{"id":14465,"date":"2023-10-28T05:00:03","date_gmt":"2023-10-28T04:00:03","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14465"},"modified":"2023-10-28T00:21:25","modified_gmt":"2023-10-27T23:21:25","slug":"si-los-socialistas-deberian-apoyar-la-politica-industrial-y-un-green-new-deal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14465","title":{"rendered":"S\u00ed, los socialistas deber\u00edan apoyar la pol\u00edtica industrial y un Green New Deal"},"content":{"rendered":"<p><strong>El sistema capitalista puede ser turbulento, desigual y antisocial. Pero no hay ninguna \u00abley de hierro\u00bb del capital que se interponga en el camino de un programa de planificaci\u00f3n econ\u00f3mica por el bien del clima.<\/strong><\/p>\n<p>Hace unos d\u00edas, Dylan Riley <a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/sidecar\/posts\/drowning-in-deposits\">escribi\u00f3 un post<\/a> en el blog Sidecar de <em>New Left Review<\/em> que provoc\u00f3 una furiosa respuesta de twiteros economistas de izquierdas. Estoy de acuerdo en gran medida con las cr\u00edticas de <a href=\"https:\/\/twitter.com\/vebaccount\/status\/1643253669851193345?s=20\">Alex Williams<\/a>, <a href=\"https:\/\/twitter.com\/NathanTankus\/status\/1643293241075195908?s=20\">Nathan Tankus<\/a>, <a href=\"https:\/\/twitter.com\/DougHenwood\/status\/1643336010439221248?s=20\">Doug Henwood<\/a> y otros. Pero quiero intentar aclarar lo que est\u00e1 en juego en este debate.<\/p>\n<p>El art\u00edculo de Riley parte de la sugerencia de que la quiebra del Silicon Valley Bank refleja una crisis m\u00e1s amplia de exceso de capacidad y falta de oportunidades de inversi\u00f3n. SVB, escribe,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">hab\u00eda aparcado una enorme cantidad de sus dep\u00f3sitos en valores respaldados por el Estado de bajo rendimiento \u2013pero supuestamente seguros\u2013 y en bonos de bajo inter\u00e9s. . . . El banco se vio desbordado por el crecimiento masivo de los dep\u00f3sitos de sus clientes del sector tecnol\u00f3gico, y ni \u00e9l ni ellos pudieron encontrar nada que mereciera la pena para invertir. . . . . El colapso del SVB es una bella demostraci\u00f3n, casi paradigm\u00e1tica, del problema estructural fundamental del capitalismo contempor\u00e1neo: un sistema hipercompetitivo, atascado por el exceso de capacidad y ahorro, sin salidas obvias para absorberlos.<\/p>\n<p>Es un planteamiento elegante, pero se topa inmediatamente con un problema, relacionado con el ambiguo significado de <strong>\u00ab<\/strong>invertir\u00bb. Los depositantes de SVB no eran capitalistas de riesgo, sino las empresas en las que ten\u00edan participaciones. La raz\u00f3n por la que SVB ten\u00eda dep\u00f3sitos tan grandes no era porque las finanzas no fueran capaces de encontrar salidas rentables ni siquiera en el mundo de la tecnolog\u00eda, sino precisamente porque lo hab\u00edan hecho. El hecho de que los activos de SVB consistieran en bonos del Tesoro en lugar de pr\u00e9stamos a sus depositantes refleja el desplazamiento de la financiaci\u00f3n empresarial, especialmente en el sector tecnol\u00f3gico, de los bancos a los fondos de capital riesgo especializados, un desarrollo interesante, sin duda, pero que no nos dice nada sobre la poblaci\u00f3n general de empresas que buscan financiaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de la formulaci\u00f3n de Riley parece esconderse una burda versi\u00f3n de la teor\u00eda del dinero mercanc\u00eda, en la que el dinero o est\u00e1 en el mundo siendo \u00fatil o est\u00e1 inactivo en el banco. Pero en el mundo real el dinero siempre est\u00e1 en forma de dep\u00f3sitos bancarios \u2013eso es el dinero\u2013, independientemente de lo activo que est\u00e9 circulando.<\/p>\n<p><strong>\u00bfUn nuevo callej\u00f3n sin salida ecol\u00f3gico?