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>De un modo extra\u00f1o, pues, la covid-19 ha representado el equivalente funcional del tipo de pol\u00edtica de clase que hab\u00edan contribuido a generar los paquetes de pol\u00edticas p\u00fablicas del <i>New<\/i><i> <\/i><i>Deal<\/i><i> <\/i>y de la Gran Sociedad, si bien las peculiaridades de la g\u00e9nesis de esta agenda tambi\u00e9n marcaron sus l\u00edmites, porque aunque el gobierno de Biden, que se hab\u00eda preocupado de adular e incorporar a sanderistas aquiescentes, entre ellos el propio Sanders, propuso pol\u00edticas objetivamente favorables a los trabajadores, todo ello se hizo <i>sotto<\/i><i> <\/i><i>voce<\/i><i> <\/i>dentro de las limitaciones impuestas por la renuncia total a cualquier intento de redistribuir los beneficios. El destino del experimento de Biden tambi\u00e9n estuvo determinado por las condiciones econ\u00f3micas imperantes. La prosecuci\u00f3n de un programa presupuestario muy semejante al seguido durante el <i>New Deal<\/i>, pero en un entorno de nulo crecimiento capitalista como hubiere sido necesario para garantizar su \u00e9xito, ha contribuido, como era de prever, al aumento de la inflaci\u00f3n, ya avivada por los cambios en la demanda registrados durante la era pand\u00e9mica y por las interrupciones de la cadena de suministros, seguidos ambos procesos por las subidas de los precios de los alimentos y los combustibles provocados por la guerra de Ucrania. A su vez, la crisis del coste de la vida ha desacreditado a Biden a escala nacional. As\u00ed pues, la paradoja de la <i>bidenomics<\/i><i> <\/i>podr\u00edamos resumirla concisamente de este modo: un paquete de pol\u00edticas relativamente favorable a la clase obrera ha desembocado en una profunda impopularidad, que le ha acarreado \u00edndices de desaprobaci\u00f3n a mitad de mandato equiparables a los de Trump<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote17sym\" name=\"sdfootnote17anc\">17<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>10<\/strong><\/p>\n<p><i>Tercera<\/i><i> <\/i><i>Tesis.<\/i><i> <\/i><i>La<\/i><i> <\/i><i>hip\u00f3tesis<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>\u00abdesalineamiento<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>clase\u00bb<\/i><i> <\/i><i>es<\/i><i> <\/i><i>un<\/i><i> <\/i><i>marco<\/i><i> <\/i><i>inade<\/i><i>cuado<\/i><i> <\/i><i>para<\/i><i> <\/i><i>entender<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>pol\u00edtica<\/i><i> <\/i><i>contempor\u00e1nea<\/i><i> <\/i><i>estadounidense<\/i>. De acuerdo con este planteamiento, cuyo exponente de izquierda m\u00e1s sofisticado e informado es Matt Karp, en un tiempo la pol\u00edtica estadounidense era una pol\u00edtica de clase, pero ahora est\u00e1 estructurada por la identidad<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote18sym\" name=\"sdfootnote18anc\">18<\/a><\/sup>. El an\u00e1lisis del \u00abdesalineamiento de clase\u00bb postula una pol\u00edtica que tratar\u00eda de repolarizar a la poblaci\u00f3n en t\u00e9rminos de clase, lo cual, de acuerdo con esta l\u00ednea de pensamiento, constituy\u00f3 la base del reformismo en sus manifestaciones del <i>New<\/i><i> <\/i><i>Deal<\/i><i> <\/i>y de la Gran Sociedad. Esta posici\u00f3n exagera el car\u00e1cter de clase de la pol\u00edtica estadounidense antes del colapso de la coalici\u00f3n del <i>New Deal <\/i>y subestima su s\u00f3lida base material, pero obviamente no de clase, vigente en el periodo actual.<\/p>\n<p>Para decirlo de nuevo: las pol\u00edticas reformistas o caracter\u00edsticas del Estado del bienestar en Estados Unidos (y en otros lugares) nunca fueron el resultado <i>directo<\/i><i> <\/i>de la insurgencia de clase. Al menos igual de importante fue la movilizaci\u00f3n en tiempos de guerra, que no solo sac\u00f3 a Estados Unidos de la Gran Depresi\u00f3n, sino que tambi\u00e9n produjo muchas de las pol\u00edticas m\u00e1s ambiciosas de la \u00e9poca: la construcci\u00f3n del sistema hospitalario de veteranos, por ejemplo, o <i>la<\/i><i> <\/i><i>Servicemen\u2019s<\/i><i> <\/i><i>Readjustment<\/i><i> <\/i><i>Act<\/i><i> <\/i>de 1944, que contemplaba los programas de asistencia en beneficio de los exmilitares estadounidenses. Adem\u00e1s, la continuaci\u00f3n del \u00abEstado del bienestar\u00bb estadounidense, comparativamente m\u00ednimo, encontr\u00f3 su base de apoyo principal no tanto en la clase obrera, como en el estrato de funcionarios reformistas que surgieron de los raros y breves brotes de pol\u00edtica de clase mencionados anteriormente. El proyecto pol\u00edtico de este grupo de funcionarios sindicales y operativos del Partido Dem\u00f3crata a mediados de siglo estaba orientado a garantizar la rentabilidad continuada del capitalismo estadounidense, ya que consideraban, con raz\u00f3n, que la rentabilidad era la piedra angular de su propia viabilidad. As\u00ed pues, este estrato trat\u00f3 sistem\u00e1ticamente de imponer soluciones individualistas y colaboracionistas a los trabajadores, considerando su movilizaci\u00f3n aut\u00f3noma como una amenaza. Cuando el largo periodo de crecimiento econ\u00f3mico se convirti\u00f3 en la larga recesi\u00f3n posterior, este mismo estrato ofreci\u00f3 poco m\u00e1s que la austeridad a los trabajadores a los que ostensiblemente representaba. Por lo tanto, no tiene fundamento alguno confundir el Estado del bienestar keynesiano estadounidense con la pol\u00edtica de clase.