{"id":14593,"date":"2023-11-23T05:00:08","date_gmt":"2023-11-23T04:00:08","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14593"},"modified":"2023-11-23T02:11:16","modified_gmt":"2023-11-23T01:11:16","slug":"el-yo-nonato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/?p=14593","title":{"rendered":"El Yo nonato"},"content":{"rendered":"<p><i>Filosofa, que algo queda<\/i><\/p>\n<p>Las constantes y sectarias apelaciones rituales a la llamada \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb en un pa\u00eds que cada vez se parece m\u00e1s al \u00abmonte del olvido\u00bb (con sus correspondientes \u00abcruces\u00bb por los \u00abamores que han muerto\u00bb) le llevan a uno a pensar que se trata m\u00e1s bien de una \u00abmemoria hist\u00e9rica\u00bb llena de ruido y de furia, como todas las historias contadas por idiotas (pero desprovista, desde luego, de cualquier atisbo de la maestr\u00eda literaria de William alguno, sea su apellido Shakespeare o Faulkner).<\/p>\n<p>Y es que la memoria est\u00e1 hecha de part\u00edculas disueltas o en suspensi\u00f3n en el fluido de la experiencia, part\u00edculas que necesitan tiempo para precipitar y sedimentarse en el fondo de la conciencia. Cosa imposible si \u00e9sta se ve continuamente agitada por corrientes de (des)informaci\u00f3n cuyo car\u00e1cter ef\u00edmero no debilita, sino que refuerza el efecto perturbador del pensamiento y el borrado de sus contenidos. La memoria colectiva es un disco duro sometido a constante formateo. De ah\u00ed la importancia de estar tambi\u00e9n constantemente creando \u00abcopias de seguridad\u00bb individuales.<\/p>\n<p>Pues bien, una de las \u00faltimas andanadas de agitaci\u00f3n (des)informativa parece haber sido la siguiente iniciativa surgida de ciertos sectores de la galaxia mal llamada \u00abfeminismos\u00bb (en plural, faltar\u00eda m\u00e1s, para evitar supuestos dogmatismos excluyentes): la exigencia de inscripci\u00f3n en el registro civil de los nacidos no vivos o nonatos.<\/p>\n<p>Como era de esperar, dicha iniciativa ha desatado la consabida galerna de reacciones a favor y en contra tan del gusto de los medios de (des)informaci\u00f3n y de los gestores de redes sociales.<\/p>\n<p>Pero uno, fiel a su principio de no quedarse en la espuma de las olas \u00abmedi\u00e1ticas\u00bb, sino explorar el fondo sobre el que se generan, eso que siempre est\u00e1 ah\u00ed, sople el viento que sople, piensa que iniciativas como \u00e9sa no hacen sino poner en evidencia la existencia de serios problemas filos\u00f3ficos no resueltos (y probablemente irresolubles y, sin embargo, necesariamente planteables) en relaci\u00f3n con la naturaleza humana.<\/p>\n<p>De entrada, y como repaso de la g\u00e9nesis y evoluci\u00f3n del mentado pluriconcepto \u00abfeminismos\u00bb, debo recomendar encarecidamente la lectura del instructivo art\u00edculo de Jos\u00e9 Manuel P\u00e9rez Garc\u00eda \u00abDel rosa al amarillo\u00bb, recientemente publicado en la revista digital <i>Cr\u00f3nica Pol\u00edtica<\/i> (<u><a class=\"western\" href=\"https:\/\/www.cronica-politica.es\/del-rosa-al-amarillo\/\">https:\/\/www.cronica-politica.es\/del-rosa-al-amarillo\/<\/a><\/u>). Hitos clave en la evoluci\u00f3n que ha llevado al feminismo, desde la ya cl\u00e1sica lucha por la igualdad y la no discriminaci\u00f3n entre varones y mujeres como seres humanos de igual dignidad, a la disoluci\u00f3n del concepto mismo de mujer (y, correlativamente, del de var\u00f3n) son las figuras de dos fil\u00f3sofas medianamente notables: Simone de Beauvoir, fuerte personalidad capaz de proyectar luz propia sin despegarse de la sombra de Jean-Paul Sartre, y Judith Butler, organismo gestante intelectual de la teor\u00eda <i>queer<\/i>. De la lectura del mencionado art\u00edculo y de la bibliograf\u00eda en \u00e9l citada alguien que se dejara llevar por inveterados prejuicios conservadores podr\u00eda concluir y exclamar, en tono malicioso, que en las m\u00e1s recientes teor\u00edas negacionistas del sexo ha encontrado el feminismo radical la horma de su zapato&#8230; Pero vade retro: retomemos el m\u00e1s as\u00e9ptico planteamiento filos\u00f3fico, \u00fanico del que cabe esperar que, como dice el t\u00edtulo mismo de esta secci\u00f3n de <i>El Viejo Topo<\/i>, quede algo que aprender.