<\/strong><\/p>\n<p>Para ser justos, el Silicon Valley Bank no es m\u00e1s que el anzuelo. El verdadero argumento del art\u00edculo \u2013el que provoc\u00f3 tal reacci\u00f3n\u2013 es que la actual crisis de exceso de capacidad significa que los programas de inversi\u00f3n p\u00fablica en descarbonizaci\u00f3n del tipo del New Green Deal son un callej\u00f3n sin salida contraproducente. <strong>\u00ab<\/strong>Imaginemos\u00bb, escribe Riley<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">que Bidenomics en su forma m\u00e1s ambiciosa tuviera \u00e9xito. \u00bfQu\u00e9 significar\u00eda exactamente? Por encima de todo, llevar\u00eda a la deslocalizaci\u00f3n de la capacidad industrial tanto en la fabricaci\u00f3n de chips como en la tecnolog\u00eda verde. Pero ese proceso se desarrollar\u00eda en un contexto global en el que todas las dem\u00e1s potencias capitalistas estar\u00edan intentando vigorosamente hacer m\u00e1s o menos lo mismo. La consecuencia de este impulso simult\u00e1neo de industrializaci\u00f3n ser\u00eda una exacerbaci\u00f3n masiva de los problemas de exceso de capacidad a escala mundial, lo que ejercer\u00eda una fuerte presi\u00f3n sobre los rendimientos del mismo capital privado que se vio <strong>\u00ab<\/strong>abarrotado\u00bb por las pol\u00edticas de industrializaci\u00f3n <strong>\u00ab<\/strong>creadoras de mercado\u00bb.<\/p>\n<p>Hay una serie de argumentos distintos en, o al menos en las proximidades de, el post de Riley. Por supuesto, podemos debatir el contenido espec\u00edfico de la Ley de Reducci\u00f3n de la Inflaci\u00f3n (IRA). \u00bfD\u00f3nde se sit\u00faa en el <a href=\"https:\/\/www.phenomenalworld.org\/analysis\/the-wall-street-consensus-at-cop27\/\">espectro<\/a> de Daniela Gabor que va del <strong>\u00ab<\/strong>des-riesgo\u00bb al <strong>\u00ab<\/strong>gran estado verde\u00bb? Hay una cuesti\u00f3n pol\u00edtica m\u00e1s amplia sobre hasta qu\u00e9 punto los activistas e intelectuales de la izquierda deben adherirse a los programas llevados a cabo por los actores pol\u00edticos establecidos a trav\u00e9s del Estado, en contraposici\u00f3n a los movimientos populares fuera de \u00e9l. Y luego est\u00e1 la cuesti\u00f3n espec\u00edfica del exceso de capacidad: \u00bfes razonable pensar que cualquier impulso a la inversi\u00f3n a trav\u00e9s del gasto p\u00fablico s\u00f3lo disminuir\u00e1 las oportunidades de acumulaci\u00f3n rentable en otros lugares?<\/p>\n<p>No me desagradan los dos primeros argumentos, aunque no est\u00e9 de acuerdo con ellos en este caso concreto.<\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, el modelo IRA supera dos pruebas clave: el dinero p\u00fablico se destina a empresas productivas, no a tenedores de activos financieros; y existe una direcci\u00f3n afirmativa del gasto hacia actividades espec\u00edficas. Para m\u00ed, hay una diferencia importante entre <strong>\u00ab<\/strong>por cada nuevo panel solar que instale con mano de obra sindicalizada, obtendr\u00e1 x d\u00f3lares de subvenciones\u00bb y <strong>\u00ab<\/strong>si posee un bono que se ajuste a estos criterios generales, los intereses se gravan a un tipo m\u00e1s bajo\u00bb, aunque, a un nivel de abstracci\u00f3n suficientemente alto, ambos implican subvencionar el capital privado. Pero aqu\u00ed hay mucho margen para el debate sobre c\u00f3mo describir las medidas espec\u00edficas y d\u00f3nde trazar la l\u00ednea; una lectura diferente de sus disposiciones podr\u00eda situar plausiblemente a la IRA al otro lado de la misma.<\/p>\n<p>Del mismo modo, es importante recordar que ganar alguna legislaci\u00f3n espec\u00edfica no significa que se controle el Estado; existe un peligro real en imaginarnos <strong>\u00ab<\/strong>en la habitaci\u00f3n donde suceden las cosas\u00bb cuando en realidad estamos muy lejos de ello. Cuando Riley escribe que <strong>\u00ab<\/strong>ning\u00fan socialista deber\u00eda abogar por una &#8216;pol\u00edtica industrial&#8217; de ning\u00fan tipo, ni tener nada que ver con los autodestructivos New Deals\u00bb, yo, obviamente, no estoy de acuerdo. Pero si escribiera una frase paralela sobre las actividades humanitarias del ej\u00e9rcito estadounidense en diversas partes del mundo, estar\u00eda totalmente de acuerdo. A lo largo de los a\u00f1os he tenido muchos desacuerdos con personas con compromisos pol\u00edticos en general similares, que pensaban que merec\u00eda la pena apoyar esta intervenci\u00f3n <em>en particular<\/em>. En lo que a m\u00ed respecta, cuando los instrumentos del Estado son los marines y los misiles de crucero, el \u00fanico compromiso posible de la izquierda es la protesta y la obstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>La guerra