<\/p>\n<p>En segundo lugar, la noci\u00f3n de desalineamiento de clase no ofrece una descripci\u00f3n positiva del fundamento de la pol\u00edtica estadounidense en el momento presente. Aunque capta el importante hecho de los continuos esfuerzos realizados por el Partido Dem\u00f3crata por atraer a los trabajadores blancos \u2013y, cada vez m\u00e1s, a los trabajadores no blancos\u2013 carentes de t\u00edtulo universitario, no logra explicar c\u00f3mo los trabajadores blancos, en tanto que trabajadores blancos, o los trabajadores nativos, en tanto que trabajadores nativos, est\u00e1n siendo de nuevo movilizados en la coalici\u00f3n del Partido Republicano. Tampoco explica el hecho, igualmente desconcertante, de que los trabajadores con un alto nivel educativo lo est\u00e9n siendo por la coalici\u00f3n del Partido Dem\u00f3crata<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote19sym\" name=\"sdfootnote19anc\">19<\/a><\/sup>. Quiz\u00e1 lo m\u00e1s sorprendente de la pol\u00edtica estadounidense actual es que el Partido Republicano haya hecho un esfuerzo concertado realmente exitoso para cortejar a la fracci\u00f3n menos educada de la clase obrera estadounidense; de hecho, su fortuna pol\u00edtica se halla cada vez m\u00e1s ligada a este estrato<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote20sym\" name=\"sdfootnote20anc\">20<\/a><\/sup>. Pero describir estos cambios tect\u00f3nicos como arraigados en la \u00abidentidad\u00bb es enga\u00f1oso o, al menos, realmente insuficiente.<\/p>\n<p>Las pruebas son en la actualidad abrumadoras. Los cuadros 5, 6 y 7 indican la naturaleza y el alcance del problema para los Dem\u00f3cratas. En las elecciones para el Congreso, los titulares de una licenciatura se inclinaron por el Partido Dem\u00f3crata en un porcentaje de 14 puntos. Los no licenciados constituyen la imagen especular de estas cifras, inclin\u00e1ndose por el Partido Republicano aproximadamente en 15 puntos. Entre los licenciados blancos la diferencia es similar, pero los blancos no licenciados indican su preferencia por los candidatos republicanos por un margen de 32 puntos. Un cuadro similar emerge de los \u00edndices de aprobaci\u00f3n de Biden y Trump. La aprobaci\u00f3n de Biden est\u00e1 completamente por debajo de la media entre los votantes sin titulaci\u00f3n universitaria: dos tercios de los votantes sin titulaci\u00f3n universitaria lo desaprueban, una cifra que se eleva a casi el 75 por 100 entre los votantes blancos sin titulaci\u00f3n universitaria. Por el contrario, entre los que poseen un t\u00edtulo universitario su aprobaci\u00f3n ronda el 50 por 100. En el caso de Trump, la pauta de comportamiento es la inversa. Entre el conjunto de los votantes en posesi\u00f3n de un t\u00edtulo universitario, Trump est\u00e1 por debajo en 28 puntos, mientras que entre los votantes que no lo poseen goza de una ligera ventaja. El patr\u00f3n es similar para los blancos con t\u00edtulo universitario, donde Trump est\u00e1 25 puntos por debajo, mientras que entre los blancos no titulados universitarios, disfruta de un margen positivo de 14 puntos.<\/p>\n<table style=\"width: 88.3361%;\" width=\"803\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 46.8983%;\" colspan=\"2\" width=\"379\" height=\"44\">\n<p lang=\"es-ES\">Cuadro 5: <i>Preferencia<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>voto<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>los candidatos<\/i><\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.3772%;\" width=\"131\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">\n<\/td>\n<td style=\"width: 17.2457%;\" width=\"138\"><\/td>\n<td style=\"width: 19.2308%;\" width=\"154\"><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 46.8983%;\" colspan=\"2\" width=\"379\" height=\"106\">\n<p lang=\"es-ES\">Licenciatura o m\u00e1s<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.3772%;\" width=\"131\">\n<p lang=\"es-ES\">No licenciatura<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 17.2457%;\" width=\"138\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">Blanco con licenciatura o m\u00e1s<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 19.2308%;\" width=\"154\">\n<p lang=\"es-ES\">Blanco sin licenciatura<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 32.2581%;\" width=\"261\" height=\"34\">\n<p lang=\"es-ES\">Candidato Dem\u00f3crata<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.6402%;\" width=\"118\">\n<p lang=\"es-ES\">55 %<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.3772%;\" width=\"131\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">39 %<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 17.2457%;\" width=\"138\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">52 %<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 19.2308%;\" width=\"154\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">31 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 32.2581%;\" width=\"261\" height=\"34\">\n<p lang=\"es-ES\">Candidato Republicano<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.6402%;\" width=\"118\">\n<p lang=\"es-ES\">41 %<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.3772%;\" width=\"131\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">54 %<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 17.2457%;\" width=\"138\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">45 %<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 19.2308%;\" width=\"154\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">63 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td style=\"width: 32.2581%;\" width=\"261\" height=\"48\">\n<p lang=\"es-ES\">No sabe<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 14.6402%;\" width=\"118\">\n<p lang=\"es-ES\">4 %<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 16.3772%;\" width=\"131\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">7 %<\/p>\n<\/td>\n<td style=\"width: 17.2457%;\" width=\"138\"><\/td>\n<td style=\"width: 19.2308%;\" width=\"154\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">6 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Fuente: <i>The<\/i><i> <\/i><i>New<\/i><i> <\/i><i>York<\/i><i> <\/i><i>Times<\/i><i> <\/i>Siena Poll.