{"id":14393,"date":"2023-10-14T05:00:24","date_gmt":"2023-10-14T04:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14393"},"modified":"2023-10-14T03:45:11","modified_gmt":"2023-10-14T02:45:11","slug":"reflexiones-sobre-el-capitalismo-politico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14393","title":{"rendered":"Reflexiones sobre el \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><em>Publicamos una segunda entrada sobre el debate iniciado por el art\u00edculo de Dylan Riley y Robert Brenner que publicamos recientemente. La discusi\u00f3n fundamental es sobre el posible estancamiento secular del capitalismo, especialmente el estadounidense, y las respuestas pol\u00edticas que generar\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>Las \u00ab<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14356\">Siete tesis sobre la pol\u00edtica estadounidense<\/a>\u00bb de Dylan Riley y Robert Brenner, publicadas despu\u00e9s de las elecciones legislativas del invierno pasado, han sobrevivido a su ocasi\u00f3n inmediata de forma sorprendente. El art\u00edculo desencaden\u00f3 un debate reflexivo, amplio y, en ocasiones, t\u00e9cnicamente intrincado que ha trascendido las p\u00e1ginas de <em>New Left Review<\/em> \u2013ha suscitado respuestas en <em>Jacobin<\/em> y <em>Brooklyn Rail<\/em>, ha dado lugar a <em>Substacks<\/em> y <em>podcasts\u2013<\/em> y ha abarcado varias generaciones. Los interlocutores de Riley y Brenner en la revista hasta ahora \u2013Matthew Karp, Tim Barker y Aaron Benanav\u2013 forman parte de una cohorte de intelectuales radicales formados por las secuelas de la crisis de 2007-12; la riqueza y el rigor de la discusi\u00f3n actual supera con creces lo que el an\u00e1lisis de izquierda pod\u00eda reunir hace una d\u00e9cada.<sup>1<\/sup> El objetivo inmediato de \u00abSiete Tesis\u00bb era doble: en primer lugar, explicar los resultados inesperadamente s\u00f3lidos de los dem\u00f3cratas en las elecciones de mitad de mandato y, en segundo lugar, evaluar la complexi\u00f3n ideol\u00f3gica y las consecuencias macroecon\u00f3micas del \u00abBidenismo\u00bb, es decir, los est\u00edmulos fiscales y las pol\u00edticas neoindustriales econacionalistas de la Administraci\u00f3n: la Ley Bipartidista de Inversi\u00f3n en Infraestructuras y Empleo de 2021, y la Ley de Chipses y Ciencia y la Ley de Reducci\u00f3n de la Inflaci\u00f3n, ambas aprobadas en el verano de 2022. Las variadas tesis de Riley y Brenner \u2013\u00abaproximadas\u00bb, \u00abinacabadas\u00bb y \u00abpropuestas con un esp\u00edritu experimental y provisional\u00bb\u2013 estaban \u00abdestinadas a provocar un debate m\u00e1s profundo\u00bb. Antes de revisarlas en detalle, merece la pena reflexionar: \u00bfpor qu\u00e9 tuvieron \u00e9xito?<\/p>\n<p>En contra de la tendencia del comentario pol\u00edtico estadounidense a descuidar la \u00abhistoria econ\u00f3mica que estructura los cambios en el sistema pol\u00edtico\u00bb,<sup>2<\/sup> las \u00abSiete Tesis\u00bb intentaban comprender los acontecimientos coyunturales \u2013resultados electorales, pol\u00edticas gubernamentales\u2013 vincul\u00e1ndolos a una \u00abprofunda transformaci\u00f3n estructural\u00bb dentro del capitalismo estadounidense, a saber, la aparici\u00f3n de un \u00abnuevo r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n: llam\u00e9moslo capitalismo pol\u00edtico\u00bb, bajo el cual \u00abel poder pol\u00edtico en bruto, m\u00e1s que la inversi\u00f3n productiva, es el determinante clave de la tasa de rendimiento\u00bb. Al esbozar estos cambios estructurales a largo plazo en la din\u00e1mica de la acumulaci\u00f3n, Riley y Brenner trataron de aclarar las condiciones y los par\u00e1metros de la pol\u00edtica. Es la profundidad de su an\u00e1lisis lo que explica la intensidad y el calibre del compromiso que ha suscitado, as\u00ed como, quiz\u00e1s, el car\u00e1cter preponderantemente cr\u00edtico de las respuestas. Una investigaci\u00f3n sobre el sustrato material y las \u00abestructuras\u00bb de la pol\u00edtica estadounidense, inevitablemente algo esquem\u00e1tica y general, est\u00e1 destinada a eludir o distorsionar algunos de los aspectos m\u00e1s matizados de la coyuntura, especialmente una tan compleja y fluctuante como la de principios de la d\u00e9cada de 2020.<\/p>\n<p>Cualesquiera que sean los escollos de este enfoque, la mayor\u00eda coincide en que las desconcertantes caracter\u00edsticas del periodo actual justifican una teorizaci\u00f3n nueva y ambiciosa como la que se expone en \u00abSiete tesis\u00bb. El debate es un intento de abordar una sucesi\u00f3n de crisis sin precedentes \u2013y las reacciones pol\u00edticas espec\u00edficas que han provocado\u2013 en el coraz\u00f3n del sistema capitalista: la lenta y vacilante recuperaci\u00f3n del sistema financiero que estuvo a punto de desmoronarse en 2008, la austeridad y las ejecuciones hipotecarias que afectaron a los trabajadores mientras la flexibilizaci\u00f3n cuantitativa y los tipos de inter\u00e9s cercanos a cero llevaron los precios de los activos a cotas vertiginosas; el auge de los nuevos gigantes tecnol\u00f3gicos con un monopolio privado sobre las comunicaciones digitales y la regulaci\u00f3n algor\u00edtmica; la conmoci\u00f3n pol\u00edtica que supuso la victoria de Trump para el sistema bipartidista y el <em>establishment<\/em> liberal; el deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y China, que comenz\u00f3 en 2018 y se intensific\u00f3 ominosamente con Biden; la avalancha de fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos extremos a medida que el mundo se calienta m\u00e1s r\u00e1pido de lo previsto; el punto de inflexi\u00f3n de la pandemia, con el gobierno federal vertiendo dinero en efectivo en las cuentas bancarias de los trabajadores y las empresas, ya que grandes secciones de la econom\u00eda mundial se bloquearon; el aumento de los precios al consumidor, con los alimentos y los picos de combustible impulsados por una feroz guerra de la tierra en Europa y las resacas de la cadena de suministro de Covid-19, junto con un mercado de trabajo ajustado \u2013con el desempleo en los EE.UU., a partir de junio, todav\u00eda en el 3,6% a pesar de diez tipos sucesivos de inter\u00e9s.<sup>3<\/sup> Por debajo de estos choques, persisten los s\u00edntomas de un malestar m\u00e1s profundo y duradero, derivado de la desaceleraci\u00f3n secular de la econom\u00eda mundial y agravado por la recuperaci\u00f3n d\u00e9bil y desigual de la d\u00e9cada de 2010: estancamiento de los salarios reales y empeoramiento de la precariedad, tasas de acumulaci\u00f3n deprimidas incluso cuando los beneficios se han reactivado, un sector financiero hipertrofiado y fr\u00e1gil cada vez m\u00e1s dependiente de los est\u00edmulos monetarios y los rescates. Independientemente de que el capitalismo pol\u00edtico, el concepto insignia de las \u00abSiete Tesis\u00bb, sea o no una forma adecuada de captar las novedades, por no decir morbosidades, de la \u00e9poca, pocos podr\u00edan cuestionar que hay, como dijo Barker, \u00abalgo de lo que hablar aqu\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p>El capitalismo pol\u00edtico desempe\u00f1\u00f3 un papel menos prominente, pero a\u00fan as\u00ed animador, en an\u00e1lisis anteriores tanto de Riley como de Brenner, incluyendo \u00abEscalating Plunder\u00bb, la abrasadora auditor\u00eda de Brenner sobre los rescates de la Fed autorizados por la Ley de cuidados, aprobada por Trump en marzo de 2020, y \u00abFaultlines\u00bb de Riley, publicado tras la elecci\u00f3n de Biden ese mismo a\u00f1o. Pero el concepto tambi\u00e9n se inspira y ampl\u00eda ideas formuladas en escritos m\u00e1s antiguos. Un antecedente importante del presente debate es el editorial de Brenner que lanz\u00f3 la revista <em>Catalyst<\/em> en 2017, donde advert\u00eda los lineamientos del nuevo r\u00e9gimen. Pero el relato hist\u00f3rico clave, que prepara el escenario para su aparici\u00f3n, es el influyente estudio de Brenner sobre la trayectoria del capitalismo mundial en la posguerra, expuesto por primera vez en un n\u00famero especial de <em>nlr<\/em> en 1998 y publicado posteriormente como <em>The Economics of Global Turbulence<\/em> (2006), varios de cuyos aspectos se han vuelto a examinar en el transcurso del debate.<sup>4<\/sup> Las \u00abSiete Tesis\u00bb no s\u00f3lo reavivaron argumentos m\u00e1s amplios y antiguos sobre las vicisitudes del sistema capitalista, sino que el \u00e9nfasis y los par\u00e1metros del debate posterior han cambiado a medida que \u00e9ste avanzaba, y el \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb se ha utilizado para explicar fen\u00f3menos locales bastante dispares, desde la ayuda en caso de pandemia hasta el colapso del Silicon Valley Bank.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>Tal vez no sorprenda, dado su car\u00e1cter global y proteico \u2013y la r\u00e1pida evoluci\u00f3n de sus referentes en el mundo real\u2013, que el debate haya corrido a veces el riesgo de volverse a la vez involutivo y difuso. Lo que sigue, pues, tratar\u00e1, en primer lugar, de acotar el debate y, en segundo lugar, de abrirlo: distinguir algunas de las cuestiones m\u00e1s destacadas y fundamentales que se plantean y reflexionar sobre lo que est\u00e1 en juego pol\u00edticamente al plantearlas. Por el camino, el objetivo ser\u00e1, si no resolver, al menos reconocer y definir las \u00e1reas de confusi\u00f3n superficial y contradicci\u00f3n, ambig\u00fcedad e iron\u00eda, que salpican el concepto de \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb. Esperamos que la reformulaci\u00f3n del debate en t\u00e9rminos m\u00e1s sencillos y reflexivos facilite un intercambio m\u00e1s centrado, atento y productivo.<\/p>\n<p><strong>Las siete tesis<\/strong><\/p>\n<p>Dado que las elecciones de mitad de legislatura castigan tradicionalmente al partido en el poder, \u00bfpor qu\u00e9 la tan cacareada \u00abola roja\u00bb no consigui\u00f3 apagar el Congreso a pesar de los mediocres \u00edndices de aprobaci\u00f3n de Biden en medio de las arraigadas presiones inflacionistas?<sup>6<\/sup> El an\u00e1lisis convencional apuntaba a factores inmediatos y contingentes: la anulaci\u00f3n por el Tribunal Supremo del derecho constitucional al aborto en el verano de 2022, el extremismo desagradable de los candidatos republicanos respaldados por Trump (y, en algunos casos, impulsados deliberadamente con fondos de donantes dem\u00f3cratas). Para Riley y Brenner, estas explicaciones \u00abpasan por alto el panorama general\u00bb: la recomposici\u00f3n sociol\u00f3gica de las bases de los dos grandes partidos en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, que ha transformado el car\u00e1cter de las elecciones. Mientras que en gran parte del siglo XX se produjeron \u00abimportantes cambios electorales y grandes mayor\u00edas en el Congreso\u00bb, el siglo XXI se ha caracterizado por un febril estancamiento, con victorias por los pelos gracias a la participaci\u00f3n de \u00abun electorado profundamente dividido\u00bb.