es diferente de la pol\u00edtica industrial. Pero uno puede imaginarse un argumento en esta l\u00ednea que valdr\u00eda la pena tomarse en serio. Si se quisiera escribir una cr\u00edtica m\u00e1s contundente del New Green Deal desde la izquierda, se podr\u00eda hacer hincapi\u00e9 en los estrechos v\u00ednculos entre la pol\u00edtica industrial y el nacionalismo, y en la aterradora ret\u00f3rica antichina que forma parte omnipresente de los argumentos a favor de la inversi\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, sin embargo, quiero hablar del argumento espec\u00edficamente econ\u00f3mico, sobre la sobreproducci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Sobreproducci\u00f3n y exceso de capacidad<\/strong><\/p>\n<p>El art\u00edculo de Riley se basa en un argumento de larga data entre los escritores de la <em>New Left Review<\/em>, esto es, que el reto fundamental para el capitalismo contempor\u00e1neo es la sobreproducci\u00f3n o el exceso de capacidad. En esta historia, el fin de la Edad de Oro de la posguerra se debi\u00f3 al fin del dominio estadounidense en el comercio mundial. A partir de la d\u00e9cada de 1970, los oligopolios estables en el sector manufacturero dieron paso a una competencia feroz, ya que los productores de un n\u00famero cada vez mayor de pa\u00edses compet\u00edan por un mercado limitado. Dado que la industria manufacturera depende tanto de bienes de capital duraderos y especializados, los productores no est\u00e1n dispuestos a retirarse ni siquiera ante la ca\u00edda de los precios, lo que da lugar a una depresi\u00f3n cr\u00f3nica de los beneficios y a un exceso de capacidad, y a un giro hacia la depredaci\u00f3n financiera \u2013lo que Robert Brenner denomina neofeudalismo\u2013 como salida alternativa para la inversi\u00f3n. Incluso cuando los beneficios se recuperan, hay pocos incentivos para acumular nuevos medios de producci\u00f3n, dado que ya hay capacidad para producir m\u00e1s de lo que los mercados pueden absorber.<\/p>\n<p>La versi\u00f3n m\u00e1s influyente de esta historia es probablemente <a href=\"https:\/\/newleftreview.org\/issues\/i229\/articles\/robert-brenner-the-economics-of-global-turbulence-special-issue\">el extenso art\u00edculo de Brenner en la <em>New Left Review<\/em> de 1998<\/a>. Est\u00e1 claro que es convincente a cierto nivel: mucha gente parece creer algo parecido. Se basa en una larga tradici\u00f3n de teor\u00edas de la sobreproducci\u00f3n y la competencia destructiva, que se remonta al menos a las teor\u00edas del subconsumo de John Hobson, Vladimir Lenin y Rosa Luxemburgo, por un lado, y, por otro, a la primera generaci\u00f3n de la profesi\u00f3n econ\u00f3mica estadounidense, formada por los efectos patol\u00f3gicos de la competencia entre ferrocarriles. Richard Ely, fundador de la Asociaci\u00f3n Americana de Econom\u00eda, describi\u00f3 el problema con claridad: <strong>\u00ab<\/strong>Siempre que el principio de rendimientos crecientes funcione con un alto grado de intensidad, la competencia nunca podr\u00e1 regular satisfactoriamente los negocios privados\u00bb. Su contempor\u00e1neo Arthur Hadley describi\u00f3 la competencia destructiva en las industrias intensivas en capital en t\u00e9rminos muy parecidos a los de Brenner: a precios<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">muy por debajo del punto en el que compensa hacer tu propio negocio, compensa robar el negocio a otro hombre. La afluencia de nuevo capital cesar\u00e1; pero la lucha continuar\u00e1, bien hasta que la inversi\u00f3n y la maquinaria antiguas se agoten, bien hasta que se organice alg\u00fan tipo de pool.<\/p>\n<p>(Las citas proceden del excelente <em>The End of Economics<\/em>, de Michael Perelman).<\/p>\n<p>Hay una verdad importante en la idea de que, en un mundo de bienes de capital especializados de larga duraci\u00f3n y costes marginales constantes o decrecientes, no hay tendencia a que los precios de mercado reflejen los costes de producci\u00f3n. Demasiada competencia, y las empresas vender\u00e1n a precios que no recuperan sus costes fijos y se llevar\u00e1n unas a otras a la quiebra. Demasiada poca competencia y las empresas recuperar\u00e1n todos sus costes y algunos m\u00e1s, limitando al mismo tiempo la producci\u00f3n socialmente \u00fatil. Ning\u00fan proceso de mercado garantiza que la competencia llegue al nivel intermedio de Ricitos de Oro.