<\/p>\n<p>Cuadro 6: <i>Aprobaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>Joe<\/i><i> <\/i><i>Biden<\/i><i> <\/i><i>como<\/i><i> <\/i><i>presidente<\/i><\/p>\n<table width=\"803\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td colspan=\"2\" width=\"271\" height=\"93\">\n<p lang=\"es-ES\">Licenciatura o m\u00e1s<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"129\">\n<p lang=\"es-ES\">No licenciatura<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"252\">\n<p lang=\"es-ES\">Blanco con licenciatura o m\u00e1s<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"151\">\n<p lang=\"es-ES\">Blanco sin licenciatura<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"148\" height=\"34\">\n<p lang=\"es-ES\">Aprueba<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"123\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">49 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"129\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">31 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"252\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">47 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"151\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">24 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"148\" height=\"34\">\n<p lang=\"es-ES\">Desaprueba<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"123\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">47 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"129\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">66 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"252\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">48 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"151\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">74 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"148\" height=\"46\">\n<p lang=\"es-ES\">No sabe<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"123\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">4 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"129\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">3 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"252\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">5 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"151\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\">1 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Fuente: <i>The<\/i><i> <\/i><i>New<\/i><i> <\/i><i>York<\/i><i> <\/i><i>Times<\/i><i> <\/i>Siena Poll.<\/p>\n<p>Cuadro 7: <i>Opini\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>sobre<\/i><i> <\/i><i>Donald<\/i><i> <\/i><i>Trump<\/i><\/p>\n<table width=\"803\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"0\">\n<tbody>\n<tr valign=\"top\">\n<td colspan=\"2\" width=\"284\" height=\"93\">\n<p lang=\"es-ES\">Licenciatura o m\u00e1s<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"139\">\n<p lang=\"es-ES\">No licenciatura<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"220\">\n<p lang=\"es-ES\">Blanco con licenciatura o m\u00e1s<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"160\">\n<p lang=\"es-ES\">Blanco sin licenciatura<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"159\" height=\"34\">\n<p lang=\"es-ES\">Favorable<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"125\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">35 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"139\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">49 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"220\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">37 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"160\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">56 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"159\" height=\"34\">\n<p lang=\"es-ES\">No favorable<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"125\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">63 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"139\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">45 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"220\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">62 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"160\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">42 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr valign=\"top\">\n<td width=\"159\" height=\"46\">\n<p lang=\"es-ES\">No sabe<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"125\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">3 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"139\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">6 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"220\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">1 %<\/p>\n<\/td>\n<td width=\"160\">\n<p lang=\"es-ES\" align=\"center\">3 %<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Fuente: <i>The<\/i><i> <\/i><i>New<\/i><i> <\/i><i>York<\/i><i> <\/i><i>Times<\/i><i> <\/i>Siena Poll.