<\/p>\n<p>La \u00abpeculiar intensidad\u00bb de las recientes elecciones \u2013el hiperpartidismo\u2013 ha producido una especie de inmovilidad agitada: dos olas sim\u00e9tricas que chocan entre s\u00ed\u00bb<sup>7<\/sup> \u2013es un efecto, afirman Riley y Brenner, del surgimiento de una nueva estructura electoral \u00abcentrada en los conflictos de intereses materiales dentro de la clase trabajadora\u00bb, definida en sentido amplio como el 68-80% de los hogares estadounidenses \u00abque no poseen bienes y, por lo tanto, deben subsistir con los ingresos salariales\u00bb. La nueva estructura es el resultado de un cambio bidireccional ampliamente conocido por la abreviatura de \u00abalineaci\u00f3n de clases\u00bb, que Matthew Karp resume como \u00abel movimiento de los votantes m\u00e1s pobres y con menor nivel educativo hacia el Partido Republicano, y la migraci\u00f3n paralela de los votantes m\u00e1s ricos y con mayor nivel educativo hacia los dem\u00f3cratas\u00bb.<sup>8<\/sup> Seg\u00fan Riley y Brenner, los buenos resultados de los dem\u00f3cratas en las elecciones de mitad de mandato son un reflejo del atractivo \u00abneotecnocr\u00e1tico\u00bb del partido para su electorado principal entre la fracci\u00f3n \u00abcon credenciales\u00bb de los asalariados. En un panorama pol\u00edtico muy polarizado, la participaci\u00f3n es un factor determinante del \u00e9xito, y las personas con un buen nivel educativo que ahora se inclinan por los dem\u00f3cratas tienen m\u00e1s probabilidades de estar comprometidas pol\u00edticamente, lo que supone una ventaja adicional en las encuestas fuera de a\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo explican Riley y Brenner esta transici\u00f3n hacia unas elecciones re\u00f1idas y acaloradas que se ganan movilizando a una parte de una clase trabajadora fracturada y reorganizada ideol\u00f3gicamente? El \u00abmarco de alineaci\u00f3n de clases\u00bb est\u00e1ndar \u2013el argumento rival que pretenden desbancar\u2013 interpreta las nuevas fisuras sociales que remodelan la pol\u00edtica electoral como un s\u00edntoma de que la \u00abidentidad\u00bb ha desplazado a la clase como principio determinante de la afiliaci\u00f3n pol\u00edtica. Esta explicaci\u00f3n \u00abidealista\u00bb, sostienen Riley y Brenner, es \u00abenga\u00f1osa, o al menos muy parcial\u00bb, porque pasa por alto la base \u00abs\u00f3lidamente material\u00bb (aunque \u00abobviamente no clasista\u00bb) de la pol\u00edtica estadounidense contempor\u00e1nea. Las actitudes y lealtades divergentes de los segmentos con mayor y menor educaci\u00f3n de la clase asalariada \u00abson comprensibles pragm\u00e1ticamente sin tener que atribuir a [ninguno de los dos] grupos un fanatismo que no tienen\u00bb.<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 explicaci\u00f3n \u00abpragm\u00e1tica\u00bb proponen? Vinculan estas nuevas din\u00e1micas electorales al nuevo r\u00e9gimen pol\u00edtico-capitalista, en s\u00ed mismo una especie de adaptaci\u00f3n m\u00f3rbida a la \u00ablarga recesi\u00f3n\u00bb: la desaceleraci\u00f3n global de todo el sistema que se inici\u00f3 a principios de la d\u00e9cada de 1970, catalizada por la disminuci\u00f3n de la rentabilidad de la industria manufacturera a medida que la intensificaci\u00f3n de la competencia internacional sum\u00eda a las sucesivas industrias nacionales en crisis cr\u00f3nicas de exceso de capacidad y d\u00e9bil demanda agregada de las que a\u00fan no han salido. La erosi\u00f3n de los salarios para subvencionar los beneficios no hizo sino exacerbar la escasez de gasto de los consumidores, mientras que las intervenciones estatales \u2013desde el est\u00edmulo keynesiano hasta la pol\u00edtica monetaria acomodaticia y la expansi\u00f3n masiva de la deuda p\u00fablica y privada\u2013 estabilizaron el sistema, pero a costa de afianzar sus debilidades estructurales, impidiendo una sacudida reponedora del capital improductivo. Como explic\u00f3 Brenner en <em>Catalyst<\/em> en 2017, ante las escasas salidas para la inversi\u00f3n rentable, los capitalistas \u00abrecurrieron a un programa de gran alcance de redistribuci\u00f3n ascendente con fundamento pol\u00edtico\u00bb. Los beneficios se mantuvieron mediante la supresi\u00f3n del crecimiento salarial y la aceleraci\u00f3n del trabajo, entre otras medidas tradicionales de reducci\u00f3n de costes, y, cada vez m\u00e1s, \u00absalt\u00e1ndose la producci\u00f3n por completo\u00bb, buscando mayores rendimientos en la especulaci\u00f3n financiera y la depredaci\u00f3n pol\u00edtica, aprovechando un repertorio de \u00abestafas pol\u00edticamente constituidas\u00bb, incluyendo elementos tan variados como los recortes fiscales regresivos, la desregulaci\u00f3n, las infusiones monetarias, los tipos de inter\u00e9s cercanos a cero que inflan las burbujas de activos y la socializaci\u00f3n de las p\u00e9rdidas de un sector financiero excesivamente apalancado.<sup>10<\/sup><\/p>\n<p>En estas circunstancias tensas y sesgadas, la redistribuci\u00f3n del capital al trabajo \u00abse hace extremadamente dif\u00edcil, si no imposible\u00bb, produciendo una viciosa \u00abpol\u00edtica de redistribuci\u00f3n de suma cero, principalmente entre diferentes grupos de trabajadores\u00bb, en la que \u00ablos partidos se convierten fundamentalmente en coaliciones fiscales en lugar de productivistas\u00bb. En lugar de perseguir sus intereses colectivos como clase, los trabajadores intentan proteger el valor de su fuerza de trabajo uni\u00e9ndose en \u00abgrupos de estatus\u00bb \u2013trabajadores con \u00abcredenciales\u00bb que promueven la \u00abpericia\u00bb y la \u00abciencia\u00bb; trabajadores \u00abnativos\u00bb que se oponen a la inmigraci\u00f3n\u2013 como forma de \u00abgestionar la competencia\u00bb. La educaci\u00f3n y la raza se convierten as\u00ed en formas de \u00abcierre social\u00bb.<sup>11<\/sup><\/p>\n<p>El \u00abexperimento Biden\u00bb \u2013el segundo tema principal de las \u00abSiete Tesis\u00bb\u2013 es otro s\u00edntoma y v\u00edctima del capitalismo pol\u00edtico, moldeado y finalmente socavado por la debilidad estructural de la econom\u00eda estadounidense, as\u00ed como por sus or\u00edgenes <em>sui generis<\/em> y \u00abaccidentales\u00bb. La persecuci\u00f3n de un programa fiscal cuasi-New Deal sin el crecimiento capitalista necesario ha contribuido previsiblemente al aumento de la inflaci\u00f3n (\u00ablo que se obtiene cuando se persigue el gasto deficitario en ausencia de un capitalismo din\u00e1mico\u00bb). Mientras tanto, la pol\u00edtica de suma cero a la que ha dado lugar el estancamiento impide una redistribuci\u00f3n significativa. Mientras que los programas del New Deal y la Gran Sociedad se basaban en una \u00abeconom\u00eda en auge\u00bb y la militancia de la clase trabajadora, la generosidad fiscal \u00abneoprogresista\u00bb de la d\u00e9cada de 2020 es \u00aben gran medida una respuesta fortuita a la pandemia de Covid\u00bb, el ejemplo populista de Trump (y \u00abquiz\u00e1s\u00bb la rivalidad con China). Es m\u00e1s, los medios del \u00e9xito electoral de los dem\u00f3cratas \u2013su \u00absorprendentemente eficaz\u00bb apuesta por las personas con un alto nivel educativo\u2013 reducen a\u00fan m\u00e1s las ambiciones legislativas del partido.<sup>12<\/sup> En t\u00e9rminos inmediatos, esto se debe al elenco ideol\u00f3gico de sus acaudalados partidarios, muchos de los cuales, como ha observado Karp, \u00abse oponen en\u00e9rgicamente\u00bb a las medidas redistributivas progresistas.<sup>13<\/sup> A largo plazo, la marca neotecnocr\u00e1tica de \u00abneoliberalismo multicultural\u00bb de los dem\u00f3cratas \u00abse basa en la naturaleza fragmentada de la clase trabajadora estadounidense y es probable que la refuerce\u00bb, impidiendo la uni\u00f3n de las fuerzas sociales de clase que hist\u00f3ricamente han impulsado las reformas a favor de los trabajadores.<\/p>\n<p><strong>Respuestas<\/strong><\/p>\n<p>Yuxtaponiendo v\u00edvidamente las trayectorias pol\u00edticas opuestas de dos ciudades de Minnesota \u2013el elegante y exclusivo suburbio de North Oaks, una fortaleza del Partido Republicano que se volvi\u00f3 dem\u00f3crata en 2022, y la deprimida ciudad de cuello azul de Hibbing, que opt\u00f3 por Trump en 2016 y 2020\u2013 la contribuci\u00f3n de Karp constituye menos una refutaci\u00f3n que un elegante refinamiento de las \u00abSiete Tesis\u00bb.<sup>14<\/sup> En particular, Karp propone una periodizaci\u00f3n ligeramente diferente y m\u00e1s precisa. Mientras que Riley y Brenner sit\u00faan los or\u00edgenes de la nueva estructura electoral en la d\u00e9cada de 1990 (\u00abdefinitivamente desde 2000\u00bb), Karp sostiene que el \u00abcambio verdaderamente fat\u00eddico en los patrones de voto\u00bb \u2013el tr\u00e1fico bidireccional de votantes de clase baja que se desplazan a la derecha y votantes de clase alta que se desplazan a la izquierda\u2013 \u00abs\u00f3lo se ha producido en la \u00faltima d\u00e9cada\u00bb.<sup>15 <\/sup>Est\u00e1 de acuerdo en que el cambio se hab\u00eda estado gestando durante d\u00e9cadas \u2013el \u00aborden electoral comenz\u00f3 a tambalearse por primera vez en la d\u00e9cada de 1970\u00bb\u2013 a medida que \u00abel estancamiento, la desindustrializaci\u00f3n y el consiguiente retroceso del trabajo organizado\u00bb erosionaban el apoyo de los partidos de centro-izquierda. Pero, se\u00f1alando que Obama perdi\u00f3 North Oaks y gan\u00f3 Hibbing en 2008 a pesar de los llamamientos republicanos a un nacionalismo excluyente, sostiene que las lealtades pol\u00edticas solo se invirtieron decisivamente \u00abdespu\u00e9s de 2012\u00bb, con la elecci\u00f3n de Trump en 2016 como una especie de desenlace caricaturesco.<\/p>\n<p>Tim Barker y Aaron Benanav, por el contrario, retoman principalmente la caracterizaci\u00f3n y cr\u00edtica de Riley y Brenner de la \u00abBidenom\u00eda\u00bb, as\u00ed como el relato de Brenner de la larga recesi\u00f3n. Esto se ha convertido en la base de \u00abafirmaciones extraordinariamente fuertes sobre el futuro del capitalismo y la viabilidad de diversos proyectos pol\u00edticos\u00bb, sostiene Barker, antes de plantear preguntas de b\u00fasqueda, emp\u00edricas y te\u00f3ricas, sobre la importancia de la tasa de ganancia en la industria manufacturera.