<\/p>\n<p>Pero aunque este problema es real, hay algo muy extra\u00f1o en la forma en que Riley lo utiliza como argumento contra el New Green Deal. En lugar de hablar de competencia, Brenner hace como si existiera una cantidad fija de demanda por la que los productores deben competir. En un mundo de sobreproducci\u00f3n, dice, cualquier inversi\u00f3n p\u00fablica s\u00f3lo crear\u00e1 m\u00e1s exceso de capacidad, reduciendo los beneficios y la acumulaci\u00f3n en otro lugar.<\/p>\n<p>En cierto modo, se trata del reflejo exacto de la visi\u00f3n del Tesoro de los a\u00f1os 30 \u2013que afirmaba que cualquier aumento del empleo p\u00fablico supondr\u00eda una ca\u00edda equivalente del empleo privado\u2013 o de sus sucesores modernos, como la visi\u00f3n de Jason Furman y Lawrence Summers. La l\u00ednea Furman-Summers es que el mundo s\u00f3lo tiene una cierta cantidad de capacidad productiva; cualquier gasto p\u00fablico por encima de ese nivel s\u00f3lo dar\u00e1 lugar a la inflaci\u00f3n, o bien al desplazamiento de la inversi\u00f3n privada. La l\u00ednea Brenner-Riley es que el mundo s\u00f3lo tiene una cierta cantidad de demanda, tanto en general como para la tecnolog\u00eda de reducci\u00f3n de carbono en particular. Si se intenta producir m\u00e1s, s\u00f3lo se conseguir\u00e1 un exceso de capacidad y una ca\u00edda de los beneficios. Ambas partes est\u00e1n de acuerdo en que la econom\u00eda es <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=tU3rGFyN5uQ\">como una ba\u00f1era<\/a>: si se intenta llenarla demasiado, el exceso se desbordar\u00e1 por los lados. La diferencia es que para el primer bando, la demanda es el agua y la capacidad productiva es la ba\u00f1era, mientras que para el otro, es al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>Riley invoca las discusiones de los a\u00f1os 30 de Oskar Lange sobre el socialismo electoral en apoyo de su afirmaci\u00f3n de que <strong>\u00ab<\/strong>las medias tintas son absurdos contradictorios\u00bb \u2013lo que incluye en gran medida cualquier <strong>\u00ab<\/strong>cotorreo sobre New Deals\u00bb\u2013. Pero la situaci\u00f3n a la que se enfrentaban los gobiernos socialistas en la d\u00e9cada de 1930 era bastante diferente. Su problema era que cualquier debate serio sobre la nacionalizaci\u00f3n aterrorizar\u00eda al capital y desalentar\u00eda la inversi\u00f3n, hundiendo a\u00fan m\u00e1s la econom\u00eda y condenando las perspectivas de los socialistas de ampliar sus ganancias electorales iniciales. Esto significaba que la nacionalizaci\u00f3n ten\u00eda que llevarse a cabo de una vez o no llevarse a cabo en absoluto, lo que en la pr\u00e1ctica, por supuesto, significaba lo segundo. (Hay una buena discusi\u00f3n sobre esto en\u00a0 <i data-stringify-type=\"italic\">Paper Stones <\/i>de Przeworski .) La pol\u00edtica fiscal keynesiana era precisamente lo que ofrec\u00eda la salida de esta trampa, al permitir una expansi\u00f3n del sector p\u00fablico en t\u00e9rminos coherentes con la continua acumulaci\u00f3n privada. Riley rechaza aqu\u00ed exactamente la soluci\u00f3n al problema que identific\u00f3 Lange.<\/p>\n<p>Pero hay un problema m\u00e1s profundo con la visi\u00f3n de Riley-Brenner. En la <a href=\"https:\/\/www.tandfonline.com\/doi\/abs\/10.1080\/05775132.1999.11472105\">rese\u00f1a<\/a> de Jim Crotty sobre el largo art\u00edculo de Brenner, \u00e9ste argumenta que Brenner, en respuesta a lo que \u00e9l consideraba una excesiva atenci\u00f3n al conflicto entre capital y trabajo en los relatos sobre el final del boom de la posguerra, cre\u00f3 una historia igualmente unilateral centrada exclusivamente en la competencia intercapitalista. Creo que esto llega al quid de la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Demos un paso atr\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>La naturaleza de las limitaciones del sistema<\/strong><\/p>\n<p>El desarrollo de una econom\u00eda capitalista es un proceso complejo, que puede ir mal en muchos puntos. La producci\u00f3n a mayor escala requiere la expansi\u00f3n de los medios de producci\u00f3n f\u00edsicos y organizativos, con los requisitos