<\/p>\n<p>Este desplazamiento de los trabajadores blancos sin titulaci\u00f3n universitaria hacia el Partido Republicano se entiende mejor no como un proceso de desalineamiento de clase, sino, por el contrario, como consecuencia de la apuesta exitosa efectuada por el Partido Republicano de apelar a los intereses de una fracci\u00f3n concreta de la clase obrera en t\u00e9rminos nativistas y racistas<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote21sym\" name=\"sdfootnote21anc\">21<\/a><\/sup>. El punto clave es que el paso de este segmento los Republicanos no deber\u00eda explicarse en t\u00e9rminos de actitudes o prejuicios, sino que, por el contrario, esas actitudes deber\u00edan considerarse como el resultado de la situaci\u00f3n objetiva de esta fracci\u00f3n de clase. La organizaci\u00f3n de la clase obrera blanca como blanca, o de los trabajadores nativos como nativos, es en muchos sentidos una estrategia racional para aquellos trabajadores que tienen la oportunidad de constituirse como tales en un contexto en el que la identidad <i>de<\/i><i> <\/i><i>clase<\/i><i> <\/i>no es evidente en ninguna parte. Al mantener alejados a los inmigrantes y a los no blancos, la clase obrera blanca, o nativa, pretende aumentar el valor y el atractivo de su fuerza de trabajo, lo cual no implica que dicha estrategia se base en un an\u00e1lisis preciso o que tenga probabilidades de \u00e9xito. Se trata simplemente de que las preferencias pol\u00edticas de las personas sin estudios universitarios son comprensibles desde un punto de vista pragm\u00e1tico sin tener que atribuir a este grupo un fanatismo que no tiene.<\/p>\n<p>La misma l\u00f3gica deber\u00eda aplicarse a los trabajadores con un nivel educativo relativamente alto que votan al Partido Dem\u00f3crata. Este es un paso que muy pocos analistas dan, optando por el contrario por argumentar habitualmente, de forma inveros\u00edmil, que quienes poseen una titulaci\u00f3n universitaria se hallan motivados por \u00abvalores\u00bb y no por intereses econ\u00f3micos. Pero los \u00abvalores\u00bb fundamentales que defienden estos votantes coinciden notablemente con sus <i>intereses materiales<\/i>, que residen en la valoraci\u00f3n de la profesionalidad experta, lo cual es probablemente m\u00e1s evidente en la aceptaci\u00f3n de la ciencia como valor ideol\u00f3gico. Aunque claramente menos regresiva que su hom\u00f3loga maga, esta ideolog\u00eda neotecnocr\u00e1tica desempe\u00f1a una funci\u00f3n social an\u00e1loga a la hora de articular una estrategia para aumentar el valor del tipo particular de fuerza de trabajo \u2013dotada de t\u00edtulos acad\u00e9micos en lugar de blanca\u2013 que est\u00e1 muy extendida en la coalici\u00f3n dem\u00f3crata. Y ello constituye, por supuesto, en tan escasa medida una manifestaci\u00f3n de la pol\u00edtica de la clase obrera como su contraparte republicana. Como organizaciones de masas, los dos partidos est\u00e1n, por lo tanto, anclados en diferentes partes de la clase obrera: los Republicanos en su fracci\u00f3n menos educada y los Dem\u00f3cratas entre quienes poseen una titulaci\u00f3n universitaria. En ambos casos, sus llamamientos se enmarcan en t\u00e9rminos que presentan a los trabajadores como peque\u00f1os propietarios de la fuerza de trabajo. Este tipo de pol\u00edtica tiende a fragmentar a\u00fan m\u00e1s a la clase obrera y a alejar a\u00fan m\u00e1s la pol\u00edtica de <i>clase<\/i><i> <\/i>de la misma, aunque \u2013en realidad <i>porque<\/i>\u2013 apela a intereses materiales muy espec\u00edficos.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>11<\/strong><\/p>\n<p><i>Cuarta<\/i><i> <\/i><i>Tesis.<\/i><i> <\/i><i>El<\/i><i> <\/i><i>\u00e9xito<\/i><i> <\/i><i>relativo<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>Partido<\/i><i> <\/i><i>Dem\u00f3crata<\/i><i> <\/i><i>en<\/i><i> <\/i><i>las<\/i><i> <\/i><i>elecciones<\/i><i> <\/i><i>de <\/i><i>medio mandato de 2022 es un reflejo de su particular base social<\/i>. Dado el car\u00e1cter de las bases de masas tanto del Partido Republicano como del Partido Dem\u00f3crata no es sorprendente que el segundo parezca ahora superar al primero en las elecciones de medio de mandato. Sin duda, seguir\u00e1 haci\u00e9ndolo, porque la base dem\u00f3crata, al ser m\u00e1s culta, tiene m\u00e1s probabilidades de participar en la pol\u00edtica electoral. Aunque el Partido Republicano es el que m\u00e1s se beneficia actualmente de las inequidades de la Constituci\u00f3n, los Republicanos tienen ahora la desventaja de estar firmemente ligados a la fracci\u00f3n del electorado con menos probabilidades de acudir a las urnas en las elecciones de medio de mandato<sup><a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote22sym\" name=\"sdfootnote22anc\">22<\/a><\/sup>. En los t\u00e9rminos de nuestro an\u00e1lisis, el propio \u00e9xito de los Dem\u00f3cratas en este ciclo electoral se basa en la naturaleza fragmentada de la clase obrera estadounidense, lo cual probablemente, fortalecer\u00e1, haciendo que sea a\u00fan m\u00e1s improbable que esta act\u00fae como una fuerza social coherente. Para decirlo de la forma m\u00e1s directa posible: <i>el Partido Dem\u00f3crata no <\/i><i>consigue<\/i><i> <\/i><i>atraer<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>sus<\/i><i> <\/i><i>bases<\/i><i> <\/i><i>apelando<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>una<\/i><i> <\/i><i>pol\u00edtica<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>clase<\/i><i> <\/i><i>obrera,<\/i><i> <\/i><i>sino <\/i><i>apelando a los trabajadores en t\u00e9rminos expl\u00edcitamente no de clase<\/i>.