<sup>16<\/sup> \u00bfEs la \u00abredistribuci\u00f3n ascendente pol\u00edticamente dise\u00f1ada\u00bb un instrument anal\u00edtico suficientemente sutil con el que analizar las pol\u00edticas fiscales y monetarias de la d\u00e9cada de 2020, que abarcan no s\u00f3lo los rescates de la Reserva Federal, sino el alivio para los trabajadores, no s\u00f3lo el est\u00edmulo monetario, sino un endurecimiento dram\u00e1tico del cr\u00e9dito para contener la inflaci\u00f3n? Incluso si la \u00abinclinaci\u00f3n general de la pol\u00edtica estatal es regresiva\u00bb, Barker insiste en que las consecuencias distributivas \u2013tanto sobre los ingresos como sobre el poder\u2013 de, por ejemplo, los bajos tipos de inter\u00e9s, son m\u00e1s ambiguas de lo que sugiere el veredicto de Brenner: un \u00absaqueo politizado\u00bb que canaliza la riqueza hacia los ricos inflando los precios de los activos y los mercados burs\u00e1tiles. Las motivaciones instrumentales e ideol\u00f3gicas de la intervenci\u00f3n fiscal tambi\u00e9n suelen ser complejas: habr\u00eda que preguntarse \u00absi el gobierno gasta dinero para legitimarse, o para comprar votos de personas no ricas, o para invertir en la versi\u00f3n m\u00e1s barata posible de la reproducci\u00f3n social\u00bb.<sup>17<\/sup><\/p>\n<p>La contribuci\u00f3n de Benanav, en parte una defensa de la explicaci\u00f3n de Brenner sobre el exceso de capacidad, fue una respuesta a una vertiente subsidiaria del debate, lanzada por el breve art\u00edculo de Riley en <em>Sidecar<\/em> que glos\u00f3 el colapso del Silicon Valley Bank a principios de este a\u00f1o como una \u00abdemostraci\u00f3n hermosa y casi paradigm\u00e1tica del problema estructural fundamental del capitalismo contempor\u00e1neo\u00bb, a saber, el declive secular de la rentabilidad y el consiguiente recurso a \u00abmecanismos directamente pol\u00edticos\u00bb para generar beneficios. La campa\u00f1a de industrializaci\u00f3n verde-nacionalista de Biden, inevitablemente recibida por proyectos de \u00abdeslocalizaci\u00f3n\u00bb de represalia en otros lugares, s\u00f3lo agravar\u00e1 \u00ablos problemas de exceso de capacidad a escala mundial\u00bb, necesitando un \u00abapoyo estatal cada vez mayor\u00bb\u00bb, ya sea \u00abjugos monetarios\u00bb o \u00abgarant\u00edas directas de rentabilidad\u00bb, que a su vez \u00abexacerbar\u00edan el fen\u00f3meno del capitalismo pol\u00edtico\u00bb. <sup>18<\/sup> Una refutaci\u00f3n de J. W. Mason apareci\u00f3 en <em>Jacobin<\/em>, donde defend\u00eda las perspectivas de los est\u00edmulos al estilo del New Deal y la estrategia industrial discrepando de la explicaci\u00f3n de Brenner sobre el exceso de capacidad. Mason argumentaba que la noci\u00f3n de que el aumento de la inversi\u00f3n p\u00fablica en un pa\u00eds \u00abdisminuir\u00e1 las oportunidades de acumulaci\u00f3n rentable en otros lugares\u00bb concibe err\u00f3neamente la demanda como finita \u2013una restricci\u00f3n \u00ababsoluta o dada externamente\u00bb\u2013 frente a una variable flexible, determinada en parte por los cambios en la oferta efectuados por las decisiones de inversi\u00f3n colectiva de los productores<sup>19<\/sup>.<\/p>\n<p>En respuesta, Benanav argument\u00f3 que la teor\u00eda del exceso de capacidad de Brenner es, de hecho, din\u00e1mica y no est\u00e1tica. El \u00abjuego de suma cero\u00bb no implica una \u00abcantidad fija de demanda\u00bb, sino un sistema mundial ferozmente competitivo en el que la continua ralentizaci\u00f3n de las tasas medias de crecimiento econ\u00f3mico enfrenta a las empresas capitalistas y a los Estados entre s\u00ed, de tal forma que el auge o la recuperaci\u00f3n de la industria manufacturera en un pa\u00eds, a menudo conseguido mediante la revaluaci\u00f3n de la moneda, s\u00f3lo puede lograrse \u00aba expensas\u00bb de las industrias de otros pa\u00edses. Para explicar por qu\u00e9 el exceso de capacidad est\u00e1 tan arraigado y frena el crecimiento, Benanav ampl\u00eda la teor\u00eda de Brenner con un esbozo de lo que denomina el \u00abdesplazamiento de la demanda de bienes a servicios\u00bb. Dado que el crecimiento de la productividad es m\u00e1s dif\u00edcil de conseguir en los servicios \u2013menos susceptibles de mecanizaci\u00f3n que la industria manufacturera\u2013 se vuelven m\u00e1s caros en el curso del desarrollo econ\u00f3mico, consumiendo proporcionalmente m\u00e1s de los ingresos de la gente, menos de lo cual se gasta en bienes manufacturados. As\u00ed pues, el desplazamiento de la demanda socava \u00abla din\u00e1mica autorrefuerzo en la que la oferta industrial creaba su propia demanda\u00bb, dando lugar a un exceso de capacidad productiva.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en <em>Sidecar<\/em>, Grey Anderson destacaba el olvido casi total de \u00abla l\u00f3gica relacional entre el aumento del gasto interno y una pol\u00edtica del Pac\u00edfico cada vez m\u00e1s agresiva\u00bb, no s\u00f3lo en el debate de las \u00abSiete Tesis\u00bb, sino en las evaluaciones m\u00e1s amplias de la izquierda sobre el pivote industrial de Washington:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Visto desde los pasillos del poder, la orientaci\u00f3n antichina de nuestra pol\u00edtica industrial no es un subproducto desafortunado de la \u00abtransici\u00f3n\u00bb verde, sino su prop\u00f3sito motivador. Para sus creadores, la l\u00f3gica que rige la nueva era del gasto en infraestructuras es fundamentalmente geopol\u00edtica; su precedente no hay que buscarlo en el New Deal, sino en el keynesianismo militar de la Guerra Fr\u00eda.<sup>20<\/sup><\/p>\n<p>Una cr\u00edtica mordaz del \u00abregreso mundial\u00bb de la estrategia industrial \u2013y de la miop\u00eda de la c\u00e1lida acogida de la izquierda\u2013 apareci\u00f3 tambi\u00e9n en <em>Brooklyn Rail<\/em>, donde Jamie Merchant subray\u00f3 de forma similar los objetivos antichinos que galvanizan las pol\u00edticas neomercantilistas de Biden, aunque haciendo hincapi\u00e9 en las relaciones econ\u00f3micas m\u00e1s que en la l\u00f3gica de la seguridad nacional. En la medida en que la \u00abredistribuci\u00f3n ascendente pol\u00edticamente dise\u00f1ada\u00bb dentro de la pol\u00edtica estadounidense escanea estas din\u00e1micas geopol\u00edticas m\u00e1s amplias, el \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb podr\u00eda parecer un marco parroquial. Como hemos visto, el tel\u00f3n de fondo crucial para el surgimiento del nuevo r\u00e9gimen es el desvanecimiento del dinamismo del capitalismo global desde la d\u00e9cada de 1970; sin embargo, \u00abSiete Tesis\u00bb s\u00f3lo examina los efectos de esta desaceleraci\u00f3n mundial en la pol\u00edtica estadounidense, como si los sistemas pol\u00edticos nacionales, aunque moldeados por las fuerzas econ\u00f3micas globales, operaran en un vac\u00edo insular. La competencia internacional era el factor fundamental en la explicaci\u00f3n original de Brenner sobre el exceso de capacidad, pero ha desaparecido de la vista, observa Merchant. Bidenomics es un producto de la larga recesi\u00f3n en un sentido m\u00e1s profundo, no s\u00f3lo indirectamente, como resultado de la din\u00e1mica pol\u00edtica de suma cero a la que ha dado lugar el estancamiento secular, sino como la iteraci\u00f3n estadounidense de vuna estrategia que los pa\u00edses capitalistas se ven obligados a adoptar para derrotarse unos a otros en el cambiante escenario de la competencia global\u00bb, que implica la \u00abhuella en constante expansi\u00f3n de los Estados nacionales en las econom\u00edas corporativas tanto nacionales como internacionales\u00bb:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las diferentes formas nacionales que esto adopta -Bidenomics en los EE.UU., la Estrategia Industrial 2030 de Alemania, Made in China 2025 de China, la iniciativa mii (Make in India) de la India, etc.\u2013 son todas instancias particulares de una \u00fanica transformaci\u00f3n estructural de la econom\u00eda mundial en un paisaje infernal fragmentado de capitalismo de Estado.<sup>21<\/sup><\/p>\n<p><strong>Ambig\u00fcedades, contradicciones e iron\u00edas<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfEs realmente nuevo el \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb, en el sentido amplio de la dependencia de los beneficios capitalistas del poder pol\u00edtico? \u00bfNo est\u00e1n las econom\u00edas capitalistas siempre \u00abpol\u00edticamente constituidas\u00bb, con la obtenci\u00f3n de beneficios dependiendo perennemente de la complicidad, cuando no de la intervenci\u00f3n activa del Estado, que establece e impone las condiciones institucionales que permiten la extracci\u00f3n sostenible de plusval\u00eda\u2013consagrando fuertes derechos de propiedad privada, jugando con el valor de las monedas, regulando la actividad sindical? \u00bfSon los mecanismos pol\u00edticos de transferencia ascendente de riqueza que identifican Riley y Brenner -como las exenciones fiscales y la privatizaci\u00f3n- tan \u00abnovedosos\u00bb, y componen realmente un \u00abr\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n\u00bb distinto? Riley y Brenner no definen el t\u00e9rmino -que deriva de la obra de Michel Aglietta <em>R\u00e9gulation et crises du capitalisme<\/em> (1976)\u2013, pero es de suponer que un r\u00e9gimen de este tipo fomenta la acumulaci\u00f3n de capital, en el sentido de rendimientos de la inversi\u00f3n productiva, aunque una de las caracter\u00edsticas que definen el periodo contempor\u00e1neo, especialmente evidente desde 2008, es la persistente depresi\u00f3n de las tasas de acumulaci\u00f3n, a pesar de que los beneficios como tales han repuntado.<sup>22<\/sup><\/p>\n<p>El capitalismo pol\u00edtico no s\u00f3lo ha atra\u00eddo este tipo de animado compromiso cr\u00edtico, sino que tambi\u00e9n ha generado cierta confusi\u00f3n. La politizaci\u00f3n de la tasa de rentabilidad parece haber comenzado con el neoliberalismo, como explica Riley en \u00abFaultlines\u00bb: \u00abcon el inicio de la larga recesi\u00f3n, se produjo una profunda mutaci\u00f3n en la base material de nuestra pol\u00edtica de partidos a partir de 1980. El poder pol\u00edtico, en lugar de la inversi\u00f3n y la acumulaci\u00f3n, empez\u00f3 a desempe\u00f1ar un papel cada vez m\u00e1s directo a la hora de asegurar tasas de rendimiento para el capital&#8230; esto podr\u00eda tal vez denominarse \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb\u00bb. \u00bfEs el capitalismo pol\u00edtico un r\u00e9gimen totalmente nuevo o el neoliberalismo en su forma m\u00e1s descarada?