t\u00e9cnicos y materiales que ello conlleva. Hay que reclutar y supervisar mano de obra adicional. Hay que adquirir nuevas materias primas y el propio proceso de producci\u00f3n tiene que llevarse a cabo a mayor escala. Los productos resultantes deben venderse a un precio que cubra el coste de producci\u00f3n, es decir, debe haber suficiente demanda. El excedente resultante debe canalizarse hacia la inversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo ello sin que se produzcan cambios excesivos en los precios relativos y, en particular, sin que se produzcan cambios pol\u00edticamente desestabilizadores en los salarios o en la distribuci\u00f3n de la renta. La fase de reinversi\u00f3n se produce normalmente a trav\u00e9s del sistema financiero; los compromisos de pago en curso que esto genera tienen que cumplirse de forma coherente. Y todo ello debe tener lugar sin generar flujos o compromisos de pago transfronterizos insostenibles.<\/p>\n<p>Todos estos pasos tienen que darse en sincron\u00eda, en una amplia gama de sectores y empresas. Una empresa que ampl\u00ede su producci\u00f3n tiene que estar segura de que el mercado de sus productos tambi\u00e9n crece, as\u00ed como la oferta de los insumos que utiliza, la financiaci\u00f3n de la que depende y la mano de obra que explota. Una interrupci\u00f3n en cualquiera de estos aspectos detendr\u00e1 todo el proceso. Cuando el crecimiento es constante e incremental, esto puede darse por sentado en la mayor\u00eda de los casos, pero no en el caso de un cambio m\u00e1s r\u00e1pido o cualitativo, como en la industrializaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este problema fue claramente reconocido por los primeros economistas del desarrollo. Es la idea que subyace a los modelos de <strong>\u00ab<\/strong>dos brechas\u00bb y <strong>\u00ab<\/strong>tres brechas\u00bb de Hollis Chenery y su escuela, al <strong>\u00ab<\/strong>gran impulso\u00bb de <a href=\"https:\/\/www.hetwebsite.net\/het\/profiles\/rrodan.htm\">Paul Rosenstein-Rodan<\/a> o al famoso ensayo de <a href=\"https:\/\/diarium.usal.es\/agustinferraro\/files\/2020\/01\/Roberts-Hite-and-Chorev-2015-The-Globalization-and-Development-Reader.pdf#page=76\">Alexander Gerschenkron<\/a> sobre la industrializaci\u00f3n tard\u00eda. Todo tiene que avanzar a la vez. La industrializaci\u00f3n requiere no s\u00f3lo f\u00e1bricas, sino puertos, ferrocarriles, agua, electricidad, escuelas. Todo ello depende de los dem\u00e1s. Se necesita ahorro (o al menos cr\u00e9dito) <em>y<\/em> se necesita demanda <em>y<\/em> se necesita mano de obra <em>y<\/em> se necesitan divisas.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, una caracter\u00edstica esencial del modo de producci\u00f3n capitalista es que en cada uno de los pasos intervienen diferentes responsables de la toma de decisiones, que act\u00faan teniendo en cuenta \u00fanicamente sus propios beneficios monetarios. Desde el punto de vista de cada decisor, las elecciones de todos los dem\u00e1s parecen limitaciones fijas y objetivas. (Dada la importancia de los bienes de capital especializados de larga duraci\u00f3n, tambi\u00e9n lo parecen sus propias decisiones pasadas). Desde el punto de vista de un productor concreto, la cuesti\u00f3n de si hay suficiente demanda para justificar una producci\u00f3n adicional es un hecho objetivo. Para los productores colectivamente, son sus decisiones las que determinan el nivel de la demanda tanto como \u2013de hecho simult\u00e1neamente con\u2013 el nivel de la producci\u00f3n actual. Pero para cada uno individualmente, es un hecho, una restricci\u00f3n externa.<\/p>\n<p>El problema surge cuando, al pensar en el sistema en su conjunto, tratamos algo como la competencia destructiva no como lo que es \u2013un problema de coordinaci\u00f3n\u2013, sino desde la perspectiva del productor individual, como una restricci\u00f3n objetivamente dada, como si s\u00f3lo hubiera demanda para todos. La corriente dominante, por supuesto, comete el mismo tipo de error cuando trata la capacidad productiva del sistema como anterior e independiente del nivel real de actividad. (Este es el tema del <a href=\"https:\/\/peri.umass.edu\/component\/k2\/item\/download\/1056_ad3e9ff8a88649ac3d58d52188a0df63\">reciente art\u00edculo<\/a> de Arjun Jayadev y m\u00edo sobre las limitaciones de la oferta). El hecho de que cuando una parte del sistema avanza m\u00e1s deprisa se encuentre con fricciones de partes rezagadas impone aut\u00e9nticos l\u00edmites al ritmo de expansi\u00f3n \u2013tanto las limitaciones de la oferta como las de la demanda son reales\u2013, pero no debemos tratarlas como absolutas o dadas externamente.