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>12<\/strong><\/p>\n<p><i>Quinta<\/i><i> <\/i><i>Tesis.<\/i><i> <\/i><i>La<\/i><i> <\/i><i>izquierda<\/i><i> <\/i><i>estadounidense<\/i><i> <\/i><i>se<\/i><i> <\/i><i>halla<\/i><i> <\/i><i>atrapada<\/i><i> <\/i><i>por<\/i><i> <\/i><i>tres<\/i><i> <\/i><i>ilusio<\/i><i>nes sobre la pol\u00edtica nacional<\/i>. Para entender la pol\u00edtica estadounidense es de suma importancia comprender la estrategia electoral del Partido Dem\u00f3crata. En este sentido, tres ilusiones habituales han plagado el an\u00e1lisis de la izquierda. La primera es la noci\u00f3n de que el camino obvio hacia el \u00e9xito electoral es apelar a la clase obrera estadounidense en \u00abt\u00e9rminos de clase\u00bb. Los Dem\u00f3cratas rara vez lo han hecho, incluso, de hecho especialmente, no lo hicieron en su periodo de apogeo durante el <i>New<\/i><i> <\/i><i>Deal<\/i>. Esta ilusi\u00f3n se basa impl\u00edcitamente en una idea err\u00f3nea previa: que el Partido Dem\u00f3crata ha sido un fracaso electoral en los \u00faltimos a\u00f1os. De hecho, la cuesti\u00f3n no es por qu\u00e9 los Dem\u00f3cratas no han ganado m\u00e1s esca\u00f1os, sino por qu\u00e9 lo han hecho tan bien en los \u00faltimos tres ciclos electorales verificados desde 2018. Los resultados de las elecciones de medio de mandato de 2022, que de nuevo parecen haber desafiado gran parte del pensamiento convencional, fueron exitosos seg\u00fan est\u00e1ndares hist\u00f3ricos comparables. Siguieron a unas elecciones de 2020 en las que el aspirante dem\u00f3crata derrot\u00f3 a un presidente en funciones, que contaba con una base supermovilizada y que gan\u00f3 m\u00e1s votos que ning\u00fan otro candidato en la historia, aparte del que le derrot\u00f3 en las mismas.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, es incorrecto presentar a los Dem\u00f3cratas como irracionalmente partidarios de una estrategia no de clase. El actual Partido Dem\u00f3crata no tiene ning\u00fan inter\u00e9s en apelar a su base pol\u00edtica en t\u00e9rminos de clase. El \u00e9xito del Partido se basa en ganarse a una fracci\u00f3n de la clase obrera <i>en t\u00e9rminos expl\u00edcitamente no de clase<\/i>. Dado el electorado real del Partido Dem\u00f3crata \u2013esa fracci\u00f3n de la clase obrera que depende de las credenciales acad\u00e9micas para aumentar el valor de su fuerza de trabajo\u2013, sus estrategias electorales y sus candidatos no son irracionales; han sido sorprendentemente eficaces. Los operativos dem\u00f3cratas seguir\u00e1n interviniendo l\u00f3gicamente en las primarias republicanas para promover a los candidatos m\u00e1s extravagantes, como hicieron en 2022, porque son m\u00e1s f\u00e1ciles de derrotar mediante reivindicaciones directas de representar la racionalidad contra la insensatez. Esa fue la lecci\u00f3n obvia que todo operativo competente extrajo de las elecciones de mitad de mandato. En otras palabras, es probable que el \u00e9xito electoral del Partido Dem\u00f3crata est\u00e9 negativamente correlacionado con la pol\u00edtica de clase, de modo que la reaparici\u00f3n de dicha pol\u00edtica supondr\u00eda una amenaza electoral.<\/p>\n<p>La segunda ilusi\u00f3n habitual en el an\u00e1lisis de la izquierda es la idea de que el gobierno de Biden ha aplicado pol\u00edticas dom\u00e9sticas t\u00edmidas, d\u00e9biles o decepcionantes. Esto contradice toda la experiencia hist\u00f3rica desde principios de 2020. De hecho, ninguna gobierno desde Lyndon B. Johnson ha propuesto el tipo de iniciativas dom\u00e9sticas que ha propuesto Biden, lo cual habr\u00eda quedado absolutamente claro si el gobierno hubiera disfrutado de una ventaja ligeramente superior en el Congreso. Como ya hemos comentado, el bidenismo ha estado plagado de contradicciones, pero no le falta ambici\u00f3n en el frente dom\u00e9stico.<\/p>\n<p>La tercera ilusi\u00f3n, corolario de las dos precedentes, une las previas para afirmar que la impopularidad de Biden y las bregas electorales del Partido Dem\u00f3crata se derivan de la timidez de sus pol\u00edticas. Pero dado que Biden, y los Dem\u00f3cratas en general, han tenido en realidad un \u00e9xito electoral notable, y dado que tambi\u00e9n han llevado a cabo algunas pol\u00edticas sorprendentemente ambiciosas, esta posici\u00f3n solo puede describirse como una ilusi\u00f3n agravada. Los problemas pol\u00edticos a los que se ha enfrentado Biden derivan, de hecho, de las limitaciones del capitalismo pol\u00edtico como sistema de acumulaci\u00f3n. La nueva estructura pol\u00edtica a la que ha dado lugar impide la construcci\u00f3n de coaliciones hegem\u00f3nicas de crecimiento y el fen\u00f3meno asociado a estas, que es la obtenci\u00f3n de victorias electorales apabullantes. En su lugar produce una feroz e intensamente divisiva pol\u00edtica de redistribuci\u00f3n de suma cero, organizada en gran medida en torno a conflictos de intereses materiales presentes <i>en<\/i><i> <\/i><i>el <\/i><i>seno <\/i>de la clase obrera.