<sup>24<\/sup><\/p>\n<p>Tanto Karp como Barker caracterizan err\u00f3neamente el capitalismo pol\u00edtico al pasar por referirse principalmente a las intervenciones estatales a gran escala de la era Covid. La caracterizaci\u00f3n err\u00f3nea se debe en parte a la amplia aplicaci\u00f3n del concepto, adaptado con flexibilidad para contextualizar tanto las elecciones de mitad de mandato como los est\u00edmulos fiscales, pero el propio t\u00e9rmino tambi\u00e9n podr\u00eda considerarse enga\u00f1oso: El \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb evoca un Estado muy proactivo, que administra directamente las empresas productivas, en lugar de un Estado servil y maniatado, que enriquece a los capitalistas de formas que contradicen cada vez m\u00e1s flagrantemente las necesidades de la gente corriente a la que pretende representar.<sup>25<\/sup><\/p>\n<p>Recordemos que en \u00abEscalada del saqueo\u00bb, Brenner critic\u00f3 la financiaci\u00f3n de emergencia extendida por la Fed a las corporaciones \u2013\u00abponiendo dinero en sus manos sin condiciones sobre c\u00f3mo deben gastarlo\u00bb (como retener a los empleados y abstenerse de recompras de acciones)\u2013 como \u00abun enfoque <strong>de no intervenci\u00f3n<\/strong> a los principales productores y financiadores de la econom\u00eda por parte del establishment pol\u00edtico-econ\u00f3mico bipartidista\u00bb.<sup>26<\/sup><\/p>\n<p>De hecho, este tipo de pol\u00edticas expansivas keynesianas fueron expl\u00edcitamente contrastadas y excluidas del capitalismo pol\u00edtico en el editorial de <em>Catalyst<\/em> de 2017, donde Brenner describi\u00f3 el giro hacia la \u00abredistribuci\u00f3n ascendente pol\u00edticamente fundada\u00bb precisamente como una respuesta a la disminuci\u00f3n de la eficacia de los est\u00edmulos en la d\u00e9cada de 1970. Y entre el repertorio de pol\u00edticas cl\u00e1sicamente neoliberales que Brenner incluy\u00f3 en su lista de \u00abestafas\u00bb pol\u00edticas \u2013recortes de impuestos, privatizaci\u00f3n, financiarizaci\u00f3n\u2013 el gasto fiscal estaba llamativamente ausente. En \u00abEscalada del saqueo\u00bb, lamentaba la ausencia de una \u00abnueva ola de intervenci\u00f3n estatal en aras de una mayor productividad y competitividad\u00bb. Pero en la \u00e9poca de \u00abSiete tesis\u00bb, como se\u00f1ala Barker, la serie de subvenciones de Biden dise\u00f1adas para impulsar la fabricaci\u00f3n nacional se une a la lista de estafas, y se le culpa de avivar la inflaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Descrito como \u00abun gasto estatal masivo dirigido directamente a la industria privada, con efectos de goteo para la poblaci\u00f3n en general\u00bb, \u00bfse ajusta el conjunto de cr\u00e9ditos fiscales, pr\u00e9stamos y subvenciones de Biden a la l\u00f3gica del \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb? No se discute su car\u00e1cter ampliamente distributivo al alza, que Thomas Meaney ha descrito acertadamente como la \u00absubvenci\u00f3n p\u00fablica de los rendimientos del capital privado\u00bb, induciendo a las empresas a invertir en industrias ambiental y geopol\u00edticamente estrat\u00e9gicas mediante la socializaci\u00f3n de los riesgos de dicha inversi\u00f3n.<sup>27<\/sup> Incluso <em>The Economist<\/em> admite que la suma del gasto de Biden es \u00abnotable en el sentido de que se destina principalmente a empresas privadas\u00bb.<sup>28<\/sup> Los subsidios ciertamente desembolsan dinero p\u00fablico al capital, cuyos beneficios pueden considerarse en ese sentido como pol\u00edticamente asistidos, si no pol\u00edticamente decretados. Sin embargo, \u00bfno es cierto que subsumir todas estas pol\u00edticas bajo la r\u00fabrica de \u00abredistribuci\u00f3n ascendente pol\u00edticamente dise\u00f1ada\u00bb \u00abfusiona tipos de pol\u00edticas muy diferentes\u00bb, como dice Barker: exenciones fiscales sobre la renta con iniciativas \u00abMade in America\u00bb? \u00bfEs sostenible el contraste entre lo pol\u00edtico y lo productivo impl\u00edcito en la definici\u00f3n de Riley y Brenner \u2013que yuxtapone la inversi\u00f3n productiva a las \u00abinversiones en pol\u00edtica\u00bb\u2013 cuando se consideran la Ley de chips y la IRA, que sin duda est\u00e1n pol\u00edticamente impulsadas y son redistributivas al alza, pero tambi\u00e9n, y de forma crucial, est\u00e1n dise\u00f1adas para atraer capital hacia el sector productivo?<\/p>\n<p>Otra cuesti\u00f3n es si la inversi\u00f3n que estimulan resultar\u00e1 \u00abproductiva\u00bb o no: la \u00abdeslocalizaci\u00f3n\u00bb de, por ejemplo, la fabricaci\u00f3n de chips, a un \u00abdestino de alto coste\u00bb como EE.UU., en combinaci\u00f3n con la interrupci\u00f3n de las cadenas de suministro internacionales causada por los controles a la exportaci\u00f3n, es probable que sea, a juicio de <em>The Economist<\/em>, \u00abangustiosamente ineficiente\u00bb, adem\u00e1s de amenazar con un exceso de oferta mundial. Los efectos sobre el empleo de esta afluencia de capital a la industria nacional tambi\u00e9n pueden ser decepcionantes; el crecimiento del empleo en el sector manufacturero se ha ralentizado este a\u00f1o, y la Oficina de Estad\u00edsticas Laborales prev\u00e9 que el empleo en el sector se reduzca entre 2021 y 2031, a pesar del \u00abboom\u00bb supuestamente provocado por las iniciativas de Biden. <sup>29<\/sup> Sin embargo, no cabe duda de que estos proyectos de ley est\u00e1n dise\u00f1ados para aumentar la capacidad productiva estadounidense y que los fabricantes de bater\u00edas y de veh\u00edculos el\u00e9ctricos que se beneficien de las ayudas las utilizar\u00e1n para comprar factores de producci\u00f3n \u2013construir f\u00e1bricas, contratar trabajadores\u2013 y que estas inversiones ser\u00e1n un \u00abfactor determinante\u00bb de sus beneficios finales.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEstancamiento?<\/strong><\/p>\n<p>El equ\u00edvoco sobre el est\u00edmulo keynesiano es un s\u00edntoma, al parecer, de una incertidumbre mayor sobre las perspectivas de reactivaci\u00f3n del crecimiento y la capacidad de los Estados para remodelar las econom\u00edas de forma que superen las debilidades estructurales derivadas del exceso de capacidad y la ca\u00edda de los salarios reales. Las perspectivas a largo plazo de que las econom\u00edas avanzadas vuelvan a registrar tasas de crecimiento r\u00e1pidas parecen sombr\u00edas. Las revoluciones de la productividad que transformaron la agricultura y la industria, trayendo consigo nuevas fases de acumulaci\u00f3n, son, como observ\u00f3 Gopal Balakrishnan en 2009 \u2013previendo una \u00abderiva a largo plazo\u00bb hacia un \u00abestado estacionario\u00bb\u2013, improbables de repetir para las econom\u00edas dominadas por los servicios que atienden a poblaciones envejecidas y en contracci\u00f3n.<sup>30<\/sup> Riley y Brenner parecen igualmente esc\u00e9pticos sobre las perspectivas de revitalizaci\u00f3n del capitalismo estadounidense. Bidenomics, como hemos visto, es un \u00abprograma fiscal casi del New Deal sin el crecimiento capitalista necesario\u00bb. Se plantean varias preguntas: \u00bfno podr\u00eda describirse igualmente el New Deal original \u2013en sus fases iniciales, una respuesta de emergencia a una depresi\u00f3n prolongada\u2013 como un \u00abprograma fiscal sin el crecimiento capitalista necesario\u00bb? Incluso si los preparativos de guerra fueron lo que finalmente sac\u00f3 a la econom\u00eda estadounidense de su estancamiento, \u00bfno era el crecimiento el objetivo m\u00e1s que un requisito previo? \u00bfY puede describirse la Bidenomics como \u00abgasto deficitario sin crecimiento\u00bb o su intento estrat\u00e9gico de reforzar la capacidad productiva se parece m\u00e1s a \u00abun programa de reestructuraci\u00f3n\u00bb? Las subvenciones de Biden est\u00e1n muy por debajo del gasto propuesto en el frustrado plan Build Back Better, por no hablar del Green New Deal de 16.000 millones de d\u00f3lares de Sanders, y apenas llegan al 0,5% del PIB, en comparaci\u00f3n con el aproximadamente 6% del PIB anual invertido en infraestructuras a mediados del siglo XX.<sup>31<\/sup> \u00bfImpulsar\u00edan estos programas de inversi\u00f3n m\u00e1s extravagantes la econom\u00eda all\u00ed donde el Bidenismo s\u00f3lo puede sobrecalentarla? Y si no, \u00bfqu\u00e9 tipo de pol\u00edticas podr\u00edan reactivar la rentabilidad y las tasas de crecimiento global?<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Riley y Brenner, la persistencia de \u00abun entorno de crecimiento bajo o nulo\u00bb puede parecer pr\u00e1cticamente garantizada. Pero su escepticismo sobre la probabilidad de reavivar el crecimiento no s\u00f3lo se basa en las tendencias seculares que afectan a las econom\u00edas avanzadas de todo el mundo. Tambi\u00e9n est\u00e1 arraigado en un pesimismo m\u00e1s profundo sobre la posibilidad pol\u00edtica, en Estados Unidos, de superar el estancamiento, dada la din\u00e1mica electoral \u2013conflicto de suma cero entre una clase trabajadora fracturada, la exclusi\u00f3n de \u00abcoaliciones de crecimiento hegem\u00f3nicas\u00bb\u2013 que ha puesto en marcha. La pol\u00edtica del periodo actual\u00bb, afirman, \u00abno ofrece ni siquiera la esperanza de crecimiento\u00bb; la campa\u00f1a de Clinton en 2016, por ejemplo, \u00abno propuso pr\u00e1cticamente nada en materia de crecimiento econ\u00f3mico\u00bb. Pero independientemente de que esta sea o no una descripci\u00f3n precisa de la pol\u00edtica estadounidense, especialmente desde el punto de vista ret\u00f3rico,<sup>32<\/sup> cabe preguntarse si la afirmaci\u00f3n de Riley y Brenner es un reproche a un lapsus ideol\u00f3gico \u2013un fracaso de la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica\u2013 o una observaci\u00f3n neutral de un hecho estructural, el resultado pol\u00edtico l\u00f3gico de una situaci\u00f3n econ\u00f3mica irresoluble. Como resultado del estancamiento, \u00ablos partidos ya no pueden funcionar sobre la base de programas de crecimiento\u00bb. Este argumento un tanto contraintuitivo \u2013se podr\u00eda pensar que los partidos estar\u00edan dispuestos a desarrollar \u00abprogramas para el crecimiento\u00bb durante las recesiones prolongadas\u2013 surge de una visi\u00f3n de la pol\u00edtica electoral como fundamentalmente limitada por el deterioro del sistema que poco puede hacer para remediar: en lugar de proponer repuntes productivistas inveros\u00edmiles o inflacionistas, los partidos montan coaliciones fiscales de forma reactiva.