<\/p>\n<p>Cuanto m\u00e1s r\u00e1pidos y profundos sean los cambios en la producci\u00f3n, m\u00e1s dif\u00edcil le resultar\u00e1 a un sistema de mercado descentralizado mantener la coherencia, y m\u00e1s necesaria se hace una coordinaci\u00f3n consciente, m\u00e1s o menos centralizada. Esta fue una de las principales lecciones de la <a href=\"https:\/\/rooseveltinstitute.org\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/RI_WWII_Working-Paper_202003-1.pdf\">movilizaci\u00f3n econ\u00f3mica para la Segunda Guerra Mundial<\/a> y es una <a href=\"https:\/\/eu.boell.org\/en\/climate-policy-keynesian\">consideraci\u00f3n cr\u00edtica para la descarbonizaci\u00f3n<\/a>. La planificaci\u00f3n es <a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2016\/11\/finance-banks-capitalism-markets-socialism-planning\">omnipresente<\/a> en el capitalismo del mundo real, y las transformaciones m\u00e1s r\u00e1pidas de la actividad requieren una planificaci\u00f3n a un nivel superior.<\/p>\n<p><strong>Abrirse paso<\/strong><\/p>\n<p>Al mismo tiempo, no debemos subestimar la capacidad de nuestro sistema de producci\u00f3n an\u00e1rquica con \u00e1nimo de lucro para acabar rompiendo las barreras que encuentra, algo que Karl Marx comprendi\u00f3 mejor que nadie. Por eso se ha convertido en el sistema mundial que es. La demanda sostenida suscitar\u00e1 por s\u00ed misma la nueva mano de obra y las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n mejoradas necesarias para satisfacerla. A la inversa, aunque la ley de Say puede no cumplirse a corto plazo, o como una cuesti\u00f3n de l\u00f3gica, es muy cierto que las mejoras en la producci\u00f3n crean nuevos mercados y ampl\u00edan la demanda cualitativa y cuantitativamente.<\/p>\n<p>La sobreproducci\u00f3n y el exceso de capacidad no son fen\u00f3menos nuevos. Han sido una caracter\u00edstica recurrente de las grandes crisis que las econom\u00edas capitalistas han experimentado durante los \u00faltimos doscientos a\u00f1os. He aqu\u00ed la bella <a href=\"https:\/\/books.google.com\/books\/about\/The_People.html?id=EU1ylwEACAAJ\">descripci\u00f3n contempor\u00e1nea<\/a> de Jules Michelet de la crisis comercial de 1842 en Francia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Las f\u00e1bricas de algod\u00f3n estaban en las \u00faltimas, muriendo ahogadas. Los almacenes estaban llenos y no hab\u00eda ventas. El fabricante, aterrorizado, no se atrev\u00eda ni a dejar de trabajar con aquellas m\u00e1quinas devoradoras. Sin embargo, la usura no se despide, as\u00ed que trabaj\u00f3 a media jornada, y la superabundancia se agrav\u00f3. Los precios bajaron, pero en vano; siguieron bajando hasta que el pa\u00f1o de algod\u00f3n se situ\u00f3 en <em>seis sous<\/em>.<\/p>\n<p>Nunca deber\u00edamos olvidar la miseria y el caos de crisis como \u00e9sta. Pero tampoco debemos olvidar c\u00f3mo acaba esta historia. No es <strong>\u00ab<\/strong>y al final se cerraron suficientes f\u00e1bricas y las cosas volvieron a ser como antes\u00bb. En absoluto.<\/p>\n<p>Michelet contin\u00faa:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Entonces ocurri\u00f3 algo completamente inesperado. Las palabras <em>seis sous<\/em> despertaron al pueblo. Millones de compradores \u2013pobres que nunca hab\u00edan comprado nada\u2013 empezaron a agitarse. Entonces vimos lo inmenso y poderoso consumidor que es el pueblo cuando se compromete. Los almacenes se vaciaron en un momento. Las m\u00e1quinas volvieron a funcionar furiosamente y las chimeneas empezaron a echar humo. Aquella fue una revoluci\u00f3n en Francia, poco notoria, pero una gran revoluci\u00f3n al fin y al cabo. Fue una revoluci\u00f3n en la limpieza y el embellecimiento de los hogares de los pobres; la ropa interior, la ropa de cama, la manteler\u00eda y las cortinas de las ventanas eran ahora utilizadas por clases enteras que no lo hab\u00edan hecho desde el principio del mundo.