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>13<\/strong><\/p>\n<p><i>Sexta<\/i><i> <\/i><i>Tesis.<\/i><i> <\/i><i>El<\/i><i> <\/i><i>compromiso<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>clase<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>suma<\/i><i> <\/i><i>positiva<\/i><i> <\/i><i>es<\/i><i> <\/i><i>imposible<\/i><i> <\/i><i>en<\/i><i> <\/i><i>el<\/i><i> <\/i><i>periodo <\/i><i>actual<\/i>. La base del Estado del bienestar, tanto en Estados Unidos como en Europa, siempre ha sido una alta rentabilidad y altas tasas de inversi\u00f3n registradas en el sector industrial manufacturero, las cuales, sin embargo, siguen siendo d\u00e9biles (incluso los sectores supuestamente m\u00e1s din\u00e1micos de la nueva econom\u00eda est\u00e1n sumidos en una penosa situaci\u00f3n de crisis). El capitalismo pol\u00edtico sigue firmemente en su lugar, lo que significa que la redistribuci\u00f3n del capital al trabajo ser\u00e1 extremadamente dif\u00edcil, si no imposible, debido a la dependencia de los beneficios de la redistribuci\u00f3n pol\u00edticamente organizada hacia quien ya dispone de mayor renta y riqueza. Es quiz\u00e1 este hecho, por encima de todo, el que explica el repentino retorno de la inflaci\u00f3n. La inflaci\u00f3n es lo que se obtiene cuando se persiguen pol\u00edticas de gasto p\u00fablico financiadas mediante el d\u00e9ficit v\u00eda endeudamiento en ausencia de un capitalismo din\u00e1mico.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>14<\/strong><\/p>\n<p><i>S\u00e9ptima Tesis. La ideolog\u00eda natural del bidenismo es el progresismo, no la socialdemocracia<\/i>. Hay una especificidad del bidenismo que a\u00fan no hemos destacado lo suficiente: su perfil ideol\u00f3gico distintivo. En direcci\u00f3n y tono, las pol\u00edticas de su gobierno representan los intereses de la fracci\u00f3n educada de la clase obrera estadounidense dentro del contexto del capitalismo pol\u00edtico, porque esta es la base obvia del Partido Dem\u00f3crata. En este aspecto, el bidenismo se parece mucho al \u00abprogresismo\u00bb de finales del siglo xix. El ideal social de su gobierno es una econom\u00eda de mercado no distorsionada por monopolios y gestionada por una elite abierta, meritocr\u00e1ticamente reclutada y diversa. La herramienta utilizada para poner en pr\u00e1ctica esta visi\u00f3n es el Estado regulador, incluida una proliferante burocracia adornada por los rasgos de la diversidad, la equidad y la inclusi\u00f3n, que tiene el beneficio colateral de proporcionar puestos de trabajo bien remunerados para los miembros de la propia clase obrera educada. Las consignas de este proyecto son \u00abequidad\u00bb y \u00abjusticia\u00bb: t\u00e9rminos que no describen en absoluto un ideal social, sino un estado de cosas entre individuos.<\/p>\n<p>Todo esto est\u00e1 realmente muy lejos de la noci\u00f3n de control democr\u00e1tico del excedente social. Necesitamos un lenguaje para describir el nuevo proyecto bidenista, siendo \u00abneoprogresismo\u00bb quiz\u00e1 el mejor t\u00e9rmino para hacerlo. En contenido e intenci\u00f3n sigue estando tan lejos del socialismo como lo est\u00e1n sus socios socialdem\u00f3cratas y neoliberales. Se trata, sin embargo, de una formaci\u00f3n hist\u00f3rica espec\u00edfica, que debe teorizarse y estudiarse en sus propios t\u00e9rminos.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" style=\"text-align: center;\"><strong>15<\/strong><\/p>\n<p>Una nota final. Ofrecemos estas tesis con un esp\u00edritu experimental y provisorio. Aunque toscas e inacabadas, esperamos que indiquen al menos algunas de las cuestiones esenciales que debemos abordar frontalmente, si deseamos comprender la actual fase pol\u00edtica, que se antoja sumamente extra\u00f1a. Los viejos t\u00f3picos y modelos de pensamiento, desgastados por el tiempo, ser\u00e1n inadecuados para navegar por los escenarios in\u00e9ditos que se avecinan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\">1<\/a>\u00abExit Polls 2022\u00bb, <i>n<\/i><i>b<\/i><i>c <\/i><i>News<\/i>, fuente: National Election Pool, consultado el 7 de diciembre de 2022.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Robert Brenner, \u00abIntroducing Catalyst\u00bb, <i>Catalyst<\/i>, primavera de 2017, p. 11.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Luigi Zingales, <i>A Capitalism for the People: Recapturing the Lost Genius of American <\/i><i>Prosperity<\/i>, Nueva York, 2012, pp. 44, 79, 45, contiene un excelente material descriptivo sobre el fen\u00f3meno: el 43 por 100 de los beneficios del gigante agr\u00edcola Archer-Daniels-Midland estaba vinculado a productos subvencionados por el Estado, como el jarabe de ma\u00edz y el etanol, mientras que el n\u00famero de asignaciones espec\u00edficas contenidas en proyectos de ley federales pas\u00f3 de 10 en 1982 a 4.128 en 2005. Zingales tambi\u00e9n ofrece un v\u00edvido relato del funcionamiento de los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac, descritos como enormes monopolios privados, que \u00abutilizan sus conexiones pol\u00edticas para ganar dinero a costa de los contribuyentes\u00bb.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a>La enorme intensificaci\u00f3n de los grupos de presi\u00f3n podr\u00eda entenderse como una forma de \u00abacumulaci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb, diferente, por supuesto, de su antepasado feudal, pero no por ello menos distintiva.