<\/p>\n<p>El significado m\u00e1s profundo de la cr\u00edtica de Riley y Brenner al \u00abexperimento Biden\u00bb es, por tanto, que el alcance de la pol\u00edtica electoral est\u00e1 circunscrito por el entorno macroecon\u00f3mico y por las relaciones sociales y din\u00e1micas pol\u00edticas a las que \u00e9ste da lugar. Si \u00e9sta es una idea general, su aplicaci\u00f3n espec\u00edfica al periodo contempor\u00e1neo \u2013transmitida con claridad pol\u00e9mica en el art\u00edculo de Riley en <em>Sidecar\u2013<\/em> es que la era del capitalismo pol\u00edtico excluye los programas reformistas de tipo \u00absocialdem\u00f3crata cl\u00e1sico\u00bb. Demostrar que una reedici\u00f3n del New Deal \u2013\u00abbasado en las relaciones sociales de un capitalismo manufacturero altamente rentable \u00bb<sup>33<\/sup>\u2013 es \u00abtanto irreal como insuficiente\u00bb, como explic\u00f3 Riley en una entrevista con la radio <em>Jacobin<\/em>, parece una de las motivaciones centrales de \u00abSiete Tesis\u00bb. \u00abEn un periodo como \u00e9ste\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 Brenner en la misma conversaci\u00f3n, \u00abva a haber l\u00edmites pol\u00edticos estrictos a lo que se puede hacer en t\u00e9rminos redistributivos\u00bb.<sup>34<\/sup><\/p>\n<p>Si estos son los l\u00edmites pol\u00edticos de las econom\u00edas de bajo crecimiento, \u00bfqu\u00e9 perspectivas hay de ampliarlos o trascenderlos? La vuelta de tuerca que implica el retrato de la \u00e9poca que hacen Riley y Brenner es que el nuevo r\u00e9gimen \u2013que enfrenta a los grupos de estatus fiscal entre s\u00ed para defender su parte de un pastel fijo o cada vez m\u00e1s peque\u00f1o\u2013 atomiza y desmoviliza a la clase trabajadora. Dado que, como argument\u00f3 Brenner en 1985, \u00aben igualdad de condiciones, la disminuci\u00f3n de la rentabilidad y las perspectivas generales de las empresas tienden, en s\u00ed mismas, a aumentar el poder del capital frente al trabajo\u00bb, la renovaci\u00f3n de los movimientos de clase con el peso social necesario para organizar una oposici\u00f3n eficaz al sistema parece a la vez m\u00e1s esencial y m\u00e1s remota que nunca.<sup>35<\/sup> Es como si Riley y Brenner insinuaran que el \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb produce un sistema pol\u00edtico constitucionalmente incapaz de aliviar la crisis estructural del estancamiento cr\u00f3nico \u2013sus partidos incapaces de \u00abconstruir coaliciones de crecimiento hegem\u00f3nicas\u00bb, reducidos a formar gobiernos con mayor\u00edas delgadas y fr\u00e1giles\u2013 y una estructura de clases, segmentada por nivel educativo entre otras formas de \u00abcierre\u00bb identitario, que est\u00e1 mal equipada para detener o invertir las consecuencias sociales regresivas del estancamiento.<\/p>\n<p>En otras palabras, el estancamiento secular se presenta como algo que reconfigura la pol\u00edtica, pero que la pol\u00edtica, as\u00ed reconfigurada \u2013tanto a nivel de las \u00e9lites como de las masas\u2013 parece casi impotente para alterar. En este sentido, la cronolog\u00eda alternativa y m\u00e1s precisa de Karp de la alineaci\u00f3n de clases es la expresi\u00f3n de una diferencia reveladora, de \u00e9nfasis si no de perspectiva.\u00a0 Si la larga recesi\u00f3n y el pivote hacia el saqueo politizado prepararon el terreno, lo que aceler\u00f3 el alejamiento de los \u00abdespose\u00eddos\u00bb de los dem\u00f3cratas fue la transformaci\u00f3n sustantiva del propio partido \u2013en un partido \u00abfundamentalmente tecnocr\u00e1tico\u00bb, ardorosamente neoliberal con \u00abpredominio en la cima de las jerarqu\u00edas sociales, culturales y econ\u00f3micas de Estados Unidos\u00bb\u2013 que, seg\u00fan Karp, derrib\u00f3 los desvencijados alineamientos en los que se hab\u00eda apoyado anteriormente. Aunque Riley y Brenner se\u00f1alan que las sucesivas Administraciones dem\u00f3cratas han estado \u00abfuertemente comprometidas con el neoliberalismo\u00bb, el cambio ideol\u00f3gico parece m\u00e1s adaptativo que causal.<sup>36<\/sup> Mientras que en su relato los partidos aparecen como oportunistas que \u00aboperan en\u00bb y \u00abse acomodan\u00bb y \u00abadaptan\u00bb a las condiciones econ\u00f3micas, el estado de \u00e1nimo ideol\u00f3gico y el equilibrio de fuerzas de clase, Karp hace m\u00e1s hincapi\u00e9 \u2013y culpa\u2013 en la toma de decisiones pol\u00edticas, concediendo m\u00e1s autonom\u00eda al campo pol\u00edtico en su conjunto. Enfrentados a ciertas \u00abcorrientes sociales y econ\u00f3micas\u00bb, escribi\u00f3 Karp en <em>Jacobin<\/em> en 2021, los partidos de centro-izquierda eligieron navegar por ellas de una manera fat\u00eddica: \u00abpriorizando los mercados globales, los valores cosmopolitas y los votantes de clase profesional en lugar de los sindicatos, los salarios y los obreros\u00bb. \u00abLa muerte de la pol\u00edtica de clases no es un resultado que temieran los l\u00edderes de estos partidos; es un objetivo que han perseguido celosamente\u00bb: \u00abLa alineaci\u00f3n de clases es tanto un proceso hist\u00f3rico como una elecci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb. <sup>37<\/sup> Si Riley y Brenner quisieran desbancar las explicaciones idealistas del alineamiento de clases, Karp quiz\u00e1 argumentar\u00eda que su alternativa materialista, a pesar de su claridad y profundidad, corre el riesgo de corregir en exceso: no s\u00f3lo eliminando las visiones del mundo de los votantes de nuestra pol\u00edtica, sino subestimando la autonom\u00eda de los actores pol\u00edticos, lo que conlleva la implicaci\u00f3n inc\u00f3moda de que la moribunda econom\u00eda ha transformado mec\u00e1nicamente el paisaje pol\u00edtico de Estados Unidos de forma que impide su rejuvenecimiento.<\/p>\n<p><strong>\u00bfSocialismo de suma cero?<\/strong><\/p>\n<p>Al diagnosticar este estancamiento, \u00abSiete Tesis\u00bb plantea varias preguntas pol\u00edticas dif\u00edciles que no responde por s\u00ed mismo: \u00bfqu\u00e9 es, como pregunta Riley en \u00abFaultlines\u00bb, un \u00absocialismo apropiado para el r\u00e9gimen emergente del capitalismo pol\u00edtico\u00bb? \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda lograrse una redistribuci\u00f3n transformadora en una \u00e9poca de malestar econ\u00f3mico y depredaci\u00f3n pol\u00edtica? Si las tasas de crecimiento r\u00e1pido son cosa del pasado \u2013a falta de una liquidaci\u00f3n cat\u00e1rtica del capital ineficiente o del descubrimiento de un nuevo \u00abmotor de crecimiento\u00bb autosostenido del tipo que proporcion\u00f3 la industria manufacturera hace varias d\u00e9cadas\u2013, \u00bfqu\u00e9 aspecto tiene una pol\u00edtica realista, humana e igualitaria en una econom\u00eda permanentemente sometida o estacionaria? \u00bfC\u00f3mo puede renovarse la solidaridad de clase y acumularse poder social en un entorno de conflicto fiscal de suma cero que tiende a dividir y desmovilizar a los trabajadores?<\/p>\n<p>Estas complejas preguntas no pueden responderse aqu\u00ed, ni quiz\u00e1s en ning\u00fan lugar de forma abstracta. Pero te\u00f3ricamente hablando, es posible especular sobre algunas posibles grietas en el edificio pol\u00edtico-capitalista que la izquierda podr\u00eda explotar. Una apertura potencial reside en lo que quiz\u00e1 sea la caracter\u00edstica m\u00e1s importante del periodo actual: la divergencia entre la tasa de rendimiento y la tasa de acumulaci\u00f3n. Como ha explicado David Kotz, ambas suelen estar relacionadas, ya que unos beneficios elevados estimulan la inversi\u00f3n y aumentan los recursos disponibles para ello. Pero desde la crisis de 2008, las tasas de acumulaci\u00f3n se han mantenido d\u00e9biles incluso cuando los beneficios se han recuperado. Esta es la otra cara de la ecuaci\u00f3n pol\u00edtico-capitalista: al igual que los beneficios ya no impulsan la acumulaci\u00f3n, la inversi\u00f3n productiva ya no es el \u00abdeterminante clave\u00bb de la tasa de rentabilidad. Esto implica una crisis de legitimidad en ciernes, ya que la correlaci\u00f3n entre beneficios y acumulaci\u00f3n era la piedra angular de la noci\u00f3n de que \u00ablo que es bueno para General Motors es bueno para Estados Unidos\u00bb, como explic\u00f3 Brenner en 2017. En esa visi\u00f3n hegem\u00f3nica:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">A todo el mundo, incluida la clase obrera, le interesa ver primero los beneficios de los empresarios, porque s\u00f3lo si \u00e9stos pueden obtener beneficios estar\u00e1n dispuestos a acumular capital y, mientras prevalezcan las relaciones de propiedad capitalistas, s\u00f3lo si acumulan capital (aumentan la inversi\u00f3n y el empleo) podr\u00e1n los trabajadores aumentar su nivel de vida.<sup>38\u00bb<\/sup><\/p>\n<p>Pero la desvinculaci\u00f3n de la \u00abfabricaci\u00f3n de dinero\u00bb de la \u00abproducci\u00f3n rentable\u00bb, como Brenner dijo en \u00abEscalada del saqueo\u00bb, no s\u00f3lo deslegitima a la clase capitalista, al atenuar la conexi\u00f3n estructural entre su autoenriquecimiento y el bienestar general, el beneficio y el valor de uso. \u00bfNo podr\u00eda tambi\u00e9n restar poder a las \u00e9lites capitalistas, a medida que los beneficios \u2013extra\u00eddos pol\u00edticamente en lugar de obtenidos de forma competitiva\u2013 pierden relevancia social? \u00bfY no es la propia dependencia de los beneficios capitalistas de las medidas gubernamentales un signo de debilidad estructural, as\u00ed como de dominio temporal? C\u00e9dric Durand se preguntaba recientemente si la dependencia de las finanzas de la estabilizaci\u00f3n de los bancos centrales podr\u00eda estar debilitando su hegemon\u00eda<sup>39<\/sup> . \u00bfNo podr\u00eda la dependencia de los beneficios de la pol\u00edtica tener un efecto similar, recalibrando el equilibrio de poder entre el capital y el Estado?<\/p>\n<p>En 1993, Brenner argument\u00f3 que mientras perduren las relaciones de propiedad capitalistas, \u00abel Estado no puede ser aut\u00f3nomo\u00bb, no porque est\u00e9 \u00absiempre controlado directamente por los capitalistas\u00bb, sino \u00abporque quienquiera que controle el Estado est\u00e1 brutalmente limitado en lo que puede hacer por las necesidades de la rentabilidad capitalista\u00bb, la condici\u00f3n previa para un alto nivel de empleo y servicios estatales, pero \u00abdif\u00edcil de conciliar con reformas en inter\u00e9s de los trabajadores\u00bb durante \u00abcualquier per\u00edodo prolongado\u00bb.