<\/p>\n<p>La apertura a la posibilidad de este tipo de cambio transformador es lo que falta fundamentalmente tanto en la visi\u00f3n de Summers-Furman como en la de Brenner-Riley. No se trata de un sistema en homeostasis, que si se altera vuelve a su antigua posici\u00f3n. Es un sistema que se tambalea de un equilibrio inestable a otro. Y esto es muy relevante, creo, para la descarbonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No hace mucho tiempo, la opini\u00f3n generalizada era que la energ\u00eda fotovoltaica nunca pasar\u00eda de ser una fuente de energ\u00eda especializada, \u00fatil cuando no se pod\u00eda conectar a la red, pero demasiado cara para ser utilizada a escala comercial. Y ahora mira: la energ\u00eda solar represent\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.eia.gov\/todayinenergy\/detail.php?id=50818\">casi la mitad<\/a> de la nueva generaci\u00f3n de electricidad instalada el a\u00f1o pasado. Hay un margen casi infinito para un mayor crecimiento de las energ\u00edas renovables, a medida que se electrifica m\u00e1s parte de la econom\u00eda. El hecho de que Silicon Valley Bank tuviera un mont\u00f3n de bonos del Tesoro no significa que se haya agotado el campo de la inversi\u00f3n productiva.<\/p>\n<p>El tremendo crecimiento de las energ\u00edas renovables en la \u00faltima generaci\u00f3n no se habr\u00eda producido sin subvenciones p\u00fablicas y regulaci\u00f3n. Al mismo tiempo, la mayor parte del trabajo real lo han llevado a cabo empleados de empresas privadas con \u00e1nimo de lucro. Riley tiene toda la raz\u00f3n al afirmar que nadie deber\u00eda contar con la inversi\u00f3n privada en educaci\u00f3n o en trabajos asistenciales. Hay que seguir explicando por qu\u00e9 estas actividades dependen fundamentalmente de la autonom\u00eda y la motivaci\u00f3n intr\u00ednseca de los trabajadores que las llevan a cabo y, por tanto, son intr\u00ednsecamente inadecuadas para las empresas con \u00e1nimo de lucro. (Lo mismo cabe decir de muchas funciones p\u00fablicas que se han traspasado a contratistas). Pero hay muchos otros \u00e1mbitos en los que todav\u00eda es posible aprovechar el af\u00e1n de lucro para satisfacer las necesidades humanas.<\/p>\n<p>(Para que quede claro, no estoy diciendo nada sobre las virtudes de los mercados o del \u00e1nimo de lucro en abstracto. Me gustar\u00eda eliminarlos progresivamente de la vida humana. Simplemente estoy constatando el hecho de que mi casa fue construida por un constructor privado, con \u00e1nimo de lucro, y sin embargo el tejado impide que entre la lluvia).<\/p>\n<p>Hay mucho margen para criticar el contenido concreto de la IRA y otras leyes sobre el clima, as\u00ed como las opciones estrat\u00e9gicas de los grupos que las apoyan. (Pero tenemos que rechazar categ\u00f3ricamente la idea de que existe una restricci\u00f3n tan fuerte que cualquier programa para aumentar el gasto privado en descarbonizaci\u00f3n se ver\u00e1 anulado por una reducci\u00f3n del gasto en otros \u00e1mbitos.<\/p>\n<p><strong>Los verdaderos retos<\/strong><\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de fondo, tanto para la pol\u00edtica como para la econom\u00eda, es que tenemos que resistirnos a pensar en t\u00e9rminos de un cambio en un \u00e1rea mientras todo lo dem\u00e1s permanece igual. El <strong>\u00ab<\/strong>ceteris paribus\u00bb puede ser una herramienta anal\u00edtica \u00fatil, pero es fundamentalmente inaplicable a los procesos hist\u00f3ricos en los que un cambio crea la presi\u00f3n, y la posibilidad, de otro.<\/p>\n<p>S\u00ed, dada la tecnolog\u00eda productiva existente, dados los mercados existentes, el apoyo de un pa\u00eds a las energ\u00edas renovables podr\u00eda competir con el de otro. Pero estas cosas no vienen dadas. Las econom\u00edas de escala existen tanto a nivel de la industria como de la empresa; el progreso tecnol\u00f3gico en un lugar se extiende r\u00e1pidamente a otros. Cuando, por ejemplo, el hidr\u00f3geno sea pr\u00e1ctico para el almacenamiento de energ\u00eda a gran escala, ser\u00e1 pr\u00e1ctico <a href=\"https:\/\/www.nytimes.com\/2023\/03\/11\/climate\/green-hydrogen-energy.html\">producir energ\u00eda verde<\/a> en zonas donde hoy no lo es. Esto es lo m\u00e1s lejos que se puede llegar del paradigma de Brenner de una competici\u00f3n de suma cero por cuotas de un mercado fijo.