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Thomas Piketty, <i>Capital<\/i><i> <\/i><i>in<\/i><i> <\/i><i>the<\/i><i> <\/i><i>Twenty-First<\/i><i> <\/i><i>Century<\/i>, Cambridge (ma), 2014, pp. 449-450 [ed. orig.: <i>Le<\/i><i> <\/i><i>capital<\/i><i> <\/i><i>au<\/i><i> <\/i><i>xx<\/i><i>i<\/i><sup><i>e<\/i><\/sup><i> <\/i><i>si\u00e8cle<\/i>, Par\u00eds, 2013; ed. cast.: <i>El<\/i><i> <\/i><i>capital<\/i><i> <\/i><i>en<\/i><i> <\/i><i>el<\/i><i> <\/i><i>siglo <\/i><i>xx<\/i><i>i<\/i>, Madrid, 2014]. Piketty muestra que la tasa de rentabilidad del capital supera, sustancialmente la tasa de crecimiento desde 2012, pero no explica muy bien el significado de esta inversi\u00f3n.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Para una excelente exposici\u00f3n de la diferencia que media entre la clase entendida como \u00aboportunidades vitales\u00bb y la clase comprendida en el sentido marxiano, v\u00e9ase Erik Olin Wright, \u00abThe Shadow of Exploitation in Weber\u2019s Class Analysis\u00bb, <i>American Sociological Review<\/i>, vol. 67, n\u00fam. 6, 2002. No es sorprendente que dividir a la poblaci\u00f3n por ocupaci\u00f3n en lugar de por clase ofrezca una visi\u00f3n mucho m\u00e1s precisa de las \u00aboportunidades vitales\u00bb, v\u00e9ase, por ejemplo, Kim Weeden y David Grusky, \u00abThe Case for a New Class Map\u00bb, <i>American Journal of Sociology<\/i>, vol. 111, n\u00fam. 1, julio de 2005.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote7anc\" name=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> En palabras de Mike Davis, refiri\u00e9ndose a finales del siglo xix: \u00abLa creciente proletarizaci\u00f3n de la estructura social estadounidense no ha ido acompa\u00f1ada de una tendencia similar hacia la homogeneizaci\u00f3n de la clase obrera como colectividad cultural o pol\u00edtica. Las estratificaciones generadas por las posiciones diferenciales ocupadas en el proceso de trabajo social se han fortalecido por mor de antagonismos \u00e9tnicos, religiosos, raciales y sexuales profundamente arraigados en el seno de la clase obrera\u00bb. Davis ofrece un an\u00e1lisis que podr\u00eda leerse como una versi\u00f3n materialista del excepcionalismo estadounidense, v\u00e9ase Mike Davis, \u00abWhy the us Working Class Is Different\u00bb <i>nl<\/i><i>r<\/i><i> <\/i>i\/123, septiembre-octubre de 1980, p. 15; ed. cast.: \u00abPor qu\u00e9 la clase obrera estadounidense es diferente\u00bb, <i>nl<\/i><i>r<\/i><i> <\/i>31, marzo-abril de 2005, pp. 97-99.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote8anc\" name=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Robert Brenner, \u00abThe Paradox of Social Democracy: The American Case\u00bb, en Mike Davis, Fred Pfeil y Michael Sprinker (eds.), <i>The Year Left: An American Socialist Yearbook<\/i>, Nueva York, 1985, p. 39.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote9anc\" name=\"sdfootnote9sym\">9<\/a>Rosa Luxemburg, \u00abThe Mass Strike, the Political Party and the Trade Unions\u00bb [1906], en Peter Hudis y Kevin B. Anderson (eds.), <i>The Rosa Luxemburg Reader<\/i>, Nueva York, 2004, p. 182; ed. cast.: <i>Huelga<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>masas,<\/i><i> <\/i><i>partido<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>sindicato<\/i>, Madrid, 2015.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote10anc\" name=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> R. Brenner, \u00abThe Paradox of Social Democracy: The American Case\u00bb, cit., p. 85.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote11anc\" name=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Dylan Riley, \u00abL\u00edneas de fractura\u00bb, <i>nl<\/i><i>r<\/i><i> <\/i>126, enero-febrero de 2021.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote12anc\" name=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Esta constataci\u00f3n tambi\u00e9n se corresponde con la investigaci\u00f3n de Piketty, que muestra que el 50 por 100 inferior de la distribuci\u00f3n de ingresos no posee casi nada. Sobre Estados Unidos, Piketty escribe: \u00abEl decil superior posee el 72 por 100 de la riqueza estadounidense, mientras que la mitad inferior solo posee el 2 por 100\u00bb, <i>Capital in the Twenty-First Century<\/i>, cit., p. 322.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote13anc\" name=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Para una descripci\u00f3n v\u00edvida de las desigualdades producidas por el sistema de educaci\u00f3n superior estadounidense, v\u00e9ase David Grusky, Peter Hall y Hazel RoseMarkus, \u00abThe Rise of Opportunity Markets: How Did It Happen and What Can We Do?\u00bb, <i>Daedalus<\/i>, vol. 148, n\u00fam. 3, verano de 2019, pp. 19-45. Los autores describen los ingentes recursos que las familias de \u00abclase media\u00bb gastan en educaci\u00f3n privada. Lo que no subrayan adecuadamente es que las familias que m\u00e1s asiduamente persiguen estas estrategias siguen siendo asalariadas, como probablemente lo ser\u00e1n sus hijos.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote14anc\" name=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> \u00abPodr\u00eda ser as\u00ed, pero la pol\u00edtica econ\u00f3mica de Biden podr\u00eda considerarse tambi\u00e9n como un intento de remodelar el r\u00e9gimen capitalista impulsado por la deuda y monetizado centralmente hacia una forma m\u00e1s compensatoria: una tercera v\u00eda de nuevo cu\u00f1o, impulsada tanto por la conmoci\u00f3n populista como, sobre todo, por la fricci\u00f3n competitiva con una China en auge\u00bb, Susan Watkins, \u00abCambios de paradigma\u00bb, <i>nl<\/i><i>r<\/i><i> <\/i>128, mayo-junio de 2021.