<sup>40<\/sup> Tras el inicio de la larga recesi\u00f3n, continu\u00f3 Brenner, el Estado \u00abdesencaden\u00f3 poderosas campa\u00f1as de austeridad dise\u00f1adas para aumentar la tasa de beneficios recortando el Estado del bienestar y reduciendo el poder de los sindicatos\u00bb y as\u00ed \u00abno pudo sino revelarse como supinamente dependiente del capital\u00bb. La deriva de la pol\u00edtica federal bajo el capitalismo pol\u00edtico \u2013crecientes exenciones fiscales, donaciones masivas a la empresa privada, etc., por no mencionar \u00ablos vertiginosos niveles de gastos de campa\u00f1a y la corrupci\u00f3n abierta a gran escala\u00bb\u2013 implica que el Estado estadounidense est\u00e1 cada vez m\u00e1s subordinado a los intereses de la \u00e9lite, si no capturado en gran medida por ellos. Pero si las necesidades de rentabilidad capitalista y los intereses de los trabajadores se han desvinculado de forma flagrante, \u00bfno es posible que, al menos en principio, esto pueda ampliar en lugar de erosionar a\u00fan m\u00e1s la autonom\u00eda del Estado? La \u00abdependencia supina\u00bb del Estado respecto al capital procede del hecho de que el mantenimiento de la acumulaci\u00f3n parece necesario para elevar el nivel de vida. En la medida en que el capitalismo pol\u00edtico implica un sistema en el que los capitalistas ya han jugado cada vez m\u00e1s la carta de la huelga del capital \u2013absteni\u00e9ndose de invertir y vertiendo capital en un sector financiero hipertrofiado o en la propia pol\u00edtica para obtener beneficios\u2013, \u00bfno disminuye esto su pertinencia pol\u00edtica?<\/p>\n<p>El capitalismo pol\u00edtico implica una fusi\u00f3n amiguista entre el capital y el Estado \u2013en <em>Catalyst<\/em>, en particular, Brenner apenas distingue entre \u00e9lites econ\u00f3micas y pol\u00edticas, aludiendo a \u00ablas clases capitalistas y sus gobiernos\u00bb, y mezclando de forma algo imprecisa \u00ablos gobernantes econ\u00f3micos y pol\u00edticos del mundo (el 1% de los mayores ingresos o m\u00e1s)\u00bb\u2013.<sup>41<\/sup> Cualquier relajaci\u00f3n del control capitalista sobre el Estado depender\u00eda presumiblemente del equilibrio de las fuerzas de clase y del poder social fuera de \u00e9l. \u00bfCu\u00e1les son las perspectivas de un reequilibrio a favor de los trabajadores? Es pr\u00e1cticamente un axioma de Riley y Brenner que las econom\u00edas lentas o en crisis perjudican a los trabajadores. Sin embargo, si el r\u00e1pido crecimiento desactivara el conflicto de clases \u2013no tanto facilitando la redistribuci\u00f3n como obviando la necesidad de la misma\u2013, \u00bfno podr\u00eda haber potencial pol\u00edtico en los antagonismos exacerbados que implica un entorno de suma cero? En un an\u00e1lisis cr\u00edtico del trabajo de Benanav sobre la automatizaci\u00f3n y el futuro del empleo, Balakrishnan sugiere lo mismo: lejos de bloquear el camino hacia un \u00abfuturo m\u00e1s libre\u00bb, \u00ab\u00bfno es la lucha de clases de suma cero la m\u00e1s radical de todas, planteando la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n gobierna?\u00bb. En estas condiciones, conjetura Balakrishnan, \u00bfpodr\u00eda reconcebirse la clase en una forma m\u00e1s \u00ababstracta\u00bb, con las fisuras sociales m\u00e1s destacadas trazadas a lo largo de nuevos ejes que \u00abtrasciendan las divisiones culturales\u00bb, liberando \u00ablas luchas anticapitalistas de la din\u00e1mica autodestructiva de la ideolog\u00eda identitaria\u00bb?<sup>42<\/sup><\/p>\n<p>Hacia el final de su art\u00edculo en <em>Sidecar<\/em>, en el que amonesta a la izquierda por su nostalgia \u00abautodestructiva\u00bb del New Deal, Riley esboza en\u00e9rgicamente su alternativa: \u00abLo que el planeta y la humanidad necesitan es una inversi\u00f3n masiva en actividades de baja rentabilidad y baja productividad: cuidados, educaci\u00f3n y restauraci\u00f3n medioambiental\u00bb.<sup>43<\/sup> Pero esta visi\u00f3n \u2013que tiene afinidades con las plataformas de \u00abdecrecimiento\u00bb que hacen hincapi\u00e9 en la inversi\u00f3n en actividades econ\u00f3micas intensivas en mano de obra y ecol\u00f3gicamente inocuas como el trabajo de cuidados\u2013 implica sin duda una redistribuci\u00f3n del poder que marcar\u00eda una \u00e9poca y algo parecido a la planificaci\u00f3n democr\u00e1tica, que depender\u00eda de la renovaci\u00f3n de la oposici\u00f3n de clase reprimida por las fuerzas del capitalismo pol\u00edtico. El aumento de la productividad del trabajo aliment\u00f3 el crecimiento que facilit\u00f3 la expansi\u00f3n simult\u00e1nea de los beneficios, los salarios y los estados del bienestar. Su declive significar\u00e1 que los beneficios s\u00f3lo podr\u00e1n mantenerse erosionando los ingresos de los trabajadores, debilitando la demanda y la inversi\u00f3n, y agravando as\u00ed la din\u00e1mica de estancamiento. En otras palabras, el capitalismo pol\u00edtico es precisamente un r\u00e9gimen que ha surgido del debilitamiento del crecimiento de la productividad; \u00bfqu\u00e9 har\u00eda falta para crear una econom\u00eda sistem\u00e1ticamente de baja productividad que sea m\u00e1s igualitaria y racional, por no mencionar menos destructiva ecol\u00f3gicamente?<\/p>\n<p>La alternativa de Riley a la pol\u00edtica industrial y a los Nuevos Acuerdos Verdes se enfrenta, por tanto, a cuestiones igualmente controvertidas de poder sobre la asignaci\u00f3n de recursos. Una de las iron\u00edas de la definici\u00f3n de capitalismo pol\u00edtico es que \u00abpol\u00edtico\u00bb \u2013fortalecido por intensificadores como \u00abcrudo\u00bb, \u00ababierta y obviamente\u00bb\u2013 acumula las asociaciones negativas que podr\u00edan haberse reservado para \u00abascendente\u00bb: corre el riesgo de implicar que la interferencia pol\u00edtica en la actividad econ\u00f3mica de cualquier tipo es regresiva (o in\u00fatil), en lugar del telos espec\u00edfico y el car\u00e1cter de esta interferencia bajo el capitalismo pol\u00edtico. La \u00abingenier\u00eda pol\u00edtica\u00bb, despu\u00e9s de todo, es quiz\u00e1s una forma de describir la planificaci\u00f3n econ\u00f3mica, y la \u00abredistribuci\u00f3n pol\u00edticamente dise\u00f1ada\u00bb, de una variedad igualitaria y deliberativa, es una descripci\u00f3n de una demanda socialista, o proto-socialista. La visi\u00f3n de Riley de \u00abinversi\u00f3n masiva en actividades de baja rentabilidad y baja productividad\u00bb, por su parte, implica el uso del poder pol\u00edtico para determinar la tasa de rentabilidad, s\u00f3lo que en este caso no para mantenerla artificialmente, sino para suprimirla por la fuerza, es decir, para superar la compulsi\u00f3n sist\u00e9mica de maximizar los beneficios con el fin de redirigir el capital hacia l\u00edneas de producci\u00f3n socialmente necesarias pero menos lucrativas, como la construcci\u00f3n de paneles solares m\u00e1s r\u00e1pido de lo que dictan o justifican las se\u00f1ales de precios, por ejemplo.<\/p>\n<p>El objetivo transformador de la \u00abpol\u00edtica de clase\u00bb, como la definen Riley y Brenner, es ejercer el control pol\u00edtico sobre c\u00f3mo se invierte el excedente social producido por los trabajadores: \u00abuna democratizaci\u00f3n completa del proceso de inversi\u00f3n y su funci\u00f3n\u00bb, en palabras de Benanav; En otras palabras, no la eliminaci\u00f3n del poder pol\u00edtico del proceso de acumulaci\u00f3n y obtenci\u00f3n de beneficios, sino una mayor dispersi\u00f3n de este poder, de modo que las decisiones sobre c\u00f3mo asignar el capital y distribuir los ingresos sean tomadas por fuerzas pol\u00edticas que respondan a las presiones democr\u00e1tico-populares y est\u00e9n orientadas a satisfacer las necesidades sociales sin sobrecargar la biosfera o, para el caso, sin afectar a la capacidad de otros pa\u00edses para hacer lo mismo. En este sentido, la situaci\u00f3n puede parecerse a la que Wolfgang Streeck esboz\u00f3 hace m\u00e1s de una d\u00e9cada:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Hoy m\u00e1s que nunca, el poder econ\u00f3mico parece haberse convertido en poder pol\u00edtico, mientras que los ciudadanos parecen haber sido despojados casi por completo de sus defensas democr\u00e1ticas y de su capacidad para imprimir a la econom\u00eda pol\u00edtica intereses y demandas inconmensurables con los de los propietarios del capital. De hecho, volviendo la vista atr\u00e1s a la secuencia de crisis democr\u00e1tico-capitalista desde la d\u00e9cada de 1970, parece existir la posibilidad real de un nuevo, aunque temporal, arreglo del conflicto social en el capitalismo avanzado, esta vez totalmente a favor de las clases propietarias ahora firmemente atrincheradas en su basti\u00f3n pol\u00edticamente inexpugnable, la industria financiera internacional.<sup>44<\/sup><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n apremiante planteada por \u00abSiete Tesis\u00bb es, por tanto, la que Kenta Tsuda expres\u00f3 en una valoraci\u00f3n del decrecimiento como soluci\u00f3n al deterioro ecol\u00f3gico, aunque podr\u00eda aplicarse igualmente al alarmante resurgimiento de las rivalidades interimperiales: \u00ab\u00bfC\u00f3mo cambiar\u00e1 la humanidad qui\u00e9n ejerce el poder pol\u00edtico, desplazando a las fuerzas que se inclinan hacia la destrucci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n?\u00bb<sup>45<\/sup> Si lo que est\u00e1 en juego no es la politizaci\u00f3n de la econom\u00eda <em>per se<\/em>, sino la fusi\u00f3n del dominio econ\u00f3mico y pol\u00edtico, la respuesta al problema del \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb puede ser, ante todo, pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p>1 Dylan Riley y Robert Brenner, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii138\/articles\/dylan-riley-robert-brenner-seven-theses-on-american-politics\">Seven Theses on American Politics<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 138, nov-dic 2022 [<a href=\"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14356\">traducci\u00f3n al espa\u00f1ol en Espai Marx<\/a>]; Matthew Karp, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii139\/articles\/matthew-karp-party-and-class-in-american-politics-14d5eacb-b17e-4548-b267-3012310a3649\">Party and Class in American Politics<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 139, ene-feb 2023; Tim Barker, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii140\/articles\/tim-barker-some-questions-about-political-capitalism\">Some Questions about Political Capitalism<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 140\/141, mar-jun 2023; Aaron Benanav, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii140\/articles\/aaron-benanav-a-dissipating-glut\">A Dissipating Glut<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 140\/141, mar-jun 2023; v\u00e9ase tambi\u00e9n, entre otros, J. W. Mason, \u00ab<a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2023\/04\/svb-dylan-riley-green-new-deal-capitalism-socialism\">Yes, Socialists Should Support Industrial Policy and a Green New Deal<\/a>\u00bb, <em>Jacobin<\/em>, 6 de abril de 2023 y Jamie Merchant, \u00ab<a href=\"https:\/\/brooklynrail.org\/2023\/07\/field-notes\/The-Economic-Consequences-of-Neo-Keynesianism\">The Economic Consequences of Neo-Keynesianism<\/a>\u00bb, <em>Brooklyn Rail<\/em>, julio\/agosto de 2023.