<\/p>\n<p>Veamos: que todo lo que existe es algo \u00bfqui\u00e9n lo podr\u00eda negar? Si usted puede concebir una existencia sin contenido ninguno, una manera de existir que consista en no ser nada, avise, por favor: es posible que en el mundo anglosaj\u00f3n exista, para quien logre presentar un ejemplo convincente de ese tipo de existencia, alg\u00fan premio (financiado seguramente por alg\u00fan exc\u00e9ntrico lord venido a m\u00e1s gracias al comercio de armas con Ucrania o de vacunas anti-Covid con Am\u00e9rica Latina). Al fin y al cabo, en la m\u00e1s gloriosa literatura inglesa se presenta la disyuntiva entre ser y no ser como una elecci\u00f3n entre dos posibilidades igualmente reales (o eso parece desprenderse del famoso mon\u00f3logo de Hamlet). Y hasta hay quien en esta esfera idiom\u00e1tica nuestra, aprovechando con su peque\u00f1a dosis de oportunismo la conocida frase hamletiana, se ha permitido titular uno de sus \u00faltimos libros as\u00ed: <i>Ser y no ser<\/i>;<a class=\"sdendnoteanc\" href=\"#sdendnote1sym\" name=\"sdendnote1anc\"><sup>i<\/sup><\/a> mudando, eso s\u00ed, la disyuntiva en copulativa, pues el autor no cree que, nos pongamos como nos pongamos, podamos \u00abescapar del ser\u00bb, por muy insoportable que nos resulte su levedad (levedad que, al fin y al cabo, seg\u00fan la mec\u00e1nica aristot\u00e9lica, no ser\u00eda ausencia de peso, sino peso de sentido contrario a la gravedad).<\/p>\n<p>En definitiva, todo lo que existe es algo. Todos los nacidos, vivos o no vivos, existen (estar vivo no es la \u00fanica manera de existir, aunque el fenomenismo-narcisismo imperante tienda a sostener lo contrario). Luego todos los nacidos son algo. Muy bien. Entonces \u00bfpor qu\u00e9 no registrarlos con un nombre y con los apellidos de sus progenitores? Pues por varias razones.<\/p>\n<p>Primera: que todo lo existente sea algo no excluye la diferencia entre unos existentes y otros. Decir, como dijo Her\u00e1clito, \u03c0\u03ac\u03bd\u03c4\u03b1 \u1f15\u03bd (\u00abtodo es uno\u00bb) es, <em>mutatis mutandis<\/em>, como afirmar que existen bosques, cosa que no excluye en absoluto, sino que implica, la complementaria afirmaci\u00f3n de que los bosques est\u00e1n formados por m\u00faltiples \u00e1rboles distintos unos de otros. O sea que equiparar sin m\u00e1s un cuerpo humano inanimado con otro dotado de vida, por m\u00e1s semejanzas morfol\u00f3gicas y anat\u00f3micas que haya entre ellos, es un error conceptual de peso (y grave, no leve).<\/p>\n<p>Segunda: el registro civil no es un cuaderno de notas donde cada uno apunta lo que le pasa por la cabeza. Es un archivo de documentos oficiales (es decir, reconocidos por el poder pol\u00edtico establecido y de obligado reconocimiento para la sociedad en su conjunto) cuyas anotaciones, por tanto, no son an\u00e9cdotas sin trascendencia cuya entidad se reduce a una serie de manchas de tinta sobre un papel o a una pauta de circulaci\u00f3n de electrones en una serie de circuitos impresos. Por el contrario, su ser consiste en tener ciertos efectos jur\u00eddicos, es decir, generar diversos derechos y obligaciones.<\/p>\n<p>Entonces, en el caso que nos ocupa: \u00bfqu\u00e9 derechos \u2015y qu\u00e9 correlativas obligaciones sociales\u2015 cabe atribuir a un cuerpo sin vida que, para colmo, y a diferencia de los difuntos propiamente dichos, no ha llegado nunca a vivir en sociedad? Otra cosa es que se le trate con respeto y no se le utilice como \u00abmateria prima\u00bb de nada, al \u00abmodo Auschwitz\u00bb, por ejemplo.<\/p>\n<p>Pero claro, como el sujeto moderno medio, troquelado por decenios de liberalismo negador de casi todas las libertades positivas (en el sentido que le da Isaiah Berlin a ese t\u00e9rmino), ha acabado interiorizando que es m\u00e1s f\u00e1cil volar con la fantas\u00eda en compa\u00f1\u00eda de los p\u00e1jaros azules que habitan \u00aben alg\u00fan lugar por encima del arco iris\u00bb que disponer realmente del suelo que uno pisa, necesita consolarse con todo tipo de ensue\u00f1os. (Y que conste que me encanta <em>El mago de Oz<\/em> \u2015que tiene m\u00e1s miga moral y social de lo que parece\u2015 y que adoro a Judy Garland, quien adem\u00e1s de cantar como los \u00e1ngeles era una dem\u00f3crata de pies a cabeza.)