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote15anc\" name=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> Jill Colvin, \u00abTrump reveals he got covid-19 booster shot; crowd boos him\u00bb, Associated Press, 20 de diciembre de 2021.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote16anc\" name=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> V\u00e9ase la serie tripartita de Richard Duncan, \u00ab2008 vs 2020\u00bb, <i>Macro<\/i><i> <\/i><i>Watch<\/i>, Third Quarter 2022.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote17anc\" name=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> Amina Dunn, \u00abBiden\u2019s job rating is similar to Trump\u2019s but lower than that of other recent presidents\u00bb, Pew Research Center, 20 de octubre de 2022.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote18anc\" name=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> V\u00e9ase Matt Karp, \u00abThe Politics of a Second Gilded Age\u00bb, <i>Jacobin<\/i>, n\u00fam. 40, 2021. Karp escribe: \u00abLos trabajadores de cuello azul siguieron estando profundamente divididos por la geograf\u00eda, la raza, la religi\u00f3n, la etnicidad o, en una palabra, por la identidad y la cultura a tenor de cuyo patr\u00f3n los sure\u00f1os y los cat\u00f3licos blancos votan por los Dem\u00f3cratas, mientras los protestantes y los afroamericanos (en los casos y ubicaciones en las que pueden votar), votan por el Partido Republicano\u00bb, p. 99. No disputaremos que estas divisiones fueron cruciales, pero pondr\u00edamos reparos ante la idea de que estas implicaban la identidad <i>como<\/i><i> <\/i><i>opuesta<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i>los intereses materiales. De hecho, las diferencias de identidad activas en el seno de la clase obrera estadounidense son profundamente materiales.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote19anc\" name=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> Thomas Piketty tiene raz\u00f3n cuando escribe: \u00abSi el Partido Dem\u00f3crata se han convertido en el partido de quienes poseen elevadas credenciales educativas, mientras que quienes poseen menos se han refugiado en el Partido Republicano, ello se debe a que este \u00faltimo grupo cree que las pol\u00edticas respaldadas por los Dem\u00f3cratas cada vez satisfacen menos sus aspiraciones\u00bb, <i>Capital<\/i><i> <\/i><i>and<\/i><i> <\/i><i>Ideology<\/i>, Boston (ma), 2020, p. 834; ed. orig.: <i>Capital<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>id\u00e9olog\u00ede<\/i>, Par\u00eds, 2019; ed. cast.: <i>Capital<\/i><i> <\/i><i>e<\/i><i> <\/i><i>ideolog\u00eda<\/i>, Barcelona, 2019.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote20anc\" name=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> El programa del republicanismo de clase obrera caracter\u00edstico del Partido Republicano se halla bien conceptualizado en Nicholas Lemann, \u00abThe Republican Identity Crisis after Trump\u00bb, <i>The<\/i><i> <\/i><i>New<\/i><i> <\/i><i>Yorker<\/i>, 23 de octubre de 2020. Lehmann bosqueja un escenario de \u00abreversalismo\u00bb a tenor del cual el Partido Republicano, bajo la direcci\u00f3n quiz\u00e1 de Marco Rubio o Josh Hawley, se convierte en el hogar natural de la clase obrera estadounidense.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote21anc\" name=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> Ambos no son equivalentes. Es probable que el \u00abnativismo\u00bb adquiera m\u00e1s protagonismo que el \u00abracismo\u00bb, si los Republicanos consiguen explotar su atractivo para el conjunto de la fracci\u00f3n de trabajadores que no poseen un t\u00edtulo universitario.<\/p>\n<p><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote22anc\" name=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> Por el contrario, como ha observado Matt Karp, para los Dem\u00f3cratas \u00abla migraci\u00f3n a un electorado de m\u00e1s alto nivel significa que es m\u00e1s probable que ese electorado vote en elecciones no pautadas convencionalmente [<i>off-year elections<\/i>]\u00bb. V\u00e9ase la entrevista con Seth Ackerman, \u00abDemocrats May Have Won More Suburban Votes in the Midterms. That Doesn\u2019t Bode Well\u00bb, <i>Jacobin<\/i>, 11 de noviembre de 2022.<\/p>\n<p>Fuente: <em>New Left Review<\/em> 138, ene-feb 2023<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Durante las semanas posteriores a las elecciones legislativas estadounidenses de medio mandato de noviembre de 2022, el estado de \u00e1nimo<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14359,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[31,1548],"tags":[2054],"class_list":["post-14356","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-eeuu","category-politica","tag-debate-riley-brenner"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14356","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14356"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14356\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14359"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14356"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14356"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14356"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}