<br \/>\n2 Perry Anderson, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii81\/articles\/perry-anderson-homeland\">Homeland<\/a>\u2019\u00bb, <em>nlr<\/em> 81, mayo-junio de 2013, p. 31.<br \/>\n3 \u00abEconomic News Release: Employment Situation\u00bb, Bureau of Labor Statistics, 7 de julio de 2023.<br \/>\n4 Robert Brenner, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii123\/articles\/robert-brenner-escalating-plunder\">Escalating Plunder<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 123, mayo-junio de 2020; Dylan Riley, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii126\/articles\/dylan-riley-faultlines\">Faultlines: Political Logics of the <abbr>us<\/abbr> Party System<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 126, noviembre-diciembre de 2020; Robert Brenner, \u00ab\u2018<a href=\"https:\/\/catalyst-journal.com\/2017\/11\/editorial-robert-brenner\">Introducing <em>Catalyst<\/em><\/a>\u00bb, <em>Catalyst<\/em>, vol. 1, n.\u00ba 1, primavera de 2017; Robert Brenner, \u00abThe Economics of Global Turbulence\u00bb, <em>nlr<\/em> i\/229, mayo-junio de 1998.<br \/>\n5 Este \u00faltimo fue el tema de \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/sidecar\/posts\/drowning-in-deposits\">Drowning in Deposits<\/a>\u00bb de Riley, un provocativo ap\u00e9ndice a \u00abSeven Theses\u00bb publicado en <em>Sidecar<\/em> el 4 de abril de 2023.<br \/>\n6 En el mes anterior a las elecciones de mitad de mandato, los \u00edndices de aprobaci\u00f3n de Biden se situaban en el 38%, por debajo de los 50 puntos de los meses posteriores a su toma de posesi\u00f3n. Clinton estaba en el 41% antes de las elecciones de 1994, en las que los republicanos barrieron ambas c\u00e1maras. Aunque la inflaci\u00f3n hab\u00eda alcanzado su punto \u00e1lgido en junio de 2022, con un 9,1%, en octubre se manten\u00eda por encima del 7%, y los precios de los alimentos segu\u00edan subiendo casi un 11%. V\u00e9ase Amina Dunn, \u00abBiden&#8217;s Job Rating Is Similar to Trump&#8217;s But Lower Than That of Other Recent Presidents\u00bb, Pew Research Center, 20 de octubre de 2022; las tasas de inflaci\u00f3n, desglosadas por meses, se tabulan en us Inflation Calculator, utilizando el \u00cdndice de Precios al Consumo proporcionado por la Bureau of Labor Statistics.<\/p>\n<p>7 Riley, \u00abFaultlines\u00bb, p. 49.<br \/>\n8 Karp, \u00abParty and Class in American Politics\u00bb, pp. 133-4.<br \/>\n9 Uno intuye que Riley y Brenner se oponen a las explicaciones basadas en la identidad no s\u00f3lo porque son inadecuadas desde el punto de vista descriptivo, sino porque son in\u00fatiles desde el punto de vista pol\u00edtico, ya que atrincheran las mismas din\u00e1micas que pretenden explicar. Las explicaciones \u00abidealistas\u00bb, explic\u00f3 Riley en una entrevista en <em>Jacobin Radio<\/em>, fomentan una \u00abpol\u00edtica de moralismo\u00bb en la que cada parte denuncia a la otra como irracional o prejuiciosa, ya sea la xenofobia de los \u00abdespose\u00eddos\u00bb ignorantes o la hiperactitud de las \u00e9lites liberales arrogantes. Demostrar que las lealtades pol\u00edticas opuestas no surgen de diferencias insuperables de cultura o de valores defendidos fan\u00e1ticamente, sino de los \u00abintereses materiales\u00bb inherentes a la \u00absituaci\u00f3n objetiva\u00bb de cada fracci\u00f3n de clase, podr\u00eda parecer un requisito previo para renovar la solidaridad entre clases: \u00abDealignment? w\/ Robert Brenner and Dylan Riley\u00bb, <em>Jacobin Radio<\/em> with Suzi Weissman, 15 de febrero de 2023.<br \/>\n10 Brenner, \u00abIntroducing <em>Catalyst<\/em>\u00bb.<br \/>\n11 Riley y Brenner, \u00abSiete tesis\u00bb.<br \/>\n12 Al tratar de disipar una \u00abidea equivocada: que el Partido Dem\u00f3crata ha sido un fracaso electoral en los \u00faltimos a\u00f1os\u00bb, \u00bfexageran Riley y Brenner la fuerza de la estrategia no clasista del partido de apelar a los \u00abcre\u00eddos\u00bb? Como se\u00f1ala un informe reciente para Jacobin, \u00aben cuatro de los cinco estados que Biden volte\u00f3 en 2020\u00bb \u2013Michigan, Pensilvania, Wisconsin y Arizona, cruciales para mantener el control del Senado\u2013 \u00abel electorado blanco sin estudios universitarios era mayor que los electorados blancos con estudios universitarios, negros e hispanos combinados\u00bb. En la C\u00e1mara de Representantes, m\u00e1s del 86% de los \u00abdistritos competitivos son mayoritariamente no universitarios\u00bb: The Center for Working-Class Politics y YouGov, \u00abTrump&#8217;s Kryptonite: How Progressives Can Win Back the Working Class\u00bb, <em>Jacobin<\/em>, junio de 2023.<br \/>\n13 Matthew Karp, \u00abThe Politics of a Second Gilded Age\u00bb, <em>Jacobin<\/em>, febrero de 2021.<br \/>\n14 Sin embargo, Karp tambi\u00e9n plantea algunas advertencias cruciales, se\u00f1alando, por ejemplo, la forma en que un n\u00famero cada vez mayor de trabajadores no blancos tambi\u00e9n se est\u00e1n inclinando hacia los republicanos, lo que como m\u00ednimo complica el argumento de Riley y Brenner de que la \u00abnatividad\u00bb y la blancura son los principales medios de \u00abcierre social\u00bb del Partido Republicano. Riley y Brenner registran esta tendencia de pasada, pero no ajustan su esquema a la luz de la misma. Algunas estimaciones apuntan a un descenso de 33 puntos en la ventaja de los dem\u00f3cratas entre los trabajadores no blancos entre 2012 y 2022: \u00abla criptonita de Trump\u00bb.<br \/>\n15 La diferente cronolog\u00eda puede ser en parte un efecto de que Riley y Brenner no se centren en las pruebas inmediatas del trato de clases \u2013como las trayectorias pol\u00edticas opuestas de Hibbing y North Oaks\u2013 sino en su impacto m\u00e1s indirecto en la naturaleza de las elecciones: la rotaci\u00f3n del gobierno en el \u00abm\u00e1s estrecho de los m\u00e1rgenes\u00bb.<br \/>\n16 Barker se pregunta \u00abpor qu\u00e9 deber\u00edan ser especialmente importantes los beneficios de la industria manufacturera, dado que en la actualidad s\u00f3lo representa el 11% del valor a\u00f1adido de la econom\u00eda estadounidense\u00bb. Nicholas Crafts, en un simposio sobre Las turbulencias econ\u00f3micas mundiales, plante\u00f3 la misma cuesti\u00f3n: \u00abme sorprende mucho que Brenner haga tanto hincapi\u00e9 en la rentabilidad de la industria manufacturera. . . La fabricaci\u00f3n es un sector peque\u00f1o en las econom\u00edas avanzadas actuales y su rentabilidad seguramente no determina el ritmo del progreso tecnol\u00f3gico en los servicios\u00bb: Nicholas Crafts, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii54\/articles\/nicholas-crafts-profits-of-doom\">Profits of Doom?<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 54, nov-dic 2008, p. 60. Una de las razones de la enorme y constante importancia de la industria manufacturera es que se presta a un r\u00e1pido crecimiento de la productividad, lo que la convierte en lo que Benanav ha denominado un \u00abimportante motor del crecimiento general\u00bb, tal vez insustituible.<br \/>\n17 Las enormes transferencias fiscales durante la pandemia, por ejemplo, no s\u00f3lo enriquecieron a\u00fan m\u00e1s a los m\u00e1s ricos, sino que tambi\u00e9n ayudaron a los trabajadores m\u00e1s pobres a hacer frente a la subida de los precios, como ha se\u00f1alado C\u00e9dric Durand: \u00aba pesar de la disminuci\u00f3n de los salarios reales, esto facilit\u00f3 un cambio en la din\u00e1mica del empleo a favor de los trabajadores con salarios bajos\u00bb: C\u00e9dric Durand, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii138\/articles\/cedric-durand-the-end-of-financial-hegemony\">The End of Financial Hegemony?<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 138, nov-dic 2022. Salvo por afirmar que la Bidenomics, al alimentar la inflaci\u00f3n, ha provocado la \u00abprofunda impopularidad\u00bb de la Administraci\u00f3n, Riley y Brenner tampoco tienen en cuenta los efectos que las pol\u00edticas pueden tener en el propio campo de la pol\u00edtica, por inciertas que sean sus consecuencias macroecon\u00f3micas: construir o consolidar alineamientos electorales, alterar el equilibrio de las fuerzas de clase. Adam Tooze, por ejemplo, ha descrito el IRA, en su intento de \u00abconstruir una nueva coalici\u00f3n de capital verde, ecologismo progresista y trabajo organizado\u00bb, como una \u00abaut\u00e9ntica ingenier\u00eda socio-pol\u00edtico-econ\u00f3mica\u00bb: Adam Tooze, \u00abThe ira (&amp; the Fed) Debate-Bringing Hegemony Back In\u00bb, <em>Chartbook<\/em>, 121, 17 de junio de 2023.<br \/>\n18 Riley, \u00abDrowning in Deposits\u00bb.<br \/>\n19 Mason, \u00abYes, Socialists Should Support Industrial Policy\u00bb.<br \/>\n20 Grey Anderson, \u00ab\u2018<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/sidecar\/posts\/strategies-of-denial\">Strategies of Denial<\/a>\u00bb, <em>Sidecar<\/em>, 15 de junio de 2023.<br \/>\n21 Merchant, \u00abThe Economic Consequences of Neo-Keynesianism\u00bb.<br \/>\n22 En su an\u00e1lisis de las secuelas de la crisis de 2008, David Kotz define un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n como un conjunto de instituciones e \u00abideas dominantes\u00bb que promueven la acumulaci\u00f3n de capital facilitando \u00abuna elevada tasa de beneficios, una creciente demanda total e inversiones productivas a largo plazo\u00bb. El capitalismo pol\u00edtico, desde este punto de vista, se parece m\u00e1s a una intensificaci\u00f3n prolongada de la \u00abcrisis estructural\u00bb del neoliberalismo que diagnostica Kotz que a un nuevo r\u00e9gimen que lo ha trascendido (\u00ablas contradicciones de cada r\u00e9gimen acaban provocando una crisis estructural y un periodo de lucha por la reestructuraci\u00f3n de la econom\u00eda pol\u00edtica, que conduce a una nueva estructura social de acumulaci\u00f3n\u00bb): David Kotz, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii113\/articles\/david-kotz-end-of-the-neoliberal-era\">End of the Neoliberal Era? Crisis and Restructuring in American Capitalism<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 113, sept-oct 2018.<br \/>\n23 En el editorial <em>Catalyst<\/em> de Brenner, por ejemplo, la idea de \u00abredistribuci\u00f3n ascendente pol\u00edticamente fundada\u00bb, si no el propio t\u00e9rmino \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb, aparece en una secci\u00f3n titulada \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el neoliberalismo?