<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, resulta que mientras se restringen los derechos sociales de los vivos (y enterrar o incinerar a los muertos cuesta un ojo de la cara), hay quien pretende dar derechos a los nonatos. Mientras la sanidad p\u00fablica sigue sin cubrir la mayor\u00eda de los cuidados dentales (de los que precisa el 90% de la poblaci\u00f3n), va a cubrir los cambios de sexo. Y as\u00ed sucesivamente&#8230;<\/p>\n<p>Pero, como se dice m\u00e1s arriba, subyace a toda esa confusi\u00f3n un grave d\u00e9ficit de racionalidad en la visi\u00f3n del mundo, de la sociedad y del individuo que los agentes culturales p\u00fablicos y privados difunden y fomentan. Y ese d\u00e9ficit no se cubre con cuatro citas de sabios, de \u00e9sas que sol\u00edan hallarse al pie o al dorso de las hojas de los antiguos calendarios de \u00abtaco\u00bb. La anterior referencia a <i>Ser y no ser<\/i> no era mero oportunismo (ni mera promoci\u00f3n de la empresa editora de esta revista). Ven\u00eda a cuento porque, como reza el subt\u00edtulo de ese libro, es necesario combatir el narcisismo de la cultura dominante si esta sociedad no quiere ahogarse, como el Narciso del mito, en la charca de la autocomplacencia que el \u00abesp\u00edritu del capitalismo\u00bb ha convertido en oc\u00e9ano universal.<\/p>\n<p>Puede parecer que la ilaci\u00f3n entre la negaci\u00f3n de la verdadera naturaleza de nuestro Yo (que en eso consiste, como aclarar\u00e9 enseguida, el narcisismo) y la rampante crisis civilizatoria (es decir, moral, intelectual, social, pol\u00edtica, econ\u00f3mica, ecol\u00f3gica&#8230;) es demasiado indirecta o larga como para que valga la pena seguir esos pasos desde el principio. \u00bfNo ser\u00eda mejor tomar alg\u00fan atajo? Bien, lo uno no quita lo otro. Las alteraciones que est\u00e1n en trance de producirse en el sistema pol\u00edtico-econ\u00f3mico vigente a escala mundial como consecuencia de la guerra de Ucrania (o mejor, de las tensiones que se han manifestado a trav\u00e9s de dicha guerra pero que ven\u00edan acumul\u00e1ndose desde hace a\u00f1os) son probablemente uno de esos atajos.<\/p>\n<p>Pero alguien tiene que hacer el otro trabajo, lento y oscuro, alejado de los focos de la sociedad del espect\u00e1culo. El trabajo de ir a las ra\u00edces de esta cultura y ver qu\u00e9 sustancias t\u00f3xicas est\u00e1 absorbiendo, que irregularidades del terreno la desv\u00edan y tuercen y c\u00f3mo se podr\u00eda corregir todo eso. Trabajo, en \u00faltimo t\u00e9rmino, de fil\u00f3sofos, pero llevado hasta las \u00faltimas consecuencias, pues m\u00e1s perniciosa que la ignorancia es la reflexi\u00f3n a medias.<\/p>\n<p>Y ya que el detonante de esta reflexi\u00f3n ha sido la esperp\u00e9ntica propuesta de registrar oficialmente a los nonatos, concluir\u00e9 el texto con la siguiente tesis, a modo de planteamiento de una cuesti\u00f3n que habremos de desarrollar en entregas posteriores:<\/p>\n<p>Nuestro verdadero Yo es un principio de nuestro ser que s\u00f3lo indirectamente se manifiesta en el mundo (no s\u00f3lo para los dem\u00e1s, sino sobre todo para nosotros mismos). Es, por as\u00ed decir, un Yo \u00abnonato\u00bb (en sentido estricto de \u00abno nacido\u00bb, no como \u00abnacido muerto\u00bb). El funesto error de Narciso antes aludido consiste, ni m\u00e1s ni menos, en confundir la propia imagen con ese aut\u00e9ntico Yo; independientemente de si, como Narciso, se enamora uno de esa imagen o si, como ocurre a\u00fan m\u00e1s a menudo, acaba uno odi\u00e1ndola y \u2015en virtud de una err\u00f3nea inferencia\u2015 odi\u00e1ndose a s\u00ed mismo.<\/p>\n<div id=\"sdendnote1\">\n<p class=\"sdendnote-western\"><a class=\"sdendnotesym-western\" href=\"#sdendnote1anc\" name=\"sdendnote1sym\">i<\/a> Miguel Candel, <i>Ser y no ser. Cr\u00edtica de la raz\u00f3n narcisista<\/i>, Vilassar de Dalt, Montesinos, 2018.<\/p>\n<p>Publicado en <em>El Viejo Topo<\/em>, octubre de 2023.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Filosofa, que algo queda Las constantes y sectarias apelaciones rituales a la llamada \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb en un pa\u00eds que cada<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14595,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-14593","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-filosofia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=14593"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/14593\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/14595"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=14593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=14593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=14593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}