<\/p>\n<p>El verdadero problema para el Green New Deal y el programa m\u00e1s amplio de pol\u00edtica industrial no es la escasez, ni de material ni de mercados. Es doble. En primer lugar, requiere una capacidad de planificaci\u00f3n p\u00fablica de la que<a href=\"https:\/\/slate.com\/business\/2023\/02\/subway-costs-us-europe-public-transit-funds.html\"> se carece actualmente<\/a>, en Estados Unidos y en otros lugares. La pol\u00edtica industrial significa construir y legitimar el papel directo del Estado en una gama m\u00e1s amplia de actividades, un reto cuando la mayor forma existente de provisi\u00f3n p\u00fablica directa, las escuelas p\u00fablicas, est\u00e1n siendo atacadas ferozmente por la derecha. En segundo lugar, en la medida en que una avalancha de gasto p\u00fablico y privado conduzca a un auge sostenido, crear\u00e1 profundos desaf\u00edos para un sistema acostumbrado a gestionar los conflictos distributivos a trav\u00e9s del desempleo. Nos hemos hecho una idea de c\u00f3mo podr\u00eda ser la reacci\u00f3n pol\u00edtica al pleno empleo a partir del reciente discurso sobre la inflaci\u00f3n, con sus temores a la <strong>\u00ab<\/strong>escasez de mano de obra\u00bb. Es razonable, por ahora, responder que es una tonter\u00eda preocuparse por una espiral de precios y salarios mientras la mano de obra sea tan d\u00e9bil. Pero, \u00bfqu\u00e9 ocurrir\u00e1 cuando la mano de obra sea m\u00e1s fuerte?<\/p>\n<p>Se trata de retos reales. Pero no debemos verlos como argumentos en contra de este programa, sino como indicadores de d\u00f3nde pueden estar los pr\u00f3ximos conflictos. Siempre es as\u00ed. <strong>\u00ab<\/strong>El gradualismo no puede funcionar\u00bb, declara Riley, pero toda pol\u00edtica es incremental. El socialismo es s\u00f3lo una direcci\u00f3n de viaje. Incluso si las <strong>\u00ab<\/strong>alturas de mando de la econom\u00eda\u00bb pudieran <strong>\u00ab<\/strong>tomar de una vez\u00bb \u2013la alternativa bastante ambiciosa de Riley al Green New Deal\u2013 eso s\u00f3lo ser\u00eda un paso hacia la siguiente lucha.<\/p>\n<p>Un programa para movilizar al Estado burgu\u00e9s existente para empujar el gasto privado en la direcci\u00f3n de satisfacer las necesidades humanas, y la necesidad de un planeta habitable en particular, se enfrenta a muchos obst\u00e1culos \u2013eso es cierto\u2013. Los \u00e9xitos que la izquierda ha tenido bajo la administraci\u00f3n de Joe Biden han sido limitados y comprometidos. Algunos de los m\u00e1s importantes, como la ampliaci\u00f3n de las prestaciones por desempleo y familiares, ya han retrocedido; eso tambi\u00e9n es cierto.<\/p>\n<p>Pero lo mismo podr\u00eda decirse de todos los programas socialistas del pasado. Tenemos que seguir adelante, con un ojo puesto en la direcci\u00f3n a largo plazo y el otro en las contingencias del presente. Lo \u00fanico que podemos decir con certeza sobre el futuro es que a\u00fan no ha sucedido. Si seguimos adelante, veremos cosas que no se han visto desde el principio del mundo.<\/p>\n<p><em>J. W. Mason es profesor asociado de Econom\u00eda en el John Jay College de la City University de Nueva York y miembro del Roosevelt Institute. Tiene un blog en The Slack Wire.<\/em><\/p>\n<p>Fuente: <em>Jacobin<\/em>, 4-6-2023 (<a href=\"https:\/\/jacobin.com\/2023\/04\/svb-dylan-riley-green-new-deal-capitalism-socialism\">https:\/\/jacobin.com\/2023\/04\/svb-dylan-riley-green-new-deal-capitalism-socialism<\/a>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sistema capitalista puede ser turbulento, desigual y antisocial. Pero no hay ninguna \u00abley de hierro\u00bb del capital que se<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14467,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1563,44,1548],"tags":[2054],"class_list":["post-14465","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-crisis-ecosocial","category-economia","category-politica","tag-debate-riley-brenner"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14465"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14465\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14467"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}