\u00bb, y m\u00e1s tarde Brenner escribe que \u00abEn retrospectiva, el cambio al neoliberalismo ha tenido dos aspectos fundamentales: la austeridad, por un lado, y la redistribuci\u00f3n ascendente directa pol\u00edticamente impulsada, por otro\u00bb: Brenner, \u00abIntroducing <em>Catalyst<\/em>\u00bb.<br \/>\n24 Incluso hay cierta vacilaci\u00f3n en \u00abSiete Tesis\u00bb \u2013quiz\u00e1s m\u00e1s verbal que sustantiva\u2013 sobre si el capitalismo pol\u00edtico constituye un \u00abnuevo r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n\u00bb, o \u00abuna profunda transformaci\u00f3n estructural en el r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n\u00bb, que podr\u00eda implicar una mutaci\u00f3n dentro del neoliberal existente.<br \/>\n25 La filiaci\u00f3n epistemol\u00f3gica mixta del \u00abcapitalismo pol\u00edtico\u00bb no ayuda. Branko Milanovi\u0107 lo utiliza en <em>Capitalism, Alone<\/em> (2019) para referirse a la econom\u00eda china bajo el mando del PCCh, mientras que, como se\u00f1ala Barker, Gabriel Kolko lo defini\u00f3 como el \u00abcontrol empresarial sobre la pol\u00edtica\u00bb de la <em>belle \u00e9poque<\/em> en <em>The Triumph of Conservatism<\/em> (1963). La acu\u00f1aci\u00f3n original de Weber, que describe la corrupci\u00f3n en la Antigua Roma, enturbia a\u00fan m\u00e1s las aguas.<br \/>\n26 Brenner, \u00abEscalating Plunder\u00bb; \u00e9nfasis a\u00f1adido.<br \/>\n27 Thomas Meaney, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii138\/articles\/thomas-meaney-fortunes-of-the-green-new-deal\">Fortunes of the Green New Deal<\/a>\u2019\u00bb, <em>nlr<\/em> 138, nov-dic 2022.<br \/>\n28 \u00abAmerica&#8217;s Government Is Spending Lavishly to Revive Manufacturing\u00bb, <em>Economist<\/em>, 2 de febrero de 2023.<br \/>\n29 \u00abNews Release: Employment Projections-2021-2031\u00bb, Bureau of Labor Statistics, 8 de septiembre de 2022. V\u00e9ase tambi\u00e9n Derek Brower, James Politi y Amanda Chu, \u00abThe New Era of Big Government: Biden Rewrites the Rules of Economic Policy\u00bb, <em>Financial Times<\/em>, 12 de julio de 2023. Sobre el potencial de creaci\u00f3n de empleo de la agenda prosperar original, un precursor m\u00e1s ambicioso del programa Reconstruir mejor que inclu\u00eda importantes inversiones en la econom\u00eda asistencial, destinadas a apoyar a las mujeres con salarios bajos y a las personas de color, v\u00e9ase Robert Pollin, Shouvik Chakraborty y Jeanette Wicks-Lim, \u00abEmployment Impacts of Proposed us Economic Stimulus Programmes: Job Creation, Job Quality and Demographic Distribution Measures\u00bb, PERI, UMass-Amherst, 4 de marzo de 2021.<br \/>\n30 Gopal Balakrishnan, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii59\/articles\/gopal-balakrishnan-speculations-on-the-stationary-state\">Speculations on the Stationary State<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 59, Sept-Oct 2009, p. 6.<br \/>\n31 \u00abAmerica&#8217;s Government Is Spending Lavishly to Revive Manufacturing\u00bb, <em>Economist<\/em>.<br \/>\n32 La reactivaci\u00f3n de la competitividad de la industria manufacturera estadounidense como base para un tipo de crecimiento m\u00e1s s\u00f3lido y equitativo ha sido un motivo clave de los discursos de Biden. En septiembre de 2022, Biden dijo a los fabricantes de autom\u00f3viles de Detroit que \u00abestamos reconstruyendo una econom\u00eda, una econom\u00eda de energ\u00eda limpia, y lo estamos haciendo de abajo arriba y de la mitad hacia afuera. Estoy harto del &#8216;goteo&#8217;, no lo soporto. Mi programa econ\u00f3mico ha desencadenado un auge hist\u00f3rico de la industria manufacturera en Estados Unidos. . . La industria americana ha vuelto\u00bb. En diciembre, en el emplazamiento de la f\u00e1brica de chips taiwanesa TSMC en Arizona, Biden tambi\u00e9n habl\u00f3 de \u00abla historia general de la econom\u00eda que estamos construyendo y que funciona para todos&#8230;\u00bb. una econom\u00eda que crece desde abajo hacia arriba y desde el centro hacia fuera, que posiciona a los estadounidenses para ganar la competici\u00f3n econ\u00f3mica del siglo XXI\u00bb: \u00abRemarks by President Biden on the Electric Vehicle Manufacturing Boom in America\u00bb, 14 de septiembre de 2022 y \u00abRemarks by President Biden on American Manufacturing and Creating Good-Paying Jobs\u00bb, 6 de diciembre de 2022, ambos disponibles en whitehouse.gov.<br \/>\n33 Riley, \u00abFaultlines\u00bb.<br \/>\n34 \u00abDealignment? w\/ Robert Brenner and Dylan Riley\u00bb, <em>Jacobin Radio with Suzi Weissman<\/em>.<br \/>\n35 Robert Brenner, \u00abThe Paradox of Social Democracy: The American Case\u00bb, en Mike Davis, Fred Pfeil y Mike Sprinker, eds., <em>The Year Left: An American Socialist Yearbook<\/em>, vol. 1, Londres 1985, p. 42.<br \/>\n36 En \u00abEstructura vs. Coyuntura\u00bb, por ejemplo, Brenner sostiene que \u00abla raz\u00f3n subyacente de la precipitada retirada de los dem\u00f3cratas de un programa de reformas\u00bb tras el colapso de la rentabilidad en los a\u00f1os 70, \u00abfue que, con la econom\u00eda en declive, las corporaciones alborotadas y los sindicatos debilitados por el fuego, se encontraron operando en un entorno sociopol\u00edtico transformado\u00bb, a\u00f1adiendo despu\u00e9s: \u00abDel mismo modo que las empresas y los republicanos se hab\u00edan visto obligados a adaptarse a un contexto definido por el liberalismo del proyecto de los dem\u00f3cratas del New Deal y la Gran Sociedad y el poder residual del movimiento obrero durante la \u00e9poca de auge de la posguerra, a partir de mediados de los 70 los dem\u00f3cratas, en un periodo definido por el estancamiento econ\u00f3mico y el poder cada vez mayor de las empresas, se acomodar\u00edan al empuje hacia la derecha impulsado por los republicanos\u00bb: Robert Brenner, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii43\/articles\/robert-brenner-structure-vs-conjuncture\">Structure vs Conjuncture: The 2006 Elections and the Rightward Shift<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 43, enero-febrero de 2007, pp. 43, 49.<br \/>\n37 Karp, \u00abThe Politics of a Second Gilded Age\u00bb.<br \/>\n38 En 2017, Brenner sugiri\u00f3 que esta crisis de legitimidad \u00absupon\u00eda una enorme apertura pol\u00edtica\u00bb \u2013\u00abEl capitalismo ya no puede garantizar la adhesi\u00f3n positiva de los trabajadores al sistema porque no satisface sus necesidades, y todo el mundo lo sabe\u00bb\u2013, aunque tambi\u00e9n preve\u00eda que los Estados capitalistas aumentar\u00edan la represi\u00f3n frente a la resistencia popular, cambiando cada vez m\u00e1s la hegemon\u00eda por la dominaci\u00f3n: Brenner, \u00abIntroducing <em>Catalyst<\/em>\u00bb.<br \/>\n39 \u00abMientras que los Estados sol\u00edan estar aterrorizados de que la liquidez del mercado se secara \u2013una caracter\u00edstica t\u00edpica de las crisis a partir de la d\u00e9cada de 1990\u2013, la configuraci\u00f3n se invierte ahora: la comunidad financiera est\u00e1 en una l\u00ednea de vida p\u00fablica permanente para garantizar la liquidez, la compensaci\u00f3n del mercado sin problemas y la provisi\u00f3n de activos. Esta socializaci\u00f3n del capital ficticio como nueva normalidad est\u00e1 empezando a alterar el equilibrio de poder entre el Estado y los mercados\u00bb: C\u00e9dric Durand, \u00ab\u00bfEl fin de la hegemon\u00eda financiera?\u00bb.<br \/>\n40 Robert Brenner, \u00abThe Problem of Reformism\u00bb, <em>Against the Current<\/em>, no. 43, marzo\/abril de 1993. Wolfgang Streeck hizo una observaci\u00f3n similar en 2011, se\u00f1alando \u00abun conflicto aparentemente irreprimible entre los dos principios contradictorios de asignaci\u00f3n bajo el capitalismo democr\u00e1tico: los derechos sociales, por un lado, y la productividad marginal, evaluada por el mercado, por otro\u00bb; \u00abuna reconciliaci\u00f3n duradera entre la estabilidad social y econ\u00f3mica en las democracias capitalistas es un proyecto ut\u00f3pico\u00bb: Wolfgang Streeck, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii71\/articles\/wolfgang-streeck-the-crises-of-democratic-capitalism\">The Crises of Democratic Capitalism<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 71, sept-oct 2011, p. 24.<br \/>\n41 Brenner \u00abIntroducing <em>Catalyst<\/em>\u00bb.<br \/>\n42 Balakrishnan ve motivos para \u00abcierto optimismo\u00bb en una nueva concepci\u00f3n \u00abpikettyana\u00bb de la clase como \u00abuna categor\u00eda directamente pol\u00edtica, incluso fiscal&#8230; con designaciones num\u00e9ricas de los ricos \u2013el 1% o el 10% m\u00e1s rico\u2013 y las correspondientes concepciones estad\u00edsticas de la clase trabajadora o el pueblo\u00bb. Entre las ventajas de esta concepci\u00f3n \u00abm\u00e1s abstracta\u00bb de la lucha de clases entre ricos y pobres, Balakrishnan argumenta que \u00abno depende de puntos de apoyo s\u00f3lidos en el sistema de producci\u00f3n\u00bb ni de \u00abformas m\u00e1s antiguas de organizaci\u00f3n y agencia de la clase obrera industrial\u00bb. Esto podr\u00eda ser especialmente importante en la era del capitalismo pol\u00edtico, en la que los beneficios se obtienen cada vez m\u00e1s a trav\u00e9s de medios pol\u00edticos en lugar de la \u00abproducci\u00f3n rentable\u00bb, un cambio que, cabr\u00eda suponer, debilita considerablemente el poder estructural de los trabajadores, arraigado en su capacidad para perturbar la producci\u00f3n y, con ella, los beneficios: Gopal Balakrishnan, \u00abSwan Song of the Ultraleft\u00bb, <em>Sublation<\/em>, 30 de mayo de 2022.<br \/>\n43 Riley, \u00abDrowning in Deposits\u00bb.<br \/>\n44 Streeck, \u00abCrises of Democratic Capitalism\u00bb, p. 29.<br \/>\n45 Kenta Tsuda, \u00ab<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii128\/articles\/kenta-tsuda-naive-questions-0n-degrowth\">Na\u00efve Questions on Degrowth<\/a>\u00bb, <em>nlr<\/em> 128, mar-abr 2021, p. 130.<\/p>\n<p>Fuente: <em>New Left Review<\/em> (<a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii142\/articles\/lola-seaton-reflections-on-political-capitalism\">https:\/\/newleftreview.org\/issues\/ii142\/articles\/lola-seaton-reflections-on-political-capitalism<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicamos una segunda entrada sobre el debate iniciado por el art\u00edculo de Dylan Riley y Robert Brenner que publicamos recientemente.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14394,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,31,1548],"tags":[2054],"class_list":["post-14393","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-eeuu","category-politica","tag-debate-riley-brenner"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14393"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14393\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}